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9-10/2013-2014
museos.es

Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

9-10 / 2013-2014
Catálogo de publicaciones del Ministerio: www.mecd.gob.es
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Edición 2015

MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CULTURA


Y DEPORTE
Edita:
© SECRETARÍA GENERAL TÉCNICA
Subdirección General
de Documentación y Publicaciones
© De los textos y fotografías: sus autores
NIPO: 030-14-248-8
ISSN: 2387-0958
museos.es cumple 10 años. Una década dedicada a la re- Son 10 años en los que nuestra sociedad ha ex-
flexión sobre el panorama de los museos, la museología y perimentado cambios y a los que el mundo de los
la museografía. Desde que se iniciara esta andadura, han museos no ha permanecido ajeno, como no podía
sido muchas las aportaciones por parte de numerosos pro- ser de otro modo en una institución que tiene unos
fesionales que se han acercado a esta ventana museal que vínculos tan fuertes con la configuración de la propia
abrió el entonces Ministerio de Cultura en el año 2004. sociedad. Desde la revista se ha intentado ser sensi-
Variados han sido los temas, los museos, las experien- ble a la realidad que nos rodea y también aportar un
cias y las teorías planteadas en los sucesivos números de poco de pensamiento, de ideas con las que enrique-
la revista, todos ellos siempre enriquecedores y generado- cer la construcción misma de ese concepto dinámico
res de reflexión y debate. A lo largo de este tiempo, mu- que es el museo.
seos.es ha ido construyendo un relato coral, plural, diverso Solo queda desear que museos.es continúe con
y complejo sobre el mundo de los museos en su más esta imprescindible misión, que la revista siga apor-
amplia configuración, dedicando una especial atención al tando ideas y experiencias, en definitiva, incentivan-
ámbito nacional pero sin desdeñar la realidad internacio- do la teoría y la práctica museológica y museográfica
nal que nos envuelve. en España.
Director
Enrique Varela Agüí

Coordinación general
Luis Grau Lobo
Alejandro Nuevo Gómez

Secretarios de redacción
Leticia de Frutos Sastre
Alejandro Nuevo Gómez

Consejo de redacción
María Dolores Baena Alcántara
María Bolaños Atienza
Jesús Carrillo Castillo
Iñaki Díaz Balerdi
Antonio Espinosa Ruiz
Carles García Hermosilla
Jesús Pedro Lorente
Manuel H. Olcina Domènech
Fernando Sáez Lara
Carmen Valdés Sagüés

Maquetación y diseño
Gestión de Diseño

Traducción
Cillero&DeMotta

museos.es posee un espacio en Internet accesible desde la página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte:
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todos los números de la revista. Esta medida forma parte de las acciones que, desde el Ministerio de Educación, Cultura
y Deporte, se desarrollan con la intención de hacer accesible la información a través de las nuevas tecnologías a todos
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Los editores han hecho el mayor esfuerzo para localizar a los propietarios de los derechos de cada imagen reproducida en
este libro. Se apreciará cualquier información adicional de derechos no mencionados en esta edición para ser corregida
en posteriores ediciones o reimpresiones.
Agradecimientos
Son muchas las personas que siguen haciendo posible la
existencia de museos.es. Tarea harto difícil sería sintetizar
en unas breves líneas nuestro agradecimiento a quienes
nos ayudan, con sus colaboraciones, con sus aportaciones,
a seguir siendo una realidad. A todos ellos hemos tenido
la oportunidad de agradecer su generosidad en múltiples
ocasiones. Pero, como bien dijo Jean de la Bruyère, solo
un exceso es recomendable en el mundo: el exceso de
gratitud. Gracias.
ÍNDICE

Pág.

Ética, valores, principios… museos............................................................................................................................................... 13

DOSSIER MONOGRÁFICO
Ética, cultura e instituciones.........................................................................................................................................................16
José Luis Pardo

Museos y ética. Un enfoque histórico y museológico...........................................................................................................25


François Mairesse

El museo inclusivo...........................................................................................................................................................................40
Dr. Amareswar Galla

Museos en la encrucijada. Entre negocio, espectáculo, marketing, exposiciones y educación...............................54


Alessandra Mottola Molfino

El permanente esfuerzo de legitimación intelectual del museo........................................................................................70


Javier Arnaldo

Ética y museología: Sobre la museología como postura ética y como práctica............................................................86


Teresa Sauret Guerrero y Nuria Rodríguez Ortega

La museografía de la felicidad. Una museografía accesible para todos..........................................................................98


Joan Sibina

EL MUSEO DESDE OTRO LADO


Acceso visible. Un paseo por un museo para todas............................................................................................................112
Elena Prous Climent. Ilustraciones: Gustavo Díaz González
Pág.
VARIA MUSEOLÓGICA
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga. Un estudio de caso...................................................................................122
Teresa Sauret Guerrero

El Plan Museológico de Renovación de la Sala de Historia del Museo Nacional de Costa Rica.
Un proyecto de cooperación internacional............................................................................................................................138
Rafael Azuar Ruiz y Gabriela Villalobos

La protección del patrimonio entre 1910 y 1930.


Los primeros directores generales de Bellas Artes.............................................................................................................156
Paz Cabello Carro

NOVEDADES MUSEÍSTICAS
Ricardo de Orueta, crónica de un olvido.................................................................................................................................180
María Bolaños

Panorama de los museos en Iberoamérica.


Estado de la cuestión....................................................................................................................................................................190
Teresa Ruíz Rodríguez

Conocer la experiencia de los visitantes: un paso hacia el museo esencial................................................................196


Virginia Garde López

Exposición temporal El último viaje de la fragata Mercedes.


Un tesoro cultural recuperado. La razón frente al expolio............................................................................................206
Carmen Marcos Alonso, Susana García Ramírez, Carlos León Amores y Carlos Barrot

El nuevo Museo Arqueológico Nacional, a la búsqueda de nuevos públicos..............................................................216


Andrés Carretero Pérez
EVOCACIÓN DEL MUSEO Pág.
Tomás Llorens en 10 preguntas................................................................................................................................................232
Enrique Varela Agüí

DOCUMENTOS DE TRABAJO
Museos+ Sociales. Génesis de un plan destinado a reforzar el compromiso social de los museos.....................240
Ana Azor Lacasta, Héctor del Barrio Alvarellos, Virginia Garde López,
Miguel González Suela y Alejandro Nuevo Gómez

Museos municipales en el MARQ, 2004-2014. Diez años de un programa de exposiciones temporales


para la difusión del patrimonio arqueológico de Alicante..........................................................................................................252
Manuel Olcina Domènech y Jorge A. Soler Díaz

BREVES
Jornadas de Formación Museológica 2013. Abiertos a todos: museos socialmente comprometidos.
Reflexiones y experiencias. Museo Nacional del Romanticismo (Madrid). Del 26 al 28 de noviembre de 2013................272

II Congreso Internacional de Educación y Accesibilidad: Museos y patrimonio. En y con todos los sentidos:
hacia la integración social en igualdad. Palacio de Villahermosa, Ibercaja. Huesca, 2-4 de mayo de 2014........................274
Antonio Espinosa Ruiz
RECENSIONES BIBLIOGRÁFICAS
Pág.
Janet Marstine, Alexander A. Bauer y Chelsea Haines (eds.) (2013):
New Directions in Museum Ethics. Londres-Nueva York, Routledge......................................................................................276
Jesús Pedro Lorente Lorente

Antonio Espinosa Ruiz y Carmina Bonmatí Lledó (eds. científicos) (2013):


Manual de accesibilidad e inclusión en museos y lugares del patrimonio cultural y natural. Ediciones Trea, Gijón.......278
Fernando Sáez Lara

Rafael Azuar Ruiz (2013). Museos, arqueología, democracia y crisis. Ediciones Trea, Gijón.................................................282
M.ª Dolores Baena Alcántara

Miquel Sabaté Navarro y Roser Gort Riera (2012): Museo y comunidad.


Un museo para todos los públicos. Ediciones Trea, Gijón............................................................................................................285
Antonio Espinosa Ruiz

Javier Arnaldo (ed.) (2013): Modelo museo. El coleccionismo en la creación contemporánea.


Editorial Universidad de Granada, Granada..................................................................................................................................288
Jesús M.ª Carrillo Castillo

Richard Sandell y Eithne Nightingale (eds.) (2012): Museums, Equality and Social Justice.
Londres-Nueva York, Routledge......................................................................................................................................................291
Jesús Pedro Lorente Lorente

Tania Martínez y Joan Santacana (2013): La cultura museística en tiempos difíciles. Ediciones Trea, Gijón.......................293
Iñaki Díaz Balerdi

David Ruiz Torres (2013): La realidad aumentada y su aplicación en el patrimonio cultural.


Ediciones Trea, Gijón........................................................................................................................................................................296
Luis Grau Lobo
Ética, valores, principios…
museos
Fue ya hace diez años cuando, en el seno de la Subdirección la evolución de los sistemas de valores que se han vinculado
General de Museos Estatales, iniciaba su marcha museos.es, con los museos a lo largo del tiempo, desde los orígenes de
una nueva revista que suponía un nuevo intento de crear un la institución hasta los tiempos de la nueva museología. Por
espacio editorial para dar voz a los museos, sus profesiona- su parte, José Luis Pardo plantea cuestiones que hablan sobre
les, sus proyectos, sus perspectivas del pasado, del presente responsabilidad social, rentabilidad o mercantilización de la
o del futuro. cultura, y cómo se está produciendo una inmersión de lo
Los primeros años de la revista coincidieron con tiem- cultural en el ámbito del modelo de gestión empresarial. En
pos de relativo sosiego y bonanza en nuestra sociedad, en esta misma línea, Alessandra Mottola contrapone, frente a la
el mundo de la cultura y en los museos. Años de amplios, globalización económica y la mercantilización de lo cultural,
luminosos y despejados horizontes… Sin embargo, casi de una economía basada en el conocimiento y la creatividad.
repente, sin darnos apenas cuenta, todo se tornó diferente, Desde la India, Amareswar Galla trata cuestiones como el
más áspero, más desapacible, el horizonte se nubló, se hizo multiculturalismo, la globalización, la diversidad cultural, la
más constreñido y perdió luminosidad… participación y el diálogo entre comunidades… En la mu-
Cuando las bases sobre las que se sostenía nuestro mo- seografía de la felicidad Joan Sibina aborda, desde su expe-
delo de sociedad se tambaleaban, e incluso se cuestionaban; riencia, la necesidad del diseño para todos y el desarrollo de
cuando veíamos que parecía que “ya nada volvería a ser una museografía que se transforma en experiencia donde el
igual” y se refutaban la realidad y los principios que nos sus- discurso y el diseño sean de interés y accesibles a todos los
tentaban, museos.es quiso contribuir, desde su línea editorial, visitantes. Finalmente, Nuria Rodríguez y Teresa Sauret plan-
a aportar un poco de reflexión sobre el contexto social que tean el compromiso ético de la museología ante los nuevos
nos rodea y el papel que desempeñan la cultura y los museos paradigmas sociales, económicos, tecnológicos y culturales
dentro de ese nuevo entorno. El momento obligaba a ello. que nos envuelven.
De este modo, en los últimos números de la revista se han El resto de secciones de la revista abordan, ya de manera
planteado de manera monográfica cuestiones como la crisis puntual, cuestiones de gran interés que merecen una lectura
(“¿museos en crisis?, museos en cambio”, n.º 5-6) o la soste- detenida. Son muchas y muy variadas. museos.es no se lee de
nibilidad (“museos y sostenibilidad”, n.º 7-8). Ahora, en este un tirón, exige tiempo y calma. Algo imprescindible cuando
nuevo número, nos detenemos a hablar de ética (“museos y se quiere disfrutar de las cosas de la vida.
ética”, n.º 9-10). Con este número hemos abierto también una nueva etapa
En el fondo, se va conformando o tejiendo, a modo de en la revista: se ha producido una renovación en el Consejo
patchwork, un relato no estructurado con cada número de la de Redacción, incorporándose profesionales de reconocido
revista: crisis, sostenibilidad, ética… ¿La crisis como problema prestigio –como siempre–, procedentes de diferentes lugares
y la ética y la sostenibilidad como solución?, puede ser una del país, de diferentes ámbitos profesionales, conocedores
forma de entenderlo. ¿Frente al derroche y la impudicia que todos de primera mano de las realidades de los museos y
nos condujo a la crisis, la sostenibilidad y la ética como ci- de la importancia de éstos como agentes para el desarrollo
mientos de una nueva era?, puede ser otra. ¿La crisis supone cultural y el cambio social.
una oportunidad de cambio donde la sostenibilidad y la ética museos.es ha ido creciendo, evolucionando, madurando,
sean principios orientadores?, otra más. El lector es libre de haciéndose un hueco en el panorama museológico nacional
construir ese relato, o ninguno. En todo caso es un análisis e internacional como una publicación de calidad, rigurosa,
desde el ámbito de la museología, no desde la sociología científica y solvente. Muchos profesionales han depositado
general. Nos interesan los museos, sus colecciones, sus profe- su confianza en ella. Queremos agradecer a todos los que
sionales, sus públicos, sus exposiciones, sus equipamientos, la leen, a todos los que la escriben, y a todos los que la han
sus proyectos, sus recursos… pero también sus contextos, hecho posible, su dedicación, esfuerzo, interés y su talento
pues el museo es una institución eminentemente social, no puesto al servicio de este espacio de encuentro y pensamien-
lo olvidemos. to. Ese es el propósito de la revista: frente al torbellino de
Hablemos, pues, de ética y museos. Los artículos del dos- la cotidianeidad, frente a lo efímero de lo rutinario, abrir un
sier monográfico van encaminados a ello y lo hacen desde espacio para el encuentro intelectual en torno al museo, sus
distintos enfoques. Javier Arnaldo analiza la lógica de la le- públicos, sus prácticas, sus teorías… y, ahora, su ética.
gitimación intelectual del museo público en el período his-
tórico de su creación. Asimismo, François Mairesse examina Consejo de Redacción

13
Dossier
¿Museosmonográfico
en crisis?
Museos en cambio
Ética, cultura
José Luis Pardo
Catedrático de Filosofía de la UCM e instituciones
José Luis Pardo es Catedrático de Filosofía Resumen: A la luz de las transformacio- Ética y ética
en la Universidad Complutense de Madrid. Es nes sociales que han llevado a la gene-
autor de La regla del juego. Sobre la dificultad ralización del uso del vocablo “ética” en Quiero pensar que no hay que insis-
de aprender filosofía (2004), que obtuvo el el marco de las instituciones públicas, tir mucho para comprender que, entre
Premio Nacional de Ensayo; Esto no es música. se analiza el significado de la aparición nosotros, la generalización del uso del
Introducción al malestar en la cultura de masas
de una demanda social de legitimación vocablo “ética”, especialmente en el
(2007), Nunca fue tan hermosa la basura
ética, y especialmente la idea de respon- ámbito de las políticas públicas, es en
(2010) o Estética de lo peor. De las ventajas e
inconvenientes del arte para la vida (2011).
sabilidad social, como un síntoma de las primer lugar una estrategia eufemística
amenazas que se ciernen sobre la auto- para escapar del término “moral” y de
pardo.jl@gmail.com
nomía de las instituciones públicas de sus connotaciones negativas, asociadas
cultura y educación, tanto las externas al reciente pasado confesional del Esta-
(la identificación creciente de la cultura do español. Como en ese pasado de tan
como un área de negocio entre otras) triste recuerdo la moral (católica) tenía
como las internas (la desconfianza hacia una función política, y por tanto estaba
la cultura como forma de control). convertida en ideología de un funesto
régimen, quienes pugnaron por elabo-
Palabras clave: Cultura, Autonomía, rar una oposición a dicho régimen op-
Ética, Sociedad, Privatización. taron por construirla también en forma
de ideología (y, por tanto, aunque la
Abstract: In light of the social transfor- palabra estuviese excluida de su léxico
mations that have led to the widespread doctrinal, de moral). Cuando aquel régi-
use of the word “ethics” in the context of men fue históricamente superado, tanto
public institutions, the significance of the la moral religiosa como las ideologías
emergence of a social demand for ethical políticas comprendieron que también
legitimation will be analysed, and in par- ellas tenían que dejar atrás sus vergon-
ticular the idea of social responsibility as zosos compromisos anteriores con los
a symptom of the threat to the autonomy totalitarismos, y en ese momento la Éti-
of public institutions of culture and educa- ca se apareció a los ojos de casi todos
tion. These will be looked at both from an como un formidable detergente capaz
external angle (the growing view, among de lavar la deteriorada imagen de la
others, of culture as a business activity) una y de las otras. La Ética se convirtió
and from an internal perspective (the mis- en la ideología de los que no querían
trust of culture as a form of control). ya tener ideología a la antigua usanza
(por temor a sus feroces consecuencias
Keywords: Culture, Autonomy, Ethics, históricas), pero buscaban aún razones
Society, Privatisation. convincentes para ser buenos, razones

16
que no tuvieran resonancias teológicas muchos empleos empezaron a peligrar
ni materialistas-dialécticas; y esta ope- en el área de la lógica y la filosofía de
ración encontró la aceptación implícita la ciencia. Se veía venir: un día alguien
de aquellos otros que, entendiendo que se daría cuenta de que, por las mismas
después de todo “ética” es sinónimo de razones, tampoco los filósofos tenían
“moral”, vieron en todo ello la ocasión por qué saber acerca del bien y del mal
de regenerar a esta última y curar las nada especial que no supiera el resto
heridas dejadas por sus aventuras im- de la humanidad, que está dedicado
periales. Y así fue como la Ética entró, de continuo a hacer una cosa u otra, o
por una puerta más o menos grande, ambas a la vez o por turnos, y la crisis
en las escuelas, en los hospitales, en laboral llegaría también al campo de la
la banca (en donde la noticia de que Ética. Pero entonces sucedió el hecho
la virtud aumentaba los dividendos se afortunado antes mencionado. Los que
recibió con gran alborozo), en la em- temían por su salario habían ya comen-
presa, en la prensa, en los partidos po- zado la búsqueda de nuevos yacimien-
líticos, en la publicidad, en la televisión tos de empleo, y pronto detectaron algo
y hasta en los museos. Nada de ello nos maravilloso: una demanda social. En
ha hecho más virtuosos, por supuesto, efecto, había un hueco, un nicho vacío
pero al menos hemos ampliado nuestro en el mercado del espíritu. Al principio En efecto, había un hueco,
vocabulario con un cultismo que antes nadie se lo creía. “¿Demanda social de un nicho vacío en el mercado
era casi del todo desconocido por el Ética? ¡Es imposible!” Pero así era. del espíritu. Al principio nadie
habla común. Y hoy los filósofos morales no
se lo creía. “¿Demanda social
Para que esta difusión de la (pa- dan abasto. Aquella filosofía que an-
labra) “ética” por la sociedad fuera tes era patrimonio de un número res- de Ética? ¡Es imposible!”
posible, tuvo que darse, además, una tringidísimo de gentlemen oxonienses Pero así era
convergencia objetiva con un estado reunidos ante una taza de five o’clock
de necesidad académica en el que vi- tea para discutir acerca de si la fra-
vía por entonces la Ética considerada se “Debo sacar a pasear a mi perro”
como disciplina filosófica universitaria. tiene o no implicaciones morales, que
Hablamos de un tiempo en el cual los vivían completamente de espaldas al
filósofos morales se habían convertido mercado extra-universitario, aquella
en unos pocos teóricos aburridísimos filosofía se iba por fin a acercar a la
que pasaban horas y horas –y páginas sociedad, tanto que se convertiría en
y páginas– extenuando su ingenio para un servicio social como las agencias
extraer algún jugo de escuálidas pro- de viajes o las consultorías de marke-
posiciones como “Me debe usted cinco ting. De pronto, los profesores de Éti-
chelines”. Era la llamada meta-ética: del ca se pusieron a discutir –como hoy
mismo modo que los filósofos habían se dice constantemente que deberían
dejado de querer hacer ciencia para ha- hacer los políticos– “de las cosas que
cer sólo filosofía de la ciencia (teoría interesaban a la sociedad”, es decir,
del conocimiento), también tenían que empezaron a reflexionar acerca de si
dejar de hacer moral (investigar qué es bueno emitir una película pornográ-
está bien y qué está mal) para hacer fi- fica o un programa de cotilleo en la
losofía de la moral. Pero llegó un día en franja horaria del prime time televisi-
el que alguien se dio cuenta de que, si vo, de si está mal que un empleado
al emanciparse de la teología los filóso- bancario deniegue un aval a un cliente
fos habían renunciado a tener un víncu- que no tiene un empleo fijo, de si tie-
lo privilegiado con el más allá, no había ne derecho a ser operado de cáncer de
ninguna razón por la cual tuvieran que pulmón un fumador empedernido, de
saber algo acerca de la verdad o del co- si una adolescente gótica puede asistir
nocimiento que no supieran todos los a la escuela secundaria con un pier-
demás mortales (y en especial los que cing en el párpado o de si es inmoral
hacían de su profesión el obtener cono- suprimir una estación ferroviaria de un
cimientos, los científicos), y por tanto pueblo en donde sólo viven tres fami-

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lias o construir viviendas de 25 metros problema es que hay muchas clases de
cuadrados. Los que teníamos cierta sacerdotes: los hay colaboracionistas,
edad no dejábamos de preguntarnos: comunistas, social-demócratas y hasta
¿Dónde hemos oído antes este tipo de nazis; de manera que –salvo que sea
discusiones, este tipo de argumentos, masoquista– llamaré a la clase de cura
este tipo de inquietudes? Y nos acor- que vaya a darme la respuesta que quie-
damos de pronto: en clase de religión ro escuchar. Del mismo modo, la de-
(claro, entonces se discutía en térmi- manda de justificaciones éticas, precisa-
nos de si debe casarse uno con una mente por concebir estas justificaciones
chica a quien ha dejado embarazada como algo que ha de satisfacer dicha
a costa de abandonar los estudios y demanda, no puede sino crear unos es-
un futuro brillante, etc., pero aunque pecialistas cuya especialidad consista en
el contenido sea ligeramente distinto decir a sus clientes lo que ellos quieren
–mucho menos de lo que parece–, la oír, es decir, proporcionarles la legiti-
forma y el tipo de las cuestiones es ri- mación moral de aquellas prácticas que
gurosamente idéntico). Como el térmi- ya están llevando a cabo o que ya han
no “religión” aún tenía entre nosotros decidido ejecutar, de tal modo que la
connotaciones desagradables, lo que argumentación ética no es más que un
No hay ninguna época se presentaba como demanda de Ética adorno que se le pone al hecho consu-
ni ninguna sociedad era y es en realidad demanda de reli- mado para que aparezca ante el mundo
que no viva en una “profunda gión (es decir, deseo de una autoridad como un derecho, llevando a término
y desgarradora crisis de valores” que nos diga qué tenemos que hacer): aquella iniquidad que Max Weber des-
ese es el hueco que los buscadores de cribía como «la funesta manía de que-
yacimientos se encontraron, el vacío rer utilizar la moral para tener razón».
tremendo dejado por la Religión con Y esto no solamente remite al pasado
mayúsculas, que ha dado paso al mer- reciente (en el que podemos fácilmente
cado de las religiones con minúscula, constatar los servicios prestados por las
una empresa próspera y con un futuro numerosas consultorías éticas en el ám-
más que prometedor en el sector ter- bito de la banca, la financiación de los
ciario. Es evidente que para resolver partidos políticos o la empresa en gene-
cuestiones de este tipo en otros tiem- ral), sino también al remoto: ¿cómo evi-
pos jamás se hubiera llamado al filóso- tar acordarse de aquellos otros (malos)
fo, sino siempre al cura, al párroco o, tiempos en los que Sócrates se paseaba
si se quiere picar más alto y se tienen por las calles de Atenas, calles que esta-
posibles, al teólogo, pues la religión, a ban recorridas en todas direcciones por
diferencia de la filosofía, sí que tiene unos asesores éticos –los sofistas– que se
un recetario de soluciones para con- proclamaban a sí mismos como maes-
flictos de este género, precisamente tros de virtud, profesionales capaces de
porque ya hace muchísimos siglos que enseñar a obrar bien a los ciudadanos
se convirtió en un servicio social del desorientados por una “crisis de valores”
mercado del espíritu con millones de que les sumía, a la hora de actuar, en un
clientes y una prosperidad envidiable. mar de dudas parecidas a estas recién
Pero ni siquiera ella ha podido es- citadas? Esto, al menos, es lo que sue-
capar a los caracteres fundamentales de len decir los manuales de Historia de la
nuestra época y de nuestras sociedades, Filosofía, que ésta nació definitivamente
y así, en 1945, Jean-Paul Sartre plantea- con Sócrates porque los griegos habían
ba uno de estos “dilemas morales” re- perdido su vieja seguridad acerca de lo
cién evocados –¿debo cuidar a mi madre que es justo, lo que está bien o lo que
enferma desahuciada que sólo me tiene es hermoso.
a mí, o debo acudir al frente a luchar Pero todos sabemos bien que no
contra el nazismo que invade mi país y es así; que no hay ninguna época ni
ha asesinado a mi padre y a mi herma- ninguna sociedad que no viva en una
no?– y decía: en un caso así, se puede “profunda y desgarradora crisis de va-
llamar a un sacerdote. Pero –añadía– el lores”, y que jamás hubo una época ni

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una sociedad en la cual los hombres obligados a recordar que, mientras que
estuvieran absolutamente seguros de la religión tiene respuestas (es una gran
lo que es bueno, de lo que es justo respuesta, una solución definitiva),
o de lo que hemos de llamar hermo- lo que la filosofía trae al mundo son
so (y, si alguna vez la hubo, fue desde preguntas sin respuesta y problemas
luego la del tipo de unanimidad que sin solución, en lugar de expedir títulos
siempre conseguía la nomenclatura del de legitimidad política, epistemológica
Kremlin). Otra cosa es que los hombres o moral. Y así como a aquellos que
–los de entonces y los de ahora– no antaño preguntaban cuál era la virtud
tengamos el menor interés en investigar del ciudadano o la del comerciante,
qué es lo justo, lo bueno o lo hermoso, la de la esposa o la del criado, la del
y prefiramos mantenernos en nuestras gobernante o la del soldado, Sócrates
certezas protectoras que, aunque se- les requería insistentemente para que
pamos falsas, nos protegen contra una le explicasen qué entendían ellos por
verdad que presentimos amenazadora “virtud” cuando tanto preguntaban1, así
y poco amigable. Como habría dicho también a quienes hoy preguntan por la
Sócrates, lo grave y terrible del hombre ética de los negocios, de la ecología, de
no es su ignorancia, su no-saber, sino la medicina, de la política o de la gestión
su no-querer-saber, su no querer en y conservación del patrimonio cultural
absoluto disponerse a aprender (por- hay que preguntarles, primero, a ver si
que, repitámoslo, la verdad suele ser son capaces de decirnos qué es eso de
desagradable y terrible). Así que Sócra- la Ética que quieren aprender en poco
tes se paseaba por las calles de Atenas tiempo y por poco dinero. Pues en la
gritando en vano a sus conciudadanos antigüedad en la que se origina nuestra
que «no hay maestros de virtud», que la historia resultan ya visibles las raíces
virtud no es algo que pueda enseñarse de la racionalidad moral, que se hacen
mediante el gesto simple de implantar aún más patentes en sus fundamentos
en el alma algo que no hay en ella, y modernos e ilustrados y que se resumen
que quienes les ofrecían esa mercan- en esto: que si por algo se distingue
cía por poco dinero y en poco tiem- la ética con respecto a las morales
po les estaban estafando. Estaba lejos de obediencia doctrinal o autoritaria
de ser un solucionador de problemas –entendiendo ahora por “ética” (con
–como sí eran los sofistas–, alguien que minúscula) no las “escuelas morales” de
tiene respuesta para las preguntas que las más variadas filiaciones, ni la reflexión
angustian a quienes están obligados a académica que sobre ellas puedan hacer
actuar antes de saber con certeza qué los departamentos universitarios, sino la
está bien y qué está mal, un portador disposición humana a la racionalidad
de valores morales capaz de educar a la práctica tal y como ha quedado
plebe para la ciudadanía; al contrario, iluminada por el pensamiento ilustrado
Sócrates es uno que sólo tiene pregun- en el curso de su historia– y, por tanto,
tas y problemas, y son sus preguntas si por algo se distingue la ley moral
las que derrumban el presunto saber, como el territorio propio de la acción
la aparente certeza de sus conciudada- libre, no subordinada a ninguna otra 1
«En cambio, aquí, querido Menón, ha sucedido
nos acerca de lo verdadero, lo bueno, legislación (económica, física, política, lo contrario. Se ha producido como una
lo bello o lo justo, las que les dejan al estética o incluso divina) que pudiera sequía de saber y se corre el riesgo de que
desnudo y a la intemperie frente a una considerarse superior, es precisamente haya emigrado desde estos lugares hasta
necesidad de actuar que no pueden porque su transgresión no comporta los vuestros. Sólo sé, en fin, que si quieres
hacer una pregunta semejante a alguno de
soslayar irresponsablemente. para el sujeto ningún perjuicio social,
los de aquí, no habrá nadie que no se ría y te
Desde entonces, todos los que legal o penal, y su cumplimiento no
conteste: “Forastero, por lo visto me consideras
trabajamos bajo su patronazgo, aunque acarrea ni beneficios ni inconvenientes, un ser dichoso —que conoce, en efecto, que
con ello decepcionemos las expectativas pues su jurisdicción es de otro orden la virtud es enseñable o que se da de alguna
de quienes esperan del que se dedica a que la de la naturaleza, que es la que otra manera—; en cambio, yo tan lejos estoy de
la filosofía la solución de sus dilemas o rige los avatares de la prosperidad o la conocer si es enseñable o no, que ni siquiera sé
la tranquilidad de su espíritu, nos vemos desgracia de los hombres. qué es en sí la virtud» (Platón: 1983, 70 c-71 a).

19
Cultura, sociedad e habría que decir que necesariamente
instituciones públicas también han de ser tiempos muy ma-
los para la política y para las artes y las
Así expresado, podría pensarse que en- ciencias, pues esta triple autonomía re-
tonces la ética es un asunto exclusiva- cién descrita hace que sus destinos sean
mente privado (como lo es la religión inseparables.
en los Estados ilustrados), sin incidencia De hecho, la cuestión misma de la
pública. Pero nada está más lejos de la creciente “demanda social de Ética” es
verdad. Para empezar, lo que podría- uno de los mejores indicadores, no ya
mos llamar la autonomía de la acción –o de la decadencia ética de nuestras socie-
sea, la libertad para darse a sí mismo la dades, sino de la amenaza que se cierne
ley con la cual regirse– es una cuestión en ellas sobre esta triple autonomía (de
política de primer orden, en la medida la acción, de la política y de la cultura),
en que implica la desaparición de la especialmente cuando se plantea, como
legitimidad pública de todas las tutelas es hoy más común que lo haga, en tér-
que pretenden justamente eso: dictarles minos de “responsabilidad social” de las
a los hombres la ley que deben seguir instituciones públicas o de “rendición de
en su acción (aunque en el ámbito de cuentas” de estas últimas a la sociedad.
lo privado pueden los ciudadanos, por Para comprenderlo es preciso atender al
supuesto, prestar su obediencia a los significado extremadamente preciso del
tutores de su elección, sin que nadie sustantivo “sociedad” o del adjetivo “so-
pueda ya eximirles de responsabilidad cial” en estas expresiones. Pues si por
por esa opción); en segundo lugar, esta “sociedad” entendemos –como había-
autonomía de la acción constituye la for- mos venido haciéndolo hasta finales del
ma misma que adquiere la ley pública siglo pasado– el objeto de cuya eluci-
legítima (pues su legitimidad depende dación científica se ocupa la sociología,
de que sus autores sean aquellos mis- claro está que estamos suponiendo que,
mos a quienes ha de aplicarse), aunque no importa cuántos y cuan graves sean
esta forma jurídica –la de la democracia los conflictos (de intereses, de clase, de
parlamentaria en el Estado de Derecho– grupo, etc.) que atraviesen a la colectivi-
exige el uso de la coacción para garan- dad así designada, hay en última instan-
tizar la libertad de cada ciudadano. Y, cia una única ley (todo lo compleja que
para terminar, la misma autonomía de la se quiera) a la que obedecen esos múlti-
acción es la otra cara de lo que habría ples movimientos, expectativas, estrate-
que designar como la autonomía de la gias e instituciones, la ley de la sociedad
ficción, es decir, la posibilidad de que que los sociólogos intentan comprender
los artistas y demás productores de cul- con sus herramientas de formulación
tura rijan también su actividad por nor- teórica y de investigación empírica, que
mas (intelectuales, científicas, estéticas) no es inmediatamente accesible a la
propias y, por tanto, de que dicha activi- conciencia ingenua de sus agentes, pero
dad no esté subordinada a ningún otro que está incorporada a su conducta me-
poder ajeno a su campo y de que sus diante los patrones de socialización que
obras no sean evaluadas de acuerdo con la contienen y la mantienen (y que la
criterios extraños a su propia reglamen- acción política puede y a menudo debe
tación libre e independiente. El “presti- proponerse modificar), estando este fac-
gio” social del que gozan (allí donde lo tor de integración de dichos movimien-
hacen) las ciencias superiores o las be- tos, tendencias y conflictos representado
llas artes es directamente proporcional en la práctica por el Estado y su acción
a esta independencia. De forma que, si legislativa, ejecutiva y judicial, así como
en algún sentido pudiera decirse que los por la opinión pública garantizada por
nuestros no son buenos tiempos para la la prensa libre. En cambio, a lo que asis-
ética (aunque sean de pleno empleo timos desde el momento histórico aludi-
para la Ética no autónoma, la que se do (las últimas décadas del siglo pasa-
dedica a satisfacer demandas sociales), do) es a un proceso de privatización de

20
lo público (tanto en el sentido descripti- que de ninguna manera dan lugar a
vo –los espacios públicos– como en el nada parecido a lo que se acostumbraba
normativo –los poderes públicos– del a llamar “la sociedad en su conjunto”,
término) que, aunque tiene claros pre- que es justamente lo que parece haber
cedentes históricos, tiende hoy a des- desaparecido. No hay que ver en ello
truir no solamente las estructuras del lla- una incapacidad de los teóricos de la so-
mado “estado social” construido por las ciología ni una impotencia de sus meto-
sociedades tardocapitalistas a partir de dologías científicas, sino justamente un
la segunda guerra mundial, como tantas resultado coherente del aludido proceso
veces se ha constatado, sino incluso a de privatización de lo público, es decir,
minar la columna vertebral del Estado de la erosión concertada y programática
de Derecho moderno, y especialmente de la capacidad integradora del Estado
de esa triple articulación de la autono- (como Estado social y como Estado de
mía moral, política y cultural a la que Derecho), que comporta la desapari-
nos hemos referido reiteradamente. Ya ción progresiva de cualquier cosa que
debería haber constituido un aviso su- tenga los visos de un “ágora” común y,
ficiente de ello el hecho de que la tan en consecuencia, la difuminación de los
sobada fórmula de la “responsabilidad procesos de socialización que tenían
social” de las instituciones públicas es como presupuesto implícito la idea de
lingüísticamente un calco de una expre- una sociedad que fuera a pesar de todo
sión anglosajona procedente del léxico la misma (incluso con todos los conflic-
de la empresa privada que solemos ver- tos y pugnas por la hegemonía ya men-
ter al castellano como “responsabilidad cionados) para todos sus miembros, la
social corporativa” (en donde “corpora- referencia común de todos sus agentes
tiva” funciona como un eufemismo de a un vínculo integrador de sus luchas y
“empresarial”), y en la cual la “sociedad” de sus alianzas. No cabe duda de que
concernida es la sociedad anónima for- esta es una de las consecuencias más
mada por los accionistas de la corpora- profundas del llamado “proceso de glo-
ción, ante quienes deben responder los balización” en el ámbito económico y
directivos de esa empresa por el uso de en el tecnológico, puesto que esa “to-
sus capitales, especialmente cuando este talidad social”, que antes aparecía como
uso no les rinde los beneficios espera- referencia común epistemológicamente Cuando hablamos de un clima
dos. abarcable por la sociología, ha sido su- generalizado de privatización
Es decir, que lo que designa el tér- plantada por la vaga y desdibujada figu- de lo público no nos referimos
mino “sociedad” en la expresión “res- ra de un presunto “mundo global” cuyos
principalmente al fenómeno
ponsabilidad social”, referida a las ins- confines y perfiles son tan inimaginables
tituciones, no es en absoluto eso que para las poblaciones locales que pade- específico del cambio de
acabamos de llamar “el objeto científico cen sus efectos en un clima generaliza- titularidad jurídica o a la “venta”
de la sociología”. Es más, como se ha do de indefensión como para los teó- de ciertas instituciones públicas,
venido observando insistentemente (por ricos que intentan dar cuenta de ellos sino a la mucho más extendida
ejemplo, Dubet 2013), los mismos soció- mediante las herramientas disciplinares convicción de que todas las
logos, por decirlo de esta manera, han clásicas. Se ha dicho muchas veces que
instituciones deben adoptar
dejado de creer en semejante objeto y esta es una manera de fomentar el cre-
en la posibilidad de sacar a la luz sus cimiento (económico) a fuerza de pro- el modelo empresarial como
leyes ocultas, resignándose finalmente a fundizar en la desigualdad social (Cos- sistema de administración,
sustituirlo por un conjunto de “grupos tas: 2013), pero si este “crecimiento de “rendición de cuentas” y
de intereses” (que van desde las mi- la desigualdad” no encuentra ahora casi “responsabilidad social”
norías más o menos marginadas a los ninguna forma eficaz de oposición o de
conglomerados multinacionales) o de respuesta social es justamente porque
“microsociedades” que funcionan me- los procesos de desagregación sociales
diante impulsos parciales y compromi- que resultan de la pérdida de poder de
sos efímeros o de corto plazo (el living las instituciones públicas producen pa-
by projects del que ya hablaron Boltans- trones de desigualdad que no siguen
ki y Chapiello [2002], o Bauman [2005]), ya una pauta sistémica (como antaño

21
la seguía, por ejemplo, el patrón de la “sociedad” que pide responsabilidades
desigualdad entre clases sociales), sino es ahora más bien una colección hete-
que las desigualdades son ellas mismas rogénea de “clientes” o una asamblea
dispersas y carecen de factores de in- de accionistas con intereses a menudo
tegración en un denominador social irreconciliables, que ningún Estado po-
común. Y, como también se ha venido dría satisfacer a la vez y con plenitud,
señalando (Rendueles: 2013), otro sín- y frecuentemente está representada ma-
toma inequívoco de este proceso de yoritariamente por lo que nos hemos
“des-socialización” o de destrucción de acostumbrado en los últimos tiempos a
los vínculos sociales es la preponderan- llamar “los mercados”.
cia de unas “llamadas a la reconstrucción Quizá es innecesario subrayar los
de la comunidad perdida” que encuen- efectos de transformación sustantiva que
tran su cristalización en las denominadas la implantación de este modelo tiene
“redes sociales” cibernéticas que, lejos para lo que antes hemos descrito como
de representar formas de restauración la autonomía de la producción cultural,
de ese vínculo social sistemáticamente en la medida en que tal autonomía es-
destruido en forma de una fantasmal taba institucionalizada por los poderes
“opinión pública mundial” de estatuto públicos y tenía como uno de sus objeti-
electrónico, son el signo más evidente vos el minimizar o reducir los efectos de
de (y el procedimiento más seguro para) las desigualdades sociales y económicas
la disolución de tales vínculos y el pro- mediante la igualdad en el acceso a la
greso de la mentada des-socialización cultura. Digamos tan sólo que el prin-
de los individuos, ya que constituyen cipal ataque contra dicha autonomía se
plataformas de hipertrofia del yo anó- ha manifestado en la paulatina aproxi-
mico y de exaltación de la privacidad mación (que a veces llega a ser simple
(no se puede olvidar, por ejemplo, que identificación o clara confusión) del ám-
son empresas privadas y con ánimo de bito de la cultura con el de los negocios:
lucro, a menudo en régimen de cuasi- hemos pasado de un estado de cosas –
monopolio, las que gestionan esas redes un estado cuya forma agónica fue la lla-
sociales o esas comunidades virtuales). mada “excepción cultural”– en el cual la
Así que cuando hablamos de un cli- cultura venía definida como aquel ám-
ma generalizado de privatización de lo bito de la actividad social que no podía
público no nos referimos exclusiva ni reducirse al negocio ni abandonarse a
principalmente al fenómeno específico la “mano oculta” del mercado (o sea, a
del cambio de titularidad jurídica o a la la ley de la oferta y la demanda), y que
“venta” de ciertas instituciones públicas, justificaba entre otras cosas la existencia
que pasan total o parcialmente a manos de instituciones específicas de protec-
privadas, sino a la mucho más extendida ción y gestión del patrimonio cultural,
convicción de que todas las instituciones a otro en el cual la cultura (incluida la
(políticas, culturales, educativas, socia- propia lengua, cuyo “valor económico”
les, y hasta los propios Estados) deben ha pasado a cuantificarse como se hace
adoptar el modelo empresarial como con todos los bienes capitalizados) se
sistema de administración, “rendición ha convertido en un “área de negocios”
de cuentas” y “responsabilidad social”, como otra cualquiera, que se mide con
pues en tal caso lo que estamos consi- las demás por sus mismos criterios, es
derando como “la sociedad” a la que se decir, por su cuenta de resultados. No
ha de rendir cuentas no es ya esa vie- se trata de que los productos culturales
ja “sociedad en su conjunto” en la que tengan un valor económico (pues claro
hasta los sociólogos profesionales han está que, como decía el poeta, las obras
dejado de creer, sino una red intotaliza- de arte se convirtieron en mercancías en
ble de “corrientes de opinión” dispersas el momento en el que pasaron de las
que los sondeos demoscópicos pue- manos del sacerdote a las del mercader),
den hacer puntualmente visibles, pero pues esto es algo que ha ocurrido desde
nunca reunir en un todo coherente; esa los inicios de la modernidad, o de que

22
las empresas privadas inviertan en cul- a las instituciones de educación supe-
tura para mejorar su “imagen corporati- rior o de cultura superior, la escisión en
va” o para aspirar a beneficios fiscales, cuestión ha desaparecido (lo que es, sin
cosa a la que también estábamos muy embargo, equívoco, es considerar como
acostumbrados; se trata más bien de que un rasgo descriptivo de nuestras socie-
la “inversión cultural” (ya sea pública o dades “posmodernas” lo que en reali-
privada), no importa si se trata de in- dad fue y es el resultado de un progra-
vestigación científica, conocimiento hu- ma concertado de mercantilización del
manístico u obras de arte, ya no pue- saber y de la cultura). Y esta confusión
de sostenerse, como antes hacía, en el no deja de tener resultados grotescos en
supuesto de que la lógica autónoma de nuestras sociedades, como por ejemplo
su actividad debe regirse por pautas dis- el que se haga recaer sobre los poderes
tintas de las del negocio (que era la ra- públicos la obligación de indemnizar a
zón por la cual los poderes públicos ga- las compañías discográficas o a las dis-
rantizaban su independencia debido al tribuidoras cinematográficas el “lucro
interés social de dichos conocimientos, cesante” de sus negocios debido a las
obras o investigaciones), sino que úni- fluctuaciones del mercado, con cargo a
camente se justifica cuando es negocio, los impuestos recaudados entre la ciu-
cuando presenta una rentabilidad que dadanía (algo que, evidentemente, no
satisface las expectativas de beneficio de nos escandaliza tanto como debiera de-
los clientes que la financian. Ello com- bido a la multitud de “rescates” que los
porta, a medio plazo, el privar a todos poderes públicos han llevado a cabo
los productores culturales de los medios en los últimos tiempos a costa de los
autónomos para realizar y evaluar sus contribuyentes para indemnizar las pér-
productos, que de esta manera se inte- didas de negocio de otros sectores co-
gran en el mercado perdiendo cualquier merciales); y esto, de paso, nos muestra
especificad que lo “público” pudiera te- hasta qué punto merece poca confianza
ner con respecto a lo “privado”. la noción corriente de “responsabilidad
Y sólo esta atmósfera dominante de social” de las instituciones, y pone de
“normalización” de la excepción cultu- manifiesto quién es realmente esa “so-
ral nos permite comprender los movi- ciedad” a la que los poderes públicos
mientos que, esta vez desde el interior “rinden cuentas”.
de la esfera de la producción cultural, Finalmente, la deslegitimación de los
han surgido en los últimos tiempos a poderes públicos en el ámbito de la cul-
la vez como efectos de dicha normali- tura que se ha producido de esta mane-
zación y como contribuciones incons- ra explica también la sospecha creciente
cientes a su progreso y profundización. de que las instituciones culturales ejer-
El primero de ellos, el que Huyssen cen algo así como un “poder” o una “do-
(2002) llamó “el fin de la gran escisión” minación” cultural ilegítima. Mientras la
entre “alta cultura” y “cultura de masas” institucionalización de la autonomía de
(una escisión que, sin duda, tiene poca la producción cultural estuvo justificada
sustancia intelectual, pero mucha carga por la necesidad de proteger estos pro-
social). Pues, en efecto, si uno de los ductos frente a las formas de destruc-
rasgos que sostenían esta distinción era ción de los mismos que supondría su
el hecho de que la alta cultura no es- abandono a las leyes del mercado, a na-
taba sometida a la lógica comercial de die se le ocurrió sospechar que el hecho
la producción mercantil como lo estaba de que dichas instituciones dependieran
la “cultura de masas” (cuya condición (en cuanto a la procedencia de sus fon-
de negocio nadie ponía en duda desde dos) de los Presupuestos Generales del
que se generalizó el llamado “consumo Estado significaba un “control político”
masivo” de este tipo de productos es- (en el sentido de “ideológico” o “electo-
tandarizados), y si ahora la “alta cultura” ralista”) de las mismas, puesto que su in-
ha sido liberada de esa situación de ex- dependencia estaba, por así decirlo, ga-
cepción, sometiendo a su misma lógica rantizada por su propia excepcionalidad

23
y por los criterios internos de las áreas a “ética”, tiene una connotación de aven- Bibliografía
las que pertenecían (por ejemplo, nadie tura e innovación de la que carece el
supuso que la “libertad de cátedra” esta- nombre “empresarios”, que sólo parece
ba seriamente amenazada por el hecho designar a gentes que inician seriamente Bauman, Z. (2005): Vidas desperdiciadas,
de que los profesores universitarios co- una actividad con ánimo de lucro) que Paidós, Barcelona.
brasen salarios del erario público). Pero convierta a cada individuo en empresa- Boltanski, L., y Chapiello (2002): El nuevo
cuando esta autonomía desaparece o se rio de sí mismo y competidor excelente espíritu del capitalismo, Akal, Madrid
ve seriamente amenazada, cuando la ex- con respecto a sus socios y vecinos, o Costas, A. (2013): “La desigualdad”, La
cepción se normaliza y los poderes pú- incluso sembrando las semillas de una maleta de Portbou, n.º 1.
blicos pierden su ámbito de referencia “cultura de la sonrisa” y de las emocio- Dubet, F. (2013): El trabajo de las socie-
(eso que venimos llamando “la sociedad nes positivas que, patrocinada por los dades, Amorrortu, Buenos Aires.
en su conjunto”, que se va sustituyendo sempiternos asesores del Ministerio de Hall, S., y Mellino, M. (2011): La cultura
por grupos clientelares que exigen la sa- Educación español, permita hacer más y el poder, Amorrortu, Buenos Aires.
tisfacción de sus intereses más allá de soportables las amargas relaciones de Huyssen, A. (2002): Después de la gran
todo horizonte de “interés público” o de concurrencia propias de una sociedad división, A. Hidalgo, Buenos Aires.
“intereses generales” de la sociedad), las pauperizada por sus deudas y atenazada Nussbaum, M. C. (2010): Sin fines de lu-
sospechas no solamente adquieren carta por el desempleo y la falta de expecta- cro, Katz, Buenos Aires.
de naturaleza, sino que pueden llegar a tivas de futuro. Platón (1983): “Menón”, en Diálogos, II,
institucionalizarse como tales en los ám- En definitiva, hemos pretendido en Gredos, Madrid.
bitos académicos y culturales, como ha estas líneas ofrecer un ejemplo modesto, Rendueles, C. (2013): Sociofobia, Capitán
sucedido con los llamados “estudios cul- tentativo y torpe, de aquello que cons- Swing, Madrid.
turales” o con sus derivados en el cam- tituye el quehacer primordial de la filo-
po de la historia del arte, los “estudios sofía, y en general del trabajo intelectual
visuales” (Hall y Mellino, 2011). en el campo de las humanidades, que no
La vieja idea de la cultura como un consiste, como ya hemos advertido, en
“medio de control social” (y, por tanto, ofrecer soluciones (tarea de cuya noble-
la desconfianza del “público” hacia la za y necesidad no dudamos en absoluto,
cultura, entre nosotros tan a menudo y de la que los trabajadores intelectuales
traducida en simple desprecio) reverde- dependemos tanto como el resto de los
ce sus laureles justamente cuando esos mortales) o en satisfacer demandas, sino
“poderes múltiples”, básicamente pri- en contribuir a esclarecer cuáles son
vados, que hoy han tomado el espacio los auténticos problemas, aunque para
público como escenario de sus reivindi- ello haya que denunciar algunos falsos
caciones, apelan precisamente a la cul- problemas y rechazar algunas falsas so-
tura y a la educación como instrumentos luciones, reponer algunas incómodas
que han de propiciar la sumisión de la diferencias y, sobre todo, remover cer-
población al nuevo estado de cosas, su- tezas que nos son muy queridas y de
misión que se suele presentar como la las que obtenemos importantes réditos
necesidad de un “cambio cultural” (que profesionales, económicos, electorales
las autoridades públicas deben promo- y afectivos. En el terreno de la cultura
ver desde las instituciones educativas humanística o de las artes, y de las ins-
formales e informales), modificando por tituciones públicas que las gestionan,
ejemplo la “cultura de la gratuidad” (y el problema nunca ha sido, como de-
no solamente en el terreno de las des- cía Martha Nussbaum (2010), saber si se
cargas informáticas, sino también en el trata de un lujo que podemos permitir-
de la atención sanitaria o en el de la nos aún en situaciones de precariedad,
enseñanza regular) hasta transformarla sino comprender que privarnos de ellas
en una “cultura del pago” (como si los –y privar sobre todo de ellas a quienes
impuestos –creados precisamente para más las necesitan– es un lujo que una
la redistribución equitativa de la rique- sociedad democrática, especialmente en
za– no fuesen de pago), introduciendo situaciones de precariedad, no puede
una “cultura del emprendimiento” (he en absoluto permitirse. Profundizar en
aquí otro eufemismo –“emprendedo- esa comprensión es nuestra insoslayable
res”– que, como sucedió en el caso de la responsabilidad.

24
François Mairesse
Universidad de París 3, Sorbonne
Museos y ética
Nouvelle, CERLIS, Labex ICCA Un enfoque histórico y museológico

François Mairesse es profesor de Economía de Resumen: Tras haber profundizado en text, May 1968 and the new museology
la Cultura y de Museología en la Universidad la cuestión de la definición de la ética current was the last time major ethical
de París 3 – Sorbonne Nouvelle (CERLIS UMR con respecto a la del museo, este artícu- changes were seen within the museum
8070). Asimismo imparte clases de Museología lo presenta la evolución general de los world. Issues regarding the study and
en la École du Louvre. De 2002 a 2010 dirigió presentation of collections, and their
sistemas de valores que han influido en
el Museo Real de Mariemont, en Bélgica. Su
el funcionamiento de los museos a lo conservation or disposal, have howe-
investigación versa sobre la definición de la
largo de su historia, desde la Revolución ver, changed dramatically over recent
museología y la exploración de las fronteras
del ámbito museístico, la gestión de museos y, francesa hasta la actualidad, pasando decades. Subsequently, the article sug-
en particular, la lógica del don. Ocupa el cargo por la Revolución rusa. En este contexto, gests some ideas to consider potential
de presidente del Comité Internacional de Mayo del 68 y la corriente de la nueva transformations of the main functions of
Museología del ICOM (ICOFOM). Ha publicado museología surgen como el último mo- museums (conservation, research and
varios artículos y obras de museología, de mento de cambio ético relevante en el communication) for the years to come.
entre los cuales los más recientes son: La universo museístico. Las cuestiones re-
médiation culturelle, París, Armand Colin, lativas al acopio, conservación o cesión, Keywords: Ethics, Morality, The field
2013 (con Serge Chaumier), Dictionnaire así como las del estudio y presentación of museums, Museology, Code of ethics,
encyclopédique de muséologie, 2011 (dirección de las colecciones, han evolucionado Potential.
con André Desvallées), Le musée hybride,
de forma radical en las últimas décadas.
París, La Documentation française, 2010;
En segundo lugar, este artículo apor- De Platón a Deleuze, pasando por Spi-
L’inaliénabilité des collections de musées en
question (dirección), Morlanwelz, Museo Real
ta varias claves de reflexión relativas a noza, la ética ocupa un lugar preponde-
de Mariemont, 2009 ; Pourquoi (ne pas) aller las transformaciones potenciales de las rante dentro de la filosofía. La «ciencia
au musée, Lyon, Aléas, 2008 (con Bernard principales funciones de los museos moral», la reflexión sobre los comporta-
Deloche); Mariemont, capitale du don : des (conservación, investigación y comuni- mientos con respecto a los demás o a
Warocqué aux Amis de Mariemont, Morlanwelz, cación) en los próximos años. la naturaleza constituye el ejercicio de
Museo Real de Mariemont, 2007; Vers une una práctica que rige nuestras acciones
redéfinition du musée?, París, L’Harmattan, Palabras clave: Ética, Moral, Ámbi- a lo largo de la vida. Los museos se han
2007 (dirección con André Desvallées); Le droit to museístico, Museología, Código de interesado desde sus orígenes por la éti-
d’entrer au musée, Bruselas, Labor, 2005, etc. deontología, Prospectiva. ca. De hecho, cualquier profesional que
francois.mairesse@univ-paris3.fr desee implicarse en la profesión a esca-
Abstract: Having clarified the matter la internacional (el ICOM) debe cumplir
of the definition of ethics in relation to el Código de Deontología Profesional
museums, this article presents the gene- (Code of Ethics) del Consejo Internacio-
ral evolution of value systems that have nal de Museos. Este documento consti-
influenced the operation of museums tuye probablemente el texto museístico
throughout their history from the French más traducido del mundo (36 idiomas),
Revolution up until today, and inclu- aunque esto no significa que todo el
ding the Soviet Revolution. In this con- mundo lo lea.

25
Sin embargo, la cuestión de la ética se se pusieron en circulación en Alemania
revela ambigua. Aunque de entrada se im- y en Estados Unidos, respectivamente
pone en el mundo de los museos, no solo (Deutscher Museumsbunde, 1918, Ame-
no acaba de entenderse, sino que incluso rican Association of Museums, 1925).
en ocasiones se ignora. Partiendo de la Aunque las asociaciones estadouniden-
obra de Gary Edson, la única referencia se y británica de museos siguen con-
en la materia durante mucho tiempo (Ed- tando con un code of ethics particular,
son, 1997), varios autores han abordado que se actualiza periódicamente, el del
el tema en profundidad. Recientemente ICOM es el más internacional. Su prime-
Janet Marstine ha dirigido varias investi- ra edición completa (desde la década de
gaciones para presentar los principales los años 1970 existía un código de ad-
cambios que se han producido en este quisición) apareció en 1986 y la versión
ámbito, influidos especialmente por las actual se revisó en 2004.
transformaciones de las relaciones entre el De entrada, el código del ICOM pre-
museo y «el otro», como puede describirse senta una diferencia clave en la elección
a partir de los estudios de género o los de los términos: se habla de Code of
estudios coloniales (Marstine, 2010, Mars- Ethics en inglés y de Code de Déontologie
tine, Bauer & Haines, 2012). o Código de Deontología en francés y en
La deontología y la moral El objetivo de este artículo se inscribe castellano. Bernard Deloche hace hinca-
suponen un orden y un sistema en el mismo contexto de transformación pié en la diferencia esencial entre los dos
de valores establecidos, que el ámbito museístico, como indican términos, que remiten a enfoques muy
Marstine y muchos otros (Dubin, 1999, diferentes (Deloche, 2011a): la deontolo-
a partir de los cuales se
Janes, 2009). Tras haber profundizado gía y la moral suponen un orden y un
establecen una serie de normas brevemente en la cuestión de la defini- sistema de valores establecidos, a partir
cuyo objetivo es regular ción de la ética con respecto a la del de los cuales se establecen una serie de
los problemas prácticos museo, me gustaría, a partir de la evolu- normas cuyo objetivo es regular los pro-
de conducta en el mundo ción general de los sistemas de valores blemas prácticos de conducta en el mun-
que han influido en el funcionamiento do (cómo adquirir obras, cómo atraer a
de los museos en las últimas décadas, todo el público y presentar cuestiones
proponer algunas claves de reflexión delicadas, etc.). El código de deontolo-
para considerar sus transformaciones gía de un museo se encarga de abordar
potenciales durante los próximos años. los temas de la adquisición, la venta, la
relación con los fondos, las relaciones
de los profesionales entre ellos o con el
Ética, moral, museo público y los proveedores, etc. El deber
de los profesionales de museos consis-
La cuestión de la ética museística apare- te en cumplir a la perfección su función
ce a finales del siglo xix, momento en el dentro del sistema presentado de manera
que la profesión se organiza. Al principio implícita (y dominado en gran medida
la abordan los científicos, planteándose por una visión occidental del mundo, de
preguntas sobre la manera de efectuar carácter universal); pero, en este marco,
acopios (para ellos o para la institución) no le corresponde cuestionar el sistema
o sobre las relaciones que mantienen propuesto. La cuestión de la ética, a la
con sus colegas, el público y la insti- que Spinoza, Nietzsche o Deleuze ha-
tución (Cockerell, 1898, Osborn, 1898), cen referencia, parte de una implicación
preocupaciones que ya se manifestaban más incierta, dominada por el relativis-
implícitamente en el tratado de George mo de los valores. Si en la naturaleza de
Brown Goode (Goode, 1896). Mientras las cosas (un orden ideal o divino único,
que los museos de ciencias cuestionan las «tablas de la ley») no existen valores
los métodos de acopio, los museos de absolutos, le corresponde al ser huma-
arte abordan las relaciones con los co- no reflexionar acerca de los valores que
leccionistas y los marchantes (Rowe, tiene a su disposición y que guiarán su
1917). Estas cuestiones se inscriben en acción; esto es, replantearse las bases del
el seno de los dos primeros códigos que sistema. Deloche ilustra dichos cambios

26
a través del movimiento de la nueva mu- digo de deontología de un museo o su
seología, iniciado en Francia durante la declaración de misiones (mission sta-
década de los años 1970 a través de la tement), cuando esta cuestiona dichos
acción de Hugues de Varine o Georges valores, se inscribe dentro de la ética,
Henri Rivière (Desvallées, 1992-1994), mientras que el resultado final que dicta
cuyas ideas han influido considerable- la conducta del profesional se despren-
mente en la museología latina (tanto de más bien de la deontología.
mediterránea, como latinoamericana). En En este sentido, la ética se puede
efecto, los valores que los partidarios de enfocar en el ámbito museístico de
la nueva museología pretenden aplicar dos maneras diferentes: por una parte,
son diferentes y cuestionan el patrimonio permite regular la actividad del propio
y la jerarquía museística (situándose los museo; por otra, contribuye a difundir
grandes museos de arte en lo más alto de una moral de cara al público. La pri-
la escala y los pequeños en lo más bajo). mera acepción está relacionada con el
En este sentido, la propia museolo- funcionamiento interno de la institu-
gía puede presentarse como la ética de ción. En esta línea, la ética se preocu-
lo museístico (Deloche, 2003), con el pa principalmente de las bases de las
objetivo de examinar y definir el sistema actividades del museo y examina tres
de valores que respaldan la actividad de tipos de relaciones: (1) la relación que Figura 1. Movimiento de colecciones
este universo particular. De este modo, el hombre (el conservador) mantiene en el Museo de América. Foto: Lola H. Robles.
la reflexión sobre la redacción del có- con los objetos (fig. 1) en cuanto a su Subdirección General de Museos Estatales.

27
conservación, estudio o transmisión; a gramar exposiciones sobre cualquier
saber, el funcionamiento del museo; (2) tema de sociedad. En cierto modo,
la que el profesional mantiene con los mientras que los lugares tradicionales
visitantes o el público al que el museo de difusión de valores morales en Oc-
se dirige (fig. 2); y finalmente (3) las cidente (la escuela y la Iglesia) experi-
relaciones con los medios necesarios mentan un declive continuo, el museo,
para llevar a cabo las actividades: la gracias a su popularidad, sigue siendo
gestión del personal, las actividades lu- reconocido en Occidente como una
crativas y las relaciones con los patroci- fuente de sabiduría. Dejando a un lado
nadores o sus representantes (mecenas las bibliotecas, la confianza que se de-
y donantes, marchantes y responsables posita en los museos supera (en oca-
políticos o funcionarios). Estas tres ca- siones, con creces) al resto de fuentes
tegorías de relaciones son las que tra- de información, ya sea la televisión, la
tan, de entrada, los códigos de deonto- radio o Internet (Usherwood, Wilson &
logía para regular de la mejor manera Bryson, 2005). No obstante, el mensaje
posible el funcionamiento de un mu- del museo parte obligatoriamente de
seo, según los valores que los profesio- un sistema de valores definido, con in-
nales han decidido suscribir. dependencia de que las exposiciones
Sin embargo, existe una acepción giren en torno a la temática económica
más amplia de la cuestión de la ética o social, la alimentaria o la científica,
en los museos: cuando se considera la patrimonial o la religiosa. Las expo-
la ética como un sistema o un medio siciones sobre el «arte degenerado» o
de comunicación (Davallon, 1999) y, los judíos, los francmasones y los co-
bajo esta perspectiva, cuando reflexio- munistas organizadas por el régimen
namos sobre los diferentes mensajes nazi, revelan otros puntos de vista y,
que comunica de manera consciente evidentemente, unos sistemas de valo-
o inconsciente a través de sus exposi- res diferentes a los establecidos en la
ciones, publicaciones y personal (rela- misma época en la Unión Soviética o
ciones públicas y mediaciones). Dicha en Estados Unidos. Asimismo, a partir
perspectiva abarca un campo mucho de otros sistemas de referencia, los ac-
más amplio, que no solo se limita al tuales museos creacionistas, que pre-
contexto museístico, ya que el museo sentan la Biblia como la única fuente
no ha dejado de diversificarse y pro- para entender la creación del mundo,

Figura 2. Visita guiada al Museo Nacional del


Romanticismo. Foto: Lola H. Robles. Subdirección
General de Museos Estatales.

28
han sido diseñados para denunciar el del museo clásico. Así caeremos rápida-
mensaje transmitido por los museos de mente en la cuenta de que dicha histo-
historia natural del mundo (Mc Kee- ria sigue la trayectoria, más general, del
ver, 2007). También es otro el sistema mundo occidental.
de valores que permite transmitir los
mensajes del Museo de la Revolución Cambios éticos
de Piongyang, en Corea del Norte, del del ámbito museístico
Museo del Hizbulá, en el Líbano, (fig.
3) o del Museo de la Yihad, en Afga- Bernard Deloche recordaba con acier-
nistán. Además, debido a sistemas de to la importancia de la nueva museo-
valores diferentes (compartidos por logía en el cambio sustancial del siste-
los lobbys de veteranos del ejército o ma de valores que afecta al universo
por católicos tradicionalistas) se han museístico. Las transformaciones que
criticado muchas exposiciones, gene- se producen en la década de los años
rándose en ocasiones en Estados Uni- 1970 giran principalmente en torno a
dos grandes polémicas (Dubin, 1999, los valores que determinan la elección
Harwitt, 1996). de los «testigos materiales del hombre
A estas alturas, y antes de examinar y de su entorno». Se trata de revertir
los posibles cambios que podrían darse los principios de acopio y propiedad
en los próximos años, se puede inten- (el ecomuseo no debería quedarse con
Figura 3. Museo de Hezbollah. Licencia CC
tar abordar los principales cambios de las colecciones, que pertenecen a los BY 2.0. © Helga Tawil Souri. Disponible en
valores que han afectado directamente habitantes del territorio) y la jerarquía Flickr.com (https://www.flickr.com/photos/
al ámbito museístico desde el origen implícita, favoreciendo el museo de helgatawil/6727272405/).

29
bellas artes, (fig. 4) las obras históricas neracional (los hijos del baby boom),
notables y los ejemplares excepciona- un contexto económico muy favorable
les en beneficio de objetos que refle- que da prioridad al crecimiento y al
jen de forma más justa el conjunto de pleno empleo, y la ruptura progresi-
la sociedad y, en concreto, de la socie- va con respecto al orden establecido
dad contemporánea. Este movimiento por la generación anterior: el orden
modernizará las políticas de adquisi- de la burguesía y de la Iglesia. Por to-
ción (Battesti, 2012), pero también los das partes surgen nuevos enfoques y
métodos de exposición y la relación ansias de renovación; es el caso del
con el público. Un movimiento de es- Concilio Vaticano II en la Iglesia cató-
tas características no surge de la nada. lica, la Nouvelle Vague en el cine o la
Aunque deriva de una cierta evolución Nouvelle Histoire (Lorente, 2013). Las
del museo, se inscribe sobre todo en estructuras de la sociedad y los valores
el contexto de la crisis de valores que en que esta se sustenta (la familia, la
la sociedad occidental experimenta a relación con el trabajo o con la reli-
finales de la década de los años 1960 gión, etc.) evolucionarán a largo plazo.
y que culmina en mayo de 1968. Se El mundo de los museos también se
Figura 4. Sala de pintura española en la Alte trata de un movimiento de carácter transforma, en parte para acompañar
Pinakothek de Munich. Foto: Alejandro Nuevo Gómez. general provocado por un cambio ge- la evolución tecnológica (McLuhan,

30
1969), pero fundamentalmente como un sistema en el que los museos se en-
consecuencia de la transformación po- cuentran especialmente a gusto. La Re-
lítica y axiológica que vive el mundo. volución francesa, aunque destruye el
No obstante, a pesar de su impor- orden establecido e instaura un nuevo
tancia, el cambio de las reglas expográ- régimen basado en los valores de la li-
ficas, y sobre todo patrimoniales (qué se bertad, la igualdad y la fraternidad, se
protegerá y mostrará a las generaciones erige asimismo sobre un sistema econó-
futuras), se mantiene en unas dimensio- mico que rápidamente adopta las reglas La cuestión de la propiedad
nes relativamente inferiores a las que se del capitalismo y favorece el auge de la remite a la cuestión económica.
dieron durante la Revolución francesa. burguesía. Ya sea el Louvre y los prime- El hecho de coleccionar
La transformación de los valores que se ros museos de provincias, o el British
constituye, por naturaleza,
produce en esa época, producto de una Museum, las reglas del funcionamiento
lenta transformación de la sociedad y de de los museos reflejarán enseguida el un modo característico de
los sistemas de creencias establecidos, sistema económico y político implan- acumular riquezas dentro
constituye un momento crucial para la tado: las adquisiciones se realizarán a del sistema capitalista,
institucionalización del museo y el esta- favor del Estado, beneficiándose de la un sistema en el que los museos
blecimiento de estructuras que afianzan violencia militar (confiscaciones, botines se encuentran especialmente
su papel dentro de la sociedad (Deloche, de guerra, «acopios» en los países colo-
a gusto
2011b). De este periodo nos quedamos nizados), mientras que las prácticas que
con la ampliación de la noción de públi- regirán las exposiciones, en particular
co, una evolución significativa de la de en los primeros museos de etnografía,
patrimonio o, más concretamente, de la reflejarán las relaciones de poder entre
relación de propiedad que la sociedad las potencias más fuertes y los países so-
mantiene con sus objetos, ya que la per- metidos o colonizados.
tenencia de algunos de ellos (el patrimo- Las revoluciones regionales o mun-
nio de la nobleza o del clero) se pone diales han provocado que los museos
en tela de juicio y se nacionaliza a favor hayan sufrido una serie de conmociones
del Estado (Poulot, 1997). Esta lógica de que han influido en la ética museística,
la propiedad colectiva que reivindica el al menos en ciertas partes del mundo.
museo (a favor de la nación o de una La Revolución rusa y la formación pro-
comunidad, o incluso a favor de la hu- gresiva de dos regímenes políticos dis-
manidad) rige de forma determinante su tintos (el oriental y el occidental) con-
funcionamiento, ya que, invocando este dujo durante algo más de medio siglo
principio, a partir de ese momento em- a la constitución de dos sistemas de
piezan a realizarse muchas adquisiciones valor radicalmente opuestos, que pre-
de forma más o menos forzada, tanto sentan posturas muy diferentes dentro
durante la Revolución como a lo largo del mundo museístico, tanto en lo que
del siglo xix. De este modo, las políticas se refiere a las adquisiciones como a
de adquisición de los grandes museos, las exposiciones presentadas. Como
y más concretamente de los museos de vestigio del sistema feudal y más tarde
historia nacional y de arqueología o et- burgués, la obra de arte maestra se re-
nografía, se basan en una idea cada vez visa tras la revolución del proletariado.
más amplia del patrimonio y de su pro- El trabajo museístico debe favorecer al
piedad, que en primer lugar es nacio- conjunto de la sociedad. A partir de ese
nal o regional y después mundial, tras momento surgen otros modos de acopio
la constitución de los grandes imperios, y de presentación más democráticos (y
con el pretexto de alcanzar la universa- científicos). Así, en la década de los años
lidad del museo, que aún se reivindica a 1920 se asiste a la creación de museos
día de hoy (ICOM, 2004). antirreligiosos, mientras en el Ermitage
La cuestión de la propiedad remite se inaugura una exposición revoluciona-
a la cuestión económica. El hecho de ria (rápidamente abandonada), y tras la
coleccionar constituye, por naturaleza, Segunda Guerra Mundial, a la aparición
un modo característico de acumular ri- de una museología marxista-leninista,
quezas dentro del sistema capitalista, de pretensiones científicas, que también

31
reivindica su ideología (especialmen- la emergencia de nuevas superpotencias
te visible en los museos de historia). (en Latinoamérica y Asia) conllevará
Mientras que en la URSS se desarrolla el nuevas transformaciones. La lógica del
sistema soviético, los cambios políticos patrimonio inmaterial (transmisión y
de Italia y Alemania dan lugar a trans- transformación a través de las genera-
formaciones radicales de los sistemas de ciones, relación diferente con la colec-
valores implantados y (sobre todo en ción) presentada por Corea y muchos
Alemania) a purgas en las colecciones países asiáticos se erige como ejemplo
de los museos (obras degeneradas), así esclarecedor.
como a la elaboración de exposiciones Si la relación con el patrimonio y la
basadas en la grandeza romana de la Ita- propiedad se transforma, la relación con
lia de Mussolini o los valores racistas del la ciencia y con sus principios «universa-
nacionalsocialismo. les» evoluciona asimismo considerable-
Al final de la Segunda Guerra Mun- mente. A lo largo del siglo xix, el museo
dial, el movimiento de descolonización se define como centro de investigación
que surge en todo el mundo marca, a su y, «en nombre de la ciencia», los investi-
vez, la transformación de las relaciones gadores reúnen cientos de miles de res-
de poder entre los países antiguamen- tos humanos (cuerpos enteros o diversas
te colonizados, a partir de ese momen- osamentas) que son objeto de estudios y
to iguales dentro de la Sociedad de las de presentaciones en los museos. El res-
Naciones. Nuevamente, tanto las prác- peto que rodea a este trabajo científico
ticas de adquisición admitidas durante perdura hasta el último cuarto del siglo
mucho tiempo en estos territorios, como xx. Después, de manera progresiva, va
las exposiciones realizadas sobre temas desapareciendo y empiezan a cuestio-
que les afectaban, cambiaron de forma narse cada vez más las decisiones del
radical: el comercio y el tráfico de obje- investigador relativas a la selección, el
tos, así como las reglas destinadas a su estudio y la presentación al público de
presentación (en particular, las relativas un espécimen natural concreto, en con-
a restos humanos) comienzan a expe- creto seres humanos, o de determinados
rimentar a partir de esta época restric- objetos sagrados, sobre todo por parte
ciones importantes. Saartjie Baartman, la de los países anteriormente coloniza-
«Venus hotentote», exhibida en público dos indicados más arriba. Al igual que
y después disecada por Cuvier en 1815, la «Venus hotentote», los restos humanos
resume por sí sola la evolución de las amerindios, «el Negro de Banyoles» y las
reglas de adquisición y presentación. Su cabezas maoríes son ejemplos de siste-
molde y sus restos anatómicos, que has- mas basados en otros valores, diferentes
ta 1974 estuvieron en el Museo de París, a los de la ciencia occidental. La expo-
fueron devueltos en 2002 a Sudáfrica, sición de personas muertas o de objetos
tras la creación de una ley especial para sagrados (fig. 5), en gran medida neu-
retirarla de las colecciones del museo. tralizada por la visión científica (clínica)
El desmoronamiento del bloque del del cuerpo humano o por el enfoque
Este y la emergencia de las nuevas su- etnográfico de los objetos, se ve sujeta
perpotencias llevan a la consolidación a partir de ese momento a otras cues-
del modelo anglosajón en el plano eco- tiones éticas que presuponen el acuerdo
nómico y político, pero también en el de todas las partes y, en consecuencia,
museístico. En la actualidad, la mayor de las sociedades o comunidades que se
parte de la literatura museológica del erigen como sus representantes.
mundo se redacta en inglés, anulando El aspecto económico suscita, a
progresivamente al alemán, al caste- semejanza del político, una relación
llano y al francés, y reduciendo por lo de poder, pero también supone un
tanto la estructura de pensamiento, las sistema de valores particular. Si el de-
Figura 5. Restos óseos de Agustín Luengo Capilla,
más conocido como el “Gigante extremeño”. influencias y los valores que estos idio- sarrollo del sistema comunista, y pos-
Museo Nacional de Antropología. mas transmiten. Con todo, esta situa- teriormente su caída, condicionan el
Foto: Arantxa Boyero Lirón. ción no es ni mucho menos definitiva: sistema museístico, lo mismo ocurre

32
con las mutaciones del propio sistema del Estado y, en consecuencia, vincu-
capitalista de los países occidentales. lado más directamente a sus recursos
Las transformaciones del modelo eco- financieros propios directos (sus ven-
nómico durante la década de los años tas) o indirectos (su contribución al
1970 (el paso del modelo keynesiano desarrollo económico de una región).
al modelo neoclásico y la menor parti- La relación con el dinero, durante mu-
cipación del Estado que esto conlleva) cho tiempo ignorada por esta institu-
se basan en transformaciones profun- ción, que en líneas generales carece
das del sistema de valores en el que de recursos puesto que se sustenta en
se sustenta la sociedad, en la misma otros valores (la pasión por la inves-
medida en que las provocan. El ata- tigación, la conservación del patrimo-
que directo a la lógica pública, pre- nio), tiene progresivamente una serie
sentada como ineficaz intrínsecamen- de consecuencias que marcarán las ac-
te y considerada errónea y contraria tividades del museo y, por lo tanto, las
al bien común (Hayek, 1946, Bucha- posibles acciones que podría poner en
nan y Tullock, 1962), conduce a las marcha. Esta institución corre el riesgo
transformaciones que se suceden en de transformarse, como se ha denun-
Gran Bretaña y Estados Unidos bajo ciado frecuentemente, en una espe-
el gobierno de Margaret Thatcher y la cie de parque de atracciones cultural
presidencia de Ronald Reagan. La in- (Werner, 2009, Tobelem, 2010).
flexión comercial que se produce en
el ámbito de los museos nos conduce ¿Cambios radicales
a una transformación radical de esta en el futuro?
institución. De este modo, el museo,
que se mantenía esencialmente gra- Cualquier persona que haya visitado (o
cias al Estado, se dirigía al público en trabajado en) un museo durante la déca-
general o estaba al servicio de la so- da de los años 1970 habrá sido testigo de
ciedad (pero también de la ciencia), los notables cambios que han sufrido en
se irá sometiendo progresivamente a estas últimas décadas. La institución, en
la lógica del mercado y de los consu- un momento atascada, ha ido evolucio-
midores que lo componen, escuchará nado progresivamente hasta convertirse
sus necesidades e intentará satisfacer- en una organización próxima al merca-
las de la mejor manera posible, ya que do, centrada en sus visitantes (o consu-
dependerá de ellos cada vez más. Di- midores), que mantiene con los poderes
cha lógica, como se sabe, da lugar a públicos una relación muy diferente a la
la realización de estudios del público que tenía unos años antes, basada con En la actualidad, la mayor parte
y, más concretamente, de estudios de frecuencia en modelos de gestión proce- de la literatura museológica
marketing para poder adaptarse a las dentes del sector privado. Dichos cam- del mundo se redacta en inglés,
necesidades expresadas por algunos. bios están llamados a prolongarse en el
anulando progresivamente
La organización del museo se trans- tiempo, al igual que los valores en los
forma completamente: se desarrollan que se basan. al alemán, al castellano y al
nuevos servicios (tiendas, restaurantes, De este modo, la transformación de francés, y reduciendo por lo tanto
actividades específicas, asociaciones las relaciones geopolíticas podría dar lu- la estructura de pensamiento,
con el sector privado) y se da priori- gar a nuevas evoluciones en materia de las influencias y los valores que
dad a las exposiciones populares, lo adquisición y, sobre todo, de restitución estos idiomas transmiten
que propicia esencialmente una nueva durante los próximos años. La Conven-
mentalidad, centrada en las necesida- ción de 1970 sobre el tráfico ilícito de
des del visitante, pero también en su bienes culturales o el Convenio de Uni-
cartera... Independientemente de las droit, al igual que los tratados relativos a
consecuencias de dicha transforma- la protección de las especies y de la natu-
ción, positivas o negativas, un cambio raleza, constituyen el marco, relativamen-
de estas características se basa en un te respetado, de las políticas de adqui-
modelo de desarrollo económico del sición de los museos. Las peticiones de
museo diferente, menos dependiente restitución de objetos robados o impor-

33
tados de forma ilícita, ya se trate de las encuentran actualmente en un statu quo.
peticiones emblemáticas de Grecia o de Sin embargo, la inflexión comercial del
Egipto o de otras más discretas, asociadas museo, al igual que el contexto de cri-
a los objetos incluidos en las listas rojas sis económica que prevalece estos días,
La organización del museo del ICOM, se revelan finalmente como nos obliga inevitablemente a revisar las
se transforma completamente: de escasa importancia, habida cuenta de bases de la cesión para que con el tiem-
se desarrollan nuevos servicios los millones de artefactos y especímenes po pueda legalizarse en los países donde
adquiridos desde el inicio de la actividad está prohibida, aunque también, no cabe
(tiendas, restaurantes, actividades
museística, hace dos siglos y medio. Con duda, para poder utilizar en determina-
específicas, asociaciones con el todo, puede que cambien las reglas y que dos casos los importes recaudados para
sector privado) y se da prioridad surja un movimiento que reclame dicha saldar deudas, como ocurre actualmente
a las exposiciones populares, restitución de forma mucho más pujante. en Gran Bretaña o Estados Unidos (Mu-
lo que propicia esencialmente De este modo, podrían adquirir mayor ñoz Sarmiento, 2013).
una nueva mentalidad, centrada relevancia las peticiones procedentes de Nuestra relación con la propiedad y,
China, Corea y otros países asiáticos, de de forma más general, nuestra manera
en las necesidades del visitante,
momento muy limitadas, en función de de concebir la economía condicionan la
pero también en su cartera su creciente importancia económica y visión del museo y sus reglas de funcio-
política. Aunque actualmente la prueba namiento: las prácticas de acopio, con-
tiene que presentarla la parte que solici- servación y restitución o cesión, aunque
ta la restitución (debe demostrar que el también la cooperación entre los pro-
objeto ha sido robado), hay margen para pios museos. La cuestión de los inter-
imaginar un cambio radical en el sistema cambios entre museos no es algo nue-
(tener que demostrar que se ha adquiri- vo, viene inspirando la reflexión sobre
do de forma totalmente lícita), de mane- la deontología museística desde hace
ra que todo objeto cuya procedencia no un siglo (Rowe, 1917). La creación de
se pudiera demostrar podría ser objeto la Oficina Internacional de Museos en
de una restitución. Aunque la hipótesis 1926 y la del ICOM tenía como objeti-
pueda parecer improbable, la evolución vo fomentar la cooperación entre todos
del seguimiento de los flujos financieros los centros. Este es el espíritu que sigue
y el levantamiento del secreto bancario presidiendo la institución internacio-
en muchos países occidentales muestra nal y las asociaciones de museos. Pero,
las posibilidades de transformación que ¿durante cuánto tiempo? La lógica de la
pueden llegar a producirse en unos años. competencia, que cada vez tiene más
Además, el actual principio del museo peso en la cultura, y la búsqueda cons-
universal, desarrollado por los grandes tante de fuentes de financiación, condu-
museos occidentales, constituye un argu- cen a una revisión de muchas prácticas
mento frágil ante las futuras reivindica- que antes eran gratuitas, como el prés-
ciones de muchos países o asociaciones. tamo de objetos para una exposición, la
Por otro lado, es posible que los defen- investigación científica, el intercambio
sores del reino animal también alcen su de fotografías o de información sobre
voz e invaliden determinadas prácticas las colecciones, la redacción de folletos
de acopio que actualmente considera- de catálogos, etc., prácticas todas ellas
mos normales y legítimas. que anteriormente se llevaban a cabo de
En lo relativo a las colecciones, el forma implícita, en forma de intercam-
proceso de cesión plantea asimismo una bios de buenas prácticas, y que cada vez
cuestión cuyos principios podrían ex- se estudian más como posibles fuentes
perimentar una evolución rápida en los de financiación. Mientras que en algu-
próximos años. Somos conscientes de las nos museos gana terreno la idea de la
grandes diferencias que existen, en este colaboración y participación de los vi-
sentido, entre los países mediterráneos y sitantes, especialmente en los comunita-
los anglosajones (Cornu, Negri y Taylor, rios (Simon, 2010), muchos otros siguen
2012). Los intentos de transformar el sis- desarrollando prácticas basadas en valo-
tema y permitir la cesión de colecciones res cada vez más vinculados al mundo
en Francia y Bélgica (Mairesse, 2009) se de la empresa y la competencia.

34
Esta misma perspectiva, la del homo tarse como una experiencia similar para
œconomicus calculador, racional y el visitante, ofreciéndole la esperanza de
egoísta, es la que sin duda parece llevar conservación y exhibición de su perso-
al museo a una adaptación aún mayor na, de su vida y de su obra, por banales
de la institución a las necesidades de que sean.
cada individuo. Es decir, ya no se adapta El hombre aprecia, a veces de forma
al conjunto de la sociedad, sino a cada excesiva, que se ensalce su persona. Los
uno de los individuos que la constitu- aspectos más oscuros de su existencia (per-
ye y defiende sus propios intereses. El versidad, sufrimiento, decadencia y muerte)
museo comunitario se ha creado, en constituyen en cambio episodios dolorosos,
parte, para aprovechar las singularida- frecuentemente reprimidos. La imagen de la
des de algunos patrimonios olvidados muerte, antaño muy presente en la vida (ex-
desde hace tiempo. Una lógica similar posición de cadáveres, guerra), ha desapa-
ha llevado a los museos de sociedad a recido en gran medida de la esfera pública,
interesarse por grupos específicos (mi- reservándose a los telediarios o a la ficción.
norías étnicas, clases sociales desfavore- El museo constituye desde hace tiempo un
cidas, agrupaciones religiosas, etc.) que espacio de presentación de la muerte a tra-
suelen tener poca representación en las vés de las momias o de los esqueletos de
colecciones públicas o en exposiciones. nuestros antepasados o de civilizaciones
Con un enfoque similar, a mayor escala, desaparecidas o «primitivas». La mayoría de
muchos proyectos artísticos o investiga- estos testimonios han ido desapareciendo
ciones basadas en estudios feministas, poco a poco de las salas de exposición, a
de género o gays han revisado el patri- veces por cuestiones relacionadas con pe-
monio de los museos para lanzar una ticiones de restitución, pero en su mayoría
mirada crítica a sus métodos de adquisi- debido a una ideología basada en el «respe-
ción o exposición (Putnam, 2001, Levin, to» de los seres humanos. Si esta tendencia
2010). Pero, ¿hasta dónde puede llegar continúa, puede que de aquí a unos años
un desglose de la sociedad de este tipo? todos los restos humanos acaben definiti-
En realidad, ¿la búsqueda de singulari- vamente en los almacenes de los museos.
dades no conlleva el riesgo de reducir al Esta evolución, que para empezar no reco- Mientras que en algunos museos
mínimo denominador común, es decir, noce en los objetos de los museos piezas gana terreno la idea de la
al individuo, como medida de cualquier (musealia) destinadas al estudio, sino obje- colaboración y participación
cosa? La sociedad no existe («There is tos sagrados, reliquias o personas, ¿podría de los visitantes, especialmente
no such thing as society»), afirmaba M. extenderse a otras categorías de objetos? Si en los comunitarios, muchos otros
Thatcher. El sistema económico de mer- compartimos con algunos animales, que la
siguen desarrollando prácticas
cado se fundamenta en los individuos y mayoría de nosotros consideramos actual-
no en las clases o en una sociedad. El mente como «objetos» (de estudio o de cría) basadas en valores cada vez más
modelo del «museo a medida» que pa- un patrimonio genético extremadamente vinculados al mundo
recen prometer las nuevas tecnologías similar, ¿podrían ser también objeto de me- de la empresa y la competencia
a través del desarrollo de una especie didas similares?
de museo personal configurado según
los intereses de cada visitante, confirma
en cierta medida la fragmentación de la La ética en el día a día:
sociedad, a la que el museo contribuye, ¿cruzada o revolución?
dando preferencia al visitante/consumi-
dor. Si las prácticas de exposición de los Quizá resulte interesante hablar de los
cibermuseos ya responden a esta lógica, cambios de valores que han marcado la
quizá, con el tiempo, las de adquisición evolución de los museos, así como de
o de investigación puedan definirse más las posibles transformaciones que estos
directamente a partir de dichas exigen- cambios o inversiones de valor podrían
cias. Al igual que la telerrealidad, que (al provocar en el futuro, pero desde luego
aparecer) permite a cualquier persona debemos destacar, sobre todo, que la
disfrutar de sus quince minutos de glo- cuestión de la ética se desarrolla actual-
ria, el museo del mañana podría presen- mente de forma diaria dentro del museo.

35
Aunque el Código de Deontología algunos momentos a la reflexión ética su-
del ICOM, a través de la presentación pone una verdadera batalla. Uno de los
de una serie de normas relacionadas periodos propicios para este tipo de re-
con la mayoría de las actividades mu- flexión es la (re)declaración de misiones
seísticas, responde a muchas preguntas (mission statement) o de las políticas de
que pudieran surgir, debemos señalar adquisición, que hay que revisar perió-
que el día a día del museo plantea de dicamente. Stephen Weil, que ha escrito
forma continua nuevas problemáticas mucho sobre estas cuestiones en el seno
cuyas respuestas no se encuentran de la gestión museística, lo sabía (Weil,
oficialmente en el código. ¿Se debe 1995, 2002). Además, estas prácticas de
recibir en el museo a un dictador en reflexión mejoran cuando se llevan a
visita oficial o al ministro de un país cabo de forma colectiva. Este es el princi-
en guerra o de un país muy criticado pio del Comité de Deontología del ICOM,
en los medios de comunicación? ¿Se que se reúne de forma permanente, pero
pueden exponer, en una retrospecti- también podría serlo de los seminarios,
va sobre Viena, las acuarelas de Adolf coloquios y jornadas que organizan las
Hitler? ¿Se pueden presentar cuerpos asociaciones profesionales para reflexio-
humanos plastinados, que quizá hayan nar de forma colectiva sobre los dilemas
pertenecido a condenados a muerte? que plantea el contexto actual.
¿Se puede exponer un libro encua- Esto no impide que dichos momen-
dernado con piel humana? ¿Se puede tos de reflexión sean escasos y que el
aceptar una colección de objetos ar- margen de maniobra del que dispone-
queológicos de origen dudoso que no mos para intentar encontrar soluciones
estén clasificados como objetos roba- se reduzca: no podemos cambiar ra-
dos o no se encuentren en listas rojas? dicalmente nuestra manera de ver las
¿Se puede aceptar una donación de cosas ni podemos aplicarla fácilmente,
objetos o de dinero procedente de un por mucho que lo deseemos. El llama-
personaje controvertido (por ejemplo, miento a una «cruzada ética», como en
un ideólogo de extrema derecha)? Es- el caso de la apertura al público (Lévei-
tas preguntas (extraídas de situaciones llé, 1949), es más una fórmula vacía de
reales) surgen en la actividad diaria de contenido que un auténtico llamamiento
un conservador o de un director de en favor de transformaciones profundas.
museo. Su respuesta no se encuentra En este sentido, el llamamiento a la re-
en el código, por lo que se tiene que flexión ética podría pasar, en caso de
buscar una solución, de forma implí- presentarse y aplicarse en un mismo sis-
cita, en la acción. Este gesto, siempre tema, como una práctica relativamente
que se adopte de forma consciente, se cínica de realpolitk: hablar sobre cam-
aproxima al concepto de ética y de de- bios para no modificar los equilibrios
A priori, la idea de una revolución finición de valores. vigentes. Lógicamente, en función de
en ciernes de la museología, La cuestión que se plantea en este las transformaciones de un contexto (in-
derivada de una revolución sentido tiene precisamente por objeto terno o externo) puede surgir un llama-
definir el tiempo que dedicamos a este miento a nuevos puntos de referencia y,
general, no se vislumbra
tipo de reflexiones y el poder que so- en consecuencia, a valores. Parece que
como el telón de fondo previsto mos capaces de ejercer para invertir lo son sobre todo perturbaciones exógenas
para el desarrollo de la institución que puede presentarse como el peso de las que pueden determinar las transfor-
por la mayoría de teóricos una cierta inercia. El ritmo constante de maciones del sistema de referencias a
o profesionales. Esto no quiere la actividad museística (las prisas de las partir de las cuales se lleva a cabo la
decir, no obstante, exposiciones temporales, las solicitudes práctica museística. Los momentos de
del público, etc.) suele dejar muy poco transformación que se han indicado en
que no vayan a producirse
tiempo para reflexionar en serio sobre la este artículo, aunque a veces se han pro-
cambios éticos importantes actividad museística. El tiempo dedicado ducido a lo largo de muchos años, con
en los próximos años de la reflexión sobre los valores puede frecuencia parecen surgir en momentos
parecer inútil, habida cuenta de la gran concretos: conflictos (guerras), cambios
cantidad de exigencias, y a veces dedicar de régimen (comunismo, nazismo, caída

36
del muro de Berlín) o revueltas sociales la nueva museología, aunque también
(Mayo del 68) (fig. 6). en la literatura actual, deja entrever un
Si la nueva museología de la dé- posicionamiento más marcado a escala
cada de los años 1970, surgida de la social, en beneficio de todos y en par-
protesta de finales de los años 1960, ticular de los excluidos. Si se puede
revela realmente rasgos distintivos de hablar de adaptación del modelo mu-
cambios de la ética museística, podría- seístico y de sus prácticas partiendo de
mos pensar que el periodo de crisis un contexto marcado por una menor
actual, así como las profundas dificul- intervención pública y unas desigual-
tades que sufren muchos museos eu- dades cada vez más visibles en la so-
ropeos, constituyen el caldo de cultivo ciedad, ¿se puede hablar de cambios
ideal para que se produzcan posibles radicales? A priori, la idea de una re-
cambios éticos. En cierto modo, estas volución en ciernes de la museología,
transformaciones pueden descubrirse derivada de una revolución general,
a través de las obras y los informes no se vislumbra como el telón de fon-
de prospectiva museística publicados do previsto para el desarrollo de la
desde hace algunos años en distintas institución por la mayoría de teóricos
partes del mundo ( Janes 2009, Black o profesionales. Esto no quiere decir,
2012, Center for the Future of Museu- no obstante, que no vayan a produ-
ms 2013, Museums Association 2012). cirse cambios éticos importantes en
El retorno a los valores de participa- los próximos años. Por definición, las Figura 6. Museo de Favela (Río de Janeiro, Brasil).
ción y comunidad, muy presentes en revoluciones no suelen ser previsibles. Foto: Ibermuseos.

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39
Dr. Amareswar Galla
Instituto Internacional del Museo
El museo
Inclusivo (International Institute
for the Inclusive Museum) inclusivo
Alumno de la Jawaharlal Nehru University de Resumen: El museo inclusivo es un espa- levance to multiple stakeholders. It libe-
Nueva Delhi, el profesor Galla es el director cio ambicioso creado y recreado a partir rates communities from legacies, enables
ejecutivo fundador del Instituto Internacional del contexto y su importancia para mu- a first voice, and empowers people of
del Museo, India, Dinamarca, Australia (www. chas de las partes interesadas. Libera a las culturally and linguistically diverse back-
inclusivemuseum.org). Entre sus publicaciones grounds with a sense of place and multi-
comunidades de los patrimonios, les otor-
se incluyen World Heritage: Benefits Beyond
ga voz y confiere a personas de diferentes ple identities. The challenge is to address
Borders, Cambridge University Press y
entornos culturales y lingüísticos un senti- intersectionality across cultural borders
UNESCO Publishing, 2012 (publicado en
francés y coreano en 2013) y Heritage Curricula do de pertenencia a un lugar y a muchas through appropriate capacity building.
and Cultural Diversity, AGPS, Canberra, 1993. identidades. El desafío consiste en abordar This must be at all levels of engaged
la interseccionalidad de las fronteras cultu- partners including directors and trus-
director@inclusivemuseum.org
rales gracias la estrategia adecuada de crea- tees. Connecting collections and com-
ción de capacidades, Esta estrategia debe munities is critical where the collections
aplicarse a los socios implicados, cualquie- themselves are diversifying and evolving
ra que sea su nivel, incluidos directores y reflecting the multicultural populations
administradores. La conexión que existe beyond the binary of self and the other.
entre colecciones y comunidades es vital The Inclusive Museum Knowledge Com-
cuando las primeras se diversifican y evo- munity continues to build on the lessons
lucionan. Esto constituye un reflejo de las learnt and ongoing discursive crossings
poblaciones multiculturales más allá de la to promote for posterity the museum for
dicotomía del “yo” y del “otro”. La Comu- diverse peoples irrespective of their bac-
nidad de Conocimiento del Museo Inclu- kgrounds. The inclusive museum is the
sivo continúa desarrollando las lecciones human face to globalisation.
aprendidas y las constantes intersecciones
discursivas con el fin de promover el mu- Keywords: Inclusion, Museum, diver-
seo a largo plazo y su relación con los di- sity, relevance, Museolity, significance,
ferentes pueblos, independientemente de globalisation.
sus orígenes. El museo inclusivo es el lado
humano de la globalización. «... todos contamos con muchas adhesio-
nes y asociaciones, y cada una de estas
Palabras clave: Inclusión, Museo, Di- identidades se ajusta a nuestro estilo de
versidad, Relevancia, Museocalidad, Im- vida (actual y potencial), sin desplazar
portancia, Globalización. a otras identidades».
(Amartya Sen 2007)
Abstract: The inclusive museum is an
aspirational space that is created and El museo inclusivo se escapa a cualquier
recreated based on the context and re- definición. Definir es contener, mien-

40
tras que un discurso inclusivo auténtico Sus paisajes terrestres y acuáticos se
presenta muchas voces y conjunciones, han transformado varias veces en los
así como un entramado complejo de últimos 2400 años, dando lugar a estra-
comunidades culturales y de partes in- tos con cierta relevancia desde el punto
teresadas. Sin embargo, no se trata de de vista patrimonial. Algunos de estos
definir ni de alcanzar un consenso. Se hitos merecen tratarse aquí. En el siglo
trata de las dimensiones relacionales y iv a.  C., el budismo se introdujo a una El camino en busca del museo
procesales del museo y del discurso mu- población principalmente Pandukal, es inclusivo a través del activismo
seológico, así como de actuar sobre el decir, una población megalítica de la de- académico y profesional y de
simbolismo actual con el fin de avanzar nominada Edad de Hierro. Más adelante,
la transformación del discurso
hacia un equilibrio dinámico que englo- la introducción de la reja de arado de
be tanto a las personas como a su patri- hierro y del calendario agrícola permi-
museológico se inició en
monio. Se trata de comprender y practi- tió la intensificación de la agricultura, Amaravati, una población rural
car la autoridad compartida. Este es un lo que le devolvió al lugar su antiguo a orillas del río Krishna, al sur
proyecto abierto que las comunidades nombre, Dhanyakataka (o emporio del de la India, lugar donde nací
de conocimiento primario, secundario y arroz). En el siglo iii a.  C., durante la
terciario han diseñado una y otra vez y era de Asoka, el emperador Maurya que
que aúna las perspectivas “emic” y “etic” unificó por primera vez el subcontinen-
a través del respeto mutuo. Del mismo te, se construyó aquí la estupa budista
modo, fomenta el conocimiento de his- más grande del sur de Asia. En los si-
torias gracias a perspectivas diacrónicas glos posteriores, la Gran Estupa o Ma-
y sincrónicas y a la participación digital hachaitya se embelleció aún más, y los
y personal. Existen varios temas o cami- complejos monásticos se extendieron.
nos que informan acerca de los procesos Este es uno de los lugares más sagrados
inclusivos del museo. A continuación se del budismo según su santidad, el Dalai
presentan algunos de los temas impor- Lama. Acharya Nagarjuna, el precursor
tantes seleccionados como cuestiones de la filosofía Madhyamika, base del Bu-
interdisciplinarias. dismo Mahayana, nació y vivió aquí la
mayor parte de su vida.
Existen importantes pruebas arqueo-
Prólogo lógicas del floreciente comercio indo-
romano que existía en esta zona en la
El camino en busca del museo inclu- época de Tiberio, en la que, al parecer,
sivo a través del activismo académico una libra de pimienta costaba una libra
y profesional y de la transformación de oro del sur de la India. Los centros
del discurso museológico se inició en urbanos se desarrollaron a un ritmo rá-
Amaravati, una población rural a orillas pido. Aunque los monjes budistas se
del río Krishna, al sur de la India, lugar erigieron como los pioneros de la trans-
donde nací. Se trata de una población formación de la región, fueron los sacer-
organizada mediante el sistema de cas- dotes brahmanes los que sostuvieron los
tas, donde unos 10 000 habitantes lle- rituales religiosos, y otros relacionados,
van una vida retirada y en la que un tanto a nivel doméstico como comuni-
templo medieval es el centro de todos tario. En el siglo xiv d.  C., el budismo
sus objetivos rituales. Arthanariswara (o sufrió un declive en la región, aunque
mitad hombre y mitad mujer), Purusha no lo hicieron las historias asociadas a
y Shakti, aún transmiten la espirituali- los montículos de tierra denominados
dad del pueblo. Para elegir mi nombre, Lanjaladibba (o montículos de prostitu-
mis padres esperaron pacientemen- tas), un legado del budismo tantrayana,
te una señal de los dioses del templo, según el cual la no dualidad de lo mas-
Amareswara o Chamudeswari, en fun- culino y femenino se describía a través
ción del sexo. Esta dualidad pone de de la representación esotérica de Buda
manifiesto el sentido de pertenencia a y Tara como poder y conocimiento. Esto
un lugar, así como la identidad de los es comparable a la tradición posterior
grupos de comunidades locales. de Arthanarisawra.

41
En el siglo xix, el duque de We- El trasfondo conceptual
llington, tras realizar una excursión al
lugar, quedó impresionado por las es- «Cada día es un viaje, y el viaje mismo
culturas y los restos arqueológicos de es el hogar».
la gran estupa de Amaravati. En ellos Matsuo Basho
se realizaron excavaciones indiscrimi-
nadas para, a continuación, terminar El viaje mismo se ha convertido en el
en el jardín privado del duque en Gran hogar de un museólogo e historiador
Bretaña. Actualmente forman parte de activista nacido y educado en la India
la galería Huellas de Buda del Museo que defiende los derechos culturales de
Británico. Entre mis primeros recuerdos todas las personas. Está marcado por
de infancia se encuentran los de jugar al una serie de negociaciones del “yo” y
escondite entre las ruinas en Amaravati. del “otro” dentro de la dialéctica de lo
Los primeros encuentros museológicos hegemónico y de los discursos mar-
tuvieron lugar en el museo local del ginales que calan en los procesos de
Servicio Arqueológico de la India. Más globalización. Mientras que la tiranía de
tarde, Douglas Barrett, el conservador las oposiciones binarias sigue confor-
de aquella época, y Raymond Allchin, mando a las culturas populares y los
mi cosupervisor en la Universidad de medios de comunicación en su simpli-
Cambridge, inspiraron los procesos de cidad, la realidad está repleta de com-
catalogación y estudio de las coleccio- plejos puestos fronterizos que van más
nes del Museo Británico. allá de las dicotomías (A. Galla 2005a).
En 2006, y por primera vez desde De hecho, la dialéctica reside en las
el siglo xiv d. C., el Dalai Lama llevó a personas, los grupos, las comunida-
cabo la ceremonia Kala Chakra en Ama- des y sus contextos ambientales frente
ravati. Una estatua dorada de Nagarjuna al panorama de arenas movedizas de
rememora este acontecimiento en la en- tiempo y espacio que trasciende los
trada del Museo Arqueológico, la cual contextos tradicionales.
contrasta con la gran estatua situada en Mis años de formación se vieron
la carretera de Ambedkar, totalmente influenciados principalmente por dos
descuidada y abandonada. Ambedkar factores. En primer lugar, y de forma
fue un dalit nacido en la escoria de la principal, por la inspiración académica
sociedad hindú que lideró la conversión y una solución relativa al dilema exis-
masiva de los dalits al budismo en 1942, tencial de una joven hindú en un con-
en busca de la dignidad y la igualdad.1 texto poscolonial. Gracias a sus clases,
En 1950 fue presidente de la Asamblea sus conocimientos y su supervisión,
Constituyente de India, cuando esta se Romila Thapar, de la Jawaharlal Nehru
convirtió en una república soberana. University, se convirtió en el catalizador
La nueva constitución incluía derechos (Thapar, 1975). Ella desveló un sentido
fundamentales para todos los hindúes, constructivo del “yo” y una autoestima
independientemente de sus orígenes so- mejorada en un mundo de valores con-
ciales y económicos, de su raza, casta, tradictorios. Esta revelación se basa en
fe, color y clase. Este documento sigue un conocimiento de la herencia histó-
siendo la expresión más importante de rica y los discursos opuestos sobre el
la ambición de la India por convertirse regionalismo, influidos por la política,
en una sociedad inclusiva. Para subsa- que componen la historiografía e in-
nar las desigualdades históricas, Jawa- fluyen en cómo se escribe la historia.
harlal Nehru, el primero en ocupar el El sentido de potenciación, junto con
cargo de Primer Ministro de la India, el compromiso ético, le confirieron la
introdujo legalmente los conceptos de fuerza para recorrer los caminos inex-
acción afirmativa “y discriminación po- plorados del patrimonio, y esto se ma-
sitiva”, los cuales actualmente gozan de terializó en su última obra, en la que
1
A los dalits se les denomina “intocables” en el un uso bastante extendido en las demo- se destaca la “importancia esencial que
sistema de castas hindú. cracias occidentales. tiene para el pasado el contar con un

42
relato cuidadoso y riguroso, si se desea mar que los marcos contextuales de los
que la legitimidad de nuestro presente, museos se están diversificando a pesar
independientemente de su pasado, se del acelerado ritmo de la globalización
refleje de la manera más precisa posi- y homogeneización. Nuestra capacidad
ble” (Thapar, 2014). para adaptarnos y cambiar depende de
Con mucha frecuencia, los museos la capacidad para resolver las tensiones
y los organismos encargados del patri- entre las fuerzas centrífugas que nos
monio se convierten en esclavos de sus alejan de nuestros elementos locales y
legados y de su chovinismo, en lugar de las fuerzas centrípetas que nos man-
de erigirse como mediadores sólidos y tienen unidos mediante nuestro sentido
constructivos de las cuestiones sociales de la pertenencia a un lugar. En esta
pertinentes. David Lowenthal lo ex- dinámica, la formación de la identi-
presa de una forma concisa: «Hay una dad es parte de la tensión creativa. El
demanda de patrimonio. El patrimonio movimiento del “yo” y el sentido de
mundial, cada vez con más frecuen- pertenencia a un lugar a medida que
cia, es saqueado, destruido, mutilado, superamos barreras son elementos po-
despojado de contexto, desprovisto de lifacéticos. Uno que se ancla en “ser”
control, subastado en eBay... ¿Por qué? uno y el otro que lo hace en “convertir-
En parte porque sus virtuosos adminis- se” en un conjunto de elementos (Hall,
tradores tratan a las naciones y a las 1996). En ocasiones, una representa-
tribus como entidades perdurables, con ción de la reinvención del kastom o “re-
derechos sagrados a los legados tradi- descubrimiento imaginativo” (Keesing y
cionales. El patrimonio se declara hipó- Tonkinson, 1982).
critamente el legado de toda la huma- Mi argumento es que el museo es
nidad. Sin embargo, los celos posesivos un espacio cívico para enfrentarse a
de algunos reclamantes ponen grandes la tiranía de las dicotomías y negociar
barreras a nuestro legado común glo- esta dialéctica en un mundo sin fron-
bal. Restringir la posesión a unos po- teras en el que las identidades han pa-
cos excluyendo a otros es la razón de sado a ser permeables. Todos nosotros
ser de la mayor parte del patrimonio. podemos afirmar con confianza que
Creado para generar y proteger unos “somos muchas personas en una”. Una
intereses de grupo, nos beneficia so- gran cantidad de identidades, asocia-
bre todo a nosotros si se niega a otros» ciones, voces e interpretaciones par-
(Lowenthal, 1998). ticipan en el llamamiento al diálogo
En esta asociación global, las caren- intercultural. Este diálogo es esencial
cias del discurso museológico exigen para el desarrollo de las capacidades
cuestionarse de forma urgente muchos interculturales del museo como medio
temas que se consideran vitales para que responde al cambio social y tam- Con mucha frecuencia,
la importancia del museo como insti- bién como actor y coordinador de la los museos y los organismos
tución cívica relevante. Las cuestiones materialización de dicho cambio. Para encargados del patrimonio
son: la racialización de la historia, el abordar la diversidad cultural que exis-
se convierten en esclavos de
laicismo en un contexto de extremis- te en los museos, hay que convertirse
mo tras el 11 de septiembre de 2001, en un “sibarita multicultural” (Lowen- sus legados y de su chovinismo,
el regionalismo en sociedades con di- thal in Galla, 1993). ¿Qué capacidad en lugar de erigirse como
ferencias culturales y lingüísticas, el (organizativa, profesional, intelectual mediadores sólidos
falso nacionalismo, la persistencia del y emocional) tienen los museos con- y constructivos de las cuestiones
patriarcado, el crecimiento del funda- temporáneos para convertirse en estos sociales pertinentes
mentalismo en la nueva redacción de sibaritas?
relatos históricos y la recuperación de Capitalismo inclusivo para museos
la noción colonial del denominado inclusivos y planificación inclusiva:
museo universal como un concepto existe un consenso generalizado de
neocolonial. que el desarrollo sostenible aporta
Importantes museólogos y profesio- beneficios a largo plazo para crear
nales del patrimonio coinciden al afir- “caminos cívicos hacia la paz” (Sen

43
y otros, 2007). Sin embargo, las fisu- Museos e inclusión social
ras sistémicas de las organizaciones
pertenecientes a los sectores público «Los aborígenes y los isleños del estrecho
y privado, las cuales inhiben su per- de Torres son las poblaciones indígenas
Es necesario garantizar tinencia y su capacidad de respuesta de Australia. Sus culturas distintivas
que una investigación y acción a los problemas del siglo xxi, exigen conforman una parte rica e importan-
cultural profundas componen unos métodos y enfoques de replan- te del patrimonio vivo de la nación. Los
teamiento de los museos con ho- procesos educativos desarrollados histó-
el nexo de unión entre los cuatro
nestidad, transparencia e integridad. ricamente de la cultura aborigen se han
pilares de la sostenibilidad ( Janes, 2009; Gershevitch, 2014). El visto minados en muchas comunidades
medioambiental, social, desafío consiste en examinar nuestro por diversos motivos. Los procedimien-
económica y cultural compromiso ético en cualquier asun- tos y acuerdos educativos establecidos a
to. Se trata de reflexionar, revelar y en- partir de tradiciones no aborígenes no
frentarse a las realidades contextuales han recibido un reconocimiento ade-
de nuestra empresa para los sibaritas cuado, ni tampoco se ha producido una
“en proceso”. Al hacerlo, es necesario integración de las necesidades y circuns-
garantizar que una investigación y ac- tancias particulares de este pueblo. Por
ción cultural profundas componen el esta razón, no solo los aborígenes se han
nexo de unión entre los cuatro pila- visto perjudicados, sino que, en general,
res de la sostenibilidad medioambien- la sociedad australiana no ha llegado a
tal, social, económica y cultural. Los entender ni a apreciar la importancia
museos deben incluirse en la Agenda de esta cultura».
de Desarrollo después de 2015 de las (Política educativa, 1989).
Naciones Unidas, que determinará la
economía cultural del futuro. En la década de los años 1980, Australia
Deben examinarse y desarrollarse asimilaba el trascendental informe del ve-
nuevos modelos y nuevas modalida- terano estadista aborigen y paladín de los
des de participación para cumplir los derechos culturales Mick Miller (Informe
Objetivos de Desarrollo Sostenible que Miller, 1985). En él se sentaban las bases
componen la Agenda.  Los organismos para mi trabajo, a través de la financiación
oficiales y de la sociedad civil están de- del Consejo Internacional de Museos de
sarrollando culturas organizativas que Australia, como trabajador emigrante con
añaden relevancia y hacen hincapié en el objetivo de dirigir el programa de acción
su compromiso racional, emocional y afirmativa entre 1985 y 1992. El objetivo
ético. Por ejemplo, los organismos que era favorecer la participación de los isleños
gestionan el sitio del patrimonio de la del estrecho de Torres y los aborígenes en
humanidad, al tiempo que se centran organismos culturales como museos y par-
en el principio central de valor uni- ques nacionales. La orientación facilitada a
versal excepcional, también examinan través de un comité, dirigido en su mayoría
los beneficios con base empírica, tan- por educadores indígenas australianos y
to cualitativos como cuantitativos, que excelentes arqueólogos y antropólogos no
suponen para las comunidades locales indígenas, ayudó a formular los programas
(Galla, 2012, 2013). Ante este panora- de educación con términos de referencia
ma, ¿cómo asumen el desafío los mu- indígenas. (Galla, 1989). El gobierno de
seos y los organismos encargados del la Commonwealth de Australia encargó y
patrimonio? Y, ¿cómo abordan la cues- aportó recursos para que el examen y la
tión de desarrollar unas capacidades implementación fueran positivos.
adecuadas? ¿Cuáles son las prácticas El proceso estaba compuesto de
discursivas y los intercambios intercul- tres principios axiomáticos. El primero
turales en un mundo tan diferente a y principal es que las culturas aboríge-
nivel cultural y lingüístico? ¿Cómo ne- nes siguen vivas y son globales cuando
gocian los museos el apoyo político y todo el patrimonio es intangible y se
la voluntad de implicarse con las reali- percibe a través de elementos tangibles
dades contemporáneas? como colecciones, lugares e ideas euro-

44
peas de naturaleza. El segundo es que visiones consensuado por todas las
los graduados deben conocer bien tan- partes interesadas. La realidad refleja
to la ley de los blancos como la de los la creciente presión que los imperati-
negros, entendiéndose aquí el término vos económicos ejercen sobre los mu-
“ley” como un sistema de conocimiento. seos y los organismos encargados del
Se deben tener intereses en ambos ban- patrimonio. Presión que les fuerza a
dos y mostrarse apto para trabajar en convertirse en activos importantes y a
un entorno en el que el graduado quizá dar respuestas en un mundo contem-
sea la única persona negra. La capaci- poráneo que se diversifica a través de
tación no solo aborda el “yo”, sino que diferentes fronteras culturales (fig. 1).
también trata la capacidad de trabajar El movimiento del museo inclusivo
y evolucionar tanto en el denominado surge de la necesidad de promover la
museo convencional como en su planti- democracia cultural. El museo inclusivo
lla encargada del patrimonio. El tercero es un organismo, ambicioso en su espí-
era que el aprendizaje se basaba en la ritu y finalidad, que tiene como objetivo
colaboración, a partir de la cual los es- facilitar un diálogo multisectorial e in-
tudiantes transmitían sus conocimientos terdisciplinar que transforme los museos
previos y sus valores procedentes del en espacios cívicos para la protección
rico entramado de naciones aborígenes de lo tangible y lo intangible; de lo na-
a la clase, las escuelas de campo y los tural y lo cultural; y del patrimonio tanto
proyectos aplicados con base científica. mueble como inmueble (ICOM, 2007).
El replanteamiento del museo como Desentrañar la exclusión es una
marco inclusivo era esencial para este condición imprescindible en pos de la
programa de acción afirmativa. El mu- inclusión. Es una de las condiciones a
seo inclusivo es una respuesta a los la hora de abordar cualquier forma de
desafíos planteados por las transfor- cambio cultural, incluyendo el museo
maciones, las cuales se han convertido como concepto. ¿Es el museo un ele-
en imperativas. Si la museología es el mento occidental? Esta pregunta aún se
estudio de la ciencia de los museos, la plantean en muchos países. Requie-
las tendencias y los enfoques consti- re un enfoque polifacético. Un enfoque
tuyen su evolución como iniciativa cuyo objetivo sea favorecer la indepen-
interdisciplinaria. La museología crí- dencia de la mente de los países y de
tica o museología inclusiva caracteri- las comunidades, tanto de procedencia
za esta nueva forma de pensamiento. como de acogida, que albergan sus co-
Ofrece respuesta a las limitaciones del lecciones en museos. Va más allá de las
enfoque centrado en el objeto o el lu- colecciones. Se trata del contexto. De la
Figura 1. Billy Doolan, Minya Guyu (Fish Spawning),
gar, así como a un paradigma opues- conciencia histórica que se materializa
2005 203 x 88 cm. “Dreamtime - Lo Spirito Dell’Arte
to cuyo centro son las personas o la en las colecciones. De las trayectorias de Aborigena” Museo MAN, Nuoro, Italia, 2011.
comunidad. Es necesario encontrar historias que las componen. Los estratos © Billy Doolan Representante del artista, Aboriginal
un equilibrio de perspectivas y pre- de relevancia, intrínsecos y extrínsecos, Exhibitions Pty Ltd.

45
que se acumulan como la pátina del Cuestiones como quién debe inter-
tiempo, de forma global e incluso local pretar un patrimonio determinado y a
al mismo tiempo (fig. 2). quién pertenece un patrimonio concreto
Las recientes elecciones en la Unión siguen siendo fundamentales. Los autores
Europea y los recelos y las reservas pro- y los propiciadores del discurso sobre el
vocados por la inmigración y las dife- patrimonio y el museo no suelen enten-
rencias culturales, demuestran que los der que, de manera consciente o incons-
museos deben intervenir urgentemente ciente, perpetúan las relaciones de poder
para abordar la retórica y la realidad y las principales historias hegemónicas.
de la inclusión. Los países y las regio- El esencialismo del “otro” perdura en el
nes han dejado de ser monoculturales. idioma inglés, un idioma de globaliza-
Aquellos países históricamente diferen- ción y, por lo tanto, en el relato anglófo-
tes y las naciones multiculturales emer- no, que ha pasado a ser el predominante.
gentes deben abordar los cuatro pilares Por lo general, no se suele conferir una
fundamentales de su ciudadanía diversa: dimensión intelectual al conocimiento
la identidad cultural, la justicia social, la variado y comparativo derivado de oríge-
Figura 2. El nuevo museo y centro cultural en
diversidad productiva y el compromiso nes cultural y lingüísticamente diferentes.
construcción en el valle de Bamiyán consolidará los
estratos de diferentes valores patrimoniales aunando
cívico. Se garantiza la práctica de la ciu- En este sentido, los museos que sur-
el patrimonio tangible e intangible, el mueble y el dadanía activa en todos los sectores de gieron en épocas de colonización y los
inmueble, y el natural y cultural. Foto: A. Galla. 1995. la actividad de los museos. que se fundaron en entornos políticos

46
posteriores a ella, han comenzado a rein- en función del significado asignado al
ventarse siguiendo rumbos diferentes y, objeto o a la colección. Son pocos los
con frecuencia, fascinantes. El siglo xxi museos que han realizado abiertamente
propone la importancia, la participación, un examen de hasta qué punto la ubi-
la representación, la pluralidad y el com- cación de los objetos y las obras de arte
promiso negociado de la comunidad determina sus interpretaciones y signi-
como indicadores para la valoración de ficados (Hodder, 1992). Si aceptamos
la transformación que se ha producido que la función principal de los museos
en la institución museística. Las asocia- es “el trabajo de recuperación de la me-
ciones dejan de ser importantes y soste- moria”, ¿hasta qué punto consideramos
nibles en las realidades contextuales si que los museos son medios para crear Si aceptamos que la función
se basan en la ausencia del proceso de y expresar identidades contemporáneas, principal de los museos
independencia psicológica del museo y y no una simple manera de catalogar de es “el trabajo de recuperación
en legados y discursos sobre patrimonio. forma impasible las diferentes culturas
de la memoria”, ¿hasta qué punto
históricas? (Mack, 2003).
Las resoluciones adoptadas por la consideramos que los museos
Museocalidad contextual Mesa Redonda de Santiago de Chile son medios para crear y expresar
en 1972, permitieron al Consejo Inter- identidades contemporáneas,
«A veces me siento como un conjunto de nacional de Museos volver a definir el y no una simple manera de
corrientes que fluyen. museo como una institución al servicio catalogar de forma impasible
Prefiero sentirme así a pensar que soy de la sociedad y se ampliaron en 2001 y
las diferentes culturas históricas?
algo sólido. La identidad a la que mu- 2007 al objeto de incluir el patrimonio
chos de nosotros nos vinculamos es muy vivo (IBRAM, 2012). Las últimas déca-
importante». das han sido testigos de los diferentes
(Edward W. Said, 1999) experimentos llevados a cabo por mu-
seos para entender, aceptar e integrar
Hace décadas se planteó la cuestión fun- esta orientación de servicio. La pregun-
damental acerca del propósito del trabajo ta relativa al servicio “para quién” se ha
museístico. ¿En torno a qué gira el trabajo abordado de forma esporádica como
de un museo: ideas o cosas? ¿Hasta qué respuesta a los imperativos de las polí-
punto pensamos que los museos se en- ticas de equidad y acceso.
cuentran al servicio de las colecciones y La dirección del museo aún debe
no de nuestros semejantes? Nuestros mu- responder a los desafíos de inclusión.
seos, ¿marcan realmente la diferencia y Los departamentos de educación y
tienen un impacto positivo en las vidas gestión de visitantes se impregnan del
de otras personas? (Weil, 1989). Estas pre- espíritu de implicación activa de las
guntas continúan persiguiéndonos a pe- comunidades cediendo pocos poderes
sar de los esfuerzos que realizamos y del y tomando pocas decisiones de forma
grado de compromiso que demostramos ascendente. Tanto en la actividad de
para volver a posicionar a los museos colección como la de conservación se
como agentes del cambio social. realizan esfuerzos para resultar impor-
Una imagen de Krishna, ¿se convier- tantes a las diferentes partes interesa-
te en una obra de arte si lo encontramos das. Sigue prestándose poca atención a
en un museo de arte, se convierte en un coleccionar y diversificar las coleccio-
objeto que ilustra la vida religiosa si está nes de forma contemporánea, en rela-
en un museo de historia social o se con- ción con el siglo xxi. Los estudios de
vierte en un objeto etnográfico que si- los visitantes se han centrado en gran
túa en un determinado contexto la vida medida en el público de los museos.
de los pastores de la antigua India si lo El público de los museos se ha trata-
vemos en un museo etnográfico? (Ga- do en gran parte como un mosaico de
lla, 2005b). Esta variable de ubicación, categorías individuales de identida-
que he definido como “museocalidad” des, centrándose más en la clase que
(museo + localidad), plantea desafíos de en el tejido, es decir, en una variedad
conservación e interpretación propios de formaciones sociales que fluyen y

47
diversifican los perfiles de la pobla- de una división entre su población blan-
ción. Además, en muchos aspectos, las ca mayoritaria y sus minorías no blancas,
estructuras rectoras siguen siendo en transformando la minoría en entidades
gran medida masculinas, monocultura- étnicas marginales, ¿no se transformaría
les y elitistas. Las instituciones principa- entonces la minoría blanca en Sudáfrica
les que están saliendo indemnes de la en una entidad étnica?
crisis económica mundial han reinven- La politización del discurso museís-
tado el discurso rector de museología, tico ha marginado la ubicación del pa-
centrándose en sus tesoros. Los innova- radigma multicultural como modelo de-
dores y las instituciones más atrevidas, ficitario. En 2012, tanto Angela Merkel
como los museos de Liverpool en Gran como David Cameron realizaron decla-
Bretaña, a pesar de sufrir apuros eco- raciones en las que afirmaban claramen-
nómicos, mantienen una actitud ética y te que el multiculturalismo patrocinado
responsable a largo plazo con las par- por el estado no había funcionado en
tes interesadas que los componen. Europa. La realidad es que lo que no
El movimiento global de Los principales museos metropolita- ha funcionado es la prestación de ser-
poblaciones, la convergencia nos de Occidente están desarrollando vicios esenciales y de bienestar social
agresivos intereses comerciales y em- con políticas encubiertas de asimila-
de intereses de varias partes
presariales en China y en la India, e in- ción. El multiculturalismo como política
interesadas y el posicionamiento cluso reinventando a veces el discurso pública para tratar las desigualdades y
de los museos como una colonial de políticas elitistas, trabajando la integración apenas se ha abordado.
institución de la sociedad civil, en la creación y el refuerzo del enfoque Varios países han imitado las políticas
han pasado a ser una cuestión centrado del objeto. La asociación co- de sociedades de colonización como
de mucha mayor importancia lonial se reinventa en una economía de Canadá y Australia, donde los grupos
mercado moderna. Los museos se han de inmigrantes han reducido las pobla-
para el desarrollo de
convertido en los organismos de poder ciones originales a unas minorías con
comunidades habitables suave de los intereses económicos de muchas desventajas. Aunque hay mu-
las economías establecidas, respaldados cho que aprender de un lado y de otro,
por sus organismos gubernamentales, en Europa el modelo es diferente. Las
con las economías nuevas y emergen- poblaciones originales fueron y siguen
tes. Solo el tiempo dirá hasta qué punto siendo mayoría. El movimiento global
la nueva formación económica y políti- de poblaciones, la convergencia de in-
ca del grupo de países emergentes for- tereses de varias partes interesadas y el
mados por Brasil, Rusia, India, China y posicionamiento de los museos como
Sudáfrica marcará la diferencia. Un mo- una institución de la sociedad civil, han
vimiento museológico importante para pasado a ser una cuestión de mucha
los dalits y las comunidades altamente mayor importancia para el desarrollo de
marginadas en India constituye un pro- comunidades habitables.
yecto de largo recorrido, al igual que lo En el periodo posterior al 11 de sep-
son las grandes poblaciones agrarias y tiembre, el entorno global de inseguri-
minoritarias de Asia. dad, la comprensión del diálogo de la
Anteriormente, el multiculturalismo fe entre religiones y el posicionamiento
se utilizó como base del apartheid, con del museo como un espacio laico nos
el fin de segregar a las personas. Pero recuerda la afirmación de Stephen Weil
en el estado democrático de Sudáfri- de que los museos son lugares seguros
ca, se ha convertido en un medio para para ideas arriesgadas. ¿Cómo consi-
unirlas. Rasheed Araeen sostiene que el guen los museos adoptar los derechos
paradigma sudafricano de multicultura- humanos y la fe en un contexto de neu-
lismo invierte la cuestión del “yo” y del rosis de seguridad que no solo se da en
“otro” tal y como se percibe en Occiden- Occidente, sino a escala mundial? Bajo
te (Araeen, 1995). Afirma que si adopta- los auspicios de los derechos humanos,
mos la lógica de la cultura dominante en los derechos culturales y la libertad de
Occidente, a través de la cual el discurso religión y fe se han convertido en cues-
de multiculturalismo se genera a partir tiones especialmente tensas y polémi-

48
cas. (Galla y Gershevitch, 2011). Las ba- capital social. Los proyectos que abor-
tallas sobre ética y dominación se libran dan los temas de fe para contrarrestar
en los ámbitos de la cultura y la fe, con la denominada islamofobia se basan en
palabras y violencia. estrategias para combatir el terrorismo.
El extremismo religioso es objeto de Muslim Women Through Their Own
gran debate. A través de la justicia y la Eyes, en el Museo Casula Powerhouse
consolidación de la paz es como mejor de Sídney, intenta ofrecer unas perspec-
se hace frente al extremismo violento tivas fundamentales. También existen
basado en la fe (Aslan, 2010). Se rechaza proyectos que utilizan las colecciones
de forma considerable el potencial del relativas a la fe para promocionar el co-
arte basado en la religión, o cualquier nocimiento intercultural. (Nightingale y
otra forma de expresión artística, para Green, 2010).
poner remedio a los conflictos sociales, La galería de arte islámico (fig. 3) del
ya sea a través del museo o del patrimo- Louvre ofrece un magnífico espacio de
nio. Existe una base empírica cada vez la estética occidental del “otro”. En este
mayor que demuestra que el arte genera sentido, el arte islámico y el eventual
voluntad (colectiva e individual), bien- visitante internacional podrán dejarse
estar social y emocional, y refuerzan el llevar por un sentido del bienestar que

Figura 3. Visitantes de diferente origen observan a


la Mona Lisa en el Louvre.
Foto: A. Galla. 1995.
Figura 4 (página siguiente). Ndebele de la tribu
Ndzundza repara los daños infligidos a su
autoestima durante el régimen del apartheid al
iniciar a sus jóvenes haciéndolos formar parte del
proyecto del Museo del Cráter de meteorito de
Tswaing. Localidad de Klipgat, Winterveld.
Foto: A. Galla. 1995.

49
50
presenta a Francia como una sociedad defensa y el conocimiento del género
inclusiva. Tiene el potencial de impli- tanto en el norte como en el sur son
carse con la población musulmana de necesarios para entender la perspectiva
Francia, la más grande en Europa. Brin- de género de los museos en diferentes
da una oportunidad de oro para que lugares, así como su protección. Aun-
esta icónica institución aborde el tema que existen muchos análisis y mucha
de la inclusión en relación con todas las documentación sobre la cultura y la
personas que la han experimentado. Se igualdad de género en países como la
trata de una institución próspera a ni- India y Nigeria, la mayor parte de la
vel financiero con un índice de visitas difusión académica se limita al discur-
creciente durante la crisis económica so hegemónico del norte. Por tanto, se
mundial y con importantes asociaciones deberá contar con una base de conoci-
con países árabes productores de petró- miento equilibrada que tenga en cuen-
leo. Al conectar comunidades y colec- ta diferentes perspectivas y enfoques
ciones, su importante papel como insti- con el mismo objetivo.
tución cultural podría materializarse en
la creación de comunidades. Se podría
convertir en un medio para minimizar Conclusión
la respuesta negativa frente a la inmigra-
ción, el multiculturalismo y la violencia «Creer en algo y no ponerlo en práctica
selectiva contra la comunidad musulma- es un delito». Mahatma Gandhi
na, la judía y otras comunidades que se
encuentran en minoría numérica. El desarrollo del museo inclusivo exige
Los museos que se centran en iden- unos enfoques integrados que promue-
tidades distintas, sobre todo en minorías van transformaciones de cualquier índole,
visibles, han abordado erróneamente el ya sean sociales, económicas, culturales,
papel central de la igualdad de género medioambientales, digitales y espiritua-
en los museos. No se trata de un es- les. El Consejo Internacional de Museos
pacio en el que oponer a hombres y comenzó su promoción con la política
mujeres, sino de un espacio para com- de diversidad cultural en 1998. En 2010,
partir la autoridad, el poder y la calidad adoptó un mecanismo de referencia en el
de vida. La voluntad de las mujeres es que establecía una norma profesional que
esencial para integrar la perspectiva de implanta un instrumento jurídico no vin-
la igualdad de género y para crear el culante a través de la Carta de Diversidad
museo inclusivo. Debe tratarse de un Cultural del ICOM. En 2013, la Asamblea Mandela reflejó el espíritu
proyecto que, además de ambicioso, General del ICOM resolvió comenzar a del museo inclusivo cuando
se erija como una estrategia de cumpli- evaluar a partir de la Carta en qué medi- afirmó que Sudáfrica es para
miento con indicadores de diversidad da se está abordando la inclusión en los
todos los sudafricanos
y de igualdad de género cuantificables. museos (Resoluciones del ICOM de 2013).
Aunque la igualdad de género se Aunque no todas las propuestas respon- y que la cultura debería
puede cuantificar, en términos de re- den a todas las respuestas, se considera constituir el lenguaje que
sultados depende de la comprensión que es importante compartir y desarrollar debería curar y transformar
de la complejidad de la integración de estudios comparativos que promuevan la a la nación
la igualdad de género en la planifica- inclusión en museos.
ción estratégica. Para que los enfoques Mandela reflejó el espíritu del museo
empíricos sean fiables, los datos esta- inclusivo cuando afirmó que Sudáfrica
dísticos recopilados también deberían es para todos los sudafricanos y que
tener en cuenta la interseccionalidad la cultura debería constituir el lengua-
de otras barreras culturales, la raza, la je que debería curar y transformar a la
etnia, la religión, el color, la clase y la nación. Concluyó su inauguración en
condición sexual. 1994, proclamando comida, agua y sal
Deben examinarse los objetivos para todos. El Museo del Cráter de me-
estratégicos y los mecanismos de in- teorito de Tswaing, el primer proyecto
formación periódica. Los estudios, la de museo financiado por su administra-

51
ción, no solo es un lugar con sal, sino Bibliografía
también un lugar simbólico de sal para
todos, para todas las personas (fig. 4)
Cuando Mandela entregó a Gopala Araeen, R. (1995): “What is Post-Apar-
Krishna Gandhi, nieto de Gandhi, las lla- theid South Africa and its Place in
ves de Pietermaritzburg, donde su abuelo the World?”, Africus Johannesburg
dio los primeros pasos en el movimiento Biennale Catalogue, Johannesburg:
de desobediencia civil, recordó que Mahat- Transitional Metropolitan Council,
ma Gandhi solía decir que la cultura es la 1995.
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53
Museos en la encrucijada
Alessandra Mottola Molfino
entre negocio, espectáculo,
Historiadora del arte y museóloga,
consejera nacional de “Italia marketing, exposiciones y
Nostra” y del Colegio de Árbitros
del ICOM-Italia educación
Nació en Roma, donde se graduó y especializó Resumen: Hoy en día los museos se en- Abstract: Museums today are faced with
en Historia del Arte con Giulio Carlo Argán. frentan al sistema mundial de consumismo spreading global consumerism and mar-
Entre 1973 y 1998 dirigió el Museo Poldi y negocio. Un sistema carente de valores ket forces, a system of non-values that
Pezzoli, el cual, bajo su dirección, se convirtió que está atacando peligrosamente la ética are perilously attacking the ethics of our
en un servicio cultural indispensable en Milán museums. Certain extreme dangers may
de nuestros museos. Algunos peligros ex-
y en un punto de referencia museológico a
tremos pueden comprometer la ética de los harm museum ethics: a reduction in the
nivel internacional. Entre 1998 y 2006 ha sido
museos: la reducción del propio patrimo- value of cultural heritage to that of con-
directora central de cultura y museos, deportes
y recreación del Ayuntamiento de Milán, desde nio cultural a mera mercadería; la compe- sumer goods; competition from the en-
donde ha participado en múltiples proyectos. tición con las industrias del espectáculo; y tertainment industry; and the media cir-
Entre los años 2009 y 2012 ha sido presidenta el circo mediático de la comunicación y las cus that information and exhibitions have
de Italia Nostra. exposiciones. En cambio, en una economía become. Instead, in an economy based
Ha colaborado con artículos y ensayos en basada en el conocimiento y la creatividad, on knowledge and creativity museums
enciclopedias, revistas, catálogos y periódicos el concepto de museo adquiere gran im- assume great importance as a place whe-
especializados, prestando especial atención portancia como punto de confluencia de re citizens can identify themselves and
a la historia de la cultura material, a las artes las identidades de los ciudadanos y sus dis- their different cultures. Increasingly wi-
decorativas y a la historia de la moda. En tintas culturas. Un trabajo de información, despread and in-depth information, com-
los últimos veinte años ha focalizado sus
comunicación y formación cada vez más munication and education have reached
investigaciones en la historia del coleccionismo
difundido y profundizado ha llegado a seg- parts of the public and social groups who
y la museología. Entre sus obras más
destacadas sobresalen: L‘Arte della Porcellana
mentos de público y grupos sociales que have never before approached museums.
en Italia, Il libro dei Musei, Il possesso della hasta ahora no habían pisado nunca un The ethical mission of museums requires
bellezza. Dialogo sui collezionisti d’arte, L‘etica museo. La misión ética de los museos exige that they should be promoted in a way
dei Musei y Lavorare nei Musei (coautora con tratar de modo muy distinto la promoción that is very different from that of com-
Cristiana Morigi). de los museos y la de los productos comer- mercial products.The task of different
a.mottolamolfino@gmail.com ciales. Los territorios tienen la obligación de countries and regions is to attract talent
atraer a los talentos a través de la calidad through quality of life, environmental
de vida, la protección del medio ambiente, protection, the beauty of the landscape,
la belleza del paisaje, la conservación de the conservation of cultural assets and
los bienes culturales y la cohesión social. social cohesion. The museum must beco-
El museo será una institución crucial para me an institution that is central to the de-
el desarrollo de esta economía del conoci- velopment of this economy of knowled-
miento y la creatividad. ge and creativity.

Palabras clave: Museos y ámbito co- Keywords: Museums in the market pla-
mercial, Marketing o conocimiento, ce, Marketing or Knowledge, Education
Educación e identidad, Creatividad y be- and Identity, Creativity and Beauty, Con-
lleza, Reforzar valores duraderos. firming Lasting Values.

54
En la actualidad se impone, una vez más, pecialistas, mecenas y coleccionistas en la
revisar e indagar el valor ético de los mu- Italia del siglo xviii (fig. 1).
seos, pues estos, por el mero hecho de no En la última década del siglo xx, asisti-
haber estado nunca aislados de su época mos a la lucha diaria de directores y con-
y de las sociedades que los han creado, se servadores ilustrados para no limitar las
hallan en la tesitura de renegociar con la funciones de los museos a la condición de
sociedad el papel que deben desempeñar. empresa de ocio que solo sirve para atraer
En la segunda mitad del siglo xx, la cultura público y para no cederlos (como si de
del consumo y los negocios invadió todos una empresa en quiebra se tratara) a unos
los rincones del planeta, proponiendo a administradores dispuestos a “recortar” su
los museos unas nuevas condiciones, entre capital humano. Una lucha en la que han
las que destacan, por un lado, la impara- salido perdiendo los estudiosos especialis-
ble ascensión del mercado como árbitro tas, los conservadores, que a finales de la
de los valores y del gusto, y por el otro, década de 1980 ya fueron expulsados de
el éxito de la industria del espectáculo. A grandes museos como el Victoria & Albert
consecuencia de dichas condiciones, los de Londres. La transformación del arte y
países y las administraciones públicas se la cultura en producto de consumo es la
han ido alejando de los museos. El modelo causa de esos recortes. Cuando la cultura
tradicional de gestión de los museos está se entiende como “actividad de ocio”, es
en crisis en todas partes. El museo como decir, casi superflua, cuando se le atribu-
espectáculo y el museo como negocio se ye una función meramente “recreativa”, es
enfrentan al modelo de gestión, hasta aho- la primera en sufrir recortes. Cada día hay
Figura 1. Roma, Ciudad del Vaticano, Museo
ra intocable, de los viejos museos: el mu- museos italianos que cierran sus puertas,
Pio Clementino, visitantes en la sala “de la
seo para la formación y la conservación, la prescinden de actividades, pierden su re- Rotonda”, de la serie de grabados coloreados
memoria y la historia; y el modelo ilustrado lación con el territorio o se convierten en de A.L.R. Duclos y G. Volpato, h. 1790 (Múnich,
y decimonónico creado por estudiosos, es- meros almacenes. Staastbibliothek).

55
Los museos en el mercado Por otra parte, aunque en Europa los
museos se consideran una institución al
La lección que los primeros años del si- servicio de las necesidades educativas y
glo xxi están dando a los museos es que, culturales de la sociedad en la que vi-
cuando están demasiado integrados en ven y trabajan, al mismo tiempo deben
el sistema del consumismo y del merca- someterse a las reglas económicas y fun-
do, corren el riesgo de sufrir los altibajos cionales que les demandan los distintos
de las crisis financieras y sociales. Esta agentes de la sociedad que los museos
tendencia queda claramente patente en reflejan, con los cuales están en contac-
el modelo norteamericano de museo co- to diariamente. Esto no significa que al
mercial. Dicho modelo, completamente aceptar someterse a las reglas del mer-
distinto del europeo tradicional, se está cado un museo acepte también (o peor
Figura 2. Turín, Museo del Cine, tumbonas para los cebando peligrosamente con la ética de aún, legitime) una sociedad mercantilis-
visitantes que miran películas históricas. nuestros museos. ta. Antes al contrario, el museo no debe
olvidar nunca que es un lugar de pen-
samiento, de memoria, de reflexión; lo
que puede significar también lugar de
contradicción y controversia respecto a
todo cuanto lo rodea. Por lo tanto, debe
aceptar las reglas del mercado civil, pero
no a una sociedad que idolatre el mer-
cado.
En la década de 1990, los museos
aprendieron a integrar algunas técni-
cas propias de las organizaciones em-
presariales y comerciales: la autono-
mía de la gestión; la “revalorización”
de sus puntos fuertes; el control de la
gestión; los indicadores de resultados;
los estándares de calidad; el marke-
ting; la comunicación; la externaliza-
ción de algunos servicios secundarios
y, en consecuencia, la intervención de
empresas de servicios ajenas al museo;
y, finalmente, la economía mixta públi-
ca-privada.
Pero para vivir (y sobrevivir) con los
retos de la cultura planetaria de consumo
y mercado, los museos deben enfrentarse
principalmente a algunos peligros extre-
mos que podrían comprometer su ética:
la reducción de su patrimonio cultural a
mera mercadería, con la venta o alquiler
de obras de sus colecciones; la competi-
ción con las industrias del espectáculo,
con las ingentes inversiones en nuevos
museos y nuevas puestas en escena; y el
circo mercantil y mediático de la comuni-
cación y las exposiciones (fig. 2).

¿Patrimonio o capital?

Los medios de comunicación y la opi-


nión pública empiezan a preguntarse

56
por qué no vendemos las obras con- ¿Por qué no se venden las obras
servadas en los depósitos (como han almacenadas en los depósitos de los
hecho, incluso de modo bien explícito, museos?
muchos museos norteamericanos).
Las preguntas que, con creciente Intentaré exponer algunas buenas
angustia, se plantean los museólogos razones. Las obras de los depósitos
en medio de la crisis económica, mo- tienen muchas más posibilidades de
ral y social más grave de los últimos sobrevivir en el tiempo que las obras
80 años (una auténtica Tercera Guerra expuestas, por eso algunos museos
Mundial) son, en esencia, las siguien- destruidos por acciones bélicas volvie-
tes: ¿Se han convertido los museos en ron a la actividad recuperando obras
instituciones comerciales? ¿La pérdida de sus depósitos. Los descubrimien-
de fuentes de financiación, tanto pú- tos que los estudiosos realizan en los
blicas como privadas, les obliga a bus- depósitos suelen ser más novedosos
car en ellos mismos los recursos para e interesantes. Para el director de un
sobrevivir? ¿Es aceptable la posibilidad museo, vender las obras solo porque,
de vender obras de las colecciones mu- según la opinión popular, están “ente-
seísticas para subsanar el déficit? ¿O rradas” en los depósitos es como jugar
aunque solo sea para seguir llevando a a la ruleta rusa: nunca sabrá (o lo sa-
cabo su misión? brá demasiado tarde) si las obras que
Ante estas noticias y sus correspon- vendió cuando no estaban de moda o
dientes comentarios, resulta paradójico se consideraban irrelevantes, con el
que nadie se pare a pensar si es esta tiempo se revelaron una obra maestra
una utilización correcta y admisible de o un objeto histórico único. Vender las
los bienes que pertenecen a la comuni- obras menores o “prescindibles” de un
dad y cuyo valor añadido consiste, pre- museo es como eliminar los antepasa-
cisamente, en ser “bien común” y testigo dos poco representativos de un árbol Figura 3. Turín, depósitos de los Museos
directo de nuestra identidad nacional (o genealógico: se pierden todas las co- Municipales del Palacio Madama.
mejor dicho, del conjunto de nuestras
identidades y culturas).
Los bienes culturales no son ajenos
a la “moralidad”. En la vida de cada per-
sona y en la vida de un país, no todo
puede reducirse a mercancía. Incluso
los economistas afirman que, en la so-
ciedad de mercado, algunos bienes y
valores no comercializables deben pre-
servarse íntegros, tanto física como es-
piritualmente. Convertir nuestros bienes
culturales e identitarios en una mercan-
cía que hay que rentabilizar es una for-
ma de proxenetismo que corroe grave-
mente nuestra vida humana y espiritual:
es un deshonor.
Por otra parte, el Código Ético In-
ternacional del ICOM (http://www.icom-
italia.org/images/documenti/codiceeti-
coicom.pdf ), en referencia a la venta de
bienes, subraya en su artículo 2.16:

“Las colecciones museísticas se han


constituido pensando en el interés pú-
blico, y no pueden ser consideradas
fuentes de ingresos”.

57
nexiones (fig. 3). Si en un museo no Para un museo, vender obras signifi-
hubiera obras de segunda o tercera fila ca perder su credibilidad. El hecho de
con las que comparar día tras día, no comportarse como coleccionistas priva-
sabríamos cuáles son las obras de pri- dos destruye la misión intrínseca de los
mera fila. No hace falta recordar que museos de conservar en el tiempo en
los objetos conservados en un museo beneficio de la comunidad.
son, ante todo, documentos históricos De hecho el riesgo principal y más
que además encarnan la propia iden- irreparable para los museos sería perder,
tidad del museo. Los profesionales de a ojos del público, su estatus simbólico
los museos deberían evitar ceder a la como depositarios de valores eternos,
Los bienes culturales presión de las entidades propietarias no comercializables, necesarios para la
no son ajenos a la “moralidad”. (sean públicas o privadas) de dar valor supervivencia de la humanidad.
En la vida de cada persona monetario a las obras del inventario, Los museos no pueden permitirse
ya que este es el primer paso hacia la la alternancia entre confianza y descon-
y en la vida de un país, no todo
venta. Una “serie” de obras es un bien fianza que ha sacudido los mercados de
puede reducirse a mercancía. importante aunque esté formada por valores de todo el mundo. Más que la
Incluso los economistas afirman copias o semicopias. Para un museo, pérdida de patrocinadores y visitantes
que, en la sociedad de mercado, vender basándose en criterios dicta- (los altibajos de asistencia de público se
algunos bienes y valores dos por las modas, las preferencias del suceden en los museos desde el siglo
no comercializables deben mercado o los gustos de los coleccio- xix), lo que hay que temer es la fuga
nistas, que con el tiempo pueden lle- de mecenas, donantes, coleccionistas y
preservarse íntegros, tanto física
gar a cambiar radicalmente, equivale a cerebros (fig. 4).
como espiritualmente perder la noción de la indispensable
dimensión temporal de su trabajo. El desafío del espectáculo
Vender obras donadas equivale a
desanimar y perder a los futuros donan- En la década de 1990, la facturación de
tes; ningún donante tiene interés en ce- los museos de Estados Unidos superaba
der una obra que más adelante pudiera los 4 000 millones de dólares y daban
venderse para pagar la factura de la luz trabajo a más de medio millón de perso-
(lo que sucede en el Museo de Detroit). nas (datos de 1994).

Figura 4. San Petersburgo, Ermitage, visitantes en


las grandes salas de la pintura italiana.
Figura 5 (página siguiente). Bilbao, Museo
Guggenheim, visitantes solitarios en
el exterior del Museo.

58
Después del difícil, y trágico para nuevos museos gigantescos y costosísi-
muchos, año 2001, los más de 60 nue- mos, pero las administraciones públicas
vos proyectos museísticos de Estados se quedan sin dinero para mantenerlos
Unidos, que sumaban aproximadamente (ni a los viejos ni a los nuevos). ¿Qué
5 000 millones de dólares, se redujeron significa todo eso? ¿Que, para muchos,
drásticamente. el museo es un producto de consumo,
La pérdida de visitantes, situada en- de usar y tirar?
tre el 15 y el 20 %, ha trastornado los ba- Se construye de cara a la galería,
lances, especialmente de museos como para dar espectáculo y “vender” los
los de la cadena Guggenheim, que no atractivos de una ciudad, y después se
cuentan con el apoyo institucional de tira todo en cuanto termina el efecto
las administraciones públicas y actúan mediático. Los nuevos museos se crean
como una empresa comercial y como por motivos efímeros estrictamente
una agencia de producción de espectá- relacionados con el prestigio y la ca-
culos, todo ello con el propósito explíci- pacidad de venta de las ciudades que
to de realizar una expansión planetaria desean albergarlos (fig. 6).
infinita. Para sobrevivir, en los últimos Lisa Dennison, conservadora jefe del
10 años estos museos han iniciado una Guggenheim de Nueva York, nombrada
carrera sin fin, una persecución acelera- directora en 2005, sentenció (véase la
da, casi como una droga, hacia los even- entrevista en el New Yorker, de 17 abril
tos de éxito: exposiciones, escándalos, de 2000, p. 101) que la furia construc-
nuevas instalaciones y edificios especta- tora de nuevos museos responde a un
culares (fig. 5). fenómeno concreto: “build it and they
¿Será porque, en la última década del will come”. Construid y ya vendrán (las
siglo xx, los museos se han visto envuel- colecciones, los proyectos, los artistas, el
tos en una “burbuja especulativa” de la dinero y los visitantes).
construcción? Según las estadísticas de la Ameri-
La transición entre los dos siglos se can Association of Museums, que reúne
ha caracterizado por una particular es- a todos los profesionales, directores y
quizofrenia museística. Se construyen conservadores de los museos de Estados

Figura 6. Berna, Zentrum Paul Klee, visitantes en el


atrio del Museo.

60
Unidos, en la última década del siglo xx nes y sensaciones que no generan un
los gastos de incremento de las inversio- verdadero enriquecimiento y que, en
nes crecieron un 483 %; los visitantes, cambio, hacen perder la esencia misma
solo un 22 %; y los socios, un 29 %. de la emoción estética, característica de
Los grandes y antiguos museos pú- los museos de arte: la investigación di-
blicos europeos se ven obligados a rigida a la mejora de sí mismos. La be-
revisar y recortar todos sus gastos, de lleza siempre es sorprendente (Baude-
personal en su mayoría. Lo que también laire); pero lo contrario no siempre es
puede significar pérdida de capitales cierto. Es la misma diferencia entre la
(para hablar en lenguaje empresarial) maravilla (Verwunderung) y la admira-
constitutivos del museo: colecciones y ción (Bewunderung), como diría Kant
cerebros. (véanse también las opiniones de Judi-
Para 2013, el Museo del Prado pre- th H. Dobrzynsky, influyente periodis-
veía una acusada disminución del nú- ta cultural estadounidense http://www.
mero de visitantes y así ha sido: ha teni- artsjournal.com/realcleararts/about/
do un 15 % menos en relación al 2012. judith-h-dobrzynski, y de Mario Peri-
En Italia, quizás se empieza a com- nola, filósofo y ensayista italiano que
prender que mantener los museos tra- da clases de Estética en la Universidad
dicionales que deleitan ya a millones de Roma).
de usuarios (los cerca de 4 000 museos Por no hablar de los eventos de
italianos reciben cada año algo más de pago, las cenas e incluso los desfiles de
100 millones de visitantes) cuesta menos moda y bienes de consumo en las salas
que embarcarse en nuevos tipos de ges- de los museos, en presencia de obras
tión que parecían comercialmente ren- de arte tristemente impregnadas de olor
tables y que, en cambio, se han revela- de asado. En Florencia, los Superinten-
do inútiles cuando no catastróficos. Sin dentes del Estado, que, según la Cons-
embargo, es necesario que las adminis- titución italiana son los responsables
traciones públicas y los propios museos de proteger el patrimonio cultural, han
proyecten un crecimiento sostenible de emitido y aprobado una lista de precios
las instituciones culturales evitando imi- del alquiler de todas las “localizaciones”
tar a las multinacionales de la cultura más atractivas de museos y monumen-
que solo juegan al alza. tos, incluyendo la Galería de los Uffizi y Figura 7. Florencia, Museo degli Argenti del Palacio
La asimilación a la industria del es- el Palacio Pitti (fig. 7). Pitti: celebración de una cena en el salón del Museo.
pectáculo también toma formas de ex-
centricidad y vitalidad, encaminadas a
crear en los museos sorpresas y emo-
ciones cada vez más atractivas. Con
la intención de adaptarse, los museos
amplían sus competencias hasta la des-
mesura, todos se vuelven parecidos,
uniformes, y pierden su personalidad
propia y única. Llenan sus salas de
instalaciones de arte contemporáneo,
happenings, eventos, performances,
un exceso de equipos multimedia, ex-
periencias participativas casi siempre
disponibles en otros lugares (teatros,
salas de conciertos, centros comercia-
les, etc.). Algunos críticos hablan del
“efecto parque de atracciones”, que
consiste en una competición cuya tra-
ducción sería un choque de valores
que está alejando a los museos de su
pasado. A menudo, se trata de emocio-

61
El mercado de las exposiciones en el privado. En Italia se han creado
empresas especializadas en organizar
Las exposiciones siempre han sido, exposiciones, sociedades que hablan
cada vez más y más a menudo, una de de tú a tú con los grandes museos del
las actividades culturales propias de mundo.
los museos en las que queda más pa- Sin embargo, en los primeros años
tente esta hibridación entre comercio del siglo xxi se detecta una tendencia
y educación, entre producción cultural a la separación entre exposiciones y
y producción comercial de los bienes museos. Las exposiciones pertenecen
comercializables (libros, catálogos, cada vez más al mundo de lo efíme-
guías y gadgets, entre otros muchos) ro, el asombro, la comercialización.
con una fuerza a veces incluso indig- Con sus costosas instalaciones, la in-
nante. Hasta llegar a la cuestión, cada clusión cada vez mayor de obras de
vez más grave y de alcance mundial, arte destinadas al mercado, los servi-
del préstamo de obras mediante remu- cios que tienden más a disfrutar de la
neración. presencia de las obras maestras que a
En la recomendación de 2008 del alentar el estudio, la información y el
ICOM-Italia sobre las exposiciones-es- bienestar del público, con el farrago-
pectáculo puede leerse: “El préstamo so tributo de colas, reservas y visitas
de obras mediante remuneración se guiadas.
sitúa, de hecho, dentro de una lógi- Los museos, probablemente debido
ca de mercado privado de los bienes a su carácter permanente y a la pro-
culturales, antítesis del concepto de tección de las colecciones realizada por
museo como servicio público. El mu- los conservadores, no solo ofrecen una
seo es un servicio público porque se resistencia pasiva a las exposiciones
financia con fondos públicos y porque (pensemos en las infinitas y a menudo
Son tiempos humanos, está abierto y puesto a disposición del incomprensibles dificultades surgidas
largos, profundos, siempre público que contribuye a la formación ante el traslado de las obras; a excep-
impregnados de emociones de sus colecciones, su conservación, ción de los casos en que, astutamente,
su estudio y su comunicación y expo- los consejeros y supervisores participan
directas, de asombros
sición, adquiriendo el derecho a que en la organización de las exposiciones),
inolvidables, que dejan marcas este actúe al servicio de la sociedad sino que en el futuro se propondrán
indelebles. y de su desarrollo. En momentos en cada vez más, y como contratendencia,
Como los sentimientos que las colecciones, fundamento y como lugares de formación, restaura-
razón de ser del museo, se doblegan ción y estudio.
a una lógica de pura rentabilidad, el
fin público del museo pasa a segundo
plano y es sustituido por una lógica Marketing, conocimiento y
de beneficios”. (www.icomitalia.org/ educación
images/documenti/mostre%20vs%20
musei.pdf ). En la última década del siglo xx se
Las exposiciones, que desde siem- fueron perfilando cada vez más níti-
pre han sido el laboratorio de las ten- damente las tendencias dominantes
dencias de vanguardia de los museos, en el mundo de los museos europeos,
han adoptado todo tipo de variedades, como la espectacularidad de los edifi-
desde la exposición “éxito de taquilla” cios e instalaciones que atraen el con-
hasta la exposición del orgullo local, senso de los medios de comunicación,
pasando por la exposición didáctica o la comercialización y privatización de
la exposición de investigación. las actividades o la intención de que el
Las exposiciones han atraído a vi- museo se asemeje a una empresa. Pero
sitantes que se han sentido utilizados también su labor de información, co-
(a menudo conscientemente) para fi- municación y educación cada vez más
nanciar el acto, para obtener benefi- amplio y exhaustivo que llega a seg-
cios, tanto en el sector público como mentos de público y grupos sociales

62
que hasta entonces no habían pisado italiano que da clases en la Universidad 1
P. BOURDIEU, Sulla televisione, Feltrinelli, Milán
nunca un museo (fig. 8). de Nápoles y escribe en periódicos na- 1997.
2
En nuestra cultura, desde la década cionales (www.ilfattoquotidiano.it/blog/ M. J. SANDEL: Quello che i soldi non possono
de 1950, el consumismo se ha basado tmontanari ) citó en su blog a Michael comprare. I limiti morali del mercato, Feltrinelli,
J. Sandel, profesor de Filosofía Política Milán, 2013.
en la destrucción de los objetos obsole-
tos (o que quieren hacernos creer que y Teoría del Gobierno de Harvard, que
lo son). En consecuencia, la identidad había publicado recientemente su mag-
de las personas, y quizás también de los nífico libro en Italia2: “¿Por qué debería
pueblos y países, se confía a los objetos preocuparnos el hecho de que estemos
que cada uno (o el grupo) posee y que encaminándonos hacia una sociedad en
debe sustituir constantemente por otros la que todo está en venta? Por dos razo-
objetos considerados mejores. nes, una se refiere a la desigualdad y la
Según Pierre Bourdieu1: “Ahora bien, otra a la corrupción [...] Asignar un pre-
es importante saber que, históricamen- cio a las cosas buenas puede corrom-
te, todas las producciones culturales perlas. Esto es así porque los mercados
que considero –espero no ser el único no solo distribuyen productos, también
que lo haga–, que un cierto número de expresan y fomentan ciertas actitudes
personas considera algunas de las acti- respecto a los bienes objeto de inter-
vidades más elevadas de la humanidad cambio [...] A menudo los economistas
(matemáticas, poesía, literatura, filoso- asumen que los mercados son inertes,
fía), se hicieron sin atender a índices de que no repercuten en los bienes que
audiencia ni a la lógica del mercado”. intercambian. Pero no es cierto. Los
El 4 de septiembre del 2013 Tomaso mercados dejan su huella. A veces los Figura 8. París, Museo del Louvre, visitantes en la
Montanari, un joven historiador del arte valores de mercado socavan valores que sala de la Gioconda.

63
valdría la pena tener en cuenta [...] Si alumnos, de persona a persona, según
se transforman en mercancías, algunas un método que aún hoy podría definir-
de las cosas buenas de la vida se co- se como socrático. Jamás con métodos
rrompen y degradan. Por lo tanto, para mecánicos. Por lo tanto, son tiempos
El concepto de museo determinar dónde debe ubicarse el mer- humanos, largos, profundos, siempre
que hemos conocido y amado cado y a qué distancia debe mantenerse, impregnados de emociones directas, de
debemos decidir la forma de valorar los asombros inolvidables, que dejan mar-
en sus dos siglos de existencia
bienes en cuestión, a saber, la salud, el cas indelebles. Como los sentimientos.
quizás se haya agotado ámbito familiar, la naturaleza, la educa- No debemos olvidar nunca el pri-
irremediablemente. En cambio, ción, el arte, los deberes cívicos, etc.”. mitivo pero profundo sentimiento de
la idea de museo como estructura De ahí la necesidad de tratar la pro- pertenencia que el público siente hacia
crucial de agregación moral moción de los museos de modo distin- los museos. En particular, si queremos
y espiritual para la sociedad to a la promoción de productos comer- iniciar un discurso de marketing o pu-
ciales. Una publicidad distinta no solo blicidad sobre ellos.
contemporánea parece
desde el punto de vista del contenido, En cambio, el producto comercial
perseverar con una constancia sino sobre todo del de los medios de se desea y se compra por otros motivos
que roza la fatalidad y se tiñe comunicación. Por lo tanto, no hay que (opuestos): consumismo, codicia, bús-
de luces simbólicas pensar en anuncios televisivos cortos queda de placer hedonista, despilfarro
y repetidos junto a los de la publici- para presumir delante de amigos y ene-
dad comercial en horario de máxima migos. Muchas de estas razones de com-
audiencia de los canales de televisión. pra no son nobles en absoluto.
Estas “píldoras” se olvidan pronto. Y, Sin embargo, los propios museos
sobre todo, funcionan de modo opues- sienten la necesidad de revertir el mo-
to a lo que nosotros querríamos. Los delo de comunicación de sentido único
anuncios se hacen para que se com- que han desarrollado hasta ahora y que
pre el producto inmediatamente, por depende de las lógicas internas de la dis-
ello deben repetirse constantemente, ciplina histórica-artística, a saber, la trans-
pues de lo contrario el público piensa ferencia de conocimientos a partir de una
que si no hay anuncio el producto ya fuente autorizada a un público genérico
no existe, y solo si lo vemos de nue- y pasivo. Revertirlo a fin de que los pro-
vo en las estanterías de los supermer- pios visitantes (a través de sus personales
cados nos vuelve a la mente y quizás “grupos de interés”, en términos técnicos,
lo compremos. Este tipo de publicidad stakeholder, “partes interesadas”) puedan
puede valer para una exposición tem- participar en la construcción y represen-
poral, que hay que consumir antes de tación de nuevos significados dentro del
que se clausure. Difícilmente es válida museo y en torno a él.
(o como mínimo no vale lo que cuesta) En el mundo de los museos, la se-
para un museo que es una institución ñal de alarma que debemos atender
de larga duración (me atrevería a decir está relacionada (paradójicamente) con
perenne) en una ciudad. la creciente demanda de visitas guiadas
La necesidad de belleza, ciencia, his- que el gran público dirige a nuestros
toria y, por tanto, museos, y el tiempo servicios educativos. Por lo tanto, se
que requiere esta necesidad para pene- trata de una demanda de uso y disfru-
trar en la conciencia de cada uno siguen te pasivo, demasiado parecido al que se
ritmos muy diferentes a los de la compra experimenta delante del televisor. Sin
y el consumo rápidos de bienes pere- embargo, los museos deben fomentar,
cederos. El hábito de visitar museos se en todos los sentidos, un disfrute activo
adquiere de niños (de muy pequeños), e interactivo, personal e individual. No
como el hábito de la lectura o como estoy diciendo que debamos dejar de
la misma necesidad de conocimiento hacer visitas guiadas, sino que se hagan
cultural. Los valores culturales siguen de modo que para todos los asistentes
transmitiéndose todavía como hace representen una experiencia única e in-
2000 años, a través de la mediación per- olvidable, y sobre todo, que ofrezcan en
sonal: de padres a hijos, de maestros a el museo una especie de asesoramiento

64
personalizado, un studium de memoria sujetos sociales y, por lo tanto, de nue-
socrática y humanística (fig. 9). vos públicos; la transgresión de las fron-
En todo museo, el visitante debe en- teras intelectuales; y el crecimiento de
contrar al sabio, el gurú, el santo (aunque ciudades multiétnicas y multiculturales,
solo sea el conservador) al que pueda in- cuyas comunidades piden herramientas
terrogar (incluso por correo electrónico), para redefinir o definir su propia identi-
personas que sepan guiarlo pero no a dad. La entidad del museo siempre pa-
ciegas y con pasividad, sino de un modo rece sobresalir, entre estas herramientas,
interactivo. Esto también podría hacerse como lugar de identidad de los ciudada-
mediante aplicaciones informáticas mu- nos y sus distintas culturas.
cho mejores que las actuales (sobre cuya El conocimiento es el nuevo creador
mísera pobreza de imágenes y conteni- de riqueza, y se genera mejor en con-
dos nadie tiene el coraje de opinar). textos caracterizados por la elevada pre-
sencia de patrimonio cultural, calidad de
vida y relaciones altamente colaborati-
Reforzar los valores a largo vas, como las redes sociales y tecnológi-
plazo para la nueva economía cas, que van más allá de los límites tradi-
cionales hechos de barreras geográficas
del conocimiento e industriales y de pertenencia social.
Hoy en día, las condiciones de com-
En la transición entre los dos milenios petencia giran en torno a un eje central:
se han consolidado, entre otros, una la capacidad de los países para movilizar,
economía basada en el conocimiento y atraer y proteger el talento creativo huma- Figura 9, Múnich, Pinakothek der Moderne,
la creatividad; el surgimiento de nuevos no. Los territorios tienen la obligación de visitantes en los atrios del museo.

65
atraer a los talentos a través de la creación modelo económico a largo plazo (ningu-
de infraestructuras modernas y en espe- na otra institución mejor que los museos
cial telemáticas por un lado y, por el otro, para ello); restituir la confianza a los fu-
a través de la calidad de vida, a saber, la turos ciudadanos; proteger los derechos
protección del medio ambiente, la belleza de las generaciones venideras; y aprender
del paisaje, la conservación de los bienes a consumir sin destruir. Los museos de
culturales y la cohesión social (fig. 10). historia natural, por ejemplo, son de vi-
Los museos, una comunidad profe- tal importancia para preservar la inmensa
sional profundamente ética como tan riqueza que representa la biodiversidad.
claramente expresa la propia definición Los museos de historia y los museos de
del ICOM, deben estar al servicio de un ciencia son cruciales para diseñar una
nuevo desarrollo humano que ya no debe nueva economía del conocimiento.
ser financiero, industrial y constructivo, ni El paisaje, la belleza de nuestros te-
siquiera espectacular y simplemente turís- rritorios y de nuestro patrimonio cultu-
tico. En Europa, los museos tendrán que ral, y la calidad de nuestros productos
servir para proyectar el cambio de nuestro (de los alimentarios en particular) cons-

Figura 10. Roma, Museo de la Artes del siglo XXI


(MAXXI), visitantes en las salas con las obras de
arte contemporáneo.

66
tituyen el capital de este futuro, pues conservarlo; resistir en la orilla de la
son los más potentes captadores de in- irrealidad tecnológica con el peso de la
tereses e inversiones extranjeras. En Ita- historia; y ayudar a todos los europeos
lia, las industrias culturales y creativas a mantener (y transmitir) los conceptos
generan el 5,4 % del PIB, y cuentan con de tiempo, historia, realidad física, pa-
400 000 empresas en activo y 1,4 millo- trimonio cultural y belleza. Conservar
nes de empleados (hoy en día, el úni- físicamente nuestros bienes culturales
co sector en Italia con crecimiento del también nos servirá a nosotros como
empleo). En 2011, los visitantes de los individuos pensantes, ya que también
museos se incrementaron un 7,5 %. Ese puede significar restituir la dignidad
año, los italianos gastaron 70 000 millo- de nuestras propias presencias físicas,
nes en cultura (+ 7,2 % de 2008 a 2011). de nuestros propios cuerpos humanos.
Nuestros gobiernos deben invertir Junto a la reafirmación de la primacía
en estos recursos, que convierten a los de la corporeidad de las obras de arte
países europeos en únicos en el mundo. y los bienes culturales, debemos con-
Deben potenciar la investigación en el trarrestar el ascenso de su (y nuestro)
sector agro-eco-paisajístico: la relación consumo, un consumo que se está con-
entre cultura, paisaje, ecosistemas, infor- virtiendo en solo visual y virtual. Para
mación, ciencia, agricultura de calidad todos nosotros, la necesidad vital de
(... y de proximidad) deberá constituir entrar en un museo también tiene mu-
un ámbito de inversión específico. cho que ver con acercarse a un autén-
Pedimos otro concepto de Europa, una tico escaparate de la realidad. Así, de
Europa de las culturas y los derechos, una alguna manera, se recupera la impor-
Europa que dé preponderancia a la eco- tancia de la materialidad, de la presen-
nomía del conocimiento. En esta nueva cia física de las obras de arte. El museo
economía, hermosa, cordial y amable, los es un lugar para pensar, soñar y vivir,
medios de comunicación deberán dejar de como en una máquina del tiempo, una
valorar la importancia de los museos a par- experiencia única y original de relación
tir del número de usuarios. No se contarán con los objetos reales, auténticos.
los visitantes... solo contará lo que los mu- El concepto de museo que hemos
seos son capaces de enseñar y las emocio- conocido y amado en sus dos siglos de
nes que son capaces de suscitar. existencia quizás se haya agotado irre-
Pedimos a los gobiernos europeos mediablemente. En cambio, la idea de
que los museos reciban suficientes re- museo como estructura crucial de agre-
cursos humanos y económicos para des- gación moral y espiritual para la sociedad
empeñar el papel que la sociedad actual contemporánea parece perseverar con
les pide. El de instituciones de mediación una constancia que roza la fatalidad y se
cultural para el diálogo intercultural, la tiñe de luces simbólicas.
cohesión social y la protección de los Los museos, con su carga de arte
paisajes de sus territorios. Y los museos, e historia, parecen aún uno de los po-
los italianos en particular, parecen una de cos puntos de referencia y anclaje de
las mejores herramientas para afirmar (o la identidad individual y colectiva. Y
crear) la identidad común europea. se presentan como una respuesta po-
Como país principalmentalmen- sitiva de los Estados, las ciudades y la
te conservador y mediador, Italia casi burguesía culta contra la incultura de
está obligada a desempeñar un papel la alta burguesía. Una respuesta a los
de patria del pasado dentro de Europa. que3 defienden que en la actualidad
Y al mismo tiempo, una finalidad más el capitalismo puede prescindir de la
ambiciosa si cabe: ser el punto de me- burguesía ilustrada y sustituirla por una
diación entre pasado y futuro, un papel amplia clase dirigente mundial formada
que nos imponen nuestras grandio- por ejecutivos sin escrúpulos retribui-
sas ruinas. Nuestra tarea dentro de la dos y pagados de un modo irracional
Unión Europea podría ser la de narrar para hacer operaciones financieras y 3
Jean Paul MILNER, Le Salaire de l’idéal, Seuil,
su pasado a las nuevas generaciones, comerciales de todo tipo (incluso las París, 1998.

67
4 SCHUBERT, K. Museo. Storia di un’idea, Il más salvajes), encerrados día y noche gos, mecenas, patrocinadores. Este público
Saggiatore, Turín, 2004 en las salas de mando de los flujos mo- tan amplio asegura un apoyo más estable
netarios, pero alejados del mundo de que el que tienen las empresas productoras
la empresa productiva tradicional, la de de bienes de consumo. En Italia, hay 5 veces
la aristocracia burguesa. Esta reconver- más visitantes de museos que de estadios
sión de las elites daría lugar a una au- de fútbol (datos del ISTAT, véanse4 http://
téntica y verdadera deflación cultural, www.istat.it/dati/catalogo/20110524_00/ y
junto a la simplificación brutal de los la página web del Ministerio de Patrimonio,
valores en juego relacionados exclusi- Actividades Culturales y Turismo de Italia,
vamente con el dinero y el intercambio www.beniculturali.it: http://imuseiitaliani.
financiero que combina con el saqueo beniculturali.it/sii).
rápido de los países y sus culturas an- Una de las motivaciones de los vi-
tiguas. Esta nueva hiperclase es, por su sitantes de los museos y monumentos
propia naturaleza, anticultural e icono- es la posibilidad de encontrar un lugar
clasta porque su finalidad reside en la que concentre el espíritu, la experiencia
evaporación bursátil de los objetos y y el debate socializador: “un verdadero
bienes convertidos en dinero digital. centro democrático del aprendizaje, el
De hecho, es notorio el desprecio conocimiento y la excelencia, abierto y
que siente esta hiperburguesía hacia los hospitalario para todos” (fig. 11).
intelectuales (que consideran mafiosos y
arrogantes), que la obligarían a reflexio-
nar (cuando ella actúa por impulsos) y a Creatividad y belleza: nuevos
sociabilizarse (cuando ella tiende a ais- valores en la sociedad de
larse en su búnker inexpugnable).
La vieja burguesía culta, la clase media
mercado
europea, es exprimida desde arriba por esta
nueva hiperclase que ostenta con arrogan- Según Bob Rogers, director de la empresa
cia su propia incultura y su nauseabundo británica BRC (citado por Charles Landry
lujo de mal gusto, y desde abajo, por una y Marc Pachter, Culture at the Crossroads,
clase media-baja a la que se alimenta con Comedia, Londres, 2001, pp. 99 y 47):
los símbolos de la cultura dominante más
trivial (televisión, deportes, gadgets, música “El siglo xxi buscará los significados.
pop), mientras los gobiernos recortan la fi- Los buscará en historias que nos cuen-
nanciación a las instituciones culturales. ten quiénes somos. Las historias con-
Sin embargo, las previsiones de futuro mueven a la gente y cambian sus vidas”.
no son pesimistas, pues el público de los
museos ha seguido creciendo: visitantes, La creatividad, y por tanto la cultura,
ciudadanos, escuelas, turistas, socios y ami- se están convirtiendo en un valor añadi-

Figura 11. Londres, Tate Modern, visitantes en el


atrio de la galería.

68
do incluso para las empresas con ánimo cipales transformaciones de nuestros carnos de la pasividad; pero solo con
de lucro. La promoción de mercancías y brainframes se deberían a la introduc- la condición de que cada uno de no-
servicios requiere cada vez más que se ción de la escritura alfabética, la inven- sotros sepa convertir su curiosidad en
les añada valores simbólicos y estéticos. ción de la representación en perspectiva una herramienta intelectual inagotable.
Los propios consumidores emiten conti- y, hoy en día (es decir, en los últimos Sin tener que someterse a las nuevas
nuamente juicios de valor basados más 40 años), la difusión de la televisión, los psicotecnologías, sino actuando como
en la belleza que en el espíritu práctico, y ordenadores y las redes de telecomuni- protagonistas, a través de ellas, con el
cada vez más los consumidores influyen cación globales. medio ambiente global. El museo debe
en la producción (sobre todo de juegos Como sucede con los libros, también hechizar todos los sentidos, y también
de ordenador, para los que son muy va- los museos, ofreciendo a cada uno de no- los nuevos sentidos psicotecnológicos.
lorados los símbolos y modelos estéticos sotros una experiencia privada especial,
del pasado, preferentemente medievales). en los últimos tres siglos han contribuido
En las últimas décadas la presencia de de manera impresionante a la formación Bibliografía
museos en el mundo ha crecido a un rit- del yo individual y del sentido de identi-
mo vertiginoso, incluso en países que no dad personal (y colectiva), así como a la Mottola Molfino, A. Il Libro dei Musei,
conocían su existencia, como los de Ex- construcción del propio yo como agente ed. Allemandi, Turín, 1992.
tremo Oriente. Para un número creciente libre e independiente de condicionantes. – Il Libro dei Musei, ed. Allemandi, Tu-
de personas es cada vez más válida la de- Eso antes de que la televisión y los nue- rín, 2004.
finición de museo que la UNESCO-ICOM vos medios telemáticos desafiaran la anti- – Il possesso della bellezza. Dialogo sui
formuló hace casi 50 años: gua estructura alfabética y prospectiva de collezionisti d’arte, ed. Allemandi,
nuestro cerebro amenazando con susti- Turín, 1997.
“Un museo es una institución per- tuirla por un nuevo brainframe que bien Mottola Molfino, A. y Morigi Govi, C..
manente, sin ánimo de lucro, al servicio podría aniquilar la autonomía individual Lavorare nei Musei, ed. Allemandi,
de la sociedad y su desarrollo, abierta al adquirida a lo largo de miles de años me- Turín, 2004
público, cuyo objetivo es adquirir, con- diante la lectura y la escritura. http://www.icom-italia.org/images/
servar, investigar, comunicar y exponer, Según Karsten Schubert4, el museo documenti/codiceeticoicom.pdf
con finalidades de estudio, educación y todavía trata de reunir las diversidades http://www.sistan.beniculturali.it/In-
disfrute, testigos materiales del ser hu- del mundo. Aspira a ser un templo o un dex.htm
mano y del medio ambiente”. teatro en el que se pone en escena el
deseo de saber, una máquina del tiempo
¿Siguen perteneciendo los museos a que produce significado y genera cam-
lo que Derrick de Kerckhove definía en bios, una máquina capaz de adaptarse Para los datos del ISTAT sobre los
su ensayo de 1991 (Brainframes. Men- continuamente a las nuevas condiciones museos italianos, véanse los enlaces
te, tecnologia, mercato [traducción ita- sociales. Una estructura intensamente http://www.istat.it/it/archivio/105061,
liana], Baskerville, Bolonia, 1993) como democrática, sólida pero versátil, ex- http://www3.istat.it/dati/catalo-
el “brainframe alfabético y prospectivo” puesta a todas las interferencias, capaz go/20110524_00/ y el sitio web del
del hombre del Renacimiento? de transmutarse. Ministerio de Patrimonio, Actividades
Así es. Pero en los últimos años tam- Pero no basta con utilizar un único Culturales y Turismo, www.benicultu-
bién los museos han sacado su mente y su modo de transmisión de la información rali.it http://imuseiitaliani.benicultu-
cuerpo fuera de sí mismos, participando y las emociones, en caso contrario sería rali.it/sii ).
de lleno en la llegada del hombre biónico, como si estuviéramos encerrados en casa
es decir, de la humanidad que, a través y solo nos comunicáramos con los demás
de las extensiones tecnológicas (eléctricas, por correo electrónico o teléfono. ¿Qué
digitales, videográficas) de su cuerpo está le sucedería a una humanidad que ya no
transformando su estructura de pensa- usara los cinco sentidos y que estos reca-
miento (el brainframe) en una conciencia yeran en las prótesis tecnológicas de que
hasta tal punto más amplia que corre el hoy disponemos? ¿Cuál sería, después de
riesgo de perder su individualidad. algún tiempo, la respuesta psíquica de
En el transcurso de la historia del las redes neuronales humanas a las que
homo sapiens-sapiens, algunas (pocas) solo llegara información procedente de
innovaciones tecnológicas han realizado sus propias terminales telemáticas y no
transformaciones profundas en nuestro de las corpóreas? ¿Y/o viceversa?
modo de pensar y percibir, incluso en la Los museos y los objetos de la me-
estructura de nuestro cerebro. Las prin- moria pueden revelarse útiles para sa-

69
El permanente esfuerzo
Javier Arnaldo
de legitimación
Universidad Complutense
de Madrid intelectual del museo

Javier Arnaldo es doctor en Historia del Arte Resumen: Existe en la actualidad un Abstract: A lively debate is currently
y profesor titular de esta asignatura en la vivo debate sobre la ética institucional taking place on the institutional ethics
Universidad Complutense de Madrid. Parte de de los museos en muchos de sus campos of museums in many of their fields
su trayectoria profesional se ha desarrollado en de actuación. Las muy distintas cuestio- of action. The very different issues
el campo de la museología; entre 2001 y 2011
nes que se plantean en él convergen en that have been raised ultimately give
ocupó los cargos de conservador jefe adjunto
definitiva en la apelación a la responsa- rise to a call for social responsibili-
y jefe de investigación del Museo Thyssen-
Bornemisza.
bilidad social de estos establecimientos ty from these establishments, which
que han transformado por completo la have completely transformed the ar-
francisj@ucm.es
cultura artística de la Edad Contempo- tistic culture of the contemporary age
ránea y de cuya acción tanto depende and whose action heavily influences
la experiencia que la comunidad hace the community’s experience of the
de las artes. El compromiso social es un arts. Social commitment is a strong
argumento legitimador fuerte para una legitimating argument for an institu-
institución que, como el museo, está so- tion like a museum whose functions
metida a una crítica permanente de sus are subject to constant critique. The
funciones. El artículo se pregunta por la article explores the logic of the pu-
lógica de la legitimación intelectual del blic museum’s intellectual legitimacy
museo público en el período histórico al in the historic period in which it was
que debemos su fundación, y en primer founded, starting with the example of
lugar con el ejemplo de la Galerie des Galerie des Antiques created by the
Antiques creada por la I República en First Republic in the Louvre palace.
el palacio del Louvre. Este y otros ejem- This and other examples discussed
plos tratados en el ensayo presentan in the essay highlight historical pro-
problemáticas históricamente alejadas e blems that are unrelated to and se-
independientes de las actuales desde el parate from current issues from a
punto de vista funcional, aunque el aná- functional point of view, although the
lisis que hace no renuncia a interesarse analysis does not overlook its critical
por su fortuna crítica. fortune.

Palabras clave: Legitimación institu- Keywords: Institutional legitimacy, Cri-


cional, Crítica del museo, Legitimación tique of the museum, Intellectual legiti-
intelectual, Louvre, Altes Museum, Ética macy, Louvre, Altes Museum, Foundatio-
fundacional del museo. nal ethics of the museum.

70
El joven Heinrich von Kleist dejó sus im- Las Musas en huelga
presiones de una visita a las colecciones
del Louvre en una carta escrita en no- En la cultura fundacional del museo no
viembre de 1801 a Adolphine von Wer- sólo tomaron la palabra los valedores
deck. Aproximadamente un año antes que hicieron posible su establecimiento,
se había inaugurado en la antigua resi- sino también algunos circunstantes me-
dencia real la Galerie des Antiques, cu- nos entusiastas a quienes debemos las
yas colecciones se sumaban a las de la argumentaciones con las que se cues-
pinacoteca y el gabinete de dibujos del tionó por vez primera su legitimidad.
Muséum, abierto al público desde 1793. La pregunta que se hace Kleist es tan
Kleist visitó el Louvre en un momento retórica como elocuente: ¿puede tenerse
absolutamente extraordinario, cuando ese recinto, ese acopio de antigüeda-
el mundo entero observaba fascinado y des, en el que las creaciones artísticas
temeroso cómo, con ese museo, París se viven su exilio, por una forma adecua-
significaba culturalmente como la nueva da de representación de eso mismo, lo
Roma. La Galerie des Antiques del Mu- artístico? ¿es ese establecimiento nuevo,
séum Central des Arts había abierto en destinado a la representación de la cul-
noviembre de 1800 ya con 113 objetos tura artística, apto para cumplir con las
expuestos; su enriquecimiento patrimo- funciones que se le asignan? El ejemplo
nial fue, con todo, una constante mu- del Louvre se prestó de forma particu-
seológica de tanto vigor que para 1811 larmente notoria a la denuncia de las
el número de piezas mostradas ascendía impropiedades de la institución museo,
a 312. El Louvre que Kleist conoció esta- ya que, además de despertar distintas
ba inmerso en la más formidable expan- reservas de carácter más o menos esté-
sión que un museo haya tenido, pródi- tico, su pujante proyecto museológico,
go en rehabilitaciones de espacios y en avivado con una ingente suma de teso-
incremento de colecciones. En su carta ros confiscados, particularmente de los
el escritor no expresa, sin embargo, en- botines del ejército francés en Italia y en
tusiasmo alguno por esa circunstancia. otros lugares (Gould, 1965), provocaba
Una de las salas de pintura de la Gran- también los recelos políticos y la perple- ¿Puede tenerse ese recinto,
de Galerie, atestada de obras maestras, jidad moral. Quatremère de Quincy, des- ese acopio de antigüedades,
aparece descrita por él como auténtica tacado teórico del museo en el período en el que las creaciones artísticas
“cámara de torturas”. De la exposición de la Revolución francesa, estuvo entre
viven su exilio, por una forma
de estatuaria antigua en la planta baja los primeros en lamentar la ausencia en
apunta lo siguiente: “La sala en la que la exhibición museística de un contex- adecuada de representación
se congregan los dioses y héroes de to eficiente para las obras acorde a su de eso mismo, lo artístico?
los griegos está, en lugar de con már- lenguaje vernáculo. Al igual que otros
mol, revestida de madera, que pretende hombres de letras franceses que apoya-
engañar al visitante con el color de la ron sus tesis, las Cartas a Miranda de
eterna piedra. Muy triste es la visión de Quatremère se pronunciaron en contra
tales figuras, que en un lugar como ese del museo al hilo de la contundencia
parecen exiliadas. Se diría que les pesa de los expolios que amenazaban con
el cielo de Francia, que sienten nostal- hacerlo crecer (Quatremère de Quin-
gia de su patria, del suelo clásico que cy: 2007. Cfr. Lelièvre, 1993: 64 ss.). Ese
las produjo o que, al menos, las cuidó epistolario de 1796 argumentaba contra
con dignidad, como a huérfanas de alto los planes de trasladar a París desde Ita-
linaje” (Kleist, 1982: IV, 702). lia las antigüedades griegas y romanas,

71
Figura 1. Anónimo francés: Vista de la salle des Empereurs de la galerie des Antiques con la salle du
Laocoon al fondo. Acuarela y pluma, inicios del siglo xix. París, Musée du Louvre, département des arts
graphiques.

con las que, conforme al armisticio de de la dinastía reinante que sostenían


Bolonia, el Vaticano iba a compensar a esos dioses fueron suprimidos durante
la República revolucionaria. Pero aquel la Revolución y, tras varias vicisitudes,
mismo año salieron de Roma los prime- Jean-Simon Berthélémy recompuso la
ros convoyes de bienes artísticos para iconografía y la convirtió en intérprete
engrosar las colecciones del Louvre (fig. del museo (Malgouyres, 1999: 20-21).
1). Con las campañas de los Países Bajos Hizo de las mismas divinidades, que su-
y Renania se había iniciado una migra- cesivamente habían sostenido los signos
ción de obras de arte de toda Europa a de los Borbón y los de la comunidad
París que no cesará hasta 1815. Italia, en masónica, portadores de los símbolos
especial a raíz de los tratados de Tolen- del Museo, donde recibían. Pintó en la
tino y de Campo Formio, hizo posible franja principal una filacteria, con una
que el patrimonio de antigüedades del inequívoca divisa que los dioses hacían
Louvre creciera durante la I República, ondear: “Fruit des Victoires”. Las colec-
el Consulado y el Imperio napoleónico ciones del Museo eran fruto de las vic-
de forma sencillamente increíble. El Mu- torias, y estas y aquellas continuaban
La pregunta por la legitimidad seo alojaba los bienes artísticos que, por incrementándose (Gallo, 1999: 182-204).
del museo, tan decisiva cortesía de la desamortización, el expo- Entre 1803 y 1815, cuando episódica-
y compleja como la historia lio, la incautación, la compra oportuna mente se conoció como Musée Napo-
o el saqueo, se ponían a disposición del léon, la dinámica de crecimiento de ese
cultural que se inaugura con
Nuevo Régimen, en cuyo orden cultural patrimonio fue particularmente especta-
su institución, no puede estaba llamado a desempeñar un papel cular. Si ya se había hecho con obras
ciertamente dejar de ocuparse hegemónico. El acceso a la Galerie des tales como el grupo del Laocoonte y el
de un conflicto fundacional Antiques se realizaba cuando lo visitó Apolo Belvedere, en 1803 llegó desde
Kleist desde la entonces llamada Salle Florencia la Venus de Médicis y en 1814
des Hommes Illustres, que reunía ocho se incorporaría a ese monumento de
estatuas y cuya bóveda, ricamente de- monumentos el Sarcófago de las Ama-
corada, tiene en su centro un fresco de zonas de Viena, por sólo apuntar dos
Francesco Romanelli, en el que se había obras de particular significación.
representado una gloria de la Monarquía La transferencia de bienes artísticos
con Mercurio, Marte y Minerva encara- enajenados ha estado tan presente en la
mados en las nubes (fig. 2). Los signos configuración de las colecciones de mu-

72
seos (Cfr. Waxman, 2011) que difícilmente incorporarse a museos, cuya dimensión e
podrá entenderse como una excepción importancia fue en aumento también en
la fórmula que el Musée Napoléon llevó Italia, y particularmente en Roma, después
a una especie de exacerbación histórica. de 1815 (Haskell, 1997: 90-146).
Hizo excepción por su celeridad, por el La pregunta por la legitimidad del
número y la calidad de las piezas con las museo, tan decisiva y compleja como la
que se hizo fuerte y también porque en su historia cultural que se inaugura con su
mayor parte las devolvió finalmente. Pero institución, no puede ciertamente dejar
en lo demás no se distingue su experien- de ocuparse de un conflicto fundacional.
cia de lo que con otro tempo y muchas Francis Haskell, al hacer historia de la dis-
veces con un recorrido más complejo des- persión del patrimonio artístico italiano,
de el punto de vista jurídico ha consagra- lanzó la cuestión de si no estaría más ca-
do para tantas piezas en museos más o pacitado un especialista en filosofía moral
menos lejanos lo que Kleist llamaba un que un historiador del arte para juzgar esa
“exilio”. Muchas de las piezas confiscadas realidad inducida paradigmáticamente por
por los franceses en iglesias, monasterios la avidez musealizadora (Haskell, 1997:
Figura 2. F. Romanelli: Fresco de la bóveda del
y residencias no fueron, tras su restitu- 144. Referido por Poulot, 2001: 531). La actual Salon de la Paix, llamada Salle des Hommes
ción, repuestas en los lugares de las que ilegitimidad del museo, denunciada des- ilustres cuando formó parte de la Galerie des
se habían substraído, sino que pasaron a de los albores de su institución e ininte- Antiques, Louvre.

73
rrumpidamente hasta la actualidad por dén por la “promiscuidad sepulcral”, que
quienes han discrepado de su intención dominaba, a su parecer, en la forma de
política, cultural o de otro tipo, se ha pre- exhibición característica de los museos.
sentado precisamente como una circuns- La pérdida que sufre la cultura musea-
tancia a superar mediante actuaciones, lizada con la ruptura de una relación viva
rendimientos y formas de aceptación con su periferia no es, qué duda cabe,
que legitimen y normalicen su existen- asunto nuevo del discurso artístico con-
cia, su autoridad y hasta su potenciación. temporáneo y alimentó las reservas inte-
El museo se fortalece siempre y cuando lectuales ya en torno a 1800. Así ocurrió
Si puede señalarse una su actuación pueda aportar resultados ejemplarmente con los versos de Los anti-
obligación moral del museo, que sirvan para conjurar el cuestiona- guos en París, que vaticinaron una huelga
sería la de restablecer el diálogo miento de sus bondades. La utilidad pú- de la memoria poética en el museo. Frie-
blica, el beneficio social, la accesibilidad drich Schiller, quien repudió el expolio de
con las Musas, la de compensar
de los bienes culturales y otros de los antigüedades en las campañas francesas
a sus visitantes con el provecho provechos que ofrece el museo se con- en Italia, escribió en 1803 ese poema re-
de su contacto y lograr así un aval virtieron muy pronto en nutrientes de ferido a las esculturas helenísticas acopia-
de legitimidad, perdido con el una normalización institucional que ha das por entonces en el Louvre; sus versos
silencio de estas revolucionado completamente la comu- anunciaban nada menos que lo siguiente:
nicación humana en la que median las las Musas, guías del arte de los griegos,
creaciones artísticas. Ya en 1793, a punto “jamás bajarán del pedestal” (“Nie von
de inaugurarse el Muséum Central des den Gestellen steigen [werden]”) (Schiller,
Arts, Félix Vicq d’Azyr enfatizaba en su 2004: 154) en su nuevo albergue. Pocos
Instruction sur la manière d’inventorier pronósticos podían ser tan demoledores
et de conserver que no es otro sino el para el destino funcional del museo. Ocu-
pueblo el depositario y destinatario del rre además que las hijas de Mnemosine
patrimonio enajenado, a cuyo servicio estuvieron representadas expresamente
debe disponerse (Cfr. Recht, 1998: 24 en aquella colección con el grupo de las
ss.). Ningún fin más elevado podía jus- Musas Tiburtinas, esculturas romanas, co-
tificar la fundación del Muséum. Pero pias de originales griegos, que, hallado en
el desafío de lo que ahora denomina- la década de 1770 en Tívoli y adquirido
mos “ética del museo” (Marstine, 2011. para las colecciones vaticanas, había sido
Mac-Donald, 2006) está llamado a ser transportado a París en 1798 en virtud del
un conflicto perennemente irresuelto o, Tratado de Tolentino (Cfr. París, 1999: 194-
de otro modo, permanente objeto de re- 195). Los versos de Schiller, al presagiar el
flexión de su gobierno. Theodor Adorno fin del trato de las Musas con los humanos
denominaba en 1953 “pleito espiritual” por una apropiación ilícita, precisaban el
la causa planteada por el museo como castigo correspondiente al acto de su nue-
moderno modelo de la cultura artística. va musealización.
“El museo y el mausoleo no están uni- Los esfuerzos del museo, por así decir,
dos sólo por una asociación fonética. Los concurren para deshacer ese conjuro. Si
museos son como panteones de obras puede señalarse una obligación moral del
de arte. Dan testimonio de la neutraliza- museo, sería la de restablecer el diálogo
ción de la cultura”, afirmó (Adorno, 2008: con las Musas, la de compensar a sus vi-
159). En muchas de las declaraciones de sitantes con el provecho de su contacto y
los artistas anti-museo desde la década lograr así un aval de legitimidad, perdido
de 1960 ha resonado ese dictamen. Cien con el silencio de estas. Ocurre algo similar
años antes también encontramos una a la realización de los valores morales en
disconformidad no muy distinta frente la historia revelada: lo mismo que la Biblia
a las aptitudes civilizadoras del museo, enseña que la historia moral del género
como la expresada por Théophile Thoré humano se guía por un esfuerzo de repa-
en su Salon de 1861: “los museos nunca ración del pecado original, hay un conflicto
existirían si el arte gozara de buena salud planteado en los orígenes del museo con
y la energía creativa floreciera” (Haskell, cuyo esfuerzo de reparación se identifica
2002: 23). Hacia este crítico sentir su des- una voluntad de virtud. De esta derivan la

74
realización de valores culturales y la res- dad del museo, por descontextualizadora
ponsabilidad social del museo, condenado que esta sea. La labor de Goethe en los
siempre a pugnar por su legitimidad. museos de Weimar y Jena apuntaron una
Será consecuente reclamar del museo y otra vez al refuerzo de las actividades de
medidas correctoras, tales como la inve- catalogación y ordenación de colecciones,
rosímil devolución de piezas incautadas, para mejor conocimiento e interpretación,
como ocurrió con tantas del Musée Napo- con la actividad específicamente educa-
léon poco después de la llegada de Luis tiva que hizo corresponder a la Escuela
XVIII al poder, o medidas más específica- de Dibujo de Weimar, por él creada, así
mente museológicas susceptibles de repa- como con bibliotecas y centros de estu-
rar la ofensa a las Musas que lamentaba el dio de la corte ducal. El campo del cono-
poema de Schiller. Será improbable que la cimiento artístico estaba en Italia, el del
estatua baje del pedestal como la Galatea conocimiento progresivo sobre el arte, sin
esculpida por Pigmalión, pero sí es posi- embargo, en Weimar y Jena.
ble mitigar esa especie de enmudecimien- La convivencia de esos dos paisajes
to e inanimación sobrevenidos a la obra culturales contrarios –la escenografía mu-
de arte mediante la naturalización de un seística y aquel en el que no se ha produ-
revelador orden de relaciones que ha de cido aún la separación entre lo estético y la
aportar el museo como espacio que pro- vida de su periferia– cobró una dimensión
picia una conciencia estética nueva. dialéctica que en definitiva resultaría deter-
minante para negar estabilidad a la forma
en la que se orienta la acción del museo,
Dialéctica de la legitimación a la que se confía de diversos modos la
articulación metafórica de un discurso his-
Tras su viaje a Italia, Goethe escribió tórico posible. En este sentido, el museo
repetidamente sobre la importancia del no se legitima en contra del paisaje que
lugar en la experiencia de las obras de reduce, el de la cultura que se muestra
arte, sobre la actualidad del sentido de como fenómeno pasajero, sino que intro-
las creaciones ligadas a paisajes cultu- duce en el simulacro de la duración los Tras su viaje a Italia Goethe
rales determinados por su historia y su fragmentos que de él conserva. El poder escribió repetidamente sobre
memoria, en especial en relación con su de articulación de un compendio de los la importancia del lugar en la
reveladora presencia en el “suelo clási- logros del arte entre el pasado y el presen-
experiencia de las obras de arte,
co”. Obviamente él fue asimismo testigo te que posee el museo fascinó asimismo a
de un proceso de mutilaciones que el muchos, de modo que las admirables ven- sobre la actualidad del sentido
emergente interés museístico, arraigado tajas de la reunión en un único lugar para de las creaciones ligadas
en el coleccionismo dieciochesco, pro- un conocimiento comprehensivo de obras a paisajes culturales
ducía en esos contextos de la memoria maestras antes dispersas y poco atendidas, determinados por su historia
artística, intactos en su vulnerabilidad, mitigaba la aflicción por lo que quedaba y su memoria
pero ahora crecientemente expoliados. menoscabado. Wilhelm von Humboldt no
Si bien el museo en alza, como causan- pudo ocultar sentirse captado por la idea
te de dichas mutilaciones, iba en contra de de museo que se forjaba en el París repu-
una comprensión asociativa de las obras blicano, beneficiario incipiente de tantos y
en su entorno específico, entendido en tan valiosos botines; en una carta de abril
definitiva como paisaje cultural, también de 1798 escribía: “Es cierto que cuando
el auge del museo creaba condiciones de todo lo que aquí se tiene esté debidamen-
posibilidad para establecer nuevas relacio- te colocado, esta galería será única en el
nes y para retomar, a partir de testimonios mundo y no puedo negar que una re-
fragmentarios y mediante el esfuerzo de unión tan formidable de tantas piezas ar-
una mirada unificadora, un contacto com- tísticas posee algo de muy edificante para
prensivo con el pasado de las artes (véase la fantasía. Esta circunstancia me reconci-
Catalano, 2007: 143 ss.). La reconstrucción lia hasta cierto punto con la pérdida que
de una imagen de la antigüedad, tarea de sufre Italia”1. Al mismo procedimiento de
las observaciones del viajero en Italia, re- incautación y traslado de las piezas más
sulta ser asimismo el objetivo de la activi- admirables de Italia para la pinacoteca del 1
Carta citada por CATALANO, 2007: 162.

75
Muséum estuvo unido un trabajo exhaus- clásica, despertó consideraciones críticas
tivo de compilación y sistematización de a la obra de Winckelmann y estableció
informaciones, redacción de descripciones en definitiva condiciones para progresar
y, en suma, de labores de catalogación asi- en la configuración de una historia más
mismo admirables (Haskell, 2002: 52-77), precisa del arte antiguo (véase Gallo,
cuyo efecto fue la puesta al día del saber 2001). Le había precedido la exposición
histórico del arte. Esos beneficios no supu- de bustos e inscripciones romanos en el
sieron, sin embargo, una solución de con- Museo Capitolino, que seguía un orden
tinuidad del perjuicio sobre el pasado que cronológico. Su conservador desde 1787,
se actualizaba. Antes bien, aún quedaban Ennio Quirino Visconti, fue quien se hizo
bastantes estragos por llegar. Haskell lo cargo de la Galerie des Antiques en el
glosa así: “En realidad, es enteramente im- momento de su fundación. También el
posible trazar una línea cronológica exacta Musée des Monuments Français, que se
entre las deseables mejoras que universal- alojó en el antiguo convento parisino de
mente aceptamos, aunque se produjeran los agustinos descalzos hasta 1816 y cuya
al precio de la destrucción del pasado, y trayectoria transcurrió en paralelo a la de
la hiperrestauración, la modernización y la Galerie des Antiques, hizo un notable
la ‘reorganización’; estas comenzaron en esfuerzo por concretar la identificación
buena medida con la ocupación france- de sus conjuntos artísticos en cuadros
sa de Italia, pero en muchos aspectos no históricos. Alexandre Lenoir, director fun-
hicieron su debut sino bastante después” dador de este lapidarium medieval, es-
(Haskell, 1997: 126). tableció la museografía para un conjunto
de restos enajenados a las arquitecturas
del clero tras tantas incursiones vandá-
Un nuevo órgano de licas producidas al calor de la Revolu-
comunicación de lo artístico ción que las declaró bienes nacionales.
Su objetivo fue ordenar las colecciones
A los atractivos de las obras alojadas en en cuadros históricos, es decir, iluminar
el nuevo museo público se sumaba el el saber sobre ese arte introduciéndolo
de una ordenación en ciernes que, qui- en el debate histórico romántico. En un
zá incluso por su propia provisionalidad, informe de 1814 redactado por el propio
demandaba convertirse en el punto de Lenoir se decía así: “Los monumentos de
partida de la historiografía del arte por este museo están dispuestos por orden
realizar. Los testimonios de quienes con- cronológico, en las salas ornadas por los
firman su admiración por el auge del príncipes y los personajes célebres de la
apetito coleccionista en el nuevo museo época a la que respectivamente se las
público nunca olvidan elogiar la accesibi- consagra, y decoradas con la arquitectura
lidad de las obras que el museo procura que conviene a cada época”2.
al conocimiento y de atribuirle cuidado La museografía se presta a ilustrar
en la educación del gusto. En las vistas mediante depósitos del pasado los pro-
de las salas del Louvre pintadas por Hu- gresos del arte, se hace responsable de
bert Robert vemos una y otra vez visitan- la representación de su historia y crea
tes que deambulan, trabajadores que re- categorías nuevas de interpretación; re-
paran y copistas afanados en su labor. A quiere además restauraciones, análisis,
este respecto, el desarrollo de la Galerie criterios de conservación, conocimien-
des Antiques instalada en el Louvre, tan tos, identificación de autores, saberes,
ejemplar y tan sometida a cambios y re- en suma, que hacen una nueva ciencia
visiones, motivó entre artistas y eruditos del arte e impulsan el desarrollo de una
numerosas puestas en cuestión de cono- historiografía progresivamente fiable,
2
De Musée royal des monuments français:
cimientos previos sobre las obras y deba- como el arte mismo. Pese al criterio re-
Notice sur l’état actuel de ce musée, consacré tes sobre la preeminencia de unos u otros volucionario original, que detestaba un
à l’histoire de la monarchie française, ainsi valores, favoreció trabajos de estudio y la ordenamiento de las colecciones incau-
qu’à celle de l’art en France, París, 1814. Citado publicación de álbumes de estampas con tadas conforme al elitista interés de los
por RECHT,1998: 34. repertorios muy completos de estatuaria eruditos, ya desarrollado con anteriori-

76
dad, el ordenamiento cronológico y por campo de pruebas de la filosofía de la
escuelas fue un hito museográfico que historia, y más tarde de la historiogra-
insertó las obras de arte en un nuevo fía artística (fig. 3). A diferencia de los
campo de interlocución intelectual. conjuntos cerrados en que, antes de su
Se alteraba lo que para Quatremère musealización, estuvieron insertadas las
de Quincy había conformado el orden obras para una representación áulica,
sagrado del conocimiento artístico, la heráldica, sagrada o, con menor inten-
ciencia teórica precediendo al saber sidad, de amante de las artes, la museo-
aplicado. Roma, y no el museo nuevo, grafía puesta al servicio de la filosofía
es la materia prima de la observación, de la historia y de la historiografía na-
venía a decir. “El espíritu sistemático que cional mueve a la reflexión precisamente
precede al espíritu de observación –es- mediante conjuntos artísticos móviles,
cribe– es, sin duda, destructivo para la abiertos a diversas perspectivas, segrega-
ciencia; es como querer edificar antes dos de la función práctica de sus com-
de tener las piedras talladas; es apuntar ponentes, vitalizados por una distinción
al final sin tener los medios” (Quatre- estética versátil, fundada en el progreso
mère de Quincy, 2007: 44). del conocimiento y de la sociedad.
Alexandre Lenoir celebraba, en el Cuando Hegel dictó sus Lecciones so-
mismo escrito antes citado, el instrumen- bre estética, en la década de 1820, se im-
to de la “feliz clasificación por siglos” pulsó, observa Douglas Crimp, la cons-
para la exhibición artística. La Gale- trucción del Altes Museum de Berlín y
ría Imperial de Viena en el Palacio del muchos otros principales (Crimp, 1987).
Belvedere, que se ordenó por escuelas El nuevo órgano de comunicación de lo
y épocas ya en 1781 y quedó abierta artístico, el museo, se suma al instrumen-
al público gratuitamente, se adelantó a tal de la cultura que está inaugurando
otras en el esfuerzo de transformar el co- un nuevo episodio histórico-filosófico.
nocimiento del arte en una constelación Contribuye activamente al advenimiento
museográfica que hizo excepción por al- de una identidad cultural moderna, en
gún tiempo (Hoffmann, 1989: 10; Yonan, la que se intensifica la valoración social
2012). Eran los albores de la actividad de lo artístico como objeto patrimonial.
del museo como galleria progressiva y Museografía y arquitectura crean discur-

Figura 3. Palacio del Belvedere, planos y


disposición de la Galería Real de Pinturas en la
primera y segunda plantas en la lámina anexa
al final del volumen de Christian von Mechel:
Verzeichnis der Gemälde der kaiserlichen
Königlichen Bilder Gallerie in Wien, Viena, 1787.

77
Figura 4. A. Lenoir: Vista del jardín del Musée des monuments français. Pluma y aguada, inicios del siglo
xix. París, musée du Louvre, département des arts graphiques.

so, están obligadas a sembrar unidades no, Menandro, Posidipo y otros ejemplos
de discurso que den carta de naturaleza de excelencia humana, cuya memoria se
a las obras en el nuevo lugar. El discur- actualizaba ratificando el museo. Alexan-
so museográfico puesto al servicio de dre Lenoir convirtió el jardín del Musée
la ilustración de la filosofía de la histo- des Monuments Français en cementerio
ria posee un carácter muy poderoso, de de hombres justos. Quedó plantado de
modo que nadie dejará de reconocer en cipreses, álamos, tejos y otras especies,
él un agente de legitimación del museo. y también poblado por monumentos fu-
Se trae la virtud hasta el presente, para nerarios de hombres y mujeres ilustres,
el cual se suscribe un saber más eleva- traídos de diferentes lugares de Francia, y
do. La pregunta por la razón legitima- obedecía, según su creador, a la descrip-
dora del museo nos orienta hacia los ción siguiente: “El jardín, plantado con
valores éticos que lo arropan en origen. tanto arte como gusto, puede ser consi-
Sin duda, la capacidad de articular el dis- derado como un Elíseo, puesto que no
Sin duda, la capacidad curso del progreso histórico es síntoma sólo recoge las estatuas de varios reyes y
de articular el discurso de una superioridad moral, a la que el guerreros célebres, sino asimismo las ce-
del progreso histórico es síntoma museo, en busca de su legitimidad éti- nizas de los hombres de letras más ilus-
ca, adecuó muy pronto su pirámide de tres de los que se honra Francia, como
de una superioridad moral,
valores como establecimiento de interés Molière, Boileau, La Fontaine, Mabillon,
a la que el museo, en busca público. Mas, siendo la ilustración de Descartes, Montfaucon, Rohault, Heloísa
de su legitimidad ética, adecuó la historia un quehacer racional, sólo la y Abelardo” (Recht, 1998: 35). El Elíseo
muy pronto su pirámide de rúbrica de la ejemplaridad moral da car- del Musée des Monuments Français ser-
valores como establecimiento ta de naturaleza al museo, y concilia al vía paradigmáticamente a la exaltación
de interés público público con su destino. Por eso apela- de la virtud (fig. 4). La intención de cla-
ba a la virtud aquella Salle des Hommes sificar conforme a una sucesión históri-
Illustres con la que recibía la Galerie des ca, que afectaba a la selección de pie-
Antiques; bajo la cúpula que enseñaba zas en las salas del museo, se ausentaba
el restaurado fresco de Romanelli, que completamente de este jardín del Elíseo,
representaba a los dioses haciendo on- donde reposaban las cenizas de almas
dear la banda con la inscripción “Fruits virtuosas, cuya memoria se renovaba a
des victoires”, se distribuían en sala las la vez, como en un jardín de fuentes. La
esculturas de Zenón, Demóstenes, Traja- actualización de la virtud obró en el re-

78
cinto exterior de aquel establecimiento un convento desamortizado, convertido
romántico como una experiencia super- en monumento laico de la memoria. La
lativa, derivada de la reunión en la me- legitimación intelectual vino en otros
moria de cuantos hacen amar el pasado casos dada por el interés erudito, o por
y desear la perseverancia del ejemplo de algo tan alejado de este como un alto
los mejores. Su intervención hace que el concepto del arte como representante de
museo quiera ser visitado como templo la nación, probablemente no muy since-
y, por consiguiente, con el rendimiento ro, que generó, con todo, la fundación de
moral propio de un nuevo espacio ritual museos máximos, como el Museo Real No existe ningún patriotismo
de elevación laica. La fuerte instancia de Pinturas de Madrid y la Pinakothek que no apele a la excelencia
moral que realizaban las salas del Musée de Múnich. Estas y otras pinacotecas in- artística como atributo de una
des Monuments Français explica que la terpretaron ese primado en primer lugar
nación mejor
filosofía de la historia de Jules Michelet como museos de arte nacional. El propio
tomara impulso con las impresiones que Muséum Central des Arts fue un exhibi-
le produjo visitarlo (Recht, 1998: 41). Wil- dor de los por algún tiempo legítimos te-
helm von Humbold lo visitó con admira- soros de la República francesa. No exis-
ción en 1799, cuando la museografía no te ningún patriotismo que no apele a la
había sido aún completada, y dejó una excelencia artística como atributo de una
descripción detallada de las diferentes sa- nación mejor, emane en ella el poder del
las, patios y jardín, en la que resalta la lo- rey o de la soberanía popular. De hecho,
grada aptitud para lo que entendió como la incorporación del arte nuevo a las co-
expresión fisonómica de la historia. Las lecciones exhibidas fue un mandato en el
estatuas y lápidas reunidas en la escena gran Muséum de París.
museográfica comunicaba “tan pronto en También en otro sentido puede un
la diversidad de los tiempos lo general de museo legitimarse intelectualmente por
la nación, como en lo particular la distin- su contribución al gusto público y a la
ción de los siglos” (Humboldt, 1960-81: mejor formación de los artistas, argumen-
I, 520). Aquel recinto organizaba, según to fundacional muy frecuente, pero que
Humboldt, la fisonomía de la memoria en ocasiones se convierte en el agente
del espíritu humano. más activo, como es sabido que ocurrió
Esta función solemne, que integra ac- en el South Kensington Museum. Se tra-
tivamente las piezas patrimoniales en una ta de categorías que conviven e incluso
experiencia de nobleza práctica, como lo se compatibilizan, aunque unas u otras
había hecho la jardinería paisajista con dominen en determinados momentos,
sus arquitecturas, crea una fórmula senti- como aparentemente ha sido el caso de
mental de legitimación muy consecuente los mandatos pedagógicos de la “éduca-
para el museo, en cuyo espacio de per- tion permanente” (Cfr. Jaffé, 1979: 181)
petuación se reciclan restos y ruinas del en las últimas décadas, muy pródigas en
pasado para consagrar analógicamente el satisfacciones de información, o, más re-
vigor moral del presente. Bien es verdad cientemente incluso, de las abundantes
que, aunque esa idoneidad práctica cons- políticas de inclusión de nuevos públicos.
tituía, por así decir, una feliz invitación También la aprobación pública puede
al abandono de la huelga por parte de ser perseguida como causa de legitimidad
las Musas, también su lenguaje evocativo en el gobierno del museo; se ha dicho que
reducía considerablemente una disposi- el Musée Napoléon, tan castigado por sus
ción crítica diferenciada hacia los objetos, detractores intelectuales, recibió su fuerza
siempre pendientes de su subjetivación. legitimadora de la aceptación del público
Desde su origen el museo ha encon- (Poulot, 2001), del mismo modo que hoy
trado muy diversos argumentos para su en día se alude a las cifras de visitantes
legitimación intelectual, que apuntan a como el principal indicador de pujanza.
primados definitorios para la interpreta- Bien es cierto que el acto de legitimación
ción de su patrimonio, esto es de su co- de aquel museo como lugar del arte se
lección y de su edificio, que en el caso forzó en otro sentido al hacer de este la
del Musée des Monuments Français fue encarnación excelsa del poder político del

79
Figura 6. A. Béranger, según A. Valois: La llegada al Louvre de las obras de arte adquiridas como
resultado de la campaña de Italia, detalle del vaso de porcelana dura y bronce dorado, 1813. Sèvres,
Musée Nacional de Céramique.

Emperador, cuya boda con María Luisa de cia, Flandes, Italia. Zix previó este dibujo
Austria se celebró en sus salones el 2 de como modelo para la decoración de un
abril de 1810. El público que encarna ese colosal vaso de porcelana de Sèvres que
acto máximo de recíproca legitimación es no llegó a completarse. La manufactura
el nutrido cortejo nupcial que acompañó de Sèvres sí realizó, en cambio, en 1813
a la pareja a lo largo de la Grande Galerie, y según dibujos de Achille Valois, una
junto a sus circunstantes. Entre las imáge- memorable crátera de porcelana y bronce
nes que perpetuaron aquella ceremonia dorado con la representación panorámica
destaca el dibujo a la acuarela, conserva- en su panza del desfile triunfal por París
do en el Museo del Louvre, de 172 cm de de las más célebres antigüedades de Italia
largo realizado por Benjamin Zix con la antes de su entrada en el Louvre (fig. 6).
Figura 5. B. Zix: Cortejo de la boda de Napoleón
vista del inacabable cortejo ante los muros En las pirámides de valores que ri-
y María Luisa de Austria en la Grande Galerie.
Acuarela y lápiz (sobre tres segmentos de papel), h.
abarrotados de pinturas excelsas, orde- gen los museos cambia la coloración de
1810. París, Musée du Louvre, département des arts nadas por países en tres secciones, todas la cúspide, pero no sin frecuencia figura
graphiques, depósito de la manufactura de Sèvres. ellas integrantes del Imperio (fig. 5): Fran- en ella la representación nacional, con-

80
siderada como bien público. En ocasio- la autoridad conferida a las colecciones
nes ese prestigio social de la exhibición como escenario de autorrepresentación
museística llama al beneficio particular, de los príncipes, condición no exenta de
como se sigue denunciando a día de hoy una larga fortuna crítica.
que ocurre (Cruz Valdovinos, 2013; Lli- Uno de los debates internos más
nares, 2013; Gardner, 2011). Francis Has- interesantes para las museografías fun-
kell ofreció ejemplos proverbiales en su dacionales, eso sí, ya posteriores a las
estudio sobre las primeras exposiciones guerras de Liberación, se produjo a pro-
de la British Institution, que trabajaron pósito del proyecto del Altes Museum
a favor de la especulación económica de Berlín, inaugurado con el nombre de
con las obras expuestas (Haskell, 2002: Königliches Museum en 1830. Karl Frie-
79-127). En otro grado y sentido pueden drich Schinkel había comenzado a tra-
manifestarse intereses económicos en bajar en los planos del edificio en 1822.
la promoción de un establecimiento sin Desde mucho antes los propósitos y uti-
ánimo de lucro, que se entienden como lidades de este museo habían sido obje-
signo de su propia prosperidad, contra to de un vivo debate ilustrado y de im-
los que advirtió muy pronto Quatremère portantes trabajos de estudio. Christian
de Quincy: “En cuanto a mí, dejo para von Mechel, creador de la disposición
cartagineses o financieros esos argumen- de la pinacoteca real austriaca en el pa-
tos mercantiles, con los que se puede lacio del Belvedere, antes mencionada,
defender o atacar el interés de las artes: orientó los planteamientos iniciales de
no me puedo resignar a tener razón con este otro proyecto hacia la configuración
semejantes argumentos; el amor al dine- de una galleria progressiva. En 1829 fue
ro jamás ha producido más que dinero” nombrado un comité, a instancias de Fe-
(Quatremère de Quincy, 2007: 69). derico Guillermo III, que se encargaría
Desde el argumento del tesoro pa- de decidir sobre los contenidos y esta-
trimonial, incluido el del incremento del blecer las prioridades del Plan museo-
valor de cambio, hasta hitos históricos de gráfico. El comité, equivalente aproxi-
toda índole y objetivos de regulación ins- mado de los actuales patronatos, estuvo
titucional determinan las decisiones de la formado exclusivamente por artistas e
museología. Ésta funciona como una es- intelectuales. Lo compusieron Wilhelm
pecie de ordenador de intenciones para von Humboldt, Karl Friedrich Schinkel,
las obras que comprehende. Y, puesto el historiador del arte Gustav Friedrich
que actúa como signo de un modo de le- Waagen, el escultor Christian Daniel
gitimación, cambia constantemente. Punto Rauch, los pintores Heinrich Dähling y
de partida más o menos universal en las Wilhelm Wach y el restaurador Jakob
galerías artísticas que se abrieron al públi- Schlesinger. El escultor Christian Frie-
co en la segunda mitad del siglo xviii y en drich Tieck sustituyó a Rauch en algu-
décadas posteriores fue, qué duda cabe, nas sesiones. Waagen, quien finalmente

81
se hizo cargo de la dirección del museo, del museo como centro disciplinar (fig.
había hecho las labores de catalogación, 7). Suscribía, como los otros miembros
contaba con el asesoramiento del tam- del comité, la máxima “primero delectar,
bién célebre historiador del arte Karl después instruir”, pero con una interpre-
Friedrich von Ruhmor y había trabajado tación de otro calado. Si la colocación
estrechamente con Schinkel, logró im- de las obras se guiaba por un orden his-
poner sus puntos de vista para la confec- tórico-cultural, para crear conjuntos sus-
ción de un museo ordenado cronológi- ceptibles de articular metafóricamente
camente y por escuelas. La voz disidente una forma disciplinar del saber sobre el
fue la de Humboldt, si bien su criterio arte, algo no intrínseco a la experiencia
coincidía con el primado de que el mu- artística estaba anteponiéndose a esta.
seo debía estar al servicio del público En el orden de prelación que Humboldt
general. Pero Humboldt, creador de la tenía en mente lo primero era favorecer
Universidad de Berlín e inspirador de la el sentido del museo como escuela de la
reforma educativa que se llevó a cabo sensibilidad en la libertad. Esto, por su-
con el ministro de la corona prusiana puesto, no excluía la función escolar ni
Karl vom Stein zum Altenstein, reforma la instrucción historiográfica, pero como
de la que aún hoy se reconocen deudo- componentes subordinados al objetivo
ras la escuela y la universidad alemanas, de poner el museo al servicio de la edifi-
no podía entender adecuada la inflexión cación estética (Gaehtgens, 2012). Antes

Figura 7. Altes Museum de Berlín, plano de la planta baja y disposición de la galería de pinturas en la lámina publicada en el volumen de Gustav Friedrich Waagen:
Verzeichnis der Gemälde-Sammlung des Königlichen Museums zu Berlin, Berlín, 1830.

82
de aportar conocimiento, las obras de impulso de los intereses de la repre-
arte –argumentó Schiller en sus Cartas sentación nacional, lo que quiere decir
sobre la educación estética del hombre– tomando como instancia de complexión
permiten hacer experiencia sensible de ética la ciudadanía. Las condiciones crí-
la libertad. Las ideas de Humboldt sobre ticas, por las que, por ejemplo, Quatre-
el museo buscaban preservar una for- mère cuestionó la deriva del Muséum
ma de virtud legitimadora de este como parisino, se prolongaban asimismo en
establecimiento expresamente humano. los museos creados en el período de la
Partiendo del escrito póstumo de Mi- Restauración, por lo que no perdían vi-
rabeau Sobre la educación pública, re- gor los argumentos de ilegitimidad. En
dactó Humboldt en 1792 su tratado Los 1821, pongamos por caso, se realizó
límites de la acción del Estado, en el que para el Altes Museum, aún en ciernes,
se contienen las ideas que dieron funda- una compra masiva de, sobre todo, ta-
mento a las posteriores reformas educa- blas flamencas y pinturas italianas del
tivas de Prusia, más explícitamente for- siglo xv, sacadas de los Países Bajos y
muladas en sus escritos de 1809 y 1810. de Italia por el comerciante británico
No son extraños a ellas algunos argu- de maderas Edward Solly, precisamente
mentos que trató de hacer primar en la corriendo el mismo albur que quienes
fundación del Altes Museum, considera- movieron tantas otras obras portables
do en un momento temprano, previo a durante la ocupación francesa (Haskell,
su realización efectiva, como museo uni- 1997: 129). De aquel prodigioso lote, el
versitario (Humboldt, 1960-81: IV, 245- más importante de la colección inicial
246). Razonó en aquel ensayo a favor del Altes Museum, atesorado merced al
de una cultura acorde con el elevado fin auge de los expolios, formaba parte, por
de vincular la educación del hombre lo ejemplo, el San Sebastián de Botticcelli. Poner a prueba el estatuto del
menos posible a su condición de ciuda- La misma acción que premiaba con la ciudadano, ejercer una crítica
dano. La meta del ser humano ha de ser propiedad de obras tales requería de un permanente del presente es el
la máxima y más extensa educación de esfuerzo suplementario para justificar su
objetivo de la cultura susceptible
sus disposiciones, su crecimiento moral, ausencia en el emplazamiento original
no por mor de una tendencia del cono- de Santa Maria Maggiore de Florencia. de legitimar la acción del museo
cimiento ni, desde luego, para facultar La accesibilidad de la obra, el beneficio
en un saber doctrinal, sino en virtud de social, los progresos en el conocimiento
la libertad del individuo. y otros provechos validaban el acto de
Por esta razón señala al Estado como la musealización, y, sin embargo, nada
fuerza interesada en el dominio de sus podían aportar a la relevancia artística
súbditos y aboga por la no intromisión de la obra. De ahí que el propósito de
de la conveniencia de este en la instruc- la edificación estética y el requisito de
ción pública. “La educación debe formar la autonomía espiritual fueran colocados
hombres, sin tomar en consideración tan en primer plano en las reflexiones
formas sociales determinadas” (Hum- de Humboldt sobre el museo como ins-
boldt, 1988: 65), afirma. Si los principios titución susceptible de ser moralmente
de Humboldt se tradujeron en muy im- constructiva. Si el patrimonio musealiza-
portantes medidas de reforma de la en- do asiste a la representación de su pro-
señanza pública que delimitaron el efec- pietario como bien nacional, es útil a la
to coercitivo de intereses doctrinarios y virtud del Estado; pero es el individuo,
uniformadores en la educación, el pro- no el Estado ni, en términos actuales,
pósito de no sacrificar al hombre a favor la sociedad de consumo, el interlocu-
del ciudadano podía considerarse prio- tor al que deberían reservarse las obras
ridad en este otro nuevo establecimien- expuestas en el nuevo establecimiento
to público al servicio de la formación público. Poner a prueba el estatuto del
que era el museo. Pero la fundación de ciudadano, ejercer una crítica perma-
tantos museos en toda Europa en torno nente del presente es el objetivo de la
a las décadas en las que se constituyó cultura susceptible de legitimar la acción
el Altes Museum recibió su principal del museo.

83
Todas nuestras preguntas sobre el Bibliografía
arte tienen consecuencias esenciales
en la naturaleza de la institución del
museo público (Haskell, 1982: 10). Las
tuvieron, desde luego, en la orientación Adorno, Th. W. (2008): “Museo Valéry
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ridad se sumaron otras problemáticas e forma della collezione nell’opera di
con sus respectivas consecuencias en la Goethe, Artemide, Roma.
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mación institucional, que, sin embargo, siglo xx. Cuatro ejemplos y un botón
no siempre existe ni ha existido a cuen- de muestra”, en Nuevas contribucio-
ta de la atención por lo artístico como nes en torno al mundo del coleccio-
existencia viva, interlocutora efectiva nismo de arte hispánico en los siglos
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fue producto de aspiraciones democrá- Journal, 46, 4, pp. 261-266.
ticas y de progreso, entre cuyos anhelos Dominique-Vivant Denon. L’oeil de Napo-
ha estado el ganarse desde un presente léon, cat. exp. Musée du Louvre, eds.
en libertad valores no extintos del pa- Réunion des musées nationaux, Pa-
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las causas precedentes y coetáneas. museum”, en Paul, Carole (ed.)
[…] La representación histórica es, al (2012), The first modern museums
igual que la artística, imitación de la of art. The birth of an institution in
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y su periferia no musealizada, sin repa- Gallo, D.: “Les antiques au Louvre. Une
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85
Ética y museología:
Teresa Sauret Guerrero Sobre la museología como postura
Nuria Rodríguez Ortega
Universidad de Málaga ética y como práctica

Teresa Sauret Guerrero, catedrática de Resumen1: Museología éticamente com- museo en el ejercicio de su conducta
Historia del Arte de la Universidad de Málaga, prometida: este constituye el objeto de ética. Cualquier otra cosa quedaría en el
ha desarrollado su actividad docente e reflexión del presente texto, en el que se territorio de la pura entelequia o en la
investigadora desde 1979. Sus líneas de delinean las problemáticas específicas utopía de los discursos escritos.
investigación se han dirigido al Arte del
que la museología, en su compromiso
siglo xix, Patrimonio, Género y Museología,
ético, debe abordar, teniendo en cuenta Palabras clave: Museología ética, Mu-
difundiendo sus resultados en congresos,
los nuevos paradigmas sociales, econó- seologías participativas, Deontologías
proyectos I+D y publicaciones. Directora del
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga micos, tecnológicos y culturales. Asimis- museísticas, Museología crítica, Respon-
desde 2007 a 2013, es autora de los proyectos mo, se indaga sobre el modo como esta sabilidad social.
museológicos y museográficos del mismo. museología debe desarrollarse en un
Su experiencia en el museo se ha traducido contexto definido por valores como la Abstract: Ethically committed Museo-
en la organización de simposios (I Simposio participación, la cooperación, la desje- logy: this is the topic examined in this
Internacional sobre Museología Crítica, 1-4 rarquización, los saberes múltiples y la text, which outlines the specific pro-
junio 2011), creación y dirección de la revista distribución del concepto de autoridad. blems that museology must tackle, with
Museo y Territorio y publicaciones en revistas El texto arranca con una reflexión desde regard to its ethical commitment, while
especializadas. Actualmente es de su el plano puramente teórico, asumiendo bearing in mind new social, economic,
responsabilidad la asignatura de Museología y
que la actitud ética de la museología no technological and cultural paradigms.
Museografía del grado de Historia del
solo se circunscribe a la consignación de It also explores the way this museolo-
Arte de la Universidad de Málaga.
una serie de pautas que los responsa- gy should be developed in a context
tsauret@uma.es
bles de los museos deben adoptar, sino defined by values such as participa-
que ella misma, en cuanto que discurso tion, cooperation, de-layering, diverse
Nuria Rodríguez Ortega. Es directora del teórico, requiere de un planteamiento knowledge and the distribution of the
Departamento de Historia del Arte de la ético, priorizando sobre qué se reflexio- concept of authority. The text begins
Universidad de Málaga, donde ejerce la na, y analizando el cómo y el porqué. with a deliberation from a purely theo-
docencia como profesora titular. Desde el año No obstante, el texto arriba en su segun- retical standpoint, assuming that ethical
2007 hasta el año 2013, fue responsable de la da parte a las circunstancias concretas attitudes of museology are not only li-
coordinación de actividades y subdirectora del que forman parte del devenir cotidiano mited to providing a set of guidelines
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga en de los museos, pues es en este devenir which those in charge of museums must
virtud del convenio de colaboración suscrito en el que a la postre debe concretizarse follow, but that the deliberation itself
entre el Ayuntamiento y la Universidad. Tiene
la actitud ética que la museología como regarding the theoretical discourse also
diversos trabajos publicados sobre museología
discurso teórico desarrolla. Por tanto, la requires an ethical approach, prioritising
crítica en su conexión con la cultura digital.
reflexión museológica nunca puede des- what should be deliberated, and analy-
nro@uma.es
entenderse de la diversidad de situacio- sing how and why. However, it is on the
nes museísticas que existen, ni soslayar outcomes discussed in the second part
cuáles son los obstáculos y barreras con of the above text - concerning the spe-
las que se encuentra el profesional del cific circumstances that are part of the

86
daily evolution of museums - that ethi- Así pues, la ética [de la praxis mu-
cal attitudes must ultimately focus and seística] compete irremediablemente a
from where the theoretical discourse of la museología en cuanto objeto de re-
museology must develop. Therefore, a flexión. Como advierten Andrés Desva-
museological deliberation can never se- llées y François Mairesse (2010: 8): “los
parate itself from the diversity of exis- retos del trabajo del día a día limitan
ting museum situations nor sidestep the a menudo la capacidad en el campo
obstacles and barriers that museum pro- museístico de detenerse y de reflexio-
fessionals encounter when exercising nar acerca de sus bases filosóficas fun-
ethical conduct. Anything else would be damentales”. Por eso la museología ha
in the realm of a pipe dream or utopian de erigirse en el baluarte intelectual so-
written discourses. bre el que se sostiene esta tarea. Pero
1
la ética, además, también compete a la Con la noción de posmuseo y el desarrollo de
Keywords: Ethical museology, Participa- museología en cuanto sujeto. La ética se la museología crítica, la museología transformó
su identidad de ciencia del museo y, por tanto,
tory museologies, Museum deontologies, transforma en sujeto museológico cuan-
“neutra” construcción de saberes y discursos,
Critical museology, Social responsibility. do deja de ser objeto de reflexión y se
para abogar por una implicación crítica,
convierte en postura ética, cuando el co- desestabilizadora y revisionista, conflictiva
metido museológico –esto es, la tarea de con la institución y éticamente comprometida.
Consideraciones previas reflexionar, pensar, debatir, cuestionar y Desde entonces, la imparcialidad ha dejado
articular líneas de pensamiento– trans- de tener su razón de ser como parte de la
Sin pretensiones de sistematizar una de- muta en actitud y posicionamiento ético ética museológica y, en consecuencia, también
finición de museología –que excedería en sí. Y esta es la dimensión ética de la del posicionamiento ético del museólogo.
los objetivos de este texto–, quisiéramos, museología que aquí nos ocupa, la cual Desde este punto de vista, la museología
no obstante, iniciar nuestra reflexión es- implica que la museología y, por ende, deviene en compromiso personal y vital.
tableciendo un marco de entendimien- los museólogos que la construyen tam- Desde el año 2007 hasta febrero de 2013,
las autoras de esta reflexión compartimos
to común. Para nosotras la museología bién tienen un compromiso ético pro-
la dirección y la gestión de actividades del
es el oficio de reflexionar críticamente pio, el cual deviene en responsabilidad
Museo del Patrimonio Municipal de Málaga
sobre el museo, su condición, función crítica e intelectual. Lógicamente, ambas (MUPAM), un museo local que tuvo la fortuna
y significación en el conjunto social y dimensiones se implican –o deberían de aliarse con la Universidad en su objetivo de
territorial, y sobre la práctica que en implicarse–, pues la reflexión sobre las valorizar el patrimonio de la ciudad y promover
ellos se desarrolla, con el objetivo de cuestiones éticas que atañen al museo una concienciación y educación en valores
comprender el fenómeno museístico en y a la práctica museística es parte del patrimoniales. En el texto que sigue, no hemos
su historicidad y heterogeneidad, abar- deber ético de la museología. Pero es querido hacer referencia al MUPAM, que
carlo intelectualmente en la pluralidad necesario tener en mente la diferencia forma parte ya de nuestra historia profesional,
y complejidad de su presente, articular entre una museología éticamente com- durante la cual tanto aprendimos. Pero todo él
debates en torno a sus conflictos y pro- prometida, que es el foco de nuestra está impregnado de la experiencia acumulada
durante estos años, en los que tuvimos
blemáticas específicas, y delinear líneas reflexión, y una museología que ‘habla
la suerte de tener en nuestras manos la
posibles de desarrollo futuro. sobre’ la ética del museo. En el primer
posibilidad de llevar nuestros posicionamientos
La praxis museística entraña de ma- caso, es inevitable el compromiso per- museológicos a la práctica.
nera inherente un componente ético sonal y vital del museólogo, y conlleva No hemos podido ni hemos querido
que va más allá de las deontologías pro- una postura auto-reflexiva que se plan- abstraernos de esta experiencia
fesionales. En primer lugar, porque la tea la finalidad y la razón de ser de la –no siempre vivida por los museólogos que
materia con la que trata se insiere con- propia museología como instancia acti- se dedican a “pensar” el museo- porque forma
sustancialmente en las condiciones del va y dinámica en los procesos de mejora parte de nuestra comprensión y visión de
individuo y la sociedad; las memorias, y progreso social. la museología, y consideramos que es aquí
las identidades y los procesos culturales En los últimos años hemos asisti- donde reside justamente nuestra singular
que construyen y definen a las comuni- do a una eclosión de los estudios que contribución a este número monográfico. Esta
irremediable parcialidad es constitutiva de
dades y sus territorios; en segundo lugar, abordan la relación entre ética y mu-
nuestro compromiso ético con la museología
porque esta materia –marcada por la di- seo2, pero hasta la fecha carecemos de
y con los museos, y, en consecuencia, resulta
ferencia y la diversidad– es sumamente una reflexión que afronte de manera irrenunciable.
frágil, dado que su entidad depende del sistemática la ética de la museología y 2
Evitamos sobrecargar nuestro texto con
conjunto de discursos, interpretaciones del propio museólogo, esto es, los de- referencias bibliográficas que con toda
y apropiaciones de las que sea –o haya beres y las responsabilidades sobre los seguridad serán recurrentes a lo largo de las
sido– objeto. que fundamentan su actividad, lo cual páginas de este número monográfico.

87
resulta esencial, dado que la museolo- te de lo institucional y de las políticas
gía, como agente discursivo generador institucionalistas; unas transformaciones
de pensamiento, es también matriz de que, en su conjunto, definen un modelo
valores con los que se modela el museo inédito de sociedad en el que el museo
y la práctica museística. y la museología tienen que refundarse,
No por casualidad, la museología ha aunque todavía no se tenga muy claro
sido definida como “la ética de lo mu- hacia dónde nos llevarán las derivas de
seal”. Desvaillèes y Mairelles (2010: 35), este cambio. En lo que sí parece existir
antes citados, argumentan que, en la consenso es en que la redefinición del
medida en que el museo es un instru- discurso de la ética museística se sitúa
mento social, este “reclama que se ope- en el centro de este proceso de cambio.
ren sin cesar elecciones que determinen (Marstine, 2011; Edson, 2009).
La museología, como agente para qué va a servir. Precisamente, la Para escudriñar las implicaciones de
discursivo generador de elección de los fines a los que se va a este nuevo escenario con el que debe
pensamiento, es también matriz someter este haz de medios no es otra confrontarse la museología en su com-
cosa que una ética. Es en este sentido promiso ético, es necesario, como indi-
de valores con los que se modela
que la museología puede ser definida cábamos antes, caminar por los mismos
el museo y la práctica museística como la ética de lo museal, ya que es derroteros por los que camina contem-
la que decide lo que debe ser un mu- poráneamente la reflexión crítica sobre
seo y a qué fines hay que someterlo”3. el museo. Citaremos aquellos que con-
Hemos querido transcribir este párrafo sideramos ejes clave de este proceso de
íntegro porque creemos que ilustra lo redefinición para tratar de desentrañar,
que, a nuestro modo de ver, debería ser en el epígrafe siguiente, cuál podría ser
uno de los primeros requerimientos de el papel que corresponde a una museo-
la museología como postura ética: evi- logía ética. Estos son: la deriva hacia lo
tar los peligros de dogmatismo teórico social y la ciudadanía (vs. el objeto, la
procedentes de imposiciones concep- colección); la deriva hacia la instancia
tuales o decisiones nacidas al amparo usuario (vs. la instancia público); la de-
de determinadas instituciones. Dudamos riva hacia la participación abierta y la
si una museología que “decide lo que cooperación exógena, esto es, hacia el
debe ser” y que “somete” tiene cabida establecimiento de nuevas formas de
en nuestra sociedad contemporánea, en institucionalidad (vs. el discurso institu-
la que la operatividad de las estructuras cional oficialista y cerrado); y la deriva
de abajo-arriba han entrado en crisis. hacia modelos híbridos de financiación
Quizá este riesgo pueda evitarse si (vs. la subvención pública). Todo ello
en vez de hablar desde la museología redunda en una reformulación del mu-
como institución establecida del dis- seo como agente de transformación so-
curso teórico sobre lo museal, del que cial y creador de valores, que relega a
emanan relatos legitimadores y formas un segundo plano su estatuto de lugar
convenidas de autoridad, nos situamos para coleccionar, conservar y exponer
en las zonas de fricción que actualmen- artefactos culturales, a fin de asumir
te tiene planteadas este discurso, que una mayor responsabilidad social en
afectan a su propia definición y función, el contexto de las grandes problemáti-
y que coinciden con los derroteros por cas contemporáneas –la defensa de los
los que camina contemporáneamente la derechos humanos, el medio ambiente,
reflexión crítica sobre el museo en su la inmigración, los conflictos bélicos,
confrontación con el nuevo –o mejor– la memoria injuriada, el expolio cultu-
los nuevos paradigmas económicos, ral o la justicia social, entre otros–, al
políticos, sociales, culturales y tecnoló- mismo tiempo que avanza hacia la inte-
gicos. Nuevos paradigmas que implican gración en su discurso, agenda y toma
Figura 1. Instalación de Menashe Kadishman
transformaciones epistemológicamente de decisiones de una multiplicidad de
‘Shalechet’ (Hojas caídas) en el Jewish Museum
de Berlín. Licencia CC BY 2.0. © Dante Alighieri.
radicales, socialmente no controlables visiones procedentes de referentes que
Disponible en Flickr.com: (http://www.flickr.com/ como antaño, y tremendamente deses- hasta ahora habían sido completamente
photos/alighieridante/2380630611/). tabilizadoras para el sentido imperan- ajenos a este escenario.

88
89
La museología ética reside no tanto en construir teorías, sino
en articular la discusión sobre la función
¿Cómo puede/debe operar una museo- del museo en su relación con la socie-
logía éticamente comprometida, y cómo dad, promover un pensamiento crítico
puede definirse esta tarea en un escena- y proveer de herramientas intelectuales
La responsabilidad de la rio de transformaciones radicales? Para que permitan modular una idea de mu-
museología reside no tanto acometer esta pregunta, permítasenos seo –su función y significación– acorde
en construir teorías, sino en recurrir, en primer lugar, a la museolo- con las idiosincrasias y las necesidades
gía crítica, a la que tanto le debe nuestra de cada comunidad y territorio, y del
articular la discusión sobre la
comprensión del museo. Es cierto que la propio museo. Una modulación que, en
función del museo en su relación misma museología crítica nos ha ilustra- el marco de los nuevos paradigmas so-
con la sociedad, promover un do de qué modo la propia crítica puede ciales, debe nacer del ‘intercambio activo
pensamiento crítico y proveer dogmatizarse también y convertirse en y participativo’ con el contexto y con las
de herramientas intelectuales un discurso institucionalizado, uno más comunidades a las que el museo se desti-
que permitan modular una idea de entre los muchos temas que puede na. Retomaremos más adelante esta idea
abordar el museo, desactivando, así, su del intercambio activo y participativo.
de museo
verdadero componente “crítico” (Dewd- Sin duda, es deber de la museolo-
ney, Dibosa and Walsh, 2013). Pero tam- gía mantener una pulsión crítica. No
bién es cierto que la museología crítica olvidemos que, como recordaba Eilean
nos ha enseñado a mirar el museo como Hooper-Greenhill (1992 y 2000), el mu-
espacio para la confrontación y el cues- seo reconstruye y reordena una visión
tionamiento, un lugar donde visibilizar de la historia, de la sociedad, de la cul-
la disensión, el conflicto, la controversia, tura y del individuo acorde a los pará-
las subjetividades, los discursos exóge- metros de las estructuras y condiciones
nos (Lorente, 2013). Y, a nuestro modo actuante, y según los valores y las vi-
de ver, el paradigma que la museología siones de los comisarios y agentes que
crítica pensó para el museo sirve tam- operan en el museo. Por tanto, compe-
bién para la propia museología. Más que te a la museología indagar qué recons-
como desarrollo de discursos maestros, trucciones y reordenaciones devienen
de frames conformadores, de armazones de las nuevas condiciones; desvelar las
teóricos, conviene pensar la museología, ideologías, los intereses político-eco-
justamente, como espacio de debate y nómicos, las paradojas e incoherencias
cuestionamientos. Desde este punto de intelectuales, y las nuevas formas del
vista, la responsabilidad de la museología ejercicio del poder que subyacen a los

Figura 2. Museum Brandhorst. Mayo de 2009.


Licencia CC By 2.0. © Digital Cat. Disponible en
Flickr.com (http://www.flickr.com/photos/14646075@
N03/3551802363/).

90
emergentes procesos museísticos que El discurso de la participación y la
se nos presentan promisorios de una cooperación, por su parte, asume como
nueva musealidad, abierta, participati- propios los nuevos modos de produc-
va, transformadora y horizontal. Ponga- ción y distribución del conocimiento ba-
mos algunos ejemplos. sados en la compartición, el poder de la
La idea del museo como agente de inteligencia y los saberes colectivos (La-
transformación social se viabiliza, funda- fuente, Alonso y Rodríguez, 2013), y en
mentalmente, a través del discurso de la la contribución desjerarquizada de múl-
responsabilidad social. Lo que se ha dado tiples individualidades y comunidades
en llamar ‘museología social’, referente, que operan desde lo local en un mundo
por ejemplo, de las políticas públicas en global (Rodríguez Ortega, 2013). Asimis-
Iberoamérica (Maceira Ochoa, 2013). En mo, implica el reconocimiento de que
los últimos años, diversos estudios han estos agentes, externos a la institución
abordado el estudio del museo en su re- museo, tienen la capacidad de reseman-
lación ética con la sociedad (entre otros, tizar los objetos de la cultura –entendidos
Sandell y Nightingale, 2012; Arrieta, estos ahora como parte del procomún–,
2011). La necesidad urgente de reflexio- confiriéndoles nuevas significaciones y
nar sobre el papel que ha de desempeñar valores; significaciones y valores que se
la noción de ‘responsabilidad social’ en el consideran tan legítimos como los pro-
ámbito de las estructuras que informan puestos por los agentes museales –co-
contemporáneamente la cultura es parte misarios o conservadores– propiamente
de una toma de conciencia de sabernos dichos (Adair, Filene y Koloski, 2011).
en un contexto de recursos limitados y, Así, el concepto del ‘prosumidor’, redi-
por tanto, de que su empleo tiene que re- mensionado en el contexto de la socie-
dundar en el beneficio de las personas y dad digital, se convierte ahora en una
las comunidades. Los recursos destinados categoría museística4 que sustituye a la
al sector cultural solo serán admisibles noción de público.
–como en cualquier otro sector– si con- Pero de nuevo surge la pregunta:
tribuyen a la mejora de la calidad de vida ¿Hasta qué punto las instituciones están
de los ciudadanos. El ejercicio de la res- dispuestas a ceder su cuota de autoridad
ponsabilidad social implica hacer el mu- y centralidad? La apropiación por parte
seo más abierto e inclusivo, facilitando y de la institución museo de estos con-
promoviendo la participación de nuevos ceptos que emergen no solo al margen
públicos, adaptándose a sus necesidades, de lo institucional sino como una des-
impulsando su vocación social y formati- articulación crítica de los procesos con-
va. Pero surge la pregunta: ¿Es la respon- vencionalmente institucionalizados de
sabilidad social parte de la estrategia para producción de conocimiento y como un
reinventar el museo en un contexto en el ataque a la monopolización de los bie-
que este necesita una reformulación ra- nes culturales por parte de las institucio-
dical para sobrevivir, hacerse sostenible nes, ¿no deviene en una situación para-
y necesario, o es realmente una finalidad dójica en la que asoman los peligros de
en sí a través de la cual el museo se re- los ya conocidos procesos institucionali-
formula? ¿Hasta qué punto la raíz de este zadores predispuestos a reabsorber todo
discurso descansa efectivamente en un aquello que emerja fuera de sus límites 4
El concepto de ‘prosumidor’, el sujeto
compromiso con el desarrollo de la res- y amenacen con su desestabilización? que consume y produce al mismo tiempo,
ponsabilidad social o es consecuencia de Es cierto que se habla de la necesidad no es un invento de la sociedad digital,
la necesidad que tienen los museos de de explorar una nueva institucionalidad, aunque ciertamente en el contexto de
las transformaciones operadas como
ampliar su cuota de públicos y de jus- idea que consideramos necesaria e irre-
consecuencia del advenimiento de la web. 2.0
tificar su papel en una sociedad de re- nunciable si realmente el museo quie-
ha encontrado unas condiciones privilegiadas
cursos escasos? ¿El énfasis en el ejercicio re imbricarse en este nuevo modelo de para redefinirse. El concepto ya se encuentra
de la responsabilidad social distrae de la sociedad, pero hay que estar atentos a anunciado por Marshall McLuhan y Barrington
atención que también debe prestarse a que esta constituyente institucionalidad Nevitt en su libro de 1972 Take Today; y fue
los objetos culturales cuya tutela tienen no derive, en realidad, en una institucio- posteriormente teorizado por Alvin Toffler en
encomendados los museos? nalización encubierta. The Third Wave (1980).

91
La asunción de las lógicas de parti- quiridos mediante expolio, prácticas ilí-
cipación definidoras de la sociedad 2.0 citas o al menos dudosas; así como las
como propias de esta nueva institucio- nuevas formas de colonialismo tecnoló-
nalidad entraña, a su vez, una intensa gico operadas, fundamentalmente, por
responsabilidad, que implica nuevos los oligopolios del software, a las que
retos éticos sobre los que pensar. La a veces los museos se entregan con un
confrontación crítica con algunas pre- ciego entusiasmo. Retomando una idea
guntas resulta irrenunciable: ¿Cuándo ya expresada en otro lugar, ¿hasta qué
nos encontramos realmente con una punto los museos son hoy subsidiarios
participación activa y actuante y no solo de las compañías norteamericanas que
simbólica? ¿Quién dirige las iniciativas tienen el poder sobre las plataformas de
y quién se beneficia de ellas? (Golding compartición social, los algoritmos para
and Modest, 2013). ¿Se negocia la cola- el procesamiento de los datos, y la capa-
boración desde una sincera y asumida cidad para operar como nunca antes con
horizontalidad? ¿Se genera una auténti- las imágenes? (Rodríguez Ortega, 2013).
ca sinergia híbrida o, por el contrario, la Las periferias también deben ser
contribución de los públicos queda en abordadas por una museología ética-
la plasmación de un pensamiento banal? mente comprometida. La noción críti-
(Rodríguez Ortega, 2011). En definitiva, ca de la diferencia y la diversidad, y la
la museología debe indagar en la ten- preocupación por las periferias sociales
sión que los museos y sus comunidades y culturales, forma ya parte, casi naturali-
mantienen en relación con el ejercicio zada, de los discursos museales y de las
del poder, el control y la autoridad. políticas museísticas. Es significativo que
La museología debe visibilizar tam- numerosas “visiones” y “misiones” de los
bién de qué modo se siguen perpetuan- museos cuenten entre sus principios fun-
do, pese a los numerosos estudios que damentales atender estas circunstancias.
han abordado el tema, y pese a las ini- Pero, más allá de las periferias sociales y
ciativas museales emprendidas, los pro- culturales, también las propias periferias
cesos de subordinación, marginalidad y museísticas deben ser tenidas en cuenta;
desigualdad en el ámbito cultural, aten- esto es, las que acontecen en el ámbito
diendo, sobre todo, a sus nuevas mani- de los museos, colocando en una situa-
festaciones: y esto incluye una revisión ción de extrema desigualdad a determi-
de las políticas de coleccionar, los proce- nadas instituciones respecto de otras, y,
sos de musealización asociados a la re- con ello, las oportunidades de desarrollo
significación simbólica de los objetos, la económico, cultural y social de los terri-
praxis archivística y catalogadora, la ela- torios en los que se ubican. Una referen-
boración de los discursos, los procesos cia paradigmática de esta labor se en-
de comunicación del museo y la imbrica- cuentra en los trabajos desarrollados por
ción en las transformaciones de la socie- Joan Santacana, en los que ha afrontado
dad digital. Pensemos, por ejemplo, hasta el estado de olvido y de desesperanza en
qué punto los sistemas de ordenación de el que viven –todavía hoy– los museos
los objetos utilizados por los museos son locales –cenicientas de la cultura, según
expresión de un racionalidad occidental, sus propias palabras–, pese a las poten-
que es la que solemos imponer acrítica- cialidades de transformación de los con-
mente, en nuestro mundo global, en la textos y comunidades que en sí mismas
ordenación de objetos pertenecientes a poseen estas instituciones5.
5
Esta cuestión podría ser el tema de un otras culturas que responden a otras ra- Si la redefinición del museo pasa por
monográfico específico. La inflación museística
cionalidades y modos de ordenación del su compresión como agente de transfor-
de los últimos años, como explicamos más
mundo (Cameron, 2007). mación social, ¿no deberían atender las
adelante, ha condenado a los museos locales
a una supervivencia dramática, sin apenas
En este sentido, interesa también in- administraciones públicas, de quienes
presupuesto, actividades sistemáticas o cidir en las formas de colonialismo aún dependen la mayor parte de los museos
personal. Muchos de ellos perviven a la vigentes, que plantean, entre otros, el locales, a estas entidades en virtud de
espera de su desaparición, no pocas veces problema ético de la restitución cultural su capacidad transformadora, y no solo
condicionada al cambio de signo político. a sus contextos originales de objetos ad- en función de la mayor o menor “ca-

92
lidad” de los objetos de su colección? munes, es necesario “particularizar” las
¿No se cae en la tentación, en ocasio- museologías a fin de evitar que la bre-
nes, de atender con mayor énfasis a lo cha entre los grandes y los pequeños
que resulta mediáticamente rentable en museos se siga agrandando.
vez de a lo que podría ser socialmente Según hemos mantenido hasta ahora,
relevante –aunque menos visible–? En la actitud crítica, como ética, tiene que
un contexto en el que la noción de res- ser desveladora de las incertidumbres;
ponsabilidad social define la razón de pero también debe concitar a la acción,
ser de los museos, es necesario afrontar y aquí, a nuestro modo de ver, es donde
directamente esta cuestión. se encuentra el auténtico turning point
Asimismo, el discurso de la diferen- de la museología –si es que realmente
cia y de la diversidad conviene aplicar- podemos decir que nos encontramos en
lo al ámbito de la propia museología, este punto de inflexión–. Estaríamos pa-
por lo que sería oportuno empezar a sando de la ética de las construcciones
hablar de museologías en plural. Una intelectuales, de los discursos teóricos, de
pluralidad basada no tanto en el desa- las deontologías profesionales, a la ética
rrollo de diversas “teorías museológi- de la acción basada en procesos de trans-
cas” –diversidad que, también en este formación que tienen en el sujeto y en la
caso, tenemos asumida e interioriza- comunidad su foco de atención central6.
da–, sino en relación a su adecuación La museología acción implica pensar que
a las circunstancias, naturaleza y pro- el objetivo de las políticas museológi-
blemáticas específicas de cada museo. cas y sus dispositivos museográficos es
Parece de sentido común pensar que la transformación, esto es, la generación
los criterios museológicos que puedan de fuerzas positivas para el cambio y el 6
Durante su reunión inaugural en Liverpool, los
aplicarse al Museo Reina Sofía serían progreso. Podríamos preguntarnos si esta
miembros de la FIHRM (International Federation
difícilmente extrapolables a un peque- vocación del museo como agente trans-
of Human Rights Museums) consideraron que
ño museo de una localidad de no más formador de la sociedad es nueva, y en los museos ya no miran simplemente a las
de 1000 habitantes, simplemente por- seguida nos responderíamos a nosotros colecciones en busca de inspiración a la hora
que sus problemáticas, necesidades y mismos que no, pues el museo, como de contar historias, sino que miran mucho más
capacidades de actuación son otras. parte del proyecto ilustrado, se define a las personas, a las historias de las personas y
Sin renunciar a una base de ideas co- desde sus orígenes por sus pretensiones a las ideas (Fleming, 2011).

Figura 3. Los visitantes participan en la


configuración de un mural con graffiti en el
Brooklyn Museum. Actividad de la exposición
Graffiti (30 de junio – 3 de septiembre de 2006).
Licencia CC BY-NC-ND 2.0) © Brooklin Museum.
Disponible en Flickr.com: http://www.flickr.com/
photos/brooklyn_museum/182651239/

93
formativas y educadoras de la ciudadanía. ser parte y sentirse parte del proceso. Una
¿Dónde reside, entonces, lo nuevo? En el museología ética debe facilitar, escuchar,
hecho de que la transformación que se involucrar y aprender ‘con’ los públicos.
busca ahora no es ni pasiva ni unidirec- Por otra, debe avanzarse hacia una
cional, sino tremendamente activa, par- museología participativa en la que pue-
ticipativa, horizontal y dialógica. En este dan integrarse una pluralidad de inter-
sentido, el museo parece dejar atrás su pretaciones, de reflexiones, de puntos de
condición de “espacio”, para pensarse vista representativos de la diversidad que
ahora en términos de “procesos”, proce- constituye la sociedad contemporánea.
sos “proactivos”; esto es, generatriz de Una museología co-producida y multivo-
procesos con los que se construye una cal, lo cual nos procurará una perspecti-
memoria colectiva (Simón, 2010), e ins- va más compleja y flexible. Nuevamente
titución implicada en prácticas activistas aquí, lo sabemos, surgirán las preguntas,
con las que se busca, mediante la parti- unas preguntas que deberán ser aborda-
cipación de las comunidades, abordar las das por la propia museología en un ejer-
problemáticas que afectan a lo social y a cicio auto-reflexivo: ¿De qué modo pue-
los derechos humanos. de hacerse esta museología sostenible y
Así, sin menoscabo de la ética museo- significativa? ¿Hasta qué punto cada uno
lógica centrada en los procedimientos de puede ser un intérprete de pleno dere-
adquisición, registro, conservación, co- cho? ¿Cómo mantener una horizontalidad
municación y exhibición de los objetos y real? ¿Cómo integrar de manera exitosa
las colecciones, normativizada en un có- estas múltiples perspectivas sin caer en la
digo deontológico de prácticas profesio- banalización, la distorsión o la confusión?
nales, tema al que volveremos inmedia-
tamente en el epígrafe siguiente; y de la
ética museológica posmoderna concerni- La disparidad entre las desideratas
da por los modos como el museo cuenta éticas y las posibilidades reales
las historias, confecciona los relatos, hila
los discursos o construye el conocimien-
de implementación
to, emerge ahora una museología ética,
la cual necesita no solo redefinir sus pro- Todos estaremos de acuerdo en que sirve
blemáticas, esto es, revisar aquello a lo de poco escribir desde un compromiso
que debe prestar atención, sino también ético sobre las problemáticas del museo
repensar cómo debe desarrollar esta ta- si estas ideas no se sustancian en la praxis
rea. Una tarea que, si quiere ser cohe- real. Reflexionar y delinear itinerarios filo-
rente y honesta, deberá estar acorde con sóficos de comportamiento ético es una
los nuevos modos de producción, cons- responsabilidad ineludible –ya lo hemos
trucción y distribución del conocimiento, dicho–, pero más ineludible resulta to-
la cultura y las relaciones interpersona- davía procurar que todo ello no se ins-
les, cuyos valores definidores residen –ya tituya en una entelequia ni quede en las
lo hemos dicho– en la compartición, la utopías de los discursos escritos. Así pues,
apertura, la cooperación, la transversali- uno de los desafíos que tiene actualmente
dad y la desjerarquización. En definitiva: planteados la museología es trasladar los
una museología que sitúa estos valores buenos propósitos y las rectas intenciones
en el centro de una nueva ética museísti- a prácticas reales y sostenibles. Una tarea
ca tiene que asumirlos igualmente como interesante puede consistir en reflexionar
valores propios. sobre la postura asumida por el profesio-
Así pues, es necesario desarrollar, por nal del museo cuando debe afrontar una
una parte, una museología que facilite situación controvertida, más que debatir
Figura 4. Sitio web del proyecto Del mapa al realmente los procesos de participación: sobre la controversia como problema abs-
territorio (Musac, 2014). El objetivo del proyecto
más allá de las plataformas tecnológicas y tracto en sí. Particularizar en casos con-
es dar visibilidad a los proyectos, colectivos y
espacios independientes y auto-gestionados
la incorporación a las múltiples redes so- cretos y reflexionar sobre las decisiones
de Castilla y León, esenciales en el proceso de ciales, la museología debe operar como tomadas en cada situación puede resultar
producción artística y cultural del territorio. herramienta para que los públicos puedan sumamente ilustrativo para examinar de

94
qué modo se resuelve en determinadas sumo, si es masivo mejor, a partir del cual
circunstancias el compromiso ético del se ha pretendido mejorar las economías
profesional del museo7, pero también de los territorios –mejorarlas o crearlas– y
para dilucidar cuáles son los obstáculos y cubrir la cuota de intelectualidad y pres-
barreras con las que se encuentra en el tigio de sus promotores y consumidores.
ejercicio de su conducta ética. Todo ello ha provocado un proceso
Hemos mantenido a lo largo de es- de inflación museística9. No hay pueblo,
tas páginas una idea directriz basada en ciudad, comarca… que no quiera tener un
la reformulación del museo como agente museo, o varios; y a veces se montan de
de transformación social y generador de cualquier cosa y manera. La denominación
valores que buscan la promoción y el pro- ‘museo’10 se arrastra hasta los niveles más
greso de los derechos humanos, la calidad bajos cuando se aplica a colecciones mal
de vida de las comunidades y un conoci- ordenadas, sin calidad ni discurso; a espa-
miento híbrido, todo ello en un contexto cios inadecuados; entidades sin estructura
de actuación participativo, desjerarquizado organizativa ni constitución jurídica; ni,
y plural. Pero no debemos olvidar que, en por no tener, profesionales al cuidado de
España, el museo se define también por el sus fondos y actividades correspondien-
tour de force que irremediablemente man- tes. Hablar de ética en estas circunstancias
tiene con el estamento político que diri- no solo es oportuno, sino absolutamente
ge las administraciones de las que estos necesario, pero no ya desde esa perspec-
dependen. Soslayar esta cuestión cuando tiva expuesta de lo que debe ser, o de lo
hablamos de museología éticamente com- que puede ser, sino desde un plano más
prometida resultaría pacato, pues también concreto que se ciña a experiencias esen-
es deber de la museología reflexionar y re- cialmente reales. Como museólogas nos
velar estas disparidades, que en no pocas interesa la ética del profesional del museo
ocasiones devienen de un desencuentro en el ejercicio de su profesión.
–no siempre manifiesto ni reconocido– Hasta hace unos años, las reflexiones
entre los intereses de los que detentan la sobre la ética del museo se habían pre-
responsabilidad intelectual y social de diri- ocupado sobre todo por establecer esas
gir los museos, y los intereses políticos de normas de comportamiento ético por las 7
Véase, por ejemplo, Meijer van Mensch, 2011.
quienes representan su titularidad. que deben regirse los conservadores y 8
Recordemos, una vez más, la definición
Hay que tener en cuenta, al margen profesionales de la actividad museística. de ‘museo’ dada por el ICOM: “Institución
de toda disquisición filosófica, la realidad De hecho, desde hace décadas se trabaja permanente, sin fines de lucro, al servicio
en la que nos movemos, pues entre los en la estructuración de un código deon- de la sociedad y abierta al público, que
“enemigos” actuales del museo, de la éti- tológico sobre el museo, concienciación adquiere, conserva, estudia, expone y difunde
ca museal y del museólogo con ética, se que cristalizó en 1986 con la elaboración el patrimonio material e inmaterial de la
humanidad con fines de estudio, educación y
encuentra un contexto que para el objeto del Código de Deontología Profesional
recreo”.
de nuestro interés puede ser perturbador. del ICOM, y finalmente con el Código de 9
Un ejemplo ilustrativo nos toca a nosotras
Y es que, pese a los buenos propósitos Deontología del ICOM para los Museos11. de cerca. Málaga ha pasado de contar con 8
que abogan por una idea de museo vol- La materialización de ese interés, y ne- museos entre 1915 y 1993 a los 21 actualmente
cada hacia el compromiso ético y social, cesidad, se encuentra en unos anteceden- en funcionamiento, estando en proceso de
subsiste todavía en determinados sectores tes que se remontan a 1924 y a EE. UU., montaje el Museo de Málaga (antiguo Bellas
un concepto instrumental de la Cultura, cuando se configuró el Código ético para Artes), cuya inauguración está prevista para el
según el cual esta queda al servicio de la los trabajadores de Museos, instrumen- año 2015.
rentabilidad; rentabilidad entendida tanto to adoptado por la Asociación America-
10
Registro Andaluz de Museos y Colecciones
desde el punto de vista económico como na de Museos. También Gran Bretaña Museográficas, Junta de Andalucía, Consejería
por lo que concierne a la consolidación de elaboró sus propias normas, y en Espa- de Educación, Cultura y Deporte, 2013.
Disponible en http://www.juntadeandalucia.
una imagen de prestigio a la que se apun- ña ha sido la Asociación Profesional de
es/culturaydeporte/web/areas/museos/sites/
ta todo segmento de la sociedad que tiene Museólogos la que se ha preocupado de
consejeria/areas/museos/registro_museos_
como objetivo último su propia represen- este tema ante la ausencia de iniciativas colecciones. [Fecha de consulta: septiembre
tatividad. En este escenario, el museo ha institucionales (Romero de Tejada, 1998). de 2013].
ocupado un lugar privilegiado, pasando Posteriormente, en 1968-69, el Consejo 11
Aprobado en la sesión de la Asamblea
de ser un espacio para el conocimiento, la Ejecutivo del ICOM comenzó a plantearse General celebrada en Seúl (Corea) el 8 de
formación y el deleite8 a un bien de con- la necesidad de elaborar una normativa octubre de 2004.

95
al respecto, especialmente referida a la dependencias adecuadas, la mayoría de las
política de adquisiciones (Murphy, 2005), veces sin salas de reservas acondicionadas.
una de las principales preocupaciones de En no pocas ocasiones falta una dirección
la normalización del ejercicio profesional experta y un equipo profesional. La finan-
en el museo. En la construcción de estas ciación, cuando la hay, es escasa (hoy y
regulaciones se aprecia que su evolución siempre); y, más de lo deseable, los órga-
corre pareja a la de la misma ciencia de nos rectores interfieren en el desarrollo de
la museología. Si “la histórica” se mante- la gestión museística coartando o dificul-
nía en los criterios de la “presentación por tando la libertad del ejercicio profesional.
imposición” del objeto musealizado y la En este sentido se insta, en lo que respec-
“nueva”, en la “participación por comuni- ta al ejercicio profesional –entendiéndose
cación”, al código ético normalizado hasta aquí específicamente el director del museo
2004 le preocupaba la correcta interven- y responsable de los proyectos museológi-
ción sobre la colección, marcando una co y museográfico–, a que este goce, por
línea muy específica sobre su enriqueci- parte de los órganos rectores, de la liber-
miento: qué se adquiere, cómo se adquie- tad y respeto necesarios para que pueda
re, cómo se justifica esa adquisición y qué actuar según su criterio, avalado por su
se paga por ello, cuestiones que a veces profesionalidad, y aceptándose a priori
parecían interesar más que cómo se con- que siempre actuará bajo los más estrictos
servaba, por ejemplo. principios éticos que rigen su ejercicio.
Este hecho nos lo confirma el que En el apartado 1.14 dedicado a las
en 1970 el ICOM publicase L’éthique competencias del personal, se consigna:
des acquisitions/Ethics of Acquisition “Es necesario emplear personal que posea
[Deontología de las adquisiciones] como las cualificaciones necesarias para asumir
referencia a ese interés priorizado, pre- sus responsabilidades” (ICOM, 2013: 7); y
Responsabilidad de la ocupación que quedó diseñada en el en el 1.16, dedicado al conflicto deontoló-
museología es también evitar artículo 2.1-2.9 del Código de 200412. gico, se especifica: “El órgano rector de un
que se frivolice el museo, impedir Asimismo, el Código de Deontología museo no debe pedir nunca al personal
amparado por el ICOM revela una espe- que actúe de una manera que pueda en-
que se sigan montando museos
cial preocupación por obligar a establecer trar en conflicto con las disposiciones del
sin contenido ni discurso, un órgano rector que cree el marco legis- Código de Deontología del ICOM, la legis-
sin tener en cuenta el territorio lativo adecuado para que sus funciones lación nacional o cualquier otro código de
en el que se inscribe, la se enmarquen en las prescriptivas en este deontología específico”. (ICOM, 2013: 7).
necesidad de su presencia, tipo de institución, además de establecer Todas estas circunstancias deben ser obje-
el servicio que va a prestar las obligaciones de dicho órgano rector to de atención por parte de la museología,
en lo que se refiere a la aportación de los pues dejan entrever una cierta ausencia de
a la sociedad y el beneficio
instrumentos físicos adecuados para que práctica ética en los gestores instituciona-
que le generará se resuelva correctamente un tutelaje de les y, en consecuencia, un devenir hacia
excelencia, en el que se incluye de espe- la frivolización cultural. Responsabilidad
cial manera el capítulo de la financiación. de la museología es también evitar que
No vamos a detallar punto por punto las se frivolice el museo, impedir que se si-
cláusulas de dicho Código, que realiza gan montando museos sin contenido ni
un itinerario sobre la función, estructura discurso, sin tener en cuenta el territorio
y obligaciones del museo, camino que se en el que se inscribe, la necesidad de su
resume en los conocidos conceptos de presencia, el servicio que va a prestar a la
conservar, conocer, difundir. No obstan- sociedad y el beneficio que le generará.
te, si tuviésemos una relación completa La museología ética debe ser consciente
y actualizada de los museos españoles, de este escenario, y ser igualmente trans-
o de las instituciones culturales que se formativa desde estos parámetros. Hasta
auto-denominan ‘museos’, comprobaría- aquí, nuestras reflexiones y consideracio-
mos que el número de las que se acogen nes. A partir de aquí, una consigna: conti-
a estas normas éticas es menor del que nuemos trabajando en pro de la sociedad
podríamos esperar. Vemos con demasiada y el individuo guiados por un compromi-
12
ICOM, 2013: 3. frecuencia cómo estos espacios carecen de so ético claro, decidido y transparente.

96
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la crítica artística institucional (y de la

97
La museografía
Joan Sibina
de la felicidad
SIBINA&partners. Barcelona Una museografía accesible para todos

Arquitecto especialista en arquitectura de la Resumen: Mas allá de la posible renta- El arquitecto Juli Capella me descubrió,
comunicación y museología. Ha alternado bilidad económica que supone la mu- a través de un artículo del mes de sep-
la profesión con la docencia en diversas seografía accesible e inclusiva, a partir tiembre en El Periódico1, la “Living archi-
universidades del país, con la dirección de arte de experiencias personales, el artículo tecture”2, una empresa social creada por
y la creación de programas televisivos y con la
nos muestra los caminos que nos llevan el filósofo suizo Alain de Button para
conceptualización, el diseño y la dirección de
a la necesidad de aplicarla en todos los revolucionar tanto la arquitectura como
proyectos museográficos.
ámbitos y museos, en su concepción los alquileres vacacionales.
Ha sido profesor del Instituto del teatro de
Barcelona, Jefe de Escenografía y Director de más amplia. Esta empresa ha encargado el diseño
Arte de TV3, director de programas televisivos de viviendas a destacados arquitectos
en TV3 y TVE, profesor de Elisaba, del Centro Palabras clave: Accesibilidad, Arquitec- como Peter Zumthor, David Kohn Ar-
de Iniciativas y Experimentación para Jóvenes tura de la felicidad, Barreras, Calidad de chitects, MVRDV, NORD, FAT Jarmund
de Barcelona, de la Escuela Superior de vida, Comunicación inclusiva, Concien- / Vigsnæs, o Michael y Patty Hopkins,
Cinematografía de Cataluña, del ICE de la cia ciudadana, Discapacidad, Discurso porque desean que la gente pueda ex-
Universidad Politécnica de Cataluña y de la museográfico, Escenografía, Felicidad, perimentar lo que es vivir, comer y dor-
Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Grado de inclusión, Inclusivo, Interés mir en un espacio diseñado por un es-
Universidad Autónoma de Bellaterra. accesible a todos, Museografía accesible tudio de arquitectura excepcional y por
Lleva más de treinta años trabajando en
e inclusiva, Opciones, Para todos, Per- ello la ofrecen al público general a partir
equipo con instituciones públicas y privadas,
cepción. del módico precio de 20 euros por per-
investigando en el mundo del diseño y de
la comunicación de la cultura, el audiovisual,
sona y noche.
el patrimonio y el ocio. Ha recibido por ello Abstract: Beyond the potential econo- El objetivo es divulgar la arquitectu-
múltiples premios nacionales e internacionales mic gain generated by accessible and in- ra moderna y posibilitar la experiencia
correspondientes al mundo de la comunicación clusive museology, the text demonstra- de vivir en un entorno al que muy po-
audiovisual y, al globalizar el trabajo del diseño, tes, through personal experiences, the cos tenemos acceso. Un espacio lleno
también en el campo de la museografía. paths that lead to the need to apply it to de energía positiva, distinto a la casa
all areas and museums, in the broadest estandarizada donde habitamos la ma-
possible sense. yoría. Se trata de promover entornos
singulares que ayuden a mejorar el
Keywords: Accessibility, Architecture conocimiento de la calidad de la vida
of happiness, Barriers, Quality of life, doméstica.
Inclusive communication, Public aware- La iniciativa surgió después de que
ness, Disability, Museological discourse, el mediático pensador escribiese el libro
1
Las casas de la felicidad. Juli Capella. El
Scenography, Happiness, Degree of in- La arquitectura de la felicidad 3 en el
Periódico 05/09/2013. clusion, Inclusiveness, Accessible inter- que descubre cuán relevante es el entor-
2 www.living-architecture.co.uk est for everyone, Accessible and inclu- no físico para nuestro bienestar o, por
3
La arquitectura de la felicidad. Alain de Button. sive museology, Options, For everyone, el contrario, cómo contribuye a nuestra
Lumen, 2008. Perception desgracia y pesadumbre.

98
Las funciones básicas a cumplir por der a un servicio, independientemente 4
Disponible en: http://www.un.org/esa/socdev/
este entorno físico, “Living architectu- de sus capacidades técnicas, cognitivas enable/documents/tccconvs.pdf
re” las resume en vivir, comer y dormir, o físicas. 5 www.ite.educacion.es/formacion/.../mo3_el_
en grado de excelencia y al alcance de Tony Booth, profesor de la Universi- index_for_inclusion.htm
todos. En la arquitectura efímera, esce- dad de Cambridge, y Mel Ainscow, cate-
6 www.uam.es/personal_pdi/stmaria/sarrio/
DOCUMENTOS,%20ARTICULOS,%20
nografía o museografía, según sea el drático de la Universidad de Manchester,
PONENECIAS,/Guia%20para%20la%20
destino final, la función a cumplir la de- han desarrollado un índice para cuanti- 6 evaluacion%20y%20mejora%20de%20la%20
finimos como una experiencia. Una ex- ficar el grado de inclusión de escuelas, educacion%20inclusiva.%2003.pdf
periencia vital con dos protagonistas, el instituciones y distintos espacios públi-
destino y el visitante, entre los que se ha cos. Es el Index for inclusion5 publicado
de desarrollar una puesta en escena del en el Reino Unido por el Centro de Es-
destino para que el discurso y diseño tudios para la Educación Inclusiva, que
museográfico sean de interés y accesi- ha sido adaptado al contexto educativo
bles a todos los visitantes. español como Guía para la evaluación
Según la “Convención sobre los De- y mejora de la educación inclusiva6.
rechos de las Personas con Discapaci- Si analizamos la Carta de los De-
dad”4, la accesibilidad es un derecho rechos Fundamentales de la  Unión
que implica la posibilidad real de una Europea, observamos que especifica
persona de ingresar, transitar y perma- que se prohíbe toda discriminación y,
necer en un lugar, de manera segura, en particular, la ejercida por razón de Figura 1. Rampa de la Historia del Deporte que
comunica la planta baja del Museo Olímpico de
confortable y autónoma. Si la queremos sexo, raza, color, orígenes étnicos o
Barcelona con la planta sótano, con 50 m de
cuantificar, la accesibilidad es el grado sociales, características genéticas, len- pantallas holográficas, que actúan de barandilla, y
en el que todas las personas pueden uti- gua, religión o convicciones, opiniones permiten ver a Carl Lewis corriendo los 100 metros
lizar un objeto, visitar un lugar o acce- políticas o de cualquier otro tipo, per- a tamaño real y tiempo real.

99
tenencia a una minoría nacional, patri- Por esta limitación de origen, se ha
monio, nacimiento, discapacidad, edad incorporado a la palabra accesibilidad la
u orientación sexual. En un principio, palabra “inclusiva” o la expresión “para
la accesibilidad nació básicamente para todos” de significados equivalentes, de
evitar la discriminación en dos de los modo que hablaremos de accesibilidad
colectivos de la Carta: a las personas para todos o accesibilidad inclusiva.
con discapacidades y a las de mayor Es curioso observar la posible ren-
edad que, por ella, se encuentran en el tabilidad económica que conlleva la
primer colectivo. museografía accesible e inclusiva, si nos

Figura 2. Rampa de acceso a la parte superior del


Módulo de la Autoconciencia, que tiene la doble
función de escenario y expositor, en el Cosmocaixa
de Barcelona.

100
atenemos al público potencial que su- ponden a la Rusia europea (el 77 % de 7
http://comunidad.hosteltur.com/post/2011-02-19-
pone y su escasa aplicación. Rusia). De ellos alrededor de un 10 % turismo -y-discapacidad es.wikipedia.org/wiki/
En Europa la demanda de poten- tiene algún grado de discapacidad per-
ciales turistas con discapacidad si sitúa manente y, si le sumamos las personas
en 127 millones de personas, sin contar de avanzada edad, las que tienen dis-
quienes les acompañan, ya que muchas capacidades transitorias o las mujeres
de estas personas no pueden viajar so- embarazadas, estamos hablando de un
las. Con todo, este potencial mercado de 40 % de la población, es decir de casi
turistas puede llegar a representar unos 300 millones de personas con alguna dis-
ingresos que se estiman en 80 mil millo- capacidad.
nes de euros al año7. Pero este argumento de la rentabili-
No es de extrañar que en la intro- dad de la museografía accesible e inclu-
ducción al último libro de Antonio Espi- siva se vende solo, y mi objetivo en este
nosa y Carmina Bonmatí los autores nos artículo no es exponer normas ni decre-
pregunten: ¿por qué una museografía tos para convencer de la necesidad de
accesible e inclusiva? o ¿por qué renun- trabajar por este camino. Sólo intento,
ciar a la mitad de los visitantes? con la exposición de mis experiencias,
Efectivamente, Europa tiene del or- transmitir un camino para encontrar la
den de 738 millones de habitantes en consciencia de que somos la unidad Figura 3. Nivel superior del Módulo de la
2013, de los cuales 100 millones corres- diferente de una sociedad global. Sin Autoconciencia, en el Cosmocaixa de Barcelona.

101
8
Canal_Super3 sentirnos sociedad, es decir sin sentir- el regalo de un póster, para los que asis-
nos distintos en lo individual e iguales tieran a los Juegos, con dos personajes
en el conjunto, no podemos entender que eran emblemáticos para los niños
la necesidad del diseño para todos y la de Cataluña de aquel entonces. Petra de
museografía accesible e inclusiva. Javier Mariscal (un personaje femenino
La primera vez que me encontré con sin brazos que eran sustituidos por sus
un tema de comunicación inclusiva fue trenzas) y el personaje Petri, el principal
Figura 4. Vista lejana de expositor flotante del
en el programa infantil de televisión personaje masculino del Club Super3,
“exploting de un violín”. La eternidad del objeto Club Super38 (7) que creé y dirigí hace que por aquel entonces se desplazaba
expuesto nos condujo a diseñar un expositor flotante mas de veinte años en TV3 de Televi- con monopatín y tenia un fax en la ba-
con base y techo de espejo, accesible e inclusivo. sión de Cataluña. Era el año 1991 y, un rriga que era su consciencia.
Expo Música en Cosmocaixa Alcobendas Madrid.
año más tarde, el programa se implicó Al guionizar los gags que caracteriza-
Figura 5 (página siguiente). Vista cercana del
expositor flotante con el efectos de los espejos
a fondo en la promoción de los Juegos ban la temática quincenal del programa,
superior e inferior. Expo Música en Cosmocaixa Paralímpicos de Barcelona 92. La pro- dedicada en este caso a los Juegos Paralím-
Alcobendas. Madrid. moción fuera de la pantalla se centró en picos, nos asaltaron muchas dudas. Preten-

102
103
díamos que los personajes del programa guión de un gag dedicado a la igualdad,
participaran de algún modo en las compe- aparecían un conjunto de niños de orí-
ticiones pero no nos atrevíamos a poner- genes distintos y algunos con síndrome
los a competir con personas con movilidad de Down. El off decía que todos somos
reducida, y menos teniendo en cuenta que iguales, pero los niños testeados que
uno de nuestros personajes se desplazaba observaban la pantalla contestaban que
a gran velocidad en monopatín. no. Evidentemente la solución fue que
Contactamos con el Comité Olímpico y aparecieran aleatoriamente los mismos
con la ONCE, y ellos nos presentaron a los niños en diversos gags a lo largo del pro-
deportistas. Me sorprendió la gran ilusión grama. Ya no hizo falta decir que todos
que les supuso competir con un persona- somos iguales. La normalidad consistió
je virtual y rápido, porque para ellos este en que todos fueron protagonistas, cada
hecho normalizaba su vida. Vivían en la di- uno con sus características diferenciales.
ferencia, como nosotros, pero ellos sufrían La dirección de arte en televisión,
nuestro desconocimiento y nuestra incons- junto con la dirección de programas, me
ciencia. Sufrieron nuestra duda. Allí descu- permitió compartir con expertos en ac-
brí que la accesibilidad es dar opciones a cesibilidad televisiva, todo el diseño de
todos. Una rampa no es un elemento para los pictogramas que indicaban en pan-
subir o bajar un desnivel para personas con talla que la emisión era para colectivos
capacidad reducida. ¡Es una opción que te- con deficiencias auditivas o visuales.
Figura 6. Expositores flotantes de distintas nemos todos para salvar el desnivel! Descubrí que la pantalla televisiva era
tipologías de embarcaciones de pesca, en la Y es que la diferencia se vive, no algo más que el encuadre que había pre-
planta inferior del Acuario de San Sebastián. se enseña. Lo comprendí cuando en el visto en el diseño del espacio televisivo.

104
Aparecieron en los extremos de la pan- comunicación accesible, pero la palabra
talla símbolos de accesibilidad compar- museografía no había entrado aún en mi
tiendo espacio con los de identidad del diccionario particular, y mucho menos
canal, subtítulos fijos y en movimiento, la museografía accesible e inclusiva.
junto a pequeños personajes que nos Entendía, y así organicé el departa-
hablaban con lenguaje de signos. Toda mento de dirección artística de TV3, que
una invasión de información al unísono había seis disciplinas del diseño que
con la del programa pertinente. debían trabajar en equipo para la ela-
El mismo shock que experimenté boración de la imagen y percepción de
cuando escuché por vez primera la serie un programa televisivo. Eran el diseño
de televisión Dallas en catalán, después del espacio, el gráfico, el de vestuario,
de varios de años de poder escucharla el de iluminación, el de maquillaje y ca-
sólo en castellano, se repitió cuando los racterización, el de iluminación y el de
personajes de un programa hablaron audio. Cada uno de ellos, en mayor o
acompañados por nuevos elementos menor grado, participaba en la concep-
gráficos, por audio que transcribía la ac- ción de un programa televisivo y cada
ción y por personajes que los traducían. uno de ellos podía ser protagonista del
Evidentemente las clases de Herramien- programa en un momento dado, o en su
tas para el Diseño del Espacio Televisivo totalidad. No nos cerramos a la posibili-
que impartía en distintas facultades de la dad de realizar un programa a oscuras,
Comunicación, cambiaron radicalmente. con lo cual pasaríamos del formato tele-
Por aquel entonces mi mundo era visión al formato radio, ni nos cerramos Figura 7. Maqueta táctil de los pináculos de Gaudí
la escenografía y empezaba a serlo la a la posibilidad de hacerlo sin sonido. en Gaudí Centre de Reus.

105
9
www. museusdelavilajoiosa.com
Acercarme a la comprensión de la Vilamuseu de Vilajoiosa9 fue mi pri-
percepción espacial, en función de los mer gran encuentro con la museografía
sentidos utilizados, es lo que me permitió accesible e inclusiva. La enorme exigen-
pasar de la escenografía a la museografía; cia social del proyecto venía dada por la
y la importancia que para mi representa- voluntad y el objetivo de su dirección,
ba la comunicación, el eliminar barreras de que el Museo Arqueológico de Vi-
y crear lazos de unión e interacción entre lajoiosa fuera un referente europeo de
lo expuesto y el observador, fue el inicio la accesibilidad inclusiva. Menciono este
inconsciente del diseño accesible y para proyecto porque en el proceso de di-
todos. El deseo de comunicar al máximo, seño, que fue un auténtico trabajo en
conlleva la necesidad de que el plan- equipo, me sorprendieron tres hechos:
teamiento museográfico y su desarrollo primero, que era un proyecto de socie-
sean accesibles e inclusivos. dad; segundo, qué interesante fue com-
Veinte años más tarde, cuando el prender y aprender con el arquitecto
museo ha salido de las paredes, cuan- Rovira Beleta, usuario de silla de ruedas
do hablamos de ciudades museo y los y gran impulsor de la accesibilidad en
destinos turísticos se rigen por puntos España; y, tercero, comprobar que la ac-
de interés tratados museográficamente, cesibilidad e inclusión en el grado más
he tenido la suerte de ser solicitado para elevado de exigencia no encarece, ni
Figura 8. Maqueta del gradiente solar en la cúpula desarrollar estos nuevos productos turís- mucho menos, el producto final de un
del Palau Güell, en Gaudí Centre de Reus. ticos de carácter museístico. modo excesivo.

106
El presupuesto detallado del apartado Campesino, al Museo de la Vida Cotidia-
A, de Accesibilidad e Inclusión, del pro- na del pueblo de Masquefa.
yecto del Vilamuseu es del orden del 10% La informatización de los habitan-
del presupuesto total, sirve para ratificar lo tes nos ha llevado a respetar la vivien-
dicho y para entender las acciones lleva- da museo, intervenir solamente para
das a cabo. Además, muchos de esos re- hacerla accesible e inclusiva y utilizar
cursos, como las maquetas o reproduccio- las nuevas tecnologías audiovisuales,
nes táctiles, no son ayudas técnicas sino en su interior, para complementar el
que están dirigidos a todos los públicos. discurso de la visita y aplicar el Street

A1 Audioguías y signoguías 57 829,00 €


A2 Bucles magnéticos 3 933,14 €
A3 Enrutamientos 32 478,80 €
A4 Señalización 23 869,78 €
A5 Audiodescripción 15 980,00 €
A6 Lengua de signos 22 513,00 €
A7 Subtitulación 6 327,00 €
A8 Maquetas táctiles 17 965,00 €
A9 Reproducciones táctiles 15 000,00 €
TOTAL 195 895,72 €

Uno de los dos últimos proyectos Museum10 en el exterior, para acercar-


en los que trabajamos está ubicado en nos al contexto de lo que fue la coti-
una pequeña casa en Masquefa, una dianidad del pueblo de Masquefa en el
pequeña población vinícola de Cata- siglo pasado.
luña. Nos sorprendió la energía y las El último proyecto que mencionaré
acciones de accesibilidad e inclusión es el del monasterio de Santo Tomás,
social llevadas a cabo por su joven al- de la fundación que lleva el mismo
calde, con movilidad reducida desde nombre, reformado el siglo xvi, con
su infancia. Todo el equipo nos que- una iglesia románica testimonio de sus
damos fascinados cuando nos mostró inicios, que está ubicado en el térmi-
los grandes centros de inclusión social no de Calldetenes, junto al nuevo eje
del pequeño pueblo y más, cuando nos transversal de Cataluña. Durante más
mostraron los avances en la aplicación de cincuenta años el Monasterio ha
de las nuevas tecnologías. acogido una escuela para jóvenes con
En Masquefa si una persona de edad discapacidad, y actualmente ha caído
avanzada se pierde, lleva un pin con en desuso porque se han construido
código QR que permite a cualquier ciu- una serie de nuevos edificios anexos
dadano saber el nombre de la persona que permiten una mejor atención a más
perdida y su dirección, lo cual le permi- de 900 personas, mediante una plantilla
te acompañarla a casa y atenderla por su de unos 400 trabajadores, de los cuales
nombre. Se trata de una sociedad infor- más de 140 tienen algún tipo de disca-
matizada y accesible, ya que todos los pacidad.
vecinos de la tercera edad o con movili- La fundación Santo Tomás11 es una
dad reducida disponen de un Ipad para entidad sin ánimo de lucro, declarada
comunicarse con el doctor, la farmacia de utilidad pública, no gubernamental,
o entre ellos. Esta consciencia ciudada- y no confesional, que colabora con las
na global nos enamoró y nos empujó a administraciones e instituciones públi- 10
www.museumoflondon.org.uk/.../app/.../home.
trabajar con ellos en el proyecto que ha cas y privadas para mejorar la calidad de html
pasado de ser, inicialmente el Museo del vida de las personas con discapacidad 11 www.santtomas.cat

107
intelectual y sus familias. Dispone de cuentran en una situación de riesgo
diversos centros o servicios que deseo social, psicológico o biológico; una es-
enumerar para colaborar en la compren- cuela de educación especial que ofre-
sión de algunas de las deficiencias de ce un conjunto de servicios, recursos y
nuestra sociedad. ayudas relacionados con la educación
Dispone de un Centro de desarro- y la atención de los alumnos con dis-
llo y atención  temprana, especializado capacidad intelectual; un servicio de
en el desarrollo infantil, que realiza un formación e inserción laboral para per-
conjunto de actuaciones asistenciales sonas con discapacidad intelectual; un
Figura 9. Detalle de la lámpara giratoria y oscilante y preventivas dirigidas a los niños de Centro especial de empleo que es una
de la maqueta de la cúpula del Palau Güell, cero a seis años que presentan algún empresa social donde la mayor parte
en Gaudí Centre de Reus. trastorno del desarrollo o que se en- de sus trabajadores son personas con

108
discapacidad intelectual, pero también En el libro Mal de escuela de Daniel
con otros tipos de discapacidad; un Penna12 hay una conversación entre un
Centro ocupacional en el ámbito de los profesor y su alumno sobre la educación
servicios sociales destinado a la aten- inclusiva que nos permite un paralelis-
ción de personas con discapacidad in- mo con la puesta en práctica de la acce-
telectual en edad laboral; un Centro de sibilidad para todos. No se trata sólo de
servicio residencial y otro de día, am- aplicar normas y métodos.
bos destinados a personas con discapa-
cidad intelectual que requieran apoyo — Los profes estiman no haber sido
generalizado y que puedan presentar preparados para encontrar en sus
problemas de salud o de salud men- clases alumnos que estiman no es-
tal añadidos; un servicio de respiro a tar hechos para estar allí. ¡En am-
las familias, que facilita a personas con bos lados el mismo «ello»!
discapacidad intelectual que viven con — ¿Y cómo remediar ese «ello», si se
su familia, acogida en otras familias del desaconseja la empatía? El deseo de comunicar al máximo,
entorno más próximo para que los fa- conlleva la necesidad de que
miliares puedan disfrutar de unos días Y entonces vacila un buen rato. el planteamiento museográfico
de descanso, o proporciona personal a Tengo que insistir:
y su desarrollo sean accesibles
la familia para atender a su hijo o hija
en las situaciones en las que no pue- — Vamos, tú que lo sabes todo sin e inclusivos
den hacerse cargo; un club que ofrece haber aprendido nada, ¿cuál es el
oportunidades diversas de ocio y de- modo de enseñar sin estar prepa-
porte en entornos próximos y comu- rado para ello? ¿Hay algún méto-
nitarios; y, finalmente, un  servicio de do?
vivienda que es un servicio de atención — No son métodos lo que faltan, solo
personalizada, que tiene por objeto fa- habláis de los métodos. Os pasáis
cilitar, de forma temporal o definitiva, todo el tiempo refugiándoos en los
una vida independiente y desinstitucio- métodos cuando, en el fondo de
nalizada a las personas con un grado vosotros mismos, sabéis muy bien
de discapacidad intelectual igual o su- que el método no basta. Le falta
perior al 33 %. algo.
En realidad no me interesa hablar — ¿Qué le falta?
del proyecto del monasterio de Santo — No puedo decirlo.
Tomás. Me interesa hablar de las acti- — ¿Por qué?
vidades y servicios de la fundación, de — Porque es una palabrota.
lo importante que es conocer la cotidia- — ¿Peor que «empatía»?
nidad de las personas que trabajan en — Sin comparación posible. Una pala-
centros de este tipo y las personas que bra que no puedes ni siquiera pro-
acceden diariamente a hacer uso de él. nunciar en una escuela, un institu-
Si alguien tiene alguna duda de que en to, una facultad o cualquier lugar
la sociedad necesitamos proyectos acce- semejante.
sibles e inclusivos debe convivir con los — ¿A saber?
usuarios de estos centros. — No, de verdad, no puedo...
Sólo una observación: cada vez — ¡Vamos, dilo!
que accedo a algunos de los centros — Te digo que no puedo. Si sueltas esta
de trabajo mencionados, percibo una palabra hablando de instrucción,
sensación de hospital. Es curioso que te linchan, seguro.
tratándose de centros de trabajo no se —…
parezcan a una fábrica, por decir algo —…
distinto a hospital. ¡El subconsciente de —…
los profesionales del diseño sigue ha- — El amor.
ciendo de las suyas, y sigue tratando a
los trabajadores con discapacidad como Sin duda este es también el camino
enfermos! de la Museografía de la felicidad. 12
Mal de escuela. Daniel Pennac. Mondadori, 2009

109
110
El museo en
¿Museos desde otro lado
crisis?
Museos en cambio

111
Elena Prous Climent
Escritora diversa
Gustavo Díaz González
Acceso visible
Ilustrador Un paseo por un museo para todas

Elena Prous Climent, diplomada en enfermería, Resumen: La propuesta que se expo- portance of putting yourself in the other
especialista universitaria en Derechos ne es un recorrido por algunos aspec- person’s place and making those who
Humanos por la Universidad del País Vasco, tos a tener en cuenta cuando se habla are being neglected visible. It concludes
experta en Salud y Cooperación al Desarrollo de accesibilidad y museos, pensados y with a story that chronicles the author’s
por la Universidad Complutense de Madrid. planteados por una persona con diver- visit to different museums, together with
Miembro del Foro de vida independiente
sidad funcional. Dos pilares importan- other persons with disabilities, and sets
y Divertad y activista de los derechos de
tes: la Convención Internacional sobre out the shortcomings, challenges and
las personas con diversidad funcional.
Colaboradora de la revista infomedula.org,
los Derechos de las Personas con Dis- ideas on how to achieve the much-ta-
bloguera en tambiendebajodelagua.com y capacidad, y la accesibilidad universal, lked-about accessibility for everyone.
escritora diversa. Actualmente cursa estudios tratados desde la importancia de mirar Questions from the critical perspective
de postgrado en creación literaria en el Centro al otro y encontrarse para visibilizar al of someone who experiences the diffe-
de Literatura Aplicada de Madrid, Función olvidado. Cierra un relato que narra la rence.
Lenguaje. visita de la autora a distintos museos,
Proussint@gmail.com junto a otras personas con diversidad y Keywords: Functional disability, uni-
donde se puntualizan carencias, retos, versal access, encounter, visibility, per-
Gustavo Díaz González. Ilustrador. e ideas para conseguir la tan nombra- sonal assistance.
Gustavoadolfo@gmail.com da accesibilidad para todas. Preguntas
desde el punto crítico de quien vive la
diferencia. Razones y disculpas
Palabras Clave: Diversidad funcional, Buscando la forma de poder acercar la
Accesibilidad universal, Encuentro, Visi- experiencia de la diversidad funcional1
bilidad, Asistencia personal. en los museos al lector potencial de este
artículo, las ideas propias y adquiridas
Abstract: The proposal sets out some que planteo aquí nacen de la importan-
of the aspects that should be conside- cia del encuentro que se dio al entrevis-
red when discussing accessibility and tarme de distintos modos con personas
museums, designed and presented by que viven la realidad de la diversidad
a person with a disability. Two impor- funcional. Siento centrarme en las diver-
1
Término utilizado para sustituir la palabra tant cornerstones: the Convention on sidades más representativas y numero-
discapacidad. Véase; http://www. the Rights of Persons with Disabilities, sas y olvidar a muchos otros y sus nece-
forovidaindependiente.org/node/138 and universal access, based on the im- sidades (fig. 1).

112
Figura 1.

113
Cuestiones legislativas; el CERMI, en otro informe a la ONU en
cultura para todas 20138, denuncia la pasividad del gobier-
no para hacer cumplir la LIONDAU, ley,
Existimos cuando se hacen visibles en la que ya encontramos en sus últimas
nuestros derechos. Antes, somos gran- iniciales el término, “accesibilidad univer-
des desconocidos que caminamos pi- sal”. Más pruebas de la incapacidad de
diendo que el mundo nos descubra y cambiar la mentalidad en torno a la acce-
nos incluya. Pese a la importancia de los sibilidad se ve en la Ley 8/2013, de 26 de
derechos, las personas carecen de mu- junio, de rehabilitación, regeneración y
chos de ellos y las personas con diver- renovación urbanas, en la que se vuelve
sidad funcional carecemos de los más a dar un toque de atención en torno a la
fundamentales. Este sencillo hecho es el accesibilidad, estableciendo como plazo
responsable de los movimientos activis- el año 2015 para realizar los ajustes perti-
tas y de la promulgación de leyes espe- nentes para cumplir la Convención.
cíficas para proteger al colectivo. En Es- Esta retahíla de normativas y datos es
paña, debemos señalar la Ley 51/2003, resultado de una búsqueda sencilla por
de 2 diciembre, de Igualdad de Opor- Internet, sin levantar mucho la alfombra
tunidades, no Discriminación y Acce- con casos concretos. No cabe pensar,
sibilidad Universal de las Personas con cuando se va a un museo y se encuen-
Discapacidad (LIONDAU)2 o la Ley Ge- tran barreras para las personas con diver-
neral de Derechos de las Personas con sidad, que el problema sea una cuestión
Discapacidad y de su Inclusión Social3 de desconocimiento sobre la ley. Me pre-
y, a nivel internacional, la Convención gunto por qué con tanta normativa, mo-
sobre los Derechos de las Personas con dificación de la misma, textos refundidos,
Discapacidad (diversidad funcional)4. informes, denuncias, etc., se pisan dere-
El artículo 30 de la Convención Inter- chos de forma tan reiterada y gratuita. Y
nacional titulado “Participación en la vida si tal vez lo que haya sea “costumbrismo
cultural, las actividades recreativas, el es- del parcheado” y falta de intención, o si
parcimiento y el deporte”, habla de asegu- se olvida que es una cuestión de dere-
rar el acceso a servicios culturales como chos. Puede entonces que sea necesario
los museos. Su artículo 9, está dedicado recordar que siempre que alguien busca
2
Véase; http://www.boe.es/boe/dias/2003/12/03/ por completo a la accesibilidad, se recono- la trampa en la legislación sobre accesibi-
pdfs/A43187-43195.pdf ce que para que las personas puedan vivir lidad, más de tres millones de personas,
3
Real Decreto Legislativo 1/2013, de 29 de de forma independiente y participar en to- sólo en España, dejan de poder salir de
noviembre, por el que se aprueba el Texto dos los aspectos de la vida, se debe asegu- sus casas, de estudiar, dejan de poder ir
Refundido de la Ley General de derechos rar el acceso en igualdad de condiciones, al trabajo, o de disfrutar del ocio, porque
de las personas con discapacidad y de su hablando incluso de “dotar a los edificios hay que pensar que si alguien no puede
inclusión social.
y otras instalaciones abiertas al público bajar de un cuarto piso, difícilmente po-
4
Véase; http://www.un.org/spanish/disabilities/
de señalización en Braille y en formatos drá visitar un museo. Es necesario que
default.asp?id=497
5
El CERMI es el Comité Español Representante
de fácil lectura y comprensión” y “ofrecer todas las políticas en materia de accesi-
de las Personas con Discapacidad, y organismo formas de asistencia humana o animal e bilidad sean transversales para que sean
de seguimiento independiente de supervisión intermediarios, incluidos guías, lectores e realistas y que los responsables de su de-
de la aplicación de la Convención, nombrado intérpretes profesionales de la lengua de sarrollo, no miren hacia otro lado.
por el Gobierno de España en septiembre de señas, para facilitar el acceso a edificios y
2009. otras instalaciones abiertas al público”.
6
Asociación para la solidaridad comunitaria Sin embargo, en España, el CERMI5 El concepto de accesibilidad
de las personas con diversidad funcional y asociaciones como SOLCOM6 han de-
y su inclusión social. Véase; http://www.
universal
nunciado de forma reiterada el incum-
asociacionsolcom.org/
plimiento del artículo. Respecto a 2010, La utilización de la palabra “universal” para
7
Véase; http://www.asociacionsolcom.org/
en el informe de SOLCOM de 20117 se referirse a todos es, al menos, curiosa. Re-
informe_solcom_2011
8
Véase; http://www.cermi.es/es-ES/
incrementan las denuncias en materia suena como enorme y lejana, desconocida,
ColeccionesCermi/ConvencionONU/Lists/ de accesibilidad, siendo el artículo 9 so- más allá de nuestro mundo, y puede pa-
Coleccion/Attachments/11/coleccion%20 bre accesibilidad, el tercer artículo más recer más cercana a historias de galaxias,
ONU%20n%C2%BA10.pdf incumplido de la Convención. También agujeros negros y seres marcianos.

114
Sin embargo, la palabra “universal” se nombradas, de todas las diferencias o de
define como “que comprende o es común las aún más confinadas diversidades no
a todos en su especie, sin excepción de etiquetadas? Hay que pensar cómo se crea
ninguno”9. Elegir una palabra que engloba la accesibilidad de quien no se conoce, y
todo para acompañar a la accesibilidad, cómo se incluye a esos que parecen mar-
aparte de engrandecer a ésta con sonidos cianos verdes en ese universo de todos.
galácticos, esto de: “(...) sin excepción de Los museos, como catedrales del arte
ninguno”, parece ser verdaderamente una y la cultura, tienen que ser ejemplo de tan
declaración de intenciones. La accesibili- elevada apuesta. Aunque estén preparados
dad universal da cabida a mucho, si tiene para contener lo universal, habría que pre-
cuidado de no quedarse solo en un térmi- guntarse si lo están haciendo y si, pese a
no pomposo. Siendo justa, debe ser pro- creer que lo están consiguiendo, las perso-
motora de un cambio, sabiendo que en su nas con diversidad no los disfrutan. Debe-
interior, más allá de estar todos, muchos rían volver a preguntarse si lo están logran-
son grandes desconocidos. ¿Cómo ser do antes de conformarse con la etiqueta
conocedora de todas las necesidades del de accesibilidad, sin darse cuenta de que
desafortunado catálogo de discapacidades la de universal no le acompaña (fig. 2). 9
Diccionario de la Real Academia de la Lengua

Figura 2.

115
A quién mirar para encontrarse artículo 19.º: “(…) y otros servicios de
apoyo de la comunidad, incluida la asis-
Es una premisa encontrarse, mirarse y tencia personal que sea necesaria para
conocerse, para visibilizar y crear la tan facilitar su existencia y su inclusión en
codiciada accesibilidad universal. Im- la comunidad (…)”.
plicar a la persona con diversidad en la Como complemento, las tecnologías
toma de decisiones sobre la accesibili- y las posibilidades que encierra el mun-
dad del museo y a todos aquellos que do de las aplicaciones móviles, pueden
desde otras disciplinas pueden aportar ser interesantes de explorar teniendo en
sus conocimientos. Quién mejor que el cuenta cómo puede ejecutarlas la persona.
usuario puede saber qué necesita.
Los organismos fuertes que repre-
sentan a la diversidad no son las propias Un paseo por un museo
personas, hay mucha gente con ganas para todas
de opinar sobre su granito de universo.
Crear para todos, a partir de todos. Parte de la voz crítica de este artículo se
Puede que se encuentre ayuda en los forjó en diferentes visitas a museos con
espacios que han creado las corrientes otras personas con diversidad, interac-
sociales10, actualmente en aumento, pro- tuando con mis problemas en ellos y con
poniéndoles proyectos y conociendo en los de otros para conocer realidades.
qué están trabajando. Más allá de intereses Con las ruedas paralelas:
propios, hay que encontrar el placer de
crear para todos por el reto de estar todos. El día que decidí ir al Museo a rea-
lizar el trabajo de campo necesité ir al
baño cuando estaba en la segunda plan-
Herramientas universales ta y sólo había baño con monigote en la
planta baja, así que abandoné a Gus-
Los grandes problemas de accesibilidad tavo y volé al ascensor con mi asistente
de los museos no siempre requieren una personal. Para mí, el problema siempre
desproporcionada inversión económica son los baños. Peso unos 55 kilos y mi
o la demolición total del edificio. Op- movimiento se limita a unos curiosos y
ciones como la tecnología y la asistencia trabajados movimientos de brazos. Mi
personal son herramientas fuertes y po- espalda está siempre bien pegada al res-
tencialmente universales. paldo porque un toquecito hacia delante
La asistente personal11 es una figu- pondría mi cara en el asfalto. Llegamos
ra laboral que ayuda a la persona con al baño, que era un poquito más grande
diversidad a realizar las actividades de que los demás, y, ajustadas, mi asistente
la vida diaria, entre las cuales entraría se puso manos a la obra. A mí me son-
visitar un museo. Es un recurso que ga- dan, y mi fisionomía de mujer complica
rantiza que las necesidades más concre- la operación sentada. Esto se ha conver-
tas de cada persona se cubran y, aunque tido en una dificultad interesante y los
ésta no exime de necesitar adaptaciones baños nunca están pensados para mí
y accesibilidad, permite romper con mu- por muy grande que sea la placa del mo-
chas incógnitas que se crean cuando se nigote en silla. Orino en casa y procuro
piensan espacios para todos, al ser una no necesitar orinar fuera. Mi derecho a
ayuda que proporciona una persona a orinar anda limitado. Mi asistente salvó
otra, siendo la persona con diversidad la situación haciendo virguerías, como
funcional la que plantea lo que necesita. siempre, para bajarme la ropa, encon-
10
Véase a modo de ejemplo; http://medialab-
Puede que sea una figura algo desco- trar el agujero, liberar a mi vejiga y vol-
prado.es/, http://www.mataderomadrid.org/,
http://entornoalasilla.wordpress.com/ o http://
nocida, a pesar de ser reconocida por ver a subirme la ropa. Todo en la silla
arquitecturascolectivas.net/ el Estado, ya que en España está con- y a golpe de sus riñones. Sudadas pero
11
Véase; http://asistenciapersonal.wordpress. templada en la Ley de Promoción de la aparentes, salimos del baño como si no
com/ y http://www.forovidaindependiente.org/ Autonomía Personal, y como derecho hubiera pasado nada. Yo, aunque sue-
vida_independiente_y_asistencia_personal en la Convención, concretamente, en su ne escandaloso, necesitaría una camilla

116
por lo menos, así que ese museo ya no idea de que es posible hacer rampas que
era accesible para mí pese a estar lleno preserven la estética y el patrimonio de
de rampas y ascensores (fig. 3). los edificios. Habrá museos que hayan
utilizado la excusa estética para librarse
Cada uno cojea de una pata, para mí de la obra y colocar el socorrido salvaes- Camiones de hormigón y un
son los baños y para otros, tal o tal vez caleras, tal vez entonces lo nuestro no puñado de activistas, nos
cual. En la sala de las momias descubro hubiera sido un ataque sino la respuesta hubieran bastado para arrasar
el talón de Aquiles de Gustavo: los sal- a uno existente. Yo siempre voy acompa-
fachadas con siglos de historia
vaescaleras. En este museo nos habíamos ñada, así que mi problema siguen siendo
librado de ellos, pero sabiendo que en los baños, pero Gustavo se maneja sólo, en pro de las rampas, pero no,
muchos otros son la guinda del acceso. rueda de acá para allá con su cuaderno fuimos políticamente correctos,
La oscuridad de la sala nos daba el esce- de pintura en la mochila y los salvaes- manteniendo la idea de que es
nario perfecto para susurrarnos al oído caleras le obligan a necesitar a alguien posible hacer rampas
un ataque contra todo museo que hu- para entrar y salir. La cara oscura de las que preserven la estética
biera adoptado ese cacharro del infier- rampas es que algo accesible no tiene
y el patrimonio de los edificios
no. Camiones de hormigón y un puñado por qué estar adaptado y las rampas se
de activistas, nos hubieran bastado para ven y quedan muy vistosas a ojos de los
arrasar fachadas con siglos de historia demás, y más en un museo. Si la rampa
en pro de las rampas, pero no, fuimos es grande y majestuosa, cabe el riesgo
políticamente correctos, manteniendo la de que alguien te diga; “¿has ido al…?

Figura 3.

117
es súper adaptado” y se olviden de los funcional, quedan más olvidados. Por
baños, las alturas, los espacios, la luz, desgracia parece que en todo hay castas.
etc. Los amplios pasillos del museo nos Incluyendo a Manuel en el universo
permitieron por momentos que nuestras de los mayores:
sillas fueran paralelas y no tuviéramos
que hablar uno detrás del otro. Comenta- Me consuela pensar que fue por mie-
mos la altura de las vitrinas, los cartelitos do a que alguien pueda escupir al Guer-
de las piezas que, tumbados, dificultan nica por lo que no pudimos pasar agua
su lectura. Cargados con las audio-guías, al museo. La botella de agua de Iris es-
intentamos cuadrar la orientación del peraba en la taquilla mientras nos indi-
plano de la pantallita con lo que está- caban que había cafetería. Yo sobrevivo
bamos viendo, sin enterarnos mucho. a base de caramelos para contrarrestar
Agradecimos la tecnología y las aplica- la falta de saliva que me deja la medica-
ciones para el móvil, con excepción del ción. A Manuel le pasa lo mismo y por
wifi, que ya nos avisaron en información eso Iris, su madre, siempre lleva agua
que no funcionaba muy bien para susto y, aunque en esta ocasión él no nos
y depresión del creador de la aplicación. acompañaba, la medida nos obligaba
Activo la opción de lengua de signos y a comprar en la cafetería cuando sólo
me aparece en el centro de la pantalla queríamos dar un paseo por el museo.
una mujer hablando en lengua de signos. Llegamos en un ascensor acristalado a
No conozco a ninguna persona sorda y la tercera planta. Ante una pared blan-
nunca me he preguntado qué necesita, ca que tiene escrito en letras gris claro,
pero yo misma me emociono con el in- difíciles de leer para algunos, la presen-
vento y quedándome tan a gusto, hago tación de la exposición, Iris me introdu-
accesible y adaptado el museo para las jo en el fantástico mundo de los códigos
personas sordas, de la misma forma que QR. Me contó que al igual que al lado de
otros hicieron conmigo cuando vieron la un cuadro encontramos una pegatina
rampa de la entrada o cuando vieron al- de un número con el dibujo de unos cas-
gún elevador de los de Gustavo. cos para las audio guías, podríamos en-
Pudiendo recorrer el museo sin más contrarnos con un código QR que contu-
riesgo que los escalones que llevan a la viera diferentes formas de interpretar el
reproducción de la cueva de Altamira, cuadro, acordes con las necesidades de
salimos del museo y esperamos el au- cada persona con diversidad.
tobús. Íbamos al mismo sitio, pero tuvi-
mos que ir cada uno en uno diferente. Los códigos QR son estos cuadraditos
Cuestiones de espacio, dicen. con manchas negras que aparecen en las
Las aspas del ventilador de techo esquinas de los panfletos publicitarios,
movían el aire caliente y mi perro bus- en envases y publicaciones. Me contaba
caba el fresco con la cara contra el suelo cómo poniendo el móvil o tablet encima
y las patas bien estiradas. Las persianas del código, éste automáticamente te lleva
bajadas y la luz de la pantalla del orde- a una información concreta. En este caso,
nador pegándome en la cara, me dejaba abriría diferentes experiencias sobre el
ver webs de museos, legislación, notas cuadro. De hecho, la entrada a este museo
sobre accesibilidad universal y cuatro tiene uno de estos códigos que enlaza con
o cinco comienzos de artículos en el la página web del museo, lo que lleva a
Word. Pensaba que mi visita al museo preguntarse por qué no lo utilizarán tam-
me ayudaría a seleccionar la informa- bién en las obras de arte. Escuchar a Iris,
ción, pero el tiempo pasaba frente al madre de un niño de siete años con diver-
teclado, con mi punzón, letra a letra es- sidad intelectual, darme soluciones posi-
bozando ideas sueltas que necesitaban bles y económicas, que además eran para
más carne para la picadora. Sabía que todos, me llevó a pensar cuantas veces,
olvidaría a muchos, pero quería indagar por no preguntarles, se excluye a las per-
algo de información sobre aquellos, que sonas con diversidad intelectual, cognitiva
también siendo personas con diversidad u otras varias de la interacción con ele-

118
mentos tan importantes como un museo. un panfleto que una persona ciega no
Manuel, al igual que yo, no va solo a un puede leer, que yo no puedo coger y
museo, en su caso porque necesita de otra que tampoco tiene versión en lectura
persona para ayudarle a guiar su atención. fácil, ni pictogramas. Manuel podría ir
Puedo imaginarle tratando con el resto al museo con su asistente personal, y
de visitantes, pero aunque habrá quien además podría disfrutarlo si las salas tu-
sentirá más molestia que trato, no imagi- vieran espacios y horarios donde se pu-
no que le nieguen la entrada a un museo diera desenvolver con más libertad. Yo
por ser como es… Iris me cuenta que en quiero imaginarle con cincuenta años
cada visita Manuel iría adaptándose más a visitando el museo. Hay otras personas
las normas del museo, aunque tal vez no con necesidades parecidas a las suyas y
centraría su atención en las obras, sino en las hay de todas las edades.
cualquier otra cosa. En parte, como hace-
mos todos, hay a quien le apasionan las Para ir terminando
exposiciones donde se pueden tocar ob-
jetos o alucinar con diferentes texturas o Si la base de la visibilidad está en en-
hay personas que prefieren mirar los mar- contrarnos y las soluciones pasan por
cos en lugar de buscar las pinceladas de preguntar al otro, no perdamos de vis-
la obra. Manuel disfrutaría con lo que él ta la educación. Venciendo el enfrenta-
quisiera, necesitaría herramientas, no que miento de pasar de la integración a la
le dijeran cómo visitar el museo (fig. 4). inclusión, no sólo en la utilización de la
Avanzamos por la exposición, que palabra, y aún con el miedo propio del
tiene obras que invitan al visitante a en- que experimenta para llevarse la sorpre-
trar y salir de estructuras, y por donde sa, tendremos mucho para enriquecer-
yo no paso. También, pese a la amplitud nos del goce de la diferencia. Creo que
de las salas, no hay ningún banco para en los museos, que son lugares de culto
sentarse en todo el recorrido. Si alguien a lo desconocido, lugares donde el raro
necesitara sentarse tendría que pelearse en otro tiempo es adorado después de
con la vigilante de sala por su silla. Iris una vida de miserias. Tiene que caber
transmite seguridad en sus palabras y la posibilidad de ir más allá, al pensar
tiene fórmulas para un museo para to- cómo incluir al segregado y de visibili-
dos, mueve efusivamente las manos con zar al olvidado, sin temor de ser tacha-
el panfleto de la exposición en la mano, dos de poco cuerdos (fig. 5).

Figura 4 (izquierda).
Figura 5 (derecha).

119
120
Varia Museológica
¿Museos en crisis?
Museos en cambio

121
Museo del Patrimonio
Teresa Sauret Guerrero
Municipal de Málaga
Universidad de Málaga Un estudio de caso

Teresa Sauret Guerrero, catedrática de Historia Resumen: El MUPAM ha constituido un these museological theories, in which
del Arte de la Universidad de modelo de museo singular en tanto que Critical Museology has played an im-
Málaga, ha desarrollado su actividad docente e su gestión, colección y objetivos han sido portant role.The main tenets of the
investigadora desde 1979. campo de experimentación para el de- museological project and its practical
Sus líneas de investigación se han dirigido al application (the museography project)
sarrollo de propuestas museológicas de
Arte del Siglo xix, Patrimonio, Género y
vanguardia. En el artículo se expondrán will be set out, in which the desire for
Museología, difundiendo sus resultados en
las fortalezas y debilidades de este mo- innovation (and renewal) has played a
congresos, proyectos I+D y publicaciones.
Directora del Museo del Patrimonio Municipal delo de gestión y los procesos de aplica- pivotal role. Since the museum as such
de Málaga desde 2007 a 2013, es autora ción de dichas teorías museológicas, en has been closed, the science and prac-
de los proyectos museológicos y las que la Museología Crítica ha estado tice of the museum can be enriched by
museográficos del mismo. Su experiencia en el muy presente. Se desarrollarán las líneas theorising and deliberating on its deve-
museo se ha traducido en la organización de maestras del proyecto museológico y su lopment and the implementation of the
simposios (I Simposio Internacional sobre aplicación práctica (proyecto museográ- proposals and results obtained. We have
Museología Crítica, 1-4 junio 2011), creación y fico), en donde la voluntad de innova- thus presented it as a viable “case study”
dirección de la revista Museo y ción (y renovación) han fundamentado for its extrapolation to other museums.
Territorio y publicaciones en revistas los procesos. Dado que el museo como
especializadas. Actualmente es de su
tal ha sido clausurado, la teorización y Keywords: Museology, Museography,
responsabilidad la asignatura de Museología y
reflexión sobre su desarrollo, aplicación Ethics, Management, Model.
Museografía del grado de Historia del
Arte de la Universidad de Málaga.
de las propuestas y resultados obteni-
dos, pueden aportar enriquecimiento a El MUPAM (Museo del Patrimonio Muni-
tsauret@uma.es
la ciencia y práctica del Museo, por lo cipal de Málaga) ha constituido un mo-
que lo presentamos como un “estudio de delo de museo singular en tanto que su
caso” viable a su extrapolación a otros gestión, colección, sede y objetivos han
espacios museísticos. sido campo de experimentación y ensayo
para el desarrollo de algunas de las pro-
Palabras clave: Museología, Museogra- puestas museológicas más actuales y para
fía, Ética, Gestión, Modelo. reflexionar sobre innovadoras estrategias
en el correcto tutelaje del patrimonio. El
Abstract: The MUPAM has been a sin- proyecto museológico, su aplicación y
gular museum model while its manage- modelo de gestión se clausuró el 28 de
ment, collection and objectives have been febrero de 2013, tras finalizar (y no reno-
a testing ground for the development of varse) el contrato público suscrito entre
cutting-edge museological ideas. la Universidad y el Ayuntamiento de Má-
The text will present the strengths and laga (disolviéndose el equipo de gestión
weaknesses of this management model artística y dejándose de aplicar el proyec-
as well as the application processes of to museológico que generó el Museo),

122
por lo que entiendo que los objetivos Las posibilidades que ofertaba el 1
Al principio se hablaba de “una ciudad museo”.
diseñados y las actividades desarrolladas patrimonio histórico artístico municipal Sobre este tema remitimos a: Sauret, 2008 (II): 17-40.
para la aplicación de los mismos consti- para esta iniciativa se habían puesto de
2
La primera, montada en el Palacio de
tuyen una experiencia que es susceptible manifiesto en sendas exposiciones orga- Miramar (Morales, Sauret, 1990) con motivo
de aportar enriquecimiento a la teoría y nizadas en 1988 y 20012. En ambas se de la celebración del V Centenario de la
Constitución del Ayuntamiento de Málaga;
la práctica de la ciencia del museo, de pudo apreciar la singularidad y valores
la segunda titulada: Pasado y Presente en
manera que estimo que su historia y cir- de la misma por lo que la propuesta fue
el patrimonio artístico municipal, 1881-2001
cunstancias se deben presentar y difundir considerada oportuna y justificada. (Sauret, 2001).
como un “estudio de caso” viable a ser
extrapolada a otros espacios museísticos.
La colección y su ubicación

El origen La colección, compuesta por más de 4000


obras en ese momento, constaba de espa-
La idea de su creación surge a finales de cios naturales, inmuebles, equipamiento
junio de 2003 en el marco de un pro- urbano (fuentes), monumentos públicos,
grama cultural municipal encaminado arte público (esculturas urbanas), patrimo-
a conseguir la Capitalidad Cultural para nio documental y bibliográfico y artes plás-
Málaga en el 2016. ticas (pintura, escultura, dibujos y obra grá-
La estrategia contemplaba el con- fica). En su conjunto esta definida por los
vertir a la ciudad en “una ciudad de valores de la representatividad y la diversi-
museos”1 reforzando circuitos patrimo- dad, por encima del de la calidad (Sauret,
niales que podían articularse a partir de 2001: 27-31. Sauret, 2007). Evidentemente,
este tipo de equipamiento cultural. En la musealización de la misma debía some-
el horizonte de expectativas se contem- terse a unos rígidos criterios que afectaban,
plaba la cesión o alquiler de colecciones en primer lugar, a la selección. En princi-
como la de pintura española del siglo xix pio se trabajaría sobre el conjunto de obra
y principios del xx de Carmen Thyssen, plástica, por razones obvias, pero nunca
la de automóviles de Joao Magalhaes o se descartó incluir, de alguna manera, los
las de las propias obras de Félix Reve- otros repertorios. En segundo lugar, dicha
llo de Toro, Manuel Mingorance Acién y selección estaba mediatizada por el espa-
Juan Ruiz de Luna3. En este programa se cio determinado para su ubicación, un edi-
incluyó la musealización de la colección ficio construido en 1999 por el arquitecto
de obra plástica del Ayuntamiento (Sau- Federico Orellana, aparentemente funcio-
ret, 2008 (III): 121-146). nalista, en el sentido lecorbusiano (fig. 1).

Figura 1. El MUPAM, fachada exterior.

123
3
A la que se les “olvidaron” poner Concebido como centro de exposi- Como fortaleza se entendió esa con-
canalizaciones para agua y desagües, ciones temporales su personalidad ra- cepción de edificio en constante comu-
luego, un espacio apto exclusivamente dicaba en unos llamativos elementos/ nicación e integración con el exterior,
para catering de contratación externa, y espacios pensados como marco para en donde la idea se reforzaba mediante
que en el proyecto museográfico anulamos la “representación” (de la clase política su fachada principal de cristal, que la
y reconvertimos para talleres educativos y
básicamente). Un amplio vestíbulo para convierte en un elemento arquitectó-
otras actividades.
inauguraciones, una espectacular esca- nico que no pretende tanto semantizar
lera de acceso a los pisos superiores el espacio con la idea de monumento
(cafetería3 y salas de exhibición) (fig. 2) que supone, o sugiere, su arquitectura,
y unos elementos de comunicación con como integrarse en el territorio y actuar
el exterior fundamentado en el cristal y como elemento que asume y participa
materializado en una fachada principal de los valores definidores del espacio/
de cristal y estrechos y altos ventanales ciudad, uno de los principales hilos
en las esquinas de las salas de exhibi- conductores de los relatos del Museo.
ción. Se completaba con una compleja Por no hablar de la disolución que su-
estructura interna que desarrollaba di- ponía del concepto de caja cerrada y
fíciles itinerarios. Con “estos mimbres” aislante de los museos en general, que
Concebido como centro de hubo que trabajar para adaptarlo a las fagocitan al visitante, lo absorbe, aísla y
exposiciones temporales su necesidades y funciones de un museo descontextualiza del territorio en el que
personalidad radicaba en unos y una colección permanente. Y de las se encuentra.
debilidades hicimos fortalezas. El edifico favorecía el objetivo de di-
llamativos elementos/espacios
En realidad, su personalidad facilita- solución del “estar” por el de “transitar”
pensados como marco para ba el aplicar conceptualizaciones trans- y permitía generar esos itinerarios de ida
la “representación” (de la clase gresoras acerca de la idea de museo, no y vuelta entre el patrimonio municipal
política básicamente) solo sobre la del edificio/museo en sí seleccionado para los relatos interiores
mismo sino, especialmente, relativa a del Museo y el resto de la colección si-
una más atípica y renovadora idea de tuada en el “territorio Málaga”. Esa idea
museo que favorecía aplicar propuestas del “infinitum” que propugnaba el mu-
de la Museología Crítica. seo lecorbusiano se resolvía mediante

Figura 2. Interior, planta primera, cafetería.

124
Figura 3. Pasillo de enlace entre los módulos A y
la desmaterialización del límite en este piezas que no sobrepasara el centenar. B, con el montaje didáctico: “Desarrollo urbanístico
Museo en el que la ciudad entraba en Se incluyó el vestíbulo de entrada como de Málaga (Siglos xvi-xxi)”.
él y él salía a la ciudad, convirtiendo en sala permanente (y se eliminó como es-
un “lugar” un “no lugar” (Augé, 1993: pacio de representación) y se habilitó un
49-79), pero, que a la vez, transmitía la pasillo de enlace con un módulo anexo
idea de desjerarquización de unos arte- (fig. 3) para sala de exposiciones tempo-
factos solemnizados por la investidura rales del propio Museo. Sobre los relatos
de la musealización, que por ser “mu- y los objetivos conceptuales hablaremos
nicipales” son de toda la ciudadanía, de más adelante.
todos, haciendo de lo selecto lo común,
concepto de democratización e igualdad
que preside los nuevos objetivos de la Gestión
más actual museología.
Teniendo esta conceptualización El órgano rector del Museo fue el Ayun-
como punto de partida, así como la dis- tamiento de Málaga que cumplió con los
ponibilidad de poco más de 1200 m2 para principios básicos del código deontológi-
las salas de la permanente, la selección co del Museo proporcionando el edificio
se tuvo que acomodar a un número de y la financiación del equipamiento cultu-

125
ral. De su competencia directa fue el tute- de la UMA). En segundo lugar porque la
laje del edificio4 (fig. 4), la financiación y gestión artística se concibió como un pro-
contratación de los servicios de limpieza, yecto de investigación sometido a toda la
seguridad y atención al público así como normativa de los proyectos competitivos
la gestión económica que generaran las en donde los objetivos de innovación, re-
actividades del museo, cometido que se sultados de alto impacto, uso y aplicación
realizó directamente desde el Área de de las nuevas tecnologías e internacionali-
Cultura, cuyo Director General del Área dad se cumplían. Hay que señalar, en este
(cargo político de libre designación) asu- sentido, que los proyectos museológicos
mió la función de la Gerencia económica y museográficos se diseñaron y desarro-
y administrativa. Así mismo proporcionó llaron con absoluta libertad, sin ninguna
los fondos económicos para financiar las injerencia del órgano rector, durante todos
actividades a desarrollar y los honorarios los años en los que estuvo vigente el con-
del personal técnico-científico del equi- venio entre instituciones5.
po de la gestión artística del museo. Ésta Como Universidad, profesionalizaba,
se configuró a partir de un convenio con mediante la alta cualificación de los miem-
la Universidad de Málaga, que aportó el bros del proyecto, la gestión artística. El
personal especializado y de apoyo a las Museo actuaba como aula externa del de-
actividades, así como todos los recursos partamento de Historia del Arte, integran-
de carácter científico que las actividades do a un alumnado (de grado y postgrado)
necesitaran. voluntario que completaba su formación
Es en este punto donde se manifiesta en el área de museología desde la prácti-
la primera singularidad de este Museo. En ca. La estructura de la gestión artística se
principio porque el convenio aseguraba la concibió con una dirección (Teresa Sau-
profesionalidad del personal del Museo, ret, que a su vez era la responsable de los
tanto del de la sección administrativa (fun- proyectos museológicos y museográficos)
cionarios municipales) como la de la cien- y una subdirección (Nuria Rodríguez Or-
4
En este aspecto hay que señalar otra “debilidad” tífica (profesorado, licenciados y alumnos tega, responsable de coordinar las áreas
del Museo ya que su cerramiento superior, en de la especialidad de Historia del Arte, Be- de formación y educación); dirección
terraza plana, favorecía la aparición de grietas que llas Artes y Ciencias de la Comunicación compartida en cuanto al diseño y coordi-
provocaban filtraciones cuando llovía, siniestro
que se solucionaba con la colocación de cubos
para la recogida del agua en la sala tercera (arte
contemporáneo), cuando, debido a la particular
climatología del lugar, se producían lluvias
torrenciales. También se creaban filtraciones por las
paredes de la sala de reserva. Durante los 7 años
que estuvimos dirigiendo el museo, propiciamos la
solicitud, a través del técnico municipal destacado
en el edificio para controlar su mantenimiento (ya
que nosotros directamente no podíamos hacerlo),
de proyectos y presupuestos para solucionar dicho
problema. Estudiados todos ellos, se llevó a cabo
una intervención de urgencia en la terraza del
edificio, que al poco tiempo dejó de ser operativa
ya que los fuertes cambios térmicos que soportaba
dicha terraza favorecía el resquebrajamiento de los
materiales aislantes empleados con la consiguiente
aparición de las grietas que producían las
filtraciones de agua.
5
Posteriormente esta situación cambió
radicalmente, mostrándose una nueva debilidad
en el planteamiento inicial de la gestión
compartida, en el momento que la institucional
obvió la aplicación de determinados puntos del
código deontológico del Museo.

126
nación de las actividades y de los técnicos cionales que nos condujeron a la Nueva
del Museo. Estos se integraron mediante Museología en tanto que el objetivo prio-
un sistema de becas a las que se accedía a rizado a partir de ella, el de formar e in-
través de concurso público en función de formar a la sociedad (público) coincidía
currícula con líneas de formación en las con nuestra filosofía universitaria basada
áreas de desarrollo del Museo6. en la creación y transmisión del conoci-
En este sentido quiero señalar que este miento. Transmisión de una información
modelo de gestión bipartito funciona siem- cualificada pero accesible, en donde la
pre y cuando la necesaria coordinación se didáctica jugaba un importante papel.
realice y, especialmente que se comparta la Pero, por otra parte, nuestra volun-
filosofía de la profesionalización de la ges- tad como historiadores del arte es la de
tión artística del Museo. Qué quiero decir educar en los valores del patrimonio para
con esto: que un museo no puede estar generar estrategias de conservación y res-
dependiendo de la transitoriedad política. peto, por lo que la información cualificada
Desde el Área de Cultura, sus responsables (el conocimiento) formaba parte esencial
políticos, que son los que determinan el de los discursos y relatos creados en tor-
funcionamiento del área, deben asumir la no a la colección. Si esto lo unimos a las
práctica del código deontológico del Museo posibilidades que nos ofertaba el edificio,
y no intervenir en las decisiones de la di- podíamos aventurarnos en propuestas in-
rección artística que, por ser profesionales novadoras que disolvieran determinadas
y fundamentadas en el conocimiento, se las concepciones de la museología tradicio-
suponen justificadas, responsables y ade- nal, el concepto de museo y los discur-
cuadas, además de procurar que el sector sos adecuados, entrando con ello en una
administrativo del Área Municipal cumpla postura transgresora que casaba con los
rigurosamente sus funciones y estén al ser- principios de la Museología Crítica.
vicio de la gestión artística para solventar, re- La raíz de la colección no había sido
solver y apoyar las propuestas que deriven la de acumular objetos suntuarios sino la
de ella y de las necesidades que generen la de ser el referente de un servicio a la co-
actividad museística. Si no es así, se produce munidad, bien satisfaciendo sus intereses
un choque de intereses que imposibilitan el devocionales, bien apoyando al artista,
buen y natural funcionamiento del museo por lo tanto no era una colección elitista
por lo que, en todo momento, un museo, compuesta para expresión de una política
aún en los casos de gestión compartida en- cultural basada en el efecto y la suntuosi-
tre instituciones (públicas o privadas), debe dad, su origen es popular, son productos
6
Es obligación citar aquí a Lidia Rico, Simón
estar arropado por una estructura superior generados por y para la ciudad, aún los Sánchez, Ana Belén Fernández, Julia Mendiola,
Julia de la Torre Fazio, Ana Robles (técnicos),
independiente, llámese fundación, patrona- donados, ya que éstos responden a una
Sara Valero, Carlos Serralvo Galán, Hugo Ríos
to, ente autónomo o cualquier otra figura, iniciativa de correspondencia con el con-
Ruiz, Celia Rodríguez Quintana, Ana Florido,
que asegure su independencia, de las ges- sistorio. Luego es una colección popular, José Antonio Padilla e Inmaculada Domínguez
tiones artística y económica que desarrollan nueva idea democratizadora del ejercicio de la Vega (colaboradores) y a todos esos
los proyectos museológicos y museográfi- de coleccionar. Esta misma idea democra- otros alumnos de la especialidad de Historia
cos que sustentan al museo. En este punto tizadora preside la construcción del relato: del Arte que, puntualmente, ayudaron en las
radicó la principal debilidad del MUPAM7. hilos argumentales en los que el objeto tareas y sin cuya dedicación y generosidad
cede parte de su protagonismo a su re- hubiera sido difícil culminarlas.
presentatividad antes que a su significado. 7
En el MUPAM esa necesaria colaboración y
Objetivos Por lo tanto, lo que se pretendía era filosofía existió durante los periodos de vigencia
producir un doble efecto: el individual y de los convenios, así como el control del apoyo
a la gestión de las actividades realizadas por el
La elaboración del proyecto museológi- elitista de potenciar creatividad y sensa-
funcionariado municipal del Área de Cultura (y
co constituyó un profundo ejercicio de ciones unipersonales a partir del contacto
desde aquí nuestro agradecimiento a Belén Ruiz
reflexión. Para qué y para quién se hacía entre el objeto y el sujeto, y el de trans- del Portal, jefa de sección en esos años, y su
el Museo fueron las preguntas que mar- mitir complicidad por el conocimiento al equipo por su entrega al museo). El proceso se
caron la ruta del proyecto. En principio, librar factores sacralizadores del producto/ interrumpió a partir del desarrollo del contrato
al ser el valor de la representatividad la objeto en beneficio de su capacidad de público (1 agosto 2011-28 de febrero 2013) y
principal fortaleza de las piezas de la diálogo apoyado en el discurso del asun- motivó la dimisión de la dirección y la conclusión
colección, invitaba a discursos no tradi- to seleccionado. Este sistema aumenta el de la aplicación del proyecto museológico.

127
sentido de unicidad de la pieza porque basado en la personalidad del territorio.
se hace comprensible solo a partir de su O lo que es lo mismo, intervenir para
contextualización y su contexto no es ex- posicionar correctamente al Bien en el
trapolable a otros (ciudades, museos); la marco en donde se desenvuelve.
pieza se dimensiona hacia la unicidad por Usando palabras de Zunzunegui:
su capacidad de representación al margen creando “una trampa para atrapar el sen-
de la calidad o singularidad intrínseca. Por tido” (Zunzunegui, S., 1990: 13) y cuando
otra parte, el contacto no tenía por qué ser hablamos de “sentido” lo hacemos desde
ordenado sino anárquico, de “guerrilla” una posición greimasiana, entendiendo
(como se pretendió en el MOCA de Los el término como una acción que se so-
Ángeles) ya que cada unidad argumental mete a un recorrido de significantes que
mantiene su independencia por encima del proponen una lectura conceptual, en ho-
discurso total o global del museo, lo que rizontal y tridimensional del espacio in-
invita a múltiples visitas y diferentes modos tertextualizando el Bien.
de contactos, por las piezas, por si signifi-
cación/justificación histórica, por los auto-
res..... rompiendo con ello el hilo histórico MUPAM e Innovación
y encadenado de los museos tradicionales
(Sauret, T. (2008) (IV): 8-48) (fig. 5). En la base de los proyectos estuvo siem-
El objetivo era difundir la memoria pre la renovación y la innovación, y este
histórica del lugar sin manipulaciones y espíritu se aplicó en cada secuencia de
mediante el conocimiento y correcto tra- desarrollo.
tamiento del Bien, interviniendo sobre En el terreno museográfico introdu-
él de forma que desarrollara la capaci- cimos innovaciones. El concepto de lo
dad de ayudar a comprender la singu- universal lo interpretamos desde la dia-
laridad del lugar a la vez que su propia fanidad, articulando las salas en función
identidad. También operativizar el sen- de itinerarios zigzagueantes marcados
tido de la pieza a partir de su inclusión los microrrelatos solo por elementos
en un proceso de intertextualización traslúcidos, con los textos impresos al

Figura 5. Salas I, II.

128
ácido, como elemento de separación, Con esto completábamos un itinerario 8
CHECA CREMADES, F., Seminario Patrimonio
con ello, la idea de infinitum y libertad picassiano único, ya que la ciudad ofer- y coleccionismo. Puesta en valor, difusión y
se consumaba. taba el lugar de su nacimiento (Funda- conservación, Baeza, 23 y 24 de noviembre
También se hizo un ejercicio de his- ción Picasso), el de su formación pictó- de 2012.
toricidad sobre los montajes museográ- rica (MUPAM) y el de su obra (Museo
ficos. Al igual que la museología es una Picasso Málaga).
ciencia en construcción, la museografía Como ya se ha indicado, los relatos
está continuamente proponiendo nue- quedaban explicados mediante textos,
vos modelos. Algunos han adquirido la en la pared o en hojas de sala, que ayu-
categoría de históricos y deben ser co- daran al visitante a la compresión de
dificados como un paso en el proceso los contenidos y permitieran recorridos
histórico de las ciencias del museo8. Así individuales y no conducidos. Estos tex-
entendimos el montaje decimonónico y tos fueron firmados por los especialistas
partiendo que el Museo tuvo como an- en cada tema o por creadores actuales
tecedente el Municipal del siglo xix, el en aquellos espacios, como la sala de
primero de la ciudad, en donde Picasso arte contemporáneo, en la que las obras
iba a hacer ejercicios de copia durante dialogaban por confrontación y el texto
los veranos de 1896-1897, reprodujimos se implicaba en la conversación crean-
dicha sala del Museo Municipal (1880- do un circuito de opinión y de reflexión
1900) mediante un montaje museográfi- con agentes externos al Museo.
co basado en el modelo decimonónico En cuanto a la aplicación práctica
del abigarramiento (fig. 6). Pero lo más de la conceptualización del proyecto
innovador fue convertirlo en el único museológico nos centramos en las ac-
lugar en el mundo en donde se repro- tividades de las diferentes áreas. Tras
ducía “la mirada” de Picasso, ya que las el primer año de funcionamiento y
obras expuestas eran las misma que desarrollar hasta 18 itinerarios entre el
él estudió en su día y contribuyeron a Museo y la ciudad, entendiendo que la
configurar su primera paleta, expues- territorización del museo-musealización
ta, sin duda, en “Ciencia y caridad”. del espacio se estaba resolviendo, se Figura 6. Sala III.

129
9
La experiencia fue especialmente positiva en fue reconduciendo la idea inicial hacia (mármol, bronce, gres cerámico, barro,
colectivos como los reclusos y discapacitados posiciones más atrevidas. Se mantuvo el aluminio, hierro, madera…) que posibi-
visuales. criterio de introducir en los relatos tex- litaban aproximarse a ellas mediante el
10
Los itinerarios partían del vestíbulo y la sala III tuales agentes externos, justificados por tacto, se diseñaron unas actividades en
del MUPAM, espacios que exhibían esculturas su especialización, pero éstos cada vez las que se jerarquizaba este sentido. Así
del siglo xx y se dirigían al centro histórico,
más se dirigían hacia posicionamientos nacieron los talleres: “Sones evocados”,
en donde el programa “Arte Público” facilitaba
más innovadores. Priorizamos lo margi- “Taller de los sentidos” e “Itinerario de
un recorrido por esculturas contemporáneas
al alcance del transeúnte/visitante, que veía/
nal y rupturista y, por ello, transgresor esculturas urbanas”10.
tocaba las piezas, actividad que complementaba y se hizo a través de la dinámica de las El primero, enmarcado en el progra-
las visitas táctiles que ofertaba el museo. actividades ya que los cambios de rela- ma de accesibilidad, se concibió como
tos internos suponían reestructuraciones un taller-exposición. Se acotó un es-
museográficas imposibles de asumir con pacio en la planta primera, en la zona
los presupuestos adjudicados. de cafetería, usada para espacio edu-
En principio pusimos en marcha el cativo y desarrollo de los talleres, y se
concepto de desacralización del Bien montó una exposición permanente con
acercándolo mediante el tacto. En el obra escultórica de la autora Ana Sáenz
MUPAM se permitía “tocar”9 (fig. 7). Aliaga que representaban instrumentos
Esta claro que no “todo”. Al contar musicales realizados en gres cerámico.
con piezas escultóricas expuestas (si- Los talleres se diseñaron para todos los
Figura 7. Taller “Sones evocados”. glos xviii-xx) de diferentes materiales visitantes y el objetivo fue el de ofrecer

130
la posibilidad de disfrutar del arte a tra- El proyecto se resolvió mediante la 11
Esta actividad se desarrolló por primera
vés del tacto, del oído y de la vista. Para realización de talleres de integración y vez para el colectivo de personas con
los discapacitados visuales se realizó el concienciación. En ellos se mostraba a tra- sordoceguera.
material de difusión en braille y láminas vés de piezas del Museo las trabas de las
12
Picasso puede ser un testimonio de ello.
personas con discapacidad y se fomenta-
13
Itinerarios por las salas permanente en los
en relieve. Para la discapacitación audi-
que el relato se articuló en torno a las figuras
tiva se utilizaba intérpretes de lenguaje ba conceptos como los de vida indepen-
femeninas, como sujetos y objetos del arte.
de signos. Los participantes, con los ojos diente, normalización, diseño universal,
También con la ruta: “Mujeres en las calles”,
vendados aquellos que poseen visión, integración… a través de la cultura. Por itinerario que se desarrollaba por las salas I, II,
tocaban la escultura a la vez que oían el supuesto, y también, el programa estaba III del MUPAM, y las calles y plazas dedicadas
sonido musical que emitía el instrumen- dirigido a facilitar la movilidad, y ofertar a personajes femeninos relacionados con la
to recreado, asociando tacto y oído. En un programa amplio de actividades de cultura o la historia de Málaga.
los talleres que acompañaban la expe- ocio cultural adaptado por y para discapa- 14
Se formalizó un convenio con el Secretariado
riencia se recreaba el instrumento pal- citados a la vez que aportar una formación Gitano que permitió la formación de jóvenes y
pado mediante el dibujo. académica complementaria sobre accesi- adolescentes en difusión del patrimonio.
En el “Taller de los sentidos” se tra- bilidad, integración y diseño universal.
15
Otra de las señas de identidad a difundir es
bajaba con el olfato, el gusto y el tacto. Sobre estos objetivos también se puso la de la hospitalidad, valor que aparece en el
escudo de la ciudad.
Sincronizado con el concepto de lo pa- en marcha el citado taller-exposición
radisíaco, que determina una de las cla- Sones evocados explicado más arriba. Un
ves de identificación del lugar (Málaga), tercer programa fue: “Imagina en papel”,
se montaba una visita guiada en la que taller diseñado para niños y adolescentes
la narración de la evolución histórico- en general. El objetivo era adquirir
artística de la ciudad se acompañaba de conocimiento sobre distintos tipos de
diferentes estímulos sensoriales. El tacto documentos (antiguos, modernos, en
mediante la apreciación de los volúme- braille, con relieve, etc.), reciclar y
nes y texturas de esculturas originales de desarrollar los sentidos al mismo tiempo
los siglos xviii al xxi, el olfato a través de que fomentar la normalización de las
distintas esencias que evocan los olores personas con diversidad funcional.
más característicos de la zona (azahar, “Crea, interpreta y recicla”, fue un
jazmín, romero, lavanda, laurel, tomillo, taller dirigido a personas con discapa-
agua de mar, etc.), el gusto a través de cidad psíquica, que le daba la oportu-
sabores tradicionales en Málaga (almen- nidad de ejercer como artistas creando
dras naturales y fritas, aceitunas, higos una reinterpretación de iconos malague-
secos, pasas...)11. Una actividad diseñada ños (hitos emblemáticos del patrimonio
bajo parámetros de diseño universal y local) con materiales de packaging. El
para todos los públicos. producto artístico resultante se mostra-
Teniendo en cuenta que el discurso ba en las salas del MUPAM y podía ser
conceptual del Museo se fundamentaba tocado por los visitantes.
en la difusión de las señas de identidad Paralelamente, nuestra dirección fue
de la ciudad, y una de ellas es el valor la de llevar el museo, el conocimien-
de lo universal12, a los pocos meses de to y la diversión, a aquellos colectivos
la inauguración del Museo, en una fecha menos favorecidos y de menor a mayor
tan temprana como 2007, creamos una (en dificultad). Empezamos a trabajar
línea específica sobre accesibilidad. Y no con temas de igualdad (género13, gru-
nos estamos refiriendo en esta ocasión a pos étnicos14, emigrantes15, reclusos y
la adaptación física de la institución a la drogadictos con el programa “MUPAM
normativa de accesibilidad, sino a poner Incluye” o colectivos con determinadas
en activo dicho concepto de universa- enfermedades como el Alzheimer). Para
lidad. Para ello, se diseñó el programa ellos especialmente se creó el taller “Pa-
“Integrarte”, pensado para fomentar la trimonio y Memoria”.
normalización de las personas con diver- Concretamente, el año 2012 se dedicó
sidad funcional a través de la concien- a la Igualdad. Junto a los itinerarios in-
ciación de aquellos que no la poseen y ternos y externos comentados se monta- Figura 8 (página siguiente). Visitas teatralizadas
utilizando la obra de arte (en este caso) ron las exposiciones: Estética de la Edad (“Estética del Barroco en femenino”, “MUPAM en
como medio para la integración. Moderna en femenino (fig. 8) y Las Ma- vivo”).

131
132
16
En colaboración con el Conservatorio
temáticas de Dios no son exactas de la recorrido inverso, y, la segunda, proyec-
Superior de Música de Málaga, la Asociación
autora Rocío Verdejo y el simposio Arte y tos experimentales con cotas de edad ACIM. Concretamente esta Asociación
Gestión en femenino. no trabajadas hasta entonces: grupos de interpretó un programa de conciertos de
También nos propusimos incremen- 0 a 9 meses (“Barrigas creativas”), de 0 música electroacústica y audiovisuales
tar las reacciones emocionales a partir a 3 años (“Bebé a bordo” 19), de 2 a 4 en lo que denominamos: “Concierto
del espacio museo y trabajamos, siem- años (“Baby art”) y de 3 a 6 años (“Juega Electrocomposiciones”, uno de los géneros
pre con una/s obra/s de la colección creando”). más innovadores entre las corrientes musicales
como punto de partida, la plástica y la Por orden cronológico, el primero actuales.
música (conciertos16 y bailes17), la plásti- fue: “Baby Art” (2009) en donde por
17
En colaboración con el Conservatorio Superior
ca y el teatro (escenificaciones), la plás- primera vez se incluía en el espacio de Danza de Málaga.
18
Estas actividades fueron coordinadas y
tica y la meditación (yoga) y la creación museo esa cota de edad infantil. Se tra-
gestionadas por la técnico de difusión Ana
experimental (talleres de creación en taba de un taller de participación activa
Robles (licenciada en Historia del Arte y
colaboración con la Facultad de Bellas en el que los pequeños disfrutaban de museóloga).
Artes de la UMA). una visita adaptada a su nivel que, se- 19
En el estudio científico y preparatorio de este
“Música en el MUPAM” fue una pro- guida de un taller de cerámica y otro de taller, realizado por Ana Robles, se constató que
puesta de interrelación entre las artes, pintura, posibilitaba un primer acerca- el único taller similar se estaba llevando a cabo
que vino a complementar el taller “Sones miento al arte y al patrimonio munici- en el Museo de la Edad Media de Cluny, París.
evocados”, cuyo objetivo era el de que, pal de Málaga. 20
En esta ocasión fue Escuela Maternal Familiar
a través de las esculturas que representan Después vinieron “Barrigas crea- La Caracola.
instrumentos musicales, el visitante com- tivas” y “Bebé a bordo” (2012). El pri-
21
Los padres participaban y acompañaban a los
pusiera imágenes mediante el tacto y el mero fue planteado como un seminario bebés.
22
En colaboración con la entidad privada
oído en las que la forma y el sonido se que buscaba cumplir un triple objetivo:
Yogasala (Málaga).
fundieran y actuaran para desarrollar la configurar un escenario en el que inda- 23
Por primera vez en un museo se asocia la
sensibilidad y la creatividad. A partir de gar sobre la naturaleza e idiosincrasia meditación y el bienestar espiritual con el disfrute
este objetivo se diseñó un programa de de los procesos creativos y ofrecer visi- de las experiencias sensoriales artísticas.
conciertos desarrollado a través de ciclos bilidad a la creación artística que tiene
monográficos en los que participaban lugar en Málaga; imbricar las activida-
distintos instrumentos musicales y voces. des que se llevan a cabo en diferentes
Esta actividad se complementaba con el instituciones publicas y privadas (Fa-
taller previo al concierto y una visita a cultad de Bellas Artes, Departamento
salas y obras del Museo que tenían rela- de Historia del Arte de la UMA, Escuela
ción con el contenido temático del ciclo de Arte de San Telmo, y guarderías de
musical. gestión privada20) en el conjunto social
Como innovación entendemos el de la ciudad de Málaga, haciendo via-
programa que asociaba las artes plásti- ble la participación de interesados en
cas y el teatro. Mediante un convenio de la praxis artística y sus problemáticas
colaboración con las compañías “Bajo- específicas; reinventar el espacio mu-
tierra Teatro” y “Trastoteatro” se diseñó seístico convirtiéndolo en un lugar de
el programa “Teatro en el MUPAM”18 que conexión creativa e intelectual entre ar-
contaba con colaboraciones de talleres tistas, estudiantes, profesores y futuras
y puestas en escena de obras partici- mamás; un espacio en el que Historia
pantes en el festival de Teatro Quirófa- del Arte, Bellas Artes, Body Painting,
no y el proyecto “Un museo de cuento” Arte Gestante, Patrimonio y Maternidad
(compañía “Trastoteatro”) que contem- convergían y generaban sinergias pro-
plaba teatro, danza, teatro infantil y pro- ductivas. “Bebé a bordo”21 (2012) era
puestas de intervención escénicas sobre un taller de creación infantil dirigido a
obras del Museo. facilitar la primera experiencia de los
En estas líneas de innovación enten- más pequeños en el Museo (fig. 9).
demos que se encuentran las propuestas La fusión meditación/creación dio pie
de actividades encuadradas en el Área a otros programas: “Yoga y Meditación en
de Educación: la primera, “MUPAM en la el Espacio Museístico”22, “Yoga. Jugando
escuela”, consistía en la salida del Museo en Familia” y “Mandálaga”23. El objetivo
al aula mediante vistas especializadas a fue el de interactuar mediante la medita- Figura 9 (página siguiente). Taller “Barrigas
los centros educativos que generaban el ción con el espacio museo y sus obras. creativas”, Taller “Bebé a bordo”.

133
134
También fue nuestra intención ser- ta35 y acercar a la sociedad todo tipo de 24 Estos talleres fueron el fruto del acuerdo de
vir de plataforma de promoción de los artefactos desde una clara perspectiva colaboración suscrito por la Facultad de Bellas
jóvenes creadores, Para ellos se crea- innovadora36. Artes, el Departamento de Historia del Arte y el
ron los “Talleres de producción artís- Por último me queda hablar del MUPAM en aras a llevar a cabo un programa de
actividades conjuntas cuyo objetivo era generar
tica”. Iniciados en 2012 (“Primer taller Área de Formación. Nos propusimos
sinergias productivas en todo lo que se refiere
de producción artística con Santiago convertirnos en una plataforma forma-
a creación artística en Málaga. El acuerdo contó
Ydáñez”), se trató de una iniciativa de tiva para la gestión cultural, carente en con el patrocinio y la financiación del Museo, y
la Universidad de Málaga y el Museo la ciudad pese a los másteres o cursos estableció la necesidad de  configurar nuevos
del Patrimonio cuyo objetivo fue el de que se imparten en la Universidad y en escenarios en los que se pudiera reflexionar sobre
dar visibilidad a la creación artística, así donde tienen cabida asignaturas relati- los procesos contemporáneos de creación artística
como reflexionar sobre la naturaleza e vas a ello. A partir de la creación de y evidenciar la creación artística emergente que
idiosincrasia de los procesos creativos Títulos Propios de la UMA, simposios acontece en la ciudad de Málaga. El objetivo era
desde distintos puntos de vista, pero internacionales o congresos37 (fig. 10), formalizar un convenio entre el Ayuntamiento /
teniendo como núcleo central la mira- se habló de museo y de nuevas estra- Museo y la UMA / Facultad de Bellas Artes pero
da en primera persona del artista-crea- tegias para su innovación. Fueron de los responsables de la gestión política del Área de
Cultura del Ayuntamiento no lo estimaron oportuno.
dor24. Se materializaron en talleres de especial originalidad los diseñados y
25 Conducido por el artista plástico Joaquín Ivars
fotografía creativa25, el de video-crea- conducidos por Nuria Rodríguez que
y la profesora del Departamento de Historia del
ción patrimonial: “Málaga, reflejos y pa- estuvo en la dirección de los primeros Arte de la UMA Natalia Bravo.
labras”26 y el “Taller de arte gestante”27. seminarios en los que se abordaba el 26 Conducido por los artistas plásticos José

Buena parte de estos programas emergente campo de investigación que Antonio Padilla e Inmaculada Domínguez.
fueron posibles por la colaboración hoy se conoce como Historia del Arte 27 Ideado y conducido por el artista plástico y

de otras instituciones, entidades y em- Digital (Digital Art History), en los que diseñador José Antonio Padilla.
presas privadas como hemos hecho fuimos pioneros, pues los cursos se 28
Desde aquí nuestro agradecimiento por su
referencia. Con ello queremos poner realizaron en 2008 y 2009 y esta línea colaboración al Museo de Málaga, Museo de Bellas
de evidencia la necesidad actual, y la empezó a consolidarse en 2010. Ade- Artes de Valencia, Academia de Bellas Artes de San
conveniencia, de implicar en el Museo más, en 2011, se colaboró en la orga- Telmo, Museo del Prado, Museo de Cádiz, Museo de
Guadalajara, Cartuja de Granada, Catedral de Sevilla,
a otros agentes sociales no solo como nización del I Workshop Internacional
Catedral de Málaga, Museo de Arte Precolombino
ayuda al sostenimiento de la institución sobre Digital Art History en colabora-
de Benalmádena, Junta de Andalucía, Consejería de
sino para conseguir esa necesaria fu- ción con el Getty Research Institute y Cultura, y a los coleccionistas privados, que prefieren
sión entre cultura y sociedad, base de la Universidad de Málaga. Estos progra- permanecer en el anonimato. Sin ellos no habríamos
la fundamentación del Museo. mas se complementaron con una línea podido realizar las exposiciones que a continuación
El Área de Difusión se completaba editorial: MUPAM FORMACIÓN y la re- consignamos: Los orígenes de la ciudad: Málaga
con el programa de exposiciones tem- vista Museo y territorio. fenicia (del 7 de marzo el 3 de junio de 2007), en
porales. El objetivo radicaba en comple- Y si lo que nos pedían era rentabi- donde se exhibieron piezas de orfebrería de oro de
tar los discursos de las salas permanen- lidad, con escasa ayuda, solo con nues- ajuares fenicios excavados en la Alcazaba de Málaga
tes pero también hacer un ejercicio de tros medios y el “boca a boca”38, en los y otras piezas de cerámica o egipcias, hoy en los
correcto tutelaje del patrimonio sacan- siete años de nuestra gestión obtuvimos almacenes del futuro Museo de Málaga, sección
Arqueología; en la de Invocar la salud. El poder
do a la luz piezas ocultas, del mismo más de 600 000 visitantes.
de las reliquias (del 1 de diciembre de 2009 al 14
Ayuntamiento o de otras instituciones28 Hubo más actividades, originales
de febrero de 2010), se pudo poner al alcance del
y realizar intervenciones de restauración como las visitas teatralizadas, creamos ciudadano la talla Cristo de la Salud, en culto en la
como compensación a las instituciones una mascota y la asociación “Los Ami- Iglesia del Santo Cristo y propiedad del Ayuntamiento
prestadoras. Junto a ello, un nuevo es- gos del Museo” y nos dieron un premio, y a Sánchez Cotán: Verónica de la Cartuja de
pacio para la innovación. el de “Descubrir el arte” (2011) por el Granada; en La estética de la Edad Moderna en
Han sido 16 exposiciones en las que proyecto de “Difusión del Patrimonio” femenino sacamos de los almacenes del Prado a
se han difundido por primera vez a ar- y, sobre todo, fidelizamos a un público, Lucía Anguisola y a Clara Peeters y acercamos a
tistas como José Moreno Carbonero29, escolar y adulto, que sistemáticamen- Artemisa Gentileschi, de la catedral de Sevilla.
Enrique Simonet y Lombardo30, José te participaba de nuestras actividades.
29
José Moreno Carbonero. Homenaje en el
Nogales Sevilla31 o Manolo Garvayo32, Resultaba muy gratificante comprobar 150 aniversario de su nacimiento. Del 16 de
octubre de 2008 al 17 de enero de 2009.
ampliado el conocimiento sobre otros como iba creciendo nuestro público es-
Copatrocinada con la Real Academia de Bellas
como Muñoz Degrain33 o de artistas lo- colar. La sociedad, malagueña especial-
Artes de San Telmo de Málaga.
cales, como Picasso, Alberca, Virgilio, mente, hizo suyo el Museo, no ya solo 30
Enrique Simonet y Lombardo. Formación y Madurez.
Guevara o De Ramón34, trabajar temas participando sino proponiendo e iden- Del 21 de octubre de 2010 al 20 de febrero de 2011.
trasversales en los que el coleccionismo tificándose con este espacio-museo.
privado tuvo una importancia manifies- Porque éramos serios (profesionales) y

135
Figura 10. Ponentes Simposio Internacional se adquiría conocimiento, divertidos e se correspondieran con las exigencias y
Museología Crítica. enriquecedores de experiencias, abier- necesidades de la sociedad actual. Impli-
tos, comunes. Todos éramos un todo. qué al territorio en su conceptualización
Han sido siete años (más tres de crea- a partir de sus señas de identidad, de las
ción de los proyectos) en los que se han que los conceptos de tolerancia, apertu-
obtenido resultados, se han ensayados ra, convivencia/respeto son paradigmas
31
José Nogales Sevilla en colecciones nuevos modelos de servicio a la socie- (usando el término desde su origen eti-
particulares malagueñas. Del 13 de octubre de dad a través del Museo y, creo, que se mológico) que me facilitaban componer
2011 al 5 de febrero de 2012. En colaboración han construido líneas estratégicas sobre discurso abiertos y no dogmáticos, en los
con la Real Academia de Bellas Artes de San el ejercicio de la ética del Museo, y en el que se generaran discusión, reflexión y
Telmo y UNICAJA museo. Cuando acepté el compromiso de permisibilidad.
32
Manuel Garvayo. 1911–1983. Del 18 de junio al crear el MUPAM, tuve muy claro que de- Lo mismo que se permitía “tocar”, era
10 de octubre de 2010.
bía asumir un compromiso personal con obligatorio “escuchar”, para así conver-
33 Muñoz Degrain y las poéticas paisajísticas Fin
la ciudad, su patrimonio y la sociedad tirnos en un espacio de diálogo entre la
de Siglo en Málaga. Del 11 de diciembre de
2007 a 30 de marzo de 2008.
que lo consume (territorio/patrimonio). colección, la ciudad, y la sociedad en ge-
34 Itinerarios hacia Picasso: Málaga-Cannes, Este compromiso me obligaba a poner neral, que nos mantuviera en continua ac-
villa California 1957. Homenaje a Alberca, De en marcha una institución cultural que ción y participación, de manera horizontal
Ramón, Guevara Virgilio 1957-2007, 15 de estuviera al servicio del espacio-museo y desjerarquizada. Con estas intenciones
junio-16 septiembre, 2007. en general posibilitando actitudes que ¿sería capaz de contribuir a la transforma-

136
ción social? ¿realmente mi proyecto redi- —(2008) (II): “Musealizar o museificar. la inauguración, y sin las piezas, la comisaria
reccionaba la museología hacia un nuevo Málaga ciudad-museo”, en Sauret tuvo que realizar personalmente la adquisición
modelo que convirtiera a la institución en Guerrero, T. (ed.) (2008) (I): Patri- de las mismas y su cesión a la exposición. Es
un testimonio de esa reflexión realizada más
un espacio para la diversidad y la igual- monio y Ciudad. Hacia una red
arriba a propósito de las competencias de
dad? El muestreo de acciones y actitudes territorial de museos locales, Colec-
los gestores institucionales, concretamente
expuesto más arriba ilustra el camino ción “MUPAM Formación” n.º I, Má- el de controlar las labores de apoyo del
que emprendimos. Nos ha faltado tiem- laga, Área de Cultura-Ayuntamiento personal municipal al servicio del Museo y de
po (comprensión y entendimiento), para de Málaga-Museo del Patrimonio las dificultades que se genera al chocar dos
continuar creciendo en estos modelos de Municipal, pp. 17-40. modelos de gestión tan diferentes.
ensayo, pero algo hay construido y expo- —(2008) (III): “La musealización del 37
Cursos de especialización: Educación y
niéndolo puede servir, a quien le interese, patrimonio como estrategia de va- Formación en el contexto museístico, abril
para continuar la tarea. loración. El caso del Museo del Pa- de 2007; I Jornada de especialización:
trimonio Municipal”, en Rodríguez patrimonio y ciudad: hacia una red territorial
Ortega, N. (ed.) (2008): Acceso, com- de museos locales, junio de 2007; II Jornadas
de especialización: patrimonio y ciudad,
prensión y apreciación del patrimo-
Otra forma de proteger el Patrimonio.
nio histórico-artístico. Reflexiones y
Coleccionismo y Mecenazgo, octubre 2007;
estrategias. El contexto museístico, III Jornadas de especialización: patrimonio y
Colección “MUPAM Formación” n.º ciudad, rehabilitación responsable de edificios
Bibliografía II, Málaga, Área de Cultura-Ayunta- históricos, febrero de 2008; II Cursos de
miento de Málaga-Museo del Patri- especialización: El patrimonio histórico-artístico
Augé, M. (1993): Los “no lugares”, espa- monio Municipal, pp. 121-146. e Internet, estado de la cuestión y perspectivas
cios del anonimato. Una antropolo- —(2008) (IV): “Pensar el museo”, Museo de futuro, 2008; III Curso de especialización:
gía de la sobremodernidad, Barcelo- y Territorio n.º 1, Junta de Andalucía- Aprende a conservar tu patrimonio desde
na, Ed. Gedisa. Consejería de Innovación, Ciencia y el MUPAM, noviembre 2008; IV Curso de
Morales Folguera, J. M., y Sauret Gue- Empresa-MUPAM, pp. 8-48. especialización sobre el patrimonio histórico-
artístico: Creer versus crear. La magia del
rrero, T. (eds.) (1990): Patrimonio Zunzunegui, S. (1990): Metamorfosis de la
Barroco, noviembre 2009; IV Jornadas de
Artístico y Monumental, Málaga, mirada. El museo como espacio del
especialización patrimonio y ciudad: Paisajes
Ayuntamiento, Comisarios: José Mi- sentido, Sevilla, Alfar. de Cine, abril 2009; Congresos: Usos
guel Morales Folguera y Teresa Sau- costumbres y esencias territoriales (2008);
ret Guerrero. I Congreso de Cine español (2010); Congreso
Rodríguez Ortega, N. (ed.), (2008): Ac- Internacional Diseño de interiores: objetos,
ceso, comprensión y apreciación del ideas, poéticas (2012); Simposio Museología
patrimonio histórico-artístico. Re- crítica, 9 al 11 Noviembre; Simposio El siglo
flexiones y estrategias. El contexto 35
En Espacios íntimos: El Coleccionismo en Canarias xix a reflexión y debate, 21-24 marzo 2012;
museístico, Colección “MUPAM For- entre dos siglos a través de la Colección Ramírez Simposio Arte y Gestión Cultural en femenino.
mación” n.º II, Málaga, Área de Cul- /Navarro. Islas Canarias, 26 febrero-25 mayo 38
Al Área de Cultura sistemáticamente llegaban,
2010. Blanca y radiante, Desde la invisibilidad casi a diario, notas de prensa para difundir
tura-Ayuntamiento de Málaga-Museo
a la presencia en el universo femenino, 22 las actividades, ya que se nos prohibió
del Patrimonio Municipal.
abril -14 septiembre 2008. Madre solo una, taxativamente que esa acción la realizáramos
Sauret Guerrero, T. (2001): “La colección Conceptualizaciones sobre la maternidad,9 julio-4 directamente desde el museo. El complicado
de obra plástica del Ayuntamiento octubre 2009. Invocar la salud. El poder de las sistema de difusión de información a la prensa
de Málaga”, en SAURET GUERRERO, reliquias, 1 diciembre 2009 -14 febrero 2010. Málaga del Ayuntamiento, que pasaba por dos filtros,
T. (ed.) (2001): Pasado y Presente en en la pintura del siglo xix. Málaga, MUPAM. 25 el del gabinete de prensa del área de cultura
el patrimonio artístico municipal, mayo-18 septiembre 2011. y el de la alcaldía, no siempre consideraba
1881-2001, Málaga, Área de Cultura- 36
Diseño industrial como patrimonio y poética de interés priorizar nuestras actividades por
Ayuntamiento de Málaga, pp. 27-31. de lo cotidiano, 25 marzo-21 junio 2009. encima de la de otros equipamientos culturales
—(2007): Política Cultural y Coleccionis- Comisariada por Nuria Rodríguez, protagonizó municipales. Sin embargo, el impacto de
mo Municipal, Málaga, Ayuntamien- una curiosa anécdota: hubo que comprar por nuestras actividades atraían la atención de
Internet unas piezas. Ya se ha comentado los reporteros de la prensa local y nacional,
to.
que la gestión económica de las actividades por lo que, afortunadamente fuimos titulares
—(ed.) (2008) (I): Patrimonio y Ciudad.
se realizaba directamente desde el Área de en prensa casi semanalmente y nuestras
Hacia una red territorial de museos Cultura. La de las exposiciones temporales exposiciones se incluyeron en la agenda diaria
locales, Colección “MUPAM Forma- estaba a cargo de una funcionaria municipal, de la prensa local.
ción” n.º I, Málaga, Área de Cultura- que se negó a realizar la gestión de compra
Ayuntamiento de Málaga-Museo del alegando que “nunca se había hecho algo así
Patrimonio Municipal. desde el Ayuntamiento”. Cuatro días antes de

137
El Plan Museológico
Rafael Azuar
de Renovación de la Sala
Museo Arqueológico
de Alicante (MARQ) de Historia del Museo
M.Sc. Gabriela Villalobos
Conservadora del
Museo Nacional de Costa Rica
Nacional de Costa Rica
(MNCR) Un proyecto de cooperación internacional

Rafael Azuar Ruiz es doctor en Arqueología Resumen: En este artículo, presenta- A tal fin, la dirección del Museo se
Medieval e Islámica y jefe de excavaciones mos la propuesta de Plan Museológico puso en contacto con el Centro Cultural
y colecciones del Museo Arqueológico de de Renovación de la Sala de Historia del de España en San José de Costa Rica,
Alicante, del que fue director entre los años Museo Nacional de Costa Rica, fruto de para solicitarle su colaboración en el
1996-2006, obteniendo el premio EMYA la metodología de trabajo desarrollada proyecto. Conocida la propuesta, a su
como Museo Europeo-2004. Director del
en equipo y ejemplo de la cooperación director don Andrés Pérez le pareció
Museo Nacional de Arqueología Subacuática.
internacional entre diversas instituciones de gran interés y en línea con las acti-
ARQUA (2006-2010) y asesor de la AECID
culturales y museos de España y el Mu- vidades de cooperación cultural que se
para la renovación del Museo Arqueológico
Nacional de Amman (Jordania) en el año 2011 seo Nacional de Costa Rica. están llevando a cabo en otros países,
y del Museo Nacional de Costa Rica (2012). como Bolivia o Chile. En este sentido,
Presidente del comité ejecutivo de ICOM– Palabras clave: Museología, Plan Mu- propuso a la Agencia Española de Co-
España (2007-2010) y miembro de la junta seológico, Museo de Historia. operación Internacional para el Desarro-
de la Asociación Profesional de Museólogos llo (AECID), del Ministerio de Asuntos
de España (2003-2010). Profesor del Máster Abstract: In this article, we present the Exteriores y de Cooperación, el designar
en museos: Educación y Comunicación de la proposed Museum Renewal Plan for the a un experto en museología y museo-
Universidad de Zaragoza; del Máster on line en History Room of the National Museum grafía para colaborar en la redacción del
museología y museos, de Liceus; del Máster de
of Costa Rica, the result of teamwork- Plan Museológico del proyecto de reno-
Gestión del Patrimonio Histórico y Cultural de
based methodology and an example of vación de la Sala de Historia del MNCR.
la Universidad Complutense de Madrid y autor,
international cooperation between va- Consultada la Subdirección General
entre otros, del libro Museos, Arqueología,
Democracia y Crisis (2013). rious cultural institutions and museums de Museos Estatales del Ministerio de
in Spain and the National Museum of Educación, Cultura y Deporte, propuso
razuar@diputacionalicante.es
Costa Rica. a Rafael Azuar Ruiz por la experiencia
M.Sc. Gabriela Villalobos en la dirección del MARQ, Museo Ar-
Historiadora y conservadora del Museo Keywords: Museology, Museology queológico de Alicante, –cuyo proyecto
Nacional de Costa Rica (MNCR). Coordinadora Plan, History Museum. de renovación obtuvo el premio al Mu-
y conservadora de la nueva Sala de Historia seo Europeo, EMYA2014–, y por la pos-
del MNCR. Estudiante de doctorado en Historia terior dirección del proyecto de transfor-
y Artes de la Universidad de Granada en A Marisa Sánchez Gómez, mación del antiguo Museo Nacional de
España. mi más sincera gratitud Arqueología Marítima en el actual Mu-
gabilucvi@gmail.com seo Nacional de Arqueología Subacuá-
El Museo Nacional de Costa Rica (fig. tica, ARQUA, en Cartagena (2006-1010),
1) con motivo de celebrar sus 125 años inaugurado en noviembre del año 2008.
de historia y siguiendo los objetivos pre- La Dirección de Relaciones Culturales y
vistos en su Plan Estratégico, decidió Científicas de la AECID elevó por escrito
asumir el proyecto de renovación de su la petición a la presidenta de la Diputa-
recién desmontada Sala de Historia. ción Provincial de Alicante y a su Museo

138
Arqueológico que aceptaron la colabo- sobre los aspectos negativos o no repeti-
ración, en comisión de servicios, del bles de aquellas exposiciones; identificar
que suscribe, actual jefe de la Unidad de qué temas y aspectos de las exhibiciones
Excavaciones y Colecciones del MARQ. resultaron de mayor interés temático y, por 1
El grupo de trabajo contó con la presencia
Asumida la responsabilidad de la último, el efectuar una profunda reflexión del director del Museo don Christian Kandler
mencionada tarea, nos desplazamos a sobre su museografía o museografías: Rodriguez y de la jefa del Departamento de
Costa Rica en dos ocasiones, con una es- detalles de la exhibición, la información, protección del patrimonio cultural, doña Marlin
Calvo Mora y de los técnicos de colecciones,
tancia de un mes en una primera visita sus soportes, los objetos, la iluminación,
Gabriela Villalobos Madrigal (historiadora), Leidy
para iniciar el proceso (mayo de 2012) y etc. Con todos estos datos, se elaboró
Bonilla Vargas, Alexis Matamoros, Cleria Ruiz
de una semana en la segunda (octubre una primera tabla diagnóstico (FODA/
Torres, Inés Vargas. Así también, con la jefa del
de ese mismo año), con el fin de cerrar DAFO) de interés para la concreción del Departamento de proyección museológica,
el contenido del Plan Museológico. Des- futuro programa expositivo en la que se doña Mariela Bermúdez Mora y de los miembros
de un primer momento se estableció una han puesto de relieve aquellos aspectos de su equipo, Lidia Arias Chaverri, María Elena
metodología de trabajo adaptada para un referentes a las oportunidades y fortalezas Masis, Minor Castro, Grettel Mesen, Miriam Pérez
grupo compuesto por quince personas apreciables en la larga trayectoria exposi- Q. y los diseñadores gráficos, Elmer González
del cuerpo técnico del Museo Nacional tiva de las antiguas Salas de Historia del Chavarría y Juan C. Calleja Ross. Completan el
de Costa Rica, entre conservadores, his- MNCR. Así, es indiscutible que la “Sala de grupo, Ana Eduarte Ramírez y Alfredo Duncan,
toriadores, personal del área museográ- Historia” del MNCR no tiene competencia del Departamento de Protección del Patrimonio
fica y didáctica, así como de atención al alguna con ningún otro museo del país, Cultural, Conservación-restauración.
público, completando el equipo los di- ya que es en la única en donde se da una
señadores y arqueólogos del servicio de visión completa y continua de la historia
protección del patrimonio cultural res- de Costa Rica, lo que le confiere un pa-
ponsables de las colecciones1. pel fundamental en la formación de los
jóvenes, pues sus contenidos son comple-
mentarios de los programas curriculares
La antigua Sala de Historia. impartidos en los centros de enseñanza,
Evaluación y diagnóstico siguiendo los objetivos de los programas
nacionales educativos. Esta alta responsa-
La historia expositiva de más de un siglo bilidad del MNCR, en la formación de las
de esta sala germinativa y nuclear del Mu- generaciones futuras de costarricenses, la
seo Nacional de Costa Rica fue objeto de ha afrontado, desde sus orígenes, con el
análisis por parte del equipo de trabajo, disponer en el Museo de una sala perma-
con el fin de extraer algunas conclusiones nente dedicada a la historia de Costa Rica,

Figura 1. Vista general del MNCR (Foto: Rafael Azuar).

139
Figura 2. Varios miembros del grupo de trabajo
con el Director del Museo, Christian Kandler, y la
conservadora Gabriela Villalobos, primeros por la
izquierda (Foto: Rafael Azuar).

en la que se exhibían objetos cotidianos y so excesivamente político, que finalizaba


documentos materiales que conformaban en la década de los años cuarenta del si-
el patrimonio de la memoria histórica de glo xx, y planteado desde una perspectiva
Costa Rica. Entre ellos, siempre han sido excesivamente local, siendo necesario el
del gusto del público los espacios dedica- enmarcarlo en un contexto histórico más
dos a la “Casa colonial”, la “Cultura cafeta- amplio y extra-nacional, en el desarrollo
lera”, la “Independencia de Costa Rica” y de las naciones de Iberoamérica, en par-
las campañas contra los filibusteros de los ticular, y en la historia global en general.
años 1856 y 1857 (fig. 3). En esta línea histórico-política quedaban
Las anteriores exhibiciones, por con- al margen temas como el “mestizaje”, la
tra, pecaban de un excesivo historicismo, “multiculturalidad”, o la invisibilidad de la
lo que se materializaba en un sinfín de “mujer en la historia de Costa Rica”. Todo
cartelas y de textos que provocaban el ello, en una museografía sin planificación,
desinterés del público, debido a un discur- de excesivo contenido, sin jerarquización

Figura 3. Vista de la “Casa colonial” en la


actualidad (Foto: Rafael Azuar).

140
temática y claramente descompensada o del Museo, intrínsecamente unido al pe-
desequilibrada, que se había desarrollado ríodo de la construcción de la identidad
sin atender a las colecciones del Museo, nacional, ha supuesto un enorme vacío
sin contar con el aporte y los criterios de en el acopio de objetos representativos
los técnicos y educadores de la institución, de la cultura material de la época colo-
y con falta de seguimiento de protocolos nial, de la que se posee una visión parcial
adecuados de conservación y seguridad y centralizada en los objetos religiosos y
de las colecciones. de arte sacro, a diferencia sobre la escasa
representación de la cultura material de
la vida cotidiana de las diversas comu-
Revisión de las colecciones del nidades indígenas. El variado origen de
Museo Nacional de Costa Rica las colecciones no resta valor al carác-
ter único de las mismas, así como el que
Entre los bienes patrimoniales más im- algunas piezas sean consideradas como
portantes que posee el Museo Nacional “iconos” de la historia de Costa Rica.
de Costa Rica está su colección históri- Por otro lado, el Museo atesora una
ca, con más de 33 000 objetos. Esta com- importante colección documental y foto-
prende documentos históricos, gráficos gráfica, fundamental para analizar y ex-
y fotográficos, así como muebles, herra- plicar los distintos aspectos de la historia
mientas de trabajo agrícola y artesanal, y de la sociedad de finales del siglo xix
vestimentas, armas, monedas, billetes, y del siglo xx, que pueden compensar
etc. En fin, un abanico de manifestacio- los evidentes vacíos del Museo Nacional
nes de la cultura material del país, desde de Costa Rica en objetos de la vida co-
los instrumentos de trabajo de un humil- tidiana, del mundo de los niños, de las
de zapatero hasta el sillón especial para mujeres o de la cultura, por ejemplo, los
los presidentes de la República de finales cuales podrían ser rellenados o comple-
del siglo xix. En términos cronológicos se tados con una campaña de sensibilidad
tienen pocos bienes del período colonial y colaboración ciudadana, invitándoles
(siglos xvi-xviii), son relevantes los docu- a depositar o legar objetos del siglo xx,
mentos y objetos del siglo xix y sobresa- para su conservación y exhibición en las
len los de la primera mitad del siglo xx. nuevas salas de historia del MNCR.
Vistos estos datos, se hacía necesario Este análisis de los aspectos gené-
el efectuar un análisis crítico del conteni- ricos de las colecciones del Museo se
do de las colecciones del MNCR con el completa con una revisión o reorgani-
fin de conocer de forma global cuáles son zación de las mismas desde su encua-
sus fortalezas y oportunidades, así como dramiento cronológico, en los siguientes
sus puntos débiles, lo que nos ayudará a grandes períodos históricos: la Conquis-
efectuar la necesaria reflexión de cuáles ta y la Colonia (siglos xvi-xvii), la Inde-
son sus posibilidades museográficas. Los pendencia y la formación del Estado El Museo Nacional ha avanzado
resultados obtenidos, por los miembros (siglo xix) y el siglo xx. A partir de aquí en el desarrollo de políticas
del equipo en las sesiones de trabajo, se elaboró un cuadro o tabla en la que y programas de colaboración
ponen de manifiesto los criterios de su se abrían las siguientes columnas con
y cooperación para facilitar
conformación y el carácter arbitrario de el fin de identificar mejor los rasgos y
su incremento, denotando la falta de una características de las colecciones, co- la gestión participativa en la
política de colecciones en el Museo. Por menzando con una columna dedicada creación de los diversos museos
otro lado, la mayor parte de las coleccio- a la “geografía” de procedencia de los de las comunidades
nes del Museo, como se observará, están objetos, le sigue otra en la que se or-
vinculadas al devenir histórico y político ganizan las colecciones atendiendo a su
de Costa Rica, manteniendo en parte los “tipología objetual y funcional”, para ter-
criterios que llevaron a la creación a fina- minar con una última columna en la que
les del siglo xix de este Museo de la Na- se propone las diversas “temáticas” que
ción de Costa Rica, en donde sobresale se derivan del uso y la interpretación
el peso de los retratos de los presidentes funcional de los objetos, teniéndose en
costarricenses. De esta forma, el origen cuenta que cualquier objeto posee di-

141
versas lecturas de uso, así como puede Misión/Visión de la nueva Sala
ubicarse expositivamente en diferentes de Historia del MNCR
contenidos temáticos de uso. Por último,
se establecieron relaciones entre los ob- Analizadas las colecciones del Museo y
jetos y sus diversas temáticas interpreta- construido un organigrama de los perío-
tivas, lo que a final nos permitió identifi- dos y temas posibles a tratar en la futu-
car cuáles serían los grandes contenidos ra sala permanente, según los objetos y
temáticos, construidos a partir de los desde una óptica endocéntrica, se hacía
objetos conservados en las colecciones necesario y obligatorio el ampliar nues-
del museo (fig. 4). tra visión, intentando conocer cuál es la
Un horizonte de múltiples combi- percepción que se tiene del MNCR des-
naciones que se nos clarifica perfecta- de los otros museos costarricenses y des-
mente con la estructura relacional de los de la perspectiva del público visitante.
objetos y sus metamensajes funcionales En principio, es fundamental, para
y de interpretación, que nos permite valorar el papel del Museo Nacional
avanzar en la definición de los conte- de Costa Rica en la actualidad (VV. AA.
nidos temáticos de la Sala de Historia 2013: 75-79), el tener en cuenta que de
del Museo Nacional de Costa Rica. La los 88 museos existentes en Costa Rica,
agrupación de las colecciones por su sólo 54 están abiertos, de los cuales casi
cronología y valorándolas por su geo- la mitad, en una cifra de 40 son de pro-
grafía de procedencia y sus tipologías, piedad o gestión privada y que la mitad
nos delimita una diversidad temática re- de los actuales abiertos se encuentran
ducida a seis ámbitos o grandes conteni- en la capital, San José, y de todos ellos
dos universales: la historia, la economía, sólo existen dos museos de temática his-
la sociedad, la vida cotidiana, la cultura tórica, aparte del MNCR. El Museo Na-
y la religión. Definición de períodos y cional ha avanzado en el desarrollo de
ámbitos temáticos fundamentales para políticas y programas de colaboración y
la construcción del programa expositivo cooperación para facilitar la gestión par-
Figura 4. Diagrama de las colecciones coloniales definitivo, desde el discurso objetual de ticipativa en la creación de los diversos
del MNCR, temáticas y procedencia geográfica. las colecciones del Museo. museos de las comunidades.

142
Figura 5. Sesión del grupo de trabajo (Foto: Rafael Azuar).

La exclusividad temática del MNCR deseo de que la Sala de Historia debe


como institución fundada por el Estado dar a conocer la “historia y la identidad
a finales del siglo xix, para dar a conocer o las identidades” de Costa Rica, con el
la historia de Costa Rica, lo convierte en fin de “recuperar la memoria” y “reforzar El 45 % de los visitantes del
un museo único pero, a la vez, le confie- la identidad”, desde el convencimiento Museo Nacional de Costa Rica
re la alta responsabilidad de conservar y de que “conocer el pasado nos permite son turistas −a diferencia del resto
difundir el patrimonio y la memoria de comprender y entender el presente y el
de los museos de Centroamérica,
Costa Rica. Por ello, a la hora de plan- futuro”. Todo ello tiene que constituir los
tear la renovación de los contenidos de cimientos de la misión de la Sala de His- que la media de visitantes
su Sala de Historia, se hacía necesario el toria y ha de llevarla a cabo desde sus extranjeros no supera el 7 %
conocer cómo lo ve la sociedad o qué propias colecciones, con un discurso
espera del MNCR. En este sentido y con “claro, didáctico, atractivo e inclusivo”, y
el fin de conocer esta opinión, resultó cuya exhibición permita al visitante am-
de gran interés el aplicar las mismas di- pliar sus conocimientos, aprovechando
námicas de trabajo que los técnicos del los recursos de las nuevas tecnologías de
Programa de Museos Regionales utili- la información y comunicación (TICs).
zan en las comunidades interesadas en Evidentemente, esta es una respues-
crear su museo (Martínez, 2010), y para ta propia del equipo de profesionales
ello se desarrolló un taller en el que el con que cuenta el Museo Nacional de
grupo debía responder a las siguientes Costa Rica pero no es suficiente ni la
preguntas: ¿qué esperamos del museo?, única opinión, ya que el museo, como
¿cómo lo realizaríamos? y ¿para qué lo institución pública sin fines de lucro,
realizamos? (fig. 5). está al servicio de la sociedad y, en este
Las conclusiones obtenidas en el ta- sentido, era necesario el conocer cuáles
ller de debate permiten avanzar en las son los intereses de los ciudadanos o
líneas básicas de la necesaria renovación qué esperan los costarricenses de la Sala
de la Sala de Historia, así como en cuál de Historia del MNCR. Responder a estas
ha de ser su misión y cuál su visión. Ob- preguntas supone el analizar cuál es la
jetivos que, según los técnicos del Mu- opinión del público y de sus expectati-
seo, se concretan en la esperanza o el vas frente al MNCR.

143
Público y públicos ante la Sala visita al año más de una vez un museo
de Historia del Museo Nacional y que lo realiza en familia en un 39,6 %.
de Costa Rica Conocidos los rasgos y el perfil del
público visitante al MNCR, que no se di-
Con el fin de conocer o pulsar la opi- ferencia mucho del público mayoritario
nión del público sobre la Sala de Historia de los museos centroamericanos, según
del MNCR era necesario el conocer cuá- los resultados del mencionado infor-
les son los rasgos del público visitante al me de REDCAMUS, se hace necesario
Museo y para ello era de gran interés la el avanzar en conocer sus demandas y
información que se deduce de los datos qué esperan de la Sala de Historia del
extraídos de los ingresos por taquilla del MNCR. Para ello, era fundamental el co-
año 2004. Según se desprende del aná- nocer los datos aportados por la empre-
La misión/visión de la Sala de lisis efectuado en aquel año, el público sa UNIMER, a la que se le encargó en el
Historia del Museo debe emanar visitante al Museo Nacional de Costa año 2002-2003 un estudio de Evaluación
de su propia misión institucional, Rica se distribuye de la siguiente forma: del Museo entre el público nacional de
el 58,3% son nacionales y el 42,7 % son 12 a 60 años. La encuesta se efectuó de
así como responder a las
extranjeros. De los nacionales, el 32 % forma personalizada en domicilios y en
demandas de los visitantes corresponde a visitantes jóvenes en edad grupos en el mismo Museo a los que se
o ciudadanos escolar y un 20 % lo forman familias que les aplicó una encuesta de satisfacción
visitan el Museo con sus hijos. A estos sobre sus diversas salas. La síntesis pre-
rasgos del visitante, hay que añadir su es- sentada de los resultados confirmaba los
tacionalidad, de tal forma que se aprecia datos de visitantes nacionales ya conoci-
una clara diferencia en las visitas de los dos, así como constataba que la sala que
extranjeros, que lo hacen en Navidad y más gustaba al público era la dedicada
primer trimestre del año (época de po- al mundo “precolombino” (76,4 %), a la
cas lluvias), mientras que los nacionales que le seguía la de “Historia Patria” con
visitan el Museo en verano y octubre, un 66,4 %. El informe además recogía
siguiendo el calendario escolar del país, una serie de valoraciones positivas y ne-
que se desarrolla de febrero a diciembre. gativas sobre las diversas salas.
Interesantes datos de carácter gene- A estos datos de satisfacción, hay que
ral sobre los visitantes al Museo, ratifi- añadir los referentes o aportados por la
cados y ampliados por el informe final encuesta de Evaluación de la Sala de His-
sobre el Diagnóstico de oferta y deman- toria Patria, efectuada entre los visitantes
da de los museos de Centroamérica ela- al Museo entre los años 2006-2007, cuyos
borado por M.ª del Pilar Herrero U. para resultados –inéditos pero que nos facilitaron
REDCAMUS en el año 2006, del que se los técnicos del Museo–, de forma conjunta
extraen los siguientes datos referentes a permiten conformar un cuadro de la visión
los museos de Costa Rica, gracias a los de los diversos públicos de la sala, distri-
cuales se confirma que el 45 % de los buidos sus contenidos en tres columnas
visitantes del Museo Nacional de Costa dedicadas a: “¿qué esperan del museo?”, “lo
Rica son turistas −a diferencia del resto que más les gusta de la exposición” y, por
de los museos de Centroamérica, que la último, a “lo que proponen para mejorar el
media de visitantes extranjeros no supe- discurso temático”. Las diversas respuestas a
ra el 7 %−, al igual que los estudiantes la primera pregunta, nos permiten avanzar
que conforman algo más del 30 % de en el conocimiento de cuáles son los inte-
los visitantes nacionales. A estos datos reses del público respecto a los objetivos o
hay que añadir el que por primera vez fines del Museo. Datos que contrastados,
conocemos cual es el perfil del visitante, con las respuestas aportadas por el personal
el cual es a la par hombre o mujer (50 del Museo a esta misma pregunta, permi-
%), en edad joven, entre los 16 y los 35 ten ver o confirmar la coincidencia existen-
años (40 %), con estudios de secunda- te entre el público y los profesionales del
ria (41,6 %) y universitarios (36,4 %) y Museo, a la hora de elaborar un diagnóstico
de unos ingresos medios entre los 200 y y una evaluación del contenido de la anti-
400 dólares. Público que en un 41,6 % gua Sala de Historia. De igual forma, de sus

144
conclusiones, podemos extraer una serie de El Programa Expositivo
conceptos que nos aproximan o deberían
conformar el eje vertebrador de la nueva y Una vez definida la misión/visión de la
necesaria misión/visión de la Sala de Histo- Sala de Historia, que emana de la del
ria del Museo Nacional de Costa Rica. Museo Nacional de Costa Rica y respon-
Criterios y voluntades que giran alrede- de a la demanda de los ciudadanos, pa-
dor de la necesidad de que la nueva Sala de samos a la elaboración del Mapa Con-
Historia se plantee como objetivos priorita- ceptual de la Sala de Historia. Para ello,
rios el dar a conocer la “historia y la identi- desarrollamos unas dinámicas de traba-
dad o las identidades” de Costa Rica, con el jo en las que han participado el grupo
fin de “recuperar la memoria” y “reforzar la de técnicos y profesionales del Museo,
identidad”, desde el convencimiento de que así como se contó con la excepcional
“conocer el pasado nos permite compren- colaboración de historiadores de la Uni-
der y entender el presente y el futuro”. versidad de Costa Rica, que aportaron
la información y la documentación de
Una misión/visión para una sala rigor histórico, necesaria y fundamental
del siglo xxi para cimentar el guion de contenidos.
Informaciones y datos que deben articu-
Plena coincidencia entre las demandas del larse desde la narración de los objetos y
público y de los profesionales del Museo de las colecciones del Museo, que son
en aquellas cuestiones que deben confor- el esqueleto discursivo del programa ex-
mar la misión y los fines de la futura “Sala positivo de la Sala de Historia del MNCR.
de Historia”. En este sentido, resulta clarifi-
cador el traer a colación y contrastar cuál Elaboración del mapa conceptual
ha sido y es la misión del MNCR. Así, es
de interés el revisar la misión del MNCR El primer paso para conformar el mapa
del año 1998, en la que se decía: “Poner a conceptual, que ha de vertebrar el discur-
disposición de la sociedad el conocimien- so expositivo de la Sala de Historia del
to adquirido por medio de las diversas ac- MNCR, fue el analizar la estructura temá-
ciones institucionales, sobre el patrimonio tica de los guiones de las anteriores salas
cultural y natural costarricense, a fin de for- de Historia, centrándonos en el caso de
talecer las identidades culturales del país”. las reformas efectuadas en la Sala desde
Misión coincidente, en sus grandes el año 1988 hasta la actualidad. Para ello,
rasgos, con los objetivos expuestos y recurrimos a la información de partida de
demandados por el público, así como la anterior Sala de Historia que se divi-
de una redacción clara y concreta que día en nueve espacios o áreas temáticas
no se corresponde con la misión actual siguientes: Diversidad cultural, Conquis-
del MNCR, aprobada en el año 2005, en ta (1502-1564), Colonia (1564-1821),
la que el fin principal es el “proteger el Independencia (1821), Formación de
patrimonio cultural y natural para el co- Estado nacional (1821-1870), Período
nocimiento, valoración y disfrute de las Liberal (1871-1829), Década de 1940 y Los historiadores plantearon
presentes y las futuras generaciones”. Guerra Civil de 1948, y Desarrollo del Es- la necesidad de transmitir un
En conclusión y teniendo presente que la tado benefactor (1949-1979). mensaje crítico, pero
misión/visión de la Sala de Historia del Mu- Con el fin de repensar o reflexio-
de esperanza, sobre el futuro
seo debe emanar de su propia misión insti- nar sobre esta estructura u ordenación
tucional, así como responder a las demandas excesivamente “historicista”, desde una y para las generaciones futuras
de los visitantes o ciudadanos, entendemos perspectiva más actual y rigurosamente de Costa Rica
que la misión/visión de la nueva Sala de His- científica, la dirección del Museo Nacio-
toria del MNCR, debe ser la siguiente: dar nal de Costa Rica invitó a colaborar en
a conocer la historia y las tradiciones que el proyecto al equipo de expertos de la
conforman las identidades y el patrimonio sección de Historia de la Cultura de la
cultural y natural de Costa Rica, a través de Universidad de Costa Rica, compuesto
sus colecciones para la valoración y disfrute por los profesores don Esteban Rodrí-
de las presentes y las futuras generaciones. guez Dobles, doña Ileana D’Alolio Sán-

145
chez, don Arnaldo Moya Gutiérrez, doña este taller se elaboró un cuadro compa-
Carolina Mora Chinchilla y don Mauricio rativo con la valoración de las diversas
Menjívar Ochoa, los cuales elaboraron un propuestas temáticas de la Sala de His-
Guión histórico de la Sala de Historia, en toria, según la antigua museografía, los
el que también participó el mismo direc- historiadores y los técnicos y profesio-
tor del Museo, en su condición de histo- nales del Museo Nacional de Costa Rica.
riador. El extenso y documentado guion La comparación de las diversas pro-
propone el denominar a la sala: “5 siglos puestas temáticas, así como el resultado
en un día”, abarcando desde el momento del taller, nos permitió extraer una estruc-
de la Conquista (1502) hasta la crisis de tura articulada en los siguientes grandes
los años ochenta del siglo xx, y dividién- contenidos, eminentemente histórico-
dolo en los siguientes grandes temas cro- políticos, a los que se añadirían dos de
nológicos: I.- La Conquista y la Colonia carácter transversal: TEMAS HISTÓRICOS:
(1502-fines del siglo xviii); II.- De “pobre” I.- Conquista y Colonia (1502-siglo xviii);
provincia a Estado-nación (1800-1870); II.- Independencia y formación del Esta-
III.- La consolidación de la nación cos- do (1821-1870); III.- Época Liberal (1870-
tarricense (1870-1917); IV.- Costa Rica 1940); IV.- Estado benefactor (1940-finales
durante las Guerras Mundiales 1914- de los años 70); V.- Historia reciente (1979
1940; V.- Costa Rica tras la abolición del hasta nuestros días). TEMAS SOCIALES:
ejército hasta la crisis de 1980 y VI.- Los A) La identidad o identidades de Costa
desconocidos de la historia patria. Rica; B) Los desconocidos de la Historia.
La presentación del contenido del La propuesta de los grandes contenidos
guion, así como de sus diversos aparta- temáticos de la Sala de Historia del MNCR
dos, permitieron abrir un rico y dinámico permite avanzar en la definición de su arti-
debate sobre diversas cuestiones, cen- culación en aquellos subtemas que deben
trándose la reflexión sobre el punto final conformar el guion definitivo de conteni-
propuesto para la exposición que sería dos, fundamentales para la elaboración y
la crisis de la década de los años ochen- construcción del mapa conceptual de la
ta de finales del siglo pasado. Cuestión Sala de Historia del MNCR.
que planteaba ciertas dudas sobre su A tal fin, se organizó un taller en el
escasa referencia o influencia en la so- que se propuso −a sus integrantes−, el
ciedad actual, proponiéndose el que la describir o enumerar aquellas cinco fe-
finalización de la sala de historia se cen- chas que consideraban como más impor-
trase en los importantes cambios que las tantes de cada uno de los períodos de la
nuevas tecnologías de la comunicación historia de Costa Rica ya acordados. Así
están produciendo en la sociedad actual. también, en otras columnas, los cinco he-
Así mismo, los historiadores plantearon chos sociales más importantes, los cinco
la necesidad de transmitir un mensaje hechos económicos más relevantes, así
crítico, pero de esperanza, sobre el fu- como los cinco factores culturales más
turo y para las generaciones futuras de transcendentes en la historia de Costa
Costa Rica, haciendo especial hincapié Rica. Las respuestas a estas preguntas, y
en aquellos valores de modernidad que su gradación por conformidad y preferen-
suponen la defensa y apuesta de los cos- cia numérica, se recogieron en un cuadro.
tarricenses por los valores de la “biodi- La información obtenida permite extraer
versidad” y la “multiculturalidad”. los subtemas propuestos para cada uno
Por último y con el fin de contrastar de los grandes contenidos temáticos, com-
estas opiniones o propuestas de los his- pletándose así el cuadro de los diversos
toriadores con la visión de los museólo- contenidos articuladores del discurso de
gos, se abrió un taller en el que todos la futura Sala de Historia del Museo Nacio-
sus miembros presentaron o relaciona- nal de Costa Rica, a la vez que refuerzan
ron cuales deberían ser, en su opinión, los grandes ejes temáticos que deben con-
los períodos históricos más relevantes y formar el mapa conceptual que deviene
fundamentales para comprender la his- de la misión/visión de la Sala de Historia
toria de Costa Rica. Con el resultado de del Museo, cuyo eje principal ha de ser la

146
“Historia”, desde la conquista a la actuali- objetivos didácticos que se pretenden al-
dad (siglos xvi-xxi), desgranada en cuatro canzar en cada una de las unidades temá-
subtemas principales de soporte objetual, ticas (UTE) de la exposición permanente,
en paralelo y vinculados al devenir de las sino también con qué objetos se van a ex-
identidades de Costa Rica (fig. 6). plicar y cómo se va a hacer, si recurrien-
do a recursos plásticos como maquetas,
Unidades temáticas (UTE) y reproducciones o escenografías, o a so-
unidades expositivas (UEX) portes propios de las nuevas tecnologías,
desde una infografía, una base de datos,
Identificada la misión/visión de la Sala de un audiovisual o un montaje multimedia.
Historia del MNCR y construido el mapa Toda vez cumplimentados estos aspectos
conceptual de los contenidos fundamen- y ordenada la información documental y
tales a tratar o que han de constituir el objetual, en las mencionadas fichas hay
articulado del guion de contenidos para un espacio para proponer diversas ex-
la renovación del discurso de la Sala de periencias, ya sean táctiles, interactivas,
Historia, y siguiendo el modelo utilizado sensitivas, etc., que refuercen y aseguren
en la elaboración del Programa Expositivo el aprendizaje de los objetivos didácticos
del Museo Nacional de Arqueología Suba- propuestos en la unidad temática.
cuática en Cartagena (España) (Azuar et La sala permanente de Historia, del Mu-
al, 2007; Azuar, 2010) –de aplicación por seo Nacional de Costa Rica, según el mapa
la Subdirección General de Museos Esta- conceptual elaborado, responderá a un re-
tales, del Ministerio de Educación, Cultura corrido histórico que abarcará desde la Con-
y Deporte de España (VV. AA. 2005; Iz- quista hasta la actualidad (1502- siglo xxi) y
quierdo, (coord.), 2007), en sus proyectos estará subdividido en cinco grandes perío-
de planificación de nuevos o renovados dos o unidades temáticas (UTE) siguientes:
museos–, se procedió a la cumplimenta- I.- Conquista y Colonia (Llegaron del otro
ción de las fichas de las unidades temáti- lado del Océano) (1502-1800); II.- Indepen-
cas (UTE) y de sus correspondientes uni- dencia y formación de Costa Rica (Somos
dades expositivas (UEX). En estas fichas una nación libre e independiente) (1800-
se describen no sólo los contenidos y los 1870); III.- La Época Liberal (Costa Rica, una

Sala de Historia MNCR

Historia Patrimonio Identidades


1502-1821
Conquista Colonia

Fechas y Efemérides Sociedades Economía Cultura

25 septiembre 1502 Gobierno español, Encomienda Cultura mestiza


autoridades, territorio y rural

1709 Levantamiento Mestizaje Esclavitud Aculturación


Pablo Presbere

Resistencia LLegada religión


indígena Comercio cristiana

Producción de
subsistencia, maí,
sincretismo

Cacao

Tabaco

Caña de azúcar,
ganado (haciendas)
mulas, cueros, sebo,
ganado de pie

Fundación de
nuevas villas Figura 6. Diagrama o mapa conceptual del
contenido temático de la sala “Conquista-Colonia”.

147
nación moderna) (1870-1940); IV.- Estado tóricos, a los económicos, socio-culturales e
benefactor (La abolición del ejército) (1940- identitarios. Todos estos subtemas constitu-
1980); V.- La historia reciente (1980 hasta yen un total aproximado de unas treinta y
el 2013). Estas cinco unidades temáticas cinco fichas de unidades expositivas o UEX,
(UTE) a la vez se subdividen en una media a las que sumaríamos las correspondientes
de siete unidades expositivas (UEX), en las a las cinco UTE principales, conformando la
que se analizan desde los meros hechos his- siguiente propuesta de articulado:

–– UTE I. Conquista y colonia (llegaron del otro lado del océano). UEX.
• I.1. Conquista y apropiación del territorio (Se apropiaron de nuestras tierras).
• I.2. El oro indígena (El oro que no encontraron/Poder simbólico frente a poder
mercantil).
• I.3. La organización administrativa de la Colonia (Caciques y gobernadores).
• I.4. Cristo y Sibú (Dioses, chamanes y misioneros).
• I.5. Vida cotidiana (Vivienda indígena y casa colonial).
• I.6. La economía colonial: del maíz al tabaco.
- I.6.1. De la Encomienda a la “Chácara”.
• I.7. Mestizaje y esclavitud.

–– UTE II. Independencia y formación de Costa Rica (somos una nación libre e in-
dependiente) (1800-1870). UEX.
• II.1. De la Ilustración a las Cortes de Cádiz de 1812.
• II.2. Costa Rica Independiente. La anexión de Nicoya. Los símbolos de la na-
ción.
• II.3. La libertad de prensa.
• II.4. El ejército y la Campaña nacional contra la invasión extranjera, 1856 y 1857.
• II.5. El café, economía de la nación.
- II.5.1. Sociedad cafetalera.
• II.6. Independencia eclesiástica y religiosidad.

–– UTE III. Época liberal / Costa Rica una nación moderna (1870-1940). UEX.
• III. 1. Tiempos modernos: el ferrocarril, la electricidad, el telégrafo, los puertos
y el agua potable.
• III. 2. La reforma educativa y construyendo Costa Rica (Instituciones culturales y
científicas) (1880-1900).
• III. 3. Reformas sociales y cambio económico.
• III. 4. El “oro verde” y la dependencia económica.
• III. 5. Diversidad multiétnica.
• III. 6. Huellas del mundo agrícola y urbano.

–– UTE IV. Estado benefactor / La abolición del ejército (1940-2013). UEX.


• IV.1. Reformas sociales.
• IV.2. Guerra Civil y la abolición del ejército (Adiós a las armas).
• IV.3. La Segunda República y el voto femenino.
• IV.4. Tiempos contemporáneos.
• IV.5. Cambios en la cultura y en la sociedad.
• IV.6. Radio, cine, televisión y vida cotidiana.
• IV.7. Crisis mundial del petróleo y del Estado.

–– UTE V. En busca del país que queremos. UEX.


• V.1. Costa Rica sostenible: ecoturismo, agricultura orgánica y reciclaje.
• V.2. Nuevas tecnologías de la comunicación en la sociedad global.
• V.3. Hacia una sociedad diversa y multicultural.

148
En esta propuesta de unidades temá- ploración y apropiación del territorio (se
ticas (UTE) y su desarrollo en unidades apropiaron de nuestras tierras), ya que
expositivas (UEX) se han incorporado supone el momento de inflexión en la
en cursiva aquellos títulos alternativos o historia de los pueblos precolombinos,
títulos secundarios, sugeridos para su re- con la llegada de los españoles y su pos-
flexión y que permiten una intitulación de terior conquista de estas tierras.
las salas menos rígida, a diferencia de los Toda vez integrados estos antiguos Integrados estos antiguos
tradicionales títulos de las anteriores salas espacios expositivos en el nuevo discur- espacios expositivos en el
de Historia, y a la vez facilitan la proximi- so, en pos de un itinerario expositivo nuevo discurso, en pos de
dad y cercanía del visitante, al utilizar un más narrativo; nos encontramos con que
un itinerario expositivo más
lenguaje más coloquial e informal. las condiciones físicas de las salas del
Museo no permitían el continuar con la narrativo; nos encontramos con
distribución propuesta en cinco grandes que las condiciones físicas de
Propuesta de programa UTE, de forma separada; por lo que re- las salas del museo no permitían
expositivo sultaba necesario el establecer un nuevo el continuar con la distribución
agrupamiento temático más acorde con propuesta
La ubicación y adaptación de los conte- el espacio expositivo dispuesto. En este
nidos temáticos en el espacio físico de sentido y viendo que el espacio previsto
las diversas salas del Museo, destinadas a se distribuye entre los pabellones norte
contener la nueva exhibición de la Sala de y poniente del Museo, –mientras que la
Historia del Museo Nacional de Costa Rica, actual Sala Precolombina se ubica en el
supusieron una serie de cambios importan- pabellón oriental–, se decidió que, con
tes, no previstos en la descripción de las el fin de mantener un discurso progre-
diversas unidades temáticas y expositivas sivo y natural, se reordenaran las UTE
(UTE, UEX), ni en el mapa conceptual. Así, temáticamente, bajo dos grandes módu-
lo primero a resaltar es el acuerdo unánime los expositivos (MEX), quedando la dis-
de incorporar el contenido de algunas de tribución de la siguiente manera:
las salas actuales, previa realización de los
cambios necesarios para su adecuación, al –– MEX. I. COSTA RICA COLONIAL
nuevo discurso expositivo. Nos referimos, (1500-1800): UTE.I.- Conquista y Co-
en concreto, a las salas actuales del museo, lonia (1500-1800 d.C.)
abiertas al público, la Sala del Oro y la sala
conformada por la integración en el Museo –– MEX. II. COSTA RICA, UNA NA-
de una Casa Colonial original. Para estas CIÓN: UTE.II.- Independencia y
salas, se propone un remontaje, en función formación del Estado de Costa Rica
del nuevo discurso, pero manteniendo sus (1800-1870); UTE .III.- Época Liberal /
colecciones originales, aunque mejoradas Costa Rica una nación moderna (1870-
y actualizadas en su museografía. De esta 1940); UTE. IV.- Estado benefactor / la
forma, la antigua Sala del Oro correspon- abolición del ejército (1940-2013); UTE
derá a la actual UEX I.2, Oro indígena (Po- V.- En busca del país que queremos.
der simbólico frente al poder mercantil),
mientras que la Casa Colonial quedará in- Siguiendo esta nueva reordenación
tegrada dentro de los contenidos previstos temático-espacial, adaptada a la dis-
en la UEX I.5, Vida cotidiana. tribución física de las salas del Museo,
A estos importantes cambios hay que iniciamos la tarea de ir desarrollando la
añadir el acuerdo de comenzar la nueva propuesta de implantación museográfi-
Sala de Historia a partir del último espa- ca del discurso expositivo. En un primer
cio expositivo de la actual Sala Precolom- momento, se efectuó una adaptación
bina, con el fin de incardinar el nuevo espacial preliminar de las UTE y UEX,
discurso con el actual, así como crear un en donde se puede apreciar una cierta
itinerario expositivo integral de todas las alteración respecto a la primigenia orde-
salas del Museo, tras su renovación. En nación. Así, se observa como en la sala
este inicio, se decidió que era importante Costa Rica colonial, la secuencia de las
el tratar el contenido de la UEX I.1.- Ex- UEX sería la siguiente: I.1.- Apropiación

149
del territorio; I.2.- Oro Indígena con la Economia cafetalera y II.5.1.- La socie-
parte de Caciques y gobernadores de la dad cafetalera y, por último, la II.6b.-
UEX. I.3; a continuación las UEX. I.4. Religiosidad popular. El resto de las salas
Cristo y Sibú; I.6.- Economía colonial y no suponen alteración alguna en el or-
I.6.1.- De la Encomienda a la Chácara; den previsto de UEX. Tras esta primera
la UEX 1.7.- Mestizaje y esclavitud, para distribución de las unidades temáticas y
terminar en la UEX. 1.5 Vida cotidiana o expositivas, se pasó a su implantación
la casa colonial. Esta alteración en el or- definitiva en el espacio expositivo, ela-
den temático previsto, por necesidades borando la siguiente propuesta museo-
espaciales y de coherencia discursiva, gráfica. El primer espacio expositivo, se
se aprecia también y de forma especial refiere al de encardinación con la Sala
en los contenidos de la UTE. II.- Inde- Precolombina, dedicándolo definitiva-
pendencia y formación del Estado de mente al encuentro y a la “conquista”
Costa Rica, cuyas UEX se ordenarán, en que convirtió a estas tierras en una “co-
un primer momento en las primera sala, lonia”. Como se aprecia en la propuesta
de la siguiente forma, UEX. II.1.- Ilus- de diseño de implantación, ya se estable-
tración, II.3. Libertad de prensa y II.6a. cen la distribución y ubicación de los ob-
Independencia eclesiástica; dedicando jetos, así como su listado, y disposición
la siguiente sala a ubicar las UEX. II.2.- de las vitrinas (“V”) y de los soportes
Independencia y símbolos de la nación textuales (“P”), así como de los recursos
Figura 7. Planta de distribución espacial de las y la II.4. La Campaña de 1856, dejando didácticos (“D”) necesarios para reforzar
Unidades Temáticas. para la siguiente sala a las UEX. II.5.- el discurso expositivo (fig. 7).

PLANO DE LA NUEVA SALA DE HISTORIA

150
Por último, para facilitar el itinerario más próxima y didáctica, con utilización
se han incorporado, al exterior de cada de nuevos recursos expositivos, ya sean
sala, unos módulos informativos (MI) escenográficos o multimedia.
que contienen una mínima información Continúa la exposición con el es-
contextual y espacial de las salas y su pacio expositivo siguiente y dentro del
ubicación ayuda a orientar la visita. El si- mismo ámbito temático: COSTA RICA
guiente espacio expositivo recoge la pro- COLONIAL (fig. 9). Según se aprecia en
puesta de renovación de la actual Sala la planta propuesta, a diferencia de los
del Oro, y propone una solución para espacios anteriores, se sugiere un itine-
eliminar las actuales barreras de accesibi- rario en zig-zag, con el fin de generar
lidad, en concreto, los escalones existen- inquietud y mantener el interés del vi-
tes en la actualidad que dan acceso a la sitante, a la vez que se tratan la diversi-
sala general y a la interior. Esta solución dad de temas propuestos para esta sala
de creación de un suelo uniforme que –desde la religión hasta la esclavitud o
salva estas barreras, ordena la circulación el mestizaje, pasando por la economía–,
de las salas y las organiza en un primer dándoles el espacio y la unidad discur-
espacio, al que se le propone el título siva que requieren sin interrupciones
de En busca de la “Costa Rica”, mientras visuales con los otros temas. Siguien-
que la sala más interior pasará a denomi- do el discurso de las salas anteriores se
narse El Oro que no encontraron (fig. 8). ha mantenido el criterio de dar un tra-
La renovación propone también cambiar tamiento “dual” a los temas, con el fin Figura 8. Propuesta de Implantación y renovación
las vitrinas actuales por una museografía de tener una visión real y paralela del museográfica de la actual “Sala del Oro”.

PLANO DE LA NUEVA SALA DE HISTORIA


UEX I.2 y 3
Título de la sala: En busca de la Costa Rica

151
PLANO DE LA NUEVA SALA DE HISTORIA
UEX I.4
Título de la sala: Costa Rica Colonial

Figura 9. Propuesta de implantación museográfica


de la Sala: COSTA RICA COLONIAL (1500-1800).

152
devenir de la sociedad indígena y de la este sentido, nos parece relevante el in-
nueva sociedad colonial. Para ello, nos corporar al espacio expositivo la riqueza
ha parecido de gran interés el trabajar y potencia visual y comunicativa de las
con el discurso de la antropología cul- tradiciones populares de “La Yegüita” y
tural y aprovechar las posibilidades de del “Juego de los Diablitos”.
los recursos didácticos que posibilitan Estos mismos criterios de “preser-
las escenografías a tamaño real, lo que vación” y de “descubrimiento” se han
facilita una aproximación al visitante aplicado, de forma general, en la pro-
y una mejora en la transmisión de los puesta de implantación museográfica
contenidos del discurso expositivo. En de la siguiente sala (fig. 10), titulada

Figura 10. Detalle de la propuesta de implantación


museográfica de la sala: COSTA RICA, UNA NACIÓN.

153
COSTA RICA UNA NACIÓN, aunque en irrupción de la mujer en la vida política,
la misma se aplican nuevos conceptos la integración multicultural y la irrup-
acordes con los contenidos de la sala y ción masiva e invasiva de los nuevos
con los tiempos contemporáneos que medios de comunicación, sobre todo la
se tratan. En esta nueva sala, al plantear televisión, en todos los ámbitos de la
su diseño, se optó por revisar y cambiar sociedad. Todos estos avances y cam-
la ordenación temática propuesta en bios se verán truncados con la Crisis
un primer momento, considerando que Mundial del Petróleo que generó unos
era mucho mejor el destinar la primera años de inquietud y llevó a Costa Rica
sala, o el espacio cerrado que encuen- a su quiebra económica. Cuestiones de
tra el visitante a su derecha, al entrar relevancia histórica que sugieren un
al espacio expositivo, a tratar de forma tratamiento más visual y sensitivo que
unitaria y conjunta los “símbolos” de informativo, por lo que, a partir de este
Costa Rica como nación, libre e inde- momento, se propone el desarrollo de
pendiente. En este sentido, se ha crea- una museografía conceptual y sensitiva
do un espacio circular para explicar los de los espacios, con el fin de sugerir o
símbolos de la identidad de la Nación trasmitir la inquietud que revela el títu-
y que giran alrededor de su “bande- lo de la última sala, fruto de un intenso
Esta propuesta de implantación ra”, su “constitución”, su “escudo” y su debate en grupo y de una votación de
museográfica constituye “himno”. Espacio que se completa con ideas, que recibe al visitante con la si-
la materialización física una revisión de los precedentes ilustra- guiente incertidumbre: EN BUSCA DEL
dos y de la Constitución de Cádiz, así PAÍS QUE QUEREMOS, plasmada en la
y bidimensional del programa
como de los diversos textos previos a apuesta actual por la Biodiversidad Sos-
expositivo, arquitectura básica la “Constitución”, y en el que se hace tenible, el uso de las TIC y la vida coti-
en donde se soporta esta un reconocimiento a las personas que diana dentro de la economía global y
propuesta de plan museológico contribuyeron a la construcción de la por el reconocimiento de una Sociedad
nación costarricense. Diversa y Multicultural.
Al salir de esta sala se propone un Esta propuesta de implantación mu-
itinerario que utilizando los recursos ya seográfica constituye la materialización
expuestos, así como las escenografías, física y bidimensional del programa ex-
permite al visitante conocer lo que su- positivo, arquitectura básica en donde
puso para Costa Rica la implantación se soporta esta propuesta de Plan Mu-
de la Libertad de Prensa y el avance seológico de Renovación de la Sala de
que conllevó la Sociedad Cafetalera, Historia del Museo Nacional de Costa
así como las políticas encaminadas a Rica, el cual se encuentra en la actuali-
modernizar Costa Rica en el contex- dad en fase de desarrollo del proyecto y
to de los aires de modernidad que se se acompaña de los documentos elabo-
respiraban en Europa y en el Nuevo rados por el cuerpo técnico del Museo,
Mundo a finales del siglo xix y princi- en lo relativo a los protocolos de con-
pios del xx. Modernidad que se refleja servación y exhibición de las coleccio-
en la apuesta por el ferrocarril, la luz nes, así como el documento en donde
eléctrica, la traída del agua potable, etc. se manifiestan los principios y compro-
y la conformación y fundación de las misos contraídos ante los ciudadanos
instituciones culturales y científicas del referentes a la “accesibilidad y usabili-
nuevo Estado. dad universal”, siguiendo los criterios de
Discurso expositivo que cambiará a los museos inclusivos (Espinosa, 2006) y
partir del ecuador del siglo xx, marcado concebidos como la mejora continuada
y condicionado por la Guerra Civil que de la calidad (Azuar, 2008; 2013) y la
se desató en Costa Rica y que finali- sostenibilidad (VV. AA.2011-2012) de la
zó con la Desaparición del ejército y la exhibición en su futuro.
constitución de la Segunda República.
Todo ello supuso un espacio nuevo ha-
cia el desarrollo e implantación de la
Sociedad del Bienestar, marcada por la

154
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155
La protección
del patrimonio
entre 1910 y 1930
Los primeros directores
Paz Cabello Carro generales de Bellas Artes

Paz Cabello Carro es doctora en Historia Resumen: Conscientes de una situación creation of a Directorate-General for the
del Arte. Pertenece al Cuerpo Facultativo de de expolio, con un Ministerio y una ley Fine Arts as a political tool for the ma-
Conservadores de Museos desde 1974 al recientes, el Partido Liberal pretendía, nagement of the country’s artistic and
incorporarse al Museo de América. Ha sido desde 1910, crear la Dirección Gene- historical heritage. This was achieved
responsable de las colecciones precolombinas, by the Liberal party’s Count of Romano-
ral de Bellas Artes como instrumento
subdirectora y, finalmente, directora entre 1992
político para la gestión del patrimonio nes, who signed a secret pact with the
y 2008, reinaugurando el museo en 1994.
histórico-artístico. Lo consiguió el liberal Conservative government in 1914, and
En 2008 pasó a Patrimonio Nacional como
Jefa de Conservación hasta 2014. Máster en Romanones en un pacto secreto con el by a brilliant performance in Parliament,
función pública directiva, comisaria de varias gobierno conservador en 1914 y en una which is explained in the article.
exposiciones, ha publicado numerosos trabajos brillante actuación en las Cortes, que se The article also examines the actions
sobre las colecciones del Museo de América, explican. Se examinan luego las actua- of the different director generals. From
coleccionismo americano indígena, museología ciones de los diferentes directores ge- 1917, heritage management and policy
e historia del patrimonio. nerales y de un precedente. A partir de were overseen by people close to a con-
1917, la Dirección y la política del patri- servative individual who was the contro-
monio fueron controladas por personas versial former Minister of the Treasury
de la confianza de un personaje conser- and the art collector who created the
vador estudiado hasta ahora como po- Instituto Valencia de Don Juan. This was
lémico exministro de Hacienda y como Guillermo de Osma, who was linked
coleccionista creador del Instituto Valen- to the most important cases of heritage
cia de Don Juan. Es Guillermo de Osma, looting prior to the creation of the Di-
que estuvo relacionado con los más im- rectorate-General in 1915. Up until 1931,
portantes casos de expolio del patrimo- the director generals, with the odd ex-
nio que precedieron a la creación de la ception, also occupied senior positions
Dirección General en 1915. Hasta 1931 in the aforementioned institute.
encontramos, con algunos paréntesis, a
directores que eran directivos del men- Keywords: Directorate-General for Fine
cionado Instituto. Arts, Heritage, Romanones, Osma.

Palabras Clave: Dirección General de


Bellas Artes, Patrimonio, Romanones, Los inicios de un Ministerio y
Osma. de una Dirección General
Abstract: Aware that the country’s cul- Tras la pérdida de las colonias en 1898,
tural heritage was being plundered, the al confeccionar al año siguiente los pre-
Liberal party created a new Ministry supuestos del Estado para 1900, el go-
and law and, from 1910, set about the bierno conservador de Francisco Silvela

156
1
Ley de Presupuestos, 31 marzo, 1900,
suprimió el ya innecesario Ministerio de ministro y su subsecretario de quien de-
desarrollado por Real Decreto 18, abril, 1900,
Ultramar y convirtió la Dirección Gene- pendían las cuatro secciones relativas Gaceta 19, abril, 1900.
ral de Instrucción Pública del Ministerio a enseñanza y universidades y Bellas 2
Véase además Álvarez, 2002, Bolado, 2001,
de Fomento en el Ministerio de Instruc- Artes, donde se gestionaban las ense- Cabello, 2010, Dirección …,
ción Pública y Bellas Artes1 poniendo a ñanzas artísticas, las reales academias,
su frente a Antonio García Alix, secre- el Real Conservatorio y la música, las
tario personal de Cánovas del Castillo. adquisiciones y exposiciones, y los ar-
Era un ministerio pequeño que funcionó chivos, bibliotecas y museos2.
una década con la estructura orgánica Reformado, el Consejo de Instrucción
de la antigua dirección general, con un Pública continuó, dividido en las mismas

Figura 1. El conde de Romanones, presidente del


Congreso; Amalio Gimeno, ministro de Instrucción
Pública y Bellas Artes, y José Canalejas, presidente
del Gobierno, en junio de 1911. La ley de Excavaciones
saldría un mes después. Imagen publicada en el diario
ABC de 9 de junio de 1911. Página 2. © Diario ABC.

157
secciones que el Ministerio. Estudiaba Collantes se encontró con una nueva
asuntos y emitía informes y recomenda- Dirección cuyo presupuesto y personal
ciones careciendo de capacidad ejecutiva. eran las de la Inspección General de
Elaboraba las líneas directivas y políticas Bellas Artes; y con su inspector, Poggio,
que, con el tiempo, fueron competencia recién convertido en Director General.
de las direcciones generales. Pertene- Al carecer éste de los recursos econó-
cientes al mundo académico y cultural, micos y humanos para hacer frente a
los consejeros solían ser antiguos altos una Dirección General, se quejó larga-
cargos y senadores, ya que era en el Se- mente cuando, cuatro años más tarde,
nado, con capacidad de proponer leyes, pronunció su discurso de ingreso en la
donde se hacía la política cultural. Academia de Bellas Artes, aprovechan-
Las dos primeras direcciones genera- do la presencia de Romanones, director
les fueron organizadas y presupuestadas de la institución, y de su antecesor como
por Álvaro de Figueroa, conde de Ro- inspector, José Joaquín Herrero, también
manones, en su segunda y breve etapa académico y ambos liberales.
como ministro de Instrucción Pública en
1910. La Dirección General de Primera
Enseñanza fue presentada en los pre- El pacto secreto. La Alhambra
supuestos de 1911 por su sucesor, Julio
Burell, diputado liberal por Baeza, cir- No se desveló el pacto secreto que origi-
cunscripción afecta a la familia Figueroa. nó el acoso. Dado que tuvo como conse-
Siendo difícil por motivos presupuesta- cuencia la creación no prevista de la Di-
rios que el Congreso aprobase la crea- rección General de Bellas Artes, es fácil
ción de dos direcciones generales a la deducir que el asunto estaba relacionado
vez, la de Bellas Artes quedó pospuesta. con el Patronato de la Alhambra, crea-
Pero Romanones consiguió crearla dos do pocos meses antes, en enero de 1914.
años más tarde, estando en la oposición, Se le acusaba de gastar su presupuesto
en un sutil juego político descrito en un en la compra de unos terrenos aledaños
estudio anterior3. en vez de continuar las obras de restau-
Sucedió en diciembre de 1914 du- ración. Se generó un notable escándalo
rante la discusión en el Congreso de la mediático. El presidente del Patronato, el
Ley de Presupuestos para 19154. Roma- influyente financiero Guillermo de Osma,
nones acusó reiteradamente al ministro exministro de Hacienda y dueño de una
de Instrucción Pública de no cumplir importante colección, había iniciado
unos acuerdos verbales que no se des- las gestiones que desembocaron en el
velaron. El acoso llevó al ministro con- anuncio de su dimisión días antes de la
servador José Bergamín a presentar su intervención de Romanones en el Con-
dimisión ese mismo día 11 de diciembre greso. Las razones que el conservador
de 1914. Se nombró ministro interino al Guillermo de Osma escribió al también
entonces ministro de Hacienda, Buga- conservador ministro Bergamín narraban
llal, que era quien debía firmar la Ley de una desobediencia pasiva del arquitecto
Presupuestos para 1915 (Ley de 26 de Cendoya y varios gestores de la Alham-
diciembre de 1914) que autorizó la crea- bra, partidarios de una reconstrucción
ción de la Dirección General de Bellas decorativa que incluía la intervención
Artes. Bugallal firmó el nombramiento del taller de yeserías que fabricaba par-
de Pedro Poggio como director general tes ausentes. Éstos desencadenaron una
el 1 de enero de 1914, creándose así la campaña de prensa a favor de su actua-
Dirección. El día 4, Bugallal renunció y ción y contraria a los nuevos criterios de
3
Cabello Carro, 2013a. Véase, sobre todo, p. 59 y ss.
se nombró ministro al conde de Esteban consolidar lo existente sin añadidos que
4
Diario de Sesiones, Sesión de 11, diciembre de Collantes5. El 26 de enero y el 12 de fe- sostenía Osma y su equipo (Álvarez Lo-
1914. Romanones, 1999, p. 380. brero sendas Reales Órdenes estructu- pera, 1988).
5
En Gacetas de 12 de diciembre de 1914; raron la Dirección General, que pasó a La cuestión no era nueva y había
y 4 de enero de 1915, respectivamente. tramitar asuntos de construcciones civi- sido discutida los años anteriores en el
6 Dirección General … les relativos a Monumentos Nacionales6. Senado y originó un debate en el Con-

158
Figura 2. José Joaquín Herrero, Inspector General
de Bellas Artes, precedente y organizador de la
Dirección General. Publicado en Blanco y Negro de
14 de octubre de 1934. Página 156 © Diario ABC.

greso el 27 de enero, centrado en la Al- Se enfrentaban, por una parte, una


hambra. Lo presidió Augusto González pauta para la restauración de inmue-
de Besada, exministro conservador de bles que otorgaba una mayor libertad
Hacienda y muy relacionado con Osma. al propietario y, por otra, un criterio
Aunque en la sesión se mencionó el basado en normas estrictas que restaba
asunto del tríptico de Van der Goes de iniciativa al propietario y al restaurador.
Monforte, hubo amplio acuerdo en no La cuestión de fondo que se planteaba
cuestionar “la capacidad, competencia era quien definía e imponía las nor-
y celo” de Osma que, como diputado mas. La reglamentación era rechazada
debía estar presente. También debían por parte de los conservadores, sobre
estar presentes Romanones y Poggio, todo la nobleza propietaria de antiguos
Director General de Bellas Artes desde inmuebles y extensos fundos con ya-
hacía días, sin que ninguno de ellos in- cimientos arqueológicos; nobleza que
terviniese, dejando la palabra al ministro tenía una representación por derecho
Collantes que defendió la actuación de propio en el Senado. Se evidenció que
Osma y del Patronato y, excusándose de un Patronato carecía de la autoridad
la falta de tiempo para estudiar el caso, suficiente y que era necesario un or-
orilló un debate que debía conocer bien ganismo del propio Ministerio con la
como senador que era. suficiente responsabilidad política y

159
7
Diario de Sesiones. Sesión del 18 de julio de capacidad ejecutiva para elaborar e Otros casos polémicos en la
1910, p. 391. Véase Cabello, 2013, p. 39-42. imponer criterios y normas: una Direc- política de las Bellas Artes.
ción General con mayores capacidades
de la ya existente Inspección General
Guillermo de Osma
creada en 1911, a modo de sustitución, En aquellos momentos de 1914 contaba
al no aprobar el Congreso la Dirección Romanones, jefe de la oposición libe-
General concebida el año anterior por ral, con una excelente relación con el
Romanones7. presidente del Gobierno conservador,

Figura 3. Caricatura de Pedro Poggio en su ingreso


en la Academia de Bellas Artes en 1918. Publicada
en la revista Mundo Gráfico de 10 de julio de 1918.
© Biblioteca Nacional de España.

160
Figuras 4 y 5. Como refuerzo de la nueva Dirección General, se solicitó la presencia de los reyes en las
inauguraciones de las exposiciones. Con gran aparato en la de Bellas Artes, el Director Poggio aparece detrás de
la reina y en la exposición de fotografía en primer plano junto a Alfonso XIII. Publicadas en Mundo Gráfico, días 19
de mayo de 1915 y 9 de junio de 1915. © Biblioteca Nacional de España.

Eduardo Dato (Romanones, 1999: 371). Además, estaban todavía recientes los
Por otra parte, Guillermo de Osma, con sonados casos de la Arqueta de la Cate-
un peso notable y cada vez mayor en el dral de Palencia y del Bote de la Catedral
mundo de las Bellas Artes, tenía un es- de Zamora, unos marfiles califales vendi-
pecial y discreto entendimiento con Ro- dos por los cabildos catedralicios, en cu-
manones al que asesoraba8. Muestra del yas transacciones, menos conocidas, tam-
entente fue la actuación calladamente bién participó Osma9. Asunto que zanjó
permisiva de Romanones siendo ministro el entonces presidente del Gobierno, Ca-
de Instrucción Pública en 1910, cuando nalejas, con el asesoramiento de José Joa-
se inició la compra por parte del Estado quín Herrero, al adquirirlas para el Esta-
alemán del tríptico de Monforte de Le- do tras un largo proceso en 1911 y 1912,
mos, la Adoración de los Reyes de Van respectivamente. Ambos casos afectaban
der Goes. Estuvo involucrado como me- a los bienes de la Iglesia y los debates
diador Osma (Díaz Ferreiros, 1993-1994), en el Senado muestran una diferencia de
diputado por Monforte desde 1891 hasta sensibilidad respecto a los bienes eclesia-
1918 que fue designado senador vitalicio. les, que habían sufrido varias veces des-
El asunto del tríptico de Monforte, que amortizaciones, y los bienes históricos en
tocaba uno de los puntos candentes de la manos particulares, cuya propiedad era
política de Bellas Artes, provocó un lar- considerada inviolable.
go y encendido debate público hasta la
conclusión del caso en 1913 y la expor-
tación del tríptico en 1914. Era el mismo El precedente: José Joaquín
año en que el equipo restaurador de la Herrero organiza la Inspección
Alhambra aprovechó para provocar el es-
cándalo mediático del Patronato de la Al-
General de Bellas Artes 8
Martín Benito y Regueras Grande, 2003, p. 213.
Romanones ingresó en la Academia de Bellas
hambra presidido por Osma. Importaba, En julio de 1906 el entonces presiden- Artes en 1905, presidiéndola desde 1910 hasta
pues, una Dirección General (entonces te del Senado, el liberal José López su muerte en 1949.
había pocas en la Administración) y unos Domínguez, había accedido a la presi- 9
Para Palencia, véase San Martín Payo, 1976, p.
criterios políticos. dencia del Gobierno con el apoyo de 178-179, 185.

161
162
163
Figuras 6 y 7 (paginas anteriores). Los criterios Canalejas. Designó ministro de Instruc- ción de los museos provinciales y su
sobre la conservación de la Alhambra suscitaron ción Pública al senador y catedrático de Reglamento12 y museos singulares como
una polémica resuelta con la creación de la medicina Amalio Gimeno, que nombró el de Artes Industriales, hoy Museo Na-
Dirección General de Bellas Artes y la disolución
del Patronato gestor. En febrero de 1915, el
subsecretario a José Joaquín Herrero, cional de Artes Decorativas, el Museo de
arquitecto Cendoya explica a Alfonso XIII sus también senador, miembro del Cuerpo los Reyes Católicos en la Capilla Real de
criterios. Al mes siguiente, Osma y García Moreno Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios la catedral de Granada para proteger los
publican en el mismo medio cinco reportajes y Arqueólogos y secretario personal de tesoros de dicha capilla donde están en-
mostrando los atentados artísticos contra la Canalejas. El Ministerio creció en los seis terrados los Monarcas13.
Alhambra. Publicadas en Mundo Gráfico, de 10 de
febrero de 1915 y 24 de marzo de 1915. © Biblioteca
meses de gobierno liberal: Gimeno creó Saltaron entonces a la opinión públi-
Nacional de España. la Junta para Ampliación de Estudios e ca asuntos relacionados con el expolio
Investigaciones Científicas, precedente y la exportación de bienes del patrimo-
del actual Consejo Superior de Investi- nio, situación que se repetía desde ha-
gaciones Científicas y, sobre todo, con- cía décadas y que había sido objeto de
siguieron un importante aumento de debates en el Senado y de fallidas pro-
los presupuestos del Ministerio. Se creó puestas de ley sobre conservación. Se
también la Junta de Iconografía Nacio- creó un estado de opinión que obligó a
nal que debía recoger las imágenes de una intervención del Estado: en el caso
españoles ilustres en cualquier forma- de la Arqueta de Palencia y del Bote de
to10, a la que perteneció Herrero ocu- Zamora (1911 y 1912), se evitó la ex-
pando su presidencia de 1924 hasta su portación al adquirirlos el Estado para
muerte en 1944, sucediéndole el enton- el Museo Arqueológico Nacional. En el
ces Director General de Bellas Artes, el caso del tríptico de Monforte, ya muerto
Marqués de Lozoya. Como subsecretario Canalejas, no pudiendo o no querien-
y exsubsecretario, Herrero formó parte do adquirirlo la Administración, y al
del Consejo de Instrucción Pública, don- ser el Káiser el comprador en vísperas
de se ocupó de los asuntos de Bellas Ar- a la Guerra del 14, hubo que recurrir
tes según reconoció el que le sustituyó y a un dictamen del Consejo de Estado
fue el primer Director General de Bellas de 1913 que permitió la exportación al
Artes (Poggio, 1918: 25). año siguiente. El mencionado caso de
Tras casi tres años de gobierno con- la Alhambra de 1914 obligó a normali-
servador con un mismo ministro de zar mediante cauces administrativos lo
Instrucción, que se mantuvo en toda la que hasta entonces eran controvertidos
legislatura a costa de no hacer cambios, casos puntuales. Habiendo perdido las
entró el partido liberal que gobernó de elecciones y en la oposición, pero con
octubre de 1909 a octubre de 1913. En buena relación con su oponente, Roma-
este momento se dibujó la política de nones consiguió que la Inspección de
protección del Patrimonio y la Dirección Bellas Artes se convirtiera en Dirección
General de Bellas Artes. Se dictó en 1911 General, como ya hemos descrito.
la primera Ley de Protección de Anti-
güedades redactada por José Joaquín
Herrero (Gimeno, 1912: 23) y defendida La Inspección: Herrero y Pedro
por el ministro Amalio Gimeno, la Ley Poggio. Poggio Director
de Excavaciones de 1911; se dotó de
contenidos y puso en marcha la Inspec- En su discurso en el Congreso al dis-
ción General de Bellas Artes que debía cutir la Ley de presupuestos para el
transformarse en Dirección General. Fue siguiente año de 1915, Romanones in-
Herrero el que desempeñó el cargo y lo sistía en la necesidad de recortar pre-
10
Real Decreto de 19 de octubre de 1906 (Gaceta
dotó de contenidos, destacando la for- supuestos debido a la situación gene-
20 de octubre de 1906).
mación de la Comisión que mencionaba rada por la que sería la Primera Guerra
11
Gaceta, 14 de septiembre de 1911. Gaceta 9 de
junio de 1912 y 18 de noviembre de 1912.
la Ley de Excavaciones que debía llevar Mundial (Romanones, 1997: 557 y ss.).
12
Gaceta, 27 de marzo de 1913 y 24 de octubre a museos provinciales obras del Museo De ahí el enfado mostrado por Pedro
de 1913. del Prado procedentes del Museo de la Poggio, inspector de Bellas Artes del
13
Gaceta, 1 de enero de 1913 y Gaceta, 4 de julio Trinidad y la confección del Reglamento gobierno conservador que, ascendido
de 1913, respectivamente. del Museo del Prado en 191211; la crea- a Director General por el partido de

164
la oposición y sin que se aumentase la obras de conservación y consolidación
dotación presupuestaria, no pudo ha- que fue aprobado tres años más tarde.
cer frente al reto que suponía su nuevo Días después se disolvió oficialmente el
cargo. Cuando llegó a la Inspección se Patronato de la Alhambra. Aunque Po-
había encontrado con medidas recien- ggio no lo mencione, una lectura de la
temente implantadas a consolidar; por Gaceta nos indica la existencia una co-
lo que tuvo que continuar con la políti- misaría para las exposiciones nacionales
ca anterior sin obtener logros como los e internacionales. Convertida por un go-
de su predecesor, José Joaquín Herrero. bierno liberal en Inspección General, la El resto de las actuaciones
Debiendo dejar cualquier avance para detentó Alejandro de Saint-Aubin, pin- de Anguita indican un trabajo
su sucesor, que era seguro que obten- tor, profesor y crítico de arte, cuñado de de organización administrativa de
dría en los siguientes presupuestos del Canalejas y amigo de Herrero. Quizá de-
las competencias de la Dirección
Estado para 1916 la dotación necesa- bido al perfil de Poggio, miembro activo
ria para empezar a crecer y consolidar de la Asociación de Pintores y Esculto- General
la nueva Dirección General; como así res, fundada en 1910, el ministro Berga-
ocurrió con el siguiente director, un mín suprimió esta Inspección, pasando
hombre de Romanones. las exposiciones a Bellas Artes, lo que,
Debieron ser conscientes de la si- con variaciones, ha continuado hasta
tuación desairada de Poggio y de su nuestros días. Dada la proyección de
interés por las Bellas Artes, ya que, dos las exposiciones en la vida artística del
años después de dejar la Dirección, fue momento y en las colecciones del Mu-
elegido miembro de la Academia de Be- seo de Arte Moderno, esto debió ocupar
llas Artes, cosa que no sucedió con los buena parte de la actividad de Poggio
siguientes directores. Como Romanones en la Inspección y en la Dirección.
era el director de la Academia y Herrero Al describir sus actividades en su dis-
y Gimeno académicos, Poggio se desqui- curso de ingreso en la Academia de Be-
tó explicando su frustración al leer su dis- llas Artes, Poggio obvió por completo la
curso de ingreso, siendo de esta manera Ley de Monumentos de 1915 aprobada
como puede entenderse el tono de su di- en marzo al poco de entrar el nuevo mi-
sertación14. El perfil de Poggio era similar nistro Collantes. Debió redactarla el sub-
al de Herrero: miembro como éste del secretario, Jorge Silvela Loring que, nom-
Cuerpo Facultativo de Archiveros, Biblio- brado por Bergamín permaneció con
tecario y Arqueólogos, era diputado con- Collantes; aunque regulaba el expolio
servador por La Palma desde 1896, pero y la exportación, no afrontaba realmen-
no senador que tenía un mayor prestigio te la protección de los bienes muebles
en el mundo cultural; no era poeta y tra- posteriores a la Edad Media. Frente a la
ductor de Heine como Herrero, miem- liberal Ley de Excavaciones de 1911, ésta
bro fundador en 1911 de la Academia de 1915 reflejaba las opiniones conserva-
de Poesía, pero sí un pintor aficionado y doras expuestas en el Senado por Elías
coleccionista, miembro fundador en 1910 Tormo, académico de Bellas Artes desde
de la Asociación Española de Pintores y 1913. Éstas distinguían entre los bienes
Escultores, que siendo Director donó una de propiedad particular, adquiridos por
importante colección al crear el museo los coleccionistas que debían tener ente-
de su ciudad natal, La Palma. ra libertad de comercio, y los bienes de
Poggio continuó la gestión anterior la Iglesia, cuyo patrimonio, proveniente
dictando disposiciones para formar una en buena medida de antiguas fundacio-
estadística de monumentos nacionales, nes y donaciones, debía estar sometido
declarando de utilidad pública varios a restricciones, sobre todo en la expor-
museos provinciales. En un decreto se tación. Frente a Herrero, redactor de la
resolvió la polémica sobre la Alhambra Ley de Excavaciones de 1911 que le valió
manifestando que solo cuando estuviese al ministro Amalio Giménez su inmediato
asegurada su existencia se reglamenta- ingreso en la Academia de Bellas Artes,
rían las obras de restauración; ordenan- Poggio silenció por completo la Ley de 14
Poggio, 1918; Cabello, 2013a y, sobre todo,
do la redacción de un proyecto para las 1915 en la que no debió intervenir y que Cabello 2013b.

165
no debió ser especialmente valorada. Lle- con importantes y conocidos intereses
vaba ya un año Poggio como inspector mineros. Quedó en la Dirección Gene-
general de Bellas Artes designado por el ral de Bellas Artes Virgilio Anguita Sán-
dimisionario ministro Bergamín, cuando chez, diputado por Martos, Jaén, desde
pasó a ser Director General. La continui- 1910 hasta las elecciones de 1931 (Peña
dad de Poggio debió ser un pacto entre y Sierra, 2001: 36 y 38). Nacido en La
el presidente de Gobierno, Dato, y el jefe Guardia, Jaén, 36 años antes, Anguita
de la oposición, Romanones. Ambos se era un conocido abogado, periodista
conocían como diputados de larga tra- y político liberal con una importan-
yectoria y Poggio debió hacer en la Ins- te carrera por delante. Con peso en
pección un trabajo lo suficientemente Jaén donde fundó y dirigió periódicos,
aceptable y quizá neutro como para que miembro de la influyente Real Socie-
a Romanones le interesase mantenerlo dad Económica de Amigos del País de
hasta que le tocase volver al Gobierno, Jaén, consejero del Instituto de Estu-
que pensaba sería pronto. dios Jienenses o de la Sociedad Caja
de Socorros llamado Casino de Artesa-
nos; decano del Colegio de Abogados
Virgilio Anguita, de Jaén de 1921 a 1935. Parece obvio
un Director político que Romanones y Burell quisieron ase-
gurarse el control político de la nueva
Efectivamente, en diciembre de ese Dirección General con un hombre de
mismo año de 1915, Álvaro de Figue- confianza, aunque la vinculación mayor
roa, conde de Romanones, presidía el de Anguita era con el diputado liberal
nuevo Gobierno y nombraba ministro jienense Joaquín Ruiz Jiménez, que ha-
de Instrucción Pública a Julio Burell, bía sido ministro de Instrucción Pública
antiguo ministro del ramo en 1910-1911 con Romanones de presidente del Go-
con el que tenía una notable sintonía bierno en 1913.
y era diputado por Baeza, Jaén, zona Aunque Herrero tenía mayores méri-
controlada por los hermanos Figueroa, tos y experiencia, había sido secretario

Figura 8. Virgilio Anguita, segundo Director General,


con los jurados de la exposición anual de bellas artes
en el Palacio del Retiro. Noticia publicada en el diario
ABC de 8 de mayo de 1917. Página 6. © Diario ABC.

166
personal de Canalejas que le demostra- Cambios de gobierno, política
ba públicamente su apoyo, asistiendo, de Bellas Artes y directores
por ejemplo, vestido con el uniforme de
gala de presidente de Gobierno al in- La guerra europea del 14 que llevó a la
greso de Herrero en la Academia, acto Revolución rusa, se tradujo en España
presidido por Romanones como direc- en la crisis revolucionaria del verano de
tor de la institución. A raíz del asesina- 1917 que desestabilizó el sistema políti-
to de Canalejas en noviembre de 1912, co. Ese verano entró un gobierno con-
Romanones desbancó a García Prieto y servador, pero a partir de noviembre del
se hizo con la presidencia del Gobier- mismo año 1917 y durante todo 1918
no y la jefatura del partido liberal, que hubo varios gobiernos, en su mayoría
se fraccionó. Desde entonces Herrero de concentración, donde se alternaban
continuó en el Senado pero ya no ocu- en la presidencia del Gobierno liberales
pó puestos políticos en el Ministerio de y conservadores con ministros de ambos
Instrucción Pública, sino de alta gestión partidos. Un breve gobierno liberal de
en la administración de las bellas artes Romanones a comienzos de 1919 puso
y en la Academia; excepto en una breve fin a los gobiernos de concentración, y
ocasión que fue nombrado Director Ge- abrió una época de gobiernos conserva-
neral de Bellas Artes en febrero de 1931, dores que (con un breve paréntesis libe-
dos meses antes de que fuese procla- ral) duró hasta finales de 1922.
mada la República. Pocos días después Entró entonces el liberal García
de asumir Burell el ministerio, a finales Prieto al gobierno, el más largo (10
de diciembre de 1915, Herrero fue nom- meses) desde la crisis del 17, que fue
brado vocal de la Junta Facultativa de suprimido por el golpe de Estado de
Archivos, Bibliotecas y Museos. Primo de Rivera en septiembre de 1923.
El resto de las actuaciones de Angui- Restablecido el orden parlamentario en
ta indican un trabajo de organización 1930, en abril de 1931 se proclamó la
administrativa de las competencias de República iniciándose una acelerada y
la Dirección General. Ordenó la redac- productiva etapa histórica en la política
ción de catálogos provinciales de mo- de las Bellas Artes.
numentos indicando plazos de entrega, Estos cambios afectaron a la políti-
aspectos de procedimiento y pidiendo ca de bellas artes: veremos en el verano
la inclusión de fotos o dibujos precisos15. revolucionario del 17 una breve estancia Sus actuaciones en la Dirección
Elaboró un decreto sobre la declaración en la Dirección General del conservador General carecieron de la
de sitios y de monumentos naturales de conde de Peña Ramiro, entrado luego Ma- coherencia de las de Benlliure,
interés nacional. Dispuso que no acep- riano Benlliure que se mantuvo con todos
tasen donaciones de libros con destino a los ministros de los diferentes gobiernos
siendo más bien continuación
las bibliotecas del Estado sin un estudio de concentración. Al comenzar la etapa de asuntos ya abiertos
y aceptación previa. Y fijó en un decreto de gobiernos conservadores en julio de
largamente justificado, las condiciones 1919 volvió Peña Ramiro a la Dirección
requeridas para ser vocal permanente General donde permaneció hasta que fue
de la Junta Facultativa de Construccio- nombrado subsecretario del Ministerio en
nes Civiles, mostrando indirectamente mayo de 1920. Le sustituyó en la Direc-
la existencia de un conflicto de compe- ción General Javier García de Leániz, que
tencias. Anguita continuó cuando Roma- se mantuvo hasta finales de 1922. Tras un
nones dejó la presidencia del Gobierno gobierno liberal en el que fue Director
en abril de 1917 a su oponente liberal, Fernando Weyler Santacana, se produjo el
García Prieto, que nombró ministro al golpe de Estado de Primo de Rivera, que
senador José Francos Rodríguez. En este dio otra vez entrada a Leániz .
tiempo se aprobó el proyecto para la En los cuatro convulsos meses del
construcción del nuevo edificio del Mi- verano de 1917 el gobierno conservador
nisterio de Instrucción Pública en la ca- de Dato nombró a Joaquín Caro y del
lle Alcalá, para abandonar el edificio de Arroyo, II conde de Peña Ramiro, como 15
Gaceta, 16 de febrero de 1916 y Gaceta, 22 de
Fomento en Atocha. Director General de Bellas Artes, que mayo de 1916.

167
solo llegó a reforzar la Junta Superior de de gestión cultural como director de la
Excavaciones haciéndoles intervenir en Academia de España en Roma entre 1901
los expedientes sobre conservación de y 1903 y llevaba ocho meses ejerciendo
monumentos históricos y aumentando su de director del Museo de Arte Moderno,
número; lo que probablemente era algo nombrado por Virgilio Anguita; cargo
del gobierno anterior. Apenas habría que siguió ejerciendo hasta 1931. Lo que
tenido relevancia el breve paso de este parece indicar que, debido a la situación
Director si no hubiese regresado en una política, no se pensaba durase mucho en
estancia más larga. Lo veremos luego. la Dirección de Bellas Artes. Sin embargo,
se mantuvo unos 20 meses con siete go-
biernos entre liberales y de concentración,
Mariano Benlliure, desde noviembre de 1917 hasta julio de
gestor cultural 1919, dando estabilidad a la Dirección Ge-
neral, y continuando su influencia al ser
Cuando Mariano Benlliure fue nombrado nombrado consejero de Instrucción Públi-
Director General de Bellas Artes por el go- ca un mes antes de su dimisión y luego
bierno liberal de García Prieto en noviem- al entrar al Patronato del que sería Museo
bre de 1917 era un reconocido escultor del Prado. Bajo su dirección se dictó el
de cuarenta y cinco años de origen hu- Plan general de obras de conservación del
milde. Elegido académico de Bellas Artes conjunto de la Alhambra y se trabajó en la
en 1897, ingresó en 1901 con el discurso organización interna dando estabilidad a
El anarquismo en el arte. Se sentaba en los museos: se aprobó el Reglamento de la
la Academia con los liberales Romano- Comisiones Provinciales de Monumentos;
nes, Herrero y Gimeno que habían tenido se dictaron reglas para regularizar el servi-
una especial influencia en las políticas de cio del personal afecto a la conservación y
Bellas Artes, aunque también con otros vigilancia de los Monumentos Nacionales;
conservadores como Guillermo de Osma. se organizó la plantilla de la Junta Supe-
Carecía del perfil netamente político de rior de Excavaciones; se determinaron las
los anteriores, pero tenía antecedentes remuneraciones de los directores de los

Figura 9. Mariano Benlliure, escultor y Director


General, en una inauguración en el Círculo de
Bellas Artes. Diario ABC de 6 de abril de 1919.
Página 13. © Diario ABC.

168
museos provinciales de Bellas Artes de- riores al Renacimiento y a la polémica
clarados de utilidad pública; se recordó suscitada en torno al caso de la expor-
a las diputaciones provinciales el deber tación del tríptico de Van der Goes, la
de presupuestar los gastos de los museos Adoración de los Reyes, de Monforte de
provinciales; aportó la Casa de Velázquez, Lemos, Lugo, de la cual no era total-
participando en la fundación del instituto mente ajeno.
francés de este nombre. Se pidió que el Hijo de Joaquín Caro y Álvarez de To- Este modelo de museo privado
Ministerio de Gobernación solicitase a las ledo, político perteneciente a la más alta fue fomentado desde el Estado
diputaciones provinciales que costeasen y rancia nobleza vinculada a Palacio, ad- durante un largo período
una o más películas de paisajes, tipos, cos- quirió el marquesado de Villafranca del
controlado por los gestores
tumbres, monumentos, obras hidráulicas y Bierzo y sus bienes a su arruinado pariente
otros notables asuntos16. el duque de Medina Sidonia y Marqués de de Osma, modelo que finalmente
los Vélez cuyos castillos terminaron parcial- decayó
mente en Nueva York. Propietario de los
Peña Ramiro. Diputados castillos de Corullón, Cornatel y de Villa-
gallegos y la gestión franca del Bierzo, antiguas propiedades del
condado de Lemos, el II conde de Peña
de las Bellas Artes Ramiro controlaba una parte de la comar-
Acabados los gobiernos de concentra- ca leonesa del Bierzo y una amplia zona
ción, en julio de 1919 un gobierno con- de la Galicia frontera con Castilla, ya que
servador hizo regresar a la Dirección era dueño en proindiviso con su hermano
General a Joaquín Caro Arroyo, conde Mariano de una de las propiedades más
de Peña Ramiro. Estuvo casi ocho meses grandes de Galicia con 8 250 hectáreas en
y pasó luego a la subsecretaría del mi- Carballeda, La Cabrera, en un momento en
nisterio donde se mantuvo, con varios que la mayoría de las grandes propiedades
ministros, once meses más, hasta marzo rústicas gallegas tenían menos de un cen-
de 1921. Sus actuaciones en la Direc- tenar de hectáreas (Feo, 1995: 120 y ss.).
ción General carecieron de la coheren- Era, además, diputado por Becerreá, Lugo,
cia de las de Benlliure, siendo más bien desde 1907. Había, pues, reconstruido el
continuación de asuntos ya abiertos: el antiguo señorío y marquesado de Villafran-
Reglamento de régimen interior de la ca del Bierzo de sus antepasados.
Alhambra; la posibilidad que hubiese La familia de Augusto González de
un segundo conservador gratuito en Besada, que ya vimos como presiden-
las provincias con muchos monumen- te del Congreso cuando el asunto de la
tos nacionales; sobre la documentación Alhambra en enero de 1915, controla-
para la aprobación de los catálogos pro- ba parte de la política gallega. Él ha-
vinciales de monumentos. Además de bía sido junto con Guillermo de Osma
hechos puntuales como la aprobación discípulo de Fernández Villaverde, mi-
de la continuación de las obras del Mu- nistro conservador de Hacienda. Osma
seo de Jaén, o la aceptación del donati- llegó a ministro de Hacienda dos veces
vo de cuarenta cuadros del marqués de siendo sucedido por Besada, que con-
la Vega Inclán para el Museo del Greco tinuó en la línea de su maestro, cosa
de Toledo, fundado en 1910. Fue vo- que no hizo Osma al adoptar polémicas
cal del Patronato del Museo del Prado medidas. A pesar que Romanones los
mientras fue Director General, regresan- daba retóricamente por enemigos, en
do como vocal propietario en febrero realidad no lo eran. Mauristas ambos,
de 1922 con un gobierno conservador. Besada era el sostén de Osma como di-
Partidario de la compra de obras del si- putado en una Galicia donde carecía de
glo xvii, se oponía a la adquisición de vínculos: nacido Osma en La Habana de
pintura de primitivos por estar el museo familia franco-estadounidense terrate-
saturado. Este cierto menosprecio a los niente con ingenios de caña de azúcar,
primitivos parece estar en relación con criado en París a la muerte de su ma-
la protección que la Ley de Excavacio- dre, educado en Oxford, de familia pa-
nes de 1911 otorgaba a las obras ante- terna criolla peruana y española-riojana 16
Gaceta, 1 de agosto de 1918.

169
17
Carta de 31.1.1899 de Osma a su mujer. Caja 1,
n.º 59. Instituto Valencia de Don Juan.
con intereses internacionales, carecía Crooke, Guillermo de Osma
de raíces en Monforte de Lemos, don- y su tertulia sobre Bellas Artes
de consiguió arraigarse como diputado
desde 1891 hasta su paso al Senado en Siendo Guillermo de Osma subsecretario
1919. Monforte, antigua villa del conda- de Hacienda decidió dejar para siempre
do de Lemos, vinculado con la casa de los cargos en la Administración, continuar
Villafranca del Bierzo, limitaba con la en política como diputado y dedicarse a
circunscripción y propiedades de Peña las antigüedades17. Aunque luego aceptó
Ramiro. Finalmente, Javier García de dos veces el ministerio de Hacienda en
Leániz, secretario y hombre de confian- cuyo desempeño generó disposiciones
za de Osma, consiguió en varias ocasio- muy contestadas, dimitiendo por razones
nes un escaño por Chantada, Lugo. de salud como era su costumbre. Tras

Figura 10. Juan Crooke y Navarrot, conde de


Valencia de Don Juan, coleccionista, conservador
y autor de los catálogos de la Armería y de tapices.
Foto cedida por el Instituto Valencia de Don Juan.

170
dejar Hacienda en 1908 se dedicó a sus formada por Crooke proveniente en par-
negocios y a su afición por el arte y el co- te del rescate de antiguos bienes familia-
leccionismo, en el que era respetado no res de su esposa. Crooke tenía buenas
obstante su “carácter poco dúctil a pesar relaciones en Palacio con el duque de
de su buena voluntad y ser un gran tra- Sesto, marqués de Alcañices y poderoso
bajador” (Romanones, 1999: 257). Había Jefe Superior de Palacio con Alfonso XII.
entrado en este mundo de la mano de su A pesar de la caída en desgracia de Al-
suegro Juan Bautista Crooke, de orígenes cañices, continuó durante la Regencia en
familiares similares a los suyos, y conde exposiciones donde figuraban bienes de
consorte de Valencia de Don Juan. Osma la Corona, siendo nombrado conserva-
y su mujer Adelaida Crooke, la condesa dor de la Real Armería. Redactó en 1898
titular, heredaron la importante colección un catálogo de la Armería que todavía se

Figura 11. Guillermo Joaquín de Osma Scull,


diputado por Monforte de Lemos, dos veces
ministro de Hacienda, coleccionista, fundador del
Instituto Valencia de Don Juan en memoria de éste
y mantenedor de una tertulia sobre arte cuyos
miembros dirigieron la política de Bellas Artes.
Foto cedida por el Instituto Valencia de Don Juan.

171
reedita y organizó su exposición públi- extrañar que no fuese tertuliano de Cro-
ca con su ayudante Florit. En 1903 pu- oke ni de Osma el marqués de la Vega
blicó el primer catálogo ilustrado de la Inclán, más intervencionista en arquitec-
real colección de tapices. Colaboró con tura y hacedor de museos públicos, más
su amigo Alcañices, presidente de la Co- conocedor que estudioso, más cercano a
misión Permanente de Exposiciones del Benlliure y a algunos liberales, miembro
Ministerio de Fomento, comisariando con del mencionado Patronato de la Alham-
la Exposición Universal de París de 1900. bra, cuya influencia también se dejó sentir
Tenía Crooke los domingos una ter- en la política cultural mientras mantuvo la
tulia donde se hablaba de arte y en la Comisaría Regia de Turismo.
que participaban nobleza, académicos, Sin embargo, respecto a los bienes
coleccionistas y anticuarios, personas to- muebles y museos, los criterios de Osma
das con un cierto peso social. A la muerte eran muy elitistas. A pesar de la gratuidad
de Crooke en 1904, los tertulianos se co- impuesta por Romanones a los museos
bijaron en casa de Osma, que aceptó la en 1901, Osma abominaba de la presen-
herencia y su presidencia a condición de cia del público ignorante que manchaba
que las reuniones tuviesen vida propia y de barro los museos sin entenderlos. Pen-
no necesitasen de su presencia para ce- saba que debían ser contemplados por
lebrarse, reservándose él la admisión de los que los apreciasen realmente y estar
nuevos tertulianos (Florit, 1904 y 1919; a la disposición de los estudiosos. Estos
Sánchez Cantón, 2003: 150-154). Esta ter- criterios presidieron el Instituto Valencia
tulia que sobrevivió a Osma siguiendo su de Don Juan que, falta de descendencia,
voluntad testamentaria, adquirió un peso fundó en 1917 y que todavía conserva su
importante al invitar éste a profesionales estructura y reglas (Escritura, 1917). Este
Los liberales llevaban en historia del arte que, incorporados a paradigma de museos privados frente a
la iniciativa en la conservación cátedras universitarias y al Centro de Es- los estatales no acabó arraigando en Es-
del Patrimonio, algo comprensible tudios Históricos de la Junta para Amplia- paña, aunque sí en América, florecien-
ción de Estudios e Investigaciones Cien- do en todo el siglo xx en Lima, siendo
al leer las intervenciones
tíficas (hoy CSIC) creada por el liberal la casa del padre de Osma sede de una
de algunos senadores Amalio Gimeno, aportaron una solidez importante fundación y museo.
conservadores, muchos grandes científica y de criterios de la que carecía Se crearon en la época museos pri-
propietarios, que consideraban la ideología conservadora. vados a partir de colecciones cuyos pro-
la intervención del Estado Como vimos, los criterios de Osma pietarios se consideraban patriotas ya que
como una injerencia en la sobre la conservación de monumentos no las exportaban. Es el caso del marqués
eran modernos y puristas. En su discurso de Cerralbo o la de José Lázaro Galdia-
propiedad privada
de ingreso en la Academia de Bellas Ar- no, que acabaron en mayor o menor
tes, Consideraciones sobre la arquitectura, grado subvencionadas y gestionadas por
leído en 1909, defendía la integridad de el Estado. Sospechando esta posibilidad,
los monumentos frente a intervenciones cuando Osma fundó el Instituto Valencia
que desvirtuasen su idea original. Partida- de Don Juan, estableció su reversión a la
rio de su proyección económica para el Universidad de Oxford si no se cumplían
turismo, que entonces era de élite, Osma sus disposiciones, quedando garantes vo-
formó parte de la Comisión Nacional para cales permanentes de la Hispanic Society
Fomentar las Excursiones Artísticas creada y del British Museum. La fórmula ideada
por Romanones en su etapa de ministro por Osma para hacer un museo privado
de Fomento en 1905, donde no figuraba y que su colección quedase fuera de la
el que luego sería Comisario Regio de Tu- intervención del Estado muestra un mo-
rismo, Vega Inclán (González, 2005: 20- delo opuesto al de los museos proveídos
23). Un claro ejemplo de esta política sería y organizados por el Estado. Este modelo
la derivación turística de la Alhambra con de museo privado fue fomentado desde el
el hotel Alhambra Palace inaugurado en Estado durante un largo período controla-
1911 por Alfonso XIII, obra del senador do por los gestores de Osma, modelo que
duque de San Pedro Galatino, sobrino de finalmente decayó, en parte por la política
Alcañices (Cabello, 2013: 43, 54). No es de hecha por el ministro Callejo y el Director

172
Infantas, y sobre todo por las políticas de vación de obras de arte con restaurado- 18
Véase Gaceta de Madrid y Compilación, 1931.
los gobiernos de la República. res, conservadores y forradores18.
La gestión de Leániz como Director
General, ya sin Peña Ramiro de Subsecre-
Leániz, el hombre de Osma tario, duró casi dos años, de marzo 1921
a diciembre de 1922, cuando entró el
Al pasar Peña Ramiro a la Subsecreta- gobierno liberal de García Prieto. A la re-
ría de Instrucción Pública, Javier García pentina muerte de Osma a comienzos de
de Leániz ocupó la Dirección General. 1922, Leániz mantuvo la tertulia y el Insti-
Secretario personal de Guillermo de tuto mientras ejercía de Director General.
Osma, siempre se había ocupado de sus Leániz continuó con las gestiones para
asuntos, como jefe de gabinete cuando arrendar un local para el museo provincial
fue ministro y en su gestión personal, en de Cádiz y declaró de utilidad pública los
la relativa a las bellas artes y coleccio- de Huelva y La Coruña; dio un Reglamen-
nismo y en el Patronato del Instituto. A to para el Museo de Reproducciones Artís-
la muerte inesperada de Osma en 1922, ticas y aceptó la donación de cuarenta cua-
Leániz se ocupó del Instituto Valencia dros de Benigno de la Vega Inclán. Hizo
de Don Juan, quedando bajo su supervi- retocar textos de los catálogos provinciales
sión el director científico que enseguida de monumentos y estableció tres catego-
y durante 25 años fue Manuel Gómez rías de Monumentos: en las dos primeras
Moreno, que luego sería Director Gene- se invertiría en obras de conservación y en
ral siendo ministro Elías Tormo, también la tercera solo la consolidación indispen-
tertuliano. En el periodo de siete meses sable para conservar las partes declaradas
de 1920 que coincidieron Peña Ramiro monumentos nacionales; y se financió a la
y Leániz, se adquirió a Manuel Gómez Escuela de Arquitectura para que hiciese
Moreno su colección arqueológica por excursiones artísticas y científicas. Sin em-
8 585 pesetas, con destino al Museo bargo eran las Diputaciones provinciales
Arqueológico de Granada. Se aprobó quienes debían financiar a las Comisiones
el Reglamento del Museo del Prado y provinciales de Monumentos con un míni-
varias disposiciones relativas a la con- mo de 500 pesetas anuales. Nombró a Pe-
servación del parque y edificios de la dro Poggio vocal de la Junta Facultativa de
Alhambra y pidieron a la Sociedad Espa- Archivos, Bibliotecas y Museos y a Joaquín
ñola de Amigos del Arte las bases de la Caro Arroyo, conde de Peña Ramiro, vocal
organización de un servicio de conser- del Patronato del Prado. Estas disposicio-

Figura 12. Javier García de Leániz, Director General


y luego Subsecretario a la vez que Director en la
dictadura de Primo de Rivera. Secretario personal
de Guillermo de Osma y responsable a su muerte
de su fundación, el Instituto Valencia de Don Juan.
Foto cedida por el Instituto Valencia de Don Juan.

173
nes nos muestran un mayor interés por los San Carlos de Valencia, o las bases para las
bienes inmuebles característica de Osma, conferencias-visitas del Museo del Prado. Lo
una continuidad en la gestión de Bellas más relevante es que reguló de manera di-
Artes sin aportar novedades y conseguir recta y por primera vez sobre el patrimonio
apoyos en los nombramientos. de la Iglesia. Es probable que su perfil sena-
Lo que quizá explicite mejor la gestión torial y cultural y su amplia experiencia en
de Leániz son las varias disposiciones so- Justicia, fuera el motivo de su designación
bre la exportación de bienes históricos y y que hubiese una intención de frenar las
artísticos, tema en el que se había visto in- ventas y exportaciones del patrimonio ecle-
volucrado en varias ocasiones Osma. Pero siástico, algo debatido abiertamente en el
Leániz solo aportó reglas administrativas Senado pero no sometido a normas y que
sin llegar a dar criterios ni a definir los bie- Leániz había obviado en sus disposiciones.
nes del Tesoro Artístico inexportables. Ca- Dado que Justicia es el ministerio que se
rente de una visión global o, viéndose pre- ocupa de la Iglesia, fue éste el que sacó un
sionado para dar una mayor regulación, decreto sobre la enajenación de las obras
dictó cuatro disposiciones en un año: en artísticas, históricas o arqueológicas de que
enero de 1922 se obligaba a los exporta- fueran poseedoras las iglesias, catedrales,
dores a acreditar en la Aduana el valor de colegiatas, parroquias y demás edificios de
lo exportado y se creaba una Comisión de carácter religioso. Con un largo preámbulo
Valoración; en mayo, con la firma del mi- teórico que justificaba la medida, apelaba al
nistro de Estado (Exteriores) se prohibía freno de la expatriación de obras de arte,
la exportación de los objetos reconocidos que se producía incluso sin cumplir los trá-
como Tesoro Artístico Nacional; en sep- mites preceptivos del expediente canónico.
tiembre volvió a prohibir la exportación Describía qué se entiende por obra artística
de los bienes “propiedad del Estado como a proteger; pedía el cumplimiento de una
de corporaciones o particulares que por serie de trámites canónicos específicos y ar-
su antigüedad, mérito artístico o especia- ticulaba una serie de medidas cuyo incum-
les condiciones deban ser conservados en plimiento podía llevar a la enajenación de
este país”; y en noviembre publicó unas los bienes por parte del Estado. Finalmente
detalladas reglas sobre como efectuar las se indicaba que el Gobierno había de fo-
solicitudes de exportación. mentar la creación de museos diocesanos.

Fernando Weyler y la regulación De la Dictadura a la República:


de los bienes de la Iglesia septiembre de 1923 - abril de 1931
Al entrar el gobierno liberal de García Prie- En septiembre de 1923 el general Pri-
to en diciembre de 1922, Fernando Weyler mo de Rivera dio un golpe de Estado.
Santacana fue nombrado Director General Suprimió los cargos de ministros dejan-
y Virgilio Anguita, que había sido Director, do a los subsecretarios al frente de los
quedó de Subsecretario. Weyler había sido ministerios. Nombró subsecretario de
subsecretario de Instrucción en la época en Instrucción Pública a García de Leániz
que Herrero era Inspector General y Roma- que también asumió la Dirección Ge-
nones presidía el Gobierno. Hijo del general neral de Bellas Artes hasta que entró el
liberal Weyler cuyo título heredó, era tam- conde de las Infantas dos años después,
bién militar y senador y había sido diputa- en diciembre de 1925, días antes de que
do; era periodista, traducía y escribía poesía, finalizase la primera etapa de la Dicta-
teatro y ensayo histórico. Permaneció casi dura. A partir de entonces, Leániz quedó
diez meses con el resto del gobierno has- orillado de la política. Con el paréntesis
ta el golpe de Estado de Primo de Rivera liberal de los 10 meses de Weyler, Leániz
en septiembre de 1923. Continuó gestiones había detentado la política de las bellas
anteriores como unas reglas complementa- artes durante cinco años, un periodo
rias al parque de la Alhambra, nuevas salas excepcionalmente largo para la época.
en el Museo de Bellas Artes y Academia de Sin una política de Estado de objetivos

174
claros para al Patrimonio, éste quedaba Museos de Ciencias Naturales y el de An-
más en manos de la iniciativa privada. tropología; y retomaron el inventario de
Las disposiciones sobre bellas artes de Monumentos que encomendaron a los
este periodo son de carácter adminis- Laboratorios de Arqueología y de Histo-
trativo continuando la gestión anterior; ria del Arte del Centro de Estudios Histó-
puede destacarse su participación en la ricos, al que ambos pertenecían.
Exposición Iberoamericana de Sevilla y Otro gobierno formado en enero de
la declaración de utilidad pública del 1931 que apenas duró dos meses debi-
Museo de Bellas Artes de Sevilla. do al advenimiento de la República, lle-
Días antes de destituir Primo de Rive- vó a José Joaquín Herrero a la Dirección
ra a Leániz y a todo su Gabinete, nombró General que él había formado. Tuvo
Director a Joaquín Pérez del Pulgar, con- tiempo de incorporar las fundaciones
de de las Infantas, un granadino conser- del marqués de la Vega Inclán.
vador independiente, seguidor del dicta-
dor. Estuvo Infantas los cuatro años de
la segunda parte de la Dictadura con el Conclusión
ministro Eduardo Callejo (se restauraron
estos cargos). Publicaron el llamado De- La Dirección General de Instrucción Pú-
creto Callejo de agosto de 1926 relativa al blica pasó a ser, en 1900, un pequeño Mi-
Tesoro Artístico Arqueológico Nacional. nisterio de Instrucción Pública, al que solo
Meses después crearon la Junta Central en 1911 se le añadió la Dirección General
de Patronato para la gestión del Tesoro de Primera Enseñanza, dependiendo lo
y, ya en 1928, su Reglamento. Se consi- demás del Subsecretario. Había un órgano
guió completar la Ley de 1911, incluyen- consultivo, el Consejo de Instrucción Pú-
do la normativa sobre bienes eclesiásti- blica que marcaba las directrices y un Se-
cos, aportando definiciones y unificando nado que, llevando los asuntos de bellas
normas sobre exportación y comercio de artes, no conseguía consensuar una ley
antigüedades. Perduró hasta la Ley del de protección del patrimonio. En 1911 el
Tesoro Artístico de 1933 y su Reglamento ministro liberal Amalio Gimeno consiguió
de 1936, vigentes hasta 1985. En 1927 se aprobar la Ley de Excavaciones. Redacta-
redefinieron las condiciones del decreto da por José Joaquín Herrero, era la prime-
de 1916 para que un paisaje fuese decla- ra norma que sentó las bases para la con-
rado Monumento natural. Tras un largo servación del patrimonio. Se necesitaba a
pleito mantenido por el Estado desde continuación un organismo con capacidad
el siglo xviii, abrió como museo la Casa gestora y ejecutiva, una Dirección General
de los Tiros, propiedad en origen de los de Bellas Artes. Diseñada por el también
descendientes de la familia nazarí reinan- liberal Romanones al mismo tiempo que
te en Granada, declaró ciudad artística a la de Primera Enseñanza, quedó en espera
Granada y se creó un Museo del Ejército de su creación por las Cortes, aunque se
en el Alcázar de Toledo. estableció una Inspección General de Be-
En febrero de 1930, al retirarse el llas Artes que ocupó Herrero. En el debate
dictador, entró Elías Tormo de ministro de los presupuestos generales del Estado
de Instrucción, nombrando director a para 1915, Romanones, que era entonces
Manuel García Moreno. Ambos histo- jefe de la oposición, consiguió crear la Di-
riadores eran antiguos y asiduos de la rección mediante una compleja maniobra
tertulia de Osma, compaginando García que provocó la dimisión del ministro de
Moreno el nuevo cargo con la dirección Instrucción. El entonces Inspector Ge-
del Instituto Valencia de Don Juan, ges- neral de Bellas Artes conservador, Pedro
tionando desde su patronato por Leániz. Poggio, pasó a ser Director General, aun-
Nombraron Inspector General del Tesoro que sin dotación económica que se ob-
Artístico a Diego Angulo y director del tuvo finalmente en los presupuestos del
Museo de Reproducciones Artísticas al ya año siguiente, cuando ya estaba el liberal
mencionado José Joaquín Herrero. For- Virgilio Anguita que empezó a contar con
maron una Comisión para reorganizar los los medios de acción. Los liberales lleva-

175
ban la iniciativa en la conservación del casos muy sonados de compraventa de
Patrimonio, algo comprensible al leer las bienes históricos. Su influencia se man-
intervenciones de algunos senadores con- tuvo incluso hasta después de su muerte,
servadores, muchos grandes propietarios, ya que Primo de Rivera mantuvo a Leániz
que consideraban la intervención del Es- como Director General y Subsecretario
tado como una injerencia en la propiedad en la primera parte de su dictadura. En
privada. la segunda, a partir de 1925 fue Director
Tras el verano revolucionario del 17, el conde de las Infantas, Joaquín Pérez
el escultor Mariano Benlliure, indepen- del Pulgar, conservador primoriverista. El
diente de orientación liberal, se mantuvo nombramiento de 1930 de Manuel Gó-
con los diferentes ministros y gobiernos mez Moreno como Director General, con
de concentración hasta julio de 1919, Tormo como ministro, supuso un regreso
fecha en la que se inició una etapa de de la influencia de Osma y su conocida
gobiernos conservadores que duró hasta tertulia, que se mantuvo muchos años
el golpe de Primo de Rivera en 1923. En- en el Instituto Valencia de Don Juan que
traron en la Dirección en esta etapa con- dirigía el mismo Gómez Moreno y ges-
servadora Joaquín Caro Arroyo, conde tionaba Leániz. En febrero de 1931 fue
de Peña Ramiro, y luego Javier García de nombrado Director José Joaquín Herrero,
Leániz, ambos cercanos al coleccionista que había organizado la Dirección cuan-
y fundador del Instituto Valencia de Don do todavía era Inspección; pero apenas
Juan, Guillermo de Osma, siendo éste un dos meses después, el advenimiento de
aspecto desconocido de su biografía. Es- la República en abril del mismo año,
taba, además, Osma detrás del asunto que cambió no solo el sistema político, sino
motivó la interpelación y posterior crea- las políticas de conservación que experi-
ción de la Dirección General, y de otros mentaron un notable desarrollo.

Figura 13. Manuel Gómez Moreno, Director General


en 1930, director del Instituto Valencia de Don
Juan. © Fundación Rodríguez Acosta.

176
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177
178
Novedades
¿Museos en museísticas
crisis?
Museos en cambio

179
Ricardo de Orueta,
María Bolaños
Museo Nacional de Escultura crónica de un olvido
María Bolaños Atienza es doctora en Historia Resumen: La figura de Ricardo de temporary exhibition entitled “Esto me
del Arte y profesora titular de la Universidad de Orueta (1868-1939) es un ejemplo reve- trae aqui”(This Brings Me Here). Ricardo
Valladolid. Es autora de Historia de los Museos lador de la cultura española de las pri- de Orueta, at the forefront of art, then
en España (2.ª ed., 2007) y La memoria del meras décadas del siglo xx, de su vitali- travelled to the Municipal Museum of
mundo (2002). Desde 2008 dirige el Museo Malaga and the Residencia de Estudian-
dad creativa, así como del clima político
Nacional de Escultura.
de esta etapa compleja y mal conocida tes (Students’ Residence) in Madrid. This
maria.bolanos@mecd.es de nuestra historia, que merece ser res- exhibition aims to rescue him from the
catada y bien estudiada. En septiembre oblivion he fell into upon his death in
de 2014, el Museo Nacional de Escultura 1939. Thanks to this exhibition, those
de Valladolid ha inaugurado una exposi- who had not come across de Orueta be-
ción temporal bajo el título Esto me trae fore have been able to discover the artist
aquí. Ricardo de Orueta, en el frente del here and see that he is a crucial figure
arte (1868-1939) y que luego viajará al for Spanish culture.
Museo Municipal de Málaga y a la Re-
sidencia de Estudiantes de Madrid. Esta Keywords: Ricardo de Orueta, Spanish
exposición pretende sacarle de la letra sculpture, Heritage protection, Second
muerta en que cayó al morir en 1939. Republic.
Gracias a esta exposición, quienes aún
no le conocían han podido comprender Esta exposición narra la biografía de un
que se trataba de un español por descu- desconocido, Ricardo de Orueta, una fi-
brir; y, en el campo de nuestra cultura, gura discretamente silenciada desde que
de un hombre imprescindible. murió en 1939, semanas antes de ter-
minar la guerra. Estamos, sin embargo,
Palabras clave: Ricardo de Orueta, Es- ante uno de los actores más relevantes
cultura española, Defensa del patrimo- de la Edad de la Plata de la cultura espa-
nio, Segunda República. ñola cuyas iniciativas, unas olvidadas y
otras casi anónimas, fueron decisivas. Su
Abstract: Ricardo de Orueta (1868- vida fue un laboratorio ejemplar de los
1939) is a revealing example of early desafíos y las ilusiones de aquel tiempo:
20th-century Spanish culture. His crea- combinó el ideal humanista y la eficien-
tive vitality - like the political climate cia profesional, la devoción por las tra-
of that complex and poorly understo- diciones y el espíritu moderno, el impul-
od time in our history - deserves to be so quimérico y el pragmatismo político.
rescued and studied in depth. In Sep- En medio de todo ello, la escultura fue
tember 2014, the National Museum of su «fuego sagrado», la música de fondo
Sculpture in Valladolid inaugurated a de su existencia.

180
Afrontó sus proyectos con una reso- tan significativos en esas décadas como
lución casi obsesiva: a favor de la serie- la vanguardia intelectual malagueña
dad en el estudio, del progreso nacional, (una de las ciudades más dinámicas e
de la divulgación de la escultura espa- innovadoras del panorama nacional),
ñola, de la tutela de los tesoros artísti- la Institución Libre de Enseñanza, la
cos, de la europeización de España, del Residencia de Estudiantes, el Centro
disfrute colectivo del arte, de la lectura de Estudios Históricos, la Academia de
en las escuelas rurales, del uso social de San Fernando. Descubrió a los grandes
los monumentos, del patriotismo crítico. escultores españoles del Siglo de Oro;
La frase que abre la exposición, «Esto me desplegó un comprometido activismo
trae aquí», pronunciada en uno de los contra el expolio patrimonial que pade-
pocos testimonios personales que dejó, cía el país en las primeras décadas del
resume su concepto de la vida como una siglo, y finalmente, desde el primer día
misión, cuya meta fue poner a España a de su nombramiento como Director Ge-
la cabeza de las naciones en el respeto neral de Bellas Artes en la II República
y la custodia de su tesoro artístico, em- (en los gobiernos de 1931-1933 y 1936),
peño en el que se comprometió desde fue el definidor de los aspectos cultura-
muy pronto y que le llevaría a implantar, les de la Constitución del 31, puso en
como Director General de Bellas Artes, pie toda una política de salvaguarda y
iniciativas brillantes y decisivas para el difusión pública del tesoro artístico es-
patrimonio y la cultura nacional. pañol, de sus monumentos, su arte y sus
Su actividad intelectual y pública se museos, y culminó en la promulgación
desenvolvió en los círculos más activos de la Ley del Tesoro Artístico de 1933,
y estuvo asociada a símbolos culturales una de las más avanzadas de Europa. Figura 1. Entrada a la exposición.

181
Málaga, «ciudad fuerte» París, estancia que se vio truncada por la
muerte del padre y el declive de la eco-
Orueta, nació en un ambiente burgués, de nomía familiar, que le obligaron a regre-
la alta sociedad de Málaga, una de las ciu- sar definitivamente a Málaga hacia 1895.
dades españolas más modernas y empren- Desde ese momento, cultiva la amis-
dedoras, en la que pasó sus años jóvenes. tad del inquieto grupo malagueño de
Creció en un ambiente anglófilo, cosmo- poetas e intelectuales, que busca incor-
polita e ilustrado. Su padre había viajado porar sus empeños a los de la época:
por Europa y era un ardiente defensor del Alberto y Gustavo Jiménez Fraud, José
progreso científico. Estrechamente rela- Moreno Villa, Manuel García Morente,
cionado con Giner de los Ríos, imbuyó en José Blasco Alarcón (periodista emigrado
sus hijos los ideales del institucionismo, a Cuba), Salvador González Anaya. Me-
que vinculaban el progreso económico y diante el desarrollo entusiasta de múlti-
la democratización de la política española ples iniciativas culturales, se entregan a
a la reforma de la educación y al amor al lo que Jiménez Fraud llamó «holganza
estudio, la naturaleza y a las artes. ilustrada»: «Fue un periodo de entera y
La atracción de Ricardo por la escul- desinteresada libertad. Estimé luego que
tura se manifiesta muy pronto. Proviene sin un sentimiento de placer y libertad y
de las conversaciones familiares, de la bi- de esa holganza ilustrada que da tiempo
blioteca del padre, de los recuerdos de al hombre interior para desarrollarse con
éste de los viajes por Italia. «Me aficioné normalidad, no hay estudios, ni ciencia,
desde niño... Cerca de donde viviamos ni creación espiritual posibles». Organi-
había un tejar, (Álora) y allí iba cuando zaron conferencias de Ortega y Gasset y
apenas contaba con diez años a hacer Lucas Mallada y sobre todo un sonado
figuras de barro. Mis padres estaban en- ciclo de conferencias de Unamuno que
cantados con que yo hubiese salido artis- escandalizaron a la levítica y resignada
ta». Ellos le animaron a que estudiase Be- ciudad que, con la pérdida de sus viñe-
llas Artes en Málaga y, lo más importante, dos, había perdido también su dinamis-
Figura 2. Sala primera. a establecerse durante casi diez años en mo intelectual y su mentalidad abierta.

182
El hervidero madrileño Castro, Navarro Tomás), Literatura (P.
Salinas), Arte y Arqueología, donde so-
En 1911, cuando finalmente se liberó bresalen Tormo, Gómez Moreno, o el
de sus obligaciones familiares, todo ese propio Orueta que se forja como el pri-
grupo de amigos inicia un nuevo ciclo mer estudioso de la escultura española y
vital en Madrid, ese «Madrid ateniense», el descubridor de artistas olvidados: «Al
como lo calificó Valle-Inclán, cada vez fin vamos a trabajar de firme, como yo
más abierto y cosmopolita, animado deseo… hecho a conciencia y estudiado
por la sed de modernidad. Nunca Es- con entusiasmo» (Orueta a Castillejo, se-
paña había sido «tan Europa». Orueta, cretario de la JAE). Orueta entiende su
apadrinado por Giner, ejerce como pro- tarea de historiador de la escultura como
fesor de la ILE, e ingresa en el recién inseparable de la comprensión de cier-
creado Centro de Estudios Históricos, ta idiosincrasia española, del carácter
que se consolidará como la vanguardia «genuinamente español, el que encarna
de la investigación humanística en Es- realmente nuestro espíritu». Berruguete,
paña, por encima de Universidades y Pedro de Mena o Gregorio Fernández
Academias, animada por la ambición era no son solo para él maestros del pasado:
entregar a los españoles las claves de su contienen una lección para el presente,
trama histórica como nación. También porque recogen la quintaesencia de la
de ellos se había apoderado esa honda vitalidad creadora española.
preocupación por el ser histórico de Es- En los veinte años que transcurren
paña, la gran obsesión de los intelectua- entre su llegada a Madrid y la proclama-
les del momento. Gracias a una exigente ción de la República, Orueta se dedica,
disciplina de trabajo, y tomando como en cuerpo y alma, al estudio y conoci-
base los modernos métodos de estudio miento de la escultura española. Este as-
europeos, su producción científica fue pecto de su biografía se pone de relieve
de una altura sin precedentes en Histo- en la presentación de obras de los es-
ria (Rafael Altamira), Derecho (Sánchez cultores del Renacimiento y del Barroco
Albornoz), Filología (M. Pidal, Américo español, de las cuales hay un importante Figura 3. Sala segunda.

183
fondo en el Museo Nacional de Escultu- En otro plano, a los pocos meses
ra: Pedro de Mena, Alonso Berruguete de llegar, Orueta se acerca al núcleo de
y Gregorio Fernández así como obras artistas, científicos y hombres de letras
que expresan un tema tratado por él: la que defendían la necesidad de fundar
expresión del dolor en la escultura cas- un sistema político democrático donde
tellana. Se advierte en sus libros que su las clases medias y la burguesía liberal
acercamiento a este arte no es sólo el e ilustrada viesen cumplidas estas aspi-
de un estudioso y menos el de un teóri- raciones y sus deseos de regeneración,
co, sino el de quien está compenetrado modernidad y justicia social. Hay que
con la física del oficio que había sido «morder en la acción»: con esa convic-
su vocación juvenil y le había llevado a ción, nada más llegar a Madrid, Orueta
París a practicarlo. «Mi padre quería que da dos pasos significativos: en primer lu-
fuese escultor. Yo se lo prometí. Y he gar, ingresa en el Partido Reformista, en
cumplido mi palabra. Porque si bien es el que estaba lo mejor de la Generación
verdad que no hago escultura con mis del 14: Ortega y Gasset, Galdós, Pedro
manos, la hago con mis obras…», confe- Salinas, Fernando de los Ríos, García
sará orgulloso en una entrevista (Orueta, Morente, Américo Castro y, sobre todo,
Nuevo Mundo, 1931). Azaña, al que vinculará desde ahora su
Este interés por el arte de nuestro Siglo destino político. En segundo lugar, se
de Oro es mostrado en la exposición en afilia a la Liga de Educación Política Es-
el contexto de la dedicación de muchos pañola, también fundada por Ortega y
intelectuales y estudiosos por este perio- Gasset, con el ánimo de infundir en la
do histórico en el que muchos ven una sociedad una mentalidad científica, mo-
lección para el presente, pues representa derna y crítica y europeísta.
la quintaesencia de la vitalidad creadora Su amigo, Jiménez Fraud le recluta
española: desde las Meditaciones del Qui- como tutor de la Residencia de Estudian-
jote de Ortega y el Retablo de Maese Pedro tes. Ahí va a desplegar una actividad in-
de Falla, hasta el culto a Góngora de los cansable, patrocinando becas, donando
poetas del 27 y las puestas en escena de la biblioteca del padre o promoviendo
La vida es sueño por García Lorca, pasan- muchos de sus programas: cursos para
do, desde luego, por el boom que supuso extranjeros, actividades deportivas, ex-
Figura 4. Sala tercera. el descubrimiento del Greco. cursiones a monumentos. Aquella fue su

184
casa durante más de veinte años, desde monio y sobre la imperiosa necesidad
1915 hasta la guerra civil. Fue él, junto de crear vastos corpus fotográficos al
con Juan Ramón Jiménez quien eligió servicio de la descripción, el análisis y
la cabeza del Atleta rubio, una escultu- la comparación de obras de arte, fun-
ra ateniense del siglo v, como logotipo damentales en la catalogación de los
de la Residencia, un emblema que sigue tesoros artísticos de la nación. Pero la
siendo la imagen de la institución: «Al fotografía fue mucho más para este soli-
residente don Ricardo de Orueta debía- tario y serio personaje: quizá un medio
mos la familiaridad con esta figura, así de comunicación con la gente y con el En la década de los 20,
como la del Doncel de Sigüenza, sobre mundo. Célebre por su entusiasmo por España venía siendo un paraíso
el que escribió tan bellas páginas. Re- las cámaras y las ampliadoras, su habi- para anticuarios, coleccionistas,
producciones de las dos esculturas de tación de la Residencia estaba invadida
potentados y museos,
jóvenes, el sereno atleta ateniense y el por las cubetas de revelado, los cables
romántico guerrero de Sigüenza, abun- y las innovaciones en una técnica que principalmente norteamericanos
daban en las habitaciones residenciales» evolucionaba a gran velocidad. Retra-
( Jiménez Fraud). taba a sus amigos y los estudiantes de
Pero su personalidad de esos años la Residencia, las competiciones depor-
no sería del todo completa si olvidamos tivas, a los excursionistas con los que
un capítulo que en la exposición cobra viajaba por Castilla… y terminaba por
relieve especial y por la que era célebre mirar todo lo que le rodeaba, según
entre sus conocidos: su faceta de fotó- decía Juan Ramón Jiménez, «como una
grafo. En la España de comienzos de máquina fotográfica de diafragma vo-
siglo, la fotografía se convertirá en el luble».
instrumento más capaz de ofrecer una Orueta, además, a partir de 1924, en
visión moderna de la identidad nacio- que ingresó en la Academia de Bellas
nal. Una identidad que se identificaba Artes de San Fernando, utilizó esta tribu-
en el paisaje, en los tipos humanos y na como un altavoz de protesta contra el
en sus costumbres, en los tesoros ar- imparable y humillante desvalijamiento
tísticos y en los monumentos. Orueta patrimonial, amparado en las insuficien-
fue de los primeros en comprender este cias de la ley o en sus incumplimien-
papel identitario de la fotografía. Natu- tos, en la complicidad de la Iglesia, en
ralmente, esa práctica estuvo siempre la permisividad de las aduanas, en los
asociada a sus estudios artísticos, a sus sobornos a la prensa y en la ausencia
viajes y al método de trabajo del Cen- de toda conciencia social. En la déca-
tro de Estudios Históricos. Convencido da de los 20, España venía siendo un
de la importancia de los repertorios paraíso para anticuarios, coleccionistas,
visuales para el conocimiento del arte, potentados y museos, principalmente
él mismo fotografía in situ y revela las norteamericanos. Un monumental y vo-
imágenes que acompañan sus libros. raz comercio extranjero de arte antiguo
La placa fotográfica se convertirá en se volcaba sobre el patrimonio español,
«la retina del sabio». Y su interés por que, a pesar de las numerosas normati-
esta dimensión visual del conocimiento vas anteriores, parecía incontenible: son
culminará, años más tarde, cuando al los casos de San Baudelio de Berlanga,
hacerse cargo de la Dirección Gene- San Pedro de Arlanza o Sacramenia,
ral de Bellas Artes en 1931, una de sus los numerosos lienzos del Greco que
primeras decisiones sea el encargo al visten los museos y colecciones ameri-
CEH de poner en marcha la creación de canos, las rejas y sillerías de coro, los
un Fichero de Arte Antiguo, alentando tapices, armaduras, muebles y claustros.
nuevas campañas fotográficas por toda En medio de un clima social de irres-
la geografía española, para ilustrar las ponsabilidad, ignorancia y desinterés de
grandes publicaciones arqueológicas y la riqueza patrimonial española, Orue-
artísticas, e inscribiendo la documenta- ta encabeza, junto con otras voces, un
ción visual en una preocupación más movimiento de defensa del patrimonio,
amplia sobre la conservación del patri- vivido como un signo de su patriotismo.

185
186
La república del patrimonio progreso y modernización de los países
extranjeros más avanzados. Entre sus
La victoria de la República no fue solo un decisiones destacan: los decretos contra
cambio de régimen. Fue la toma del po- la venta fraudulenta de obras de arte de
der de la generación de los intelectuales, la Iglesia y la nobleza; la declaración de
la generación de 1914, una generación inalienabilidad de los bienes de las con-
de discípulos, por así decir, de Unamu- gregaciones religiosas y la obligación de
no, muchos de cuyos nombres figuran en su accesibilidad pública; la prohibición
la historia científica, humanística, estéti- de la exportación de objetos artísticos;
ca y del pensamiento del siglo xx euro- y, finalmente, la transferencia de bienes
peo: Ramón y Cajal, Falla, Valle-Inclán. del patrimonio de la Corona para darles
En atención a estos ideales, un ámbito un uso público –docente, sanitario, ar-
de acción preferente va a ser la defen- tístico o de esparcimiento–, en beneficio
sa de los tesoros artísticos de la nación. del disfrute de los ciudadanos.
Orueta llega a la Dirección General de Por otra parte, tomó iniciativas insti-
Bellas Artes en un momento crítico en tucionales de primera línea, tales como
el que la sangría patrimonial arreciaba. la creación del Fichero de Arte Antiguo,
A pesar de la existencia de una normati- un catálogo lo más detallado posible
va sobre la tutela del patrimonio, seguía para conocer el estado del patrimonio
habiendo, en 1931, disposiciones que no español y elaborar un inventario foto-
se podían cumplir, influencias que no se gráfico de los monumentos españoles
conseguían anular y antagonismos que hasta 1850; la creación de los archivos
sólo un cambio radical de régimen podía histórico-provinciales; o, por último, la
vencer. Ahora iba a aunar su formación declaración de una gran cantidad de
como jurista y su amor al arte. Con efica- monumentos histórico-artísticos (casti-
cia y resolución, en pocos meses, puso a llos, yacimientos, palacios, iglesias, mu-
España a la cabeza de las naciones euro- rallas y despoblados), una medida sin
peas en la organización de la custodia de precedentes, por la cual se incrementó
su tesoro artístico. «Impedir que se nos en unos 800 el número de monumen-
lleven el tesoro artístico nacional. Eso me tos histórico-artísticos. La publicación
trae aquí. Estoy muy contento. Porque en 1932 de dos pequeños libros, que
creo que puedo hacer una gran labor. La- reunían los Monumentos Nacionales, re-
bor de cancerbero». (Orueta, Entrevista, sumía ese inmenso y novedoso esfuerzo
Nuevo Mundo). de proteger, catalogar, fotografiar, publi-
Como Director General de Bellas Ar- car y difundir. Fue una empresa nacio-
tes de la República, ocupó el cargo du- nal de alcance internacional, que tuvo España se adelantaba a las
rante casi tres años y medio en periodos un gran éxito y fue presentada como un demás naciones en dar respuesta
decisivos: 1931-1933 y 1936, bajo cuatro modelo imitable en Francia e Italia. Con efectiva en pocos meses a los
ministros distintos de Instrucción públi- esta publicación, realizada en 1932, Es-
deseos votados por la Comisión
ca. Su acción estuvo inspirada por los paña se adelantaba a las demás nacio-
ideales institucionistas, y en la práctica, nes en dar respuesta efectiva en pocos de expertos reunida en Atenas en
por su afán de materializar la idea del meses a los deseos votados por la Co- 1931 por la Sociedad de Naciones,
derecho a la cultura, a cuya formulación misión de expertos reunida en Atenas y formulada por escrito
él había contribuido directamente en la en 1931 por la Sociedad de Naciones, en la llamada Carta de Atenas
redacción del artículo 45 de la Constitu- y formulada por escrito en la llamada
ción de 1931. Carta de Atenas, como recomendación a
Su labor, ingente y de gran alcance, todos los países.
se centró en la defensa del patrimonio En la práctica esta declaración de
monumental y artístico español, actua- monumentos iba a traducirse en una
lizando, intensificando e innovando los intensa labor de restauración sin prece-
procedimientos de tutela, enseñanza y dentes: 141 intervenciones en un total
promoción del legado histórico artístico de 82 monumentos. Por todo el territo-
español y tomando medidas para equi- rio nacional dividido en seis zonas, seis
parar a España en este campo con el arquitectos –entre los que destacaban Figura 5 (página anterior). Sala quinta.

187
Figura 6. Detalle de la exposición.

Torres Balbás, Alejandro Ferrant, Emilio día dejar de ver como la gran oportuni-
Moya, Jerónimo Martorell, Francisco Íñi- dad de su vida la posibilidad de crear
guez o Rodríguez Cano–, identificados una institución dedicada a la raíz de su
con las tendencias más innovadoras en vocación más personal, la escultura, per-
restauración, afrontaron una intensiva mitiéndole además recuperar un hermo-
campaña que incluía la proposición de so monumento para sede de la nueva
inmuebles para su inclusión en el catá- instalación, el Colegio de San Gregorio,
logo monumental, la vigilancia de los encargada a los arquitectos Moya y
monumentos, la redacción de proyectos Candeira, que lograron hacer, a pe-
y la dirección de obras de conservación sar de las limitaciones que imponía el
y restauración. hermoso y vetusto edificio, una insta-
Como no podía ser menos Orueta lación acorde con los nuevos criterios
dedicó una especial atención a la mo- museológicos. El Museo fue reconocido
dernización de los museos, muchos de como una soberbia y modélica instala-
ellos, hasta entonces, «almacenes de ción espléndidamente viva: «De todo,
baratijas, desordenadas y mal tratadas». lo más importante que he realizado ha
Comprendió que era una manera activa sido convertir el Museo de Valladolid
de frenar la salida de obras de arte al en el más bonito y original de Europa;
extranjero, un medio para estudiar las puede decirse bien alto», declarará con
obras de arte más allá de los textos, se- orgullo.
gún marcaba el ideario institucionista y A este empeño hay que añadir su in-
una consecuencia directa del mandato terés por alentar los museos dedicados
constitucional de convertir el acceso a la a grandes pintores de su tiempo, con los
cultura en un derecho ciudadano. Ade- que había mantenido una relación per-
más, el gobierno republicano compren- sonal y cuya obra admiraba, por repre-
dió que importaba sobremanera con- sentar aspectos distintos de la realidad
vertir a instituciones como los museos peninsular: el Museo Sorolla, en Madrid,
en un foco de intervención pública y el Museo Rusiñol en Cau Ferrat y el Mu-
en un instrumento de pacificación. seo Romero de Torres en Córdoba.
Con un entusiasmo muy personal Pero la medida más ambiciosa de
afrontó la creación del Museo Nacional Orueta fue, sin duda, la Ley de Protec-
de Escultura de Valladolid, pues no po- ción del Tesoro Artístico Nacional, pu-

188
blicada el 25 de mayo de 1933. Se trata, En 1936, en un discurso dado en Ca-
como ha sido señalado repetidamente, taluña en la inauguración del Museo de
de una iniciativa muy innovadora en su Maricel, sus palabras tenían un sabor de
concepción, al incorporar la noción de despedida, casi testamentario. Dirigién-
patrimonio cultural, que sólo la recien- dose a un joven que había intervenido
te Carta de Atenas había contemplado. horas antes para agradecer la creación
Aunque solo se aplicó desde abril del de la Biblioteca Popular, afirmaba: «Si
36, fue la que permitió salvar buena ahora, esta tarde, estuviese aquí, le diría:
parte del patrimonio durante la Guerra “Soy un hombre viejo, un anciano que
Civil, y Orueta, en su segundo manda- ha dejado correr el tiempo encerrado
to de 1936, tomó las primeras medidas en su vida espiritual y que ahora, cuan-
de urgencia en la protección de los bie- do llega al final de la vida y mira hacia
nes patrimoniales, a través de la Junta atrás, ve que la vida es muy hermosa y
de Incautación y Protección del Tesoro que si tuviese mil vidas, todas querría
Artístico. vivirlas con los mismos ideales”»1.
En septiembre de 1936, Orueta salió
del gobierno. Y aunque fue evacuado a
Valencia en noviembre con el resto del Anexo
gobierno, lucho con denuedo por volver
a Madrid, a mediados de 1937. Tenía en Datos de la exposición:
proyecto concluir su gran libro sobre la
escultura cristiana medieval: «Sería terri- Organizan:
ble –le dirá a Navarro Tomás– que todas • Ministerio de Educación, Cultura y
las ilusiones y entusiasmos que yo he Deporte.
puesto en este trabajo se desvanecieran • Museo Nacional de Escultura.
ahora como el humo. Tan es así, que yo, • Ayuntamiento de Málaga. Museo
que no siento temor por mi persona, me del Patrimonio Municipal.
lo he hecho llevar al sótano [del CEH] • Residencia de Estudiantes.
para que a él no lleguen los obuses, • Acción Cultural Española (AC/E).
mientras que yo sigo trabajando en mi
despacho durante los bombardeos». Sin Colabora:
embargo, las penosas circunstancias de • CSIC. Centro de Ciencias Humanas
Madrid, entre ellas la escasez de papel, y Sociales. Biblioteca Tomás Nava-
hicieron inviable su publicación. Murió rro Tomás
en febrero del 39, como consecuencia
de una caída en las escaleras del Museo Comisarios:
Nacional de Reproducciones, del que María Bolaños Atienza
había sido nombrado director, muy po- Miguel Cabañas Bravo
cos días antes de la entrada del ejército
de Franco en Madrid. Gráfica y diseño expositivo:
La volcánica capacidad productiva de Enrique Bordes
Orueta fue plural, ambiciosa y eficiente.
Una de las virtudes de su gestión, y de Sedes de la exposición:
la enormidad de sus resultados, fue su • Museo Nacional de Escultura (Va-
inteligencia para mantener inseparable- lladolid).
mente unidas la creación de estructuras • Museo Municipal MUPAM (Málaga).
de gobierno, la racionalización adminis- • Residencia de Estudiantes (Madrid).
trativa y el empleo de técnicas propias 1
Para una información más documentada sobre
del aparato burocrático junto a la vasta
la trayectoria de Orueta, la evolución vital y
reflexión del historiador, la «cientifiza- los distintos ámbitos en que se desenvolvió
ción» de la política y las ambiciones del su acción remitimos al lector al catálogo de la
intelectual visionario, es decir, la utopía propia exposición. «Esto me trae aquí». Ricardo
de un nuevo modelo cultural, que nun- de Orueta, en el frente del arte (1868-1939).
ca perdió de vista en su horizonte vital. Madrid, Accion Cultural Española, 2014.

189
Teresa Ruiz Rodríguez
Coordinadora Observatorio Ibero-
americano de Museos - Programa
Ibermuseos.
Panorama de los
Subdirección General de Museos
Estatales.
Ministerio de Educación, Cultura y
museos en Iberoamérica
Deporte de España. Estado de la cuestión

Teresa Ruiz Rodríguez es licenciada en Historia Resumen: El Panorama de los museos exchange and construction of specialised
del Arte por la Universidad Complutense de en Iberoamérica. Estado de la cuestión es knowledge regarding museums in Ibero-
Madrid y máster en Gestión Cultural por la una publicación del Observatorio Ibero- America with the aim of contributing to
Universidad Carlos III de Madrid. americano de Museos, proyecto del Pro- the creation of public policies in this field.
Ha desarrollado su actividad profesional en With this objective in mind, “Overview of
grama Ibermuseos, que está gestionado
diversas instituciones públicas y privadas,
por España a través de la Subdirección Museums in Ibero-America” was written,
especializándose en el ámbito de los museos
General de Museos Estatales. El Obser- and thanks to the collaboration of the re-
y la gestión de proyectos. Desde el año
2012 es la coordinadora del Observatorio vatorio está dedicado a la producción, presentatives of the countries belonging
Iberoamericano de Museos – Programa gestión, intercambio y construcción de to the Ibero-American community, it pre-
Ibermuseos. conocimiento especializado en la temáti- sents a timely and in-depth analysis of the
teresa.ruiz@mecd.es ca de los museos y el ámbito iberoameri- museums in our region.
cano, para contribuir a la formulación de
políticas públicas en el sector. Siguiendo Keywords: Ibero-American Museum
este objetivo se elaboró el Panorama de Observatory, Ibermuseos Programme,
los museos en Iberoamérica que, gracias Ibero-American Museums, Institutions,
a la colaboración de los representantes Definition of museum, Legislation, Mu-
de los países que forman parte de la co- seum policies.
munidad iberoamericana, presenta una
radiografía actualizada y veraz del ámbito
de los museos en nuestra región. El Observatorio Iberoamericano
de Museos
Palabras clave: Observatorio Ibero-
americano de Museos, Programa Iber- La publicación Panorama de los museos
museos, Museos iberoamericanos, Ins- en Iberoamérica. Estado de la cuestión,
titucionalidad, Definición de museo, que recopila y presenta los datos bási-
Legislación, Política de museos. cos del sector museístico en la región, es
uno de los primeros logros del Obser-
Abstract: “Panorama de los museos en vatorio Iberoamericano de Museos, pro-
Iberoamérica – Estado de la cuestión” yecto dentro del Programa Ibermuseos
(Overview of Museums in Latin America y que desde su puesta en marcha en
- The Current Situation), published by the el año 2012 es coordinado por España
Ibero-American Observatory of Museums a través de la Subdirección General de
, is an Ibermuseos Programme project, Museos Estatales del Ministerio de Edu-
managed by Spain via the General Office cación, Cultura y Deporte.
for State Museums. The Observatory is de- Dentro del Programa Ibermuseos, la
dicated to the production, management, idea de crear un Observatorio dedicado

190
a la producción, gestión, intercambio y Ibermuseos (Argentina, Brasil, Chile, Co-
elaboración de conocimiento especializa- lombia, Ecuador, España, México, Para-
do en el tema de los museos y el ámbito guay, Perú, Portugal, Uruguay) y en el
iberoamericano, está presente desde los segundo están representados el resto de
inicios del Programa ya que se menciona países de la comunidad. Gracias a esta
en la Declaración de Salvador (Brasil)1, participación se logra que las informa-
aprobada en el I Encuentro Iberoameri- ciones obtenidas tengan la veracidad y
cano de Museos y germen de lo que hoy calidad esperadas en un proyecto como
es Ibermuseos. El documento de cons- el Observatorio, y que los resultados lle-
titución Observatorio Iberoamericano de guen a todos los gobiernos nacionales.
Museos fue aprobado en la reunión del Desde el inicio de su actividad, el
Consejo Intergubernamental de Ibermu- Observatorio Iberoamericano de Mu-
seos celebrada en Santiago de Chile en seos organiza sus proyectos a través de
el año 2009, siendo encomendada su co- diferentes planes de actuación que son
ordinación como línea de acción de Iber- presentados al Consejo Interguberna-
museos a la representación española en mental para su aprobación dentro del
el Programa, en la reunión del Consejo Programa Ibermuseos. El Plan de actua-
Intergubernamental celebrada en Toledo ción 2012-2013, que se terminó de eje-
(España) en 2010. La puesta en marcha cutar en diciembre de 2013, ha supuesto
definitiva del proyecto tuvo lugar en ju- la puesta en marcha del Observatorio.
lio de 2012 con el inicio de los trabajos Dentro del marco de este plan de ac-
de la Unidad de Coordinación Ejecutiva, tuación es donde se encuentra la publica-
que desarrolla su labor bajo la tutela de ción Panorama de los museos en Ibero-
la Subdirección General de Museos Esta- américa. Estado de la cuestión; que ahora
tales del Ministerio de Educación, Cultura nos ocupa y de la que más adelante da-
y Deporte de España, dentro del Progra- remos amplio detalle. En este contexto se
ma Ibermuseos. comenzó también a trabajar en el futuro
La misión del Observatorio Ibero- Registro de Museos Iberoamericanos, uno
americano de Museos, según queda de los grandes proyectos de Ibermuseos y
recogido en su documento de constitu- por lo tanto del Observatorio, que supon-
ción, es la de “proponer y contribuir a drá la primera base de datos de museos
la formulación de políticas públicas en a nivel iberoamericano, donde se recoge-
el área de la Cultura con informaciones, rán las casi diez mil instituciones musea-
datos, síntesis y análisis de los museos les de los veintidós países que conforman
para el desarrollo social, cultural y eco- la región. El primer paso en este sentido
nómico de Iberoamérica”. Para lograr fue conseguir el consenso para definir un
este objetivo, el Observatorio desarrolla marco conceptual común que sirviera de
diferentes proyectos, que se derivan de base para el Registro. Para ello se elabo-
las líneas de acción que también fueron ró un informe previo con la recopilación
definidas en el documento de constitu- de datos relativos a los censos, directorios
ción. La ejecución de estos proyectos y registros existentes en el ámbito ibero-
cuenta con el apoyo de dos órganos americano y una primera propuesta teó-
consultivos, donde están representados rica, de la que partió el grupo de trabajo
todos los países iberoamericanos: el formado por el Comité Asesor, que deba-
Comité Asesor y el Consejo Consulti- tió y consensuó los parámetros que dirigi-
vo. El primero de ellos aglutina a los 11 rían la construcción del futuro Registro de 1
Todos los documentos referidos en el artículo están
países que forman parte del Programa Museos Iberoamericanos. disponibles en: http://www.ibermuseus.org/es/

Figura 1. Logotipo del Observatorio Iberoamericano


de Museos.

191
Además, en ese primer año de ejecu- Desarrollo del proyecto
ción, se eligió la imagen institucional del “Panorama de los museos en
Observatorio a través de la convocatoria
de un premio internacional (fig. 1); pa-
Iberoamérica”
ralelamente se inició la construcción del
sitio web y, en septiembre de 2013, se El proyecto del que nació la publicación
celebró el I Encuentro del Comité Ase- del Panorama de los museos en Ibero-
sor en Toledo (España), al que asistieron américa. Estado de la cuestión, se en-
representantes de: Argentina, Brasil, Chi- marca dentro de la primera de las siete
le, Colombia, Ecuador, España, México, líneas de acción que se definen en el
Perú, Portugal, Uruguay y del Programa documento de constitución del Obser-
Ibermuseos (fig. 2). vatorio Iberoamericano de Museos, y
El plan de actuación para 2014 fue que está dedicada a “la identificación,
presentado y aprobado en la última re- categorización y sistematización de las
unión del Consejo Intergubernamental diversas iniciativas de producción de in-
del Programa Ibermuseos, celebrada en formación relativas al ámbito museístico,
Barranquilla (Colombia), los días 31 de para su posterior análisis comparativo”.
octubre y 1 de noviembre de 2013. En Los objetivos generales de este pro-
él están previstos el desarrollo de la he- yecto, dentro de los que orientan la
rramienta informática que albergará el actividad del propio Observatorio, son
Registro de Museos Iberoamericanos, “promover el conocimiento y la com-
la elaboración de cuatro publicaciones prensión de la diversidad museal de
relacionadas con el panorama de los Iberoamérica” y “elaborar diagnósticos
museos en Iberoamérica y los estudios y definir temas prioritarios de investiga-
de público de museos en este ámbito, ción y evaluación a partir de intereses
la formación de cuatro grupos de tra- comunes”. En concreto, el propósito del
bajo para el desarrollo de los proyectos Panorama de los museos en Iberoamé-
previstos con representantes de toda la rica es presentar una primera aproxi-
comunidad iberoamericana, la puesta en mación a la realidad de los museos en
marcha del sitio web del Observatorio y Iberoamérica y poner a disposición de
la celebración del II Encuentro del Co- la comunidad los datos básicos que for-
mité Asesor. man el estado de la cuestión en lo que

Figura 2. I Encuentro del Comité Asesor del


Observatorio Iberoamericano de Museos.
Foto: C. Álvarez Nogales.

192
al ámbito museístico se refiere en los ámbito de museos, tanto si se trata de
países iberoamericanos. leyes específicas como si el sector se
Para ello, se tomó como punto de par- encuentra ordenado dentro de las le-
tida la documentación previa generada gislaciones generales de patrimonio o
por parte de la Subdirección General de cultura. En el caso de la Política na-
Museos Estatales de la Secretaría de Es- cional de museos se recogieron es-
tado de Cultura de España, gracias a la trictamente las referencias de aquellas
colaboración de profesionales proceden- que se habían publicado a través de un El propósito del “Panorama de
tes de países iberoamericanos dentro del plan, documento, informe o como par- los museos en Iberoamérica”
Programa IBEREX de prácticas formativas te de una ley o reglamento, donde se es presentar una primera
para jóvenes profesionales iberoamerica- concretaran objetivos, planes y plazos
aproximación a la realidad de los
nos del sector cultural de la Secretaría de específicos para su aplicación por parte
Estado de Cultura. Desde el año 2009 se de los gobiernos nacionales. museos en Iberoamérica y poner
estuvo trabajando en la recopilación y ac- Tanto para el dato del Número de a disposición de la comunidad
tualización de los datos e informaciones museos oficialmente censados como los datos básicos que forman el
que forman el panorama general de los para el de su Distribución por titula- estado de la cuestión en lo que al
museos en el contexto iberoamericano. ridad, se contó con las informaciones ámbito museístico se refiere
En ese momento, la búsqueda e investi- provenientes de las fuentes oficiales,
gación se realizó mediante los recursos primando la más reciente y actualizada
oficiales y disponibles a través de Internet. siempre que conservase esa oficialidad
Partiendo de esos informes, el Obser- como criterio imprescindible. Por último,
vatorio Iberoamericano de Museos reor- en cada país se recopilaron los Recur-
ganizó y sistematizó la información y los sos de información general de museos
recursos recopilados, unificando bajo los que están disponibles a través de Inter-
mismos epígrafes los datos disponibles y net y que son elaborados y mantenidos
elaborando para ello una ficha para cada por las instituciones gubernamentales y
país, con información correspondiente a que con carácter oficial, presentan los
cada uno de ellos, organizada bajo los museos iberoamericanos en Internet.
siguientes apartados: Institucionalidad, Toda la información recopilada se
Definición de museo, Legislación, Política refiere siempre al ámbito de los gobier-
nacional de museos, Número de museos nos nacionales, quedando fuera de este
oficialmente censados, Distribución de primer panorama las informaciones y
museos por titularidad y Recursos de in- recursos que provienen de los ámbitos
formación general de museos en Internet. regional, local o internacional, así como
En el apartado de Institucionali- del sector privado, que serán objeto de
dad se recogieron y describieron las sucesivos estudios que el Observatorio
instituciones públicas gubernamentales abordará dentro de esta línea de acción.
responsables en materia de museos a Una vez sistematizados los contenidos y
nivel nacional, organizadas de manera elaboradas las fichas de cada país ibero-
jerárquica y reseñando también aquellos americano como se ha descrito, el mate-
organismos descentralizados, autóno- rial fue enviado a los representantes de
mos o colegiados que participan en la los países, a través del Comité Asesor y
gestión de los museos. del Consejo Consultivo del Observato-
Bajo el epígrafe Definición de mu- rio, con la finalidad de que éstos pudie-
seo se hacía referencia a las definiciones sen actualizar o verificar la información
legales del término que a nivel nacional contenida en sus fichas, o bien incorpo-
son de aplicación tanto en las leyes de rar o aclarar aquello que considerasen
museos como en las legislaciones gene- pertinente, con el objetivo de contrastar
rales de patrimonio o cultura que son y dar validez a los datos presentados.
competentes en el ámbito de los mu- El periodo de revisión por parte de
seos, transcribiendo parte de su conte- los países se alargó de enero a marzo de
nido en cada caso. 2013, arco temporal al que se refiere la in-
A continuación se informa sobre la formación del Panorama de los museos en
Legislación vigente en cada país en el Iberoamérica. En ella participaron dieci-

193
nueve países: Andorra, Argentina, Bolivia, bles de la política y gestión de los mu-
Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, seos, en más de la mitad de los países la
Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, instancia superior responsable es un mi-
Honduras, México, Panamá, Perú, Por- nisterio, aunque también hay secretarías
tugal, República Dominicana y Uruguay. de Estado e institutos nacionales. Las
Una vez finalizada la revisión de la infor- competencias de estas instancias supe-
mación, se procedió a unificarla y nor- riores son cultura, educación, turismo,
malizarla para presentar todos los datos juventud o deporte, según los casos.
e informaciones a través de una publica- En los países con estructuras ad-
ción. El propósito era poner a disposición ministrativas más complejas, entre este
de especialistas, responsables de políticas primer nivel institucional y el responsa-
públicas, gestores y público general la in- ble directo de la gestión de los museos,
formación básica que forma el panorama existe un órgano intermedio que puede
de los museos en Iberoamérica, y servir ser una dirección, departamento, institu-
como referente en su gestión diaria, como to o consejo, y cuya competencia pue-
material de consulta y referencia. de estar compartida entre el patrimonio
En la publicación se presentan las fi- cultural, las bibliotecas, los archivos y
chas completas de cada país, con todos los finalmente, los museos.
temas recogidos y sistematizados en ellas y Por último, la responsabilidad directa
con las aportaciones de los representantes de la política y gestión de los museos en
de los países. Las fichas van precedidas por los gobiernos nacionales recae en las uni-
un resumen ejecutivo y cuadros compara- dades, subdirecciones, sistemas y redes de
tivos, donde se presentan los principales museos o, en algunos casos, en el museo
datos y resultados fruto de la puesta en co- nacional del país. Más de la mitad de estas
mún de todas las informaciones que com- unidades están exclusivamente dedicadas
ponen el Panorama de los museos en Ibe- a los museos, repartiendo el resto su des-
roamérica y de las que a continuación se empeño con el patrimonio, la arqueolo-
detallan sus datos más relevantes (fig. 3). gía, monumentos o exposiciones.
En ninguno de los casos se superan
los cuatro niveles jerárquicos en cuanto
El panorama de los museos en a la dependencia entre la instancia supe-
Iberoamérica rior y la unidad directamente dedicada a
los museos. Existen en el ámbito ibero-
Gracias a la colaboración de la práctica americano nueve definiciones del térmi-
totalidad de los países que forman parte no museo recogidas en leyes, reglamen-
de Iberoamérica, contamos con una ra- tos o resoluciones nacionales y vigentes
diografía que muestra el panorama de en sus respectivos países (Andorra, Bo-
los museos en la zona, el estado de la livia, Brasil, Colombia, Cuba, España,
cuestión en la fecha en la que se verificó Perú, Portugal, Uruguay), en textos que
la recopilación de los datos, el primer están dedicados específicamente al sec-
trimestre de 2013. tor o bien dentro de la legislación gene-
Partiendo de las fichas de los países ral de patrimonio y cultura.
y de la información sistematizada de esa Analizando las características, funcio-
forma, se pusieron en común los datos nes, fines y objeto que se explicitan en
recogidos para facilitar su análisis com- estas definiciones legales del término, se
parativo, sacar las primeras conclusiones hace evidente el seguimiento por parte
y poner de relieve las características del de las mismas de la definición de museo
sector museístico en Iberoamérica, orga- del ICOM, con la que la mayoría compar-