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lenguaje literario

Normalmente la lengua sirve para transmitir información,


pero también se puede usar para crear belleza. En esta
clase de textos se emplea el lenguaje literario.

La literatura es un fenómeno social, por lo que participa


del proceso comunicativo en el que un emisor transmite
un pensamiento o un sentimiento a un receptor
que decodifica el mensaje y lo interpreta.

Los elementos que participan en la comunicación literaria son los siguientes:

 Emisor. Es el autor, que tiene una intención de comunicarse y organiza el mensaje de


acuerdo con esta intención.

 Receptor. Se trata del lector que recibe la información y la interpreta en función de las sus
experiencias, su cultura, las lecturas anteriores, etc.

 Mensaje. Es el texto literario que emite el emisor.

 Canal. El texto literario puede ser oral o escrito según el medio de transmisión.
aunque que antiguamente se utilizaba más la oralidad, actualmente se prefiere el texto
escrito a debido a su perdurabilidad.

 Código. El emisor del texto literario hace un uso especial de la lengua con una
intención estética.

 Situación. Se trata de las circunstancias que rodean el acto comunicativo literario, tanto
cuando se emite el mensaje, como cuando se recibe.

Los textos literarios presentan las siguientes características:

• Finalidad estética. No cumplen necesariamente una finalidad práctica sino estética. En literatura
se utiliza el código lingüístico para sorprender al lector. Las palabras no sólo tienen un significado,
sino que sugieren más de lo que expresan. Los textos literarios suelen convertir un hecho
insignificante en algo trascendental y bella. En estos textos aparecen palabras dirigidas a
la imaginación del lector y, normalmente, relacionadas con las sensaciones.

La palabra literatura, etimológicamente procede de la expresión latina littera dura, que significa
obra que permanece en el tiempo ‘. La literatura es, por tanto, el arte que utiliza las palabras
como medio para expresar y comunicar belleza.
Lectura filosófica

La Filosofía y la Literatura han reconsiderado su secular creencia


y juicio respecto a sus posibilidades de representar lo
real. Siempre conflictivas entre sí, pocas vacilaciones cundían,
sin embargo, a la hora de entender que lo real podía ser
expresado en un proceso de producción reflectiva en la que,
como en la superficie del espejo, se reconociera lo real. Pues
bien, dicha consideración, que se remontaría al esfuerzo
aristotélico, es, sin lugar a dudas, uno de los signos
fundamentales del cataclismo postmoderno que se reafirma
sobre incursiones previas y consideraciones marginales en la historia del común lugar cultural. Así,
la Filosofía -y, por extensión, todo saber serio (como la Historia, malogradas sus aspiraciones por
los trabajos de White)- han cedido a la pretensión de presentarse como espejo en el que lo
material se acoge : la reaparición sorprendente de Nietzsche significa un golpe contundente a la
virtud tradicional de la Filosofía debido a la fundamentalidad epistemológica concedida a la noción
de interés. Compartiendo su atmósfera, las obras literarias de autores como Celan o Beckett, que
se presentan como las expresiones más aceradas de la literatura como no-representación,
refuerzan la impresión de que lo real-material es irrepresentable. Las razones son tan claras como
contundentes, al menos desde el punto de vista del diálogo crítico en relación al discursear
clásico : por un lado, la irrupción de la subjetividad móvil e irreductible como origen de la escritura
y, por otra parte, la consideración de lo real-material mismo como devenir y fluidez cuestionan
gravemente la inteligibilidad de la Filosofía y la Literatura como representación.

La consideración de la sombra y de la obra de S. Beckett provoca asombro y ocasional pánico. Sus


personajes novelescos se arrastran empeñados en decir lo indecible, en transmitir celosamente
una imposibilidad perturbadora que, sin embargo, les hace saberse existentes, y, por otra parte,
sus antihéroes teatrales parecen destinados a un terrible holocausto que les va inevitablemente
transformando en mudas sombras de sí mismos, anuncio en la oscuridad mortecina de un estar
yéndose que ni culmina ni se inicia sino como reiteración de que lo que sabemos no es sino
tartamudeo interminable de una primera-última palabra. El estremecimiento que su sombra y
obra nos provocan es muy similar y próximo al que nos entrega como un regalo envenenado Paul
Celan cuya obra poética es también un sigiloso aproximarse al silencio que, sin embargo, se
rechaza con la misma insolencia que dicta la vocación del personaje de El innombrable, la obra que
cierra la trilogía beckettiana : "Estoy obligado a callar. No me callaré nunca. Nunca", asegura.

Si hoy y aquí hermano a Beckett y Celan no es porque el poeta supusiera estar muy cercano a
Beckett, de quien afirmó Celan, según el testimonio transmitido por Felstiner que "es
probablemente la única persona con la que podía haberme entendido"1. Ni siquiera porque en su
destino paralelo de exiliados brille una pesarosa luminosidad de extravío y desarraigo. Si los hago
hablar ahora entre ellos es porque ambos operan sobre el esfuerzo de un "estrangulamiento de la
lengua". Tal afirma Lacoue-Labarthe del oficio pesaroso del poeta rumano, pero habremos de
extender el juicio a Beckett : ambos son dos de las presencias que con más fuerza renuevan la
"imposibilidad de la representación" -aunque su existencia sea una esquiva y paradójica
meditación sobre la representación.
Histo-crítica literaria

La Historia de la crítica literaria es la disciplina de los


estudios literarios de la reflexión sobre la literatura,
englobando tanto las aproximaciones concretas a obras y
autores particulares como el pensamiento sobre la
identidad misma de la literatura y sus relaciones con otras
actividades humanas.

Cronológicamente, se pueden distinguir cinco grandes


periodos:la Edad Media, la etapa del humanismo y la
reacción del clasicismo, el romanticismo y el siglo XX, con su gran diversidad de tendencias.

Primeras reflexiones

Las primeras reflexiones sobre la literatura se encuentran en las obras de varios poetas griegos del
siglo que intentaron elaborar lecturas alegóricas de los poemas de con el objeto de defenderos de
la creciente oposición a sus respectivas teologías (oposición dirigida por los filósofos, que
pretendían sustituir por otros esos textos como medio de formación de la juventud), en las que los
dioses protagonizaban constantemente acciones poco edifican tes. Se introduce así, por vez
primera, la idea de la literatura como un discurso que exige una interpretación especial, pues es
deliberadamente hermético, lo que implica que existe una intención del autor que queda oculta
por debajo de la superficie de los textos.

Platón[editar]

Las ideas de Platón (427 - 328 a. C.) fueron precedidas por las de los sofistas, que confiaban en la
poesía como una fuerza educadora, incorporando el estudio e interpretación de textos literarios a
su programa educativo con el objeto de ampliar la competencia lectora del ciudadano, además de
prestar alguna atención a los aspectos formales de la literatura.

Las ideas de Platón sobre la poesía no se encuentran sistematizadas en ninguna obra en concreto
sino que aparecen diseminadas en varios de sus diálogos. La principal asunción del filósofo sobre
el tema es la de la idea ya tradicional de que la poesía y el mythos están unidos inseparablemente;
la consecuencia es que los dos están alejados de la verdad pues se basan en la imaginación de
escritores como Homero y Hesíodo. Pero aunque Platón busca erradicar el mito de la poesía,
aquel, paradójicamente, no lo abandona a él, como lo demuestra el hecho de que lo use en más
de una ocasión en sus propios diálogos con valor explicativo. Así, Platón, frente a la costumbre de
su tiempo, adopta una postura negativa frente a la poesía en tanto que privilegia a
la filosofía como responsable de la educación de los ciudadanos.
Perspectiva literaria

La perspectiva literaria se puede definir como la


percepción que se tiene sobre el texto y contexto
de un libro, pero para entender que es la
perspectiva literaria, hay que entender que es
perspectiva.

Se entiende como perspectiva a la apreciación


plástica y objetiva que se tiene sobre las figuras
geométricas, artísticas y en nuestro caso literario.
Se ve la profundidad, distancia y apreciación
particular de las figuras, (dígase puntura).

En este sentido la perspectiva de una habitación es diferente en un niño, que la ve muy grande en
cambio un adulto la ve en sus dimensiones proporcionadas.

Para entenderlo en forma más clara, la perspectiva literaria es la forma personal de hacer un
resumen de un libro, siempre visto desde nuestro punto de vista.

Ejemplo de una perspectiva literaria:

Perspectiva literaria del libro “Yo fui una de ellas”, novela sobre la prostitución de los años 30’s,
sobre el tenebroso mundo de la prostitución en américa latina. Escrita por la Condesa Calvany. 4ª
edición 1977.

En este libro se reflejan los problemas que tuvo una mujer de la alta sociedad al introducirse en
forma ingenua y maquinada por otras personas en la industria de la prostitución.

Su llegada a este mundo fue forzada por un hombre de sociedad, quien estaba coludido en este
tipo de giros.

No importaba la posición social, pues se valieron de sus relaciones y de su ingenuidad para


enrolarla, pero independientemente a esto, demostraron cómo la industria de la prostitución y sus
altos ingresos vuelven indolentes e incluso inhumanos a algunos de los manejadores que en la
historia denominan “chulos”, pues estos aplican una presión tal, que vuelven sumisas a sus
mujeres e incluso hombres homosexuales, para forzarlos a trabajar en los prostíbulos. Incluso se
puede percibir la necesidad de fomentar el homosexualismo en pro de la industria.

Aunque la moral y educación de la protagonista iban en contra de estas actitudes, al poco tiempo
toma una familiaridad y conformidad con la situación, pues si bien ella alcanzó a trabajar en forma
individual, se topó con los manejadores, que recibían su cuota por el trabajo realizado, que
abarcaba un gran porcentaje de sus ganancias y aun de ello ellas alcanzaban a obtener suficientes
ingresos para vivir con lujos o en forma acomodada.
Películas

1. "Francamente, querida, me importa un bledo".


Lo que el viento se llevó (1939)
Victor Fleming

2. "Voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar".


El padrino (1972)
Albert S. Ruddy

3. "¡No lo entiendes! Pude ser un primera serie. Aspirar al título. Pude haber sido algo en la
vida. En lugar de eso, mirame, sólo soy un golfo".
La ley del silencio (1953)
Elia Kazan

4. "Aquí me tienes mirándote, chica".


Casablanca (1942)
Michael Curtiz

5. "Alégrame el día".
Harry el sucio (1971)
Don Siegel

6. "Que la fuerza te acompañe".


La guerra de las galaxias (1977)
George Lucas

7. "Abróchense lo cinturones. esta noche va a haber turbulencias".


Eva al desnudo (1950)
Joseph L. Mankiewicz

8. "¿Me estás hablando a mí?"


Taxi driver (1976)
Martin Scorsese

9. "Lo que pasa aquí es que falta comunicación".


La leyenda del indomable (1969)
Gordon Carroll

10. "Me encanta el olor del napalm por la mañana".


Apocalipsis now (1979)
Francis Ford Coppola
Novelas

1. “No puedo volver al ayer porque entonces era una persona diferente”
Alicia en el País de las Maravillas
Lewis Carroll

2. “La mente es su propio lugar, y en sí misma puede hacer un cielo de infierno, o un infierno
de cielo.”
El paraíso perdido
John Milton

3. “La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”
El alquimista
Paulo Coelho

4. “No todos aquellos que viajan sin rumbo están perdidos”


El señor de los anillos
J. R.R. Tolkien

5. “Es mejor mirar al cielo que vivir en él”


Desayuno con diamantes
Truman Capote

6. “La Tierra va rotando sobre su eje. Y, sin ninguna relación con ello, todos nosotros vivimos
dentro de un sueño.”
Kafka en la orilla
Haruki Murakami

7. “¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción; y el
mayor bien es pequeño; que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son.”
La vida es sueño
Calderón de la Barca

8. “En realidad no le importaba la muerte, sino la vida, y por eso la sensación que
experimentó cuando pronunciaron la sentencia no fue una sensación de miedo, sino de
nostalgia.”
Cien años de soledad
Gabriel García Márquez

9. “Si buscas perfección, nunca estarás contento.”


Anna Karenina
Leo Tolstoy.

10. “Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir
una vida es como si no viviera en absoluto.”
La insoportable levedad del ser
Milan Kundera