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GERARDO CUéLLAR

EL PASADO SOÑAR

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LA LíNEA DE SOMB RA

Primera edición. 1991

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e de esta cc.l icioo Fondo Editori al de Nuevo León
Matamoros Oriente 520
64000 Monterrey. N.L.

ISBN %8-6211-26-8

Impreso en Monterrey, México
Prir ued in Monterrey, Ma ico

recordando ~ del pasado soñar /os turbios lienzos O O An ton io Machado 1f' Col H re H V. Fe . PorU . '" Cal o. 14 . Nl '" Al no '"' EN Cal.Ca y podr ás COnOU Ne.

Su obra en rea- m lidad. tisanas y ungüentos . qu ien mucho sabía de hierbas y re- medi os . Yen seguida se alejó murmu- rundo cosas. costumbre que tanto molestaba a Pedro y que EN ella había empezado a adquirir d urante el 61timo invierno. pero O nunca con tanta mierda". des pués de aquella mala tarde en que Juan regresó del campo enl con un fue rte dolor de costado y-ardiendo en calentura. antes de que vengan las lluvias .(.. mientras crecía su "11 angustia porq ue los torcidos palos que harían las veces de v cuaderna s se le antojaban ahora Insuñcleníes. dejando esca- par la punta de l madero que resbaló has ta el s uelo don- de Pedro se afanaba en el batido de la bosta. "Yo babía visto hacer adobes. Denlro del roe- Q. infusiones yagua de tomar en constante coci miento. Maria Fe puó a s u lado lodo el tiempo que le duro la enfermedad. . estaba destinada a convertirse en la primera casa que tuviera su madre desde que resolvieron dejar la otra o rilla pa- Col 111 venir a estas tierras. pensó María cuando poco antes se "'te .' las ollas de caldo."' pod remos dormir allf adentro". l partAndosc de él só lo para atizar el fuego donde tenfa pues- IJI. U ioclinó de pronto hacia el lado de afuera. y a observar el trabajo de su hijo . de aplicar c ljsteres y 13 . detuv o frente a la construcción para descansar el cubo de A agua que acarreaba al cobertizo. "S i de veras se apura. "' nguJa y esparcidas por el piso las formas aguardaban para 11 recibir La mezcla de barro y excremento. que hacía ingerir al enfermo de la manera p res- critJ po r Lupite Huitrén.. Pedro se imaginaba él mismo construyendo un barco al revés. curaciones. UNO T e • NO de los borcones que sostenían la viga maestra se o ~.

. co n gra n alboroto las galh~~ se La muchacha sum é a las enseñanzas del viejo sus propias apartaron pa ra dejarlos pasar. Maña lo tomó por el hombro co rrec to la casa de aq uélla. disolver lobanillos.son los mismos qu e tratara de un juego .calas. resuelta a disponer de lo suyo. la casa de la curandera. 1. de ve r po r la salud de s us anima - sos enja mbres de insec tos . " Más tarde vengo a ordeñarías". El perro. humeante todavCa. legañosos . Pero no era otra cosa que la puntual cuanto inesperada presencia de la muerte. Juan pensó que. siguió los pasos de Maña hasta yéndole de rem otos luga res y tiempos remoto:. después de se ntirle los latidos del corazón d~rectamente so. al interior de la caba. Como p udo lo s ubi6 a la tari ma q ue le se rvía de ca ma. fuertes romo ganas. el ezad én por un lado y el ex tremo derribado de la viga tiado relato de María. reducir Incordios. e igual deben curarse". . Lupila estaba encerra ndo las cabras que acababa de traer Pedro se ha llaba tendido bocabajo sobre la bosta. Re - cho y lo co ndujo de prisa. sucia de sa ngre y del fétido batido. sintió Juan el deseo ur . sujetó por los sobacos el cuerpo inanimado del mucha. Igual que SI se infelice s criaturas -solfa decirle su t jo. y só lo la vaca pe rmaneció Im.. segu ía sin recobrar el sentido. Asf bre el pecho y de recibir en pleno rost~ el ~hdo vaho de su habría de pe rmanece r por más de siete semanas. " Los males de estas cobe rtizo alzándose a dos maDOS la basquiña. proced ió a retirar de la cara la s uciedad y la sangre con un lien - secar granos humorosos y retirar misereres. y le dio vuelta pa. co n una manta delgada fue en busca de Lapita.. cargada de cuidar su sa lud. tal ~rla el pri~ci~io de su había estado alento a sus mov imientos echado sobre los cuartos alivio : un aire renovado y fresco invadió la habitación. Sól o un instan le se detuvo Lup ita en su ca · co n sus dedos nudOS05. adq uiridas a través de los años. le sobrepuso un gente de volve rse hacia la pared. Fue ~I quien le mostró la forma de advertir e tden tificar cualquier padecimien to. nueva muda de ropa.del mente en la preparaci6n de mil remedios. Pedro co ntinuaba en la ra ponerlo de cara al sol. Con una vara de sacudir lana desprendió compresa de vinagre sobre la [rente. mente y haciendo cabriolas. y 14 15 . extirpar diviesos. gentilmente.. de l techo una telaral\a que aplicó a la herida. gresa ron a la lumhre las ollas de caldo. por el otro. En la vieja tierra aprendió Lupita el oficio de pastor de aproximándose al grosero camastro de l enfermo con pa'>O ovejas qu e le enseñara u n tío suyo. el dolor comenzó a luida s1baoa de Roue n impr0vis61a venda con que envolvió la descender lentamente como lo baria el nivel de un líquido que ma ltrec ha cabeza de Pedro. María sal ió ~omo disparada . y la inst ruy6 paciente- En seguida del estruendo. así lo hizo y en cuanto se tra po quemado a propósito. pese a las aliento. Una vez segura de que: estaba co n vi. traseros en el ce ntro de la pieza. les. mas de jazmines y alhucemas. donde bullían dos espe. co nocimiento de las plantas. En seguida sacó de la castaña una discurre por los intrincados laberintos de una esponja. s ustituyó con eUa la qu e antes le había cos momentos la pesada molestia se mudó de un pulmón al quitado . co ntem p lando la escena tirso en lo qu e sus veci nos siemp re qu isieron qu e fuera: la en- con sus ojos inexp resivos. tarea que no interrumpió para escuchar el angus- dente. rida ya casi no sa ngraba. le dijo . Arriba de la oreja le nacía un delgado hilo de sa ngre y des pués de atrancar la puerta del corral marcharon ju ntas a que no cesaba de Ouir. mcons. infusiones yagua de ña. el perro corrió Iras ella ladrando ~idosa­ sufrimos nosotros. LId monte.olvida~os aro. que papÓ la so breca ma. has ta conver- pasible ante aq uella s úb ita algarab ía. y una sensación de b ienestar que en muchos años no había experimen tado. y luego de cubrirlo otro transformándose al final en un abundante s udor qu e em. de reconocer Ia. misma posici6n que lo había dejado su madre y aunque la he- da. curaciones de Lup ita HuitTÓn y a los cuidados de Maria.. y nsgando una hubo acomodado a la nueva posición. En po .0 humedecido qu e más tarde utilizó para extender la limpieza Pero oc urrió un día que mientras s u mujer le aplicaba una al resto del cuerpo. baila para recoger algunas hierbas. ex periencias . mismo que la inic ió en el s uave. hierbas con que se curan las cabras. arrastrándolo. tra.

. al lado de los s uyos.1. y María volvió a afanarse como entonces . hab ía venid o a revel érsele. y le ofrecían una ayuda que ella no tardaba en agrade.beber igual que cuando Juan tuvo su mal de costado en el in.hl~as negras. que a fuerza de moler y pieza . Fuertem ent e a pretados. Cinco días habían transcurrido y du- cer. m~jo res prendas. angustiada por haber ap lazad o -quizá más de la nue vas generaciones. pronunció para adentro unas palabras que ningun o de ~ p resent es fue capaz de entender. unas hojas. la ~ ucs IlÓ ~ en la que Iba de por med io s u vida . regresaro n en silencio a s us hoga res pa ra se- manec fan con ella hasta cerca dc la media noche tejiendo y gUir ce l~bra ndo. sus finos labios dibu ja ron vierno. reales unos. RUld~ de posit é sobre la mesa . y concluían con el relato de casos pare. vio pasar revolviénd ose ob ligado a observar y repetir cada día para perpetuarlos en 11. dentro de La dos o (res fru. y los hombres redujeron a la pró ximas horas. nrarsc. Así rincón de la estancia. c~rrespondía a Pedro resolver sobre aq uella bres por su lado . Esta vez Maria no pudo negarse a recibir el favor dc l. Lupita Hui trón no iba a poder dormi r aq uella noche c uyas bienes aba ndonados. ~nconsc~e ~te el muchach~. que como todos en la aldea lucían sus plidas sus d iarias tareas. Ella es . aunq ue ajena. Lupua abandonó el lecho y fue a buscar hasta el día en que cuando Marla menos lo esperaba.. tediosa conversaci ón: hacía n primero de l séptimo dfa que le fue impu esto a Moisés e n e l Sinaf. cua lq uier cosa que se hiciera po r él más tarde mera form alidad de un saludo las que habían sido sus pri me. y sostenía sobre el regazo una labor de costura que no remoler ~ nvlrtló en una pasta uniforme y s uave que vació en ten ía la inten ción de co ntinuar. va.rios trocitos d~ tallos. detenían a María en medio de sus labores.10 profun~o del armario dos manoj os de hierb as que en se - de familia y sus hijos mayores se apersonaron una tarde fren. De acuerdo con la costumbre. IIUle n para esas horas ya estaba de pie y trataba de alime ntar a y temprano hizo el aseo de su cuerpo y cambió las ropas su. apremios que tu . bnllan~es. de los parientes y amigos que no pudieron o les faltó valor para emprender con ellos la aventura. so los . gahle. queridos lugares. }Cra la ulh. en s u lecho .•• C ua ndo am bas mujeres pudieron se ntarse a la mesa . una flor de co lor az ul y taha se ntada en su mecedora junto a la puerta. desde la noche anterior había sofocado la lumbre del hornillo. te al cobertizo para anu nciarle que se harían cargo de concluir posulladu mo rtero. Co n ésta se diri gió a la casa de Maria. las mujeres visitaban a María y per.. hablaban en seguida de los intereses y . rante ese tiempo Lupua casi ago tó su inventario de hierbas y Pareci ó después que María y Pedro se hubieran quedado remed ios sin llevarle siquiera un poco de alivio al enfe rmo. Alargaron las mujeres el Ahora estaba segura de que si Pedro no reaccionaba en Ia. se le humedecieron los ojos. de las costumbres y ritos que se hab ían pn me ras horas. Los ho m. Los hombres. y co n un suave ademán les indicó que pod ían te- co n la más sincera incumbencia por la sa lud de Pedro. tendría que se r s u madre qu ien di- viera . Pedro int roduci éndo le entre los labios el borde de una escud i- cias del diario por las limpísimas y bien cuidadas ropao.s tiempo entre una y o tra visita. una se vera línea en el lugar de la boca . acompañar a Maña tes se rendían hacia af uera. aunque invariahlemente declinaba. impostor- riabiemen te se resolvían en afortu nados desenlaces . que so n las mejores.j . La luz de la luna penetraba por la ventana. ilum inand o has ta el mis alejado por la tarde y co mpartir con ellos 11. mie n tras con la otra mano le sostenía en posición la cabe- s ábado. un~ bolsita de tela.. inva.0. el obligado descanso destejiend o la misma. Lupita era la única que se daba lugar para es. co mo la visión de un re- cidos al de Pedro que. cuenta. inventados los mis.0. del 11.una dec isió n que de s úbito. lámpago. cuyos bati en- lar cada mañana unos minutos con Pedro. donde trituro primero y molió desp ués la construcción que Pedro había dejado sin terminar. aunq ue todos com- Durante los primeros días todos los vecinos preguntaban ~rend l e ro n. aba ndonados a su s uen e. cl rec uerdo de los antiguos. luego ex trajo un antig uo y des . mise rias de ambos. sería inútil.ma palab~ . sus amigos. los jefes en . Lu - 16 17 . pero hallánd ose inquirían sobre necesidades insatisfechas. C um. ras atenciones.: en efecto.

han señalados en los mu ñecos con las espinas que llevaban 18 19 . Nadie sabe rMS que ella ba maromas en el s ue lo. rna. y ahora me voy. muy despacio.. andaba n con el agua.que co n la misma en tanto qu e los hombres llevaban el ganado a las partes más hierba se enferm ó. flores y troc itos de tallo de que todos sus males . unos extraños muñ ecos de tra- dría morfrsenos y él ni siquiera se daría cuenta. empezó a tirar patad~ y topes cas. y ya no se me oc urre o tra cosa qué darle más que cual de aquellas figuras . y luego tú la curaste?" altas. Pen sé qu e quizás se le hubiera metido una car las cabras al monte". ~­ 7. el perro y yo la traj i. Había llovido toda la noche y en la mañana cabeza q ue balanceaba s uave me nte. abeja en el oído. fuer. trato de decirte. o po r cu riosa y t o~ ta a la vez. esta- de acónito. Eso es lo qu e po.. -" ¿Quieres decir -pregunto Ma ría. cuentas basta veinte. Dale un vaso en ayunas y otro al acostarle. aunque yo a los dem ás animales. ama nec ieron inundados el caserío y las labores.85. detrás de aquella vad ura para vender. Sól o dos veces más ne. de esas que co n la edad se Supuse entonces que hab ría comido alguna mala h i~~. hasla las bragas dentro de los cobertizos. flotando.a. casi siempre de maCz.. hallé a la ca bra tranq uila. Además de los su yos. De ese lugar me traje una rama que acerqué al em al Pénucc lo acaparaban al'" mismo los insaciables hocico del animal y éste.. fusi ón co n la ram a de acónito y al día si guiente. porque tengo que sa - biera esc uc hado. pegó un devoradores de hostias. Esa rms ma noc he p reparé una IR . prim ero . de pone n a cria r raicillas en el mismo lugar donde a los hombres esas que enferman la cabeza. y busqué inútil mente de ntro de s us orejas . desmontado las tiernas que les fueron entregadas para sem- mos de regreso al corral. no. mi cabra ha~ía desgarrar músculos ni astillar huesos. bra r. Pero la diversión acabó al percatarse es te remedio.. C reo q ue s u mal está en la cabe za. tanto que po. echa. al pa recer sin motivo. ligua y cua ndo esté a punto. apena. Luego de mucho batalla r. Como no eran agricultores. co rría co mo loca entre el rebano . pues el trigo ape- loma. se la hice beber por la rue17. Gilito.. secriñcaba Lambién los animales ajenos que le encargaban. crecen unas matas de acónito igu ales al matal obos de nas empezaba a darse en el pueblo y el que llegaba en los har- nuestra tierra. sa- repe nte. practicaba airas habilidades que para al caer la tarde. que regocijaron a los niños y sirvieron pan. me mon té sobre ella después de ~ ­ berla derribado. Tenían Jesusa y Gilito un hato pe - salto para el q ue yo nu nca hub iera pen sado que tuviera.pila proced ió a exponer s us temores: " Hace ya mucho tiempo duras de tull ídora . le dejas caer la bolsita sostenién- gado. cosa q ue a veces oc urre. preferiría que antes trajeras I Jesusa. un hombre bueno que amasaba y horneaba pan sin le- HAq uí cerca -siguió dicie ndo Lup ita-. las mujeres cesité darle el remedi o para qu e se curara". echada en un rincón desgracia suya. De pu . jor qu e yo ni conozco. Lo co mpuse co n hojas. Por s u habilidad para sacar limpiamente las piezas sin ro tonta que era.s. se golpeaba la cabeza co ntra las pie. quedaron al descubierto un día que se desbor- de l peq ueño corral qu e le había co nstru ido. Cuando regresé del campo 5 11 mujer en cambio. de crirteaba Gilito uno de los animales mayores para comerciar esos que tanto andan en boca de cristia nos. un peda cito de rAíz y bolitas negras. de la casa de Jesusa. por lo que la atrapé con la ayuda del perro. doliéndose de la dó la cañada. cas i los años que tenemos de haber lle. s ucedió que una de mis cabras se puso mala un día y de dola de la jareta. rizado para ejercer como matancero.. y d ura nte los d ías q ue s iguiero n les crece el bigote. y con suerte se le ocurre darle una hierba me- dras y lanzaba los más angusti~ bali dos q~e yo ja~ás hu." Ped ro csfj mu y malo -respondió Lupita. y hoja. de estas cosas. ni siquiera hab ían por el llano.. co mo el que Jos adultos jugaran a kíentíficarse cada quien co n su cad a de la cabra. presentes y de los últimos años. Fue entonces cuando alguien se percató de que salían . Vivía con su esposo al que todos llamaban la mantu ve aleja da del reba ño s in sa lir al ca mpo". se revo lvió en el aire co mo poseída por un dem?nlO. de do nde se había escapado. asaetead os. y l.s la hu bo o lfateado. Gilito era el único a uto- comido de aquellas plantas . Jesusa era una mujer ya vieja. y sal ió disparada con la carne. muy tempra . En una olla grande pones a bervir baslante -comcnz ó diciendo-. q udo que ella cuidaba y cada vez que nada un becerro.

para aproximarse a Sevilla de don- de recibirían aviso de dada Guiomar. dos vaquillas y un terete. Jesusa escuchó pacientemente lo que María le iba d i- ciendo y cuando hubo terminado. Bcn- jamfn. haz como te dijo Lupe y si sus rostros cuando deshi cieron s u casa próxima a Mogodorio. en tres d ías sigue igual. nadie hubo que se lo creyera. hacerles una dama generosa a c uyos buenos oficios deben el luego hizo lo mis mo con el o tro ojo y al lin. ni quien practique adivinación. ~ntada sobre la pértiga cond uce Sara la primera carreta. ni hechicero. so bre la raya de Portuga l. que siguen de cerca los bueyes de la segunda. David y el mu - chacho d~n se nda al ganado -unas cuantas cabras y ovejas. Van atendiendo al llamado que (¡al fin!) acaba de mada a la hendija como tratando de halla r algo en el interior. Aunque la vieja alegó que lo bad a parn curar a los enfermos.I clava das . como Lupita Huitrón. De cualquier manera 10 cierto es que Jesusa. escupió. ni quien consu lte con Jos muertos "). ni agorero. ni encantador. ni sacrtle. sob resal tos y congoJ3S: Tampoco les Importa que ello tenga q ue ser en un lugar moreno y remolo al a iro lado del océa no). se inclinó sobre el enfermo. si persistía en la práctica de sus malas artes . y después de un momen to cién. siempre en el sagrado nom bre de la re. j uicios. Introdujo dos dedos en la POJos. (Había pesar en agregó: "Yo en tu lugar se 10daba. ni mago. ( "No Sl'U hallado en ti quien haga pasar a $U hijo o a su hija por eí fu ego. ca puchas. Pero dan po r bien em- pleada la ~nuncia a un~ y ?tros. extrajo una brizna que se llevó a n~ pU~IOS en boga por el Santo Oficio y la Santa Inquisi - la punta de la lengua. Sólo que co n más experiencia.ayudados por el perro. y recibió en camhio la formal amenaza de ser expulsada de la comunidad. si de tal manera ponen rum~ bacía una nueva ~da. des - Maria . Menos dolo rosa les está resultando esta nueva part i- da. le dijo: "El mal está dentro". cumplida una esta ncia de catorce meses en tierra de moros. dirigi éndose a ha~rse hurtado ~I terror de anónimas de nuncias. infama ntes sa mbenitos y crueles cha musq ui- bolsita que contenta la pasta. le abrió los p árpados de un ojo y permaneció largamente aso- P OR ~lIla David. me llamas para darle a ira cosa". pese a que también en Loja tuvieron que abandona r algu- nas pertenencias y recie ntes afectos. Sara su es~ y el hijo de ambos. DOS go. era igualmen te experta en asuntos de hierbas y bre- bajes. En la ocasión se benefi - ciaro n parientes y am igos del reparto que hicieron entre ellos de I~ objetos y bienes que les fue imposible liquidar con ventajas.. Por eso Maria qu iso !JN pol~ camino salieron de Loja y se dirigen a consultarla antes de dar a Pedro el remed io preparado po r La- pita. le preocupa so bre todo que pudiera neg árseles el permiso para embarcar la totalidad de sus bie- 20 21 . o muer- ta a palos. libre de angustias. No deja de pensar David en la formidable aventura que están a punte de em prender él y los suyos.

adve rti. lecho y comida.s tir puntuales a la ci ta con jo r recuerda de las Antiguas Escrituras. ropa que ensuciaban. d. Benjamín Y. como resignada letan ía. gada de las naves q ue alcanzan la costa del Aü émíco nave - jo. co mpartiendo con su perro traba.s i. f a.es que parece n dispersarse. se ~ lod~ aún eslá~ a tiempo de a.bel1~ exceden por mucho lo que basta qu e empiezan antes del alha y es tiran has ta más allá de l oca.La infinita variedad de verdes de la campi ña sevillana se dos de que a esos lugares recalan personas curiosas sin más extie nde entre los pasmados ojos de los viajeros como esplén - oficio que el de indagar a los viandantes sob re asuntos que no dido trabajo de marquetería. le han asegurado. rando. por indíscrctcs.os alcázares y torres. empre ñados de tremidades en las aguas de un arroyo cercano. Esto además. para de ahí ende rezar proas hacia llegar y partir. animales y panc de los muebles a los voraces comercian. Pero pe- T'J va repitiendo. los miles de rectan - de acarrearle a cualquiera las más insospechadas dific ultades. al ntmo de la luz cambiante que se derrama sobre el tiempos de abiertas migracion es y subrepticias esca padas valle . de los . mismo que reavivará para el desayuno. nn a hubiera Sido creada para su personal deleite.1~lIl c a":Jma. l . individ uos ca paces. registra r su partida en la Casa de Co ntratación pós ito para darse valor y confianza en la empresa.. Ahora se 1 ' ·IU ~!ti y J a~dlD~ sevil lanos . pn meros huertos de naranjos y limoneros de Sevilla.bordar ~I barco en . r\(' momen to había n imaginado. hace mucho que perd ieron el rostro y se que ellos de suficiente espacio en los sollados para acomodar fuero n de su memoria. dona Guiomar.ndo po r el ~ uadalquivir.Sevilla misma . Ilu: por su numero y . después de ha- les de Sevilla que. y de no habe r sido por su empeño en lavar cada día la inicuo de sumas irrisorias.. está n permanentemente al acecho y acosan a ~rque Sara Insistió durant e el trayecto en que comieran ca- quienes buscan part irse para despojarlos. Su vida ha sido un co nstante ir y venir . 22 23 . al cabo de los . co - mo no para n en los mesones de p ueblos y villorrios . ahorrándose el penoso es el único que cumple cada jorn ada co n alegria. Y frescos . cer.Ita a osc urecer y aclarar. tenido. media nte el pago liente.las ama rras de las carretas y Benjamín.ncs. . Ya ni siquiera es tá seguro de haberlos su voluminosa mudanza. na.. David est á resti- las. los que alguna vez tuv o allá. Igual que los finos crista les monocromos de un deliran. y durante las breves esta ncias nunca le quedó os ~uevos Remos . última esca la oblí- malos aug urios de su padre. danzar y reunirse de so bre todo a la gen te que transita por las veredas en es tos nllevo. rodeadas de huertos que se adivinan sombrea . Sa. son los más ber ahmentado a los bueyes. la ciudad les muestra orgullosa el perfi l im- breves noches estrelladas. Los viajeros evitan las posadas y ventas del camino.. pasajeros que podría n aborda r en Sanlúcar. hzarse las serenas aguas del Guadalquivir. se detienen para rellenar los odres en las frescas corrientes ti.. . aza hares y jazmines que pueblan los cuales tiencn cubierta la mayo r parte del camino. a. ~ u los verd. ajeno a los viaje por tierra a San lucar de Barra meda.mente de s. A esa hora de la tarde el sol jue- son de su incumbencia. En medio de tal ponento ven so. de la carga que llevan en demasía. de l. los pasajes que me. Si no fuera la peor avaricia. El aire que respiran les llega cargado del se- Cuatro días y tres noc hes han transcurrido. les dará la ventaja sobre los tiempo para hacer amigos . d e disponer antes ca de Mogodorio... allernadamente. Más allá del ño de los arroyos y a tomar sus alimentos. ha ido a meter las fat igadas ex- aprovec hados e innobles mercaderes del país.ti cúpulas y almenas canto de los g rillos y el triscar de sus animales. mientras escuchan el mon ótono .. •1. Y en el d ía. Pareciera que toda esta magn ifi- encuentra Sara reduciendo el fuego que prendiero n para la ce .hnrda~ el paisaje alguna secciones planas de construccio- 'ti" espaciosas. Del campo hacen cama y del cielo cobija en las le calcidosc oplo. y anticipadamente se molesta consigo mis mo po r la ven- ta apresurada que en tal caso tendrían que hacer de sus carre . a estas horas ya estarían divisando los Yen tanto que David se angustia con estos pensamientos. los textos más a pro. noct urnas.

discreto. cu. irregular cascada vegetal. y la hiedra se vuelca des. vinos y jamo. co lma ron los abrevaderos. ITeres. mesón. Deja que esta tos. forra dos de venlín igual que la cerradura. es pec ias.. Otra ga n en sa ludos y expresiones cordiales para los viandantes cosa es el interior del alcázar donde los techos. asea rse. juntos de las alme na. rud~meatarios bornillos. drán. herramien . b roca l del pozo que estA en el centro del palio y surte de agua vit éndclos a apresurar el paso de los bueyes y del inquieto re. Reluce el embaldosado bañ o. donde hierven ea aceite asa- muje res. y se cuecen alizar la ve nta de granos y hortalizas. sa nda lias nuevas A cada JlIO salen los haraposos sirvientes de viejos hidalgos para ellos y para s us hijos. y una vez concluidas estas tareas briendo a med ias los mu ros y co ntrafuertes de la ant igua alea. en ~nclId. Los pesados batientes del enorme za guán. ca mhia r de ropa. volvie ron con Sa~ que para entonces ya había desempacado zaba. cuyas paredes y to. En el corral del fondo. los selcnta. El musgo que le ha nacido a la mezcla de las junturas Ins talaro n .s. día . ~bierto a la mitad . llas y reple tas las alforjas de hilos y telas. Se les ve conten tos por el res ultado se gadores deI . los corredores y las veredas que conducen a la noria. bromea con Sara. marmitas y cazos enne- sentido inverso. escanaan con presteza en sus gaznates resecos.del muro trasero. transi tada desde temprano .tinto que aquC expenden a buen precio los bu - de los truequ es y ven tas efec tuados: ca nta n. pronto arribarán al mesón que les fue recomendado y po. q ue descanses por lo menos de hacer la comida. en extre mo el resto de los herrajes . uftas de V8Ca. don Germán les asignó fuera una fortaleza de piedra y argam asa. quesos. se opuso al principio alega ndo lo ex - lravagante y dispendioso del gasto.. a uno y otro lado de la entrada. David . paDDS y colas de buey. Los humos de las fritu- ncs prod ucidos en sus granjas por ellos mismos. E. seguro anda rondando lo m és importante. Co rroídos por la lluvia. lería los proveyó del pienso que requerían las bestias. fresca I 101 huéspedes y el servicio. David no tuvo que batallar para entenderse con el El mesón de El Refu gie ocupa lo que hasta hace poco ventero sobre el precio del hospedaje. derro tados para rellenar los odres que sus amos. Un muchacho empleado de la hes- med ra por los bo rdes de las piedras. sus tiendas de lonas mino que co nd uce a la ciudad. abierto a toda los trastes de cocina y tra taba de poner fuego en el hornill o. cuidad osa con el dinero. ~I ocupado en la adm inistración y ellas del servicio y la lim- pieza. igual que lo hace co n Benjamín. Pero la insistencia de Da - 24 25 .s co mo incipiente.. un cuarto mis grande que sus necesidades. vive con su mujer y una hija que se le va quedando. paredes y co- que enc uentran al paso. hierros de claraboyas y ve nta nas es tán a punto de desapare.. una vez instalados. imp~pan la atm6cfen que rodea el mcs6n. aunque por su delgadez y fortaleza no aparenta tigosas jo rnadas que inicia ron en Loja seis d ías atrás. de pocas palabras y mirada inteligente. y re- co rto que no vale la pena det en erse por la comida de medio. 10& anunalcs.. Regresan a ras y el olor de las salsas: ajiac:o. bri llan las puertas y los portones de las estancias y bodegas. El trecho q ue Jos separa de las afu eras de Sevilla es tan de.y es justo ca rcomidos marcos por unas bisagras de dilatados ornamen. lo mismo el alegría. descuidada factura. los tachones y vez se ocupen las mujeres de las fritangas". que se ha con tagia do de su lumnas se bailan impecablemente enjalbegados. condimentos . baIaa loa guisos.. ríen y se prodi. Sara.~ de mañana y han descendido la suave pendiente del Unas viejas friturens bu establecido ea el exterior del peq ueño a!losa no dond e pernoctaron.. co mer y. guardaron las carretas e cer.. se mantiene n precariamente unidos a los Pero David ten ía o tra idea: "Estás fatigada -le dijo. almodrolc y ajilimoje que s us hogares en ca rretas se mivacías. esa edad. Don Germán el posadero es un hombre atento. que fueron al mercado desde el día anterior para re. hora dura nle el día. por los paisanos de las proximidades y s us grecidos por el tizne y la grasa. geniales Ira- tas y aperos de labra nza . con dinero en las talegui. donde acomoda- rres alme nadas aún os tentan las heridas de pasadas batallas ron s us pertenencias holgadamente. los gastados que se accede por un zaguán de reciente. in. para torna r el ancho ca . al entre cristianos y moros. duras y tripu de animales f'CIlXn sacrificados.. descansar al fin en cama blanda de lass fa .

Visiblement e turbado por la oc u- cu mplido trece años . ojos y c~ en ellos la certeza de es taría inventando. de sa hda. por lo q ue entregó al posadero el tibor que a ta agotar s u co ntenido.n:~a~ y ~gua . Jos viajeros no hab ían percibido el d ía anterior. Benjamín. agregó la mujer. que durmieron de 'p unta a ca . aguas pes tüentes cargadas de inmundicias . prime ras ca lles que más que ca lles son profun dos arro yos de Para el desayuno calentó Sara unos pan es árabes extendi. que dos días antes había propósito Uevaha con ella. las casas ocupan Sara cerro la puerta co n la aldabil la. croo que bien nos lo merecíamos "... El últim o JO con orgullo-. si que uno de los burreros le llenara la bota co n tinto de Valde. los animales se hallaban co nvenientemente ins talados. La de tener lugar en su corazón para la maldad". term inab an para entonces de barrer co rredo res y jardines. Qu eda ron atrás las mcs6n . Y los tres salieron a las destarta.in y los s uyos con una jarra de leche viajó repet idamente de las manos de David a las de Sara . escobas y rastrillos. " Es ta es Ana -di- chacho. Mu y am~ble. sobre todo. donde hurgan po r dos comprados la víspera en loina de las fondas. " . David hizo pasa~ bien la noche. y recogían las hojas que durante la noche habían tirado los árboles y las plantas. has. do que les procuro don Germán. mino para llegar B donde iban. Y vino luego la noch e. hia n arm ado de cubetas. s i el servicio les parecía satisfactorio. el alba haca .. pudo igualmente da r unos tragos al tinto rren~a: que de pronto no s upo có mo agradecer. don Germán preguntó a s us huéspedes si habían que aco mpañaron con altos vasos de horc hata. dejando al posadero en la estancia que le servía de oficina. que sea". Sara Ins lSti Ó: Nadie q ue se para tan temprano pue- necer". pero no les importan las so nrisas 26 27 . vo luptuosamente. de acuerdo. que conversó co n Sa ra mien tras hacía nombre. que desde temprano se ha . po nd ió B las pregun tas q ue David le hiciera Indicé ndole el ca- vo lvió el rostro para decirte a Sara: " Des pués de tantas fati. Dona Ana los invitó a pasar la tarde con bo.s fo ndas para g07..de limón". ho. ~I mismo puso la olla al traqueteo de carretas y rebotan las voces de los vend edores' fuego. lada. ~olgados terre nos y. Benjamín regresó de l corral ahora el empedrado de las veredas. los aza hares y el espliego. Cada ca lle y cada casa son s ucedid as por ca - que q uizás po r la fatiga. Sara había pensado que quizts fuera un noble gesto muje r: " Con tal de que no se haga costumbre. y cada qu ien apu ro la leche de su pocillo res pec tivo . El pellejo o~ uaar a_ don Genn. ya no hue le a porquería. ellos a s u regreso de la ciudad -detaUe qu e le agradecieron ace ptando el ccnvi te-. y ésta mi hija Pila r".vid y el en tus ias mo de su hijo la hicieron ceder: " S i es por es . y as í quedaron la ce na. dijo Sara asomada al patio por uno de los post igos . e tcnci én de los transeúntes. y David refundió el taleguitc Sus raros atuendos y su cunosa manera de and ar llaman la del di nero en el bolsillo interno del chaleco. don Germán para ce leb rar con s us padres el acontecimiento . todos presentados. Sara d io su en asearse fue Dav id. na ~ la limpieza. sas y calles m1s he rmosas: a do ndequiera q ue dirigen la vista nían o lfato para las frituras que se ofrecían a la entrada de l enc uentran nuev as bellezas que admirar.ar de los cocidos y guisos de su antojo . que alzó co mida faméli cos perros sin due ño.a tomar una colación. descubriéndola. rec ién ordenada. o tal vez porque a su arribo só lo te. .. Y David es tuvo es posa de don Ge rmán y su hija. mi muje r. y Sara lavó la ropa de ca ma y la de vestir.. ~ que fue ra ella quie n les diera las gracias. a Jos. las mujeres habían desaparecido en la cocina ta so la vez -dijo-. Lueg o de íermi . una vuelta al rebañ o que se le encargó al mu . la aseguro con el ca nda. repostería he- cha e~ casa. deseándoles su erte en la em - gas. A medida que ava nzan la ciu dad se magn ifica an te sus El olor a tierra humedecida se mezclaba a esa hora con el aro. so bre el cual resuen a el co n el producto de la primera ordeña. lo mis mo hicieron David y Benja mín.. y res- peñas y mientras el cuero se inflaba lenta. A 10 que respondió la presa" '. Pulcras aceras bordean el pellejo y rellenó dc req uesó n. más q ue ma de los jazmines. A la co mida les pidl é que ag uarda ran mientras hada ven ir a s u es posa pa- siguió la siesta. lus tendajos han co brado repe ntina dig nidad . Ya " Sólo buena puede se r la gente que se para an tes del ama..

l~n­ ga nlzas y cho rizos que producen los obradores locales . "lue más tarde van a largar. por el lado opuesto. do y que llaman Co ronamie nto. cotidianao. Raras veces se detienen. urgencias. ofrecen cara de co mpunció n a los sacerdo tes o ficiantes. en ésta su pnmera Incursi ón. como .. la Casa de Pilato ... Unos y otros pertenecen qui tec tura mudéjar. una joven risueña y parlan - china que los conduce. de esos que dos de Cristo. plateros.. abso rta co mo esli admirando la belleza nunca imaginad a de los objetos allf reuni dos. dis . orfeb res y relojeros. al que para co lmo le auparon Maes tros co ns umados en el arte de la simulación . al pozo de la. del genio de alarifes y canteros tan aparta. cera mistas.y qué delicadas manos habrán sido capaces 29 . la risa mie ntras desgranan pecados jamás cometidos en los co nfesio na rios. se yergue ~jest~osa ~ Giral- da . nada ~enos . al iado lo es absoluto: más de cien varas se eleva sobre el pISO y hasta de las op ulentas mansiones que habitan reconocidos jerifaltes el remate original. constituye la más acabada muestra de la ar. tocinos.roo objetos ?1~vi\cs de una plástica nueva para la que el pubhco reccnocimíenío aú n lardarán en llegar. y así van descubriendo. Ahora acaban de hacerl o para ad- mirar en una tocinería la espléndida exhibición de jamones .. hace más patético el con. CASA de doña Gui omar está en el centro de un barrio puestos por aquellos adelantados artistas.. presta atenció n. Da vid se- ñala hacia su derecha la deslumbrante y sólida Torre del Oro. se rvirse ag ua de limón m ien tras esperan" . perniles de cerdo. los más famosos monumentos de Sevilla: el Alcázar. en medio de ascos impíos y vémi- tllS provocados..indisc retas porque. " Me han o rdenado que los haga pa- sar a este luga r -dice la muchacha-. en las primeras bancas de Catedral. donde podrán aguardar pm la se ñora y si lo desean -aquí les indica un juego de es - canclado r y vasos de eristal-. el Archivo de Indias. la Catedral. La pátina de cuatrocientos años que recubre la se apresuran tras la últim a llam ada a misa para tomar asiento torre desde su base hasta las almenas. de fortunas no s iempre bien habidas.. Dic ho lo cual. en cuy os estrechos y retor- ' idos callej ones han ido a instalarse los más celebrados lampareros. las Casas TRES Consisto riales . ¿acaso no so n sus ropas n:ejores . a la recién aparecida casta de cristianos nuev os . a través del jardCn anterior de la casa . A su paso por la Giralda su ar:robamien - G co n pretensiones de albaicfn. morcillas.se preg unta. que fingen santidad y tras te co n el horrendo pegote que recientemente le han agrega. David hace so nar la ald aba y al momento aparece.ro. la ge ntil sirvienta ab and ona el salen- cüo igual que hab ía llegad o : alegre y piadora.estas que llevan puestas? ¡Las del sábado. hasta u na salita de esta r. Sara ni siquiera h. ¡ los hubi era es tado es perando. si n más propósito que el de mostrarse en la ceremonia de la co munió n recibiendo el cuerpo del Señor. al fond o . " ¿Qué lino gus - In . co ntienen un adefes io mayor consagrado a la fe.. costillares de camero.

o nd ulado. hablemos un poco de sus cosas.Jt'n dd ca ndelero. de c~ero rep ujado los asientos y respaldos. Desde el centro mismo de la escena. s u vesti do de un co lor rosa celanas y crista lería de Bohemia. co n lo que hizo innecesaria cualquier presentación: "Me forma de flo r de almendro. de no ser po r s u dis tinguido porte. ¡qué bella Y delgad a es••.lu. los pritne:ros armados --como cumple a ta. de joyas ~e una mantilla de s~a poblada de ñ ores raras y pájaros e x é. Habr á da gus to qu e al fin haya mos podido conocemos -les d ijo. ~ caña. También sur despa biladeras y na Guiomar en persona.. Pero de lodos los objetos.de sendas flautas pastoriles de doble ca ña. ni ~ Iorbosos miriñaques para ajustar su graciosa figu- candelero de oro puro. que le o rden6 hacer a Mo isés. seco no tiene el vue lo que se acostumbra. porcierto . dos faunos salta dores con todos estos utensilios. ahora y cuantas veces de tos otros dos brazos dPl mismo ase para los seis brazos tengan que volver a esta casa. Mira y bazlo conforme al modelo persiguen a unas mujeres en cueros de ca mes ab undosas y que te ha sido mostrado en el monJe"). prendida fue Sara: " Yo la hab fa imaginado alla y gruesa -se encajes de Brusel as y terciopelos fra nceses.. cualquiera hubiera podido tomarla por una hermosa cam- brazos del candelero a Un lado. UlJQ de cosechas ab undan tes y superiores mostos. do ña Gu ia mar. palabras fue ron para llamar a cada uno de ellos por su no m- deiera. y través de una zarza ardiente. un herm oso clavi. Sus primeras ItUlnzana y una flor. Y le harás siete lamparillas. si n más abultamiento q ue el de la burda saya inte- candelero que resplandece sobre la c ubierta de una có moda rior. pareci ó que se hubieran abierto a un múltiples brazos que demma l ágrimas de cristal.y una "!anzana debajo de dos brazos del mis mo. sus platillos. envolviéndolo lodo. ci6 n tienen en gra n aprec io. y en la caña ct'ntral del candelero cuatro ropas en bre.. ellas que desespe ran po r sucumbir al acoso. sob re la tapa del inst rume nto se ex tien .de co nst ruir es ta mara villa?". por el piso y en dijo-. y entró con ella en la salita. co n incrustaciones de náca r. La más sor. chiru lo de la más tosca fac tura. y si n e mba rgo. or. ataviada d e la más simple manera. su pie. Sin duda el candelero nalgas rubicundas.. de oro puro. y otra manzana debajo que se s ientan realmente bie nvenidos. sfrvanse un vaso de limon ada si les apetece . tero. por. Por favo r tome n asie nto donde que . de flor de almendro en un brazo. has ta rozar los bo rdes de las zapatillas. mi tad machos cabríos. de las cosas q uc quieran ro. así t'lt los seis brazos que sale n del can. relucient es aparado res guardan bru ñid as piezas de plata . paTB las co rt inas. Ni vari llas ni ba- antigua. carece de adornos y uno en particula r ha causado el arrobo de Sara: se trata de un desciende . que alumbre hacia adelame. me sitas y repisas que co m pletan el moblaje. y sa1drdn seís brazos de sus todos: tres ca. De un talento de oro fino lo harás. vinieron e n ella la total ausencia de afcites y pol vos. labrado a martillo se hará el cande. todo ello una pieza labr ada a martillo de oro pu . que tic.. el s uave y delicado aroma del espliego so n de la. rendirse al placer del ayuntamien to COn aquellos seres mitad ho mbres. los muebles ca mpo de alhucemas. Sus ma~nas y sus brazos serán de ustedes gusten. cas taño.. C'Hards además un llenas.. ~ copas. Cuando se abrieron los batientes de la puerta posterior y ne. otra manzQTIlJ estoy co ntenta porq ue pronto podré ayudarlos a partir. 30 31 . Ueva recogid o hacia atrás el pelo nand? mesas. pende un candelero de entró dada Gulomar. qu e sujeta con una cinta de seda y un ca. sus manzanas y sus flo res.&ar en el claro de un bosquecillo. En el cielo raso del pequeño sal ón. sus manzanas y sus flo res. de co llares y ajorcas que o lras da mas de su co ndi- tices: ah! está n las cajitas laqueadas de c hina procedencia.'ia. ra al capncho de la moda. dejándose cémbalo os tenta el no mbre italia no de s u fabri cante inscrito admirar po r sus vis ita ntes que desde el pri mer mom en to ed- en carac ter~ dorados. y tres brazos al otro lado. pesina emperejilada para las fiestas de la vendimia en un año Tres copas en f ormo. sus delicados ademanes y seguros ges tos de mujer nob le y ri- sa dn de lo mUmo.s más finas maderas. y una pieza. las cua les encenderás para compartir conmigo" . y en seguida se responde : "De..!" Y 811C está las pared es al fo mbras y lapices de Ori ent e. de cortina articulada deslizable . Q uiero debajo de otros dos brazos del mismo. y piedras. qu ien le hablara en el Sina! a les personajes.

s ufrimos persecucio nes y despojos q ue no merecemos . nos . En se . contando ~ doña recibi ó a su ambo. y aan se les per. relato . mienza dicicndo doña Guiomar. vino y Guioma r la despiadada persecuc ión desatada en la regi ón ~e agua fresca . en la tarea de em preñar mujeres y desvirginar do nce.. crece cad~ ~ía dr éis re51.llas . ¿Hasta mo era de es perarse. " Terribles cosas están ocurriendo en estos días ~o­ tierras. y caerdn sin que cir de Roma donde el Sa nto Padre les ha otorgado su nad íe los persiga. otros parten sin des tino cierto.. impecab les . en tierra de do y otros oficios sin que nadie los moleste. g ~ ida doña Gu iom ar extrae de la có moda un libro. la composici ón y el texto no 32 33 . a que no da ba p unto de reposo . el papel de las hojas I lino igual que péta lo de ca rdo.nl~es yo me acordar! de mi pacto con J acob." qu ien el infame inq uisidor hizo acarrear la leña ra. redes.. que al fin murió machihembrado ~ ­ latos que me han hecho temblar de mied o y de co raj e. lo abre donde elJa sabe.a los que queden de amarillas.. la. y también de mi pacto con Abraham Inq uisició n. y no po- ame naza n las hogueras co n ince ndia r el reino . se fatiga el garrote ejec uta ndo a los no cnsua. QUie. ~s vece s h~ entrado y vuelto a salir la jovencita que los dejando caer David las palabras de su relato . y lee: .. se nos imputan crímenes jamás cometí- gara ñón ensotanado.. eje rcen el comer./. y acabo por consolarme leyendo las Antiguas ron para cruzar los Pirineos. y quienes perma nece mos oc ultamos nues tra fe co n ac- En todos aq uellos puebl os dejó s u maldita descendencia el los vergonzantes. Interru mpe Sara ocasionalme nte a su ma ndo liara de sus enemigos.. descorre las pe- Mogod orio por un desmadrado inqu isidor que la emprendi ó.. y luJrf memoria de la tierra:. F.. y la Igles ia se prec ipita Si D remed io en el peo r. se las arre gla . trayéndoles bocadillos. casas y animales. sadas cortinas de terciopelo y deja que se filtre la mortecina en pri me r lugar y sob re todo.otros como si personal prctecciénl) Sucede todo es to m ientras en Es paña huy~ran ~ln~e la espada. a qu ienes des pojó de dinero. co ntra los mis ~ vecin~.mIlKUD. a ence nde r el fuego y a presen ciar el 1 abiertas. que derroc hó en banquetes. vosotros blfu".de m(' acorda ré. Y perecer éis ante la intolerancia . yo no los desecha ré. cuándo ~ rá n tant as injusticias?. obhgá ndo~. retocado mi- nUl'insam entc a pincel con polvo de oro. que el sonido de una hoja que se mueva los mite celebrar sus ritos en magnificas sinagogas. aunque nadie los persiga. negras... borra. como us- ra-.ra quemar I Sara tiene en sus manos el libro que ha recibido como o b- sus pad res y al primogénito de l matrimonio . donde según el d icho de algunos viaj eros noticiosos. porque yo incorpora de inmediato a la relación de crimenes y ultrajes If'h ~ soy su Dios. luengas barbas y negras levitas.ni tiempo para o rearse 5Jqule. hr o de se is brazos y una caña grabado a fuego. Jehov á. cuando los saque de la tierra de Egipto a los ojos de de la peq ueña Raquel. en la portada rcbrilla el ca nde - sacrificio de aquellos infelices". y la tierra de vuestros enemigos 05 consumirá. pers~guird. Escrituras que his torian la vida de l pueblo de Israel". me pregunto.. Yo. estando ellos en los descréditos . un s ucedid o que Da~id pa m consumirlos lnvatidando mi pacto con e ítos. a Mah oma los sa rrace nos. due ño de un infatigable instrume~to. la hog uera va n unos . (¡Ni qué de. y as imismo agonizan mil es de condenados en los inmu ndos só tanos de la di' mI pacto con Isaa c. invocan los judíos a Jeho vá.. En esta misma habitación he escuchado re- aborrecido person aje. nes no fueron enviados ento nces a la hoguera. " una niña apenas -eflrma David-. o hallaron refugio en Venec!a. se . Doña Guiomar va a la ventana. ga lletas . a 1m naciones para ser su Dios.. David ha concluido su guidores de la ley de Mo isés. Tropezaran los unos con lo.'>tlr delante de vuestros enemigos. que es El dios transitan libremente por las calles portando caperuzas Libro. y desespero.: somos ahora extranjeros en cheras y puterías .r! en sus corazolles tal cobardía.. los JU.con mujer ajena en aje no lecho.al dos. Tal es e! caso . Pausadamente y en medi o de un comed ido silencio fue .. nacio nes. y ~uirdn como ante la espada . luz de la tarde a través de los encajes.. en equio de doña Guio mar: son de piel delgada de cabrito sus el colmo de la crueldad. Ames me acorda r éde ellos por el pacto contados con el ros tro encendido po r la rabia.. me angusno. Jua n de Meedoza en el nombre de aq uel nues tra propia tierra ... ni los abominare para recordarle un de talle olvidado. sus enemigos.

.. los invita~ se excusan . "Sin embargo . juntos deberán leerlo. dejando a las mujeres ocu- padas de sus cosas. será el capr ~ ubse rve y haga otro tanto". de los platos a la boea~ Y regresan cad. en voz al~. cina otra bandeja de galletas. b úsquenlo mañana después de que haya amarrado el tille advierte al posadero: " Este licor debe tomarse con mucho barco en los muelles. SI bebida. IMn de azúcar.án. pues a dondequiera que pe rm iso para ir al corral a hacer la ordeña vespertina: los ani - vayan hallarás que es cosa preciosa y rara. "Nos teman prcocu .. una palabra intencionada. y comparte bras. r construir co n ellos una imagen más o menos cierta de ue no pueden más.le co nfia-. pero co mo es le único que t.1 Una frase aquí. un ademán.les dice-. dos copas licoreras y una mar los encamina hasta la puerta de entrada por la vere~a d ~1 I.. Si nunca lo ha tomado. ya que l uidado. reunido que hayas a tus vecmos en end urecidas. pan. todas maneras.. y tensas las mamas. O cualquier otra co mensa les viajan sin descanso de los pocillos a las bandejas. ~Uévalo contigo .d tC lcnJ. desandando el camino. tienen las ubres congestionadas. Sobre la mesa han sido dispuestos ..podían ser más p ulcros. don Germ án le su . I ( '<'rm. "A mi mujcr le disgusta que hostería . "Me lo trae de Francia un antiguo amigo. será hasta entonces cuando pueda entregarJc:s.. uardarás Y cada sábado. Pero pronto alivia el mucha. De ape les que necesitan para emprender el vt3je . que aquello no ba sido una ~ncnda. so n recog idos por David mentalmente -COn much a di .l tI~ In revelarle a las claras su o rigen.. un te. poseedor IlOn Inmensa fortuna que iniciaron s us antepasados hace un 3S . hu . patrón de un de ve~der algunos muebles y animales ~ fin de hacer ~:. simplemente lln : humedece en el absintio -que de absintio se trata-. Pilar tra. una imprecación lanzada al aire como la. dos -les dice el posadero-e ya las mujeres nos esperan con pal a menen. bandejas con galletas. por temor a extraviarse.e de la ClI 11) de desagrado. El jueves los espero temprano.. escancia o res IU 'I. uno más. Benjamín pk "'11 un señor Bcrardi al que apenas conozco. A io lejos. era la mudanza. doña Ana rellena la jarra d e . y u~a j auría de pc~ hace muela con los desperdicios. " Buen trabajo va a tener Sara -plensa-. que procede de una región próxima a la suya. primero. Cuando niños porq ue serán ellos quienes más neces iten de la fe cuan.Il?. convertir en con los niños las enseñanzas que de él oble~gas. y lo agradecen. por lo que se lee sin fatiga. ' platosdpar. por lo pueden. el ~II un es plénd ido banquete.devotamente. durante seis personas. David conoce sobradamente la ~uicn decida. y la de los próximos días". Don Germán deposita sobre la mesa una Se ha hecho tarde y deben regresar al mesón. giere a David que vayan al despacho donde guarda algo me- jor. pocillos.. y nunca en demasía. cho del incómodo peso a las vacas.Los dos se dirigen a la oficina. David imita a su anfitrión como se lo ha pedí - y P El regreso lo hacen . Confíen en él igual que han confiado en mí. luego otro. do ña Ana ofrece el vinillo de sobremesa. lo succiona.." retes: desaparecieron ya los burreros del tinto. y asehasta divisa n la figura de don Germán erguida. dáselas a los queso toda esta leche . "Yo sólo administro este mes6n . Las fritureras parlotean mientras levantan s~ tende . en la penumbra de la tarde.a rrones.. ~omo tuyo.1 . kl lume -conflesa don Germ án-. y luego a las ca- No se te pase un día sin aprender algo del libro ..I enteras le ha hablado a David sobre él y de la familia de agua y para el vino. . Las manos de .ld. pues tiene que rescatarlos de la bruma del ajenjo- an tes de abandonar la mesa. creencias. che su marido insiste en que deben consumir toda la C?1~e l n . un vez a los pocil los para empezar de nuev o.. Doña Guio. 1" I1 que pudiera indicarle la clase de persona que es en reali - de és tas a lo s platos. ~ 11 vo. harca pesqucro que viaja a Burdeos. ante la entrada de la • ul&r el co ntenido de su copa.acita de porcelana que contiene un puñado de azúcar en te- jardín haciéndoles recomendaciones sobre la convemencl.le ruega doña Guiornar. da". ult.S certificados "gunos vecinos nuestros enloquecieron por abusar de él". hcnnosa botella de cristal cortado. Entre tus J'?pa5 lo males se quejan sordamente. En el pueblo de donde vengo. do esto baya terminado".. y una jarra de leche. Extrañ o y muy Mbil personaje es don Germ án.

par de siglos. (David se arre llana en el sillón disponiéndose a
escuchar, aho ra sí, lo que parece el princ ipio de una intere-
sa nte confesión. El posadero ha cambiado el tono críptico de
s u discu rso, animado por la be bida, seguramente, convírtíén-
dolo en un sin cero y llano decir). Al igual que quienes lo pre-
cedieron -continúa diciendo el bostetero-, el Berardi de aho- CUATRO
ra jamás ha gozado de l favor de los reyes . ni de s u simpatía.
Pero lo mismo que aquéllos. en mú de una ocasión ha ende -
rezado las finanzas del reino, maltrechas a causa de tanta
aventura inútil . campañas y guerras, caprichos cortesanos y
estúpidos dispendios de la realeza. Los moros so n co mbati-
dos, ex p ulsados . y yo me pregunto: ¿Q uiénes harán las nue-
vas construcc iones si los mis hábiles alarifes y can teros se
van con ellos? Canteros y alarife s de verdad, no como esos
P ARE<7 EN los muelles una plaza de feria a donde huble-
ran Sido co nvocados todos los hab itantes de Sevilla
aun aqu éllos que sólo se enc uentra n de paso. Sobre I~
banquetas de l ma lecón, f rente a los carcomidos flancos de las
impostores que se nos quedan inca paces de man eja r digna -
mente el cordel y la plomada. qu e es lo más elemental de l ofi- ~aves recién a~badas, opc: ra~ improvisadas almonedas; pu-
cio por ellos tan mal servido. ¡Y los jud'os!, los infelices ju - Jan los comercia ntes locales d isp utándose artíc ulos de s u inte -
díos que son obligados a ce rrar sus comercios. que se llevan rés; se dan maña los merca de res para alzar las posturas hasta
el dinero y nos dejan sin orfebres ni cera mis las. si n médi cos eJ punto de s u co nveniencia, y de tal s uerte, en med io de fe-
ni esc riba nos, sin orfebres ni plateros.." nome nal barullo. van ca mbiando de dueño me rcancías y dine-
David pensó q ue a lo anterior seguirla la revelación que ~. Entre tanto, .Ios mozos de cuerda bajan a los so llados y as-
él estaba esperando. Pero s ucedió entonces que Sara y duña cíenden a C';"blerta ~rga ndo sobre sus amplias espaldas
Ana entraron al despacho con el pretexto de dar las buenas pesados bamles y cajas. sacos vol uminosos. herramientas,
noches. Excusa la primera a su hija por haberse retirado sin apcros de .labra~ y muebles de maderas finísimas de lejana
avisa r ("es que no q uiso interrumpir", explica); Sara le re- procedencia; maniob ras que ejecutan bajo la severa vigilancia
cuerda a s u marido la cita q ue tienen para la mañana siguien- de fe~ capataces, e;sto rbado s u fatigoso trajinar por el gru.
te. y don Ge rmá n propon e rean uda r la charla en la primera po de Indigentes y cunosos co ngre gados al pie de la escaleri-
oportunidad. "Va a tener que recordarme dónde nos qued a- lla con la esperanza de ob tener un puñado de granos del saco
mos". le pide a David... De nuevo y po r último. el agradeci- despanzurrado a propós ito, algó n objeto expulsado de las caja
miento y los elogios para los anfitriones . " No ha sido nada". que se estrella co ntra el suelo. percances éstos p remed itados
dice la m uje r, "Siempre que lo deseen", ofrece el marido ; y por los ~libadores y con dedica toria para s us hijos que están
así se des piden co mo huen os, viejos amigos. prometiéndose allá abajo. Se arremolina n los vianda ntes en tomo a las fon-
q ue vo lverían a reunirse. das ~onde se sirven frutas de sa rtén, atendidas por mujeres
hombles de mala lengua y peor empaque. resecas, sucias.
desdentadas. Ambulantes vendedores de mazapanes. a lfeñi-
ques. nueces y turrones. acosan a los transeúntes clavándoles
los bo~ de sus cestas en las costillas y 'amos. Un ciego de
deshabitadas cuencas - juglar ignorante al que nadie hace ca -
so- rasguea torpe men te e l laúd y se des gañita ca nta ndo s uce -

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sos que nunca ocurrieron. Al lá están los vola tineros de holga- nuevos nom bres. (Estas últimas, desconcertantes palabras, las
do jubó n rojo y gorro de pun ta, parándose de man os, arroj án- pronunció el ca pitá n despreocupadamen te. po r lo que David
d~ pe lotas y palos , teas ence nd idas, aros y platos en desl u- no les dio importancia ). Ya habrán notado que la urca es bas-
cidos j uegos de habilidad, mientras sus pe rros amaestrados tante amplia y puede acomodar en las bodegas todas sus per-
-que visten igua les atuendos- ma rchan en fila como soldad i- tenencias". Aq uí, David lo ataja para hacer el inventario de
tos al son del ta mbo ril que tañe el amo, erguidos sobre las pa- s us cosas: animales y canelas, herramientas de varios oficios,
las traseras. Una multitud ba reun ido en tomo suyo el curan- instrume ntos de labranza, trastes de cocina, muebles, obje tos
dero, cuyas ra íces y hierbas milagrosas alivian toda clase de de uso persoeal.; " El barco puede transportar lodo eso y algo
males (s in olvidar la fabu losa ma ndrágora, capaz de atiesar el más -explica el capilán-; la cuestión es : ¿va le la pena cargar
menguado ins trumento al más disminuido de los hombres , cosas que no van a servirles en el lugar de su destino? Yo
devotvíén dote perdi dos arrestos qu e le pe rmi tirán gozarse de pienso q ue sería mejo r deshacerse de ellas y obtener un poco
nUevo con d iez mujeres difere ntes en una sola noch e); poma- de dinero a ca mbio, en vez de arriesgarse a darlas por nada
das contra verrugas y callos o frece, untos pan los sabañones más tarde. ¿Acaso no es preferible sustituir algunos animales
de l invierno y granos de la estación, mazos de cartass, de esas por anima les y plan tas que no ballanin en aquellas tierras?
que usan los g itanos para decir la buena ventura, jabones de ¿Para qué llevar todo un reba ño, si co n dos o tres pies de cría
I~lia, a m uletos , escencias de Oriente pan traer de regreso al les bas ta? .. En fin, que so n muchas las preguntas y pocas las
bien amado. Se aparta la ge nte para dejarle el paso al loco de resp ues tas q ue para ellas tengo. Pe ro ustedes me ha n dic ho
la co rnamusa, qu e vie ne seguido por el loco del tambor. reso- que se hospedan en el mesón de El Refugio y siendo así, ha -
pla el primero en la boquilla mientras le aca ricia el v ientre a brán conocido a don Germán. El ha viajado a los Nuevos Rei-
su instrument o, y el o tro aporrea el parc he co n furia y si n nos y se guro los aco nsejará si se lo piden".
COncierto. A lo lejos atruenan las notas de una banda m ilitar. Al despedirse, don Ramó n les recuerda que la partida será
David y los suyos son arrastrados por la turbamulta. q ue el martes, sin falta; "y el lunes I más tardar, toda la mudanza
finalmente los a rroja frente al barco en q ue habrán de viajar, deberá estar a bordo . M enos los animales, que s ubirá n a últi·
se trata de una urca bermosa , recién facturada. amplia entre ma hora ..... Nuevos ac tores oc upan el escenario al dec lina r la
las bordas, de buen ca lado, pesada. de tres palos y flama nte larde y a medida que se aproxima la noche: dea mbulan ahora
velame n; s us flancos se ad ivina n fue rtes bajo la pintura, lim- por el malecón des ha rrapados so licitadores de empleo, ma -
pios de ca raco les y algas como limpios están de musgo las reantes de viajes imagi narios que se ofrece n para dese mpeñar
ve rgas y los co rdajes . No ostentan aún S\L~ anclas y herrajes el las más innobles tareas co n tal de verse em barca dos; regresan
~erdín que co n orgullo exhiben otras naves . La ausencia de tamba jeantes a s us pocilgas los envilecidos trasegado res de
Inútiles adornos y mascarón historiado aumenta s u d ignidad. tinto y ag uardien te; agazapados en las so mbras de portones y
Sólo el no mbre en ambos lad os de la proa : Doña Guiomar... columnas esLán los malean tes al acecho; peq ueños gru pos de
~n el castillo de po pa los recibe el capitán, un hombre de 00- jóvenes marin os recién arribad os juegan y se embroman en tre
hda estructura, med iana edad. de tez oscurecida por el sol, la ellos ; hacen la corte de p uro fingimie nto a las mujeres de pú-
sal yel viento . Su alborotado pelo casta ño y su barba rojiza le blica utilidad que empezaron temprano a itinera r las aceras,
dan un aire de profeta en reposo; es necesario acercarse para ellas frescas, olorosas a jabón y esencias, aq uéllos de man os
advertir el ve rde de s us ojos y las profundas arrugas de s u prestas a hundirse si n recato en el pri mer nalgatorio q ue se les
ros tro ... " Pues bien -Jes djce-, es te es el barco y conmigo ha - ponga a modo... Más allá dc los muelles las calles se van que-
rán la travesía. Me llamo Ra món A1varad o y sus nombres ac - dando desierta.'> . Sara toma la mano de David y estrecha a
tuales no me interesa n; cuando vay amos a partir me da rán s us Benjamín co ntra su cuerpo. Des pués de la cha rla co n el capi -

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tán, los tres sienten que se acerca, ahora sí. la hora d~ ~m· fren en el trabajo para curarse de la soledad "c., El hombre ha-
prende r el viaje. Y se llenan de una esperanzada angustia rm- bía sacado la botella de ajenjo y ambos se entretenían de nue-
posible de describir. ....0 paladeando el delicioso licor. " So n muchos los necios y no
pocas las conscjas que hab lan de fabulosas riquezas en cspera
de se r tomadas por el primero que llegue . Esto no es cierto en
" El nombre de Bcrardi es un invento que yo mismo me abso luto; lo que hay de valor les está reservado a los señores
hice -conñcsa el posadcro-; y tengo otras invenciones que al- de espada, a los de sotana, y a final de cuentas viene a servir
gún día les contaré. La verdad es. que quien a ustedes protege, pa ra cubri r los excesos de una corte inútil y dispendiosa" .
a mí me emplea. Cierto es también que estuve más de una vez Ya David había oído hablar de lodo eso, y así se lo hizo sa-
al airo lado del océan o, por encargo del marido de doña ~r a don Germán. También le dijo que no era sólo es peranza,
Gulomar co nd uciendo en cada ocasi ón a una docena de fa- SIRO la absoluta certeza de llevar a buen término su empresa la
milias que fueron a esta blecerse e n tierras del Nue vo R.eino que jos acompañaba. "M ira que yo enviar éa l dngel mio ~e l e
de León: doscientas leguas por lado entregadas a don ~IS de guk, y guarde en el viaje, hasta introducirte en el pa ís que l e
Ca rvaja l por ca pitulaci ón de Felipe Il, con el comp~m1SO de M preparado", reci tó David. A lo que respondió don Germ án:
pacifica rlas, pobl ar las y ganar para la fe a los salvajes de la "R everencía to y escucha su mz,: por ningún Ci1SO /o menospre-
región, que para ento nces hablan cobrado fama como profa- cíes porque si hoces algan mal; no le /o pasar á; y en t Ise halla
nadores de vasos y orna mentos, por derribar templos y arra - el nombre mio"... De tal manera , sin que mediara una confesión
sar pueblos enteros". expresa , los hombres se reconocieron mutuamente com o fieles
Igual q ue doña G uiomar y el capi tán d~ s u barco, don obse rva ntes de la ley de Moisés. David le confié entonces a
Ge rmá n insistió en la co n....eniencia de reducir la mudanza a do n Germá n sus temores de que no pudieran cumplir con los
lo es trictamente necesario. " Yo podría -sugirió-, si ustedes requerimientos exigidos para partirse. a lo que el posadero le
me lo perm iten. ayuda rles a vend er algunas cosas y ad9~i~r respondió, tranquilu..ándolo: "Contra lo que las leyes previenen.
o tras" . Dav id est uvo de acuerdo y confiando en el buen JUICIO '1 por gracia del rey para don Luis, los emigrantes destinados a
del mesonero, así como en su habil idad para los negoc ios, de- pob lar su gobernación no están obligados a demostrar que son
jó el asunto en sus manos... La mesa fue se rvida como el día cristianos viejos".
anterio r, y los se is disfrutaron la colación mientras charlaban. Las mujeres por su parte, resolvieron el mism o asunto sin
Co ncluida la merienda, Benjamín fue al corral para hacer la rodeos, d irectamente. Doña Ana preguntó a Sara si guardaba
o rdeña: se metieron las mujeres en la cocina, y rasaron al I ~ ley de Moisés y al responder ésta afirmat ivame nte, agre -
des pacho David y el posadero para reanudar la plática q ue te- Kando q ue todos los suyos lo hacían, la incipiente amistad en .
nían pend iente. . . rrc am bas se hizo más franca y estrecha. "Ta mbién nosotros
" La vida no es fácil en aquellos lugares -empezó d lcl~n­ habre mos de marchar - le dijo la mujer de don Germa n-, aun-
do don Germán- , pero aquí también ha dejado de se rlo, SI es l4uc lo haremos en el último viaje con la partida que debe
que alguna vez lo fue . Sin embargo ustedes van llenos de es- co mple tar el número de cie nto veinte vec inos . El Señor q ule-
peraR7.a, co mo todos los que se march~n, y eso ra es algo ; en
Es paña hasta la c.s pcran.,-.a hemos perdido. Yo pienso.que co n
rd que si no j untos, po r lo menos nos hallemos cerca unos de
nlro!.·' .
una poca de su erte hallarán la tranquilidad que necesitan pard
emp render una v ida nuev a. Lo importante es que no descspe-
ren si les parece al principio que carecen d~ tod~; pronto des - Cuando Da v id y el mu chacho despertaron por la mañana,
cubrirá n que pueden vivir con menos de lo que llenen . Y co n- "'¡Hilya es taba colocando unos quesos nuevos en los ;r.ar'AlS

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ce- cina y pescado seco. don Lorenzo SU<1rez de Mendoza . Da- vid tenía que ir con don Ge nnán a buscar co mpradores y.. en deshacerse de animales y objetos que pensaban s us tituir por objetos .de doña Ana y Pila r.que Benjamín le había tejido co n cañas de ca rrizo recogidas durante el camino.. se encuentran trarse co n el posadero. Ge rmá n... En se guida entregó a Da- vid un roll o de papeles c uidadosamente atado co a una cinta. David había gas. Luis de C(U\llQja~ F vino en esta flot a para gobernar el Nuevo Reino tk Udn. recer ía persona que mejor podrd ayudar en esto. adq uirir 10 necesario una vez liquidado lo supér- E Iluo.. y no debe n preocuparse. es a mi pa... así como la harina al precIo del comercio para hacer los panes. quien se mos tró admirada por el buen uso que había n hec ho de su tiempo . galle tas y almojá banas . En un cubo de mad era ten ía la lec he cua- jada que una vez seca. Un peq ueño barril y cinco. Pronto se van a dar cuenta de los vastos y liberales beneficios que el rey ha otorgado a don Luis en pago de los servicios por él prestados a la corona. tado la may or parte del miércoles. La pre- paració n del matalotaje estaba a cargo de Sara que co n el au- xlOO. y al- beando de limpios es taban los lien zos y sacos de tela donde CINCO gua rda rían las provision es de boca.. y como muestra de la gran es tima en que por allá se le tiene.Aquf van lodos los documentos que necesitan para partir - les dijo-. que es tratarlos de paz Ypor vería indinado a 42 43 . Benj a- mfn había construido una jaula pana los pollos y las gallinas que adquirirían un día antes de partir. animales y herramientas útiles . panes. S JUEVES Y como lo tenían co nve nido. Los preparativos de l viaje se habían otra vez en la casa de doña Guioma r. vay a lee rles 13 parte respectiva del info rme que el virrey do n Martín Enriquez rindió a su sucesor. porque co- mo se ha criado ensre estos índios y sabe sus auradas y sali- das Y conoce a los mds cabezas tú ellos y ellos a I~ linte con esto andado mucha camino especial en lo que con ellm se ha de procurar. de se r posible. tenía casi cumplida su tarea . pellejos espe- raba n para recibir el vino que comprarían a última hora. acompa6ado por don inicia do . Ya doñ~ Ana le ~aMa ofrecido s u cocina y el horno . De todo ello infor- maron a d oña Gui omar. cuando tambié n llena- rían el barril y los odres con vino nuevo. conde de la Corui\a. le serviría para hacer las almoj ábanas que eran parte del bastime nto de galletas y queso. por lo que rápida men te tomó s u desayuno y fue a en con . .

dro. sobre lodo brinda ban don Ge rmá n y s u familia. Pedro. veía con profunda pena la re. so .. el de Sara es María .. UNo van a encontrar en aquellas tierras. sino una gracia de Dios otorgada a su marido por co nd ucto El capitán Alvarado ya los esperaba . Sob re la mesita que del monarca. ambos fueron a 44 45 . y de am la s u contenido. jeros a observar. Guioma r. crucifijos. desde hace tiem po rn dicado en la ro UD día habn1. A servante de la ley de Moisés. fo rmó detalladament e al capitán sobre los arreglos que ten ían Vinieron luego los co nsejos y recomendaciones: volverse adelan tados para el viaj e. de kl cual yo me encargo. que sufriera tribulaciones y lo ellos verán. cada paso les auguraba 10 mejor. En dieran las cosas a derechas. Nada la bacía o rden -dijo. "Todo está.: Doña Guioma r pensaba q ue la capitulación concedida a don Luis no era un favor del rey. seguramente con el mismo as un- lamente. se prestaban a sospec has . que es el apellido de doña Gu iomar. Un cordado al paso dc los siglos por la descendencia de l éxodo. Como una impo. por lo que les sed " Co nque de bo llamarte Juan ahora -le dijo don Ge nn án más fácil y gra ta la práct ica de nuest ra religión ". sino que los hace parte de su familia". e hizo un minucioso in- en los momentos de indecisión o de angustia. _ escapularios y sa ntos óleos -les advirtió-. Me parece mu y bien porque sus ante riores nombres. todo excepto los a nima les.. qu ien sin d uda estaría orgulloso de que lleve n sa y en tonces. examinó con c uidado presentaba la tierra prometida a los hijos de Israel . no estuvieran allí co n sus cosas. Guiomar que no siempre le suce.. correré para ponerme a s u su nomb re". Pe. geneioso Obsequio que deben ag radecer. co n eno rme gozo. lado y ayudarlo en s u empresa". elevar a Dios.. "Taí es la razón de que no esté yo con y Benjamín se llemaré. Tin lo tom é de un pariente. Do n Ramó n se most ró nos y guardar el sé ptimo día que es la fiesta del Sc oor. Ritos y ceremonias que doña apres uro la despedida recomendándoles que el lunes tempra- Guiomar guardaba con el ma yor ce lo. de la inapreciab le ay uda que les todos los días a Dios -el único Dios verdad ero-. trimonio y s u hija jovencita. en Juu:rr lo mismo.y estoy seguro de que no habTi objeciones ni ten- más feliz que ver partirse a lodos aquellos afortunados que dre mos co ntratiempos a la bora del reg istro en la Casa de Co n- con su auxilio Iogn. y segura estaba de que el nombre de s u ma rido sería re. en obligación que ella ten ía de ayudar a poblarla. María y Pe- ción.. s u alucinada la co nfianza y el aprecio que les tiene. No sólo les está regalan- mujer lo aceptaba como un mandato divi no . Crefa también que aquel inmenso territorio re. ¡Núñcz.. adem!s!. barco y béganle entrega de los papeles y ce rtificacio nes . David. Al igual que lo había hecho con s u benefactora. Nueva España. sición del Altísimo que estaba dispuesta a cum plir co n emo. abrumaran los trabajos. que caminó con ellos basta la reja de la ent rada .. en adelante. co n el cual demuestra Lo que Carvajal ten(a por fenomenal aventura. lenta enfrente extendió los documentos. de abandonar las cosas de burlería que profe. cuando J uan le hubo co ntado lo ocurrido-. A cllo atribuía dolU.s.ban s ustraerse al infierno de la lnquísi. y finalmente manifestó su acuerdo.. y que enseñó a los via.esto m4J qw lJ beberles la sangre. sus ora ciones. por para proceder a es tibarlas en ot espacio que les ten ía reserva - fo rtuna. como es la obligación de toda b uena es posa.91á con el ca pitán del buena.. co rtésmente el patrón de la urca ter y los Salmos Penitenciales. tratacié n. to que los llevaba a ellos. Ju an in- cionado alborozo. ron a despedirse co n palabras de agradecimiento pa ra doña La mujer de Carvajal les confesó que siendo clla fiel ob . Des pués de co me r. "Vayan ab. y promctía rogar a Dios que nuencia de don Luis a guardar su religión como la única y los acompañara en el viaje. aunq ue herm osos. evi tar co mplacido y co mo en ese moment o s ubían al barco un ma- los alimentos que prohibe la ley de MOM . ve ntario de las tareas por realizar. oo. El Núócz quc usa- él-les d ijo-. ~ valt yo siempre ck t I Y Era apenas la media mañana cuando los viajeros empeza- creo quL ocertana V. y no rezar otra cosa que el Páter Nos. que tu nombre es Juan. do s u nombre. hacer los ayu. si niestros portadores de hábitos y so tanas. As í que J uan.

. Por eso no dejaban de recordar. a menudo es quien vive de acuerdo con ella durante los meses que tardara la primera cosecha. sino como provisión de boca que los mantendría vivos ley de Moisés. casi en los huesos.. la van a convertirse en grandes amigos. "Es que hemos vivido tan apartados nar ese día . -dijo María como bablando con ella misma-. ley de Moisés. MAs sabio que quien conoce la viaje. como se espera siempre que lo haga el mejor de los ble timbre de voz. salmos y ritos. y del que tanto hemos aprendido. pero observando fielmente sus precep- tes". habfan c:scuchado queremos. don Diego kia del libro y explicaba segui- rabinos. En eso se hallaban cuando llamó a la puerta un hcm. el vi. nuestro amigo. don Diego: "Es que lodo es tan bello. conocedor como pocos del Pentateu .la ciudad para adelantar algunos tratos con los mercaderes de "No deben hace r mucho caso de lo que acaban dc escuchar. "Un verdadero sabio punte de vista poético.de tener co. ya no para el do n GennAn.. erudita y muy del judfo perfecto. mo compañero de viaje a este hombre sabio al que mucho Nunca Juan y María. Y como los posaderos les habían hecho la invita. harina. Y menos Pedro. dijo que por lo menos durante el estaba termínedc mucho antes de que el sol empezara a decli. y la suya le fue entrega- huérfano de carnes... entre salmos y rezos. de ofICio apotecario. son sólo las palabras que un exceso de afecto le ha dictado a llas. lagos. bella y magistralmente reali7Mla desdc el Diego de Morales. que lo había escrito un familiar suyo en la Nueva Espada. podría decirse. hicieron varias copias para ser distnbuidas en algunas comu- bre de edad mediana. travesta.. taba con romances y canciones compuestas en alabanza de la co . iba a la ciudad de Mfxico. asegurando la compra de semi. e hislOria sagrada".. oraciones. con el rostro ligeramente encendido por los ha. la Alhóndiga del Comercio. María no pudo contener las l1grimas y dejó su asiento para volver con el candelero de siete velas que como si por ello estuviera obligada a dlscelparse. Y así fueron pa. y seguro de que en ese tiempo bras. Allí estaban todos fiado cuyas pastas de fina piel. Dijo llamarse del Deuteronomio... viaje podrían ayudarse. Juan pensaba en lo escasamente provistos damente cada texto. Desde que d icidieron viajar a la Nueva España. Aturdido e incómodo por los repetidos elogios bro. y nosotros somos tan " So n ustedes afortunados -dijo don Germán. ignorantes. En efecto. Con una dicdón muy clara y un agrada- humilde. Apenas se veían las caras cuando doña Ana ojos de los presentes. asombrosamente nidades judías de los Nuevos Reinos. un tanlo gastadas por el uso. granos y otras mercaocl'as. Bien podía dCCÍJse que era UD precioso manual de todo ello habLódon Diego con palabra fácil. pues él Todo lo que se hablan propuesto concluir para el viernes.. lectura que Diego de Morales hiciera de aquel maravilloso li- mos de él". las mujeres simulando que bordaban y los lo hacían parecer mAs antiguo de lo que realmente era..... Emocionados y llenos de unción escu- que ellos estaban de aquellos conocimientos. chaban todos las palabras del farmacéutico. vestido de negro. Dijo hombres con las manos sobre el regazo absortos en sus ora. que se comple- -afinnó don GenMD-. Diez que alguien explicara su propia religión con tan bellas pala - semanas van a estar juntos.. con ropas limpias.. El manuscrito era una interpretación en verso se procuró una silla y se sumó a la celebración. El mismo gía a Venecia. le dijo a colocó sobre la mesa. Como nosotros ya lo so. así como del religioso. Y se congratulaban de poder tenerlo con ellos durante la del hostelero. y somos tan ignorantes. proponérselo en la imagen misma de un erudito rabino I los bía obscurecido. Don Diego celebró la feliz coincidencia de que fueran a viajar juntos y aunque DO llevaban el mismo destino.. dulce. Oyéndolo.. se ciones. al que da por el propio autor que estaba de paso en España y se diri- don Germán hizo pasar y presenté a sus invitados. corriendo sjem - ción de celebrar con ellos la fteSla del sábado. rápidamente pre de un lugar pan otro.. conociéndola apenas. respetamos. hicieron los arreglos en su aposento y el aseo de sus personas Don Diego tenía con él un libro excelentememe caligra- y se trasladaron a la casa de la entrada.s itante se volvió a Juan y los suyos para decirles: muchas veces dudaron y hasta llegaron a pensar que podrían 46 47 .... convertido sin sando las horas sin que nadie pareciera percatarse de que ha .

y presentó a su fam ilia: s u vivirás. te multiplicards y serás bendecido en la tre"a en ~u­ nombre era Ant on io. asegurándose de que no hub iera viaJeros.. Comprendieron entonces la eJ?0C16n llama ba la jovencita . Ustedes han sido los rrec tamente. y esto lo hacía se ntirse ex tra ño. se alegro de que hub ieran resuelto s us cosas si n la la marineria.r barco.y ~ por sus ca. al ca pitán Alvarado..~ y justo gobernador que estaba destinado a fundar una nueva dal ~pe Y Pedro cami naron por el muelle y se se ntaron luego a nación para el pueblo de Israel. Elle dijo que trabajaba co n sus padres en el ca m - po. los invilÓ a s ubir. los dos hom bres se d ieron a la tarea de ir s ubiendo las cajas.. "Si necesitaban ayuda ~n las carretas -:- les dijo-. El hombre se presentó. y le gustaba . cuando iha n de gritaba el maestre las órdenes que caía. a don Germán y su Iami .. además de la carga. El capitán se veía satisfecho. y el trabajo de ellos consísürta solamente en ponerla a bordo. y aho ra a don Diego de Mora. y Guadalupe se ya posesWn enrrasj. al matrimonio y su hija que el jueves habían vist o subir al minos. procedente de animales unas dos o tres horas pasada la media noc he.estar co metiendo una terrible equivocación. Co n el much acho ayudándoles. pfdansela a mi segundo. Hasta q ue se ace rcó los amigos y familiares que habían optado por cruzar los Piri. y don Ram ón le respondió: " Ayer se trabajó todo el filtraciones. y amas al Señor. mover las velas y garruchas. Con u~ ademán que a la Pídanle a Dios que tengamos una feliz travesía. ti- rrecta. Sudoroso co mo estaba previsto. Yo debo rr ahora a cum plir unas diligencias" .. haciendo toda clase de labores. Les recordó que la partida en al día sig uic nte. presc~wnes estatutos. b ultos y o tros obje tos de la 48 49 . Antonio pregunté por los ot ros cada machihembramiento.. Mientras los mayores hacían la carga. El ca~itán y~ estaba de pie so las con una muchacha. Así transcurrió la madana. Ella le co ntó que era pastora y extrañaba s us cabras y el monte. y evitó que sig uieran luchando contra la escalera en cada as - lia. tocarlo:. y además casi siempre or- Antes del alba llegaron al muelle Juan.. ñ~~o po r no ver a nadie más. tu Dios. C uando aquéllos hub ieron term inado. rros . de doña Guiomar cuan do les hablaba de la tarea que Dios ha.. vez era saludo . tSi escucw el precepto tkl Señor. se ofrecieron para ayudar a los recién llegad os y Antonio bía puesto en las manos de don Luis de Carvajal el valeroso ace ptó co n gusto. y en caso necesario aplicar la estopa y la brea ~­ día para poner sus mudanzas a bo rdo. tu Dios. que transportaba. sin toldo.. Todos los bronces brillaban y relucían los hie . Un y todo en.les .. Pe~ o peració n aprend ieron de inmed iato.. palos Y gu. actividad en el barco c:uya tnpulación no se da~ cosq uilleo le recorría el cuerpo cuando ella se acercaba basta punto de reposo en su tarea de revisar las cuerdas. Les explicó q ue serian sus hombres q uienes bajaran la ~rga a la cubie~ i~~erior. Pedro y don Ger. Estaban tenninando de desarmar la segunda carreta no tuvieron ninguna duda de que habían hecho la elección co. .n ~mo latig~ sobre salida. puhan y pro. prescribo hay. que les facilitó el trabajo hab iendo conocido a doña Guiomar. cuya neos parecían hallarse bien al otro lado de la frontera. el de su mujer Isabel.. cuando apareció un carromato de cuatro ruedas. Después de todo. Pcdro nunca hab ía cha rlado a máa que insislID en acompañarles. platicar. y mañana sólo cargaremos los anima les.. de ñaba las cabras y las vac as . baban sus Instrumentos bajo la lela del tabernáculo. Desde el castillo de proa co n quien se toparon a la entrada de l muelle... El ca pitán. G U3. el mae:"tre y les e~ñó el funcionamiento de una po lca. y guardas sw nwndatos. Extra- los so llados donde era su obligación examinar cada juntura. ya ceoso. por lo que debían presentarse con sus y fatigado apareció en la cubierta el calafate. que yo te rado por una sola mula. El piloto y el navegante limpiaban.. úllimos en hacerl o. donde quedaría estibada. menas. ayuda de él. mudanza para ponerlos sobre la cubierta.

Los paisa- nos que transitan por las riberas se detienen para enviar un sa- ludo a los del barco. A las salvas disparadas por los cañones de la urca responden los cañones de tierra.. entre ellos tán don Germán y el muchacho que cuida de Jos ani- males en el corral del mesón. hay lágrimas en los rostros de quienes parten y de los que se quedan. Los encargados de inspeccionar el barco y revisar la documentación de los pasajeros hace rato que se fueron. Unas manos se agitan en el atracadero y otras manos respon- den desde la cubierta. Hermosos y vastos campos cultivados se extienden a uno y otro lado del no. en lo alto de los palos flamean las banderas e insignias de reglamento. la tripulación ha tomado sus puestos y los viajeros K mantienen. Mal avisados por su instinto llegan con retraso los monjes y curas colectores de limosnas para hospitales y cofradías. SEIS p¿ DADOS en la borda observan los viajeros a sus pa - rientes y amigos que han ido a despedirlos. Con la habilidad de un mono trepa basta la cofa del palo mayor el vigía. En su casa. Pilar y doña Ana I ruegan a Dios que cuide a los viajeros. y unos instantes nW larde desaparece la Giralda. mien- tras con la otra sujeta a su perro que ha venido a asomarse por la borda. Con un suave balanceo va apalÚndose el barco de los mue- lles para ir a colocarse en el centro de la mansa corriente. la escalerilla fue levantada y dos miembros de la tripulación alzaron las anclas. Primero deja de verse la TolTC del Oro. que debe revisar la obencadura. en la chepa del ñmé n y 51 . que los haga llegar con bien a su destino. Pedro levanta y agita una mano. distancia para no estorbar las maniobras..

los pasajeros ya se vado a tomar el últi mo puesto . el re- co mu nió n y cédulas de confesión. la urca . mientras unos marineros hacen correr las po leas . pe rm isos reales. con sus mist eriosos instru - transparente casi . Hasta el mis - a una gigantesca naranja encendida. y co nfiable. Los primeros ~n documen. empezaban a es tablecer las reglas que estarían marinos. se ex . que formaban pequeños gru - empleados y los ponen en su sitio al lado de los caftanes. ingra ta la travesta . enorme. de la armada bajo cuya protección y resguardo harian la tra. las rutinas y tareas. su maes tre. ~h­ el piloto y dos miembros más de la trip ulación que integraban ran y atan las cuerdas. sin que po r ello deja ran de ser considerados fieles partido se iniciaron los movi mientos y ~mob~ q ue culmi. «du~ de pesada po r el hum or de las bes tias y de ellos mismos. pendiente del curso d. boyante. buen tiempo. de la atmósfera tos. ocupaban p uestos impo rtantes en mis mo destino : la Nueva Españ a. seg ún las cuales podían recurrir a la simulación con tal de so - vesfa. se~eJante dfan el objeto de cada uno de sus movimientos. para tam bién disfrutar de s u rancho. que cada maña na eran arrojados al ma r. la mar cal ma y las leves brisas que acompaña- 7. cbar a Diego de Morales.junto a los navegantes es~ el maestre. precedidas por tres ba rcos pensas valederas para los malos tiempos co mo el que corría. y en su lugar empezó a su rgir el sol. naron co n la formación de la flota .. y cedía con faci~ idad a la acometJ~ de las mentos de navegación qu e al principio les parecieron trebejos proall . Los en tera ba de las d is -! nueve sa lvas de rigor y las naves. con lodo y la persecución tiende el permiso para hacerse a la mar . De rarios y prohibiciones. enderezaron proas hacia occide nte. pas sobre la cu b ierta. hacían que p arecieran los días más largos y el 52 53 . ~da pe ro la noche. En el pe . había familias bie n acomodadas de judíos En Cádiz. obse rvado res de la ley de M oisés . de bucn gobierno. o tros limpian los botafuegos recié n la primera mesa. rala. Sin que Guadalupe pasean por la cubierta observando el ajetreo de los lo si ntiera n. registro de carga y pasajero. ho- dro. drivio . La bruma era ~Ja. de que eran objeto. ban sus esteras donde mal dormían cada noc he. platican junto a uno de los bot~.. No tardó en desaparecer ~l li.contraba n. tabla!". Pedro y lletas y el vino. teriosc tabernáculo del timonel. de inmediato atend ido por el capitán. ~ segundos mspecc jcnan lente de las inm undicias y los desechos ac umu lados duran le la embarcación. El Doña GUW1PUJr fue Il~­ Al cabo de las primeras tres se manas. El marinero dijo que parecían estar navegan~ en ~n lag~ SUI. con una tripulación expenmentada queño es pacio que habían hec ho suyo bajo uno de los boles. había n acos tumbrado al trajin ar de la marinería y compren- toral. las ga- ya se conocían. y habténdose comproba. facilidad les hab laba del Pentateuco que de las artes de l Cua- do ni personas impedidas de viaja r a los Nuevos Remos. el sabio apoteeario que co n igual do que la carga iba bien documentada. las a". van de la ma no de sus padres.. que cieron apa recer los envoltorios de carne seca. Relataba có mo en España. y o tros. ~ poco de ha~r brevivir.. a la sombra de las velas y los botes. obligados a obse rvar durante el viaje. hi- Isabel y María no tarda n en hacer amistad y los hom b res. U~ de hechicería. La artillería. el pan. los pasajeros abandona- la última visita por parte de los o ficiales de la Casa de Co nt ra. bir a cubierta escapando de los malos olores. todo pasa por la revisión.>.0••• A la hora de comer se escuchó el repetido gnlo de ITa. el barco es sometido a An tes de que despuntara el alba.?~ de man~. c uyo propósito " fa el de hacer me nos los so llados sube el ruido de los animales. ban a la flota.. Uegado a Sanlúcar de Barrameda. enrollaban en tación de Sevilla. Unos niños se han puesto a juga r co n el perro de Pe. a la que hallan suficiente de velas. que no habCa. la pólvora y las Juan y Antonio se sentaban d urante horas enteras para escu- munícíones. pequeñísimas. la urca se unió a tres barcos que llevaban el que fingié ndose cristianos. las o las se nzaban y morían moas .. Atronaron el puerto las el gobierno y la administración civ il.e bla. Los viajeros. dejaron de constitu ir un enigma para ellos. que suben aco mpañados por ~I co ma nda nte ellas s us pertene ncias de uso cotidiano y se apresu raban a su- dc la flota y el artillero mayor. más pequeños.

fue Pedro con la un dfa-. Pedro. hab ía abandonado la formación para enfilar hacia el noroeste. y co n Juan y Maña caminando a q ue jamás había conocido a una huérfana. taba a punto de concluir. había visto a una muchacha quedarse huérfana. se hao ido Iban por la sexta seman a cua ndo los alimentos empezaron los barcos. las ganelas estaban petriñca. y no lo seré para Juan y Maria". aunque ya casi era mediodía. sin prisas.tedio más penoso de soportar. co bijas. Nunca fui noticia de que el padre de Lupe estaba enfermo. rales se puso de pie. En el bori- luego Isabel muri eron entre v ómitos de sangre y evacuaciones zo nte atrás de la popa se babea fonnado un frente de nubes pestilente'>. mientras las otras naves seguían a Vera . nas que llevaba el barco. primero An toni o y so plaba de oriente a occidente inflando las velas. era el grito regocijado de los que no pueda curarse con lo que tengo a mano -le aseguró a cristianos en esos dlas-.. a gritos: " ¡Es tamos solos.. Nunca imaginó Guadalupe: que iba a quedar huérfa. es tamos próximos al lugar de nuestro ambo". Diego de tantos que con el vino en eüos conlenido podrian embriagar a Mo rales se hizo cargo de eUos COD su botiquín y las medici- todos los españoles radicados en los Nuevos Reinos. En el curso de ape nas una semana. donde se acomodaban entre toneles -muchos toneles. desde que murieron sus padres.. entre las cabras. Todo pa recía haberse vuelto una el campo. el vino se transformaba en vinagre y rumbo al Pánuco. " Esto sólo puede significar una cosa -dijo María. insu ficien temente salada. Lo de Isabel YADtonio era otra cosa: ellos traían la en- sobre s us elementales esterillas para tratar de dormir aunque fermedad desde hacía varios alas. luego confirmó el capitán. y una brisa fresca que ferm o . y como viajaba con un mínimo botiquín. y todos tenfan el mismo sentimiento. .. y mucho menos sus espaldas. Estaba Antonio temblando bajo las fasc inado a Lup ita y cada día crecía su admiración por ella. Apenas podían c reerlo: el viaje es- sa larla de nuevo y pon erla a secar sobre la cubjena en las ho. sola y misma rutina. la misma certidumbre de que algo habla cambiado. bultos y piezu de carretes.. a todos preocupaba la suerte de la muchacha. antes de tener qu e abandon ar el le. Las noches se le hacían eternas esperando para reunirse con Isabel les dijo que toda la noche habCa depuesto y ten ido ev a. se guardó el nombre de la Como de costumbre. Diego de M~ una ca rga para nadie. apenas penetrado por el sol. que en su casa". fueron hasta el lugar que ocupaban Isabel y Anto.. tarse a platicar a su lado. cambiaban miradas. los pasajeros abandonaron sus íncé- enfennodad. Lupila -esí la llamaban só lo fuera algunas ho ras. pálido.. " Nada fardos . Diego tocó la frente del en .y cajas. "Si me dejan seguir con ustedes -le dijo a Pedro ron por cubierta.s . Hasta que uno de ellos exclamó. El eapilin hizo cambiar las ras de sol. En efecto. que no en- co ntró . fue a modas moradas y subieron a cubierta para encontrarse con preparar un remedio que de inmediato empezó a tom ar el en . Lupita. Nadie hablaba mientras inter- na a la mitad de la travesea. m1s que otra cosa. pensando en el momento de compartir las tareas cuaciones. la muchacha. dría y criaba gusanos. me estableceré en el lugar a donde vayan. se pu. enferma- llados. la hora de sen- presas de vinagre que le aplicaba. si lo supo.. me nos a ella . y qu e no lograba disminuirle la fiebre por más com. durante la noche el Doña Guiomar a descomponerse : la ceci na. las que poblaban las bogeda. Suposición qu e das y el pan se hacia polvo. seguía produciendo un curz. De todas maneras." ¡J udíos a enfardelar!".se salvó porque vivía más en cho al advenir el nuevo día . que les tenían asignadas y.. El farma céutico. y todo parecía indicar que llegarían 54 55 . Al mismo liempo se inició una batida COntra las ra- ordenanzas permitiéndoles bajar cada vez mAs tarde a los so. con los ojos vidriosos. Alguien sugirió limpiar la carne. los sobacos y las ingles en busca de bubas. ron algunos pasajeros y miembros de la tripulación. logrando que sobrevivieran. y en seguida metió la mano bajo las cobijas para toca rle el cuello. una agradable mañana apenas soleada. fermo... aunque lo decan taban una y otra vez. escuchaba nio en la cubierta interior.e qu e poso qu e lastimaba la garganta. Pero una mañana en que Ant on io y su familia no aparecie.. sudando co piosa mente. tirados Juan-.

aquél orando toda vía. Ia. reamemos cul~ del piloto. Y ya que iban a estar despiertos. En el tabemá - berles pennitido llevar a buen ltrmino au viaje. Co mo si estuvieran acostumbrados a casi pardo. Abajo en cambio. tralaban de situar la urca en aquella in- banzas por_ El ha sido mi sa1vGdor.'" es mi Dios Yyo ~nsidad p~ enrumb&rla de nuevo. Tirados sobre las duelas los tripula nles dirigían la vbtn al cielo. Esta~n a?te UD espectáculo inimaginado que se repe- encender una linterna. esteros y biera pasado. unas sierras azules ponfan mo men to de da r rumbo a la embarcaci6n. No se tnllaba en ese el Iomerlo. - En eso estaban cuando el cie lo empezó a obscurecerse y cayeron. alraT').'i de - fueran abajo y alü permanecieran hasta que la tormenta bu . algunos de los viajeros apenas podian ocultar el pé- nico y se esforzaban por no eterrcrízar a sus hijos. y co n ello pusieron algo de orden en el hato y 101 rebaños. anudó el viaje.. so llados. Peces voladores y p4jaros marinos se con- dicaba el maestre.. bróJu!1 y el astrolabiO. dusas y sargazos. basta el verde tiern o de las hojas recién nacidas. A cada instante arreciaba el vie nto y tCa hasta el lDfiDlIO a medida que ava nzaban.. de l primero basla el último fieles cre . las primeras gotas. ' és te llevando un cubo con las inmundkias ventrajes expulsa das por arriba y po r abajo. asf se fue la tonnenta : repentiee - men te. Por el lado una tras otra caía n gruesas co rtinas de lluvia. Entre hombres. Todo era verde o parecía ama m ban. cruj ieron jos palos. El ca pit6n ordenó que todos navega ba cerca de la costa y podían ver la vegetación.n el Cami~ de Santiago Y las constelaciones de lodos yentes en la ley de Moísés... el C:-Pilú. el Dio! de ". bahías..a salvo. bicieron al fin que se echaran.. sembocaduras de los arroyos y río&. las velas se agilaron. El timon el se sujetó a la rueda con una correa. se rlo en la tiem firme: primero la selva en el plano. los animales se mnquilizaron y volvió la ca lma a lo. devolviéndoles la minda a traVQ de unas nubeci- adversidad. cseroa en cubJer1a basta que fueron izadas las velas y se re .. • estos percances. Lupita y Pe- dro batallaron para s ujew los con cuerdas. el otro mareado aún por el za ran deo y con el miedo dibujado en el rostro. y luego preparándose a luchar contra el buraán. Judíos devotos que unidos ante la co nocidas. auxiliados por la al Señor. los marineros se mostraban serenos y reali - zaban su trabajo baci~odolo parecer cosa de rutina . estaba. muy lejos. pesadas. Sólo alli.. E. El Señor es la fortaleza mJa Y el objeto de mis ala. La tripulació n opuesto de la borda las olas eslrellaban contra el flanco me- esta ba toda en movimien to : unos arriaban las velas que les in. Loe pasajeros permane- publu:ar¡ su gloria . mujeres y nillos. IIu que a cada momento se bacfan mú ralas. q uince quedaron al morir An tonio e Isabel. Igual que había venido. y el navegante. les permitió caletas . los animales se golpea ban contra las cuadernas. fuertes ráfagas zaran- dearon al barco. y la Era muy de madana cuando div isaron el liton!. lagunas. mientras otros iban enrollúdolas y las fund Can a unos metros de la nave. Uno a uno fueron saliendo a cubierta los viaje n". En la cala. siDo simplemente marco a las diferentes Ionalidades que iban del verde oscuro de manlenerla a flote. se uniero n ese dCa para dar gracias a Dios por ha. padres 4 QIlim M de m. El barco prime ra o la barrió la cubierta . como adm irando por primera vez las estrellas : allA 56 57 .

Los indios ma nsos iba n de un lado para otro si n aparente objeto ni pro pósito. Sin embargo. Quitando el baluarte cons truido cerca del mar para la defensa. de manera alguna. M'-' bien bajos de estatura. y mandaron la imaginación hasta el lugar de su último destino. mucho más aUá de las montañas azules que divisaban a lo lejos. casas de adobe o madera. naranjas y ot ras frutas de los Arboles euro peos aclimatados en la región. como venían dispuestos a enfrentar to- das las dificultades que se les opusieran. te- nían la pie l oscura co mo la de los mo ros. grueso y lacio. Aunqu e DO habían sido grandes sus ilus iones. menos improvisada y po bre. Apenas cubría n sus ve r- g\Jcnzas co n trapos de desecho o cueros de animales. limones.. al fin se abrió la barra y penetró la embarcaci ón el udaloso río. lo demás eran choeasde troncos y ramas. los vía- je ros imaginaba n una aldea más hecha. bordeado por huertos de frutales a un lado y la selva impenetrable del o tro. todas con techumbres de palm a. da- rían nacimiento a una nueva nación. donde. Eso quedaría allá. y era és te negro . y una casa de paredes enjalbegadas y lechos de paja que servía de iglesia. a base de trabajo y sacríflcios. conscientes de que no serian suyas las riquezas de las minas ni las exageradas utilidades del comercio. Aquel miserable villorrio no era. y calza ban unas sa nda lias rudimentarias cuando no iban con los 59 . SIETE CABO de mucho esperar frente a la entrada del puer- p\: to. llevaban el pelo lar- «o. co mprando melones y sandías a cala y cata. ancho y magnffico.. aceptaron con indiferencia aq uc11a primera realidad. lo que ellos es - peraba n. Mientras tanto reco rrían el poblado haciendo tratos y true- ques.

se quedaba en el comercio local: y nenesas.. las hierbas recolectadas. En ambos lados de la proa ostentaba el nombre que le había sido impuesto: La GaTM.le dijo formaroo-. iban hasta la playa. bueno. Y mú tarde habría de explicarle Diego la función que Pedro ha bía es tado ayudando a Lupita con sus cosas. co rta ba una rama. Cuando Pedro les confIÓ lo q ue una vez le dijera Lupi ta ellos tendría tal servicio. siempre po r 60 61 . d. palrón de un barco más pequcl'io que la ~ y cert ificacio nes. Diego se blos iodCgenu del interior. cienes . y despedirse. y usted iba a decirme algo sobre La Garza" . vender lo prescindible. Esteba n regresó el m ismo d ía que la urca había partido. recibe a los pasajeros que no podrían plicaba por el calor sofocante y húmedo . La y regresaban. Gana!. Tenía que arreglar algunos asuntos en Pacbuca. "Es atadas por separado. Felipe les prcporcíon é un modeslísimo alojamiento otro tanto hacían algunos de los viajeros. los dos muchachos reco- mana permanecieron los inmigrantes en el puerto. Anclado junto a la uempo los co nviert en en cristia nos de mentiras. " En cuan to vuelva s us padres.. A él Y a los en el barc o.. Nueva España y vienen a reunirse con ellos . Lupita se agachaba para víspera de su partida a Veracruz. el capitán Alvarado. de Juan por su esbeltez y blanca figura..vez le dec ía a Pedro el nombre de ellas. la que Felipe ya sabe.. co n ellas se curan las cabras. con lo que rrían el pueblo y so ñaba n juntos en lo que harían al estable. Esto último se ex. bies ". fue co n Felipe a El Oro. ella se hahfa arrimado a Jua n y Maña. co noce r a los recié n llegados : "Tendremos que dar un gran ban unos acaudalados judíos a los que debía entrevistar. tuvieron tiempo de sobra para comprar lo que necesitaban. pues su negocio consisUa en llevar sal • los pue. co n cuyos . có mo lo hacen: ccnférmate con saber que les procuran permi- bre Uamado Felipe. ce rse. Cami naremos hacia el norte. ellos has ta el final. proc urd~ dem ostrarles a toda hora q ue podía valerse por sí de van" .le res po ndió a Pedro cuando éste le p reg untó para qué las beneficies costea s u e mpresa".les aclaró-. Sin doc umentos q ue ge neralmente tienen familiares en la darse. Tuco y la ciudad de México. de la Siena Gorda. y cumplía. pero hacía inexcusa. el res to se guía en consigna al gran mercado de la ca pital. La ejercer los europeos y que 8 ellos les reportaba jugosas ga . y mente I Veracruz. Los espa601es allC avecindados les parecieron sucios que se dirigen a Veracruz..pica desnudos. y preparar de nuevo la mudanza. De fini tivamente no era ese un luga r para q ue.les explicó. le respondió: " Nada. había ido guardando. Diego de Mo rales iba a permanecer unos días más en el pueblo. ambos estuvieron de acuerde en dejarla ir con muchachos que lo acompañan les paga don Luis. embarcaci6n recién ambada. navega borda con borda aliado de en sus personas y descuidados en el vestir. Durante estos paseos. y los trae al Pánuco . donde radica. dentrn de un gran saco de lona. "So n para curar un negoc io de don Lu is de Carvaja l . Desde que murieron y espacio para acomodar a los an imales . Así caminaban por la o rilla del río. q uerfa-.. esperando a que se integrara un grupo para subir co n ~I hasta el alliplano. desde donde el viaje era menos ricsgoso?. pero honora . M ientras tanto. cióD... actividad que no se atrevfan a q uedó pensando unos instantes y al fin respondió: " iAh. tomaba una Oor. pues ese barco va al encuentro de las naves nancias. Entre sus pene- traCa en aq uellos to neles. don Ramón Alvarado fue a arra nca r una planta. " Pe ro nosotros ya estamos a punto de partir . desde el principio llamó la aten. los emplean en sus empresas.si no queremos topamos con los ind ios sC se lo coment é a J uan durante una de sus largas co nve rsa .esembarcar en aquel puerto. No me preguntes El capitán Alvarado presentó a los viajeros con un hom. So n judíos ble lo primero. Una se. y en poco urca pero igualmente nuevo y hermoso. Uoa parte de la carga de vinos y aguardientes que cada . Esto rodeo .. au nque mi hijo Esteban -les dijo-. Sultepcc.. go. Y cua ndo Juan le preguntó por el costo que para sol a.. ¿Por q ué no habla continuado directa. Apenas co mi6 algo. los conducid has ta el luga r a don. Juan. Muchos de eUos cstaban sólo de paso -les in. lame ntó no haber es tado en el pueblo para saludar a su am i- nunca lo dijo.

le babía pedido do ña Gu iomar al obseq uiarle El Li- dea donde van a establecerse . a rbustos espinosos. el rabino llamó aparte a carne pero co mo estaban hastiados de la cecina salada .. go . Esteban los un hermano de Felipe. Grandes esfuerzos te - ced ió al cumplir con el trato: e l barco le fue en tregado a Feli. En efecto. 62 63 . Nad ie de l grupo había comido esa de Morales. tranq Uilizó dICiéndoles que esa era la peo r parte del ca mino.ue e l muchacho respondió: "Es mu y poco probable. Maria quedó bien impresionada por la seguridad co n prometió con juramento a vuestros padres'). Disfrutaron de la gran parrillada has ta con mio en verso que leímos en el mesón de do n Germán. veinte años de edad Y est udiaba en Usboa gracias al fav~r de forma~n la . siendo su padre UD marino de poca ilustración. b uenas personas". tenía vege taclé n: árboles. que Ju an ya no tenfa d udas: de UD rab l ~o y gordos los an imales. El deseo de ayudar a su pa. Cinco carre tas co nd ucidas por mujeres roda ban en la ca. q ue por primera vez escuchaba a don Die .. Antes dc que J uan procurar que se perpetuara la palabra de Moisés. bro. po establecido en aquella ciudad. y a Juan le llamó la atención que se expresara en el tono y a la manera de una persona culta. había enmudecido y lloraba en silencio. Diego de Morales estaba plati. t~pida barrera que se les oponía. ni no- María y le d ijo: "He copiado en estos días aquel Dc ute~no· teoe la diferencia. Felipe era un mo .. a l frente ba - propuso ve nir al Pánuco para hacer el trabajo que le te ma en. Ha algu nos salmos y dic ho alabanzas a Jehová con tal fervor. Juan ca ndo con Juan co mo lo had an todas las noc hes. A la hora de retirarse. lo mISmo. espero q ue ase sea"... Esteban lo atajó: "No ~e labra de D"'. para qur podéís vivir Y mucho en una tierra tan pobre que apenas les dará para sobre. multiplicaros. Los niños ma yores suya al cabo de tres años. marcha iba a se r mAs f. que es la pa _ p udiera hacerle la primera pregunta. gente de trabajo. lo conozca~ lus vecinos.. la hierba: es tá crecida tan gra nde emoción. que les habló.terreno plano. dios para acompañar a Felipe . ~n llovido much o en las últ imas se manas.tcil. mida en la mon taña. le pregu ntó si no enco ntrarian indios bravos en el camino a bado gua rdaban la fiesta del Señor . la altura del pecho. comerciante desde hacía mucho tiem. En hiJOS: y los hiJOS de sus hiJOS más tarde . y no sólo cumplió.. quizú no tendrían para q ~ atacamos. que a lo s umo en tres días vendrían los zacatales y con ello la dre y las ansias dc aventurar lo hicieron ~J?O~er sus es tu..... So n ape nas siete u ocho fami. sino que se e~­ guiaban el gan ado de cabras y reses. seguidos por los jefes de familia. A golpes de gués: pero tambié n era amigo de Luis de ~Jal. Esteban por su lado. Q Uiero exceso. baja ndo después hasta donde se acerca el río de n:~ocijo. altos hlerbazales. queda es el tiempo y la distancia para batallar co n ellos". (" Haz todo /o posibk por cwnpIir todos los p idan que les diga cómo es aquéllo. ~ muchos ~ños Fernando cazó un venado q ue ~I mismo despellejó y des- no habrían de escuchar a otro hombre tan sabio como Diego tazó con gra n habilida d.. rava na q~ salió de! P'nueo al despunta r el día. De todas maneras. El rabi no había recitado lo q. y al Igual que a ella le prometió a don Diego transmitir y lias. Prepárense para trabajar ~ienlO$ epa hoy le ordeno. Por se r So1. ced ía con facilidad an te el filo de los ma - ~helcs y se doblegaba al paso de las carretas y las bestias.. que es el nombre de la al. Lapita.lo único que nos La noche antes de partir. que lo aprenda n sus agua dulce al arroyo de agua sa lada que corre más arriba . y entrar en posesWn de la tierra que el Señor vivir". De aquí pal'3 ade lante -sentencié Eslcban. por lo que deben tener suñciente co- se trataba .. nía n qu~ hacer para lograr un mínimo ava nce en aquel mar de pe co n la escri tu ra a nombre s uyo . tallaban ~teban y sus dos jóvenes amigos: Fernando y Mi- co me ndado . qu~en le machete Iban despejando los hombres el ca mino. Desde un pnecrpio le gustó lo ban fre nte a una inmensa pradera do nde el zacaie erecta hasta q ue hacía . "Si los indios pudieran co me r uf todo el tiempo _ que lo conserves y es toy cie rto dc que su lectura te dará gra n aseguró Esteban-. María recordó que medio de los dos esti LA Laguna. Carvaja l le hab ía prometido que LA Garza se ría guel. desto patrón de barro ajeno que navegaba por el ~toral t:'Ortu . Y así fue: al cuarto dla se halla. Qu~.

sacrificó a sus caciques. Tal como Esteban lo había previsto. se sublevaron los soldados y las tripulaciones entregaron las naves a las autoridades. en meros ~gotes. hizo que se bía. "1. Me ense nó a 64 65 .. pe ro nunca la vi hacerlo. todo y en primer lugar a la de Cuba . movió sus influencias -que much as tenCa en la corte.an. piloto de Juan de Grijal. refi riéndose a Lupita-. Era n és tos miles de indios dóciles traídos de l rritorio Y someter a sus pobladores indígenas. un hombre cuya codicia no necesitaba ser ~o si de bestias se tratara. cien co n gran admiración por su belleza. ja. Así se entero de el cargo de gobernador restableció e l comercio de escta- Juan de que fue Antón de A1amioos. Como resu ltado de taJes maniob ras lo. y co n cuatro piezas de artillería. Fra ncisco de Garay fue a Ménco y trató de ga narse la a mis. A partir de esa noche. fracasaron de mo enco ntró Luis de Carvajal su gobernación. que luego eran enviados a las islas del Caribe sobre de la Nueva España.finalmente fue la causa de su desgracia. el abogado Nuño de Guzmán contar y Juan para escuchar la historia del descubrimiento. donde se les vendía co - bernador de la isla. Y siempre que me hablaba de las verdaderas matanzas vinieron luego con Gonzalo de San. los altos y tupidos za- mada s u vanidad. lo m ismo que mi orfandad.. Despojados ray. sé que lloraba co n el recuerdo de s u hi- cometieron muchas atrocidades centra los pueblos ind ígenas. el gobernador decidió enca bezar él mismo ca tales se fuero n haciendo més bajos y ralos hasta convertirse una tercera incursión y al efecto alislÓ trece embarcaciones. El muchacbo dijo que poco sao ~lf'OClentos nativos. Todo para qu e en seguida llegara das las noc hes se sentaban ju nto a la lumbre.. tropa de viajeros eran los chaperrcs. quien descubrió el Pinuca antes de iniciarse la conquista Indios. Un infame. Herido en su o rgullo y lasti. mo ntañas y selvas de los alrededores. que encargó a sus tenientes. Si el rodeo. manera rotunda: tos indios aniquilaron a las fuerzas del go- be rnador. Durante el trayec to reco rrido no se toparon con uno so-- capitanes de l gobernador.facilidad. de sus llenas y aldeas. de sus pueblos. las piedras y los cactos es- ro ya para entonces Hemén Cortés había estado en Pánuco y pinosos. Al verse abandonado por los suyos. ella lo hada ocultando su emoción. los agentes de propósito de evitar un e ncuentro con los indios. Los nuevos obstáculos qu e enfrentaba la ciento treinta caballos y ochocientos cincuenta soldados. Fue así co - primeros inte ntos . po r pacificada la reg lón.0 peor que puede hacérscle a un huérfano -le dijo Es te- tad de Cortés. ClO. exaltando sus virtudes doval. tenía el Sa nli Esteban. y según los guías ya se encon traban fuera de su territorio. sin conseguirlo. De inmediato naba n en co ntra de los españoles y de los nuevos ocupantes procedi ó a da r los prime ros pasos para tomar posesión del te. població n f undada por Cortés. lo había n Id. pero los dos centro y de lugares tan remotos romo la Florida. enviado po r Cortés al frente de tres mil indios. fuera de lo que le contaba un soldado desertor español dl5persa. Hasta Jamaica llegó la no ticia y el go. Mi madre murió cuando yo tenía tres meses y fue mamá Aunque los soldados desertores de Francisco de Garay grande quien me crió. los de: sellaren y curtieron sus pieles.. po r otra parte. lo. Cuando Francisco de Garay llegó a mayor . cada dfa. des honesto y con una infinita pasión por el dinero.. ban a Juan una noche. descuartizaron y devoraron a tos so ldados.. De s u muerte decía que peones. ~os: Mandaba capturar y bada marcar a hierro candente a los va. aunque jugoso nego - despertada porque siempre estaba en vela.. quien des : conquista y colonización de aqueDos luga res . muriendo finalmente en la ca . Pe. Es teba n para un personaje aún más siniestro.. quemó o ahorcó a ptdió que le hablara de eUos. Ese ho mbre incendió no tenía remed io. que . los chichimecas se refugiaron en las te el rey y obtuvo una capitulación mediante la cual el mo nar. y con ell o dio qu e se había qu edado en el Panccc. desde donde incursio- ca lo no mbraba gobernador de la región.ran los sobre~vientes de sus matanzas. Francisco de Ge . es compadecer- pital.Juan habCa notado la obsesión de Esteban por los indios y le todos ~ pob lados que encontró a su paso. éste se p usieron e n movimi ento para comprar la leal tad de los grado. to. que de cualq uier manera aprendieron a sortear con no mbrado autoridades.

por lo que mejo r sena que- darse en el lugar que habían encontrado. s u mujer". lQdeados de cristianos . cuando Estcha n explic ó que eraa caballos y burros traídos al ban .' Al sa lir de los zacatalcs vi el otro dÚl unos caballos. Fue entonces no convencido?. y Miguel so n De la Garza..y quizás nadie más lo Uegue a saber jamAs con ce rteza.¿ Finalmente Juan. 66 67 .abiendo que abusaba de la co nfaall7. De pronto el suelo se tom ó are noso. junto a la poza. era judaizante. la sobrina mAs pués de las batallas. para distinguir a un Pedro de o lro. " Dua rte es el nuestro -respondió Esteban a la pregunta de la tarde . co ncluyó.. habla n escapado d uran te los co mba tes co n los indios . Juan y Esteban se pusieron a hablar de apelli. rros. Sentados ante el fuego. le pregun tó : "Y don Luis.a y la since ridad del '. Forzosamenle tenían que hacerse pasar por tales . pastan do entre unos mogot es . nen d ueño y qu ien tenga necesi dad de ellos. SIr¡ interés. Las mujeres tenían razón : el día siguie nte era viern es y vendría luego la fiesta del Señor. ni los in- d IOS': lo único que quie ren es vivir en paz. Esteban le reveló que tanto él como su padre guardaban la ley de Moisés.. pero nadie nos llama asf: la gente empezó a referir.. aunque con poco rigor. días.. Y ustedes van a encontrar diero n saciar s u sed.. OCHO ban . Y no aven turarse a pasar la celebración en pleno monte y sin agua.do y Miguel le comenté que es taban apartados de la Iglesi a por algo que el Santo Oficio les hizo a . divisó a la d is- tancia lo que le pareció una manada de caballos. peñascales y cruzaban nos y arro yos sin agua desde hada tres ban de la Garza. "Sólo viéndome el circuncidado instrumen to podrán descubrir qu e soy judío". ni los moros. que ~e CQns ta que ob serva los ritos ca tólicos Y sé que una vez ca . al que había venido en nuestro bar. poblado de chapa- a un Diego de otro Diego. Mana y él habían deci- dido encarga rse de la muchacha y DO sabian cómo iban a ha- cerlo. De sus amigos ~em~l:J. asnos y mu - no. a mí como Este. las. M iguel dijo esa noc he: aun 8. "Algunos fueron capt urados de nuevo q uen Ua ... le dijo. Más adelante. Juan le agra- d~ló Sus conñdencías porque. Sólo que sea cosa de muchos quedaron s ueltos y se han ido rep rodu ciendo. o es un cristia. y llen aron los odres en LQ Laguna famil ias con ese apellido. Sin em bargo es muy extraño que es té para utilizarlos en una mina de don Luis de Ca rvajal .. pero pobla nda es tas tierras co n tantos judíos . o des - SI se . ig ual que las bes tias.. mu y pronto vino la noc he. "Eso nada más él lo sabe -respondié Este. esta r invadi do de ca ba llos y mulas salvajes".. Por eso ace pta ron los hom bres la s ugerencia de aquéllas.sus familias. ~go que no le dijeron en tonces .chacho. y fuero n a dar co n una poza bastante gra nde en el fo ndo co lo llamaban Pedro o Diego de la Garza. y él se olvidó del asun- de Juan_. Y ahora mU. a la manera de un juego que se juega a desga- J UAN pensó que se trataba de una alucinación: desde lo alto de una ca rreta donde se encontraba s ujetando la caro ga que se hab ía movido con el traq ueteo.. p uede tomarlos" . Pánu co por Francisco de Garay y Go nzalo de Sand oval. de una ho ndonada. y después. donde Jos hombres pu- nandc."uere al descubrir que una sobrina suya. Trabajar y vivir en paz ': . ~r para adelante en lugar de ver pan atlis. ¿q ué me dices de don enco ntré huellas en la orilla de la poza. y barriles. to que no comentó co n nadie. de agua crista lina. No tie- doñ a G uiomar. Pronto el llano va a Luis de Carvajal? ¿Guarda la ley de Moisés. y él no les pregun tó después .. to- da vea que no podían hacer mú en el lugar donde se halla .¿ Sorteando breñas atravesaban se a Illi padre como 'Felipe el de Lo Ganiz '. Por tal razón Fen. ~ ellos no les molestan los judíos. Luego. Eran los últim os minutos dos.

vino nunca estaba n ausentes de s u mesa . un mal día se les p resent ó un inqu isidor. agregó J uan. todo co mpa rtían co n la iglesia !). quie n jamás dio la cara en el abs urdo ju icio turas: y ello la satisfizo grandemente. Maria pI. nando y M iguel. pero sabían que s u esta ncia no podía prolongarse donde un destino común los arroj aba .. El acusado r... zo fue acusarlos de herejía (¡A ellos . "y que pusiera en nuestro camino a toda esa gente rancia: tenían sus padres unas viñas que atendían co~ es~~ro. les procuraban cada ~no utilida . pron to pedirle a Esteban que presidiera la festiv ldad: pues.. golpes po r las persec ucio nes que hab ían s ufrido en la viej a Cada vez que Ju an escuchaba historias co mo las de Fer- tierra . des suficientes para vivir con holgu ra. ron a Lisboa. les ad vir.... Pero la ce remonia a la que aca ba. y que en seguida doblaro n cuidadosamente las mUJe~ exceso. "Por eso dcbem?S agrade- munión que les pedía compartir su historia con aquella . y el Por pri mera vez también los inmigrantes tuvie ron la oporturu. Los muchachos conocieron al padre de Esteban ta conj untamente celebrada. Sin em bar- mo día se inició la noch e de l vie rnes cuando Maria y Lupíta go. Ta mb ién fue un acierto realiza do por A ntonio E nríquez en provecho de aquél. el inqu isid or se fue del puebl o más rico que Ferna ndo y Miguel. pues entregaban puntualmente a la iglesia la parte déci - panos con las pre ndas allí tendidas. y el manuscrito d~ Diego de Morales. para en seguida despoja rlos pidiéndole q ue leyera.L1O en ma nos de Esteban el libro que le obse. historia que en. se negó a dad de convivir realmente. viñas y casa media nte un juicio sin teuco. ma que le correspondfa. católicos si nceros qu e q uiara doña Guiomar.. Ni de la mesa del Se adornaron las ramas bajas de los Arboles y las de los ~ha... Cada vez que era posible. de donde fue escogiendo algunos pasajes del Ex~o y posibilidad de defensa . Poseían Igualmente 68 69 . InS . AsC se tras lada- piados por el rabino de l libro ~ue él cons:ervaba. no pod ía evi tar sentirse mal por no haber s u- "No tienen que contarlo si no quieren hacerlo". ro. Un desuno forjado a más all1 de la del ca pitá n de La Garza. quien lo men os que hi- bado. animales. Feli pe se los ofreció y est recha relació n de amistad entre todos ellos. Finalmente. quie nes no guardaban la ley de Mo~. muc hachos". frido como ellos . en e l l ~ga r a Pánuco. por lo que el pan. que nos haya traído con bien a estas gente. que lo sabía responsable de aquella infamia. y para cada fiesta contribuían con tante.. Lorenzo de Almeida. só lo les los Nú meros. que el 501 secó en un. cruzara palabra ron el denuncia nte. la festivi dad del sé p~­ cu mplCan con fervor sus obligaciones cristianas. Sus madres y bermanas era n fieles creyentes que antes de guardarlas en las castañas. la carne y el var la ropa y restregando los trastes de cocina de lISO diario. lad rón y marrullero. la protección de personas buenas. ocuparon el estanq ue e. pudo uncía rse una cuando vagaban en busca de empleo. y hermanos menores padeciendo una pobreza que nunca ha- bía podido cumplir s us prom~as hechas a ~ña Gui omar y a bían co nocido.. ya que en el barco habían formado escucharlo en confesión y lo mandó a buscar el perdón en grupos aparte. como había llegado . An toni o Enrf- co nvocaron a los de más para observar j untos el reposo del si. permitió sacar lo que cupiera en una carreta.n la fies . y eludirlas. y otro tanto hicieron en el Pinueo: <.a.O. que tanto nos ha ay udado. sin que les faltara ban de asis tir había despertado en ellos un sentimiento de co.. més de codicia y rapiña que de intole.sta Nat uralme nte.. Por pnmera vez Mana ba. desde doña Guiomar hasta estos y como pre mio a tal empeño. donde Miguel y Fernando dejaron a sus padres todos ca ntaron alabanzas al Senor. joven. El muchacho abrió pnmero el Pen ta. ade lantarse a las persecuciones.Hasta poco antes del anochece r. y luego recitó los versos de l De u tero~mlO co. cura. o tra parte. q uez de nombre. q ue más tarde con él hicieron la travesta. les enviaban dine- Diego de Morales. de sus tierras. de co mparur co n sus v~nos aq uellas. era el más instruCdo y leyó co n tal propiedad que h.n ~­ animales y se mbraban tri go. Los dos estaban co nte ntos en el los nevaría a compartir s ufrimie ntos y esfuerzos. No hubo en adelante un so lo veci no que se mostraron respetuosos y emocionados en la ceremo ma. De todas sus pertenencias. s in embargo.b uena cer a Dios -dijo Maria-. aunque res ultó propietario de los bienes ladronescament e obten idos. Des pués de todo su fam ilia sie mp re p udo tió Esteban a sus amigos. cura. tierras.lec .

Fue como si los hubiera bajado bruscamente de tarse detrás de unos cerros lejanos. una tras o tra sobre la fatigada habían salido ellos de la vieja tierra. Cuando le preguntaron a Esteban qué pensaba de sus so nrientes. com o si les destruyera s u sueño.. "Es que dejamos crecer to n. y el muchacbo revivió el pri- cos llamados pam ea. Los dos trabajaban juntos y juntos pasaban el ause ncia de Esteban. Aunque sabían que lo dicho por Esteban era la verdad. ble y doloroso a la vez. que necesitarían en España. fuego . vi . sobre la posibilidad de un ataque a la pasada noche. lla nW: a menudo últimamente. Pedro tomó po r el nort e".. y con seguridad medita - des y o livos . los padres de Pedro recordaban su DO muy remota una nación y todo hay que hacerlo desde el principio. no les gust é nada lo que caravana. Camina - casa de tres cua rtos. se veían cansados. ase. mientras los mayores platicaban en torno al aldea . lo que iban a encontrar. desde que estaban en el caminantes y acamparon en pleno monte. se hab ían acercado a e lla los ind ios salvajes de las pra· su esposa . Su temor de que no pudieran trabajar por estarse defen. ya que con frecuencia se adelantaba a la 70 71 . Lupilay Pedro marchaban leche. Antes del alba los viandantes estaban preparados deras. Miguel explicó que el animal había escuchado a los perros de La Úlg¡ma .. partieron ce lebra ron juntos la fiesta del Señor. En la mañana a nadie extraltó la aliado de ella. greme nte. agrada- las famil ias de La Laguna para prot ege rse de sus incursiones.. La primera noche después del sábado en que y con las carretas listas para reanudar la marcha. Con frecuencia Juan expresaba su preocupación a Este. Esteban detuvo a los quizás hubiera sid o mejor advertirles. Esa noche decidió que un día sería guna. . " En esta dirección -dljo Fernando se.. és te les res pondió que mejor esperara n a ver el lu . Es el escudo que tienen cCa. A diferencia de los otros. pita tocó accidentalmente la mano de Pedro. Era como raro todavía es que nunca son atacados por los salvajes que se ntir el surgimiento de una nueva piel.. otro plantarla limoneros y naran jos. Las sombras se alargaron una nube. de aquello que ya traía co n él al nacer j unto con los pueblos españoles qu e forma n una media luna y que llevaba pendiente siempre entre las piernas. Y sonreían. con renovadas energías. de pronto lanzaba UD au - María a su esposo. empe. po-- dfa oler y oír a las bestias porque. zar por abajo. la mano de Lupita.. La ban y a los much achos. ellos lo hadan bajo el carromato de la muchacha. Esteban pensó que y cuando la noche estaba ya próxima. Y más mer roce en el barco. iniciando Jo que de acuerdo en tomo a la fogata para hacer planes: uno iba a construir su con los augurios de Esteban seria la última jomada. maba la vis ta sobre unas lomas que estaban enfrente. desde que se establec ió La La.. cul tivarían maíz para los anima les y harían q ueso s con la rior. al suyo le besó la mejilla. "Es pro bable que mucho de eso pueda hacerse. Cosa rara : los manda una mujer. le dijo orejas atiesadas y aguzado el olfato. pues de hech o con esa idea Las horas fueron cayendo.. juventud. No pueden lograr aquí en un año lo que allá nos tomó cientos de años conse guir.. y acercando su rostro gurá ndole a Juan que nunca. con 1es lamente nues tras fantasías como si fuése mos niños".. luego dejaban que el perro lo hicie ra. algo que se repe - ñalando al noroeste.. la apretó con fuerza. todos se mbrarían trigo para q ue no les fallara el ban todavía sobre lo que el muchacho les dijo la noche ante - pan. Esteban ab undó e n lo dicho por Fernando . la emoción de entonces. reanudando cada vez aquella plática de nunca acabar. El so l pasó por encima de sus cabezas y fue a ocu l- escucharon. los viaje ros se reunieren co n los primeros rayos del sol . Lu - diend o tod o el tiempo. El perro desparra- Pénuco. aunque tanto viajaban en la carreta de Jua n o en el carretón de la mu- no todo. y mientras gar. ban silenciosos. llido y ladraba en seguida angustiosamente. y recientemente la aJongación y endurecimiento. Recuerden que vienen a fu nda r Viéndolos..se encuentra un pueblo de indios pacffi . Conducían el ganado ale- proyectos. de pelo nuevo que na- vienen del o tro lado del río Grande. y desde luego co n mayor es fuerzo y más tiempo del chacha. dijo : "detrás de aquel lome - Nadie podía imaginar a Lupita sin ver a Pedro y su perro río se encuentra la aldea. resto del tiempo hablando de cosas que sólo ellos sabían.

. para entrar en III IÍUTa q&U! yo dJJri a los hijos NUEVE de lsraei... dec ía. ¡Habían llegado!.tropa de viajeros. 73 72 . cuando estaba aseando a Pedro. tranq uilizó a María asegurándo le que era una buena se- ñal. aunq ue Jesu sa insistía en no darle importancia. Terminaba de hacer el cambio de sábanas en el momento que llegó Lupita. y gracias a ello María pudo desenten- derse de otras tareas para dedicarse al muchacho. tratando de evitarle la formación de llagas en el cuerpo. "Eso se arre- gla luego".. y luego ha- remos el resto . A1ü está La Laguna". Como a dos horas de camino.. Pero los días pasaban y la pobre mujer no advertía el menor cambio en el enfermo . al enterarse de lo ocu- rrido . pegajosa y de mal olor.. ERO no tuvo que esperar MarCa los tres d ías que Jesusa P te dijo que mandar por ella. con el mismo propósito le aplicaba un un- güento preparado po r Lupita con grasa de ovejas y hierbas molidas. se- ñaló al caserfo y exclamó: . \Mi siervo Mois~s ha muerto: anda y pasa eseJord4n ta y todo el pue- blo contigo. y procuraba hacerlo recibir el so l lodo el tiempo que fuera posible . el primero en verlo fue Pedro. aunque de cualq uier manera dijo que prepararía un coci - miento para hacerle unos lavados de oído a Pedro . Todos subieron y cuando lo tuvo a su lado.. A la mañana siguiente. quien.. " Vamos a dejar que escurra lodo lo malo que tiene adentro. que hab ía formado una gran costra endurecida en la fun - da de la almo hada. Jescsa apareció un poco después y estuvo de acuerdo en ello.Así habló el Señor a Josur). 1. se quejaba Maria . Lupita se ofreci6 a forma r un solo rebaño con el suyo y el de Pedro. Maria cambiaba de posici6n a Pedro por lo menos tres veces al día. " Pero es como tcncr un muert o en casa ". agitando los brazos y llamándolos a lo alto de una loma.0 que mis la mortificaba era su inconsciencia. se dio cuenta de que por el oído izquierdo le salfa una sanguaza.

serpenteaba por el llano y allá.. Lupita. A l.. con que se alimentaba el ganado. prometió A la cuarta semana dejó de supurar el oído de Pedro y que si el muchacho se aliviaba. y es to hada pensar a Maria que tal vez no fuera cre yente. Igual que Juan. pero va a recobrar el conocimiento".caci6n de la casa como se lo formar una gran laguna. no que la aldea para establecerse". Indios. Las paredes crecían rápidamente y Lupita bordeaba el lamerlo con su rebaño hasta llega r a la casa ca da d ía era más casa. deda Pedro. que siguieron fa - tiempo: dos. co n el favor de Dios". me ntó: " Nadie de nosotros tiene una casa as I". Rogaba Pedro había encontrado un banco de arcilla en una de las entonces por su hijo y por la curandera también. Desde allf imaginaba la lagu - nos iremos al Nuevo Mundo . tan Ieslgnífkante viera una olla grande de agua. Este es un mejor lugar yo jugaba de niña al juega de no pisar: si piso esa piedra. Tanlo quemaba el sol que los adobes parecían cocidos al fuego .. iba a ju n. to dos hornill os . por el ce ntro de la caña. Pero ya la mujer había perdido la esperanza. hada recuerdos del pasado e imaginaba un futuro si n angustias ni pesares. cristalina y dulce. pensaba que el bordo habían prometido. construyéndole el repecho con una enorme Cuando las lluvias eran abundantes. le p idió que hir.. Nunca decía Jesu.. Hizo que Maria tirara lo que había es tado te . y hasta taleza del muchacho. se. ños se les o rde nó que recogieran bosta para la mezcla. chimenea le habían abier- cual. Esto me recuerda cuando res.k no pisar. a donde Pedro iba para soñar con los marcos y bat ientes encargados a uno de los vecinos. Trabajando después de s u trabajo. calcu- 14 15 . se detuvo en el carrizal para observar lo consciencia. si no la piso.. un delgado hilo de agua.sa: "s i Dios qu iere. " No eran tontos -c:omentó Pedro-. "Vas a darle rra y gracias a esa humedad crecían las hierbas y el zacate medio vaso en ayunas. a los peque- tenía una gran confianza en la hab ilidad de Jesusa yen la for. Pedro la ladera del fondo.ar y el perto en esa clase de trabajos. Una tard e. De s u remedio. y Pedro no mejoraba. tarde o temprano tendría que realizarse. sóla faltaba cubrir jos huecos una estrecha abra que se rvía de entrada al pequeño valle. Maña pasaba tarse con el arroyo inútil de aguas saladas. fue a sentarse en la entrada de una cueva se curaría. Maria lo agradecía y no es que qui. que llamaron de los Lupita-. de dos puertas y tres ventanas. na que Pedro tantas veces le había descrito. poro y ponían a secar las piezas de barro a medida que iban sa liendo de los mckles. sino que se le ha. Pasó el lomas y con ella empezó a hacer los adobes. le dijo un día.. regreso al caserío. Lupita a las cabras pastando en los hierbazales y trepando por bía metido en la cabeza la idea de que al ser terminada. Tanto era el empeño que pon Can en la da co rría durante varias se manas UD arro yuelo que sa lía por el obra y tan hermosa estaba resultando.. muy adelante. encontraron objetos usados por los antiguos poblado- sa va a estar concluida a Su tiempo. nada más. un poco jugando al j~go t. "Nada tiene que ver una cosa con la otra -le dijo que sólo ellos conocían. k ro bumedecía la tie- botellita que se sacó de un bolsillo del delantal. Dejó mero capricho verla concluida cuanto antes. juntos empezarían a construir apenas se hubo enterado Jesusa.. los hombres de la aldea da. laja tra ída de las lomas.siera por tendría que hacerse algún día con el trabajo de IOdos. Agua desperdicia. Pedro VíII a sanar cuando tenga que aliviarse. y vació el co ntenido de una que no alcanzaba a salir del vallccito. que más adelante cerrarían con siempre verde y húmedo. que ta~ ndole la salida con un bordo podría y s us hijos se turnaban en la edif. que bricando los jefes de familia y sus hijos mayores. que Pedro le mos tró un día : entre las ca ñas brotaba del suelo mando el muchacho. pídele al Señor . ED esa caverna. el que según ella lo aliviaría sacándolo de la in .. tres semanas. nos partiremos. que uno de ellos ro- abra. ex- un proyecto que su padre no tuvo tiempo de empe7. trataba de comunicarle su optimismo a cagarru tas de cabra juntaron: tamb~n acarreaban agua del María . y la ca.. No sé cu ánto pueda tarda r. preparado por Lupita. corrió a la casa de María co n el bordo y convencerían a los vecinos de que ayudaran. frente a la co ns trucción y veía de reojo a los hombres.

. nas de lluvia. brillantes huellas quedaban marcadas en el suelo trazando an- lla sinagoga (¿sin rabino? . cie ntos de últimamente había decidido que si Pedro no sanaba. la aguja y los animales fueron e ncerrados en sus corrales. Va en su vieja casas -un pobre co. nunca tuvo ni la menor atención de los de mis hacia el follaje de los arbustos: las ra- d uda: iba a casa de Marla.. chachos mayores se dirigieron a un rincó n de l sembradío. Trepaban a los arbustos hasta las ra- va llecito para traer las cañas de carrizo que cubriría los espa. corrió a las labores para avisar de lo ocurrido.lando cada vez el tiempo que les llevarla tenninar su trebajo. La po- bía sentado en su mecedora cerca de la puerta. oc uparla ella esa casa.."de caracoles. En la mañana los niños vagaban pas- verdadera techumbre. co nocía n. imaginarla co mo una be. metieron leña a las cocinas. aprestaren te. Y abandoRÓ el lugar do . jamás miles tal vez. Está sola y es mis segura". Así de bien la co n firmeza la idea. Una tormenta se aproxi maba. la casa nueva. encerró los an imales y se encaminó a la cabaña de María con la cabeza agachada. roja. todos volvieron al cascrfo pana advertir I las mujeres. ¡era maravillosa! Se le hizo un nudo en la ga rga nta y dad ca. las tarde convertían en lodo. Comparado con el mu rmullo agradable de la cios entre vigas¡ y en su carrelón pan. y la invitaron a ve rla. al que más de ve r aq uella hermosa construcción: la fla ma nte cocina. Esa noche en el monte miles. mientes.. Los pequeños arriaron el brilla nte y dolida. se sorprendió pezaron a caer. donde a la entrada de un enorme hormiguero se habían aglo- merado las hormigas formando una masa compacta. para acompañarla duran le el ciclón. Igual que la otra vez. vida . cua ndo Pedro su frió el acciden.s i absoluta. casi musical. cazarían alguna lie- una confianza y un o ptimismo que ella misma ya no estaba bre o un conejo.. juntaron sus herramientas los hombres. Jesusa. Procuraba mantene rse siempre ocupada torea ndo el ganado de vacas y cabras. hacie ndo que hacía co n s u almohadilla. los hombres se prese ntaron de nuev o pero ahora para in. pero va a curarse". las trancas de las puertas. El que primero observó la migración de los caracoles habían llegado a la conclusión de que el muchacho. pensaban. se llenaron el hilo.. y se esforzaba por comunicarle a Maria codornices y. En eso andaban cuando uno de ellos llamó la segura de tener.. y se ntenciaba cada vez: "Va a sanar. 76 77 . espesas corti- só lidas puertas y ve ntanas. mú tem. el ruido de los caracoles era es- en pequeños manojos cubrirla la base de curlzo Y formaría la truendoso y sin gracia. y finalme nte la obscuri- das . se pusieron en movim iento . con Era una mañana de sábado -día de la fiesta del Señor-. pe. yo creo que sería mejor refugiamos en hombres se retiraron sabiendo cuán grande era el agradecí. no sé cuánio aq uellas albas forma. lluvia vino en seguida del aviso: enormes. dentro de la blación toda se preparo de inmediato para recibir el ciclón: habitación. Después más viento. "Parece que nos va a pe- bertízc en realidad. exa minaba a Pedro como lo hizo el mas s uperiores se había n blanqueado durante la noch e con primer día . arrimar e l zacate que hierba al crecer. Esto cuando todos en el pueblo vientes. se mejan tes a peq ueños alcartaces vi- lardará. Como lo acostumbraba. y el follaje de Sos árboles. Maria no pudo contener el llanto.. Y soplaba una leve brisa que apenas movía ganado de regreso. Hasta llegó . María se ba.. decenas de miles. Al abrirse la puerta y entrar 8 la estancia.. La ro reprimió a tiempo el imp ulso y en lugar de ello los aco m. y esperaron . los ba rriles co n agua. en cambio. enorme remolino que pensaron arrancarla las casas de los ci- Ella es tuvo a punto de responder: " todos los días la veo". si tcnfan suerte. aunque no lo expresara . gostísimas veredas que convergían en la base de los troncos Muchos viajes tuvo que hacer Lupita con s u mula hasta el de chaparros y espinos. Lupita fue la última que regresó al pobla- sólo pudo decir una palabra : "gracias". Dos de los mu- prano que tarde. po nían tram pas a las para no desfallecer. SlL. Pero María rechazó mienlo de la muje r.le dijo--. iera una tontena!). que dejó tras de sr un viento fuerte y constante. pesadas golas em- pañó... mas más altas. morirla. relámpagos y true nos. Primero fue un formarle que la casa estaba terminada. Los ga r de frenle .. al principio se las tragaba el polvo. las paredes interiores enja lbega..

llegó hasta la casta ña de la ropa. q ue duro toda la noch e hasta el am anecer. La lucha de los vecinos. lom ó el libro y se sentó a esperar a su madre.saban una y otra vez la puerta. co n tanta humedad podía echarse a perder la cosecha y si tal ocurría. dejand o so lo a Pedro en la casa. ante sus ojos jóven es a las labores . si acaso un poco tar que las se millas se pudrieran. incl uida Maria que insis . Suda ndo po r el esfuerzo. los muebles. de - ce rcas. volvi ó a desbordar- se la ca ñada con las turbulentas comentes que bajaban de l 10- merlo directamente so bre la aldea. las ventanas y y vacas . extrajo una camisa y un pantalón. hombres. en el invierno iban a sufrir ham bre. La mujer venía con el cubo rebosante. Al pasa r frente a la casa nueva se detuvo pam descansar la cubeta y recuperar el aliento. Apartó la del - unas ho ras de labor. La mujer había estado leyendo. Esta vez. Pero después del ciclón vinieron cuatro d ías de intensas lluv ias que mantuvie ron anegadas las sementeras. Cua ndo la lIuvia hubo cesado y por fin apareció el so l. bajar los pies y se ntarse al borde de la tarima. volvie . Jes usa y gada manta que lo cubría y trató de end erezarse . pero s u cuer- Gili to. titubeantes. fuera de al- gunas cercas derribadas. fue entonces para evitar que se inunda ran s us boga res. podía decirse que esta ban sa liendo bien libra - dos del perca nce. po DO lo obedecía: los b razos estaba n s in fuerzas y las piernas zo de tos o tros. se s umaron igualmente al es fuer. negra de todos los pobladores de La Laguna. Habían sufrido peores tormentas. parecían piern as ajenas. los hombres y ve nía encima y giraba el cuarto acelerada me nte. Esa era la cala mi- da d q ue 50s amenazaba. la misma enorme o lla que tió e n hace rlo y quien du rante las mañanas co ntribuía co n Maria utilizara durante la enfennedad de Juan. paredes derruidas y unas cuantas ca - bras ahogadas. Igual que hab ía s uced ido otras veces. tenié ndo la unos ins tan les en cada objeto. luego calzó las sandalias que esta- ban al pie de la cama y con pasos lentos. al fin pud o por lo menos en parte hab ía sido salvada la cosecha. Con los ojos próximos a escapar de S lL<¡ órbitas. Los P EDRO abrió los ojos y lo primero que vio fue la mece- dora vacía junto a la puerta. En el trabajo part iciparon más en el bcrnlllo encendido donde repesaba la o lla. Has ta que la tierra es tuvo seca y si no toda. la chimenea . Cerró los párpados y esperó un momento a que se pasa ra aquel torbellino. y una en panicular casi arrasó el caserío. y empicó lodo un siglo para ponérselos. euyo peso la obliga- ba a inclina r el cuerpo y la cabeza hacia el lado o pues to y a man tener ligeramente alzado el brazo que le quedaba libre . El piso se le ron las muje res a su s quehaceres domésticos. causando DIEZ tres muertes entre la escasa población. miro hacia la entrada del cobertizo y vio al muchacho en la mecedora. desencajada la mandJbula y las piernas agitándo- 78 79 . antes de repara r sus casas y levanta r de nuevo las Recorrió co n la vista el techo y las paredes del co bertizo. Un rayo de so l ca ía obli- cuamente so bre el asien to y hacía brillar el dorado can- delero de la portada del libro. tizne. que nada sembraba n. de los caldos y cocimien tos. acomelieron la tarea de desaguar las labores para evi. Por úhimo alcanzó la meced o ra. Lupita y los niños al pastoreo de ca bras pa.

. Al fondo del le hizo más afilada. que heredara de Juan y que él babía desempeñado siempre sa? -Ic dijo--. en nacer entre los carrizos y correr hacia la estrecha salida de l fin. A resultas del ciclón.. raran las simientes. hice el viaje de nuevo. Yel tra- serio. que narraba conversaciones pero en eso apareció la madre de Pedro y les pidió que pasa. Es deci r. Hasta haberlo hecho se convenció de que no trab:ajo. entre Juan y Felipe. "Eso no es cieno -replicó Mana-. o evitá ndolo. puesto empezar a contarle. las dos lo q ue sufría Ped ro. cuentes confusiones de su hijo. y tal vez timo a Jes usa. " Ella fue qui en te curó" . le quitó a Lupita la carga del rebaño. observaba a sió n era propicia para convocar a los vecinos y pedirles que MarCa ordeñar las vacas y pe nosamente la ay udaba con el cu. Intencio nalmente dejó el úl. De puso a preparar un caldillo de carne seca.le Más que el daño fh ico preocupaba a Lupita la confusión aseguró Lupita-. Iba a miendo de nuevo sus obligaciones de jefe de la casa. dido por su perro.. pensando que algo terrible deb ió haberle ocurrido . y de Esteban con Juan.. agradeciendo a cada vecino que hubiera participado en bajo co n el ganado les dejaba tiempo que podían emplear en la construcción de la casa. de q ue no se trataba de una ovejas regresó su perro. quizás porque no te- nían otra cosa que hacer ni pretexto para rehusarse. de cada pieza del esqueleto. pequeño valle.se claba la realidad del primero con la fantasía del segundo. nos dispuestos cuando Juan les planteó la cuestión. toda vez que luego de bo de la leche. desde Mogodorio hasta con eficicncia. volver al abrazar a Ped ro. MarCa percibió también las fre- ron cua ndo venía n del Pánuco . Hasta que por fin se aventuro a recorre r el ca. ch. la ob ra. La oca- al poro para lavarse y a traer agua para beber. desde donde podía verse el arroyuelo seguirse el c urso de clavículas y fémures. la muchacha iba a deci r algo. en es tas cosas cuando vio aparecer a Pedro por el abra. Y asf.. estaba Lup ita pensando de las profundas y obscuras cuencas.. pero no se atrevían a contradecir- El rostro de Pedro cambió co n la enfermedad: la nariz se lo. María co rrió como una jovencita para toca r y Cuando ya pudo. Esa misma tarde visitaron a algunos de ellos. 81 . cos tillas. Es todo lo que recue rdo" . Ento nces j untas . los tres d isfrutaron de l coc ido . los ojos fuero n a esconderse en el fondo vaJlecito. prece- jillas y los pó mulos y mand lbulas se volvieron más pro mi. de las cuales él ran a la mesa . fue asu- bién. No dístí nguía entre uno y el otro y mez- se aco rdó de comer. tida en un pantano. miradas de entendimiento. pelvis. poco a poco.. la labor estaba conver- aque Ua loma. y limpiándola de hierbas y piedras a gol- fesaron que su confianza flaq ueaba a menudo. El se dejab a abrazar y la abrazaba tam. aunque alg unos de 10s vecinos dre naron " ¡Lo sabía! -exclamé Lapita al verlo-. " El vientre -decía su madre. lo tiene pegado a la es palda . ambas con. fue a la coc ina y. aunque fuera con dificultad. haber sembrado estaban en espera de hacer la siega. para quien su gra titud era mayor. para entonces convertido por la mu- brom a de sus se ntidos. ni siquiera entre eUas comentaban el asunto. Caminaba lentamente y tardó un bue n rato nentes. y las ate nciones que d urante su en .se con ligereza. María los dejó solos. sabía q ue ibas a el terreno para desaguado. cada vez rnú evidente cuando hablaba del hicieron" . aceptaron 80 . a la entrada de la espelunca. jar mucho aflojando la tierra de los surcos a fin de que respi - ella y Maria. mesa q ue nunca se hicieron. María había estado ausente. Las mujeres interca mbiaban entonces du rm i ó esa noche como no lo había hecho en cas i dos meses. Co n las cabras y estaba sufriendo una alucinación.. Felices. por lo que habían sufrido con el ciclón. k>s me- fermedad tuvieron con su mad re. Y se echó en brazos dcl muchacho. iba do en hacer realidad. Transcurrió buena parte de la tarde hasta que Pedro viaje y de su sue ño. Duran te los primeros días sólo el sueño del padre de Pedro que éste y Lupita hablan conveni- caminaba en tomo a la casa b uscando el sol. Pedro aprovechó esto empezó a darse cuenta Lupita al mencionar aqué l la pro- para recordarle a Lupita aquella pro mesa que un día se hicie. ayudaran en la edificación del bordo. y era Jesusa la pes de pico y almocafre. le hicieron el relato de lo sucedido. Ta mbién el cuerpo se transformó: a simple vista pod ía en llegar a la caverna.. construir la lagu na. se le hundieron las me.acha en un auténtico pastor. pero Pedro la interrump ió: " ¿Sabes una ro. que les devolvía el optimismo .. Pedro y María tuvieron que traba- curarte" . Allí volvieron a hablar sobre la idea de Juan.

trado más de unos pasos. Esta vez se aventuraron más adentro. las filtraciones. Pero vinieron en seguida los pera del tiempo de cosechar. quizis tuvieran q ue esperar has. aunque de todas ma neras los obligó a inte. Los pobladores de La Laguna se hallaban otra vez en es- mrían los extremos del muro . empezó a encharcarse y a formar so luto silencio. O mejor d ich o ase lo rían los cimientos del muro. saliero n casados. donde ama. mantenía el mismo nivel .participar. Descubriero n luego otra sala. Procedieron de inmediato a re. desprendían tanto. calor. los dejaban al cuida- quitó poco tiempo. trepados en las lomas. poniéndolas de esta manera al alcance de los co~ truc­ tanto que la poza del caserío estaba seca desde principios del ta res para cuando tuvieran que hacer el relleno de la cim enta. y no paraban las norias en todo el día para abastecer ción. dos del viaje soñado. través de un estrecho y bajo pasadizo que los condujo hasta dican al cultivo de la tiena. cal y cascajo. Al cabo de cuatro meses la enorme y profunda za nja de agua a la población. todos los materiales junto a la construcción: piedra. en la garganta del peq ueño cañón.. Dos horas más tarde. Alg uien calculó que si has ta alll' dejaban la obra. que ese año fue muy pobre y les ban a pas tar sus hatos y rebaños al valle. Pasaban los días y Pedro DO cesaba de repetir las incidencias cilla y troncos. del viaje real. la corriente nacida en los veneros del ca rrizal.y Lupi ta no po. recuerdo que s uelo. que se levan taba dos varas sobre el mesa nunca solic itada y menos correspondida. oon exce pción de l espacio q ue ocu pa ba terminada . la co rriente. como el nuevo año una galería débilmente iluminada por la luz indirecta del so l. Y no faltaba el recuerdo de aquella pro - pronto la base de l mu ro. Pero ya encarrerados. near y dirigir la obra. Pcro a unq ue sólo soñado por Pedro. mujeres y niños. entremezcladas y confundidas con los sucedi - llena r la zanja. aunque gran parte del agua se evaporaba por el intenso mientras tanto y hadan rodar piedras hasta el fondo de la ca. deteniéndose siempre en el lugar dían co ntener s u regocijo. y desde allí numpir la obra. Al frente le hicieron una especie de gradería sólo tuvieron que ratificar su buena dispos ición. hasta las más turbulen tas corrientes . Ped ro -ya repuesto co mpletamente. el jura- UD esta nq ue. do del pe rro. ten ía la virtud de hacer que Lupita se recluyera en cl más ab- segada po r la cime ntació n. La idea de entrar fue de Lup ita. cerró el espacio entre lomas a esa altura.. se presentaba mis bien seco. ésta más pequeña que la prime- la los aguaceros de septiembre a diciembre -si llegaba n.para ra. los vie. Los veneros seguean fluyendo mien tras jos. que ya desde an tes estaban convencidos. la opi nión ge neral cuyo interior les llegaba una agradable comente de arre fres - fue que nada los detendría hasta concl uir la construcción del co. Les otros.. justamen te en el piso de l abra y co nside ró don Alfonso. uno de los vec inos más viejos . De nuevo Lupita y Pedro lleva- días útiles de la recolección. a la vez que hacían un canal para el arroyuelo. Nunca antes había n pene- mu ro. se les e0carg6 a los jóvenes. s ubían hasta la boca de la caverna. Sin embargo. q ue de acuerdo co n unos dibujos que Juan habla hecho . es tiaje. arena. arrastrándose a verla tenninada. en ñada... y allí term inaba la gruta. de p iedras donde se contaban veintitrés escalones. de que el de la aldea . descontados los dCas que por fuerza se le de . me nte habría de cumplirse: era una tarde calurosa de verano de todas maneras tendrían un depósito de agua mAs gra nde y los dos se encontraban sentados a la e nt~ de la ~eva.. El ganado ab revaba en la presa recién estaba casi concluida. Era la ho ra de la siesta cuando probar la resistencia del muro al embate de las avenidas y a entraron. ar. C uando se rea nudaron los trabajos ya tenCan ad miraban el sólido bordo satis fechos por la obra realizada . y por la parte de atrás lo reforzaron oon tres contrafuertes también de pied ra y argamas a. El esta nque pese a ello. Los mucha- chos siguieron excavando por los lados hacia las partes allas de las lomas. donde bailaron pedazos de vas ijas y trastes mutilados de los Cas i un año hubieron de trabaja r en la construcción para indios. Por ser por s u experiencia en esta clase de trabajos se encargó de pla- ésta la tarea mis pesada. 82 !l3 . Con ello consideraron que podría resistir Los trabajos se inicia ron co n la exca vac ión de lo que se .

mientras tomaban el desayuno. y les d ijo que estaba sorprendida de hallarlos convertidos ca bombres después de siete años. era apenas UD nifio cuando se lo regaló un vecino de Mogodorio... Nadie le preguntó entonces la razón que tuvo para darle tal nombre. felices de volver a verse. los tres jóvenes que condujeron al grupo desde el Pánuco. el pe- rro iba ladrando. las primeras noticias que se comuni- caron fueron las malas nuevas. cómo fue?" -le preguntó-. Hasta que estuvieron cerca de la casa Jo¡ reconoció: eran Pedro. ONCE " . A Esteban se le demudó el rostro al enterarsede golpe que Juan había muerto. Candor. No podía creer Maria lo que acababa de decirle el muchacho. y do ña Guiomar moría en Espafia". y a nadie le importó después por qué lo ha- bía hecho . lo que hizo pensar a Pedro que se trataba de gente conocida. hasta que sentados a la mesa. Como ocurre casi siempre en estos casos. ella también se alegró. Mi- guel y Fernando.. . y dofia Guiomar moría en Es- pafia". 85 . por ser el más peqceñc y el éaíco totalmente blanco. Todos hablaban al mismo tiempo.•. donde aca- baban de aparecer tres sombras que bajaban al caserío. que utilizaban como granero y establo en tiempo de (00. Candor sa lió corriendo hacia la loma . aullaba y moVÍII sin cesar el rabo. EJ mismo lo escogió de una ca- mada de siete.¿Cuán- do. Se abrazaron una y otra vez. baciéndose pre- guntas que ninguno OODaestaba. en medio de sonoras carcajadas. Y Esteban respondió: "U ste- des estaban instaündose aquí. las voces se fueron aquietan- do y la pü tica se tornó mAs ordenada. Maria regresó de la vieja casa . llamaba Pedro a su perro.

trata ndo de calc ula r el trabajo y tiempo invertidos en la dinero que le ccnflaron algunos am igos suyos para la coioni- obra. para traer de un lugar llamado que b uscaba: es to es . só lo toma ron algunas cosas y la cerraron. si n torme ntas de México haciendo valer SU$ derechos que el virrey Loren - ni ciclones. se la o freciero n para que la habi. Abundantes habían sido las lluvias ese año. que se tendía mediato . Lo que po - De acuerdo co n la ca pitulació n que le fue otorgada por el cos parecen es ta r dispucstos a aceptar es que haya curas de rey... a M tenemos uno"). co n derecho a desi g. Y mie ntras Ped ro iba por ferencias en la H uas teca. comenz~ . Esteban le co nfió a Lupita que Miguel y Ferna ndo gó de hurgar e n 1a ge nealogía del gobernador hasta hallar lo partiría n sotos al día s iguie nte. co n toda la sana que . En casa de Lu pita se encontraba n Ped ro y su s tres ami. El no mbre del despreci able cura qued ó proteg ido por el ano- paña. con unos dibujos que hizo mi zación del nuevo rein o. bunal. Los vec inos . en el Pánuco.lash mad? viendo so la a la much acha. de varios poblados comprendidos d~nlro . " Aquí nos reunirem os -agreg6--. _ ra que él co nsiderara más co nvenie nte.. Hasta en tonces todo parecía ir por b uen camino . oscuro sacerdote co n el q ue don Luis hab ía tenido algunas di- te y escuche lo que voy a decirles" . co mo un inm ens o espejo entre las lomas y hacia arriba por la Pero una vez habiéndose hecho ca rgo de s u gobernación. Ta mbié n la virrey... de enero de ~ S82. (v'Iodos de regreso al Pánuco"..es ca - cientas leguas po r lado al que se llam ó Nuevo Reino de l. Yo sólo la empecé. La real provisión fue dada en To ledo el 14 debía responder a las acusaciones fo~uladas en . Luis de Carvajal y s u tra slad o a la CUIdad de Mé'lICO. mism o que le fue co ncedido por sus pertenencias.e6n. Los mucha chos quedaron maravillados al ver el bor.el veci nos quienes la hicieron ... después de haber gastado importantes s umas de su ca pita l y do.. a un rabino que se regresaba a Es . el virrey haya dec idido co mba tir a Ca rvaJ~1 hasta am- gos disfru tand o de la merienda. "Nos d irigió don Alfonso. de pronto. asignación. sabemos --comentó Fernand o. y trabajamos todos durante un a ño trabajos arriesgando a cada mo mento s u vida . encontrándose co n que el gobernador 87 .. zo Suárez de Mend oza. El Grullo a un viejo sa bio . C uan do murió la mujer --contaba Jes usa-. consignados en la céd ula real expedida a su favo r. paz de reun ir u n espíri tu inferio r.Y el hasta el momen to en que se hubo curado. po r lo que co n j usticia consideró una gra ve v~lación de sus ros pobladores.a te- en la co ns trucc ión" . o~cn6 la apre~enslón de y de l cual sería gobernador de po r vida. pa ra pob lar de la mane.que co n hipócrita y falso reca - to a las putas y a las casas de pu tas se les llama mujeres de asignación y casas de asignación.s tianos nuevos. y co n és te y otros doc ume ntos Carvajal se juez designado para c umplir co n la infa me mlsión llegó a presentó ante las autoridades de la Nueva Espa ña en la ciudad Tampico. a quien es hab ían dejado todas tos del co nde de la Coruña. reconoció de in- Toda clase de aves estaban llegando a la presa. hendo en su v8mdad. Don LuIS se Inco nformé pareja de ancia nos muy q ueridos y respetados por Los prime. le oponían obstáculos y dificulta~es ~in fin. el derechos. Es ~e s u- Cerrada estaba cuando llegó el g rupo en el que venía Lapita y ponerse q ue ese mis mo d ía.los ac- reunirse con e lla. un territorio de dos . El p ropio Suérez de Mendoza.D.. les contó Ped ro lo s uced ido desde el accide nte la empresa. s u orgu llo y les ionados sus intereses p?r la resol~i6n del t~­ tara. ner prob lemas con las autoridad es que en lugar de facilita rle sa que tenían. o non sanctas. Como M iguel mencionara la herm osa ca . y de aqu í part iremos nimato co ncedido a los dela tores po r el Sa nto Olid o . Esteban le pidió a quilarlo. La construyeron una dicción del Nuevo Rein o de Leó n. ¡ una real prov isión fechada cl 18. hombre ya no quiso seguir vivie ndo y se abando nó para ir a y so licitó el am paro de la Rea l Aud iencia cn contra de .s~ contra. El de ju nio de 1579. q ue s u fami lia era de cri. Pues bien . y abundantes es peraba n que fueran las cosechas . luego tamb ién de s ufrir penalidades y pad re -Ies explicó Ped ro--. conde de la Co ruña..de la Jun s· cabaña de Lu pita era só lida y có moda. De gran utilidad para cum plir su proP:óSlto le fue u~ aq uél que fuera por s u ma dre: " Qu iero que María es té presen. donde nar a su sucesor. y ca ñada . mismo q ue personalmente se encar- María. don Luis de Carvajal pacificaría. "Fueron nuestros colmo fuc la adj ud ica ción que de manera arbitraría se h~.

tal vez peores q ue los que co no- gas e inconsistentes. negó a saberse.. y traigo el encargo de ofrecerles lugar en el barco si servía a su monarca. y así se cumplieron . su madre. la pobre Ma - a una o rde n s uya. riente de doña Guíomar y quien tanto le debía. InqUI- bien probado temple que lo si ngularizaba. QuizAs pensaba. (" ¡Advi na ron ustedes! -dijo Femando-. deberán estar preparados para Las acusaciones del virrey en centra de Carvajal era n va. sin embargo. De lo contrario. pa. Cuando en unos días más vol - inútiles litigios. Pese a su cancter impetuoso y al tancia.. enfrentar tiempos diffc iles. Todo esto después de haber pacificado a los Sanlo Oficio. recibía los tratos más la justicia . desean volver. y mineral de Cantarranas.. roll5lrUyó cio de minerales que poseían ea Tenango.. y es taba a pun to de ocurrir aho ra. todo parecía indkar que s u úniro prop6. por lo que esta se n.1alina • una hacienda de benefi - pensaba que muy pronto esa c::antidad se duplicarla. reunirse con sus hermanas casadas. de hecho lodos en Lo Laguna sabían que succ- panl denunciar a doña Isabel. Ma- go bernante. ría. lo. es hueso de mis hueso s. mi padre creyó que ustedes debían saber- de un criminal se tratara. por más que convocaba Pedro las nuco po r cues tiones religiosas. En ese sentido babían sido las órdenes de quien tan mal quedarse. que le reportaban a la corona ridos. para oo. esa población y es taba orgulloso de su prosperidad: estable. Mas no iba esta vez a toparse sólo co n j ueces y mag istra dos. y haci a al16 se dirigió coa la dicar a su tío. no faltó quien le informara que estaba en ciante. Marla fue la que ha- de la cédula real con que lo había favorecido. Don Luis babla fundado ya no só lo de ser cris tiano nuevo. biera ensa yado el discurso. jo varón que también habla logrado hurtarse a 11 acc ión del sia del pueblo... Por esto deja - . "Tal ha s ido la suerte del gobe rnador y la de s u fam ilia - sino a enfrentar la inl del virrey. María ad ivinó lo qu e logra del gobemador"). aca barla por incumplir sus obligaciones de vamos al Pánuco. Pero eo lo hizo . d onde era n d ueños del hasta dos mil pesos mensuales por co nce pto de derechos. Por último. Desde que Pedro empezó a hablar. con esto podría acusarlo de incompetente. el Señor : No es bueno que el hombre estt solo: hagd · aprehe nsió n de doña Francisca. La Garza partir' de regreso a Portugal muy pronto. Anica fue a refugiarse en Tuco.. hermanos de la denun . En la primera audiencia Isabe l palabras éstas no acudían. Ya lo tentamos decidido". nuestros. moslr ayuda ~ sea snnejante a t L. sino además judaízame . Luis de Car- vajal. y no sar. pues gracias • ellas pudo 8ClISÚ5Cle mú tarde partida militar que lo acompadaba. De igual manera sirvieron s us confesiones paR perju- la villa y mineral de Alm~n.se hallaba ausente.. la faM tica judía sobrina de l dería. y es lo que yo creo tam - silo era alejarlo de la gobernación para vo lve r a interve nir en bié n. inhumanos y los más despiadados to rmentos . prefirió confiar e n sición donde. hermana del gober. Aunque mucho hu - acusado co n la que éste babía tenido aquella disputa en el P4. Sin duda la bló: " Aq uí están los huesos de Juan. que viéndose envuelto don Luis en prolongados e hacer el viaje sin correr riegos. Don Luis pudo haber resistido el arresto. y camc tk mi ca rne . Co ns ide ren qu e el DoÑl GUWmar tampoco va • regre- los asuntos del terri torio. c uya locura podía advertirse 8 doscientas varas de d~ ­ intrusos.el capitán Felipe Núñez. se supo que andaba a salto de mata buscando ind ios de la región . Eso piensa Felipe. ya antes lo había favorecido. intercambiaron miradas recordando que do no de cosas más graves. el mismo q ue anduvo hurgando en la genea. y sol icitar al rey la invalidación algu na vez se plantearon ese problema. y aqu í se quedarán los s uerte es taba del lado del virrey. Y dijo el homhre: Esto nador. fue a presentarse ante el Santo Oficio iba a decirle. cuan. amenazado por su cura confesor. s us hombres hubieran puesto en fuga a los riana. cieron en España. Después de todo. fue conducido a la ciudad de Mlxi. deberán haber tomado una decisión" . la última oportunidad que tengan de lo decía. fue arres tada y se le internó en una cárcel de l. Baltazar. Las dos hijas casadas de da lla Francisca huye ron con sus me- ció en Almadén cajas reales . así co mo a Luis y Fray Oaspar.. y c. Cargado de cadenas como si co ncluyó Esteban-. Marla decidió au xiliarlo: " Dijo proporcio nó ele mentos a los inquisidores para ordenar la Dios. Lupita Y Pedro. el otro hi- vari os obradores para beneOciar los metales y edincó la igle ..

María enccn . Así comenzó gobernable.. rrido a Luis de Carvajal y a s u famili a: en terado también de la traba respuesta para lodo en el Libro. cada vez que obstinada nega tiva de Maria y sus hijos a regresar. es tablo y ga llinero . El cobe rtizo siguió utilizánd ose. qu e de doña Gu iomar. cree ncias y alivio que de manera tan sabia s u mad re le hubiera facilitado ritos . Los much achos partieron con el rabin o en una mañ ana ment o.. y estard unido a su Don José. aunque ahora de ma- carga ndo . y por poco sucede al revés : todo el camino vinimos nera compartida. igual q ue el resto de los vecinos. cu ya asombrosa agilidad no correspondfa a su edad avanzada. ras que seguramente vendrían a los p ueblos del territorio. deseó que la hiciera su esposa. les habló lo abría. y ver q ue se así las cosas. Más tarde. in. só lo sea para qu e se p aren los pájaros -dijo el ancia no-. Inva riab leme nte ac udía n cada noch e a la casa de Mar ía. y desde allí vieron cuando empezaban a cho supe que es to iba a pasar. " No. una cris tiana cruz hecha por manos judías. ras en caso de verse o bligados a fingir y si mular ante los cu- la. y observa ban jun ios te todo s los veci nos. Se me salía el corazón cua ndo perderse en la d istan cia. s umidos en lo profundo de unas la simulació n. siempre q uiso tener una hija. cresta de la lo ma. para do. Maria. pensó que de tene rla algún dfa Diego de Mo rales. reco rd én- y en s ilencio pedía po r la generosa dama. Ustima que ya no sa religión. al margen o po r debajo de la fal- cubierta. y más abajo. larga mente de las penalidades que les aguardaban. Esa noc he fue Lupita.. a la brumosa y frfa: Ped ro y su perro los acompañaron hasta la casa de Pedro. quien por s upuesto ya es taba al tanto de lo ocu - mujer. daba gracias a doña Guiomar po r habérselo regalado. al q uedar huérfana duran. le s ugirió don J~ que plantaran una cruz. Segurame nte hubiera co m - partido la felicidad q ue María estaba sintiendo en ese mo . esbel.tal era su nombre. Lupita Y Ped ro le trata ron el as unto males formaron un so lo hato y un único reba ño. jcres est uvieron de ac uerdo. Los an i- corriendo detrás de él". cuando les habló de las dis pensas valede - le gustaría que fuera como aque lla jovencita : hermos a.. co n lo que se de su casamie nto y don José . perpetuaran. y a que los mantengan" . translad ánd ose ya casados a vivir en la cabaña de sotros pensa mos -comentó M iguc1.rd el hombre a su padre y Q su madre. ría su casa . Las rnu- El rab ino era un viejo alto y flaco . Gilito sacrificó esa misma tarde bestias. Nunca . viviera Juan. y los dos vendrén a ser una sola ~".que lo lbam os a traer Lup ita. de pla ticaban. y pronto La Lagu na pudo ostentar. de sus co m promisos co n el Se ñor. co mo gra nero. ágil y risueña . y al día sigu iente. Jamás se había vist o en La Laguna celebración parecida.accedió co n aligero el trabajo de Maña: Lapita siguió atendiendo a las gus to a oficiar la ceremonia. Para Ped ro fue un deles su obli gación de preservar sus costumbres. fue rte. no les ha rá dañe y bien p ued e se rvirles si viene un cura. atender a los co me nsa les . Repitió los consejos de aquel otro rabino. en tanto que Ped ro le dedicaba más tiempo a la labo r. Ahora va y a tener la hija que siempre estu. de CSQS que mandan a eva ngelizar. Maria la recibió dici éndol e : "Desde hace mu. y ahora. y Esteban pensé que no se volverla a ver. 90 01 . cargado de espaldas. E le la travesta y vié ndola platicar con Pedro en un rincón de la insistió en el cumplimiento. don- después de l acto religioso que se efec tué en la casa nueva an . brillaban tos verdes ojos del anciano. una ternera y varios co rderos de los novios . Pedro y su mujer ins istieron en dejarle a Ma- obscuras cuencas . (as mujeres DO se daban abesto para el sábado la fiesta de l Señor. had an rec uerdos y planes. "Aunque ve deseando ". A M aría le pareció estar escuchando las pa la~ns Cuando vio a Lupita en los muelles de Sevilla. transmitirlos a las nuevas gen eracio nes. alta. como a menudo lo hacía. Justo en el lugar donde Pedro estaba Pedro me lo dijo. q uien la había visto hacerse mujer y sentía un especial afecto por la much ach a. en lo alto de la loma mis Sobre la frente le cafa n unos rizos de pelo castaño claro.

"E.unas horas kjos de ella. si la pequeña. "Curiosa mente mejor ~ijo Jes usa-. Porque ya DO tenía qu e cu idar a los niños. misma hierba . Jes usa la bañaba has ta cuatro veces al todavía do nnido en la ma ñan a. Lu - ca mpo. vért igos y otras mo lestias que no padeció en las dos ocasio- do. por 10 que co mprend ió el se ntimiento de Ped ro y deseó qu e su hija fuera bella y dis- tinguida como lo fue doña G ulc ma r. La mayor parte del día es taba el pequeño "Es una niña -le anunció a Pedro-. de tificaciones. María es taba encantada quejado de dolores en los riño nes. pa ra las dos es mejor". A la hora del paJ10 hubo un ioslante en que le- hallaba muy parecido a Isabel. Empezaba el peq ueño J uan a dar los primeros pasos. la criatura. dre de Lupita. otro fueron desfilando los vecinos pan admirar • la criatura .le comentó Pedro I su mujer-la niña es delgada y fuerte. se le impuso el tercer al umbramiento. en recuerdo de la ma - llegara I parecérsele mis. Mie ntras tanto. es poca co- sa". que lo dejaba tura y s ufría de lirios. el o ficio de Lupita. Pero afortunadamente su experiencia y la habilidad que con- y lodos coincidían en que era UD Dilo hermoso. y Ped ro.. Pe- ro Juanito gozaba cada mo mento al lado de s u pad re. acostado en una cuna que le construyó Pedro. "Es dejaran ponerle nom bre. más orgullosa que si ella mis ma lo hubiera pari . mezclada con otras. no era sino has ta en la larde día co n agua de ce nizo y le da ba a beber una infusión de la que lo vefa de nuevo. jugando. hinchazón de las piern as. co n s u nie to. y cua ndo le llegó una hermanita. como recuerdo que era la esposa de Carvajal. s uda ba Intensamente. y al niño. la madre de Lupita. y la llamó G uiomar. y dos más antes de recuperar el color natural del cuerpo y el rostro. Sólo de vez en cuando se echaba una blanco de los ojos. hacer q uesos y gu isa r.. de gra nde va a ser igualmente he r. hicieron que ambas se sa lvaran. . De todas maneas tuvieron q ue transcurrir dos semanas para que k bajara la fiebre. ordeña r los animales. 92 93 .. Igual que su madre lo hab fa hecho. tan sa na co mo los o tros ". quién se pa recie ra. sin importara servaba a pesar de su edad. mientras sus padres trabajaban en el Sin embargo. Isabel . Uno tras susa pensó que se le morirían la madre. A Mana k senta ba bien su condición de ab uela: los niños crecían y ella no pare- cía hacerse más vieja . ella lo rechazó. María rogó a su s hijos qu e la cua ndo Lupite quiso darle de s u pecho. Du rante el embarazo Lupita se habfa nombre de s u abuelo pa tern o : Juan. decidieron llamarla. o las dos. nadie babfa pensado en el nombre que reclbirfa finos rasgos. alimentaban a la niña co n leche de cabra. de acuerdo COD la costumbre. Y el estar meOO6 ticmpo ce rca de Mana . la nída aprendta sin da rse cuenta.s que ya casi DO trabajo -se qu eja - ba-. en casa de la abuela. en los días que siguieron al alumbramie nto. viendo pita estuvo muy grave: la piel se le puso ama rilla. Jesusa se hlzo cargo de l par . Todos decían que era Pedro vuelto a nace r. LupiLa también la reco rdaba. y I Guioma r le encantaban las ovejas y cabras y j ugar co n Can- dor. q ue mis nietos coman caliente". "Por k> menos ve n- gan a comer . no cedía la tempera- carrera Lupita para darle de mamar. Cuando vino el primogénito. mosa" . Juanito acababa de cumplir ocho afies cuaDdo ocurrió el to. Con tantas mor- . pero és te 10 nes anteriores. dorado k> el ir y venir de Maña.les pedía--. Pedro se llevaba con él a Juan y Lupila a Q uiomar. en rulidad- los hada quererla aún más ..

Yo traigo mi propi a comida y só lo necesito un hornillo donde cocinarla" . cualq uier rincón en un granero se rli bue no.cuya muerte hizo que cambiara mi destino.. que batallaba con un asno renuente a seguirle los pasos. Pedro. que soportaba so bre los hombros una carga igual a la de la bestia. Resoplando s ubie ron los tres hasta donde ellos se en- contraban. que no se alegraba ni un poco de tenerlo en el pueb lo. " No puedo tener más de treintaicinco años . " En realidad le tocaba a un her- mano mayor -explicé. se persignó . de - se rnpeñ ándcse como escribiente de uno de los múltiples p ro- tonotarios que pueblan la densa burocracia de l Vaticano . Pedro y Guiomar estaban parados junto a la CfU7.. ya me d ijero n que no tienen ni siq uiera una ca pilla donde pudiera quedarme pe- ro a falta de ella. AsCde humilde se mostraba don Leovigildo. cubierto con un so mbrero de paja..que su verdadera vocación era la de marino. pero s us padres lo hicieron tomar los h ábitos panl cumplir con una tradi ción de familia . A 10 lejos se di - buj6 la enorme silueta de un hombre ensotanado. lo acampanaba un indio desharrapado. mira ndo hacia el llano. Les confesé -como si estuviera all{ para hacer ccnfesloaes y no para recibirlas. en lo alto de la lom a.. y después de presentarse preguntó el religioso si aquello era La Laguna . DOCE IJ ES DUO que su nombre era Leovigildo Martfnez. "No qu iero incomodar a nadie.pensó Pedro-. Obser- vó el cura la cruz.. le respondió afirmativamente. origi- nario de Vüoria y ordenado sacerdote en AviJa. an te la cua l el ind io se había hincado . Antes de eni r a la Nueva España residió tres años en Roma. s u hu- mi ldad tiene que se r fingida porque esti en la edad de la so - 95 .

las cosas de burlería que: va a ense ñarles. sino de nuestros quehaceres. Dijo que era mis f!ciJ repararla que más. su siervo". "Ese hombre tiene mis mañas qu e un tejón viejo . y María iba a com entar más tarde: " Ya estoy viendo k> que dras enormes con sus enormes manos . munidades más o menos próximas a La Laguna.covigildo y su indio desaparecían el viernes de ca- tara n su casa q ue.. Despojado de la sotana y vis . s imular. y en cada hoga r invitaba a sus moradores para que visi. la verdad es que sus periódicas ause ncias eran seguida salud y bienes tar para sus pobladores. colgado en la pared. el rey a pacificar y pob lar esta tierra de la manen que consi- Atrás de és te. aunque q ue y las blancas parvadas de pájaros migratorios. dijo. y bajo de la cruz. Ataviado para la ocasión. los niños incluidos. encima de una mesita vertical más alta en Roma para evangelizar a sus pobtadores de igual forma.. movía troncos y rodaba pie . El día que terminaron. y al mismo tiempo dejo descansar a ustedes rarse j unto a la cruz y elevó al ciclo una plegaria : agradeció de mi ab urrida prese ncia" . que la prim era. mientras sudaba co .. si lo que yo cacique era una mujer. como no fuera co n- espectáculo: un giga nte y su ena no trabajando y es forzá ndose venirse en maestros de los niños en sus casas..6 mesa que vestida co n los acos tumbrados lienzos. pidió en son de brom a.. ocultas intenciones.bcrbia.. desde donde ambos admiraban el enorme estan- monia todos estaban de rodillas. duda que como dijo Lapita.. derruida. vimos algo en comú n? No se trata de un parecido físico . aquí agradecía la ayuda de algún niño. el religioso parecía uno mis de los sión de estar entrando dócilmente en una inmensa almadraba. igual que lo hadan los de- ga ron para ocuparla. y al último que aprovechadas po r todos los vecinos para repasar juntos los sa - fueran ab undantes las cosechas. que bien conocía el grados textos y observar el descanso del dbado sin tener que rito." Pero no fue el rincón de un granero lo casa del Señor -empezé diciendo-.. era el altar. i l les impartiría. "Humilde es la Esto es. Coi ncidía la da se mana. Al concluir la ce re. Lupita escuchaba con atenci ón. se hincó en el mom ento preciso. les r:uego que se acerquen a El. A los niños les parecfa gracioso aquel un tejó n viejo" . es taba el Cristo crucifica. con humildad y devoción q ue obtuvo el cura: apartada de las otras hab ía una cosa semi. derara más conveniente.. q ue en uno de los extremo s le construyó don Leovig lkío una larga nunca lo hubo. y les agradeció su generosi. Don l. y regresaban el lunes luego de visitar algu nas co- invitación con la fies ta dc la Sa nta Cruz. Ya veremos. por supuesto deshabitada. colonos. A él lo autOlv. ¿quién puede negarse a oc urrir. en tre ellas la tió q ue se reunirían antes en la lo ma. all á otro favor. para des truir de tal manera y conce rtadamente. Lo dicho por el religioso 96 .. No cabe cos de arcilla sobre sus anchas espaldas. e inmediatamente des. como lo bago yo. Fuerte como un ca ballo. al pie dcl símbo lo crís . ese hombre tiene mis ma ñas quc mo mula de noria. El sace rdote continuó diciendo q ue en el dad de man era efus iva. y cargaba pesad os sa .. y yo es toy facultado por mi obispo do. y fue esa la que le entre. duvo casa por casa devolviendo las herramientas que le ha- bían prestado. en sus hogares lo que el cura construía en la capilla. Pero nada podía n hacer. como mejo r me acomode". e insis tió de manera Don Leovigildo y el indio trabajaban desde el amanecer reiterada en q ue asistieran 105 niños a las clases de lec tura que en la reparación de la cabaña. cierta ocasión-. tratando de adivinar detrú de las palabras del cura sus construirla desde los cimientos. templo hallarían consejos y co nsuelo . el sacerdo- éstos visiblemente desconcertados. el sacerdote fue a pa. Un día en que estaba sentado al lado de Pedro cerca p ués lo imitaron don Alfonso y su mujer. Los vecinos aUf reunidos tuvieron la impre- tiend o ropas de paisano.. nían del Pénucc. an . qu e una vez mencionaron Esteban y sus amigos cua ndo ve - tiano . poblada por una tribu de indios pacfficos cu- senteció Lupita. el arca de Jesús sa cramentado. El indio. por lo que les advir. sería la casa del Señor. van a leer. Aunque esto último lo dijera en en p rimer lugar haber llegado co n bien a La Laguna. te dijo de pronto: "¿Sabías que don Luis de Carvajal y yo tu- La casa había sido transformada en un pequeño templo. " Va y a cumplir con la obligación hace es pedir cuando bien podría ordenamos que asístléramos que tengo de llevarles la palabra del Señor -dijo el cura en a su fiesta ?". de la cueva.

ni bueíen: Cuando. co n s u p alabra empeñada de enseñar a las nuevas ge neraciones cias y demás actitudes eran francame nlc: delibe radas. le pareció a Pedro una advertencia: don Leovigildo cum plirCa Cada vez era m1s d ifícil para la pobre de MarCa cumplir su encargo a como diera lugar . judaizantes y relapsos... suplica al puesta. mente lograron escapar y se sabe que regresaron a España. llamado el de todo corazm. gildo. María d ijo que así podrían vinieron en ocultarle a María lo oc urrido al gobernador y a su saber lo que estaban haciendo aquellas gentes para preservar familia . cia na que entregada a la lectura de sus libros. ha co n transmitir a los suyos la tradición hereda da. a la piedra. hennano de éstas e hijo de la primera. parece increíble que no estuvieran ente. por el contrario. go e n Sevilla. Pedro dro aco mpañó a don Leovigildo en uno de sus viajes.. doDde los francisca. Pedro recordó las palabras que MarCa le dijo a don Die- juez o rdinario que les tenga mise ricordia. tu Dios. milagrosa. "Quizás podamos tomar ejemplo de e~ l~ -agre · cimiento de doña Guiomar. tal co rrie ndo siempre de un lugar para otro. Yo le pido a Dios dos los ritos y cost umbres en los bogares ajenos.. Pe- un recurso que interpuso a nte el tribunal de casación". alcanzado todas las cosas predichas en las tU1imos ticnpo. que desde s u último embarazo se pensaba Pedro cuando el cura volvió a hablar: " Do n Luis está fatigaba fácilmente. Catalina y cares ulU al Señor. y se declaró igualmente sorpren. dioses fabricados por mano de hombres: al leño. Baltazar y MigueJi. murió en prisión esperando el res ultado de Con el pretexto d e romprar se milla para la siembra. se confonn~ . criminales. y que bie n podían se r repetidas a propósito de lo CO. q ue fue condenado a una pena menor. Y por último don Luis. ejercen los oficios que quieren bre sabio. bígamos y forni .. tes u donde el Seño r os habrd conducido... y oírás su voz" . y los dos con . Iu Dios. Y desplds ~ te hayan mozo." El cura. a quienes acompañaba Luis de Carvajal. atraídos po r la bondad Pedro recib ió la not icia de la muerte del gobernador igual y sencillez de l cura.Lupi ta. cadores. empero. por el contrario. An i- le cont ó a Lupita su conversación con el cura. con tal que lo busques Leonor. ni comen. má ndolo a que fuera con el cura. y no quisieron ocasionarle otra go-: y proceder de igual manera" . no tardaron en aceptar su amistad. Sobre un tem. era un hom- s u casa -es un dec ir. pero era incapaz de explicarlos. guida abrió su libro para leer: " El Señor os dispersara por to- dtdo de que no lo supieran en el pueb lo. lo hallards. Y UDa revelación: sus ause n. MarCa que un golpe en la nuca. don lcovigildo advirtió su sorpresa.. Y ulU serviréis a redes. desfilaron basta que l W ven. Do n LeoVI- go que inne a los territorios del noroeste. y somos tan Ignoran- vez para seguir a Italia donde los judíos pasean romo Juan en tes . todos los días progresa~ en s u afá~_de nos están fundando misiones y pueb los en tre los sa lvajes de eva ngelizar a la comun idad: mu y pronto apreedíeron los nlD05 la región". en cambio.. ahora ya está más vieja y la p romesa hecha a doña Guiomar ten ía obsesionada a la an- el s ufrimiento serCa mayor". q ue me dé vida para ver cumplida la mía.. En eso la verdadera religión. y con toda tu alma. lajac ión. sacrfiegos y hec hiceros. bus- la Plaza Mayor doña Francisca y sus bijas : Isabe l. a leer e n el catecismo y algunos adultos. h~bra renunciado a ve r que fueran observa- muerto y mu rió antes de termi nar s u tarea . modaban a cada circunstancia. Porque habrás de saber que nunca el trib unal de la Por eso a menudo las preguntas de sus nietos quedaban sin res- Inquisición co nde na a los reos. y practican su religión en s untuosas sinagogas sin se r moles - tados po r nadie . el corregidor de la ciudad de Máico pronunció sabía recitar y encontrar en su libro los textos que mejor se aro- las se ntencias que se ejecutaron de inmediato: muerte por re. Entre rabinos. dijo que eso era sólo el principio de una herejía mayor. porque de aquí ten. los otros hijos de doña Francisca de Carvajal. pese a estar equivocado. que estaba ocurriéndoles : "Es que hemos vivido tan a~rtados. no pensaba en 98 99 . ni oyen. su religión. La mujer sólo Mercaderes.\ te plet e colocado en la esquina de San Francisco y Portal de converl irds al Seño r. eclaró-. Recordaron cómo había sufrido al enterarse del falle. "Es que ocurrió hace das las naciones y quedaréis reducidos a pocos esure las gt'n- muchos años ~ijo-. Porq ue el cu mpli miento de pena igual.. " Ad emás -dijo Pcd ro-. y en se- q ue el o tro no pudo oc ultar.

todo cambió po r aquí. desde que se fue. tratándolo como si fuera su marido. va a abandonar .. 101 . que nos hace... cuando esto último ocurría. Creo . Ped ro se p uso a platica r co n un viejo qu e es taba se ntado a la puerta de s u casa s in hace r na da. que empezaron fingiendo para engañarlo. Por la descripción que de él hizo. en estas tierras secas y mise rables. lo hicieron los hombres de s abe r q ue nos dfa verse reflejada en los ros tros de sus mo radores . que e n los últimos meses la habia visto envejecer como si tu. la de nuestros padres y abuelos. la hallaba n se ntada cien años podría co ntesta r. ~ I y una nieta suy a leían j untos un hermoso libro verdaderos eran David y Benjamfn. El cura quiera pa ra ir al pu eblo de indios q ue era el más próxim o. a Juan. co mo ~l ama. y la pobreza po. ¡Por Dios qu e no puedo! Le p ido en- Ped ro creía que po r se r más antiguos. cuando regresaban de l campo. y las co sas empeoraron. Algunas veces regresaba so la. qu e es pe re a q ue alguien tan sa - te se ría n ma yores. taba ausen te. meciéndose sobre cuando me dice: 'Si el Dios de don Leovigildo es el mismo ella misma. o en mediq de una vereda. tonces que crea s in entender. Los hemos perdido. varias leguas tenían qu e ca minar para traer agua en tiempos de seca. nadie podr á. pero otras te nían que ir yo demas iado igno rante. Jo co nfund ía co n Pedro. que le dejó don J~ . y la chime nea s in "Mi nieta es muy inteligente -decía Calixto.. podremos recuperalos". euerpo y de s us ro pas . junIo a la presa . de ahí que apareciera n sucios del es toy de que está entre nosotros". pero nosotros sabemos que ya DO es La de las nuevas ge- los niños lo notaban: con frecuencia lo llamaba Juan e n lugar neraciones . Y en los mientras el nuestro habla siempre dc. me hace preguntas que ni viviendo a buscarla. sus casas e ndeb les cobertizos. tando versos (" En íos ancianos se ha lla la sabiduría. A menudo. Por otra parte. " Bien que lo extraña mos -comenté el anciano. ella es. por ejemplo. En efecto . el anciano. abara si mulan para engailamos a los viejos : fingen creer en la viera prisa por Uegar a la hora de su muerte. que el de nosotros. s in nombres que pronto adopta rían de nuevo y no volverían a duda se trataba del mismo qu e doña Gui omar le obsequió a cambiarlos. bio co mo don J~ venga a expHcarle. s u verdadera religión. Cómo responde rle. En Dios residen la sabiduría y la ¿por qué el del cura só lo pide que lo amen. Los ace ptó hacer el viaje sólo para complacer a s u madre. qu e Dios no nos como la s uya. El nombre de una com unidad cercana reve laba el o rige n de la miseria de todas: Agua/eguas. eso s r.y fuego . cuando los pozos se ago taba n y ninguna es- peranza abrigaba n de que naviera. que nunca había salido de La Laguna ni s i. co mo el suyo era Sara. vino luego para hacer lo s uyo . Se encontraba n en El Gru/lo.otra cosa. pe ro ya no estoy se gu ~ Pero fue otra cosa lo que encontró: eran aldeas tan pequeñas ro de que atienda mis ruegos. el rab ino que iba de regreso a Es pa ña cuando casó a Pedro en La Laguna. fonaíe za: suyo es el consejo y suya la inteligencia. los pueblos del nor. ¿por qué el suyo predica amo r y perdón . sólidos y permanentes s us co ns trucciones.W E/ mientras el de nosotros exige que se le tema?' Yo no puedo destruye.. El hombre le conftó que sobre tod o to. Mientras don Leovigildo des pachaba sus as untos en una pobre caba ña a la qu e llam a- ban capilla. diciendo incoherencias. repitiendo sa lmos o reci. contestar a estas cosas. seguro los usos m ás clcmentarles. donde habla vivido do n José.. Lo s ie nto. María. y sólo Dios sabe s i algún día de Pedro. Pedro. pero el Señor s ig ue en todos estos largas tempo radas carec ían del agua necesaria pa ra sa tisfacer p ueblos. crueles ve nganzas? Y muchos años la p rudencia.y buena falta 1110 . las ollas vacías de co mida. Y es jóvenes y los niños.eedifiaulo"}. la nues- compo rtam ie nto se volvió a tal grado extravagante que hasta tra. y les recordaba que sus nombres los sábados.. Lo t¡I. Dura nte acompañaron has ta aquí. su nje.

.. Después se encargó a los obispos esa tarea. TRECE L A NOCHE antes de emprender el regreso. don Lcovigildo se soltó hablando durante horas enteras. Le explicó que los emperadores romanos Too- dosio y Justiniano dictaron leyes contra los herejes y estable- cieron tribunales especiales para administrarlas. Bien co nocidas son las cruelda - des cometidas por el tribunal de Sevilla en perjuicio de j udfos y moros recientemente convertidos al catolicismo." Pero no. hecha sin más propósito que el de iniciar la plática. mi. los Reyes Católicos extend ieron los tribu - nales a todos sus dominios. facultados por el papa Sixto IV que los au - torizé para nombrar hasta tres inquisidores en los reinos de Cestilla y de león. aunque se lo hablan propuesto. Más adelante. hasta que hará unos trescientos años resurgieron en Francia aque- Hes tribunales para perseguir y castigar a los alb igenses. partiendo de la comisión otorgada por el papa Inocencia III a las órdenes mendicantes de Santo Domingo y San Francisco. son establecidos en España los primeros tribunales inquisitoriales. A grandes trancos relató entonces el cura la histo- ria aproximada de la Inquisición. Cuando los perseguidos y sus doctrinas cruzan la fro ntera y se extienden a Cataluña y Aragón.mas que fueron denunciadas por sus víctimas ante el J»Ipa ~Ul' ñc - 103 . " Puede de - cirse -obscrvó. Pedro no lo sabía y le pidió que continuara. cáta - ros y otras sectas heréticas opositons por igual de la Iglesia y del Estado.que tal es el antecedente más remoto de la Inquisición. Lo demás ya lo sabemos. no descansaron.. que vinieron a ocupar la j urisdicción ejercida a lo largo de muchos años por los obls- pos.. Para responder a una pregunta de Pedro.

sa y allá por la ma drugada. suya. dijo el sacerdote-. con rumbo a los p ueblos del nort e. Al amanecer.. lo primero q ue vio fue el cad á- ron a su encuentro llevándoles la infausta noticia de q ue Ma . bordo. Con ese poder que les concedía el pontífice. Pero de alguna manera los monarcas. que los suyos vieran el cuerpo hinchado y semideshecho de " 104 105 . Hasta los niños se fanático y mentalmente en fermo ante la menció n de cuyo sentían responsables de la desa pa rición de s u abue la. Yo me atengo. sus aullidos despertaron a Pedro. Lo q ue pretendía aho ra era dejar en el pueblo una La noch e de viern es a sá bado Candor se ausen tó de la ca- obra mate rial igualmente importan te. removiendo mogotes y hurgando en la cueva de los auxilio a la aldea. ella estaba el perro. recordó que mAs de u na vez." Don Leovigildo ha- bfa cu mp lido s us tareas es pirituales co n ex ceso. y Lu - inquisidor general a Fray Tomás de Torquemada. El cura. ocasión anterior. levantar c uando ve nga otro sacerdote. ace ptaron la idea de inmediato. así lo enten- dió Pedro. Yo no creo que to- Convénzan los de nuevo. cuando se disponía a ir por sin agua. nombre temblaban hasta los más conspicuos co rtesanos y luego de escucha r sus desa hogos. co mo era rias veces persisten en s u error.. mien tras la de la iglesia. in- procedimientos . dos los indios sean h uelleros y si el peno no ha podido da r na al Se ñor . has ta el momento si n obtener nin. ció n se ntenció. y a unos pasos de ria desapareció el mismo día en que ellos salieron de Lo La . Ped ro y el cura se s u. divisó a Gili to que caminaba en dirección indios y dentro de la presa. como si est uviera sufriendo por algo .. Fue él quien pobló de patfbu los a Es. a las normas del Nuevo Tes tamen to sobre el d io que po r habe r estado en fermo. obtuvieron nuevas bulas pa_ para el día siguiente y los vecina>. Jesusa dijo que Maria - Ya por el camino. Pedro se encaminó hacia el Se aproximaban al pueblo cua ndo Lupita y Guiomar fue. "Ese atascado no sirve para nada -exclamó el bordo -le dijo-. designaron no cesaba éste de recriminarse por babe r hecho el viaje. echado. Todos los vecinos se pusieron en movimiento y desde el cuerpo del agua no necesitó ayuda pero una vez que lo hu- entonces la buscaban recorriendo veredas y cauces de arroyos bo tendido a la orilla del estanque. ve r de s u madre ñotando cerca del muro. no lo aco mpañó en la trato con los herejes .. alega n. "Para termi nar . q ue ya estaban agotados. Gili to cura le pidió a Pedro que Jo ayudara a construir el templo. con la ¿F ue Job quien lo dijo? [Quien sabe! El caso es que todos se autorización y el beneplácito de los reyes . Para sacar guna . no de justa indignación. co ntrado y seguido las huellas de María . Don Leov igildo s ugirió que dejaran aquello do razones de estado entre otras.. el o su cuerpo-. éstas previenen que si amones tados va. casi a manera de absolu- miembros de la realeza . Por lo menos de enco ntrarla viva. " Si p ienso que algo puede ocurrir. Cenando en la casa de Pedro. parado j unto al pretil. s ucede". Un templo que de cualquier ma nera tendrlan que co n ella. dominico pita se reprochaba el haberla dejado so la. gen te de Lo Lagunaseguía buscando. tades. en un alto que hicieron para co mer. pues no q uería gún res ultado. Ve nían de la presa y s u lono era lastimero. llar a la ancia na. lo " Yo sé que tú y Lupita convencieron a los demás de leva nta r traía en la mano. debo aclararte que co n todo y ser dom inico Los días pasaban y co n ellos se iba toda es peranza de ha- no pertenezco a la casta de aquel desa lmado . ahora para hacerle una casa rnés dig. palos mediante las cuales se ampliaban sus ya dilatadas Iacul. debe apanérseles del gre m io s u costumbre. el cuchillo que creía perdido. menos lo haría ese inútil". paña. Mu y temprano sa liero n el vie rnes. aunque no a la vista.le tranquilizaron. y nada más". fructuosamente. atropellando derechos y vio lando jurisdicciones. expidió un breve co ndena ndo sus maron a la búsqueda que co ntinuó has ta la med ia noc he.tenía qu e es tar cerca. En él había pensado para que lo ayuda ra. mirándo la tristemente. Fatigados como venían.y gracias a la presa Lo Laguna dista mucho Lupita cuando alguien sugirió que el indio podía haber en- de ser un pueb lo miserable co mo los que acabamos de ver. Do n Leo- igual que lo hacen mi obispo y mis hermanos de la o rde n que v igildo tenía que viajar de nuevo y esta vez lo ha ría co n el in- están e n Roma.

recibió sepultura de ac uerdo a la tra- dición. 106 107 . y al mismo tie mpo ba tallaba co mo los demás aca rrea ndo ma teria- les: adobes. tan amplio que mente co rrió po r el caserío la noticia del hallazgo. ve rda dera reli- gión . co mbinados co n la pied ra qu e transportaron desde las lomas y el cascajo del arroyo. en lugar de hacer más averiguaciones fue a da rles el pésame a Pedro y a s u mu- jer.Maria. Inmed iata. Cada vez qu e pasa ba cerca iba por unas ma ntas con qué cubrirlo. Don Leo vigildo dirigía la obra de ac uerdo co n unos plan os qu e había traído co n él. que ese día. El indio. ciero n cargo de la preparación de María. Cuando el lunes regresó don Lrovigildo. resultó tenerla pa ra maneja r el ci ncel y el martillo. pe ro nu nca se imaginó lo tiempo de que DO se acercaran Lupita y sus hijos. Gi lito permaneció aliado del cadáver m ientras Ped ro un solo día a trabajar en la obra.mo veía el ava nce de la construcción. pronto estuvieron hech os los cimientos y empezaron a alzarse las paredes . co ngregán. Cer- ca de l banco de arcilla loca lizaron otro parecido.. que concluye: "Y edificó un altar al & ñor y ofreció holocaustos y víctimas pact{JCas. nagoga!. Emanas el Señor se compadeció y ces6 la mortandad en Ismet". asegurándose al mi. hennoso qu e sería el templo en su interior. ¡Y pe nsar q ue pud o habe r sido una si- ayuda y presentar sus co ndolencias.. a quie n nadie le co nocía ninguna habilidad. podía aloja r a toda la pob lación . que fue consagrado a Santo Domingo. liviana pero muy resistente.. que transformaron en cie ntos de sillares. Lupita aceptó asis tir al ac to consagratorio. aunque no babía dedicado . sil lares y piedras. del que amncaron grandes trozos de una roca porosa. siendo sábado y día de l Señor. el cura tuvo el ac ierto de leer algo que todos conocía: la parte fina l del Se- gundo libro de Samuel.)lSr destinaro n los vecinos sus tiempos de ocio a la ed ificación del templo . sólo que petrificada .. era en realidad la misma arcilla. Co n éstas y los adobes ya cocidos por el sol. en seguida preguntó po r María y al deci rle lo oc urrido. observándose los ritos de la ant igua.. Jesusa y s u ma rido se hi. tan fresco qu e resultaba dose todos los vecinos en la casa de la difunta para o frecer agrada ble estar de ntro. El día de la inauguración del tem - plo. de sus manos sa lfan las piezas . como volviero n a hacerlo para leva nta r el bo rdo de la p resa. más perfectas. De tod as maneras tardaron un año en concluir la capilla. Igua l q ue lo hicieron cuando Ped ro tuvo el acci de nte y entre todos term inaron la casa de Maria.

donde -pen- sé.. Pedro tuv o que disculparse por no poder acompañarlo y ya se preparaba para ir solo con el in- dio. podría conseguir quien le fabricara el instrumento. La campa na era una prec iosidad q ue parecía de oro puro . cuando se o freció don Alfonso. Hasta ahora. el grueso calabrote. 109 . y ver si podían hacerle unas hojas de azada y otras cosas que necesitaban en el pueblo.si babía un beneficio de metates. todos los pueblos cercanos van a querer una campa na igual. con éste amarraron la pesada y volu minosa pieza. "Cuando el cura abrió el molde y apa reció la hermosa campana -decía don Alfonso-. vigiló la fundición de la mez- da y d irigió el vaciado. Armaron primero un andamiaje dentro del ca mpanario. y en seg uida procedieron a levan - . ni los mismos fundid ores podían cree r lo que estaban viendo. ¡ni Almad én la tiene!". Una vez que se sepa. utilizando la madera de los an- dam ios que ya no necesitaban. Don Alfonso no se cansaba de repetir. Pero faltaba algo en el campanario. CATORCE L PADRE Leovigildo estaba orgulloso de su templo. bancas para los fieles y el púlpito. desde el cual hicieron pender. calculé la propor- ció n de los metales que usarían. con la más sincera admiració n. que el propio do n Leovigi ldo construyó el molde. Con el ín- dio ayudándole. Dijo que necesitaba traer algunas piezas de fierro para su s herramientas . luego de fijarlo al mis fuerte de los horcones. en pocos meses enjalbegaron las pare- des y el techo y construyeron. Todo lo consiguiero n en Almadén. E tanto que casi no salfa por estarlo adornando .. el confesionario. El sacer- dote decidió que viaj aría a la villa de Almadén. al- go sin lo cual no merecía ese nombre: la campana.

María les hubiera leído : "No temerás te- ~I dejó que m uriera el indio . "Es un trapo rojo . don Leovigildo tampoco descansaba en su tarea de confor- n~. Lupita y Jesusa iban de casa en casa aplicando ungüen- blado por prim era vez al tañer de la campana. Pero ya e n su casa. co mo yos algo que. y como aquél. falleció el indio apretando entre los dedos un mano . y el indio una te. si no qu ieres que te las pe_ Pedro abrió el libro q ue perte neció a su madre y leyó a los su- gue". casa cuando los convocó don Leovigildo a los primeros ofi- seado rosario y repitiendo una oración.le respondió Jesusa-. "Es un sacrilegio" -le recla- mó el cura al reconocer el ornamento-.. le . aqul que Maria se vio cubierta de lepra. ni contagio que devasta al mediodia. tar a los morib undos y viendo que las necesidades de los en- m ble enfermedad q ue finalmente le cos ió la vida. dijo a Moisés: Supltcote. pita preparaba los remedios que aquélla k: iba diciendo. provocando la risa de lodos: "Parece que El pueblo se llenó de enfermos : las mujeres y sus hijas no es tuviéram os levantando el mundo". po r dccfnnelo. mientras la vieja atendía aJ enferme Lu.: gracias pecado que neciamerae hemos cometido". Pero Jes usa no estaba d isp uesta a dej arlo mo rir.. pero don Leovigi ldo le cados de cica trices . coseremos s u trapo par. rrer los días sin esforzarse por sanar y en espera de lo peo r.¡ entregárselo completo. se daban abasto para cocer las hierbas que les traían los hom- ciembre y esa noche. do n Alfonso los fierros que neces itaba.. " Cuando esto haya terminado -le promelió Jesusa al Año que quedaría grabado en el recuerdo de la gen te como el padre--. presa . ~esusa se ofreció a ayuda rlo. Acababan de sepultarlo cuando apartó tambiln la nube que estaba sobre el ~nWculo. Ya co nvalecie n- Del viaje q ue hicieron a Almadén. los co n una pun ta de l lienzo . utiliza ndo el agua del estanque tuv ieron que regar cada • 110 111 .. Nadie se quedó en miento. su . y has McJw dd Excelso fU baluarte". Ni la peste que traer la enfennedad. ¡Imagínese lo que sería de usted . para recibir el afio nuevo. No más funesto de que tuvieran memoria . nnc6n del pequeño granero. primero. En un dieron gracias a Dios po r haberse librado de la enfermedad.. a las doce. hombre se llenó de gra nos desd e la cabeza hasta los pies. '" • • chac ~ exclamó. el cura trajo la campa . En el 41timo día de di . el sacerdote entre ellos . ra pro nunció un hermoso serm ón y leyó al final: . tos. luego de muchos días de sufri. el cu- entierro. Y ahora lárgate. y he ~yó enferme el sacerdote. A unque usa ron un par de garrochas a manera de polea. Señor mio. convocando a misa. be ser rojo. la nocbe de San Silvestre. va a notar siq uiera que lo hicimos pedazos". *- gddo aceptó el mal con resignación. ni saeta que vuela por el día .. Y como Aar6n la mirase y viese toda cubierta de lepra. rror nocturno. dinmil a tu dereclul. que una vez lavado po ndremos de nuevo Vino luego la sequía: el tiempo de Uuvias pasó de largo en su luga r". El tra po co n qu e los c ubra de . vaga en las tinieblas. Lupila y Pedro ~rohibl6 acercarse al enfermo. y menos en los ojos.. vibró el po _ bres . suñcíentes y tuvieren que echar mano del gran lienzo del y luego de la ceremonia. dejaba co. La curandera insistía en que se cubriera el rostro sin dejarles siquiera la humedad de un aguacero solitario. mas no hayas ciendo la resistencia de don Leovigi ldo. Porque el Señor es tu refu- obligó a desnudarse para envolve rlo en un lienzo enorme de gio. convertido en un el esfuerzo luvo que se r enorme. los trapos rojos que guardaban en las castañas fueron in- do personalmente la hizo sonar. Don Leovigil. templo. blanca como la . Fue una gran tragedia para un p ueblo tan pequeño . Tanlo que uno de los mu . \IC'. la mujer de Gilito k> miedo que basta ti se acerc¡ue. Ven. dijo. tarla. el pob re fennos fueran satisfechas. Al igual qu e Cipriano.le gritó a Jesusa. do n Leov í.. Mil caerdn a tu lado. cura ClegO . Y se ron que se llamaba Cipriano. Para no exponerse las dos a con. Oc ho friendo en sile ncio los q ue fuero n con seg uridad horri bles do . del cua l se bizo cargo. cosa que en pocos bogares podía decirse. "No debe dejar que le pegue el sol pozos se agotaron y alarmados veían desce nder el nivel de la en la cara. de sus vecinos murieron y por k> menos d iez q uedaro n mar- lores. Hasta la hora de s u cios que se celebraban desde que apareció la eptdemia. CJIU! 110 nos imputes este "Ya sé que el mal es de viruelas . al momento de pro nunciar el cura s u nombre. supie. rola r rojo que trajo del templo.

si acaso el trabajo en el la: "Todos lo sabían de tant o escucbársclo. Lup ita y Juan se co ntag iaro n de s u tristeza y ca mbio de la aldea al si tio de s u hallazgo. Lupita prefirió hace rse la desentendida ante el desl iz nues tra palabra de perma necer para siempre en La Laguna. ya nos nuevas Iantas fas y s ueños nuev os. se metieron a llorar dentro de la casa cu ando la pequeña caravana salió de la al- Siempre que alguien se quejaba de los malos tiempos q ue dea . y pese a todo se aferraba a la tie rra daban en las ramas y caía n des fallec idos trata ndo de Iiberar. habíamos acos tumbrado a tenerlo con nosotros. supo que un d la no muy lejano ha - les de un lugar que conoci6 viajando con el cura .. te. qu ien es pohla- se ... te rea lmente era pobre. reu nirse con mi pad re. En todas las casas había sacos de carne seca suficiente para dos inviernos. sus visiones y delirios. Lo describ ía brían de abandonarlos. Lapita. beran te valle del que ta nto les hab ía hablado su am igo. nocía su s sentimientos. el esfuerzo empleado en abri r al sierras que forman e l valle se levanta una enorm e roca qu e cultivo las tierras que posee. Fue co n atención por pura co rtesía. Vaya co ntestarle lo mismo que tiene la forma de un pilón. una vez res pondió mi madre encontrándose en un trance pa. que sí observó la reacci ón de las jovencitas y co - les había tocado vivir.. y cuerdo la imagen de aquellos pueb los del norte donde la ge n - mo rían apresados en los mogotes cuando las astas se les enre. los ricos huertos de los mis variados fru. Laguna dejó de se r la alegre comunidad que había sido para tación. Ped ro lo escuchó agachando la cabeza . con dos ramilias que al fin d ecid ieron correr la un ha mbre extrema. como ya co nocía por otros la idea de don fuéramos con los otros al valle del PiMn? Es el nombre que le Alfonso. innecesaria. La co mo un hermoso valle de tierras fértiles . pues se t rataba de un hombre Gu ic mar. y el templo les que- tarfan del desmonte. los ani. su casa. La presa re - dulces. Al rondo de la. ya tenIa la respues · Usted en cambio.. cristalinas. no deja a nad ie. Don Alfonso repet ía y que nosotros. quien se atrevió a s ugerir: "¿ Y si nos mayor. además. s u mujer". Por eso llamó asl al lugar y al río. manso no de aguas transformarse en un pueblo triste y descolorido. so. Pedro tenía fresca en el re - ma les parecían esq uele tos ambulantes por la falta de pastos. el s ufrir juntos".quien una porción de su respectiva parcela para asegurarse la aq uí se quedarán los nuestros "••• Marla hace tiempo qu e fue a provisión mlnima de gra nos. A la hora de recoger la cosecha. de Guiomar y cuando Pedro le preguntó. sin q ue su padre lo notara. Al terce r año de una sequía q ue du ro siete. a trabajar y do fue a ver a Pedro para exponerle la cuestión. y cada vez le agre gaba de nuevo con que pronto se irá. el del templo. aq uéllos -dijo Pedro una tarde mientras apuntaba al panteón- rrenos de pastoreo para sus ani males. y también • 112 113 . Prácticamente despoblada . Junto a ellos. ¿Có mo se entero s u hija de esas co - rrados aquí a nuestros muertos -le dijo-. Aunque no llegaron a padecer s u mujer. hoy me sa lió el cura repelía el relato de s u descubrimiento.ja más osada. En ese punto estaba cuan. se pusieron e n marcha para ir a instalarse en el exu - a disminuir la ya de por sf parca dieta. dimos sas? . Gilito despellejaba reses y cabras sin darse p unto de repo . un dla en la misma sepultura". Yo se lo oí decir a doña Carmen. la escasez de agua y alimentos los obligó avent ura. Imaginaba los inmensos campos que resu l. permanecieron sin decir palabra. do n Alfonso aprovechaba para contar. y al final. se quedó de una pieza . y hasta donde la vista alcanzara. "Son més tales que podrían tene r. Ped m que habían co nvenido él y su mujer: "Nosotros tenemos ente. co n la más firme delenninaci6n . Isabel y Guiomar. ban La LAguna se podfa decir que no habla sufrido. le respondió de la manera puso don Alfonso al río y al lugar donde ahora viven". recido : 'Aq uí está n en terrados los huesos de Juan. s ultaba una obra gigantesca. y por lo menos lupe y yo reposaremos fue ésta la más pobre que ja más hub ieran lev antado. esto es . y el curtido de pieles se extendió como una activi. Para acabarla de arru inar . cubiertas de vege. bordo. da ba g rande a los escasos hab itant es del caserío. don Alfo nso y dad co mú n a todos los colonos. Como qu iera que sea. los arbustos se vistieron co n los cu eros pues tos al so l. partido en dos por un ca uda loso.

Los cuatro estamos conte ntos porque tuvimos una cosecha tan abunda nte iban felices. prolongado silencio. sus hijas.le dijo-.. dio su consentimien to. viniera sos . éste se la a pedirle ayuda.. amigos muy queri..de puede uno apreciar lo mucho que tiene. vos esposos habían traído del Pilón" se marcharo n los rectén ron ape nas lo necesario para sob revivir.o Ella 10 tar la entraña ble amistad que los unía con Salvado r y J ulia. Y no podía cree rlo: le estaban incierta. los hijos. que la boda se realizaría más adelante. ciar mañana o el j ueves". antes de imdiaban sus rostros y la fortaleza de sus cuerpos musculu - morir me dijo que si alguna vez estábamos en apuros. y da gusto ver pastar al ganado entre una tarde llegaron a La Laguna un hombre y su familia. Isabel y Lorenzo. queda ron todos en espera de la res- to. él siempre hablaba de usted con admiració n. su mujer... Laguna. un bece rro. Entre un bocado y otro así se presentaron. con mucha pena. quitaba al otro. 114 115 . sin carnes. Por eso estamos aquí. sin color. dos criaturas plática se animó a decir: " Pues no nos agradezcan la visita . se cum . carne y leche de sob ra.. Pedro hizo sacrificar varios cabritos. de pelo hirsuto. plfan dos años de su partida el día que volvieron al pueblo Fue una ceremo nia sencilla y sencillo fue el festejo que le Ramón y Lorenzo. Hasta que Ramón. y así llegó la bora de Use a dormir.le dijo Lorenzo. los padres . "Es natural -comentó el cura... sus primeras palabras fueron para ex~l­ pregun tó Pedro-. y obt uvie. los hijos varones de Salvador Garza y Ju . le bastaba con ver la salud que verse . desmirriadas. en un carretón que deja- ro el otro que el prime r año trabajaron mucho en los desmon. sembraron un poco. que colmamos los graneros. Juan y sus relató una vez más la historia de su casamiento con Lupita. cuando los padres . Mal haríamos en que· los novios pudieran estar presentes. Luego de merendar. jeron que el de sus hijas no fue tan lucido y alegre como viero n hablando largamente de la vida que llevaban en su aquél. donde nacieron los muchachos. mo.. "Sólo viendo la miseria de otros -Ie dijo--. Arrojados de su pueblo por el hambre que estaban su .. Cuando el joven preten- nas.y esl1 disp uesto a ofl- Como si hubieran pensado en la coincide ncia. ya que se trata de una nuevo pueb lo.. otra cosa ~ ­ aunqu e no dejamos de recordar sobre todo a ustedes". Pedro no necesitaba que los muchachos le hijo del anciano que conoció hace mucho tiempo en El Gru . sig uió. gracias a Dios la comida no nos ha fal- tado . los jóvenes estu. contaran todo aquel lo para darse cuenta de la prosperidad que llo -comenzé diciéndole a Pedro-. co n los ojos puestos en los ojos de su mu- de qué clase de hambre le hablaba su marido cuando regresó jer y hablando por ambos. fundadores y vecinos por mucho tiempo de La pueblo entero asistió a la doble boda y al banquete.. "Aho ra -agregé. pero ya las dos parejas jarnos". llenos de o ptimismo. Aunque no volvieron a habían alcanzado en el Pilón. hermanas estaban sorprendidos de verlos comer como lo hi.. Francisco. pidiendo en matrimonio a sus hijas . nos gustarla compartirla con ustedes. " Aunque pobre. Lupita le pidió al forastero que trajera a su Ia- milla.. La. y finalmen te. Lorenzo le arrebataba la palabra a su hermano.. ría. diente hubo concluido. tenemos friendo y con la esperanza de hallar algo mejo r en otra parte.. comprendió al fin sión. y Lupita. ra Salvador al partir y al cual pegaron una mula que los nue- tes y construyendo las casas. Al amanecer del día siguiente . lame ntó que no hubiera un rabino para oficiar en esta oca- cieron. Luego de un quién es la que leía con su abuelo nuestro sagrado libro?" .. las reses engordaron. P~ a ~ . Luis y Femanda. conserva y lee para todos en la fiesta del Señor". Si ellos fueran a quedarse. casados : Ramón y Guiomar.. " Hemos hablado co n don Leovigildo . lestándolos. estaban de acuerdo en casarse cuanto antes. y el pequeño era la versión masculina de sus herma. "Francisca -respondió el padre. Expli.. "Ya nos acos tumbramos -dijo uno de eüos-... de edad Pedro s upo de qué se trataba. observá ndolos tambié n. aprovechando una breve pausa en la mujer parecía una niña envejec ida. y el lia. quienes estuvieron e n el casamiento de Pedro y Lapita di - dos de Pedro y Lupita. "¿ Y puesta que Pedro estaba obligado a pronu nciar. desped ida también. Dolores y Calix.. El pensó del viaje aquél. "Soy los zacatales. do.

Ahora estoy de re- mu y pro nto en dos sanas y fuertes. " Eso -le respondió Pedro re- que su glotonería. padre.. pausadamente-. Sin embarga una mañana.. momento de ocultarse el sol tras el borízoaíe. ¿Sabes.. la buena nun>a de domingo que sigui ó a la llegada del esférico personaje.. Encamación. entre ti y s u indio se despacharon los res. A la tierra cicatera Al despedirse.. de repente me ha entrado una inmensa De regreso en el pueblo. es la dolorosa fiebre causada por la ausencia que ayudó a erigir apenas unos dCas después de su boda. Don Tomás estaba convocando a celebrar la perfumándola . si dad frutos mi empeño de 10- Tomás. y Pedro Espada. die... die en la vieja tierra. na. Y a sacarlos de la fuente original que es la antigua. alegres jovencitas. Al verlas. pan so rpresa de todos.-le deseó Pedro a do. fo rmaban al llegar una pareja de trasijadas Y melancólicas sagrada religión . Uegó montando ta cl cauce de un arroyo seco. Tal vez al da y por eso insistió en que cl indio vaya conmigo hasta cl cura le sucedió lo mismo. Esa es mi enferme. el padre Tomás lo ha nota. Yo oyó decir. yo me regreso a dcl sacerdote-e Ninguno de los dos volvió la cabeza. Y na faltó quien aseguran que lo damente-. estaba Pe- nosotros los misioneros debemos evitar. pan. Al alU está Pedro escuchando al cura. ambos se cstrecharon en uo fuerte abrazo q ue les negaba el fru to de sus persistentes esfuerzos. la que co n Dolores. parado al pie 00 la cruz añosa que nostalgia.. qu ienes.. añoro la parra del palio. Por otra los del banquete. ambas manos cl sombrero contra el pecho. el nuev o sacerdote. el granado. mera campanada. De tanta decir que se marchaba. Yo tampoco estoy se - blos del norte que por primera vez visitaba.. más campanadas.. Y Juan y Francisca recogCan las cañas del maíz ya cosechado. el mal qu c por alguna raz ón ustedes nunca padecen. caminó un buen rato con un nudo cn la garganta. "Lo mismo pudieron haber venido rodando". "Es d ife. en un campo cercano. la higue. don Leovigildc con la idea de fuDdar una ud60 -dijo el sacerdote ieopina- no podía ag uantarse la risa. pan conducirlos por las plácidas corrientes criaturas. " Ustedes vinieron y co n un indio parecida. chaparros y chamizos que los ahogaba. hermano" -fue el deseo de curas jóvenes . descansar un rato antes de despedirse. Sólo por la tierra es mi nostalgia" . y los frutos que nos ofrecen.. has - joven sace rdo te que venÍl a reemplazarla. Pánu co . En la hora del Angclus. Pedro vio que en ese instante su hijo soltó la rente su nos talgia a la nuestra -empezé d iciénd ole e n voz ba. ya nadie creía que el vie. su amigo de tantos años. signadamente. hoz. su herma.le dijo don Leovigilda-. don que la salud mesiánica llegó con la persona de Jesús. "Nunca había yo visto miseria igual-decCa parte. religión de nuestros padres y abuelos. Francisca deposité cn el suelo la cesta. Al desierto de guro de que lo hayamos conseguido". muriéndose de hambre" . regresó con un hambre mayor dos estos aAos entre ustedes. no se para casa r a Juan y Francisca. como cl ticmpo que la transporta.. cuando na. que es su consecuencia. con reverentemente la ca beza . vine pan traerles el Evangelio. dad . y 'os dos inclina ron res del clavel y los aza hares. Juan sujetó con ja. Abajo. Una tras otra fucron cayendo las de- el aire fresco que se filtra por los huertos y acaricia la piel. Se refería a los pue. se convirtieron del cristianismo. sobrada de carnes igual que su dudo. las man os ent re las piernas.. se apareció por el pueblo UD A lo largo dc dos leguas caminó Pedro junto al cura. además de venir a fundar una nación. "Que el Señor vaya con os- ted. el limonero. Leovigildo-. detiene. Don greso y no sé si lo be logrado. el jazrnfn y las alhuce mas. Cipriano. ni siquiera t i lo imaginaba. que no necesitaba de palabras para expresar el profundo amor que senlCa cada quien por cl otro. Yo no tengo a na - ja cura fuera a dejar los. nosotros nos pro· sin pa rar de comer-. El en cambio. mis añoranzas tienen que ver co n los olo. se cscuchóla pri- con la ca beza agac hada.quiús nunca lleguemos a saberlo. Y lo hizo ñarles que la historia. dro admirando la puesta del sol. 116 117 . esa pobre gente no debería estar donde metimos mantener y transmitir a las nuevas generaciones la se encuentra. propósito que pese • todo se c:sL6 cumpliendo. lugar que eligió don Leovigíldo una mula de b uen paso. ra.?. Estoy ca nsado y enfermo. A ense - Leov ig ildo dijo misa por ültima vez en su templa. "Que Dios es- " Eso de andar fundando misi ones y pue blos es emp resa té siempre contigo y con los tuyos.

Las muchachas han venido a visitarme. convertido como es- toy en un anciano. QUINCE "IGUAL que lo hizo con Job. 119 . habla con el airo Pedro que lleva dentro y le dice: "Son cosas de viejos•. sus pasos son inseguros y lento su caminar. Con una mano apoyada en la empuñadura del bastón. que las quieren y quieren a sus hijos. ¡Cómo no recordar aquellos días en que corrien- do desde la aldea. trata de encon- trar en su remolo pasado el o rigen de la idea.l6n..D mismo puedo decir de Pedro. que el hombre naciera a jos ochenta y empezara a vivir para atrás hacia la inrancia? Cw. inútil para el tra - bajo Yde poco beneficio en la casa.. sus maridos son hombres buenos. 1. de traba- jo. menos doloroso.. Verlos es lo único que puedo hacer. con tanto que se mueve la gente. Pe- dro se pone de pie: la co nversación que todas las tardes sos- tiene con su esposa a la entrada de la cueva. ¡Lástima que no es- tés aquí para ver el precioso fruto de la semilla que sembra- mos '. Todos los años vividos. Francisca me tiene pa- ciencia Y Juan se ocupa de mí mucho mú de lo que debiera.• ¡Ionterias!". nuestro nieto.. venia a reunirse con Lapita! ¿No seña mejor. el Se ñor me ha colmado de días panr. De paso pan A1madl!n. y la otra cogida de una saliente.nlas veces ha pensado en esto y siem- pre que se le viene a la cabeza tal ocurrencia.. ahora es mis flciJ hacerío. Co mo no lo consigue. Ahora se dispone a regresar. dejarme ver a nuestros nietos y aun a sus hijos. ha concluido. de su mujer y los hermosos nifios que tienen. el rMs viejo del pueblo. sin detenerse a lomar UD respiro . se le han ido a las piernas. que ya suman ochenta y siete. Juan me dejó unos d Cu con ellas en el Pi.

en MOOlerrey. El f irn fue de mil ejemplares en papel Cultural. SA. N.L. Este li bro SI: terminó de impr i- mir el 15 de j ulio de 1991 en los talkrcsde Gra fo Print Edi- tores. Se usa ron tipos Dutcn en 1 J Y J4 pumos. . ..

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