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Cátedra: Materiales Mecánicos

Carrera: Ingeniería Electromecánica

ESTRUCTURA DE LOS MATERIALES

Las propiedades de un material se originan a partir de su estructura interna. Esta


comprende a la estructura cristalina: átomos asociados con sus vecinos en un cristal, o a
la estructura molecular: arreglo espacial de moléculas, y microestructura: apariencia
física de la estructura interna del material que se revela bajo el microscopio (observación
de fases y sus morfologías).

Propiedades y procesamiento:
El procesamiento de los materiales involucra deformaciones y tratamientos térmicos que
producirán cambios en sus propiedades. Debemos comprender la naturaleza de los
cambios estructurales resultantes, y así, como ingenieros, poder especificar
apropiadamente las etapas del proceso.

Propiedades y comportamiento en servicio:


Si el producto se encuentra bajo condiciones de servicio que alteran la estructura interna
del material, debemos esperar que sus propiedades y comportamiento cambien. Por
ejemplo, un metal puede fatigarse bajo cargas cíclicas. El ingeniero debe considerar no
solo la demanda inicial sino también las condiciones de servicio que puedan alterar la
estructura interna y por lo tanto las propiedades del material.
Un mejor conocimiento de los materiales conducirá a un uso más apropiado e inteligente
de los mismos y menos fallas en servicio.

Estructura electrónica:
Un punto de partida apropiado para discutir el arreglo de átomos en un material es
considerar brevemente la estructura de los átomos. Esto es necesario porque las fuerzas
que unen a los átomos tiene sus orígenes en la estructura electrónica de esos átomos.
Estas fuerzas interatómicas resultan del reacomodamiento de unos pocos electrones
externos de cada uno de los átomos intervinientes en la unión o agrupación.

Enlace interatómico:
Los gases nobles (inertes o químicamente inactivos) como He, Ne, Ar, etc, tienen
solo limitadas atracciones hacia otros átomos porque tienen acomodamientos muy
estables de ocho electrones (2 para el He) en sus capas electrónicas externas y tampoco
tiene cargas netas como resultado de un desequilibrio de protones y e-. Muchos otros
elementos, a diferencia de los gases nobles, deben lograr la altamente estable
configuración de tener 8e- en sus capas electrónicas externas, a través de uno de los
siguientes procedimientos: 1- Recibir e- extras, 2- Dar e-, 3- Compartir e- (Figura 1).
Metales No Metales

Gases nobles

Figura 1: Ubicación de los gases nobles, metales y no metales en la tabla periódica

Enlace iónico: Resulta de la atracción mutua de cargas negativas y positivas. Los átomos
de elementos tales como el Na y el Ca, con uno y dos e- en sus capas externas,
respectivamente, pierden con facilidad sus e- externos y se convierten en iones cargados
positivamente. Los átomos de cloro y oxígeno fácilmente agregan uno y dos e- ,
respectivamente, a su capa externa hasta que tienen ocho e- (logran configuración
electrónica estable de gas noble), volviéndose así iones cargados negativamente. Como
siempre hay una atracción coulombiana entre materiales cargados negativa y
positivamente, la unión se desarrolla entre iones vecinos de cargas distintas (Figura 2-a).
Una carga negativa presenta una atracción hacia toda partícula cargada positivamente.
En consecuencia, los iones de Na tratarán de rodearse de iones negativos de cloro y los
iones de cloro tenderán a rodearse de iones positivos de Na, tantos como las
condiciones de espacio se lo permitan, por esta razón los sólidos iónicos son de
empaquetamiento compacto, con menos espacios libres y con iguales fuerzas de
atracción en todas direcciones.
Enlace covalente: Es un enlace esteroespecífico => direccional, esto es, cada enlace se
establece entre un par específico de átomos: el par de átomos comparte un par de e-
(Figura 2-b). Típicamente, los enlaces covalentes son muy fuertes. La dureza del
diamante es resultado del hecho que cada átomo de C está covalentemente unido con 4
átomos vecinos y cada vecino está unido con igual número de átomos para formar una
estructura rígida tridimensional.
La molécula de metano contiene varios enlaces covalentes y presenta muy poca
atracción hacia las moléculas adyacentes, porque los requerimientos de los e- de la
periferia ya están satisfechos. Así, la molécula de metano, como los átomos de los gases
nobles de helio, neón y argón, actúa casi independientemente de otras moléculas, en
consecuencia el metano no se condensa hasta -161C. Es así como se pueden
presentar atracciones fuertes dentro de las moléculas aunque débiles respecto a otras
moléculas.

Enlace metálico: Dentro de un átomo hay solamente unos pocos e- de valencia (capa
externa), y éstos pueden eliminarse con facilidad, mientras el resto se adhiere
fuertemente al núcleo. Esto forma una estructura de iones positivos y e- libres, estos
últimos al poder moverse dentro de la estructura metálica forman la comúnmente
llamada nube o gas electrónico. Y así la atracción entre iones positivos y los e-
proporcionan las fuerzas de atracción mediante las cuales se mantienen los átomos
metálicos unidos (Figura 2-c). En general, cuanto menor sea el número de e- de valencia
en un átomo y más libremente se hallen ligados los e-, mas metálica será la unión. Estos
elementos, como Na, K, Cu, Ag, Au, poseen una elevada conductividad eléctrica y
térmica debido a que sus e- de valencia son tan móviles. Los metales son opacos porque
estos e- libres absorben la energía de radiación que reciben y tienen alta reflectividad
porque los e- vuelven a emitir esa energía al descender nuevamente a niveles inferiores
de energía.

Uniones secundarias: Además de las uniones primarias existen, en algunos sólidos, las
secundarias, y lo son en el sentido de ser relativamente débiles en comparación con
las uniones covalente, metálica, iónica, originándose por la atracción electroestática de
los dipolos. Los átomos ligados por enlaces covalentes forman, a menudo, moléculas
que se comportan como dipolos permanentes (Figura 2-d). Por ejemplo, en la molécula
de agua, el átomo de oxígeno tiende a actuar como el extremo negativo de un dipolo
eléctrico y los átomos de hidrógeno como los extremos positivos. Cada uno de los
extremos positivos atrae entonces el extremo negativo de otra molécula de agua. Las
uniones de dipolo permanente, tales como la de hidrógeno, son direccionales, pero no
lo son en el caso de uniones de dipolos fluctuantes, mas comúnmente llamadas de
Van der Waals (Figura 2-e). Una unión de éstas se origina porque en un instante dado
hay unos pocos e- mas de uno de los lados del núcleo que en el otro; los centros de
carga negativa y positiva no coinciden en dicho instante, originándose así un dipolo
débil. Entre los extremos opuestos de dipolos en átomos adyacentes existe una fuerza
que tiende a atraerlos. Estas uniones son particularmente importantes en la
determinación de la estructura y de algunas propiedades de muchos polímeros, los
llamados termoplásticos están constituidos por largas cadena moleculares, donde los
átomos, dentro de esas molécula, están unidos covalentemente, pero existen uniones
de van der Waals entre moléculas=> fuerzas débiles intermoleculares que mantienen a
las moléculas juntas. Así, a medida que incrementamos la temperatura, los esfuerzos
de corte pueden romper los débiles enlaces secundarios y permitir que las moléculas
se muevan entre sí. Esta termoplasticidad permite que el polímero al ser calentado
(ablandado) pueda ser fácilmente inyectado dentro de un molde de la forma deseada.

Tipos de enlace
Primarios Secundarios

Iónico
Dipolo
permanente

a d
Covalente

Dipolo fluctuante
b e

Metálico

Figura 2: Tipos de enlaces químicos: a- iónico, b- covalente, c-metálico, d-dipolo


permanente, e- dipolo fluctuante o van der Waals

Metales → Enlace metálico → Se pueden deformar, buena resistencia


mecánica, alta conductividad eléctrica y térmica.

Cerámicos → Enlace iónico o covalente → Gran resistencia mecánica y


térmica, rotura frágil.
Polímeros * Termoplásticos → Enlaces covalentes dentro de las moléculas y
fuerzas de van der Waals intermoleculares → grandes deformaciones a bajos
esfuerzos.
* Termorrígidos → Enlaces covalentes en red → mayor
resistencia mecánica y química, y pequeñas deformaciones.

Distancias interatómicas:

Las fuerzas atractivas juntan a los átomos, y éstas son mas fuertes cuando la
distancia interatómica es menor. Para un dado par de átomos:

FA = a/x2

Cuando la distancia entre átomos es del orden de unos nanometros comienzan a tener
importancia las fuerzas repulsivas, éstas se desarrollan debido a que cada átomo está
acompañado por numerosos e- y cuando están en proximidad se establece una mutua
repulsión electrónica, así:

FR = -b/xn

donde b es una constante de proporcionalidad, y n puede ser un exponente tan elevado


como 9 o 10.
La distancia de equilibrio es aquella en la que las fuerzas de repulsión son iguales a las
de atracción. Una situación análoga es unir esferas con resortes idénticos. En la
condición de equilibrio las esferas están separadas una distancia igual a do. Para acercar
dos esferas, debemos aplicar una fuerza y comprimir el resorte entre ellas. De modo
semejante, para separar dos esferas debemos estirar el resorte, lo que requiere de una
fuerza. Hemos visto que los átomos pueden tener una posición en la cual la energía
potencial del sistema es mínima y no hay fuerza neta entre los átomos → distancia de
equilibrio. Esto es general para todo tipo de enlace interatómico.
Para analizar esto prestemos atención a un átomo del sólido y calculemos la energía
potencial de este átomo en función de la posición con respecto a otro átomo vecino. En
realidad deberíamos considerar todos los otros átomos porque cada átomo interactúa
con cada uno de los otros átomos. De todos modos ésta es una simplificación aceptable
ya que las magnitudes de las interacciones con los primeros pocos vecinos son mucho
mayores que con los demás. Puesto que el trabajo o la energía es igual al producto de la
fuerza por la distancia, la energía interactiva (potencial) entre átomos vecinos se puede
expresar matemáticamente como:

E   ( FA  FR ) dx
0
En la Figura 3 se observa que el valor de x que corresponde al mínimo de energía
potencial, es la separación de equilibrio entre los átomos, do. La fuerza neta (F) es cero
en do y un desplazamiento en cualquier dirección provocará la acción de fuerzas que
restauren el equilibrio. Las deformaciones macroscópicas elásticas, son el resultado de
un cambio en el espacio interatómico. La deformación macroscópica en una dirección
dada (l - lo)/lo es igual al cambio fraccionario promedio en el espacio interatómico en esa
dirección (d - do)/do. De esta manera se demuestra fácilmente que el módulo de
elasticidad o módulo de Young o módulo de rigidez, es proporcional a la pendiente de la
recta tangente a la curva de fuerza vs distancia interatómica en el valor do, o a la
curvatura de la curva de energía potencial vs distancia interatómica en el mismo valor de
separación de equilibrio.

Probeta de
Átomos Carga material
de metal metálico
sometida a
tracción uniaxial
(Rango
elástico)
Distancia
interatómica
Alargamiento

Tensión

pendiente
de la recta

Distancia
interatómica
E

Deformación

Distancia
interatómica

Figura 3: Distancia interatómica de equilibrio y módulo de elasticidad del material

La forma de la curva de potencial depende del tipo de enlace, y es importante en la


determinación de varias propiedades físicas del material, las más significativas incluyen
las propiedades elásticas del material, la amplitud de las vibraciones atómicas, y el
coeficiente de expansión térmica (Figura 4). Se observa que una curva de potencial
abrupta, angosta corresponde a un material con módulo de elasticidad grande (sólidos
con enlaces covalentes y iónicos y algunos metales de alta temperatura de fusión), y el
módulo será el mismo para compresión que para tracción. Una curva con una depresión
menos profunda corresponde a la mayoría de los sólidos con uniones metálicas.
Generalmente a mayor temperatura de fusión mayor módulo, aunque este no es siempre
el caso. La temperatura de fusión está determinada principalmente por la profundidad de
la curva de energía, mientras que el módulo de elasticidad está inversamente
relacionado con la curvatura en el fondo de la curva.
Considerando la influencia de la temperatura, observamos que por encima de 0°K los
átomos tienen asociadas energías térmicas y vibran en las posiciones de equilibrio. La
amplitud de estas vibraciones es determinada por la forma de la curva de potencial. A
mayor temperatura mayor amplitud de vibración, y vemos que la posición de equilibrio
también se incrementa con la temperatura. Así, para una curva profunda y angosta el
cambio en la distancia interatómica es pequeño, pero para una curva ancha y chata, que
es generalmente más asimétrica, el cambio puede ser relativamente grande. Este
fenómeno es conocido como expansión térmica, el cual es una medida del incremento
de longitud de una muestra macroscópica para un determinado incremento de
temperatura.

Figura 4: Propiedades físicas y enlaces atómicos


Bibliografía:

* Ciencia de los Materiales. Tomo I: Estructura


William G. Moffatt, George W. Pearsall, John Wulff
ESTRUCTURA CRISTALINA Y GEOMETRIA DEL CRISTAL.

La estructura física de los materiales sólidos de importancia ingenieril depende


principalmente del arreglo de los átomos, iones o moléculas que constituyen el sólido y
de las fuerzas de unión entre ellos.
En un sólido con estructura cristalina, los átomos o iones que lo constituyen están
arreglados según un patrón que se repite en todas las direcciones.
Los arreglos atómicos en sólidos cristalinos pueden describirse ubicando los
átomos en puntos de intersección de una red lineal en tres dimensiones. Cada punto en
esta red espacial tiene idénticos vecinos. Cada red espacial puede describirse
especificando la posición de los átomos en una celda unidad repetitiva. El tipo y forma de
la celda unidad puede describirse mediante tres vectores a, b y c, originados a partir de
un vértice de la celda unidad. Las constantes o parámetros de la red son: las longitudes
de los lados de la celda unidad: a, b, y c y los ángulos entre lados: ,  y  (Figura 1).

Figura 1

Sistemas cristalinos y redes de Bravais:

Los cristalógrafos han demostrado que son necesarios siete tipos de celda unidad
para crear todos los posibles puntos de red. Estos sistemas cristalinos están listados en
la Tabla I.
Tabla 1

A.J. Bravais, cristalógrafo francés (1811-1863), derivó los 14 posibles arreglos de


puntos en el espacio (Figura 2).

Figura 2
Principales estructuras cristalinas metálicas:

La mayoría de los metales (aproximadamente el 90%) cristaliza en alguna de las


tres estructuras mas compactas: cúbica centrada en el cuerpo (bcc) Figura 3a, cúbica de
cara centrada (fcc) Figura 3b y hexagonal compacta (hcp) Figura 3c.

Figura 3

Empaquetamiento atómico:

Generalmente se acepta que la naturaleza favorece los arreglos y estados de la


materia que tienden a minimizar la energía del sistema. Para evaluar la eficiencia de la
estructura cristalina, o cuán eficientemente están arreglados los átomos, se calcula el
volumen atómico contenido en la celda unitaria, en relación con el volumen total de la
celda unitaria. Esta relación es conocida como factor de ordenamiento atómico: FOA

Número de coordinación:

Por la formación de la agrupación atómica en los cristales, cada átomo resulta


equidistante de cierto número de vecinos. El número de átomos más próximos y
equidistantes que existen para cada átomo de la red se llama número de coordinación.
En la red cúbica simple el número de coordinación sería 6. En la cúbica centrada en el
cuerpo 8, en la centrada en las caras 12.

Estructura cúbica centrada en el cuerpo (bcc) (Figura 4a):

Si representamos a los átomos como esferas: Figura 4b. El átomo central está
rodeado por ocho vecinos y se dice entonces que tiene número de coordinación 8. En la
Figura 4c puede observarse que cada celda unidad tiene un equivalente de dos átomos:
uno completo en el centro y 1/8 de cada átomo ubicado en los vértices de la celda,
haciendo el equivalente de un átomo más.

Total= 1(en el centro) + 8 x 1/8(en los vértices) = 2 átomos por celda.


Figura 4

Los átomos en bcc se tocan entre sí a lo largo de la diagonal del cubo, como
puede verse en la Figura 5, por lo tanto la relación entre longitud de arista (a) y el radio
atómico (R) es:

√3a = 4R

FOA = 68% , esto implica que el 68% del volumen de la celda unidad es ocupado
por átomos, el 32% restante está vacío.

Figura 5

Estructura cúbica centrada en las caras (fcc) (Figura 6a):

En el modelo con esferas de la Figura 6b puede verse que en esta estructura los
átomos están empaquetados de la forma mas compacta posible. En la Figura 6c puede
observarse que tiene el equivalente a cuatro átomos por célula:

Total= 8 x 1/8(en los vértices) + 6 x 1/2(en las caras) = 4 átomos por celda.
Figura 6

Los átomos en fcc se tocan entre sí a lo largo de la diagonal de las caras del
cubo, como puede verse en la Figura 7, por lo tanto la relación entre longitud de arista (a)
y el radio atómico (R) es:

√2a = 4R

FOA= 74%

Figura 7

Estructura hexagonal compacta (hcp) (Figura 8):

Los metales no cristalizan en la estructura hexagonal simple porque el factor de


empaquetamiento es muy bajo, y los átomos logran disminuir la energía del sistema
cuando se ordenan en una estructura mas compacta, como la hcp. En la estructura hcp
cada átomo está rodeado por doce átomos, como sucede en la estructura fcc, por lo
tanto ambas estructuras tendrán número de coordinación 12.
La estructura hcp tiene el equivalente a seis átomos por celda:
Total= 3(capa del centro) + 2x(6 x 1/6)(en las capas de fondo y tope) + 2x(1 x
1/2)(en el centro de las capas de fondo y tope) = 3 + 2 + 1 = 6 átomos por celda.
La relación c/a para una estructura cristalina hcp ideal es 1.633.
FOA= 74%

Figura 8

Posiciones atómicas en celdas cúbicas:

Se utilizan coordenadas rectangulares x,y,z para localizar las posiciones atómicas


en una celda unidad cúbica. La dirección con sentido positivo en x es la que sale del
papel, en y es a la derecha del papel, y en z es hacia arriba del papel.
Las posiciones de los átomos en los ocho vértices de una celda unidad bcc son:
(0,0,0) (1,0,0) (0,1,0) (0,0,1)
(1,1,1) (1,1,0) (1,0,1) (0,1,1)
El átomo del centro tiene las coordenadas: (1/2,1/2,1/2)

Direcciones en celdas unitarias cúbicas:

Frecuentemente es necesario referirse a direcciones en la red cristalina. Esto es


especialmente importante en la mayoría de los metales y aleaciones que presentan
propiedades variables con la orientación cristalográfica. Para cristales cúbicos, los
índices de las direcciones cristalográficas son las componentes del vector dirección
descompuesto en las tres direcciones y reducidas a los valores enteros mas pequeños
posible.
Los índices de dirección se escriben entre corchetes y sin comas que los separen
(Figura 9).
Figura 9

Índices de Miller para planos cristalográficos en celdas unitarias cúbicas:

Un plano en el espacio satisface la ecuación:

x/a + y/b + z/c = 1

donde a, b y c son las intersecciones del plano con los ejes x, y, z,


respectivamente.
El empleo de las intersecciones a, b, c para representar un plano cristalográfico
dentro de la celda unitaria tiene la desventaja que las intersecciones son, a menudo,
fracciones menores que la unidad y su valor puede ser infinito ( en el caso de un plano
paralelo a un eje). Por esta razón la práctica mas común consiste en usar las recíprocas
de las intersecciones para designar un plano cristalográfico.

h= 1/a , k= 1/b , l= 1/c

hx + ky + lz = 1

Por definición, los índices de Miller de un plano son los valores recíprocos, sin
fracciones, de las intersecciones del plano con las aristas de los planos no paralelos de
la celda unidad sobre los ejes x, y, z. Las aristas se representan con longitudes unitarias,
y las intersecciones de los planos cristalográficos se miden en término de estas
longitudes unitarias.
El procedimiento para determinar los índices de Miller, de un plano en cristal
cúbico, es el siguiente:
1- Elija un plano que no pase por el origen en (0,0,0)
2- Determine las intersecciones del plano en término de los ejes cristalográficos
x, y, z para el cubo unidad. Estos valores de intersección pueden ser
fracciones.
3- Haga los recíprocos de esos valores.
4- Elimine las fracciones multiplicando por el menor número posible para obtener
el conjunto de valores enteros más pequeño.

El conjunto de valores obtenido se coloca entre paréntesis y sin comas que los
separen. La notación (hkl) es usada para identificar los índices de Miller en general
(Figura 10).

Figura 10

La localización del origen es arbitraria y los planos idénticos y paralelos se


expresan con los mismos índices de Miller. Por ejemplo, el plano (001), es paralelo e
idéntico a cada cara superior de toda celda unitaria apilada directamente sobre el cubo
en estudio.
Las intersecciones negativas producen índices de Miller negativos (que se indican
con barras sobre los índices).
Los planos que pertenecen a la misma familia se indican entre llaves: {hkl}, para
diferenciarlos de los planos solos. Así, los planos de las caras de la celda unitaria cúbica
pertenecen a la familia de planos {100} (se los representa mediante los índices de uno de
los planos encerrado entre llaves).

Planos y direcciones cristalográficos en celdas unitarias hexagonales:

Los planos cristalinos, en celdas hcp, son identificados utilizando cuatro índices
denominados de Miller-Bravais. Se denotan con las letras h, k, i y l. Hay tres ejes basales
(a1, a2, a3) con ángulos de 120 entre ellos. El cuarto eje, o eje c es vertical y se ubica en
el centro de la celda unidad (Figura 11).

Figura 11

Los valores recíprocos de las intersecciones de los planos cristalinos con los ejes
a1, a2, a3, dan los índices h, k, i, el valor recíproco de la intersección con el eje c da el
índice l.
Planos basales: los planos basales en las celdas hcp son muy importantes. Los
índices de Miller-Bravais son (0001) (Figura 12-a).
Planos del prisma: El plano ABCD se define con los índices h=1, k=0, i=-1, l=0.
Similarmente, el plano ABEF tiene los índices h=1, k=-1, i=0, l=0, el plano DCGH tiene
los índices h=0, k=1, i=-1, l=0 (Figura 12-b).
A veces los planos hcp son identificados solamente por tres índices (hkl), ya que
h+k=-i. De todos modos los índices (hkil) son utilizados frecuentemente porque revelan la
simetría hexagonal de la unidad hcp.
a b

Figura 12

Polimorfismo o alotropía:

Varios elementos y compuestos existen en más de una forma cristalina


dependiendo de diferentes condiciones de temperatura, principalmente, y algunas veces
de la presión y de la deformación severa. Este fenómeno es denominado polimorfismo o
alotropía. Se puede presentar una transformación como esta en la estructura cristalina
sin cambio en la composición química, porque en ciertos rangos de temperatura un
arreglo de átomos es mas estable que otro. Varios metales industrialmente importantes ,
como hierro, titanio, cobalto, sufren transformaciones alotrópicas a presión atmosférica y
elevadas temperaturas. El hierro se presenta con estructura cristalina bcc y fcc en el
rango de temperatura desde temperatura ambiente hasta su punto de fusión a 1539 C.
El hierro alpha () existe entre –273 C a 912 C y tiene estructura bcc. El hierro  existe
entre 912 C y 1394 C y tiene estructura fcc. El hierro  existe entre 1394 C y 1539 C
(temperatura de fusión). La estrucura cristalina del hierro  también es bcc pero con un
parámetro de red mayor que el del hierro .

Planos cristalinos y deformación:

Los conceptos cristalográficos sobre planos cristalinos son necesarios para


comprender los procesos de deformación y fractura en los materiales tecnológicos. Las
representaciones de los planos cristalinos y su identificación con respecto a las
coordenadas cartesianas nos permitirán examinar, desde un punto de vista elemental, el
papel de los planos en la deformación.
En términos de su capacidad para desplazarse o deformarse permanentemente,
algunos planos en las estructuras cristalinas son más importantes que otros. La
deformación permanente (o plástica) significa simplemente que los átomos de un
material se desplazan permanentemente de sus posiciones de equilibrio en la red. Los
planos que contienen la densidad mas grande de átomos tienden a desplazarse o
moverse con respecto a cada uno con mas facilidad que otros planos en el cristal. Esta
circunstancia se presenta debido a que los planos con densidad atómica mas grande
también son los planos con la separación interplanar mas grande, y por lo tanto, las
separaciones interatómicas entre estos planos son mas débiles que en otros planos, y se
pueden desplazar con esfuerzo comparativamente menor.
El desplazamiento relativo de los planos atómicos es análogo al deslizamiento de
una cara sobre la otra de una baraja de juego, como se ilustra esquemáticamente en la
Figura 13. Alternativamente, este movimiento en el cristal se puede representar con los
modelos esquemáticos de la Figura 14, en donde los planos de átomos se representan
con esferas con separación interplanar (d). En el caso de la Figura 14-a, los átomos en el
plano se encuentran en contacto (mayor densidad de átomos) y el espacio interplanar
(d1) es relativamente grande. Los planos de la Figura 14-b no son de empaque cerrado,
el espacio interplanar es menor que en el caso de la Figura 14-a. Se puede ver
fácilmente, que d1 > d2 , y que los planos pueden deslizar entre sí, como lo indican las
flechas, con menor dificultad o fuerza en el caso de la Figura 14-a. El plano por donde se
presenta desplazamiento se llama plano de deslizamiento y se identifica con los índices
de Miller correspondientes.

Figura 13

Figura 14

La ductilidad de un material, o su capacidad para experimentar deformación


plástica depende de la facilidad con que se produce la deformación permanente a escala
atómica. Esta a su vez está relacionada con los planos y direcciones de alta densidad
atómica que existen en la estructura cristalina del metal. En el caso del aluminio existen
12 combinaciones plano/dirección y sólo tres en el caso del magnesio (Figura 15). Por lo
tanto, las combinaciones para que ocurra deformación permanente en el caso de la
estructura cristalina del aluminio son cuatro veces mayores que en la del magnesio. Esto
equivale a tener cuatro veces más posibilidades o caminos disponibles para la ductilidad
en aleaciones base aluminio que en aleaciones base magnesio. En la Figura 16 se
muestra una probeta de aluminio y una de magnesio ensayadas en las mismas
condiciones. Puede observarse la gran deformación plástica experimentada hasta la
rotura en la probeta de aluminio y compararla con la menor deformación plástica que
presenta la probeta de magnesio.

Figura 15

Figura 16

Aluminio Magnesio

Bibliografía:

- W.F. Smith. "Principles of Materials Science and Engineering"


- W. Moffatt, G. Pearsall, J. Wulff. "Ciencia de los Materiales". Tomo I
(Estructura)