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JESÚS DA A CONOCER A DIOS

RV-1960
“Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al
que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero
Dios, y la vida eterna.” (1 Juan 5:20)
Biblia Latinoamericana
“Sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que
conozcamos al que es Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo;
ahí tienen el Dios verdadero y la Vida eterna.” (1 Juan 5:20)
Traducción del Nuevo Mundo.
Pero nosotros sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado capacidad intelectual
para que adquiramos el conocimiento del verdadero. Y estamos en unión con el verdadero,
por medio de su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y vida eterna. (1 Juan 5:20)

Juan dice a sus destinatarios creyentes: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido”.
Esto implica:

I.- Certeza que el Hijo de Dios ha venido. El termino griego οἴδαμεν oidamen: sabemos,
somos conscientes.
Este saber no consiste en puras palabras, tampoco en tener una idea acerca del Hijo
de Dios.
Al decir sabemos, estan seguros y claros que el Hijo de Dios ha venido o ha llegado
al mundo. Si traducimos por somos conscientes, está diciendo, sabemos perfectamente
que el Hijo de Dios ha venido. Esto también quiere decir, estamos convencidos y firmes que
el Hijo de Dios ha venido, incluye que en ellos no hay duda que Jesucristo ha venido al
mundo. Está diciendo, estamos convencidos y seguros que esto es así. Juan mismo ha dado
evidencia de esto desde el inicio de la misiva cuando dijo: “ Lo que era desde el principio, lo
que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y
palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida (porque la vida fue manifestada, y la
hemos visto, y testificamos, y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre, y
se nos manifestó)” (1 Juan 1:1-2) Esto es prueba infalible, no hay razón para dudar

Este saber que Jesús vino al mundo consiste en aceptar la doctrina de la encarnación, que
el Hijo de Dios se hizo hombre. Es por eso que Juan resalta con sumo interés esta
declaración de fe y lo dice con firmeza para dar seguridad a sus oyentes. Juan quiere que
sus lectores reafirmen su fe en Jesucristo, de esta manera refuta al gnosticismo que
enseñaba que Jesús no era divino.

El testimonio de Juan nos invita a centrar nuestra mente en Jesucristo, porque está basado
en un hecho real y tenemos que vivir en esa realidad, que Jesucristo ha venido al mundo;
esto no es un cuento o una leyenda, sino el testimonio de uno que fue testigo directo que
vió, oyó y tocó. Tanto Juan, sus destinatarios de la misiva y nosotros estamos en la misma
línea de fe en Jesucristo.
Juan avanza en su mensaje, diciendo:

II.- La misión de Jesús: y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero.
El Hijo de Dios vino a revelar para dar entendimiento acerca de Dios. A Dios el Padre solo
se puede conocer por medio de Jesucristo. El oficio de Cristo es el de dar entendimiento
espiritual, en el evangelio de Juan leemos: “Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios,
que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer.” (Juan 1:18). El único que conoce a
Dios el Padre vino a revelar o dar a conocer quién es realmente Dios. Es el único intérprete
del Padre. Este Dios incomprensible ya no es un misterio, Jesús dijo a sus discípulos: “Porque
a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos” (Mateo 13:11)
Hemos obtenido conocimiento seguro del Dios verdadero. Este es el único Dios verdadero,
con esta palabra Juan distingue a Dios de los ídolos. Dios es verdadero y no es una ficción.
El conocimiento que adquirimos por medio de una estrecha vinculación.

III.- La comunión con Jesucristo. y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo


Tenemos una comunión íntima con el Padre y con el hijo. Estamos en el Padre y en el Hijo.
El cristiano tiene contacto con Dios y le pertenece a Dios. para conocer a Dios tenemos que
estar en él, es decir, unidos a él, como la rama está en la vid. No se puede tener comunión,
contacto con Dios el Padre por otro medio, sino únicamente por Jesucristo. Jesús dijo: “Yo
soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” (Juan 14:6). El que
tiene al hijo también tiene al Padre. Esta unión también enseña que Dios vive en nosotros y
nosotros en él. Estamos en Dios por medio de Jesucristo.
En Juan 10:30 Jesús dijo: “yo y el Padre uno somos”. También dijo Jesús: ¿Tanto tiempo he
estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al
Padre; ¿cómo dices tú: ``Muéstranos al Padre?
Si no tienes a Jesucristo, no tienes a Dios, sino te gusta buscar a Dios es porque no te interesa
tanto a Jesucristo como a Dios el Padre y el día que mueras no anheles estar con él.

IV.- Jesucristo es el verdadero Dios y la vida eterna. Este es el verdadero Dios, y la vida
eterna.” Juan dice que Jesús es verdadero Dios. Al mismo tiempo le da el nombre de Vida
eterna. Si tenemos a Cristo, disfrutamos del Dios verdadero y eterno. En ninguna otra parte
debe ser buscado la vida eterna, sino en Jesucristo. ¿Tienes vida eterna? ¿No sabes si la
tienes? El apóstol juan dice: “El que tiene al Hijo tiene la vida, y el que no tiene al hijo de
Dios no tiene la vida? La verdad es que si crees en Jesucristo entonces tiene la vida eterna,
de lo contrario, eres uno de los que estan bajo las garras del maligno.