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Esteroides

Victoria Molina
Grupo: 3
Los esteroides son derivados del núcleo del esterano o gonano que se compone de
carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, también de 4 anillos fusionados de carbono
que poseen diversos grupos funcionales y tienen partes hidrofílicas (molécula con
afinidad al agua) e hidrofobicas (moléculas con fobia o repulsión al agua). En los
mamíferos como el ser humano, cumplen importantes funciones como son reguladora,
estructural y hormonal, aunque también de vitamina D y sus derivados. Entre los tipos
de esteroides se pueden destacar tres; los esteroles, los ácidos biliares y las hormonas
esteroideas.
De todos los esteroles que hay , el colesterol es el de mayor interés biológico. El
colesterol, molécula de 27 carbonos -cuyo nombre significa “alcohol sólido de la bilis”
pues se encuentra con alguna frecuencia formando cálculos biliares radiolúcidos de
apariencia opalina- es el compuesto original que da lugar a la formación de los
diferentes esteroides, los cuales en número de varias decenas intervienen en las
funciones del organismo humano, la mayoría de ellos como hormonas; pero también en
función de vitaminas y de agentes tensoactivos.
Además de ser el precursor de todos los esteroides, el colesterol mismo tiene
funciones importantes en el organismo, entre ellas la de formar parte de las
membranas y la de participar en la cubierta monocapa de las lipoproteínas. Su acarreo
en la circulación por las lipoproteínas LDL es motivo del interés clínico pues se le
asigna el papel principal en la génesis de la aterosclerosis, alteración patológica que -
en mayor o menor grado- ocurre de manera universal en todos los seres humanos y
que consiste en la formación de “placas de ateroma” constituidas principalmente por el
depósito de colesterol en la íntima de las medianas y las grandes arterias.
Los ácidos biliares son compuestos de 24 átomos de carbono dihidroxilados o
trihidroxilados, que derivan del colesterol. Gracias a las sales emulsionan las grasas
por lo que favorecen su digestión y absorción intestinal.
Hay que tener en cuenta, que hay dos tipos, los ácidos biliares primarios son aquellos
que se producen en el hígado, partiendo del colesterol. Luego, a manera de bilis llegan
al intestino delgado, transformándose en secundarios por la acción de las enzimas. De
esta manera, entre los ácidos biliares primarios se encuentran en; Cólico, uno de los
más importantes, que conjugado con la taurina, origina el ácido
taurocólico.Quenodesoxicólico, actúa disminuyendo la saturación de colesterol,
facilitando la disolución de cálculos biliares. Adicionalmente, entre los ácidos biliares
secundarios están: Desoxicólico, es un compuesto que utiliza el cuerpo durante la
digestión para la emulsificación de las grasas, y la posterior absorción en el intestino.
Litocólico, formado del quenodesoxicolato por la acción bacteriana, actúa solubilizando
las grasas para su mejor absorción. Hiodeoxicólico, conforma otra de las sustancias
metabólicas que se producen de las bacterias intestinales. Ursodesoxicólico, un
componente que promueve el transporte del colesterol de la vesícula al intestino, donde
es eliminado.
Los ácidos biliares son importantes porque generan sales, que componen la bilis, un
líquido necesario para emulsión de las grasas, y su posterior degradación por la acción
de las lipasas. En este proceso hay una absorción de vitaminas liposolubles, se mejora
el drenaje biliar, evitándose la presencia de infecciones. También, el ácido cólico
genera los ácidos taurocólico y glicocólico, formando los ácidos biliares secundarios
con las bacterias del intestino. Todo esto facilita el proceso de absorción intestinal, que
se sintetiza posteriormente a las lipoproteínas o quilomicrones.
Por ello, resulta importante cuidar del hígado, ya que un daño hepático compromete
este mecanismo, provocando serias consecuencias, como por ejemplo el aumento de
los niveles de colesterol en la sangre y lipoproteínas ricas en colesterol en arterias
coronarias. Se pueden traducir en el endurecimiento de las arterias y el desarrollo de
enfermedades coronarias.

Las hormonas esteroideas son un conjunto de compuestos orgánicos derivados del


esterano (gonano en otras nomenclaturas), un hidrocarburo policíclico, de donde
proviene su nombre. Incluyen las de la corteza suprarrenal, que estimulan la síntesis
del glucógeno y la degradación de grasas y proteínas (cortisol) y las que regulan la
excreción de agua y sales minerales por las nefronas del riñón (aldosterona). También
son de la misma naturaleza las hormonas sexuales masculinas y femeninas
(andrógenos como la testosterona, estrógenos y progesterona) que controla la
maduración sexual, comportamiento y capacidad reproductora. Para que se entiendan
mejor los tipos lo pondremos así; Son cinco las familias de hormonas esteroideas:
progestágenos, estrógenos, andrógenos, mineralocorticoides y glucocorticoides. Los
precursores de la vitamina D también se incluyen por provenir del colesterol, aunque su
estructura difiere del anillo de esterano.
La función de las hormonas esteroideas es, que se liberan al flujo sanguíneo mediante
las glándulas endocrinas vinculadas por un complejo de proteínas que están
codificadas para reconocer al órgano o glándula en que la hormona que se ha
sintetizado para crear una reacción. Cuando el complejo de proteína se une con los
receptores de la superficie de la membrana del destino de la hormona, la proteína
suelta la molécula de hormona hacia la célula. La hormona comenzará una serie de
reacciones químicas que resultarán en la simulación de un gen específico que,
entonces, producirá una enzima o proteína diseñada para continuar la función que la
hormona ha activado.
De tal manera podemos decir que su importancia es que las hormonas esteroides son
vitales para el funcionamiento de una serie de funciones fisiológicas. Las hormonas
esteroides son responsables de muchos de los cambios en el cuerpo de una mujer
durante el embarazo, tales como ayudar a implantar con éxito el óvulo fertilizado en la
pared del útero y a preparar los pechos para la producción de leche. Son también las
sustancias que controlan el desarrollo y crecimiento de los órganos sexuales y los
rasgos sexuales característicos para hombres y mujeres.
En conclusión los esteroides son muy importantes para nuestro cuerpo, nos ayuda en
procesos que se desarrollan dentro de nosotros. Pero hay que recordar que eso no
significa que hay que consumirlo muy seguido, ni mucho porque todo tiene un
equilibrio, y si nos salimos de ese equilibrio podrían haber graves consecuencias.