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Dificultades para Evaluar la Calidad de la Educación y de los Textos Escolares

Julio Mosquera

En este artículo me propongo presentar algunos argumentos a favor de la existencia de una relación
entre calidad de la educación y la calidad de los textos escolares. Es necesario aclarar que no se trataría
de una relación de causalidad necesaria, es decir, no se trata de afirmar que unos textos escolares de
calidad causan, o necesariamente causan, una educación de calidad. Tampoco niego la existencia de
relaciones de causalidad en algunos casos, bajo ciertas condiciones. Esto quiere decir, que uno textos
escolares de calidad no tienen el mismo efecto todo el tiempo en todos los contextos. Este es un
principio básico de la evaluación realista. También es necesario aclarar que asumo aquí, por razones de
simplificación, un concepto restringido de calidad; entendido básicamente como la medida de lo que
aprenden las y los estudiantes en un sistema educativo determinado bajo condiciones determinadas en
un cierto intervalo de tiempo determinado. Asumimos que el principal objetivo de la escuela es que las
y los estudiantes aprendan algo, lo cual es establecido en el currículo sea este formal e informal.
Entonces, podríamos entender la calidad como el grado en que se alcance ese objetivo. Este concepto
restringido de calidad puede usarse como elemento de un concepto más amplio de la calidad de la
educación, pero nunca excluido.

En Venezuela, el Gobierno Bolivariano viene distribuyendo de manera gratuita una colección de textos
escolares en todos los grados de la Educación Primaria y en todos los años de la Educación Media
General. Vale la pena señalar que aunque desde la llegada del Comandante Chávez a la presidencia en
1999, se ha hablado de la importancia de la Educación Técnica, ésta no fue incluida en el programa de
textos escolares gratuitos. No se hicieron textos escolares para las asignaturas que se dictan en las
escuelas técnicas. Retomemos nuestro tema principal. Estos libros fueron elaborados en un marco de
incertidumbre curricular. Oficialmente en la Educación Primaria están vigentes unos programas
aprobados en 1998, durante el segundo gobierno de Rafael Caldera. Mientras que en la Educación
Media General la situación es más grave, porque hay uno programas vigentes para los tres primeros
años, aprobado en 1987, y otros programas vigentes para los dos últimos años, aprobados en 1977. Es
decir que en la Educación Básica, tal como la define la LOE, estarían en vigencia tres programas
diferentes, aprobados en épocas diferentes y elaborados bajo concepciones diferentes. Sumado a lo
anterior, tenemos que, en 2011, el Ministerio del Poder Popular para la Educación presentó al país el
currículo para el Sistema Escolar Bolivariano. El propio Comandante Chávez anunció que quedaba
suspendida la aplicación de esa currículo y que sería sometido a una revisión. A pesar de ese anuncio, al
parecer ese currículo se aplica en muchas escuelas y liceos del país. Es esta la situación curricular que
le sirvió de contexto a la elaboración de los textos escolares elaborados por un grupo de profesores, en
su mayoría de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, los textos escolares de la Colección
Bicentenario.

La situación antes planteada dificulta la evaluación de la calidad de los textos escolares de la Colección
Bicentenario y su posible influencia en la calidad de la educación. Un esquema muy utilizado para
evaluar la calidad de la educación asume varios niveles o estratos del currículo, los cuales son: a) el
currículo declarado, b) el currículo implementado y c) el currículo evaluado. En el caso de nuestro país,
el currículo declarado se corresponde con el currículo oficial, a que en Venezuela tenemos un currículo
nacional, el cual es elaborado por el Ministerio del Poder Popular para la Educación y es de obligatorio
cumplimiento en todo el territorio, en todas las escuelas públicas y privadas. Aquí encontramos la
primera dificultad. Aunque hay unos programas oficiales, publicados en la Gaceta Oficial, hay otro
currículo oficial, no aprobado formalmente, que se estaría aplicando en un gran número de escuelas. Es
necesaria una investigación para determinar la extensión de la aplicación de este segundo currículo.
En el currículo implementado, es decir, en aquello que realmente realiza el profesor en el aula y en lo
que se involucran los estudiantes a diario en la escuela, se incluyen los textos escolares. Se supone que
en los textos escolares se encuentra expresado, según la interpretación de las y los autores, aquello que
es estipulado en el currículo declarado u oficial.