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¿Le apuestan los candidatos a la Presidencia a la Ciencia,

Tecnología e Innovación?
Por Sara Valencia y Óscar Moreno*

Como nos enseña la profesora Sheila Jasanoff en Governing Innovation, la innovación es


nada menos que la posibilidad de superar o exacerbar nuestras desigualdades. Que un
candidato responda con entusiasmo que la ciencia, la tecnología, la innovación, el
emprendimiento y la competitividad serán prioritarios en su gobierno no necesariamente es
una buena noticia. Depende. Puede ayudar o terminar de restar. ¿Qué política y programas
acompañan esta esperanzadora respuesta? Nos dimos a la tarea de analizar las propuestas en
Ciencia, Tecnología e Innovación (CTI) publicadas en las páginas oficiales de los cinco
candidatos que van en punta: Duque, Petro, Fajardo, Vargas y De la Calle. También
incluimos los debates regionales de Antioquia, Caribe, Eje Cafetero y Pacífico, así como el
de Expociencia de octubre de 2017. De este material revisamos cuatro puntos: inversión,
Colciencias, ecosistemas científicos y áreas estratégicas.

¿Qué dicen los candidatos sobre inversión en CTI?


Una forma de medir la inversión en este campo es comparando el Producto Interno Bruto
(PIB) de un país con lo que el Estado, las empresas, las universidades y otros actores
internacionales o independientes gastan en el conjunto de actividades de CTI. Según el
Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología (OCyT), esta inversión en Colombia pasó
de 0,40% del PIB en 2006 a 0,71% en 2016. Sólo para darnos una idea, Brasil invirtió el
1,27% en 2006 y el 1,64% en 2015, de acuerdo a la Red de Indicadores de Ciencia y
Tecnología (RICYT). Es decir, un país vecino destinó hace 12 años mucho más en CTI de lo
que Colombia en la actualidad.

Vamos a los candidatos. Todos proponen aumentar la inversión. Está de moda. Aunque la
historia nos demuestra que ya posesionados la cosa cambia. Como en Argentina cuando
Macri prometió llegar al 1.5% en plena campaña y a la postre bajó del 0.7% al 0.59% en
2017. Regresemos a Colombia. Fajardo y Vargas apuestan al 1% del PIB, mientras que De la
Calle y Duque al 1.5%. Petro es ambiguo: sugiere subir al 7% pero incluye en el mismo
paquete otros sectores como educación, cultura, deporte y protección de la primera infancia.
Pero para llegar a Roma hay varios caminos. Duque y Vargas, por ejemplo, confían en
estimular la inversión privada con beneficios tributarios a empresas innovadoras; Fajardo y
Duque proponen incentivar el crédito público para el sector privado; De la Calle, Fajardo y
Vargas enfatizan más en la financiación pública en investigación y desarrollo sumándole el
uso de regalías; Petro se refiere más al gasto público por medio del sector educación; y
Fajardo, De la Calle y Vargas subrayan las alianzas Estado, empresa y universidad como
estrategias viables.

En Colombia, como lo muestra el Informe Nacional de Competitividad del año pasado, la


principal fuente de recursos de CTI ha venido siendo el sector público. Esto significa que el

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problema no es solamente que el Estado invierta más, que sí debería, sino por qué lo que
gasta no está dando mejores resultados. Necesitamos de un Estado y también de unas
empresas y universidades mucho más atrevidas que tiren plata, línea y puentes de
comunicación. Todo junto. Con base en esta idea, les preguntamos a los candidatos lo
siguiente. A Duque, ¿no estará subestimando la inversión pública directa? A Petro, ¿qué parte
del súper paquete del 7% es realmente para CTI y cómo funcionaría el matrimonio
educación/CTI? A Fajardo, ¿cómo fortalecer la inversión pública más allá de la lucha contra
la corrupción? A Vargas, ¿cómo conectar sus nuevos planes de inversión con lo que ya está
andando? Y a De la Calle, ¿cómo sería el cambio del sistema actual de inversión que está
regado por varias instituciones a la cohesión que sugiere?

¿Qué hacer con Colciencias?


En Colombia la CTI se gestiona en pedacitos. Todos tienen que ver: Colciencias, el
Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), el Ministerio de Tecnologías de la
Información y las Comunicaciones (MinTIC), el Ministerio de Educación (MinEducación),
Planeación Nacional y hasta el SENA, por nombrar sólo las más importantes. De entrada, hay
una atomización difícil de articular. Otro problema ha sido la inestabilidad en la dirección de
Colciencias, que en los últimos años ha tenido más directores que los equipos del fútbol
colombiano técnicos. ¿Cómo manejar la articulación entre entidades y qué hacer con
Colciencias? Miremos qué dicen los candidatos.

Petro, Fajardo, Vargas y De la Calle proponen cambios orgánicos. Petro quiere trasladar
Colciencias al MinEducación y crear dos nuevos consejos nacionales, uno de política
científica y otro de saber, ciencia y cultura. Vargas mantiene a Colciencias y le agrega una
oficina central que conecte todo lo nacional y regional, más una nueva comisión que mejore
el clima regulatorio en nuevas tecnologías. De la Calle habla de convertir a Colciencias en
ministerio con el fin de imprimir mayor liderazgo y coordinación sobre el Sistema de
Ciencia, Innovación y Tecnología (SCIT), incluso absorbiendo iniciativas como Innpulsa.
Aspira, además, a sustituir el MinEducación por el nuevo Ministerio de Inteligencia, asunto
que aún no terminamos de entender. También quiere crear un sistema de monitoreo y
evaluación centralizado que cuide los recursos financieros, humanos y técnicos del sector.
Fajardo propone reestructurar Colciencias. Se decanta mejor por un nuevo consejo nacional
de CTI que rija el SCIT en el que Colciencias actuaría como ejecutor. Por último, en el
programa de Duque no aparece Colciencias por ningún lado. En el debate de Expociencia,
Marta Lucía Ramírez expresó la urgencia de convertir a Colciencias en ministerio, pero eso
fue cuando aún no se producía la alianza.

Varias reflexiones aquí. Primero, hay que reconocer que Petro y De la Calle son los únicos
que incluyen el fortalecimiento de los institutos públicos de investigación, un punto tan
ignorado como importante. Segundo, a Vargas, Fajardo y De la Calle les diríamos que la
solución de crear nueva institucionalidad podría ser peor que la enfermedad. Nada sacamos
con tener dos o tres comisiones más si no las conectamos al sistema de verdad. A Petro le
plantearíamos que subsumir la política de CTI en el MinEducación y en dos comisiones sería
desempoderar la CTI. Bastante ha luchado el sector para posicionarse y tener independencia

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administrativa como para que ahora quede bajo la sombra de un ministerio que difícilmente
convocaría a todos los jugadores de la mesa. A Duque, además de preguntarle si acogería la
propuesta de su ahora fórmula vicepresidencial de crear un nuevo ministerio, le
aconsejaríamos promover programas de CTI más allá del emprendimiento empresarial y de
las nuevas tecnologías de la información. A De la Calle le pediríamos el favor que nos
aclarara eso del Ministerio de la Inteligencia y en dónde quedaría el SENA.

¿Tienen en cuenta los candidatos los ecosistemas científicos?


De poco sirve elevar la inversión o crear nuevas entidades si no se cultivan los ecosistemas
científicos. El programa Colombia Científica los define como la red de actores que se articula
en torno al conocimiento para trabajar por el desarrollo social y productivo del país. Estos
ecosistemas los componen universidades, empresas, gremios y centros de investigación.
Lograr que estos actores se apoyen mutuamente no es nada fácil. Revisemos a los candidatos.
Petro, Fajardo, Vargas y De la Calle coinciden en que es vital acompañar con financiación y
asesoría técnica la transferencia de conocimiento entre academia, privados y Estado, así como
en la creación o fortalecimiento de empresas con vocación de emprendimiento. Fajardo
propone ferias de innovación como punto de encuentro entre los actores. Para Duque esta
idea de articulación de actores está ligada más al emprendimiento privado y a la
transformación digital. De la Calle propone pasantías y convocatorias para incentivar el
intercambio de conocimiento. Para mirarlo en más detalle identificamos cuatro grandes temas
en las propuestas de los candidatos que le apuntan a la dinamización y articulación de los
ecosistemas.

Primero, regionalización. La CTI no puede ser manejada exclusivamente desde Bogotá. Tan
claro es este punto que desde hace ya 25 años vienen funcionando las comisiones regionales
de CTI y desde hace 10 se vienen formulando los planes y acuerdos estratégicos
departamentales. Al respecto Fajardo propone unas comisiones de competitividad e
iniciativas regionales tipo cluster, Vargas enfatiza la creación de centros de desarrollo
tecnológico y de negocios por departamentos, y De la Calle habla de centros de investigación
y desarrollo tecnológico en todo el país. Sin embargo, por ningún lado aclaran cómo se
conectarían con los institutos, planes y comisiones que ya existen. Petro, por su lado, avizora
una red de universidades públicas en las regiones que se conecten con los problemas
populares. El trago amargo de la ejecución de las regalías de CTI no puede nublar este
propósito. Interpretando a Vargas, De la Calle y Petro diríamos que a las regalías hay que
restarle burocracia, sumarle agilidad y multiplicarle en conección con lo local.

Segundo, empresas innovadoras. Se refiere a aquellas empresas que generan nuevos


productos, procesos o servicios como software, nanotecnología o pruebas clínicas. Al
respecto Duque plantea beneficios tributarios y creación de empleo formal en nuevas
industrias, sobre todo a las que trabajen tecnologías de la información. Fajardo se centra más
en aumentar la financiación para proyectos y empresas de este tipo y en la transferencia de
conocimiento al sector privado. Vargas se refiere a fondos de inversión para nuevas
empresas, a beneficios tributarios, a créditos para actualización tecnológica y desarrollo de
proyectos, y a la reglamentación de la financiación colectiva. De la Calle destinaría de dos a

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cuatro billones para mega proyectos mixtos que estimulen la vinculación de talento y
formación de empresas. Plausible sus ideas; sin embargo, todo dependerá de sostener en el
tiempo la financiación y combinarla con acompañamiento técnico y científico.

Tercero, inserción laboral. Una de las mayores apuestas de Colciencias en los últimos años
ha sido la alta formación científica. Así que el próximo gobierno recibirá un creciente grupo
de profesionales y científicos súper calificados que necesitan de políticas más audaces para
empezar a influir en el ecosistema. Sólo De la Calle, Vargas y Fajardo ven como prioritario la
vinculación de este nuevo grupo en actividades de CTI tanto en institutos de investigación,
como en universidades y empresas. Fajardo apenas lo menciona y De la Calle y Vargas no
nos dan pistas de cómo sería eso de atraer a los cerebros fugados o transferir el conocimiento
de estudiantes financiados con recursos públicos al sector productivo. Habría que recordarles
que ya los créditos-beca de Colciencias contienen cláusulas de retorno y vinculación. Tocaría
además preguntarles por estrategias concretas para que la inserción laboral no sea tan
granulada como ha venido siendo.

Y cuarto, la apropiación social de ciencia y tecnología, definida por Colciencias como el


puente de entendimiento entre el conocimiento científico y la sociedad. Petro, Fajardo,
Vargas y De la Calle son los que incluyen este tema por medio de museos, parques,
semilleros, concursos y clubes de CTI. Duque ni lo menciona.

¿A qué sectores estratégicos le apuestan los candidatos?


Diferencias hay. Por ejemplo, mientras Petro le apuesta a una transición tecnológica y
productiva hacia energías alternativas, Duque resalta las tecnologías de información y
comunicaciones. Debido a la diversidad de sectores, decidimos enmarcar las propuestas de
los candidatos en los programas nacionales de Colciencias y el MinTIC. Pueden revisarlo en
las tablas a continuación. Pero ojo, notamos que en lugar de pensar en sectores o programas,
los candidatos hablan de tecnologías de moda o booms tecnológicos. Igual de preocupante es
que los candidatos dejen de lado la inversión en Ciencias Humanas, Sociales y Educación.
¿Será que sus planes de inversión en CTI no están aún claros, o están concebidos en un corto
plazo, y les falta integralidad?

Programas nacionales de Fajardo Duque De la Calle Petro Vargas


Colciencias y MinTic

Geociencias

Salud

Ambiente, Biodiversidad y
Hábitat

Agropecuarias

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Ciencias Básicas

Ciencias del Mar y los


recursos hidrobiológicos

Ciencias Humanas, Sociales


y Educación

Energía y Minería

Ingeniería

Seguridad y Defensa

TICs

Candidatos Discriminación propuestas mencionadas por áreas

Fajardo Salud: Producción nacional de medicamentos y transferencia de conocimiento al sector


farmacéutico
Ambiente, Biodiversidad y Hábitat: Puesta en marcha de modos alternativos de transporte,
saludables y sostenibles con la protección del ambiente y con una estrategia de crecimiento
verde.
Ciencias Agropecuarias: Fortalecimiento de la Agroindustria
Ciencias Básicas: Fortalecimiento de investigaciones en ciencia básica en general
Energía y Minería: Transición a energías limpias, producción sostenible de hidrocarburos
TICs: Economía Digital (industrias 4.0)

Duque Salud: Apoyo a la medicina y Genómica de última generación


Ambiente, Biodiversidad y Hábitat: Cambiar parque automotor (Debate Antioquia/semana)
Ciencias Agropecuarias: Tecnificación agraria
Energía y Minería: Transición tecnológica en 20 años
TICs: Internet de las cosas, Inteligencia artificial, Big Data y datos abiertos, Impresión 3D,
desarrollo de apps

De la Calle Salud: Biotecnología


Ciencias Agropecuarias: Agropecuaria, Biotecnología
Energía y Minería: Transición a energías limpias
Ingeniería: Robótica
TICs: Big Data, inteligencia artificial, Block-chain

Petro Ambiente, Biodiversidad y Hábitat: Cambio tecnológico en transporte, nuevos materiales,


gestión de residuos, gestión biodiversidad y conservación, el incremento de la inversión
ambiental.
Ciencias Agropecuarias: Modernización Agricultura, conservación de la diversidad de
semillas, refuerzo o sustitución de cultivos, tecnologías de producción agrícola y pecuaria con
menores emisiones de gases efecto invernadero
Energía y Minería: Tecnologías de producción de energía hídrica descentralizadas y
empleando pequeñas centrales hidroeléctricas
Ingeniería: Metalmecánico, textile

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TIC: Acceso a la información a través de tecnologías.

Vargas No lo discrimina, pero aclara que se apoyarán los sectores priorizados por las regiones.

¿Le apuestan o no?


Unos más que otros y con prioridades diferentes, sería la respuesta. La fortaleza de Duque es
el emprendimiento empresarial y el uso de las nuevas tecnologías de información, pero
ambos temas por sí mismos no representan una política de CTI, ¿Dónde queda el apoyo a las
actividades propiamente científicas y de investigación? Petro cautiva por la transición
tecnológica y la conexión que hace entre ciencia y educación, pero preocupa por la ausencia
de estrategias, por omitir la innovación y por el reordenamiento institucional y presupuestal.
Fajardo aborda temas clave como regionalización, emprendimiento empresarial, articulación
y apropiación, pero nos hubiera gustado ver más elaboración de éstos en su programa. Vargas
y De la Calle avanzan en propuestas más claras basadas en indicadores reales, aunque no
aclaran cómo van a enlazar sus ideas con lo mucho que ya está andando. En el caso de
Vargas, además, reiteramos que mayor burocracia no necesariamente es mayor innovación; y
en el caso de De la Calle, aplaudimos su visión integral de CTI, aunque recomendamos que
tenga en cuenta los avances en los programas nacionales arriba expuestos para no seguir
cayendo en el clásico boom tecnológico.

*Estudiantes de PhD del Instituto de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Universidad de


Edimburgo.