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ELECCIONES EN LA SELVA “EL MATORRAL

En el mundo de la selva “El Matorral”, se encontraba un león muy caprichoso, voluntarioso e imponente
con sus ideas, siempre andaba diciendo que él era el rey de la selva.

- ¡Eh!, ¡Como soy el más grande y fuerte de los animales de esta comarca yo seré el que mande en
este lugar! Decía el oso dirigiéndose al león.
- ¡Tú! ¡Siempre seré yo el que mande y nadie más! Respondió muy enojado el león.

Un conejo que se encontraba en el lugar, escuchando la conversación, decidió intervenir.

- ¡Mi especie no tiene nunca derecho a opinar! ¡Estamos cansados de siempre saltar de un lado
para otro, con el objetivo de salvarnos y siempre solo comemos zanahorias!, añadió el conejo.

Así que todos los animales se reunieron para empezar a manifestar sus desacuerdos con el león y expresar
sus ideas. Ya no sentían miedo, debido a que se encontraban protegidos por el oso y por primera podían
decir los que sentían.

El león al ver que sus súbditos estaban protestando, decidió pegar un rugido fuerte y atemorizante. Todos
quedaron en silencio, mirando sorprendidos al león, quien dijo:

- ¡Todos se callan ya! ¡Sí siguen hablando me los como a todos!¡Mis decisiones son las que valen!
¡He dicho!
- ¡Creó que no puedes conmigo! Respondió el oso, riéndose de él.

En ese momento se iba a iniciar una pelea entre el oso y el león, cuando el búho aclara:

- ¡Un momento! ¡Todos se calman y me escuchan! ¡Todos tenemos derechos y deberes como
ciudadanos, utilicemos algunas de las herramientas que nos brinda nuestra Constitución de 1991!

A lo lejos se escuchó una voz que salía dentro de un prado verde frondoso.

- ¡Es la forma correcta de participación ciudadana! Era una pequeña ratica que decidió expresar
sus ideas.
- ¡Yo, pido cabildo abierto!, agregó el conejo.
- ¡Puedes realizarlo después!, añadió el búho.

Este continúo explicándoles que todos tienen derecho a reunirse y expresar sus ideas, enfatizando en qué
lo más importante era la elección de los representantes por medio del voto.

- ¡Yo siempre seré el rey de la selva y soy el que mando! Respondió el león con voz temerosa, pero
expresando enojo.

Sin embargo, los animales sentían que era el momento de tomar decisiones y no sentir más miedo por lo
que alguien dijera.

- ¿Es decir que podemos convocar a Plebiscito?, preguntó la ratica que ya no se encontraba
escondida.
- ¡No, no!, respondió el búho. ¡Solamente puede convocar a un Plebiscito el Presidente, ya que es
una herramienta para refrendar una decisión!
- ¡Entonces podemos colocar una Tutela, para hacer valer nuestros derechos!, aseguro el conejo.

Continuaron manifestando las diferentes formas de participación ciudadana y llegaron al acuerdo de


convocar a elecciones presidenciales para el próximo mes.

El león se alejó del lugar, pegando grandes rugidos y diciendo que siempre él sería el rey de la selva.
Nunca se volvió a saber nada de este animal voluntarioso.

Desde ese día, los animales aprendieron que no pueden ser esclavos de sus propias ideas, al surgir una
posibilidad de cambiar positivamente se debe cambiar la forma de pensar, tomando la decisión más
adecuada, para tener un mejor futuro.

FIN

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