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Dale a Dios primero

Dios tiene planeado un gran milagro, pero requiere la obediencia de Elías y la acción
obediente de la viuda, ambos oyen a Dios, ambos deben obedecer a Dios: Elías debe ir a
Sarepta de Sidón y la viuda debe alimentarlo.

1 Reyes 17: 8
8
Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo: 9
Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora
allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.

Entendamos primero como fue que Elías llegaría hasta aquí, Elías se había escondido en el
arroyo de Querit (1 Rey. 17:3), mientras la tierra de Israel se marchitaba bajo la devastadora
sequía. El arroyo finalmente se secó, y Dios ordenó al profeta ir a Sarepta (1 Rey. 17:1-9).

Es interesante que Sarepta significa: taller del orfebre, es el lugar y tiempo donde Dios moldea
nuestro carácter, como el orfebre moldea el oro para darle la forma que él quiere. Es una figura
parecida al alfarero. Hay una historia de una mujer que curiosamente visito un taller de
producción de objetos de plata, y dice que mientras ella observaba al orfebre sostener una
pieza de plata sobre el fuego dejándolo calentar intensamente, él explicaba que para refinar la
plata, debía ser sostenida en medio del Fuego donde las llamas arden con más fuerza…ya que
esta es la única forma de extraer toda impureza que lleve con ella.

Cuenta la escritora que En ese momento imaginó a Dios sosteniéndonos en un lugar así de
Caliente. Y dice que le preguntó al platero si era cierto que él debía permanecer sentado frente
al fuego durante todo el tiempo que la plata era refinada. El hombre respondió, Si…y no sólo
debo estar aquí sentado sosteniendo la plata, sino también debo de mantener mis ojos
fijamente en ella durante el tiempo que está en el fuego…si la plata fuese dejada un instante
más de lo necesario, sería destruida…ella dice que se mantuvo en silencio por un momento y
luego preguntó: ¿Cómo sabe cuándo ya está completamente refinada? El sonrió y respondió:
Ah, muy simple, cuando puedo ver mi imagen reflejada en ella dijo el orfebre.

Dios envió a Elías a un país extranjero. Sarepta estaba ubicada sobre la costa del Mar
Mediterráneo, entre Tiro y Sidón. En estas tierras nació Jezabel!. Es importante notar que Dios
usa la necesidad del profeta para llegar a una mujer en la lejana Sarepta. Pero, Dios le dice
que Elías será sustentado por una viuda!!! Las viudas no eran las mujeres adineradas, sino, las
necesitadas, en aquellos tiempos eran las desprotegidas, Ella parece un instrumento inusual
de Dios. Es viuda, no es israelita, no tiene posición social, ni influencia, ni poder. Ella misma
está a punto de morir de hambre. No tenia dinero ni alimento. Cómo podía sustentar al hombre
de Dios? Iría usted si Dios le dice que una persona sin dinero le va a dar de comer?

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Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí
una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me
traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.
Elías obedeció, y, cómo reconoció a la viuda? Cuando Dios dice que va a hacer algo, lo hace,
ni siquiera tuvo que entrar a la ciudad, en la puerta estaba la persona que debía encontrar.
Pero, pedir agua en medio de la sequía? Y pedir agua en un vaso a una mujer que está
recogiendo leña?

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Y yendo ella para traérsela, él la volvió a llamar, y le dijo: Te ruego que me traigas también
un bocado de pan en tu mano.

Y ahora, encima de hacerle dejar lo que estaba haciendo para dar un vaso de la muy poca
agua, a un desconocido, pide comida. Si usted fuese la viuda, como hubiera reaccionado?

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Y ella respondió: Vive Jehová tu Dios, que no tengo pan cocido; solamente un puñado de
harina tengo en la tinaja, y un poco de aceite en una vasija; y ahora recogía dos leños, para
entrar y prepararlo para mí y para mi hijo, para que lo comamos, y nos dejemos morir.

Esta respuesta de la viuda es interesante, ella conoce acerca de Dios, además reconoce en Elías
a un hombre de Dios. Cuando la gente te conoce, ve en ti, a un hombre o mujer de Dios?
Pueden mirar a Dios a través de tus ojos? De tus acciones?

Aunque esta viuda conoce de Dios, también conoce la desesperanza, se había quedado sin su
esposo, además su hijo aún era pequeño y ella era quien debía mantenerlo. La reacción en este
caso fue el temor. El temor trae frustración y alejamiento de Dios, veamos:

1) Ella esperaba lo peor, la muerte de ella y de su hijo.


2) Estaba enfocada en lo poco que tenía.
3) El temor nos roba la fuerza, el entusiasmo y la confianza.
4) El temor nos aleja del poder de Dios.
5) La fe es la certeza de que Dios hará, el miedo es la certeza de la catástrofe que vendrá.

Lo que Dios quiere es reemplazar el temor por la fe en Jesús.

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Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de
ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para
tu hijo.

Esta frase, No tengas temor, es lo que Dios te dice hoy. Isaías 41: 13 Porque yo Jehová soy tu
Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

Verso 10 de Isaías 41: 10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu
Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Lucas 8: 50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva.

La fe debe vencer al temor, Dios nos ha dado su palabra acerca de su cuidado. En muchas
culturas, es más apropiado ofrecer algo a otros antes que tomar para uno mismo. El profeta
no solo le pide a una persona que no puede darle casi nada, sino también pide que lo sirvan
primero. Recuerda que el profeta es un representante de Dios ante esta mujer. Al pedirle su
última porción de pan, el profeta invita a esta mujer a dar el salto de fe, a entregar a Dios todo
lo que tiene. Qué tenemos para ofrecerle a Dios? Se lo daría?

Era tan poco lo que tenía que apenas necesitaba 2 leños para cocinar esa torta, un puñado no
representa casi anda para dos personas, y mas aun para una tercera. Por qué le pide esto?

Dios siempre reitera que el primer fruto, la primera cría, siempre le pertenece. Y desde luego,
se requiere de mucha fe para entregar lo primero que se recibe. Dios nunca dice: “Espera a
que tu oveja produzca diez corderos para que me entregues uno”.

Mateo 6:31-33 No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué
vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe
que tenéis necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su
justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

La prioridad de quien no conoce a Dios es clara, lo material va primero, en cambio a los


cristianos es otra prioridad. Esta exigencia significa posponer todo, pues Dios va primero. Y en
comparación de Dios, “todo” es “nada”. El “todo” también incluye todos los bienes. Y los
“bienes” no son sólo los materiales: son todos. La inteligencia y el entendimiento (modos de
pensar y de razonar); la voluntad (deseos, planes, proyectos, etc.) Inclusive la libertad que El
mismo nos dio, si no la usamos para poner a Dios en primer lugar, no la estamos usando bien

Ejemplo: Don Pedro.

Nos habla de poner a Dios en el primer lugar, a veces decimos, no tengo dinero para el diezmo,
primero pagaré estas cosas y si sobra, pago el diezmo, o podemos decir, haré todo esto que
debo hacer, y si me queda tiempo leeré la Biblia.

Primero Dios, es el orden bíblico, buscar su Reino es la prioridad

Pero ¿cómo podemos saber si verdaderamente estamos buscando primero el reino de Dios?
Hay preguntas que podemos formularnos. "¿Dónde principalmente invierto mis energías?
¿Invierto todo mi tiempo y dinero en artículos y actividades que seguramente perecerán, o en
los servicios de Dios, que son los resultados de los cuales vivimos para la eternidad?" Los
creyentes que han aprendido realmente a poner a Dios en primer lugar, podrá descansar en
este dinámica santa: "…y todas estas cosas os serán añadidas".

¿Qué significa buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia? ¿Cómo podemos hacer esto?

Lo primero que significa esto es poner al Señor en el centro de nuestras vidas. Esto quiere decir
que todo lo demás es secundario y toma, a lo máximo, el segundo lugar, el tercero, cuarto,
etc. y tiene que estar supeditado a lo que pertenece a este Reino.

Vamos a ver algunas de las formas en las que demostramos buscar primeramente el reino de
Dios y su justicia.
Por ejemplo, tú familia no creyente planea una salida el Domingo por la mañana y espera que
tú estés con ellos. Pero tú sabes que el Domingo es el día del Señor y tienes que ir a la iglesia.
Tienes que escoger qué vas a hacer. Tú quieres estar en los dos lados, en la iglesia y con ellos,
pero no puede ser, y primero tienes que ser fiel al Señor. Por lo tanto buscar el reino de Dios
y su justicia en este caso es ir a la iglesia primero, y en todo caso, llegar tarde a la reunión
familiar.

“Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su esposa y a sus hijos,
a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no puede ser mi discípulo” (Lc. 14,
26).

Otra manera. Dios dice que debemos dar para su reino por lo menos el 10% de lo que el Señor
nos da. ¿Lo haces? ¿Compartes para ayudar a las misiones y para que los hambrientos de
comida y de la Palabra de Dios de salvación puedan comer? ¿Contribuyes a pagar los gastos
de tu iglesia? Hay muchos gastos allí y es la responsabilidad de todos de mantener lo necesario
siempre y cuando se haga en orden y sin abusos, claro.

Otra. ¿Rehúsas participar en cosas impías e inmorales porque sabes que Dios no lo aprueba?
Eso es también buscar el reino de Dios y su justicia. ¿Aceptas cosas tales como el aborto y la
homosexualidad?

Cómo buscarlo? Aceptando el señorío de Jesucristo, poniendo en primer lugar los


mandamientos de Dios, viviendo en santidad, obediencia, orando, ayunando, leyendo la
Palabra, predicando el Evangelio

Cuando damos a Dios todo lo que tenemos, siempre ganamos. La mujer tenía para una sola
comida. Al dársela primero al profeta, ella avanzó por fe, confiando en lo que no podía ver ni
comprender. Pero ¿acaso no es la fe confiar en un Dios que no podemos ver y en promesas
que no comprendemos completamente (Heb. 11:1)?

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Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite
de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.

La promesa de provisión de parte de Dios. Esta provisión sobrenatural no seria por el resto de
sus días, sino hasta que vuelva a llover. Dios sabe sustentarnos, pero en esta ecuación esta su
amor y nuestra responsabilidad también. Dios no quiere criar mantenidos irresponsables. Si
actúa de esa misma manera como padre, cómo actuamos nosotros en el rol de padres?

15
Entonces ella fue e hizo como le dijo Elías; y comió él, y ella, y su casa, muchos días.
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Y la harina de la tinaja no escaseó, ni el aceite de la vasija menguó, conforme a la palabra
que Jehová había dicho por Elías.
Dios cumple su palabra, vemos el beneficio de esta colaboración entre el hombre de Dios y la
viuda necesitada. Comieron todos. En casa debe haber alguien de fe, es ud esa persona de fe
en su casa? Es necesario la obediencia, la viuda obedeció.

Hay más de 169 versículos en la Biblia que se refieren a las formas en que Dios nos provee.
Filipenses 4:19: "Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria
en Cristo Jesús".

Dios distingue entre nuestras necesidades y lo que queremos, porque Él sabe que donde esté
nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón (Mateo 6:21). Él quiere que sepamos que
este mundo no es nuestro hogar y que parte de lo que necesitamos es cambiar nuestro enfoque
respecto a la vida eterna, mientras que aún vivimos en esta vida.

Santiago 4:3 es una respuesta a nuestras preguntas acerca de por qué las oraciones a veces
no son respondidas: "Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites".
Dios ve el corazón, y las motivaciones de nuestras oraciones son importantes para Él.

Muchos pasajes acerca de la provisión de Dios se refieren a nuestra necesidad de

a. alimento y vestido y las necesidades físicas diarias de la vida. Otros pasajes se refieren
b. necesidades de nuestra alma y espíritu, nuestro hombre interior.

Él nos proporciona paz (Juan 14:27), consuelo (2 Corintios 1:4), y "poder, amor y
dominio propio" (2 Timoteo 1:7). De hecho, Él "nos ha bendecido con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo" (Efesios 1:3). Sea cual sea el estado físico
en que nos encontremos, podemos estar contentos en el Señor (Filipenses 4:12).

Deje el temor a un lado y confíe en la provisión de Dios, ponga a Dios en primer lugar, las
demás cosas se alinearán