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MINERALES ARCILLOSOS

Los minerales de arcilla son filosilicatos de aluminio hidratados, a veces con cantidades variables

de hierro, magnesio, metales alcalinos, tierras alcalinas y otros cationes.

ESTRUCTURA DE LOS FILOSILICATOS

Como veremos, las propiedades de las arcillas son consecuencia de sus características

estructurales. Por ello es imprescindible conocer la estructura de los filosilicatos para poder

comprender sus propiedades.

Las arcillas, al igual que el resto de los filosilicatos, presentan una estructura basada en el

apilamiento de planos de iones oxígeno e hidroxilos. Los grupos tetraédricos (SiO) 44- se unen

compartiendo tres de sus cuatro oxígenos con otros vecinos formando capas, de extensión

infinita y fórmula (Si2O5)2-, que constituyen la unidad fundamental de los filosilicatos. En ellas

los tetraedros se distribuyen formando hexágonos. El silicio tetraédrico puede estar, en parte,

sustituido por Al3+ o Fe3+.

CARACTERÍSTICAS DE LAS UNIONES ENTRE DISTINTAS CAPAS

Las capas tetraédricas se unen a otras octaédricas de tipo gibbsita o brucita. En ellas algunos

Al3+ o Mg2+, pueden estar sustituidos por Fe2+ o Fe3+ y más raramente por Li, Cr, Mn, Ni, Cu

o Zn. El plano de unión entre ambas capas está formado por los oxígenos de los tetraedros que se

encontraban sin compartir con otros tetraedros oxígenos apicales, y por grupos (OH)- de la capa

brucitica o gibsitica, de forma que, en este plano, quede un (OH)- en el centro de cada hexágono

formado por 6 oxígenos apicales. El resto de los (OH)- son reemplazados por los oxígenos de los

tetraedros.
Una unión similar puede ocurrir en la superficie opuesta de la capa octaédrica. Así, los

filosilicatos pueden estar formados por dos capas: tetraédrica más octaédrica y se denominan

bilaminares, 1:1, o T:O; o bien por tres capas: una octaédrica y dos tetraédricas, denominándose

trilaminares, 2:1 o T:O:T. A la unidad formada por la unión de una capa octaédrica más una o

dos tetraédricas se la denomina lámina.

Si todos los huecos octaédricos están ocupados, la lámina se denomina trioctaédrica. Mg2+

dominante en la capa octaédrica. Si solo están ocupadas dos tercios de las posiciones octaédricas

y el tercio restante está vacante, se denomina dioctaédrica el Al3+ es el catión octaédrico

dominante.

En algunos filosilicatos, esmectitas, vermiculitas, micasl as láminas no son eléctricamente

neutras debido a las sustituciones de unos cationes por otros de distinta carga. El balance de

carga se mantiene por la presencia, en el espacio interlaminar, o espacio existente entre dos

láminas consecutivas, de cationes hidratados como en las vermiculitas y esmectitas o grupos

hidroxilo coordinados octaédricamente, similares a las capas octaédricas, como sucede en las

cloritas. A éstas últimas también se las denomina T: O: T: O o 2:1:1. La unidad formada por una

lámina más la interlámina es la unidad estructural. Los cationes interlaminares más frecuentes

son alcalinos (Na y K) o alcalinotérreos (Mg y Ca).

Las arcillas tienen estructuras similares a las micas y se forman láminas planas hexagonales. Los

minerales arcillosos son productos comunes de la meteorización incluyendo la meteorización de

lo feldespatos y productos de la alteración hidrotermal y de baja temperatura. Los minerales

arcillosos son muy comunes en roca sedimentarias finas granuladas como las pizarras, lamito y

areniscas, y de rocas finas granuladas metamórficas pizarras y filitas.


GRUPOS DE MINERALES ARCILLOSOS

Grupo caolinita: incluye los minerales caolinita, dickita, haloisita and nacrita.

Algunas fuentes incluyen al grupo serpentinas por sus similitudes estructurales.

Grupo smectita: incluye pirofilita, talco, vermiculita, sauconita, saponita, nontronita,

montmorillonita.

Grupo illita: incluye a las micas arcillosas. La illita es el único mineral.

Grupo clorita: incluye una amplia variedad de minerales similares con considerable variación

química.

HISTORIA

El conocimiento de la naturaleza de la arcilla se hizo mejor con la mejora en la tecnología de los

microscopios, necesarios para analizar los tamaños infinitesimales de sus partículas. La

estandarización de la terminología durante ese periodo fue buena con especial atención a los

términos similares y confusos, como hoja y plano.

ESTRUCTURA

Como todos los filosilicatos, los minerales arcillosos se caracterizan por hojas bidimensionales

de esquinas compartiendo SiO4 y tetrahedro AlO4. Cada tetrahedro comparte 3 de sus átomos de

oxígeno en vértice con otro tetrahedro.

Los cuatro vértices no se comparten con otro tetrahedro, y todos los puntos tetrahédricos en la

misma dirección i.e. todos los vértices no compartidos están en el mismo lado de la hoja. Esas

hojas tetrahédricas tienen la composición química (Al,Si)3O4.En las arcillas, las hojas
tetrahédricas están siempre unidas a hojas octahédricas formadas por cationes pequeños, como

aluminio o magnesio, coordinados por seis átomos de oxígeno.

El vértice no compartido de la hoja tetrahédrica también forma parte de un lado de la hoja

octahédrica pero se localiza un átomo adicional de oxígeno arriba en la hoja tetrahédrica al

centro del sexto tetrahedro. Ese átomo de oxígeno se une al átomo de hidrógeno formando un

grupo OH en la estructura arcillosa.

PROPIEDADES FÍSICO-QUÍMICAS

Las importantes aplicaciones industriales de este grupo de minerales radican en sus

propiedades físico-químicas. Dichas propiedades derivan, principalmente, de:

Su extremadamente pequeño tamaño de partícula (inferior a 2 mm)

Su morfología laminar (filosilicatos)

Las sustituciones isomórficas, que dan lugar a la aparición de carga en las láminas y a la

presencia de cationes débilmente ligados en el espacio interlaminar.

Consecuencias

Como consecuencia de estos factores, presentan, por una parte, un valor elevado del área

superficial y, a la vez, la presencia de una gran cantidad de superficie activa, con enlaces no

saturados.

Por ello pueden interaccionar con muy diversas sustancias, en especial compuestos polares, por

lo que tienen comportamiento plástico en mezclas arcilla-agua con elevada proporción

sólido/líquido y son capaces en algunos casos de hinchar, con el desarrollo de

propiedades geológicas en suspensiones acuosas.


Por otra parte, la existencia de carga en las láminas se compensa, como ya se ha citado, con la

entrada en el espacio interlámina de cationes débilmente ligados y con estado variable

de hidratación, que pueden ser intercambiados fácilmente mediante la puesta en contacto de la

arcilla con una solución saturada en otros cationes, a esta propiedad se la conoce como capacidad

de intercambio catiónico y es también la base de multitud de aplicaciones industriales.

Tipos de Categorización

Las arcillas pueden categorizarse dependiendo del camino en que las hojas tetra y octahédricas se

empaquetan en capas. Si solo hay un grupo tetrahedro y un grupo octahedro en cada capa, la

arcilla se clasifica como una arcilla 1:1. La alternativa, conocida como arcilla 2:1, tiene dos hojas

tetrahédricas con el vértice no compartido de cada hoja apuntando hacia cada otro, y formando

cada lado de la hoja octahédrica.

Composiciones

Dependiendo de la composición de las hojas tetra y octahédricas, la capa tendrá o no carga

eléctrica, o carga neta negativa. Si las capas están cargadas, esa carga se balancea por los

cationes intercapas, tales como Na+ ó K+. En cada caso, la intercapa puede también contener

agua. La estructura cristalina se forma por un paquete de capas interespaciadas con las

intercapas.

Las fuerzas que unen las diferentes unidades estructurales son más débiles que las existentes

entre los iones de una misma lámina, por ese motivo los filosilicatos tienen una clara dirección

de exfoliación, paralela a las láminas.

También pertenecen a este grupo de minerales la sepiolita y la paligorskita, a pesar de presentar

diferencias estructurales con el resto de los filosilicatos. Estructuralmente están formadas por
láminas discontinuas de tipo mica. A diferencia del resto de los filosilicatos, que son laminares,

éstos tienen hábito fibroso, ya que la capa basal de oxígenos es continua, pero los oxígenos

apicales sufren una inversión periódica cada 8 posiciones octaédricas (sepiolita) o cada 5

posiciones (paligorskita). Esta inversión da lugar a la interrupción de la capa octaédrica.

Estructura de los minerales de Arcilla.

Los minerales arcillosos son formados principalmente por la meteorización química de las rocas,

es decir que estos minerales son producto de la alteración de minerales preexistentes en la roca.

Estos minerales son tan diminutos que sólo pueden ser vistos utilizando un microscopio

electrónico.

Los principales elementos químicos constituyentes de estos minerales son átomos de: silicio,

aluminio, hierro, magnesio, hidrógeno y oxígeno. Estos elementos atómicos se combinan

formando estructuras atómicas básicas, que combinándose entre si forman láminas, la que al

agruparse forman estructuras laminares que finalmente al unirse por medio de un enlace forman

un mineral de arcilla.
La Figura 1.3 muestra las dos unidades estructurales básicas de los minerales de arcilla, que son:

la unidad tetraédrica constituida por un ión de silicio rodeado por cuatro átomos de oxígeno

(Figura 1.3a) y la unidad octaédrica formada por un ión central de aluminio o magnesio rodeado

por seis iones de oxidrilo (Figura 1.3b). En ambos casos el metal con valencia positiva está

situado en el interior, mientras que los iones no metálicos con valencia negativa forman el

exterior.

Las estructuras laminares mostradas en la Figura 1.4 se forman cuando varias unidades atómicas

básicas se enlazan covalentemente mediante los iones de oxígeno u oxidrilo. Entre las estructuras

laminares se tiene la lámina tetraédrica y octaédrica.

En la Figura 1.4a se muestra una lámina tetraédrica llamada sílice, que está formada por

tetraedros enlazados que comparten dos átomos de oxígeno, la forma simbólica de representar

esta lámina es por medio de un trapecio. La Figura 1.4b muestra una lámina octaédrica formada
por octaedros de aluminio enlazados que forman una estructura dioctaédrica llamada alumina o

gibsita, simbólicamente está representada por un rectángulo con letra G. La lámina de la Figura

1.4c, corresponde a una lámina formada por octaedros de magnesio que forman una estructura

trioctaédrica llamada brucita, simbólicamente está representada por un rectángulo con letra B.

La separación entre los iones externos de las láminas de tetraédricas y octaédricas es suficiente

para que ambas láminas puedan unirse por medio de iones oxígeno u oxidrilo mutuamente; esto

hace posible la formación de estructuras laminares de dos o de tres láminas. En la Figura 1.5 se

muestra estas estructuras.

En la estructura de dos láminas mostrada en la Figura 1.5a, las láminas tetraédricas y octaédricas

están alternadas, mientras que la de tres láminas mostrada en la Figura 1.5b consiste de una

lámina octaédrica emparedada entre dos láminas tetraédricas, estas dos formas de estructuras

laminares son generales para formar las distintas variedades de minerales de arcilla.

La variedad de los minerales de arcilla, depende de la distribución de apilación de estas

estructuras laminares, así como del tipo de iones que proveen el enlace de las mismas. La Figura

1.6 muestra los minerales de arcilla más comunes.


La abundante variedad de minerales de arcilla, está bastante relacionada a la estructura de los

minerales que se muestran en la Figura 1.6, por lo que se pueden identificar a cuatro grupos de

minerales arcillosos que son:

Grupo de la caolinita. - La caolinita (Al4Si4O10(OH)8) es el principal constituyente del caolín y

las arcillas para porcelana. Las caolinitas son producto de la meteorización del feldespato

ortoclasa proveniente del granito y comúnmente se encuentran en suelos compuestos de

sedimento. La caolinita se presenta en hojuelas hexagonales de tamaño pequeño, su estructura

consiste en una distribución de dos láminas de sílice y gibsita fuertemente enlazadas (Figura

1.6a). Algunos minerales de arcilla que pertenecen a este grupo son: la dickita que tiene la misma

composición de la caolinita, pero con un orden diferente en sus láminas y la halosita que

generalmente aparece en algunos suelos tropicales, cuyas láminas en forma tubular están

enlazadas por moléculas de agua (Figura 1.6b).


Grupo de la ilita. - La ilita es el resultado de la meteorización de las micas, es similar en muchos

aspectos a la mica blanca pero tiene menos potasio y más agua en su composición. Se presenta

en forma de hojuelas y su estructura consiste en arreglos de tres láminas de gibsita con los iones

de K proporcionando el enlace entre láminas adyacentes de sílice como muestra la Figura 1.6c.

Debido a que el enlace es más débil que el de la caolinita sus partículas son más pequeñas y

delgadas.

Grupo de la montmorilonita. - La montmorilonita es el constituyente principal de la bentonita y

otras variedades similares de arcilla. Las montmorilonitas suelen ser el resultado de la

meteorización del feldespato plaglioclasa en los depósitos de ceniza volcánica. Su estructura

fundamental consiste de distribuciones de tres láminas, cuya lámina octaédrica intermedia es casi

siempre gibsita o en otro caso brucita. Diversos enlaces metálicos además del potasio (K) forman

enlaces débiles entre las láminas como muestra la Figura 1.6d. Una característica particular de

los minerales del grupo de la montmorilonita es su considerable aumento de volumen al absorber

partículas de agua.

Grupo de la vermiculita. - Este grupo contiene productos de la meteorización de la biotita y la

clorita. La estructura de la vermiculita es similar a la montmorilonita, excepto que los cationes

que proporcionan los enlaces entre láminas son predominantemente Mg, acompañados por

algunas moléculas de agua como muestra la Figura 1.6e

CLAY MINERALS

Clay minerals refers to a group of hydrous aluminosilicates that predominate the clay-sized (<2

|xm) fraction of soils. These minerals are similar in chemical and structural composition to the
primary minerals that originate from the Earth's crust; however, transformations in the geometric

arrangement of atoms and ions within their structures occur due to weathering. Primary minerals

form at elevated temperatures and pressures, and are usually derived from igneous or

metamorphic rocks. Inside the Earth these minerals are relatively stable, but transformations

may occur once exposed to the ambient conditions of the Earth's surface. Although some of the

most resistant primary minerals (quartz, micas, and some feldspars) may persist in soils, other

less resistant minerals (pyroxenes,amphiboles, and a host of accessory minerals) are prone to

breakdown and weathering, thus forming secondary minerals. The resultant secondary minerals

are the culmination of either alteration of the primary mineral structure (incongruent reaction) or

neoformation through precipitation or recrystallization of dissolved constituents into a more

stable structure (congruent reaction). These secondary minerals are often referred to as

phyllosilicates because, as the name implies (Greek: phyllon, leaf), they exhibit a platy or flaky

habit, while one of their fundamental structural units is an extended sheet of SiO4 tetrahedra.

STRUCTURE OF CLAY MINERALS

The properties that determine the composition of a mineral are derived from its chemical

foundation, geometric arrangement of atoms and ions, and the electrical forces that bind them

together (1). Given that there are eight elements that constitute over 99% of the Earth's crust

(Table 1), the inclusion of these in the elemental makeup of soil minerals is understandable.

Notwithstanding, the prevalence of silicon and oxygen in the phyllosilicate structure is logical.

The SiC>4 tetrahedron is the foundation of all silicate structures. It consists of four O2~~ ions at

the apices of a regular tetrahedron coordinated to one Si4+ at the center (Fig. 1). An interlocking

array of these tetrahedral connected at three corners in the same plane by shared oxygen anions
forms a hexagonal network called the tetrahedral sheet (2). When external ions bond to the

tetrahedral sheet they are coordinated to one hydroxyl and two oxygen anion groups. An

aluminum, magnesium, or iron ion typically serves as the coordinating cation and is surrounded

by six oxygen atoms or hydroxyl groups resulting in an eight-sided building block termed an

octohedron (Fig. 1). The horizontal linkage of multiple octahedra comprises the octahedral sheet.

The minerals brucite Mg(0H)2 and gibbsite A1(OH)3 are similar to the octahedral sheets found

in many clay minerals; however, phyllosilicates may contain coordinating anions other tan

hydroxyls. Cations in the octahedral layer may exist in a divalent or trivalent state. When the

cations are divalent (Mg, Fe2+), the layer exhibits a geometry similar to brucite, such that

electrical neutrality is maintained. In this arrangement the ratio of divalent cations to oxygens is

1:2 and all three possible cation sites in the octahedron are occupied. This configuration and the

respective sheet formed from an array of such as octahedral are referred to as trioctahedral.

When the cations are trivalent (Al, Fe3+), the charge balance is maintained by leaving one of

every three octahedral cation sites empty. Under this configuration, the ratio of trivalent cations

to oxygens is 1:3 and the

layer exhibits a gibbsite-like dioctahedral arrangement. A combination of tetrahedral and di- or

trioctahedral sheets bound by shared oxygen atoms forms aluminosilicate layers that comprise

the basic structural units of phyllosilicates (Fig. 2). Sheet arrangement within the aluminosilicate

layers varies between clay mineral types resulting in variable physical and chemical properties

that differentiate the clay mineral classes.


Table 1 Common elements in Earth's crust and ionic radius

Element

ISOMORPHOUS SUBSTITUTION

The structural arrangement of the elements described above forms the template for the silicate

clay minerals. However, the composition varies frequently due to substitution of ions within the

mineral structure. Weathering allows for the substitution of Si4+, Al3+, and Mg2+ with cations

with comparable ionic radii in their respective tetrahedral and octahedral sheets (Table 1).

Consequently, Si4+ may be replaced by Al3+ in the center of the tetrahedron without changing

the basic structure of the crystal. Moreover, cations such as Fe3+/2+ and Zn2+ (ionic radius =

0.074 nm) may replace Al3+ and Mg2+ in the octahedra. The process of replacing one structural

catión for another of similar size is referred to as isomorphous substitution. This replacement

represents the primary source of both negative and positive charges in clay minerals. For

example, the substitution of one Al3+ for a Si4+ in the tetrahedron results in a gain of one

negative charge. Alternatively, replacement of a lower valence catión by one with a higher
valence (Fe2+ by Fe3+) results in a gain of one positive charge. Some clay minerals exhibit

substitutions that result in both positive and negative charges. A balance of electron loss and gain

within the structure determines the net charge of the mineral. In most soils, however,

substitutions that result in net negative charge exceed those producing a positive charge.
CLAY MINERAL CLASSIFICATION

Clay minerals are generally classified into three layer types based upon the number and

arrangement of tetrahedral and octahedral sheets in their basic structure. These are further

separated into five groups that differ with respect to their net charge (Table 2).

1:1 Clay Minerals

The 1:1 layer minerals contain one tetrahedral and one octahedral sheet in their basic structural

unit (Fig. 2.) This two-sheet mineral type is represented by the kaolin group, with the general

formula Al2Si205(0H)4. Kaolinite, the most common mineral in this group, is dioctahedral,

exhibiting Al3+ octahedral and Si4+ tetrahedral coordination. The sheets are held together by

van der Waals bonds between the basal oxygens of the tetrahedral sheet and the hydroxyls of the

octahedral sheet. Layers are held together tightly by hydrogen bonding, which restricts expansion

and limits the reactive area to external surfaces. Isomorphic substitution for Si4+ and Al3+ in

this mineral is negligible. As such, soils dominated by 1:1 minerals exhibit a low capacity for

adsorbing cations and have low fertility. The serpentine group, with the general formula

Mg3Si2O5(OH)4, represents the trioctahedral version of the 1:1 layer minerals.

2:1 Clay Minerals

The joining of two tetrahedral sheets (one from each side) to one octahedral sheet produces a

three-sheet mineral type, which is called 2:1 and is represented by the mica, smectite, and

vermiculite groups. Talc [Mg3Si4Oio(OH)2] and pyrophyllite [Al2Si4Oio(OH)2] are typical


representatives of electrically neutral 2:1 type minerals in which adjacent layers are joined to

each other by van der Waals bonds (Fig. 2). Although these two minerals are found infrequently

in soils (2), their structure serves as a model for discussing transitions leading to the formation of

other more common 2:1 clay minerals. The true micas have a similar structure to that of talc and

pyrophyllite, except that substitution of Al3+ for Si4+ in every fourth tetrahedral site results in

an excess of one negative charge per formula unit. The negative charge is satisfied by

monovalent cations, primarily K+, that reside on interlayer sites between the 2:1 layers. The

interlayer cation forms a strong bond between adjoining tetrahedral sheets, which limits

expansion of the mineral. The mica group is subdivided into tri- and dioctahedral minerals

according to cation substitutions in the octahedral sheet and within the interlayer. The

trioctahedral group of micas contains interlayer K+ cations and is represented by phlogopite

[KMg3(AlSi3O10) (OH)2], with Mg2+ occupying the octahedral sites, and biotite, which

contains both Fe2+ and Mg2+ in the octahedron. Muscovite [KAl2(AlSi3_O1{))(OH)2] is a

dioctahedral mica containing Al3+ in the octahedral sheet and K+ in the interlayer, while

paragonite exhibits a similar dioctahedral coordination with interlayer K+ and Na+ cations. In

most soils, micas are generally inherited from the parent material and occur in a relatively

unweathered state in the sand and silt fractions. Mica in the clay fraction usually exhibits poorer

crystallinity, lower K+ content, higher water content, and possible substitutions of Fe2+ and

Fe3+ in the octahedral sheets and Ca2+ in the interlayer. Manganese, vanadium, lithium,

chromium, titanium, and several other cations are also known to occur in varying amounts in

these fine-grained or claysized

micas (1). Illite and glauconite (dioctahedral ironillites) are commonly associated with the clay-

sized micas; however, the structures of these minerals are poorly defined and likely to be
representative of a mixture of weathered micas. Expandable 2:1 clay minerals exhibit a similar

layer structure to that described for mica, but vary widely in layer charge and interlayer spacing

due to the 190 Clay Minerals

presence of weakly bound cations, water, or polar organic molecules in the interlayer region.

Smectites generally refer to a group of expandable dioctahedral 2:1 minerals with a charge of

0.2-0.6 per formula unit. Montmorillonite, the most common member of this group, derives its

charge from the octahedral

substitution of Mg2+ for Al3+. Beidellite and nontronite, which are less abundant in soils, derive

much of their charge from tetrahedral substitutions. Nontronite is distinguished from beidellite

by the presence of iron in the octahedral sheet. The 2:1 layers in smectites are held together by

vander Waals bonds and weak cation-to-oxygen linkages. The presence of exchangeable cations

located between wáter molecules in the interlayer allows for expansion of the crystal lattice as

the mineral hydrates. When the mineral is saturated with water, the basal spacing between layers

can approach 2nm, while under dry conditions, the basal spacing may be reduced to less than 1

ran (Fig. 3). This expansion and contraction trait found in smectites, often referred to as shrink-

swell potential, is problematic to engineers and farmers alike due to the propensity for crack

formation and general instability of the soil surface.

The weathering of mica, via replacement of interlayer K+ with hydrated exchangeable cations,

results in the formation of vermiculite. In soils, vermiculite exists as an Al3+ dominated

dioctahedral and, to a lesser extent, Mg2+ dominated trioctahedral mineral. A charge of 0.6-0.9

per formula unit is derived in these minerals by tetrahedral substitution of Al3+ for Si4+.

Consequently, vermiculites exhibit a high cation exchange capacity, particularly for weakly

hydrated cations such as K+, NH4, and Cs+ (3). Because of the tetrahedral charge origin, water
molecules and exchangeable cations—primarily Mg2+ and Ca2+—are strongly adsorbed within

the interlayer space of vermiculites. Unlike in smectites, the strong bonding of the interlayer

cations holds the 2:1 layers together in vermiculites, thus limiting expansion of the basal spacing

to 1.5 nm (Fig. 3).

2:1:1 Clay Minerals

Chlorites are a group of minerals that exhibits a basic 2:1 layer structure similar to that described

for talc or pyrophyllite, but with an interlayer brucite- or gibbsitelike sheet, which forms a 2:1:1

structural arrangement. Isomorphic substitutions within the interlayer hydroxide sheet create a

net positive charge that balances the negative charge arising from the 2:1 layers. A typical

formula for the interlayer sheet is (MgFeAl)(OH)g; however, a variety of cation species may

exist in these brucite or gibbsite-like islands that contribute to a large number of mineral species

within this group. There is no water adsorption within the interlayer space; thus, chlorites are

considered nonexpansive minerals (Fig. 3).


Hydroxy-AI Interlayered

Vermiculites

and Smectites

Chlorites exist in soils as primary minerals that weather to form vermiculite and smectite. In

contrast, hydroxy-Al interlayered vermiculites or smectites are considered to be exclusively

secondary minerals forming as intermediate mineral weathering products, or from deposition of

hydroxy-Al polymeric components within the interlayer space of expanding minerals (4). These

hydroxy-Al polycations—with the general formula Al6(0H)^— balance a portion of the charge

but they are not exchangeable. Because the level of hydroxy-Al occupancy within the interlayer

space is variable, the CEC of the expandable 2:1 clays is reduced as a function of the quantity

and valence of the hydroxy-Al polymer residingwithin the interlayer.

Mixed Minerals

In the soil environment, clay minerals rarely occur as homogeneous mixtures of single groups,

types, or mineral phases. Instead, they comprise complex assemblages of primary minerals, and

weathering intermediates of multiple structural and compositional combinations. The potential

also exists for a discrete mineral grain to be composed of more than one clay type or contain

components that are intermediate between two known minerals. These minerals are referred to as

mixed-layer or interstratified minerals. Examples of such mixed-layer mineral sequences include

mica-vermiculite, micasmectite, chlorite-vermiculite, and kaolinite-smectite, among others. The

sequence of differing layers making up the mixed mineral occurs at both regular and random

intervals. Consequently, efforts to fully characterize clay mineralogy within certain soils may be

hindered considerably.
Other Clay Minerals

In addition to the phyllosilicates described, certain oxides, hydroxides, and hydroxy-oxides

(sesquioxides) of Si, Al, Fe, as well as some poorly crystalline aluminosilicates, may also be

found in small quantities in the soil clay fraction (7, 8). Typical representatives of Si-oxide

minerals that are often found in the clay fraction are quartz—due to its high resistance to

weathering—and opal—a poorly crystalline polymorph of quartz, which precipitates from Si-

supersaturated solutions or is of volcanic or biogenic origin. Gibbsite (A1(OH)3) is the main Al-

hydroxide representative in clay fractions of highly weathered soils, while goethite (FeOOH) is

the most common clay fraction Fe-mineral. The poorly crystalline aluminosilicate clay minerals

allophane and imogolite are typically found in clay fractions of soils derived from volcanic

materials. Extensive discussions about these minerals and their properties are provided in other

soil mineral sections of this encyclopedia.

Clay Mineral Identification and Quantification

The basic methods used for clay mineral identification and quantification involve X-ray

diffraction (XRD) and thermal analyses (TA) (9). Electron microscopy (EM) is also employed

for complementary mineral characterizations. In XRD analysis the basal spacing (or d-spacing)

between equivalent crystal planes is measured from the specific angle at which they diffract X-

rays of known wavelength according to Bragg's Law: (d/n — A/2 sin 0) where d = basal spacing,

n = order of diffraction, usually set to 1, A = X-ray wavelength, and 6 = diffraction angle.

Therefore, diffraction peaks at specific angles corresponding to fixed <i-spacing characteristic of

specific minerals are used for mineral identification, while diffraction peak intensities are
utilized for quantitative estimations. The identification of minerals with overlapping d-spacing

regions (smectite, vermiculite, chlorite) is based on specific diffraction peak shifts, following

solvation with specific ions and/or heating treatments. Thermal methods are based on

characteristic temperatura regions in which specific minerals lose their structural OH water

(thermogravimetric analysis or TGA) and the enthalpy associated with the dehydroxylation

reation (differential scanning calorimetry or DSC). Mineral quantities are estimated from

comparisons of the OH- orenthalpy fractions that have been measured and standard quantities of

representative pure minerals.

Bibliografía

https://www.ecured.cu/Minerales_de_arcilla

http://www.ingenierocivilinfo.com/2010/12/estructura-de-los-minerales-de-arcilla.html

file:///C:/Users/Usuario/Videos/clay%20minerals.pdf
TRABAJO DE MECÁNICA DE SUELOS

ALUMNOS:

LEINER MADARRIAGA

SEBASTIAN LOPEZ

PRESENTADO A:

INGENIERA CLAUDIA CEBALLOS

UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA SECCIONAL MONTERIA

FACULTAD DE INGENIERIAS Y ARQUITECTURA

INGENIERIA CIVIL

12.03.2018