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Complicaciones cardiovasculares en el postoperatorio

La principal de estas complicaciones que se pueden dar en el tratado del paciente


en el postoperatorio es el choque, o estado de shock.

La palabra shock fue utilizada por primera vez por Henri Francois Ledran en el año
1794 refiriéndose al tratado sobre la experiencia con heridas por arma de fuego.
Más tarde en el año de 1824 Travers lo define como un estado de depresión
general, intenso y progresivo del organismo y de sus funciones.

En 1952 Forgue “Se refiere a las complicaciones no infecciosas que sobrevienen


en los heridos y en los operados.”

En la actualidad, cuando se presume que la caída en el gasto cardiaco es por


volumen intravascular insuficiente, se le denomina de choque hipovolémico; el
gasto cardiaco se puede abatir también mediante una función cardiaca
inadecuada y entonces es un choque cardiógeno. Es por estos factores
determinantes de cada distinta sintomatología que se optó por clasificar los
distintos tipos de estado de choque incluido su nombre descriptivo de la alteración
causante.

El llamado shock hipovolémico o de hipoperfusion tisular Produce la disminución


del llenado de los ventrículos. Disminuyendo el volumen de la expulsión
ventricular.

Este proceso se compensa con el aumento en la frecuencia cardiaca, pero la


perdida continua de volumen redunda en mayor reducción del gasto cardiaco.
Entre sus síntomas se encuentran; la piel fría y sudorosa, deshidratación,
resequedad de mucosas, taquicardia e hipotensión.

El choque cardiógeno se resume en la reducción ya sea absoluta o relativa del


gasto cardiaco debido a factores que no incluyen el volumen sanguíneo. Se
produce arritmia, choque obstructivo, falla en el miocardio e insuficiencia valvular.
Entre sus síntomas se observan la piel fría, sudorosa y cianótica, hipotensión y
disnea.

El shock séptico es el resultado de una infección grave, y su inflamación resultante


lleva al compromiso de distintos órganos y tejidos. Incluye síntomas de hipotermia
e hipertermia, piel eritematosa o cianótica, y alto volumen con vasodilatación.
Siendo importante drenar los abscesos llenos de contenido purulento, mantener al
paciente aislado e hidratado.

El shock distributivo se define como el estado de anafilaxia y anestesia raquídea,


no hay respuesta a la carga de volumen. Sus síntomas incluyen distensión de las
venas del cuello, pulso paradójico y estrechamiento en la presión del pulso.

Arianna Lizeth Gonzalez Almanza 152747 No° 27