Está en la página 1de 5

ANTIEPILÉPTICOS

Una convulsión en la terminología neurológica, una crisis, es un fenómeno paroxístico


producido por descargas anormales, excesivas o actividad neuronal sincrónica en el
cerebro. De acuerdo con la distribución de las descargas, esta actividad anormal del SNC
se manifiesta de diferentes formas, que van desde una llamativa actividad convulsiva
(crisis convulsivas) hasta fenómenos de experiencia subjetiva difíciles de advertir por un
observador.
El significado de los términos convulsión (o crisis) se debe distinguir claramente del de
epilepsia. Epilepsia describe un trastorno en el que una persona tiene convulsiones o crisis
recurrentes debido a un proceso crónico subyacente. Esta definición implica que una
persona que ha sufrido una sola convulsión o convulsiones recurrentes debidas a factores
corregibles o evitables, no tiene necesariamente epilepsia. El termino epilepsia hace
referencia a un fenómeno clínico más que a una sola enfermedad, puesto que existen
muchas formas y causas de epilepsia.

Los fármacos de uso actual inhiben las convulsiones, por lo que se les aplica la
denominación general de anticonvulsivos.
Se considera que las convulsiones se originan en la corteza cerebral y no en otras
estructuras del sistema nervioso central, como el tálamo, tallo encefálico o cerebelo.
Las crisis epilépticas se han clasificado en convulsiones parciales, que se inician de manera
focal en un sitio cortical, y generalizadas, que abarcan ambos hemisferios desde el
principio.

El tratamiento es sintomático, puesto que, si bien los fármacos disponibles inhiben las
convulsiones, no se cuenta con profilaxia eficaz ni con métodos de curación. Para el
paciente cumplir con el programa prescrito es un problema de primer orden, dada la
necesidad de tratamiento a largo plazo, que en el caso de muchos de los fármacos
conlleva a efectos adversos.
Los mecanismos de acción de los anticonvulsivos se clasifican en tres categorías
principales:

1. El primer mecanismo consiste en limitar las descargas reiteradas de las neuronas,


lo que se logra al mantener el estado inactivado de los conductos de Na+
regulados por voltaje.
2. Un segundo mecanismo parece inhibir la sinapsis mediada por el ácido amino
butírico (GABA), efecto mediado por una acción presipnatica o postsinaptica. Al
parecer, los fármacos que son eficaces contra las convulsiones epilépticas más
frecuentes, parciales y tonicoclónicas generalizadas secundarias, aparentemente
funcionan por medio de uno de estos dos mecanismos.
3. Los fármacos que son eficaces contra las crisis de ausencia, variedad de epilepsia
menos frecuente, funcionan por medio de un tercer mecanismo, que es la
inhibición de los conductos de Ca+ activados por voltaje encargados por corrientes
de Ca+ tipo T.

Las manifestaciones del comportamiento en las crisis convulsivas dependen de las


funciones que ejerza normalmente el sitio de la corteza donde se originan las
convulsiones. Por ejemplo, la crisis convulsiva que afecta la corteza motora se relaciona
con sacudidas crónicas de la parte del cuerpo controlada por esa región de la corteza. Una
convulsión parcial simple se vincula con preservación del conocimiento o estado de
conciencia. Una convulsión parcial compleja conlleva un trastorno del conocimiento. La
mayor parte de las convulsiones parciales complejas se origina en el lóbulo temporal. Son
ejemplos de convulsiones generalizadas las de ausencia, las mioclónicas y las
tonicoclónicas. Del tipo de crisis epiléptica depende el fármaco que se elija para el
tratamiento.
CLASIFICACIÓN DE LAS CONVULSIONES EPILÉPTICAS

Tipos de Anticonvulsivo
convulsión Características convencional

CONVULSIONES
PARCIALES
Parcial simple Manifestaciones diversas determinadas por la región
activada por la convulsión (p. ej.: si es la corteza Carbamazepina
motora que representa el pulgar izquierdo, produce
sacudidas clónicas del pulgar izquierdo; si es la corteza Fenitoína
somatosensorial que representa al pulgar izquierdo,
genera parestesias del pulgar izquierdo) con duración Valproato
de 20 a 60 seg.
Parcial compleja Perdida del conocimiento durante 30 seg a 2 min, a
menudo acompañada con movimientos sin un fin
determinado.
Parcial con convulsión La convulsión parcial simple o compleja, avanza para Carbamazepina
Tonicoclónica convertirse en una convulsión tonicoclónica con Fenobarbital
generalizada secundaria lipotimia y contracciones sostenidas (tónicas) de Fenilhidantoína
diversos músculos del cuerpo seguidas de periodos de Primidona
contracción muscular alternados con periodos de Valproato
relajación (clónica), con duración de 1 a 2 min.
CONVULSIONES
GENERALIZADA
Crisis de ausencia Alteraciones repentinas del conocimiento con mirada Etosuxmida
fija e interrupción de las actividades, con duración Valproato
menos de 30 seg. Clonazepam
Convulsión mioclónica Contracción muscular breve (quizás de 1 seg) como Valproato
sacudida que se limita a una extremidad o bien es Clonazepam
generalizada.
Como las descritas en el cuadro sobre convulsiones Carbamazepina
Convulsión tonicoclónica parciales con convulsiones tonicoclónica Fenobarbital
generalizadas secundarias, pero no es precedida por Fenilhidantoína
una convulsión parcial. Primidona
Valproato
Aparte de esta clasificación de las convulsiones epilépticas, hay otra que especifica los síndromes
epilépticos, es decir, grupos de síntomas que suelen concurrir y que incluyen tipo de convulsión,
causa, edad de inicio y otros factores (Commission on Classifi cation and Terminology, 1989). Se
han identificado más de 40 tipos distintos de síndromes epilépticos, los cuales han sido
clasificados en epilepsias parciales y epilepsias generalizadas. Las parciales pueden consistir en
cualesquier de los tipos de convulsiones de esta clase (cuadro) y constituyen cerca de 60% de
todas las formas de epilepsia. La causa consiste, con frecuencia, en una lesión de alguna parte de
la corteza, como tumor, malformación del desarrollo, lesión por traumatismo o choque, etcétera.

Las epilepsias generalizadas suelen caracterizarse por uno o más de los tipos de convulsiones
generalizadas que se señalan en el cuadro, y constituyen casi 40% de todas las formas de epilepsia.
La causa suele ser genética.

La epilepsia generalizada más común se denomina epilepsia mioclónica juvenil, y abarca cerca de
10% de todos los síndromes epilépticos. La edad de inicio es al principio de la adolescencia y el
trastorno se expresa de modo característico por convulsiones mioclónicas y tonicoclónicas y, en
muchos casos, por crisis de ausencia. Al igual que la mayor parte de las epilepsias de inicio
generalizado, la mioclónica juvenil es un padecimiento genético complejo, causado tal vez por la
herencia de múltiples genes de sensibilidad; hay acumulación familiar de casos, pero el modelo
hereditario no es mendeliano. La clasificación de los síndromes epilépticos orienta en la evaluación
y el tratamiento clínicos, y en algunos casos, en la selección de anticonvulsivos.

FÁRMACOS ANTIEPILÉPTICOS
Mecanismo de acción

Los fármacos antiepilépticos se han diseñado para modificar la excitabilidad neuronal responsable
de las crisis. Actúan sobre canales iónicos con el fin de favorecer la inhibición sobre la excitación y
así evitar o prevenir las crisis:

1. Los fármacos que actúan sobre los canales del sodio estabilizan la membrana neuronal,
evitan la potenciación postsinaptica, limita el desarrollo de la actividad epiléptica máxima
y reducen la progresión de las crisis. Fundamentalmente son: Carbamazepina,
oxcarbazepina, Fenitoína, lamotrigina, felbamato y zonisamida. También el Valproato y el
topiramato tienen un efecto más débil sobre los canales de sodio
2. Los fármacos que actúan sobre el sistema GABA lo hacen a diferentes niveles:
a) Directamente sobre el receptor GABA, que tiene múltiples sitios de unión para
benzodiacepinas y barbitúricos así como para otras sustancias (neuroesteroides,
bicuculina). Las benzodiacepinas usadas con mayor frecuencia en la epilepsia son
lorazepam, diazepam, clobazam y clonazepam y los barbitúricos fenobarbital y primidona.
El topiramato actúa sobre este receptor independientemente de las benzodiacepinas y
potencia la acción del GABA.
b) Inhibiendo la receptación del GABA: tiagabina.
c) Inhibiendo la GABA-transaminasa: Vigabatrina
d) Actuando sobre la enzima glutamato descarboxilasa (GAD) que transforma el glutamato
en GABA: la gabapentina y Valproato actúan sobre esta enzima aumentando la
concentración de GABA.
3. Los fármacos que actúan sobre el sistema glutamatérgico se unen a los diferentes
receptores del sistema (AMPA, kainato, NMDA, glicina) y los inhiben. En este grupo se
hallan el felbamato y el topiramato.
4. Los fármacos que actúan sobre los canales T de calcio son especialmente eficaces en el
tratamiento de las epilepsias generalizadas. La etosuximida es el fármaco que tiene este
mecanismo de acción. Otros fármacos que modulan los canales de calcio dependientes de
voltaje son: gabapentina, topiramato y lamotrigina.
5. Hasta ahora no hay fármacos comercializados cuyo mecanismo de acción principal se base
en actuar sobre canales de potasio, pero el topiramato, la zonisamida y la oxcarbazepina
tienen un efecto débil sobre ellos.
6. Otros mecanismos de acción:
a) Recientemente se ha descubierto que el lugar de unión de levetiracetam en el cerebro
es una proteína de la membrana de las vesículas presinápticas denominada SV2A y
esto sugiere que actúa modulando la liberación del contenido de estas vesículas en la
hendidura sináptica.
b) El efecto de la pregabalina, a pesar de ser análogo del GABA, no tiene relación con
este neurotransmisor. Se une al sitio a2d y reduce la despolarización inducida por la
corriente de iones de calcio en la terminación nerviosa y, por lo tanto, disminuye la
liberación de neurotransmisores en el terminal presináptico (glutamato,
noradrenalina, calcitonina).

Entonces así tenemos que los fármacos antiepilépticos pueden clasificarse en:

a) Antiepilépticos clásicos de primera generación: fenobarbital, fenitoína, etosuximida y


primidona.

b) Antiepilépticos clásicos de segunda generación: carbamazepina, valproato y benzodiazepinas.

c) Nuevos antiepilépticos: felbamato, gabapentina, lamotrigina y vigabatrina.

d) Otros antiepilépticos: acetazolamida, ACTH y corticoides, estiripentol, eterobarbo, fosfenitoína,


oxcarbazepina, tiagabina, topiramato, remacemida y zonisamida.

También podría gustarte