Está en la página 1de 2

La máquina tipográfica y el hypomnémata: la escritura de uno mismo

Emiliano Huerta Ortega

Palabras clave: escritura, construcción, formación ejercicio, texto.

La pregunta por la escritura

Resulta siempre valioso hacer una indagación filosófica sobre aquello que se encuentra
presente en la cotidianeidad, ya que esta frecuentemente pierde su credibilidad como un
asunto digno de tratarse a profundidad. La escritura, sin embargo, parece ser uno de
aquellos aspectos del día a día al que no solo le hace falta el ser tematizado, sino que
además parece estar en una constante desacreditación en el mundo occidental. Pero, ¿qué
fue lo que le valió al acto de escribir su sobresaliente posición en la antigüedad?, ¿acaso fue
exclusivamente por constituir una alternativa a la oralidad de los mensajes, o es que posee
una capacidad notable para influir en el desarrollo constante de uno mismo? Para efectos de
este escrito, se rescata la postura de dos filósofos particulares: Foucault y Flusser, quienes
dedican parte de su obra al análisis, de la escritura; en la medida en que se busca definir tal
acto, así como remarcar sus implicaciones para ciertas civilizaciones.

Por lo anterior resulta provechoso comparar ambas interpretaciones con el fin de facilitar
un diálogo entre ellas, que otorgará una visión de mayor profundidad sobre el tema. Se
procederá a mostrar algunos puntos de contacto entre la breve compilación sobre los
estudios del gobierno sobre uno mismo y sobre otros realizada por Foucault: La escritura
de sí y el capítulo que lleva por nombre “El gesto de escribir”, perteneciente a la obra Los
gestos: fenomenología y comunicación redactado por Flusser.

La constitución de sí a través de la técnica

Si se puede distinguir algo, tan pronto como se termine de analizar ambos textos, es el
hecho de que ambos autores presentan una tendencia a elegir una determinada
manifestación material de la escritura para arribar a sus conclusiones. El propio Flusser
1
afirma, en “El gesto de escribir”, la pertinencia del análisis fenoménico de la máquina
tipográfica, al comparar su uso con el de formas más rudimentarias de crear texto (como la
pluma estilográfica). Por otra parte, tenemos a Foucault, quien hace alusión a aquellos
cuadernos individuales, utilizados en su mayoría por el público romano cultivado, que
funcionaban como compilaciones de reflexiones y razonamientos -propios o adquiridos-
cuya función se centraba en la relectura y meditación posteriores para evitar caer en vicios
variados: los hypomnémata.

La escritura con la máquina, por una parte, implica una proyección bastante precisa
del propio pensamiento al basarse en el discernimiento entre distintos símbolos (plasmados
en las teclas), que a su vez requieren ser ubicados en un orden específico de acuerdo a
reglas gramaticales y semánticas (variando estas últimas en cada idioma); se trata de un
acto que nos muestra gran parte de nuestra propia concepción de la realidad. Los cuadernos
individuales, por otra parte, se centran, en mayor medida, en propiciar la comunicación con
uno mismo al utilizar mensajes provenientes tanto del exterior como de uno mismo; debían
consultarse cuando fuese oportuno con el fin de ejercitarse continuamente y, así,
constituirse.

La escritura y el ascesis

Se puede concluir, entonces, que ambas manifestaciones de la escritura, desde la


perspectiva en la que fueron respectivamente abordadas, están íntimamente relacionadas
con la forma de ser propia y la consecuente construcción de ésta. Al crear texto se proyecta
el propio pensar, al ordenarse en diferentes categorías y participar en una dinámica mayor
que involucra los contextos sociales e históricos que se plasman en la escritura. De aquello
puede rescatarse la función de los escritos como constituyentes de la propia persona a
través del recuerdo y la reafirmación, tal como los romanos de antaño, oportunamente,
solían hacer.

Bibliografía

FLUSSER, V (1994) Los gestos, fenomenología y comunicación, Herder, Barcelona.

FOUCAULT, M (1983) L´ecriture de soi.