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PRIMER GOBIERNO DE BELAUNDE

ASPECTO POLITICO

Alianza AP-DC

Fernando Belaunde Terry, líder de Acción Popular (AP) ganó las elecciones aliado con la
Democracia Cristiana (DC). En el Congreso, los representantes de ambos partidos se
unieron para contrarrestar la Coalición de apristas y odriístas, y adoptaron el nombre de la
ALIANZA. La DC era en realidad un partido pequeño, de reciente fundación, que había
obtenido un magro porcentaje de votos en 1962, pero que tuvo la habilidad de aliarse en
1963 con AP y así se las ingenió para obtener senadurías y diputaciones, que no habría
podido conseguir presentándose de manera individual en las elecciones. También
recibieron algunos puestos ministeriales.6

A Acción Popular, por su reciente conformación, algunos lo consideraban una federación


de independientes, en contraste con la disciplina aprista cuajada en varias décadas de
clandestinidad. También la Democracia Cristiana era de reciente fundación y se
caracterizaba por una doctrina reformista más radical postulada por su líder Héctor Cornejo
Chávez.7

Coalición APRA-UNO

Los oponentes de Belaunde, Odría y Haya de la Torre, dejando de lado sus diferencias
ideológicas y los agravios mutuos, formaron una coalición para obstaculizar desde el
parlamento la tarea del gobierno. Es conocida como la Coalición APRA-UNO. Esta
coalición ya no resultaba tan sorpresiva considerando que ambos grupos se habían aliado
anteriormente en el Pacto de Monterrico para permitir la convivencia durante el gobierno
de Prado. También se habían aliado para escoger a Odría como Presidente en 1962.

La coalición APRA-UNO se dio en una escenario favorable para estos dos partidos. Por un
lado, ambas bancadas en el Congreso formaban una mayoría incontrastable y, por otro,
tenían el control de ambas cámaras del Parlamento, por lo que pasar una reforma o ley era
imposible sin la aprobación de estos partidos. Es así que, al contrario de la Alianza del
partido de gobierno con el DC, la Coalición se caracterizó por ser premeditada, para servir
de oposición para toda demanda de presupuesto o proyecto de ley que sea propiciado por el
Ejecutivo o los parlamentarios del AP o del DC.

Por otra parte, esta lucha política se vio agravada por problemas económicos creados tanto
por Belaunde como por sus rivales políticos. En este contexto, se embarcó al país en
grandes proyectos de obras públicas sin tener los recursos necesarios para financiarlos.
Ambos bandos compitieron entre sí por gastar más y autorizar más gastos. En más de una
ocasión, el Parlamento impulsó y aprobó proyectos, pero a la vez bloqueó cualquier intento
de reforma tributaria para financiarlos. A medida que empeoraba la situación económica
nacional, la posición de Belaunde se volvía más precaria.8

La oposición de la Coalición

Fue así como, desde el parlamento, la Coalición APRA-UNO hizo una desenfrenada
oposición que se limitó más que nada a interpelar y censurar ministros, obligando al cambio
de gabinete en varias ocasiones y censurando a 10 ministros en los cinco años que duró el
gobierno.9

Asimismo, la Coalición frenó el impulso reformador del gobierno, por lo que a la


inestabilidad política se sumaría la económica y social. Así, cuando debido a las recientes
crisis sociales en el interior del país, la necesidad de una reforma agraria se hacía
indispensable, se presentó una ley de reforma agraria, impulsada desde las bancadas de AP
y DC, que fue muy discutida en el Congreso y fue duramente criticada por la Coalición
APRA-UNO.9 De esta manera, la Coalición apro-odriísta, se opuso a las reformas del
partido de Gobierno, sobre todo a la reforma agraria y a la presencia de capital extranjero
en la actividad petrolera.

Sin embargo, no siempre hubo un enfrentamiento en cada materia que se discutía en el


Congreso. Este dio una autorización de 60 días para que el Ejecutivo pudiera arreglar la
situación con la International Petroleum Company (IPC), la cual tuvo apoyo aprista. Aun
así, no se puede afirmar que hubo una alianza con el gobierno en este tema, debido a los
costos políticos que suponían para el APRA en miras a la próxima elección. Hubo muchas
posiciones dentro de este partido con respecto a dicho tema, lo que explica que hubiera una
«ambivalencia en la actitud del Apra, que se reflejó en una falta de claridad en los asuntos
públicos del partido respecto el asunto de la IPC».10

Elecciones Municipales de 1963 y 1966

Los primeros comicios electorales municipales se habían llevado a cabo en 1922. No


obstante, estos fueron anulados por Leguía, y los sucesores de este nunca volvieron a
convocar a elecciones municipales. Las autoridades ediles siguieron siendo elegidas por
juntas de notables, pese a que la Constitución de 1933 estableció la elección por voto
popular.

Esta situación cambiaría en 1963 con la aprobación de la Ley N.º 14669, de noviembre de
1963, con lo cual Belaúnde cumplía con una de sus promesas electorales: restituir las
elecciones municipales, para que los ciudadanos eligieran con su voto a los alcaldes y
regidores a nivel de concejos distritales y provinciales.

De esta manera, el gobierno restableció las elecciones municipales, que fueron


programadas para el 16 de diciembre de 1963, en las cuales se reflejó la confrontación por
el poder que ya existía entre el Ejecutivo y el Legislativo. A grandes rasgos, la Coalición
(APRA-UNO) ganó en el norte, en tanto que la Alianza (Acción Popular más Democracia
Cristiana) ganó en el sur. En Lima, primer municipio de la República, Luis Bedoya Reyes,
candidato de la Alianza, venció a María Delgado de Odría, la esposa del expresidente y
candidata de la Coalición.11 Fue una de las primeras campaña televisadas de la historia.12
Según cálculos extraoficiales, la Alianza obtuvo en cifras globales 662.851 votos (46.6%),
y la Coalición 630.586 votos (44.4%). La extrema izquierda y los candidatos
independientes, se repartieron el restante 9 %.13

En las elecciones municipales de 13 de noviembre de 1966, el panorama sufrió alguna


alteración. La Coalición APRA-UNO retuvo sus bastiones del norte, en tanto que la
Alianza perdió algunos de sus bastiones del sur, tales como Arequipa, Cuzco y Puno, pero
retuvo Lima, donde Luis Bedoya Reyes fue reelegido, esta vez en ajustada contienda con
Jorge Grieve Madge. Los cálculos extraoficiales, en toda la República, fueron los
siguientes: para la Alianza, 824.058 votos, 45.9 %; para la Coalición 807.703 votos, 45.5%.
El 9 % restante se repartió entre la extrema izquierda e independientes.13

CRISIS POLÍTICA

Ruptura AP-DC

Para 1967, el desgaste de la Alianza se hacía cada vez más evidente. Ciertos sectores de
AP, dentro de los cuales se encontraba el propio Belaunde, empezaban a buscar acuerdos
con la oligarquía y el APRA, siendo la principal materia de discusión, los asuntos
financieros y tributarios, los cuales generaban brechas insalvables, pero a veces los
opositores se veían obligados a flexibilizar, para no ser mal vistos por la opinión pública y
dañar su imagen para las elecciones siguientes.

Esa postura de acercamiento fue rechazada por otros sectores del partido gobiernista,
liderados por el vicepresidente Edgardo Seoane. Por su parte, ya en 1966, la DC sufrió una
ruptura que sacó de la agrupación al sector más conservador liderado por el alcalde Bedoya
Reyes, quien formó el Partido Popular Cristiano (PPC). Este sector conservador pudo
sobrevivir de la mano de sus líderes conservadores; no obstante, los renovadores siguieron
con DC, la cual no demoró en extinguirse a pesar de ser liderados por un ilustrado y astuto
político como Héctor Cornejo.

Estos conflictos internos llevaron a ambos partidos, AP y DC, a caer en contradicciones que
propiciaron la ruptura de la alianza.

Así como habían discrepancias ideológicas entre los dos bloques formados en el Congreso,
dentro de la alianza AP-DC también hubo una ruptura en cuanto se aprobó la primera ley de
reforma agraria en 1964, la ley Nº 15037. Esta establecía que se iban a expropiar algunas
tierras, pero que se iba a indemnizar con bonos; además de la asistencia técnica y financiera
del Estado, se planeaba crear cooperativas.9 Por el contenido de esta ley fue que el líder del
DC, Héctor Cornejo, que era poco flexible en cuanto a sus ideas, decidió alejarse de la
alianza con el AP y empezara a apoyar en ciertas luchas al bando contrario.14

Los resultados adversos a la Alianza en las elecciones complementarias para una diputación
por Lima y otra por La Libertad (realizadas el 12 de noviembre de 1967, hizo que la DC se
separara de la alianza con AP ese mismo día.15 En esas elecciones, ganaron los candidatos
de la Coalición: Enrique Chirinos Soto (Lima) y Enrique Mendoza (La Libertad).16

El apoyo de la DC al gobierno se desvaneció definitivamente cuando se empezó a discutir


la posición del gobierno en torno al problema de La Brea y Pariñas y el contrato con la
International Petroleum Company, el cual fue duramente criticado por la opinión pública
pues supuestamente iba contra los intereses del Estado peruano y beneficiaba a dicha
compañía transnacional. La Alianza fue disuelta por completo.9

Ruptura APRA-UNO

El primer distanciamiento entre las bancadas opositoras aprista y odriísta se dio cuando AP,
tras su ruptura con DC, buscó tender puentes con el APRA para poder aprobar algunas
reformas. Sin embargo, la distancia entre el APRA y UNO se hizo irreversible cuando el
primero empezó a apoyar al gobierno en su negociación con la International Petroleum
Company, en 1967. En adición, algunos ex-militantes del Apra se habían unido al MIR para
luchar en una guerrilla al estilo de la revolución cubana. Esta circunstancia hizo que el
UNO se alejará también, ruptura que se hizo evidente cuando se juntaron el APRA y el AP
para ponerse de acuerdo en la designación de un gabinete ministerial: el gabinete Hercelles
o también, como era popularmente conocido, el «gabinete conversado», que tenía como
premier al médico Oswaldo Hercelles y a Manuel Ulloa como Ministro de Hacienda.17
Ante esta situación, Odría decidió finalmente poner fin a la Coalición.

Cisma en AP

Con respecto a la implementación de la Reforma Agraria y la solución del problema de la


IPC, dentro del mismo partido gobiernista surgieron dos alas enfrentadas: el ala
izquierdizante o de los termocéfalos (que en griego significa los cabezas calientes), que
propugnaban la realización de reformas radicales; y el ala indefinida o de los carlistas,
cercanos al presidente y que mostraban desinterés en esos asuntos (su apelativo aludía a que
varios de los colaboradores de Belaunde se llamaban Carlos).18

Esta pugna interna llevó al cisma a Acción Popular. El primer vicepresidente Edgardo
Seoane, líder de los termocéfalos, se distanció del partido y pasó a la oposición, exigiendo
al gobierno la anulación del convenio suscrito con la IPC en agosto de 1968, sintonizando
así con el descontento popular. Seoane, que desde 1967 era secretario general de AP, estaba
ya designado como candidato presidencial para las elecciones de 1969, pero su deseo se
frustró con el golpe de Estado de Velasco. Falleció en 1978.19
Los gabinetes de Belaúnde y las censuras

Ante una Coalición aprista-odriísta que lo perjudicaba en el Congreso, Belaunde nombró un


gabinete ministerial presidido por el médico Óscar Trelles Montes y compuesto por
ministros de Acción Popular, de la Democracia Cristiana y ministros militares. Asimismo,
para el Ministerio de Hacienda nombró a Javier Salazar Villanueva, un ministro
independiente. Si bien al principio pudo con ello vencer los obstáculos en el Congreso, esta
situación no pudo sostenerse por mucho tiempo.20

La victoria del gobierno en las elecciones municipales de 1963 fue interpretada por muchos
como un voto de confianza por parte de la población hacia el gobierno.20 Por ello, la
Coalición decidió dirigir su ataque hacia el régimen, produciéndose la primera de varias
censuras, la del gabinete Trelles, el 30 de diciembre de 1963. La Coalición se justificó en
que el gobierno no había tomado las medidas necesarias para evitar los disturbios ocurridos
unos meses antes en el Cusco, donde la toma de tierras en una hacienda tuvo como
resultado la muerte de siete campesinos y veintidós heridos.21 Trelles era, dicho sea de
paso, el ministro de Gobierno y Policía, y por tanto se le responsabilizó directamente del
asunto. De modo que Belaunde tuvo que recomponer su gabinete.22

Fue una señal de lo que se avecinaba; el primer gabinete tan solo había durado cinco meses.
Durante todo el gobierno hubo un total de siete gabinetes debido a las censuras de la
Coalición.22

El siguiente gabinete recompuesto lo presidió el doctor Fernando Schwalb López-Aldana,


que era a la vez el ministro de Relaciones Exteriores. Juan Languasco de Habich pasó a
encabezar el ministerio de Gobierno y su política fue opuesta a la de Trelles: si este había
tolerado las invasiones de tierras para evitar las masacres, Languasco desalojó a la fuerza a
los invasores. El gobierno se alejaba así de su intento reformista y el APRA parecía
contenta con la nueva situación.23

El gabinete Schwalb se mantuvo hasta septiembre de 1965. En ese lapso se dio la ley de
reforma agraria, cuya aplicación marchó lenta por obra del apro-odriísmo desde el
Congreso. De otro lado, se estancó la solución del problema de La Brea y Pariñas, y
surgieron las guerrillas comunistas en los Andes.24

En septiembre de 1965 asumió otro gabinete encabezado por el doctor Daniel Becerra de la
Flor. Este incorporó como ministros a varios parlamentarios de Acción Popular y del
Partido Demócrata Cristiano, por lo que se conoció como el «gabinete parlamentario».
Según García Belaunde, ello se dio por el apoyo de la opinión pública que se evidenció en
las elecciones municipales de 1966, a pesar de que el gobierno no tenía mayoría en el
Congreso.20
Al devaluarse la moneda en septiembre de 1967, tuvo que dimitir el gabinete Becerra de la
Flor. Le reemplazó el gabinete presidido por el ingeniero Edgardo Seoane Corrales, que era
también el vicepresidente de la República.

Los resultados adversos al gobierno en las elecciones parlamentarias complementarias del


12 de noviembre de 1967, obligaron a Seoane a renunciar, así como llevaron a la DC a
separarse de la alianza con el gobierno. Fue entonces que Belaunde, considerando necesario
extender la base del gabinete, llamó al doctor Raúl Ferrero Rebagliati, político
independiente.25

En mensaje televisado, el aprista Armando Villanueva del Campo, presidente de la Cámara


de Diputados, retiró su confianza al gabinete Ferrero. Se constituyó entonces otro presidido
por el doctor Oswaldo Hercelles, llamado el «gabinete conversado», debido a que el
gobierno, al verse sin aliados y ante una severa crisis económica, concertó con el APRA la
designación de los ministros con los que este estuviera conforme. En este gabinete, que
asumió a fines de mayo de 1968, es de destacar la presencia de Manuel Ulloa Elías, en
Hacienda; Guillermo Hoyos Osores, en Justicia y Culto; y José Jiménez Borja, en
Educación.25 Ulloa resultó ser el “hombre fuerte” de este gabinete; su proyecto era
modernizar al Perú, dentro de un acuerdo con los Estados Unidos, el gran capital
internacional y los sectores empresariales dinámicos del Perú.26 La oposición
parlamentaria concedió al gabinete Hercelles facultades extraordinarias por 60 días. En
virtud a ello, el ministro Ulloa expidió en agosto de ese año un decreto supremo que
reordenaba las finanzas.27 El acercamiento del APRA al gobierno que se evidenció a través
del «gabinete conversado», motivó que la UNO disolviera la Coalición. Y es que los
terratenientes y el sector agro-exportador, que respaldaban a la UNO, no veían con buenos
ojos el proyecto modernizador que planteaba Ulloa, que entre otras medidas reformistas,
contemplaba la aceleración de la reforma agraria.26

El gabinete Hercelles cayó a consecuencia del escándalo de la Página Once. Cabe resaltar
que tanto Hercelles como su antecesor Ferrero habían dirigido la campaña del doctor
Hernando de Lavalle y García en 1956 y que por consiguiente, habían actuado en campos
opuestos a Belaunde.20

El último gabinete fue el presidido por Miguel Mujica Gallo, integrado con amigos
personales del presidente. Su gestión duró solo horas al ser impedida por el golpe del 3 de
octubre de 1968.20

De los 67 ministros en el primer período de Belaunde, solo 29 fueron de Acción Popular,


incorporándose a 12 de la Democracia Cristiana, a 13 militares y a otros tantos
independientes, lo que para Víctor Andrés García Belaunde demuestra hasta qué punto se
cumplió el lema de Belaunde «el gobierno no se acapara, se comparte. Su responsabilidad
no se rehuye, se asume» y que constituye el verdadero espíritu democrático: respetar los
otros poderes y ser abierto a la más amplia colaboración ciudadana. Esto, a pesar que dada
la naturaleza parlamentaria, había quienes aconsejaban al presidente clausurar el Congreso,
a los que él respondía con contundente rechazo.20

A continuación, la lista de los gabinetes ministeriales y su duración:

Gabinete Fecha de inicio Fecha de fin Duración

Trelles 28 de julio de 1963 31 de diciembre de 1963 5 meses

Schwalb 31 de diciembre de 1963 15 de septiembre de 1965 21 meses

Becerra 15 de septiembre de 1965 6 de septiembre de 1967 24 meses

Seoane 6 de septiembre de 1967 17 de noviembre de 1967 3 meses

Ferrero 17 de noviembre de 1967 30 de mayo de 1968 6 meses

Hercelles 31 de mayo de 1968 2 de octubre de 1968 4 meses

Mujica 2 de octubre de 1968 3 de octubre de 1968 1 día

Durante el gobierno belaundista, el parlamento censuró a 10 ministros:

Fecha Ministro Ministerio Motivo

30 de diciembre Julio Óscar Trelles Presidencia del Disturbios en la ciudad del Cusco y
de 1963 Montes Consejo de en la hacienda Mollebamba.
Ministros y Gobierno
y Policía

15 de febrero de Carlos Pestana Fomento y Obras Declaraciones del Jefe del


1964 Zevallos Públicas Programa de Cooperación
Popular, Eduardo Orrego
Villacorta, que dijo que había un
festín presupuestal en el Congreso
1 de octubre de Francisco Miró Educación Pública Abandono del hemiciclo en debate
1964 Quesada Cantuarias sobre supuestos manejos ilegales en
el Ministerio.

18 de febrero de Víctor Ganoza Plaza Agricultura y Insatisfacción del parlamento con


1965 Alimentación respuestas sobre el alza de precios

19 de enero de Valentín Paniagua Justicia y Culto Propuesta de reforma del Código de


1966 procedimientos penales

13 de abril de José Navarro Grau Educación Pública Falta de respeto al Parlamento


1966

28 de octubre de Javier Alva Gobierno y Policía Denuncias de fraude electoral en


1966 Orlandini las elecciones municipales de 1966

28 de octubre de Miguel Dammert Trabajo Política desarrollada en el campo


1966 Muelle laboral.

29 de diciembre Carlos Cueto Educación Pública Falta de respeto al Senado


de 1966 Fernandini

7 de julio de Luis Alayza Escardó Gobierno y Policía Agresión policial al diputado Mario
1967 Villarán Rivera

Administración política

En el ramo policial se hicieron vastas reformas. Se aprobó el cuadro orgánico de la Policía


de Investigaciones del Perú, y fueron creados, entre otros organismos, el Centro de
Instrucción de la Guardia Republicana, para la formación de oficiales de este cuerpo. Se
inauguró el nuevo Centro de Instrucción de la Guardia Civil y fueron reorganizados los
servicios de correos y la Dirección General de Tránsito.30

Se crearon las siguientes provincias: San Miguel, en Cajamarca; Antonio Raimondi en


Áncash; Satipo en Junín y San Ignacio, en Cajamarca, esta última colindante con la frontera
de Ecuador.31