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FIESTA DE SAN ANTONIO DE PADUA EN OLLAGUE,

REGION DE ANTOFAGASTA-CHILE
14 de junio de 2014 a las 9:41
La Cosmovisión del Hombre de Ollagüe, del pastor, sus creencias en relación a la vida, a la muerte, a los animales, a la
tierra, a los antepasados y en general aquella articulada con la naturaleza que lo rodea se materializa en determinadas
Ceremonias y Ritos que pueden ser visualizados en determinados contextos arqueológicos y que deberían proporcionarle
al arqueólogo los necesarios elementos explicativos para sustentar sus marcos interpretativos, y de esta forma comprender
significativamente los acontecimientos y acciones que debieron haberse producido en el pasado.

No obstante, el tratar de conocer los contenidos vinculados a estas actividades sagradas requiere del reconocimiento y la
existencia del fenómeno religioso, fenómeno que traspasa las dimensiones económicas, sociológicas o psicológicas,
constituyéndose en uno de los ejes centrales de la sociedad y de la vida de bastantes sujetos, y a la vez el generador de
particulares actitudes y acciones terrenales y materiales. En este sentido, el estudio de la expresión práctica de las
creencias podría constituirse en una vía de acceso a los contenidos de este singular sistema de pensamiento, tan complejo
y poderoso, y que esperamos ejemplificar y nutrir con los aportes provenientes de la etnografía realizada en la localidad
de Ollagüe en los meses de Junio de 1999 y Febrero del 2000.

El Ceremonialismo en los Andes está constituido por una serie de actividades sagradas que se articulan en determinados
Ritos. Entre los habitantes de Ollagüe tales actividades pueden claramente ser visualizadas en torno a ritos religiosos,
mortuorios, ganaderos y agrícolas. El presente informe intentará describir los ritos quechua-cristianos que se llevan a cabo
en las Fiestas de San Antonio de Padua, y de “Enfloramiento”. Esperamos complementar esta información con la
proporcionada por otras festividades de carácter agrícola (v.gr. carnavales), las que junto a al estudio de una serie de ritos
mortuorios (v.gr. velatorio, lavatorio), podrían proporcionarnos los necesarios elementos para comprender un sistema
ideacional, una cosmovisión y a fin de cuentas una concepción tan lejana de la secularizada visión occidental, sensu
Berger[1], que a ritmo acelerado se propaga por nuestra sociedad.

Hemos escogido la Comuna de Ollagüe como territorio de estudio ya que consideramos que esta zona cobija en su
interior una serie de grupos humanos, que pese a ser reducidos, constituye la población más estable dentro de un sector
caracterizado por el desarrollo de diversos procesos migratorios, estimulados principalmente por el desarrollo de la
minería de altura y de la creación durante principios de siglo del Ferrocarril Antofagasta - La Paz. En este sentido, uno de
los factores que justifico esta elección la constituyó la existencia de una serie de manifestaciones culturales, en la cual
elementos propios de la cultura de la zona, la quechua, y de la occidental se mezclan e interdigitan en la vida cotidiana,
expresándose en la práctica en las principales festividades religiosas de la zona, festividades que, a su vez, permiten
observar y analizar los más importantes contenidos de una concepción de mundo, que aún frente a diversos factores
antagónicos (v.gr. migración, cambio cultural, pentecostalismo) lucha por sobrevivir y proyectarse por medio de diversas
expresiones religiosas, sean éstas cristianas, quechuas o sincréticas.

FIESTA DE SAN ANTONIO DE PADUA

A juicio de Don Pedro Choque, pastor quechua oriundo de Sud-Lipez, la fiesta del Santo Patrono San Antonio, empezó a
realizarse hacia fines de los años veinte, estimulada por el exitoso desarrollo que la Minería de Altura estaba
experimentando en la zona, principalmente por la extracción de azufre y bórax.

En esta época el Campamento azufrero de Buenaventura, localizado a 7 km. al Sur del poblado de Ollagüe, se encontraba
en pleno funcionamiento y cobijaba a una población conformada en su mayoría por mineros quechuas provenientes de las
provincias bolivianas de Norlipez y Sudlipez, Departamento de Potosí. Las razones de este flujo migratorio unipolar,
responderían a las mejores condiciones fisiológicas de adaptación que presentaban estos seres humanos a medios
climáticos y geográficos adversos[2]. Sin embargo, fue este segmento de la población el responsable de traer desde el
país altiplánico las dos imágenes de San Antonio.

Según Doña Valentina Bello, el primero habría llegado de Bolivia traído por la familia Hinojosa Huanca oriunda del
poblado de San Agustín, familia que a comienzos de la década de los treinta se asentó en la azufrera de Buenaventura por
razones de trabajo. La señora Bello nos manifestó que en un comienzo la festividad sólo tenía un carácter familiar[3], es
decir, participaban los integrantes de la familia señalada más algunos invitados especiales. Posteriormente y como
consecuencia de la crisis internacional de los precios de boratos iniciada en los años treinta se generó un período de
decadencia económica que llevo al cierre de una serie de yacimientos y campamentos, entre ellos Buenaventura. Lo
anterior generó en los años cincuenta el traslado de la familia Hinojosa Huanca hacía el poblado de Ollagüe, con el
consiguiente desplazamiento del icono cristiano.

Una vez en Ollagüe la festividad comienza a crecer, gracias a la construcción de una gran sala de baile para los
participantes que aún se conserva en la actualidad. De esta forma, con una participación más comunitaria que familiar la
imagen del santo patrono comienza a ser internalizada por los pobladores de Ollagüe como un importante factor de
pertenencia e identidad de la comunidad en su conjunto

Por otra parte, el segundo San Antonio, mucho menor en tamaño que el primero, pertenece a la Familia Nina Limache.
Don Leucadio Nina[4] fue y es el principal fundador de la devoción a esta imagen y nos señalo que su familia trajo el
“santito” desde la localidad de El Chaco en donde residían. A partir de la década del ochenta se integra tal imagen al
grupo de figuras e iconos religiosos ubicados en los altares laterales de la iglesia de Ollagüe. Sin embargo, esta imagen es
la más venerada no faltándoles personas que organicen y asuman los costos de la festividad, conocidos comúnmente como
pasantes.

En este contexto, en donde existen dos imágenes del mismo santo, un hecho que llamo mucho la atención es la
articulación de dos festividades paralelas. La festividad en honor de la figura de la Familia Nina Limache es conocida
como la fiesta del “Mayordomo”, mientras que la realizada en honor de la imagen de la Familia Hinojosa Huanca se
denomina “Alferado”, posiblemente por representar la figura de mayor antigüedad en la zona. En este sentido, al alferado
le corresponde como día de celebración el 13 de Junio en tanto que al Mayordomo el 14.

La cantidad de actividades y acciones rituales llevadas a cabo en el desarrollo de estas festividades, por la complejidad de
los contenidos, requerirían un estudio particular de cada una de estas manifestaciones, estudio que esperamos efectuar en
tiempos venideros. Es por esto que nuestro informe no aspira a entregar un panorama detallado de las actividades llevadas
a cabo, sino más bien ofrecer al lector una descripción sucinta de los eventos observados los días 12, 13, 14 y 15 de Junio
de 1999.

Las actividades que dan inicio a la Fiesta de San Antonio de Padua se inician el última día martes antes del día de la
festividad (13 de Junio), y aunque no pudimos ser testigos oculares, la señora V. Bello nos manifestó que esta consiste en
la Velada del Manto de San Antonio, actividad que es realizada en cada una de las casas de los pasantes, tanto
mayordomos como alféreces. Caracteriza por ser un ritual familiar, esta actividad consiste en el saludo que los invitados
realizan al Santo quemando hojas de coca. El Sr. Nina en relación a esto nos señalo que traían de Bolivia elementos
rituales especiales (v.gr. contras), pero el que posee mayor importancia es la hoja de coca la que es ofrendada a San
Antonio con la mano derecha y a los gentiles y almas con la izquierda. Esto se repite a lo largo de todos los ritos que son
articulados en la festividad.

El día anterior a la festividad se realizó un rito denominado “Día de la Vena” (Fot.1) en el patio colindante a la Sala del
Alferado el que consiste en el sacrificio de dos llamas blancas, una del alferado y otra del mayordomo, de las que se extrae
la sangre, el corazón y los pulmones.
Fotografía 1:Rito del Día de la Vena, se aprecian los ejemplares que serán sacrificados, junto a dos mesas rituales
extendidas en el suelo.

Estos animales son cuidadosamente adornados con lanas de colores, serpentinas y challas, vendándoles los ojos para evitar
la intranquilidad de los ejemplares. Una vez efectuado el sacrificio, la sangre derramada es utilizada por los asistentes
para asperjar a las divinidades vernáculares locales en dirección hacia el sol naciente: “Un llamo es del alferado y el otro
del mayordomo, les cortan el cogote y tiran la sangre para arriba. Dicen que eso es para los cerros, también dicen que es
para la pachamama”. Doña Valentina nos señala que se debe recordar a todos los cerros, “Aucanquilcha, Volcán Santa
Rosa, también para las faenas Buenaventura, Amincha, Ollagüe, a esos cerros recuerdan todos los años”. Por otra parte
y paralelo a lo anterior, las personas que han efectuado las libiaciones se dirigen hacia el sector Noreste del patio en el
cual prende un pequeño fogón alimentado con ramas de coa que desprende un fuerte y agradable olor. Los participantes
depositan acá pequeñas cantidades de alcohol, vino y sangre que son derramados en calidad de ofrenda y honor a los
antepasados, abuelos y gentiles.

Un aspecto importante en la manipulación que experimentan los órganos extraídos, corazón y pulmones, es el hecho de
poder predecir y vaticinar algunas características del año venidero “se inflan los pulmones y si tiene manchitas oscuras es
malo, ahicito le echamos harina de maíz y challa, si tiene poca fé al alferez le sale oscurito, pero si cree bien, nadita de
manchas, buen año”.
Fotografía 2: Rito “Inflado de Pulmones” en el cuál es posible vaticinar los eventos venideros gracias a la coloración
que presentan los bronquios.

Posteriormente, una vez faneados los animales el alférez saluda a todos los asistentes e invitados dándoles la bienvenida.
Por su parte los invitados saludan al alférez diciéndole que “¡sea a buena hora, que sea a buena hora compañero!”.

Transcurridas más de seis horas, al atardecer se efectúa la entrada de ceras, ceremonia de fuerte sello cristiano que se lleva
a cabo en la Iglesia. En ésta a cada persona se le entrega una vela y pequeños racimos de flores blancas para ser
depositados a medida que los presentes saludan las imágenes de los santos ubicadas a ambos costados de la Iglesia.
Posteriormente un grupo de jóvenes enciende dos grandes fogatas en el patio delantero del recinto que estimula, a raíz del
frío de invierno, el calor y la convivencia de los presentes[5]. A continuación son puestas dos mesas, una del alferado y
otra del mayordomo, mientras tanto las bandas musicales, traídas desde San Agustín y Uyuni respectivamente, interpretan
una serie de tonadas y dianas en honor de los pasantes alféreces y pasantes mayordomos, animando el baile y el ritmo
creciente en los invitados. En estos momentos algunos parientes y ayudantes de los pasantes ofrecen a los presentes hojas
de coca, cigarrillos y ponche, el que ha sido elaborado con leche, agua y alcohol de caña traído de Bolivia. Aquí se repiten
los saludos de buenos augurios “que sea a buena hora, que sea a buena hora compañeros”, saludos reiterativos y
numerosos, que se realizan derramando ponche en la mesa junto a pequeñas cantidades de hoja de coca. Finalizada esta
actividad los presentes se dirigen a sus hogares a descansar.

Las actividades al siguiente día, 13 de Junio, día del alferado, se inician temprano con la recolección de leña y preparación
de comidas que se servirán en el transcurso del día. De más esta decir que este constituye uno de los días más
importantes de la festividad, ya que es el día en que se realiza la procesión. Esta se realiza después de efectuada la misa en
honor al Santo Patrono, cargando y acompañando las imágenes por las principales calles del poblado. Los pasantes en la
procesión deben portar los estandartes de los santos acompañados por la delegación eclesiástica venida de Calama.
Fotografía 3: Procesión Religiosa de San Antonio de Padua, realizada el día 13 de Junio.

En la tarde se organiza una “Chocolatada” a todos los niños de Ollagüe, los cuales reciben una caja con golosinas, gorrita
y bandera. Posteriormente se realiza en la sala del Alférez la Mesa de Once, actividad destinada a los adultos en la que el
alférez invita a la comunidad a cenar. Los saludos se repiten a lo largo de la comida. Finalizada esta actividad el alférez
invita a la comunidad a participar en un gran baile comunitario animado por bandas traídas desde Calama y Tupiza y que
dura hasta el amanecer del siguiente día. Lo mismo sucede en la sala del otro pasante (mayordomo). Sin embargo, es
posible observar cierta reciprocidad entre alféreces y mayordomos ya que el alférez invita al mayordomo a todas las
actividades el día 13, mientras que el día 14 es el mayordomo el encargado de invitar y agasajar en su sala al alferado.

Por otra parte, al día siguiente –14 de Junio-, las actividades estuvieron a cargo del mayordomo, encargado de adorar la
imagen de la familia de Don Leucadio Nina. A diferencia del anterior ciclo ritual, durante este día no se efectúan
procesiones, pero sí rezos, la Mesa de Once y el baile ofrecido por el pasante mayordomo.

Por otra parte, el día 15 se realiza la “Contabilidad” actividad que es desarrollada tanto en la sala de los Alféreces como la
de los Mayordomos y en la que se informa a todos los presentes los gastos generados por la fiesta, así como las
donaciones recibidas. Para animar esta actividad se nombran dos contadores los que estarán a cargo de los ficticios bancos
del poblado. Es en esta oportunidad en que los presentes prenden dinero en los aguayos de los pasantes, entregan regalos y
reciben en un plato cuatro pequeños vasos con diversos tipos de trago por parte del pasante. En relación a esta actividad,
tuve la oportunidad de ser el “contador” del pasante alférez, tarea que implico realizar la contabilización general de todos
los gastos efectuados en la festividad. Dos millones trescientos cuarenta mil pesos fue la cantidad de dinero que debió
gastar el pasante alférez para poder realizar las actividades involucradas en la festividad religiosa, sin considerar los gastos
que efectuaron una serie de personas, a titulo de donaciones (v.gr. arriendo de orquesta de bronces desde Bolivia, licores,
gasolina para los generadores eléctricos etc.).

Finalizada la lectura de los gastos y donativos, la persona encargada de los ritos, (Sra. Valentina Bello) procede a
challar los cueros de llamos que se encuentran ubicados debajo de las mesas en las que se efectúo la contabilidad.
Reiteradas libiaciones son efectuadas en este momento, con alcohol y otros tragos fuertes, las que junto a las hojas de coca
van inundando el cuero del animal. Una vez hecho esto se procede a quemar una serie de inciensos en determinados
receptáculos de lata, acción que no sólo es realizada por el encargado ritual sino que por todos los presentes participes de
la ceremonia. Terminados estos saludos se procede a levantar el cuero del llamo el cuál es entregado al contador para que
se lo ponga en la espalda e inicie un baile que será animado por todos los participantes, los que en estos momentos se
encuentran participando de una gran rueda al interior de la sala del alférez.

Según algunos informantes, años atrás también formaban parte de estas celebraciones una serie de bailes religiosos,
destacando el baile llamerito, el baile gitanos y el baile “Tundique”, que si bien aún son posibles de observar en la Fiesta
de la Virgen de Andacollo de Coska, 25 y 26 de Diciembre, dejaron de animar la fiesta de San Antonio de Padua por
razones no muy bien precisadas.

Durante este último día, también se realiza la entrega de los santos a los nuevos pasantes, los que son proclamados
finalizada la “Contabilidad”. Son estos nuevos personajes los encargados de efectuar durante todos los días martes del año
la “velada del manto” de cada una de estas imágenes. No obstante y debido a que ciertos pasantes provienen de la ciudad
de Calama éstas actividades son realizadas en este centro urbano minero.

Una de las últimas actividades realizadas en el transcurso de esta festividad la constituye una comida que es preparada en
honor a todas las personas que constante y activamente apoyaron a los pasantes, alféreces y mayordomos, por ejemplo
cocineras y músicos y que recibe el nombre de “Mesa de los serviciales”. En la ocasión en que se tuvo la oportunidad de
presenciar tal actividad que se desarrollo en la sala de alférez, se consumieron la mayoría de las bebidas alcohólicas y
mercadería que había quedado en la despensa, finalizando posteriormente con el último baile de la jornada.
[1] Berger, Peter. El Dosel Sagrado, Elementos para una Sociología de la Religión. Amorrortu editores, Buenos Aires.

[2] En este sentido no debemos olvidar el hecho de que nos encontraríamos frente a los asentamientos mineros de mayor
altitud del planeta. Don Pedro Choque, cuidador del poblado de Amincha nos señalo que el campamento Aucanquilcha se
localizo durante muchos años en la misma cima del volcán homónimo (6.176 m.s.n.m.) y que sólo a fines de la década del
cincuenta se traslado hacia el actual Campamento de Amincha.

[3] Hasta el día de hoy en la Provincia El Loa es posible observar festividades de este tipo (v.gr. adoraciones del niño
jesus y mesas de año).

[4] Actualmente Don Leucadio Nina, con sus 79 años al haber presta servicios de Aseo y Ornato para la I. Municipalidad
de Ollagüe.

[5] Se debe señalar que el invierno de 1999 fue considerado uno de los más extremos y duraderos de la década. En el mes
de Junio la temperatura mínima promedio fue de –14,7 °C, registrándose, insólitamente, el día 12 de Junio –27,2 °C.
Fuente: Registro Estación Meteorológica, I. Municipalidad de Ollagüe.

extraido del facebook

https://www.facebook.com/notes/ulises-hern%C3%A1n-c%C3%A1rdenas-hidalgo/fiesta-de-san-
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