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CENTRALES ELÉCTRICAS. EL ALTERNADOR.

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3. INTRODUCCIÓN AL CONTROL AUTOMÁTICO DE LA TENSIÓN Y DE


LA GENERACIÓN.

Es necesario distinguir entre el control automático de la tensión que constituye un


sistema de regulación sencillo, del control automático de la generación que resulta más
complicado y que requiere de varios bucles de control.

Los recursos de control pueden ser de tipo discreto, como la conexión o desconexión de
reactancias o condensadores, transformadores con tomas, o continuos como en el caso
de la regulación de un generador. Todo lo que sigue se refiere a la regulación mediante
el generador síncrono.

Los mecanismos de regulación de la tensión y de la generación se pueden considerar


con bastante aproximación como desacoplados, siendo mucho más rápida la regulación
de la tensión.

a) Regulación automática de la tensión (AVR).

Los valores de la tensión en los nudos de un sistema eléctrico están relacionados con los
flujos de potencia reactiva en las líneas del sistema (véase por ejemplo la fórmula 2.8).
Esta relación tiene un carácter marcadamente local ya que la relación entre el flujo de
reactiva y las tensiones en los extremos de la línea considerada es muy fuerte, pero se
debilita rápidamente a medida que se consideran nudos más alejados. (interacción Q-U).

El control automático de la tensión (AVR) tiene por objetivo mantener la tensión en


bornes del generador, mediante el control de la fuerza electromotriz interna del
generador. Para ello se actúa sobre la corriente de excitación del generador. La
respuesta de estos elementos de control es bastante rápida, del orden de los segundos.

El regulador automático de tensión (AVR) mide la magnitud de la tensión en bornes del


generador, valor que es rectificado y filtrado hasta obtener una señal de corriente
continua proporcional al valor eficaz original. Esta señal de continua V se compara
con un valor de referencia, Vref , siendo la diferencia entre ambas el error de tensión,
e, que después de su amplificación se utiliza como tensión de alimentación de la
excitatriz principal del generador y que finalmente se convierte en la tensión de
excitación del generador.

b) Control automático de la generación (AGC).

Si en algún momento la energía eléctrica generada en un sistema no coincide con la


demandada más la pérdidas, se produce un desequilibrio en el balance de potencia. Este
déficit o exceso de potencia sólo se puede obtener mediante la energía cinética
almacenada en los generadores. Como la energía cinética depende de la velocidad del
generador, cualquier desequilibrio en el balance de potencia activa se traducirá en una
variación de la velocidad del generador, y por lo tanto en una desviación de la
frecuencia eléctrica del sistema .

Por ejemplo, si en el sistema eléctrico se tiene momentáneamente un exceso de


generación, la frecuencia del sistema aumentará. La velocidad de aumento de la
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Rev. 6. febrero de 2011.
Este documento no es público ni de libre distribución. Sólo puede ser utilizado por los alumnos de la UNED de la
asignatura “Centrales Eléctricas” (524137) como material docente de estudio
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frecuencia dependerá del exceso de potencia activa generada, así como del momento de
inercia total de todos los generadores en servicio.

Por lo tanto, los valores de la frecuencia de un sistema eléctrico están relacionados con
los flujos de potencia activa por las líneas, entre los generadores y las cargas de todo el
sistema eléctrica. Esta relación tiene un carácter global de forma que desequilibrios
entre la potencia generada y demanda en un nudo tienen influencia en la frecuencia de
todo el sistema, a esta relación se le denomina interacción P-f.

El objetivo del control automático de la generación (AGC), además de mantener el valor


de la frecuencia en su valor nominal de 50 Hz, debe de cumplir dos requisitos
adicionales:

Se deben mantener los valores acordados o contratados de intercambios de


potencia con otras partes del sistema a través de las líneas de interconexión entre
áreas.
Las potencias activas generadas deben ser los valores resultantes según el
despacho económico.

La combinación de estos tres objetivos hace que el AGC no sea tan simple como el
anterior. Está formado por tres lazos de control: los dos primeros están, junto al AVR
en el propio generador, mientras que el tercero corresponde al centro de control del área
de control (que puede ser un conjunto de centrales o, generalmente, una compañía
eléctrica). La figura 3.1 muestra un esquema del AVR y de los dos primeros lazos del
AGC de un generador síncrono.

Figura 3.1. Control automático de un generador síncrono (del libro “Electric energy
systems theory” de Olle I. Elgerd).
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Rev. 6. febrero de 2011.
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