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Universidad Nacional Mayor de San Marcos

From the SelectedWorks of Fort Ninamancco Cordova

Summer December, 2015

Los "puntos ciegos" de la jurisprudencia y la


doctrina sobre los actos de disposición de bienes
sociales.
Fort Ninamancco Córdova

Available at: http://works.bepress.com/fort_ninamancco/30/


ESPECIAL

Los “puntos ciegos” de la jurisprudencia


y la doctrina sobre los actos
d disposición de bienes sociales
de
(Apuntes críticos en torno
al art. 315 del Código Civil)

Fort NINAMANCCO CÓRDOVA*

El autor planeta una nueva lectura del artículo 315 del Código Civil, sustancialmente dis-

Tema relevante
tinta a las opiniones doctrinales y jurisprudenciales imperantes. Sobre la base de la dis-
tinción entre actuación en nombre propio y ajeno, el autor afirma que el artículo 315 es
aplicable a los casos en los que un cónyuge dispone de bienes sociales arrogándose inde-
bidamente un poder especial del otro. Asimismo, afirma que este artículo no aplica para
los casos en los que el cónyuge obra en nombre propio y dispone, sin la intervención del
otro, de bienes sociales, porque en este caso son aplicables las reglas de los contratos
sobre bienes ajenos.

MARCO NORMATIVO ojo y no se solapan, la gente no suele per-


catarse de su presencia. No se vaya pensar,
• Código Civil: arts. V, 145, 161, 164, 167, 188, 219 inc. sin embargo, que esta última circunstancia
1, 292, 313, 315, 1363, 1409 inc. 2 y 1539, 1852.
hace irrelevante al punto ciego. Nada más
• Código Procesal Civil: arts. 61 y 65.
inexacto, puesto que saber que hay puntos
ciegos, permite un estudio más exacto de los
Introducción procesos de percepción y de los trastornos
de la visión.
A fines del siglo XVII, el físico y químico
francés Edme Mariotte descubrió que una Estoy convencido de que la jurisprudencia y
parte importante de nuestras retinas carece la doctrina sobre los actos de disposición de
de células fotorreceptoras. Es decir, que bienes sociales por un solo cónyuge tienen,
una parte de nuestros ojos está ciega. A esta como los seres humanos, un par de “puntos
parte se le conoce como “punto ciego”. Dado ciegos”, de los cuales jueces y estudiosos no
que los puntos ciegos son distintos en cada parecen ser conscientes. Se estudia y aplica

* Abogado y magíster en Derecho, con mención en Derecho Civil y Comercial, por la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos. Profesor de Derecho Civil en las universidades Mayor de San Marcos, Ricardo Palma y San Ignacio de Loyola.
Amicus curiae de las Salas Civiles Reunidas de la Corte Suprema de Justicia. Miembro del Comité Consultivo del Instituto
de Derecho Privado.

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GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

Veamos cómo se presenta la casuística, para


¿Qué dice la Corte lo cual presentaré algunos casos resueltos en
Suprema? nuestra máxima instancia judicial. Advierto
que, en este apartado, me centraré solo en los
“(…) aun cuando el terreno o la hechos, puesto que, en primer lugar, me inte-
fábrica o ambos hayan sido de pro- resa presentar el punto ciego de la doctrina
piedad de una sociedad conyugal, si y jurisprudencia sobre el supuesto de hecho
del citado artículo 315:
en los Registros Públicos aparece ins-
crito solo a nombre de unos de los Monnsy de Fátima Chong tenía un bien
cónyuges con estado civil soltero, el inmueble inscrito a su nombre en los Regis-
adquirente de algún derecho respecto tros Públicos, donde se consignaba que su
del referido bien o bienes de parte de estado civil era de soltera. Ella se presenta
la referida persona, conserva su dere- como única titular del bien y soltera ante
cho una vez que se inscriba este, así el Banco Santander Central Hispano (hoy
se anule, rescinda o resuelva el del Banco de Crédito del Perú), para constituir
otorgante” (Cas. Nº 0336-2006-Lima). una garantía hipotecaria sobre tal bien. Es el
caso, sin embargo, que el esposo de Monnsy
de Fátima, Aldo Antonio Zeballos, interpone
una demanda de nulidad de acto jurídico
el artículo 315 del Código Civil, prescin- contra la constitución de la garantía real,
diendo de una diferenciación conceptual de alegando que el banco sabía que, en reali-
suma importancia. Se trata de una distinción dad, Monnsy era casada. Al respecto, la Sala
que permite comprender adecuadamente Civil Permanente de la Corte Suprema, en la
el supuesto de hecho normado en dicho Casación Nº 111-2006-Lambayeque, relata
artículo y también su consecuencia jurídica, lo siguiente en su considerando quinto:
lo que permite apreciar el par de “puntos cie-
gos” a los que me refiero. Y es que, lo digo “(…) en la celebración del contrato de
con respeto por supuesto, lo que jurispruden- constitución de garantía hipotecaria, la
cia y doctrina han venido diciendo en torno demandada doña Monnsy de Fátima
al citado artículo resulta no poco impreciso. Chong Arrunátegui se presentó ante el
Como se verá dentro de poco, el real alcance Banco demandado como única propie-
del artículo 315 del Código Civil es muy dis- taria del bien inmueble y además decla-
tinto de lo que la gran mayoría piensa. rando su calidad de soltera”.

Nicanor Rolín Cáceres tenía un bien


I. La casuística jurisprudencial inmueble inscrito a su nombre en los Regis-
tros Públicos, donde se consignaba también
Cuando un solo cónyuge dispone de un bien
que su estado civil era de soltero. Así se
social, sin que el otro cónyuge intervenga en
presenta ante el Banco Continental y cons-
tal acto de disposición, sin vacilar se invoca
tituye una garantía hipotecaria sobre este
la primera parte del artículo 315 del Código
bien. Luego, Luzmila Montes, esposa de
Civil, la que preceptúa lo siguiente:
Nicanor, demanda la nulidad de la consti-
“Para disponer de los bienes sociales o tución de la garantía real, aseverando que
gravarlos, se requiere la intervención del se trata de un bien social, ya que si bien el
marido y la mujer. Empero, cualquiera de inmueble está solo a nombre de su esposo,
ellos puede ejercitar tal facultad, si tiene se puede apreciar de la información registral
poder especial del otro”. que la fábrica del inmueble pertenece a la

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

sociedad de gananciales. A propósito de este Hay que resaltar que Hernán celebró el acto
caso, la Casación Nº 0336-2006-Lima, expe- de renuncia a los intereses de modo personal,
dida por la Sala Civil Transitoria de la Corte sin pretender nunca ostentar alguna autoriza-
Suprema, precisa lo siguiente en su conside- ción o poder de representación de su esposa.
rando octavo: La Casación hace esta precisión en su sexto
considerando:
“(…) que aun cuando el terreno o la fábrica
o ambos hayan sido de propiedad de una “Que, en el caso de autos, los magis-
sociedad conyugal, si en los Registros trados de mérito han establecido que la
renuncia al pago de intereses lo realizó
Públicos aparece inscrito solo a nombre
el cónyuge de la accionante sin su inter-
de unos de los cónyuges con estado civil
vención, siendo que necesariamente la
soltero, el adquirente de algún derecho res-
demandante tenía que participar en tal
pecto del referido bien o bienes de parte de
acto de disposición, puesto que al tra-
la referida persona, conserva su derecho
tarse de bienes sociales, forzosamente se
una vez que se inscriba este, así se anule,
requiere la intervención de ambos cónyu-
rescinda o resuelva el del otorgante”.
ges, o en su defecto, cualquiera pudo rea-
lizarla siempre que hubiese contado con
Hernán Castro le ganó un proceso judicial
poder especial del otro, tal como lo esta-
al Ministerio de Economía y Finanzas, por
blece el artículo 315 del Código Civil,
lo que este quedó obligado a abonarle una
circunstancia que no se advierte de autos
suma de dinero. Al momento de efectuarse el (…)”.
pago correspondiente, el Ministerio consigue
que Hernán firme una renuncia a los intere- Enrique Arrieta vende un bien inmueble (no
ses devengados. Tiempo después, Dora Cas- registrado), ubicado en el cercado de Lima, a
tillo, esposa de Hernán, interpone demanda los esposos Clemente Blas y Lucía Aquiliana
de nulidad de acto jurídico, cuestionando el Curi. Enrique se presentó como único dueño
acto de renuncia a los intereses. Sobre este y soltero, ante Blas y Lucía. De hecho, Enri-
caso, el considerando primero de la Casa- que les comentó que tuvo una conviviente,
ción N° 2235-2003-Lima, expedida por la la cual perdió por su fallecimiento. Empero,
Sala Civil Permanente de la Corte Suprema, tiempo después, Nora Victoria Mora, inter-
indica esto: pone una demanda de nulidad de acto jurí-
dico en contra de esta venta, alegando que
“Que, de autos fluye que Dora Castillo de la misma se hizo sin su autorización, la cual
Castro interpuso demanda contra su cón- era necesaria porque el bien inmueble era
yuge Hernán Castro Moreno y el Minis- un bien social. Enrique no era soltero y su
terio de Economía y Finanzas, a efectos esposa estaba bien viva.
de que se declare la nulidad del acto jurí-
dico contenido en la renuncia de pago de La Casación N° 2893-2013-Lima, en su con-
intereses efectuada por su cónyuge, sin siderando IV.2, se refiere al caso en estos
contar con su consentimiento, argumen- términos:
tando que lesiona el derecho de la recu- “(…) ha quedado acreditado que, a tra-
rrente, pues al tratarse de un acto de dis- vés del contrato de compraventa de fecha
posición que afecta el patrimonio de la veinticuatro de marzo de dos mil uno,
sociedad conyugal, se requiere la partici- el codemandado Enrique Arrieta Flores
pación de ambos cónyuges, por lo que es transfirió, sin autorización de su cónyuge
nulo de pleno derecho, al no haber parti- (la demandante), la propiedad del bien
cipado la actora en él”. social (…)”.

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inmueble ubicado en la manzana E, lote


Comentario relevante
te 20 de la Cooperativa de Vivienda Sinchi
del autor Roca Limitada en Liquidación, distrito
de Comas, Provincia y Departamento de
A inicios de la década pasada, se pos- Lima, con un área de ciento veintiséis
tuló que el acto de disposición de bie- punto cuarenta metros cuadrados (126.40
nes sociales por un solo cónyuge debía m2) que comprende una edificación de
material noble en un área de ciento diez
considerarse ineficaz, no nulo. ¿Por
metros cuadrados (110 m2), a favor de
qué? Pues por razones económicas. los codemandados Paulina Tipula Tipula
Dado que la nulidad no estaba consa- de Cora y Raúl Tipula Tipula, por el
grada expresamente para estos casos, precio de trece mil dólares americanos
debía adoptarse una interpretación ($ 13 000.00).
que facilitara la circulación de bienes.
(…) el mencionado vendedor se encon-
traba casado con la demandante (…)”.

Cuando Tadea Toledo y Caciano Velás- Es importante resaltar que Monnsy, Nica-
quez se casaron, se integraron a una coope- nor, Hernán, Enrique y Caciano celebraron
rativa de vivienda, la cual les adjudicó un los actos o negocios jurídicos de disposi-
lote de terreno, sobre el cual construyeron el ción obrando en nombre propio. Ninguno de
hogar conyugal. Años después, Tadea se fue los cuatro pretendió ostentar poder de repre-
del hogar por problemas personales con su sentación de sus respectivos cónyuges. Los
marido. Luego, Caciano se dispone a trans- cinco actuaron como si fuesen los titulares
ferir la titularidad del inmueble a los herma- exclusivos de los derechos materia de tales
nos Paulina y Raúl Tipula, para lo cual cele- negocios.
bran una venta. Para que no se presenten
mayores inconvenientes, Caciano presenta II. Los planteamientos doctrinales
una solicitud de renuncia a la cooperativa,
peticionando que los hermanos Tipula tomen Ante casos como los reseñados en el apar-
su lugar y se les considere como nuevos titu- tado anterior, la doctrina ha respondido de
lares del inmueble. La cooperativa accede manera parcialmente uniforme. Es decir,
y otorga la respectiva escritura pública de no se preocupan por analizar con detalle el
adjudicación y se inscribe la titularidad en supuesto de hecho contemplado en la pri-
favor de los hermanos Tipula. Al enterarse mera parte del artículo 315 del Código Civil.
de todo, Tadea demanda la nulidad de la Se asume, casi inconscientemente, que está
venta, de la escritura pública y de la inscrip- clarísimo cuándo nos hallamos ante un acto
ción de la adjudicación. Es menester anotar de disposición de bienes sociales que un cón-
que Caciano actuó en nombre propio y como yuge celebra sin la “intervención” del otro,
soltero ante los hermanos Tipula. de manera que el asunto no merecería mayor
discusión. Por tanto, los autores solo se dedi-
La Casación N° 835-2014-Lima Norte, en can a analizar la consecuencia o efecto jurí-
su considerando décimo tercero y décimo dico de este acto de disposición.
cuarto, describe al caso del siguiente modo:
Hay que decir que la doctrina clásica sobre el
“(…) el codemandado Caciano Velás- derecho de familia no expresó mucha preo-
quez Libón transfiere en compraventa el cupación tampoco por el efecto jurídico en

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

cuestión 1. Así, solo se exponía la evolu-


ción de nuestro Derecho Civil en este tema: Comentario relevante
te
el Código Civil de 1852 estipulaba que el del autor
marido podía disponer de los bienes socia-
les, sin ninguna necesidad de la interven- Si un cónyuge efectúa un acto de dis-
ción de su esposa. El Código Civil de 1936 posición de bienes sociales en soli-
dio un paso adelante en favor de la igualdad tario, pues faltaría la manifestación
de género, estableciendo que la mujer debía
de voluntad del otro, lo que ocasio-
intervenir si el esposo pretendía disponer de
bienes sociales a título gratuito. La igual-
naría la nulidad de pleno derecho. No
dad plena llegaría recién el 30 de setiem- obstante, esta solución es criticada,
bre de 1969, con la dación del Decreto Ley ya que, en casos como este, el único
N° 17838, que modificó el Código Civil de interés afectado sería el del cónyuge
1936, “en el sentido de que, para disponer de que no participó en el negocio jurídico
bienes comunes o gravarlos, el marido nece- dispositivo, no intereses generales, de
sitaba la intervención de la mujer”. manera que la solución correcta sería
aplicar la anulabilidad.
Pero el insigne autor que acabo de citar no
deja de expresar su opinión sobre la manera
de entender el supuesto de hecho. En efecto,
sugiere que si, por ejemplo, el marido vende económicas. Dado que la nulidad no estaba
un bien inmueble social sin la intervención consagrada expresamente para estos casos,
de la mujer, podría decirse que estamos ante debía adoptarse una interpretación que faci-
un caso de venta de bien ajeno. litara la circulación de bienes. Esta sería
la que indica que el acto de disposición
Pero cuidado, hay que recordar que el maes- de bienes sociales que celebra solo uno de
tro sanmarquino dijo esto cuando comen- los esposos es válido entre las partes que
taba la redacción original del artículo 188 lo celebran, pero ineficaz frente al cónyuge
del Código Civil de 1936, cuya redacción es que no ha intervenido, sin perjuicio de apli-
sustancialmente distinta al artículo 315 del car las normas de protección de la aparien-
vigente Código Civil2: cia, es decir que el estado civil no sería opo-
“El marido es el administrador de los bie- nible a la parte que no pudo conocerlo. Así
nes comunes, y además de las facultades se consigue ahorrar y abaratar el costo de
que tiene como tal, puede disponer de las transacciones, puesto que no tendría que
ellos a título oneroso”. tomarme el trabajo de comprobar el verda-
dero estado civil de la persona con la cual
A inicios de la década pasada, se postuló que voy a celebrar un negocio jurídico de dispo-
el acto de disposición de bienes sociales por sición. De igual manera, celebrado el nego-
un solo cónyuge debía considerarse inefi- cio por un solo cónyuge, habría una efica-
caz, no nulo. ¿Por qué? Pues por razones cia obligatoria entre las partes, pero una no

1 CORNEJO CHÁVEZ, Héctor. Derecho familiar peruano. 10ª edición, Tomo I, Gaceta Jurídica, Lima, 1999, pp. 274-276.
2 CORNEJO CHÁVEZ, Héctor. Ob. cit., p. 275, donde el autor transcribe sus comentarios al citado texto original: “Bien
es cierto que tratándose de bienes comunes y no pudiendo el marido vender lo que no es suyo, podría considerarse a la
mujer como covendedora a los efectos de franquearle la acción rescisoria por lesión” (el resaltado es nuestro). Nótese la
alusión a la figura de la venta de bien ajeno.

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eficacia traslativa o real, la cual dependerá Un par de años después, se postuló que el
de la efectiva intervención del otro cónyuge. acto de disposición de bienes sociales por
Si celebro una venta de un bien social con un solo cónyuge se podría considerar como
una persona casada, que se presenta como un negocio jurídico nulo, por configurarse
soltera, el contrato no me haría propieta- la causal prevista en el inciso 1 del artículo
rio (dado que no intervino el otro cónyuge), 219 del Código Civil. Si un cónyuge efec-
pero la persona vendedora quedaría obligada túa un acto de disposición de bienes socia-
a transferirme la propiedad3: les en solitario, pues faltaría la manifestación
de voluntad del otro, lo que ocasionaría la
“Considerar la legitimación como un
nulidad de pleno derecho. No obstante, esta
requisito de eficacia supone admitir la
solución es criticada, ya que, en casos como
validez del contrato traslativo, pero
este, el único interés afectado sería el del
supone también su ineficacia ante la falta
cónyuge que no participó en el negocio jurí-
de legitimación del agente (ineficacia
dico dispositivo, no intereses generales, de
funcional del contrato). Debe advertirse
manera que la solución correcta sería aplicar
que la legitimación constituye un requi-
sito de la eficacia traslativa, lo que sig- la anulabilidad. La idea era planteada de la
nifica que el contrato traslativo puede siguiente manera:
generar una relación obligatoria pero no “(…) la voluntad concorde de los cón-
genera el efecto traslativo. En tal sen- yuges se requiere como elemento consti-
tido, para evitar encarecer los costos de tutivo necesario para la validez del acto.
la circulación, esta interpretación contri- Siendo así, el acto practicado sin inter-
buiría a evitar que se fuerce “a los adqui-
vención de uno de ellos y, aun, sin la
rentes a informarse sobre la real titula-
autorización supletoria judicial, es nulo
ridad del bien para no ver frustrada su
por falta de manifestación de voluntad:
adquisición”4.
esta se configura con la intervención
En tal sentido, se concluye que “el artículo de ambos cónyuges (art. 219, inc. 1 del
315 del Código Civil debe ser interpretado Código Civil) (…) Pero, como el interés
apreciando la proyección externa de la socie- afectado no es otro que el del cónyuge
dad de gananciales, por tanto, tomando en que no interviene para controlar el poder
consideración las reglas del tráfico. Esto per- dispositivo de bienes sociales y puede
mite afirmar que la disposición de un bien suceder, por el contrario, que, aun sin su
social por uno de los cónyuges sin el consen- consentimiento, no tenga nada que opo-
timiento del otro es un contrato válido. La ner al acto realizado, que tal vez estime
eficacia de dicho contrato tomará en consi- ventajoso, o bien que prefiera proteger su
deración las normas de protección de la apa- interés de algún otro modo, de acuerdo
riencia. Con esta solución reducimos los cos- con su consorte, no parece adecuado
tos de información facilitando la circulación caracterizar esta situación como una
de los bienes”5. acción de nulidad radical e insalvable,

3 BARCHI VELAOCHAGA, Luciano. “La disposición de un bien social por un cónyuge sin la intervención del otro, Dere-
cho Civil Patrimonial vs. Derecho de Familia”. En: Actualidad Jurídica. Tomo 90, Gaceta Jurídica, Lima, mayo de 2001,
pp. 9-22.
4 BARCHI VELAOCHAGA, Luciano. Ob. cit., p. 13.
5 Ibídem, p. 22.

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sino más bien como una acción de anula-


bilidad, cuyo ejercicio depende del arbi- Comentario relevante
te
trio del cónyuge no interviniente”6. del autor

Luego se retomó la idea de la aplicación de


La idea de la aplicación de las reglas
las reglas de venta de bien ajeno para estos
de venta de bien ajeno es aplicable
casos. Si un solo cónyuge dispone de un bien
social, pues está disponiendo de un bien que para estos casos. Si un solo cónyuge
no le pertenece. En principio, solo tenemos dispone de un bien social, pues está
legitimación para disponer de los bienes que disponiendo de un bien que no le per-
son nuestros7, de manera que si intentamos tenece. En principio, solo tenemos legi-
disponer de bienes que no forman parte de timación para disponer de los bienes
nuestro patrimonio, pues estaríamos ante un que son nuestros, de manera que si
supuesto de defecto de legitimación, lo que, intentamos disponer de bienes que no
según nuestro Código Civil, provoca la ine- forman parte de nuestro patrimonio,
ficacia, no la nulidad. Veamos algunos de los
pues estaríamos ante un supuesto de
términos originales de la idea (que, como
defecto de legitimación, lo que, según
se comprenderá, resulta ser una nueva, pero
más acabada o pulida, exposición de lo dicho nuestro Código Civil, provoca la inefi-
décadas antes por Héctor Cornejo): cacia, no la nulidad.

“El contrato que celebra un cónyuge sin


el asentimiento del otro cónyuge es per- voluntad de uno de los cónyuges. Al con-
fectamente válido porque no hay nin- trario, el cónyuge culpable manifiesta
guna causal de invalidez pero si existe su voluntad frente al tercero pero carece
un problema en los efectos jurídicos de legitimación (…) El régimen aplica-
del contrato que es la ausencia de legi- ble al primer párrafo del artículo 315 del
timación. La legitimación lo ostenta la Código Civil es la compraventa de bien
sociedad de gananciales en su calidad de ajeno mediante la aplicación del con-
patrimonio autónomo conforme lo esta- cepto de legitimación y sus consecuen-
blece el artículo 65 del Código Procesal cias jurídicas”8.
Civil. Así, los cónyuges tienen un interés
común respecto de los bienes que confor- En el 2011, un sector de la doctrina propuso
man dicho patrimonio social, sin consti- entender que la infracción del artículo 315
tuir una persona jurídica. El artículo 315 del Código Civil implica un supuesto de
es una norma que regula la titularidad representación defectuoso o insuficiente. Si
de los bienes de la sociedad de ganan- un solo cónyuge dispone de un bien social,
ciales. Pero la legitimación nada tiene pues está realizando un negocio jurídico
que ver con la falta de manifestación de sin el poder de representación necesario o

6 PLÁCIDO VILCACHAGUA, Alex. “Disposición de bienes sociales”. En: AAVV. Código Civil comentado. Tomo II,
Gaceta Jurídica, Lima, 2003, p. 375.
7 MORALES HERVÍAS, Rómulo. Estudios sobre teoría general del contrato. Grijley, Lima, 2006, p. 500: “(...) la legiti-
mación es la competencia que tiene la parte de disponer o de transferir de las posiciones jurídicas o situaciones jurídicas
subjetivas. Se requiere la presencia del instituto de la legitimación como requisito de las partes contratantes a fin de que el
contrato pueda surtir efectos jurídicos. La consecuencia jurídica en el caso de que falte legitimación será la ineficacia y no
la invalidez”.
8 MORALES HERVÍAS, Rómulo. Ob. cit., pp. 510-513.

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practicado sobre los bienes comunes sin


Comentario relevante
te que ambos cónyuges concurran con su
del autor consentimiento a la concertación de este
resultará, en principio, ineficaz.
Cuando un solo cónyuge dispone de
(…) en lo que respecta a la gestión de
un bien social, debe entenderse que le
bienes comunes el régimen de comuni-
hace falta el poder especial que debe- dad de gananciales permite a los cónyu-
ría haber otorgado el otro cónyuge. ges que en ejercicio de su autonomía pri-
Según esta doctrina, cuando un cón- vada puedan conferirse, recíprocamente,
yuge celebra un negocio jurídico de poderes tanto para la administración
disposición de bienes sociales, está como para la disposición de dichos bie-
actuando en interés propio y, al mismo nes (arts. 313 y 315 del Código Civil).
tiempo, en interés ajeno. (…) por una parte, el cónyuge gestor
actuará en interés propio, toda vez que
a él también corresponde la titularidad
suficiente. Cuando un solo cónyuge dis- de los bienes que integran el patrimonio
pone de un bien social, debe entenderse que común; y, por otra, actuará en representa-
le hace falta el poder especial que debe- ción del otro cónyuge, es decir, en interés
ría haber otorgado el otro cónyuge. Según de este por ser, del mismo modo, titular
esta doctrina, cuando un cónyuge celebra del patrimonio común”9.
un negocio jurídico de disposición de bie-
Por último, recientemente se ha pronunciado
nes sociales, está actuando en interés propio
una opinión que ha hecho suya la tesis de
y, al mismo tiempo, en interés ajeno. Dado
la ineficacia en virtud de falta de poder de
que al cónyuge que celebra el negocio no
representación y legitimación. Esta aprecia-
deja de tener “titularidad” sobre los bienes
ción se expresa del siguiente modo:
que integran el patrimonio social, no puede
decirse que está obrando totalmente en inte- “Esta teoría es la más aceptada a fin de
rés ajeno. No obstante, en tanto que tam- permitir la subsanación de la ausencia
poco tiene la “titularidad” absoluta o plena de intervención del cónyuge no inter-
sobre dichos bienes, no puede decirse que viniente en la celebración del acto jurí-
esté obrando estrictamente en interés propio. dico familiar. Acorde con la seguridad
En este orden de ideas se dice: del tráfico jurídico permite una manifes-
tación a posteriori de voluntad del cón-
“Podríamos afirmar que de nuestra nor-
yuge que no participó en la celebración
mativa positiva (específicamente de lo
del acto jurídico de disposición. Para ello
dispuesto por los arts. 313 y 315 del
se apoya en el artículo 161 del Código.
Código Civil) se desprende que por
recaer sobre los bienes comunes dere- (…)
chos de los que ambos cónyuges son
titulares, corresponde a ellos de manera Consideramos que esta teoría es la más
conjunta, en principio, administrar y dis- adecuada para la determinación de los
poner de estos, de forma tal que el acto efectos jurídicos de aquellos actos de

9 ARATA SOLÍS, Moisés. La sociedad de gananciales. Gaceta Jurídica, Lima, 2011, pp. 244 y 245.

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

disposición de bienes sociales por obra


de un solo cónyuge. En efecto, en estos Comentario relevante
te
supuestos entendemos que el cónyuge del autor
que celebra tales actos manifiesta su
voluntad frente al tercero careciendo de En este sentido se debería compren-
legitimación”10. der el artículo 315, por cuanto la socie-
Hace poco, en su cuenta pública de face- dad de gananciales está representada
book, un distinguido autor ha sostenido que por ambos cónyuges, careciendo uno
la infracción al artículo 315 del Código Civil solo de ellos de legitimación para dis-
implica un supuesto que versa sobre repre- poner o gravar los bienes que lo inte-
sentación defectuosa. En otros términos, la gran. El contrato de disposición o gra-
violación del artículo 315 del Código Civil vamen de bienes sociales realizado
provoca la ineficacia del acto de disposición. por uno de los cónyuges es inoponi-
Veamos este parecer: ble al otro (ineficacia relativa), quien
“En nuestra opinión, en este sentido
puede ratificarlo.
se debería comprender a la norma del
artículo 315, por cuanto la sociedad de
cuarto y quinto de esta sentencia, los cuales
gananciales está representada por ambos
dicen lo siguiente:
cónyuges, careciendo uno solo de ellos
de legitimación para disponer o gravar “(…) el supuesto previsto en la referida
los bienes que lo integran. El contrato de norma (art. 315 del Código Civil) no
disposición o gravamen de bienes socia- recoge un supuesto de nulidad de acto
les realizado por uno de los cónyuges es jurídico, sino uno de ineficacia, el mismo
inoponible al otro (ineficacia relativa), que origina que el acto jurídico cuestio-
quien puede ratificarlo. Se confirma un nado no sea oponible al patrimonio de la
acto jurídico en cual se ha sido parte en sociedad de gananciales. (…) la sociedad
su celebración, y se ratifica un acto en conyugal se encuentra representada por
el cual no se ha intervenido, como es el los dos cónyuges, la misma que además
caso del cónyuge que no ha participado debe ser ejercitada de manera conjunta;
en la celebración del contrato de disposi- atendiendo a ello, el artículo 315 en men-
ción del bien social”11. ción establece que, para disponer o gra-
var un bien social se requiere la inter-
III. Los planteamientos jurispru- vención de ambos cónyuges, supuesto
denciales que no descarta la posibilidad de que
uno de ellos pueda otorgar poder al
La Casación Nº 111-2006-Lambayeque se otro, posibilidad legal que se encuentra
recoge la opinión de la ineficacia por ausen- recogida tanto en el artículo 315 como
cia de poder de representación suficiente. Así en el artículo 292 del Código Civil, lo
es, basta revisar los considerandos tercero, cual lleva a concluir que, la presencia de

10 VARSI ROSPIGLIOSI, Enrique. Tratado de Derecho de Familia. Tomo III, Gaceta Jurídica, Lima, 2012, pp. 205 y 206.
11 TORRES VÁSQUEZ, Aníbal. “Inoponiblidad de los actos de disposición o gravamen de los bienes de la sociedad de ganan-
ciales por uno solo de los cónyuges”. En: <https://www.facebook.com/notes/an%C3%ADbal-torres-v%C3%A1squez/ino-
ponibilidad-de-los-actos-de-disposici%C3%B3n-o-gravamen-de-los-bienes-de-la-socied/923811711029622> (consultado
el 15 de diciembre de 2015).

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GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

ambos cónyuges en un acto de disposi-


ción o gravamen, no supone un requisito Comentario relevante
te
de validez del acto jurídico, sino supone del autor
una adecuada legitimidad para contratar.
(…) la intervención de ambos cónyuges La intervención de ambos cónyuges
supone dar cumplimiento a un requisito supone dar cumplimiento a un requi-
de eficacia denominado legitimidad para sito de eficacia denominado legitimi-
contratar, el cual implica el poder de dis-
dad para contratar, el cual implica el
posición que tiene el sujeto en relación
a una determinada situación jurídica
poder de disposición que tiene el sujeto
(Massimo Bianca. Diritto Civile. Tomo en relación a una determinada situa-
tres. Il Contratto. Giuffré Editore. Milán, ción jurídica (Massimo Bianca). Tal
mil novecientos noventaiocho. Pági- supuesto resulta reconocido en nues-
nas sesenta y cinco y sesenta y seis). Tal tro sistema jurídico, ya que el mismo
supuesto resulta reconocido en nuestro puede ser encontrado también en el
sistema jurídico, ya que el mismo puede artículo 161 del Código Civil, a pro-
ser encontrado también en el artículo 161 pósito de los efectos realizados por el
del Código Civil, a propósito de los efec- denominado falsus procurator.
tos realizados por el denominado falsus
procurator”.

La Casación Nº 0336-2006-Lima, en su con- la tesis de la nulidad invocando la causal


siderando cuarto, hace suya la tesis de la de falta de manifestación de voluntad, pre-
nulidad cuando, en su considerando cuarto, cisando en su considerando sexto que “al
sostiene que “en tal virtud, para disponer de tratarse de bienes sociales forzosamente se
bienes sociales o gravarlos, se requiere la requiere la intervención de ambos cónyu-
intervención del marido y la mujer, salvo que ges, o en su defecto, cualquiera pudo reali-
uno de ellos dé poder al otro para ese efecto, zarla siempre que hubiese contado con poder
de acuerdo al artículos trescientos quince del especial del otro tal como lo establece el
Código Civil, por lo que están prohibidos artículo 315 del Código Civil, circunstan-
los actos de disposición unilateral de bie- cia que no se advierte de autos, no pudién-
nes inmueble o los bienes muebles registra- dose considerar manifestación tácita de la
bles sin intervención de ambos cónyuges, de actora conforme alega el recurrente, tanto
modo tal que si contraviniendo dicha norma, más si el artículo 141 del Código Civil pre-
se practica actos de disposición de bienes cisa que cuando la ley exige una declaración
sociales por uno solo de los cónyuges se expresa como lo señala el citado artículo
incurriría en la causal de nulidad absoluta de 315 la manifestación tiene que darse con
acto jurídico prevista en el artículo doscien- la intervención personal del otro cónyuge o
tos diecinueve inciso primero del Código mediante poder expreso”.
Civil, por falta de manifestación de voluntad
de los titulares del dominio del bien y por ser La tesis de la ineficacia, en cambio, es aco-
contrario a las leyes que interesan al orden gida por la Casación N° 2893-21013-Lima,
público según el artículo V del Título Preli- la cual consigna lo siguiente en su conside-
minar del Código Civil”. rando IV.5:

La Casación N° 2235-2003-Lima resuelve “En el caso del artículo 315 del Código
no casar la sentencia de vista, la que acoge Civil es evidente que el acto jurídico

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

cuenta con los elementos constitutivos de


validez, pues, ambas partes han manifes- Comentario relevante
te
tado su voluntad de celebrar el acto jurí- del autor
dico, son agentes capaces, existe un fin
lícito y un objeto jurídicamente posible La similitud que pueda existir entre
porque se procura la transferencia de la la representación y la disposición de
propiedad de un bien sobre el cual el ven- bienes ajenos, no hace que estemos
dedor también ostenta derechos reales
ante casos iguales. Hay una diferencia
(como parte de la sociedad de ganancia-
les que conforma) aunque no exclusivos,
innegable que tiene una incidencia en
y, finalmente, tratándose de un contrato los efectos jurídicos. Definitivamente,
de compraventa es netamente consen- según lo establecido por nuestro
sual, por lo que no existe solemnidad que Código Civil, no es lo mismo que una
deba ser respetada. Por tanto, el acto jurí- persona se arrogue un poder de repre-
dico de disposición cuenta con todos los sentación que no tiene, a que obre en
elementos de constitución que lo hacen nombre propio y pretenda disponer de
válido. un derecho que no le pertenece.
Sin embargo, el acto jurídico debida-
mente constituido presenta un defecto
extrínseco relevante, eso es, la ausen- la sociedad conyugal conformada por la
cia de legitimación para contratar que demandante Tadea Toledo Oviedode Velás-
ostenta el cónyuge celebrante respecto quez y el codemandado Caciano Velásquez
al bien social, porque la legitimación Libón, es decir, se trataba de un bien social
para disponer del bien es de la sociedad que solo podía ser enajenado con la inter-
de gananciales como patrimonio autó- vención de ambos cónyuges; por lo tanto,
nomo y no de determinado cónyuge (…) al no haberse celebrado el contrato privado
es evidente que si uno de los cónyuges de compraventa de fecha 16/05/2000 con la
celebra un acto de disposición sin auto- intervención de ambos cónyuges, conforme
rización del otro, carecerá de faculta- lo dispone el artículo 315 del Código Civil,
des de representación expresas respecto dicho acto jurídico es nulo”.
al titular del bien, que es la sociedad de
gananciales. Ergo, al celebrar el acto, el
cónyuge culpable se atribuye una falsa IV. Análisis crítico: los “puntos ciegos”
representación”. de la jurisprudencia y la doctrina
que se ha ocupado del artículo 315
Por último, la tesis de la nulidad es acogida del Código Civil
en la Casación N° 835-2014-Lima Norte,
cuyo considerando décimo cuarto afirma que Las opiniones doctrinales y jurispruden-
“teniendo en cuenta que el mencionado ven- ciales expuestas, como ya lo he dicho, tie-
dedor se encontraba casado con la deman- nen un par de puntos ciegos que las hacen
dante desde el 17 de setiembre de 1970, susceptibles de una fundada crítica. Por un
conforme se verifica del certificado de matri- lado, se ha obviado la distinción, innegable
monio de fojas tres, el acto jurídico cuestio- hoy en día en la doctrina del Derecho Civil,
nado deviene en nulo, por la falta de inter- entre actuación en nombre propio y actua-
vención de la demandante en su celebración, ción en nombre ajeno. Por otro lado, tal dis-
pues el citado bien inmueble pertenecía a tinción tiene una repercusión trascendental

65
GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

de acuerdo a lo previsto en el artículo 161


Comentario relevante
te del Código Civil. El segundo supuesto pro-
del autor duce también ineficacia, pero por aplica-
ción del llamado principio de relatividad del
Me parece que se equivoca la doctrina contrato consagrado en el artículo 1363 del
que considera que el artículo 315 del Código Civil, al resultar un contrato indis-
Código Civil hace referencia a la legi- tinto para la sociedad de gananciales.
timación para disponer, de tal manera Así como ha quedado plasmado, ninguno
que si un solo cónyuge dispone –en de los casos vistos tiene vinculación con el
nombre propio inclusive– de un bien artículo 315 del Código Civil, porque los
social, este acto es ineficaz por aplica- cinco cónyuges celebrantes actuaron en
ción del artículo cuestionado. Pues no. nombre propio en todo momento.
El artículo 315 del Código Civil, no me
He ahí los “puntos ciegos” que aquejan a
cansaré de repetirlo, solo es aplicable nuestra doctrina y jurisprudencia. Esos “pun-
cuando estemos ante un supuesto de tos ciegos” han estado allí en todo momento,
actuación en nombre ajeno. solo había que analizar con un poquito más
de cuidado el asunto para percatarse de su
presencia.
para entender la consecuencia jurídica del Pero estudiemos a estos “puntos ciegos” con
acto de disposición de bienes sociales por más detalles.
un solo cónyuge. En efecto, si el cónyuge
obra en nombre propio, su actuación no tiene
1. Actuación en nombre ajeno y actua-
idénticas consecuencias a si obrase en nom-
ción en nombre propio
bre ajeno. Repárese en que tal distinción no
es advertida en ninguna de las opiniones La representación regulada en el Título III
reseñadas: (arts. 145 a 167) del Libro II del Código Civil
es la denominada representación directa, la
Si el cónyuge celebrante actúa arrogándose cual necesariamente implica una actuación
poder especial del otro, que en realidad no en nombre ajeno. El representante tiene que
tiene, ciertamente estamos ante un supuesto indicar que actúa en nombre de su represen-
de representación defectuosa. En cambio, tado, tal como lo ordena el artículo 164 del
si el cónyuge celebrante actúa en nombre Código Civil.
propio, el caso es diferente, nada tiene que
hacer la representación aquí, sino las reglas Soy consciente de que la doctrina ha discu-
de contratos sobre bienes ajenos. El primer tido si la actuación en nombre ajeno es un
supuesto se somete a lo estipulado en el elemento realmente distintivo de la represen-
artículo 315 del Código Civil, precepto que tación. Empero, estas discusiones se plan-
regula la representación conjunta de la socie- tean a propósito de la representación en
dad de gananciales. El segundo supuesto, en general, que pretende abarcar a la represen-
cambio, no guarda relación con esta norma, tación indirecta12, no en relación a la deno-
ya que no implica representación de ninguna minada representación directa. Sobre esta,
clase. El primer supuesto produce ineficacia, un autorizado autor ha sentenciado:

12 DÍEZ-PICAZO, Luis. La representación en el Derecho Privado. Civitas, Madrid, 1992, pp. 33 y 34.

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

“La representación propiamente dicha,


o directa, o perfecta o propia, presupone Comentario relevante
te
y exige, a más del poder o legitimación, del autor
que el representante obre a nombre y
por cuenta del representado y que así lo Cabe preguntarse si hay necesidad
declare (contemplatio domini), o que ello de establecer una posición en torno al
resulte inequívocamente del contexto de sistema de transferencia de propie-
la actuación”13.
dad para entender la admisión de la
La doctrina europea más ilustre ha indicado compraventa de bien ajeno en nues-
que la contemplatio domini encuentra su tro Código Civil. La respuesta nega-
fundamento en la tutela debida a los terceros, tiva es incontestable. Sea cual sea la
quienes tienen interés en saber para quién se postura que se adopte en torno a las
celebra en realidad el negocio, y el derecho reglas generales de la transferencia de
a saberlo. Si se lo solicitan, el representante la propiedad en nuestro país, de todos
tiene el deber de justificar sus poderes ante
modos siempre será viable la admi-
el tercero, y si los mismos resultan de un
sión de la compraventa de bien ajeno.
acto escrito, debería pues entregar una copia
de este de ser necesario14. Una distinguida
doctrina, por su parte, resalta que la contem-
platio domini, al significar que el represen- el negocio jurídico por sí mismo y, ade-
tante actúa mencionando al sujeto en cuya más, en nombre propio y para sí”16. Un
esfera jurídica habrán de recaer los efectos insigne autor afirma que lo normal es que
del negocio representativo, es una necesidad “el sujeto del negocio –la parte en sen-
imperiosa. Así también lo entienden las cor- tido formal– coincida con el sujeto del
tes italianas15. interés que por el negocio se regula, o
Por consiguiente, si no se actúa en nom- sea, con el interesado (que alguno, no
bre ajeno, mal puede aplicarse la regula- acertadamente, designa con el equívoco
ción referida a la representación directa. calificativo de parte en sentido sustan-
Debe asumirse, por el contrario, que el acto cial). Es posible, en efecto, que una per-
o negocio jurídico es celebrado directamente sona que no sea aquella a quien corres-
por el propio interesado, de tal manera que ponden los intereses en juego, ponga su
los efectos derivados del acto están desti- propia actividad al servicio de tales inte-
nados a recaer sobre la esfera jurídica del reses, realizando, en orden a ellos, un
mismo celebrante. Esto es, actuación en negocio por cuenta de aquella persona a
nombre propio: quien pertenecen”17.

“Lo usual es que sea el propio intere- Así las cosas, cuando se obra en nombre
sado quien actúe directamente y celebre propio, se pretende que los efectos del acto

13 HINESTROSA FORERO, Fernando. La representación. Universidad Externado de Colombia, Bogotá, 2008, p. 110.
14 SCOGNAMIGLIO, Renato. Teoría general del contrato. Traducción de Fernando Hinestrosa Forero. Universidad Exter-
nado de Colombia, Bogotá, 1996, pp. 80 y 81. En el mismo sentido: FLUME, Werner. El negocio jurídico. Traducción de
José María Miquel González y Esther Gómez Calle. Fundación Cultural del Notariado, Madrid, 1998, p. 891.
15 SACCO, Rodolfo y DE NOVA, Giorgio. Ilcontratto. Tomo II, UTET, Turín, 1993, p. 178.
16 HINESTROSA FORERO, Fernando. Ob. cit., p. 31.
17 BETTI, Emilio. Teoría general del negocio jurídico. Traducción de Antonio Martín Pérez. Comares, Granada, 2000,
pp. 485 y 486.

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GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

derechos que no le pertenecen. Y esto último


Comentario relevante
te es lo que sucede con Monnsy, Nicanor,
del autor Hernán, Enrique y Caciano, quienes están
disponiendo de derechos que no pertenecen
Es evidente que el verdadero titular a sus respectivos patrimonios. Empero, la
del derecho no experimenta los efec- similitud que pueda existir entre la repre-
tos del contrato sobre derechos aje- sentación y la disposición de bienes aje-
nos, no hace que estemos ante casos iguales.
nos. Para él, tal contrato resulta res
Hay una diferencia innegable que tiene una
inter alios acta. “La cosa entre otros incidencia en los efectos jurídicos. Defini-
actúa”. Claro, en el supuesto típico, la tivamente, según lo establecido por nuestro
venta de bien ajeno es eficaz, pero no Código Civil, no es lo mismo que una per-
produce efecto sobre el dueño genuino sona se arrogue un poder de representación
del bien, la sociedad de gananciales que no tiene, que una persona obre en nom-
en este caso. bre propio y pretenda disponer de un dere-
cho que no le pertenece.

alcancen al propio celebrante, no a otros que 2. La representación necesaria de la socie-


no participan directamente en la celebra- dad de gananciales y la expectativa:
ción de este. No es difícil notar, por con- sobre una necesaria interpretación
siguiente, que Monnsy, Nicanor, Hernán, sistemática
Enrique y Caciano no actuaron como repre- El artículo 315 del Código Civil, no resulta
sentantes de nadie, sino en nombre propio. ocioso reiterarlo, regula la representación de
Una actuación en nombre ajeno no se apre- la sociedad de gananciales. Hay que recor-
cia en ninguno de los cinco casos, razón por dar que, según lo instituye el artículo 65 del
la cual no resulta pertinente aplicar la regu- Código Procesal Civil, la sociedad de ganan-
lación de la representación a ninguno de ciales es un sujeto de derecho. Sobre el par-
estos casos. ticular, una acreditada doctrina asegura que
Precisamente, por ello, se equivoca la doc- “la sociedad conyugal, así como la unión de
trina y jurisprudencia que considera aplicable hecho, son otros centros de imputación de
a estos casos el artículo 315 del Código Civil. derechos y deberes. El artículo 65 del Código
Esta norma, como lo suele admitir la gran Procesal Civil los define, a mi modo de ver,
mayoría de escritores y jueces (como ya se equivocadamente, como patrimonios autó-
ha visto en los apartados anteriores), regula nomos, seguramente porque son patrimonios
la representación directa conjunta, por lo que distintos de los que corresponden (ordina-
presupone una actuación en nombre ajeno. riamente) a sus titulares. Estos patrimonios
autónomos, en realidad, corresponde a otras
¿Dónde está la similitud (no identidad) que colectividades unificadas, rectius, sujetos
ha provocado que los “puntos ciegos” pasen de derecho, distintos de aquellos que (indivi-
desapercibidos? Pues en la ausencia de la dualmente) los integran”18. Es obvio, por lo
llamada legitimación para disponer. Quien tanto, que este sujeto de derecho requiere de
obra en nombre ajeno, como representante, un representante para hacer viable su partici-
está celebrando un negocio jurídico sobre pación en la vida social. Se trata de un caso

18 ESPINOZA ESPINOZA, Juan. Derecho de las personas. 6ª edición, Grijley, Lima, 2012, pp. 3 y 4.

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ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

de lo que en doctrina se llama “representa- lo hace alegando ostentar un poder especial.


ción necesaria”, la cual se presenta cuando el No. Cuando un cónyuge hace esto, lo hace
sujeto (de derecho) se encuentra imposibili- obrando en nombre propio. Así las cosas,
tado de realizar, por sí mismo, actos o nego- debe resultar sorprendente que uno de los
cios jurídicos19. artículos más polémicos del Código Civil,
realmente aplique a muy pocos casos.
La sociedad de gananciales, en tanto patri-
monio autónomo, no puede por sí misma Por ello me parece que se equivoca la doc-
celebrar negocios jurídicos, razón por la cual trina que considera que el artículo 315 del
requiere “representantes necesarios”: los Código Civil hace referencia a la legitima-
esposos. Estos son los representantes natu- ción para disponer, de tal manera que si un
rales, y ejercen la representación de forma solo cónyuge dispone –en nombre propio
conjunta, dada la igualdad o paridad de posi- inclusive– de un bien social, este acto es
ciones que ambos esposos ostentan de cara ineficaz por aplicación del artículo cuestio-
al manejo del patrimonio de la sociedad que nado. Pues no. El artículo 315 del Código
conforman. Por esta razón es que el artículo Civil, no me cansaré de repetirlo, solo es
315 del Código Civil hace expresa referen- aplicable cuando estemos ante un supuesto
cia a un “poder especial” que un cónyuge de actuación en nombre ajeno.
puede conferir al otro, para realizar actos de
disposición: se están regulando poderes de Ahora bien, en tanto la sociedad de ganan-
representación. ciales no se liquide, los cónyuges no tienen
más que expectativas sobre el “patrimonio
Es cierto que el artículo 315 del Código Civil autónomo” que conforma tal sociedad. Los
es genérico cuando utiliza la palabra “inter- derechos de la sociedad de gananciales no
vención”. Sin embargo, esta falta de pre- pertenecen al patrimonio de ninguno de los
cisión se supera fácilmente si tomamos en cónyuges. Monnsy, Nicanor, Hernán, Enrique
cuenta la regulación de la representación, así y Caciano no intentaron disponer de derechos
como la regulación de la sociedad de ganan- propios o parcialmente propios, sino de dere-
ciales. O sea, una interpretación sistemática cho ajenos totalmente. Muy distinto hubiese
del artículo 315 del Código Civil con la nor- sido que estas personas hubiesen pretendido
mativa de la representación, así como con la disponer de sus expectativas sobre los bienes
normativa de la sociedad de gananciales. de sus correspondientes sociedades de ganan-
ciales. Sin embargo, no fue así.
¿Qué son los cónyuges frente a la socie-
dad de gananciales? Fácil, son representan- En torno a la expectativa, la mejor doc-
tes. No pueden ser otra cosa. En consecuen- trina ha dicho que “es la posición de quien
cia, se tendrá genuina infracción al artículo no tiene en el momento actual una determi-
315 del Código Civil cuando un cónyuge nada situación activa (por ejemplo, un dere-
se arrogue un poder especial de representa- cho subjetivo), pero tiene la perspectiva
ción, que no ha sido otorgado por el otro. de adquirirla, siempre que se verifique un
Cuando un cónyuge dispone indebidamente determinado evento”20. Otros autores, tam-
de un bien social, como lo hemos visto, no bién distinguidos, han dicho que “ella se

19 GALGANO, Francesco y VISINTINI, Giovanna. Efetti del contratto. Rappresentanza. Contratto per persona da
dominare. Zanichelli, Bolonia-Roma, 1993, p. 181.
20 ROPPO, Vincenzo. “Situaciones jurídicas y relaciones jurídicas”. En: AAVV. Derecho de las relaciones obligatorias.
Traducción y selección de Leysser León. Jurista editores, Lima, 2007, p. 50.

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GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

caracteriza como una posición de interés ini- a un sujeto de derecho diferente: la sociedad
cial (o, si se prefiere, in fieri), jurídicamente de gananciales.
reconocido como tal, pero con miras a su
evolución posterior hacia una situación final Si un solo cónyuge se arroga poder especial
(derecho subjetivo). Así se perfila la existen- del otro, sin tenerlo en realidad, para dispo-
cia de una situación típica de ventaja, cuya ner de un bien social, pues tal acto de dispo-
nota peculiar consiste, en la inactividad esen- sición es ineficaz, conforme a lo previsto en
cial, y que, a diferencia del derecho subje- el artículo 161 del Código Civil22.
tivo, no le permite al titular la realización del
interés presupuesto por medio de un com- 3. La aplicación de la regulación de la
venta de bien ajeno
portamiento propio exclusivo o, como en el
crédito, con la mediación de un comporta- Cuando se obra en nombre propio y se busca
miento ajeno. Su satisfacción depende de disponer de un derecho ajeno, pues se tiene
un evento (futuro y eventualmente incierto un contrato sobre bien ajeno. En lo que a
en cuanto al sí o al cuándo de su ocurrencia, nuestro asunto concierne, la compraventa
o a lo uno y a lo otro) que –consista en un es el contrato más usual. Sobre el particular,
hecho natural o en uno humano (o, en últi- una atenta doctrina afirma que “compra-
mas, en un comportamiento del propio titu- venta de bien ajeno puede ser definida como
lar de la expectativa)– es siempre un factor el contrato de atribución patrimonial (fun-
externo con respecto a la estructura interna ción traslativa) que tiene por objeto un dere-
de la situación”21. cho cuya titularidad corresponde a un sujeto
distinto del vendedor y donde este actúa en
No es difícil inferir, por consiguiente, que nombre propio (agere nomine propio)”23.
los cónyuges solo tienen expectativas de
adquirir cada uno de los bienes que confor- El supuesto más usual de acto de disposición
man la sociedad de gananciales. La adqui- de bienes sociales por un solo cónyuge es la
sición efectiva dependerá de los términos compraventa. Por ende, lo más recurrente en
de la futura liquidación de los bienes socia- estos casos es la compraventa de bien ajeno,
les. Monnsy, Nicanor, Hernán, Enrique y la que es perfectamente posible acorde a lo
Caciano no eran titulares de los derechos preceptuado en el inciso 2 del artículo 1409
materia de sus respectivos actos o nego- y en artículo 1539 del Código Civil. Sobre
cio jurídicos. No obraron en interés ajeno el primer dispositivo se dice que “permite
y en interés propio al mismo tiempo, como afirmar que los contratos con función tras-
sugiere una de las opiniones arriba reseña- lativa pueden versar sobre bienes ajenos.
das. Los cinco solo tenían expectativas de En tal sentido, queda totalmente descar-
adquisición sobre los derechos materia de los tado que pueda considerarse que la compra-
actos de disposición, pero no eran titulares venta de bien ajeno importa un imposible
de los mismos. La titularidad correspondía jurídico”24.

21 BRECCIA, Umbreto; BIGLIAZZI GERI, Lina; NATOLI, Ugo y BUSNELLI, Francesco Donato. Derecho Civil. Tomo I,
Vol. I. Traducción de Fernando Hinestrosa Forero. Universidad Externado de Colombia, Bogotá, 1995, p. 421.
22 Al respecto, permítaseme remitir a NINAMANCCO CÓRDOVA, Fort. “Lo cuestionable de lo evidente. Notas sobre la
nulidad del acto del gerente sin poder y la representación orgánica”. En: Diálogo con la Jurisprudencia. N° 147, Gaceta
Jurídica, Lima, diciembre de 2010, p. 165 y ss.
23 BARCHI VELAOCHAGA, Luciano. “Nada es lo que parece: la compraventa de bien ajeno en el Código Civil y en la
jurisprudencia peruana”. En: AAVV. Libro Homenaje a Fernando Vidal Ramírez. Tomo II, Idemsa, Lima, 2011, p. 283.
24 BARCHI VELAOCHAGA, Luciano. Ob. cit. pp. 283 y 284.

70
ESPECIAL | VIII PLENO CASATORIO: LA DISPOSICIÓN UNILATERAL DE BIENES SOCIALES

Cabe preguntarse si hay necesidad de esta-


blecer una posición en torno al sistema de Comentario relevante
te
transferencia de propiedad para entender la del autor
admisión de la compraventa de bien ajeno en
nuestro Código Civil. La respuesta negativa El (raro) caso en el que el cónyuge se
es incontestable. Sea cual sea la postura que arrogue indebidamente un poder espe-
se adopte en torno a las reglas generales de la cial del otro para disponer de un bien
transferencia de la propiedad en nuestro país,
social. Acá se infringe el artículo 315
de todos modos siempre será viable la admi-
sión de la compraventa de bien ajeno. Nues-
del Código Civil, siendo el acto inefi-
tro Código reconoce tal viabilidad en el ya caz para la sociedad de gananciales.
citado artículo 1539, el cual establece que la Si se quiere perfeccionar la respectiva
venta de bien ajeno es rescindible si es que el transferencia, será necesario un acto
comprador desconocía la ajenidad del bien. de ratificación que tendría que ser sus-
Por tanto, si dicho desconocimiento no está crito por el cónyuge no interviniente
presente en este particular contrato, este será cuanto menos, siguiendo lo estable-
válido y eficaz. cido en el artículo 162 del Código Civil.
Monnsy, Nicanor, Hernán, Enrique y
Caciano celebraron contratos sobre derechos
ajenos. En principio, estos contratos fueron comprador y el vendedor tampoco pueden
válidos y eficaces entre las partes celebran- sustraer el derecho de propiedad al genuino
tes solamente. No afectan a la sociedad de dueño del bien. Ejemplificando esto último,
gananciales, que es la verdadera titular de un destacado autor dice que la venta de bien
los derechos materia de tales contratos. Es ajeno “en ningún caso produce por sí sola
evidente que el verdadero titular del dere- el efecto de transmitir el bien al adquirente,
cho no experimenta los efectos del contrato sustrayéndolo del tercero”26.
sobre derechos ajenos. Para él, tal contrato
resulta res inter alios acta. “La cosa entre En este contexto, puede afirmarse que
otros actúa”. Claro, en el supuesto típico, la cuando un cónyuge dispone, actuando en
venta de bien ajeno es eficaz, pero no pro- nombre propio, de un bien social sin la inter-
duce efecto sobre el dueño genuino del bien, vención del otro, pues tal acto de disposición
la sociedad de gananciales en este caso. es ineficaz en relación con la sociedad de
gananciales. En los casos más recurrentes,
Resulta conveniente recordar que, con- de compraventa, si la otra parte celebrante
forme al denominado principio de relativi- desconocía de esta circunstancia, puede peti-
dad contractual, las partes no pueden impo- cionar la rescisión del contrato según lo per-
ner obligaciones sobre el verdadero dueño mite el artículo 1539 del Código Civil. Si se
del bien25, de tal suerte que luego de cele- quiere perfeccionar la transferencia, bastará
brada esta singular compraventa, el verda- el consentimiento del otro cónyuge, el cual
dero dueño no tiene ninguna obligación de puede ser otorgado de forma libre. Recuér-
transferir su propiedad en favor del com- dese que la compraventa es un contrato de
prador. De acuerdo al mentado principio, el forma libre y no estamos ante un supuesto de

25 ROPPO, Vincenzo. El contrato. Traducción de Nélvar Carreteros Torres. Gaceta Jurídica, Lima, 2009, p. 526.
26 ROPPO, Vincenzo. Ob. cit., p. 526.

71
GACETA CIVIL & PROCESAL CIVIL | Nº 30 • DICIEMBRE 2015

asumir la “indemnización que corresponda”,


Comentario relevante
te según manda este último artículo. Creo que
del autor mal podría hablarse de obligaciones a cargo
del cónyuge, puesto que este nunca obró en
Como se comprenderá, nada tiene que nombre propio. No sería correcto, en con-
hacer aquí la regulación de la invali- secuencia, sostener que la otra parte puede
dez. La nulidad y la anulabilidad no tie- exigirle al cónyuge celebrante la ejecución
nen lugar en estos casos. Los supues- del contrato, sino tan solo la indemnización
tos de representación defectuosa no producto de la ineficacia del contrato cele-
generan invalidez (salvo el caso del brado. Nada menos que un supuesto de la
llamada responsabilidad precontractual por
acto o negocio jurídico consigo mismo)
ineficacia, que debe regularse por las reglas
y la contratación sobre derechos aje-
de la responsabilidad civil extracontractual27.
nos tampoco. Repárese en que esta clase de responsabili-
dad no se presenta cuando el cónyuge actúa
representación para sugerir la necesidad de en nombre propio, ya que al ser eficaz el con-
una formalidad propia de los poderes espe- trato entre las partes, el régimen aplicable es
ciales para celebrar actos de disposición el de la llamada responsabilidad contractual.
(artículo 156 del Código Civil). El cónyuge
Como se comprenderá, nada tiene que hacer
vendedor tiene la obligación de hacer que su
comprador adquiera la propiedad del bien aquí la regulación de la invalidez. La nuli-
social, no se olvide que el contrato es eficaz dad y la anulabilidad no tienen lugar en
entre las partes. estos casos. Los supuestos de representa-
ción defectuosa no generan invalidez (salvo
Muy distinto es el (raro) caso en el que el el caso del acto o negocio jurídico consigo
cónyuge se arrogue indebidamente un poder mismo) y la contratación sobre derechos aje-
especial del otro para disponer de un bien nos tampoco.
social. Acá se infringe el artículo 315 del
Código Civil, siendo el acto ineficaz para la He cumplido con mostrar la existencia de los
sociedad de gananciales. Si se quiere perfec- “puntos ciegos” a los que me refería al inicio
cionar la respectiva transferencia, será nece- de este trabajo. No he pretendido ser exhaus-
sario un acto de ratificación que tendría que tivo en estos apuntes, pero si he podido con-
ser suscrito por el cónyuge no interviniente tribuir un poco al esclarecimiento de los
cuanto menos, siguiendo lo establecido en el temas involucrados, me doy por satisfecho.
artículo 162 del Código Civil. Si no sucede la En próximas publicaciones espero poder
ratificación, el cónyuge celebrante tiene que ahondar más sobre estos “puntos ciegos”.

27 ESCOBAR ROZAS, Freddy. “Apuntes sobre la responsabilidad por ineficacia contractual (el caso del artículo 207 del
Código Civil peruano)”. En: Themis. N° 49, Asociación Civil Themis, Lima, 2004, p. 154: “La teoría de la responsabilidad
precontractual nace para tutelar la confianza contractual que, por sus propias características, puede quedar lesionada como
consecuencia (…) de la ineficacia (permanente o temporal) del contrato celebrado (…) El Código Civil peruano recoge la
teoría de la responsabilidad precontractual, al establecer que las partes deben actuar de buena fe en todas las etapas del iter
contractual”. Se justifica la aplicación de la regulación de la responsabilidad civil extracontractual diciendo, entre otras
cosas, lo siguiente: “El deber de actuar de buena fe en la etapa de las tratativas no es otra cosa que una manifestación espe-
cífica del deber genérico de no causar daño, pues, siendo exigible a todos los que intenten celebrar un contrato (o que efec-
tivamente consigan su objetivo), tiene como finalidad mantener indemne la esfera de los protagonistas, de modo que estos
no sufran daños injustos como consecuencia de haber invertido recursos y tiempo en tratativas no serias, de haber cele-
brado un contrato ineficaz, etc.” (ESCOBAR ROZAS, Freddy. Ob. cit., p. 160).

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