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Interpretación de los resultados de diversas campañas analíticas destinadas a medir las

concentraciones de metales pesados y otros contaminantes en muestras de agua,


sedimentos, suelos, ictiofauna, vegetales y seres humanos provenientes de toda la Cuenca
del Río Pilcomayo y sus afluentes desde Potosí hasta las zonas paraguayas y argentinas. Las
mayores fuentes de contaminación provienen de la actividad minero-metalúrgica de la ciudad
de Potosí, drenajes ácidos de mina y lixiviados de desmontes antiguos. La subcuenca del río
Tarapaya es la más afectada por la gran acumulación de sedimentos sulfurados en el lecho
del río y sólidos suspendidos, con altas concentraciones de cinc, plomo, arsénico, cobre,
cadmio, plata y antimonio. Esta sedimentación y arrastre de sólidos livianos se prolonga hasta
las proximidades de Sotomayor, Icla y Soroma (140 km aguas abajo en el curso principal del
río Pilcomayo). Desde estos puntos, hasta las zonas paraguaya y argentina, la contaminación
disminuye significativamente por dilución de sedimentos debido al enorme aporte de partículas
no contaminadas generadas por la erosión en periodo de lluvias. La capacidad amortiguadora
del río valores de pH mayores a 7) no permite una significativa disolución de estos metales
pesados en toda la cuenca. No existe contaminación debida a las actividades
hidrocarburíferas y agrícolas. La contaminación orgánica proveniente de aguas residuales
domésticas deficientemente tratadas es leve. El funcionamiento del dique de colas provisional
de Laguna Pampa ha tenido un impacto significativo en la reducción de la contaminación por

metales pesados. (Estudio sobre la calidad de los recursos hídricos


superficiales en la cuenca del río Pilcomayo y su relación con
los impactos de la actividad minera, hidrocarburífera, urbana u
otra - UPB)
Distintas organizaciones ecologistas han denunciado la contaminación y
el deterioro ambiental del Río Pilcomayo, que atraviesa Bolivia, Argentina y
Paraguay, en Sudamérica. En ese marco, la contaminación con metales pesados
producto de los emprendimientos mineros afecta principalmente a las
comunidades aborígenes.
Este importante río es compartido por Bolivia (con un 31 por ciento), Argentina (25
por ciento) y Paraguay (44 por ciento), pero sin embargo ninguno de estos estados
parece responsabilizarse por los complejos problemas ambientales que enfrenta el
curso fluvial y todo el ecosistema relacionado, aquejados por la contaminación
generada por la minería, los dragados y la deforestación.

Asimismo, las comunidades y poblaciones aborígenes que residen en las


cercanías del Río Pilcomayo también se ven fuertemente afectadas, ya que
utilizan el agua de este río para riego sin tratamiento alguno. De esta forma, los
productos obtenidos de sus plantaciones presentan niveles extremos de metales
pesados, sobrepasando largamente lo indicado por la normativa internacional.

Por ejemplo, una investigación efectuada en 2011 por las autoridades bolivianas
indicó que los niveles de zinc en los cultivos de hortalizas llegaron hasta 50.31,
cuando el límite precisado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura) se ubica en 5.

Problemas ecológicos, económicos y sanitarios


Además de la contaminación de origen urbano y minero, que afecta directamente
a la salud de los suelos y de esta forma a la economía y la calidad de vida de una
gran cantidad de comunidades indígenas y campesinas, la ausencia de una
gestión integral de la cuenca del Río Pilcomayoafecta al recurso pesquero.

Esto puede advertirse sobretodo en el sector boliviano, donde la acumulación de


sedimentos en la cuenca baja tiene como resultado una menor actividad pesquera,
especialidad que se constituye en la única forma de vida para muchas poblaciones
de esa región, sobretodo en el caso de los pueblos originarios.

Sin embargo, la elevada concentración de metales pesados en los depósitos de


los cauces del Río Pilcomayo en el área boliviana afecta directamente a Argentina
y Paraguay, y por lo tanto es un problema ecológico que no solamente debe ser
abordado por el gobierno boliviano sino también por las administraciones de
Argentina y Paraguay.

Recientemente las comunidades más afectadas por la contaminación minera del


Río Pilcomayo se declararon en estado de emergencia, mientras que las
autoridades locales de Potosí, en Bolivia, no han presentado ningún tipo de
solución para un proceso de degradación ambiental que amenaza con destruir la
ancestral relación de estos pueblos con el curso fluvial.
(https://www.ecogestos.com/sudamerica-contaminacion-del-rio-pilcomayo-con-
metales-pesados/)

Así lo revela un informe basado en un monitoreo de la calidad del agua


de ese río y en testimonios. Se observa un alto contenido de metales
pesados.

El daño que viene sufriendo el río Pilcomayo despierta cada vez mayor
preocupación. Urgen soluciones. Foto: Archivo

EL DEBER / TARIJA

Más de 600 comunidades de las cuencas alta y media del río Pilcomayo
se encuentran afectadas por la contaminación minera, según revela un
informe de la Oficina Técnica Nacional de los Ríos Pilcomayo y Bermejo
(OTN).

El director ejecutivo de esta institución estatal, Alejandro Romero, informó


que el diagnóstico fue establecido basado en un monitoreo de la calidad
del agua, que se realiza periódicamente en la zona, y también
recopilando testimonios de la población que habita en esa región.
Explicó que, del total de las comunidades afectadas, 315 están en
Chuquisaca, 200 se ubican en Potosí y 150 en el departamento de Tarija.

“Reciben aguas con alto contenido de metales pesados, especialmente


en la parte de la cuenca alta y la cuenca media del río Pilcomayo”, afirmó
el ejecutivo. También expresó que un debate real sobre esa problemática
demanda interactuar directamente con los habitantes de esos poblados,
que son los afectados.

El reporte de la oficina técnica nacional menciona que, en la parte alta,


es notoria la contaminación porque el agua tiene un Ph muy ácido,
debido a que está muy próxima al lugar de donde salen las aguas, lodos
y desmontes acumulados por el paso de los años por la explotación de
minerales.

Problema mayor

Agrega que las aguas contaminadas no se pueden utilizar para el


consumo y tienen un impacto en los suelos para los cultivos agrícolas.

La cuenca baja del río Pilcomayo abastece de agua a cultivos de frutas,


hortalizas y verduras que son regados por el afluente contaminado.

“El aporte sistemático de metales pesados convierte en tóxicos los suelos


y las plantas. En algunos casos baja la productividad y en otros lo
transforma en un suelo improductivo”, aseveró Romero.

Cabe recordar que en julio, un hueco circular de 30 metros de diámetro


se abrió sobre el dique de colas de la empresa Santiago Apóstol, un
ingenio minero ubicado en Canutillos (Potosí).

Aquel día, un alud de lodo mineral comenzó a bajar por aguas que luego
desembocan en el Pilcomayo.

La preocupación sobre la contaminación se vio reflejada también en Villa


Montes (Tarija), donde los weenhayek, que viven de la pesca del sábalo,
protestaron públicamente por el daño al río (Luz Mendoza)

De la cuenca del Sur o del Plata, el río Pilcomayo es el más importante de los que
nacen y discurren por el sur de Bolivia. El otro es el Paraguay que nace en la
Amazonía. En los últimos meses, las noticias sobre este histórico curso de agua
fueron cuando menos contradictorias, debido a que en Paraguay, Argentina y
Bolivia se informaba de una terrible sequía y de la muerte de peces y otras
especies de ese ecosistema.

Las autoridades bolivianas desmintieron que el problema del Pilcomayo sea en


la zona que corresponde a Bolivia. Lo que sí es evidente y terrible en el
Pilcomayo tiene que ver con la contaminación que hace siglos comenzó como
resultado de la intensa actividad minera en esa cuenca.

De acuerdo a la Oficina Técnica Nacional de los ríos Pilcomayo y Bermejo


(OTN), tras un monitoreo, durante este primer semestre de 2016, en las
cabeceras de la cuenca del río Pilcomayo, en el departamento de Potosí, se
identificaron 1.800 puntos de contaminación medioambiental, debido a causas
diversas en el río. La mayoría de estos focos de contaminación identificados
están en el departamento de Potosí y corresponden a empresas mineras que
operan cerca de las riberas del río, que –según la OTN– estarían incumpliendo las
leyes mineras y medioambientales en vigencia.

Según la información de la (OTN), unas 600 comunidades ubicadas en las


cuencas altas y media del río Pilcomayo, se encuentran afectadas por la
contaminación minera. 315 están en Chuquisaca, 200 se ubican en Potosí y 150
en el departamento de Tarija.

DATOS
• La cuenca del río Pilcomayo, de 288.360 km2, se constituye en una
importante proveedora de recursos naturales y es compartida por Argentina,
Bolivia y Paraguay.
• El riesgo en la sostenibilidad ambiental de la cuenca proviene de la
contaminación, principalmente minera. (Los Tiempos Publicado el 05/08/2016 a las
0h00)

PUBLICACION 2014 – PRESENTACION

1. 1.  GEOGRAFÍA
2. 2.  ESTADO DEL AGUA Durante el siglo XX y especialmente a finales del siglo, el río
se ha visto muy afectado por la contaminación provocada por el vertido de escorias
mineras y afluentes semicloacales en la zona andina de Potosí.
3. 3.  La contaminación también disminuye la fertilidad de los suelos y de esta manera
arruina la economía de muchos ganadores indígenas y campesinas como. 
Agricultores  Ganaderos  Y pescadores
4. 4.  Se estima 62.440 millones dólares se pierde por año en la productividad
agropecuaria y pesqueras pero no incluye en la salud de la población ni la
biodiversidad.
5. 5.  tara paya y la Rivera Son ríos que se unen con el rio Pilcomayo tienen una
concentración de arsénico mil veces mas que el valor señalado por la ley del Medio
Ambiente 1333 y 5000 veces superior a lo recomendado por la organización mundial
de la salud.
6. 6.  Se encontró 99 miligramos de plomo en cada litro de agua lo permitirle es de 0.05
mg.  Mas de 20 ingenios botaban cada día 1.200 toneladas de desechos
contaminantes a los ríos Tara paya y la Ribera en lo que se convirtieron en canales
conductores de material minero hacia la cuenca del Pilcomayo.
7. 7.  Otra arma letal es la gran cantidad de sedimento que es arrastrado como
consecuencia de la erosión de la cuenca alta (Bolivia ) hasta la cuenca baja (Argentina
y Paraguay)  Este material que no es otra cosa que una mazamorra espesa de lodo ,
toponea los canales de la cuenca baja por donde los peces escapan para nadar en
contracorriente hacia Bolivia.
8. 8.  Los peces que fueron abundantes en este Rio han disminuido considerablemente
en la parte alta de Pilcomayo en Sucre solo ha quedado el Bagre que soporta altos
niveles de contaminación, los peces que quedan no aptos para el consumo por los
altos niveles de plomo y mercurio
9. 9.  En 1993, el Fiscal General de la Nación declara que la contaminación minera del
Pilcomayo es inaceptable.  En 1997, se promulga la reglamentación ambiental
específica para el sector minero, a través del Decreto Supremo 24782.  En 1998, el
Ministro de Desarrollo Sostenible y Planificación y los prefectos de los departamentos
del sur firman un acta de entendimiento.  El 2002, se inicia el diseño de alcantarillado
de Potosí. DECRETOS
10. 10. DECRETOS • El Gobierno declaró mediante decreto supremo “ZONA DE
DESASTRE NACIONAL Y EMERGENCIA” al Dpto. de Tarija. • Impulsan una veda que
dure tres años.
11. 11. Sucre –julio 19 2011.- El presidente de la Comisión de Gobierno, Defensa y
Fuerzas Armadas de la Cámara de Diputados, pidió la declaratoria de zona de
emergencia por la contaminación del río Pilcomayo para los departamentos de
Chuquisaca, Potosí y Tarija, por ser las regiones más afectados. Por su parte, la
representante regional del Defensor del Pueblo, Juana Maturano, demandó la
implementación de políticas de atención integral ante los cambios climáticos y otros
factores humanos que ahora menguan el caudal de este río.
12. 12. En el mes de junio del corriente año mediante un Decreto Supremo se decidió
declarar “desastre nacional y emergencia” en la región de Tarija tras los problemas de
contaminación que al parecer son demasiado graves en el río Pilcomayo. El decreto
permitiría destinar recursos económicos a la Gobernación tarijeña y los municipios
afectados para que puedan brindar ayuda a los damnificados y comprar maquinaria
destinada a retirar los sedimentos que causaron el taponamiento del río en el lado
boliviano, explicó el asambleísta.
13. 13. El Gobierno boliviano decidió crear una entidad técnica para mitigar el daño
ocasionado por la contaminación minera en el río Pilcomayo, la cual dependerá del
Ministerio de Medio Ambiente y aguas y operará fuera de la ciudad de Potosí. Los
fondos provendrán de un acuerdo tripartido para la cuenca Pilcomayo que estará
compuesto de los Gobiernos de Argentina, Bolivia y Paraguay.
14. 14. a).- Una de las prioridades de la entidad será la construcción del tranque de
relaves “San Antonio”, que reduciría la contaminación minera en el río que se produce
a causa de los procesadores minerales que tratan plata, zinc y otros minerales
provistos por mineras de pequeña envergadura. El tranque tendría un circuito cerrado
de agua y prestaría servicios a un nuevo parque industrial, donde tendrían que
reubicarse 20 o 30 productores de mineral de Potosí. El tranque tendría una vida útil
de 10 a 15 años, dependiendo del volumen de producción mineral.
15. 15. b).- Veda en Yacuiba de las actividades en el Río Pilcomayo. c).- Inversión en
tecnologías limpias para los ingenios mineros. d).- Realizar una inventariación de los
tipos de peces que aún viven y en qué estado de desarrollo se encuentran.

27/06/2016 | 17:04 hs.

Estas son las razones por las


que el río Pilcomayo está
desapareciendo
El río Pilcomayo o Araguay es una corriente de agua de la Cuenca del Plata que nace en el
territorio de Bolivia y se extiende por Argentina y Paraguay. Parte de su curso marca la
frontera entre estos dos países. Pero tal vez, en pocos días, debamos decir "marcaba".

Hasta hace poco tiempo, los niños paraguayos, argentinos y bolivianos aprendían en el
colegio que el Pilcomayo era un río de 2426 kilómetros de longitud, parte de una cuenca
de 270 000 km² habitada por un millón y medio de personas para las cuales el río era una
fundamental fuente de vida, y que en verano alcanzaba un caudal con picos superiores a
los 1.500 metros cúbicos por segundo.

Actualmente, en cambio, el río está prácticamente seco, y próximo a desaparecer. El


Pilcomayo está sufriendo un fenómeno llamado extinción del cauce por atarquinamiento,
que no le ha ocurrido a ningún otro río en el mundo y que tiene causas que son
responsabilidad del hombre.
La sequía que el río está atravesando es la peor en 19 años y el Senado paraguayo ha
declarado la emergencia ambiental. El presidente de la Cámara de senadores Mario Abdo
Benítez calificó a la sequía y a la alta mortandad de animales en la zona como tragedia
ecológica.

Si bien en el invierno el caudal siempre disminuye, este año está alcanzando una falta de
agua tan extrema que tan solo hay barro en su cauce, y miles de animales están muriendo.
Entre ellos, los más perjudicados son yacarés y peces, aunque también son afectados, por
ejemplo, los carpinchos.
¿Por qué se está secando el Pilcomayo?

El ministro paraguayo de Obras Públicas y Comunicaciones, Ramón Jiménez Gaona, explicó


que las causas de la sequía en el río son dos: por un lado, la falta de lluvias en Bolivia, que
provoca que la gran cantidad de sedimentos que el río transporta no pueda ser arrastrada y se
acumule, extinguiendo el río; y por otro, una mala gestión de la comisión trinacional
encargada de proteger el río.

A partir de la difusión de un video en el que pueden verse los yacarés agonizando atrapados
en el barro, la fiscalía paraguaya inició una investigación para comprobar si se trata de
un delito ecológico en la Laguna Escalante, en el Chaco paraguayo.

Los medios de comunicación paraguayos señalaron que la Comisión Nacional del Pilcomayo
no había realizado las acciones necesarias para prevenir el desastre.
El ministro de la Secretaría del Ambiente de Paraguay, Rolando de Barros, por su
parte, explicó que lo más probable es que esta sequía no se solucione por sí misma, sino que
se agudice en los próximos meses.

Si bien es normal que el río tenga menos caudal durante el invierno, año tras año la sequía se
vuelve más fuerte, y es la primera vez que ha llegado a un nivel tan mortífero para la fauna del
lugar.

En el siguiente video puede verse como los yacarés, atrapados en el barro, luchan por su vida.

El río Pilcomayo desaparece por culpa de


Argentina, Bolivia y Paraguay
El río Pilcomayo pertenece a la cuenca del Plata y sus aguas pasan por Argentina,
Bolivia y Paraguay. Su longitud es de casi 2.500 kilómetros y en estos momentos
enfrenta serios problemas de contaminación.
Lunes 09 de enero de 2012, a las 5:01

El río Pilcomayo (o Araguay) pertenece a la cuenca del Plata y sus aguas


pasan por Argentina, Bolivia y Paraguay. Su longitud es de casi 2.500
kilómetros y riega 270.000 kilómetros cuadrados en su recorrido.
A pesar de que estos tres países comparten el río Pilcomayo, ninguno se
hace responsable de los graves problemas que éste enfrenta, con casos de
contaminación por minería, dragados y deforestación. Frente a esta
situación los más perjudicados son los pobladores aborígenes.

La distribución de esta subcuenca es de: Bolivia con un 31%; Argentina con


un 25%; y Paraguay con un 44%. Alrededor de esta zona viven unos 1.500
habitantes, la mayoría perteneciente a alguna de las 12 etnias aborígenes
ribereñas (weenhayek, guaraní, tapete, chorote, toba, wichi, nivakle).

Debido a las constantes sequías, el caudal del río aumenta su nivel de


contaminación y salinizaron, lo que tiene un efecto negativo en suelo y
cursos del agua; afectando fundamentalmente la pesca de la zona.

En algún momento los peces fueron abundantes en este río, pero


actualmente han disminuido de manera considerable y en la parte alta del
Pilcomayo sólo queda el bagre, único que soporta los altos niveles de
contaminación. De hecho, de los peces que quedan, ninguno es apto para
el consumo humano, producto de la alta concentración de plomo y mercurio.

El sábalo, alimento básico y fuente de ingresos de los pueblo indígenas


bolivianos, pasó de 1.440 toneladas en el año 1986, a aproximadamente
400 toneladas en los últimos tres. También hay serias sospechas de que los
peces tengan concentraciones de cadmio y plomo superiores a las aptas
para el ser humano.

El rio Pilcomayo está catalogado como uno de los más inestables de


Sudamérica y durante los últimos años ha sufrido la perdida de peces, fauna
y ciénagas. A esto se suma la muerte de ganado y el difícil acceso a agua
para la población aledaña.

Multiples protestas se han realizado frente a esta situación, tanto de


organizaciones ambientales como de las comunidades de la ribera del río,
aunque en su mayoría las quejas no han sido escuchadas. La atención a
este problema se hace necesaria de inmediato, ya que el río Pilcomayo se
muere producto de la excesiva contaminación de la industria minera y la
poca preocupación de las autoridades.
Fuente: Argentina, Bolivia y Paraguay, responsables de la desaparición del
Río Pilcomayo(Anca24)

Situación dramática en el río Pilcomayo


 BOLIVIA, 18 de Julio de 2016

 La sequía causa estragos en diversas regiones del país; la falta de agua ocasiona que
miles de hectáreas de tierra tiendan a la desertización; la fauna y la flora están
deprimidas y mucho mayor es el drama para los peces en los ríos sin agua, que causa
desaparición de muchas especies. El río Pilcomayo es un ejemplo de cómo la sequía
provoca una serie de problemas.
 El río Pilcomayo o Araguay que fluye por territorios de Bolivia, Argentina y Paraguay,
atraviesa por una crisis que, conjuntamente la producida en el año 1996, es muestra de
mucha imprevisión que hubo en todo tiempo por parte de los tres países y, según los
entendidos del problema, la contaminación debido a la minería sería una de las causas
para el grave problema. La Oficina Técnica Nacional de los ríos Pilcomayo y Bermejo
dijo que al menos 1800 puntos de contaminación minera en la Cuenca Alta de Potosí y
Chuquisaca perjudicaron al normal caudal de agua.
 La Cuenca del río Pilcomayo, de 288.360 Km2 abarca una importante región de
recursos naturales. El gobierno de Paraguay ha declarado zona de emergencia al río
Pilcomayo y toma las medidas más aconsejables para evitar que el problema se agrave;
pero ni Argentina ni Bolivia se pronunciaron al respecto. Siendo problema trinacional,
debería ser encarado, con prontitud y responsabilidad por los gobiernos de los tres
países con objeto de que las acciones sean efectivas y prever para el futuro inmediato
qué es lo que debe hacerse ante situaciones de sequía como la que se sufre.
 Según los estudios, “en Bolivia 600 comunidades de las cuencas altas: 315 de
Chuquisaca, 200 de Potosí, y 160 de Tarija se encuentran afectadas por la sequía del
río”. El problema es grave y debería ser encarado con eficiencia y criterios técnicos
recurriendo a entendidos y buscando medios para desviar aguas de lagos u otros ríos
que permitan, siquiera hasta la llegada de las lluvias, atemperar la situación,
especialmente para seguir proveyendo agua a las poblaciones aledañas y evitar que más
especies de animales y vegetación mueran.
 El drama del río Pilcomayo es muestra del excesivo descuido de muchos gobiernos que
no han sabido encarar problemas de envergadura que sufren muchas cuencas de agua
y, atenidas esas autoridades a suministros casi normales han dejado que sea la
naturaleza la “que resuelva los problemas ambientales”. Los descuidos y la falta de
planificación y toma de decisiones de los tres países interesados en el río Pilcomayo
debieron encarar la grave situación y ver que el caso es una especie de alerta para no
descuidar el territorio que merece cuidado y atención permanentes en resguardo
inclusive de poblaciones que viven en las márgenes.
 Las informaciones y material gráfico sobre la tragedia del Pilcomayo son más que
contundentes porque tienden a agravarse por la muerte por deshidratación de animales
y, lo más importante, por las consecuencias que sufren las familias asentadas en todo el
curso del río que en otros tiempos fue caudaloso y que ahora muestra signos de sequía
absoluta.
martes 21 de junio de 2016, 23:23

Río Pilcomayo al borde de un "desastre


ecológico", afirma especialista
Tras darse a conocer imágenes de la extrema situación por la que
atraviesan varias especies a consecuencia de la sequía reinante en el
Río Pilcomayo, Víctor Benítez, titular de la ONG Altervida señaló que la
inacción de las autoridades puede llevar a un desastre ecológico.
 Cocodrilos y peces mueren en lodazal del Pilcomayo
 En comunicación con Radio Cáritas, Benítez aseguró que existe un pésimo manejo
del problema que afecta al cauce hídrico y lanzó duras críticas hacia la Comisión del
Río Pilcomayo.
 "En cualquier momento puede ser un desastre ecológico lo que ocurre en el
Pilcomayo. Lo que está ocurriendo es una desidia de este gobierno, porque teniendo
los recursos y una comisión del Pilcomayo para garantizar que haya agua. Los
argentinos trabajan muy planificadamente y están llevando casi todo el río, pero ese
puede ser un problema geopolítico, pero existe una desidia de los gobernantes.",
puntualizó el ambientalista.
 "Aparte de la flora y fauna hay comunidades indígenas que dependen del Río
Pilcomayo. El Pilcomayo es transfronterizo y que se esté quedando sin agua es fatal,
esperemos que el nuevo director nacional de la comisión declare una emergencia y
se liberen los recursos para que vuelva a tener agua, estamos a puertas de un
desastre natural", comentó.
 Un poblador recorrió la zona de Laguna Escalante, General José Eduvigis Díaz, y
filmó terribles escenas de cómo los animales van agonizando en los rastros de lo
que fuera el caudal del Pilcomayo. Esto último ocurre a consecuencia de que el lado
paraguayo se va secando progresivamente, mientras todo el caudal va hacia al lado
argentino.

http://www.ultimahora.com/rio-pilcomayo-al-borde-un-desastre-ecologico-afirma-
especialista-n1001625.html

Frenan la contaminación del río


Pilcomayo con tecnología
potosina
El Potosí 28 OCTUBRE 2015GUILLERMO BULLAÍN · EL POTOSÍ

El trabajo de los ingenios mineros asociados ya no es un factor de contaminación del


río Pilcomayo porque las colas se vierten al dique San Antonio y se está
implementando un proyecto que evita la salida del agua hacia el afluente. Así informó
ayer , la Empresa de Servicios Ambientales - Asociación de Ingenios Mineros Potosí
S.A.
El presidente de la Asociación de Ingenios Mineros de Potosí (AIMP), Jaime
Uzquiano, dio a conocer que son 28 los ingenios de vierten sus colas al dique San
Antonio, lo cual está en promedio en 4.200 toneladas por día.
Uzquiano dijo que cuentan con un sistema de recolección de las colas desde los
ingenios hasta el dique habiendo implementado en cada uno de ellos un sistema de
recuperación del agua por lo que cada vez llega más carga y menos agua a la zona de
San Antonio.
Los diques tradicionales reciben carga con un contenido del 80 por ciento de agua y
20 por ciento de carga, lo cual se cambió radicalmente al extremo que hoy por hoy el
material que llega a la presa corresponde al 80 por ciento mientras que el agua
unicamente está en el orden del 20 por ciento.
Ese cambio fue posible gracias a un sistema de recolección, traslado, espezamiento y
vertido al dique de colas con una tecnología pensada y construida en la ciudad de
Potosí por un equipo de profesionales que son parte de la Asociación de Ingenios
Mineros de Potosí.
"El compromiso era evitar la contaminación del río Pilcomayo a través de un sistema
de avanzada fabricado por los potosinos, lo cual fue asumido institucionalmente y se
trabajó como un año y dos meses en esto", destacó el presidente de la AIMP, en el
lugar del dique de colas.
Hace cuatro meses implementaron el sistema de solidificación de las colas para evitar
que haya agua saliendo del dique como cuando se operaba a través de cargas con alto
contenido de agua y un sistema de cachimbas que colectaban la misma para verterla
al río.
Hasta el momento no se había informado del sistema que están empleando porque no
consideraron que fuera necesario hablar en lugar de actuar, sin embargo hoy ven la
necesidad de que la población potosina y de todo el país comprenda que este es un
compromiso real con la defensa del medioambiente porque han hecho una elevada
inversión en tema ambiental cuando las cotizaciones se encuentran sumamente bajas.
Ninguno hizo referencia al monto invertido pero dejaron constancia que solo el
espezador tiene un precio de más de 250 mil euros en el mercado mundial, pero el
construido por los técnicos en Potosí tendría un costo mucho más bajo y ello hizo
posible que se pueda llevar adelante el trabajo.
Uzquiano destacó que la inversión que se hace (deben instalar dos tanques más) se
produce en un momento en el que las empresas son sacudidas por las bajas
cotizaciones. Sin embargo, dijo que se lo tenía que hacer sí o sí porque no se puede
operar sin cumplir las normas ambientales.
Los propios mineros asalariados sostienen que bajó la producción de minerales en las
diferentes minas y ya se habla de la salida hacia sus regiones de origen de quienes
antes estaban ganando muy bien por los altos sueldos que se cancelaban en las
minas.
Desde Tupiza llegó el reporte en sentido que la tendencia es a la reducción de las
labores mineras, pero destacan que no se paralizarán los trabajos porque si ello
ocurre las pérdidas serían mayores a futuro.

CONTAMINACIÓN
Anteriores reportes de la de Administración Autónoma Para Obras Sanitarias (Aapos),
un factor de contaminación de la cuenca del río Pilcomayo son las aguas servidas que
se generan en la ciudad de Potosí.
Se había previsto construir una moderna planta para el tratamiento de las aguas
servidas pero se enfrentó dificultades con los comunarios que debían entregar los
terrenos.
El año pasado se había recibido una propuesta de la cooperación Suiza que postuló la
construcción de una planta de flotación y no de sedimentación, por lo que sería única
en el país.
Estaba previsto que la planta costaría 12 millones de dólares por lo que buscaron los
recursos necesarios para consolidar el proyecto, pero no pudieron hacer realidad esa
iniciativa, por lo que las aguas servidas siguen yendo de Potosí al río Tarapaya y de
allí al Pilcomayo.
Tampoco descartan que algunas minas que operan en otras zonas del Departamento
de Potosí puedan afectar los ríos que son tributarios del Pilcomayo, para lo cual
deberían contar con un reporte de cada una de las actividades y las acciones de
mitigación ambiental que desarrollan, y así lo demandaron comunarios de Andacaba.
Desde la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) se dio a conocer que las minas y
los ingenios que operan cerca de Colavi lanzan sus colas al río de la zona y como este
es tributario del Pilcomayo se podría tener alguna contaminación.
No se tiene un reporte oficial sobre las acciones de la Secretaría departamental de la
Madre Tierra porque su titular, Ivana Bellido, se encuentra de baja médica, pues en
pasados días nació su bebé y no se logró los reportes del seguimiento que cumple
esa institución a las operaciones mineras en las diferentes regiones del Departamento
de Potosí.
“El compromiso es evitar el deterioro ambiental con tecnología potosina”.
Jaime Uzquiano - ASOCIACIÓN DE INGENIOS
28

INGENIOS vierten 4.200 toneladas de colas diariamente al dique San Antonio, que
opera desde la gestión 2008.

La crisis de los minerales se siente en Potosí


La crisis mundial que arrancó en 2008, en Estados Unidos, con el estruendo de las
hipotecas subprime, hundió las bolsas de esa nación y de otros países de Europa,
ante lo cual China reaccionó con paquetes de estímulo y la reducción de sus
inversiones y exportaciones.
Esa crisis afecta a Bolivia que depende en gran medida de la exportación de minerales
e hidrocarburos por lo que se redujeron los ingresos afectando al Estado y a las
regiones que perciben recursos por regalías por la actividad minera o
hidrocarburífera.
El sector de la minería cooperativizada demanda un salvavidas para enfrentar las bajas
cotizaciones de los minerales y se destaca que muchos mineros están dejando esa
actividad para regresar a sus comunidades porque hoy en día no baja el precio de los
insumos de producción pero la carga es tan barata que no se puede mantener las
operaciones.
El expresidente de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin),
Antonio Pardo, dijo que los dirigentes del sector minimizan la crisis por aspectos
políticos, pero nadie puede negar que el sistema productivo minero entró en un punto
de quiebre que es sostenido por trabajos redoblados para lograr alguna pequeña
ganancia.
Otros mineros indicaron que durante la época de las "vacas gordas" algunos socios
cooperativistas no entraban a la mina y el trabajo era desarrolado por otras personas,
pero ahora todos están produciendo directamente, sin intermediarios, porque ya no
se pueden pagar los jornales que existían hace un poco más de un año.
En el sector de la minería privada también hay dificultades como ocurre en la mina
Tres Amigos, de Sinchi Wayra, en la que se intentó dejar sin una fuente laboral a más
de 100 trabajadores porque había bajado la rentabilidad de la empresa que opera con
capitales privados de Suiza.

La contaminación del río Pilcomayo, provocado por el “sifonamiento” de una de las


“bóvedas” de la empresa minera Santiago Apóstol en Potosí, podría provocar en la
población que vive en sus riberas el aborto espontaneo, afecciones gastrointestinales,
cáncer, malformaciones congénitas y retardo mental en los niños, advirtió el director
departamental de salud de la Gobernación de Chuquisaca, Martín Maturano.

Fuente: Opinión
El funcionario apuntó que cuando las personas consumen de forma prolongada plomo,
cadmio y arsénico, que son metales pesados, pueden provocar los síntomas de “afecciones
gastrointestinales como son diarreas, vómitos e inapetencia”. Se informó que la
contaminación elevó los niveles de hierro, cromo, sodio y magnesio del río
“Cuando estos niveles se mantienen por mucho tiempo puede tener manifestaciones
crónicas como en el tema de los abortos espontáneos, la mayor prevalencia de cáncer en
estas personas, las malformaciones congénitas y finalmente en los niños se ha podido
detectar que en el tema del arsénico produce el retardo mental y del aprendizaje que son
secuelas que preocupa a toda la población que viven en todas las riberas del río
Pilcomayo”, afirmó a “Levántate Bolivia” de Cadena A

El dique de colas de la empresa minera Santiago Apóstol, que está ubicada en la comunidad
Canutillos de la provincia potosina Cornelio Saavedra, reventó y todas sus aguas
contaminaron la cuenca del río Pilcomayo que abarca los departamentos de Potosí,
Chuquisaca y Tarija, informó el fiscal de la región, José Luis Ríos

La autoridad indicó que una vez que se conoció el informe de los niveles de contaminación
se emitió un plan de acción para evitar riesgos en la exposición de la población que vive en
las riberas del río Pilcomayo porque significa “un peligro eminente para la salud”

El gobernador de Potosí, Félix González, manifestó que la empresa minera no contaba con
una licencia ambiental ni licencia de concesión conforme a norma. En dicha Gobernación
se informó que el hecho ocurrido en el centro minero Santiago Apóstol fue un
“sifonamiento” de una de las “bóvedas”

El diplomático Didier Olmedo, director general de Comercio Exterior de la Cancillería


paraguaya, manifestó este martes que se pidió informes a la Embajada en Bolivia sobre la
contaminación que se registra en la cuenca del río Pilcomayo, tras la rotura del dique de
colas de la empresa minera “Santiago Apóstol” el pasado jueves.

La crítica situación del rio Pilcomayo


2016-07-14 07:21:33
por: María Jesús Ramos * La Época

En la actualidad el río Pilcomayo está dando mucho de qué hablar en las redes sociales, debido a su situación
crítica.

Vivimos en una época donde las redes sociales han conformado una parte muy importante como fuente de
información, sin embargo muchas veces esa información no es transmitida de forma completa y correcta y partes
importantes de las noticias son ignoradas.

Por otro lado, vivimos en una era donde se ha incrementado la conciencia ambiental y está de moda compartir y re
transmitir por las redes sociales la preocupación por el cuidado del medio ambiente y la biodiversidad en general, lo
cual es positivo pero debe cuidarse siempre la rigurosidad y veracidad de la fuente.

La cuenca del Plata es la segunda cuenca hidrográfica más grande del mundo, donde surge el gran río Pilcomayo,
con una longitud de 2.426 km, atravesando tres países en su camino: Bolivia, Argentina y Paraguay.

Según datos de la Comisión Tri-nacional para el desarrollo de la cuenca del río Pilcomayo el 31% del río pertenece a
territorio boliviano, el 25% a territorio argentino y el 44% a territorio paraguayo. En la zona habitarían
aproximadamente 1,5 millones de personas, de las cuales 50.000 serían habitantes de Bolivia, 410.000 habitantes
de Argentina y 120.000 de Paragua; la población indígena estaría representada en un 37% en Bolivia, 7% en
Argentina y 32% en Paraguay.

Se han filtrado y reproducido videos y fotos que se han vuelto virales sobre la situación desconcertante del río
Pilcomayo. La crisis de una sequía intensa y la sedimentación de la zona por la que está pasando la parte del río que
corresponde al territorio paraguayo está provocando mortandad en la biodiversidad y un desastre natural en la zona.

La región del río Pilcomayo que se encuentra dentro del territorio paraguayo se encuentra en una situación crítica a
causa de muchos factores: la contaminación, la desviación del río, la canalización del río, la sequía y la
sedimentación de la zona.

Varios periódicos paraguayos declararon que la Comisión Nacional del Pilcomayo ya se habría movilizado para
solucionar el problema que está perturbando al mundo entero por la muerte de los animales. Llama la atención la
destitución del director de esta Comisión por irregularidades en la construcción de los canales cuyo desenlace
terminó en una catástrofe ambiental.

El río Pilcomayo en Argentina se encuentra también en condiciones de contaminación ambiental, sin embargo en su
caso se ve afectado por los diques construidos para el paso de carreteras y por las desviaciones del curso del agua
para los riegos de sembradíos y la alimentación de ganados.

A pesar de que la situación de la catástrofe ambiental no se dio en el lado boliviano, no podemos olvidar la
responsabilidad de nuestro país. En Bolivia la contaminación al río continúa por parte de consorcios mineros desde
la época del estaño, y mucho antes, desechado residuos al río, contaminándolo, afectando a los peces que luego
son comercializados al sur de nuestro país.

El registro de la población de los peces de este año se ha incrementado aunque también se ha constatado la falta de
control en la pesca. El principal sector de pesca se encuentra en Villamontes, donde muchos de los comerciantes
que abastecen al país realizan pesca indiscriminada sin respetar el tamaño adecuado de los peces para el mercado.

Esta situación afecta también a los pueblos indígenas quienes viven de la pesca y que ya han expresado su
preocupación por las condiciones en la que los comerciantes dejan las orillas del río (llenas de pescados pequeños
muertos).

El río en sí conforma un límite natural internacional para las tres fronteras, por lo que se creó la Comisión Tri-
nacional para el desarrollo del río Pilcomayo, encargada de los estudios referentes a la cuenca. Es momento que se
tome una acción conjunta por parte de los tres países a modo de poder rescatar las partes del río afectadas y así
también elaborar y efectivizar una maniobra preventiva donde se pueda desde ya crear políticas ecológicas de
protección a la biodiversidad del este emblemático río.

Río Pilcomayo, Réquiem para un


río
28 JUNIO 2016JORGE SAMOS DAROCATA CORREO DEL SUR SUCRE – BOLIVIA

La Cuenca del Río Pilcomayo está conforma por una extensa área compartida entre
Argentina, Bolivia y Paraguay. Integrando la gran Cuenca de La Plata, donde más de
50 millones de toneladas de fango y desechos de minerales llegan hasta el Paraguay,
descargadas por él, entre residuos de la minería se han formado algunos deltas
haciendo laberintos de lodo, parajes de juncos y de algunos sábalos muertos
emanando cierto olor a fétido imperio.

La actividad minera en Potosí se desarrolla con mayor intensidad en la cuenca alta del
Pilcomayo. Marcelo Rivera en el libro Programa de Investigación y Monitoreo Medio
Ambiental menciona que la empresa privada PAILAVIRI y alrededor de 30 cooperativas
están arrendando el derecho de explotación de la concesionaria estatal COMIBOL, en
la cual extrae entre 1.300 y 1.800 toneladas de material por día aproximadamente.

El mineral extraído es procesado en alrededor de 42 ingenios situados cerca del área


de la ciudad de Potosí, con una capacidad instalada aproximada de 2.400 toneladas
por día, de las cuales 28 funcionan regularmente. El estado actual del Pilcomayo,
sigue marcada por la contaminación de emisiones mineras, esto a pesar del efecto
mitigador y el supuesto abatimiento de la contaminación por el dique de colas San
Antonio, que retiene efectivamente descargas de la Asociación de Ingenios. En tanto
que existen varios ingenios, aproximadamente 40%, que no son parte de dicha
Asociación de Ingenios y que no vierten aguas residuales al dique de colas, sino
directamente a los afluentes de la parte alta del río Pilcomayo, como es el caso del río
Tarapaya. A esto se suma el tiempo de vida útil de dicho dique de colas (7 a 10 años),
lapso que se va acortando de acuerdo a la intensificación de las operaciones mineras.

El otro inmenso pasivo de residuos no vertidos en los diques de San Miguel son
responsabilidad de COMIBOL, sin embargo no ha recibido ningún tipo de tratamiento
mitigatorio y sigue afectando directamente a los pobladores de la ciudad de Potosí en
expansión, en especial en la zona de Cantumarca.
UN PROBLEMA SERIO
A pesar del eventual optimismo y propaganda de muchas autoridades del sector
minero sobre la efectividad y mitigación del Dique San Antonio, pobladores de
comunidades ribereñas, siguen denunciando afectaciones por contaminación, tanto a
sus medios de vida, medios de producción agrícola y también afectaciones a su salud.

Existen programas periódicos de monitoreo realizados por algunas instituciones,


empero, los resultados no han sido dados a conocer públicamente hasta el momento.

La subcuenca de Atocha-Tumusla sigue recibiendo cargas de contaminación producto


de operaciones mineras reactivas, siendo menores a los números en la subida del
mineral (Plata, Plomo, Zinc) del año 2009. Si bien muchas cooperativas mineras
cerraron, la contaminación hoy en día sigue siendo un hecho real con efectos en 18
municipios solamente en Chuquisaca, el Pilcomayo continúa recibiendo cargas
contaminantes (aguas ácidas, afluentes de procesamiento y colas con metales
pesados). Se asume que siglos de acumulación de metales pesados yacen en los
ecosistemas de las playas y terrazas del río Pilcomayo y sus afluentes han generado
efectos negativos en la población humana y en sus medios de vida.

Si bien se está generando proyectos, como el de la Comisión Trinacional para el


Desarrollo de la Cuenca del Río Pilcomayo, se debería profundizar en el origen de la
contaminación.
¿UNA DEMANDA JUDICIAL CONTRA LOS INGENIOS MINEROS?
En el 2005 se registró un proceso penal, que nació como una denuncia interpuesta
por los entonces parlamentarios de Chuquisaca, alcanzando la etapa de la imputación
formal en contra de los Ingenios Mineros Potosinos.

Primero, el proceso penal investigativo de la denuncia refería a la contaminación que


generaron los ingenios mineros en el departamento de Potosí a más de 13 años de la
puesta en vigencia de la ley 1333, así mismo los ingenios mineros ya se encontraban
frente a un procedimiento administrativo ambiental por contravenciones a la
legislación ambiental.

Segundo, una vez emitida la imputación formal, la defensa interpuso la excepción de


Prejudicialidad, (la existencia previa de un proceso judicial o administrativo) caso
contrario la resolución entraría en contradicción con el principio de non bis in idem.
En consecuencia, una situación técnica y legal (la extinción de la Acción Penal) los
“delitos ambientales” no fueron sancionados, menos resarcidos ni a las personas ni
los ecosistemas.
LOS RECURSOS NATURALES QUE TENEMOS NO SON INFINITOS
La responsabilidad ambiental es fundamental como instrumento de protección de los
derechos humanos, a un medio ambiente sano, derecho al cual recién estamos
despertando. El mito del desarrollo y progreso no es otra cosa que el saqueo, la
contaminación y la extinción de nuestros recursos y compromete seriamente al estilo
de vida de futuras generaciones. Es momento de tomar conciencia.

Metales aún pesan fuerte en la


cuenca del Pilcomayo
27 AGOSTO 2017DAYANA MARTÍNEZ CARRASCO CORREO DEL SUR SUCRE – BOLIVIA
A SU PASO

Los municipios afectados directamente por el río Pilcomayo son Yamparáez,


Monteagudo, Huacareta, Muyupampa, Yotala, Villa Abecia, Las Carreras, Culpina, Villa
Charcas, Incahuasi, Azurduy, Tarvita, San Lucas, Sucre (distrito 8), Icla, Macharetí y
Huacaya.
La presencia de plomo en las aguas del Río Pilcomayo que pasan por Chuquisaca
supera hasta en un 254% el mínimo permitido por ley en la zona más expuesta a este
metal, que si bien no es el único que se encuentra en la cuenca, es el que tiene
índices más altos y causa mayor preocupación por su alta toxicidad.

Otros metales también están presentes en las aguas del río Pilcomayo, pero el plomo
es uno de los que rebasa los índices mínimos permitidos por la ley hasta con un 254%
en la localidad de Tasapampa (Yotala), sin embargo, si bien su presencia se reduce en
otros puntos a incluso por debajo del límite permitido, se debe remarcar que de
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), ningún parámetro de
exposición puede ser considerado seguro, ya que es un compuesto que se acumula
dentro del organismo y no se elimina.

Su presencia puede causar distintas enfermedades sin discriminar la edad de las


personas, pero es especialmente peligroso para niños y mujeres embarazadas, por lo
que el organismo recomienda el control de la exposición al metal.

La identificación de plomo en el Pilcomayo data de hace varios años y de hecho, el


porcentaje de su contaminación varía a lo largo del paso del río por la región.
El mercurio, el antimonio, el zinc, el arsénico y el cadmio son los otros químicos
presentes en el río de curso internacional que irriga territorio de Bolivia, Argentina y
Paraguay, y cuya contaminación es un problema internacional.

Según el secretario de Medioambiente y Madre Tierra de la Gobernación de


Chuquisaca, Yamil Flores, las mediciones que se hacen anualmente en el trayecto del
río por el Departamento evidencian que hay mayor presencia de metales en las zonas
cercanas a Potosí, mientras que en los municipios más alejados, la contaminación por
metales se reduce.

“De los seis elementos que se analizan, el plomo estaría fuera de los lugares
permitidos, los demás elementos se mantienen hacia lo permisible y hacia abajo, en
los puntos de muestreo, el nivel de plomo baja bastante, ya por ejemplo en Huacareta
los niveles están dentro de lo permisible”, detalla el Secretario.

En Chuquisaca se realizan muestreos en época de lluvias y época seca, en cuatro


puntos del cauce del Pilcomayo: Puente Méndez (Yotala), Sotomayor (Yamparáez), Icla
y el puente Aumá (Huacareta).

METALES, DEL RÍO A LA COMIDA


De acuerdo con la coordinadora departamental de la Comisión Minera de la
Asociación Sucrense de Ecología (ASE), Lizbeth Cervantes, en los monitoreos que
realizaron hasta 2014 se encontró problemas de contaminación por metales
especialmente en zonas de La Mendoza y Taygata, que son parte de los municipios de
Yamparáez e Icla, respectivamente.

Sin embargo, no son sólo las personas que habitan en las zonas aledañas al
Pilcomayo las que pueden tener problemas de salud por la contaminación con la que
viven, sino también la población en general que se alimenta de productos de esas
zonas.

En síntesis se puede decir que los metales pasan por el Pilcomayo, son absorbidos por
los tubérculos que se nutren de sus aguas y terminan en los platos de todos, comenta
Cervantes.

Muchos de los comunarios incluso niegan el origen de sus productos cuando llegan a
Sucre a vender sus hortalizas, pues hay cierto rechazo a comprar alimentos de esa
zona precisamente por su cercanía al río, afirma.

FUENTES Y CULTIVOS ALTERNATIVOS


La situación motivó a que la ASE ejecute un proyecto para el cambio de producción de
los lugareños de La Mendoza (Yamparáez), tanto migrando de parcelas como de tipo
de cultivo.

El cambio se viabilizó luego de la perforación de pozos en el lugar, para dotar a los


comunarios de fuentes alternativas de agua, disminuyendo así su dependencia del
Pilcomayo. El proyecto ejecutado en 2016, consistió en que los productores usen
parcelas ubicadas cerca de los pozos y sin sedimentos de contaminación por metales.

Y para no dejar las parcelas aledañas al río Pilcomayo inutilizables, la ASE propone el
cambio de cultivo de hortalizas a flores, que al no ser productos de consumo, no
afectan a la salud de la población, comenta Cervantes.

Con el proyecto se reducirá la vulnerabilidad de las personas a la contaminación


minera en La Mendoza y el uso de fuentes alternativas de agua para cultivos y
consumo.

“Hace unas semanas se hizo la evaluación en el programa, con el afán de hacer


seguimiento correspondiente, y los comunarios están satisfechos y animados de que
ven que pueden producir en sectores donde no producían antes, con aguas de pozo
que se logró también con el apoyo de la Gobernación que hizo los pozos y como ASE
Lidema (Liga de Defensa del Medio Ambiente) fuimos apoyando en el proyecto”, indica
Cervantes.

Un total de 103 familias en La Mendoza fueron beneficiadas con el proyecto de uso de


fuentes alternativas de agua, que ya ofrecen en los mercados de la ciudad hortalizas y
verduras libres de la exposición a metales.

CONTAMINACIÓN LATENTE
Sin embargo, son muchas más las familias que requieren acciones para disminuir su
exposición a la contaminación por metales, pues sólo en Chuquisaca son 17 los
municipios por los que pasa el río cuya extensión total es comparable a la superficie
de Italia y cuya descontaminación podrá tomar entre 50 a 100 años de trabajo, según
Cervantes.

“Aún continúa la contaminación minera, tal vez no en la magnitud de otras gestiones,


pero sí podemos afirmar que seguimos siendo contaminados. La Gobernación tenía el
plan maestro del río Pilcomayo que tenía varias acciones para reducir la
contaminación minera y para descontaminar el río, pero vemos que tampoco hemos
avanzado en esa temática por lo que si queremos descontaminar debemos hacer
acciones inmediatas”, recomienda.
De acuerdo con el monitoreo más reciente de la Gobernación de Chuquisaca sobre el
estado del Pilcomayo, el plomo rebasa en un 254% el límite de 0.05 miligramos por
litro de agua en Tasapampa, con una presencia de 1.1773, mientras que en
Sotomayor se identificó 0.0072 miligramos por litro, Taygata 0.0241 y en Puente
Arumá 0.0086.

Sin embargo, en los puntos donde baja el nivel de plomo, otros metales tienden a
mostrar índices más elevados, por ejemplo el antimonio, que en Sotomayor llega a los
0.031 miligramos, y en Puente Arumá a 0.019, cuando el máximo permitido es de
0.01.

Lograr la descontaminación del Pilcomayo implica que la presencia de metales esté


por debajo del mínimo permitido por las leyes o parámetros internacionales, ya que
en Bolivia esos límites no están definidos para todos los metales, una labor pendiente
para los legisladores regionales.

En los últimos años, según Cervantes, los legisladores chuquisaqueños no se han


acercado a la ASE para coordinar o trabajar de manera conjunta, algo que sí pasaba en
gestiones anteriores.

“Antes trabajábamos coordinadamente con la Asamblea de Chuquisaca y se


planteaban encuentros para hacer acciones, pero el cambio de autoridades nos hace
dilatar en el trabajo y se debe volver a empezar”, comenta la activista.

UNA PROPUESTA SIN RESPUESTA

En diciembre del año pasado, la Comisión Interinstitucional de Defensa del Río


Pilcomayo y Medio Ambiente presentó una propuesta de declaratoria de “emergencia
hídrica” por la contaminación de la cuenca que afecta a los productos que se
consumen en distintos mercados del Departamento, con el objetivo de tener recursos
y ejecutar acciones concretas para mitigar el impacto de los minerales en la salud y
bienestar de las familias chuquisaqueñas.

Sin embargo, a la fecha la propuesta no tuvo respuesta.

Según el asambleísta Eusebio Cordero, el legislativo departamental nunca recibió la


propuesta que llegó al Ejecutivo, por lo que la responsabilidad para viabilizar esta
medida estaría en las manos de la administración de Esteban Urquizu; empero, en la
Secretaría de Medioambiente de la Gobernación, aseguran que la propuesta jamás
llegó.

Aun así, para el Secretario de Medioambiente, declarar a Chuquisaca como


emergencia hídrica no sería una acción fructífera debido a que reciben la descarga de
la contaminación de Potosí e incluso de Oruro, donde se tiene algunos afluentes, por
lo que una medida así no tendría el efecto esperado mientras en los otros
departamentos no se tomen acciones concretas.

“No nos sirve de nada hacer una declaratoria de emergencia si seguimos recibiendo
contaminación, a no ser que hagamos un plan conjunto entre los tres departamentos
(Chuquisaca, Tarija y Potosí), ahí sí dará resultados y ahí sí podemos declarar
emergencia, pero como Chuquisaca por más que lo hagamos no podremos solucionar
nada porque vamos a seguir recibiendo la contaminación”, afirmó.

En esa línea, destacó las iniciativas tomadas a mediados de julio por las
gobernaciones de Chuquisaca y Tarija, cuando en una cita en el municipio de El
Puente, ubicado en la frontera con el Departamento, acordaron hablar, entre otros
temas, de la situación del Pilcomayo.

El martes pasado, representantes de las gobernaciones de Chuquisaca, Tarija y Potosí


se reunieron para avanzar en líneas claras y definieron como primer paso el
centralizar información sobre monitoreos y líneas de acción en cuanto a
contaminación ambiental para uniformar criterios y tener un reporte del estado de las
aguas del Pilcomayo en las tres regiones.

“Hemos tenido bastantes avances, en un plan de acción que necesita definirlo con
más precisión que los tres departamentos, quedamos en que debemos conocer qué
acciones hace Potosí, qué acciones Chuquisaca y qué acciones Tarija para compartir
información. Como Chuquisaca se ha informado que hemos iniciado procesos
administrativos a varias minas y cooperativas y tenemos paralizadas varias actividades
mineras”, comparte Flores.

Entre las tres secretarías se ha definido un trabajo basado en cuatro líneas de acción:
la contaminación de los ríos que los unen (San Juan del Oro, Pilaya y Pilcomayo),
residuos sólidos y aguas residuales, biodiversidad y manejo de cuencas.

“Nos falta todavía mucho por trabajar porque es un plan serio, que a corto, mediano y
largo plazo nos permitirá solucionar el tema del Pilcomayo”, remarca la autoridad.

En esa línea, Flores indica que sí trabajan tomando en cuenta el Plan Director de la
Cuenca del Pilcomayo que da líneas para intervenir en el tema, aunque no recursos,
por lo que cada gobernación lo aplica en la medida de sus posibilidades.

En Chuquisaca, su aplicación se concentró en el manejo de cuencas, que a decir de


Flores incide en el estado del Pilcomayo y ayuda a su estado; sin embargo, no se sabe
con precisión cuánto se invierte desde la Gobernación para el Pilcomayo porque no
cuenta con una partida específica, por lo que las acciones que se llevan adelante son
parte del efecto de otros proyectos.

“Tenemos proyectos que estamos en gestión y precisamente uno es de Villa Charcas


otro en Incahuasi y los Cintis; sobre todo son proyectos de represas y manejo de
cuencas”, detalla.

La Gobernación destina cerca de Bs 2 millones para el área de manejo integral de la


gestión ambiental, recursos que se distribuyen para todo tipo de actividades y
acciones de la Secretaría del área que por ahora, tiene como meta llegar a concretar
un plan con los departamentos de Tarija y Potosí para que efectivamente se logre
reducir la contaminación del extenso río que atraviesa Bolivia, Argentina y Paraguay
no sólo con sus aguas, sino también con sus problemas.

En la salud
Un estudio realizado en Chuquisaca hace al menos una década identificó que la
contaminación minera del Pilcomayo tenía efectos en la salud de los niños y mujeres
en edad fértil. Activistas sugieren que se haga un estudio actualizado.

Contaminados
De acuerdo con el monitoreo más reciente de la Gobernación de Chuquisaca el plomo
rebasa en un 254% el límite de 0.05 miligramos por litro de agua en Tasapampa
(Yotala), con una presencia de 1.1773, mientras que en Sotomayor se identificó
0.0072 miligramos por litro, Taygata 0.0241 y en Puente Arumá 0.0086.

En contraste, el antimonio muestra grados elevados de contaminación en: Sotomayor


llega a los 0.031 miligramos y en Puente Arumá a 0.019, cuando el máximo permitido
es de 0.01.

Pilcomayo, el río "indomable" en la


frontera de Paraguay y Argentina que
produce cruentas sequías pero también
terribles inundaciones
Gabriela Torres y Linda PresslyBBC Mundo
 18 enero 2018
En una región donde la tierra cruje por la sequía, los caimanes practican canibalismo y los
corderos mueren en las garras de los pumas, Nirma Servín no ha perdido su sonrisa.

Al río Pilcomayo se le olvidó pasar por su casa… En realidad, hace un tiempo que no pasa por Paraguay.

"Lamentablemente llevamos dos años consecutivos que no tenemos agua", le cuenta Nirma a BBC
Mundo.

Viuda desde hace 20 años, ha sacado adelante su finca en una de las regiones más inhóspitas de
Sudamérica, donde las carreteras asfaltadas están a cientos de kilómetros de distancia.

Este caudal temperamental nace en los Andes bolivianos y durante tres meses al año baña a su antojo las
llanuras del norte de Argentina y oeste paraguayo.

"No tenemos río, no tenemos nada", por qué es tan difícil vivir del Pilcomayo, el río sudamericano que
se bloquea a sí mismo

Durante la temporada de lluvias el Pilcomayo abarca una cuenca de más de 200.000 km², un área
equivalente al tamaño de Italia. Pero en los nueve meses de sequía, prácticamente desaparece.
Esto se debe a que no es un río cualquiera. Es suicida.
 La sorpresiva y súbita desaparición de un inmenso río en 4 días en Canadá

Cuando baja de las montañas, desde 4.000 metros de altura, transporta millones de toneladas de
sedimentos que, cuando llegan a las planicies de El Chaco, hacen que se bloquee su propio cauce,
frenando su corriente y reduciendo dramáticamente los recursos hídricos de la región.

"Para tener una idea de la cantidad de sedimentos que arrastra al año, si se pone (la arena) en camiones
volquetes uno delante del otro, puede darle la vuelta a la Tierra y todavía no vas a poder descargar todos
esos sedimentos", explica el experto medioambiental paraguayo José Ortiz.

El Pilcomayo —de 2.426 km de extensión— divide El Chaco y marca la frontera entre Paraguay y
Argentina.
Image captionAquí, el ganado y los animales silvestres, como los yacaré, tienen que compartir el poco
de agua que hay en la región en época de sequía. (Foto: Roque González Vera)

Es la primera semana de noviembre y el calor es asfixiante, y entre lagos secos y arbustos bajos se puede
ver un ganado flaco que busca cobijo en la poca sombra que hay.

"La situación es difícil", confiesa Nirma sin abandonar su sonrisa.

"Los pumas y los jaguares (que habitan esta región) son animales protegidos que solían estar repartidos
en grandes extensiones de terreno a lo largo de la rivera del Pilcomayo", pero por la escasez ahora están
concentrados en reservorios artificiales de los ganaderos.
Debido a la presencia de estos animales silvestres en su finca, de los 50 corderitos que tenía Nirma
para criareste año, sólo le quedan cinco.

Un "pantalón" para domar lo indomable

Tal es la naturaleza indomable del Pilcomayo y su tendencia a obstaculizar su propio caudal, que en el
siglo pasado Argentina y Paraguay desistieron de tenerlo como línea limítrofe y marcaron sus fronteras
geográficas independientemente de lo que se le antojara hacer a este río.
Image captionFeliciano Loveda no sabe qué será de él y su familia si por otro año consecutivo el río
Pilcomayo no pasa por su casa. (Foto: Gabriela Torres)
También, debido a que el Pilcomayo se redujo considerablemente, las autoridades de estos dos países
decidieron "domar" este río construyendo cauces artificiales, levantando barreras y diques.

A fin de evitar conflictos diplomáticos, se llegó a un acuerdo binacional en el que se creó lo que se
conoce como el proyecto Pantalón, que consistió en dividir el río en dos canales para que una pierna
regara Paraguay y la otra a Argentina y así repartir la cantidad de agua y sedimentos para cada región.
Pero si sus cauces no se limpian, el Pilcomayo hace de las suyas.

"Yo nací en El Chaco, y mi familia se mudó aquí en los años 70 para estar cerca del río", cuenta
Feliciano Loveda mientras atraviesa su casita de una planta por un patio interno cubierto con un techo de
hojalata.
Haz clic aquí para escuchar el programa de radio (en inglés) sobre el tema

Al fondo está la ribera del río… o lo que debería ser el río.


Una barca de madera podrida por la falta de uso que descansa en un río de arena tan fina y seca
como el talco.

"Este es el río Pilcomayo", comenta. La cuenca, de unos 50 metros de ancho, está completamente seca.
Image
captionEl río Pilcomayo nace en los andes bolivianos desde donde arrastra toneladas de sedimentos
hacia las planicies del El Chaco paraguayo y argentino.

"Hace prácticamente 3 o 4 años que el río desapareció. Y es que se necesita mucho trabajo para que
corra el agua, no sólo en Pantalón sino a lo largo de todo el cauce", comenta Feliciano.

Como Nirma, Feliciano depende de un pozo para sacar agua.

"No sabemos cuánta queda, y todo el mundo está en la misma situación. Los animales han muerto
debido a la sequía", se lamenta.

Él lo que quiere es que las autoridades paraguayas hagan su trabajo y empiecen a limpiar el Pantalón.

Pero ya es noviembre, y las primeras lluvias están por caer, lo que significa que quizás no habrá tiempo
para abrirle suficiente camino al río.

Sequía y deslaves

A más de 600 km de Asunción, donde la calma domina el ambiente, es donde el río fue dividido en dos,
como un pantalón.
Aquí, finalmente, el Pilcomayo se deja ver. Pero escaso, de poca profundidad y muy callado.
Image captionPara "domar" el río Pilcomayo, en los años 90 las autoridades argentinas y paraguayas
dividieron el río en dos y construyeron canales artificiales. Este proyecto se llamó El Pantalón. (Foto:
Gabriela Torres)

Está débil, a la espera que lleguen las lluvias río arriba para recobrar su fuerza y poder.

No muy lejos, las máquinas dragadoras también duermen.

Con el calor abrazador y un Pilcomayo disfrazado de riachuelo cuesta creer que estas tierras volverán a
ser bañadas por el agua.

Es un río muy inestable. "De llevar dos metros cúbicos de agua por segundo (en época de sequía) pasa a
transportar 4.000 metros cúbicos (entre diciembre y marzo)", explica el ambientalista Ortiz.

Esto significa que en cuestión de días el Pilcomayo puede bajar con la fuerza suficiente como para
comerse pueblos enteros.

Pueblos devorados

Esto fue lo que le pasó a la localidad de Pedro P. Peña hace poco más de diez años.
Image captionLas autoridades de las poblaciones fronterizas de Pozo Hondo, en Paraguay, y Misión La
Paz, en Argentina, se pusieron de acuerdo para evitar más inundaciones causadas por el Pilcomayo.
(Foto: Gabriela Torres)

Una vez capital de provincia, ahora solo queda en pie una torre de agua tomada por aves y edificios
desnudos al cuidado de un destacamento del ejército paraguayo. Tres oficiales, para ser exactos.

"Prácticamente toda la población de San Agustín vivía aquí", le cuenta a BBC Mundo el oficial
Francisco Martínez.
Ahora, este punto en el mapa solo tiene un motivo para seguir existiendo.

"Por aquellos lados tenemos Argentina. Estamos a 500 metros (en línea recta) aproximadamente", señala
Martínez con su brazo apuntando al sur.

Este panorama desolador está presente como una amenaza en las cerca de 300 familias de Pozo Hondo, a
unos 60 km más al norte.

Pero a diferencia de Feliciano o Nirma, ellos se cansaron de esperar a las autoridades nacionales y
decidieron limpiar ellos mismo el río.
Image captionEn el lado argentino, las comunidades indígenas -como esta de Pescado Negro- viven
protegidas por barreras de tierra de tres y seis metros de alto para que el Pilcomayo no inunde sus casas.

Con la ayuda de los gobiernos de las provincias fronterizas de Salta, en Argentina, y Boquerón, en
Paraguay, consiguieron una máquina dragadora para mantener el río a raya.

Moisés Balderrama, intendente en de la provincia argentina de Salta, y Alberto Jaimes, delegado en


Pozo Hondo (Paraguay), no ocultan el orgullo que sienten al ver la máquina anfibia en acción.

"Venimos con 21 años consecutivos de inundaciones en Paraguay, Bolivia y Argentina", recuerda


sonriente Balderrama. "Antes construíamos anillos para protegernos del río, pero estas barreras se
rompían con la fuerza del agua".

"Y en los últimos dos años —desde que iniciaron los trabajos en esta parte del Pilcomayo— no hemos
tenido inundaciones", continúa Jaimes.

Paraguay sin Pilcomayo: un "desastre"

"Esto es pura propaganda", dice riendo Oscar Salazar desde su casa en Asunción, quien al momento de
hacer este reportaje era el jefe de la Comisión del Pilcomayo de Paraguay.

"Una máquina en el río no hace nada. Se necesitan 20 o 30 máquinas trabajando al mismo tiempo".
Image captionPero las barreras hechas por el hombre significa que las comunidades indígenas en
Argentina que dependen del Pilcomayo están más alejadas de su principal fuente de alimento: el sábalo.

Salazar le explica a BBC Mundo que para que el Pilcomayo vuelva a fluir en territorio paraguayo se
necesita limpiar kilómetros de cauce.

Pero es noviembre, las lluvias deben llegar en cuestión de un mes, y la única actividad que se ve en la
región es la iniciativa local de Pozo Hondo.

"Por este año (2017) estoy de acuerdo, es muy tarde. Pero estamos esperando porque no tenemos el
dinero", aclara.

"Para el año que viene las cosas serán muy distintas porque el ministerio tiene el dinero".

¿Puede entonces Paraguay perder el Pilcomayo?

"Paraguay no puede perder el Pilcomayo, si Paraguay pierde el Pilcomayo cerca de un millón de


animales podrían morir en los próximos dos o tres años", responde Salazar.
Image captionEn esta zona de Sudamérica al río y la lluvia se le olvidó pasar.

"Si Paraguay pierde el Pilcomayo tendríamos un desastre".

Poco después de esta entrevista, Oscar Salazar fue destituido de su cargo como director de la Comisión
del Pilcomayo y un mes después, en una carrera contra el tiempo, las máquinas dragadoras empezaron a
trabajar en El Pantalón.

Pero mientras los canales no se abran del lado paraguayo, el río seguirá fluyendo —con sus toneladas de
sedimentos— casi en su totalidad por la pierna argentina.
Esto no son buenas noticias para las 160 comunidades indígenas argentinascuyas vidas dependen de
este río temperamental.

A este lado del río el paisaje es tan inhóspito como el paraguayo, pero con una diferencia: la ganadería es
casi inexistente y las comunidades indígenas están organizadas y altamente politizadas.

Whatsapp para hacerse escuchar

En la localidad de Vaca Perdida, Caín, el hijo del cacique, aprovecha la presencia de la BBC para reunir
a los hombres de su comunidad y exigir a las autoridades locales que hagan bien los trabajos de
mantenimiento del Pilcomayo.

Apartando a las gallinas y las cabras que se pasean entre las bolsas de basura, extienden en el suelo de
tierra una foto satelital del tamaño de un mantel para explicar en qué puntos hay que reforzar las
"barreras" que las autoridades han erigido -y deben mantener- para proteger los poblados cerca del
Pilcomayo.

Las barreras son carreteras de tierra elevadas de unos tres metros de altura que funcionan de anillos de
protección de los asentamientos indígenas.
"Le estamos pidiendo a las autoridades que hagan el trabajo de mantenimiento de las barreras aquí", dice
Caín señalando un punto en la imagen.
Para saber en qué ánimo baja el río, los indígenas del lado argentino cuentan con una red de
monitoreo que involucra a comunidades en Bolivia y Paraguay, donde se comparte información
sobre el estado del tiempo en las distintas zonas por donde pasa o debería pasar el río, la cantidad de
agua y la abundancia de peces.

Image
captionLo que era un río, aquí quedó reducido a unos pocos charcos de agua.

Al principio lo hacían por radio y leyendo imágenes satelitales. Ahora, con la instalación de antenas de
comunicación, también cuentan con un grupo en la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp.

Carlos Ortiz, miembro del grupo de monitoreo, le explica a BBC Mundo que a principios de 2017 el
sistema de barreras falló e inundó a una pequeña comunidad de 15 familias.

Gracias a esta red, cuenta que lograron avisar a las autoridades y evacuar a las personas.

"Este proyecto de monitoreo es muy importante porque nos da la oportunidad de compartir nuestro
conocimiento sobre el río, significa que tenemos una voz ante las autoridades locales", explica Ortiz.

Si bien no tienen poder de decisión, las autoridades los escuchan y siguen lo que se comparte en este
grupo.

Tan cerca y lejos del río

Este sistema de barreras, junto con el proyecto Pantalón ha alentado a las comunidades que
históricamente eran nómadas a crear hogares más permanentes, lejos del cauce del Pilcomayo.
Lo que significa que su principal fuente de alimento, el sábalo, a menudo quede a kilómetros de
distancia.
A fin de seguir proveyendo de alimento a sus familias, en época de sequía los indígenas levantan
campamentos de pescadores cerca del canal poco profundo.

En uno de estos campamentos vive Simón, a quien le cuesta comunicarse en castellano.

"Aquí llevo viviendo unos cuatro meses", dice con voz tímida mientras arregla su carnada en el anzuelo
y lo lanza al río.

Tras probar varias horas, regresa a su campamento con las manos vacías.
Pero al menos, en este lado hay agua.

Al otro lado, en territorio paraguayo, está Nirma.

Como todas las mañanas, enciende la bomba que saca agua del subsuelo, sólo que esta vez el chorro se
reduce en cuestión de minutos.

"En El Chaco no hay nada fácil, el chaco es un desafío, y si no quieres un desafío, entonces no hay que
venir a probar aquí".

"Lo que queremos es salvar lo que tenemos y no tener más ataques de yacarés ni de tigres, y que el día
de mañana nuestros nietos y bisnietos puedan llegar a conocer (esta región), y no aprender de ella en un
libro".

Un mes después de visitar la región, en Pozo Hondo empezaron a llegar las primeras crecidas del río.

En la comunidad 9 de Junio, donde se encuentra la finca de Nirma, las primeras lluvias permitieron que
su estanque se llenara con un poco más de agua.

Pero la llegada temprana de la temporada lluviosa significa que los trabajos en El Pantalón se dificultan.

El río no espera, y viene cargado con lo necesario para seguir bloqueando sus venas.