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Universidad EAN

Teoria y Comportamiento Organizacional - grupo 2


Omar Alonso Castro Patiño
Daniel Cárdenas
Daniel Acosta
Jorge Vargas
Mauro Bello

EDITORIALES LA REPÚBLICA
JULIO 1/2017 - DICIEMBRE 31/2017

Septiembre:
30:Barcelona - Referéndum independentista - Referendo
29:PIB - 100 razones para el optimismo - Optimismo - Crecimiento
28:Donald Trump - Presidencia Trump - Trump Economics - Reforma Tributaria
27:Acdac - Paro nacional de pilotos - Avianca - Ministerio de Transporte - Aerocivil -
Ministerio de trabajo
26:Metro de Bogotá - Alcaldía Mayor de Bogotá - Juan Manuel Santos - Enrique Peñalosa
25:Análisis
24: NO HAY EDITORIAL LOS DOMINGOS
23:Uber - Transporte - Ministerio de Transporte - Seguros
22:Deuda - Deuda Externa - Crecimiento - Calificación deuda de largo plazo - PIB
21:México - Terremoto en México - Alianza del Pacífico - Donald Trump - PIBse
20:Elecciones 2018 - Colombia - Sergio Fajardo - Claudia López - Gustavo Petro
19:Cultivos ilícitos
18:Agro
17: NO HAY EDITORIAL LOS DOMINGOS
16:Bitcoin - Venezuela - Inflación - Café
15:Narcotráfico - Colombia - Cultivos ilícitos - PIB - Crecimiento
14:Ministerio de Transporte - Transporte - Invías - Vías terciarias
13:Legislación Marcas - SIC
12:Huracán Irma - Estados unidos - Huracán José - Huracán Katia
11:Presupuesto General - Dólar - PIB - Crecimiento - Inflación
10:NO HAY EDITORIAL LOS DOMINGOS
9:Papa Francisco - Visita Papa - El Efecto Francisco - Política
8:Apertura de dólar - Dólar - Huracán Irma - Chile - Colombia
7:Universidad de La Sabana - Universidad de los Andes - Universidad del Rosario -
Universidad Javeriana - Universidad Nacional - Universidades
6:Papa Francisco - Visita Papa - El Efecto Francisco - Acuerdo de paz - Firma de la paz -
Paz
5:WhatsApp - Facebook - Twitter - Comunicaciones
4:El Efecto Francisco - Papa Francisco - Visita Papa
3:NO HAY EDITORIAL LOS DOMINGOS
2:Ministerio de Comercio, Industria y Turismo - Petróleo - Juan Manuel Santos
1:Crecimiento - PIB - Colombia
Agosto:
31:PIB - Crecimiento - Promigas - Tecnología - Reficar
30:Donald Trump - Tormenta Harvey - Corea del Norte - Bolsas
29:Educación
28:Semestre Económico - Elecciones 2018 - PIB
27:NO HAY EDITORIAL LOS DOMINGOS
26:Deporte - Pelea por el dinero
25:ANI - Luis Fernando Andrade - Construcción
24:Caso Odebrecht - Construcción - Vías terciarias - Avance de las 4G
23:
22:Fabricato - Arturo Calle - Ministerio de Comercio - Comercio
21:Semestre Económico
20:
19:youtube
18:Ecopetrol
17:Corrupción - Elecciones 2018
16:Fabricato
15:Los maestros deben volver a las aulas y los niños al colegio.
14:Acción colectiva regional contra la deriva dictatorial venezolana.
13:El caso Humala-Heredia y la transformación de la prisión preventiva.
12:Una celebración sin reforma y con grandes reclamos nacionales.
11:La Fiscalía ante indicios y testimonios reiterados sobre la empresa Odebrecht y Keiko
Fujimori.
10:Los estándares democráticos que no reconoce un sector de la izquierda.
9:Cooperación en las formas y golpes bajo la mesa.
8:Retornar ahora y con audacia del ajuste.
7:El fraude constituyente de Maduro y la nueva situación venezolana.
6:El nuevo CNM no puede parecerse al actual.
5:Sin baile
4:Día de gloria
3:Diplomacia PPK
2:Clima de cambios
1:Supresión de género
Julio:
31:La aprobación presidencial y del gobierno reclama eficiencia, derechos y cambios
30:Los reclamos sociales ocupan su lugar en la gobernabilidad
29:Claves de la disputa entre Keiko y Kenji-Alberto.
28:Los procuradores del Estado no están por encima de la ley.
27:Economía y política en el primer año de gobierno, en la voz de PPK.
26: 25 años de un suceso doloroso que puso a prueba la defensa de la democracia desde el
Estado de Derecho
25:El silencio de los fiscales peruanos ante revelaciones de Odebrecht sobre el
financiamiento ilegal el 2011
24:Medidas esperadas
23:Como en 1997, el Congreso amenaza la independencia del Tribunal Constitucional
22:Giro inesperado y sentencia anticipada en el caso Humala/Heredia.
21:Dos conflictos que perturban la prestación de servicios básicos a los peruanos.
20:El paso siguiente, la convocatoria del Acuerdo Nacional.
19:Las guerras internas en los partidos políticos.
18:Una oportunidad para incluir a los gobiernos regionales y locales.
17:El diálogo no puede obviar la urgente necesidad de la reforma política.
16:Un gobierno democrático debe dialogar siempre y con todos.
15:La increíble propuesta de que el indulto a Fujimori hará crecer la economía
14: No hay editorial.
13:Gestos y señales al inicio de otro diálogo entre PPK y Keiko.
12:El Sistema Nacional de Control debe ser reformado profundamente.
11:El hermano crítico y el descubrimiento del verdadero fujimorismo.
10:Los derechos y las libertades en el incendio de Las Malvinas.
9:El primer año del Congreso; balance de la improvisación y las malas formas.
8:El rebrote de los operativos de demolición política.
7:El FMI desfujimoriza la reactivación de la economía.
6:Una presencia que ofende a la ética pública.
5:La élite política del país en las agendas de Odebrecht
4:Pavorosa falta de eficacia del Estado y abandono de funciones de las autoridades.
3:Tormenta política de Colombia
2:No hay editorial..
1:Gozosa visita de Su Santidad a un Perú distinto y desafiante

01 de Julio
El papa en nuestro país

Tras la misa que ofició el papa Francisco en Trujillo este sábado, periodistas extranjeros
abordaron el contraste que se vio entre el recibimiento del Sumo Pontífice en Perú y en Chile,
algo que ha causado repercusión en la prensa internacional.

La periodista Constanza Santa María, de Canal 13 de Chile, calificó como increíble la


bienvenida que dieron los peruanos al máximo jerarca de la Iglesia católica, mostrando su
sorpresa por el fervor del pueblo católico en el Perú, al recordar —por ejemplo— el episodio
en la Nunciatura Apostólica cuando el Sumo Pontífice tuvo que pedirle a la gente que se vaya
a descansar.

“Es evidente el contraste del recibimiento en el Perú con el que fue en Chile. Esta visita en el
Perú tiene todo el corazón que faltó en la visita en Chile”, señaló en diálogo con La
República.
En ese sentido, la periodista chilena destacó la gran masividad de la misa en la playa de
Huanchaco, recordando que la despedida a Francisco en Iquique no alcanzó la convocatoria
que se había esperado.

Ante estas diferencias, Constanza Santa María ensayó una explicación: cree que posiblemente
la organización ha sido mejor en el Perú que en Chile, lo que causó una mayor expectativa
por la llegada del Papa. Ella describió, por ejemplo, que en el país se ha visto una gran
cantidad de letreros y cosas alusivas a la visita del Sumo Pontífice.

“La gente del Vaticano sabe lo que es el fervor religioso en el Perú, que es parecido a lo que
puede ser en México, tal vez en Colombia. Algo pasa en Chile que el fervor religioso no es
tan fuerte como acá. Y eso ha quedado en evidencia en este viaje. Es muy fácil de comparar”,
acotó.

Por su parte, el periodista español Javier Martínez Brocal, de Rome Reports, señaló que lo
distinto que ha visto en Perú respecto a la visita del Papa a otros países es que “la gente salió
a las calles a peregrinar con sus santos”.

Asimismo, coincide en que el recibimiento en Perú ha sido bastante más cálido de lo que fue
en Chile. “Siento que aquí la gente está más cerca de la Iglesia de lo que se está en Chile. La
figura del Papá es más querida aquí respecto a lo que vimos en Chile”, refirió.

Finalmente, Valentina Alazraki, periodista mexicana de Televisa, y Andrea Tornielli, de La


Stampa de Italia, dijeron que no les sorprendió el fervor del pueblo peruano, al señalar que el
propio papa Francisco sabía que aquí lo iban a recibir con mucha más calidez y entusiasmo
que en Chile.

02 de Julio
No hay editorial.

03 de Julio
PUNTO FINAL

Nadie sabe muy bien de dónde salió la idea. Pero el hecho es que en medio de la tormenta
política que vive Colombia, de un momento a otro la gente dejó de discutir tanto sobre si el
presidente Ernesto Samper debe o no retirarse del cargo, y comenzó a debatir con igual o
incluso mayor fervor, si debe dictarse una ley de punto final.Como suele suceder en estos
casos, la mayoría de quienes se han enfrascado en la discusión lo han hecho sin tener en claro
en qué consiste la mentada ley. Y es que como nadie ha planteado formalmente una propuesta
al respecto y todo el asunto se ha limitado a un par de columnas de opinión sin mayor detalle,
al anuncio de algunos parlamentarios de un proyecto aún no definido y a algunas frases más
bien generales del fiscal Alfonso Valdivieso, no es fácil determinar con exactitud cuál es el
debate. Sin embargo, en medio de la confusión, la idea ha ido tomando forma. Se trataría de
una ley que pondría a todo parlamentario y, eventualmente, a todo dirigente político y
funcionario que hubiera recibido dinero del narcotráfico para financiar su campaña, ante la
posibilidad de confesar ese hecho, renunciar a su cargo y a cualquier opción de volver a ser
nombrado o elegido por varios años o incluso de por vida para, a cambio de ello, no ir a la
cárcel.
En principio la idea puede sonar absurda, pues el público no entiende muy bien por qué los
políticos deberían recibir un trato preferencial y no ir a la cárcel a pesar de haber delinquido,
siendo que la Constitución establece el principio de igualdad de todos los ciudadanos ante la
ley o como quien dice, coloquialmente hablando, que la cárcel no debe ser sólo para los de
ruana. Sin embargo, existe un marco conceptual que puede llegar a justificar la propuesta. El
primer elemento de ese marco es que quienes cometieron ese delito _que la Fiscalía y la
Corte Suprema han tipificado como enriquecimiento ilícito_ lo hicieron en un país en el que
reinaba la tolerancia frente a los dineros calientes. Según Gabriel García Márquez, una de las
figuras que en estos días más se ha interesado en el tema del punto final, "se generó un
ambiente nacional de relajación moral y ética, tanto en la actividad política como en muchos
otros sectores". En efecto, durante muchos años no sólo los dirigentes políticos sino también
industriales, banqueros, constructores, profesionales independientes, periodistas, empresarios
deportivos y artistas aceptaron jugar el lucrativo papel de socios o beneficiarios, directos o
indirectos, de negocios alimentados por el narcotráfico. Aunque es difícil medir la dimensión
exacta de la infiltración de estos dineros en la economía colombiana, es evidente que una
parte importante de ciertos desarrollos industriales, de la solidez de algunos bancos, de las
sucesivas bonanzas de la construcción y de los años de oro de algunos deportes como el
fútbol, se debe a la plata de los carteles.
Lo sucedido en la política no es diferente. En un país donde muchos electores se han
acostumbrado a vender su voto y donde la apertura de los medios electrónicos de
comunicación a la propaganda política _en especial la televisión_ encareció dramáticamente
las campañas, era inevitable que los políticos terminaran acudiendo a los narcotraficantes
para financiar su actividad proselitista. Al principio, como sucedía en tiempos de Pablo
Escobar, el fenómeno fue más excepción que regla. Pero con el tiempo y en especial desde el
momento en que el cartel de Cali decidió buscar leyes claramente favorables a sus intereses,
la práctica se extendió masivamente a tal punto que hoy se calcula que más o menos un tercio
de los actuales congresistas recibieron ayuda de los hermanos Rodríguez Orejuela o de sus
socios.
El anterior cálculo es justamente el segundo elemento del marco conceptual de la propuesta
de punto final. Si más de un tercio del Congreso está metido en el lío, el fenómeno no sólo
indica que buena parte de la clase política está enferma sino que algo anda muy mal en el
conjunto de la sociedad colombiana. En otras palabras, que la infiltración del narcotráfico no
obedece solo a una falla moral sino a una realidad socioeconómica. Como dijo la semana
pasada un representante liberal a la Cámara que discutía acaloradamente el asunto en un
corredor del Capitolio "cuando cerca de la mitad de los alumnos se rajan en un salón, algo
anda mal no sólo con ellos sino con el profesor y con todo su curso". Y así como en estos
casos los profesores suelen anular el examen en el que hubo tantos rajados o subirle a todo el
mundo un punto en la nota, en el caso de los parlamentarios también se justificaría un
tratamiento especial.
Un tercer elemento a tener en cuenta es que, sin desconocer para nada que lo sucedido con las
campañas políticas es, como lo dijo hace pocos días el canciller Rodrigo Pardo, "una
catástrofe", no hay que olvidar que el país tiene muchos otros problemas profundamente
graves como la violencia y la miseria, que han sido dejados de lado en el debate político por
cuenta del proceso 8.000. Y para que el país se vuelva a ocupar de esos problemas se necesita
que de alguna manera la crisis actual encuentre una salida definitiva. La ley de punto final
podría facilitar esto " a ver si por fin _dice García Márquez_ este país se dedica a resolver
tantos otros asuntos que tiene pendientes".
El principal problema que tiene una ley de punto final es que si el tema es la penetración de
dineros calientes en la sociedad, no puede ser el punto final. El narcotráfico es una realidad
económica de 5.000 millones de dólares al año de utilidades y por lo tanto el negocio más
rentable del país. Mientras esto sea así, será imposible aislarlo de la política. Las elecciones
siempre las financian los ricos. Y los ricos más ricos de Colombia son los narcotraficantes.
Por lo tanto aunque es probable que en ninguna campaña presidencial en el futuro cercano se
vuelva a repetir lo que se vió en la campaña de Ernesto Samper, lo más seguro es que a nivel
de provincia la financiación de la mafia siga siendo una práctica. Ningún candidato a la
presidencia se expondrá nuevamente a que lo denuncie el Consejo Electoral, lo investigue la
Fiscalía o le monten un escándalo como el que ha padecido Samper. Pero no pasará lo mismo
con los candidatos al Congreso. Si en Pasto, en Riohacha o en Pereira un narco le ofrece 10
millones de pesos en efectivo a un amigo político es poco probable que los rechace. En esos
lugares sin la lupa de la DEA, la Fiscalía y la prensa encima, es difícil que alguien se entere,
fuera de las dos personas que hacen la transacción.
Por todo esto una ley de punto final puede ser viable y hasta necesaria, pero no es la solución
definitiva del problema de los dineros calientes en la política. Estas medidas de perdón y
olvido generalmente buscan amnistiar situaciones concretas ya superadas. Ese fue el caso de
los excesos cometidos por las dictaduras en Argentina, Uruguay y Chile (ver recuadro) . En el
caso de Colombia se estaría amnistiando un fenómeno que subsiste: el del narcotráfico. Esto
implica que más que solucionar un problema estructural, se estaría abordando uno político
coyuntural. Sin embargo, este último es tan grave, que una ley de punto final puede ser la
única solución.
Antes de tiempo
Esta fórmula no es en todo caso muy popular. Para el común de los colombianos resulta
indignante que los padres de la patria reciban un trato privilegiado y no paguen con cárcel sus
delitos. Así lo demuestran los distintos sondeos sobre el tema (ver encuesta). Por el contrario,
entre la clase dirigente, aunque hay feroces opositores como el senador Enrique Gómez, la
idea se ha abierto camino. Sin embargo, todo el mundo parece convenir en que la ley sólo
será viable si impone severas condiciones a los beneficiarios del punto final.En general entre
los analistas existe la impresión de que el tema ha sido planteado prematuramente. Para el ex
ministro Fernando Cepeda "quienes propusieron esta idea en el Congreso pueden haberla
abortado" . De acuerdo con Cepeda antes de hablar de punto final es necesario que se
conozca toda la verdad "para que sepamos qué es lo que se va a perdonar, para que todo el
país comprenda y asuma la crisis y para que haya una catarsis completa". El politólogo
Eduardo Pizarro coincide con esta idea: "Una ley de punto final sólo puede darse después de
que se llegue al fondo del proceso, se conozca toda la verdad y haya una condena moral ".
Otro analista, el argentino nacionalizado colombiano Juan Tokatlián, comparte esta idea y
cita el ejemplo de su país natal "donde la comisión Sábato en su labor de desentrañar la
verdad sobre las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar sirvió de
catarsis previa a la ley de punto final "
Según el columnista de El Tiempo, Hernando Gómez Buendía, reconocido como uno de los
más agudos analistas de la actual crisis, "no puede haber perdón basado en la mentira y aquí
todavía hay mucha mentira" . Para Gómez también "el tema es prematuro y huele mal, porque
no es la sociedad civil la que está planteando el perdón a los que deben ser sancionados, sino
los propios candidatos a la sanción los que están empujando el tema".Cepeda va más allá y
agrega que uno de los grandes inconvenientes de la idea es que haya sido planteada en el
Congreso "antes del juicio al Presidente, antes de que la crisis presidencial tenga un desenlace
definitivo". Para el ex ministro la opinión pública podría llegar a pensar que el primer
mandatario y el Congreso están avanzando hacia una negociación consistente en que Samper
apoyara la ley de punto final que favorecería a los congresistas y que a su vez los congresistas
salvaran al Presidente en el juicio. Gómez Buendía y Cepeda coinciden en que el tema no
debería avanzar sino después de que se resuelva en términos definitivos la crisis presidencial.
"Entre otras cosas _agrega Gómez_ porque este Presidente no podría sancionarla, sea porque
la ley lo cobije a él o porque cobije a sus juzgadores". A este respecto los analistas coinciden
en que la ley solo sería políticamente viable en el ambiente de reconciliación nacional que
surgiría de llegar a producirse una transición en la jefatura del Estado. Es a todas luces
impensable una ley de punto final si el Presidente sobrevive la crisis pues su elección se
convirtió en el símbolo de la tolerancia del país con los dineros calientes. Esto genera un
círculo vicioso: no puede haber perdón y olvido para el Congreso si el Presidente de la
República no se retira del poder.
El ex presidente Alfonso López Michelsen también piensa que el tema es prematuro. "Esta
ley sería muy buena pero aprobada por otro Congreso, no por el actual, pues de lo contrario
se trataría de una especie de autoabsolución", asegura el ex presidente. Para López esto es lo
que justificaría una anticipación de las elecciones, aunque reconoce que dicha anticipación
requeriría una reforma constitucional que se demoraría más o menos un año en estar lista y
para entonces ya faltarían muy pocos meses para las elecciones de 1998.
Cepeda cree en cambio que la manera de suplir el problema de que los actuales congresistas
podrían estar legislando en causa propia es utilizando la vía del referendo o la consulta
popular. De esa manera, aunque el Congreso tendría que aprobar la base de la propuesta
legislativa, sería finalmente el pueblo con sus votos el que otorgaría o negaría el perdón a los
acusados, tal y como sucedió con la ley de punto final uruguaya, que fue refrendada por los
electores de ese país, quienes de ese modo perdonaron a los violadores de los derechos
humanos.
No sólo zanahoria
Pero aún si el tema es prematuro es probable que más tarde o más temprano terminará por
abrirse paso. Y ya que se va a abrir se paso es mejor que la idea vaya tomando la forma
correcta. Según los analistas consultados por SEMANA la validez de la ley se definiría en
buena medida poniéndole no sólo una buena zanahoria (la no cárcel), sino mucho garrote.
Para Cepeda el perdón tiene que suponer cuando menos cinco condiciones: · La plena
confesión por parte del político de que recibió dineros del narcotráfico e incluso de cuánto y
cómo lo recibió.· Un arrepentimiento público que implique el reconocimiento por parte del
acusado de que esa fue una conducta indebida, pues la idea es que al público en general le
quede de esto una lección.· El dirigente tiene que ser condenado por un procedimiento
sumario basado en su confesión.· Una vez condenado, el juez condonará la pena de prisión y
el procesado podrá irse para su casa.· En todo caso debe haber castigo: en vez de ir a la cárcel
el condenado perderá los derechos a ser elegido o nombrado en cualquier cargo público. La
Fiscalía y el juez tendrán en cuenta que no todos los casos son iguales y que por ejemplo
hubo quienes recibieron mucho más dinero que otros. Con base en ello podrían decidir que en
los casos menos graves la pérdida de derechos fuera sólo de 10 años y que en los más graves
fuera de toda la vida. Este punto es muy importante, pues si no se permite que la justicia
estudie cada caso individualmente, la ley se convertiría en una amnistía o indulto y eso la
haría inconstitucional, ya que la Carta del 91 limita la amnistía e indultos a los delitos
políticos y el enriquecimiento ilícito no lo es.Cepeda plantea además que en la medida de lo
posible el dinero que los arrepentidos hayan recibido de los narcotraficantes debería ser
reintegrado a un fondo destinado a favorecer a las víctimas de la violencia originada en el
narcotráfico. Considera además, y en ello coincide Eduardo Pizarro, que hay que ponerle una
fecha límite. De tal manera que los candidatos arrepentidos no se queden toda la vida
esperando a que aparezcan pruebas en su contra para acogerse a la ley de punto final, sino
que lo hagan aun aquellos que no hayan comenzado a ser investigados, pero que teman que
en cualquier momento les aparezca un cheque.
Cuestión de presentación
Las anteriores condiciones pueden parecer muy severas o utópicas y difíciles de aceptar para
parlamentarios que hasta ahora, y a excepción de María Izquierdo, se han mostrado más bien
arrogantes ante la justicia. Sin embargo, tanto ellos como los distintos promotores de la idea
deben entender que la única manera de legitimarla ante la opinión pública es que todo el
mundo entienda que no se va a tratar simple y llanamente de decretar la impunidad.
Esto no es sólo importante a nivel nacional. También, y mucho, a nivel internacional. En
Estados Unidos el asunto ya ha sido muy mal recibido y según fuentes de la embajada
colombiana en Washington ha contribuido muy poco al proceso de la certificación. El titular
con el que el New York Times presentó el tema en un extenso artículo el martes de la semana
pasada lo dice todo: "Los legisladores en Bogotá quieren amnistiarse a sí mismos". El asunto
internacional es tan delicado que, en opinión de Eduardo Pizarro, la única manera de sacar
adelante la ley es acompañarla de un mensaje muy fuerte para que en el exterior no la vean
como un intento por institucionalizar la impunidad. Y ese mensaje, según Pizarro, no puede
ser sino la reimplantación de la extradición a partir de una determinada fecha, antes de la
cual, todo el que se someta a la justicia tendrá garantizada la no extradición. La misma
garantía de no extradición favorecería a los que ya están detenidos y han confesado sus
delitos. Hablar de extradición en Colombia hoy es un tema muy espinoso y es por eso que la
sugerencia de Eduardo Pizarro no parece muy viable. Sin embargo refleja la dimensión del
'garrote' que se requiere para que la comunidad internacional acepte una ley de punto final.
Algo que también contribuiría a la legitimidad de la medida, es que el proyecto de ley no
surgiera del Congreso ni del gobierno, sino por ejemplo de la Fiscalía o de una comisión de
notables. Una vez conocido el proyecto, los parlamentarios tendrían que comprometerse a no
colgarle micos ni ningún tipo de trampa que abriera las puertas a la impunidad. Otro
compromiso que tendría que surgir es el que no se volvería a dictar en muchos años una ley
similar, pues de lo contrario, la iniciativa se 'perratearía' como ha sucedido con las amnistías
tributarias.
Todo lo anterior demuestra los grandes escollos que tendrán que superar los promotores de
esta ley. Y eso que el debate apenas comienza y se está dando de manera anticipada, pues se
está hablando ya del punto final de una novela que apenas va por la mitad.

04 de Julio
MUERTE TRAS MUERTE

El Ministerio Público ha iniciado las investigaciones para determinar las causas del incendio
de la galería Nicolini en la zona de Las Malvinas, en el Cercado de Lima. El propósito será
individualizar a los autores del siniestro y las responsabilidades en que incurrieron las
autoridades y otras personas en este dramático incendio. La cadena de responsabilidades ha
empezado a ser visible y lo que debe hacer la fiscalía es documentarla, sin perjuicio de otras
investigaciones.

Estas pesquisas deben llegar a conclusiones. Similares anuncios se hicieron luego de otros
siniestros sin mayor novedad luego, especialmente en los casos en que se registró la pérdida
de vidas humanas, como cuando el incendio en Larcomar y en el distrito de El Agustino. Que
se sepa, en ambos casos no se han entregado responsabilidades.

Cuando sucedió el incendio de la discoteca Utopía (Surco, Lima) en julio del año 2002, que
costó la vida de 29 jóvenes, y aun antes, cuando el incendio de Mesa Redonda (Cercado de
Lima), que cobró la vida de por lo menos 277 personas, los peruanos descubrimos que en la
ocurrencia de estas tragedias concurren la falta de regulación del Estado, el descarado
incumplimiento de la ley, y el desprecio por la seguridad y con ello de la vida humana en
riesgo.

De esos dramáticos episodios, producidos hace más de 15 años, parece que no hemos
aprendido nada, o que el tiempo se ha detenido para efectos del aprovechamiento de las
lecciones o la ejecución de políticas públicas para garantizar la prestación adecuada de los
bienes públicos.

En este caso, ante los ojos de las autoridades, empresarios inescrupulosos construyeron
edificios en base a contenedores, violando la legislación urbana sobre edificaciones. La
versión del alcalde de Lima, sobre que estas construcciones se habrían realizado en una
gestión anterior, han sido desmentidas por los vecinos de la zona.

Hace falta saber qué dependencias municipales dejaron que se lleve a cabo esa edificación
para actuar solamente cuando esta se encontraba terminada. Una vez impuesta la clausura, a
todas luces tardía, los empresarios informales burlaron la medida sancionadora durante varias
semanas sin que el órgano de fiscalización de la comuna limeña y otras dependencias, entre
ellas Defensa Civil, actuasen para hacer cumplir la sanción.
Los entretelones del drama humano que el incendio denuncia se empiezan a mostrar: en el
local siniestrado operaban clandestinamente centros de trabajo igualmente informales, en uno
de los cuales los operarios eran encerrados bajo llave y solo liberados a mediodía para el
refrigerio, para ser nuevamente encerrados. Semejante modalidad propia del esclavismo,
radicalmente prohibida por las leyes laborales y profundamente inhumana, tampoco fue
objeto de supervisión del Ministerio de Trabajo.

Los peruanos no deberíamos quedarnos con la indignación. Deberíamos ser más insistentes
que nunca para no olvidar y para persistir en la exigencia de que los autores materiales y los
responsables de esta tragedia y de las pérdidas de vida que enlutan a hogares humildes –los
que siempre sufren más la falta de Estado y de regulación– no queden en la impunidad.

05 de Julio
Grandes implicados

nombre Keiko Fujimori aparece en las agendas de Marcelo Odebrecht. La anotación reza,
“aumentar Keiko para 500 e eu fazer visita (ex Venez), en un párrafo en el que también se
menciona a (Ollanta) Humala y las siglas AG, atribuidas a Alan García, negada
vehementemente por este.

No es la primera vez que se incluye a la líder de Fuerza Popular en las relaciones de la


empresa brasileña. En febrero de este año se hicieron las primeras revelaciones y en la
reciente visita de los fiscales peruanos a Curitiba (Brasil), el mismo Odebrecht lo señaló
explicando que el apoyo que su empresa brindaba a los postulantes con mayor oportunidad en
los comicios presidenciales era una práctica permanente.

Además de Alejandro Toledo, cuyo caso se encuentra judicializado y con una orden de
captura internacional y un proceso de extradición, son otros dos expresidentes mencionados
en la agenda de Odebrecht, a los que se suma una excandidata presidencial, Keiko Fujimori,
que disputó la segunda vuelta en dos procesos electorales –los años 2011 y 2016– y cuyo
partido controla el Congreso de la República.

En uno de los casos, el de Humala, existe la versión oficial de la empresa sobre la entrega de
tres millones de dólares, en tanto que respecto a García se registran las versiones sobre
ofertas de apoyo en la campaña electoral y una estrecha relación con dicha empresa durante
su ejercicio de gobierno entre los años 2006-2011 y también luego.

Las revelaciones incluyen a la totalidad de las figuras principales del sistema político
actuante desde el 2001, cuyos partidos y ellos mismos aparecen comprometidos en
actividades de financiamiento ilegal o de recepción de sobornos, un cuadro parecido al de
Brasil cuando se iniciaron las pesquisas del caso Lava jato. Pudiese ser que a diferencia de
ese país la trama ilegal no implicó la participación consorciada de los partidos políticos,
aunque la penetración de la actividad de esa empresa y de otras brasileñas en el país fue vasta
y profundamente demostrada.

Esta vastedad explica la cantidad de investigaciones solo concernientes a la empresa


Odebrecht, con 27 expedientes abiertos, de los cuales 17 se desarrollan en Lima y el resto en
otras siete regiones.

Apreciado el panorama en su conjunto se puede concluir que la clase política peruana es


actualmente objeto de un juicio ético y en muchos casos judicial. Esta implicancia –en la
corrupción brasileña y en otros casos “nacionales”– no es asumida por la élite gobernante,
cuyos grupos siguen negando las acusaciones que le atañen mientras señala las acusaciones a
los otros. Este comportamiento es muy visible en el Congreso donde las investigaciones
tienen apreciables sesgos, al punto que han adoptado decisiones para dejar en la impunidad
varios delitos.

Quizás sea el momento de pensar que, además de la judicialización de los casos denunciados,
es conveniente un severo juicio político desde la sociedad a quienes nos gobernaron en las
últimas décadas.

06 de Julio
Ni un día más

grupo de trabajo que investiga las denuncias contra el contralor Edgar Alarcón. El grupo de
trabajo presidido por el legislador Marco Arana evalúa esencialmente la idoneidad de
Alarcón para el desempeño del cargo.

La Comisión Permanente del Congreso tomará una decisión en base a este informe y a un
juicio propio que realice sobre los otros hallazgos con relación al contralor. Inicialmente eran
tres las denuncias que pesaban sobre el funcionario –la compra y venta de carros de lujo
mientras era funcionario de la Contraloría, la compra y venta de dos terrenos en Arequipa, y
el pago de bonificaciones ilegales a una trabajadora de la Contraloría con la que tuvo
relaciones sentimentales–, pero a medida que se avanzaba en las pesquisas han salido a la luz
varias más, entre ellas su dudoso desempeño contra el grupo delictivo ‘Los limpios de la
corrupción’ que asoló la Municipalidad de Chiclayo, el plagio de su informe para optar por el
título universitario y el incumplimiento de requisitos para la obtención del mismo título.

La situación de Alarcón es insostenible. Su desempeño es hartamente cuestionable, y aun si


no hubiese connotación penal en las documentadas denuncias de las que es objeto, su
permanencia en el cargo está descartada. A pesar de ello debe recordarse que por lo menos en
un caso, la fiscalía tiene abierta una investigación contra él.

Su continuidad luego de un mes de la propalación del audio en el que presiona al auditor


Walter Grados, de su institución, para que retire una denuncia en su contra, es de exclusiva
responsabilidad de Fuerza Popular, el grupo que controla el Congreso y que notoriamente lo
ha prohijado y defendido. Pese a los desmentidos de los voceros de dicha bancada, el
comportamiento de sus legisladores durante la comparecencia del auditor Grados fue
revelador de esta defensa. Si Alarcón todavía dirige una institución de delicada función como
la Contraloría, se debe a Fuerza Popular.

No se sabe las razones de esta afinidad, si se considera que el fujimorismo se opuso


inicialmente de su designación. El hilo de la colaboración podría haber empezado cuando
Alarcón designó como asesor a cargo de sus relaciones con el Congreso a un ex legislador
fujimorista y cuando le sacó las castañas del fuego a la Mesa Directiva del Congreso en la
famosa compra de las computadoras. Esta colaboración revelada reiteradamente obligará
luego de la salida del contralor actual a un intenso proceso de recuperación de la Contraloría
para que le sea devuelta la independencia.

Cada día que pasa Alarcón en ese cargo es una provocación a la democracia y a la ética
pública, de modo que esa afrenta debe ser superada a la brevedad posible. Los movimientos
desesperados que realiza –como el anuncio de que denunciará a la ministra de Educación
antes de que venza el plazo otorgado por la Contraloría para su descargo– no hacen más que
confirmar su completa falta de idoneidad para el cargo.

07 de Julio
El shock interno

gobierno de Alberto Fujimori –que encontró un país quebrado tras la primera y desastrosa
gestión de Alan García– anunció el ajuste económico más dramático de nuestra historia.

El 8 de agosto de 1990 el gobierno de Alberto Fujimori –que encontró un país quebrado tras
la primera y desastrosa gestión de Alan García– anunció el ajuste económico más dramático
de nuestra historia. De un día para otro los peruanos descubrieron que su dinero casi no tenía
valor. Este es un recuento de cómo se vivieron esos días aciagos.

La mañana del 9 de agosto de 1990, al día siguiente del paquetazo que hoy todos recuerdan
como el ‘fujishock’, la ciudad amaneció triste y vacía. Mucha gente deambulaba por Lima sin
saber qué hacer. No había buses de transporte público, los mercados y tiendas estaban
cerrados, y los pocos negocios abiertos no atendían porque no sabían aun cuánto cobrar. Al
trabajo se podía ir en camión compartiendo la tolva con decenas de personas, y también podía
verse a soldados patrullando las calles.

Esa presencia armada no impidió las protestas. Por la mañana tres personas murieron
baleadas por las fuerzas del orden: dos en intentos de saqueo y una mientras hacía cola para
comprar azúcar. Por la noche, una turba de casi cien personas atacó la tienda de Ernestina
Ramírez en el pueblo joven Dos de Mayo, en el Callao. Con el pretexto de que ella no abría
el local por esperar que subieran los precios, los agresores rompieron la puerta y se llevaron
todo. La revista Domingo, de este diario, recogió su historia.

Para entonces, a despecho de la frase "Que Dios nos ayude" lanzada en la víspera por el
ministro de Economía Juan Carlos Hurtado Miller, millones de peruanos andaban pensando
en estrategias para enfrentar la crisis. Los diarios contaban historias de supervivencia: una fue
la de Tiburcia Gabino, presidenta de un comedor popular en el barrio El Trébol, en Huachipa.
"Hemos duplicado el número de socias para completar la olla del almuerzo con sus aportes",
contó. Casos parecidos abundaban por toda la ciudad.

Las madres de familia se juntaban en grupos de 30 o 40 personas, cada una aportaba entre 20
y 50 mil intis, y con eso compraban, por ejemplo, frejoles, pescado, arroz y verduras para
hacer sopa y segundo. Antes del shock, algunos comedores incluso daban lonche, pero
después casi todos con las justas alcanzaban a completar el almuerzo. Un solo plato.

Las alzas fueron brutales: la lata de leche que costaba 120 mil intis subió a 330 mil; el kilo de
azúcar blanca que estaba 150 mil intis se elevó a 300,000; el pan francés que costaba 9 mil
intis subió a 25,000. La gasolina pasó, de un solo cocacho, de 21 mil intis el galón a ¡675 mil
intis! Treinta veces más. La variación de precios era simplemente alucinante. Un kilo de
bistec costaba 1 millón 200 mil intis y hasta este diario tuvo que reajustar su precio: pasó de
costar 25 mil intis a 100 mil.

Todos sufrieron la pérdida de su capacidad adquisitiva y, en los días siguientes, muchos más
perdieron su trabajo, su negocio o sus estudios. Una revista reseñó el caso de Abel Vega,
despedido de un taller de metalmecánica porque no tenían cómo pagarle. Y también la
historia de 15 obreros de una empresa de cerámicas que quedaron en la calle. "Trabajamos
varios años en la empresa, pero nos han despedido y no nos dieron ni la bonificación de
julio", contó uno de ellos. Fábricas grandes como Inresa o Cuvisa despidieron o dieron
vacaciones forzadas a decenas de operarios.

La primera semana que siguió al "fujishock" la incertidumbre fue grande. La revista Caretas,
fiel a su estilo, encabezó algunas de sus notas con un: "Sugerencias prácticas: cómo
sobrevivir a la crisis". Y ponía a lo largo de varias páginas consejos prácticos para parar la
olla, ahorrar energía o gasolina, y sacarle la vuelta a la realidad. Un ingeniero zootécnico,
Abraham Díaz, contó allí su forma de enfrentar el ajuste: convirtió su azotea en biohuerto de
tomates y lechugas, y corral de patos, cuyes y palomas.

08 de Julio
Montesinismo puro y duro

La trampa del plan fujimorista sobre medios es su aparente deseo de promover la objetividad,
un concepto atractivo pero demagogo y propio de gobiernos totalitarios que quieren recortar
la libertad de expresión.

El objetivo del proyecto perpetrado por las congresistas Úrsula Letona y Alejandra Aramayo
es “adoptar medidas destinadas a garantizar el derecho a la información objetiva, veraz,
plural y oportuna de la sociedad”.
Muchos le reclaman al periodismo que sea ‘objetivo’ y algunos medios hasta usan el
concepto como slogan promocional de sus programas.

Esto es un error propio de gente que no sabe nada de periodismo, o una mentira de los que
pretenden, como algunos políticos que gritan mucho, sojuzgarlo a sus intereses.

La objetividad en el periodismo es una ingenuidad. Se puede ser realmente objetivo en muy


pocas cosas. En un partido de fútbol, por ejemplo, sobre el resultado final o los nombres de
los que jugaron. Pero al responder preguntas cruciales como quién jugó mejor, quién mereció
ganar, o si tal jugada fue penal, se acaba la objetividad y se entra al terreno de la subjetividad
en el que cada periodista tiene su interpretación o lectura.

Lo mismo ocurre en la política, donde cada periodista tiene una visión que lo lleva a concluir
qué político es mejor que otro, o cuál candidato tiene el mejor plan de gobierno.

El periodismo está cargado de subjetividad. Los que cacarean la objetividad no saben de qué
hablan o mienten. Y la pluralidad se obtiene gracias a tener un abanico de medios con puntos
de vista distintos para que cada persona elija el que prefiera.

La subjetividad, sin embargo –y esto es crucial–, nunca puede ser el biombo para el engaño.
Una cosa es tener una opinión y otra mentir.

El fujimorismo pretende que el Estado regule la objetividad, la pluralidad y la veracidad de


los medios, algo que liquida la libertad de expresión, pues ya sabemos cuál objetividad,
pluralidad y veracidad será ‘la correcta’. La de ellos, claro.

Y el fondo de la trampa del proyecto fujimorista se revela cuando la congresista Lourdes


Alcorta señala –creyendo que la calidad de su argumentación depende de cuán alto grita–,
que, por ejemplo, es inaceptable que un caricaturista dibuje a los congresistas como payasos.

Si ella se siente afectada porque la dibujan así, que vaya al Poder Judicial, que para eso hay
leyes, pero lo que ella y su bancada en realidad quieren es controlar la información e impedir
la opinión, creyendo que así ganarán la próxima elección. O sea, fujimontesinismo puro y
duro.

09 de Julio
TIEMPO DE REVANCHA

El Congreso de la República ha clausurado su primer periodo anual de sesiones en medio de


un duro enfrentamiento con el Gobierno, con un saldo que, de acuerdo a los sondeos de
opinión, es desfavorable. El incremento de aprobación ciudadana en las primeras semanas
cayó rápidamente, y a casi un año de iniciadas sus actividades, la desconfianza ha retornado a
un nivel parecido al anterior.
El Congreso en manos de Fuerza Popular no ha podido marcar una diferencia con el pasado.
La posibilidad de que el fujimorismo realice una vuelta de tuerca al Legislativo para
transformarlo en un poder activo e innovador, cual fue la promesa de la entonces candidata
Keiko Fujimori en su discurso de aceptación de la derrota electoral, se ha diluido.

Fuerza Popular no ha logrado convertir su programa electoral, el Plan Perú, en una oferta
parlamentaria atractiva. Los grandes temas que abordó en la campaña electoral se han
quedado en el tintero, especialmente en lo que toca a la descentralización y a la
administración de justicia.

De las cerca de 130 leyes aprobadas (el resto fueron resoluciones legislativas) por lo menos
30 significaron modificaciones de decretos legislativos dictados por el Ejecutivo en ejercicio
de la delegación de facultades, varias de las cuales fueron cercenadas en su contenido
material, como en los casos de reconocimiento de derechos de género. Asimismo, una
veintena de leyes no tienen efecto vinculante y tratan en cambio de la conocida formula que
declara “de interés público” una obra en alguna región, lo que sirve a la temprana campaña
electoral de los legisladores de la mayoría parlamentaria.

Debe reconocerse como positivo que el Parlamento aprobase la investidura del gabinete sin
mayor trámite y expidiera con escasos cambios las leyes de presupuesto, equilibrio fiscal y de
reconstrucción. Es asimismo saludable la modificación de la Constitución que declara el
derecho al agua como un derecho humano.

Sin embargo, considerando lo negativo, el saldo es desfavorable. El Congreso no ejecuta un


plan legislativo ordenado y proactivo que podría ponerse en curso aprovechando el hecho de
que un partido ostenta la mayoría absoluta. En cambio, las actividades de las comisiones y
del Pleno exhiben una marcada improvisación y una tendencia a privilegiar una forma de
control político que ha terminado en el obstruccionismo torpe, como lo mostró la innecesaria
censura del ministro Jaime Saavedra y la reciente interpelación del titular del Interior, Carlos
Basombrío. Son igualmente frecuentes los malos tratos a los funcionarios objeto de control
político, como si los insultos pudiesen reemplazar la falta de preparación.

Al finalizar el primero de los cinco periodos anuales de sesiones, se tiene la certeza de que la
principal actividad del Congreso no es legislar, representar o controlar, sino el ejercicio
abusivo de una política de revancha contra el grupo que ganó las elecciones, lo que significa
una corrosiva alteración de los principios del equilibrio de poderes. De esta revancha, y como
se aprecia estos días, los más perjudicados son los peruanos.

10 de Julio
Informalidad y equidad

No hay duda de que dos de las razones que concurrieron al reciente incendio en el centro
comercial Las Malvinas, en el cercado de Lima, que terminó con la vida de Jorge Huamán
(21) y Jovi Herrera (20), han sido la falta de control y la informalidad en varias de sus
expresiones. La mayoría de las revelaciones apuntan en esa dirección, es decir, al abandono
del Estado de funciones básicas que al mismo tiempo garanticen la correcta gestión de la
actividad comercial, supervise el cumplimiento de las disposiciones referidas a los derechos
laborales.

Es la primera impresión que se tiene de la destrucción por fuego de edificaciones ilegales que
sin embargo se concluyeron a vista y paciencia de la Municipalidad de Lima, que luego no
pudo hacer que se cumpla con la orden de clausura. Asimismo, la falta de supervisión laboral
permitió que dos jóvenes trabajen encerrados en esas construcciones ilegales y formalmente
clausuradas, reeditando las épocas de trabajo asalariado esclavizador.

Es preciso, sin embargo, avanzar en las reflexiones y en la búsqueda de explicaciones que se


encuentren más allá de las responsabilidades del Estado en la parte final de una cadena de
desigualdades que empezaron mucho antes de que esos jóvenes peruanos se avinieran a
trabajar en condiciones de esclavitud.

Los primeros eslabones de esa cadena nos remiten a la pobreza, a la falta de oportunidades y
de derechos, y a la marginación histórica, tres constantes sociales de las que los jóvenes
Huamán y Herrera eran expresión y emblema. Sus orígenes y circunstancias personales
describen una azarosa existencia llena de privaciones que les condujeron casi como por un
tubo a ser literalmente presos de la informalidad y el abuso.

Es muy probable que si esos dos jóvenes hubiesen tenido acceso a otras condiciones de vida
que implicasen una educación de calidad que les permitiese el acceso al mercado en
condiciones de mayor calificación y competencia, no habrían tenido que aceptar la opción de
un trabajo precario y sin derechos que los llevó a la muerte. Al fin y al cabo, ambos tenían
una edad que, en otros países, con universalización de los servicios de educación superior,
aún los hubiese tenido en las aulas de una universidad o instituto.

La misma formalidad que ahora se exhibe como una receta total contra estas prácticas es
relativa si no se atiende la necesidad de políticas públicas inclusivas. Los empresarios que
encerraron a Huamán y Herrera tenían empresas constituidas, importaban bienes y pagaban
impuestos. Al mismo tiempo, se las arreglaban para que una parte de su actividad sea
informal e ilegal, como la venta de artículos a los que se les cambiaba la marca. En un país
como el nuestro, la frontera entre lo legal y lo aceptadamente informal es difusa, lo mismo
que los límites entre lo informal y lo ilegal. Sumado a los aspectos estructurales que
mantienen un alto grado de inequidad, la muerte de los dos jóvenes peruanos que ha
impactado el país, se labró mucho antes del fatídico incendio, en su extensa carencia de
derechos y libertades.

11 de Julio
Líos en casa
La última vez que el presidente Pedro Pablo Kuczynski se reunió con la lideresa de Fuerza
popular, Keiko Fujimori, fue en diciembre pasado. Después de casi medio año ambos se
volverán a ver las caras el próximo martes en Palacio de Gobierno, sin intermediarios.

La excandidata presidencial ya había adelantado el último lunes algunos de los temas que
abordarían en la reunión, y este miércoles el primer ministro Fernando Zavala definió la
agenda a tratar en la segunda cita.

PUEDES VER PPK planteará al Congreso esta semana un candidato para contralor

En conferencia de prensa señaló que los temas girarán en torno a temas de seguridad
ciudadana, lucha contra la corrupción, empleo, reactivación económica y reconstrucción de
zonas afectadas por los desastres naturales.

“En principio no está dentro de la agenda hablar del tema del contralor. El presidente tiene las
propuestas, las está evaluando y esperemos hacia fines de esta semana se envíe la propuesta
al Congreso de la República. Vamos a enviar esta solicitud con carácter de urgencia”,
manifestó.

Sobre la decisión del mandatario de no contar con la participación del líder histórico del PPC,
Luis Bedoya Reyes, durante la reunión, el jefe del Gabinete explicó que no se consideró
necesaria dicha presencia.

“Como hemos visto en la comunicación del presidente de la República, no se considera


necesaria su participación en esta reunión sin perjuicio de que reconocemos y respetamos a
este líder histórico”, refirió en otro momento.

12 de Julio
La reconstrucción

La destitución del contralor general de la República, Edgar Alarcón, ha sido una medida
extrema pero necesaria y justa, y aunque las denuncias se difundieron hace pocas semanas, su
terca permanencia en el cargo significó una eternidad para los efectos de la demolición de la
ya lastrada legitimidad de dicha institución. De ese modo, la renuencia de Alarcón a retirarse
ha perjudicado primero a centenares de esforzados trabajadores de ese organismo.

Lo más conveniente es que se procure que la Contraloría tenga al frente en el breve plazo un
nuevo titular que, como se sabe, depende de la designación del Presidente de la República y
de la ratificación del Congreso dominado por Fuerza Popular, de manera que ambas
decisiones están obligadas a ser adecuadas tanto en relación con la persona indicada como en
su rápida toma de cargo. Lo peor que le puede pasar a dicho organismo ahora es tener un
largo interinato que debilitaría más sus capacidades institucionales y su relación con el resto
del sistema.
Las tareas a acometer son dos, ambas de una envergadura considerable. La primera es
afrontar la crisis histórica de esta institución confesada en su momento por el contralor Fuad
Khoury que reveló que el Sistema de Control no podía llegar a más de dos tercios de
instituciones públicas que ejecutan presupuesto por falta de recursos.

En la línea de las limitaciones estructurales se tienen además otras irregularidades, como la


falta de autonomía de las oficinas de control interno (OCI), la demora de los procesos de
auditoría, la desatención de las conclusiones de la Contraloría por la Fiscalía y el Poder
Judicial y las limitaciones de las potestades de esta institución respecto de los administrados
obligados a la rendición de cuentas u objeto de control. Ya antes de Alarcón estos desafíos
eran gigantescos.

La cuota personal que el destituido funcionario ha aportado a esta crisis es de severa


desconfianza, revelando la existencia de una trama predispuesta a la politización de los casos,
a la relación con los núcleos ilegales en regiones y municipios, y al manejo de las diligencias
indagatorias a partir de los intereses de la cúpula de la institución, como lo demuestra lo
sucedido con el Gobierno Regional de Arequipa. Es de esperar que esa dirección sea
removida de sus puestos y se lleve a cabo una reorganización profunda y rápida, por lo que se
entiende que en ese organismo no puede operar el principio de “a rey muerto, rey puesto”,
como si no pasara nada.

En esta combinación de la crisis de largo plazo y la pérdida de reputación de la institución, es


claro que en buena cuenta se requiere de la reconstrucción del Sistema Nacional de Control y
no solo de la designación de un nuevo Contralor. Este desafío obliga a diversos compromisos
transversales –porque también es cierto que desde el año 2001 el resto de instituciones dejó
sola a la Contraloría– en varios ámbitos, entre ellos el financiamiento y la provisión de
normas de rango legislativo.

13 de Julio
Carta contra carta

Hinojosa y Pamela Palacios

El viernes pasado, la constructora Odebrecht envió una carta a La República en la que


señalaba que las asesorías que le ofreció Westfield Capital, de propiedad del presidente Pedro
Pablo Kuczynski, fueron lícitas y coordinadas no con él sino con Gerardo Sepúlveda.

Agregaban que la información que dieron a la Comisión Lava Jato del Congreso mostraba
"ausencia de indicios de ilegalidad", por lo que no fue remitida a la Fiscalía.

Esta misiva, difundida a cinco días de que el Parlamento discuta y vote la vacancia
presidencial, podría influir en el juego de argumentos esgrimidos en la sesión del jueves.
"Esta carta sirve para demostrarle al Congreso que no todo está definido por la primera carta
de Odebrecht, como decían. Por ejemplo, si el Congreso piensa que es un acto de corrupción,
esta carta lo pone en duda porque para que haya corrupción tiene que haber sobornos, y según
Odebrecht todos estos pagos son reales, por servicios reales", comenta el abogado César
Nakazaki.

"El reto inmediato es que, con esta información de La República, el abogado del presidente,
este lunes o martes, pueda ofrecer un catálogo de pruebas al Congreso", añade. Se refiere a
elementos que demuestren que los contratos que tuvo Westfield con Odebrecht no afectaron
su actuación como ministro.

Por ejemplo, documentos oficiales sobre obras públicas adjudicadas a Odebrecht y


testimonios de funcionarios que participaron en las concesiones y que puedan sostener la
posición del mandatario. El abogado debería solicitar una audiencia para estos últimos en el
Parlamento. Incluso, Nakazaki sugiere llevar a Sepúlveda, al gestor de Westfield, para que dé
declaraciones ante el Congreso.

Estas diligencias ayudarían a aclarar los hechos y evitar una vacancia injustificada.

"El derecho a la defensa del presidente empezó el viernes con la admisión de la vacancia",
remarca el abogado. La declaración del presidente ante el Pleno, por su brevedad, debería ser
entendida como el punto final del alegato.

El constitucionalista Samuel Abad también cree que la última carta de Odebrecht puede
ayudar a la estrategia legal de PPK.

"Su abogado podrá alegar y efectuar afirmaciones como las que hoy ha sacado La República
en su portada para tratar de evidenciar que no se ha cometido ninguna irregularidad y que, en
consecuencia, la vacancia no debería prosperar", indica.

Agrega que el próximo jueves la defensa legal del presidente tendrá la oportunidad de probar
los puntos bosquejados por la constructora en su misiva.

Por su lado, el constitucionalista Aníbal Quiroga considera que la última versión de


Odebrecht que publicó este diario solo podría beneficiar al mandatario en el fuero penal.

"La carta que les han mandado a ustedes podrá salvar a PPK de su responsabilidad penal en la
Fiscalía o la Comisión Lava Jato, pero la vacancia está ya determinada, me parece. La carta
demostraría que él es irresponsable jurídicamente, pero la decisión de la vacancia no es
jurídica, es política", opinó.

"Incapacidad moral permanente es un concepto político indeterminado que pasa por la


discrecionalidad de los congresistas. No exige fundamentos jurídicos", agrega.
César Landa, ex presidente del Tribunal Constitucional, precisa que, sin embargo, la libertad
de los congresistas no es absoluta. "La vacancia es una valoración de orden político por
excelencia, pero sobre la base de ciertos hechos o indicios que sean constatables", apunta.

Sobre la afirmación de Odebrecht de que Sepúlveda fue el único que gestionó los contratos,
dijo que "no le quita ningún grado de responsabilidad [al presidente] porque la empresa es de
quien la detenta".

El jurista Raúl Ferrero pidió calma para un proceso de vacancia que ve acelerado.
"Deberíamos tomar todos, el presidente y la oposición, el peso de la responsabilidad que
significa seguir esto, respetando el debido proceso y el derecho de defensa. Es el proceso más
importante de nuestra historia del siglo XXI y lo llevamos con gran apuro",

14 de Julio
No hay editorial

15 de Julio
La solución mágica

excandidato presidencial, Julio Guzmán, se pronunció a través de las redes sociales y se


manifestó en contra de alguna posibilidad de que el expresidente Alberto Fujimori sea
indultado.

En una carta dirigida al presidente Pedro Pablo Kuczynski, Guzmán asegura que indultar a
Fujimori no es la solución para la crisis política que afronta la relación entre Ejecutivo y
Legislativo.

PUEDES VER Basombrío: "Sendero Luminoso no ha desaparecido y causa daño"


"Una élite frívola presenta el indulto al expresidente Fujimori como la medida definitiva para
superar para superar la crisis, cuando todos sabemos que esta facultad presidencial no
procede en este caso", manifiesta Guzmán en su carta.

Guzmán pidió al presidente Kuczynski que "reflexione y piense bien" la forma en que quiere
pasar a la historia. El líder del Partido Morado considera Kuczynski debe sacar a relucir su
capacidad para demostrar autoridad, liderazgo y diálogo con los actores políticos.

"En un momento como este hay que expresarnos y decir las cosas claras. Un indulto no hará
crecer al PBI, no va a resolver los problemas del gobierno y no calmará la actitud prepotente
y agresiva de Fuerza Popular. Los amigos del Presidente (Kuczynski) se equivocan", sostiene
Guzmán.

16 de Julio
Diálogo sin exclusiones
Argelia está dispuesta a iniciar un diálogo nacional con todas las fuerzas políticas, sin ningún
tipo de exclusión, según asegura un comunicado oficial de la comisión encargada de pactar la
transición hacia la democracia, y que está compuesta por tres militares y cinco civiles. Esta
afirmación hecha pública en las últimas horas ha incrementado las esperanzas que muchos
observadores políticos han depositado en el proceso de diálogo en que se encuentra
empeñada la República.Hasta ahora los contactos y los intentos de diálogo, impulsados desde
el poder y especialmente los efectuados durante el periodo en que Sid Ahmed Gozali era
primer ministro de Argelia, establecían la exclusión de determinadas fuerzas políticas y
sociales. Estas cortapisas previas provocaron en su día la reticencia de algunas formaciones
de la oposición democrática, que se negaron a acudir a los debates.

17 de Julio
Lesa democracia

El diálogo que se inicia el martes 11 de este mes con la cita que sostendrán el presidente
Pedro Pablo Kuczynski (PPK) y la máxima dirigente de Fuerza Popular, Keiko Fujimori,
tendrá una agenda de la que se sabe ha sido excluido el indulto a Alberto Fujimori por
expresa decisión de la solicitante de la cita.

En su misiva a PPK, Keiko Fujimori consideró dos temas a tratar: la desaceleración de la


economía y la reconstrucción de las zonas afectadas por El Niño costero; en la contestación
de la carta, PPK amplió el horizonte del diálogo, que sistematizó luego el premier Fernando
Zavala en los siguientes temas: seguridad, corrupción, empleo, reactivación económica y
reconstrucción.

La temática es atractiva considerando que es la agenda de un diálogo que también será


abordado con otros sectores políticos y sociales, y que debe contener no solo lo que interesa a
los poderes públicos. En tal sentido, deben señalarse algunas ausencias como los asuntos
ambientales, la descentralización, el agobiante problema de la salud y la reforma política.

Sobre lo primero, se justifica por el abultado número de conflictos sociales de carácter


ambiental que de acuerdo al registro de la Defensoría del Pueblo suman más de dos tercios, y
la pendiente resolución de algunos de ellos relacionados con proyectos de inversión como Tía
María, o el tratamiento de la minería ilegal que el fujimorismo precisamente ha tratado de
favorecer vía un proyecto de ley. Sobre la salud, se puede colegir su pertinencia sin un debate
previo, solo recordando la grave crisis del Seguro Integral de Salud (SIS) al que el Gobierno
y el Congreso le han restado recursos mediante la aprobación del presupuesto, y la clamorosa
situación de EsSalud.

Dos ofertas electorales no pueden ser obviadas en un diálogo de los dos grupos que
disputaron hace un año la segunda vuelta. La primera de ellas es la descentralización. A las
regiones, PPK ofreció crearles un ministerio y el fujimorismo un SNIP regional, y ambos
ofrecieron un agresivo relanzamiento de la educación rural y una propuesta de ordenamiento
territorial muy demandado.
La reforma política, en toda su extensión y empezando por su primer elemento, la reforma
electoral, no puede faltar en la mesa de cualquier diálogo peruano. Obviarla es en estos
momentos un crimen de lesa democracia, si se toma en cuenta las raíces de la corrupción y de
falta de fuerza y rectoría eficaz del Estado. En este punto, el Ejecutivo ha hecho una parte de
su tarea enviando un proyecto de ley de reforma al Congreso, desestimado por Fuerza
Popular que ha congelado el debate del Código Electoral prefiriendo la aprobación de
cambios intrascendentes y desarticulados.

En el resto de temas considerados se hace necesario pasar de las declaraciones a las


precisiones. Por ejemplo, no es posible avanzar en la lucha contra la corrupción si no se dota
de certeza y garantía a la función de los fiscales y jueces vía la reforma de la composición del
Consejo Nacional de la Magistratura que obliga a cambios en la Constitución.

18 de Julio
Diálogo post Niño

Es muy positivo que se realice un diálogo sobre la reconstrucción de las zonas impactadas
por El Niño costero pero este diálogo no puede efectuarse sin escuchar lo que tienen que
decir los gobernadores de las seis regiones afectadas por este fenómeno climático (Tumbes,
Piura, Lambayeque, La Libertad, Áncash y Lima Provincias), decenas de alcaldes
provinciales y distritales y organizaciones sociales de esas zonas que desde hace tres meses
han acumulado demandas y críticas al esquema de la reconstrucción.

La dimensión de esas críticas la ha expresado con respeto y seriedad el gobernador regional


de Piura cuando recientemente invocó al gobierno que aceleren los procedimientos en manos,
por ejemplo, de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), que demoraba los expedientes para
las defensas de los ríos y la descolmatación de los drenes. En Piura misma, una reciente
marcha de la Coordinadora Regional de Organizaciones de Piura demandaba hace poco que
se agilice el proceso de reconstrucción y que se concrete el proyecto de drenaje pluvial para
esa ciudad.

El Plan de Reconstrucción estará listo en agosto, que la Autoridad para la Reconstrucción con
Cambios (ARCC) estima costará más de 20 mil millones de soles, no ha esperado a las
decisiones urgentes, de modo que el Consejo Directivo de la ARCC aprobó recientemente
actividades de rehabilitación y prevención por más de S/ 800 millones. En total, la ARCC ha
aprobado gastos por S/ 1,300 millones que se suponen serán transferidos por el Ministerio de
Economía y Finanzas (MEF) a los gobiernos regionales, municipales y ministerios
correspondientes.

El problema reside en la demora de los expedientes de las obras, lo que conduce a las
restricciones en la transferencia especialmente a los gobiernos subnacionales, y a las escasas
competencias de la ARCC para disponer de recursos, algo que ya fue advertido en el debate
de la ley de su creación. Si se profundiza esta dinámica donde la ARCC realiza sobre todo
tareas de facilitación, con el MEF a cargo del control de los recursos y la decisión sobre las
condiciones de las transferencias, la ARCC quedará como una agencia de incentivo al gasto y
con poderes reales para fomentar el modelo de Obras por Impuestos.

Esa no era la idea inicial de la reconstrucción. En tal sentido una de las primeras decisiones
que deberían adoptarse en el diálogo sería el fortalecimiento del papel ejecutivo de la ARCC
y la integración en su directorio de representantes de los gobiernos subnacionales.

De paso, un diálogo nacional sobre la reconstrucción debería decidir acerca de los


mecanismos para garantizar que ese proceso tenga un rostro humano. A tres meses de
terminada la emergencia climática se encuentra claramente precisado que el orden de las
prioridades de la reconstrucción no nos debe remitir exclusivamente a las obras de
infraestructura sino también a resolver los pendientes de la vida cotidiana de decenas de miles
de peruanos que han perdido medios de subsistencia y que requieren con urgencia resolver
problemas básicos como alimentación, vivienda, salud y educación.

19 de Julio
Partidos, partidos

La democracia es el mejor sistema de convivencia ciudadana, en el que pueden garantizarse


la libertad y la justicia. Tal vez es el régimen menos malo. Uruguay es profundamente
democrático, y la democracia es un valor en sí mismo, con muy elevada aprobación de sus
habitantes. Para que la democracia sea fuerte es imprescindible que existan partidos políticos
fuertes y creíbles, con capacidad de cumplir con eficacia su rol de intermediarios entre la
sociedad y el Estado.
En el mundo internacional hay cierto descreimiento a los partidos políticos y a la política. El
Brexit, el triunfo de Trump en EEUU, los avances significativos de la extrema derecha en
Europa, como en Francia, Austria, Holanda y ahora recientemente en Alemania son
indicadores de este fenómeno. Por otro lado, en algunos países los candidatos a la presidencia
son periodistas, que son conocidos y reconocidos por la sociedad, y no necesariamente por
sus aptitudes y virtudes políticas.
El Uruguay tiene partidos políticos de muy larga trayectoria y principios democráticos muy
sólidos. Pero estos mismos partidos muestran crisis profundas, como en el partido Colorado,
que fue una especie de partido del Estado, que gobernó el país durante muy largos períodos.
Hoy no encuentra candidatos relativamente sólidos y fuertes para dinamizarse, y en las
encuestas se mantiene por debajo del 10%.
El Partido Nacional aspira a ganar las elecciones nacionales siendo su candidato favorito Luis
Lacalle Pou. Este joven político ascendió con un discurso por la positiva, pero en la
actualidad cualquier propuesta proveniente del gobierno frentista recibe durísimas críticas de
su parte.
No importa a quién puede beneficiar dichas medidas. Simplemente hay que criticar cualquier
decisión del actual gobierno. Es un político básicamente de derecha, pero con bajo nivel de
propuestas programáticas. Normalmente la derecha acostumbra adoptar posiciones
provenientes de la derecha internacional, donde el mercado es una especie de Dios que todo
lo resuelve, y todo lo que hace el sector privado es virtuoso y lo que hace el Estado es
vicioso.
Pero a la derecha no le va bien para imitarla o copiarla. A la Unión Europea no le va bien
después de la crisis de 2008 y sigue aplicando modelos que privilegian lo financiero, los
ajustes para garantizar el pago de la deuda frente a los requerimientos productivos que les
permita que haya descenso significativos del desempleo en los jóvenes. Modelos económicos
muy concentradores de riqueza y de ingresos, con desigualdades que se acrecientan, lo que
multiplica el descreimiento en los partidos políticos y en la política.
Parecería que el Frente Amplio no es ajeno a esta situación internacional. Las encuestas de
opinión pública le otorgan 14 puntos menos que el último resultado electoral. Hay
descontentos, hay pérdidas de adherentes por desilusión desde la izquierda y también desde el
centro. En la región, en los últimos tiempos, el tema de la corrupción ha estado muy presente
y abarca al conjunto de los partidos políticos.
En Uruguay es muy difícil hablar de corrupción de los partidos de izquierda, pero los
acontecimientos de la renuncia del vicepresidente de la República y los problemas de Ancap
han dejado heridas. La fuerza política no encuentra los mecanismos más adecuados para
debatir y decidir algunos temas relevantes. Esto facilita que los debates se realicen a través de
los grandes medios de comunicación, que aprovechan la situación para profundizar
diferencias, para encontrarlas o inventarlas. Para la derecha dividir al Frente Amplio es uno
de sus objetivos centrales.
El Frente Amplio tiene que enfrentar los descontentos por acciones del gobierno, de su fuerza
política, de sus parlamentarios, de sus principales dirigentes. Pero si hay algo que no puede
estar en juego es la garantía y seguridad de la existencia de la Unidad. La diferencia
fundamental de la izquierda uruguaya con la izquierda internacional y regional ha sido su
extraordinaria capacidad de asegurar la unidad, después de casi 47 años de su creación.
El caso Sendic, con independencia de los errores que haya cometido el mismo, fue un claro
ejemplo de falta de unidad, de no mantener un discurso común, de aprovechar de la situación
para profundizar los enfrentamientos internos. El tema de los cincuentones viene
contribuyendo otro ejemplo, donde se pone en tela de juicio la propia unidad.
Se llega al extremo, de acuerdo a la información de los grandes medios de comunicación, que
el ministro de Economía y Finanzas estaría dispuesto a dejar su cargo si no se atienden sus
objetivos fiscales para la resolución del tema. Después de 25 años de parlamentario siento
que hay cambios que no le hacen bien al Frente. Siempre estuvo la unidad para resolver los
distintos temas parlamentarios.
La bancada requería dos tercios para decidir. Si a veces se lograba mayoría simple, quienes
estaban en minoría aceptaban las decisiones de la mayoría para asegurar la unidad. Se
debatía, se decidía y se acataba. Pero si en el tema de los cincuentones o en otros temas, no se
acatan las decisiones, se ponen en juego -nada más ni nada menos- que uno de los grandes
principios frentistas como es el de asegurar y garantizar permanentemente la unidad.
Me preocupa también, que los jóvenes no tienen conciencia del valor de la unidad y lo que
ello ha significado para la izquierda uruguaya y para los logros alcanzados por tres gobiernos
nacionales frentistas. Claramente está en juego la posibilidad de triunfar en las elecciones de
2019.
Este pretende ser un llamado de atención para enfrentar las distintas situaciones con espíritu
unitario. Hay diferencias internas que siempre existieron, pero si se siguen manifestando a
través de los medios de comunicación, los descontentos van a continuar.
Un triunfo del Partido Nacional tendría las consecuencias que estamos viviendo en Argentina
y Brasil, y no deseamos los retrocesos sociales que se están produciendo. Los medios de
comunicación apuestan a la división del FA, pero sería muy lamentable que dicha división
derive de la actitud y falta de altura de miras de nuestros principales dirigentes.

20 de Julio
El inicio del diálogo

Cipriani, tuvo un trámite previo accidentado, por la propuesta fujimorista de incluir a un


mediador o veedor. A la cita han concurrido el vicepresidente Martín Vizcarra y el ex
candidato a la vicepresidencia por Fuerza Popular José Chlimper.

La cita misma ha tenido como primer efecto positivo que Fujimori abandone el tono rudo y
de disputa que había caracterizado su relación con PPK en calidad de jefe del Estado, al que
se negó a saludar por su victoria electoral y quien se ha referido a través de tuits con palabras
imperativas y a veces privándole del título de Presidente de la República. Solo por ese
resultado, la reunión PPK-Keiko tiene un saldo positivo.

Hay otros resultados a destacar. Los temas tratados resumen la preocupación por una agenda
que va más allá de la estabilidad, y recorren tópicos desde la reconstrucción y la
desaceleración de la economía, hasta la ampliación de los programas sociales y la lucha
contra la corrupción.

Es probable que en esta primera reunión el propósito del jefe del Estado haya sido escuchar
las propuestas, y en ese sentido es positivo que se determinara un equipo de seguimiento a
cargo de los acompañantes de PPK y Keiko. Por esa razón, se supone que en los próximos
días se tendrá más información sobre los pasos siguientes y los temas objeto de este proceso
de concertación.

Por lo señalado, y considerando la necesidad de respetar y fortalecer el diálogo iniciado, sería


conveniente que las propuestas centrales relacionadas con la gobernabilidad sean puestas
sobre la mesa en el espacio del diálogo y no fuera de él. Es el caso de los pronunciamientos
de los voceros de Fuerza Popular que insisten en el cambio de gabinete e inclusive sugieren
nombres, o proponen ajustes de determinadas piezas del gabinete. En esa dirección, sería
interesante saber si como parte de este diálogo Fuerza Popular propone formalmente un
cambio de gabinete o en qué sentido se realizan las sugerencias referidas al gobierno.

Habiéndose producido el primer paso, es conveniente que el presidente Kuczynski convoque


al Acuerdo Nacional conforme lo señaló en su carta de respuesta a Fujimori. Será esta
instancia, la que ahora reúne a la representación política y social más amplia, la que reciba y
aborde una agenda integral de gobernabilidad. Se encuentran representados allí, además del
fujimorismo, todos los grupos del arco parlamentario, las organizaciones empresariales, los
sindicatos, los frentes regionales, las iglesias y los colegios profesionales, entre otras
organizaciones de la sociedad civil. Dependerá de todos, pero sobre todo del gobierno, que
este nuevo intento de concertar acciones en el Acuerdo Nacional tenga éxito.

21 de Julio
La calle

Los maestros del Cusco llevan a cabo una huelga regional desde hace varios días en cuyo
contexto se han registrado hechos lamentables como el sabotaje de la infraestructura del
ferrocarril que va a Machupicchu y el bloqueo de otras vías. Otro grupo ha iniciado esta
semana una huelga indefinida en varias regiones del país, en tanto que la dirección oficial del
sindicato magisterial, el SUTEP, ha convocado a un paro nacional de 24 horas cumplido ayer.

Estos tres movimientos implican un ataque directo a la reforma magisterial que a pesar de las
dificultades ha logrado avanzar en sus objetivos meritocráticos y en sus exigencias de
calidad, evaluación y modernización de la infraestructura educativa.

Esta reforma, con más de 10 años de vigencia, que transita por tres gobiernos, ha sido varias
veces desafiada y siempre desde posiciones populistas premunidas de un discurso
igualitarista, que recusan el mérito y subestiman la calidad de la educación. En todos los
eventos anteriores las tendencias contrarias a la reforma fueron rechazadas por los propios
maestros y por la opinión pública, especialmente en las huelgas de los años 2012 y 2013.

En esta oportunidad, como en el pasado, los grupos radicales del magisterio, especialmente el
MOVADEF y otros de prédica parecida, en franca lucha interna, han espoleado los paros y
huelgas preocupándose más en la captura de bases del SUTEP que en los maestros. En el
Cusco tienen lamentablemente el apoyo irresponsable del gobernador regional y de los
parlamentarios de la región incluidos los fujimoristas. Esta competencia radical ha generado
un clima que hace pensar que en algunas regiones se encuentra en riesgo el año escolar.

En otro ámbito, los médicos afiliados a la Federación Médica Peruana realizan una huelga
nacional que, si bien ha perdido fuerza, y que en algunos lugares ni se siente, evidencia
contrariamente a lo que sucede en Educación, la necesidad de una reforma, ausente en la
perspectiva de la actual gestión, y una pérdida del horizonte gremial de los médicos.

Nadie puede oponerse a la principal demanda formal de esta huelga –el incremento del
presupuesto para Salud y para el Seguro Integral de Salud (SIS)– aunque se sabe que son
otros reclamos muy debatibles los que motivan realmente la paralización, en especial la
restitución de algunos artículos en la Ley del Trabajo Médico. No hay duda de que los
médicos peruanos necesitan mejoras salariales y de condiciones de trabajo, pero no es menos
cierto que la sociedad y no solo el gobierno demandan de ellos un mayor compromiso,
reclamo que se sintetiza en el asunto de la jornada laboral, por ejemplo.

Estos dos conflictos perturban la prestación de dos servicios básicos para los peruanos. Frente
a ellos, el gobierno debe exhibir una conducta al mismo tiempo firme y audaz, negociando
los aspectos susceptibles de acuerdos, evitando caer en la estrategia de grupos pro
senderistas, e informando al país de los aspectos de política pública que defiende y en los
cuales no debe ni puede ceder.

22 de Julio
Ni impunidad ni abuso

Carhuancho ha dictado prisión preventiva de 18 meses del ex presidente Ollanta Humala y de


su esposa, la ex primera dama Nadine Heredia, como parte de la indagación por el delito de
lavado de activos que se realiza desde el año 2015.

Esta decisión implica un giro procesal del caso, en el que se encuentran razones políticas y
jurídicas expuestas en los últimos días, como la necesidad de evitar la fuga de los imputados,
que la justicia sea aplicada a los poderosos y que, siendo este principio de obligatoria
observancia, no signifique un abuso de poder de los órganos jurisdiccionales.

El giro se inició cuando el fiscal Germán Juárez Atoche cambió su percepción respecto de los
investigados, aduciendo que el viaje de sus hijas al exterior, la apertura de cuentas bancarias
para ellas y la compra de testigos de un caso reabierto, el de Madre Mía, significaban un
riesgo de fuga.

Desde la comunidad jurídica, las voces más autorizadas han señalado, con fundamento, que
las razones exhibidas por la fiscalía no ameritaban el cambio de la situación procesal de
Humala y Heredia. El fiscal no ha logrado demostrar que la incorporación del testimonio de
Jorge Barata –que ya era de conocimiento de las partes– cambie radicalmente los elementos
de convicción en su investigación, mostrando en cambio un extraño uso desigual de esas
declaraciones: cuando se trata de otros investigados es preciso tomar tal testimonio con
reserva, pero en el caso Humala/Heredia se constituyen en pruebas.

El juez Concepción Carhuancho se hizo eco del alegato del fiscal y consideró que la situación
de los investigados se había agravado, que de parte de ellos existe una conducta
obstruccionista y que, por lo tanto, era necesario e idóneo enviarlos a prisión. El juez
consideró, a la vista de la transcripción de los audios de Madre Mía, que si Humala compró
testigos en ese caso, podría hacerlo en el caso bajo su jurisdicción.
El juez no ha explicado por qué las pruebas actuadas en las diligencias anteriores, y que
motivaron el arraigo de Humala y Heredia, obligan ahora a un cambio, de modo que deben
ser puestos en prisión, habida cuenta de que es visible la falta de certeza sobre la existencia
de los llamados nuevos elementos. Su resolución ha tenido el claro signo de una sentencia
anticipada y ha sido tomada como tal.

El giro procesal ha sido saludado con algarabía por grupos adversarios a Humala y Heredia,
por formadores de opinión con objetivos partidarios precisos, todos los cuales, sin embargo,
no reflexionan sobre las razones legales sino políticas. El punto al que nos remite este caso no
es la impunidad ni el abuso de poder. Ubicarse en una posición alternativa en esta hora no es
difícil, es un compromiso democrático que al mismo tiempo exige luchar contra la corrupción
en todo momento y con las armas de la ley, pero aplicándola con criterio de veracidad,
dictando las provisiones que ella contempla sin ceder a ninguna presión.

23 de Julio
Operación presión

Subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Congreso declarara procedente la denuncia


de algunos ex jefes de la Marina contra cuatro miembros del Tribunal Constitucional que
dejaron sin efecto una resolución que señalaba que la matanza de El Frontón de 1986 no era
un delito de lesa humanidad, pende sobre el TC el grave riesgo de disolución, como ocurrió
en 1997 durante el régimen de Fujimori y Montesinos, cuando este organismo se opuso a la
ilegal reelección de Fujimori.

Veinte años después de dichos sucesos, el mismo grupo ha puesto en marcha el mecanismo
parlamentario contra cuatro miembros del TC, Manuel Miranda, Carlos Ramos, Eloy
Espinoza y Marianella Ledesma. La sub comisión, presidida por Karina Beteta, de Fuerza
Popular, los acusa del delito de prevaricato por haberse excedido en el ejercicio de sus
funciones, al supuestamente cambiar el sentido de un fallo que tenía calidad de cosa juzgada
constitucional bajo una modalidad de corrección de error material e interpretando el voto de
un magistrado que a dicha fecha no estaba en ejercicio de sus funciones.

Los magistrados acusados han advertido que si el Congreso avanza en la acusación y los
procesa, violaría el debido proceso. Ellos recuerdan que la Subcomisión de Acusaciones
Constitucionales admitió a trámite el 26 de junio la denuncia presentada el 25 de abril por los
ex marinos, sin advertir que los mismos denunciantes habían interpuesto antes, el 21 de abril,
un recurso de reposición ante el Tribunal Constitucional.

Como se recuerda, en junio de 1986, el motín de El Frontón durante el primer gobierno de


Alan García, tomado por varios días por los terroristas de Sendero Luminoso, fue debelado
con la muerte de más de 130 personas. El proceso, que fue dilatado principalmente por los
acusados y que este diario ha documentado abundantemente desde entonces, incluye a 35 ex
miembros de la Marina de Guerra. En octubre pasado se inició el juicio y en setiembre
próximo la fase oral, en la que la fiscalía ha pedido para los encausados penas entre 25 y 30
años de prisión.

La pretensión fujimorista no tiene asidero. El TC ha señalado que su decisión no ha reabierto


un caso que se encontraba en giro y que su fallo subsanó un error en el conteo de votos que
afectaba la parte resolutiva.

Más de un observador ha alertado de los afanes combinados de Fuerza Popular en este caso y
anotan que tras de esta acusación al TC también se encuentra una presión cada vez menos
disimulada a este organismo para que no declare la inconstitucionalidad de la reforma del
Reglamento del Congreso que sanciona severamente a los renunciantes a una bancada.

Como se sabe, en mayo pasado, el TC admitió la demanda presentada por cuatro bancadas
parlamentarias contra la llamada Ley contra el transfuguismo que les impide a quienes se
alejan de una bancada conformar nuevos grupos parlamentarios, integrar la Mesa Directiva o
una comisión dictaminadora, un cambio que ahora que se hacen evidentes los problemas
internos del fujimorismo, busca forzar la unidad de este grupo a costa de las prerrogativas de
los legisladores protegidos por la Constitución.

24 de Julio
Medidas esperadas

Uno de los temas más esperados del próximo mensaje a la Nación del presidente Pedro Pablo
Kuczynski (PPK) se refiere a la economía peruana, en la que se esperan hasta cuatro grupos
de decisiones: las medidas urgentes para evitar una mayor desaceleración de la economía en
el segundo semestre de este año; las medidas que aseguren un mejor desempeño del mediano
plazo, es decir, el año 2018; el tratamiento específico de la inversión pública; y las medidas
iniciales del proceso de reconstrucción.
La resistencia al despegue de la inversión privada y la recaudación tributaria menor a lo
esperado reduce sustantivamente el margen de acción del gobierno para los próximos meses,
dejando a la mano pocos instrumentos de política, como asegurar un mejor desempeño de la
inversión pública y expandir el consumo, haciendo más necesarias medidas que permitan una
mayor disposición de dinero en los bolsillos de los peruanos. Mejorar el desempeño del
sector Construcción y garantizar los despachos al exterior son otras acciones que podrían
mejorar un balance final de este año.
El menú de opciones reactivadoras del mediano plazo es más amplio y es probable que a ellas
se refiriese el ministro de Economía, Fernando Zavala, cuando señaló la necesidad de ajustes
en su sector. En este campo debe considerarse que en el marco de la delegación de facultades
se dictaron varios decretos legislativos para reactivar la economía sin resultados. Es de
esperar que las medidas de reactivación a dictarse ahora pasen más por el crédito y las
facilidades para la inversión que por el abaratamiento del empleo, que parecía ser la
preocupación central del MEF en la etapa del ministro Alfredo Thorne.
El gobierno sí debe hacerse cargo del retraso de la inversión pública que amenaza convertirse
en estructural. Es cierto que en junio creció 2,7% y que en el segundo trimestre de este año ha
crecido 5%. Sin embargo, no debe ignorarse la dura caída de 16% en el primer trimestre del
año, y que lo verificado en junio es 4,7% menor al desempeño del mismo mes del año
pasado.
Siendo veraces, debe reconocerse que la inversión pública está en retroceso desde hace dos
años y que los actuales problemas se deben poco al Niño costero. En los últimos meses se
registra un bajo nivel de operatividad en algunos ministerios, por lo que es urgente romper
ahora con el piloto automático a la baja del gasto público. A la par, es preciso que los
anuncios sobre la recuperación de los grandes proyectos de inversión pasen a los hechos y
que el gobierno salga al frente al escandaloso lobby contra la modernización de la Refinería
de Talara.
Finalmente, a pocas semanas del inicio de la reconstrucción y tomando en cuenta las
crecientes voces de especialistas y de autoridades locales y regionales debe revisarse el
programa de trabajo del organismo creado para esta tarea, fortaleciendo su discrecionalidad y
garantizando que no suceda con las otras dos experiencias negativas que arrastramos, es
decir, la centralización de las decisiones y los retrasos en la declaración de viabilidad de los
proyectos.

25 de Julio
Extraña omisión

brasileña, que estuvo a cargo de un fiscal brasileño y que contó con la participación de los
fiscales peruanos Germán Juárez Atoche, de la Fiscalía de Lavado de Activos, y de los
fiscales Rafael Vela Barba y Alonso Peña Cabrera, fiscal coordinador y jefe de la Unidad de
cooperación internacional del Ministerio Público, respectivamente.

Entre los hechos resaltantes de dicha declaración, además de lo concerniente a la entrega de 3


millones de dólares a Ollanta Humala y Nadine Heredia como financiamiento de la campaña
electoral del año 2011, caso que se investiga sobre el cual se han adoptado decisiones fiscales
y judiciales, se encuentran las versiones directas de Odebrecht sobre que recomendó a su
representante en el Perú, Jorge Barata, que apoyase con una mayor suma de dinero a Keiko
Fujimori, y que con toda seguridad apoyó en ese año la campaña de Fujimori y del candidato
del partido de Alan García, es decir, el Apra.

Ha llamado la atención que, ante la presencia de tres fiscales peruanos, estas versiones no
tuviesen preguntas precisas de nuestros compatriotas con fines de aclaración y de agregación
de detalles que puedan ser luego objeto y antecedente de nuevas diligencias e investigaciones.

Las explicaciones brindadas por el fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, son inconsistentes y
extrañas por venir precisamente de la más alta autoridad de la fiscalía. Sánchez asegura que
los fiscales peruanos solo preguntaron por un tema determinado porque esa es la práctica
procesal brasileña y que “no es que, como sucede en el Perú, que a un testigo se le pregunta
de todo”.

Al respecto debe anotarse que ninguna norma brasileña obliga a que un fiscal restrinja las
preguntas a un testigo a las actividades de una o dos personas –en este caso Ollanta Humala y
Nadine Heredia–, que es la figura que se pretende dar al mencionado interrogatorio. Aún
más, la lectura de las preguntas y respuestas a Odebrecht deja claro que para él y para el
fiscal brasileño el tema del interrogatorio es el financiamiento electoral de la empresa
Odebrecht en el Perú, apreciándose con irrebatible claridad que los participantes en esa
diligencia, menos los fiscales peruanos, se desenvolvían con soltura en esa temática.

Este error de la fiscalía peruana debe ser reparado. El Ministerio Público debe indicar con
detalle cuál es la ruta de la investigación del financiamiento ilegal de Odebrecht el año 2011.
Esa omisión y su justificación resumen una falta de interés en conjunto de hechos que
partiendo del financiamiento ilegal electoral pueden terminar en el lavado de activos. De
hecho, el mismo fiscal Sánchez ha reconocido que la decisión de Barata de no declarar ante la
fiscalía peruana porque no se ha respetado su condición de colaborador eficaz afecta los
expedientes en curso del fiscal Juárez, en los que duermen las investigaciones referidas a
otros políticos peruanos.

26 de Julio
La Cantuta, la memoria

Se cumplen 25 años del asesinato de nueve estudiantes y un profesor de la Universidad


Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle, La Cantuta. Como se sabe, el 1º de julio de
1992, el grupo paramilitar denominado Colina, formado dentro del Ejército y financiado por
él, ingresó al campus de dicha universidad que ya estaba bajo el control militar, secuestró a
los estudiantes y al profesor, los torturó y luego los asesinó en un campo de tiro de la policía
en Huachipa, en las afueras de Lima.
Meses después, cuando oficiales del Ejército descontentos con esa política violatoria de los
DDHH alertaron de la existencia del Grupo Colina y de la matanza de estudiantes, este grupo
criminal desenterró los cadáveres de los asesinados y los volvió a enterrar en la quebrada de
Chavilca, en Cieneguilla, al este de Lima.
La memoria de este caso exhibe su condición de emblemático en el juzgamiento de las
violaciones de los DDHH durante la lucha contra Sendero Luminoso, y en ese sentido tiene
una importancia decisiva como aquel cobarde atentado terrorista en la calle Tarata
(Miraflores) que costó la vida de 40 peruanos, y que alertó al país de que la escalada
senderista pretendía ensangrentar la capital.

Las investigaciones demostraron que el operativo de La Cantuta fue precisamente organizado


como una respuesta ilegal al atentado de Tarata perpetrado dos días antes. La relación entre
estos dos hechos funestos ha sido abordada por la academia y por los jueces que resolvieron
ambos casos. La cúpula terrorista fue sentenciada ejemplarmente por lo de Tarata, y en el
caso de La Cantuta, la verdad y la justicia debieron superar la impunidad para realizarse
como expresión de la defensa de la democracia con las reglas del Estado de Derecho.

Los sucesos de La Cantuta permitieron identificar al Grupo Colina y revelaron la presencia de


sectores institucionalistas en las FFAA que se oponían tanto a la política de cooptación
castrense que realizaba desde 1990 el régimen de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos,
así como a la violación sistemática de los DDHH. También pusieron en evidencia la
capacidad de presión y de denuncia de los grupos democráticos que se oponían al
fujimorismo en el Congreso y fuera de él, y de la prensa independiente que investigó el caso,
reveló los nombres y la estructura del Grupo Colina y sus relaciones internas castrenses y
políticas que, como se demostró palmariamente, llegaban al Palacio de Gobierno y a Fujimori
mismo, con condecoraciones incluidas.

Las vicisitudes del caso, como el encubrimiento temprano de los autores materiales de la
matanza, su ilegal procesamiento en el fuero militar, la Ley de Amnistía para sellar el crimen
con impunidad, el pronunciamiento de la justicia internacional, el nuevo juzgamiento por la
justicia ordinaria, las justas sanciones penales y la sentencia a Fujimori como autor mediato,
marcan un recorrido doloroso pero épico de la búsqueda de la justicia y la reparación de las
víctimas que es preciso recordar ahora que se pretende forzar el indulto de su principal
responsable.

27 de Julio
Mea culpa y liderazgo

En la reciente entrevista que brindó a este diario el presidente de la República, Pedro Pablo
Kuczynski (PPK), ha ensayado un balance provisional de su primer año de gobierno, en el
que se aprecian con más nitidez las razones de la economía que las de la política.

PPK coincide en gran parte con la evaluación del desempeño de la economía peruana que
hizo el FMI en junio pasado, que explica la pérdida de velocidad de nuestro crecimiento por
el impacto de la corrupción y El Niño costero. El jefe del Estado detalla incluso que la
pérdida de confianza ha arrastrado algunos proyectos que no se encuentran en entredicho.

De la visión presidencial trasluce que el próximo mensaje a la Nación del 28 de julio tendrá
como énfasis la recuperación de los grandes proyectos de inversión y un conjunto de medidas
para dinamizar las transacciones y la recaudación, lo que probablemente llevará a elevar el
nivel de consumo y de los servicios financieros, además de la mejora de la ejecución pública.

Sin ser completa esta visión, puede concluirse que el presidente ha tomado nota de que en su
primer año de gestión se pudieron llevar adelante algunas medidas que impidiesen la
disminución de la velocidad del crecimiento, y es en ese punto –los factores de previsión y de
reacción rápida– en el que debe incidirse en el futuro para que el balance del segundo año no
vuelva a situar los problemas en razones externas. Aún así, debe reconocerse la autocrítica de
PPK cuando señala que “el hecho es que cuando nosotros llegamos, el crecimiento ya estaba
bien bajetón; y no hemos sido capaces, en este primer año, de reactivar la economía”.

En relación con la política, PPK deja entrever que su gobierno no se encontraba preparado
para el estilo y la intensidad de oposición que desplegó el fujimorismo. Reconoce que su
administración fue golpeada por las salidas de los ministros, a lo que agrega un ligero mea
culpa por haber sido “demasiado optimistas”, una confesión de que en el fondo la primera
línea creyó que gobernar era más fácil.

En este punto se aprecia que el jefe del Estado sitúa gran parte de la gobernabilidad en las
posibilidades de alcanzar grandes acuerdos con Keiko Fujimori y el Congreso. Cuando
afirma que “después del diálogo con la señora Fujimori creo que eso se va a arreglar”, en
alusión a los enfrentamientos con el fujimorismo, es probable que exprese un deseo
exagerado de sujetar las capacidades de su gestión al consenso con la oposición.

De hecho, es correcto y positivo que se haya iniciado un diálogo con el fujimorismo y es


deseable que esta convocatoria sea ampliada para integrar a otras fuerzas sociales y
partidarias en la búsqueda de acuerdo de mediano y largo plazo. No obstante, el gobierno
debe asumir con una mayor convicción de que mantiene activo un alto grado de maniobra
que le permite incidir en la agenda pública, tomar la iniciativa política en los temas más
sensibles de esta agenda, y motivar en su condición de gobierno –y con un claro liderazgo– el
relanzamiento de su administración.

28 de Julio
Acertada decisión

El Ministerio de Justicia (MINJUS) procedió a dejar sin efecto la designación de la


procuradora del caso Lava Jato Katherine Ampuero por pérdida de confianza, y de la
presidenta del Consejo de Defensa Jurídica del Estado, Julia Príncipe, que se resistió a
destituirla a pesar de sus evidentes errores y actitudes que entorpecían el avance del caso.

Las reacciones a la salida de ambas funcionarias no dejan dudas. El fujimorismo y el Apra


han rechazado la decisión del gobierno indicando de modo general que se trata de una
violación de la autonomía de los procuradores, y que la medida esconde un servicio a la
empresa Odebrecht, acusada de corrupción.

Si se detallan estos cargos se apreciará que no son veraces. Por mandato expreso de la ley, los
procuradores tienen autonomía funcional, es decir, tienen la libertad para realizar las
diligencias judiciales e impulsar los procesos. Sin embargo, como sucede con todo
funcionario del Ejecutivo, están obligados a cumplir la ley –en este caso del Decreto de
Urgencia Nº 003– y frente a ella no les cabe la prerrogativa de la discrecionalidad que sí
ostentan otros funcionarios del Estado para la toma de algunas decisiones, como los jueces y
fiscales. Se debe recordar, asimismo, que la procuraduría no es un organismo
constitucionalmente autónomo, como era inicialmente el propósito del fujimorismo en el
Congreso.

Si se trata de facilidades a Odebrecht, y lo ha señalado la titular del MINJUS, cómo entender


la negativa de la ex procuradora Ampuero a acatar lo dispuesto por el D.U. Nº 003. En
cambio, presentó una medida cautelar de inhibición, lo que obliga al Estado a relacionarse un
año más con una empresa corrupta que carece de recursos y a la que le es difícil acceder al
crédito. Esta decisión irresponsable afecta por ahora a 18 mil trabajadores de Olmos y a sus
familias.

Como Fuerza Popular y el Apra carecen de argumentos específicos ligados al caso Lava Jato,
su defensa de Ampuero y Príncipe es esencialmente política. En acto igualmente político, la
ex procuradora Príncipe ha lanzado acusaciones contra miembros del gobierno aseverando
que ellos demandaron su despido. Como corresponde en estos casos, y dada la función que
desempeñaba, la ex funcionaria debería acompañar sus acusaciones con pruebas o por lo
menos con indicios creíbles.

El caso Lava Jato debe ser impulsado por todos los operadores obligados a ello desde la
eficacia y la transparencia. En la última etapa, la procuraduría había relajado sus
responsabilidades en aspectos fundamentales como su indiferencia ante los procesos de
colaboración eficaz, la tardanza en abordar el problema de las reparaciones pecuniarias al
Estado, o la exoneración anticipada de los investigados, patentizada en las declaraciones de
Príncipe sobre la inocencia del ex presidente Alan García. Este es el mejor momento de
corregir el rumbo y de asegurar la calidad de la representación del Estado.

29 de Julio
Las dos líneas paralelas

Las especulaciones respecto a que la disputa entre Keiko Fujimori y su hermano Kenji era
realmente entre ella y su padre, Alberto Fujimori, se han confirmado a raíz de la sanción
contra el hermano parlamentario por la cúpula de Fuerza Popular, el grupo denominado
“mototaxi”, que dirige la ex candidata presidencial.

Una observación inicial del conflicto asume que este se circunscribe a un asunto de lealtades,
de lucha por el poder entre dos hermanos o entre el padre e hija. La naturaleza de los hechos
descubre otras dimensiones de la disputa, esencialmente la propiedad de un proyecto que
siempre fue personal, ahora bajo el control de Keiko y que Alberto intenta recuperar luego de
dos campañas presidenciales fracasadas.

Revela, asimismo, que Fuerza Popular, creado por Keiko a su imagen y semejanza, no es un
partido político democrático como pregona el grupo que la rodea, sino un agrupamiento casi
monárquico con una cúpula cortesana y un pueblo vasallo, privado de derechos. Basta leer la
carta de los temblorosos 23 legisladores que le rogaron recientemente a Keiko clemencia con
su hermano o los tuits de sujeción de los miembros de la bancada curándose en salud.

Ese cuerpo autoritario ha empezado a crujir por los problemas relacionados con la libertad de
A. Fujimori. El ala que encabeza él, Kenji y sus seguidores tiene, como el primer punto de su
programa, la libertad del preso de la DIROES. En cambio, el sector que encabeza Keiko tiene
como primer punto de agenda la toma del poder, sea a través de las próximas elecciones o por
otros métodos que retuercen las disposiciones constitucionales para hacerse del gobierno
antes.
Es cierto que en los últimos meses Kenji ha hecho gala de posiciones que desafían a la cúpula
“mototaxi” en asuntos sensibles, como la ley de control de medios, la transparencia de los
congresistas o los derechos de los LGTB, entre otras. Estas posiciones se han quedado a la
mitad de camino y en cada caso ha encontrado formas y oportunidades para no llevar su
discurso a la práctica. Una de las diferencias más notorias entre las dos alas es la posición
frente al gobierno. Los albertistas pretenden tender puentes que faciliten la libertad de su jefe
histórico y, en cambio, Keiko tiene frente al gobierno la exacta postura que la acerque al
poder. Keiko en la línea dura y Kenji-Alberto poniendo la otra mejilla y olvidemos los
rencores son finalmente las caras de un mismo proyecto que reivindica el golpe de Estado del
5 de abril y su legado autoritario.

En esta disputa existen elementos pasionales e íntimos innegables, más allá incluso del
retaceo del apellido, ejemplo de lo cual es la crítica de los antiguos a los recién llegados, el
poder abusivo que ejercen los dos asesores cortesanos o el uso por Keiko como nuevos
operadores suyos de quienes, como el ubicuo Luis Galarreta, la llamaron alguna vez
candidata de la mafia.

Es preciso no equivocarse; el drama del fujimorismo no reside en la pelea familiar sino en


que, a pesar de ella, las dos líneas son paralelas. Van al mismo objetivo.

30 de Julio
La agenda social

más desafiante en el primer año del gobierno del Presidente Pedro Pablo Kuczynski. La
encuesta de GfK que hoy publica este diario revela que esta agenda hegemoniza la presión
ciudadana sobre el mensaje del 28 de julio, en los temas de seguridad pobreza, salud y
educación, reclamos que fuera de Lima aumentan considerablemente.

Esta percepción es incluso más crucial que la relación del gobierno con los partidos políticos.
La misma encuesta muestra que desde agosto del año pasado casi se ha duplicado (pasa de
38% a 71%) el porcentaje de peruanos que piensan que PPK gobierna para las grandes
empresas, una cifra que es más delicada cuando el porcentaje de los que creen que gobierna
para los más pobres es notablemente bajo (pasa de 43% a 15%).

Lo social ha vuelto a ser esencialmente político, y en la última etapa se ha convertido en un


asunto de gobernabilidad ineludible. No es casual que el gobierno cumpla un año de gestión
en medio de conflictos cuya solución está atascada, como las huelgas mineras, de médicos y
de maestros en una decena de regiones.

El examen de la performance social del gobierno es matizada y deficitaria, con algunos


logros en materia de seguridad, retrocesos en salud y una reducción del ritmo de los avances
en educación.
Una apreciable cantidad de delincuentes –más de 400 según el Mininter– han sido capturados
gracias al sistema de recompensas y por primera vez se ha golpeado seriamente al crimen
organizado, con la desarticulación de más de 60 bandas y casi mil detenidos, y aunque falta
redondear la idea de que es posible acabar en los próximos años con la delincuencia
organizada, se ha iniciado este proceso.

El gobierno ha empezado a cumplir su ambicioso programa de agua y desagüe al haber


ejecutado más de 350 proyectos, aunque tiene entre manos el grave problema de las empresas
de saneamiento municipal deficitarias, 14 de las cuales ha tenido que asumir en su gestión.

En salud se reportan retrocesos respecto de financiamiento y de cambio. La reforma del


Seguro Integral de Salud (SIS) ha fracasado y se ha debilitado el rol rector del ministerio.
Aun si no estuviesen los médicos en huelga, el sentido común indica que la actual gestión se
encuentra agotada.

La salida del ministro Jaime Saavedra no fue sentida inicialmente por el impulso de una
reforma que tenía su propia dinámica. Al pasar los meses se han logrado algunos avances,
como el concurso para el nombramiento –21 mil plazas en los centros de educación básica
estatal que convocó a 208 mil maestros– pero los problemas irresueltos de la reforma se han
acumulado, agravados por la falta de respuestas claras del Minedu inexplicablemente
envuelto en los líos internos del magisterio, y por el asomo de una crisis en Pronabec.

El gobierno mantiene una capacidad de manejo y solución de controversias e impulso, para lo


cual debe priorizar la agenda social bajo la premisa de que la reactivación de la economía no
puede estar divorciada o ser contradictoria con la atención de las expectativas sociales,
laborales y pensionarias de los peruanos.

31 de Julio
La desconfianza

La reciente encuesta de GfK publicada por este diario da cuenta de una disminución de la
aprobación presidencial de 6 puntos porcentuales, ubicándose en 32%. Desde abril, cuando el
presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) alcanzó el 42% de respaldo premiado por la opinión
pública por su desempeño y el del gobierno durante El Niño costero, la aprobación del jefe
del Estado ha caído 10 puntos junto a su gobierno y gabinete.

Esta caída fue advertida reiteradamente, y la mejora de la aprobación presidencial se había


comparado con episodios similares de otros presidentes, arguyendo que sería inconveniente
que el gobierno se duerma en sus laureles, haciéndose necesario consolidar ese buen
momento con medidas que atiendan las expectativas sociales.

La historia se ha repetido. No hubo consolidación del buen momento. Es innegable que esa
desatención no es exclusiva responsabilidad del Ejecutivo, atenazado en un conflicto con el
Congreso inmediatamente después de terminada la emergencia climática. No obstante, el
gobierno ha rebajado su nivel de actividad patentizado en la baja evolución de la inversión
pública y la falta de reflejos para atender conflictos potenciales como los que se relacionan
con las poblaciones afectadas por los desastres climáticos o las huelgas en curso.

El sondeo de GfK considera una notable decepción de los peruanos. Hace un año las
emociones positivas que despertaba el gobierno alcanzaban a dos tercios de los peruanos y en
cambio ahora el 53% se encuentra asociado a emociones negativas. Este cuadro, presente en
los últimos cuatro gobiernos del ciclo democrático, debe traducirse como un estado de
desconfianza generalizada que debe atenderse.

A pesar de la caída, el 32% de aprobación presidencial otorga al gobierno un amplio margen


de maniobra para enderezar rumbos. El primero de los cambios se refiere a la recuperación de
las ofertas electorales, la razón central de la mayoría de críticas al Ejecutivo. Los peruanos no
aprueban o desaprueban a un gobierno solo por lo que dicen sus voceros, sino esencialmente
por lo que hace todos los días.

En ese punto, debe recuperarse la coherencia, la operatividad, la homogeneidad de sus


miembros y retirar de la mesa las iniciativas contrarias a la oferta electoral, dos de cuyos
ejemplos son el proyecto de la nueva Ley Pulpín, una abierta provocación a los jóvenes y
trabajadores, y los intentos soterrados o abiertos de otorgarle un ilegal indulto a Alberto
Fujimori.

Otras iniciativas en marcha deben ser leídas transversalmente por el gobierno. Es el caso de la
reactivación de la economía, por ejemplo, que no puede impulsarse sin mirar a la pequeña y
mediana empresa, a los trabajadores públicos y privados, o a los jubilados. Quizás puedan
servir como un aviso de malos resultados los paquetes reactivadores del gobierno de Humala,
violatorios de los derechos ambientales y laborales.

Finalmente, la recuperación de la confianza es posible, pero tiene un tiempo limitado. Ese


tiempo deberá empezar esta semana con el mensaje presidencial que PPK entregará al
Congreso y a los peruanos.

1 de Agosto
Supresión de género

El rumor había tomado cuerpo en la última semana luego de que el asunto se tratara de
manera informal en el gabinete. Luego se supo de la existencia de un documento en poder del
Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) y de expresiones de preocupación de
voceros del Ministerio de la Mujer (MIMP). Hace unas horas lo ha confirmado la ministra
Cayetana Aljovín como quien no quiere la cosa, revelando que el proyecto existe, aunque no
será anunciado este 28 de julio.
Sea abordado o no por el presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) esta semana, lo cierto es
que se tiene en curso una iniciativa impulsada por sectores del gobierno para fusionar el
MIDIS y el MIMP en un ministerio que probablemente reciba el nombre de Ministerio de la
Familia. El entonces candidato que en campaña propuso crear los ministerios de la Juventud,
de las Regiones y del Turismo podría fusionar en cambio dos ministerios, los que no se
encontraban en su plan de gobierno.
Más allá de un asunto de número, el argumento esgrimido por la ministra Aljovín es que
existe duplicidad de funciones entre los dos ministerios, sobre todo en lo que se refiere a
políticas, es decir, quién maneja la política de la niñez o el adulto mayor, y que el ciudadano
no sabe a quién dirigirse muchas veces.
Sostener eso es no considerar que, precisamente, las políticas públicas son transversales y que
en esta amplitud e integralidad reside la capacidad articuladora del Estado. En el fondo de las
cosas, lo que se encuentra en debate desde hace meses es la ofensiva de un sector que
pretende suprimir los derechos de la mujer y de otros sectores vulnerables sobre la base de
negar el enfoque y las políticas de género, precisamente las que defiende actualmente el
Ministerio de la Mujer.
La idea de un Ministerio de Familia que reemplace al Ministerio de la Mujer podría pasar
desapercibida si no fuese porque en la campaña electoral se propuso esa alternativa desde
algunas candidaturas que cuestionaban los derechos políticos y sociales de la mujer y porque
es una de las propuestas de los grupos que adhieren a la campaña Con mis hijos no te metas,
y que se han trazado como objetivo eliminar todo rastro de género en el aparato del Estado.
La idea de un Ministerio de la Familia que le evite al Perú ataques al concepto tradicional de
familia se origina en esos sectores.
Uno de los argumentos que se exhiben en favor de esta iniciativa es que países como
Alemania, Austria, Bélgica, Luxemburgo o Francia cuentan con ministerio de Familia,
Ancianidad, Juventud y Mujer en un solo cuerpo. Demás está decir que se trata precisamente
de países que garantizan todos los derechos con relevantes conquistas sociales y donde muy
pocos –una minoría visible– se atreven a contraponer los derechos de las mujeres con otros
derechos y libertades.
Será conveniente recordar que las mujeres, los varones, los niños y los adultos mayores
existen como seres humanos y que sus derechos son individuales e inherentes a su existencia,
y que es un error obligar a que pasen por la familia, un instituto valioso y natural para la vida
humana que precisamente la democracia y el desarrollo de la sociedad están fortaleciendo
como un espacio que afirma las libertades y los derechos, combatiendo la violencia familiar,
el abuso y los estereotipos.

2 de Agosto
Clima de cambios

Luego de llegar a un consenso entre el Ejecutivo y los representantes de las diferentes


bancadas, el Congreso aprobó ayer por amplia mayoría el proyecto de ley para realizar la
reconstrucción de las zonas afectadas por las lluvias e inundaciones causadas por el
fenómeno de El Niño costero.

La propuesta recibió 90 votos a favor, 18 en contra y ni una abstención, y fue exonerada de


segunda votación. Solo los congresistas del Frente Amplio y la independiente Yeni
Vilcatoma se opusieron a la norma, la cual sufrió cambios en relación con la propuesta inicial
del Ejecutivo, debido a que, según algunos legisladores, tenía falencias.

PUEDES VER: Kuczynski consideró que proyecto de Roberto Vieira "se debe estudiar con
cuidado"

Los ministros y los voceros de las bancadas estuvieron reunidos hasta las 2 a.m. de ayer para
llegar a un acuerdo sobre los diferentes puntos de la ley.

Como se ha visto en las reacciones a la aprobación de la norma, el fujimorismo ha tratado de


aparecer como artífice de ella. No es casual que entre las modificaciones están que el
presidente del Consejo de Ministros dé cuenta al Congreso del cumplimiento del plan. Algo
similar pasará con el director ejecutivo de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios
(RCC), pues deberá asistir cada seis meses para informar sobre los avances a la Comisión de
Presupuesto del Congreso, y ya no ante el Acuerdo Nacional como decía la norma original.

Además, ahora la Autoridad no coordinará solo con el Ejecutivo, sino también con los
gobiernos regionales y locales que correspondan.

Pese a ello, el presidente Pedro Pablo Kuczynski resaltó la aprobación de la ley y anunció que
el gobierno se pondrá a trabajar “inmediatamente”.

Leyy para diseñar plan


La ley aprobada permitirá diseñar y aprobar el plan de reconstrucción, pero también fija la
creación y competencias de la Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (RCC), el
financiamiento y plazos, además de medidas de transparencia para evitar actos de corrupción,
así como sanciones para los funcionarios que cometan infracciones.

El premier Fernando Zavala, quien ayer acudió nuevamente al Congreso, saludó la decisión y
destacó que la ley fue enriquecida a través del consenso con las diversas bancadas.
Asimismo, indicó que le permitirá una reconstrucción eficaz y transparente, y con las
medidas de control necesarias. “Es un sistema que tiene que ser concurrente. Lo que se ha
añadido es (el control) posterior; entonces, vamos a tener un sistema de control fortalecido
para evitar y asegurar que realmente hacemos una reconstrucción con cambios, pero sin
corrupción”, aseveró.

La ley precisa que las contrataciones de bienes, servicios, obras y consultorías que se ejecuten
se someterán a procedimientos de control gubernamental, el cual se hará de manera
simultánea y también posterior, tal como lo había solicitado un sector de congresistas.

En este marco de transparencia, la persona natural o jurídica que contrate con el Estado para
la reconstrucción deberá presentar una declaración jurada sobre antecedentes judiciales o de
sanción administrativa.
El documento consensuado fue sustentado por el presidente de la Comisión de Constitución,
Miguel Torres, quien destacó la voluntad de diálogo de todas las partes.

De acuerdo a esta ley, el proceso de reconstrucción lo dirigirá el director ejecutivo de la


Autoridad para la Reconstrucción con Cambios, quien será nombrado por la Presidencia del
Consejo de Ministros. Al respecto, el premier Fernando Zavala señaló que en los próximos
días se conocerá el nombre del funcionario.

La ley aprobada indica que el plan de reconstrucción será presentado por la Autoridad y
aprobado por el Consejo de Ministros en un plazo que no exceda los 90 días hábiles contados
desde el día siguiente de la publicación de la ley. Dicha Autoridad tendrá un plazo de
duración de 3 años.

Asimismo, la ley señala que los recursos para la reconstrucción serán proporcionados por el
Fondo para intervenciones ante la ocurrencia de desastres naturales (FONDES). En tanto, el
artículo 4 indica que los contratos de las obras deberán incluir, obligatoriamente, cláusulas
anticorrupción y resolución por incumplimiento.

Habrá sanciones
La ley también precisa que la PCM, como ente rector, podrá imponer sanciones de
inhabilitación temporal o definitiva, económicas, así como amonestación, multa, suspensión y
revocatoria de certificados, permisos, registros y autorizaciones, entre otros, en caso de
incumplimiento o transgresión de las disposiciones establecidas en la ley. Dichas sanciones
no eximirán a los infractores de la responsabilidad civil, penal o administrativa funcional.

Zonas con beneficios


En cuanto a la determinación de las zonas de riesgo, estas serán precisadas por el Centro
Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred),
institución que dará la respectiva información a la Autoridad.

La norma precisa que se declararán zonas intangibles los cauces de las riberas, las fajas
marginales y de terreno que conforman el derecho de vía de la red vial del Sistema Nacional
de Carreteras, y se prohíbe la cesión para fines de vivienda, comercio, agrícola y otros.

En tal sentido, la ley establece que para acceder a los beneficios inmobiliarios se deberá
renunciar a la propiedad o posesión reconocida en zonas de alto riesgo.

En cuanto al acceso al beneficio de obras por terrenos, esta se determinará mediante una ley
expresa que el Congreso elaboraría y aprobaría en los próximos meses.

Respecto a las familias damnificadas ubicadas en zonas habitables y que no cuentan con
título de propiedad, la ley indica que podrán acceder a un Módulo Temporal de Vivienda bajo
un procedimiento especial aprobado por decreto supremo.
Dicho reglamento establecerá los requisitos, condiciones y el procedimiento para acceder a
un módulo.

En contra
Frente amplio. La bancada del Frente Amplio votó en contra del proyecto de ley, pues
considera que es una norma centralista y que no brinda los suficientes recursos para realizar
la labor de control de los proyectos a ejecutarse. Asimismo, consideró que no garantiza los
derechos de las comunidades y los pueblos nativos.

Compromiso. Pese a las objeciones presentadas, el vocero del FA indicó que la


reconstrucción debe realizarse de manera eficiente y pronta.

Los principales cambios a la ley


1. El plan de acción de control de la Contraloría General de la República será aprobado por el
Consejo de Ministros y comprenderá acciones simultáneas y posteriores.

2. La Autoridad de la reconstrucción actuará ahora de manera coordinada con el Ejecutivo,


los gobiernos regionales y locales que correspondan.

3. Las obras que se ejecutarán a través de terceros en el marco de la reconstrucción deberán


incluir obligatoriamente cláusulas anticorrupción y resolución por incumplimiento.

4. El presidente del Consejo de Ministros deberá informar hasta el último día de marzo de
cada año al pleno del Congreso. El primer año deberá hacerlo cada seis meses.

3 de Agosto
Diplomacia PPK

El gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) ha acometido en el primer año
algunos cambios en la política exterior, moviendo algunos ejes tradicionales e ingresando
activamente a la promoción de la democracia en la región.

La primera visita presidencial se realizó en China como expresión significativa de la


adopción de una valoración más plural de nuestros intereses, más aún si esta gira tuvo como
consecuencia práctica garantizar el éxito de la reunión de APEC desarrollada en el Perú, una
figura complementada con la temprana presencia del jefe de Estado en la Asamblea General
de la ONU para reafirmar el compromiso del Perú con los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS) y el cambio climático.

PPK ha sido también activo en el contacto con las administraciones iniciales de Donald
Trump de EEUU y de Emmanuel Macron de Francia. La primera de las citas fue un tanto
polémica por el tiempo de duración, pero logró el objetivo de posicionar una administración
igualmente nueva.
No puede ser criticada la diplomacia presidencial actual peruana que lo ha llevado a Asia,
Europa y varios países del hemisferio, y entre las gestiones precisas el respaldo al proceso de
paz de Colombia, con la presencia de PPK en la firma de los Acuerdos de Paz de Colombia
en setiembre pasado. Es igualmente destacable la vocación de la política exterior de fomentar
de modo más intenso las relaciones con los países limítrofes a través de los gabinetes
binacionales, con Bolivia en noviembre (Sucre), con Ecuador en octubre (Macas), con
Colombia, en enero (Arequipa) y recientemente con Chile (Lima).

Se puede decir lo mismo del giro en favor de la democracia en Venezuela, respaldando


iniciativas en la OEA y alimentando las esperanzas de una transición democrática en ese país.
En ese esfuerzo se han cometido errores gruesos como proponer que se someta la crisis
venezolana a un arbitraje de países democráticos y del ALBA, fuera de los procedimientos
establecidos.

La política exterior en el primer año de gobierno debe ser apreciada como activa y diligente,
pero que requiere ingresar a una discusión respecto de contenidos y nuevas prioridades. Se
puede situar entre ellas algunos problemas iniciales como el silencio de nuestra política
exterior respecto de espacio andino, la pocas luces para el relanzamiento del Acuerdo del
Pacífico y el inmovilismo respecto de una respuesta común regional a la corrupción
internacional que azota los regímenes democráticos, y la colaboración en la lucha contra el
crimen, especialmente el narcotráfico.

Finalmente, el país requiere adoptar una política común, junto a otros países de la región,
respecto de las políticas de la nueva administración norteamericana, especialmente su
creciente proteccionismo, el recorte de derechos de los inmigrantes y la construcción del
muro EEUU-México que bien se ha dicho es un muro contra América Latina. Debe
recordarse que la defensa de la democracia y las libertades no se reducen a Venezuela.

4 de Agosto
Día de gloria

Hace 196 años, en la capital del extenso Virreinato del Perú, uno de los últimos enclaves de
las colonias españolas sudamericanas, el general José de San Martín proclamó la
independencia del Perú. La historia ha recogido acertadamente ese hecho como el hito de una
gesta y no como un acto solemne y aislado, la continuidad y el precedente de una épica
liberadora nacida décadas antes con la rebelión de Túpac Amaru y terminada 13 años después
con las batallas hermanas de Junín y Ayacucho.

La nuestra fue una larga independencia; un rasgo de nuestro devenir que nuestros estudios e
historia demoraron en aquilatar como un proceso complejo, contradictorio, profundo y
particular. Esta conclusión se ha impuesto finalmente sobre las visiones incompletas que
segmentaron nuestra causa independentista para convertirla exclusivamente en un quehacer
criollo y capitalino. Al acercarse el bicentenario brotan los emblemas de una causa más
nacional y plural, de modo que se recupera la importancia de las rebeliones de Tacna de 1911
y 1813, la rebelión huanuqueña de 1812, la rebelión cusqueña de 1914, o el grito de Trujillo
de 1820, entre otros.

Sin interpretaciones que sugieren el conformismo peruano respecto de su relación con


España, el estudio de la república adquiere singular importancia en la medida que no se
refiere solo a la forma de gobierno del que nos dotamos tempranamente a través de nuestra
primera constitución sino al espíritu de defensa de la nacionalidad, la pugna por el orden y el
bienestar y la exigencia de paz y desarrollo. Se debe a esta precisión la presencia de nuevas
investigaciones que rescatan el pensamiento republicano peruano en los momentos más
aciagos como luego de la Guerra del Pacífico o en medio de las disputas de caudillos y sus
batallas intestinas.

La reivindicación de la república ha dejado de ser un oficio de la historia. La superación de


graves crisis económicas y de las dictaduras militares o civiles, o la lucha contra los flagelos
de la guerra o de la corrupción exige una conducta republicana que empieza por el respeto de
las instituciones, de las leyes, del diálogo y de los pactos que garanticen decisiones
previsibles, responsables y limitadas.

Ese espíritu debe recuperarse en esta hora del país. Ante la desaceleración de la economía
luego de 16 años de crecimiento ininterrumpido se reclama que los gobernantes se pongan el
país al hombro con optimismo y muestren a los gobernados el camino de un nuevo
crecimiento inclusivo y con derechos. Se precia de ese mismo espíritu para responder a los
embates de la naturaleza y garantizar una reconstrucción con rostro humano, o para frenar la
infiltración de la corrupción en las instituciones o encarar el desánimo en la gestión del
Estado o en la lucha contra la inseguridad ciudadana. Este sentido republicano de las
responsabilidades con el Perú se espera del mensaje presidencial y de las respuestas a él.

5 de Agosto
Sin baile

El mensaje del presidente de la república, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), al Congreso ha


dibujado el quehacer de un gobierno que ha debido hacer frente en su primer año a eventos
sorpresivos y que por esa razón, los resultados no son los esperados. Es la primera reflexión
que sobresale del relato presidencial y en esa dirección es rescatable la autocrítica personal
que realizó al disculparse por no haber considerado en su momento el desafío titánico que
requería restablecer el crecimiento económico.
La segunda referencia que ha recorrido su mensaje ha sido por la misma razón, la imperiosa
necesidad de reactivar la economía, una tarea que también ha asumido con un tono de
compromiso personalísimo. Al señalar que es un reto urgentísimo retomar la senda del
crecimiento y del dinamismo económico, ha colocado a esta como la prioridad en la segunda
parte de su mandato. Es la única parte de su discurso donde el jefe del Estado ha mostrado
datos precisos sobre acciones, montos de inversión y resultados esperados.
La tercera referencia reconocible de su mensaje ha sido su preocupación por cumplir su
promesa de reducir la pobreza y garantizar la construcción de obras de saneamiento para
darle agua y desagüe a los peruanos, y en ese camino ha rescatado consensos positivos
realizados con las regiones y municipios, incorporando la preocupación por los efectos
ambientales de malas prácticas como el manejo de los residuos.
En los otros temas que abordó su discurso, PPK fue genérico e incompleto, con referencias
parciales y propuestas que por ahora carecen de explicaciones sobre su concreción. Por
ejemplo, es laudable su referencia a continuar la lucha contra la corrupción, pero se hace
necesario saber la ruta de este objetivo, o definir la profundidad de la reforma de la salud,
para lo cual se supone deben llevarse a cabo cambios en el más alto nivel del sector.
El tratamiento de los grandes proyectos de inversión ha incluido al gaseoducto del sur y otros
por un monto de 25 mil millones en proyectos de infraestructura pública. Algunos de estos
proyectos fundamentales fueron omitidos en el mensaje, como el de la modernización de la
refinería de Talara, que se suma a otros silencios como frente a los conflictos sociales que
ahora mismo se encuentran en una fase aguda y que necesitan ser resueltos como una
condición de gobernabilidad y eficiencia.
Es evidente que el tono del mensaje presidencial debió ser otro, menos triunfalista
considerando los resultados del primer año. Sin embargo, hubiese sido necesario al mismo
tiempo una mayor dosis de optimismo para juntar las fuerzas suficientes para acometer los
desafíos de la reactivación y la reconstrucción. En ese punto es probable que las tareas
planteadas por el jefe del Estado reclamen más consenso y eficacia de los esperados. Por esa
razón, son igualmente rescatables los llamados presidenciales al diálogo y la entrega de
varios proyectos de ley al Congreso para viabilizar las iniciativas del Ejecutivo.

6 de Agosto
Mérito y transparencia
El presidente de la República, en su reciente mensaje a la Nación, presentó al Congreso un
proyecto de ley para modificar la composición del Consejo Nacional de la Magistratura
(CNM), cumpliendo una promesa electoral, similar a la realizada por otros partidos políticos
que compitieron en las elecciones del año pasado.

El primer consenso en relación a este tema es la necesidad del cambio. El CNM tiene en su
haber varios episodios lamentables que patentizaron la falta de idoneidad de buena parte de
sus miembros, dos de los cuales debieron ser defenestrados a causa de claros casos de
corrupción. El caso del integrante Alfredo Quispe Pariona, vacado por incapacidad moral
debido a un audio denigrante en donde reconocía haber realizado negocios irregulares en una
universidad particular, fue el punto más alto de la descomposición de este organismo.

De lo que se trata ahora es de llevar a cabo una reforma constitucional que permita que este
organismo desempeñe sus funciones con autonomía, idoneidad y eficacia, para lo cual debe
perfeccionarse el actual sistema de elección que ha fracasado esencialmente debido al juego
de poderes sectoriales que se realiza en la designación de los representantes de los colegios
profesionales y de las universidades. La idea inicial de proveer al CNM de representantes de
la sociedad civil ha cedido frente a las maniobras de cúpulas y grupos de poder que
terminaron por deformar un procedimiento llamado a enriquecer la democracia.

El proyecto del Ejecutivo, lamentablemente, no constituye una alternativa que mejore y


supere el actual estado de cosas. La iniciativa sugiere reducir a 5 los miembros del CNM, de
los cuales uno será designado por el Gobierno, otro por el Congreso, un tercero por el Poder
Judicial y un cuarto por Ministerio Público, en tanto que el quinto será designado por los
cuatro miembros anteriores.

Este procedimiento dejará al CNM a merced de los tres poderes del Estado, estableciendo un
cuoteo innecesario que no garantiza su independencia y menos aún su idoneidad. Debe
considerarse que el modelo actual la designación de los representantes del Poder Judicial y de
la Fiscalía ya es severamente criticado por su falta de transparencia. Si a ello se agrega la
designación parlamentaria y del Gobierno, ambos con criterio político, el resultado no será la
reforma del CNM sino su politización.

Una salida en procura de un modelo renovador sería apostar por el mérito y la transparencia.
En esa dirección incide la propuesta de la Comisión Presidencial de Integridad que presidió el
ex defensor del Pueblo Eduardo Vega, que consideró que sus miembros sean designados a
través de un concurso público de méritos que garantice la máxima transparencia, convocado
por el Jurado Nacional de Elecciones, con el apoyo operativo de SERVIR.

El debate está abierto y se precisa que en él prime una genuina preocupación por la mejora de
la administración de justicia y no la búsqueda de cuotas de poder partidarias o de espacios de
influencia ajenos al propósito de la justicia.

7 de Agosto
Transición autoritaria

El gobierno de Nicolás Maduro ya era una administración espuria, corrupta y recusada por el
pueblo. Luego del fraude de ayer, que implica la elección de una asamblea constituyente
impuesta con fraude y terror, el régimen madurista pasa a la lista de gobiernos indeseables y
descaradamente violentos, rechazados por la comunidad internacional.

La jornada de ayer fue extremadamente violenta y abusiva. El Estado, dotado de armas,


hombres y poder de fuego, ha aplastado la gesta democrática de un pueblo que resistió la
salida autoritaria e ilegal con la que Maduro intentaba recuperar el poder que ya había
perdido en las urnas, y debido a su desastrosa conducción económica.

La asamblea constituyente tenía al mismo tiempo otros propósitos; era el abandono definitivo
del legado de Hugo Chávez, de su constitución votada mayoritariamente por los venezolanos
y de su pacto con la sociedad aun en los momentos más aciagos de su gobierno. Perseguía
también la liquidación del parlamento que las fuerzas democráticas ganaran limpiamente en
las elecciones del año 2015.
Las elecciones de la constituyente de Maduro fueron una pantomima. El oficialismo decidió
una forma de representación que privilegió los grupos poblacionales donde el gobierno
conserva su fuerza electoral, reduciendo la representación de las zonas críticas. La elección
caprichosa de los 545 constituyentes provenientes de territorios, sectores, sindicatos, consejos
comunales y colegios profesionales arroja una unanimidad madurista que el gobierno ni
siquiera pudo disfrazar de “social”. La mayoría de líderes del partido oficialista PSUV
estarán sentados esta semana para escribir para Venezuela los renglones torcidos de una
historia que la abrumadora mayoría de ciudadanos rechaza.

Con la constituyente no habrá transición democrática sino autoritaria. Los efectos del fraude
de ayer transforman el régimen de Maduro en un gobierno aislado, sostenido en las armas,
incapaz de darle a su país una salida económica y menos política; sin embargo, también lo
coloca como una fuerza en capacidad de construir desde la ilegal constituyente una nueva
institucionalidad prescindiendo completamente de la oposición.

Las fuerzas democráticas deberán también recurrir a un nuevo relato y estrategia del drama
venezolano. La construcción de su trabajosa unidad en los últimos cinco años le deparó
notables éxitos en la acumulación de fuerzas y avances electorales. Es probable que ahora
deba ser puesto en evaluación el conjunto de esa estrategia, incluidos los procesos de diálogo
con Maduro que motivaron varias dificultades internas.

Lo sucedido también obliga a un punto de quiebre a la comunidad internacional que ha tenido


pocos resultados en su esfuerzo de promover acciones colectivas en favor de la transición
democrática venezolana. La decisión de varios países de no reconocer el resultado del fraude
constituyente abre la posibilidad de una presión internacional de otra dimensión e intensidad.

8 de Agosto
El gran error

El presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala, ha manifestado que el ajuste


realizado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) el último trimestre del año pasado
fue un error, debido a que le quitó dinamismo a la inversión pública. Ha agregado que se le
puso mucho énfasis a “un par de proyectos” que desgastaron al gobierno cuando se tenían
otros 12 proyectos para viabilizar.
El jefe del gabinete ha puntualizado que según lo señalado por el presidente Pedro Pablo
Kuczynski (PPK), el gobierno no volverá a cometer “el error del ajuste” y que llevarán a cabo
una política contracíclica y de impulso fiscal, lo que implicará más recursos para inversión
pública y un bono para los afectados por El Niño costero.
El relato de Zavala es más preciso, contundente y hasta distinto a los conceptos expresados
por el jefe del Estado en el mensaje a la nación del 28 de julio. De hecho, en ese discurso,
PPK adujo dos razones que explican la desaceleración de la economía: los efectos de la
corrupción brasileña y El Niño costero. Estaríamos frente a una tercera razón, interna, con
impacto igualmente negativo.
Este error le fue advertido reiteradamente al entonces ministro de Economía, Alfredo Thorne,
que ingresó al gobierno con un paquete de medidas reduccionistas, de las cuales las más
cuestionadas eran la rebaja del IGV y, precisamente, el ajuste. El gobierno en su conjunto se
hizo eco de este programa, lo defendió y aunque la rebaja del IGV no se concretó, la
restricción del gasto sí, con los resultados conocidos.
Una primera reflexión en torno a este asunto es que el gobierno debe asumir la autocrítica
como tal y dejar de situar este error exclusivamente en el campo del MEF. La ejecución del
ajuste corrió por cuenta de todo el gobierno y debe reconocerse que fue un acto irresponsable
cuyas consecuencias las pagamos en estos momentos los peruanos.
Esta condición de corrección es crucial debido a que este año el gobierno ha continuado con
la inercia de la restricción del gasto, patentizada en la caída de la inversión pública y la
centralización del gasto fiscal, como lo demuestra el modelo de reconstrucción aprobado por
el Congreso.
Los instrumentos señalados por el presidente y por el premier para superar esta situación se
resumen en el destrabe de grandes proyectos de inversión y el financiamiento de nuevos
proyectos, además de cambios para mejorar la productividad y la generación de empleo en el
más optimista escenario. Esto implica que las recetas contracíclicas no están siendo
adoptadas en toda su integridad y necesidad.
El gobierno debería estudiar un programa de descentralización de gasto, encarar políticas que
dinamicen el consumo en el corto plazo, y ampliar la cobertura de decisiones hasta ahora muy
restringidas. Por ejemplo, la entrega de un bono a los beneficiarios de Juntos y de Pensión 65
afectados por El Niño costero debería ser ampliada a las decenas de miles de damnificados
que atraviesan por una etapa de inseguridad alimentaria. Es preciso retornar por completo del
ajuste.

9 de Agosto
Las dos líneas

De 2,3 % a 2 % redujo el Gobierno la estimación de crecimiento de la economía colombiana


para 2017, modificación que se presentará de forma oficial con el proyecto de Presupuesto de
la Nación 2018, que se radicará en el Congreso de la República en próximos días.

En tanto que para 2018, el producto interno bruto (PIB) se expandiría un 3 %, desde una
proyección de 3,5 %. Así lo confirmó ayer el ministro de Hacienda y Crédito Público,
Mauricio Cárdenas, luego de que lo anticipara al noticiero CM& el director de Planeación
Nacional, Luis Fernando Mejía.

A esa misma estimación ayer bajó su pronóstico el Fondo Monetario Internacional (FMI),
que había previsto un crecimiento anual de 2,3 %.

A principios de junio, esa cartera ya había ajustado en dos décimas su proyección, de 2,5 % a
2,3 %, y, en igual periodo, el Banco Mundial bajó de 2,5 % a 2 % su previsión para 2017, al
argumentar “una recuperación menos favorable de los precios del petróleo”.
“Estos pronósticos coinciden con los del FMI, son realistas, son objetivos y lo que buscan es
tener unas bases sólidas para la elaboración del presupuesto que estaremos presentando este
viernes”, afirmó Cárdenas.

Agregó que son muy superiores los escenarios de crecimiento de Colombia, en comparación
con los de esa entidad para América Latina, de 1 % para este año y de 1,9 % para el año
entrante: “Es decir, estamos por encima del promedio de la región y eso es algo que el país no
había logrado en muchos años”, precisó el funcionario.

Mientras que la encuesta del Banco de la República señaló una disminución de hasta 1,7 %
en lo que crecería la economía nacional, desde el 2,2 % que se registró en abril pasado,
cuando fue la penúltima vez que consultó sobre el PIB. Dato en que coincide con la última
Encuesta de Opinión Financiera, elaborada por Fedesarrollo. Por su parte, la Organización
para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) previó un crecimiento de 2,2 % .

10 de Agosto
Fraude, sangre y fuego

La asamblea constituyente venezolana ha sido impuesta a fraude, sangre y fuego por un


gobierno ilegítimo que semanas antes usó al tribunal constitucional de ese país para derrocar
al Congreso mayoritariamente opositor. Es el mismo gobierno que pretende destituir a la
fiscal general acusándola de loca, que controla el sistema electoral, que ha comprado la
prensa y reprime la libertad de expresión, que mantiene en las cárceles a presos políticos, que
usa paramilitares para enfrentar la movilización ciudadana, que impide el ejercicio de la
actividad sindical, y que ha ilegalizado a buena parte de los partidos políticos con el pretexto
de una reinscripción electoral amañada.

Si la mitad de los vicios del gobierno de Nicolás Maduro fuesen exhibidos por otros
gobiernos del mundo, la primera conclusión sería que se trata de una administración que
carece de los estándares mínimos que acrediten su condición democrática, y por lo tanto
recibirían la calificación de autoritario, dictatorial o totalitario, de acuerdo a las teorías
clasificatorias de los regímenes que no respetan las reglas de la democracia representativa y
los derechos humanos.

En el Perú, no obstante, un sector de la izquierda, algunos de cuyos voceros ejercen la


representación parlamentaria, sostiene que la constituyente de Maduro es una epopeya, que la
clave del proceso venezolano es el injerencismo de EEUU y de otros países de la región, que
la crisis económica y el desabastecimiento es el efecto de un bloqueo y de una guerra de la
derecha mundial, y que la oposición democrática no es eso –democrática– sino golpista y
terrorista.
Esta mirada del mundo al revés puede ofrecer la imagen de una visión surrealista, increíble,
indignante, miope o geopolíticamente interesada. Sin embargo, sin negar todo ello, es una
mirada peligrosamente antidemocrática que abjura de las libertades, una conducta que no
debería pasar desapercibida.

Sería cómodo actuar como lo hace una parte de la izquierda que sostiene que el caso
venezolano les concierne a los venezolanos y que no es correcto agregarlo a la agenda
nacional como un tema básico. Sería igualmente cómodo quedarse en la reflexión respecto
del doble rasero fujimorista o de los ultraconservadores peruanos que se horrorizan por lo que
hace Maduro en Venezuela, pero siguen justificando lo que se hizo aquí en la década de los
noventa. En fin, si se busca, es posible encontrar coartadas ideológicas y de política cotidiana
pare evitar adoptar una posición de principios sobre el caso venezolano.

Uno de los errores que han marcado más a la izquierda y es la causa de sus derrotas es su
falta de compromiso con algunos derechos y buena parte de las libertades, sobre todo de la
primera generación. No hay nada más nefasto para nuestra democracia que ha sufrido por los
extremos ideológicos que una izquierda que no cree en la democracia, y bien harían en tomar
en cuenta esa condición de la política nacional los líderes y partidos que intentan disputar el
poder.

11 de Agosto
Un caso robusto

La líder del partido Fuerza Popular, Keiko Fujimori, afirmó que el brasileño Marcelo
Odebrecht "especula" cuando en noviembre pasado declaró a un equipo de fiscales peruanos
que su empresa colaboró en la financiación de su campaña electoral.

"Marcelo Odebrecht en mi caso especula, muestra intenciones, pero no hechos. No me


conoce, ni me dio dinero", señaló Fujimori en un mensaje publicado en su cuenta en la red
social Twitter con el lema "Que no te confundan".

La hija mayor del indultado expresidente Alberto Fujimori agregó que en las declaraciones de
Odebrecht "ante la pregunta: ¿sabe si el pago fue realizado a ella? respondió contundente:
no". Lea también: Fiscalía de Perú abre investigación a Keiko Fujimori por caso Odebrecht

Odebrecht declaró que "con certeza" su empresa apoyó a políticos peruanos como Keiko
Fujimori, Alan García, Alejandro Toledo y Ollanta Humala, según reveló este sábado el
portal de investigación periodística IDL-Reporteros, que publicó por primera vez el audio y la
transcripción de la declaración.

Al referirse a Fujimori, Odebrecht sostuvo que le dijo a su entonces representante en Perú,


Jorge Barata, "que apoye más a Keiko para hacer el mismo proceso de Venezuela".

Además: Primeras consecuencias políticas del indulto a Fujimori en Perú


"Y puse lo de Venezuela (como ejemplo), porque nosotros hacíamos eso en Venezuela. La
manera de evitar a la oposición, era justamente atender sus necesidades en campaña.
Entonces fue ese tipo de conversación", acotó.

Keiko rechazó en los últimos meses haber recibido una financiación de Odebrecht después de
que se revelara que existía una anotación del empresario que decía "Aumentar Keiko 500".

Odebrecht sostuvo en su declaración que nunca llegó a encontrarse con la entonces candidata
y aunque dijo que Barata tiene la información sobre si se entregó la financiación considera
que "es casi seguro" que hubo una "contribución a su campaña y al partido", y que su
anotación se refería "con seguridad" a 500.000 dólares.

Tras publicarse sus declaraciones, legisladores del partido Fuerza Popular utilizaron Twitter
para responsabilizar a la Fiscalía por la supuesta filtración y exigir que se haga público el
contenido oficial de la declaración.

En Perú, el caso Odebrecht sigue el rastro de los millonarios sobornos que la compañía
admitió ante la Justicia estadounidense haber pagado a funcionarios a cambio de adjudicarse
grandes obras entre 2005 y 2014.

Este período abarca los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006), con orden de captura
por supuestamente haber recibido un soborno de 20 millones de dólares; y Alan García
(2006-2011), incluido en las investigaciones preliminares por sobornos para la construcción
del metro de Lima.

También el régimen de Ollanta Humala (2011-2016), quien ha sido encarcelado mientras se


le investiga por la presunta financiación irregular de sus campañas electorales.

12 de Agosto
Juez y justicia

El Día del Juez sorprende a los magistrados peruanos sometidos a un intenso reclamo de
competencia profesional, idoneidad e igualdad de trato a los administrados. Estas
expectativas se aceleran en el contexto de los casos de corrupción nacional y “brasileña” que
empiezan a ventilarse en los juzgados, y el clamor nacional que exige se juzgue y sancione
ejemplarmente el delito común.

La palabra menos escuchada en las celebraciones por este día festivo ha sido reforma. El
último año se ha desacelerado el impulso reformista de la administración de justicia que se
observó durante la campaña del 2016. Del grupo de cambios planteados en el proceso
electoral ha sobrevivido el que se refiere al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM),
cuya viabilidad se encuentra en debate con el riesgo de que los poderes públicos terminen
copando este organismo, y la creación de un sistema especializado de juzgamiento de la
corrupción, concretado este año, aunque inexplicablemente no ha entrado en funciones.

El emblema de esta desaceleración es el retraso en la implementación del Nuevo Código


Procesal Penal tanto por la falta de financiamiento como por un déficit de capacidad
operativa del sistema de justicia. Incluso la aplicación de este nuevo instrumento legal no está
privada de extremismos, al ser evidente el abuso por buena parte de jueces de la prisión
preventiva.

No se tienen noticias respecto a la rebaja de la carga procesal –el principal factor que conduce
a la impunidad–, la reducción de la provisionalidad de los jueces, el combate a la corrupción
en juzgados y tribunales, o medidas menos controversiales como la implementación de
medios auxiliares. La única promesa que suena fuerte es la del expediente digital, una
iniciativa positiva que sin embargo no debería ser un punto de llegada sino de inicio.

Es cierto que nuestra crisis judicial es largamente anterior y que no podrá ser superada en un
solo acto y solo por el esfuerzo del Poder Judicial. Siendo correcta esta apreciación debe
también reconocerse que los esfuerzos de reforma, como el más reciente, el del CERISJUS
del año 2005, fueron bloqueados por el Poder Judicial, y que en este momento el grupo que
domina el Congreso, Fuerza Popular, no se encuentra interesado en agitar las aguas de la
administración de justicia.

Lo que se tiene en lugar de la reforma es la imagen de una justicia complaciente con el delito,
patentizada en casos simbólicos como la liberación de delincuentes capturados, la liberación
de policías corruptos y de violentos maltratadores de mujeres o feminicidas. En relación a la
lucha contra la corrupción, la actual imagen de la justicia es deficitaria respecto a su
comportamiento en la década pasada, cuando juzgó ejemplarmente al grupo delictivo de
Fujimori y Montesinos. Las últimas decisiones judiciales –como las que permitieron la fuga
de Toledo, la libertad de Félix Moreno o la prisión preventiva de la pareja Humala Heredia–
indican un enorme vacío de idoneidad e igualdad en las decisiones jurisdiccionales.

13 de Agosto
Sentencia anticipada

La Segunda Sala Penal de Apelaciones rechazó esta semana el pedido del presidente Ollanta
Humala y su esposa Nadine Heredia de que se anule la prisión preventiva de 18 meses
dispuesta en primera instancia por el juez Richard Concepción. El tribunal falló por
unanimidad contra el pedido de la ex pareja presidencial de variar su condición procesal a la
comparecencia restringida.

La sala coincide con el juez encargado del primer fallo y con la fiscalía de que existe peligro
de fuga de Humala y Heredia, sin considerar argumentos fácticos y procesales, como que las
dos hijas del matrimonio regresaron al país luego de una corta estancia en el exterior, que el
último de los hijos permanece en el Perú, que ambos investigados entregaron sus pasaportes a
la justicia, y que en el caso de Heredia se ha disuelto el vínculo laboral con la FAO, un hecho
a pesar del cual la justicia le permitió viajar fuera del país en diciembre pasado.

En cambio, la sala se ha hecho eco de imputaciones que deberían formar parte de la


acusación fiscal que, extrañamente, demora. De ese modo, la sala ha confirmado la prisión de
dos personas en base a una “alta” probabilidad de que incurrieron en el delito de lavado de
activos, y por una presunción que no forma parte de una acusación formal. Asimismo, al
señalar que es probable que Humala y Heredia eludan la acción de la justicia, la sala asume
versiones sobre la presunta compra de testigos en el caso Madre Mía, que tampoco ha sido
reconocido judicialmente o sea parte de un caso en curso.

Se trata de una resolución recibida y en algunos casos festejada como una sentencia
anticipada, con lo que la prisión preventiva termina de transformarse, dejando su inicial
condición de figura que pretendía asegurar el éxito del proceso penal. En este caso, importa
poco que la mayoría de penalistas de país cuestionen las razones que llevaron al juez Richard
Concepción ordenar la prisión de Humala y Heredia; lo que predomina en las reacciones a la
sentencia son las apreciaciones subjetivas o políticas al estilo de “están presos por sus actos”,
“las pruebas son contundentes”, “hay indicios que se cometieron delitos”, o “están pagando
sus errores”. Para ese sector, el caso está cerrado y la sentencia dictada.

Sucede no obstante que la misma vara no es aplicada en otros casos con acusaciones libradas
en el mismo sentido, incluso en aquellos que tienen acusación fiscal o personas acogidas a la
colaboración eficaz. El estándar usado contra Humala y Heredia no es aplicado al caso del
gobernador del Callao, Félix Moreno, o las acusaciones contra Keiko Fujimori o Alan García.

Puede ser que en estos momentos no sea popular demandar a la justicia que respete el sentido
de la prisión preventiva y trate por igual a todos; y que sea más rentable celebrar estas
condenas judiciales anticipadas o resistirse a que todos los investigados o imputados sean
tratados en igualdad de condiciones. A pesar de ello, queda claramente establecido que no
puede exhibirse lo sucedido como la prueba de un compromiso de la justicia contra la
corrupción.

14 de Agosto
Cancilleres en Lima

Por lo menos 14 cancilleres americanos se darán cita mañana en Lima para adoptar
decisiones colectivas que se presumen serán efectivas para frenar la escalada de violencia en
Venezuela y la deriva dictatorial del gobierno de Nicolás Maduro, que ha pasado a ser uno de
los regímenes más repudiados del mundo.

Los jefes de la diplomacia de Chile, Colombia, México, Perú. Argentina, Brasil, Paraguay,
Costa Rica, Guatemala, Honduras, Canadá, Jamaica, Santa Lucía y Barbados abrirán un
nuevo espacio de debate y acción regional sobre Venezuela, complementando o
reemplazando a los espacios permanentes ya conocidos que se han visto imposibilitados de
incidir más decisivamente en la crisis de ese país o que han dado de sí lo que estaba dentro de
sus posibilidades.

Esta cita se realizará luego de que se generalizara el desconocimiento de la fraudulenta


asamblea constituyente que consumó el gobierno de Maduro, rechazada por varios países de
la región, otros de Europa y espacios de integración como el Mercosur y la Unión Europea.
Se llevará a cabo también después de que el primer acto de la constituyente espuria se
derribara a la incómoda fiscal general Luisa Ortega, y que se mostrara los primeros signos de
resquebrajamiento en las FFAA hasta ahora aliada de Maduro.

Las posibilidades de acción de la cita de mañana son amplias, desde un llamado a la


comunidad internacional para rechazar los últimos actos del gobierno de Caracas y concretar
acciones de presión frente a la ruptura del orden democrático en Venezuela, como las
restricciones comerciales o de traslado de sus más altos representantes.

Los países reunidos en Lima también podrán invocar a la OEA y generar en su seno un clima
favorable para que se active la Carta Democrática Interamericana cuyo artículo 20 dispone la
suspensión de la pertenencia a la OEA del país donde se produzca la interrupción de la
democracia, algo que ha sucedido hace tiempo y de modo continuado en Venezuela. Por esa
misma razón, Mercosur ha tomado una decisión similar hace poco.

La cancillería peruana, que ha tenido un gran acierto al promover la realización de esta cita,
ha sido comprensiblemente poco explícita respecto a las expectativas de la reunión de
mañana. Aun así, la versión oficial de que si adoptan medidas poco eficaces el grupo que se
reúna mañana se convertirá en ad hoc incluso ante las NNUU, revela el riesgo de que estos
esfuerzos se diluyan en iniciativas de escasa incidencia o inviables como la propuesta de un
arbitraje internacional realizada en mayo.

La situación de Venezuela ha superado todo límite y la certeza de que Maduro experimenta


una huida hacia adelante es definitiva. Los recientes sucesos como la rebelión de ex militares
que tomaron un cuartel en Valencia, con el saldo de dos muertos y diez detenidos, indican
que todas las fuerzas están dispuestas tanto para resistir desde los sectores democráticos
como para reprimir toda demanda de libertad y restitución de la legalidad. Las posibilidades
de un diálogo en las condiciones previas a la constituyente están cerradas por ahora y lo que
queda es no abandonar a los demócratas venezolanos en esta hora.

15 de Agosto
Contra el verbo extremar

El gobierno, luego del diálogo realizado con los gobernadores regionales, ha resuelto la parte
medular de las demandas de los maestros de varias regiones del país en huelga durante más
de dos meses. Los aumentos salariales se refieren a las ocho escalas de la carrera pública
magisterial, de modo que un maestro perteneciente a la primera escala ganará a partir de
diciembre 2 mil soles, el sueldo más bajo, en tanto que el de la octava escala, la más alta,
percibirá 4,200 soles.
No obstante, la dirigencia radical de los maestros en huelga no acepta estos aumentos,
amparados en argumentos como que el acuerdo no fue adoptado con ellos –representantes de
sindicatos regionales que no tienen representación legal– o que los aumentos deberían ser
retroactivos. La ministra de Educación, Marilú Martens, ha señalado que un problema básico
de la huelga es el constante cambio de pliego de reclamos debido, obviamente, a que los
objetivos centrales de la dirigencia extremista son la disputa interna con la dirección oficial
del SUTEP y la acumulación de fuerzas del proyecto político magisterial cercano al
MOVADEF o claramente parte de éste.
Las demandas salariales de los empleados públicos son en general legítimas y corresponden a
un atraso histórico que se inició durante el fujimorismo. Es cierto además que el crecimiento
económico de 16 años no ha implicado en todos los sectores una recuperación salarial
considerable. No obstante, esas demandas no pueden ser llevadas fuera del límite de los
mismos pliegos de reclamos a protestas violentas que implican el daño de la propiedad
pública y privada, o la pérdida del derecho a la educación de los niños del Perú, un derecho
que existe, que es vigente y que debe ser defendido.
En las últimas horas, se han difundido informaciones que denotan una activa presencia de
organizaciones terroristas o que reivindican el terrorismo dentro del magisterio. Es así que, de
acuerdo a lo revelado por el MINEDU, luego de la reforma de la ley sobre apología al
terrorismo, han sido separados de la carrera pública magisterial aproximadamente 200
maestros con condenas por terrorismo o por apología del terrorismo. Del mismo modo, según
el MININTER, más de 4,800 maestros han firmado los planillones que el MOVADEF
presentó al JNE para inscribirse como partido político.
Sería grave, como pretende la cúpula radical de la huelga, que estos señalamientos impliquen
calificar a decenas de miles de maestros como terroristas. Es obvio que no lo son, como
también es evidente que se encuentra en marcha un proceso de utilización política de los
reclamos magisteriales.
Frente a un escenario con esas características la respuesta correcta es la demanda a que los
maestros retornen a las aulas, que los gobernadores regionales se pongan del lado de los
padres de familia y los alumnos, y que los partidos políticos y el Congreso ensayen por lo
menos una declaración formal de respaldo a las decisiones adoptadas entre el gobierno y los
gobernadores, incluida una firme condena a la infiltración de Sendero Luminoso en el
magisterio.

30 septiembre

Barcelona y las ciudades de estado.


La política española vive de paradoja en paradoja: mientras sus autoridades centrales
lograron, luego de varias décadas de actividad terrorista, desmontar a ETA (Euskadi ta
Askatasuna), que buscaba una independencia del País Vasco, los independentistas de
Cataluña quieren afanosamente a través del voto popular empezar un camino más allá de la
autonomía y profundizar su independencia. Para lograrlo realizarán, contra la voluntad de las
autoridades centrales españolas y los conservadores de su región, un referendo que demuestra
que las mayorías de su país optan por seguir sin ataduras de la vieja España.
Una difícil situación para la política española que atraviesa una crisis sin precedentes y que
pone al país al borde de una reforma constitucional que vaya más allá de las autonomías que
funcionan muy bien en el centro y sur de la península ibérica, pero que tiene serios reparos en
la frontera norte con Europa. Cataluña tiene unos siete millones de habitantes, concentrados
en su capital Barcelona, y sus poblaciones vecinas. Tiene un PIB de US$234.000 millones;
7,2 millones de habitantes; 32.000 kilómetros cuadrados; tiene uno de los ingresos per cápita
más altos del mundo; su economía, sin el resto de España, sería del tamaño de la peruana y su
renta individual como la de los chilenos. Cosas que tendrían sentido pues en Europa hay
muchos más ejemplos de países más pequeños que la misma Cataluña que son viables. Por
ejemplo Dinamarca tiene 43.000 kilómetros cuadrados, población de 5,5 millones y PIB de
US$306.000 millones; Eslovaquia 49.000 kilómetros cuadrados, 5,5 millones de habitantes y
US$89.000 millones de PIB. El tema no es de sobrevivencia, es cuestión de política.
Más allá de lo político y el sentido nacionalista español o catalán, el punto es para dónde van
las grandes aglomeraciones modernas en pleno siglo XXI. El mundo camina hacia modelos
de países muy pequeños, pero altamente eficientes como son Singapur o Mónaco, que han
encontrado una manera de ser más visibles que países con muchos kilómetros, pero que no
logra llegar con bienestar y progreso a sus rincones. El concepto de ciudades-estados no es
nuevo, data de la antigua Grecia, incluso hay quienes defienden que esta noción de
organización geopolítica se halla en Mesopotamia. La discusión sobre si Cataluña se separa
de España, Escocia de Gran Bretaña o California de Estados Unidos no es nueva y siempre
estará en los asuntos estratégicos de los países, el punto es qué condiciones de competitividad
hace que las ciudades progresen más sin depender de las políticas centralistas que han
dominado la mayoría de los países desde la Primera Guerra Mundial. No es una discusión
simple ni calmada desde el punto de vista político, pues el poder de los ejércitos siempre
estará presente en las mesas de negociación, incluso poderes semi blandos como el mercado
interno, los impuestos, los tratados de libre comercio, los grupos de países y los aliados
fuertes. Poco a poco se empieza a confeccionar el nuevo mapa del mundo en donde los
grandes territorios casi feudales, organizados por sátrapas, tienen a desaparecer y emergen las
ciudades autodeterminadas o las regiones dominadas por grandes corporaciones que suplen
los gobiernos. Lo que hoy pasa con Cataluña será constante en la medida en que la brecha
entre la ciudad y la ruralidad se acentúen. Quizá haya empezado el nacimiento de una nueva
ciudad Estado, Barcelona.
29 de septiembre:
El optimismo condensa las expectativas
No podemos olvidar que la economía, ante todo, es una ciencia social y que el optimismo
más allá de simple actitud, es una manera de lograr resultados
EditorialLR
Nada más raída y peligrosa que la teoría económica con base en textos de autoayuda o de
cartillas gerenciales, por eso hablar de optimismo y felicidad es un camino muy estrecho
entre un barranco y un precipicio, es una fina capa de aire entre la realidad y la ficción. No
podemos promulgar felicidad y optimismo cuando las cosas reales están mal: bajo
crecimiento económico de 2%; inflación en torno a 4%; tasas de interés del Emisor de 5,25%;
tasa de usura por encima de 29%; desempleo en 9,5%, déficit fiscal cercano a 5%; tasa de
cambio en $2.900, barril de petróleo cercano a US$50 y una deuda externa neta ya por
encima de 25% del PIB. Seguramente, si se comparan las anteriores cifras fundamentales de
la economía colombiana, con las de los similares en la región, estaremos de media tabla para
arriba y nos resignaremos a pensar que no todo está mal y que el ciclo económico de vacas
flacas ya está llegando a su final. Pero si vemos el comportamiento de los sectores
neurálgicos de la economía, otrora “locomotoras”, no hay uno que sea el verdadero motor de
dinamización en el que puedan depositarse las esperanzas de crecimiento. La agricultura no
crece por encima de 6%; las minas decrecen 5%; la construcción pierde ritmo en torno a 2%;
la industria solo pasa de 1%, el consumo está estancado en 2%, solo los llamados servicios
financieros crecen por encima de 3%. Así las cosas, no hay nada real que nos permita ver un
buen cierre del año, pues la próxima semana comienza el último trimestre con una deuda de
crecimiento muy alta que no podemos ocultar.
Es aquí en donde entran a jugar las llamadas expectativas, zona irracional en la que juega un
papel fundamental el optimismo y la felicidad. La idea fundamental es que el optimismo en la
economía se pueda condensar en dos tipos de expectativas: las llamadas adaptativas y las
razonables, las primeras íntimamente ligadas al pasado, a las cosas ocurridas, para poder
hacer prospectiva, una suerte de aprender de la historia, mientras que las segundas tienen la
carga racional de las personas, en donde juega un papel clave la actitud frente a los retos,
como puede ser la productividad o la competitividad. También hay una carga personal sobre
lo que se desea consumir o los objetivos que se tengan de ahorro. Es un hecho indiscutible en
materia económica que el optimismo frente al futuro y la felicidad en los entornos laborales
ayudan a minimizar los riesgos y aclaran una buena parte de la carga de incertidumbre sobre
las cosas que pueden ocurrir. Sin embargo, no solo de buena actitud o de actitud positiva
viven las finanzas o los negocios, hay hechos o acciones reales que deben ir por delante. Por
más optimista y feliz que se levante en las mañanas, algo debe hacer en términos materiales
para cambiar la situación económica; el eje central de la ciencia social siempre será el hombre
y en la economía el epicentro es cómo administramos esos recursos escasos que nos rodean.
La próxima semana comienza el último trimestre de 2017, tiempo durante el cual se cierra el
año económico y se logran las metas puestas hace 12 meses; mientras las autoridades
económicas cierran filas por un repunte en la dinámica económica para los tres meses
siguientes, las personas planean una época marcada por el consumo de las familias y las
empresas por mayores ventas, ojalá todo este tiempo esté signado por el optimismo.

28 de septiembre
La reforma tributaria donald trump
Trump vuelve a acaparar la agenda económica, esta vez con un recetario de impuestos bajo el
objetivo de pagar menos para ser competitivos
EditorialLR
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es uno de los mandatarios más polémicos de
Estados Unidos en las últimas décadas, no solo por sus férreas convicciones políticas de corte
nacionalista, bajo el paraguas de “american first”, sino también porque en sus pocos meses
que lleva al frente de la Casa Blanca, no ha dejado duda de que tiene grandes idearios en
materia económica y financiera, pues sin duda alguna cuenta con la experiencia que le deja
ser uno de los empresarios más exitosos, que hace parte de los listados de mil millonarios de
Forbes y de Bloomberg. Para la muestra varias acciones en pocos meses: sacó a su país de un
incipiente tratado comercial vinculante en Asia; amenazó a las empresas estadounidenses de
que les pesará hacer inversiones por fuera de su territorio; está haciendo renegociar el tratado
de libre comercio con México y Canadá, y ahora ha prometido bajarle los impuestos a las
empresas y a las personas naturales.
Toda una batería de políticas públicas que no deja espacio a elucubraciones sobre su ideal
económico. Trump quiere demostrar que en términos de mercado no todo debe dejarse a la
“mano invisible”, sino a las políticas que tome cada responsable de cada Estado. Ya se
conoció la mayor reforma fiscal en tres décadas que tiene grandes avances, como bajar los
impuestos que les cobran a las sociedades, la idea expuesta al Congreso es que baje de 35% a
20%. Todo un revolcón que dictará jurisprudencia tributaria en países como el nuestro. Eso
para las grandes compañías, pero para las personas promete un tipo máximo reducido a 35%
(hoy es 39,6%). Tiene planeado de la misma manera duplicar la deducción de impuestos
habitual, una cantidad de renta exenta de tributación, para todos los contribuyentes.
La reforma fiscal también propone la simplificación del sistema tributario, una suerte de
“editar” el estatuto tributario estadounidense, que es uno de los más complejos del mundo.
Una de las innovaciones es que las empresas podrán cancelar inmediatamente sus gastos de
capital durante al menos cinco años. Los tributaristas detrás de la reforma tributaria de Trump
creen que con esta histórica propuesta que ya está en manos del Congreso, las grandes
corporaciones estadounidenses que hoy maquilan, producen o tienen factorías en países
emergentes regresen a su territorio, de tal manera que la generación de nuevos empleos de
calidad sea una realidad en su país. Entre las críticas está que el plan podría sumar miles de
millones de dólares al déficit, pero este lunar se justifica diciendo que es por unos años, no
para siempre. Es una suerte de alivio tributario para volver a arrancar. Está sobre la mesa
eliminar el impuesto de las sucesiones y ampliar las deducciones básicas de las personas a
US$12.000 y a US$24.000 para parejas.
Vale la pena resaltar que las empresas radicadas en Estados Unidos son de las que más pagan
impuestos a la luz de los estándares internacionales, aunque muchas tributan mucho menos de
lo establecido debido a vacíos legales y exenciones. El gran objetivo de Trump es hacer más
competitiva la economía de Estados Unidos, al tiempo que busca un alivio fiscal para los
contribuyentes y para las empresas. Es una jugada histórica que pondrá a hablar a los
tributaristas de todo el mundo, pues hace más de 30 años que no pasaba algo igual en el moto
de la economía global.
27 de Septiembre:
Mucha dependencia y falta de competencia

Hace ocho días comenzó la huelga de pilotos que afecta a Avianca, la situación ha puesto en
jaque a sectores clave de la economía
EditorialLR
Colombia vive de paro en paro, de huelga en huelga y de protesta en protesta, y si se sumaran
las pérdidas económicas que dejan esos choques sociales y laborales, entre trabajadores,
sindicatos, empresarios, gremios y el Gobierno Nacional, nos ahorraríamos algunas reformas
tributarias. La huella de freno laboral del país es una de las más altas en el mundo, vivimos
una cotidianidad de permanente conflicto que nos mantiene lejos del bienestar; cada semana
se registran protestas en todos los rincones de la geografía con el objetivo específico de
torpedear, afectar o llamar la atención de los medios y las autoridades económicas sobre
asuntos justos en su mayoría, pero irracionales en algunos casos. Desde las marchas
cocaleras, pasando por las protestas campesinas y los frecuentes paros de profesores y
camioneros, se hacen las mismas cuentas de las pérdidas por los diferentes ceses de
actividades y los efectos colaterales que éstos dejan. Los costos de las reivindicaciones
sociales, políticas, económicas y laborales son altos, no solo para quienes deben pagarlas de
los ingresos de las empresas, sino para quienes demandan bienes y servicios de una economía
como la colombiana que goza de un gran mercado interno. Los pilotos de la principal
aerolínea que sirve al país entraron a paro hace ocho días y no hay soluciones a la vista, pues
las posiciones son radicales afectando el libre desarrollo del mercado. Avianca mueve casi
cinco de cada 10 vuelos aéreos; transporta a 60 de cada 100 pasajeros domésticos y a 40 de
cada 100 que viajan al exterior. En términos de carga, a través de Deprisa, mueve 43,1% de
este mercado; es la espina dorsal de la movilidad aérea de personas y mensajería física. Hace
un año cuando el país económico experimentó uno de los paros más largos de camioneros de
su historia, 45 días, saltaron las alarmas sobre la necesidad de desarrollar el transporte
multimodal que involucrara ríos, trenes, camiones modernos y obviamente los aviones, pero
el paro se levantó, se judicializaron los responsables y volvimos a las mismas con las mismas.
Ahora que no son los camioneros sino los pilotos que tienen el grueso de los viajes de
personas en aviones de Avianca, queda al descubierto que no es bueno depender de una sola
aerolínea que en medio de sus problemas es eficiente y que se cuenta entre las mejores del
mundo, pero un país con más de 45 millones de pasajeros entre los viajes domésticos e
internacionales merece mayor competencia para no depender de una sola empresa que -dicho
sea reconocerla- está en esos lugares porque es tradicional y ha hecho las cosas bien. Y si la
actual situación despierta esta reflexión sobre las consecuencias de una buena posición en el
sector aéreo comercial, también hace reflexionar sobre la falta de interés por parte de los
competidores. Colombia es de los pocos mercados de la región en donde operan (existen) las
tres grandes aerolíneas de la región: la chilena Latam; la brasileña Avianca y la
centroamericana Copa, todos jugadores de primera línea en el continente, incluso líderes
sólidos en países similares a Colombia, pero que aquí compiten con timidez. La situación de
paro de los pilotos de Avianca y sus efectos colaterales en la economía hace reflexionar sobre
la necesidad de más competencia en la aviación y en que hay un impacto económico
ocasionado por la dependencia a una sola empresa.

26 de septiembre:
“Mamarle gallo al metro” como política pública.
Desde hace más de 65 años todos los gobiernos y alcaldes mayores han sido incapaces de
sacar el metro adelante
EditorialLR
Hay muchas razones históricas para no creer del todo los avances del metro como sistema
masivo de transporte para Bogotá; no solo porque es una promesa incumplida por parte de los
gobernantes del Distrito Capital durante más de seis décadas, sino por los presidentes de
Colombia, quienes incluso han anunciado con bombos y platillos que respaldan la iniciativa y
que se la jugarán por el metro como transporte digno para una ciudad de casi 10 millones de
personas. Ayer se firmó en pleno el Conpes, que autoriza la primera línea de 23,9 kilómetros
en las que habrá 15 estaciones, 10 de ellas conectadas con Transmilenio. Costará $12,94
billones, de los cuales $9,08 serán financiados por la Nación, lo que corresponde al 70% del
valor total. Los restantes $3,86 billones los dará el Distrito. Lo más probable es que a finales
de este año o a comienzos de 2018 se abrirán las licitaciones. Con este importante paso,
queda claro que la Alcaldía de Enrique Peñalosa cumplió con todos los requisitos que ordena
la ley de infraestructura para que el metro sea financiado por el Gobierno Nacional, tal como
ha sucedido con varios sistemas de transporte masivo en otras ciudades. La pelota está en
manos del Concejo para que apruebe los recursos de los que dispondrá en los próximos años
como contrapartida para la construcción de la obra. También se requiere la expedición de las
vigencias futuras del Gobierno a través de una sesión del Consejo Superior de Política Fiscal.
Más adelante se firmará el convenio de cofinanciación que garantiza los recursos de Nación y
Distrito, y se pueden iniciar los procesos de estructuración de la licitación del proyecto.
Luego debe ponerse en marcha el convenio interadministrativo, mediante el cual se abrirá el
proceso de licitación, en el cual se espera participen las empresas multinacionales más
importantes en este tipo de obras, una de las más grandes del continente, no solo por su
extensión, sino porque se convierte en la primera fase de un megaproyecto cosmopolita que
le cambiará la vida a las nuevas generaciones de bogotanos. El Departamento de Planeación
Nacional (DNP) ha jugado un papel determinante en este paso al meterse en los pormenores
aparentes, como es la tarifa, que a sus ojos debe ser la misma de Transmilenio en el momento
en que empiece a operar la línea en 2024. Quedan pasos cruciales en los que para avanzar hay
que sincronizar voluntades a las que verdaderamente les duela la Capital. El Departamento de
Planeación le recomienda al alcalde Peñalosa avanzar en la estructuración de estudios a nivel
de factibilidad de los corredores troncales para que puedan ser susceptibles de cofinanciación
por parte de la Nación. Ojalá este paso no sea una nueva desilusión para los bogotanos que
han leído, escuchado y visto desde hace más de sesenta años que todos está listo para
comenzar con el metro, pero se han enfrentado a la torpeza de los gobernantes. Como no
recordar la primera página de La República de hace casi 64 años (1 de marzo de 1954) en la
que el tema era una noticia en la que se daba por hecho, el alcalde de entonces era el coronel,
Julio Cervantes, quien había sido puesto por el presidente de facto, Gustavo Rojas Pinilla y
quien se recuerda como uno de los principales desarrolladores de la infraestructura de
Bogotá. Hemos tenido tantas desventuras con el metro que ojalá esta no sea una más.

25 de septiembre:
La resurrección de los trámites y el papeleo
No solo se trata de eliminar trámites. El gobierno debe hacer cumplir estas nuevas normas,
pero antes hacer que internet funcione
EditorialLR
De por sí hacer nuevas leyes antitrámites, reglamentarlas, hacer más decretos o poner más
normas, se convierten en trámites tediosos, largos, sin compromiso y atemporales a los cuales
nadie les pone acelerador porque hay mucho funcionario en todas las entidades estatales,
departamentales o municipales, además de las notarías, que viven de hacer voltear a la gente
y nos mantiene como un país poco competitivo, si se compara con los de las buenas prácticas
económicas. La solución al problema no es quitar trámites de palabra o montarlos en internet,
es hacer que las cosas funcionen, pues de nada vale que las leyes digan de manera explícita
que no se necesitan ciertos papeles, pero los funcionarios de turno los exigen sin que los
usuarios puedan hacer algo al respecto. Además, muchos de los trámites eliminados por
leyes, normas y decretos, fueron subidos a la red de redes, como si eso solucionara los
problemas, ahora los “trámite-habientes” se enfrentan a disculpas como “se cayó el sistema”
o “la página está cargando”, cuando no es que se remita a los usuarios a tortuosas líneas
telefónicas que en nada ayudan a solucionar problemas de tramitología. Y así pues, los
trámites eliminados simplemente se niegan a morir por obra y gracia de los funcionarios que
ven en el papeleo la única manera de mantener su cargo en el Estado. Desde que entró en
vigencia de la Ley Antitrámites se prometió eliminar 386 trámites tales como regulaciones;
procedimientos; certificados de libertad; asignación de citas; supresión del Registro Civil de
nacimiento y/o partida de bautismo; trámites pensionales; certificados de existencia y
representación legal; pasado judicial; certificado de tradición y libertad de bienes inmuebles;
duplicado de la cédula; copia de la inscripción en el Registro Civil; tarjeta de reservista de
segunda clase; constancia por pérdida de documentos y actualización del RUT, toda una
avalancha de papeleos que nos mantienen anclados en el pasado; es una gran cantidad de
vueltas burocráticas que iban en camino de desaparecer, pero que han ido reviviendo poco a
poco bajo la excusa de extremar la seguridad, la creciente delincuencia, los amaños y las
garantías impresas. Quienes diseñan estas políticas publicas no trabajan en lo fundamental
como es la confianza entre los colombianos, un cambio de cultura que haga que tantos
requisitos desaparezcan y seamos en el futuro una sociedad de confianza. Solo en Colombia,
si nos comparamos con nuestros pares de la Alianza del Pacífico, la cédula no tiene remplazo
con la licencia de conducir; vivimos bajo la sombra de la desconfianza y eso marca la gestión
pública. No solo se trata de hacer más leyes, se trata de generar confianza, una tarea casi
imposible en un país capturado por la agenda judicial. No basta con hacer una mandato
estatal de que los trámites se hagan por internet, se trata de hacer que internet funcione y que
los funcionarios apliquen las normas. Las leyes antitrámites no tiene caso si no se trabaja a
fondo en la aplicación de las normas desde el funcionario o los notarios y se pone al servicio
del usuario un acceso moderno y eficiente a internet. Es un hecho que en términos de
tramitología, Colombia sólo ha avanzado hasta la segunda revolución industrial, esa que dotó
a las sociedades modernas a comienzos del siglo XX de carros, bombillos y electricidad. El
país se debe desatracar.

23 de septiembre:

Coletazos del No de Londres a UBER

El enfoque y la conducta de Uber demuestran una falta de responsabilidad corporativa en


relación con la seguridad pública, denuncia la TFL
EditorialLR
La máxima autoridad de transporte público de Londres, Transport for London, TfL, sentenció
que “el enfoque y la conducta de Uber demuestran una falta de responsabilidad corporativa
en relación con una serie de temas que tienen implicancias potenciales para la seguridad
pública”. Su decisión no tiene unos coletazos distintos a que la popular plataforma
tecnológica (¿compañía de transporte y logística?) perdió su licencia para operar en una de
las capitales más importantes del mundo; decisión que dejó sin trabajo a unos 50.000
conductores que hicieron de la polémica aplicación una forma de vida desde hace más de
cinco años. El regulador condena la conducta de Uber y señala que de su actividad se
desprenden riesgos para la seguridad pública y que no renovará su licencia cuando expire el
próximo 30 de septiembre. La empresa de tecnología estadounidense se ha visto envuelta en
miles de escándalos alrededor del mundo. Ha sido señalada por sindicatos y legisladores en
todos los países donde ha llegado por competencia desleal, inseguridad, evasión de impuestos
y prácticas temerarias, entre otros señalamientos. Nadie duda de la innovación desatada por
esta plataforma y que de ella se han multiplicado centenares de copias en varias ciudades,
incluyendo Bogotá, Cali o Medellín; pero el punto de discusión no es si es una grandiosa
innovación disruptiva en el transporte urbano, o si es un típico servicio de transporte, una
empresa de transportadores varios o solo una plataforma tecnológica, el punto ahora tiene que
ver con los derechos que tienen los trabajadores indirectos de Uber en las ciudades en donde
opera. Esta situación es susceptible de analizarse desde varias ópticas: la primera puede
abordarse desde las palabras del alcalde de Londres, Sadiq Khan, quien dijo que respaldaba la
decisión de la autoridad de transporte porque “todas las empresas en Londres deben cumplir
con las normas y con los altos estándares que esperamos, particularmente cuando se trata de
la seguridad de los clientes”. Es decir, primero está la seguridad de un consumidor que paga
por un servicio, en este caso un usuario que es transportado por una empleado directo o
indirecto que una multinacional. No solo se trata de pagar un seguro bajo los parámetros del
sistema financiero, sino cumplir con todas las normas que se les exige a las empresas de
transportes especializadas y al servicio ordinario de taxis. El otro punto de vista tiene que ver
con la seguridad de sus trabajadores (los nuevos taxistas) en término de seguridad social,
riesgos profesionales y protección para casi 80.000 que se cuentan en un país como
Colombia. No es un secreto que los transportadores “uberistas” se han proliferado gracias a
los ingresos que reciben y al tenor de ser sus propios jefes, ingresos que no tienen retenciones
para riesgos profesionales, salud y pensiones, mucho menos Uber les brinda los beneficios de
una caja de compensación. Ahora, la discusión de Uber no es solo si es legal o ilegal la
plataforma que utiliza para que la gente se transporte; si es una empresa de tecnología o de
transporte; si paga o no impuestos en el país, la espina dorsal del asunto es que debe ser una
compañía que tenga un principio de institucionalidad donde opere; que no crezca en el
desorden que impera en la movilidad de nuestras ciudades subdesarrolladas; que no se
beneficie de la informalidad que domina el mercado laboral colombiano. Empresas como
Uber y sus similares como Cabify, EasyTaxi, Tappsi y las que nazcan deben respetar un
mínimo de institucionalidad, ayudar a formar país, velar por sus empleados y sobretodo pagar
impuestos como las normas lo indican.

22 de septiembre:
¿Afecta la deuda externa al crecimiento?
No hay una cifra mágica que diga hasta qué porcentaje del PIB es bueno tener deudas, menos
aún que las deudas frenen el crecimiento
EditorialLR
“Deuda externa”, dos palabras que antes espantaban en América Latina, de ingrata
recordación para quienes vivieron la economía regional de la década de los 80 y que poco a
poco se van olvidando en la cartilla económica, solo hasta que las cifras encienden las
alarmas. Miremos el caso colombiano a la luz de las cifras dadas a conocer esta semana por el
Banco de la República: según la banca central el saldo de la deuda externa a junio totalizó
US$120.741 millones. Cifra que se descompone de la siguiente manera: US$104.073
millones son de largo plazo mientras que US$16.668 millones de corto. El monto
corresponde a 39,4% del Producto Interno Bruto, lo que significa que la cifra disminuyó 0,9
puntos, si se tiene en cuenta que en mayo estaba en 40,3%. La deuda privada representa, al
primer semestre del año, 16,4% del PIB al llegar a $50.148 millones, la deuda pública va en
23% del PIB, alcanzando los US$70.593 millones. Estas cifras tienen diferentes ópticas; la
primera se puede mirar desde la cantidad o bajo filtros cuantitativos. La deuda externa
colombiana es la quinta más alta de la región, superada por México (US$180.986 millones);
Venezuela (US$132.156 millones); Brasil (US$130.224 millones) y Argentina (US$128.123
millones). Para saber si los montos de deudas deben preocupar se mira desde su peso en el
PIB y así evaluar si los compromisos crediticios desbordan la capacidad de pagar. En
términos de deuda externa como porcentaje del PIB, el listado cambia radicalmente, según
cifras de la Cepal: en Panamá pesa 35%; en Uruguay 28%; en Chile 25%; en Perú 24% y en
Venezuela 23%. Las cifras colombianas están a media tabla, lo que no significa que las
preocupaciones sean menores, pues las deudas crecen a tasas más altas que las del
crecimiento del PIB; para explicarlo con lugares comunes o clichés, “las tasas de la deuda
van por ascensor, mientras que el crecimiento por las escaleras”. El punto es que el Gobierno
Nacional -a menos de un año de entregar el mando- debe tener en cuenta unos básicos que
demuestran que el endeudamiento no puede estar destinado a gastar más en funcionamiento
central; más de lo que ingresa a las arcas nacionales por tributos, porque puede poner en
aprietos el débil crecimiento registrado en los últimos trimestres. Está demostrado que
cuando el porcentaje de deuda de un país es alto, el crecimiento del PIB es lento, máxime si
se compara con periodos en los que la deuda es menor. La relación entre deuda y crecimiento
económico es un tema de mucha discusión que debe tenerse en cuenta en este momento, para
que el gobierno que entre en agosto de 2018 no dicte titulares como “nos dejaron la olla
raspada”. Es un hecho comprobado que cuando la deuda bruta (pública y privada) supera
90% del PIB, las tasas medias de crecimiento caen 1%, al mismo tiempo que el crecimiento
promedio. Está comprobado que una deuda externa elevada como porcentaje del PIB causa
menor crecimiento o al menos hace que sea más lento; no se sabe cuál es el porcentaje de
endeudamiento que no representa riesgos para el crecimiento, pero el raciocinio es simple: es
como cuando una familia está agobiada por las deudas hipotecarias y de consumo y los
ingresos siguen siendo los mismos, allí hay una talanquera para avanzar. Aunque las cosas
cambian de una familia a otra, como con los países: EE.UU. y Grecia, son dos de los más
endeudados, por encima de 90% del PIB, uno es el motor de la economía mundial y el otro es
epicentro de la crisis del euro.
21 de Septiembre
El otro S-19 de los mexicanos

México vuelve a ser sacudido por un terremoto 32 años después de otro que sumió su
economía en una de sus peores crisis financieras
EditorialLR
Poco a poco la Alianza del Pacífico empieza a despertarse frente a las consecuencias
económicas que acarreará el nuevo terremoto ocurrido en México, justo 32 años después de
otro sucedido en la misma fecha y que llevó al país a uno de sus peores momentos, no solo en
pérdidas humanas, sino destrucción en material y grave situación en sus finanzas. La
calificadora Moody’s se pronunció sobre el tema y dijo que “si bien aún es pronto para que
autoridades mexicanas puedan estimar los daños del potente sismo que azotó el pasado
martes a México, las cuentas públicas pueden verse impactadas dependiendo de los daños y
del alivio financiero disponible”. El sismo de magnitud 7,1 afectó a Puebla, Morelos y la
capital mexicana, dejando a su paso hasta el momento 225 muertos, decenas de estructuras
afectadas y una tremenda incertidumbre sobre las imperativa reconstrucción. Para Moody’s,
la actividad económica en esos tres estados, y particularmente en la Ciudad de México,
seguirá interrumpida por algún tiempo. En las últimas dos semanas, este ha sido el segundo
gran terremoto ocurrido en México, luego de otro el pasado 7 de septiembre que sacudió
Chiapas y Oaxaca. Moody’s recuerda en su análisis de la situación, y las perspectivas que
traza a corto plazo de la economía mexicana, que “durante el terremoto de 1985, la economía
mexicana comenzó a contraerse en el cuarto trimestre de ese año y la recesión se extendió
hasta 1986. En menos de un par de semanas, el gobierno central de México debe definir si
hace uso del llamado “bono catastrófico” que le facilitaría recursos que se destinarán para
hacerle frente a la reconstrucción de la infraestructura perdida. En su análisis, la firma
calificadora de riesgo plantea que no está claro que la recesión de 1986 se debió solo a los
daños del terremoto ya que el país estaba sufriendo desequilibrios fiscales y de deuda. Los
pronósticos de crecimiento para este año están entre 2% y 2,6%, cifra que seguramente se
tendrá que revisar luego de medir las consecuencias del movimiento telúrico. Antes de este
nefasto S-19, la economía mexicana se mantenía lejos de los coletazos negativos
pronosticados luego de las palabras de Trump, con las que no solo amenazó con un muro
fronterizo, sino que anunció la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del
Norte. El PIB en el primer semestre creció 2,5%, dos décimas más de lo previsto
inicialmente.
Antes de este S-19, la previsión de crecimiento se ubicaba entre 1,5% y 1,7%, gracias a la
mejora en la demanda externa, como de costumbre asociada al mayor crecimiento económico
de su vecino Estados Unidos, que sigue siendo el primer socio comercial mexicano, muy a
pesar de las tensiones despertadas luego de la llegada de Trump a la Casa Blanca. Tanto los
dos terremotos que han sacudido a México durante las dos últimas semanas, más la dura
temporada de huracanes que han golpeado a las islas del Caribe y una buena parte de Estados
Unidos, llevan a analizar la preparación que los países deben mantener para protegerse de
estas eventualidades de la naturaleza, máxime en un país como Colombia en donde los
terremotos no son una extrañeza, ni las lluvias en exceso o las sequías son hechos
extraordinarios. Hoy vemos estos hechos en los medios, lejos de nosotros, pero hay que estar
preparados ante cualquier adversidad.
20 de septiembre
La Gran Encuesta y la lente económica
A la luz de la Gran Encuesta las cosas no parecen tan malas, pues 58% opina que la economía
está entre regular y buena y 41% mala
EditorialLR
Hoy se revela la Gran Encuesta contratada por RCN Televisión, RCN Radio, La FM, La
República, El Colombiano, El País, Vanguardia Liberal y El Universal; la empresa
especializada en investigaciones de mercados y opinión pública fue Yanhaas, que hizo
trabajo de campo entre el 11 y 16 de septiembre en 60 municipios para contactar de manera
presencial a 1.250 personas, una muestra más representativa de acuerdo con las exigencias
estadísticas de un país como Colombia. Es la primera encuesta que abarca la visita del Papa
Francisco, un hecho que de una u otra manera rompió con la agenda informativa y social y
cambió por unas semanas lo derroteros económicos y políticos. También es importante esta
encuesta porque es la primera que se atreve a preguntarles a los colombianos no solo quién
cree que ganará las próximas elecciones presidenciales, sino por quién votará y quién
preferiría, tres condiciones estadísticas que ayudan a entender el próximo voto. Pero más allá
de las milimetrías políticas, la Gran Encuesta recoge la opinión de los colombianos en todas
la ciudades sobre el rumbo de la economía y los negocios. Si bien, solo 30% de los
colombianos cree que el país va por buen camino, frente a un 63% que opina lo contrario, sí
se muestra un avance en el optimismo si se compara con estudios similares. Cuando se le
pregunta a los colombianos si cree que la situación económica en estos momentos es buena,
regular o mala, 58% cree que está entre regular y buena, en oposición a 41% que ve las cosas
de manera más negativa. Otra de las cuestiones fundamentales para entender a los
consumidores es cuando se pregunta: en general la situación económica suya y de su familia
ha mejorado, empeorado o sigue igual durante el último año. Las respuestas son muy
interesantes, pues 58% dice que está igual; 21% que está mejorando y otro tanto igual a 21%,
que las cosas desde la perspectiva económica están empeorando. Para tener más contexto se
pregunta: ¿La situación de su familia hoy en día es mejor, igual o peor que la de sus padres
cuando tenían esa edad? Las respuestas dicen mucho: 67% que está mejor; 16% que está
igual, mientras que 19% plantea que todo tiempo pasado fue mejor y opinan que todo va
peor. Quisimos como medio tradicional de economía que la Gran Encuesta midiera el clima
de los negocios y preguntamos: “teniendo en cuenta las siguientes opciones… , ¿qué tan
probable es que usted decidiera montar un negocio en la situación actual que vive el país? Las
respuestas son elocuentes y dejan ver las expectativas de nuevas inversiones: probablemente
sí 37%; definitivamente sí 15%; probablemente no 24% y definitivamente no 23%. Si
miramos bien los porcentajes obtendremos la misma conclusión, las cosas desde el punto de
vista de incertidumbre económica no es tan mala como se respira en el ambiente -eso sí- la
frenética contienda electoral, la gran dispersión del pensamiento económico de los aspirantes
a suceder a Juan Manuel Santos, si va a afectar los negocios y las nuevas inversiones hasta
bien entrado el primer semestre del nuevo año, pues no hay humo blanco y no existe una
línea de pensamiento económico que lidere en las encuestas. Nuevamente, como sucedió en
el plebiscito de hace un año, la izquierda y la derecha están distantes con puntos de vista
distintos del país que todos queremos.
19 de septiembre
El narcotráfico es tema obligado en la ONU
Si Colombia quiere dejar de ser un país paria por el narcotráfico, debe llevar este flagelo a un
discusión profunda y comprometida en la ONU
EditorialLR
Los colombianos no podemos negar que nuestra historia está marcada por las guerrillas y el
narcotráfico, y peor aún, que ambos flagelos se han fortalecido o nutrido uno del otro,
poniendo en jaque nuestra gobernabilidad e incluso rotulándonos, hasta hace unas décadas,
como Estado fallido. Nadie duda que las leyes subterráneas o sumergidas del narcotráfico no
se escapan de las del mercado, en las que la oferta está determinada por la demanda y
mientras haya un consumidor habrá un productor dispuesto a satisfacerlo. Es también un
hecho histórico que Colombia ha pagado la guerra contra los narcotraficantes con miles de
muertes violentas al año y que de nuestro presupuesto se destina una buena parte para poder
librar batallas diarias contra cultivadores, transportadores, vendedores y el creciente lavado
del dinero proveniente de este delito.
Cuando la Unión Soviética dejó de existir y hubo la diáspora de repúblicas otrora socialistas,
las guerrillas comunistas dejaron de financiarse con dinero “políticamente correcto” de
estados creyentes en el comunismo. Ese hueco financiero lo llenaron con dinero proveniente
del narcotráfico; esa es la explicación del segundo aire que tomaron las Farc y el ELN en
Colombia, luego de la catástrofe de los países comunistas. Ahora bien, con el crecimiento del
consumo de drogas tradicionales en países desarrollados, las guerrillas sufrieron una
evolución espontánea de pequeños grupos de narcos dedicados a comerciar estupefacientes
con poderosos cárteles centroamericanos y mexicanos que tienen el control de la venta
especialmente de cocaína y marihuana en Estados Unidos y España, dos de los mayores
consumidores del mundo. Este frenesí de comercio ilegal ha impactado a una Colombia
inmersa en unos largo diálogos de paz con las guerrillas, descuidando de paso el control a los
cultivos ilícitos que hoy abarcan unas 200.000 hectáreas, incluso en parques nacionales,
generando una situación de retroceso en una lucha amarga para Colombia. No podemos negar
la magnitud de los cultivos ni el poder de los narcotraficantes en muchas regiones, además de
su peligrosa relación con políticos. Es por todo esto que el presidente de Colombia, Juan
Manuel Santos, no puede dejar de hablar de cultivos ilícitos, narcotráfico en las Américas y la
corresponsabilidad de los países consumidores de drogas; máxime cuando es su última
oportunidad de hablar ante la Asamblea General de la Organización de la Naciones Unidas,
que esta semana tiene su cita anual. Hay países allí presentes que se agazapan en las mieles
del consumo a esperar que los verdaderos costos de esa guerra fratricida los paguen quienes
producen. Pero esto tampoco nos excusa a aflojar nuestra lucha en contra del tráfico de
drogas, y algo muy olvidado, la penosa cultura narco que tan mala imagen nos forma en el
mundo desarrollado. Luego de la apoteósica visita del Papa Francisco, los colombianos
volvimos a nuestra realidad traumática bajo las palabras del presidente de Estados Unidos,
Donald Trump, que nos recuerda con vehemencia que sino no luchamos en serio contra los
cultivos ilícitos y los responsables de traficar con cocaína, puede desempolvar esa chocante
arma de la descertificación que tanto daño nos hizo en el pasado y que puede hacernos
retroceder.
18 de septiembre
Hay que pasar del azadón al agro digital
Está claro que no hay políticas estatales de producción agropecuaria y que la visión sobre el
agro sigue siendo bucólica, lejos de las nuevas tecnologías
EditorialLR
A lo largo de las últimas décadas, por no decir siglos, el imaginario social, económico y
gubernamental sobre el campo colombiano, el sector agropecuario, la actividad del agro o la
producción de alimentos, es de lástima, olvido y pobreza, imagen que dista mucho de lo que
pasa en países de la Alianza del Pacífico como Chile, Perú y México, eso sin contar a Brasil
en donde el campo es sinónimo de prosperidad, riqueza, desarrollo y sobretodo de nuevas
tecnologías. En Colombia todo es muy diferente, a pesar de que medio millón de familias
viven del café; otro tanto igual se gana la vida con vacas lecheras y unas 300.000 más se
dedican a criar cerdos, producir huevos y levantar pollos, todo unido con el cordón umbilical
del rebusque, la subsistencia y la informalidad. Ni qué decir de los demás cultivos del
llamado “pan coger” que no van para ninguna parte por carecer de volumen y calidad para
abastecer el mercado interno, no tener nada de competitividad, mercadeo agropecuario,
alianzas estratégicas y frenar inversiones empresariales que saquen al campo colombiano del
subdesarrollo en que está sumido. No existe ninguna gran empresa agroindustrial listada en la
Bolsa de valores de Colombia y las pocas multinacionales o multilatinas que pueden
transferir conocimiento y hacer inversiones, son atacadas sin cuartel por las autoridades
locales, regionales y hasta nacionales. Nada más riesgoso que hacer una inversión en el
campo, en donde no solo la seguridad jurídica se pasa por la faja, sino que no existen
garantías mínimas de mantener el orden público, pero lo peor es que la noción de respeto por
la propiedad privada no existe, cualquier comunidad se siente con derechos de invadir,
destruir o capturar bienes materiales de cualquier inversionista, sin que ninguna autoridad
pueda hacer algo para cambiar la anarquía que padece el sector rural.
Más allá de respetar la propiedad privada y proteger las inversiones agropecuarias está
cambiar -por parte del gobierno central y el centralismo- la mentalidad paternalista que se ha
asentado por siglos, tiempo durante el cual pequeños, medianos y grandes empresarios del
campo han vivido de los subsidios, de las ayudas estatales que los han sacado de las vacas
flacas que llegan cada lustro. Así las cosas, un campo sin autoridad, sin grandes inversiones,
sin nuevas tecnologías, ni estudios aplicables de vocaciones definidas, no tiene mucho futuro
y debe ser un tema obligado de la cantidad de candidatos a la presidencia quienes aún no
hablan del modelo económico que quieren desarrollar entre 2018 y 2022. Una de las primeras
cosas que se deben hacer para cambiar el rumbo es llevar inversiones de calidad al campo,
ayudarle con capacitación a los cientos de miles de familias que derivan su sustento de los
cultivos y de la crianza de animales, para pasar de la imagen despectiva que hoy se tiene del
campesino a la de un microempresario del campo con mucho futuro y que pueda materializar
o hacer realidad ese cliché de que en el campo está el futuro de Colombia. Poco a poco el país
deja de ser rural y la mayoría de la población casi se asienta en las grandes ciudades, pero
ante esta realidad debe haber políticas públicas bien definidas que tracen la hoja de ruta del
agro en donde las nuevas tecnologías jueguen un papel más preponderantes, tal como sucede
en países similares al nuestro.
17 de septiembre
Entre el Índice del Café con Leche y Bitcoin
El lado oculto de la economía desatada por los venezolanos nos muestra el camino para no
caer en los mismos errores del chavismo
EditorialLR
Hace poco más de una década, Tim Harford, columnista del diario, Financial Times, publicó
su primer libro bajo el titulo “El economista camuflado”, un texto cargado de gran
observación económica y lenguaje periodístico con el que explicaba los incentivos que llevan
a las personas a comprar un café más caro en Starbucks y de la mano explicar la pobreza en
qué viven sumidos los países en África. Ahora en las librerías se encuentra “El poder del
desorden”, otro libro con el mismo poder de explicar con simpleza la transformación
permanente que ejecutan los consumidores con sus hábitos. El tema viene a colación por las
consecuencias invisibles que está teniendo la llegada de venezolanos a las ciudades
colombianas, que más allá de un histórico fenómenos de inmigración masiva nunca ocurrido
en Colombia, hay nuevos usos y costumbres que tiene que ver con el estado de la economía
venezolana.
Recordemos que nuestro vecino está experimentando el mayor episodio de inflación
conocido durante la última década, fenómeno de estudio en todas la universidades fuertes en
las ciencias económicas, especialmente por los seguidores de Phillip Cagan, el experto en
hiperinflaciones que defiende que una economía no está en hiperinflación cuando los precios
“solo” varían cada mes 50%, es decir, ese es el techo de calificación. En agosto, la variación
de precios registró 33,7% para ajustar 366,8% durante 2017, a la luz de las cifras oficiales.
La situación no solo los ha obligado a salir en masa -además del vecino Colombia- a las islas
del Caribe, Panamá, Perú o Chile, sino también a buscar alternativas para que sus bolívares
no sigan perdiendo valor: los están llevando a Bitcoin y se han vuelto unos expertos en la
economía de bolsillo comparativa. Cada vez son mayores las operaciones que se hacen con
esta criptomoneda en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, incluso hay iniciativas de
cajeros en Pereira; hay tiendas dedicadas a ese negocio y cada vez surgen más operadores
virtuales que están en camino de masificar esta moneda, aun perseguida por los bancos
centrales. Pero que en el caso de los venezolanos es un refugio aparentemente seguro de su
desvalorizado dinero. Sus billetes pierden valor cada segundo, el bolívar de mayor
denominación es de 20.000 y vale US$5. Al mismo ritmo de la fiebre venezolana por el
Bitcoin, se abre paso otro termómetro callejero para medir, con algún grado de certeza, cuál
es el costo de vida real en Caracas y compararlo con Bogotá, Panamá, Lima o Santiago. Es el
Índice Café con Leche creado informalmente por Bloomberg y mide el valor de ese producto
en varias cafeterías venezolanas.
El último dato que se tiene es que un café con leche está subiendo a tasas anuales cercanas a
750%, una cifra alarmante si se compara el mismo producto en Oma, Starbucks, Juan Valdez
o Tostao en Bogotá. La inflación en las diferentes ciudades colombianas no asciende a 4% en
lo corrido del año, por lo que es todo un incentivo pasar a Cúcuta o Bucaramanga a tomarse
un café a precios más reales. El problema es que los venezolanos no tienen dólares ni otras
monedas por las que puedan cambiar sus devaluados bolívares y prefieren dejar sus ahorros
en esa moneda local, a merced de los chavistas, y salir a buscar un trabajo estacionario
mientras las cosas se resuelven para beneficio de todos.
16 de septiembre
El peso del narcotráfico en la economía
Lástima que haya sido Trump quien nos hizo mirar de nuevo el poder de los narcos en la
economía, que crece en medio de las diferencias políticas
EditorialLR
La amenaza del mismísimo presidente de EE.UU., Donald Trump, de descertificar a
Colombia por nuestra escasa lucha contra el narcotráfico, no solo despierta ese fantasma que
nos atormentó durante la administración Samper (1994-1998), sino que enciende todas las
alarmas en las empresas multilatinas que hoy han hecho planes de exportar al gran país del
norte amparados por el tratado de libre comercio o que tienen sus acciones inscritas en Wall
Street. Las palabras de Trump no pueden ser tan serias en función de que se vayan a
materializar en acciones concretas, pues EE.UU. no puede abrir otro frente de
distanciamiento con América Latina si se suma México y Venezuela. No obstante, el daño ya
está hecho; así sean palabras necias, éstas ya llegaron a los mercados y la imagen del país se
vuelve a empañar en el concierto internacional. Durante todo el tiempo que se dieron los
diálogos con las guerrillas en La Habana, la lucha contra los cultivadores de coca, marihuana
y amapola retrocedió, incluso se ha llegado a tener más de 200.000 hectáreas llenas de
plantas de coca en casi todos los departamentos del país. Y en los otros frentes de cultivos
ilícitos, se han regenerado comunidades envalentonadas contra la fuerza pública que se niega
a desterrar la coca, la amapola y la marihuana de sus parcelas. Si los cultivos le preocupan a
EE.UU., a nosotros nos deben preocupar las comunidades que hoy se enfrentan al Ejército y a
la Policía para evitar que se erradiquen los cultivos. Este polvorín social interno y ahora de
relaciones diplomáticas y comerciales con el motor de la economía mundial es un verdadero
despertar a la realidad del país que no se aprecia en Bogotá, pero que es pan de cada día en
todas las ciudades intermedias, y es el poder fehaciente del narcotráfico.
En los años 80, los otrora carteles de Medellín y Cali importaban la hoja de coca de Perú y
Bolivia, ya en 2000, Colombia se convirtió en el principal productor a los ojos de la Oficina
de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Se estima que a la economía ingresan
anualmente alrededor de $10,3 billones por cuenta del narcotráfico, eso quiere decir que el
negocio puede pesar 1,2% en el PIB. No podemos negar que existe una economía paralela
visible en casi todas las ciudades y que no solo ha sido el combustible de los guerrilleros sino
del poder político. Todo esto se percibe en el desequilibrio entre los ingresos de la economía
formal y el dinero circulante. Esa diferencia corresponde al narcotráfico, según el
Observatorio de Drogas Ilícitas y Armas de la Universidad del Rosario. El lavado de activos
del narcotráfico asciende a $18 billones anuales de acuerdo con la Unidad de Información y
Análisis Financiero. Es difícil cuantificar el impacto en la economía con cifras comprobables,
pero la compra de bienes inmuebles está induciendo a una burbuja inmobiliaria en municipios
cercanos a grandes capitales; el valor de la tierra se ha disparado en casi todas las poblaciones
y las 200.000 hectáreas de coca se notan especialmente en la dinámica de ciertos subsectores
de la construcción, las casas de cambio, pequeños centros comerciales, comercios semi
informales como peluquerías, tiendas, restaurantes o estaciones de servicios. El peso del
narcotráfico en la economía local siempre ha sido un secreto a voces que solo sale a relucir
cuando se habla de contrabando, pero se ve y se siente. Incluso muchos ven en él, la causa de
un dólar que no se sostiene en el techo de los $3.000.
15 de septiembre
El peso del narcotráfico en la economía
Lástima que haya sido Trump quien nos hizo mirar de nuevo el poder de los narcos en la
economía, que crece en medio de las diferencias políticas

EditorialLR

La amenaza del mismísimo presidente de EE.UU., Donald Trump, de descertificar a


Colombia por nuestra escasa lucha contra el narcotráfico, no solo despierta ese fantasma que
nos atormentó durante la administración Samper (1994-1998), sino que enciende todas las
alarmas en las empresas multilatinas que hoy han hecho planes de exportar al gran país del
norte amparados por el tratado de libre comercio o que tienen sus acciones inscritas en Wall
Street. Las palabras de Trump no pueden ser tan serias en función de que se vayan a
materializar en acciones concretas, pues EE.UU. no puede abrir otro frente de
distanciamiento con América Latina si se suma México y Venezuela. No obstante, el daño ya
está hecho; así sean palabras necias, éstas ya llegaron a los mercados y la imagen del país se
vuelve a empañar en el concierto internacional. Durante todo el tiempo que se dieron los
diálogos con las guerrillas en La Habana, la lucha contra los cultivadores de coca, marihuana
y amapola retrocedió, incluso se ha llegado a tener más de 200.000 hectáreas llenas de
plantas de coca en casi todos los departamentos del país. Y en los otros frentes de cultivos
ilícitos, se han regenerado comunidades envalentonadas contra la fuerza pública que se niega
a desterrar la coca, la amapola y la marihuana de sus parcelas. Si los cultivos le preocupan a
EE.UU., a nosotros nos deben preocupar las comunidades que hoy se enfrentan al Ejército y a
la Policía para evitar que se erradiquen los cultivos. Este polvorín social interno y ahora de
relaciones diplomáticas y comerciales con el motor de la economía mundial es un verdadero
despertar a la realidad del país que no se aprecia en Bogotá, pero que es pan de cada día en
todas las ciudades intermedias, y es el poder fehaciente del narcotráfico.
En los años 80, los otrora carteles de Medellín y Cali importaban la hoja de coca de Perú y
Bolivia, ya en 2000, Colombia se convirtió en el principal productor a los ojos de la Oficina
de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. Se estima que a la economía ingresan
anualmente alrededor de $10,3 billones por cuenta del narcotráfico, eso quiere decir que el
negocio puede pesar 1,2% en el PIB. No podemos negar que existe una economía paralela
visible en casi todas las ciudades y que no solo ha sido el combustible de los guerrilleros sino
del poder político. Todo esto se percibe en el desequilibrio entre los ingresos de la economía
formal y el dinero circulante. Esa diferencia corresponde al narcotráfico, según el
Observatorio de Drogas Ilícitas y Armas de la Universidad del Rosario. El lavado de activos
del narcotráfico asciende a $18 billones anuales de acuerdo con la Unidad de Información y
Análisis Financiero. Es difícil cuantificar el impacto en la economía con cifras comprobables,
pero la compra de bienes inmuebles está induciendo a una burbuja inmobiliaria en municipios
cercanos a grandes capitales; el valor de la tierra se ha disparado en casi todas las poblaciones
y las 200.000 hectáreas de coca se notan especialmente en la dinámica de ciertos subsectores
de la construcción, las casas de cambio, pequeños centros comerciales, comercios semi
informales como peluquerías, tiendas, restaurantes o estaciones de servicios. El peso del
narcotráfico en la economía local siempre ha sido un secreto a voces que solo sale a relucir
cuando se habla de contrabando, pero se ve y se siente. Incluso muchos ven en él, la causa de
un dólar que no se sostiene en el techo de los $3.000.
14 de septiembre
¿Todas las segundas partes son malas?
El regreso de Cardona a la cartera de Transporte debe demostrar que maneja el tema, que va a
avanzar y que no todas las segundas partes son malas
EditorialLR
El “nuevo” ministro de Transporte, Germán Cardona Gutiérrez, debe demostrarle al país que
no todas las segundas partes son malas, como siempre ocurre con las películas de Hollywood
más taquilleras y mejor criticadas en sus primeras versiones, pero que son un desastre cuando
quieren repetir su éxito inicial. Es un hecho indiscutible que el país debe avanzar por el
camino de mejorar sus infraestructuras, una afirmación que parece de Perogrullo, pero que se
convierte en un imperativo para esa cartera, máxime luego de los estragos dejados por el
huracán Odebrecht en el Gobierno Nacional. La salida intempestiva del director de la
Agencia Nacional de Infraestructura, el lento cierre financiero de las llamadas 4G, el cero
arranque de la Agencia Nacional de Vías, el sinsabor de la inauguración desenfrenada de
obras públicas que no han comenzado o que gozan de grandes retrasos conforme a los
cronogramas oficiales, y la captura de entidades oficiales por parte de funcionarios
cuestionados, en varios departamentos del otrora Ministerio de Obras Públicas, obligan a
demostrarle al país, en estos pocos meses que le quedan a su cargo, que es el líder que la
infraestructura nacional necesita en estos momentos.

Cardona Gutiérrez, político caldense, regresó al mismo cargo que ocupó entre agosto de 2010
y mayo de 2012, lapso en el que se presentó la primera crisis de Cormagdalena y se no se
avanzó cuando la infraestructura era considerada una “locomotora para el desarrollo”. El
nuevo viejo ministro, tiene una fortaleza que es una debilidad: es un ingeniero constructor
fundador de la firma Ingecon S.A. dato que le da conocimiento en el sector, pero que también
genera cantidades de inhabilidades, a los ojos de varias firmas constructoras. El principal reto
que tiene este remate de Gobierno en la esfera de la infraestructura no es otro que generar
confianza entre los banqueros, pues más que saber de construcción y pertenecer al gremio, el
nuevo ministro debe ser probo en los cierres de las vías de cuarta generación sobre las cuales
se ha posado una nube de gran desconfianza desde la óptima de los banqueros. Cardona
Gutiérrez le ha hablado más a los constructores que a los banqueros y ese ha sido uno de sus
errores iniciales que han profundizado la desconfianza de los bancos y el sistema financiero,
para que los cierres financieros sean una realidad. De nada valen las inauguraciones
prematuras, el PowerPoint de las grandes obras si los bancos no han podido hacer sus
cuentas. El otro frente, son las vías terciarias sobre las cuales poco se habla y casi nada se
trabaja con los mandatarios regionales; es una mala señal tanto silencio en una época
electoral en donde los alcaldes y gobernadores necesitan mostrar avances en esas carreteras
que son verdaderamente las obras que consolidarán el cese del conflicto armado. Hay que
apurar los compromisos de este Gobierno con las regiones. El plan 51/50 que mejorará las
vías terciarias de 51 municipios que fueron históricamente afectados por el conflicto armado
está solo en presentaciones de los funcionarios, la maquinaria no se hace presente o está
parada y el nuevo viejo Ministro sigue en plan inducción sin apurar a todas las entidades que
tiene bajo control. La milimetría politiquera puede frustrar uno de los grandes avances que
tenía por mostrar este Gobierno: el avance en las vías.
13 de septiembre
Registrar, registrar, registrar
Proteger las marcas es más que un imperativo en mercados cada vez más expuestos a
competidores carentes de respeto por las reglas básicas
EditorialLR
Cualquier empresa que quiera ser un jugador internacional debe ante todo proteger sus
marcas, pues incursionar en nuevos mercados supone apalancarse no solo en el capital, sino
en el reconocimiento del nombre, para lo cual debe contar con los registros oficiales que le
aseguren la tenencia del derecho en exclusiva y la consecuente prohibición de uso a terceros
de su signo, sin su consentimiento. El fenómeno empresarial de hace un poco más de cinco
años fue el nacimiento de las llamadas multilatinas, esas empresas de gran poder en mercados
locales que decidieron “hacer las Américas” y salir de compras en países vecinos, para
garantizar un desarrollo inorgánico. Un hecho que nunca se había dado y que le permitió a los
consumidores mexicanos, colombianos, chilenos o centroamericanos, conocer nuevas marcas,
productos y servicios de corporaciones latinoamericanas. Lo normal, hasta hace un lustro, era
que los compradores e inversionistas fueran estadounidenses, ingleses, alemanes o españoles,
hoy en la Alianza del Pacífico hay empresas latinas que dominan segmentos de mercados
antes liderados por corporaciones nacidas en países desarrollados. Pero el punto va a que
detrás de ese proceso hay una tarea fundamental para crecer de manera sólida y es registrar
los nombres, las marcas, los logosímbolos y toda la batería de servicios que pueden ser
clonados, ‘chiviados’ o copiados por competidores inescrupulosos. En los últimos 16 años, la
Superintendencia de Industria y Comercio recibió 436.000 solicitudes de registros de marcas
y signos distintivos, un evento que nunca antes se había dado en la historia empresarial del
país. La evolución en el número de solicitudes en Colombia ha sido de la siguiente manera:
en 2000 fueron 16.662 solicitudes; luego, en 2009 unas 13.268 y en 2016 la cifra ascendió a
43.006. Esa es una tendencia que crece en la medida en que el país toma el camino del
respeto a los nombres empresariales, pero ante todo a su afán por exportar o darse a conocer
en la región. Si miramos los países con mayor número de solicitudes de marcas y otros signos
distintivos radicadas en Colombia entre 2000 y 2016, veremos que los colombianos tienen
59%; Estados Unidos 12%; Alemania 3%; Suiza 3%; Francia 2% y España 2%. Además,
Colombia ocupa el quinto lugar en la región de los países que más registran marcas después
de Brasil, México, Argentina. Más de 50% de las solicitudes de marcas y signos distintivos
son mixtas, seguidas de las nominativas y 5% es de otras referencias como figurativas,
gestuales, de color, animadas, táctiles y sonoras. Según la SIC, el renglón con mayor número
de solicitudes fue el de industrias manufactureras no clasificadas, es decir, aquellas que no
cuentan con un código específico dentro de la clasificación de las actividades de la economía.
Ahí entran segmentos diferentes a industrias populares como “por ejemplo, automóviles,
muebles, equipos eléctricos, mecánicos, etc”. Por otro lado, en los últimos cinco años se han
solicitado más de 15.234 patentes o invenciones. En 2016 se hicieron 3.009 solicitudes de
patentes. La SIC menciona que en Bogotá se concentra 51% de la participación en el país,
seguido de Medellín, con 14% de solicitudes presentadas; 6% es presentado en Cali, mientras
que Yumbo y Barranquilla cierran la lista con una participación de 2% cada una.
Atravesamos por una época en la que el registro es quizá más importante que las mismas
inversiones.
12 de septiembre
Cambio climático debe estar en la agenda
Ver las imágenes de los estragos del huracán Irma en la Florida no dejan de preocupar y
deben encender las alarmas por el cambio climático
EditorialLR
La región Caribe está atravesando el peor momento de su historia reciente como
consecuencia del paso de uno de sus enemigos naturales ancestrales: los huracanes. Los
estragos causados por Irma aún son incalculables, pues no hay reportes actualizados de los
daños en las infraestructuras de telecomunicaciones, viales, portuarias, viviendas,
automotores, vidas, y lo que es más cuantioso, el freno productivo por tres semanas: una,
preparándose para contrarrestar sus efectos; dos, procurando que sus estragos no sean tan
dañinos; y tres, reparando su letal camino hacia la conversión en una simple jornada de
lluvias. Las primeras cuentas que le pasará esta temporada de huracanes a la economía de
Florida y de Estados Unidos, hablan de casi un punto y medio de su PIB. Se calculan daños
por US$290.000 millones, casi la mitad de lo que puede valer el PIB anual de un país como el
nuestro; cifra que equivale a 1,5 puntos PIB estadounidense. Solo Irma puede llevar unos
US$100.000 millones y Harvey, que arrasó el estado de
Texas hace unas semanas, es el desastre climatológico más caro de las historia de Estados
Unidos con US$190.000 millones. Las cifras se obtienen de sumar todas las destrucciones de
la naturaleza en los centros comerciales, la generación de desempleo, la destrucción de las
infraestructuras en general, la pérdida de cosechas de algodón, naranjas, verduras y otros
alimentos del agro y el alza de los precios de los carburantes, daños a vehículos y casas. Los
daños son calculables y harán que las economía del Estados Unidos tenga que reaccionar con
nuevas inversiones a los estragos generados por la naturaleza, que poco a poco se cobra el
avance del hombre sobre las plataformas marinas y el desplazamientos de aguas para
dedicarlas a la construcción, a los puestos, a la agricultura, así como el aumento de la
generación de gases contaminantes que ocasionan un indiscutible calentamiento que genera
buena parte de este tipo de violencia de la naturaleza. No se puede plantear de manera
simplona y sin sustento científico que el calentamiento no existe y que es un invento de los
ambientalistas; tratar de desconocer que el clima está cambiando de manera acelerada y que
la fuerza actual de los huracanes es un invento de los apocalípticos es ir en contra del
desarrollo meteorológico, que así lo ha demostrado. Hay docenas de demostraciones en igual
número de universidades que comprueban el avance del cambio climático que tiene como
consecuencia el aumento en las temperaturas y el crecimiento de la velocidad de los
huracanes en las próximas temporadas. Esta es una realidad que no se puede desconocer y
que cada vez se ve más alejada o irreal porque la inmensa mayoría de las personas están
afincadas en las grandes ciudades y no dependen de la producción agropecuaria. Solo los
empresarios del agro, los agroindustriales y las personas que derivan su sustento de la
explotación de los recursos naturales, sabe a ciencia cierta que el clima está cambiando de
manera drástica, y que esto debe ser un asunto dorsal para las políticas públicas de cualquier
gobierno, más si está en zonas del Trópico. La sostenibilidad ambiental, la protección de los
páramos y las selvas no es un mantra de los llamados “verdes”, es una regla de otro si
queremos tener alimentos, proteger el agua y dejarle un planeta fértil a los nietos.
11 de septiembre
La hora de los presupuestos de 2018
Los relojes económicos están todos listos para tomar de ellos los indicadores económicos
clave para hacer bien las cuentas del año que se viene
EditorialLR
Tradicionalmente las empresas y los gobiernos hacen sus presupuestos anuales en septiembre,
y este año no será diferente. Esta semana se completa la primera quincena de este noveno
mes del año y ya se conocen los indicadores fundamentales para la economía colombiana y
las principales proyecciones realizadas por los centros de pensamiento, las universidades, la
banca tradicional y la banca multilateral. Estos relojes económicos nos permiten navegar en
el mañana, con base en la situación actual de la economía y nos ofrecen la información
necesaria para predecir o prospectar tendencias y comportamientos de los ciclos, para saber
con bastante aproximación si la economía doméstica se está expandiendo o se está
contrayendo. Colombia atraviesa por un cambio de época, más que por una época de cambio,
y es determinante saber interpretar o relacionar los indicadores fundamentales para actuar de
forma anticipada. Los principales indicadores económicos para hacer un buen presupuesto
son los tradicionales como el Producto
Interno Bruto, la variación de precios causada y estimada, las tasas de interés, el índice de
desempleo, la balanza de pagos, riesgo país y otros que aportamos como los despachos de
cemento, la venta de automóviles, el uso de tarjetas de crédito, y quizá el más importante, el
ingreso de las familias. Cada economía tiene sus propios indicadores y fundamenta sus
presupuestos en los clásicos o culturales. Por ejemplo, en Venezuela, el único a tener en
cuenta es el precio del petróleo; en EE.UU. la tasa de desempleo; en España, construcción; en
El Salvador, remesas, y en Chile, el precio de su producto estrella de exportación, el cobre.
En Colombia las cosas han ido cambiando y de la obsesión por el precio de la libra de café en
Nueva York y Londres se pasó al valor del barril de WTI, pero después de las permanentes
crisis cafeteras y la caída de los bienes primarios, el país está atendiendo más a otros relojes
que están a la mano y afectan el consumo, que, dicho sea de paso, se convirtió en una de las
locomotoras de la economía. La primera moraleja es que para hacer buenos presupuestos no
hay que confiarse de lo que dice el PIB o la variación del IPC, mucho menos de las tasas de
interés. Los indicadores que más están afectando la economía doméstica tienen que ver con el
consumo de viviendas, de vehículos, la capacidad de pago de tarjetas de crédito, la rotación
de cartera, entre otros calificados como menos técnicos. La economía de hoy tiene que ver
con lo tradicional, café y petróleo, pero también con las expectativas del consumidor. Para
tener en cuenta a la hora de hacer los presupuestos: el alza del PIB para este año se pronostica
en 2% y el próximo en 3%. La inflación causada para 2017 puede llegar a 4,1% y en 2018 a
3,5%. El desempleo esperado para el año que se acaba será de 9,4% y el próximo 7,6%. La
tasa de intervención del Emisor al sistema financiero tiende a la baja y está en 5,25% y se
espera mantenga esa línea. El Gobierno hizo su presupuesto con un barril a US$55. Ahora
bien, van los nuevos: el porcentaje de la cartera vencida dentro de la cartera total del sistema
financiero está en 4,37%; las ventas de vehículos decrecen en 2,9%; el consumo de los
hogares proyectado en 2017 será de 1,6%; y los despachos de cemento se mantendrán en
cifras cercanas a las de hoy (-2,8%). Cada sector tiene sus propios indicadores que
determinarán los prepuestos, lo importante es saber relacionarlos con los fundamentales.
10 de septiembre
9 de septiembre
¿Le sirve a la economía la visita del Papa?
Lo más importante para Colombia es cambiar de la agenda judicial a la agenda del desarrollo
económico, es clave la construcción política
EditorialLR
Faltan pocas horas para que el Papa Francisco concluya su histórica visita a un país marcado
por el sectarismo desde el punto de vista político y a la incertidumbre por el rumbo de la
economía local y regional, para este final de año. Nadie a estas alturas de la visita Papal
puede demeritar la contundencia de su presencia apostólica: más de 1,3 millones de personas
estuvieron en la misa campal realizada en el Parque Simón Bolívar; otro millón y medio de
seguidores permanentes lo acompañaron en sus diferentes desplazamientos en el “papamóvil”
por la Capital; más de 25.000 jóvenes estuvieron reunidos en la Plaza de Bolívar; unas
800.000 personas lo siguieron en Villavicencio, y hoy se esperan más de dos millones en
Medellín y otro millón en Cartagena. Está claro que ninguna persona en este momento de la
historia colombiana y global es capaz de aglutinar en nuestro país tal cantidad de seguidores
y despertar tal afinidad con sus posturas; eso sin contar los otros millones de personas que
siguen el evento en los medios de comunicación tradicionales y las redes sociales. Es
simplemente un hecho apoteósico en la historia de Colombia.
Así como no se puede negar la contundencia de la visita de Francisco, tampoco se puede
pasar por alto -por escrúpulos políticos- el respaldo permanente a las iniciativas del Gobierno
de acercar al diálogo pacífico a los diferentes grupos guerrilleros, hasta tal punto que los
mayores narcotraficantes del Urabá, también busquen la manera de entregarse a la justicia. Es
una realidad del tamaño de una catedral concluir que el Papa respaldó abiertamente el
proceso de paz. En diferentes alocuciones se refirió al espinoso asunto que no se abordaba
por la Iglesia Católica por ser “políticamente incorrecto”, pues casi todas las otras iglesias de
corte cristiano o protestante, sí tomaron partido en contra de la administración Santos desde
el plebiscito de octubre.
hora bien, si vemos la visita desde el punto de vista económico, las cosas no son de simples
sumas y restas. No existe el “dólar Francisco”, ni muchos menos se aumentarán las
exportaciones de bienes primarios porque el Papa está en Colombia, ni él se convertirá en
embajador de las exportaciones. Es cierto que su presencia y las multitudes que ello
generaron, sí despertó el espíritu rebuscador del colombiano que se lanzó en masa a vender
comida, agua, souvenirs, etc. Los informales hicieron su agosto en septiembre.
Desde lo cuantitativo se pueden ver leves éxitos económicos formales en el sector del
transporte y la hostelería, pero la herencia más efectiva a largo plazo se da en la esfera
cualitativa. Fueron muchas las palabras dichas con fuego que deben despertar en los
empresarios, banqueros, hombres de negocios y en los funcionarios públicos, sus roles y
funciones como arquitectos de una nueva apuesta por reducir la desigualdad social. Lo dijo
en todos los tonos y en todas partes, la desigualdad, las diferencias económicas, la chocante
estratificación, muy a pesar de los altos impuestos como mecanismo de redistribuidores de la
riqueza, son los problemas medulares del país. Pero la consecuencia más grande de la visita
Papal tiene que ver con la marca país, así como millones de colombianos lo pudieron ver en
vivo y en directo, más de mil millones de personas en todo el mundo, vieron un país distinto
al que visitó Juan Pablo II en 1986 y mucho más al de Pablo VI en 1968; la Colombia que
pudo ver un católico en cualquier lugar del mundo, es un país enfocado al desarrollo y
comprometido en salir de las guerras internas que nos acostumbraron al lente del conflicto.
Falta mucho por avanzar, pero el país de 2017 es la cuota inicial del primer paso que hay que
dar en pos del desarrollo social.
8 de septiembre
Dólar a la baja: ¡no es Francisco, es Irma!
En medio de la algarabía por la visita papal el peso se revalúa frente al dólar por causa del
repunte del petróleo tras el paso del huracán Irma
EditorialLR
La presencia del Papa Francisco en Colombia ha sido histórica, no solo por la coyuntura
social y política en la que se da, sino por las inigualables multitudes que han acompañado sus
recorridos iniciales por Bogotá, situación que seguramente se repetirá hoy en Villavicencio,
mañana sábado en Medellín y el domingo en Cartagena. Los medios han volcado, casi 100%,
sus informaciones en todo el acontecer papal, tal como debe ser, pues Colombia es uno de los
países con más católicos y el Papa es el líder espiritual de más de mil millones de personas en
todo el mundo, y quizá el segundo o tercer hombre más influyente. Este tipo de
acontecimientos ocurren pocas veces en cada década, dejándole al país muchas reflexiones
internas, especialmente de reconciliación total, y de paso se envía un mensaje más positivo al
mundo, sobre el pase de página que estamos viviendo luego de que la guerrilla de las Farc
dejara las armas para volverse un partido político; el ELN firmara un cese al fuego bilateral y
el grupo de narcotraficantes más poderoso de la zona de Urabá haga pública su intención de
acogerse a la justicia. Sin duda, son tres hechos elocuentes que deben empezarse a asimilar
con grandeza de país y comprometerse a corregirlos para que entre todos entremos en el
verdadero momento de posconflicto, que no es una cosa distinta que cambiar de la agenda
judicial que ha dominado al país por más de cinco décadas, por una más social, llena de
compromisos de bienestar económico.
En medio de toda esta sana y necesaria algarabía papal, el dólar ha perdido $93 en lo corrido
del año, la moneda colombiana vive un franco proceso septembrino de revaluación frente a la
divisa estadounidense, encendiendo las alarmas de preocupación para los exportadores y las
bengalas de felicidad para los consumidores o importadores, especialmente por la temporada
de fin de año que se avecina. Ayer el dólar cerró en su nivel más bajo de los últimos meses en
$2.908; el precio más alto alcanzado por el dólar durante estos ocho días del noveno mes del
año, fue el día 4 cuando subió a $2.936; quiere decir esto, que el peso se ha revaluado 3,3%.
La causa no es la visita de Francisco, sino el repunte del petróleo como consecuencia del paso
del huracán Irma por el Caribe, que ha puesto el barril de WTI a US$49. Las casas de cambio
están comprando dólares a $2.705 y los están vendiendo a $2.760 en promedio. La situación
no es exclusiva de Colombia, lo mismo está sucediendo en los países de la Alianza del
Pacífico (México, Chile y Perú) que han visto como sus monedas se revalúan frente al dólar
en niveles no esperados ni deseados en esos mercados, pues todos dependen en gran parte de
sus exportaciones a Estados Unidos, por las maquilas, frutas, minerales, etc. En el caso de los
mexicanos, la tensiones de Trump con Corea del Norte, más la atención a los huracanes han
fortalecido el peso; en Chile hubo esta semana un inesperado repute económico no previsto
que tiró el peso a sus mínimos y en Perú las cosas siempre están ligadas a sus ingresos por los
poliminerales cuyos precios han repuntado en las últimas semanas. Son 8 días de septiembre
de revaluación de las monedas emergentes, pero no quiere decir que la situación rebote y los
niveles de los $3.000 vuelvan a ser la constante, especialmente para hacer presupuestos para
el nuevo año.
7 de septiembre
Las universidades son mejores que antes
La cultura colombiana es bastante pesimista y crítica, pero debemos destacar que los avances
en la calidad universitaria es una de esas cosas que caminan
EditorialLR
Hasta hace una década las universidades colombianas no aparecían en los rankings globales
que miden la calidad en la educación. Esa situación ha cambiado en nuestros días y cada vez
son más las instituciones de educación superior que aparecen listadas en las diferentes
comparaciones internacionales. Estos no quiere decir una cosa distinta a que los profesionales
universitarios de la última década cuentan con bases educativas más sólidas y competitivas
que sus padres o abuelos. En pocas palabras, las universidades de hoy son mejores que las de
antes, no se han quedado rezagadas o suspendidas en el tiempo, sino que se han hecho más
competitivas y eso se debe en gran parte a la vigilancia y el control a que han sido sometidas
por el Ministerio de Educación en los últimos años, especialmente con su sistema de
acreditación que está dando resultados y ha logrado separar a las verdaderas universidades
con vocación y calidad de servicio social, de las entidades de garaje que aún subsisten en el
mercado y que se llevan importantes exenciones tributarias y la ilusión de estudiantes que
pagan sus semestres sin recibir una educación de calidad.
The Times Higher Education World University Rankings publicó el listado para el próximo
año de las mejores universidades en el mundo. Tuvo en cuenta 13 métricas previamente
establecidas entre las que se encuentran el entorno de enseñanza, búsqueda, influencia en la
investigación, perspectiva internacional y transferencia de conocimiento. El listado lo
encabezó la Universidad de Oxford al obtener un puntaje general de 94,3, seguida por la
Universidad de Cambridge y el California Institute of Technology. Las universidades
colombianas: Javeriana, Los Andes, Antioquia, Rosario y Nacional aparecieron entre las mil
mejores, hecho que habla por si solo de la gran evolución de la educación superior en el país.
Los puntajes totales obtenidos por las tres instituciones locales destacan la influencia en la
investigación y transferencia de conocimiento, justo dos elementos en los que debe progresar
más la educación universitaria. No solo se trata de tener grandes campus y edificios, sino
enfocarse a la investigación, las patentes y el impacto social o de entorno y eso solo se logra
con un cuerpo docente bien calificado que marque la diferencia. Si miramos las cosas a nivel
regional vemos que Brasil tiene 21 universidades dentro del ranking, seguido por Chile con
13 instituciones, Colombia cinco, Venezuela dos universidades y Perú, Costa Rica y
Argentina con una sola.
Un punto importante para destacar es que entre las cinco universidades locales se metan dos
instituciones de carácter público, la Nacional y la de Antioquia, un hecho elocuente que habla
bien del manejo educativo de lo público. Hay muchos retos que tienen que ver con las
políticas públicas en materia educativa, la primera es potenciar los beneficios tributarios de
las universidades de calidad; el otro es trabajar más en la calidad de los profesores y en la
conexión de estos con el mundo real de las empresas, y el tercero es impulsar como política
de Estado el programa de Ser Pilo Paga, mediante el cual se garantiza que a las universidades
lleguen los mejores y que éstos puedan acceder a las mejores universidades quizá a cambio
de mantener las exenciones tributarias. Pero quizá lo más importante es avanzar en la calidad
de los profesores.
6 de septiembre
No podemos ser inferiores a la visita del Papa
Más de medio siglo de guerra hizo que muchos perdieran su capacidad de asombro, hoy con
el Papa aquí en nuestro país, cabe un espacio de reflexión
EditorialLR
La máxima autoridad de la iglesia católica, el Papa Francisco, está en nuestro país y ese
hecho histórico inmenso debe hacernos reflexionar como Nación, para construir el verdadero
futuro en paz y reconciliación para el bien de las próximas generaciones de colombianos. ¿Y
por qué es importante esta visita papal? Es la tercera vez, que quien ocupa el más alto cargo
del cristianismo universal, viene a Colombia en condiciones muy distintas. El primero fue
Pablo VI quien en 1968 visitó a Bogotá, capital de un país casi rural de mayorías católicas.
Con el paso de los años, y bien entrada la década de los 80, vino Juan Pablo II en 1986; uno
de los momentos más malos de un país sufrido acosado por el crecimiento del narcotráfico, el
accionar de las guerrillas y las inclemencias de la naturaleza. El Papa polaco era un pastor por
naturaleza que hoy está elevado a los altares como santo de la iglesia católica. Sus prédicas
aún son recordadas por los católicos en las ciudades intermedias que visitó en su momento
como Popayán y la desaparecida población de Armero, en Tolima. Fue un momento pleno
donde la presencia papal ayudó a la fugaz unión entre los colombianos para zanjar algunas
diferencias, pero la fragilidad de la sociedad, el paso de lo rural a lo urbano, los
desplazamientos internos, los gobiernos erráticos, la desigualdad y el crecimiento del
narcotráfico, nos arrojó de nuevo a la permanente coyuntura de confrontación social, política
y económica con la que hoy convivimos. Ahora está aquí Francisco, el primer Papa
latinoamericano que ha roto los moldes del Vaticano tradicional; que habla nuestro idioma y
quien se ha conectado de una manera distinta con las nuevas generaciones. Es un gran líder
que genera muchos comentarios positivos y negativos a su paso y del cual esperamos
palabras sabias que nos lleven a la reflexión profunda como personas, colectivos y a la
sociedad en general.
Esta semana vienen varias jornadas espirituales en las que invitamos a oír más y a hablar
menos. No podemos desconocer que el Papa está aquí; que ha venido a predicar; y nos
hablará como colombianos -de tu a tu- con el conocimiento profundo que tiene de nuestra
situación política y regional, no solo como argentino, católico y jesuita, sino como líder
espiritual de la mayoría de colombianos. Es un momento histórico que debemos
desmediatizar y quedarnos con sus palabras de fuego que lo han llevado a ser una de las dos o
tres personas más influyentes del mundo. No en vano (caso que no es menor) la misma
guerrilla del ELN ha decido avanzar en un cese al fuego bilateral como principio de una gran
reconciliación. En pocas palabras es un momento de grandeza y no podemos ser inferiores a
la visita de un Papa. Ya le oiremos sermones profundos hechos a la medida para nosotros,
aquí en Bogotá, Medellín, Villavicencio o Cartagena. En lo económico, Francisco ha
reiterado en distintos escenarios que “necesitamos rechazar una concepción mágica del
mercado, que sugeriría que los problemas pueden ser solucionados simplemente con un
incremento en las ganancias de empresas o individuos. ¿Es realista esperar que aquellos que
están obsesionados con maximizar las ganancias se detendrán a pensar en el daño climático
que dejarán a las futuras generaciones? (…) En una palabra, los negocios reciben ganancias
calculando y pagando sólo una fracción de los costos involucrados. Pero sólo cuando ‘los
costos económicos y sociales de terminar los recursos ambientales compartidos sean
reconocidos con transparencia y cargados completamente por aquellos que los usan, no por
otras personas o generaciones futuras’, pueden ser consideradas acciones éticas”.
5 de septiembre
El salvaje oeste de las redes sociales
Las redes sociales tal y como hoy funcionan no tienen futuro si no existe un férreo control a
las noticias falsas y los ataques anónimos
EditorialLR
Es un hecho que la fiebre de informarse a través de las redes sociales empieza a bajar, al
tiempo que crecen las notas falsas, los bulos, los anónimos, las injurias, las calumnias y toda
clase de atropellos en contra de empresas y personas, causando graves perjuicios a la
reputación corporativa y a la vida de los individuos. Primero fue Facebook, la exitosa red
social que puso filtro para evitar ahondar en el germen de su autodestrucción. Ahora es
Twitter, empresa pionera del llamado microblogging, que ha actualizado sus términos de
servicio para protegerse de las noticias falsas, esos noticias falsas que se disfrazan de
información real en plataformas al alcance de todos a través de teléfonos celulares y
computadores.
Twitter, que hoy agrupa a unos 330 millones de usuarios activos mensuales, obligará a cada
uno de sus tuiteros a ser “responsable del uso de los servicios y de cualquier contenido que
proporcione, incluyendo el cumplimiento con las leyes, reglas y normas aplicables (…) No
ratificamos, apoyamos, reafirmamos ni garantizamos la veracidad, precisión o fiabilidad de
ningún contenido o comunicación publicada por medio de los servicios [de Twitter], ni
ratificamos ninguna opinión”. Para la empresa, los tuits en su plataforma van “son
responsabilidad única de la persona que lo origina. Puede que no monitoricemos ni
controlemos el contenido publicado por medio de los servicios [de Twitter], y no podemos
hacernos responsables de dicho contenido (…) El usuario puede exponerse a contenido que
puede resultar ofensivo, dañino, inexacto o inapropiado de cualquier otra forma, o en algunos
casos, a publicaciones que puedan haber sido interpretadas erróneamente o que puedan ser
engañosas (…) La plataforma se reserva el derecho a eliminar sin previo aviso contenido que
integre violaciones de derechos de autor o de marcas comerciales, suplantación de identidad,
conducta ilícita o acoso (…) al enviar, publicar o mostrar contenido a través [de Twitter], nos
otorga una licencia mundial, no exclusiva, libre del pago de derechos (con derecho a
sublicencia) para usar, copiar, reproducir, procesar, adaptar, modificar, publicar, transmitir,
mostrar y distribuir dicho contenido en todos y cada uno de los medios de comunicación o
métodos de distribución posibles (conocidos ahora o desarrollados con posterioridad)”.
El debate está servido, no solo en los medios de comunicación, sino en las instituciones de
control y vigilancia que cada día reciben en mayor cantidad las denuncias sobre material
anónimo dañino de la reputación empresarial. Quienes defienden la vigencia de la ley del
salvaje oeste en las redes sociales, olvidan de tajo la evolución de los medios, además de
reflexiones influyentes como la de Umberto Eco quien argumentó desde la academia que “el
fenómeno de Twitter es por una parte positivo, pensemos en China o en Erdogan. Hay quien
llega a sostener que Auschwitz no habría sido posible con internet, porque la noticia se habría
difundido viralmente. Pero por otra parte da derecho de palabra a legiones de imbéciles (…)
Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban solo
en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados
rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión
de los idiotas”.
4 de septiembre
El Efecto Francisco
La semana que inicia es histórica para el país, no solo por la visita de Francisco, sino porque
comienza un complejo camino para consolidar la paz
EditorialLR
Comienza la semana número 36 de 2017, un tiempo especial que estará marcado por la visita
del Papa Francisco, una efemérides muy importante desde el punto de vista de formación de
opinión pública, máxime si se tiene en cuenta que es la primera que el primer jerarca de la
iglesia católica viene a una Colombia en un momento disruptivo, marcado por la terminación
oficial de un conflicto interno de medio siglo; también porque el Papa viene en unos días que
no somos noticia internacional por ser víctima de una tragedia masiva o un desastre natural.
Es casi una constante que los papas visiten países latinoamericanos atribulados por problemas
de orden público, por extrema pobreza o porque han sido castigados por la naturaleza. Esta
visita es muy distinta a las anteriores, se da en otro marco, uno diametralmente opuesto al que
tuvieron que presenciar Pablo VI en 1968 y Juan Pablo II en 1986; la Colombia de hoy
atraviesa por un momento histórico de cambio de época, que solo se verá con elocuencia
cuando pasen los años y nos demos cuenta que el capítulo de las guerrillas narcotraficantes se
empieza a cerrar, y contra toda incredulidad, éstos otrora temibles delincuentes se la juegan
por hacer política de frente, de cara al país, que los mira con cierto grado de desconfianza y
visos de temor por la idea de Estado que quieren desarrollar cuando accedan a los poderes
locales, regionales o nacionales.
Desde que el Papa jesuita argentino fue elegido el 13 de marzo de 2013, los colombianos han
esperado su visita, no solo por lo que representa para Latinoamérica en el mundo católico,
sino porque es verdaderamente un líder que mueve masas con su especial estilo de conectar
con la gente y de decir cosas a los dirigentes que sus antecesores simplemente omitieron por
ser políticamente incorrectas. Esta primera semana de septiembre estará centrada en las
palabras de Francisco, quien sin duda alguna, lanzará mensajes marcados con fuego que a
muchos les gustará escuchar. Su formación jesuítica y la idea que tiene sobre la doctrina
social de la iglesia lo llevará a plantear nuevos escenarios de debate, que muchos pretenderán
usar para soplar sobre el fuego político que crece por estos días.
La Colombia que visita Francisco es un país muy caldeado en lo político, social y económico;
no solo porque vivimos un complicado panorama electoral de cara a las elecciones para el
Congreso y la Presidencia del próximo año, sino desde lo social por la creciente indignación
nacional por los brotes de corrupción pública que se han destapado en las altas cortes y entre
habituales senadores. En lo económico, seguramente el Papa reforzará el mensaje sobre la
deuda pendiente de América Latina de reducir la pobreza y disminuir las diferencias entre
ricos y pobres; es quizá un cliché, pero se va a reforzar el mensaje europeista de que gran
parte del problema es que los ricos son muy ricos y los pobres muy pobres. Será un bello
momento para oír del Papa lo que ya sabemos desde la banca multilateral en la esfera
económica, pero dirá palabras más humanas, más espirituales que escucharán millones, no
solo de colombianos, sino de latinoamericanos.
El Efecto Francisco tendrá consecuencias en todos los rangos de acción humana y debemos
estar dispuestos a dar pequeños giros en pos de un futuro mucho mejor.
3 de septiembre
2 de septiembre
No todo se soluciona con más ministerios
No puede haber un ministerio de turismo o uno de petróleos a pesar de que son problemas o
alternativas que debe explorar la economía
EditorialLR
La campaña por la Presidencia de la República poco a poco empieza a coger más temperatura
y las propuestas del casi medio centenar de aspirantes a suceder a Juan Manuel Santos, tiran
sobre el debate público ideas aisladas, efectivistas o populistas, para mirar cuáles tienen eco y
para desde allí redondear sus propuestas económicas, que dicho sea de paso, han sido
bastante pobres en lo que va del camino a la Casa de Nariño.
Todo político activo y de profesión, más la inmensa mayoría de las personas que han vivido
del erario público por generaciones siempre ven en el presupuesto o las arcas nacionales,
regionales o locales, la alternativa más expedita para materializar sus ideas de políticas
públicas; pocas veces miran las cosas desde lo privado o el exterior, para reformar o
solucionar errores; de allí que el Estado tenga mal formaciones crónicas de vieja data que
hacen lento, poco competitivo, a veces corrupto y en la mayoría de las ocasiones capturado
por intereses politiqueros el engranaje de lo público. Se hacen propuestas para los medios de
comunicación, ahora para las redes sociales, sin analizar sus palabras y mucho menos hacerle
un modelo social o económico. Y lo peor, todo lo pretenden solucionar con nuevas
instituciones públicas, bajo varios nombres: agencias, altas consejerías, despachos,
viceministerios, superministerio o simplemente ministerios.
Ya se escuchan campanas que resuenan o advierten la llegada de un ministerio de turismo, de
la mujer, de petróleos, de producción agropecuaria, del mar, del agua y hasta de la pequeña y
la mediana industria; también quieren revivir algunos el de desarrollo económico, como si
muchos de estos temas no fueran transversales, pero lo más incoherente es que quienes
hablan de nuevos ministerios en alguna ocasión se han quejado de la burocracia y que están
comprometidos con los ahorros fiscales. Está claro: nada se soluciona con más ministerios.
Sólo miremos la historia reciente de los ministerios fracasados como el de Protección Social
que intentó agrupar muchas cosas y que a la postre se hizo inmanejable. Lo cierto es que los
viceministerios deben tener mayor protagonismo en el Ejecutivo y jugar un papel más
transversal en las soluciones de los problemas. Quizá lo más disperso en el funcionamiento
estatal es la temática que maneja el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo con todos
sus viceministerios o el Ministerio de las Tecnologías, Mintic, que hasta tiene funciones de
vigilancia a los servicios de envío de dinero, es decir, le pisa funciones a la misma
Superintendencia Financiera. Son varios los ministerios que necesitan una urgente cirugía, no
para clonar burocracia y sacarle “hijuelas”, sino para volverse más competitivos. Ojalá los
aspirantes a ser presidentes y los mismos congresistas que deben hacer campaña por sus
curules, tengan muy claro que el Estado debe hacerse más eficiente, más pequeño, con
mayores controles y eliminar tanta burocracia que se lleva una buena tajada de los impuestos.
Por ejemplo estas perlas: ¿es necesario que algunos ministerios tenga oficina de protocolo?
¿Por qué los funcionarios no legalizan viáticos o gastos de representación? ¿Por qué los
funcionarios de segundo nivel tienen chofer? ¿Por qué hay nóminas paralelas? ¿Quién ronda
los presupuestos administrativos? ¿Quién monitorea las inversiones menores en compras o
servicios publicitarios? Son muchas las preguntas sobre los manejos presupuestales de los
ministerios que no tienen dolientes.
Todo esto va al oído de las personas que quieren ser presidentes de la república, para que sus
propuestas sobre nuevas estructuras del Estado pasen primero por un análisis profundo de
políticas públicas.
1 de septiembre
Los meses del “bre” pintan mejor
Contra todas las apuestas el Emisor mantiene la tendencia de bajar tasas de interés, acción
que promete una recuperación del consumo para final del año
EditorialLR
Una de las características que ha tenido la economía colombiana es su capacidad de ir en
paralelo casi sin inmutarse o dejarse afectar de las críticas situaciones de orden público que
sacudieron al país durante más de medio siglo; ahora el país está atravesando una dura
tormenta de corrupción que sacude a los poderes legislativos y judiciales, y todo parece
indicar hasta ahora que la situación no será la excepción, y a pesar de todo, el ritmo de la
economía empezará a recuperarse, a salir del ciclo crítico de las vacas flacas.
Ayer se conocieron las cifras de desempleo y son relativamente buenas, por lo menos no
aumentaron los desempleados y se generaron nuevos puestos de trabajo. En julio la tasa de
desempleo se ubicó en 9,7% completando cinco periodos con cifras en un solo dígito y la de
participación llegó a 63,7% y la de ocupación a 57,5%. El número de ocupados llegó a 22,07
millones de personas, es decir 373.000 más que en el mismo periodo del año anterior. Para la
misma fecha del año pasado, la tasa marcaba 9,8%. El comercio, el sector hotelero, así como
los servicios comunales, sociales y personales están demandando mano de obra, situación que
se mantendrá hasta bien entrado el fin de año. Bien se puede plantear que el rumbo de la
economía empieza a girar hacia terrenos mejores, una vez se entra a los meses terminados en
“bre”, tiempo caracterizado por las crecientes expectativas de consumo familiar y vacaciones.

Y si a esta situación positiva del mercado laboral se suma la acción decidida del Banco de la
República de seguir bajando las tasas, los mensajes son contundentes y se verán reflejados en
el consumo en especial. El Emisor redujo su tasa de interés 25 puntos básicos, con lo cual la
tasa de intervención quedó en 5,25%, es el punto más bajo desde noviembre de 2015. La
decisión monetaria se toma gracias a que el Índice de Precios al Consumidor y los elementos
sensibles a la tasa de cambio siguen mejorando. Ahora el problema que enfrentan las
autoridades económicas es lograr que esas reducciones se transfieran al consumidor, pues de
nada vale que el sistema financiero goce de buenas tasas y los cuentahabientes no logren
beneficiarse. En ese sentido se cambió la manera de que la Superintendencia Financiera
certifica la tasa de usura, pasando de ser trimestral a mensual, y el impacto ya se nota al
menos en 75 puntos básicos al bajar de 32,97% a 32,22%, según el último registro. Lo mismo
se observa en las tasas para los créditos hipotecarios que se centran en ofrecer entre 8,9% y
11%, porcentajes que no se veían hace varios años y que redundarán en beneficio del sector
de la construcción.
Hay un tercer detalle que nos permite observar un mejor remate de este 2017 que poco a poco
llega a su final. Se trata del plus inflacionario que han tenido los consumidores luego de que
la variación de los precios se redujera casi tres puntos básicos, si se compara con los
incrementos salariales que estuvieron por encima de 7% en muchos casos. En teoría, el
ingreso de las familias durante los últimos meses debe sentir un alivio vía precios, situación
casi imperceptible en las grandes cuentas, pero sensible para el bolsillo de la mayoría de las
personas de menores ingresos. Un punto final: el pesimismo presente en los últimos meses
también cede y esa dinámica crecerá hasta llegar al final del año.
31 de agosto
Barranquilla y su compromiso con el Caribe
Barranquilla tiene el principal compromiso económico con el caribe tras concentrar la mayor
producción industrial y el menor desempleo
EditorialLR
Los principales indicadores económicos demuestran que el Caribe tiene con qué ser una de
las regiones más pujantes para la economía nacional. Dejando de lado los problemas políticos
y de corrupción, que no son ajenos a otras regiones del país, la Costa Caribe tiene en la
infraestructura uno de sus grandes motores económicos. De los siete departamentos que
conforman esta zona del país, solo La Guajira no reportó crecimiento del PIB en 2016, de
hecho, tuvo una desaceleración de 2,4%. En contraste, Bolívar lideró el listado nacional con
una variación de 11,4% y una participación de 4,2% en el PIB nacional, según las más
recientes cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).
Atlántico es el segundo en la lista con una tasa de incremento de 4,1% y participación de
4,2%, y en tercer lugar está San Andrés y Providencia que creció 3,6% el año pasado, todos
por encima de la variación del PIB nacional. Al analizar las cifras de desempleo la región
también queda muy bien parada. La tasa de desempleo en Santa Marta es la segunda más baja
de las 23 ciudades que evalúa el Dane con una variación de 8,2%, Barranquilla es la tercera y
se ha mantenido ahí en lo corrido del año con una tasa de 8,4%. En su orden siguen Sincelejo
que tiene una tasa de 9,6%, Cartagena, capital de Bolívar, también está por debajo de la
media con 10% y solo Montería con 11,8% está por encima del promedio.
El problema a enfrentar es el de la pobreza ya que según las cifras más recientes, en el Caribe
hay 516.000 hogares en pobreza extrema, que representan 38% del país. Cartagena es una de
las ciudades con mayor índice de pobreza tal como lo reveló una investigación del Banco de
la República. Esta ciudad es la tercera con más pobreza, después de Cúcuta y Montería. La
pobreza monetaria llegó a 29,1% mientras que la extrema pasó a 5,5% y según el estudio del
Emisor se necesitarían $1,9 billones de inversión para erradicar la pobreza extrema.
En el plano productivo, las oportunidades son muchas. Los empresarios tienen claro que la
posición geográfica de la región es clave si quieren sacar provecho del comercio exterior,
pues tienen la ventaja de tener dos zonas portuarias. Si se miran los resultados empresariales
de 2016, se tiene que en Atlántico radican algunas de las corporaciones con mayores ingresos
como Avianca, que en el listado de las empresas con más ventas ocupó el puesto seis;
Olímpica, ubicada en el puesto 15, y Electricaribe, que está en el lugar 19, según la
Superintendencia de Sociedades.
Pero también están otras empresas como Reficar, con sede en Cartagena, que es una de las
empresas más grandes del país en el lugar 12 en Colombia. Otros ejemplos son Promigas,
Prodeco, Monómeros, Tecnoglass, Sempertex, entre otras. De los siete departamentos,
Atlántico concentra 58,5% de las 1.000 empresas más grandes del país, seguido de Bolívar
con 24,4% y Magdalena con 8,4%. En tres sectores se concentra la actividad económica de la
zona: manufacturas, comercio al por mayor y al por menor y transporte y almacenamiento.
En el plano empresarial la tarea la tiene Barranquilla, ciudad que es considerada por sus
administradores como la capital del Caribe. El compromiso económico que tienen los
empresarios no es ajeno a estos pues las principales compañías ya tienen la estrategia para
hacer crecer a la región.
30 de agosto
A golpe de Kim Jong-un y Harvey
Los meses terminados en “bre” estarán marcados por los coletazos de las tensiones entre
Trump y Kim Jong y las consecuencias del huracán Harvey
EditorialLR
Lo que le faltaba a la economía global para seguir aplazando su recuperación plena acaba de
aparecer en el escenario político con la crisis de Corea del Norte y la naturaleza puso otro
palo en la rueda con los estragos ocasionados por el huracán Harvey en Estados Unidos. Las
cosas se enrarecen y todo apunta a que el final del año no será tan suave como se preveía, se
teme que una reacción bélica del gobierno de Trump en la cuenca del Pacífico lleve al mundo
a un escenario de prevenciones comerciales, panorama que en nada ayuda a la recuperación
económica. Y si a esto se suman los costos económicos del huracán, más su impacto en los
precios del petróleo, pinta un tiempo raro en el cual todo puede ocurrir.
El Presidente de Estados Unidos ha amenazado en todos los tonos a su homólogo de Corea
del Norte, Kim Jong-un, por sus maniobras militares y constantes disparos de misiles cerca de
países como Japón. Si esta situación pasa a otro nivel de tensión, tendrá consecuencias sobre
la economía y particularmente en los precios de los commodities. El primer afectado será el
petróleo, cosa que tiene impactos agridulces sobre las cuentas colombianas, pues somos
productores pero estamos expuestos al variante costo de la gasolina interna, que dentro de su
fórmula tiene un componente que depende del valor internacional del combustible. No solo
por el lado del crudo se afectaría a la economía colombiana por un eventual escalamiento de
una crisis en la cuenca del Pacífico, sino por el freno que le pone a la integración económica
en esa región.
Cuando se posesionó Trump, al comienzo del año, suspendió el plan de tratados comerciales
en Asia, acción política que empañó la dinámica del Foro Apec, al cual le ha apostado
Colombia desde hace ya varios lustros. Si todo se enrarece, la ilusión del Pacífico se
desmorona o queda aplazada por otros años más. Si vemos la tensión entre Estados Unidos
con Corea del Norte como un asunto distante a nuestra realidad, podemos equivocarnos en
nuestras proyecciones para los años venideros.
Adicionalmente, el aumento de la tensión entre la potencia norteamericana y el país asiático
tiene un efecto potente en el peso colombiano, por cuenta de que los inversionistas buscan
activos de refugio y se alejan de los que son considerados más riesgosos, como las monedas
de los mercados emergentes. Así, un mayor escalamiento del conflicto no solo traería la
postergación del sueño de llegar a los mercados asiáticos, sino que nos pondría, nuevamente,
a hacer cuentas con un dólar fuertemente al alza.
Por si fuera poco con la tensión en Asia, en este hemisferio también hay problemas que
ponen a barajar de nuevo las cartas económicas. Houston es una de las capitales petroleras del
mundo, y los desastres que está dejando a su paso la tormenta tropical Harvey van a pasarle
su cuenta de cobro al oro negro. Casi uno de cada cinco barriles de petróleo que se refinan en
Estados Unidos salen de las costas de Texas y Luisiana, que son las afectadas por Harvey, y
según estimaciones de Bloomberg, unos 2,3 millones de barriles han dejado de ser
procesados cada día, con lo que aumentan los inventarios y cae el precio del crudo.
Finalmente, habrá que ver cómo termina de reaccionar el gobierno del presidente Trump para
resolver los múltiples problemas económicos internos que le traerá la reparación de los daños
que deja Harvey, que se estiman, solo en seguros, en unos US$20.000 millones.
29 de agosto
En la ruta de estudiantes de alta calidad
No cabe la menor duda que la universidad colombiana va por buen camino en materia de
rankings, pero hay que mejorar más en calidad de egresados
EditorialLR
Si algo ha mejorado en Colombia en las últimas décadas es la calidad del grueso de las
universidades tradicionales. Las causas de la mejoría generalizada en la educación superior
son variadas, pero las principales son tres: la competencia interna que cada día es más
sofisticada; las posibilidades y alternativas que brindan las universidades en el exterior y los
avances de la educación en línea, de la mano de las nuevas tecnologías. Todo lo anterior ha
hecho que se forme una suerte de “Ivy Leagues” como sucede en otros países desarrollados;
un grupo de universidades que siempre están presentes en los primeros 10 lugares en todos
los rankings y listados, generando una competencia sana y en el fortalecimiento de unos
referentes en profesiones, profesores, edificios, entre otros. Todos esos elementos que hacen
que una universidad se cuente entre las mejores de Colombia y el mundo. Hasta hace una
década ninguna universidad colombiana, ni pública ni privada, aparecía en los listados
internacionales ni se destacaban como instituciones. Esa época oscura ha pasado y desde hace
un poco más de un lustro, hay tres o cuatro universidades entre las 300 mejores del mundo y
se escalan puestos cuando el termómetro de la calidad se aplica solo en Latinoamérica.

Solo Brasil, México y Chile metían varias de sus instituciones entre las mejores y los
nombres de las colombianas brillaban por su ausencia. Ahora, tres universidades siempre
están entre las cinco primeras, mídanse por donde se midan: Universidad Nacional,
Universidad de Los Andes y Universidad Javeriana, que han hecho enormes tareas en
acreditaciones locales; millonarias inversiones en profesores con doctorados; mejoramiento
de campus y edificios y en la producción de ciencia pura como registro de patentes, artículos
indexados y participación en investigaciones disruptivas.

El Ministerio de Educación ha hecho un buen trabajo a lo largo de los últimos años,


exigiéndole a las universidades sus acreditaciones y sobre todo al trazarles un plano inclinado
que vaya en beneficio de los estudiantes. No nos cabe la menor duda que un médico,
abogado, economista o arquitecto recién egresado es mucho más cualificado que uno de hace
una década, pues las universidades han mejorado en todas sus dimensiones. En las
universidades se rompe con el viejo cliché de que todo tiempo pasado fue mejor, pero quedan
muchas tareas por realizar: avanzar en la calidad total en los estudiantes y futuros
profesionales, en esferas tan diversas y poco cuidadas como la ética, el bilingüismo, labores
sociales y la competitividad internacional de los egresados. De nada vale graduar a miles de
nuevos profesionales cada año si estos no están preparados para trabajar en cualquier país o
para decidir de cara al bien común cuando se está inmerso en un acto de corrupción. Los
nuevos profesionales deben ser los abanderados de la transparencia para que combatan el
flagelo de la corrupción que tanto dañó las viejas generaciones.
Y queda un imperativo, tan importante como los anteriores: hay que trabajar en mejorar las
universidades de las ciudades diferentes a Bogotá, pues el grueso de las “Ivy leagues” están
en la Capital, incluso hay grandes capitales que no tienen una sola universidad de calidad o
acreditada. En la llamada provincia está todo por hacer.
27 de agosto
26 de agosto
La economía brilla por su ausencia
Los acuerdos de paz y las rencillas políticas internas hacen que los presidenciables no
profundicen los temas de su agenda económica
EditorialLR
Lo más fácil es volver a titular esta nota editorial con el cliché: “es la economía, estúpido”
(“the economy, stupid”), la legendaria frase de campaña electoral que llevó a que Clinton
derrotara a Bush en las elecciones por la Casa Blanca de 1992; simplemente el exgobernador
de Arkansas conectó con la gente hablando de su bolsillo, de los impuestos, de los empleos, y
de no preocupar más a los electores estadounidenses con asuntos bélicos, cansados de las
guerras crónicas. Algo parecido sucede en Colombia de cara a las elecciones presidenciales
de mayo de 2018; la multitud de presidenciables que han dejado saber su intención de ser
presidentes, hablan en exceso de los acuerdos de paz, de frivolidades de sus vidas, de la
corrupción, del voto joven y hasta de sus mascotas, pero casi siempre evaden a los periodistas
cuando les preguntan sobre las tesis económicas que aplicarán o pondrán a andar cuando
lleguen a la Casa de Nariño. Son tantos los candidatos que ya no caben en los diferentes foros
y eventos gremiales a los que se invitan; el tiempo para sus exposiciones es muy corto y no se
pueden confrontar sus posiciones sobre temas neurálgicos para el país como la propiedad
privada; el régimen tributario; las políticas de empleo; los tratados de libre comercio; el libre
mercado; la pobreza; la desigualdad o cosas más coyunturales como el crecimiento del PIB,
la tasa de cambio, la canasta básica, y lo mejor, quiénes serán sus asesores económicos; es
decir, quiénes estarán detrás de sus modelos para llevar las riendas de Hacienda, Salud,
Industria o Agro, esas carteras que serán fundamentales para el futuro de la Colombia
económica. Hasta ahora, el debate político está dedicado a otra cosa y no a estimular la
economía. Y lo peor el Gobierno Nacional ha caído en ese juego, como si viviera una
reelección. El Presidente y sus ministros deben aislarse de la contienda y tratar de entregar
una economía saneada, no dejar la “olla raspada” como siempre ocurre.
Hay demasiada incertidumbre en el manejo económico para los próximos 12 meses a raíz del
proceso electoral y el país económico está perdiendo el momento para atraer inversiones o
estimular a los empresarios locales para hacer inversiones locales en regiones atrasadas o
ciudades intermedias. Ni el Gobierno saliente está jugado por el crecimiento, ni los
candidatos se han metido en el cuento de la economía, mucho menos han afinado sus
propuestas de cara a las cruciales elecciones.
La confianza del consumidor y de los inversionistas está por el piso, no están dadas las
condiciones para creer en que todo va a mejorar y eso no es culpa de la economía
internacional, sino de situaciones políticas domésticas. Nadie defiende la actividad minero
energética; las multinacionales de estos sectores se han convertido en el imaginario popular
en enemigos y los defensores de las petroleras y las mineras no hablan por miedo a perder
popularidad. Más escasa es la vehemencia de los ministros a la hora de defender el aporte
histórico del petróleo y el carbón, por ejemplo. Bien le vendría a los casi cuarenta
presidenciables que hicieran unos retiros espirituales económicos para que afinen sus ideas de
campaña en lo que tiene que ver con el consumo, las finanzas personales, el empresarismo, la
vivienda, la movilidad y todas esas cosas del día a día que desvanece el eterno conflicto y el
orden público.
25 de agosto
Deporte y negocio, el matrimonio del siglo
La pelea de esta noche trata de revivir el boxeo como deporte de masas y más que eso un
gran negocio que moverá más de US$500 millones
EditorialLR
El mundo del entretenimiento se ha concentrado en los últimos años en el deporte,
especialmente en el fútbol, momento que ha opacado el tradicional contenido del ocio o
tiempo libre, siempre vinculado a la literatura, la música, el teatro, al cine y más
recientemente a navegar en internet o mirar redes sociales. Atravesamos por la época dorada
de los deportes como máxima expresión del espectáculo, entretenimiento y negocio. El
fútbol, el ciclismo, los deportes de motor (carros y motos), el atletismo, la natación el
basquetbol, son las prácticas deportivas que más espacio han abierto en la franja personal del
entretenimiento, convirtiéndose en verdaderos motores de desarrollo económico en todos los
países, al punto que organizaciones como la Fifa, que agrupa a más naciones que la misma
ONU, 195 y 150, respectivamente; incluso la Federación tiene más influencia en los
gobiernos, en las sociedades y en los consumidores que los políticos.
Pero hace solo algunas décadas en los deportes con más seguidores se encontraba el boxeo,
una práctica deportiva bastante salvaje en la que dos hombres se enfrentan a golpes hasta que
uno caiga en la lona o sea derrotado por puntos. Nuestros primeros héroes internacionales
deportivos (con excepciones en el ciclismo) fueron boxeadores: Pambelé, Rocky Valdés o
Happy Lora, colombianos que brillaron en el deporte más polémico en su esencia misma y
que más tarde fue opacado por las apuestas amañadas en los grandes centros de esta práctica
como fueran Las Vegas y Mónaco. Los boxeadores eran los referentes de los años 70, 80 y
90, hasta que el fútbol y el ciclismo volvieron por sus fueros y sepultaron las ilusiones de los
jóvenes que querían abrirse camino con sus puños. Y ese ocaso no solo se vivió en Colombia,
sino en todo el mundo. El boxeo fue estigmatizado como “práctica salvaje” que se movía en
un ambiente espeso y fue desapareciendo de los televisores y de los espectáculos públicos.
Las nuevas generaciones no son seguidoras del boxeo como sus padres y abuelos. No
obstante, la pelea de esta noche abre paso a una nueva vida de esta práctica. Dice el Financial
Times: “Floyd Mayweather y Conor McGregor se enfrentarán en un combate que generará
una de las mayores recaudaciones de la historia. Los promotores confían en que las ventas
por los derechos de emisión batan cifras récord. Mayweather es uno de los mejores
boxeadores de su generación, mientras que el irlandés McGregor es un luchador de artes
marciales que ha dominado el Ultimate Fighting Championship, UFC (…) Datos de la UFC
apuntan que la pelea superará los US$410 millones que se alcanzó la de Mayweather versus
Pacquiao (…) Se estima que los ingresos globales de emisión sobrepasen US$500 millones
(…) IMG vendió 63 contratos de derechos de emisión de la pelea en 200 países (…) La pelea
tendrá cobertura online en Apple TV y dispositivos como Xbox o PlayStation (…)
Mayweather puede ganar US$100 millones, mientras que McGregor se embolsaría US$75
millones”. El mundo del deporte está cambiando a golpe de ingresos y cada vez hay más
prácticas deportivas que amenazan el fútbol o al ciclismo y claramente dejan ver que vivimos
el crecimiento sin freno del deporte hecho negocio global, generando nuevos ídolos o
referentes sociales para la juventud de todos los países.
24 de agosto
Instituciones por encima de las personas
La situación de Luis Fernando Andrade ha despertado solidaridad, pero debe entenderse que
primero están las instituciones que las personas
EditorialLR
El presidente saliente de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, Luis Fernando
Andrade, debe sentirse orgullo del respaldo brindado por algunos empresarios y varios de sus
funcionarios, ante la situación por la que está atravesando, luego de renunciar a su cargo
pocas horas antes de que la Fiscalía le imputara cargos y pidiera medida de aseguramiento en
su contra, todo en el marco de la investigación por el escándalo de sobornos de la
constructora brasileña, Odebrecht.
Andrade ha sido muy eficiente en su gestión al frente de la naciente Agencia y por varios
años fue calificado como uno de los mejores funcionarios del Gobierno Nacional. La
credibilidad y seriedad que trasmitía a los jugadores de la banca y los constructores, era uno
de los valores con que el país contaba en el camino por avanzar en competitividad en las
autopistas y aeropuertos bajo el esquema de 4G; por eso sorprendió su vinculación a la trama
de sobornos en que se halla su entidad. Cabe aclarar que el funcionario goza de confianza no
solo de los empresarios sino del mismo Gobierno, pero las fallas se dieron en su entidad y
alguien debe responder por la situación.
Pero una cosa es lo que suceda en el futuro con Andrade y otra muy distinta a lo que pase con
la ANI. Lo primero está en manos de la justicia y esperemos que actúe en derecho y pase lo
que tenga que pasar de acuerdo con el grado de responsabilidades. Otra muy distinta es la
entidad en sí misma y su papel en el desarrollo de la infraestructura que debe seguir adelante
a pesar de la crítica situación de Andrade y sus más cercanos. Las llamadas 4G, el desarrollo
de los puertos y los aeropuertos más la red de telecomunicaciones tecnológicas necesitan de
una Agencia Nacional de Infraestructura a prueba de personas, una entidad que trascienda los
errores humanos. No importa quién esté en esa oficina, debe haber un compromiso por hacer
las cosas bien, de acuerdo con la ley, pues a nadie le cabe la menor duda de que si el país
camina en el mejoramiento de las vías, los acueductos, la navegación fluvial, los trenes, etc.,
a todas las generaciones futuras les irá mejor. Dicho de otra manera, la ANI no se puede parar
por la tragedia de su único presidente que se ha visto envuelto en uno de los episodios más
sonados de corrupción de la historia latinoamericana.
Hoy se sabrá si el exfuncionario tendrá que responder legalmente por las diferentes
irregularidades en la firma del otrosí suscrito el 14 de marzo de 2014, para la construcción de
la vía Ocaña-Gamarra, firmado entre la Agencia y el concesionario de la Ruta del Sol II, que
hacía parte de la brasilera Odebrecht. A su sucesor, el dos veces ex viceministro de
Transporte y de Hacienda, Dimitri Zaninovich, le tocará asumir este relevo con la misma
exigencia tecnocrática que su sucesor, pero con los ojos bien abiertos entre sus colaboradores
para no caer en la misma situación.
Ser un funcionario tiene sus riesgos, máxime cuando no se viene de la política tradicional y
tampoco se quiere hacer una carrera para convertirse en representante, senador, gobernador o
alcalde; esos son los funcionarios más valiosos, esos que no tienen precio electoral; al tiempo
que son los más descuidados con las trampas que les ponen los lobbistas, los parlamentarios,
los barones electorales y ahora las grandes empresas que buscan, a cualquier precio, quedarse
con partes de la contratación estatal.
23 de agosto
“Desodebrechizar” las vías terciarias
Hay más de 150.000 vías terciarias que unen pequeños municipios con grandes ciudades y
que han sido olvidadas por el Estado por décadas
EditorialLR
Pocas cosas reclaman más los habitantes rurales de Colombia que el arreglo y el
mantenimiento de las llamadas vías terciarias, esas carreteras olvidadas que conectan a los
municipios con sus veredas o a los pueblos con las grandes ciudades.
Una de las deudas más grandes que tiene el Estado con las áreas rurales del país son las
llamadas vías terciarias, unos 150.000 kilómetros de caminos en mal estado que han sido uno
de los principales motivos para que las comunidades no le crean a los gobiernos de turno y
vayan acumulando resentimiento por el ancestral olvido.
Por fin el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Transporte, ha emprendido un
ambicioso programa para mejorar en tres fases unos 12.000 kilómetros con una inversión de
$1,5 billones para construir, mejorar, mantener y proteger esta importante infraestructura; en
pocas palabras pagar una deuda social que se ha ido acumulando por décadas. Por fin el
Estado central ha entendido que metiéndole plata y coordinando programas, al lado de las
autoridades locales y regionales, se puede transformar la realidad del país y cortar de tajo uno
de los motivos de protesta social. En mejorar las vías terciarias está gran parte de las
respuestas para mantener la paz y ayudar a las autoridades más abandonadas en su labor de
llevar gobierno donde nunca ha estado.
No se pueden mejorar de una vez todos los 150.000 kilómetros, que son más de 70% de toda
la red vial nacional, y que costaría la exorbitante suma de $45 billones, pero si se puede hacer
planes estratégicos con los municipios para que las regalías vayan a esas necesidades en un
trabajo mancomunado de autoridades, una suerte de acciones que antes nuca se habían
ejecutado. El principal reto es quitarle los proyectos de infraestructura rural a los políticos,
una tarea bien complicada pues no se puede aislar a los alcaldes y gobernadores de esta tarea
y son ellos quienes deben priorizar sus necesidades en los carreteables. Una manera es que se
vigile a través de la Contraloría, Procuraduría y Fiscalía, además de las supertintendencias, la
ejecución de estos planes que son la verdadera inversión para una paz sostenible y duradera.
Para poder llevar a buen puerto el plan de las vías terciarias se debe tener en cuenta la
formulación de los pliegos, la estructuración de las licitaciones; la sostenibilidad de las obras
que se entreguen y sobre todo la buena entrega de todos y cada uno de los proyectos para que
sean transformadores. Al Gobierno Nacional solo le quedan unos 350 días para redondear una
paz lograda y elocuente en términos de ataques y víctimas, y la inversión en estas vías es
fundamental para que las mismas autoridades tengan control de las zonas por seguridad y
para que los habitantes rurales puedan mover sus productos, acceder a la salud que ofrecen
las grandes ciudades y poder seguir viviendo en esas áreas sin tener que abandonar el campo.
Pero el principal reto es “desodebrechizar” todo lo que tiene que ver con la infraestructura, no
solo para no caer en los mismos errores del pasado sino para evitar todo tipo de acuerdos
mafiosos entre alcaldes y gobernadores con constructores locales. Hay mucho dinero público
de por medio y como siempre sucede no tiene dolientes, la tarea está en que las mismas
comunidades vigilen sus obras y quienes las realizan.
22 de agosto
El S.O.S. de textileros y confeccionistas
La semana pasada fue el grito de la textilera Fabricato y esta es el de Arturo Calle, dos
empresas locales que llaman la atención por el sector
EditorialLR
La semana pasada la tradicional textilera colombiana, Fabricato, otrora envuelta en la trama
Interbolsa, lanzó un S.O.S. al Gobierno Nacional sobre su situación y la crisis de mercado en
el que se encuentra. Y esta vez, el turno es para la empresa confeccionista Arturo Calle, que
sale a explicar que dejará de contratar casi medio millar de empleos indirectos u ocasionales
por fuerza mayor, pues el consumo no está para generar más trabajos. Son dos caras de la
misma situación, una empresa textilera y otra confecionista, que si bien pertenecen al mismo
segmento, se encuentran en algún punto de la cadena textil-confección.
Los problemas de contrabando ordinario y técnico son trasversales a Fabricato y Arturo
Calle, y en contrarrestar ese problema sí tiene mucho que ver el Gobierno Nacional, pues las
medidas de control y vigilancia han sido tímidas en un sector muy sensible a la entrada sin
pago de impuestos de telas y confecciones, provenientes de los países de la cuenca del
Pacífico.
En el caso específico de Fabricato, que suspendió producción hasta mediados de septiembre,
se le aconsejó en su momento (en este mismo espacio) aumentar la competitividad frente a
las alternativas que tienen los compradores de telas. Máxime cuando se viene la temporada de
mayores ventas que se realizan en los últimos cuatro meses del año; claro está que es un
deber del Estado colombiano proteger del contrabando a una industria como esta que genera
importantes puestos de trabajo y genera bienestar. Por el lado de Arturo Calle, es un
imperativo que la empresa entienda y estudie más el nuevo entorno de consumo local, ahora
expuesto a otras competitivas marcas extranjeras que son más atractivas a los grandes
consumidores de ropa, como son los millennials (1984-1999) y la ropa de temporada, que
diversifique en sus marcas y segmentos, sin perder de vista el segmento masculino que los ha
hecho fuertes por muchas décadas en todas las ciudades.
Para nadie es un secreto que marcas como Zara, Mango, Forever 21 y ahora H&M, se han
abierto mucho espacio entre los más jóvenes y que los consumidores más veteranos siguen
aferrados al concepto de ropa duradera. Mientras un joven puede estrenar varias veces al año,
un consumidor Baby Boomer o Generación X compra cuando exista la necesidad o estrena
ocasionalmente. El problema del sector textil-confecciones tiene dos aristas: los
confeccionistas no trabajan el mercado local porque el contrabando técnico y la
subfacturación destruyen cualquier intento de producción local o el mantenimiento del
mismo. Hay prendas que son fabricadas en China, pero que entran por Ecuador o Panamá,
con los que Colombia tiene acuerdo, y de esta manera no pagan arancel. La Cámara
Colombiana de las Confecciones dice que hay una triangulación de países para que esas
prendas hechas en China entren a precios bajos. El contrabando técnico tiene que ver con que
de las 108 millones de prendas que entraron a Colombia en el primer trimestre según cifras de
la Dian, 50% es de contrabando. La otra manera de ingresar es que alteran el peso de las
prendas para pagar 90 centavos de dólar. Está claro que el Gobierno debe ayudar a ser más
competitivos para poder exportar. El dato más elocuente de esta ayuda es que del total del
empleo de textiles y confección: 85% lo generan las fábricas de confección.
21 de agosto
Las cifras del primer semestre de 2017
La economía colombiana puede ir mucho mejor, pero no puede hacer escuela que vamos muy
mal, máxime si miramos tendencias regionales
EditorialLR
El Banco de la República, en su último informe sobre la variación de los precios, a cargo del
gerente general, Juan José Echavarría, planteó que para este 2017 -que poco a poco avanza
hacia los meses terminados en “bre”- “sería una buena noticia que la inflación cerrara en
3,9% y que el crecimiento alcance 2%”, pero en el fondo se deja entrever que una cosa son
los deseos y otras la realidad. Los mismos técnicos del Emisor, el sistema financiero y los
centros de investigación hablan de que el crecimiento podría estar entre 1,6% y 1,8% para
cerrar el año. La inflación en el primer semestre fue de 3,4% para esa época el año pasado
estaba en 8,97%. Se estima que el Índice de Precios al Consumidor esté levemente por
encima de 4%, la cifra más baja en los últimos años, porcentaje que se convierte en un buen
dato para la negociación precipitada del incremento del salario mínimo para 2018, tiempo
marcado por las propuestas efectivistas de los políticos en busca de una curul en el Congreso
o de la máxima posición en la Casa de Nariño.
Dicen que lo que no se mide no progresa, y en términos de análisis económico esto es
fundamental. Por primera vez en muchos años, el país cuenta rápido con las cifras del primer
semestre a la mano, datos que debemos mirar en detalle para poder supervisarlos o
analizarlos como relojes o termómetros, de tal manera que se puedan hacer esfuerzos para
mejorar el rumbo económico. Hay una batería de indicadores clave que debemos monitorear
faltando un poco más de cuatro meses para que termine el año y seis semanas para conocer el
comportamiento de la economía en el tercer trimestre. El primero es atender con detalle el
PIB del primer semestre que solo subió 1,2%, el más bajo en los últimos 8 años. Es mirar los
sectores que más crecieron en el semestre: el agro, con 6,1%, y la banca más los servicios
financieros, con 4,1%. Por el otro lado están los sectores con mayores caídas, minas (-7,7%)
y petróleos (-8,8%). Si se logra enderezar el sector minero-energético mínimamente, el país
económico habrá tocado fondo.
Más allá del PIB, está la balanza comercial que tiene déficit de US$832,1 millones en el
primer semestre, donde se registra incremento de 7,8%. Las exportaciones subieron 20,4% y
las importaciones 6%, pero el desbalance es alto. Tanto el PIB como la balanza comercial son
indicadores muy macro, cosa que no sucede con la producción industria que acumula una
caída de 1,5% en el semestre, situación que se observa en la opinión pesimista de los
empresarios. Y como consecuencia de lo anterior, hay un comercio o ventas minoristas bajas
que cerraron a junio con caída de 0,8%; los que más cayeron fueron fabricación de artículos
de viaje -23,6% y las industrias de metales preciosos -22,6%. Hay una nube de incertidumbre
que ha sido muy difícil de disipar: la confianza del consumidor en julio fue negativa de 9,5%.
Dicha nube se ha tratado de borrar con la tasa de intervención del Banco de la República que
pasó de 7,5% a 5,5%, 200 puntos básicos menos, pero aún hay un rezago y no llega al
consumidor el dinero menos costoso. La tasa de desempleo en junio fue 8,7% para el mismo
periodo el año pasado era de 8,9%. Y finalmente, solo 13 de las 26 empresas más grandes que
han publicado sus resultados aumentaron sus ingresos en el primer semestre y en promedio
las utilidades de los bancos cayeron 27% entre enero y junio.
20 de agosto
19 de agosto
¿Se puede vivir de ser youtuber?
Solo 0,6% del total de vídeos colgados en YouTube pasa de un millón de visitas, mientras
más de 50% no llega al millar de visitantes
EditorialLR
Hace pocos meses, el youtuber más famoso del mundo, Casey Neistat, vendió su marca Beme
a CNN por US$25 millones. Una vez más este tipo de noticia de negocios se extendió como
fuego por las redes sociales y los medios de comunicación tradicionales; la economía siempre
sorprende con emprendimientos que suelen volverse modas en todos los países, pero este
caso tiene componentes muy diferentes, pues no hay un desarrollo tecnológico disruptivo de
por medio, sino una forma distinta y original de generar contenido informativo, característica
fundamental en todos los casos de éxito de algunos youtubers reconocidos.
Neistat se apalancó en los desarrollos tecnológicos que la gran industria pone al alcance de
los consumidores, como los drones, los smartphones o las cámaras GoPro y los utilizó para
dar rienda suelta a su talento en las redes sociales. Esa es la primera enseñanza de este nuevo
negocio, de nada vale acceder a la tecnología vanguardista o comprar los aparatos de punta, si
no existe talento o contenido valioso y exclusivo de por medio. Otra de las características de
los youtubers con algún tipo de éxito, quienes han hecho de su talento una forma de vida, es
que venden experiencias propias y conectan fácilmente con los mayores consumidores de
contenido en línea, como es la generación millennials (1980-1999), más interesados en las
experiencias, que en las marcas de las empresas tradicionales.

Es un hecho que ha entendido muy bien Google, la empresa dueña de YouTube, y que
empieza a pasar de ser una moda pasajera para convertirse en una verdadera tendencia social
de cambio, que no tiene reversa. Se empieza a notar que los más jóvenes -generación Z
(2000-2020)- no le creen a la publicidad ni a las formas tradicionales de comunicación y
avanzan en su desarrollo con una curiosidad innata como si fueran protagonistas de un
videojuego.
YouTube -que a propósito es el verdadero tercer canal- ha entendido que a la gente le gusta
hacer videos y ser protagonista de ellos y sobre eso ha montado un negocio arrollador:
¡pagarle a la gente por hacer lo que le gusta! Eso si, si tiene éxito y logra ser seguido por
multitudes a las que ya no les gusta seguir, sino que los sigan.
Casi todas las empresas tienen presencia en la web y procuran poner anuncios y publicidad
para poder financiarse, pero YouTube, que es la herramienta de Google para masificar
videos, facilita colgar lo que se antoje, que genera una bola de nieve de contenidos de todas
las calidades, de tal manera que cada vez que se rueda un video se pone en marcha toda una
red de publicidad. Los anuncios pagan a YouTube y cuántas más visitas tenga el vídeo más
caro será anunciarse en él. Al final de cuentas, esa dinámica genera nuevos reyes del
contenido les pagan porque generan muchos ingresos. A grandes rasgos el modelo de negocio
de un youtuber es que por el millar de visitas se paga en promedio un dólar, que solo se hace
efectivo cuando se superan los US$100. Una labor nada fácil, máxime si se tiene en cuenta
que sólo 0,6% del total de videos que cuelga la gente en todo el mundo llega a un millón de
visitas. Para ganar un salario mensual de $1.000.000 debe aventurarse con mínimo 4 videos y
hacer mercadeo para lograr 84.000 visitas permanentes, todo se puede, pero con calidad de
contenido y originalidad.
18 de agosto
La iguana cambia de jefe
Inesperado relevo en la presidencia de Ecopetrol, pero muy afortunado desde el punto de
vista de gestión empresarial, todo va mejorando
EditorialLR
Hay un ejercicio informativo que le molesta a los más ortodoxos, pero que le gusta a los
consumidores de información empresarial, económica y financiera. Este es usado por los
periodistas para explicar situaciones, comparar tamaños y hacer entender la verdadera
dimensión de las cifras. Si Ecopetrol fuera un departamento colombiano, en la esfera
económica sería del tamaño de Cundinamarca. Es una empresa que tiene ingresos anuales de
$47,7 billones; su patrimonio es de $45,3 billones y su valor bursátil de $56,1 billones, cifras
mayores a las del PIB de departamentos como Atlántico, Boyacá, Meta, entre otros; y si
hiciéramos una lista de departamentos por sus aportes al PIB nacional, estaría en el quinto
lugar, después de Bogotá, Antioquia, Valle y Santander. Todo lo anterior para ejemplificar la
verdadera importancia de esta multilatina, empresa mixta colombiana, que no solo es la
compañía local más poderosa, sino que se cuenta entre las 500 empresas más grandes del
mundo según Forbes.
La noticia del retiro de la presidencia del exministro, Juan Carlos Echeverry, no sorprendió al
mercado pues era un secreto a voces que su gestión estaba llegando a su final; lo nuevo en el
asunto relevante es que su reemplazo será uno de sus más cercanos colaboradores, de tal
manera que no se sometiera a la compañía a tiempos largos de incertidumbre y a sonajeros
políticos con agenda oculta. Echeverry llegó a la compañía sin mucha experiencia en altos
cargos en el sector privado y menos aún en el complejo sector petrolero, pero logró superar
los problemas que se desprendieron de los precios bajos del petróleo, objetivo que consiguió
reduciendo costos y volcando la empresa a la cultura de la eficiencia. Cambió 90% de su alta
gerencia por personas con experiencia en las mejores petroleras del mundo, de tal manera que
los ejecutivos de hoy no tienen jefes políticos sino que le deben su cargo a su experiencia y
preparación. El mayor éxito de Echeverry o la gran herencia son los ahorros que hoy hace la
empresa, tasados en $5,2 billones anuales, eso dejó muchas caras de resentimiento entre los
políticos regionales que habían hecho de Ecopetrol su caja menor. La empresa hoy cuenta
con dos megaproyectos funcionando como compañías independientes: Reficar y Bioenergy,
un par de empresas que hoy no solo son fundamentales para la industria local, sino el plante
real del crecimiento de la empresa para la próxima década. A este par de puntales
industriales, se suma la exitosa reversión de Rubiales y Cusiana, dos campos residuales que
operan más de 530.000 barriles por día. En el frente social, la nueva Ecopetrol trabaja en la
novedosa propuesta de “prosperidad compartida” con las comunidades en donde opera y ha
tejido nuevas relaciones estratégicas con compañías como Anadarko, Petrobras, Oxy y
Pemex. La multilatina mixta, ya no es lo que era antes para la economía colombiana, pero
sigue siendo la “gallina de los huevos de oro”, no solo en transferencias para la Nación, sino
para las regiones que aún ven en el petróleo una vocación que les genera prosperidad. La
empresa representada por una iguana que hoy cotiza en Nueva York y Bogotá, tiene el reto de
no volver a las viejas épocas en las que todos creían que era para saquearla. La otrora mala
administración de la empresa hizo que la bonanza petrolera en Colombia no se sintiera, tal
como en otros países. Aquí la bonanza pasó y nada dejó.
17 de agosto
En la corrupción hay que cortar por lo sano
De cara a la contienda política, es necesario no solo denunciar la corrupción, sino también
cortar por lo sano, limpiar el sistema político
EditorialLR
Mientras vivimos una cuenta regresiva de cara a la contienda política que ocupará la primera
mitad del próximo año, es necesario no solamente que se hagan las denuncias contra los
funcionarios del Estado que han cometido algún acto de corrupción, sino que paguen las
personas vinculadas a los hechos ilegales y que esto permita, como dice el famoso refrán
“cortar por lo sano”, con el objetivo de quitar lo malo, es decir, de limpiar las instituciones
gubernamentales para que no se repitan casos como los que actualmente llenan los titulares
de los medios de comunicación.
En este periodo preelectoral es necesario que la justicia se haga protagonista, más allá de la
importancia o del carisma del personaje. Uno de los casos más urgentes es el del mayor
elector del partido de la U, el senador Bernardo ‘Ñoño’ Elías, quien presuntamente recibió
1% del contrato de la vía Ocaña-Gamarra adicionada al megaproyecto de la Ruta del Sol II
por la brasileña Odebrecht. Parte de este dinero se habría usado para cubrir la campaña al
Congreso de la República del senador y otra a la “ñoñomanía”. De acuerdo con las
acusaciones del exsenador Otto Bula, quien es el testigo estrella en la trama, los sobornos
fueron pagados de esta forma: “2% para el senador Bernardo Elías Vidal y su grupo de
personas, 1% para otro senador y su grupo, 0,5% para Otto Bula y el restante 0,5% para
Federico Gaviria, monto que pagaría una vez alcanzado el objetivo, es decir, se firmara el
contrato adicional y se obtuviera el cierre financiero, lo cual efectivamente sucedió”.
Otro de los varones electorales salpicado en este caso es el cordobés Musa Besaile, quien
también habría recibido sobornos de la multinacional brasileña. Pero este no es el único caso
al que está vinculado Besaile, pues fue señalado por la Fiscalía estadounidense por el caso de
corrupción en la Corte Suprema, en el que exmagistrados resolvían fallos o frenaban
investigaciones a favor de aforados a cambio de presuntos pagos; proceso en el que también
suena el nombre del exfiscal anticorrupción Luis Gustavo Moreno. Esta investigación, que se
está llevando a cabo gracias a grabaciones de la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos
(DEA), tiene como implicados a nombres de la talla de Hernán Andrade, presidente del
Partido Conservador, el exgobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos; el expresidente de
la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, José Leonidas Bustos; Francisco Javier
Ricaurte y Camilo Tarquino, ambos expresidentes de la Corte, que ahora están bajo la lupa de
todas las autoridades.
Además de todos estos casos que sin duda darán de qué hablar, es necesario que se resuelvan
de fondo otros entramados como el que involucra a los finalistas de las elecciones
presidenciales del año 2014 y que, por dolorosa que sea su resolución, y más allá de las
consecuencias institucionales que pueda llegar a tener, es necesario que se llegue a donde se
tenga que llegar y se sancione a quien se tenga que sancionar.
Con todo y el huracán de corrupción que afronta actualmente el país, es necesario pasar de la
crisis a la oportunidad, y ver todo este problema como una ocasión inmejorable para limpiar
el sistema político y demostrar la efectividad no solo de los órganos de control, sino de
instituciones desprestigiadas como la Comisión de Acusaciones de la Cámara de
Representantes. No es un buen síntoma que en el país sean protagonistas el Fiscal, el
Procurador y el Contralor, pero, sin duda, es el momento de que los ‘tres mosqueteros’
saquen la cara.
16 de agosto
La parábola de Fabricato
Aumentar el arancel es el mayor incentivo al contrabando, hay que ver más una historia de
fracasos que llevaron a la textilera a vivir lo que padece
EditorialLR
Hace pocos días la compañía textilera, Fabricato, decidió parar la producción para no seguir
acumulando materiales textiles, enfrentar su débil situación en los mercados, hacer un alto en
el camino y analizar cómo reconvertirse. Todas las acciones viables en un contexto
económico enrarecido, de poco crecimiento y de muchas amenazas, pero la casi centenaria
empresa antioqueña no explica bien la situación que la llevó al punto casi de no retorno en
que se encuentra y de paso quiere echarle la culpa al alto Gobierno de sus desgracias. Claro
que el contrabando real y técnico tienen una buena parte de la culpa, situación que enfrentan
todos los sectores, pero en sus decisiones ejecutivas y su historia reciente hay indicios de lo
que hoy atraviesan. Hace varios años que la empresa no tiene un norte fijo explicado por los
cambios frecuentes en su dirección y en la destrucción de valor y de mercado.
El nombre de la textilera es frecuente o un común denominador en las normas de
reorganización desde 1999, hace más de dos décadas absorbió a su competencia Tejicondor
para tratar de salvarse, jugada que no tuvo éxito. En todo este tiempo no ha crecido en el
mercado, al tiempo que ha tenido muchos presidentes, situación acompañada por la pérdida
de la mayoría del equipo humano que sabía del negocio. No se puede olvidar que Fabricato
fue protagonista de primera línea en el escándalo de Interbolsa, durante la trama Corridori,
episodio que no puede pasar desapercibido. De eso han pasado muy pocos años y la empresa
no puede salir ahora a presentarse como víctima del mercado o de no protegerla por parte de
las autoridades.
En pocas palabras, Fabricato no se reinventó, no supo marchar al ritmo de un mercado que
fue capturado, en buena medida, desde las fuerzas oscuras por el lavado de activos que puede
estar detrás de subfacturación en telas y muchos otros productos de difícil trazabilidad. Es
cierto que la Dian -en su competencia de aduanas- tiene una gran responsabilidad por el
creciente contrabando ordinario y técnico, pero no se puede echarle toda la culpa a los
gobiernos de turno.
En el medio de algunos textileros se plantea la hipótesis de que muchas compañías
anquilosadas en el pasado, que no compiten a nivel nacional ni tampoco internacional,
aprovechando el buen nombre que tuvieron, quieren sacarle jugo al Gobierno saliente y sin
muchos respaldos para buscar medidas que la protejan.
El Ministerio de Comercio e Industria ya presentó un balance del sector donde determinó que
se ha crecido 21% en el número de aprehensiones en el negocio de confecciones y textiles en
el primer trimestre del año. La exministra Lacouture dijo que “el sector textiles no cuenta con
el decreto de control aduanero” y que el tenerlo sería parte de la solución para una industria
que no ve cómo competir con los otros mercados donde es más barata la mano de obra y la
cadena de producción es eficiente y de calidad. Hay que tener en cuenta que en junio la
hilatura, tejeduría y acabado de productos textiles tuvo una caída de 19,9% en la producción
real con respecto a 2015. Asimismo, el sector de confección y prendas de vestir registró una
caída de 13%, según la EMM publicada por el Dane. Sin duda hay que hacer una tarea para
impulsar este sector pero no se puede premiar la incapacidad de ser competitivos e
innovadores.

Octubre:
1
2 Juan Manuel Santos
3 Paro nacional de pilotos - Avianca - Bolsas
4 Banco de la República - Bancos - Compra de cartera
5 Informe Global de Competitividad - Doing Business - Manizales Más
6 Banco de la República - Consumo de los hogares - Tasa de Interés - Crecimiento - Crédito
de vivienda
7 Semana de receso - Análisis - Consumo de los hogares
8
9 Colpensiones - Fondos de Pensiones - Pensiones - Reforma pensional
10 Selección Colombia - Fútbol - James Rodríguez - Mundial de Rusia 2018
11 Vivienda - Juan Manuel Santos
12 Premio Nobel 2017 - Premio Nobel - Deuda - Créditos bancarios
13 Petróleo - Ecopetrol - OPEP
14 Automotor - Gasolina
15
16
17 Emprendimiento
18 Amazon - Inflación - Comercio
19 Innovación - Innpulsa - Fintech - Emprendimiento
20 Presupuesto General - Elecciones 2018
21 Salud - Ministerio de Salud - Saludcoop - Medimás
22
23 Inflación - Banco de la República
24 Uber - Cabify - Taxi - Easy Taxi - Taxímetros - Taxis libres - Tecnología - Paro nacional
de pilotos - Acdac
25 Paro nacional de pilotos - Semestre Económico
26 Fintech - giros - Bancos - Superfinanciera
27 Banco de la República - Inflación - Tasa de Interés
28 Coca - Cultivos ilícitos - Ley de tierras
29
30 Bancos - Créditos bancarios - tarjeta de crédito - Tendencias de Navidad
31 Ministerio de trabajo - Salario mínimo 2018 - DNP - Productividad

Noviembre:
1 Informe Global de Competitividad - Foro Económico Mundial - Banco Mundial -
Transporte
2 Petróleo - Dólar - PIB - Janet Yellen - FED
3 Janet Yellen - Dólar - Jerome Powell - FED
4 Minga - tasa de desempleo
5
6
7 Sena - Icbf - Presupuesto General
8 Ecopetrol - Petróleo - WTI - Brent
9 Ideam - Río La Paila - Desbordamiento - Cambio climático - Ambiente
10 Colpensiones - Fondos de Pensiones - Pensiones - Reforma pensional
11 Ley de garantías - Juan Manuel Santos - Gobierno - Isagen - Elecciones 2018
12
13
14 Elecciones 2018 - Gustavo Petro - Sergio Fajardo - Claudia López - Germán Vargas
Lleras - Presidencia de la República

Octubre 1:

Octubre 2:
El frenazo que pone la Ley de Garantías

La Ley de Garantías afecta la contratación de los alcaldes y gobernado-res y esta se


convertirá en un freno para la esperada recuperación

La economía colombiana enfrenta el último trimestre del año con unos fundamentales
estables, pero bajos. La tendencia de las tasas de intervención es a la baja; la tasa de cambio
de la moneda estadounidense se mantiene en torno a $3.000; la inflación ha regresado debajo
del techo objetivo del Emisor; el desempleo está casi sostenido en un dígito; hay grandes
expectativas de que el crecimiento del PIB de este último trimestre esté por encima de 2,3%,
entre otros relojes que sirven para mirar lo que nos depara el mercado al rematar este año y
para comenzar el otro. Pero son las expectativas del consumidor las que preocupan, las
personas aún no reactivan las compras y por consiguiente las industrias mantienen en niveles
muy bajos la capacidad instalada. Es esa típica calma chicha de la que se habla cuando nada
pasa, pero todo puede pasar y cualquier situación inesperada inclina la balanza.

Así arranca el último trimestre con nubes calmadas a la espera de una tormenta que bien
puede venir de la mano de la Ley de Garantías que empieza a regir el próximo 11 de
noviembre cuando todas las dependencias públicas tengan que someterse a las normas
electorales que les prohibe contratar hasta ciertos montos. Hace varios años que la Ley de
Garantías definió las restricciones a la contratación pública que impiden a gobernadores,
alcaldes, secretarios y directores de entidades estatales ejecutar recursos públicos durante los
cuatro meses anteriores a cualquier elección. Las elecciones para Senado y Cámara se
realizarán el 11 de marzo de 2018 y las elecciones presidenciales el 27 de mayo de 2018; así
pues desde el 11 de noviembre de 2017 y hasta el día que el nuevo Presidente de la República
sea elegido no se podrán ejecutar recursos públicos, no importa la naturaleza o el orden
nacional de las entidades contratantes. La Ley es enfática en que entidades estatales no hagan
contratación directa durante los cuatro meses anteriores a las elecciones presidenciales y
hasta la fecha de elección, es decir a partir del 27 de enero de 2018. Automáticamente se
frenan los convenios interadministrativos, aunque hay entidades departamentales con límites
para atender convenios que incluye de infraestructura, salud, agua y saneamiento, entre otros
sectores neurálgicos para los gobernantes locales.

Este año, a diferencia de los anteriores, la Ley de Garantías electorales será como ponerle
freno de mano a la esperada reactivación económica y quizá ayude a hundir más las
expectativas de crecimiento. Los alcaldes y gobernadores son los más perjudicados con esta
norma, dado que esta reglamentación que procura combatir la corrupción, les frena las obras
que tiene contratadas o que están por liberar. Claramente existe una desincronización entre la
Ley de Garantías y el meridiano de la ejecución del plan de desarrollo de los gobernantes
locales que van rumbo a 50% de su mandato en este diciembre. Aquí hay algo para rediseñar,
y es que las obras de los departamentos y los municipios no pueden quedar frenadas porque
hay elecciones para Congreso y para Presidente, debe buscarse una fórmula para no torpedear
las dinámicas de contratación. No es un secreto que la economía regional y local aún se
mueve en un gran porcentaje por lo que ganan esos mandatarios. Esta, sin duda, es una
muestra más de la visión centralista que crece en el Estado.

Octubre 3:
No hay que dejar ahondar paro de Avianca

A estas alturas del paro de pilotos todos pierden y las cosas quedan en manos del Gobierno
quien deberá mover sus fichas

El paro en Avianca ha desnudado una serie de lados flacos que tiene el sector aéreo en
Colombia. El primero es la incapacidad de solucionar los problemas laborales entre los
empresarios del sector y los principales actores del negocio como son los pilotos; el segundo,
la muy baja capacidad de absorción de pasajeros que tienen las otras aerolíneas que operan en
el país; el tercero, es el lánguido papel del Gobierno Nacional que no tiene un interlocutor
válido en toda esta trama, pues la dirección de la Aeronáutica Civil está interina y es incapaz
de aportar elementos para que el Estado tome parte y salga a velar por los intereses de todos:
inversionistas y trabajadores, pero ante todo de los consumidores quienes al final son los que
han pagado los platos rotos afectando sus desplazamientos y soportando sobrecostos en los
distintos trayectos. En este caso, los más afectados son los pasajeros a quienes se les han
trastocado sus planes.

No es una conclusión apresurada, pero el imperativo en este momento, para todos los actores
en este problema que se alarga con graves perjuicios, es que no hay que dejar que el paro en
Avianca se alargue más con grave deterioro para la empresa y la economía. La semana
pasada el Ministerio de Trabajo intervino al convocar a un Tribunal de Arbitramento para
dirimir el conflicto dada la imposibilidad de lograr un acuerdo en la mesa de negociaciones;
después de agotar la etapa de arreglo directo. Con un Tribunal -dice la Ley- la huelga debe
suspenderse de manera inmediata, pero como estamos en el “país de la
desinstitucionalización”, los pilotos sindicalizados plantean un desconocimiento al papel del
Ministerio y se mantienen en huelga de manera indefinida. Ese es un error: ningún sindicato
puede estar por fuera de las normas laborales; no se puede recurrir a la Ley para proteger los
intereses de cualquier trabajador y al mismo tiempo desconocer las reglas de juego que son
universales. Las peleas entre los principales actores de los vuelos y sus empresarios son de
vieja data, por lo que el caso de Avianca no es el primero ni el último y casi siempre se ha
llegado a feliz termino en donde todos ganan, especialmente los pasajeros que son la razón de
ser del servicio. Por parte de los pilotos hay que rediseñar el pliego de peticiones de tal
manera que sea justo con las partes y luchar por mantener el nivel de la aerolíneas más
importante de Colombia y una de las más principales de la región. No podemos olvidar que
de cada 100 pasajeros que se vuelan por Colombia, 60 lo hacen en vuelos de Avianca,
mientras que de cada 100 que salen a otros países, 40 lo hacen por la otrora aerolínea
colombiana, ahora en manos de capital brasileño y otros socios y accionistas, pues la empresa
cotiza en el mercado secundario desde hace varios años.

Hay muchos errores en el manejo de esta crisis de Avianca, ya hablamos de los pilotos, pero
también son elocuentes los fallos desde la alta gerencia de la compañía: olvidaron de tajo que
es una empresa con socios y accionistas y delegaron como vocero al dueño mayoritario,
quien salió en los medios a desafiar a sus trabajadores, al tiempo que emitió avisos de prensa
solicitando nuevos pilotos; claramente una actitud de poca tolerancia y baja negociación.
Avianca esta en una época de cambios estructurales, hay mucha gente nueva que no maneja
las coyunturas nacionales ni el contexto de la empresa más antigua de aviación y una de las
marcas más queridas por los colombianos.

Octubre 4:
Hay que ponerle cuidado a las deudas

El informe del Banco de la República al Congreso es una suerte del estado de la economía, en
su última sesión se siembran dudas sobre el futuro

El Banco de la República es una institución de carácter independiente por naturaleza


constitucional que debe informar dos veces al año al Congreso sobre el estado de la
economía; un acto que es más bien de carácter informativo que explicativo; una suerte de
cómo va el país desde los ojos de la banca central y siempre se ha convertido en un faro al
cual mirar en momentos de fuerte incertidumbre como son los días que se avecinan de
trepidantes movidas electorales, que de una u otra manera tocarán las políticas monetarias de
la banca central en el corto plazo, pues a los codirectores miembros de la junta los nombra el
presidente de turno por periodos de cuatro años con derecho a la reelección. En pocas
palabras el meridiano político sí tiene que ver mucho con el Banco de la República, pues se
nutre de codirectores que son cuotas políticas, pero con un acento técnico bien ganado y
reconocido internacionalmente; ahora bien, el Emisor colombiano ha logrado formar una
tecnocracia interna que ha funcionado y ha puesto varios codirectores desde 1991, quienes
bien han preservado la independencia y afianzado la naturaleza técnica de sus decisiones.
¡Qué peligro que esto no fuera así!

En el informe se plantea que la economía continúa en el proceso de ajuste macroeconómico.


“La primera variable que cabe resaltar es la inflación de precios al consumidor, la cual ha
mantenido una tendencia decreciente a partir de julio de 2016, cuando alcanzó un pico de
8,97% anual. Dicha tendencia continuó en junio pasado, al mostrar un registro de 3,99%. La
progresiva disminución de la tasa de inflación ha obedecido, en parte, al desvanecimiento de
los choques de oferta transitorios, como el fenómeno de El Niño, el paro camionero y la
depreciación del peso, que en su momento crearon una fuerte presión al alza sobre el nivel de
precios”. Dice también el Emisor que el aumento de los impuestos indirectos y la indexación
de precios y salarios, generaron nuevas presiones alcistas a comienzos de 2017. Sobre la
política de tasas dice que entre agosto de 2015 y julio de 2016 la tasa de interés de referencia
se incrementó de 4,50% a 7,75%. Al comienzo del último trimestre del año las tasas están en
5,25%, cifra que sigue siendo muy alta.

Esta reducción busca estimular la actividad económica, pero consciente de que la inflación
aún se sitúa por encima de la meta de 3%. Los nubarrones a los ojos de los codirectores
vienen de los créditos de consumo e hipotecarios que al primer semestre mostraban
incrementos de 13% anual. “El menor crecimiento de la cartera comercial se debe al entorno
de desaceleración económica, que incide negativamente en la demanda de crédito, a pesar de
que sus tasas de interés son las que más han respondido a los recortes de la tasa de interés”.

El informe al Congreso analiza algunas medidas de riesgo del sistema financiero, en


particular hace seguimiento a los indicadores de calidad por riesgo y por mora de la cartera de
los establecimientos de crédito. “Los riesgos de liquidez; y los que se derivan del portafolio
de TES. En cuanto a los indicadores de calidad, entre abril de 2016 y el mismo mes de 2017
se registraron incrementos superiores a 30% de la cartera riesgosa y de la cartera vencida, lo
que al aumentar su participación en la cartera total deterioró ambos indicadores. Esto fue una
consecuencia esperable de la desaceleración económica y de choques puntuales a ciertas
empresas, lo que afectó la morosidad de la cartera comercial”.

Octubre 5:
No solo de normas vive la competividad

La facilidad para hacer negocios es solo un paso en el difícil camino de convertirse en una
ciudad que compite y que entra en la esfera industrial

En Colombia se cree que todo se arregla expidiendo leyes, normas, decretos y circulares,
entre otros de los cientos de herramientas con que cuentan los servidores públicos para
desempeñarse bien como funcionarios. Los comentarios populares llaman a esta cultura de
obsesión por la reglamentación “santanderismo”, que no es otra cosa que tratar de componer
una cultura desorganizada a partir de exigencias burocráticas. Y hemos caído en creer que
todo se compone poniendo trabas a los empresarios, y es más, muchos mandatarios locales
creen hacer competitivas sus regiones y ciudades dictando nuevas normatividades para ser
eficientes. Pero se olvidan que por más reglas que implementen, la competitividad es una
forma de vida de una región o una urbe y que las regulaciones comerciales -desde la
perspectiva de las pequeñas y medianas empresas locales- no se imponen sino que se vuelven
cultura. El diagnóstico nacional presentado sobre la facilidad para hacer negocios en 32
ciudades es un gran avance que nos deja muchas enseñanzas. Doing Business en Colombia
2017 analizó cuatro indicadores que cubren áreas susceptibles entre ciudades y sobre las
cuales hay competencia de los gobiernos departamentales y municipales. El proyecto es
coordinado por el Grupo de Indicadores Globales del Banco Mundial con el Departamento
Nacional de Planeación y no cubre condiciones de seguridad; tamaño de los mercados;
estabilidad macroeconómica; sistema financiero, corrupción; nivel de formación y
competencias laborales. Solo llega a una evaluación sobre la apertura empresarial, donde se
mira si registran todos los trámites requeridos oficialmente; tiempo y costos asociados a
completar los trámites. Obtención de permisos de construcción; registro de trámites, controles
de calidad, calificaciones de los profesionales, etc. Registro de propiedades, trámites
requeridos para que una empresa transfiera un título de propiedad sobre un inmueble a otra
empresa compradora y calidad del sistema de administración de tierras. Y pago de impuestos,
apartado donde se mide el registra impuestos y contribuciones que una empresa de tamaño
medio debe pagar en su segundo año de actividad. También evalúa procesos posteriores a la
declaración de impuestos como reembolsos y auditorías tributarias.

Según todos estos parámetros el Doing Business en Colombia 2017 muestra que de acuerdo
con la clasificación agregada de las 4 áreas medidas, hacer negocios es más fácil en
Manizales, Pereira y Bogotá. Hay que tener en cuenta que las dos ciudades del Eje Cafetero
ocupan los primeros lugares desde hace varios años y que Bogotá avanza lentamente.
También es clave mirar que el tamaño de la brecha entre las ciudades con mejores y peores
desempeños es considerable. Dice el informe que “cuanto más pequeña es la ciudad, más
trámites se requieren; esto se debe en parte a que hay mejoras regulatorias que no llegan aún
a todas las ciudades”.

Ahora bien. La reflexión grande es que no solo de normas vive la competitividad. El Eje
Cafetero avanza muy rápido en los listados del Doing Business en facilidades para hacer
negocios, pero su aporte a la industria y al agregado del PIB sigue muy lento. Si comparamos
estos datos con los de Medellín, Cali o Santander vemos que no solo de facilitar trámites se
vive en el mundo empresarial, que también deben hacer andar las mejoras en logística, acceso
a nuevas tecnologías y formación de competencias laborales.

Octubre 6:
La receta Echavarría para el remate del año

El Emisor insiste en la alerta roja por las deudas, al tiempo que sigue con la política de tasas
bajas y mantiene su preocupación por los alimentos
El gerente general del Banco de la República, Juan José Echavarría, ha hablado esta semana
en un par de ocasiones y de sus palabras -tanto en el Congreso como en el Simposio de
Mercado de Capitales de Asobancaria- se desprende una suerte de receta para tener en cuenta
de lo que será la economía de remate del año y las perspectivas para 2018 que poco a poco
toca a la puerta.

A Echavarría y sus codirectores les preocupa el incremento de la cartera morosa en el


entendido que “se vienen tiempos inciertos y por eso es necesario pedirles a los ciudadanos
cautela la hora de adquirir deudas”. Va más allá y enfatiza que si la economía continúa
creciendo a tasas bajas en términos de PIB, la cartera mala podría seguir creciendo, con
graves consecuencias para los consumidores. Una advertencia (o consejo) que podría tildarse
de “en contravía” o contradictorio de las mismas políticas expansivas del Emisor, pues se
están dando permanentes reducciones en las tasas de interés. Según el Gerente General, “los
recortes se han percibido en casi todas las modalidades de crédito, salvo en los de consumo,
donde todavía este beneficio se ha visto muy poco”.

Podría entender que una es la política monetaria que se maneja de cara al Gobierno y a las
empresas y otra hacia los consumidores. Como consejo Echavarría les dice a los colombianos
“ojo con las deudas”, pero como línea del Banco se bajan las tasas. Algún ortodoxo podría
preguntar para qué bajan las tasas si la gente no puede endeudarse. Está claro que el bien
superior es la inflación y que no importa cuán bajas estén las tasas de intervención si la
variación de precios está por fuera de la meta del Emisor que es de 4%. “Si el próximo año
vemos, como esperan los analistas del Banco, que la tasa de inflación podría caer pronto de
4% a 3,5% para marzo, pueden estar seguros de que recortaremos las tasas”. Lo mejor sería
esperar hasta bien entrado el primer trimestre del año cómo es el comportamiento o la
evolución de la cartera para incentivar a endeudarse a los consumidores con tasas bajas.

En el Simposio de los banqueros en Cartagena, Echavarría planteó que la inflación estará


cerca de 4% y 3% para 2017 y 2018, respectivamente, pero que los resultados aún dependen
excesivamente del comportamiento de los alimentos.

La economía tocó fondo: para 2017 se esperan tasas de crecimiento del PIB entre 1,6% y
1,8%; para 2018 se esperan tasas que podrían estar entre 2,5% y 3%. Las tasas de interés de
política han descendido 250 puntos desde diciembre del año pasado, lo cual se ha transferido
a la economía a través del sistema financiero, excepto para el consumo, en donde vale la pena
recalcar que la deuda en los hogares es alta y los mismos bancos son precavidos.

De lo que menos habla el Emisor y sus actores es de la tasa de cambio, un terreno que se
presta más para los juegos econométricos y para la especulación, no obstante es una de las
áreas de mayor preocupación de los empresarios y los consumidores. Casi todas las apuestas -
mirando el entorno y la coyuntura- prevén un dólar similar al del año pasado, es decir en
torno a $3.000 para cerrar el año. El agite internacional (Trump, Corea del Norte y Cataluña)
tienen los mercados nerviosos, al tiempo que la fuerte temporada de huracanes están
manteniendo el barril de petróleo por encima de US$50.
Octubre 7:
¿Cuál es el balance de la semana de receso?

Desde 2007 la segunda semana de octubre se convirtió en una “semi-semana santa” en la que
el país con hijos estudiantes se va de vacaciones

Colombia no solo está presente en los primeros lugares en todos los listados de los países más
felices, sino que ocupa las mismas posiciones entre los países con más días festivos, 18 en
este año, sin contar con los feriados tradicionales. Seguramente, las dos situaciones están
conectadas y cuando más festivos más felices.

Hace 34 años, el 6 de diciembre de 1983, se sancionó la Ley 51 de 1983 mediante la cual se


trasladó el descanso remunerado de algunos días festivos, una norma conocida como la “ley
Emiliani” que daba inicio a los esperados lunes festivos. Dice la norma que “todos los
trabajadores, tanto del sector público como del sector privado, tienen derecho al descanso
remunerado en los siguientes días de fiesta de carácter civil o religioso: 1 de enero, 6 de
enero, 19 de marzo, 1 de mayo, 29 de junio, 20 de julio, 7 de agosto, 15 de agosto, 12 de
octubre, 1 de noviembre, 11 de noviembre, 8 de diciembre y 25 de diciembre, además de los
días Jueves y Viernes Santos, Ascensión del Señor, Corpus Christi y Sagrado Corazón de
Jesús (…) Pero el descanso remunerado de esos días cuando no caigan en día lunes se
trasladarán al lunes siguiente. Cuando las mencionadas festividades caigan en domingo el
descanso remunerado igualmente se trasladará al lunes. Las prestaciones que para el
trabajador origina el trabajo en los días festivos, se reconocerán en relación al día de descanso
remunerado”. Y la remuneración correspondiente al descanso en los días festivos se liquidará
como para el descanso dominical, pero sin que haya lugar a descuento alguno por falta al
trabajo.

Ya han pasado tres largas décadas en las que se “organizaron” los festivos para no romper o
partir las semanas e impedir que los puentes fueran más largos. Muy pocos se imaginan cómo
eran esas jornadas durante los años que no existía la “ley Emiliani”, pues la inmensa mayoría
de esas personas disfrutan de su jubilación o han fallecido.

El Ministerio de Educación en 2007 se inventó la llamada “semana de receso”, mediante el


Decreto 1373, con el objetivo de que los establecimientos educativos generaran espacios
pedagógicos fuera de las aulas, pero con actividades culturales, deportivas y recreativas que
les permite asumir con renovadas energías el trabajo académico. Ante todo para que los
estudiantes tuvieran tiempo libre y espacios de recreación en familia. Poco a poco, la
“semana de receso” se convirtió en otra Semana Santa en el segundo semestre, pues un gran
número de establecimientos educativos de calendario B, los que inician labores entre agosto y
septiembre, tenían más de las 40 semanas de estudio establecidas en la Ley General de
Educación, de tal manera que se estandarizaron las 12 semanas de receso estudiantil y las 7
semanas de vacaciones para la planta docente y directiva.
El punto ahora es mirar qué están haciendo los establecimientos educativos, de secundaria y
universitarios, para aprovechar al máximo este tiempo en la formación de sus estudiantes, que
poco a como -al lado de sus familias- convierten este tiempo en unas vacaciones prematuras
de fin de año, en particular los colegios calendario A que arrancan el año en enero y terminan
su periodo al final en noviembre. No es que la semana no se necesite para lograr metas
académicas, es que se convirtió en una más de descanso y turismo.

Octubre 8:

Octubre 9:
No aplazar más el rediseño pensional

Es urgente que el asunto pensional sea parte del debate político y económico, que no sea
manejado por unos pocos interesados

Para nadie es un secreto que el sistema pensional colombiano es una bomba de tiempo que le
va a estallar a uno de los dos o tres próximos presidentes, si quien suceda a Juan Manuel
Santos en el cargo aplaza más una reforma pendiente que modernice el actual esquema de
jubilación. Es un hecho que las reformas vigentes basadas en la racionalización de los
recursos públicos no convencen, pues a nadie le duele la sostenibilidad financiera, uno de los
fríos argumentos bajo el cual fue montada la Ley 100 de 1993.

El asunto ahora se hace urgente y ponerse de acuerdo con un solo modelo para jubilarse será
bien difícil, dado el grado de enfrentamiento ideológico en que está sumido el país político y
económico. Es un hecho que los colombianos muy pronto seremos 50 millones; que Bogotá
totalizará a 10 millones y que solo sumados los habitantes de Medellín, Cali y Barranquilla se
llegará a otros 10 millones. El crecimiento poblacional es una realidad, pero más elocuente es
la cada vez mayor población a menos de 10 años de obtener la jubilación, y peor aún, los
cada vez menos jóvenes cotizando a pensiones y el aumento de la informalidad, esas personas
que ganan mucho dinero pero que no aportan a su pensión, pues no dejan de ver el tema
como algo a largo plazo. En resumidas cuentas, no se debe ver el tema de las pensiones y la
jubilación como un problema de sostenibilidad fiscal, hay que sensibilizarlo desde las
necesidades básicas de un ser humano que ha trabajado gran parte de su vida útil y que se
enfrenta a una edad donde nadie lo contrata o su estado vital no le permite trabajar.

Miremos estas cifras: de los casi 50 millones de colombianos, hay 1,3 millones de jubilados,
1,2 millones cobra su pensión en el fondo público, es decir Colpensiones, mientras que solo
121.400 lo hacen en los fondos privados que nacieron con la Ley 100. Las cosas cambian
cuando se mira la situación desde los aportantes al sistema, en el público hay 6,7 millones de
afiliados, mientras que en el privado 14,5 millones. Durante 2016, Colpensiones pagó a más
de 1,2 millones de jubilados $25 billones en mesadas, de ese monto solo financió con
recursos de aporte $14 billones, el saldo lo debe poner el Estado. El desbalance crece con el
paso de los años en una ecuación sin sentido: los privados compiten eficientemente por la
cotización de los más jóvenes, quienes cuando llegan al último momento para cambiarse de
sistema abandonan los fondos privados y se van al público en donde reciben más gabelas. Esa
fue una de las minas explosivas que dejó la Ley 100; la otra es de irresponsabilidad política
que tiene que ver con los diferentes regímenes especiales de pensiones (fuerzas armadas
constituyen el mayor peso fiscal), que ningún ministro de Hacienda o Trabajo ha logrado
unificar y homogeneizar los parámetros y pagos de pensiones. Este debe ser uno de los temas
de campaña, no se puede sacarle el cuerpo a este debate. Es urgente que los candidatos a la
Presidencia de la República serios y formados en materia económica diseñen su propuesta de
sistema pensional general para todos los colombianos en donde prime el principio de equidad.

La sostenibilidad del sistema pensional a través del ahorro fiscal es un imperativo, pero no
una responsabilidad de los trabajadores; es el Estado quien debe garantizar condiciones
mínimas de bienestar social.

Octubre 10:
No ir al Mundial como teoría de consumo

Sólo hay que comparar un mundial con Colombia a otro sin su presencia, el golpe al estado
de ánimo es casi irreparable, empresarios, los más perjudicados

La historia económica de Colombia, desde el siglo XX hasta las casi dos décadas que van del
XXI, pueden contarse en dos grandes periodos que al final se mezclan: el primero tiene que
ver con el papel del café como eje central de las decisiones gubernamentales y epicentro de
las finanzas públicas. Y el otro más reciente se refiere al boom petrolero desde los años de
Cusiana y Cupiagua, a finales de los noventa, que bien duró hasta que los precios del crudo
en los mercados internacionales se convirtieron en debacle y golpearon las arcas nacionales y
de paso las cuentas alegres que se habían hecho con la redistribución de las regalías; eso
sucedió a finales de 2014, una situación de la cual no nos hemos repuesto.

Se plantea que el país cafetero y el petrolero se mezclan con sus herencias buenas y malas
para construir el país del futuro porque son dos situaciones no excluyentes y que de alguna
manera siguen funcionando en ciertas regiones. El cultivo el café es el motor económico de
departamentos como Huila, Cauca, el Eje Cafetero y una buena parte de Antioquia, mientras
que el petróleo es ese mal “muy necesario” del cual dependemos vía Ecopetrol; además de la
importante economía de servicios que ha florecido en torno a la extracción de crudo. El café
representa cerca de 0,6% del PIB y el crudo, 3,8%.

Ya tocando las puertas de los años veinte de este siglo, el consumo en las grandes ciudades
que concentran más de 50% del PIB, se ha erigido como ese otro café, ese otro petróleo que
le aporta al PIB 65%, y que está íntimamente ligado al estado de ánimo de las personas, al
grado de incertidumbre y a la felicidad de los consumidores. Y hay dinamizadores
irremplazables de ese estado de ánimo colectivo como son los triunfos deportivos que
congregan a todos los colombianos; espíritu de alegría colectiva que se siente cuando hay
triunfos o actuaciones destacables en Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España.
Igualmente en cada uno de los juegos olímpicos cuando participan deportistas colombianos
con posibilidades de medalla. Alguna vez sucedió en el boxeo y hasta en la Fórmula Uno.
Sobre el papel económico de la Selección Colombia de Fútbol en los bares, restaurantes,
hoteles, medios de comunicación y estado de ánimo en general hay ensayos académicos muy
tímidos, pero es una realidad que necesita de poca exposición de motivos para comprobar su
existencia. Lo mismo ocurre en las economías regionales cuando sus equipos disputan una
final o acceden a una copa de clubes internacional, como Copa Suramericana, Libertadores,
etc.

Si Colombia no va al Mundial que se realizará el próximo año en Rusia, esos mismos


sectores que hoy ganan cada que juega la Selección, dejarán de percibir un dinero ya
presupuestado; no se abrirán oportunidades de empleo en el sector hostelero durante el mes
que dura el espectáculo deportivo más importante del mundo, y lo peor de todo, el país
entrará en una etapa de trauma deportivo, pues el último Mundial de Brasil en 2014 nos dejó
el goleador del certamen y el paso histórico a cuartos de final. El consumo que se ha
convertido en un dinamizar de la economía y una realidad para mover todos los sectores
puede verse golpeado si la Selección no va al Mundial y si a eso se le suma la incertidumbre
política y los nuevos hechos de violencia, el estado de ánimo de final de año, en medio de una
economía golpeada no será el mejor.

Octubre 11:
El ministro que duró ocho semanas

Los políticos no se dan cuenta de su desgreño, hacen pactos de cuotas y nos les avergüenza
poner sobre la mesa sus cargos sin sentido de país

El actual ministro de Vivienda, Jaime Pumarejo, pasará a la historia como uno de los dos
jefes de cartera que menos tiempo ha permanecido en el cargo, solo dos meses, unas ocho
semanas fue ministro. Quien ostentaba ese récord era Víctor Renán Barco cuando fue
nombrado por Alfonso López como ministro de Justicia, pero solo permaneció una semana y
media, al tener que abandonar su ministerio por inhabilidades.

El Gobierno de Juan Manuel Santos y los partidos de la llamada unidad nacional -léase
Cambio Radical- acaban de dar un triste espectáculo que en nada los sonroja y pone al
descubierto los pactos de cuotas ministeriales que evidencian la falta de políticas públicas de
cara al país. ¿Qué se puede esperar de funcionarios cuyos jefes directos son quienes llevaron
su hoja de vida a Palacio en lugar del Presidente? Este tipo de sucesos son los que tienen
desprestigiado al Gobierno y le hacen perder todo tipo credibilidad en términos de liderazgo
para ofrecer soluciones a los problemas sociales.

El caso de Pumarejo es patético y demuestra la falta de seriedad y de compromiso con el país,


de él y su partido. Siempre se ha dicho que así se gobierna o se administra lo público, con
cuotas de todos los políticos que apoyan a un candidato, pero ad portas de una disputa
presidencial como la que se avecina, el caso de los funcionarios adscritos a Cambio Radical
es un triste espectáculo burocrático donde se pone en evidencia, de manera fehaciente, que a
muchos ministerios o cargos clave se llega por tener padrinos electorales más que por su
formación o capacidad de llevar las riendas de un ministerio, una superintendencia o la
dirección de una empresa estatal. Este tipo de “crisis ministeriales” eran pan de cada día antes
de la Constitución de 1991, pero no era frecuente ver ministros que llegan al cargo sin ningún
tipo de compromiso con el país.

Una creencia generalizada entre los gerentes de recursos humanos o entre las empresas
cazatalentos es que un profesional que no pase un período de prueba es porque la selección
quedó mal hecha o los seleccionadores fueron engañados. El sector público da muestra, con
este tipo de casos, que no le importa mucho lo que piensen los colombianos al respecto, que
primero están los jefes políticos y que todo lo que llegan a hacer al frente de una oficina
pública tiene carácter más de saqueo del erario público, que de un servicio real para con el
resto de colombianos.

El caso Pumarejo es elocuente porque solo duró 60 días, el comentario puede ser extensivo a
sus copartidarios que llevan más meses en la función pública, pero es un verdadero irrespeto
con el país aceptar ser ministro con la conciencia puesta en que ese encargo pudiera durar
muy poco. Este tipo de situaciones son las que envían mensajes poco serios en un momento
político decisivo para el país del siglo XXI; para nadie es un secreto que el hastío político que
experimenta una buena parte de la opinión pública; los brotes permanentes de corrupción; la
poca o nula formación tecnocrática de los funcionarios, y el afán burocrático, pueden explotar
en las próximas elecciones, pues el elector de hoy es muy distinto al de hace 10 años, tiene
más elementos de juicio, más contexto y cuenta con la capacidad de discernir entre las
promesas y las mentiras. Una mala decisión para el Gobierno y para los partidos de la
llamada Unidad Nacional.

Octubre 12:
El Nobel y la decisión de endeudarse

Al nuevo Nobel de Economía se le debe la sensibilización a las personas para solucionar


problemas lejanos clave como la jubilación

Hace una semana, en su informe al Congreso, el gerente general del Banco de la República,
Juan José Echavarría, le hacía una recomendación a los consumidores sobre analizar muy
bien el momento y las condiciones para adquirir nuevas deudas. En otras palabras, hacía un
llamado a la racionalidad al comprar. Contra esa corriente, con mucha frecuencia, se oye
pedir a los gremios de la producción que el Emisor siga bajando las tasas de interés para
reactivar el consumo de las familias, pues este sector se ha convertido en una de las
verdaderas locomotoras de la economía. Toda una dicotomía económica que se ha convertido
en tema de discusión actual sobre el eje de la satisfacción de necesidades básicas, la caída en
la seducción del endeudamiento, los efectos de la publicidad versus las condiciones reales
para comprometer más pagos de consumo cuando los ingresos siguen siendo los mismos.
El premio Nobel de Economía 2017 recayó sobre ese tema de estudio y su pregunta de
investigación: cómo las personas simplifican la toma de decisiones financieras mediante las
creación de cuentas separadas en su mente. El estadounidense Richard Thaler recibió la
distinción por su aportación a la economía conductual, esa línea de la ciencia social que se
dedica a estudiar las causas y los efectos de las decisiones de las personas a la hora de definir
una compra. El profesor de la Universidad de Chicago estudió la manera como se toman las
decisiones económicas a nivel científico, las tendencias cognitivas, emocionales y sociales en
el comportamiento de las personas; y ha unido todo este material de la esfera psicológica con
la maneja cómo los individuos dan origen a un nuevo campo de la economía del
comportamiento, utilizada para dinamizar el consumo.

Es una nueva área de la exploración económica donde juegan elementos como la racionalidad
limitada y a la contabilidad mental; Thaler plantea en sus estudios que las personas
simplifican las decisiones financieras creando cuentas separadas mentales. El concepto de
“contabilidad mental” es nuevo y versa sobre las preferencias o prioridades en el momento
exacto de tomar una decisión de consumo: ¿en cuántos años puedo pagar esta hipoteca? ¿Es
necesario un seguro para la universidad de los hijos? ¿En qué sector de la ciudad tendré mejor
nivel de vida? Thaler explica que hay una aversión innata en las personas al largo plazo y que
existe la contabilidad mental que tiende a centrarse en las pérdidas. En conclusión, sus
estudios exploran cómo las limitaciones cognitivas del ser humano pueden influir a los
mercados financieros. A Thaler también se le adjudica la paternidad del concepto de empuje
o refuerzo que se usa en el sistema financiero o en los fondos de pensiones para ayudarles a
las personas ahorrar más para su jubilación remota, pero determinante.

Desde este punto de vista, es peligroso creer que toda la reactivación de una economía como
la colombiana puede dejarse en manos de bajar la tasas de intervención del Banco de la
República, mientras que al mismo tiempo se esté alertando por el crecimiento desmesurado
en la cartera morosa de difícil recaudo. Más que tasas bajas de consumo y de miles de ofertas
para endeudarse, el consumidor necesita racionalidad en sus decisiones y afinar más esa
contabilidad mental que dice Thaler que todos tenemos dentro.

Octubre 13:
Los pronósticos de petróleo estable

La Agencia Internacional de la Energía da un parte de tranquilidad a los países dependientes


del crudo, el año que viene serán más estables los precios

Hay motivos para esperar que este cierre de 2017 y el arranque de 2018 sean mejores en
materia económica; las condiciones macro están repuntando, al tiempo que lo que estaba en
manos de las autoridades económicas se ha hecho poco a poco, como fue bajar las tasas de
intervención en el mercado a alrededor de 5%. No es un secreto que la economía colombiana
sigue dependiendo en gran proporción de lo que ocurra con el precio del petróleo, materia
sobre la que ya hay insumos para ser optimistas, pues según el último anuncio de la Agencia
Internacional de la Energía, se observa equilibrio entre la oferta y la demanda, situación que
se alcanzará incluso aunque se produzca un aumento de la producción.

No sobra recordar el desajuste ocasionado en las cuentas nacionales como consecuencia de la


caída, a menos de US$30 el barril de petróleo, iniciado a final de 2014, una situación externa
que le ha pasado la cuenta de cobro a las regalías, a las obras de infraestructura y al sector
petrolero con sus servicios conexos que no han podido pasar de una de las peores crisis de su
historia.

La crisis de los bajos precios del petróleo se observó con elocuencia en las utilidades de
Ecopetrol, que no solo son el mejor termómetro de la Bolsa de Valores de Colombia, pues
más de medio millón de colombianos -jurídicos y naturales- tienen acciones de la empresa
mixta, sino que sus utilidades nutren el presupuesto nacional. En los mejores años la empresa
le transfirió al Gobierno unos $11,82 billones en épocas de vacas gordas, pero con la caída de
los precios del crudo incluso se suspendió las transferencias dejando un hueco enrome que
ameritó complejas reformas tributarias.

El alza o estabilidad el barril de petróleo en los mercados internacionales es una noticia


siempre agridulce para Colombia, primero porque el precio de la gasolina está atado al
contexto externo y bueno porque se puede exportar más; para nadie es un secreto que el oro
negro sigue siendo el producto más costoso de exportación nacional y que afecta
notablemente la balanza comercial, que empezará a mejorar. La Agencia dice en su último
informe mensual que viene una mejora en la demanda de petróleo en todo el mundo y que los
efectos de los recortes de producción aplicados por los países de la Opep y por otros grandes
productores de crudo, como Rusia, permitirán recuperar el equilibrio en el mercado del
petróleo durante el próximo ejercicio, una noticia que hace ver las cosas con otros lentes más
optimistas. Ese equilibrio entre oferta y demanda se alcanzarían incluso con un repunte en las
cifras de producción, es decir si países como Estados Unidos y Rusia siguen aumentando sus
exportaciones.

Las cuentas colombianas fueron golpeadas en los últimos tres años por el exceso de oferta
que llevó la cotización del petróleo a sus mínimos en décadas, desde hace un par de semanas,
más o menos, el barril de WTI y de Brent ya rompieron la barrera de los US$50. El informe
de la Agencia habla de que la demanda mundial de crudo crecerá en 1,6 millones de barriles
diarios en 2017, y en 1,4 millones de barriles en 2018. Las reservas de crudo en los países
industrializados bajaron en agosto en 14,2 millones de barriles. Es un buen panorama que
coge a Ecopetrol en un buen momento gracias a sus últimas reestructuraciones.

Octubre 14:
Del amor al desprecio por los carros

Cada vez en más ciudades referentes se pasa del amor al odio por los carros, no solo la
conciencia ambiental juega contra los motores
Hace un par de años durante la Feria de Automóviles de Tokio, los emblemáticos productores
de todo el mundo hicieron una observación que está marcando el destino de una de las
industrias más importantes de la modernidad: por primera vez en la historia, los jóvenes que
llegaban a la mayoría de edad no quieren tener un vehículo.

El carro, que venía siendo un símbolo de progreso económico, de juventud y sobre todo, de
comodidad, poco a poco ha ido perdiendo todas esos valores que lo ponían como el primer
artículo de anhelo y de deseo que ha marcado todas las generaciones cuando se puso en
marcha del histórico modelo T de Ford en 1908. Desde los antecesores de los Baby Boomers,
pasando por los nacidos en la Generación X, comprar un carro era más que un logro
económico, era una manera de alcanzar otras metas materiales. Pero los tiempos cambiaron y
el mundo se llenó de carros -cada año se venden alrededor de 90,6 millones- ingresaron
nuevas marcas al mercado, emergieron China, Corea del Sur e India como grandes
productores de sueños motorizados en todos los rincones del mundo, y lo que era un lujo, una
necesidad, un símbolo de progreso se convirtió en un artículo simple, no aspiracional, sin los
valores que la industria habían impreso con calidad hasta finales de los años 90. Los
vehículos se desprendieron de todos los valores que los hacían bienes preciados y se
convirtieron en un producto-servicio sin mayor exclusividad. Mientras esto ocurría, las olas
de ambientalistas señalaban a los carros como culpables de la contaminación y de la
distorsión arquitectónica de las urbes que se desarrollaban en torno a ellos: garajes,
parqueaderos, estaciones de servicio, talleres, semáforos, autopistas, entre otras obras de
infraestructura que hicieron del vehículo una suerte de majestad en torno a la cual se
desarrollan las ciudades.

También la demanda insaciable de combustibles les ha hecho ganar muchos detractores: los
responsabilizan del fracking, de la búsqueda de petróleo en parques nacionales, en selvas y de
toda la destrucción de la naturaleza; todo eso se confabuló en contra de los carros. A esta
desmotivación se suma el valor por el tiempo que se pierde en trancones, atascos o tacos que
han reinvindicado los sistemas de transporte masivo como medio de movilidad eficiente. Así
como llegan se van las modas y tendencias sociales y el creciente desprecio por los carros no
será la excepción, solo que el resultado final será un uso racional, complementario, un
artículo no esencial, pero indispensable con otras condiciones.

Siempre se dice que en Colombia vivimos a la penúltima moda y toda esa tendencia hace que
las ventas de carros caigan sin lograr vender 300.000 unidades anuales; razones como la
situación económica puede explicarlo, también la falta de vías, la escasez de parqueaderos y
la indiscutible moda de movilizarse en transporte masivo (donde funciona), motos y
bicicletas. Los hábitos de consumo obligan a los empresarios e inversionistas a actualizar sus
productos y servicios y el sector automotriz no es ajeno a esta situación. No se puede olvidar
que en la pirámide de movilidad primero está el peatón, el ciclista, seguido por los sistemas
de transporte masivo y cerrando los automovilistas; esa estructura se exporta desde Europa y
Asia y obliga a que las ventas de carros sufran obligando a crear una disrupción que no ha
llegado a los carros desde comienzos del siglo XX.
Octubre 15:

Ocubre 16:

Octubre 17:
¡Qué duro les toca a los empresarios!

Hacer empresa en Colombia es una labor complicada con los cambios en la seguridad jurídica
y los sindicatos con sus leoninas peticiones

Cuando se agitan los tiempos electorales hay posiciones que son políticamente incorrectas de
tomar, pues en el orden de prioridades primero están los votos que las ideas valiosas en pos
de un país con mayor bienestar. La inmensa mayoría de las personas que siguen el camino de
hacer política nunca han hecho empresa, no han pagado una nómina, ni mucho menos saben a
ciencia cierta cuál es la carga prestacional de un empleado o conocen las exigencias que hace
la banca para financiar un emprendimiento. Lo que sí saben algunos de los políticos es que un
país como Colombia tiene un PIB tasado en unos US$230.000 millones y que el Gobierno
Nacional maneja un presupuesto central anualizado de $250 billones, unos US$90.000
millones. Mucho dinero que supera las cifras de las grandes multilatinas y que a nadie le
duele, pues los impuestos son de todos y para todos, en apariencia. Por todo lo anterior, hacer
empresa en Colombia es una tarea bien complicada: por un lado está el Gobierno central
siempre poniendo en entredicho la labor empresarial, no solo con impuestos, sino con una
batería legislativa abierta o de normas obligantes que golpean a los inversionistas locales;
también está el problema de la inseguridad y el permanente cambio de reglas de juego. La
tasa efectiva de tributación para un empresario colombiano sobrepasa 69%, una de las más
altas de la región.

Por el otro lado de la tenaza o del sandwich están las reinvindicaciones laborales, tema a
colación por el largo paro de los pilotos de Avianca. Son muchas las empresas que han
muerto o han sido obligadas a reducirse, irse del país o volver a empezar con menos
ambición; todo por cuenta de las excesivas peticiones de los trabajadores, sindicalizados o no.
Claro que es políticamente incorrecto hablar de estos temas en estos días, pero alguien debe
tomarse ese cáliz y defender la actividad empresarial.

Hacer pliegos de peticiones tendientes a conseguir beneficios mayores que los legales, más
prebendas que van más allá de lo que la empresa puede ofrecer, es un derecho legítimo y bien
adquirido, pero se debe tener en cuenta que cuando no se evalúan bien las obligaciones
extralegales adquiridas por las empresas, éstas resultan fatales para el futuro, pues se golpea
de frente la competitividad y la viabilidad organizacional. La historia local está plagada de
empresas que mueren o no son viables por la voracidad de unos pocos malos líderes:
Telecom, Croydon, la vieja Bavaria, Foncolpuertos, Empresa de Acueducto de Bogotá, solo
para citar algunas de las grandes y emblemáticas. Las más golpeadas son las empresas
industriales y comerciales del Estado que siempre son presa de peticiones que ponen en
riesgo su sostenibilidad financiera. La situación de Avianca atraviesa uno de esos difíciles
momentos en los que ceder desde la alta gerencia pone en riesgo las utilidades de la empresa,
las alianzas con socios estratégicos, y de una u otra manera, atentan contra la sobrevivencia
de una compañía emblemática y neurálgica. Vivimos meses de ajustes salariales,
convenciones colectivas, pliegos de peticiones y discusiones de incrementos salariales y casi
siempre prima la idea de que hay más trabajadores que empresarios y reina la minoría y la
victimización. Es clave tener en cuenta que para que el país progrese, haya más puestos de
trabajo formales, se paguen cargas impositivas, Colombia debe tener una red industrial y
empresarial robusta, cosa que no se consigue tirándole piedras a lo poco que hay.

Octubre 18:
Amazon y el misterio de la inflación

En la medida en que los minoristas online ganan más mercado presionan a las tiendas físicas
a bajar los precios para seguir existiendo

Mark Whitehouse, uno de los columnistas habituales de Bloomberg, escribió la semana


pasada una de esas columnas que se meten de lleno al interior de uno de los problemas
económicos cotidianos que poco a poco empiezan a repintar o rediseñar las relaciones de
oferta y demanda. Se trata del escenario -cada vez más habitual- en que “a medida que los
minoristas online ganan participación de mercado, ellos presionan a las tiendas físicas para
que mantengan bajos los precios”. La consecuencia de esta realidad subyacente es que esta
situación “podría estar impidiendo que la inflación vuelva a la normalidad”.

Recordemos que una de las preocupaciones de las autoridades económicas de Estados


Unidos, Japón y la Unión Europa es que la inflación tiende a convertirse en deflación y que
por más enemigos que tiene la escalada alcista de precios, hay teóricos que defienden un
mínimo de inflación, incluso para garantizar crecimiento.

A esta novísima relación entre tiendas físicas y virtuales los economistas la llaman “efecto
Amazon” que se da cuando los negocios de apariencia virtual, como Amazon, ganan
participación de mercado por calidad, variedad y eficiencia logística, asunto que obliga a las
tiendas físicas o tradicionales a competir con precios más bajos sacrificando el margen de
ganancia. El raciocinio es simple: si las instituciones de un país no han logrado frenar la
competencia externa online que no paga los mismos impuestos que los negocios físicos y son
una realidad creciente para el mercado, la única manera de sobrevivir es bajando los precios y
cuidando los clientes con otro tipo de destrezas como la confianza, la cercanía y el
conocimiento del consumidor, fortalezas que poco a poco se desvanecen pues tiendas como
Amazon pueden conocer más en detalle a sus compradores habituales.

Whitehouse platea que “pese a todos sus esfuerzos, parece que la Reserva Federal no logra
subir la inflación hasta su meta de 2%, situación que la presidenta Janet Yellen describió
como un ‘misterio’. Si ella busca pistas, quizás deba preguntarle al fundador Jeff Bezos (…)
Durante gran parte del siglo XX, los precios de los bienes minoristas avanzaron más o menos
en sincronía con todo lo demás. Pero en los noventa, el auge de Walmart y las importaciones
de China precipitó caídas abruptas de los precios, para beneficio de los consumidores
estadounidenses y desgracia de los fabricantes. La presión parecía estar aflojando tras la
última recesión, pero estos últimos años regresó con el crecimiento de la venta minorista
online”. Ya hay datos cuantificables sobre este efecto: según economistas de Goldman Sachs,
“la presión del comercio minorista online podría estar restándole cerca de 0,1% a la medición
de inflación, comparado con hasta 0,2% para los grandes minoristas de antes de 2008”.

El consumo está cambiando a pasos agigantados en todos los sectores de la economía y por
más lejano que veamos una realidad como la de Amazon en Estados Unidos, frente al
contexto local, es preciso mirar el impacto o las consecuencias que este tipo de empresas
tienen en el consumidor colombiano. La empresa de Bezos ya decidió instalarse en Chile y
poco a poco es una alternativa de consumo, sino es que ya lo es, y no nos hemos dado cuenta.

Octubre 19:
El miedo de las startups a la bolsa

Las grandes nuevas ideas que se hacen empresa deben tener en la Bolsa de Valores un punto
de llegada como etapa en su camino para consolidarse

El mundo empresarial está lleno de rankings o listados que permiten a inversionistas y


consumidores conocer la posición de las empresas en el mercado, bien sea por ventas,
utilidades, valor de marca, responsabilidad social y sostenibilidad, entre algunas de las
formas de evaluarlas, o analizar su comportamiento. Pero hay un filtro determinante entre las
grandes empresas globales o multilatinas, que tiene que ver con la bursatilidad, es decir, qué
tanto se mueve la acción de una empresa inscrita en una bolsa de valores.

Es un hecho indiscutible que la salud económica de un país se mide en el comportamiento de


los índices bursátiles y que cuanto más desarrollado sea el mercado secundario, más sana y
democrática será la economía. Estados Unidos, Alemania o Japón son tres ejemplos de
grandes economías con bolsas de valores determinantes en sus entornos; en la región México,
Brasil y Chile merecen mencionarse como emergentes. El punto tiene que ver con un par de
preguntas: por qué los nuevos emprendimientos o startup no le creen a la bolsa de valores
local; por qué estas nuevas empresas huyen a la supervisión y a la financiación tradicional.

Se conoce como startup a las creaciones empresariales, no necesariamente tecnológicas, que


tienen un modelo de negocio escalable y muestran que el mercado las acepta de manera
disruptiva. No todas las startups tienen componentes tecnológicos o deben estar en el mundo
de internet; tienen en común con cualquier idea de negocio, e ideas en el sector real, las
necesidades de capital o plata para trabajar y que tienen el potencial para llegar a ser grandes.
Son ideas empresariales novedosas que para crecer, en el mediano y largo plazo, necesitan
mucho capital. Lo curioso en el caso colombiano es que no utilizan fuentes de financiación
tradicionales, como pueden ser créditos de bancos, y por lo general siempre recurren a los
“friends, family and fools”, FFF; posteriormente acuden a los modelos Venture Capital o
Private Equity, mediante los que consiguen socios capitalistas que muerden una buena parte
del emprendimiento. Muchas de esos negocios nacientes no se desarrollan y el capital de
riesgo también se desvanece.
Quizá por esto no acuden a la bolsa ni consideran las opciones tradicionales para financiarse.

En el mercado local, gremios como la Andi han incentivado a los emprendedores digitales a
conocer las mieles de la asociatividad empresarial y hoy hay un listado de cientos de
empresas nuevas (por lo general dirigidas por jóvenes) que utilizan al gremio para conocer de
cerca las bondades de la formalidad, tanto impositiva, como de vigilancia. Falta que la Bolsa
de Valores de Colombia estructure un ambicioso plan para hacer que las startups colombianas
piensen en el mercado bursátil nacional para dar un salto en su financiación.

Empresas ya emblemáticas de emprendedores digitales como Rappi, 1Doc3 o Tappsi deben


tener la posibilidad de crecer en nuestra bolsa, de lo contrario el centro bursátil seguirá con
los mismos y las mismas que hace dos décadas, sin atraer más compañías novedosas que
lleven sus propios inversionistas. Si miramos las bolsas más influyentes sus índices se han
renovado con empresas digitales y los nombres han ido cambiado al mismo ritmo que las
mismas revoluciones industriales. Sería estupendo que las startups le perdieran el miedo a la
bolsa y la bolsa buscara cómo atraerlas.

Octubre 20:
Los primeros pesos del nuevo Presidente

El Congreso aprobó a la carrera el Presupuesto General de la Nación, por un monto de $235,6


billones, unos US$78.000 millones

Recordemos que Juan Manuel Santos entregará la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto
cuando se posesione su sucesor en el cargo de Presidente que será elegido el 27 de mayo o el
14 de junio del nuevo año, si hay segunda vuelta. Esa es una realidad indiscutible, así el
frenesí político muchas veces haga ver las cosas nubladas; al punto que los primeros pesos
del nuevo gobierno ya están aprobados en la Ley de Presupuesto General de la Nación.

Como para no variar lo que siempre ha sucedido en el Congreso, la importante ley


presupuestal se aprobó a las carreras en segundo debate en el Senado por $235,6 billones,
unos US$78.000 millones distribuidos de la siguiente manera: para gastos de funcionamiento
$147 billones; deuda pública $48,2 billones y para inversión en obras $39,7 billones. Eso a
grandes rasgos, pero también se incluyó una partida de $500.000 millones para hospitales,
$100.000 millones para universidades públicas y $120.000 millones para infraestructura
pendiente.

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, que dicho sea de paso es el funcionario que más
ha durado en el cargo, ha defendido su iniciativa y ha explicado hasta el cansancio que es un
presupuesto muy ajustado no solo a las necesidades sino en función de los ingresos. La
situación fiscal es preocupante, pero no hay alarmas encendidas por parte de la banca
multilateral ni las firmas calificadoras de riesgo. No obstante, los recursos son escasos y las
necesidades de inversión social enormes. Cárdenas no puede olvidar que le quedó pendiente
el ajuste del gobierno central; que no se hicieron los rediseños de gastos necesarios; con
terquedad se mantuvo un tren de gastos burocráticos y baja productividad que se nota si se
compara el aparato estatal local con el de países similares.

El Minhacienda no solo no encontró nuevas fuentes de ingresos y puso sobre la mesa ideas
políticamente incorrectas como descapitalizar en $500.000 millones el Fondo Nacional del
Ahorro, sino que no se tocaron a fondo el Sistema General de Participaciones, las pensiones y
la salud y otras transferencias. Todas las anteriores obligaciones que siguen intactas, solo
evolucionando con el tiempo sin mayores rediseños en términos financieros. Los partidos
opositores y candidatos a suceder a Santos han criticado el presupuesto con el que tendrán
que trabajar entre agosto y diciembre del próximo año. Dicen que hay inconsistencias
macroeconómicas, pues el crecimiento económico no se reactiva, dado la baja persistente en
la confianza del consumidor y la baja producción industrial.

Siempre que un Presidente saliente le entrega la administración central a uno nuevo, quien
recibe se apura a decir que “dejaron la olla raspada” refiriéndose a las posibilidades
presupuestales y de inversión con que cuenta. Si bien las finanzas gubernamentales no son
críticas y aún hay recursos con los cuales se puede pagar la burocracia, hacer algunas obras
de inversión -además de pagar la abultada deuda- es latente una estrechez económica por el
mismo modelo del funcionamiento central, salpicado por corrupción, ineficiencia y unas
obligaciones laborales crecientes. No se puede perder de vista que el Estado poco produce,
que regula mucho, que pone impuestos en cantidades y que muchas veces impide el libre
desarrollo de los mercados. Al nuevo Gobierno le corresponde repintar sus finanzas para que
deje de depender solo de las arcas nacionales.

Octubre 21:
Falta de vigilancia agravó al sector salud

Ningún sector económico tiene más líos que la salud, y muchos son causa de la falta de
vigilancia y control por parte de la SuperSalud

La Ley 100 que reformó las pensiones y la salud en 1993 tenía muy buenas intenciones en su
origen; en pensiones se cometieron errores que poco a poco se fueron arreglando desde
entonces, aún con varios pendientes; pero en el capítulo de salud nunca se reglamentó y los
funcionarios de los gobiernos de turno dejaron que esta tarea la hicieran las tutelas.

El país de finales de los noventa y bien entrado el siglo XXI carecía de una institucionalidad
fuerte. Desde entonces la Superintendencia de Salud, creada en 2000, la entidad de vigilancia
y control fue capturada por senadores y representantes que encontraron allí un botín sin Dios
y sin ley que sólo ahora está haciendo metástasis. Las secretarías de salud pública se
convirtieron en oficinas rentables en burocracia y en trampas; servicios hospitalarios y
clínicos, cobrados pero no existentes, tutelas millonarias, medicamentos sobrevalorados,
hasta recursos del sector fueron llevados a las pirámides.
Todo eso y mucho más se daba en la salud pública y privada que desde entonces se convirtió
en una auténtica Cueva de Rolando. Era grotesco que los funcionarios clave de la SuperSalud
pasaran a las clínicas, a la EPS y a las farmacéuticas sin ningún rubor saltándose los mínimos
de inhabilidades. Todo esto sucedía a la sombra de la figura cómplice de la Procuraduría o la
Contraloría que estaban más preocupadas por otros asuntos políticos.

Muchos actores en el sector de la salud son culpables del desgreño en que ha vivido el sector
que sólo genera problemas y escándalos, pero en particular son todos los gobiernos, ministros
y superintendentes que dejaron crecer el problema. Por todo esto es un gran avance que la
Procuraduría en manos de Fernando Carrillo, haya abierto investigación disciplinaria contra
Norman Julio Muñoz, superintendente de Salud, por presuntas irregularidades en el ejercicio
de sus funciones, al permitir y/o autorizar el inicio de las operaciones de Medimás EPS, el 1
de agosto de 2017, sin que contara con una red que soportara adecuadamente el servicio en el
país, incumpliendo con los requisitos para la autorización de su funcionamiento o
habilitación.

Pueda ser que el funcionario demuestre que actuó bien, pero es sólo el comienzo de un gran
ejercicio de investigación para encontrar los responsables de mantener este sector en el caos
permanente donde muchos se lucran y hacen negocios. La Procuraduría Segunda Delegada
para la Contratación Estatal también investiga por qué a pesar de la existencia de
incumplimientos en la prestación de los servicios de salud, deficiencias que daban lugar a la
intervención forzosa administrativa, toma de posesión, revocatoria o suspensión del
certificado de autorización o de habilitación de funcionamiento por parte de la Supersalud.
Medimás EPS o SaludCoop son solo dos nombres de un rosario de empresas con líos que
salen a la superficie cada año y medio sin que exista una institucionalidad seria que le ponga
un torniquete a este desangre.

La realidad caótica de la salud en Colombia siempre se encubre con datos magnificados de


cobertura creciente, pero se olvida que es un sector muy desorganizado que carece de
vigilancia profesional; las EPS no dan cifras, las prepagadas no mejoran la calidad versus el
costo y la salud pública masiva tiene tiempos de atención que rozan con la tortura.

Octubre 22:

Octubre 23:
Tres años sin alcanzar la meta de inflación

La meta de inflación parece distante, si bien está cerca, vamos en 3,97% de IPC y la meta es
4%, pero aún faltan 70 días de compras y fiestas

Las cuentas con la inflación del año que poco a poco llega a su final son simples: la meta
establecida por la Junta del Banco de la República es de máximo 4% y mínimo 2%. Si
seguimos en detalle el Índice de Precios al Consumidor y lo vemos mes a mes, entre enero y
septiembre, la cifra está en 3,49%, pero si analizamos el dato entre septiembre y septiembre,
es decir anualizado, tendremos que alcanza 3,97%. Con ojo cuantitativo se puede ver que el
techo de 4% está a punto de romperse. Falta lo cualitativo.

Y es que solo quedan unos 70 días para que el año termine, lapso marcado por puentes,
turismo, fiestas, compras, gran oferta y buena demanda. Muchos de los sectores económicos
en franco deterioro durante el resto del año, tienen en diciembre su agosto para alcanzar los
presupuestos; es el caso de alimentos, licores, viajes, textiles y en general las actividades que
enmarcan el abanico de la hostelería, como son hoteles y restaurantes.

Quizá este año la inflación ceda, que esté por debajo de 4% y los últimos días de 2017 no
traigan grandes variaciones en los precios, incluso estos puedan tender a la baja por el
desánimo o la incertidumbre que ha marcado lo que va del año, pero ojalá esta última
situación no ocurra porque empresarios, industriales y comerciantes (los generadores de
empleo) necesitan tener buenas ventas para poder pagar impuestos y crecer en sus
emprendimientos. Un poquito de inflación no hace daño.

Es la típica situación agridulce de la economía de mercado, mientras unos necesitan vender


otros quieren comprar, pero si sus ofertas y demandas no se sincronizan habrá consecuencias.
La demanda agregada de este año tiende a la baja por el desánimo y la incertidumbre, las
tasas altas, el frenesí político, etc. Quizá la gente no esté dispuesta a comprar en abundancia
este fin de año como lo ha hecho antes; no obstante la cultura de consumo colombiana está
marcada por el impulso y los diciembres son buenos para todos.

Por el otro lado están los industriales, comerciantes y todos quienes conforman la oferta
agregada donde se reúnen en general los productos y servicios tendientes a ser comprados por
los individuos y las familias. Regalos se darán, habrá fiestas decembrinas, las vacaciones
serán una realidad y la demanda agregada será mayor que en meses anteriores; eso depende
del ánimo y las condiciones económicas. Así las cosas, la cifra que se dé a conocer en dos
semanas sobre la inflación de octubre será determinante como mensaje de euforia o tristeza y
cualquiera que sea no debe traumatizar la demanda agregada de fin de año, pues los
empresarios y comerciantes serían los más afectados y con ello el empleo.

Insistimos como Angela Merkel para la vieja Europa: un poco de inflación no hace daño, el
punto es cuánto es lo tolerable o necesario, pues cada país es distinto. El verdadero lío con
una inflación en 4% es que es el punto de partida para el incremento salarial para el próximo
año, un porcentaje que sumado a la productividad y al tira y afloje sindical pesará en los
presupuestos. Desde 2015 la meta de inflación no se alcanza cuando fue 6,77%; en 2016
alcanzó 5,75% y para este 2017 ya va en 4,1% proyección. El Banco debe tratar de armonizar
esta situación, no asfixiar a los consumidores con tasas altas y medir hasta cuánto es tolerable
la variación de precios.

Octubre 24:
Bipolaridad: ni Uber ni seguridad social
Pocas actividades son tan clave para las ciudades como la que ofrecen los taxistas, pero deben
sincronizar tecnologías con seguridad social

Los taxistas bogotanos convocaron a una protesta callejera en contra de las nuevas
tecnologías y en particular contra las plataformas que han emergido en el mercado y que les
están quitado trabajo. Una suerte de “ludonismo” del siglo XXI que se ha apoderado del
gremio en todo el mundo desde que apareció en el mercado la aplicación Uber que se les
convirtió en un dolor de cabeza y en un desangre para sus cuentas. Luego llegaron muchas
más APP que le compiten a Uber y con los años la transformación de sector de transporte
urbano será una realidad y pocos se acordarán cómo era el oficio de ser taxista antes de las
nuevas tecnologías.

Ahora bien, que Uber y sus competidores necesitan reglas estrictas y pago eficiente de
impuestos por la explotación del mercado es otra discusión, pues su oportunismo montado
sobre el desorden de nuestra movilidad subdesarrollada, no solo amenaza la poca
institucionalidad emergente de un país como Colombia sino que inevitablemente llenará las
calles de informales que se ganarán la vida con un carro de segunda y un celular prepago, sin
mayores responsabilidades.

Reglamentar las nuevas tecnologías aplicadas a la movilidad es un deber de las instituciones


y hacerlas cumplir es una tarea permanente de la policía. Y es aquí en donde los taxistas
tienen razón, pues cualquier persona que quiera nuevos ingresos solo tiene que asociarse a la
aplicación y empezar a facturar, sin pago de impuestos ni garantías para los usuarios, incluso
abusando de los precios porque es una hora pico o similares. Lógico, esta reinvindicación de
libre competencia solo afecta a quienes son propietarios de taxis, porque a los simples
conductores se les convierte en una posibilidad laboral de montar negocio independiente. Irse
lanza en ristre contra Uber y sus similares es un mandato de los propietarios quienes pagaron
el llamado “cupo” para poder explotar el negocio de ser taxista, no para los taxistas de oficio.

La bipolaridad a la que nos referimos: ni Uber ni seguridad social, tiene que ver con una
distorsión del concepto de bienestar. Nadie entiende por qué los taxistas en lugar (o además)
de pelear contra los aparatos tecnológicos y sus aplicaciones, no dan la lucha por tener salud,
pensiones, educación, recreación, etc., los mínimos laborales para poder progresar y tener
calidad de vida. Hay un vacío en el espíritu del oficio de ser taxista y hay una clara
irresponsabilidad por parte de los empresarios dedicados al transporte de esta modalidad. Las
jornadas son extenuantes; la presión del tráfico es enorme; la exposición a la inseguridad es
muy alta; las enfermedades asociadas a estar tantas horas sentados abundan; en general son
presa fácil del estrés, sin embargo nada de esto se trata en sus reivindicaciones laborales.

El oficio de taxista es quizá el menos entendido, el más olvidado y uno de más vilipendiados
por las personas que hacen uso de éstos por décadas. En ciudades desarrolladas -con calidad
de vida para todos- el taxista es el embajador del área metropolitana, es quien garantiza la
seguridad, el conocimiento y todas esas cosas que hacen grata una urbe, pero en Bogotá
reflejan una ciudad sin control, insegura, conflictiva, dura, estresante. Ojalá, los dueños de los
taxis y sus conductores primero se sentaran a arreglar los problemas inherentes al servicio y
la profesión y luego pelearan contra las tecnologías.

Octubre 25:
El país se acostumbró a vivir de paro en paro

El derecho a la protesta ciudadana se ha convertido en un hábito social y está perdiendo


efecto, pues el país se acostumbró a vivir de paro en paro

La protesta social en Colombia se convirtió en paisaje. El paro de pilotos se mezcla en


Bogotá con las protestas de taxistas, mientras los indígenas del Cauca vuelven a ocupar la
carretera Panamericana para pedir más tierras, al tiempo que los tenderos en Barranquilla
salen a las calles para exigir la cancelación del Código de Policía. Y casi en silencio una
docena de municipios le exigen a la Registraduría consultas locales para oponerse a la
minería, a la extracción de carbón, de petróleo y otros minerales.

A esa olla a presión social se le deben sumar cientos de consultas previas solicitadas en todos
y cada uno de los proyectos de infraestructura en etapa de diseño como vías, puentes, túneles
y hasta sistemas de riego. En pocas palabras vivimos en un país en constante pie de lucha por
cuanta cosa ocurra y afecte el libre funcionamiento de la sociedad y el mercado. Hay unas
regiones más agitadas que otras, pero todas tienen como epicentro a Bogotá, en donde no
duran limpios los muros, las persianas de los negocios ni los separadores de las vías, pues son
atacados con las típicas pintadas en aerosol que hablan a gritos de los temas que reclaman.

El país se acostumbró a vivir de paro en paro, de protesta en protesta y de agresión en


agresión. Muchas de las reivindicaciones o reclamos son justos, otros irracionales mientras
que la inmensa mayoría tienen contenidos y fines políticos, gracias a la época electoral que se
avecina y que amenaza convertirse en una de las más calientes de los últimos años. El país
político, económico y social se ha acostumbrado a vivir en “modo agitación”; los líderes de
éstos movimientos sociales no conocen nuevas fórmulas de convocatoria distintas a la
protesta, a la agresión en contra de los comercios y el espacio público. La economía pierde
más de un punto del PIB anual en los crónicos paros de maestros, camioneros, taxistas,
campesinos y todo el abanico de consultas previas, más aún por quienes se oponen a la
minería o la extracción petrolera en municipios que históricamente han devengado regalías
por éstos conceptos.

Es insensato protestar en contra del Estado por el olvido en la construcción de vías y al


mismo tiempo negarse a pagar un peaje. Gran parte de la responsabilidad de este agite social
se debe a los ministros de turno que calmaron, apaciguaron o compraron la suspensión de
protestas con falsas promesas políticas y compromisos bajo la fianza del presupuesto
nacional. La realidad ha demostrado que cuando un funcionario se enfrenta a una comunidad
que reclama vías, salud, educación, subsidios, tierras (todas inversiones a largo plazo y
cuantiosas) no tiene más remedio que hacer compromisos falaces, pues es un empleado
público de alta rotación que adquiere compromisos sobre los cuales no tiene responsabilidad
en el tiempo. Un ministro no dura más de dos años en el cargo; un viceministro menos de 12
meses y un Presidente sólo cuatro años, son tiempos no sincronizados con las necesidades de
las comunidades y es allí cuando sobrevienen la mentiras y los incumplimientos.

La protesta social es válida y tiene sentido cuando las soluciones son posibles; es más
efectiva cuando no es manipulada y las reivindicaciones son racionales y todo tendrá juicio
social cuando los funcionarios no dicen mentiras ni giran cheques sin respaldo.

Octubre 26:
Los olvidados de los bancos

Por simple definición Producto Interno Bruto agrupa todo lo producido por la economía, pero
una como la nuestra es más diversa

Hasta hace pocos años el Producto Interno Bruto -dicho sea de paso es el conjunto de los
bienes y servicios producidos en un país en un año- en Colombia tenía dos presentaciones:
con trilla de café y sin ella; ahora algunos técnicos también hacen la excepción con o sin la
economía sumergida, esa que no se deja contar y que el Estado no ha podido vigilar ni
cuantificar.

Una es la economía formal, la que paga impuestos, tiene una nómina, descuenta parafiscales,
se preocupa por la salud, la educación y las pensiones de sus trabajadores, mientras que hay
una sumergida que es enorme, informal, evidente, que crece y que a nadie le importa. La
informalidad en Colombia es como un elefante en la sala al que todos tratan de evadir o pasar
inadvertido.

Esa economía informal es elocuente, grotesca, tiene sus propias redes sociales, presentaciones
y sus desconfiados coqueteos con la formalidad. Y es tan buen negocio y está tan anquilosada
que sus actores nunca se pasarán al lado formal por más incentivos económicos que las
instituciones les brinden.

Una manera eficaz de verla para analizar cómo funciona es seguir el efectivo que utiliza para
sus transacciones. En términos macroeconómicos el dinero efectivo que maneja está incluido
en la oferta monetaria que vigila celosamente el Banco de la República, no obstante la
entrada oculta de capitales, el lavado de activos y otras formas de aumentar este monto,
distorsionan la realidad y afectan el flujo monetario.

Pero hay un asunto bien interesante que sobrevive en la oscuridad de la informalidad y es la


desconfianza, la malicia, la falta de educación y otro lastres culturales que hacen que los
informales prefieran ir donde un prestamista usurero que acudir al sistema financiero
tradicional. Recordemos que la tasa de usura está en 31,73% efectivo anual, quiere decir esto
que más allá de esta cifra se considera usura, pero los llamado paga-diarios cobran, según
Asobancaria, hasta 450% efectivo anual. La pregunta es ¿por qué la gente informal prefiere
pagar estos porcentajes que acudir a la banca?

Gran parte de la respuesta tiene que ver con la introducción, la desconfianza y la economía
sumergida. Dos situaciones que deben ser atacadas por el sistema financiero formal de frente
para sacar a más colombianos de los “gota a gota” y ofrecerles mayor formalidad con
sistemas crediticios a su medida, que ya los hay en el mercado y que no son muy
promocionados ni publicitados por los mismos bancos.

La otra herramienta que se abre paso como un dinamizador de la bancarización son las
empresas de servicios postales que poco a poco se han convertido en una realidad para el
sistema financiero emergida de la informalidad. No se puede desconocer que la inmensa
mayoría de los colombianos utilizan las empresas de giros para pagar servicios públicos para
recibir o enviar remesas, comprar minutos para sus celulares, adquirir el Soat o jugar loterías,
entre otras de las actividades asociadas a la economía popular. Es imposible no ver que este
“sistema financiero” paralelo goza de buena salud, de confianza y de ubicación, pues por lo
general están en donde no llegan los bancos y le ganan espacio a los “paga diario” o “gota a
gota”. En la formalización, legalización y robustecimiento de las empresas de servicios
postales está gran parte de la solución a la informalidad.

Octubre 27:
El Emisor tiene margen para bajar tasas

La junta del Banco de la República tiene más margen para bajar las tasas y ayudar a que la
economía recupere crecimiento para este y el nuevo año

Hace un año faltando dos meses para que terminara 2016, la inflación superaba 6,4%
mientras que las tasas de intervención del Banco de la República en el sistema financiero
estaban en 7,75%. Con casi esos mismos porcentajes terminaba uno de los años más malos
para la historia de la economía reciente; ahora al entrar en la recta final de 2017 las cosas son
bien distintas: la inflación va en 3,97% y la tasa del Emisor está en 5,25%. Quiere decir eso
que la variación del IPC está casi dentro del margen de las autoridades económicas mientras
el costo del dinero sigue siendo alto si se compara con los países de la región y algunos otros
emergentes.

Si comparamos el mismo periodo de 2016 y 2017, solo en términos de indicadores macro, las
cosas para este año van mejores, más aún, la inflación ya dejó de ser una amenaza y hay una
buena oferta de alimentos, sector que más influye en el comportamiento de los precios, por
tal motivo, es necesario que la Junta del Emisor baje 0,25 puntos los intereses y que este
alivio pueda sentirse antes de que termine 2017 y sea una buena ayuda para empezar con
dinero barato 2018.

Hay que recordar que la transmisión de estas decisiones monetarias al consumidor tiene un
rezago superior a los 60 días y que el sistema financiero debe apurar con estrategias de
consumo para que la gente y las empresas vuelvan a endeudarse, eso si, sin perder de vista la
capacidad de pago. En su última reunión los codirectores del Banco alertaron sobre el
crecimiento de la cartera morosa y la de difícil cobro, situaciones críticas, pero sobre las
cuales los bancos han avanzado y ya no entregan dinero sin tener las garantías y los respaldos
adecuados.

La tasa interbancaria está en 5,27% que es un nivel aún alto que puede tener margen de
reducción; la DTF que sirve para decidir sobre inversiones familiares está en 5,46%, solo
para ilustrar dos tasas bancarias que también ayudan a visualizar el costo del dinero que sigue
siendo muy alto. La tasa de usura, que si bien no se fija ni mucho menos se reglamente, pues
obedece a una certificación luego de un sondeo por parte de la Superintendencia Financiera,
está en 31,73%, un porcentaje muy alto que no se ha afectado luego de que la autoridad de
vigilancia y control decidiera revisarla o certificarla cada mes y no cada tres. Lo crucial de la
usura es que es la tasa a la cual se pegan la mayoría de los créditos de consumo con tarjeta de
crédito, que sigue siendo de las más altas de la región.

En un contexto nacional más amplio, el Emisor debe observar para tomar una decisión de
bajar las tasas a 5% que los precios del petróleo Brent han repuntado hasta los US$59,3 el
barril, uno de los más altos de los últimos meses y que de una u otra manera ayudan a
mantener la tasa de cambio alrededor de los $3.000. Todas las encuestas de percepción de
consumo y las de movimiento industrial están avanzando a terrenos más positivos, elementos
también fundamentales. En el contexto internacional están pendientes los movimientos en la
alta gerencia de la Reserva Federal y la política monetaria que de éstos se desprendan. Aún es
incierto el rumbo que tome la economía estadounidense pasado un año de la llegada de
Trump, hasta el momento ha sido bueno, pero los permanentes incentivos a las empresas de
EE.UU. pueden tener consecuencias en los mercados emergentes.

Octubre 28:
Los dueños de la tierra con coca

Hay más de 200.000 hectáreas de coca y a los dueños de esas tierras no les pasa nada porque
son baldíos, parques nacionales, campesinos o indígenas

Colombia está empantanada en dos problemas que no ha podido solucionar desde el siglo
pasado incluso desde el XIX. Se trata de la tenencia de tierras y los cultivos ilícitos. Son dos
situaciones problemáticas transversales a los males crónicos que no dejan entrar al país por la
senda del desarrollo. Y lo peor de todo es que presidentes, ministros y gobernadores se hacen
los de la vista gorda frente a estos asuntos.

Al final de esta semana saltó el gran problema generado por un proyecto de ley que buscaba
beneficiar a los propietarios de máximo tres hectáreas de tierra cultivada con arbustos de
coca. Una clara puerta de entrada a la cultura de ilegalidad que poco a poco se ha perneado en
la sociedad y en varias regiones. Sin duda esto sería una tronera a la economía de la droga
que tanto se ha querido evitar. Si quienes tiene máximo tres hectáreas de coca son “simples
palomas” en la cadena de producción poco a poco caminaremos a que los señores de la
cocaína sean “pobres víctimas” de los consumidores en países desarrollados.

Es apenas lógico y consecuente que quien utilice un predio o una propiedad con fines
delictivos -cultivar coca- debe ser castigado con cárcel y su finca expropiada, tal como se
hace con las casas usadas para vender bazuco o cocaína. Esa es una de las razones por las que
en Ecuador no han avanzado los cultivos ilegales: allí se expropia a los dueños de los predios
utilizados para delinquir. Colombia sigue siendo un país con instituciones tolerantes con los
narcos, hay 200.000 hectáreas sembradas de coca y docenas de políticos se financian con
dineros derivados de actividades ilícitas. Eso debe cambiar si queremos caminar hacia un país
decente que derrote la cultura narco.

¿Quiénes son los dueños de las fincas donde hay plantas de coca? No todos son baldíos, ni
mucho menos son parques nacionales. Muchos son grandes latifundios de engorde que no
pagan impuestos y que sus dueños se escudan en la falta de instituciones y reglas. Muchas
otras hectáreas, especialmente en el Cauca, usadas para cultivar marihuana, amapola y coca
están en resguardos indígenas. La Constitución ha protegido estos problemas y la jurisdicción
indígena ha impedido que las autorices lleguen hasta allí. Gran parte de la marihuana de
Corinto, Caloto o Toribio está en fincas indígenas; la amapola en Guambia y la coca en el
Tambo, todo esos territorios protegidos con el domo de la jurisdicción indígena y
resguardados por milicianos ahora disidentes de los grupos guerrilleros en carrera política.

La institución nacional, llámese Policía, Fiscalía y las autoridades locales deben avanzar en
judicializar a los dueños de las tierras dedicadas a los cultivos ilícitos y el Congreso debe
tener en cuenta estos temas a la hora de aprobar la Ley de Tierras que avanza en el camino
legislativo. Si no avanzamos en las reglas claras para la tenencia de tierras y buscamos otras
formas de enfocar el lío de las 200.000 hectáreas de tierra dedicadas a la coca, seguiremos
enterrados pretendiendo salir de problemas que debimos solucionar hace dos siglos.

Es difícil explicar el problema de los cultivos ilícitos en Colombia, siempre se termina


hablando de tenencia de tierra y la ineficacia de las autorizada para controlar a los
delincuentes, que son tan culpables como quienes cultivan, procesan, comercializan, lavan
dinero y destruyen a las personas con esa droga.

Octubre 29:

Octubre 30:
Sea cauto gastando para final de año

Todos los análisis dicen que el próximo año será mejor. Aún así, antes de ‘botar la casa por la
ventana’ la economía tiene retos por superar

Estos dos últimos años no han sido económicamente fáciles: en 2016 el problema era una
inflación coqueteando con los dos dígitos y en 2017 un consumo que se vio golpeado por el
aumento del IVA de la reforma tributaria y por el pesimismo. Aunque todo parece indicar que
lo peor ya pasó, y que de ahora en adelante la situación va a ser mucho mejor, aún se necesita
cautela en el gasto. Arranca la recta final del año, y noviembre y diciembre siempre son
meses para gastar: las novenas, las natillas, los buñuelos, las fiestas, los regalos, la decoración
y hasta la muda que los colombianos estrenan en Navidad y en Año Nuevo son factores que
le pasan su cuenta de cobro al bolsillo, y llegan en tiempos en los que se debe tener cuidado
con las finanzas personales.

Todos los análisis apuntan a que el próximo año va a ser mejor que éste, pero ese es un
discurso que venimos oyendo casi desde 2015, cuando apenas se empezaban a ver los efectos
en la economía local de la caída de los precios del petróleo. Por más que cada vez esté más
cerca la luz al final del túnel, es bueno recordar que todavía estamos en el túnel, y aunque
esperamos que 2018 sea un mejor año, no hay que ‘botar la casa por la ventana’ este fin de
año, sin tener en cuenta que hay retos importantes que la economía tiene que afrontar en el
corto plazo.

En primer lugar, la economía tiene que ver cómo sortear la incertidumbre de un año electoral,
y más cuando la polarización del país está a la orden del día. Los análisis de Fitch dicen que
el próximo gobierno, sea cual sea, no va a traer un gran cambio para la economía, con lo que
se seguiría confirmando la famosa estabilidad colombiana, al menos en lo que tiene que ver
con su modelo económico. Sin embargo, hay que ver cuáles son las propuestas económicas
de los candidatos y cuál es su posición frente a temas que ya se han venido hablando como
una nueva reforma tributaria, que baje los impuestos que pagan las empresas, o qué van a
hacer con las recomendaciones de la Comisión del Gasto o si proponen cambios en el sistema
pensional.

Todos estos factores tendrán impacto en la confianza de los empresarios y en sus decisiones
de inversión, y de los planes de expansión de las empresas dependen otras variables como la
generación de empleo en las ciudades, que precisamente es otro de los retos que tiene que
afrontar la economía. Siempre se ha dicho que el mercado laboral es, tal vez, lo que mejor ha
reaccionado a la desaceleración de la economía, pero las cifras de desempleo, si bien en el
total nacional son estables (9,2% según el último reporte del Dane), para las grandes
ciudades, las 13 ciudades del informe, el dato llega a 10,5%; lo que demuestra que en los
centros urbanos es necesario impulsar la creación de puestos de trabajo.

De la mano con los retos en el empleo, hay otro desafío importante que es lograr que las
familias estén más cómodas con el pago de sus deudas. Es cierto que la situación de la cartera
está lejos de ser crítica, pero también es cierto que los morosos crecen a un ritmo de 37,1%
real anual (27,5% para consumo y 30,5% para vivienda), mientras la cartera bruta aumenta
apenas 2,1%(7,4% para consumo y 6,9% para vivienda). Además de eso, informes de Anif
revelan que las familias cada vez se están tomando más tiempo para pagar sus obligaciones y
que están usando 40% de su ingreso neto (lo que les queda después de pagar impuestos) para
cumplir con sus créditos. En 1997, antes de la crisis, ese porcentaje era 38%.
Octubre 31:
Iniciar la discusión del salario mínimo

Es clave empezar por analizar los salarios por sectores, regiones o por horas, discusión
enfocada a empleos de calidad que vayan por la formalidad

La discusión del salario mínimo se da en medio de las fiestas de fin de año y con el afán y la
frescura características de esos días. Quienes intervienen en el importante debate económico-
empresarial siempre tienen las mismas posturas desde hace más de 3o años y los avances no
se ven.

La discusión del salario mínimo es un asunto puramente decembrino con todas las
implicaciones que esto tiene: poco serio en lo académico; a destiempo y con mucho afán;
nada profundo, sin estudios económicos sectoriales ni empresariales; sin participación
comprometida de los gremios y cargado de un tufillo de simple compensación y para nada
estructural, sobre todo en lo que tiene que ver con sus implicaciones como unidad de reajuste
de las sanciones judiciales y de tránsito.

Es una discusión árida con un solo objetivo que pocas veces se consigue. Las fuerzas
tripartitas que allí coinciden solo tiene la meta de llegar a un porcentaje que por lo general lo
zanja el Ministerio de Trabajo, que es una suerte de árbitro entre trabajadores -representados
por los sindicatos- y empresarios por los gremios de la producción.

Siempre se repite la misma mecánica que comienza desde septiembre y se va agitando en los
últimos días del año, cuando sea un imperativo económico subir los salarios, aplicar las
multas y revelas alzas en las sanciones. Los trabajadores siempre hablan de un incremento
desmesurado que nunca consiguen, tipo 10%, 12% y hasta 15%, una cifra sacada del
sombrero, no soportada por investigaciones ni mucho menos por econometría. Por su parte,
los gremios llevan cifras 50% más bajas, de entre 4% y 7%; la mayoría de las veces basadas
en investigaciones propias, de cada sector sin tener en cuenta comportamientos globales. Y
en ambos lados se esgrimen los principios constitucionales de mantener el poder adquisitivo.
Es una discusión poco profunda y que no ha evolucionado.

La fórmula para subir el salario mínimo tiene en cuenta los porcentajes de la inflación
causada, la inflación esperada, dadas por el Banco de la República, más la productividad
anunciada por Planeación Nacional. Con esta base tradicional, la discusión para este año
podría estar en torno a 5% (que resulta de la inflación proyectada en 4% más el punto
adicional que debe sumarse) para quedar en $775.340 aproximadamente y el auxilio de
transporte llegaría a cerca de $87.380 para $812.720. En 2017, el alza fue 7%, para un salario
mínimo actual de $737.717 el salario mínimo, más el auxilio del transporte de $83.140. Esa
decisión salarial afecta a más de dos millones de colombianos, pero a todos vía multas y
sanciones judiciales.
Este año que poco a poco llega a su final fue distinto por la siguiente situación: el salario
mínimo subió 7% y la inflación solo subirá máximo a 4%, ese diferencial de 3%, es un
avance en términos macroeconómicos y de ingresos de las familias. Por primera vez en
muchos años los ingresos básicos no se vieron lastimados por la variación de precios. Hay
que iniciar ya una discusión seria que explore nuevas maneras se ajustar el salario mínimo;
revisar qué se hace en otros países; miras los sectores económicos; analizar si siempre debe
ser en diciembre, y lo más importantes, si debe ser por regiones, sectores o simplemente por
horas para caminar con paso firme hacia la formalización. Si discutiéramos una hora de
trabajo, la economía regional pudiera ser más comparativa con sus pares.

Noviembre 1:
Los parlanchines de la competitividad

Colombia no es un país que compite porque nadie hace en serio la tarea de avanzar, la
competitividad es una tarea capturada por burócratas

Tal como sucede con las tesis del profesor Luis Jorge Garay sobre la corrupción y el Estado
capturado por sus tentáculos crónicos, ocurre lo mismo con la competitividad. Los
ministerios, las gobernaciones y las alcaldías gastan enormes cantidades de dinero asistiendo
a cuando evento hay por todo el mundo para hablar de competitividad, pero en la práctica el
país no ha avanzado en la última década, muy a pesar de que hay aparentes expertos
trabajando en este tema de crucial importancia para el desarrollo nacional.

El gran problema es que las tesis que trabajan sobre cómo avanzar en materia de
competitividad internacional se quedan en las presentaciones de los expertos: en la última
década no se ha encontrado el camino para hacer de la economía colombiana una actividad
competitiva si se compara con países de la Alianza del Pacífico. El problema central es la
incapacidad de los funcionarios de tomarse la tarea en serio y a la ligereza de los expertos
privados, muchos de ellos verdaderos parlanchines del tema.

Miremos el panorama. Hay tres grandes termómetros que miden cómo vamos en términos de
competitividad que nos cuentan el avance, retroceso o frenazo de cada país en esta materia.
El primero es el que realiza el IMD, de la Universidad de Lausana; no solo es el más antiguo
sino el único que desagrega regiones incluso al interior de los países. En 2013 ocupábamos el
puesto 48 entre 80 países, entre 2014 y 2016, nos mantuvimos en el mediocre puesto número
51, para caer durante este año que ya llega a su final a la posición 54.

El segundo termómetro es el que elabora el Foro Económico Mundial. Aquí se analizan 140
países en promedio, pues durante algunos años varios se salen del listado bajo la teoría que es
mejor no dejarse contar. En 2013 se midieron 148 países y Colombia ocupó la posición 69; al
año siguiente se bajaron los participantes a 144 por eso Colombia subió al puesto 66. Lo
mismo ocurrió en 2015, cuando se contabilizaron 144 países y logramos subir al 61, posición
que se mantuvo hasta 2016, pero el número de países estudiados ya había bajado a 138. Para
colmo del pírrico avance, este año solo se presentaron 137 países y caímos con menos
participantes a la posición 66.

El tercer indicador es el Doing Business del Banco Mundial que se concentra en el análisis de
si un país tiene facilidades para hacer negocios o no. El año pasado, Colombia mejoró, pero
para el dato de 2018, retrocedió seis puestos y se ubicó en la posición 59, de 190 economías
que entraron en la medición.

Siempre habrá un explicación de los expertos privados y el Gobierno Nacional que se unen
para culpar al rezago en la infraestructura, la seguridad jurídica y la cascada tributaria, tres de
los problemas sobre-diagnosticados, pero sobre los que no hay soluciones ni compromisos
serios.

En lo que peor le va al país es el cumplimiento de los contratos, donde apenas estuvo por
encima de 13 naciones (ocupó el puesto 177), siendo la peor calificación, con una puntuación
sobre 100 de apenas 34,29. El otro descalabro tiene que ver con el comercio exterior, pues se
logró la posición 125. El FEM y el IMD coinciden en que los principales factores que afectan
la competitividad se asocian con competencias del Gobierno, burocracia y la corrupción. Y
cuando en el FEM se le pregunta a los empresarios cuáles son los aspectos que más dificultan
el hacer negocios dicen que: corrupción y tasas impositivas.

Noviembre 2:
Vienen fiestas con dólar y petróleo caros

Durante las últimas jornadas, el dólar ha subido casi al mismo ritmo que el petróleo, hecho
que solo se explica mirando a EE.UU.

Cuando se hace el seguimiento permanente a los indicadores económicos, especialmente a lo


que sucede con los precios del dólar y el petróleo, siempre se observa que cuando el barril de
crudo sube, la divisa estadounidense baja y viceversa; en muy pocas ocasiones ambas cosas
están al alza en el mismo momento y eso es lo que está ocurriendo entrado el penúltimo mes
del año.

El dólar está en promedio en $3.038, pero ha roto la barrera de $3.050 en su negociación.


Durante el último par de semanas, la moneda de Estados Unidos ha pasado de una franca
devaluación a una sorpresiva revaluación frente a las monedas emergentes. Esto se da por
varias razones: la primera tiene que ver con la confianza del consumidor estadounidense que
llegó a 125,9, su récord en 17 años.

De la misma manera, el PIB de Estados Unidos creció 3% en el tercer trimestre, una cifra
muy alta si se tiene en cuenta que es la economía motor de la globalización y que esta
dinámica arrastra a México, China y Centroamérica, especialmente.
Hay expectativas sobre la evolución de la economía americana bien entrado el segundo año
de Trump marcado por la puesta en marcha de incentivos tributarios, recordemos que la
reforma tributaria avanza en el Congreso con pie firme pues pone a las compañías
multinacionales de ese país a tributar en menores porcentajes, una acción de política tributaria
que debe replicarse en otros países; de lo contrario, la estampida de empresas para radicarse
en el país del norte puede ser enorme en los años venideros, pues allá sí se respeta la
seguridad jurídica e impositivo, no hay una reforma tributaria cada 20 meses como ocurre en
Colombia, en particular.

Un tercer punto que está haciendo bailar al dólar es el nombramiento del próximo presidente
de la Reserva Federal, que será escogido este jueves, pero más allá del nombre lo importante
es si sus políticas monetarias están cerca de una subida de las tasas en ese mercado, una
situación que escasearía la moneda en los emergentes llevando su cotización más al alza.

Así las cosas: confianza del consumidor estadounidense, repunte del PIB de Estados Unidos,
discusión de los alivios tributarios de Trump y el reemplazo de Janeth Yellen, son cuatro
elementos que tienen el dólar al alza; lo anterior desde una visión geopolítica, pero también
está el notable repunte de los precios del petróleo que curiosamente no han llevado el dólar a
la baja, o tal vez, han neutralizado una disparada histórica.

El precio del barril de petróleo, léase Brent y WTI, se viene recuperando a niveles
sorprendentes y no han hecho caer la moneda estadounidense un raro fenómeno en este
contexto. Los países productores de petróleo cartelizados en la Opep, tiene casi definido que
durante el próximo año tampoco aumentarán sus cuotas de exportación para mantener los
precios elevados. El Brent está a US$60,49 mientras que el WTI ya llega a los US$54,25,
cifras que no se veían desde hace dos años. La inmensa mayoría de los países consumidores
de combustibles entraron en la fase fuerte del invierno y la demanda de combustibles está
aumentando, situación que puede continuar hasta la reunión de primavera de los productores;
así las cosas no se ve a corto plazo un barril por debajo de US$45, una cifra que le ayuda a las
arcas colombianas, pero la debilidad del peso podría generar nuevas sorpresas.

Noviembre 3:
De momento la economía le camina a Trump

Powell en la FED se convierte en un aliado indiscutible para que el modelo económico de


Trump se consolide a un año de llegar a la Casa Blanca

Faltan muy pocas semanas para que Donald Trump complete su primer año en el gobierno de
los Estados Unidos como mandatario número 45 y las cosas desde el ámbito económico le
están saliendo bien, “de momento”.

Trump cumplirá sus primeros 12 meses el próximo 20 de enero y su balance en lo económico


es bastante bueno pues se le han alineado varias situaciones otrora complejas de conseguir,
máxime si éstas se mezclaban con las temerarias propuestas hechas durante la campaña
presidencial.
Ideas inusuales y propuestas indecentes como salirse del Nafta, levantar un muro en la
frontera sur, bajar los impuestos, atraer las empresas a instalarse en Estados Unidos y
focalizar todas sus políticas económicas hacia el “american first” parecían hace un año un
poco locas o desenfocadas, pero el tiempo le está dando la razón y los resultados se
demuestran con cifras.

La evolución del Producto Interno Bruto de Estados Unidos es buena, el segundo trimestre
ajustó un crecimiento trimestral de 3%, una cifra en franco crecimiento que no se había visto
durante los últimos años y que refleja el buen estado de la economía en tiempos de Trump. La
economía sorprendió en cuatro décimas adicionales dado que la estimación era 2,6%. Es el
ritmo de crecimiento trimestral más rápido de los últimos dos años.

Este repunte se debe a dos cosas en particular que suavizan las ideas duras. Hay un evidente
impulso de la inversión en infraestructuras y un plan fiscal destinado a reducir los impuestos.
Es decir, que mientras el primer mandatario dice cosas fuertes como abolir el Nafta o poner
un muro en la frontera con México, palabras que suenan a garrote, puro y duro; por el otro
lado está invirtiendo en las necesidades del país y bajando los impuestos a las empresas para
que éstas se reubiquen o se mantengan en Estados Unidos.

Con estos resultados, Trump le está tapando la boca a sus detractores políticos que lo veían
como un fracaso en el manejo económico. Antes de que fuese elegido, las bolsas de valores
descendieron cada vez que mejoraba en las encuestas, los banqueros no querían verlo en la
Casa Blanca y los medios lo destrozaban antes de que se convirtiera en el mandatario número
45 de Estados Unidos. Era un coctel con aroma de fracaso, pero las cosas hoy están a su
favor, al menos en lo que tiene que ver con el manejo de la economía.

Es un hecho indiscutible que Trump está alineado con el capital, tal como lo ha hecho toda su
vida de empresario en cuyo proceso estuvo en todas las fases: emprendedor, bancarrota y mil-
millonario.

Los recortes de impuestos para el sector empresarial y los recortes de impuestos sobre la
renta personal, que beneficiarán a la parte superior del 1% de los perceptores de ingresos más
ricos le está dando buenos resultados aunque no dejan de ser prematuros. Los nuevos
proyectos de infraestructura y de inversión en todo el país por un billón de dólares son los
motores de su fórmula que se van consolidando.

Y desde ayer tiene como nuevo aliado a Jerome Powell, el abogado que reemplazará a Janeth
Yellen en la Reserva Federal. Trump rompió la tradición de prolongar otros cuatro años al
director de la FED, pese a haber sido designados por el partido en la oposición. Un gesto
poco diplomático pero sincronizado el “trumpeconomics” que vemos.

Noviembre 4:
Minga, bella palabra indígena desvirtuada

La minga no siempre debe solucionarse prometiendo tierras que luego son olvidadas para ir a
la ciudad condenando a los pueblos al subdesarrollo

Minga es una palabra de uso ordinario en el pueblo Misak ubicado en las montañas del
oriente del Cauca en el municipio de Silvia. Se usa para convocar una ayuda de la comunidad
en trabajos duros que requieren muchas horas de esfuerzo. Una familia pedía “minga” para
reconstruir su casa, sembrar papa o maíz, igual sucedía en tiempos de cosecha, siempre que
se necesitara abundante mano de obra gratis.

En esa época era trabajo colaborativo que se devolvía en el futuro, una suerte de hoy por tí,
mañana por mí. Esa era la usanza de la palabra antes de los años 80 cuando aún el pueblo
Misak se llamaba Guambía. Poco a poco llegó la recuperación de tierras para resguardos,
acción que no era otra cosa que irrumpir en la propiedad privada con violencia. En el oriente
del Cauca se volvió pan de cada día convocar una minga para invadir una finca, todo esto
bajo la mirada complaciente de los gobiernos de turno y el temor al accionar de los grupos
guerrilleros. Fue así como “hacer minga” se convirtió en un llamado para invadir tierras,
protestar por todo, cerrar la vía Panamericana y bajar de las montañas para reclamar tierras
planas al sur del Valle del Cauca.

En los años 90, la minga llevó a un guambiano a la Gobernación del Cauca bajo el slogan “en
minga por el Cauca” y un miembro de esa comunidad logró ser constituyente. Los otros
indígenas y campesinos copiaron la estrategia y empezaron la reinvindicación de sus propios
intereses y se desató una gran ola de creación de resguardos que exigían tierras para poder
desarrollar el mandato constitucional que protege los pueblos autóctonos, incluso sin serlo.

No todos los que piden tierras a la brava son indígenas, muchos son colectivos sociales
desprotegidos o abusivos; casi ninguno tiene lenguas propias, ni usos culturales distintos, son
colombianos comunes y corrientes. Se dan casos de venta de tierras entregadas a resguardos a
finqueros para ser explotadas o para construir fincas de recreo. La fórmula de crear
resguardos sin identidad cultural se volvió una práctica en Cauca y ya llega a Huila, Nariño y
Valle. Hacer minga para recibir tierras, gratis, así no sean indígenas, se convirtió en una
forma de vida.

De los 29.308 kilómetros cuadrados que comprende el departamento del Cauca, 5.312
kilómetros cuadrados pertenecen a resguardos, tierras que otrora fueron explotadas para la
agroindustria. Hoy, el Cauca es uno de los departamentos más pobres a pesar de que la
entrega de tierras ha sido generosa. No solo se trata de entregar fincas, sino de hacerlas
trabajar.

En la actualidad muchos de los pueblos ancestrales caucanos permanecen en modo minga,


que no es otra cosa que estar siempre atentos a protestar por cualquier cosa en Popayán, Cali,
Bogotá, dejando olvidadas las tierras recuperadas desde los años 80. El punto es que todas las
personas del suroccidente colombiano no pueden seguir desprotegidas por el Estado, en
medio de las protestas indígenas y el accionar de los grupos guerrilleros.

El capítulo de tierras del posconflicto no ha avanzado y menos aún lo que tiene que ver con
campesinos e indígenas, dos grupos sociales que no necesariamente se pueden juntar. Ojalá el
Gobierno entienda mejor el problema del suroccidente para que no aplique fórmulas que
empobrecen las comunidades y condenan al subdesarrollo a los pueblos.

Noviembre 5:

Noviembre 6:

Noviembre 7:
El triste espectáculo al que llevaron al Sena

El secretario general no puede quedarse como si nada, no solo por las acusaciones que le
hacen, sino por su penosa gestión en el Sena

Pocas entidades oficiales son tan queridas como el Servicio Nacional de Aprendizaje, Sena,
una institución educativa de formación técnica financiada en su totalidad por el Estado, luego
de que la Ley 1607 de 2012 -primera reforma tributaria de Cárdenas- exoneró al empleador
de realizar aportes parafiscales al Icbf y Sena. La entidad no ha sido la misma desde entonces
pues el ojo vigilante del empresario la abandonó y quedó entregada a manos de politiqueros
que están acabando la entidad clave.

El Sena atiende a más de 1,3 millones de colombianos no solo de bajos recursos, sino
personas de todas las edades que quieren formarse en una carrera técnica. Es una entidad
aspiracional entre el grueso de la población informal que ven en un curso de la entidad una
oportunidad de superación. Los empresarios en su momento tenían reparos sobre la entidad,
pero apostaban por sus objetivos, interés que se ha perdido desde hace cinco años.

Si comparamos en lo académico al Sena con la Universidad Nacional, la de Antioquia o la


del Valle, rápidamente se nota que las alma máter públicas han desarrollado una tecnocracia
científica que ha preservado las instituciones, mientras que la entidad pública y técnica ha
sido capturada por los políticos en cada región. Para nadie es un secreto que cada una de las
33 regionales del Sena es administrada en la sombra por senadores de sus respectivas
regiones. Además de la politiquería, la entidad es destrozada por los sindicatos que solo ven
en ella una fuente inagotable de recursos públicos sin dolientes.

El penoso episodio de la exdirectora sacada por la puerta de atrás por el alto Gobierno, más
las acusaciones contra el exdirector, Alfonso Prada, no pueden quedarse allí por simple
honestidad. Ambos personajes dominaron en la entidad por varios años siendo objeto de
muchas críticas por los expertos, especialmente por los jugosos contratos de publicidad
entregados a cercanos del Gobierno. Ahora, como si el Sena fuera de ellos, se lo reparten y
pelean con una fiereza burocrática sin ninguna vergüenza y no pasa nada.

Si en Casa de Nariño o en el Ministerio de Trabajo se tuviese un gramo de autocrítica se


tomarían los correctivos para enderezar al Sena y quitárselo de una vez por todas a los
políticos, tal como se hizo en su momento con la Dian. Algo similar sucedió con la
exdirectora del Icbf, quien se retiró del cargo que había desempeñado con alta eficiencia.

Lo que verdaderamente se necesita en el Gobierno Nacional es armar una estrategia para


quitarle a los políticos regionales el control de las instituciones. No se puede seguir
repartiendo entidades o ministerios a los varones electorales pagándoles el apoyo a leyes
complejas y respaldo con votos en las elecciones. Reducir el déficit fiscal, restar burocracia y
quitarle el Sena, Icbf y los ministerios a los políticos son pendientes que tiene el Presidente,
que dicho sea de paso, poco se hará de aquí al 7 de agosto de 2018, así las cosas todo queda
como un simple consejo al oído del próximo presidente.

Está claro que el Sena no puede seguir siendo la moneda de transar a todos los políticos
regionales y a los bogotanos que quieren llegar al Congreso, alcaldías o gobernaciones. En
este penoso episodio, el procurador Carrillo tiene la palabra, en un momento en el que el país
está hastiado de tantos casos de corrupción y politiquería.

Noviembre 8:
Precios del petróleo, cesó la horrible noche

Hay un claro repunte en los precios del petróleo para este remate de año que debe manejarse
con cuidado sin creer de nuevo que somos petroleros

Hay buenas noticias petroleras entrado el penúltimo mes del año, el petróleo Brent cerró a
US$63,69 el barril, mientras que el WTI hizo lo propio a US$57,2, dos precios que como se
comparen son mucho más altos que los registrados durante el año en curso, incluso son los
más significativos desde hace tres años. Poco a poco se empieza a recuperar uno de los
sectores más golpeados en los últimos años cuando el barril de crudo pasó de costar unos
US$50 a US$30 en promedio, una situación que le abrió un gran agujero a las finanzas
nacionales y de otros países que tienen en el petróleo el producto de mayores ventas en el
exterior.

La causa de este importante repunte en el precio del petróleo tiene que ver con el agite
político en Arabia Saudita y en la estrategia adoptada por los países productores de crudo
pertenecientes a la Opep, que decidieron hace un par de meses mantener los niveles de
producción para evitar especulación en el mercado y que los precios cayeran.

Los analistas explican el repunte en los precios a que Arabia Saudita, el mayor exportador
mundial de crudo, está aferrado a la política interna de impulsar los precios del petróleo, al
menos por dos años más porque -en sus palabras- existe satisfacción internacional con el
acuerdo para reducir la producción entre los mayores exportadores y otros productores
importantes como Rusia. Desde agosto de 2014 los precios del petróleo cayeron y arrastraron
fuertes crisis internas en algunos países del Medio Oriente y en Venezuela, Ecuador y
México, solo para mirar tres casos en la región.

Pero Colombia no fue la excepción y la caída de los precios del petróleo desde 2014 ha sido
la explicación fiscal a la complicada situación de las finanzas públicas. Pero la recuperación
en los precios del crudo no solo es el cambio de tercio en el sector, también hay reactivación
en los pozos perforados: en 2015 fueron 25; 21 en 2016 y el número asciende a 37 en lo que
va corrido del año, un monto importante y con consecuencias en el sector de los servicios
petroleros. Y las inversiones en producción se calculan entre US$3.050 y US$3.350 millones.
Es un hecho que 2018 se viene como un año de reactivación petrolera, situación que recreará
una mini-bonanza que se debe manejar con moderación, pues volver a creernos petroleros es
una de las enseñanzas que nos ha dejado la crisis de los precios.

Colombia es un país con petróleo que debe mantener unos niveles de producción adecuados
para sus finanzas internas, teniendo en cuenta los precios en el mercado, pero no se debe caer
en el error de creerse nuevamente petrolero y hacer depender la economía doméstica de lo
que pase con el crudo, tal como sucedió a comienzos de la última década y entre los años 80
y 90, en los viejos tiempos de Caño Limón, Cusiana, Cupiagua, Rubiales y el sonado
Piedemonte Llanero.

Cuando se hace análisis histórico y se mira la espina dorsal de la economía colombiana solo
aparece el café entre finales de los años 50 y bien entrados los 80, como fuente
aparentemente inagotable de divisas; y desde hace un poco más de tres décadas, el petróleo
ha sido ese producto de exportación que mantuvo durante algún tiempo superavitaria la
balanza comercial, situación que cambió en 2014, pero ahora el país económico debe
encontrar otras vocaciones complementarias para entrar en una época de desarrollo más
sostenida.

Noviembre 9:
Aprender a rentabilizar los aguaceros

Colombia es de extremos, en meses de sequía se añora un aguacero, mientras que en los de


lluvias no se sabe cómo manejar la abundancia de agua

Este año que poco a poco llega a su final pasará a la historia reciente de la pluviocidad, como
uno de abundantes lluvias. Si bien en Colombia no se puede hablar de estaciones
climatológicas bien diferenciadas, sí se pueden identificar meses de lluvias intensas y otros de
aguaceros escasos. Y desde hace un par de décadas, todos los años vienen señalados por los
estudios meteorológicos avanzados con signos de predominancia de los fenómenos de La
Niña (mucha agua) y de El Niño (poca agua o sequía).
Entre junio y agosto, meses en los que debía haber menos lluvias, el clima estuvo marcado
por una dosis inusual en poca cantidad de agua, en casi todos los departamentos. Durante los
meses de septiembre y octubre se extendió un verano tardío, no muy fuerte y en estos días de
noviembre, han estado marcados por torrenciales aguaceros -con granizadas- particularmente
en las zonas andinas (Bogotá, Medellín, Manizales, Pereira y Armenia) y gran parte de la
región del Pacífico (Cali y Popayán).

Para el resto del año los centros meteorológicos prevén más lluvias. La primera semana de
noviembre en la zona del Pacífico (Nariño, Cauca, Valle y Chocó) llovió por encima de 100
mililitros, una cantidad superior a la de los meses anteriores. En donde más se ha sentido el
régimen lluvioso ha sido en el piedemonte que comprende a los departamentos de Putumayo
y Caquetá. En la zona central (Tolima, Huila y Caldas), las lluvias superan igualmente los
100 mililitros; mientras que en Sucre, Cesar y Córdoba se aproxima a los 60 mililitros,
cantidades de agua mucho mayores a las registradas en los mismos periodos de meses atrás.

Para el resto del año, en Bogotá se espera que llueva unos 95 mililitros, de los cuales solo van
30; en Meta (Villavicencio) lloverán unos 425 mililitros en esta época y solo van 119; en las
ciudades del Eje Cafetero se esperan lluvias por 265 y solo han caído 106 mililitros. Pero la
cifra que más asombra es el nivel de lluvias que se espera caiga en Chocó: 680 mililitros de
los cuales ya van 190. Es un país del trópico que no ha aprendido a rentabilizar los aguaceros,
solo espera inoperante las catástrofes naturales que ciegan vidas y destruyen todo a su paso.

El manejo y la rentabilidad de los aguaceros o las simples lluvias es una de las asignaturas
pendientes de los colombianos, cualquiera sea su actividad económica. No podemos seguir
viendo llover a la espera de nuevas tragedias, mientras en temporadas secas padecemos
escasez de agua. Especialmente los agricultores y ganaderos deben aprobar ya esa asignatura
y no desperdiciar el preciado líquido. Incluso el mismo sector energético debe sacarle más
partido al agua. Debe haber una política pública de sistema de riego que elimine los tiempos
secos para la agricultura.

Pero para lograrlo se necesita de una clase dirigente en cada sector más proactiva en términos
meteorológicos; no nos podemos quedar en campañas cívicas de cuidar el agua en las
familias, sino avanzar hacia políticas públicas bien estructuradas tendientes a optimizar los
aguaceros. No podemos seguir nadando en un recurso escaso para otros países, incluso para
otras regiones colombianas. Antioquia y sus Empresas Públicas de Medellín son un ejemplo
cultural y empresarial de cómo construir sobre los aguaceros. Para lograrlo se necesita de
ministerios y entidades oficiales preparadas con visión de futuro.

Noviembre 10:
Los candidatos deben hablar de pensiones

El país no puede seguir aplazando una reforma pensional que amplíe cobertura y garantice a
todos un ingreso digno en sus años dorados
Ninguno del casi medio centenar de colombianos que ha inscrito su nombre para optar por la
Presidencia de la República ha hablado de las pensiones de manera seria, técnica y
responsable. Ha sido un asunto esquivo al que pocos le ponen atención, no solo porque no
tienen las bases académicas, sino porque entra entre los puntos impopulares.

Lo más fácil es hablar de la guerrilla, de la seguridad, de la carga tributaria, de los tratados de


libre comercio, pero cuando el asunto tiene que ver con las pensiones, cesantías, semanas
trabajadas y edad de jubilación, solo unos muy pocos manejan el tema y tienen propuestas
novedosas, que no son una cosa distinta que hacer una reforma al sistema pensional a fondo.

Carlos Lleras y César Gaviria fueron los últimos presidentes en enfrentar de manera
disruptiva el problema pensional. El primer mandatario estableció el sistema para los
trabajadores del sector privado a través del Instituto de los Seguros Sociales y el segundo
lideró la mayor reforma pensional al darle vía libre a los fondos privados para el manejo de
las pensiones. Quienes les han seguido en la Casa de Nariño han puesto solo paños de agua
como aumentar semanas de cotización e incorporar a los trabajadores independientes al
sistema, pero la inacción ha generado una autentica bomba que le explorará a uno de los dos
siguientes presidentes si no actúan con decisión.

Anif ha sido una de las instituciones de investigación que han liderado el debate con estudios
serios y propuestas impopulares. Su director, Sergio Clavijo ha aconsejado que “a partir de
enero de 2019, Colpensiones se cierre para nuevos afiliados (…) pero debe seguir trabajando
para todos sus afiliados hasta esa fecha (…) Colpensiones tendrá vida dentro de los próximos
80 o 90 años porque va a tener que trabajar y honrar esas pensiones (…) Aquellos a quienes
les falta 10 años para pensionarse no sufren ningún cambio porque ya hay derechos
adquiridos”.

En la misma línea propone una de las mayores reformas que tiene que ver con la edad de
jubilación: “estamos proponiendo subir en cinco años para hombres, iría de 62 a 67 años, y en
cinco años para mujeres que subiría de los actuales 57 a 62 años”. Sobre las semanas
cotizadas se dice que no es conveniente modificar las semanas para lograr una pensión. En
este momento son 1.300. “Un colombiano tiene que trabajar y cotizar durante 25 años; antes
eran 20, creemos que es suficiente duro el parámetro y en ese punto no estamos endureciendo
la reforma”.

No es un secreto para nadie que tal como está funcionando el sistema, incuba un germen de
autodestrucción, pues los fondos privados luego de casi 26 años de existencia solo han
jubilado a cerca de 120.000 colombianos mientras que el sistema público tiene 1,2 millones
de pensionados. El punto más destructivo es que los fondos privados tienen grandes
desventajas frente al sistema público, situación que se nota cuando se llega a la edad máxima
para cambiarse de régimen, justo cuando se da una auténtica desbandada de cotizantes hacia
Colpensiones.
Es un imperativo que los equipos económicos de los presidenciables trabajen a fondo en sus
propuestas pensionales, pues el país económico no puede seguir aplazando esta gran reforma.
La Colombia de hoy es muy distinta a la de hace un cuarto de siglo.

Noviembre 11:
Sin reelección, no sirve la Ley de Garantías

La pregunta es simple: ¿de qué sirve la ley de garantías si ya no hay reelección presidencial?
es una de esas cosas que pesan en el rumbo de la economía

El peso del sector gobierno en la economía es enorme, no hay que ser un keynesiano
practicante para darse cuenta de que miles de empresas trabajan con el Estado como
proveedores de sus productos y servicios y que la llamada Ley de Garantías es un frenazo en
seco, que de nada sirve ahora que no hay reelección, en cambio pesa mucho en las cuentas de
la economía.

La génesis de la norma es la siguiente. Poco después de que se modificara la Constitución de


1991 y se aprobara la reelección presidencial en 2005, el Congreso de la República puso en
marcha la Ley 996 de 2005, denominada Ley de Garantías Electorales, que vela desde
entonces por la igualdad de los candidatos. La justificación de los motivos de esa iniciativa
gubernamental era lógica, pues el Presidente iba a ser candidato para las elecciones
presidenciales de 2006. Pero eso cambió hace dos años cuando el artículo de la reelección se
quitó nuevamente de la Carta Magna, pero la estructura de garantías siguió como si nada.

Por eso para las próximas elecciones de Congreso -domingo 11 de marzo de 2018 y
presidenciales -27 de mayo de 2018- se pondrá en marcha dicha ley que prohíbe a las
entidades territoriales, nivel central y descentralizado, suscribir convenios
interadministrativos para ejecutar recursos públicos a partir del próximo 11 de noviembre. Se
incluyen también en la norma a todos los entes del Estado que no podrán contratar
directamente desde del 27 de enero de 2018 y hasta la elección de Presidente, incluso si hay
segunda vuelta el 17 de junio.

Esa norma -ya obsoleta- tiene zonas grises complicadas como es la contratación directa para
defensa y seguridad del Estado. En pocas palabras el Ejército y la Policía están amarrados
ante la oleada de renovados ataques de los guerrilleros que no se acogieron a los acuerdos de
paz. Obvio, en un país santanderista como el nuestro lleno de normas y contra-normas, todo
se puede y siempre habrá un orificio por donde se haga la trampa o en el mejor de los casos
se facilite la contratación, pero ese no debe ser el camino.

La misma Constitución brinda los mecanismos idóneos a las entidades de control y vigilancia
para evitar el mal uso de recursos públicos para desequilibrar las garantías electorales; no es
necesario ni oportuno que una ley le quite a los gobernantes nacionales, regionales y locales
las posibilidades de ordenar gasto y seguir con el tren de gastos. Todos los municipios y
gobernaciones necesitan hacer o entregar obras y esta ley obsoleta les amarra las manos sin
ninguna necesidad. ¿Para qué están la Procuraduría y la Contraloría?

La arqueología de las decisiones políticas es fundamental para avanzar en modernizar el


Estado y quitarle amarres a la ejecución del gasto. No podemos olvidar que la Ley de
Garantías nace como contrapeso al desbalance producido por la reelección presidencial y esta
ya desapareció y no hay reelecciones inmediatas para alcaldes y gobernadores. No puede
haber una ley para un eventual manejo inapropiado de recursos públicos para desequilibrar
una elección que ya no es posible. Es muy simple observar que esa ley hace más daño que
provecho en un momento de la economía de vacas flacas, en el que se necesita actuación
ejecutiva de los gobernantes de turno para poner a andar las obras prometidas.

Noviembre 12:

Noviembre 13:

Noviembre 14:
La propuesta económica de los candidatos

La propuesta económica es uno de los insumos clave para votar mejor de cara al futuro del
país en las próximas elecciones de mayo de 2018

“Es la economía, estúpido”, es el cliché narrativo que más se ajusta a los temas neurálgicos
de las elecciones presidenciales de mayo. La frase puesta en la escena política estadounidense
durante las elecciones de 1992, cuando el joven gobernador de Arkansas, Bill Clinton, se
enfrentaba al veterano George Bush, ha hecho escuela y llega como anillo al dedo a la
actualidad local de finales de 2017.

Bush papá tenía elaborado un discurso belicoso sobre el cual estructuraba todas sus
propuestas en unos años marcados por crisis domésticas como el desempleo, el bajo
crecimiento y la incertidumbre en los albores del crac de finales de los noventa. Al final
Clinton se convirtió en el presidente de Estados Unidos número 42 y la economía sufrió una
buena reacción postergando la inevitable crisis en los mercados que se dio en los años
posteriores.

En esta Colombia de finales de la segunda década de los años 2000, sucede más o menos lo
mismo. El tema de la paz, las guerrillas, el posconflicto y la corrupción, acaparan la agenda
política desde hace varias décadas, dejando de lado las urgentes reformas económicas que
hay que realizar cualquiera que sea el nuevo inquilino de la Casa de Nariño.

Temas como la inseguridad jurídica para las empresas; la persecución a los generadores
formales de empleo; los altos impuestos; el bajo crecimiento; el desbordado gasto público; la
lucha contra la pobreza; la cobertura de los servicios públicos; la eficacia de los tratados de
libre comercio; el subdesarrollo agroindustrial, y el déficit fiscal, son solo algunos de los
pendientes históricos que no han avanzado casi nada y que el asunto crónico del conflicto
interno no han dejado pelechar. La economía local está atascada en un pantano de bajo
crecimiento y pérdida de la red industrial desde hace varios años y se necesita de manera
urgente un verdadero plan de choque económico que le devuelva al país el optimismo y se
recupere el ritmo de crecimiento.

La avalancha de candidatos y de encuestas nos obliga, como primer diario de economía,


negocios y finanzas del país, a publicar las propuestas económicas de quienes quieren ser
presidentes. En la medida que cada candidato con verdaderas posibilidades electorales revele
sus ideas económicas y las tareas que emprenderá cuando sea presidente; iremos
publicándolas ampliamente con sus respectivos contrastes, de tal manera que nuestras
audiencias calificadas se hagan una idea de cómo será el manejo económico durante sus
eventuales gobiernos.

Queremos transmitirle a nuestros lectores empresarios, altos ejecutivos, estudiantes y en


general a todas las personas del mundo empresarial y financiero, cuál es la propuesta
económica, qué dicen los opositores y cuál es la verdadera posibilidad de ejecutarlas, para
que no se quede solo en la publicación de promesas en bruto, sino que haya un filtro de
viabilidad. La historia nos ha mostrado que una cosa es un candidato y las cosas que dice
sobre la economía, y otra muy distinta al presidente en ejercicio.

A cada candidato le daremos el mismo espacio y lo contrastaremos con opiniones diversas;


pediremos filtros independientes de economistas de otras orillas para dar una información
más integral. Desde ya invitamos a los equipos programáticos para que hagan uso de este
espacio de utilidad de todos.

15 de Noviembre: (Politica)
Máximos ciudadanos con default en Venezuela

Que el gobierno de Maduro dejara de pagar las deudas se veía venir, pero no se
pueden minimizar los efectos económicos en Colombia
Editorial LR
Una cascada de calificaciones negativas viene recibiendo Venezuela desde el lunes,
luego de que el gobierno de Nicolás Maduro fracasara en llegar a un acuerdo concreto
con los principales tenedores de deuda en la reunión en Caracas y tras una serie de
incumplimientos de la deuda soberana del país y de la estatal petrolera Pdvsa.
Agencias de riesgo como Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor’s están cerca de
declarar a Venezuela en bancarrota, luego de que acercaran sus calificaciones al grado
de default selectivo o parcial, una nota previa a la certificación cuando se da un
incumplimiento total en las obligaciones. El gobierno socialista, que enfrentará el
próximo año elecciones presidenciales, está acosado por las sanciones económicas de
Estados Unidos -la más fuerte prohibió las negociaciones de deuda nueva entre
ciudadanos de su país y Venezuela- y un precio del barril del petróleo lejos de las
épocas en las que se cotizaba a más de US$100. Las reservas internacionales están en
mínimos históricos en US$9.678 millones; la inflación acumulada medida por la
Asamblea Nacional, en manos de la oposición, está en 825% y la producción de
petróleo está en mínimos de casi tres décadas con una oferta de dos millones de
barriles por día. Con este escenario, Maduro enfrenta la posibilidad de renegociar el
pago de una deuda que llega a los US$60.000 millones. Aunque ayer en la tarde, el
ministro de Comunicaciones, Jorge Rodríguez, aseguró que se inició el pago de
US$200 millones de intereses que no se han cumplido hace más de 30 días, lo cierto
es que el atraso en los pagos demuestran, al menos, que Maduro enfrenta problemas
para cumplir con sus obligaciones y que el riesgo de una quiebra es cada día más
latente.
Cuando un país cae en default implica que no pagará su deuda. Esta calificación está
en manos del mismo gobierno, que puede anunciar que no honrará sus compromisos,
o del dictamen de las agencias de riesgo. Si sucede, Venezuela tendrá más difícil para
conseguir créditos en el extranjero e, incluso, se puede atener a que los acreedores
intenten embargar activos en el exterior, como Citgo, la filial en suelo estadounidense
de Pdvsa. Aunque la relación económica entre Colombia y Venezuela es cada vez
menor, los efectos de una posible quiebra no se pueden minimizar. Pese a que, por
ejemplo, un análisis del grupo de investigaciones económicas de Bancolombia
demostró que el flujo comercial y la inversión extranjera directa entre ambos países
está en mínimos, el hecho de que la economía se quiebre abre un proceso de largo
plazo del que no se saldrá fácilmente.
Colombia terminará de perder a un socio que en otras épocas fue estratégico e,
incluso, las compañías locales, que han disminuido su inversión en ese país, seguirán
sin un mercado con el que contaban antes. Avianca, por ejemplo, enfrentaría
dificultades para reiniciar sus operaciones y el Grupo Nutresa, que hace 10 años
registraba 12% de sus ventas allá, podría aplazar la estrategia que tiene de permanecer
en ese mercado con la esperanza de que las condiciones cambien. Y, por supuesto, hay
que tener máximos cuidados con los efectos sobre ciudades limítrofes como Cúcuta,
que continúa con una tasa de desempleo de 15,3%, la más alta del país, o un aumento
de la llegada de venezolanos a Colombia, que hoy las autoridades la calculan en
470.000 migrantes.

16 de Noviembre (Economia)
Hay que cruzar los dedos para llegar al 2%

La economía creció en el primer trimestre 1,3%, en el segundo 1,2% y en el tercero 2%, pero
el pronóstico para todo el año no alcanza 2%
Editorial LR
Joseph Stiglitz, uno de los economistas más mediáticos premiados con el Nobel ha venido
criticando sistemáticamente el Producto Interno Bruto como termómetro para medir la
economía de los países, plantea que el indicador no incluye la distribución de la riqueza y que
hay que tener en cuenta el ingreso medio per cápita, la sostenibilidad y la distribución. Su
comentario lo sustenta planteando que “la creciente mecanización y el aumento de la
productividad en la industria ha superado la demanda, lo que alimenta el desempleo y que los
trabajadores tengan que pasarse al sector servicios (…) Si el crecimiento económico se
encuentra por debajo de 3% o 4% no se crea trabajo neto y la única manera es incrementar la
productividad, lo que no es una buena solución”.
El profesor de la Universidad de Columbia argumenta que “es irónico que la situación del
mundo hoy sea así porque hemos tenido un gran aumento de la productividad, lo que debería
haber conllevado un incremento del nivel de vida de las personas”.
Hay varias corrientes de economistas más modernos que han propuesto nuevas formas de
medición de las economías de los países que trasciendan el PIB. Se abre una corriente en
particular de quienes trabajan en la idea que la distribución del ingreso es la meta de toda
economía y que este debe ser el capítulo que más pesa, noción que en nada tiene que ver con
el ingreso per cápita tradicional que se desprende del PIB. De nada vale un Producto Interno
Bruto per cápita alto, si la distribución del ingreso es inequitativo, pues al final de cuentas
siempre se trabaja por el bienestar de las personas. Bienvenidas sean todas las posturas de
escuelas y profetas de la economía; entre tanto es lo único que por ahora nos dice que
Colombia para este 2017 tendrá un crecimiento bastante mediocre que no le aportará en nada
al bienestar de las personas.
Los únicos logros de un crecimiento del PIB entre 1,8% y 2% es que mejoró la tendencia,
pues ahora todos los sectores repuntan; que estamos por encima de la media en la región y en
el mundo, y que nunca hemos tenido crecimientos anuales negativos en la historia reciente.
Pero estas cifras macro no le dicen mucho a la gente y a los mismos inversionistas, quienes
están inmersos en una noción generalizada de que todo anda mal; la incertidumbre campea y
las deudas son los patrones reinantes para hacer las ecuaciones económicas del otro año.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística dio a conocer el dato de crecimiento
del tercer trimestre: 2%, cifra superior a la de los primeros seis meses del año. Una buena
noticia que rompe con las rachas bajas. No obstante, este ha sido el segundo crecimiento más
bajo desde 2010; el otro fue en 2016 cuando la economía solo logró una variación de 1,2%.
En años anteriores, como en 2011, 2013 y 2015 las cifras se ubicaron en 7,9%, 6,1% y 3,3%
respectivamente. No todo el crecimiento está en manos del Gobierno Nacional, el sistema
financiero y los empresarios tienen mucho que aportar, pero sí es cierto que el Presidente y
sus ministros son quienes organizan el escenario o el contexto para que se puedan hacer
nuevos negocios, más plantas, exportar más, contratar más personas, todo ello bajo un marco
de seguridad y crecimiento abonado por el Ejecutivo. Aún el Gobierno no se ha acabado.

17 de Noviembre (Economia)
Consulta liberal con ley seca

A Los bares y restaurantes del país les debe preocupar por razones económicas que la
consulta del partido liberal venga con Ley seca
Editorial LR
Colombia es un país que reglamenta en exceso e incluso de manera contradictoria. Uno de los
ejemplos más elocuentes por estos días es el que tiene que ver con la consulta electoral
solicitada por el Partido Liberal que tiene un costo para las arcas estatales aproximado a los
$40.000 millones; si bien es una garantía democrática necesaria para todos los partidos, se ha
convertido en un foco de muchas polémicas por la exclusión de miembros del propio partido.
Pero más allá de la milimetría política, se dan las consecuencias de esa norma. El Código
Electoral plantea que “queda prohibida la venta y consumo de bebidas embriagantes desde las
seis de la tarde del día anterior a aquel en que deban verificarse las votaciones hasta las seis
de la mañana del día siguiente de la elección”.
Una medida sin sentido al no ser una elección masiva que claramente no convulsionará la
tranquilidad del país, pero sí afectará el bolsillo de los empresarios y empleados que derivan
sus ingresos o ventas de las bebidas alcohólicas y todo su entorno.
La restricción comienza desde el próximo sábado a las 6:00 p.m. hasta el lunes a las 6:00 a.m.
La medida es a nivel nacional solo que los alcaldes tendrán la posibilidad de decidir desde
qué horas a qué horas inicia y termina. Así las cosas, la norma tiene un elevado costo directa,
la Registraduría Nacional habla de $34.000 millones directos, sin contar las pérdidas
indirectas al sector hostelero. Fenalco, el gremio de los comerciantes, dice que afectaría la
dinámica que alrededor de 50.000 establecimientos dedicados al entretenimiento rumba.
Mientras que el gremio de los bares, Asobares, pide que se modifique la medida que los
afectará justo en un fin de semana de fútbol y de ambiente decembrino. No es que la medida
genere pérdidas, pues no se pierde lo que no se ha conseguido, pero sí afecta uno de los
periodos de buenos ingresos para este sector.
Si miramos las cosas con lente macroeconómica, advertimos que es menester del Gobierno
Central generar un entorno de fuerte recuperación con pequeñas medidas que van sumando
en cada uno de los sectores. Esta semana se conoció el último dato de crecimiento económico
para el tercer trimestre del año en curso, cifra que llegó a 2%, el mejor de los trimestres
recientes; no obstante muy malo para la generación de empleo. La agricultura (especialmente
el cultivo de café), además de el giro que ha dado el petróleo, fueron los pilares de esta leve
recuperación. Lo importante en este caso es la tendencia, entendiendo que los datos han
vuelto por la senda de crecimiento y que todo apunta a que el cierre del año registre una cifra
levemente inferior a este 2%. Si a este aire que ha tomado la economía, en términos de PIB,
se le suma la política de reducción de tasas del Banco de la República (5% tasas al sistema
financiero), más una inflación dentro de la meta de las autoridades económicas, tendremos
que hay condiciones estadísticas para que el Gobierno y sus ministros apuren un plan de
recuperación. Plan que debe luchar contra el desánimo económico de los empresarios, las
deudas de los consumidores, la crispación política y un entorno internacional oscuro.
No es que una jornada de fin de semana de Ley Seca vaya a arruinar la economía, pero son
señales o acciones que enfocan al Gobierno con sus gobernados en pos de la recuperación, o
al menos de su intención.

19 de Noviembre (Economia)
El antifragil y el bitcoin
La pregunta no es sí explotará bitcoin, sino cuándo lo hará, y quizá no genere una crisis
tradicional, por el contrario, mutará para fortalecerse
Editoria lLR
El bitcoin termina una semana trepidante. El sábado registra una caída cercana a 30%
(US$5.716), el miércoles rebota ganando lo perdido (US$7.301) y el viernes se recupera
hasta casi US$7.997 por unidad. Un auténtico juego de escaleras y toboganes que mantiene al
mercado de inversionistas on line a la expectativa, todos a la espera de lo que puede suceder
antes de que 2017 llegue a su final.
Ese sube y baja ha permitido que la criptomoneda más conocida ganara durante la semana
que termina 17%, tocando un máximo cercano a los US$8.000, todo gracias a que la moneda
virtual anulara US$38.000 millones en capitalización de mercado, tras la cancelación el 8 de
noviembre una actualización tecnológica conocida como SegWit2x.
La explicación de cómo funciona toda esta trama financiera no es nada fácil, pero Bloomberg
ha ido simplificando la pedagogía para decir que “la principal diferencia entre el bitcoin y el
efectivo de bitcoin es el tamaño del bloque: las unidades fundamentales que componen el
blockchain en el corazón de la criptomoneda. El efectivo de bitcoin ofrece un bloque más
grande que contiene más datos, lo que significa transacciones más rápidas y más baratas de
acuerdo con los partidarios del nuevo rival (…) La actualización de bitcoin necesario para
convertirse en un mejor medio de intercambio para competir con los servicios de pago como
Visa o Mastercard. Bitcoin maneja alrededor de siete transacciones por segundo, en
comparación con alrededor de 2.000 para Visa”.
Bitcoin no es la única moneda virtual o criptomoneda en el mercado, existen unas treinta
populares, pero esta es la más conocida porque sus creadores la programaron para generar un
número fijo de bitcoins por unidad de tiempo. Ese número está fijado en 25 bitcoins cada diez
minutos, aunque está programado de forma que se reduzca a la mitad cada 4 años. Este año se
llegó 12,55 bitcoins cada diez minutos, una suerte de atomización celular cuya producción
continuará hasta 2140, cuando se alcance el tope de 21 millones de unidades en circulación.
El punto ahora es que los usuarios de este sistema transaccional se cuestionan por una
eventual burbuja que explotará en algún momento, a lo que se recogen las palabras del
secretario del Tesoro Henry Paulson en 2008, cuando dijo que la pregunta no si habrá una
nueva crisis, sino cuándo ocurrirá. Pero esta crisis de las criptomonedas se asoma con unas
rayas distintas más parecidas a la antifragilidad conceptualizada por Nassin Taleb en su libro
“El Antifrágil”, Paidós (2013), en el que habla de situaciones que se robustecen en
determinadas situaciones. “Pensemos en algo frágil, algún objeto como el televisor. Si los
etiquetamos como “frágiles” significa que queremos que gocen tranquilidad, orden y
previsibilidad. Todo lo que aborrece la volatilidad aborrece los agentes estresantes, daño,
caos, sucesos, desorden, consecuencias imprevistas, incertidumbre y, por encima de todo, el
tiempo (…) En el lado opuesto a lo frágil hay cosas que se benefician de las crisis; prosperan
y crecen al verse expuestas a la volatilidad, al azar, al desorden y les encanta la aventura, el
riesgo y la incertidumbre”.

20 de Noviembre (Economia)
Estamos en manos del comercio navideño

Las fiestas de fin de año y el tren de gastos y consumo puede hacer que la economía se
reactive y el año termine creciendo una cifra superior a 2%
Editorial LR
No todo está perdido para que la economía se recupere, o mejor se reactive, antes de terminar
el año. Los niveles de inflación están bajando e incluso se puede esperar que por fin la
variación de precios al consumidor, por primera vez en varios años, esté dentro de las metas
del Banco de la República. Las tasas de interés de intervención en el mercado están a la baja,
o al menos esa es la tendencia. Solo falta esperar a que les lleguen plenamente a las familias,
pues el traslado de esos alivios, para endeudarse o consumir, está muy tardío. El tercer
indicador bueno tiene que ver con los precios del petróleo que han repuntado de manera
notable y obligan a rehacer las cuentas nacionales, si partimos que una empresa como
Ecopetrol ha hecho presupuestos (2017) con barril a US$50 y el mercado ya hace varias
semanas ha sobrepasado esa cifra generando un excedente.
El cuarto buen indicador es la estabilidad cambiaria peso-dólar que se ha estabilizado en
torno a los $3.000 y no se ha disparado como ha ocurrido casi siempre para finales de año. La
divisa estadounidense está relativamente tranquila vía precio del petróleo e ingreso de la
moneda por locales que regresan al país para sus vacaciones de fin de año. Y si a esos cuatro
aspectos que mejoran (inflación, tasas, petróleo, dólar), se le suma el efecto navideño en el
consumo, podremos esperar que el ritmo de la economía cambie a terrenos positivos.
Ahora la pelota está en terreno del consumo y se puede apostar a que las cosas mejoren. En el
tercer trimestre del año en curso, el comercio mostró signos de recuperación en términos del
crecimiento del PIB. Mientras en el segundo la variación fue de 0,9% en el último trimestre
fue de 1,4% y es casi seguro que esta tendencia se mantenga pasado los últimos meses del
año y quizá entre enero y marzo del nuevo.
Hay cosas para analizar y estar atentos a las cifras de este noviembre: el comercio en general
fue el que menos aportó a la variación, porque tuvo un crecimiento de 0,6%. En octubre el
Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en -10,6%, lo que representa una
disminución de 0,3 puntos porcentuales frente al mes anterior y de 7,4 puntos respecto a
octubre de 2016. Es preocupante lo que sucede con la disposición de la gente para comprar
vehículos, que es uno de los mejores indicadores sobre el consumo y las perspectivas hacia el
futuro. La compra de vehículo se ubicó en -49,5%, con una reducción de 15,3 puntos respecto
al mes anterior y de 15,5 frente a octubre de 2016. Esto significa que el deseo de comprar
carro alcanzó su nivel más bajo para octubre desde 2002. De acuerdo con lo expuesto en el
Índice de Confianza del Consumidor, “la disposición a comprar vivienda se ubicó en 1,3%,
una reducción de 2,9 respecto al mes anterior y de 1,4 con relación a octubre de 2016. Frente
a si es un buen o mal momento para comprar bienes como muebles y electrodomésticos, el
índice se ubicó en octubre en -19%, lo que representa una reducción de 7,2 puntos respecto a
septiembre y de 19,9 puntos frente a octubre de 2016. La disposición a comprar bienes
durables disminuyó en cuatro de las cinco ciudades encuestadas”.
Queda claro que las personas están desanimadas o no ven las condiciones individuales para
reactivar el consumo, pero la temporada y un empujón de optimismo real pueden enderezar
las cuentas que le arreglen el caminado al crecimiento del PIB.

21 de Noviembre (Economia)
La decisión de noruega y el futuro del petróleo
El fondo soberano noruego decidió diversificar inversiones petroleras y prepararse para un
futuro de bajas emisiones sin mucho crudo
Editorial LR
El boom del petróleo del Mar del Norte y de los países escandinavos se da como
consecuencia de la crisis política del Medio Oriente en 1973, época en la que un barril de
crudo pasó de US$2 a US$30 en los años siguientes. Todo fruto del gran embargo que
hicieron los principales productores árabes a los consumidores occidentales, especialmente a
los norteamericanos. Desde entonces el mapa petrolero cambió para bien y para mal.
Para bien surgieron otros jugadores geopolíticos en el sector, como fueron Noruega y
Dinamarca que desde entonces han gozado de las mieles de tener petróleo, pero ante todo, de
saber sincronizar esta riqueza primaria con el ahorro y la inversión social. Antes de la crisis
de mediados de los 70, Noruega era un pequeño-gran país dedicado a la pesca, la extracción
maderera, entre otras actividades, casi olvidado en los extramuros de los suecos y daneses,
quienes poco o ningún juego le daban en el concierto internacional manufacturero o
industrial. Situación que cambió entre los 80 y 90 cuando el país emergió con gran fuerza
como modelo de desarrollo de hidrocarburos.
Desde esa época, Noruega invirtió el dinero de la renta de su petróleo y gas en un gigantesco
fondo soberano calculado en unos US$800.000 millones, convirtiéndolo en una cuenta de
ahorros sin precedentes en la historia de la humanidad. La semana pasada el gobierno
noruego sorprendió al mundo -en particular a los países petroleros- al anunciar que se
desmontarán de las reservas de petróleo y gas con el objetivo de diversificar las inversiones;
una decisión que no quiere decir otra cosa que saldrán de dichas inversiones por no es
estratégicas para su futuro. Eso puede entenderse de dos maneras: una, para verdaderamente
diversificar dada la dependencia del Estado de los combustibles fósiles; dos, porque han
estudiado que el negocio del petróleo ha entrado en una bajada inevitable.
Sea cualquier el motivo de la decisión estratégica, los noruegos le están diciendo al mundo
que “hay que prepararse para un futuro de bajas emisiones de carbono”. Una noticia que en
Colombia debe tener gran impacto, pues por estos días hacemos fiesta de que el crudo está
regresando por los tiempos de buenos precios, léase superior a los US$60 por barril. Los
noruegos engordaron un fondo soberano que casi duplica el valor del PIB colombiano, en
tiempos de vacas gordas, ahora ven cómo el flujo hacia el fondo no es el mismo y quieren
encontrar en el mercado nuevas formas de mantenerlo boyante, dado que el fondo está
financiado por los ingresos del Gobierno provenientes de petróleo.
Pero una cosa es “Dinamarca y otra Cundinamarca”: vender acciones relacionadas con
empresas petroleras o gacíferas públicas, tal como lo ha hecho el Banco de Noruega, no solo
es una manera de reducir la exposición a los precios del petróleo, sino emprender otro camino
más afín a la nueva economía y los retos de la globalización. Eso no quiere decir que
Colombia deba sacar todos sus intereses estratégicos de empresas como Ecopetrol o Reficar,
pues las necesidades de inversión social de los países son distintas, el tamaño de la población
es muy diferente, el grado de desarrollo es distinto, la competitividad es otra, pero ante todo,
la confianza en los gobernantes de los dos países es casi que antagónica.
Colombia aún depende del petróleo, solo que esta vez sí debe hacer las cosas bien.

22 de Noviembre (Politica)
Antídoto contra corruptos
La ausencia de varios oferentes en las obras públicas es un lunar de los contratos, el pliego
tipo es una de las soluciones que pasa por el congreso
Editorial LR
Es un hecho que los escándalos de las empresas constructoras, Conalvías y Odebrecht,
frenaron la única locomotora del desarrollo económico que había puesto a andar este
Gobierno desde sus primeros cuatro años y que mejoró en el presente cuatrenio, 2014-2018,
hasta que la corrupción la devolvió a la terminal de salida; quieta, sin moverse y con graves
problemas de arreglos, presiones y componendas entre miembros del Ejecutivo, algunos
parlamentarios y varios empresarios. No hay ninguna duda de que a la construcción la tiene
frenada la corrupción pública y privada.
Y no es solo un problema de las grandes obras en las que intervenían multinacionales de la
talla de Odebrecht, a lo largo y ancho del país en casi todos los 1.300 municipios y 32
departamentos hay cientos de denuncias sobre “odebrecitos” que nunca llegan a verse en
grandes titulares, pues sus robos al erario público consisten en pequeñas contrataciones que
nunca verán un titular de primeras páginas por sus cuantías, pero que no dejan de ser robos.
El modus operandi de estos actos delictivos mediante los cuales se roba a todos los
colombianos y se le niega a las nuevas generaciones la posibilidad de ver grandes obras,
consiste en hacer licitaciones y contrataciones amañadas, con una redacción que privilegia a
un solo oferente, de tal manera que no tenga competencia; es decir contrataciones hechas a la
medida para que los amigos de los gobernantes no tengan pierde ni competencia. La forma de
robarse las obras se ha sofisticado mucho, al punto de que hay expertos en ganarse
licitaciones o contrataciones públicas a la medida, con nombre propio, para luego venderlas a
quienes se atrevieron a competirles. Por esta razón no importa que los gobiernos destinen
millonarios recursos a obras de infraestructura si todo está armado o predispuesto para
robarse ese dinero público.
Cuando se mira la contratación nacional consolidada, ocho de cada 10 obras terminan con un
solo oferente; en los municipios 96% de los procesos también termina con un solo oferente.
El panorama no es distinto en los departamentos, en donde 76% de los procesos concluye en
las mismas: un solo oferente. Esta es una de las grandes pruebas de que hay mucho dinero
para obras públicas que no se ve porque el grueso se va a manos de la corrupción en las
contrataciones. Una de las soluciones en la mano se ha discutido en el Congreso de la
República bajo el rótulo de los pliegos tipo, que no es una cosa distinta que elaborar una
redacción uniforme, clara, unificada o estandarizada de los requisitos habilitantes en todos los
aspectos objetivos y generales del proceso de selección para consultoría y obra pública de
infraestructura de transporte para todas las firmas que quieran contratar. Simplemente es
hablar el mismo idioma: presentación de la oferta; plazos y etapas; requisitos habilitantes,
términos y alcances.
Si el país avanza hacia los pliegos tipo, al mismo tiempo habrá diseñado un mecanismo para
combatir la corrupción en la contratación; protegerá la actuación de los funcionarios;
adoptará buenas prácticas internacionales avaladas por la banca multilateral, pero, ante todo,
será un antídoto contra los corruptos. Claro que hay que seguir estas adaptaciones con lupa,
pues hecha la norma hecha la trampa y siempre habrá rendijas por donde se cuelen los
delincuentes.

23 de Noviembre (Economia)
Los verdaderos motores de la economía

El rol de las alcaldías en la economía es mucho mayor del que a simple vista se ve, para que
el país vuelva a crecer a 4% es clave que los alcaldes aceleren.
Editorial LR
La economía está compuesta por sectores que a su vez están unidos por agentes transversales
que le generan dinámicas internas. Por ejemplo, el agro depende del apoyo en recursos que le
de el sistema financiero, también de la efectividad de políticas enfocadas a la producción,
pero lo que más determina su rumbo son cosas como marco legal, la logística, el ambiente, la
seguridad y la infraestructura, cosas que brindan los mandatarios locales y regionales.
Si un sector anda mal, presenta malas cifras y los alcaldes y gobernadores no hacen nada para
apoyar el mejoramiento de su dinámica, la recuperación orgánica tardará en darse. En pocas
palabras, malos gobernantes condenan a los sectores económicos en problemas a un eterno
subdesarrollado. En cambio, los buenos y proactivos se convierten en los verdaderos motores
de la economía.
En pocas semanas los alcaldes y gobernadores llegarán a la mitad de sus mandatos; a partir de
enero de 2018 les quedarán solo 24 meses para entregar las obras que prometieron en
campaña, y más que eso, la infraestructura que sus ciudades o municipios necesitan para ir
caminando hacia el desarrollo.
Es muy poco tiempo el que les queda y las necesidades de inversión son inmensas, pero esta
vez hay mandatarios enfocados en los resultados, que no es otra cosa que entregar obras que
redunden en beneficio social. Muchas cosas hay en inventario de obras en ejecución en todo
el país: vías, puentes, hospitales, colegios, parques, andenes, ciclorutas, jardines, toda una
suerte de infraestructura prioritaria en todas las ciudades para mejorar la calidad de vida de
los ciudadanos.
Si miramos el presupuesto anual de Bogotá, que tendrá recursos para 2018 superiores a los
$20 billones; el de Medellín con $5 billones para el mismo año; el de Barranquilla con $3,3 y
el de Cali por $3,3 billones, veremos que son recursos enormes que se destinarán al
funcionamiento, a la salud, la educación o el pago de deudas, pero también es muy grande la
porción que se dedicará a obras en marcha o nuevos proyectos. Y si a esto se suma el de otras
capitales no menos importantes, como Bucaramanga, Cartagena o Pereira, tendremos que el
país visto por regiones cuenta con los recursos para mover la economía con transversalidad
intersectorial, solo es que los encargados de darle ritmo a sus decisiones no sean inferiores al
reto, pues en sus manos está volver a crecer.
La primera administración Santos (2010-2014) rotuló algunos sectores como las locomotoras
del crecimiento, esa estrategia funcionó solo en construcción y vivienda, el resto no salieron
de la estación. El llamado es a ver las alcaldías y gobernaciones como los verdaderos motores
de la economía, especialmente esas ciudades que son exitosas en darle un marco a las
empresas, en manejar sus recursos adecuadamente y en ser muy eficientes. Hablamos de las
que están en manos de Peñalosa, Gutiérrez, Armitage y Char.
Colombia es una economía con cuatro motores regionales que le aportan respectivamente
25%, 13%, 10% y 5%, aproximadamente al PIB, y esa dinámica de crecimiento está en
manos de sus alcaldes que deben ser conscientes de que sólo les faltan dos años para terminar
sus mandatos y que el marco o la coyuntura para hacer negocios depende de ellos. Hay
ciudades que han puesto a andar equipos tripartitos (alcaldías, empresas, gobierno central)
para generar dinámicas, este tipo de estratégicas son las que funcionan a largo plazo.

24 de Noviembre (Economia)
Los cierres ANI no son cierres financieros

El Gobierno Nacional debe avanzar en la reglamentación para darles a los bancos y a los
constructores de infraestructura las garantías o la seguridad jurídica de que así será.
Editorial LR
Por fin salió la Ley de Infraestructura que redundará en beneficio del desarrollo real de las
grandes obras en concesión. Lo primero que se logró fueron los pliegos únicos, que no son la
panacea de la contratación, pero sí actúan de antídoto en contra de la corrupción regional,
pues garantiza que haya más oferentes en cada licitación y evita -de momento- las ofertas de
contratación pública amarradas o diseñadas para un solo contratista.
El otro logro importante de la nueva Ley de Infraestructura sacada esta semana, tiene grandes
repercusiones en el sistema financiero: los terceros -que financien un proyecto en proceso de
nulidad- no se verán afectados por esa decisión y recibirán el pago de las obligaciones
conforme a lo firmado. En adelante, se permitirá que los bancos asuman y terminen los
proyectos si los contratistas o los concesionarios entran en dificultades; será una suerte de
doble garantía en la ejecución de la obra en sí misma.
Las dos noticias son importantes al cierre de este 2017, pero el Gobierno Nacional debe
avanzar en la reglamentación para darles a los bancos y a los constructores de infraestructura
las garantías o la seguridad jurídica de que así será. Desde hace unos seis o siete años, el
Gobierno Nacional se metió en un plan sin precedentes para borrar el rezago de las vías
colombianas, que tenían atrasos de tres y cuatro décadas, pero en medio de ese afán y de
abundante dinero público se hicieron malas contrataciones, saltaron escándalos como el de
Odebrecht y Conalvías, al mismo tiempo que se frenó la contratación pública por la
inseguridad en término de seguros y garantías a la que se vieron expuestos los capitales del
sistema financiero.
La nueva ley aclara muchos de los problemas pendientes y se convierte en un motivo para
que los bancos nacionales y extranjeros vuelvan a apostarle al sector de la construcción. Se
definieron las reglas de juego que deben acelerar los cierres financieros de las concesiones
pendientes, ojalá esas que llevan tres y cuatro años de anunciadas, pero que no están en
ejecución. Hay docenas de proyectos en todo el país que necesitan créditos del sistema
financiero local e internacional. Con la nueva norma no hay mucha disculpa para avanzar en
hacerlas realidad y nuevamente reactivar un sector que le ha dado crecimiento al país en los
últimos años.
No son muchos los proyectos neurálgicos con verdaderos cierres financieros, lío generado
por los escándalos, la falta de claridad y la ausencia de reglas claras con los bancos, que al
final son los que ponen el dinero. El gran problema es que la misma ANI informaba que
había cierres financieros, pero solo eran simples cartas de intención, generado falsas
expectativas a los usuarios, a la banca, a los constructores y a los inversionistas. Hubo una
oleada de cierres financieros aprobados por la Agencia, pero sin desembolsos para que las
obras comenzaran.
No es muy claro, pero en la ANI solo hay luz verde en cierres financieros para unas 20
autopistas 4G, pero hay unas 30 concesiones pendientes de los números reales y del respaldo
financiero cierto. La ANI de manera preliminar exigía que cada proyecto presentara
certificaciones de los bancos con los créditos aprobados, un paso que seguía en el limbo hasta
la semana pasada y que era el Nudo Gordiano de la ejecución de las obras. Es un negocio de
más de $13 billones de los cuales los bancos no han hecho desembolsos ni siquiera de $3
billones.

25 de Noviembre (Economia)
Con el dólar y las tasas de hace dos años

El dólar comienza la última semana de noviembre, igual que las tasas, a la baja, con los
mismos precios de 2015, pero con PIB e iPC reducidos
Editorial LR
Arranca la última semana del penúltimo mes con unos datos macroeconómicos bien
interesantes: en su reunión de la semana pasada, la junta directiva del Banco de la República
aceleró su política de tasas bajas llevándolas hasta 4,75%; el dólar sorprendió en el mismo
lapso al cotizar por debajo de $3.000 ubicándose en $2.976, valor que marcará la primera
semana de diciembre, que está a la vuelta de la esquina.
El tercer valor fundamental es el que tiene que ver con la caída de la inflación, medida por un
Índice de Precios al Consumidor que entre enero y noviembre solo supera levemente 4%, y
por último, el registro del Producto Interno Bruto, que según los últimos datos del tercer
trimestre del año en curso llega a 1,8%.
Todos esos anteriores registros son muy parecidos a los que presentaba la economía en el
último trimestre de hace dos años, en 2015, el dólar se cotizaba en cerca de $3.000; las tasas
estaban en 4,75% (así cerraron septiembre de 2015); la inflación, medida en el año corrido,
rondaba 5% y el crecimiento del PIB estaba en 3,3%.
¿Qué quiere decir esto? Que la economía en términos de cifras y porcentajes
macroeconómicos es similar, pero en términos reales de crecimiento se observa que hay un
grave deterioro, pues el crecimiento, que es el fundamental más importante, está claramente
estancado. Son cifras que demuestran mejoría, vista desde los simples números, pero relatan
un importante frenazo de cara a los consumidores y los empresarios.
No es por aguar la fiesta de los números, pero en términos econométricos la historia nunca se
repite, tal como sucede en otras ciencias sociales por desconocimiento o falta de aprendizaje,
porque la misma naturaleza de las cifras que componen la ecuación económica.
Así el porcentaje del Índice de Precios al Consumidor sea el mismo de hace dos años, el costo
de la vida tiene otros factores subyacentes invisibles que lo determinan, como la función del
ingreso de las familias y el mismo tren de consumo, pues el peso de los productos y servicios
de la canasta familiar es dinámico.
Es decir, los minutos de celular o los planes de televisión no son los mismos de ahora,
máxime si se compara con hace dos años, han aumentado en términos reales, la usabilidad no
es la misma y las familias o los consumidores les destinan mayores recursos en detrimento de
otros tradicionales, como puede ser el transporte o los alimentos. Los precios sí han
aumentado y la composición de la canasta tiene otras prioridades.
¿Qué se necesita para que las cifras del último mes del año, que comienza el próximo viernes,
lleven a la economía a un nuevo escenario de crecimiento? Lo importante en este momento es
que la bajada de tasas que le ha imprimido el Emisor a la economía no sufra rezagos o
tardanzas al consumidor; que la tasa de usura siga bajando y que se transfiera a las compras
con tarjeta; que se aminore la incertidumbre; que las obras de infraestructura enfrenten una
dinámica distinta; en general, que se pase la etapa de cifras malas para que la economía sienta
verdaderamente que el petróleo está subiendo, que la inflación está bajando, que las tasas han
caído y que la tasa de cambio está en niveles que benefician a los importadores y
exportadores. No es el repunte pleno, pero la situación muestra que se está saliendo del
fondo, tal como afirman los opinadores económicos.

27 de Noviembre (Economia)
Competitividad regional, no departamental

El informe se queda en la fase de simple presentación, sin analizar las causas y consecuencias
de la situación descrita.
Editorial LR
El Consejo Privado de Competitividad entregó su termómetro regional a manera de índice en
el que identifica, compara y hace algunas recomendaciones sobre la ruta que debe seguir la
competitividad en el país.
El estudio se elaboró con ayuda del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas de la
Universidad del Rosario. La primera observación -reiterada- es que este tipo de estudios o
diagnósticos son fundamentales para el desarrollo económico, y deben bajarse de la simple
exposición de motivos y comparaciones para unos pocos y convertirse en verdaderas hojas de
ruta para el nuevo mapa de productividad que debe guiar al país en las próximas décadas.
La razón de ser y objetivo anual o superior, de este tipo de estudios, es convertirse en
herramienta de transformación regional, pues de nada valen los diagnósticos y
comparaciones, sino se adelantan planes y programas ambiciosos en función de la
transformación.
El Consejo utiliza un termómetro compuesto por 94 variables agrupadas en tres factores y 10
dimensiones de competitividad para sacar un radiografía de estado actual y que sirva de
insumo para comparaciones anuales, pero no va más allá. Este año se incluyeron otros frentes
de comparaciones habituales en estudios internacionales, tales como las instituciones, la
educación superior y eficiencia de los mercados.
Un avance importante en términos de recolección de información valiosa, pero el informe se
queda en la fase de simple presentación, sin analizar las causas y consecuencias de la
situación descrita. Y carece en absoluto de propuestas o de trabajo con las fuerzas tripartitas
de las regiones: gobernantes, empresarios y académicos.
De nada sirve plantear -por quinto año consecutivo- que Bogotá y Antioquia son las regiones
más competitivas del país sin visualizar los factores que llevan a esas regiones a ser las
primeras; todo con el objetivo de que otras regiones puedan aprender qué se está haciendo
bien para progresar; una suerte de club de buenas prácticas nacional.
El estudio es muy valioso como herramienta de diseño de políticas públicas, pero es más que
fundamental si desde él se rediseña el nuevo mapa socioeconómico de Colombia, justo ahora
que estamos en plena exposición de ideas electorales. La actual distribución política, en
términos de departamentos y capitales, obedece a las fuerzas militares y políticas de las
postrimerías del siglo XIX y de los albores del XX. Si al estudio del CPC se le superpone el
del conflicto interno o el de la corrupción, los resultados serán casi los mismos, cuanto menos
competitivo más conflicto y más corrupción. El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo
o el Departamento Nacional de Planeación deben tener propuestas para hacer avanzar la
competitividad desde un nuevo foco económico que trascienda la distribución de los actuales
departamentos.
A manera de ejemplo, Cali debe ser un gran centro competitivo del suroccidente desde donde
se desprenda la competitividad de las regiones aledañas para evitar competencias inocuas. Lo
mismo puede pasar con Barranquilla en la región Caribe o Bogotá en el centro de la Sabana.
El mensaje es proponer integrar regiones para ser más competitivos, de tal manera que no se
dupliquen esfuerzos o se pierdan vocaciones, pero para ellos hay que trabajar integrando
empresas, gobiernos regionales y universidades. El mapa de la competitividad bien hecho no
tiene fronteras políticas caprichosas, sino económicas
28 de Noviembre (Politica)
Menos trámites, pero en serio

Ponerle coto al exceso de tramites es uno de los anhelos de todos los gobiernos, pero no lo
logran pues expedir un trámite se vuelve otro trámite
EditorialLR
A los empresarios e inversionistas nacionales y extranjeros les atormenta la cantidad de
trámites que existen en Colombia, lunar que se ha convertido por muchas décadas en uno de
los mayores obstáculos para avanzar en competitividad. Esto, a la luz de termómetros como
el WEF, IMD y Doing Business. El problema es que todos los gobiernos, en sus diferentes
dimensiones, nacional, regional y local, han expedido toda una batería de normas, decretos e
incluso leyes para eliminar papeleos, pero no logran evolucionar en esa materia, porque
quienes son los encargados de aplicar la simplificación se niegan a hacerlo.
Uno de los mayores baches está en las notarías, que todavía hacen autenticaciones
innecesarias, pequeños trámites gota a gota que son una verdadera cantera en sus ingresos y
se oponen a dejarlos ir. Otro de los frentes de mayores trámites está en las secretarías de
movilidad o autoridades de tránsito, oficinas expertas en pedir gigantes carpetas de
documentos y autenticaciones para trámites simples como son los traspasos de vehículos,
pago de impuestos o sanciones de tránsito. El tercer sector con más papeleos innecesarios
tiene que ver con las cámaras de comercio, que literalmente viven de pedir papeles y de
exigirle a los empresarios muchos trámites ciertamente inoficiosos que se vencen cada año.
Y así podríamos completar un listado de 20 o 30 oficinas públicas reconocidas por hacerle
imposible la vida a un colombiano común y corriente, a un empresario o a un inversionista
global. La misma cultura burocrática de las oficinas públicas se aferra a eliminar los papeleos
inoficiosos y por más que las autoridades impongan la eliminación, estos trámites se niegan a
morir, generándole a los interesados decepciones o desánimos a la hora de emprender un
negocio. Bienvenida sea la idea del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo que
nuevamente ha puesto en marcha una nueva etapa de “adiós a la tramitología”. Dice el
Ministerio que “empresarios de los sectores de alimentos, medicamentos, cosméticos e
instrumental médico; empresas que se encuentren en gestiones de fusión, escisión, o en
procedimientos de arbitraje; exportadores de vegetales frescos; dueños de hoteles con
beneficios tributarios, y cualquier organización que deba presentar documentos a la Dian, son
los primeros beneficiarios de la campaña Menos trámites, más simples”. La entidades
incluidas en esta nueva ola antitrámites son: Invima, ICA, Dian, Superintendencia de
Sociedades y Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Pero ojalá los funcionarios copien
y obedezcan esta decisión, pues en la mayoría de los casos se hacen los de los oídos sordos.
Desde ayer, cuatro trámites fueron eliminados, cinco automatizados, uno simplificado y a
cuatro se les aplicaron simultáneamente acciones que permitieron su simplificación y
automatización. “Algunas empresas que optaban por reorganizarse mediante fusiones o
escisiones debían contar con una autorización previa de la Supersociedades que podía
demorarse hasta dos meses. Esta exigencia se eliminó. Unos 5.000 empresarios colombianos
ya no deberán reportar sus estados financieros a la Superintendencia de Sociedades, quien no
descuida su labor de supervisión sino que aplica un nuevo enfoque basado en riesgos”.

29 de Noviembre (Economia)
El papel de Ecopetrol en la bolsa de valores

El 28 de noviembre de 2007 la acción de Ecopetrol arrancó en $1.400, diez años después solo
vale $1.770, una lección de la renta variable
Editorial LR
El pasado 28 de noviembre se cumplieron 10 años de que Ecopetrol empezara a cotizar en la
Bolsa de Valores de Colombia, uno de los sucesos más importantes en la historia económica
del país, pues desde ese mes de 2007 los inversionistas vieron en las acciones de la empresa
petrolera mixta una oportunidad de rentabilizar su dinero. Y así las cosas, esa primera
emisión sedujo a medio millón de personas naturales y jurídicas que respaldaron la operación.
Los años pasaron y llegó la resaca petrolera y esos $1.400 por acción invertidos empezaron a
marearse, evaporando su valor. Hubo periodos de buena rentabilidad como en 2011 cuando el
papel valor de Ecopetrol subió hasta $4.700, registrando rentabilidades superiores a 330%.
Quien vendió en ese momento, logró buenos resultados y no se aferró a los dividendos
prospectados para los años venideros. Ecopetrol también hizo emisiones de bonos por $1
billón y $900.000 millones a 30 años cada una (2010 y 2013), una operación exitosa sin
precedentes que ha contribuido con la solidez del mercado y ha ayudado a cambiar la
percepción del mercado bursátil.
Durante esta década la empresa mixta ha distribuido dividendos por $64,5 billones, de los
cuales $57,4 billones han sido para la Nación, y $7,09 billones para personas naturales y
jurídicas. Un logro difícil de alcanzar nuevamente y que habla de la solidez de la petrolera y
del buen funcionamiento del sistema. Otra historia cuentan los inversionistas que compraron
papeles hace 10 años en la primera emisión, máxime si se tiene en cuenta que solo se
entregaron dividendos hasta el año pasado, pero han recibido ganancias entre $115 y $150
anuales por acción. Quienes compraron en 2011 cuentan otra historia: las acciones se
vendieron a $3.700 y el cierre de ayer estuvo en $1.755, claramente han perdido su apuesta
por la renta variable. Las jornadas oscuras de la acción de Ecopetrol empezaron tras la crisis
global de 2008 que golpeó las bolsas de todo el mundo y la de Colombia no fue la excepción.
Durante el primer semestre de ese año, la acción valía $3.000, tras la quiebra de Lehman
Brothers el valor se corrigió a la baja y llegó a $1.670. La peor decisión en ese momento fue
vender y sumarse a la estampida de las bolsas.
En 2011 las cosas cambiaron gracias a que el barril de petróleo llegó a máximos de US$80,
situación que disparó el papel a $4.700, subiendo en 2012 a $5.790 en su pico más alto de la
historia de la acción de Ecopetrol. Quienes habían invertido en la primera emisión ganaron
altas rentabilidades, incluso quienes lo hicieron en 2011, repitiendo la lección de que quien
espera gana.
A mediados de agosto de 2014, vacas flacas regresaron por cuenta de los precios
internacionales del petróleo y de $3.000, se bajó a $2.000, hasta registrar su nivel más bajo el
20 de enero de 2016 cuando el mercado registraba papeles a $914, pues el barril de petróleo
no llegaba a US$40. Ahora las cosas empiezan a mejorar y las lecciones están dadas. Se trata
de renta variable y no se puede esperar que las acciones de la petrolera suban sin parar; el
mercado secundario muestra en su historia cuándo entrar y cuándo salir, no es renta fija y
existen más alternativas de inversiones, pero Ecopetrol ha jugado el papel más importante en
la Bolsa de Valores de Colombia y hoy representa cerca de 15% de las operaciones. Con
restas y con sumas, su rol en el mercado secundario colombiano ha sido muy bueno.

30 de Noviembre (Economia)
La tasa de usura bajo de 31,14% a 31,16%

No es un cliché decir que la tasa del emisor baja por ascensor mientras la tasa de usura baja
por las escaleras, muy lenta la transferencia
Editorial LR
A nadie le gusta que le fijen un techo a la tasa de usura, incluso ni a los mismos banqueros.
La explicación tiene sentido porque al certificar una tasa máxima de préstamos se cierra la
banda a la bancarización y se deja a los más necesitados de créditos rápidos en manos de los
verdaderos agiotistas que son los “gota a gota”.
Mucho menos le gusta la tasa de usura a los consumidores con tarjetas de crédito, a quienes
los bancos les fijan la tasa de consumo con dinero plástico a crédito con base en esa
certificación que expide cada mes la Superintendencia Financiera. ¿Y si ni a los bancos ni a
los tarjeta-habientes les gusta la tasa de usura por qué sigue existiendo? La respuesta tiene
que con los anacronismos en la regulación financiera que aún existen en Colombia y que
hacen de nuestro sistema financiero excluyente con los más necesitados de créditos.
La tasa de usura tiene su razón de ser para proteger a los consumidores de tipos de interés
muy altos, tal como sucedía en décadas pasadas, pero ahora con la solidez del sistema y la
competencia entre grandes grupos nacionales y extranjeros, esa certificación de la entidad de
control y vigilancia está obsoleta. El problema está en el tipo de supervisión y control de las
tasas, haciendo la observación objetiva de que no hay control de tasas ni puede haberlas, pero
sí existe un tipo de vigilancia y certificación, que es una forma subliminal de hacerlo.
Las tasas deberían fluctuar para que las entidades que prestan dinero y expiden tarjetas de
crédito pueda competir abiertamente en todos los segmentos de la economía, especialmente
en la vasta informalidad. Las entidades de microcrédito tienen cuentas con líneas de
préstamos a tasas más altas, pero son bajos montos muy riesgosos; el mismo sistema ha
especializado entidades crediticias en estos segmentos que dominan y conocen el modelo de
negocio enfocado en la economía informal, pero siguen siendo regulados. El punto es que sin
tasa de usura habrá más competencia y será más fácil atacar desde la formalidad a los
prestamistas informales o subterráneos que por lo general están ligados al lavado de activos
provenientes del narcotráfico y que son generadores de violencia.
El dilema del Ministerio de Hacienda y del Banco de la República, o la ruptura con el grueso
de la gente, es que, mientras anuncian con bombos y platillos la reducción de los tipos de
interés (4,75%), la tasa de usura, que es la que más afecta a los consumidores, al siempre
estar vinculada a las tarjetas de crédito, no baja o lo hace de manera ridícula: el último mes
bajó de 31,44% a 31,16%: ¡una reducción de 28,5 puntos básicos¡
Hasta hace pocos meses, la tasa de usura se fijaba cada tres meses y gracias a las críticas se
empezó a poner cada treinta días, pero el efecto es mínimo en las cuentas de las personas.
Solo se ha visto una reducción de 1,83 puntos porcentuales, casi nada si se compara con el
ritmo del ingreso de las familias o la misma variación de precios al consumidor. Es un hecho
elocuente que los codirectores del Banco Central tienen un grave problema que analizar sobre
la transferencia de sus decisiones al consumidor. Las tasas viene bajando, no se nota el
mismo ritmo en la usura y así las cosas en nada va a contribuir a una recuperación del
consumo como puntal del crecimiento económico para los próximos meses.

1 de Diciembre (Economia)
Una agenda empresarial incompleta

Está bien que los gremios propongan ideas de impuestos, trámites, mercado laboral, etc. pero
también es urgente hablar de su compromiso con el país
Editorial LR
Los gremios económicos entraron pisando fuerte en la campaña política que se calienta poco
a poco, presentando una Agenda Empresarial 2018-2022. La idea es muy buena, necesaria,
audaz y las propuestas están servidas para analizarlas entre todos los jugadores, no solo con
los presidenciables, pero en términos generales brillan por su ausencia los compromisos y la
defensa frentera de la actividad empresarial, bien bilipendiada durante los últimos años.
Está claro que el país económico necesita acciones urgentes y concretas en los distintos ejes
de las propuestas gremiales. A nadie le cabe la menor duda de que en impuestos se necesita
de una reforma tributaria que desmonte la carga tributaria; es un hecho que en Colombia las
empresas destinan alrededor de 70% de sus utilidades a los impuestos. Se necesita una
reforma que incluya a más personas y se ensañe menos con las empresas, que al final son las
que generan empleo y bienestar.
Los gremios piden reducir la renta corporativa, ampliar el número de personas naturales que
tributan, eliminar las excenciones y tratos preferenciales en renta, establecer IVA en bienes
de capital descontable del impuesto de ventas en vez de ser deducible sobre la renta y definir
los beneficios de las empresas que han suscrito contratos de estabilidad jurídica.
En términos del mercado laboral y el sistema pensional, alaban la baja cifra de desempleo,
pero no hay propuesta concreta en materia de las condiciones que necesitan los empresarios
para generar medio millón o un millón de puestos de trabajo. En materia de pensiones se
habla más del hueco fiscal que de propuestas disruptivas. Aquí se puede hablar de horas de
trabajo a la semana y de semanas cotizadas para poder alcanzar una buena pensión.
El Consejo Gremial propone eliminar sobrecostos para la formalización; no estigmatizar la
tercerización laboral y otorgar estabilidad laboral reforzada solo a quienes tengan una
condición de discapacidad debidamente comprobada.
En educación, los representantes de los gremios quieren que las universidades y demás
instituciones educativas identifiquen competencias y habilidades en cada sector productivo;
construir planes de estudio flexibles y pertinentes, que involucren al sector privado;
profundizar en la formación dual; actualizar los métodos de enseñanza; establecer la
enseñanza TIC’s como política pública y desarrollar el inglés.
Planteamos que es una agenda empresarial incompleta porque no hay compromisos gremiales
de cara al país político, económico y social, son solo sugerencias, ideas para los gobernantes.
Pero lo que más brilla por su ausencia es la defensa abierta a la actividad empresarial que en
el último gobierno se ha visto atacada por funcionarios, ministros, mandatarios locales y
regionales, generando un aire de estigmatización hacia la clase empresarial, que, dicho sea de
paso, es sobre quienes descansa el grueso de los impuestos y un alto porcentaje del empleo
formal. La Agenda Empresarial 2018-2022 se quedó corta en poner los dedos en la llaga de
los excesivos impuestos y en la persecución de empresarios, y menos aún se ven
compromisos claros, una suerte de “Usted señor Gobierno pone esto y yo me comprometo
con esto”. ¿Qué tal lanzar un gran Plan Nacional para generar un millón de puestos de trabajo
formales a cambio de una buena reforma tributaria estructural que no se ensañe con los
empresarios?

2 de Diciembre (Social)
El año nuevo trae los feriados del mundial

No es muy cierto que Colombia sea el país con más días feriados al año, hay países con
cientos de fiestas regionales que no cuentan
EditorialLR
Desde ayer quedó lista la fiesta que representa el Mundial de Fútbol para los colombianos, y
a los tradicionales festivos patrios, religiosos y cívicos, hay que sumarle los días que se
vendrán de alegría rebosante cuando juegue la Selección Colombia y que desborda el
consumo de cerveza, las ventas en restaurantes y las horas de ocio nacionalista.
Será un gran junio-julio, tal como sucedió en el Mundial de Brasil. Todo comenzará con la
jornada de debut contra Japón el 19 junio, a las 10 a.m., en Mordovia Arena (Saransk). Cinco
días después, el 24 de junio será Colombia vs. Polonia a la 1 p.m., en Kazán Arena (Kazán).
Y para cerrar esta primera fase Colombia se enfrentará a Senegal el 28 de junio a 10 a.m., en
Cosmos Arena (Samara). Serán 10 días en los que no se hablará de otra cosa que del Mundial
y del buen papel que desempeñará nuestra selección.
No está mal y no debemos flagelarnos por pérdida de competitividad o productividad por
esos días, pues la economía naranja, el entretenimiento, el ocio y el fútbol en sí mismo, son
actividades que mueven de otra manera los negocios y disparan el consumo. Lo que sí se
debe advertir desde ahora que se hacen presupuestos y se planea el nuevo año es que a los 18
días festivos que tiene Colombia hay que sumarle mínimo esas fechas de la primera fase del
Mundial. Los horarios seguramente se trastocarán y desde la inauguración del Mundial de
Rusia la sociedad del consumo colombiana entrará en un indiscutible “modo mundial”. Por
supuesto, las empresas deberán desde ya armar sus estrategias de mercadeo y de
administración del recurso humano para enfrentar 2018 de otra manera.
Los empleados formales en Colombia solo tiene 15 días hábiles de vacaciones remuneradas
por año, pero disfrutan de otros 18 días de descanso por distintos motivos que se han ido
olvidando como consecuencia del traslado de las fiestas a los lunes de puente. Estos días de
asueto le permiten a las personas equilibrar su vida personal con la laboral, pues hay más
tiempo para descansar, para hacer deporte o dedicarle mas horas a la familia o a esas
actividades que se van aplazando en los días ordinarios, como las compras, las visitas a
familiares, los festejos, la lectura, actividades saludables, etc. Al lado de Colombia están
Ecuador y Chile como los países que menos días de vacaciones anuales tienen (solo 15 días
hábiles), situación que se compensa con los puentes y el mismo ambiente de fiesta de cosas
como el fútbol, más si Colombia avanza en las fases eliminatorias, como seguro sucederá.
Si un empleado formal sumara los días a los que tiene derecho por de vacaciones más los
festivos en el calendario, puede llegar a 33 días de descanso remunerados, que pueden ser
pocos si se compara con países de la Ocde, pero muy compensados si se cruzan con las horas
trabajadas en Colombia, en donde las jornadas son largas y según la actividad incluyen los
sábados. Ahora bien, hay empresas que tienen normas distintas y regímenes laborales únicos
y estos días pueden aumentar. Aquí lo importante es planear, saber aprovechar el tiempo, ser
productivos y no satanizar la fiesta que representa el fútbol y la pasión que genera la
Selección Colombia. Y si a esto se le suman las compensaciones por votar en marzo y en
mayo, quizá los días de descanso pueden ser más.

4 de Diciembre (Economia)
La desigualdad cede, pero lentamente

Nada más difícil que poner a los economistas de acuerdo con las mediciones de pobreza o
desigualdad, aquí lo clave son las políticas públicas
Editorial LR
La pobreza y la desigualdad siguen siendo los problemas más complicados de sortear por
parte de las políticas públicas de un gobierno subdesarrollado como el nuestro. El punto de
partida es la falta de recursos para poder focalizarlos en el epicentro de la situación que tiene
que ver con los ingresos, y más aún, hacerlos permanentes por un lapso prudencial para que
las familias o las personas salgan de una mala situación. El problema se mantiene si la
focalización de esos recursos se hace a través de subsidios con aires politiqueros y no de la
formación en emprendimientos a largo plazo, en una suerte de cliché bíblico: “no le des
pescado, enséñale a pescar”.
El Producto Interno Bruto, la tasa de crecimiento, la renta o ingreso per cápita y el desempleo
no son indicadores apropiados para medir la desigualdad. Son muchos los casos de países que
tienen buenos crecimientos económicos en términos de PIB, pero siguen sumidos en la
desigualdad y otros que tienen altos ingresos per cápita o bajo desempleo y la
desincronización de ingresos sigue siendo alta.
El indicador más aceptado es el índice de Gini, que utiliza una escala de 0, en donde todos
tienen los mismos ingresos, a 100, donde todos los ingresos están en una sola persona. La
inmensa mayoría de los países están entre 20 y 80, y los latinoamericanos están casi todos en
la media de 50. No sobra decir que los países que están en el llamado “club de las buenas
prácticas” de la Ocde, son muy igualitarios en torno a 30. El Banco Mundial elabora un
estudio cada dos años que diagnostica el estado de la desigualdad en términos de Gini. El
último estudio lo presentó hace dos años en 2015, que pone a Colombia en pésimos lugares
de segundo en la región con 51. Hay que esperar a los datos de los últimos años para ver la
evolución, mientras el Departamento Nacional de Planeación monitorea dicha evolución con
base en cifras no oficiales de la Cepal, que también usa el coeficiente. En palabras del DNP,
“históricamente, Colombia se ha caracterizado por ser uno de los países más desiguales del
mundo. En 1996, según el Banco Mundial, entre los países del mundo figuraba como el tercer
país más desigual, con un Gini de 56,9. El promedio del índice de Gini de la década de los 90
para Colombia fue de 56,3 y el de la década de 2000 fue de 56,0. En 2016, según el Dane, el
Gini fue de 51,7 (…) Según los datos de la Cepal de 2016, Colombia era el séptimo país más
desigual de la región, gracias a una reducción significativa en el índice que le permitió
mejorar cuatro posiciones entre sus pares en seis años”, pero son cifras no oficiales.
Es de resaltar que la desigualdad cede, pero a paso muy lento. Entre 2010 y 2016, Colombia
fue el tercer país que más avanzó en reducir la desigualdad, luego de Uruguay y Ecuador.
Pasó de un índice de Gini de 55,7 a uno de 51,7, un cambio de cuatro puntos porcentuales,
según datos de la Cepal. Y en términos del Banco Mundial, “el avance es aún más claro:
entre 2010 y 2015, Colombia fue el país que más redujo la desigualdad en la región, pasando
de un índice de 55,5 a uno de 51,1, un cambio de 4,4 puntos porcentuales”. Pero estos datos
se deben palpar más en la realidad de la pobreza, está claro que hay problemas estructurales
que deben estar en la agenda económica y de desarrollo de los candidatos presidenciales, que
están obligados a hacer propuestas audaces en este sentido, que dicho sea de paso es la raíz de
los conflictos.

5 de Diciembre (Economia)
De un pais con petroleo a no petrolero

El control sobre la producción de petróleo por parte de la Opep ha mermado los inventarios y
elevado los precios, pero esta estrategia no durará
Editorial LR
La historia del petróleo en Colombia cumplirá un siglo en 2018 y a través de esos últimos
100 años se ha establecido una relación de amor y odio; el amor de las finanzas del Estado
hacia esos ingresos y visos de odio en algunas regiones petroleras hacia esa explotación
energética. Es una relación agridulce que hace de Colombia un país con petróleo y no un país
petrolero.
No es un juego de palabras, no es lo mismo ser petrolero y focalizar el grueso de sus
estrategias de explotación y de manejo de recursos derivados del crudo para mejorar las
finanzas y desarrollar la economía a partir de esos ingresos, como es el caso de varios países
pertenecientes a la Opep (Arabia Saudí) o de los que extraen en el mar del Norte (Noruega),
que de Estados como Venezuela o Nigeria que dependen altamente de los vaivenes del precio
de este bien primario.
Colombia es simplemente un país con petróleo que ha establecido durante 100 años una
relación de amor y de odio con el crudo. De amor cuando se hicieron en décadas pasadas
grandes hallazgos como el Cusiana, Cupiagua o Rubiales, y de odio cuando con el dinero
obtenido de la venta del recurso energético se malgastó en regalías mal invertidas, pero lo
peor fue que la economía dependiera de estos ingresos en una acentuada Enfermedad
Holandesa nunca declarada.
Sea el momento para destacar que luego de la estrepitosa caída de los precios del crudo en
agosto de 2014, qué le pasó la cuenta de cobro a las economías “petróleo-dependientes”,
Colombia salió bien librado y ha sabido sortear el hueco presupuestal dejado por los ingresos
vía crudo que nunca llegaron a las arcas estatales. Ahora, casi cuatro años después de haberse
cerrado el chorro de los dólares provenientes del petróleo, las cosas empiezan a mejorar en
términos de precio y de producción y Colombia deberá aprender la lección que no es lo
mismo ser un país con petróleo que petrolero.
Es fundamental planear este nuevo ciclo en que ha entrado la extracción de crudo, una vacas
gordas que aún no se ven claramente, pero que son reales en los países de la Opep, pues el
control sobre la producción de crudo por parte de los países productores ha mermado los
inventarios y elevado los precios, una suerte de minibonanza que no podemos volver a gastar
en elefantes blancos, ni mucho menos en soltar a dos manos en regalías muy mal
estructuradas, en términos de obras suntuosas o innecesarias.
El cártel del petróleo acordó el jueves pasado extender hasta finales de 2018 los recortes de
producción, una noticia que hará respirar tranquilo el último año del actual Gobierno. Los
recortes comenzaron hace apenas un año y el final de este 2017 ha sido bueno para la
demanda de petróleo, “los inventarios comerciales de los países de la Ocde habían caído a
solo 140 millones de barriles más que la media móvil de los últimos cinco años, y habían
agotado más de la mitad del exceso de producción anterior. Los recortes han ayudado a
impulsar los precios del Brent más de 10% este año”.
Ojalá Colombia haya aprendido la lección petrolera: conciencia de los males que genera en el
mapa productivo la Enfermedad Holandesa y que petróleo y politiquería es el peor coctel en
las regiones. No podemos olvidar que el país económico dilapidó la última gran bonanza en
obras que nunca llegaron.

6 de Diciembre (Economia)
Que todos ganen en el pulso por el mínimo

El país económico se la juega en la discusión del salario mínimo para 2018, en la que debe
primar el sentido común más que la política
Editorial LR
Con el dato de productividad calculado por el Departamento Nacional de Planeación aparece
en la ecuación de la discusión del salario mínimo para el próximo año, uno de los datos más
importantes, que al lado de la inflación causada que levemente superará 4% y la esperada
para los siguientes 12 meses de 3% son los ingredientes base para saber el aumento salarial
de dos millones de colombianos.
Y es que la discusión de la remuneración mensual más baja tiene un problema semántico,
incluso de teoría del discurso, pues cuando se plantea un cruce de ideas de algo rotulado
“mínimo” la pelea se trasladará al máximo. Quiere decir esto que una de las cosas pendientes
en términos de salario mínimo es rebautizar un ejercicio laboral, económico y político que
adelantan los empresarios, a través de los gremios; los trabajadores, representados en los
sindicatos; y arbitrado por el Ministerio de Trabajo. A lo que históricamente se le ha llamado
fuerzas tripartitas.
La productividad se calcula con base en la producción total de la economía sobre los factores
utilizados. Lo que quiere decir que se tienen en cuenta cifras de crecimiento económico,
desempleo, inversión, salarios pagados, venta y construcción de vivienda, inventarios
agrícolas entre otras variables que mide el Departamento Administrativo Nacional de
Estadística cada mes.
Históricamente la productividad ha estado por debajo de 1%. En el segundo gobierno de Juan
Manuel Santos, la cifra para 2017 fue de 0,5%; la de 2016 fue negativa (-0,5%); en 2015 fue
0,8% y 2014 inició con 0,73%. Pero la productividad no es el único ingrediente de la fórmula
del mínimo, el otro y, tal vez el más esperado, es el de la inflación.
En los debates del mínimo el Gobierno ha usado la inflación causada y la esperada según
conveniencia de las partes de la mesa. Por ley el salario mínimo no puede subir por debajo de
la inflación causada en el año que termina, pero no se fija cuándo puede ser usado el dato del
IPC causado o el esperado para el siguiente año. Hoy en día se tiene que la inflación con la
que cierre 2017 estaría en 3,9% según sondeo con analistas financieros, y la proyección para
el próximo año del Banco de la República es de 3% aunque para los analistas es de 3,49%.
Entre estas dos cifras (inflación y productividad) estará el incremento del mínimo para el
próximo año, variable que cobra importancia porque también condiciona los aumentos de las
multas de tránsito, peajes, copagos de los servicios de salud, el Soat, aportes a pensión, entre
otras.
La puja por ahora está entre un máximo de 12% que piden los sindicatos y un discurso
gremial que apunta a que se suba un punto por encima de la inflación, pues hasta ahora los
empresarios no se han casado con un cifra. Si se tiene en cuenta una inflación causada de
3,9% y una productividad de 0,5%, el aumento del mínimo sería de 4,4%, que en términos
reales significa un aumento de $32.459.
Así, los dos millones de colombianos que se creen ganan el mínimo recibirían el próximo año
$770.176 mensualmente, cifra que dejaría otra vez descontentos a los sindicatos quienes en el
transcurso de la historia siempre han perdido la batalla del salario mínimo, pues el ajuste ha
estado más cerca de la propuesta de los empresarios que la de los trabajadores.

7 de Diciembre (Economia)
Otro año sin cumplir la meta de la inflación

Por tres años consecutivos el Emisor no logra mantener la inflación en sus rangos, una gran
falla que le pasa cuenta de cobro a la economía
Editorial LR
La última vez que la variación de los precios al consumidor estuvo en los rangos propuestos
por el Banco de la República fue en 2014, cuando el piso y el techo propuestos por los
codirectores fue de 2% y 4%. En ese momento la inflación se ubicó en 3,65%, una cola
inflacionaria de la cual no nos hemos podido desprender. Desde ese entonces esta crucial
variable fundamental para la economía de bolsillo (y la macro) no volvió a verse en los
cálculos estimados por el Emisor, generándose una asimetría entre el costo de vida y el
alcance de los salarios de los colombianos.
El gran problema de esta situación es que cuando la inflación no se encuentra en ese rango
oficial, la discusión salarial se torna fundamentalmente política y vuelve y juega la polémica
sobre qué variables se van a tener en cuenta para fijar el incremento del salario mínimo para
el próximo año. Recordemos que por varios años se tuvo en cuenta la inflación esperada, mas
no la causada. Quienes defendían esta postura hacían hincapié en que tener en cuenta la
inflación causada ya era inflacionario, pero las cortes entraron a terciar en un tema económico
y reformularon las posturas de los macroeconomistas del Emisor. Así las cosas, casi siempre
se tiene en cuenta el dato de la inflación causada -que es mayor- en vez de la esperada que
siempre será un anhelo de triunfo sobre el alza de los precios que no se cumple; esto se ha
demostrado desde hace varios años con el Emisor que no logra mantener la variación de
precios a raya.
Teorizar es fácil y mezclar las ciencias políticas con las ciencias económicas es fácil sobre el
papel, pero es un imperativo constitucional que el Banco de la República afine sus
herramientas monetarias para cumplir con esa orden de la Carta Magna. Hay varias cosas por
alinear: la primera ya se acordó, que fue hacer reuniones del Emisor sin que tuvieran que
revisar las tasas mensualmente, como si se tratara de fijar el precio de la gasolina; la segunda
es sincronizar las posturas de los codirectores, pues hay voces que rompen con la línea
monolítica tradicional del Banco, al salir a decir cosas a manera personal que genera
información relevante en la formación de precios; y la tercera, no menos importante, es que
sus análisis macroeconómicos deben socializarse más, para generar conciencia nacional sobre
la importancia de tener una inflación controlada y una tasa de cambio que a todos los sectores
económicos beneficie.
Este año tampoco fue, no se le pegó a la inflación que rompió el techo de 4% propuesto por el
Emisor, una situación a la que hay que ponerle coto, pues se pone un rango muy amplio y no
se ha logrado mantener el dato dentro desde hace años. Obviamente el precio de los alimentos
es lo que más pesa en la variación del IPC y el Emisor no tiene manera de hacer controles, ni
debe hacerlo, pero sí es la institución central que debe analizar la oferta y demanda de
alimentos y sincronizar su impacto con herramientas monetarias.

La independencia del Banco de la República no se puede tocar ni mucho menos negociar


porque es quizá la institución más respetada y admirada y a ella se debe el gran avance de las
políticas monetarias colombianas de las últimas décadas, pero en el tema de pronosticar y
ayudar a meter la inflación en su rango, sí ha estado en deuda durante los últimos años.

8 de Diciembre (Economia)
Bitcoin, hecho económico global del año
Tal como sucede con la nube o algunos perfiles de las redes sociales, el bitcoin no se ve, pero
se siente en la nueva forma de hacer economía
Editorial LR
Llegó la hora de los balances, de identificar los personajes y hechos más importantes del año
e indiscutiblemente el bitcoin debe estar entre los mencionados. El año que poco a poco llega
a su final, está marcado por la racha alcista de la más famosa de las llamadas criptomonedas,
que no frena su valorización ni parece recalentarse antes de que el telón del tiempo cierre este
2017. La moneda virtual rompió la barrera de US$15.000, tercer récord en menos de 36 horas
y cabalga hacia su indiscutible megacrack, a la luz de los ojos de miles de espectadores que
esperan ver cómo el primer barrunto del futuro de las divisas cae para reinventarse.
No hemos llegado a la primera quincena de diciembre de la segunda década del siglo XXI y
la criptodivisa más famosa sigue valorizándose hasta llegar hasta los US$15.000 por unidad;
hacía pocas horas había superado US$14.000; el jueves US$13.000 y su precio sigue
subiendo como espuma, ya no en unidades, decenas o centenas, sino en miles de dólares, un
suceso nunca visto en la historia de los mercados secundarios o terciarios, quizá.
El tema no es si se va a reventar, el punto de discusión es cuándo lo hará. Las consecuencias
de la alta volatilidad en los mercados nunca son buenas, pero este fenómeno financiero -que
de lejos debe ser el hecho económico del año- tiene un elemento de destrucción interno que a
su vez puede ser su salvavidas que engendrará una nueva etapa recargada. Uno de los
principales atractivos del bitcoin tiene que ver con la cantidad limitada de unidades que
existirán en el tiempo, opera como un producto financiero que se transará hasta agotar
inventarios. El protocolo de bitcoin se planeó para que hubiesen sólo 21 millones de unidades
disponibles hasta el año 2140; característica que ha acelerado a los inversionistas que no
quieren quedarse por fuera de esta fiebre virtual. Hasta el momento, existen
aproximadamente 12.500.000 del total a transar. Esta característica marca la diferencia de
este fenómeno financiero con otros en la historia; está postergando su existencia más allá de
las posibilidades humanas actuales y hace que muchos asistan en masa a la promesa de
rentabilidad.
La economía contemporánea ha entrado con el bitcoin a una etapa que no comprendemos del
todo o no contamos con los elementos de análisis financieros para hacer la prospectiva
adecuada; seguramente vendrán años cargados de una larga prolongación de la “Era de las
Criptomonedas”, blindada de eventos económicos tradicionales; es una suerte de hija de la
cuarta revolución industrial que no llegará con los elementos tradicionales de las anteriores
que pusieron en escena el vapor, la hidráulica, la electricidad, los autos o la informática. Es
un hecho indiscutible que la cuarta revolución -traída de la mano del internet de las cosas-
viene con sus propias monedas no materiales basadas en la confianza en las cosas que no
vemos, como es la llamada nube o el simple respaldo de situaciones virtuales como las redes
sociales. Por ahora, las criptomonedas primitivas están sufriendo una clásica burbuja del siglo
XIX o XX, pero la pregunta es en qué van a reencarnar, tal como sucedió con internet entre
1998 y 2002 que después de reventarse la burbuja nos dejó empresas como Google,
Facebook, Amazon y las que nacerán en los próximos años.

11 de Diciembre (Politica)
¿Por que los empresarios rajan a Santos?

Cascada de impuestos, funcionarios sin línea, falta de liderazgo, acuerdos sin empresarios,
son muchas las razones por las que a rajan al presidente
Editorial LR
Si algo sabía o dominaba con suficiencia el presidente Santos era de economía y de hacer
empresas, pero leyó mal las necesidades del país y hoy, a pocos meses de terminar su
segundo mandato, los hombres que hacen empresa lo rajan con su peor calificación en casi
ocho años.
Aquí en La República, no solo el primer periódico de economía, finanzas y negocios del país,
sino el más antiguo de Iberoamérica de circulación diaria, nos hemos dado a la tarea desde
hace cinco años de preguntarles directamente a la alta gerencia del sector financiero,
industrial, educativo, gremial y obviamente empresarial, cómo califica al Presidente, sus
ministros y funcionarios más importantes. Es un ejercicio único en Colombia, no solo por la
metodología que se utiliza -entrevista directa a más de 500 empresarios con el equipo de
periodistas- sino porque publicamos los nombres de quienes califican; y por petición de esos
mismos hombres de negocios, generadores de empleos y de construcción de país económico,
omitimos las notas directas. Y en medio de este gratificante trabajo de campo, recogemos de
primera mano sus comentarios, opiniones y las razones que exponen para poner un 1 cuando
es muy malo y un 5 cuando es excelente.
¿Por qué los empresarios rajan al Presidente y su gabinete por igual? El primer argumento
tiene que ver con la falta liderazgo para sacar adelante las acciones necesarias para reactivar
la economía. En particular se refieren a dejar en manos de ministros burócratas y
calculadores, Colombia Repunta, un plan bien intencionado que no arrancó, pero sobre el
cual estaban puestas las esperanzas de crecimiento.
La segunda razón tiene que ver con la mala lectura que el Ejecutivo ha hecho de las
necesidades empresariales. Mientras en todo el vecindario se habla de reducción de
impuestos, de mermar la carga tributaria a las empresas (léase Trump y Macri, también el
candidato Piñera), las diferentes reformas del Gobierno fueron alcabaleras en un ciclo donde
se debía generar dinámica empresarial.
A los encuestados también les llama la atención la falta de línea a ciertos funcionarios que “se
mandan solos” y que han engendrado odio en la opinión pública contra la actividad
empresarial. Las investigaciones show y la suerte de allanamientos sin razones de peso a
instalaciones, tienen incómodos a los empresarios entre quienes se respira un aroma de
persecución que muchos se lo achacan a la otra de las razones del malestar con el Presidente
y es la animadversión hacia los empresarios desatada en La Habana durante las negociaciones
de paz.
Sobre este último punto vale la pena subrayar que los empresarios se sienten fuera de lugar
cuando de paz se habla, porque los metieron a ellos, los generadores de empleo formal en el
mismo costal de los delincuentes, además varios de los negociadores descalifican soto voce a
los empresarios, quienes dicho sea de paso, no fueron bien representados. Quedan solo menos
de ocho meses para entregar la Casa de Nariño y la gobernabilidad está porosa por la
contienda electoral y lo peor que pudiera pasar es que el Gobierno no haga nada para
recomponer su relación con los empresarios. Casi todos los encuestados coinciden en que a
Santos no le falta diálogo con la estructura económica privada del país, sino que adolece de
ejecuciones concretas. Por los hechos los conocerás.

12 de Diciembre (Economia)
Nos llego la moda de bajar impuestos

El pionero de la reforma fiscal para bajar los impuestos fue Trump a quien se le pegó Macri y
ahora piñera, pero sí es viable la propuesta
Editorial LR
Proponer bajar los impuestos en épocas electorales es un acto que roza con el populismo si no
se demuestra técnicamente cómo se taparán los huecos que dejarán los tributos no recibidos
por el Estado. Y es una de las ideas o propuestas más atractivas desde hace un año y medio
cuando el Presidente de Estados Unidos en ejercicio, Donald Trump, era un aspirante más a
la Casa Blanca. Ahora que maneja las riendas económicas del motor de la economía mundial,
ha puesto en marcha su plan para cumplir con esa propuesta que ha generado muchos
imitadores a los largo y ancho del mundo, todo para ganarse el favor de los electores. El
presidente argentino, Mauricio Macri, seguirá ese camino y el candidato a la presidencia
chilena, Sebastián Piñera, también se ha mostrado amigo de bajar los tributos, acción o
actitud ejecutiva que empieza a pasar de una simple moda a convertirse en una tendencia,
pues en Colombia varios de los candidatos a suceder a Santos, también son amigos de reducir
las tasas impositivas, especialmente a las empresas.
La historia está llena de casos en que los candidatos a gobernantes prometen bajar los
impuestos, incluso varios lo han logrado, pero siempre se enfrentan a la necesidad de explicar
cómo reemplazarán recursos que efectivamente dejarán de percibir. Este fue el caso de
Ronald Reagan y su “reaganomics”, tesis sustentadas por Milton Friedman quien siempre
aconsejaba bajar el gasto público; reducir los impuestos que gravaban el trabajo y el capital -
léase en Colombia Imporenta e impuestos sobre las ganancias- controlar la oferta monetaria;
reducir la inflación y quitarle trabas a la actividad económica, financiera y empresarial.
Los Estados Unidos de los 80 estaban bajo el imperio del alto desempleo y la inflación
cabalgante, con el paso de los años esto cambió y esas políticas fueron acertadas para sacar
adelante la economía. Ahora, su homólogo republicano, Trump, debe cumplir y reducir
impuestos, y tal como lo ha hecho todo hasta la fecha, sacará su reforma fiscal contra vientos
y mareas. Desde el pasado 20 de enero cuando se posesionó, la economía estadounidense no
solo ha abandonado el Acuerdo Comercial con las Economías del Pacífico, el Acuerdo del
Clima de París y la Unesco, sino que bajará los impuestos a sus empresas, una acción de
aparente implicación local, pero que ya ocasiona en la Unión Europea (Alemania, Reino
Unido, Francia, Italia y España) muchas preocupaciones por eventual discriminación a las
compañías multinacionales no estadounidenses, lo que vulneraría las normas fiscales
internacionales. Desde ya los gobiernos europeos plantean acciones legales: “la inclusión de
ciertas provisiones sobre fiscalidad internacional menos convencionales podría contravenir
los tratados de doble imposición de EE.UU. y podría tener un gran impacto distorsionador en
el comercio internacional”.
Nuestra economía no depende en grandes proporciones de los tributos de las multinacionales,
pero sí de la tributación de las empresas que es bastante onerosa, y si en Estados Unidos,
Argentina o Chile se van a pagar impuestos más bajos, muchos empresarios pueden tener
sobre carpeta de decisiones la posibilidad de trasladar operaciones. Es un caso para tenerlo en
cuenta, pero más deben estudiar los candidatos al momento de hacer estas promesas, pues “el
no subir impuestos, escrito sobre mármol”, fue una gran mentira.

13 de Diciembre (Social)
Lecturas de la mala calificación de riesgo

Si algo bueno tiene la noticia de S&P es que obliga a los candidatos a la casa de Nariño que
no hagan populismo con el futuro de la economía
Editorial LR
La nota de Standard & Poor’s era la última calificación de riesgo que espera el Gobierno
Nacional para este 2017, pues las firmas, Moody’s y Fitch, ya lo habían hecho meses atrás.
La situación nos pone en la escena de los programas de los populares concursos de talentos
en donde hay tres jurados que juegan los roles de “policía malo versus policía bueno”.
Para el papel del policía malo, en el ambiente de las calificadoras de riesgo, siempre se traen
a colación los duros comentarios que hace S&P, cuyas notas siempre son las más bajas y su
posición frente a países, multinacionales y multilatinas siempre es muy dura. La agencia
rebajó la calificación crediticia de Colombia a BBB- desde BBB, con perspectiva negativa a
estable, que no es una cosa diferente que todo puede empeorar si la situación del país se
mantiene, dados los perfiles fiscales y externos debilitados que generan una menor
flexibilidad política. Dijo la calificadora de riesgo que “la combinación de un crecimiento
más débil de lo esperado en 2017 y la dependencia parcial de ingresos extraordinarios para
compensar el bajo desempeño de la reforma impositiva de 2016 demuestran la dificultad de
reducir gradualmente los déficit generales del Gobierno para cumplir con la regla fiscal de
Colombia”, una sentencia que enciende las luces sobre el rumbo de la economía y obliga a
que los candidatos a la presidencia focalicen sus propuestas.
“La economía colombiana sigue sufriendo las repercusiones de los efectos de los menores
precios de las materias primas, reflejados en el alto nivel de deuda externa y la pronunciada
volatilidad en los términos de intercambio del país”. Los comentarios se alejan de los
realizados por sus colegas.
Por ejemplo, Fitch Ratings mantuvo el pasado 26 de octubre la calificación de riesgo
soberano en BBB, al tiempo que dejó estable la perspectiva, en un reflejo del largo registro de
políticas macroeconómicas creíbles, flexibles y consistentes. Dijo que no espera mayores
cambios en el marco de política macroeconómica del país en el próximo gobierno, sin
importar quien obtenga la presidencia. La evaluadora de riesgos proyectó que la economía
colombiana se expandirá un 1,9% este año y 2,8% el próximo, impulsada por el gasto en
infraestructura y una mejora en la demanda interna debido a los recortes en las tasas de
interés.
Moody’s por su parte hace el papel de policía bueno, no ha hecho cambios en la calificación
este año, que por ahora está en Baa2. Pero ha dicho que podría resultar difícil que Colombia
cumpla con sus objetivos fiscales debido a un eventual menor crecimiento de la economía, el
riesgo de mayores gastos e ingresos inferiores a los previstos.
El problema de las calificaciones es que cada vez son más estrictas y en una economía de
mercado globalizada la nota que estas todopoderosas entidades nos pongan determinan el
ingreso de nuevas inversiones. En pocas palabras, la nota de S&P nos hizo retroceder varios
años y nos pone en clara desventaja frente a los países de la Alianza del Pacífico que tiene
mejores notas para llevar capitales. Aunque dicho sea de paso la noticia es muy mala, pero
tiene su lado bueno y es que los candidatos a la presidencia deben sincerar sus propuestas
económicas y no jugarle al populismo o al desconocimiento económico que nos ponga en un
eje de socialistas del siglo XXI.
14 de Diciembre (Economia)
El adiós con alza de tasas de Janet Yellen

La Reserva Federal de Estados Unidos incrementó un cuarto de punto y sube las tasas entre
1,25% y 1,5% para un cierre frenético del dólar
Editorial LR
Los pocos días que le quedan a 2018 no serán tranquilos para la tasa de cambio de pesos por
dólares. La saliente presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, se despidió con el tercer
aumento de tipos del año y el quinto durante su gestión en la Fed. En su adiós a la máxima
autoridad monetaria y financiera estadounidense decidió un incremento de un cuarto de punto
que deja las tasas en un piso de 1,25% y el techo de 1,5%.
La decisión la tomaron por las buenas condiciones económicas estadounidenses: fortaleza del
mercado laboral reflejado en la menor tasa de desempleo en 17 años, solo 4,1%; sumado al
buen crecimiento económico del PIB que se elevó 3% en el tercer trimestre. El alza del
producto interno de Estados Unidos para este cierre de año se calcula en 2,5% y 2,5% para
2018. La inflación esperada para el nuevo año es de 1,9% y 2% para 2019. Los tres son
elementos de peso que han sido tenidos en cuenta para el alza de tasas que traerá fuertes
repercusiones para las economías emergentes al cierre de 2017 y comienzos del nuevo año.
Yellen le dice adiós a la Fed y en su reemplazo llegará, Jerome Powell, quien estará al frente
del banco central y quien es una de las fichas económicas de la administración Trump, quien
tiene en juego la reforma fiscal que está a punto de aprobarse y cuyo plato fuerte es el
rediseño tributario que generará un efecto dominó en las economías regionales, tanto para
emularlo como para evitarlo, pues las empresas locales se verán seducidas por los incentivos
tributarios para radicarse en cualquiera de los estados americanos. Hay situaciones que se
están dando muy rápido en la economía estadounidense y no se puede perder de vista el viejo
adagio dice que “cuando Estados Unidos estornuda el mundo se resfría”. El jefe de estrategia
en divisas de Saxo Bank, John J. Hardy, cada año para estas fechas identifica “cisnes negros”
para el nuevo año, y este 2018 que se mira a la vuelta de la esquina no es la excepción. Taleb
(el padre de la teoría) los define como eventos o sucesos que son impredecibles; surgen de
manera intempestiva o inesperada y que tienen un fuerte impacto en el entorno y algunos
pueden llegar a tener repercusiones globales.
Este año el primer cisne negro tiene que ver con el futuro de la Reserva Federal y el temor a
que pierda su independencia cuando en un hecho hipotético, “tanto los republicanos como los
demócratas compiten por acaparar el voto populista a medida que se acerca a las elecciones
legislativas de 2018, con una ausencia de disciplina presupuestaria y con recortes impositivos
del Partido Republicano provocando un déficit masivo de ingresos que empeorará a medida
que los EE.UU. entre en recesión. La debilidad económica, junto con unos tipos de interés y
una inflación más altos dejarán a la Fed sin respuesta sobre la política monetaria. La Fed se
convierte en el chivo expiatorio del débil desempeño de la economía”. Son solo juegos de
predicciones, pero no dejan de ser escenarios con alguna probabilidad de que ocurran.
Si a la decisión de la Fed se le suma el movimiento que ha tenido el petróleo cuyas
referencias Brent y WTI ya sobrepasaron los US$60 el barril y la baja de calificación de S&P
a Colombia, se tiene que el dólar estará en una senda alcista que deberá ser revaluada para los
inversionistas y para los presupuestos del Gobierno y las empresas privadas de cara a 2019.

15 de Diciembre (Social)
Thaler y la prima navideña

Con la llegada de la prima se pone a prueba que tan racionales son las personas a la hora de
tomar decisiones de compra
Editorial LR
El último Premio Nobel de Economía fue otorgado al economista estadounidense, Richard H.
Thaler, por su contribución a la economía conductual que se investiga o se ocupa de las
tendencias cognitivas y emocionales humanas y sociales que mejoran la comprensión de la
toma de decisiones económicas.
El recuento viene a colación porque entre hoy y el 20 de diciembre los empresarios o
empleadores están obligados por ley a pagar la prima de Navidad y nada más irracional que
las mil maneras de gastarse este dinero extra en los hogares colombianos.
La economía conductual también estudia la forma cómo las decisiones de gasto afectan a los
precios de mercado, beneficios y a la asignación de recursos. Es decir, entre hoy día de
quincena y el próximo 20, hay mucho dinero circulante, un número alto de personas con
efectivo para comprar y una gran oferta de productos y servicios a la mano de todos los
consumidores. Y este coctail de demanda y oferta decembrina coinciden en un momento casi
irrepetible en el año. Popularmente, se junta la necesidad de vender con las ganas de comprar
y en eso consiste un mercado.
Empecemos por ampliar que la prima de servicios es una de las muchas prestaciones sociales
a las que tiene derecho un empleado y que está a cargo de su empleador, exceptuando quienes
tienen los llamados salarios integrales. Esta obligación laboral se exige a quienes tienen
personas a su cargo y les corresponde pagarles a su trabajadores 15 días por semestre
laborado y deben hacerlo el último día del primer semestre: el 30 de junio y luego el 20 de
diciembre, en la segunda época del año.
Lo normal es tratar de decirle a las personas qué hacer con el dinero de la prima, cómo usarlo
o darle consejos sobre a qué destinar su mesada extra. Todo el mundo escucha, pero las
decisiones siempre son personales. Si volvemos a Thaler, el economista recibió US$1,1
millones por el premio y cuando le preguntaron sobre cómo los iba a invertir dijo: “intentaré
gastarlo de la manera más irracional posible”.
A Thaler se le conoce en el mundo académico por su libro “Nudge” (2008), traducido
comercialmente al español como “Un pequeño empujón: el impulso que necesitas para tomar
mejores decisiones sobre salud, dinero y felicidad”. En el texto, el profesor de la Universidad
de Chicago Booth acuña una suerte de nuevo verbo: “nudging” (empujar a una persona para
que decida) pero en función de una decisión que beneficie al individuo en el largo plazo.
Claramente ese empujón a las personas puede ayudarlas a ahorrar, a pensionarse o a tener
dinero para las compras de útiles para enero, mes de la famosa cascada de alzas.
Siguiendo con la economía conductual y forzando este texto hacia ¿qué hacer con el dinero
de la prima?, hay que partir que los individuos son más consumidores que personas
racionales y tienen muy poco tiempo para tomar decisiones de compra, además la publicidad
y la sociedad de consumo los empuja a comprar sin muchos elementos de juicio. Dice Thaler
que entre dos opciones, las personas escogen a menudo la que es más fácil sobre la que es
más adecuada. La Real Academia de Ciencias de Suecia declaró que las contribuciones de
Thaler tejieron puentes entre el análisis económico y psicológicos de la toma de decisiones
individuales.

16 de Diciembre (Economia)
La deuda del mejor alumno de la economía

El milagro económico chileno era un cliché hasta hace unos años, pero los cambios en la
economía le han impuesto nuevos retos
Editorial LR
Michelle Bachelet, dejará el Palacio de La Moneda, desde donde despacha el gobierno
chileno, el próximo marzo con más pendientes que ejecuciones, refrendando esa vieja idea
aplicada a las películas de que nunca las segundas partes fueron buenas. Su gobierno de corte
socialista moderado no priorizó el crecimiento económico, tal como había sucedido siempre
en el país austral a lo largo de todos sus gobiernos posPinchet, lo que ha dejado un sabor más
amargo que dulce al término de su segundo mandato. El crecimiento del PIB para este 2017
solo llega a 1,4%, una cifra que está por debajo del promedio de la región y que le impone a
su sucesor grandes retos, justamente en lo que se habían destacado los chilenos: ser los
mejores en el manejo de la economía de mercado desde mediados de la década de los 70
cuando aplicaron a raja tabla las políticas de Friedman.
Mañana los chilenos tendrán que resolver el eterno dilema de la democracia de su país, votar
masivamente por el expresidente conservador, Sebastián Piñera o definirse por el candidato
del partido de gobierno, Alejandro Guillier. Las cosas se ven así cuando se observan desde
las fronteras: Guillier a reclutado para su campaña a Pepe Mujica, mientras que Piñera se ha
dejado alabar y respaldar por Mauricio Macri. Son dos tendencias distintas de ver el
desarrollo de los países en un entorno mundial en donde los populismos se han abierto mucho
espacio.
La percepción de las firmas calificadoras de riesgo y de la banca multilateral es que en los
últimos años Chile se ha desviado del modelo de la economía de mercado que le permitió en
muy poco tiempo alcanzar el mayor ingreso per cápita de América Latina y convertirse en el
segundo país, después de México en entrar a la Ocde, hace siete años, luego de crecer 5% en
promedio durante dos décadas, pero eso es historia.
A pesar de que los indicadores macroeconómicos se mantienen altos y estables es una
economía en franca desaceleración como consecuencia de los bajos precios del cobre que
representa la mitad de las exportaciones, un pecado del cual nunca se liberó y que lo anclan al
tercer mundo, pues padece el mismo mal de Colombia con el petróleo o Argentina con los
cereales. Más allá de haber sido un país aventajado en aplicar grandes reformas que liberaron
al Estado de muchas cargas, no ha avanzado en convertirse en una gran economía y seguir
dependiendo de las materias primas y del comportamiento de los precios de los commodities.
Los chilenos aún comparten con los países de la región muchos de sus males: a la luz del
coeficiente de Gini, como el más desigual de la Ocde y el séptimo en América Latina, detrás
de Brasil, Colombia, Panamá, Honduras, Costa Rica y Paraguay. Todo parece indicar que el
tren de las reformas estructurales se frenó abruptamente con los gobiernos de corte socialista
y que las reformas necesarias se metieron al congelador. Durante la segunda administración
de Bachelet, se desincentivó la inversión local y extranjera por los constantes cambios en el
régimen tributario que llevó a los empresarios a aplazar expansiones industriales y a frenar
nuevas inversiones en abrir mercados, dos de las virtudes del empresariado austral que habían
catapultado al país convirtiéndolo en el alumno ejemplar de la economía de mercado liberal.
18 de Diciembre (Social)
La comisión del gasto que habla del ahorro

Se deben replantear tantas comisiones que hacen la tarea de analizar situaciones, pero que al
final nadie les hace caso y pierden el tiempo
Editorial LR
Hay dos análisis económicos de coyuntura que están mal planteados desde el punto de vista
del lenguaje o en términos de Teoría del Discurso. El primero tiene que ver con la mal
llamada discusión sobre el salario mínimo, en donde es evidente que si se plantea la palabra
“mínimo”, habrá un bando que tratará de ampliar esos elementos mínimos y otro que se
mantendrá firme en sus posiciones. La segunda discusión semántica es la que se refiere a la
llamada Comisión del Gasto, en donde hay un claro debate sobre el ahorro que debe hacer el
Gobierno en sus inversiones sociales y el funcionamiento central. ¿Cómo se puede discutir de
manera propositiva sobre un monto salarial si parte de que es el mínimo, sin tener en cuenta
otros factores como los sectores o las regiones? ¿Cómo se puede hablar de Comisión del
Gasto cuando todas las posturas de los involucrados se refieren a los recortes obligatorios
para cumplir con un déficit fiscal?
Son cuestiones complejas desde lo macroeconómico, pero simples desde el lenguaje. Hay
varias salidas a ambos temas como hablar de estos dos asuntos no solo en diciembre, sino en
cualquier época del año. La discusión del salario mínimo está obsoleta, siempre son los
mismos con las mismas peleando por las mismas cosas sin tener en cuenta la evolución de la
economía, del consumo, de los sectores productivos y el mismo ciclo económico de vacas
gordas y flacas. Debe abrirse un debate franco y profundo sobre los incrementos salariales de
acuerdo a los sectores económicos y a las regiones, tal como sucede en otros lugares donde se
discrimina y se fija mejor la hora de trabajo formal, más allá del ingreso mensual y todas las
arandelas que incluye. En conclusión hay que modernizar la discusión y tal vez hacerla cada
dos años.
Sobre la Comisión del Gasto -que en contrasentido solo habla de ahorro- hay más tela que
cortar. Durante la administración Uribe en 2007 se convocó otra Comisión del Gasto Público
Independiente que pretendió hacer las mismas tareas que ésta, que debe presentar su informe
la próxima semana. En ese momento debía recomendar varios asuntos: ahorrar $1,5 billones
del presupuesto; mermar la deuda pública en $7,25 billones con la venta de participaciones en
empresas con mayoría accionaria estatal como ISA e Isagen; incrementar el recaudo del
impuesto predial rural y urbano, y diseñar mecanismos financieros para maximizar el aporte
local para la construcción de la red secundaria y terciaria de carreteras y los sistemas de
transporte masivo de pasajeros. Son casi las mismas cosas desde hace 10 años, pero se
pretende solucionar los problemas con comisiones y mesas de expertos. ¿Para qué más
misiones, expertos y comisiones si los gobiernos de turno no hacen caso? Ojalá Santos en los
pocos meses de gobierno que le quedan adopte las recomendaciones y las ejecute, como
establecer una meta anual de superávit primario estructural de 2% del PIB y eliminar los
impuestos al trabajo, compensando el impacto social con la cancelación de las exenciones
tributarias. Al oído de los miembros de esa Comisión del Gasto, se les debe decir que no
dejen que su documento se vaya a engrosar anaqueles como la Misión Cafetera, la Comisión
Tributaria y demás grupos de expertos que se convocan para nunca oírlos ni leer sus
recomendaciones.

19 de Diciembre (Politica)
Seguridad por Piñera y miedo por PPK

Las cosas por el vecindario soplan vientos distintos: Piñera garantiza estabilidad mientras
Kuczynski genera inestabilidad
Editorial LR
Las cosas por la Alianza del Pacífico no andan del todo bien al cerrar 2017. Mientras en Chile
se garantiza mayor seguridad por el rumbo de la economía, luego del triunfo en las elecciones
del empresario conservador, Sebastián Piñera; en Perú el destino de Pedro Pablo Kuczynski
no parece ser el mejor. Este 21 de diciembre se conocerá su futuro en el gobierno peruano
cuando un Congreso hostil a su gestión decida sobre su suerte.
Ambos son países clave para Colombia, dado que en los últimos años muchas empresas
trinacionales han hecho inversiones a tres bandas, en un fenómeno conocido como
multilatinas. Y justamente, sobre la complementariedad de las economías se han cimentado
varios desarrollos; el retail chileno es fuerte en los tres mercados, al tiempo que la minería y
las hostelería peruana son realidades en Colombia y Chile; al mismo tiempo que la banca
colombiana (pensiones y seguros) hoy es una alternativa en la región. El tercer gran jugador
de la Alianza del Pacífico -mercado que concentra más de 300 millones de personas- México,
avanza en el clima electoral que se agitará igual el próximo año.
¿Por qué hablar de Chile y Perú y menos de Venezuela? Hasta hace unos años Colombia solo
miraba al mercado venezolano del cual derivaba el segundo porcentaje en su comercio
exterior, hasta que la revolución chavista dio al traste con esa economía y minó nuestras
relaciones al dejar de pagar millonarias importaciones y expropiar a empresas locales que le
habían apostado desde hace décadas al comercio binacional. Perú y Chile son países más
parecidos en lo político y complementarios en lo económico, dos factores que nos permiten
trabajar en el futuro en la misma línea.
El problema ahora es que mientras Chile reduce la incertidumbre económica con un
empresario probo en la Casa de la Moneda, en el Palacio de Gobierno del Perú, las cosas se
enturbian por la corrupción que salpica a Kuczynski, de 80 años de edad, quien se había
perfilado como una de las voces del libre mercado y el capitalismo moderado más fuertes en
la región. Su mala hora puede generar que el péndulo político hacia la derecha que vive el
vecindario se frene o se mueva hacia nuevos populismos, típicos en Perú en donde el
Congreso es manejado por los dos frentes fujimoristas que se oponen al gobierno que lleva
menos de dos años en el poder. El Congreso iniciará el proceso de destitución contra el
Presidente (posesionado el 28 de julio de 2016) tras denuncias de que su firma recibió pagos
de Odebrecht.
El panorama político no es el mejor en Perú en donde predominan partidos y agrupaciones de
oposición encabezados por expresidentes muy activos en la política populista, pues la
reelección -luego de un lapso intermedio- es permitida. En lo económico, hay una perspectiva
positiva, la inflación estaría este año en 3,2% y 2,3% en 2018, mientras que el desempleo se
mantendría estable en 6,7%, y el auge del PIB se espera llegue a 4%, uno de los más altos de
la región y casi el doble que el colombiano del año que termina.
No es bueno para nadie que las esperanzas puestas en Kuczynski se derrumben, pues es un
economista con el recorrido para consolidar el milagro económico peruano, justo en un
momento donde Chile, Perú y Colombia pueden volver a sintonizar administraciones
enfocadas al crecimiento y a la reducción de la pobreza. Pero si es apartado del cargo por
corrupción, bien ido será.

20 de Diciembre (Economia)
El populismo saca corriendo a las empresas

Se calienta el debate electoral y con él las propuestas económicas indecentes basadas en


mentiras y palabras necias vacías de realidad económica.
Editorial LR
Bajar el IVA a 0%; reducir los impuestos a personas y empresas; no tocar el sistema
pensional actual; eliminar los peajes; no subir los combustibles cada mes; quitar la regla
fiscal; minimizar la extracción de minerales y petróleo; subsidiar más los servicios públicos;
renegociar los tratados de libre comercio. Todo lo anterior y mucho más está saliendo de la
boca de los candidatos a la Presidencia, demostrando un grado enorme de irresponsabilidad
con el futuro económico del país, y más aún, insultando la racionalidad de los electores,
quienes de manera pasiva llegan a creer que todo lo que dicen los presidenciables es posible.
Hay que ponerle freno a las palabras necias de algunos de los precandidatos que se están
pasando de la raya al producir mensajes falaces que no tienen la menor posibilidad de hacerse
realidad en materia económica. Y esto se debe a que muchos de ellos no han tenido la
responsabilidad profesional de hacer un presupuesto, pagar una nómina, ni responderle a una
junta directiva en un cargo -así sea secundario- en el sector privado. Casi todos son hombres
y mujeres soñadoras que han hechos sus carreras profesionales en el sector público en donde
los presupuestos están hechos con recursos de destinación específica y la responsabilidad en
el gasto es mínima.
En particular los medios de comunicación no podemos dejar que los candidatos populistas
sigan diciéndole mentiras al país en el tema económico, pues sabemos que el Presupuesto
General de la Nación es limitado, que las necesidades de inversión social son enormes y que
nadie quiere pagar más impuestos, pues la carga tributaria es muy grande y una buena parte
se va en mala ejecución y grandes grietas de corrupción que desangran las arcas nacionales.
Muy pocos presidenciables han tenido responsabilidad gerencial o administrativa por eso
hablan con desfachatez de reducir el IVA a 0%; mantener el régimen pensional, bajar
impuestos o proponer decirle no a extracciones y exploraciones minero energéticas. Ese
enorme afán por decir cosas populistas viene de una mala lectura de las encuestas que les
dictan que la mayor preocupación de las personas es su economía y los asuntos del bolsillo.
Es cierto que el costo de la vida y el desempleo, son los problemas que más aquejan al grueso
de las personas en Colombia, pero eso se soluciona con políticas públicas bien ejecutadas que
prioricen regiones y sectores neurálgicos o ricos en el impacto social. Pero lo que más deben
tener estas políticas públicas tendientes a reconstruir el tejido industrial y empresarial, es el
trabajo concertado, en equipo y conciliados. No atropellando a los empresarios ni mucho
menos haciéndolos pagar más allá de sus posibilidades.
La economía es una ciencia social que funciona a partir de los incentivos que aceleran la
multiplicación del dinero y que redundan en bienestar social. Si se estrangula el mercado
haciendo pagar más a los mismos de siempre, a quienes se les puede retener en la fuente o a
quienes se les controla y vigila, la economía no tendrá focos de crecimiento en el corto plazo.
Atravesamos un momento crítico en donde el crecimiento del PIB y el avance de las políticas
multidimensionales para reducir la pobreza y bajar la brecha de desigualdad, requiere de una
red empresarial, industrial y financiera comprometida que apueste por el país, que no se
asfixie y evite que los hacedores de empresa salgan corriendo a buscar otros mercados.

21 de Diciembre (Social)
El negocio de los taxis antes y después de Uber

En el mundo de los taxis nada volverá a ser igual después de Uber, pero la decisión de la UE
abre la necesaria ubicación del servicio de taxis
Editorial LR
Luego de que la justicia europea le diera la razón a los taxistas y considerara a Uber como
una empresa de transporte común y corriente, más que una plataforma tecnológica, el
mercado del transporte público en el mundo -a través de taxis- no será el mismo. Habrá un
antes y después de Uber y sus similares.
La noticia le llega a la empresa en uno de sus peores momentos en términos de reputación a
nivel global. Cada vez hay más investigaciones y críticas por el manejo de la privacidad de
los datos de los usuarios; sus prácticas comerciales frente a la competencia han sido
demandadas; hay muchas acusaciones de acoso sexual; crecen las demandas laborales por sus
conductores, a los que se suma la salida forzosa de su CEO, Travis Kalanick. Son temas
espinosos para una empresa que apenas nace y que han deteriorado el valor de una gran
innovación verdaderamente disruptiva. A partir de lo definido por la Unión Europea se
convertirá en un auténtico castillo de naipes por las regulaciones en cadena que se vendrán en
los países donde operan ilegal y legalmente.
No puede ser que Uber en los países de la Unión Europea sea una empresa más de transporte
pública que deba sacar licencias y ser supervisada por las oficinas de control y vigilancia,
mientras aquí en los países en desarrollo sea una gran innovación que conceptualmente sea
tecnológica, pero que derive sus millonarios ingresos de los usuarios del transporte público y
de la debilidad de institucionalidad del sector. Ahora es un imperativo que se reglamente su
operación en Colombia con los mismos parámetros de transportes especiales y se empiece a
desmontar el caótico servicio de Uber X que ha informalizado más a los taxistas, quienes en
desbandada se han pasado a manejar sus propios carros sin controles por parte del Ministerio
de Transporte.
Son dos cosas bien distintas, los servicios especiales de transporte con unos vehículos
acondicionados para este fin, y otra muy diferente informalizar más nuestras grandes
ciudades facilitándole el trabajo de taxista para quienes quieran meterse al negocio de hacer
carreras sin ningún tipo de vigilancia ni control. El ministro Germán Cardona tiene una
oportunidad de oro, le llegó caída de Europa, con buenos argumentos para reglamentar la
proliferación de los llamados Uber X, que se han convertido en los estratos altos en una
suerte de “mototaxismo” que puede fortalecerse y convertir las calles de Bogotá, Cali,
Medellín y Barranquilla, en un campo de batalla entre los taxistas tradicionales (que deben
mejorar el servicio) y los Uber X que no pagan ningún tipo de impuesto a las ciudades.
Lo mismo va a suceder con Airbnb, la plataforma de software dedicada a la oferta de
alojamientos a particulares y turísticos, fundada en agosto de 2008, que está rivalizando con
los hoteles y las empresas de alquileres en todo el mundo. Ambas (Uber y Airbnb) son
grandes negocios, muy innovadores que están llamados a transformar los sectores de
hoteleros y transportadores, que seguramente nunca volverán a ser los mismos, pero todo
dentro de un marco legal de operación. Nadie puede convertir su apartamento en un motel o
su carro en un taxi, así existan plataformas que permitan cobrar y servir de punto de
encuentro entre la oferta y la demanda; las ciudades tienen normas centenarias que deben
velar por el uso adecuado de los bienes de los individuos en función de la sociedad y su
bienestar.

22 de Diciembre (Social)
De dilemas y mensajes subyacentes

La Encuesta dice cosas distintas a quien va adelante en intención de voto, tales como a quién
le prestaría plata o a qué candidato invitaría a almorzar
Editorial LR
La ciencia estadística global tiene el reto de recuperar su credibilidad y para conseguir tal
objetivo debe echar mano a las herramientas de alta precisión en estudios de opinión pública
que le ofrece la cuarta revolución industrial, no quedarse trabajando con las mismas técnicas
estadísticas que usó George Gallup en las elecciones estadounidenses de 1936, que ganó
Franklin D. Roosevelt, cuando adelantó el resultado basándose en un sondeo con 5.000
electores, dato que se oponía al difundido por la revista Digest, que usaba otras técnicas y una
muestra de dos millones de personas. La cantidad no hace la calidad, pero hoy -90 años
después- las cosas han cambiado.
Hoy publicamos “La Gran Encuesta” para las elecciones de 2018, que deja muchas
enseñanzas de lo que fue este año que poco a poco llega a su final. Lo primero es que la
percepción de que la situación económica del país es mala, la comparten 8 de cada 10
colombianos. Cuando se pregunta: ¿cuáles son los asuntos del país que más le preocupan a
usted y a su familia? Se identifica que la inseguridad, la salud y el desempleo, son los
problemas a los que hay que ponerles más cuidado por parte de los candidatos a la
Presidencia.
A las encuestas se les ha criticado por vaticinar resultados distintos a los de la realidad,
situación que se ha repetido en varias de las últimas elecciones. Pero en las entrelíneas de las
mismas encuestas está gran parte de la explicación. Por ejemplo, cuando se le pregunta a la
gente: si las elecciones a la Presidencia de la República fueran mañana y se presentaran los
siguientes candidatos, ¿por cuál de ellos votaría? Los encuestados tienen preferencias
definidas; pero cuando se pregunta ¿cuál de los siguientes candidatos cree usted que va a
ganar las elecciones para Presidente de la República? Las cosas cambian de manera
sustancial.
En términos de ciencia política hay un problema de investigación que aventura, más que una
hipótesis, una pregunta de investigación. Los electores en Colombia no confían en su sistema
electoral, al mismo tiempo que saben que lo que ellos desean no se va a dar. Lo que se debe
comprobar es cómo funciona “la subyacente captura del sistema electoral colombiano”, para
que la llamada maquinaria se imponga sobre la intencionalidad de los electores. Esta
situación omnipresente en todos los llamados a las urnas, evidencia la constante malquerencia
en contra de casi todas las instituciones.
Está claro que el próximo Presidente de Colombia tiene varios retos en inversión social, en
términos de afianzar la seguridad, pero ante todo reparar la maltrecha economía. Para tratar
de sacarle a las personas sus respuestas diplomáticamente incorrectas, se les preguntan dos
cosas: ¿a cuál de los siguientes candidatos invitaría a su casa a almorzar? y ¿a cuál de los
siguientes candidatos le prestaría plata? Son dos cuestiones que hablan de seguridad,
confianza y cercanía, tres elementos que no se miden con frecuencia en los estudios de
opinión. En términos generales a los candidatos muy pocos les prestarían plata y otro tanto
los invitaría a almorzar a casa, dos mensajes concretos que subyacen en el imaginario
popular, pues en el próximo debate electoral se debe hablar de impuestos, que no es otra cosa
que darle dinero a los presidentes y de costo de vida, que es tener acceso a alimentos a
buenos precios.

23 de Diciembre (Social)
Comunidad imaginada y flitro de la burbuja

Vamos hacia una sociedad dominada por filtros burbuja que hacen selección previa de
contenidos y aceptamos consumir solo lo que nos gusta
Editorial LR
Hace pocas semanas durante el Congreso de la Cámara Colombiana de Infraestructura, el
filósofo español, Fernando Savater, tuvo un diálogo con el escritor colombiano, Juan Gabriel
Vásquez. Los dos intelectuales y hombres de letras hablaron sobre sus temores y
reflexionaron sobre el aún prematuro impacto de las redes sociales y las nuevas tecnologías
en la vida cotidiana de las personas.
Savater confesó que era consumidor desde hace muchas décadas de la labor diaria de los
editores de periódicos impresos y digitales, quienes dedican sus muchas horas del día
seleccionado el material informativo para que las audiencias consuman contenidos
abundantes, útiles y diversos. Pero alertó sobre la creciente tendencia de informarse solo de
los temas que le interesan a cada una de las personas como individuos; una moda que se abre
paso de manera acelerada forzada por los cada vez más sofisticados desarrollos de selección
informativa que tienen los computadores, los teléfonos inteligentes y el negocio de
contenidos por demanda diseñados por las nuevas todo poderosas empresas multinacionales
como Facebook, Amazon, Google, Instagram o Apple.
La cuarta revolución industrial (el internet de las cosas individualizadas) permite que solo
llegue a las interfaces de comunicación, publicidad e información de lo que gusta al
individuo, oferta basada en su rastro o ADN de consultas o compras en línea, tomándose la
tarea deliberada de desechar todas aquellas alternativas del mercado que no conoce, no ha
visto o no le interesa. En pocas palabras, el modelo de negocio informativo y publicitario de
las nuevas grandes empresas de contenido, dictan qué se consume, qué necesita conocer o
cuándo debe saber, dejando de lado todo lo que “ellos” consideran que a las personas como
individuos no les gusta o no prefieren. Una suerte de asalto a la decisión humana.
El profesor, Gordon Hull, escribió recientemente que esta habitual preselección de contenidos
hecha por las nuevas tecnologías y las redes sociales tendrá las repercusiones sociales y
políticas, porque “se está debilitando las condiciones sociales que históricamente han
posibilitado la existencia de Estados nacionales democráticos (…) Creamos una realidad
compartida, la “comunidad imaginada” y el “filtro burbuja”. El Estado nacional moderno se
entiende mejor como una “comunidad imaginada”, posibilitada en parte por el auge de
medios de comunicación de masas como los periódico”.
Dice Hull que hay muchas cosas que permiten que los países y las sociedades se mantengan
juntas, los medios de comunicación de masas contribuyen a ayudar a verse a sí mismos como
parte de algo más grande, es decir, la “nación”. “Los sistemas de gobierno democráticos
dependen de este sentimiento compartido de comunidad. Posibilita lo que denominamos la
política “nacional”, la idea de que los ciudadanos consideran que sus intereses coinciden en
algunas cuestiones”.
Eli Pariser es el padre del “filtro burbuja”, una suerte de fenómeno de aislamiento grupal en
internet, en donde los individuos solo reciben la información que ellos mismos han
seleccionado y “más peligroso, que terceras partes han decidido que les interesa conocer”. La
publicidad teledirigida específica utilizada en las noticias a través de redes sociales crea
filtros burbuja y determina los intereses de los usuarios a partir de los datos que recopila de
sus búsquedas, sus clics de me gusta, etcétera. Poco a poco se va consolidando una sociedad
dominada por un sesgo de información que elimina la posibilidad de tener criterios diferentes
que distorsione su realidad imagina.

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