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Lectura Semana 2

Texto: Terapia familiar con enfermos físicos crónicos


Breve resumen de la lectura
La aplicación de la psicoterapia familiar presenta los cuestionamientos sobre en qué
ámbito de la enfermedad se puede intervenir y cuáles técnicas pueden utilizarse para los
problemas que presentados por la enfermedad.
Así mismo, se presenta el problema de la construcción del significado de la
experiencia del enfermar, de forma que se le busque un sentido a la enfermedad.
Kleiman, citado por Navarro y Beyeback (1995), nos explica la diferencia entre
concepto y significado de la enfermedad. Trabaja los conceptos de la enfermedad como
experiencia, disfunción biológica y producto social.
La experiencia hace referencia a la forma en que la persona enferma, su familia y red
social perciben, viven con y responden a la enfermedad.
En contraste, en la visión biologicista se percibe la enfermedad como una alteración
fisiológica. Actualmente, el modelo médico usados el modelo biopsicosocial en el cual la
enfermedad es vista en función de lo biológico, psicológico y condiciones ambientales.
Luego, podemos referirnos a la enfermedad desde un concepto social como un reflejo de las
condiciones sociales las que está sometida un grupo o población.
Resulta oportuno mencionar que existen tres realidades: la experiencia subjetiva d
quien enferma, la alteración biológica y la enfermedad expresada como producto de las
condiciones sociales. En base a lo anterior, se afirma que el significado que la persona
enferma y la familia otorgan a la enfermedad es el resultado de estas influencias y es tarea
del terapeuta buscar, legitimar y transformarlas en una narración (Navarro Góngora, 1995;
Navarro Góngora & Beyeback, 1995).
De igual forma, Kleiman habla de tres significados: el síntoma como síntoma en
donde la historia de la persona es la que decanta el significado, lo cultural como significado
y el significado personal y social. Por ello, durante la enfermedad se pasa por situaciones en
las que los patrones aprendidos de significados producen la construcción de sentido.
Las fases de una enfermedad son la crisis, crónica y terminal. En la fase de crisis la
terea principal es facilitar la adaptación a la enfermedad y normalizar las reacciones y
síntomas mediante la estrategia de compromiso y empatía. Por su parte, en la fase crónica se
da una reelaboración de los roles de los miembros del grupo familiar mediante la negociación,
externalización, esperanza y la ampliación de la red de apoyo, así como también surge la
figura del cuidador familiar primario. Por último, en la fase terminal se presenta el duelo
anticipado y la recapitulación de la vida por medio del contacto emocional y físico, rituales

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de duelo, mantenimiento de la esperanza y expresión de sentimientos (Navarro Góngora,
1995).
Al mismo tiempo, el impacto que tiene la enfermedad en la familia puede ser a nivel
estructural, a nivel del ciclo evolutivo y a nivel de respuesta emocional.
Las alteraciones estructurales hacen referencia a la alteración causada por la presencia
de un enfermo en la familia. Entre este tipo de alteraciones se encentran los patrones rígidos
de funcionamiento, alteración en los roles y funciones familiares y cambios en la estructura
jerárquica. Se debe recordar que el enfermo vive la sobreprotección como limitadora de su
propia vida.
En las mismas condiciones, se presenta desacuerdos en la escogencia del cuidador
familiar primario y debemos recordar que esta figura siempre debe tener un suspiro o break.
Finalmente, se presenta el aislamiento social, las alteraciones del ciclo evolutivo
familiar y las de la respuesta emocional. Entre las alteraciones de la respuesta emocional en
el grupo familiar se encuentra la ambivalencia hacia la persona enferma, conspiración de
silencio por parte de los familiares y amigos y el sentimiento de la perdida de identidad como
familia o persona sana.
La intervención en familias con un enfermo crónico
Por lo general, la intervención solo puede ser paliativa (Navarro Góngora &
Beyeback, 1995).
Hay dos tipos de procedimientos:
a) Procedimiento general
Se trabaja con familias individuales y su objetivo consiste en ayudar a la familia a convivir
con la enfermedad deforma que haya compatibilidad entre le cuidado de la persona enferma
y las prioridades de la familia.
Técnicas y estrategias
- Evaluación y creación de la relación terapéutica (joining)
El objetivo principal es el de ayudar a la familia a convivir con la enfermedad.
La creación de la relación terapéutica se facilita usando la estrategia de comprender
el drama individual o colectivo. Además, es importante conocer la historia de cómo
surgió la enfermedad y su contexto histórico.
Empero, lo importante es conseguir que la familia se siente comprendida.
- Técnicas y estrategias de intervención
La fase de la enfermedad en que se solicita la terapia y el síntoma o queja son los
parámetros que determinan el tipo de intervención.
La intervención en el momento de crisis tiene por objetivo el activar los recursos
emocionales, materiales y de información de la familia para que tengan una mayor
flexibilidad.

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Luego, en la intervención en la fase crónica se negocia una nueva estructura familiar,
la compatibilidad de la enfermedad cono el proyecto de vida de cada miembro y el
mantenimiento del contacto social.
Por su parte, en la intervención en la fase terminal se procura realizar la recapitulación
de la vida y el duelo anticipado (Navarro Góngora, 1995). Es importante recordar que
el duelo no termina con la muerte de la persona enferma, sino que se prolonga hasta
que las personas allegadas regresen a sus actividades sociales.

b) Terapia multifamiliar
La terapia multifamiliar permite la rehabilitación psicosocial de los enfermos físicos
crónicos. En el texto de Navarro Góngora y Beyeback (1996) se ejemplifica el programa de
Discusión en Grupo Familiar Múltiple (DGFM) en donde se definen objetivos como la
mejora de las pautas de comportamiento de la enfermedad, reducir el impacto de esta en la
familia y la expresión de los sentimientos negativos.
Posteriormente, en el programa participan de 4 a 6 familias, incluyendo a los
enfermos, y se reúnen con un terapeuta y un coterapeuta durante 8 sesiones. Luego, se utiliza
la evaluación con el objeto de centrarse en la identidad familiar. Además, en la intervención
se fomentan las comparaciones interfamiliares e intergeneracionales, así como el
psicoeducación sobre la relación familia-enfermedad.
De esta forma, el programa DGFM está configurada por tres componentes: educativo,
problemas familiares y afectivo. Este programa también ha sido aplicado en enfermos de
leucemia y sus familias.

Video: La experiencia humana de morir, Isa Fonnegra (s/f).


Breve resumen del video
El video de Isa Fonnegra trata sobre los principales miedos a los que se enfrenta a una
persona en relación con salud y la muerte. También, se menciona la importancia de una
muerte digna y la dignidad de la persona a la hora de morir.
Una muerte digna es diferente para cada persona, pero se basa en el precepto ser
respetuosa de la historia de la persona, de los intereses personales y el respeto de su voluntad
por parte de sus familiares.
Al final de nuestra vida, para poder morir con dignidad, debemos tener toda la
información necesaria y tener paz con mi yo interior hay que conocer y explorar este tema.
Decidir sobre la propia muerte es no temerle a ella, así como decidir como serán
nuestros últimos momentos de vida. En base a esto, es importante hablar de la muerte para
reducir los miedos y angustias sobre este paso final de nuestras vidas, esto incluye a los niños,
personas con capacidades especiales, adultos mayores y personas enfermas.

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Los miedos más frecuentas al enfrentar el tema de la muerte son: percepciones
internas y situación con nosotros mismos, no saber, ser engañado, tomar decisiones
equivocadas, miedo a que no sea respetada nuestra voluntad, miedo a cambios constantes del
afecto y dependencia a otras personas, miedo a separarnos de todo lo que amamos y miedo a
lo que vamos a encontrar luego de la muerte.
Así mismo, el proceso psicológico de morir también incluye sentimientos de rabia,
tristeza, resentimiento por estar enfermo y por tener que morir. También se da enojo por tener
que someterse al dolor. Todos estos sentimientos son normales y fomentan la adaptación al
nuevo estado evolutivo de la persona.
El duelo anticipado es el proceso de dejar la vida y prepararnos para la muerte. Hay
ocasiones en donde debemos tomar todo tipo de decisiones. No obstante, no siempre lo que
planeamos sobre nuestra muerte se puede realizar.
Se deben tomar decisiones sobre los tratamientos médicos, tratamientos alternativos
y procedimientos a seguir en caso de una emergencia. En igual forma se debe facilitar los
procesos de despedida conmigo mismo y con otros miembros de mi familia; si esto no
sucede, se producen los sentimientos de culpa.
Por otra parte, el tema de la esperanza en el proceso de la muerte se centra en lo que
puede hacer la persona para sobrellevar la enfermedad y no en la creencia de que la
enfermedad va a remitir.
El proceso psicológico de morir no va acercando al evento real. Es relevante recordar
que en las enfermedades crónicas como el cáncer no se habla de curación sino de carácter
paliativo.

Referencias

Fonnegra, I. (s/f). La experienica humana de morir. Buenos Aires.


Navarro Góngora, J. (1995). Terapia familiar con enfermos físicos crónicos. En Avances en
psicoterapia familiar sistémica (pp. 299–236). Buenos Aires: Paidós.
Navarro Góngora, J., & Beyeback, M. (1995). Avances en terapia familiar sistémica. Buenos
Aires: Paidós.
(Fonnegra, s/f)