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¿QUE ES LA HISTORIA? DE EDWARD H.

CARR

CAPITULO 1: EL HISTORIADOR Y LOS HECHOS

Concepción de la historia llamada: “sentido común de la historia” que defiende que la historia
consiste en un cuerpo de hechos verificados. Los hechos se encuentran en los documentos y el
historiador los reúne y los interpreta. Sin embargo, no todos son hechos históricos.

Existen hechos básicos que son los mismo para todos los historiadores y constituyen la espina
dorsal de la historia. Los datos básicos no son los mismos para todos los historiadores, suele
pertenecer a la categoría de materia prima del historiador y dependen de las decisiones de los
mismos.

Los hechos solo hablan cuando el historiador apela a ellos, es necesariamente selectivo. La
interpretación interviene en todos los hechos históricos.

Los datos y documentos, por si solos, no constituyen historia, no brindan por si solos ninguna
respuesta definitiva a lo que es la historia.

Significados de la palabra historia:

1- La investigación llevada a cabo por el historiador y la serie de acontecimientos del pasado


que investiga. Un acto del pasado está muerto cuando carece de significado para el
historiador. El proceso de reconstitución de ese pasado exige la selección e interpretación
de los hechos, esto los hace hechos históricos.
2- La historia, dice el profesor Oakeshott, es la experiencia del historiador: el único modo de
hacer historia es escribirla.

Hay que reproducir el proceso seguido por el historiador. No se puede hacer historia si el
historiador no llega a establecer algún contacto con la mente de aquellos sobre los que escribe.

Solo podemos captar y comprender el pasado a través del cristal del presente. La función del
historiador es dominar y comprender el pasado como clave para la comprensión del presente.

El historiador empieza por una selección e improvisación provisional de los hechos, Conforme va
trabajando, se producen cambios sutiles y parcialmente inconscientes, consecuencia de la acción
recíproca entre ambas que entraña reciprocidad entre el pasado y el presente.

La contestación de qué es la historia, para Carr, es la siguiente: un proceso continuo de interacción


entre el historiador y sus hechos, un diálogo sin fin entre el presente y el pasado.

CAPITULO 3: HISTORIA, CIENCIA Y MORALIDAD

La condición y calidad de las hipótesis del historiador en el proceso de investigación, se asemejan a


las hipótesis de las que se vale el científico.

Tanto los científicos como los historiadores abrigan la esperanza de avanzar progresivamente de
una hipótesis parcial a la siguiente, aislando sus hechos al pasarlos por el tamiz de sus
interpretaciones y verificándolas con hechos.
Puntos a tener en cuenta:

1- El mismo uso del lenguaje compele a ambos a generalizar. El historiador se vale de la


generalización para comprobar los datos de que dispone. La historia se nutre de
generalizaciones, la historia se ocupa de la relación entre lo único y lo general. El
historiador no puede disociarlos, ni dar preferencias.
2- Aprender acerca del presente a la luz del pasado quiere también decir aprender del
pasado a la luz del presente. La función de la historia es estimular una profunda
comprensión de ambos, por su comparación recíproca.
3- La clave del problema del pronóstico en historia se halla en esta distinción entre lo general
y lo específico, entre lo universal y lo singular. Al generalizar se aportan orientaciones
generales para la acción ulterior las cuales son válidas y útiles. No puede pronosticar
acontecimientos específicos porque son peculiares e interviene el elemento accidental
4- El historiador necesita ahondar en formas de conducta humanas en las que el libre
albedrío es algo activo para poder enterarse por qué se actuó así. Su punto de vista
interviene en sus observaciones. Y este proceso modifica lo observado.
5- El historiador debe resolver sus problemas sin recurrir a ningún deux ex machina. No debe
formular juicios morales sobre la vida de los personajes de su narración. Esto no significa
que la historia de la moral carezca de importancia. El historiador serio es aquel que
reconoce el carácter históricamente condicionado de todos los valores y no quien reclama
para sus propios valores una objetividad más allá del alcance de la historia.