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Justificación

Antioquia, el segundo productor de café del país, posee muchas hectáreas de café
sembradas lo que últimamente se ha convertido en un problema; ya que, no existen
suficientes recolectores para la cosecha. Anteriormente se recolectaban de 120
kilos a 150 kilos diarios, hoy en día solo se recogen 65 kilos en promedio por día;
además de esto, los terrenos cafeteros en el sureste de Antioquia no gozan de una
buena superficie y el árbol productor de café incluso puede presentar dificultades al
recolector, lo que también influye en una recolecta exitosa, o en el peor de los casos
en accidentes laborales. En el mes de noviembre del año 2016, la FM publicó un
artículo con el siguiente titular: “Cosecha de café en Antioquia, en riesgo por la falta
de 15 mil trabajadores”, Recolectores se habrían dedicado a la minería ilegal. El
problema se pudo compensar gracias a los ciudadanos extranjeros provenientes de
Venezuela; sin embargo, estos se encuentran en el país sólo por los tiempos de
crisis, esto representa una solución temporal.
Por otro lado, la principal competencia (Brasil) sigue ganando la batalla al país
Colombiano en la cosecha de café, lo que representa pérdidas para los cafetaleros,
tal y como lo expresó el propio gerente de la Federación Nacional de Cafeteros,
Roberto Vélez, en una entrevista a RCN radio el 2 de marzo de 2018; “el precio
externo del café sigue presentando una preocupante debilidad, con una cosecha
brasilera tan grande y el aumento en los sueldos de la mano de obra debido a la
escases de la misma, le ha dado al precio interno niveles de entre $700.000 y
$750.000, que a duras penas si acaso compensan los costos de producción". La
implementación de maquinaria por parte de Brasil en sus cosechas de café, le
permiten tener una alta producción con costos bastante reducidos, algo contra lo
que no ha logrado competir Colombia; puesto que, el gran obstáculo de la tecnología
está en la quebrada topografía nacional. A diferencia de Brasil, donde utilizan las
máquinas en grandes planicies, en Colombia el café se cultiva en laderas, lo que
dificultaría la tarea.
La problemática por la poca optimización en la cosecha se viene presentando hace
varios años sin encontrar ninguna solución. El 17 de septiembre de 2016 la revista
semana publicó: “Juan Valdez no consigue recolectores de café. La mano de obra
se convirtió en el gran cuello de botella de este sector. En el futuro la
tecnología tendrá que apoyar esta labor.” Aquí vuelve a intervenir el señor Vélez,
quien dice que: “la escasez de mano de obra se está convirtiendo en el gran cuello
de botella de esta industria, con el agravante de que representa el 55 por ciento de
los costos de producción y, como sucede con todo bien o producto, si este es
escaso, su precio se encarece”. El economista José Leibovich, quien se ha dedicado
a estudiar este tema, dice que los jornales han aumentado de manera notoria. Si en
el año 2015 los finqueros pagaban 300 pesos por kilo recogido, hoy deben
reconocerle al recolector entre 450 y 500 pesos (valores del año 2016).
En el artículo también se agregan las siguientes declaraciones por parte del gerente
de la Federación de Cafeteros: “hay que replantear el tema de la mano de obra para
este sector. Por ejemplo, hay que reconocer que la caficultura en Colombia,
principalmente en el tema de la recolección, ha evolucionado poco en términos de
innovación tecnológica. En esta materia, el país se quedó viviendo en el siglo XIX”.
Se considera que llegó la hora de pensar en otras alternativas para que el café sea
viable, sostenible y rentable; para evitar que el cuello de botella de la mano de obra
impida alcanzar la meta de los 20 millones de sacos que se propusieron hace ya
varios años. Dentro de esas opciones está la recolección asistida mecánicamente.
Esto quiere decir usar aparatos electrónicos y mecánicos que se ajusten a las
características de la caficultura y terrenos colombianos, especialmente al sureste
de Antioquia donde se piensa desarrollar el presente proyecto de investigación.