Está en la página 1de 3

Esta lista de papas en orden cronológico se corresponde con la que aparece en

el Anuario Pontificio bajo el título I Sommi Pontefici Romani("Los Supremos Pontífices de


Roma"), excluyendo a los que están reconocidos oficialmente como antipapas. El Anuario
Pontificio es publicado por la Curia Romana, y no establece números consecutivos a los
papas, considerando que en varios casos no se puede decidir qué pontífice era legítimo,
por ejemplo en los casos de León VIII, Benedicto V y otros papas de mediados del siglo
XI.1 La edición de 2001del Anuario Pontificio introdujo "casi 200 correcciones a las
biografías existentes de los papas, desde San Pedro a Juan Pablo II". Las correcciones
eran en torno a fechas, especialmente en los primeros dos siglos, lugares de nacimiento y
nombres de pila de algunos papas.2
El término papa (del latín papa, "padre") se usa en varias iglesias para designar a sus
líderes (como el papa copto) pero en español se refiere generalmente al líder de la Iglesia
católica. El papa tiene otros títulos, como Santo Padre, Sumo Pontífice, Vicario de
Cristo, Obispo de Roma, Sucesor de Pedro y Siervo de los siervos de Dios. Cada
título ha sido agregado por diversos acontecimientos históricos y, a diferencia de otras
prerrogativas papales, no se pueden modificar.3 Desde 1929, el papa también ostenta el
título de Soberano de la Ciudad del Vaticano.
Hermann von Reichenau pudo ser el primer historiador en numerar a los papas
cronológicamente. Su lista finaliza en 1049, con León IX en el número 154. Se hicieron
varios cambios en la lista a lo largo del siglo XX. El antipapa Cristóbal fue considerado un
papa legítimo durante largo tiempo. El papa electo Esteban fue considerado legítimo con el
nombre de Esteban II hasta la edición de 1961, en la que se le eliminó de la lista. A pesar
de este cambio, algunas listas modernas siguen incluyendo al "primer papa Esteban II". Es
probable que esto se deba a que están basadas en la edición de 1913 de la Enciclopedia
Católica, que está en el dominio público.
A lo largo de la historia ha habido 264 papas y 266 papados reconocidos oficialmente por
la Iglesia católica, esto se debe a que Benedicto IX accedió en tres ocasiones al papado.
De entre todos los papas, 42 han ejercido el pontificado durante menos de un año y 10 lo
han ejercido durante más de 20 años. El papa con el pontificado más largo del que se
tienen datos fidedignos fue Pío IX (1846-1878) que fue papa durante 31 años, 7 meses y
23 días (se cree que el pontificado de San Pedro fue más largo, pero su duración exacta
es difícil de determinar, ya que hay dudas sobre situar el comienzo en el momento de la
muerte de Cristo, hacia el 30 o en el de su llegada a Roma, hacia el 42). El papa con el
pontificado más corto fue Urbano VII (15-27 de septiembre de 1590), que lo ejerció durante
13 días.
Un número significativo de papas han sido reconocidos como santos, incluyendo a 52 de
los primeros 54 papas, y otros están en proceso de canonización. Los primeros 31 papas
(excepto Ceferino) murieron martirizados (ver lista de papas asesinados).

La Iglesia en la Edad Media[editar]


Median siete siglos entre la muerte de Gregorio Magno en el año 604 y el fallecimiento
de Bonifacio VIII, en 1303. En este período surge el Islam y se produce la ruptura entre las
Iglesias de Oriente y Occidente.

Las grandes crisis del papado[editar]


Son los años negros de la Iglesia Romana. El cautiverio de Aviñón y el Cisma de
Occidente son ejemplos de estas crisis. La conducta privada de los papas y clérigos de
estos años vienen a desarrollar en muchos ansias de cambio. Estos cambios se llevarían a
cabo en la Reforma y Contrarreforma durante el próximo período.

Reforma y Contrarreforma[editar]
La Iglesia pasó a ser vista por muchos, tanto miembros como no miembros de ella, como
una administradora de lo divino y de lo humano, de gracias, tributos y prebendas e
interventora de los asuntos del gobierno y la política de los pueblos y sus culturas. Hace su
aparición Martín Lutero y, con él, una Reforma que abrió nuevas manifestaciones
del Cristianismo en Europa. Durante este período se expande a nuevos territorios como
consecuencia de los descubrimientos hechos por España y Portugal.
La Contrarreforma o Reforma Católica, para algunos, no difería en forma sustancial de
aquello que buscaba la Reforma protestante, si no se tiene en cuenta el tema de la
autoridad e infalibilidad papales. Fue, en opinión de algunos, una diferencia de lenguaje lo
que impidió una clara comunicación entre las partes. Otros apuntan a diferencias
irreconciliables en las estructuras sociales de las distintas partes de Europa como causa
para la Reforma y la consecuente Contrarreforma.
En lo exterior la Iglesia surge como el nuevo mecenas de las artes y las letras donde
brillan las grandes figuras del Renacimiento. El pensamiento, las costumbres, la liturgia y
la doctrina se centralizan y se estructuran hasta el máximo a partir del Concilio de
Trento (1545).

De la Ilustración a la Restauración[editar]
Durante el período que va de la Ilustración a la Restauración se produce un cambio en el
sistema de valores y creencias que caracterizaba al mundo occidental. Surge una
sociedad nueva; el súbdito se convierte en ciudadano. Hay una nueva postura frente al
arte, el pensamiento y la religión. Este período está marcado significativamente por
la Revolución Francesa.

La Iglesia en el Mundo Moderno[editar]


Con la crisis de 1848 se imponen las ideas de la Revolución Francesa. Se consolida con
ella el mundo liberal, el rechazo a los dogmas, el alejamiento de la Iglesia y
el racionalismo. Se desarrollan las ideas del pragmatismo, el agnosticismo, el ateísmo y
la lucha de clases, rechazados por sucesivos papas. Este período, de poco más de un
siglo, representa cambios que parecen culminar el desarrollo de un milenio.
Se enmarca entre los Concilios Vaticano I y Vaticano II. La Iglesia lucha contra el avance
del liberalismo y del modernismo teológico, crea la Acción Católica y presenta las primeras
enseñanzas sociales. Con la pérdida, contra su voluntad, de los Estados Pontificios, se
desprende finalmente de sus posesiones territoriales, aunque sigue ligada a Italia por
aspectos políticos y económicos.

La Iglesia del Concilio Vaticano II[editar]


Juan XXIII y su Concilio forman uno de los acontecimientos extraordinarios que ha
experimentado la Iglesia en sus veinte siglos de historia. Se la llamó la apertura de la
Iglesia, porque intentó actualizarse a sus tiempos. Para muchos en la Iglesia fueron años
difíciles, de adaptación y autodescubrimiento.

La Iglesia Mediática[editar]
Tras la época del espíritu del Concilio Vaticano II, el papa Juan Pablo II comienza una
nueva era y, desde el punto de vista de los creyentes de esta religión, se empezaría a
cumplir aquello que anunciaba san Pablo "por toda la tierra se ha difundido su voz y hasta
los confines de la tierra sus palabras" (Rom 10,18). El papa comienza a salir
del Vaticano de forma asidua, haciendo viajes por todos los continentes y apareciendo en
todos los medios de
comunicación: radio, televisión, videoconferencias, Internet y sms utilizados incluso para
anunciar la muerte de Juan Pablo II para quien lo solicitó.

Otros datos de los papas[editar]


Aclaraciones en la numeración de los papas[editar]
Algunas anomalías en la lista de papas necesitan explicación:
 Félix II, Cristóbal, Bonifacio VII, Juan XVI, Benedicto X y Alejandro V no aparecen por
ser considerados antipapas.11
 La numeración de los papas llamados Félix ha sido corregida para omitir
al antipapa Félix II; sin embargo, muchas listas siguen considerando a los dos últimos
Félix como Félix III y Félix IV. También hubo un antipapa Félix V.11
 Nunca ha existido un papa llamado Juan XX, debido a un error en la numeración de
los papas llamados Juan en el siglo XI.12
 El papa electo Esteban, que murió antes de ser consagrado, fue eliminado de la lista
oficial de papas en 1961, pero aparecía en las listas anteriores a 1960.12 La
numeración de los siguientes papas llamados Esteban va de Esteban II a Esteban
IX en lugar de Esteban III a Esteban X.
 Cuando Simón de Brion se convirtió en papa en 1281 escogió el nombre de Martín. En
aquel tiempo, Marino I y Marino II eran considerados errónamente como Martín II y
Martín III respectivamente, y así, debido al error, Simón de Brion se convirtió en Martín
IV. 13
 La papisa Juana: no hay constancia de su existencia; las leyendas sobre ella tienen su
origen en historias surgidas durante los años oscursos.14
 El status del antipapa Juan XXIII fue incierto durante siglos, hasta que en 1958 el
cardenal Angelo Giuseppe Roncalli escogió el nombre de Juan XXIII. Baldasarre
Cossa, el antipapa Juan XXIII, fue cardenal antes de su muerte en 1419, y está
enterrado en el Baptisterio de Florencia.
 El nombre del papa actual es Francisco, no Francisco I, ya que no se utiliza el número
cuando un papa escoge un nombre por primera vez. Sólo cuando un Pontífice
posterior vuelva a llamarse Francisco, Jorge Mario Bergoglio será recordado como
Francisco I, algo que no sucedió con Juan Pablo I, cuyo nombre incluyó el ordinal
correspondiente desde el inicio de su pontificado.15
Nacionalidad de los papas[editar]
Debido a que el concepto de nación ha variado a lo largo del tiempo, la siguiente
clasificación se basa en criterios lingüísticos y geográficos.
Europa[editar]
De los 266 papas, 254 proceden de países europeos:

 212 italianos.
 Quince franceses: Silvestre II, Nicolás II, Calixto II, Urbano IV, Clemente IV, Inocencio
V, Martín IV, Clemente V, Juan XXII, Benedicto XII, Clemente VI, Inocencio VI, Urbano
V y Gregorio XI.
 Ocho griegos: Anacleto, Higinio, Eleuterio, Antero, Sixto II, Dionisio, Eusebio y Juan VI.
 Siete alemanes: Gregorio V, Clemente II, Dámaso II, Víctor II, León IX, Esteban
IX y Benedicto XVI.
 Cuatro de la Península Ibérica:
 Uno de Hispania: Dámaso I.
 Uno portugués: Juan XXI.
 Dos españoles: Calixto III y Alejandro VI.
 Uno de Dalmacia: Juan IV.
 Uno inglés: Adriano IV.
 Uno holandés: Adriano VI.
 Uno polaco: Juan Pablo II.
 Uno de Tracia: Conón.