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SOCIEDAD Y entornos

La crítica de la Moral Kantiana desde Nietzsche

Elena Calvo*

Recibido: diciembre 2010 • Aceptado: febrero 2011

Resumen
En este ensayo se intenta esbozar la crítica de Nietzsche a los tres conceptos de gran importan-
cia en la ética y moral kantianas: el sujeto, la libertad y el imperativo categórico y propiciar así
la discusión sobre la posible limitación de la visión de Kant.

Palabras clave: Nietzsche, Kant, moral, sujeto, libertad imperativo categórico.

Abstract
This essay attempts to outline Nietzsche’s critique of the three concepts of great importance
in Kantian ethics and morality: the subject, freedom and the categorical imperative and thus
promote discussion on the possible limitation of Kant’s point of view.

Key words: Nietzsche, Kant, morality, subject, freedom, cathegorical imperative.

Relación de Nietzsche con Kant Albert Lange, Gustav Teichmuller,


Otto Leibman y el Kant de Kuno
No se sabe con certeza si Fisher, con lo cual su conocimiento
Nietzsche leyó directamente algu- del autor de las Críticas se reduciría
na obra de Kant o si sólo accedió considerablemente y probablemen-
a él mediante las críticas schopen- te distorsionaría su interpretación.
hauerianas, las obras de Friedrich Sin embargo, la obsesión que tiene

* Licenciada en Filología Clásica, docente en la Universidad de Costa Rica; calvelena@gmail.com

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Nietzsche con Kant a lo largo de to- filosofía de las puertas traseras”,
das sus obras, el interés exagerado, es decir la que por un lado echa a
y el detallismo de las citas, nos ha- la metafísica y a la teología y por
cen pensar que fue, un lector atento la parte de atrás las vuelve a intro-
de este autor, aunque también un ducir disfrazadas de sujeto trascen-
lector ciertamente prejuiciado. dente y de imperativo categórico.
La actitud de Nietzsche hacia En Gaya ciencia Nietzsche compa-
Kant fue ambigua. En El nacimien- ra a Kant con una zorra que, ha-
to de la tragedia lo saluda como el biendo roto los barrotes de la jaula
pensador que superó el “optimis- con su fuerza e ingenio, se vuelve a
mo” tanto religioso como científi- meter en su prisión, por error.
co: las verdades universalísimas (el Nietzsche es consciente de la
concepto de Dios y los conceptos importancia del filósofo königsber-
que pretenden explicar la realidad) guense en la filosofía alemana y, en
son bajadas desde su pedestal y general, en la filosofía occidental
consideradas aparenciales. Sin em- moderna. Él ve en Kant un gran lo-
bargo, pronto se decepciona: se eli- gro del pensamiento: la crítica a la
mina a Dios como verdad, pero se metafísica, y el entendimiento de la
lo reintroduce como postulado; la filosofía como una crítica que debe
metafísica es desprestigiada, pero ser total. Por lo tanto es un “rival
la producción de la realidad por el digno de combate”, Nietzsche ja-
sujeto no es vista como “el velo del más lo mencionaría si lo creyera
Maya” (la apariencia como el mal vacuo o sin importancia, el hecho
que no nos deja conocer la realidad de que lo deteste, es un indicio del
tal cual), sino como la realidad del gran respeto que le profesa (se pue-
ser humano y su verdad. Es por ello de encontrar una referencia a lo
que Nietzsche llama a Kant “cant” que Nietzsche llamaría un enemi-
(hipócrita en inglés), “chino”, go digno en Ecce Homo: “yo solo
el mediocre1, y a su filosofía “la ataco causas victoriosas”). Mas no
lo considera un filósofo auténtico,
sino un compilador de los valo-
1. Nietzsche usa de vez en cuando la palabra
“chino” y “chinerías” para decir ‘mediocre’
res existentes, uno muy necesario,
y ‘mediocridades’, respectivamente, puesto para dar el salto, para despertar del
que, en general consideraba a las culturas “sueño dogmático”, pero peligroso
orientales como mediocres, autosatisfechas
y rígidamente moralizantes, En Voluntad de
si se sigue al pie de la letra. ¿En qué
Poder llama a la moral china: la expresión de consiste tal peligro? Pues, en que al
la regresión fisiológica. Fuente: Palmquist, dar la ilusión de liberación de los
Steve. How “chinese” was Kant? Recupe-
rado el 11 de noviembre del 2011 de http://
prejuicios religiosos y metafísicos
www.the-philosopher.co.uk/chinese.htm. de antaño, se queda en el prejuicio

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de la razón. Sí, en efecto, para condiciones de su propio cuerpo,
Nietzsche, la razón es un prejuicio de las limitaciones y virtudes del “sí
más, este, hábilmente disfrazado mismo” que él es.
de verdad, quiere regir las acciones
humanas. Pero es “solo una men- El “Chino de Königsberg”
tira que se ha olvidado de que lo
es”, como se demuestra en Sobre la La razón práctica sólo es po-
verdad y mentira en el sentido extra- sible si detrás de la acción existe
moral 2. Es como escapar de prisión efectivamente un sujeto. Y que
siguiendo a un guía que se erige éste puede actuar coaccionado por
en tirano. Sería una libertad in- su propia razón, proyectarse ha-
completa y finalmente nula. De la cia fuera de la naturaleza, es decir
misma forma la razón es un instru- hacia la libertad. Nietzsche pone
mento que destrona a la metafísica, en duda la existencia de un sujeto
y al final debe ser criticada y anula- detrás de los actos, por una parte
da como poder ella misma. Mas en y, por otra, la posibilidad de pro-
Kant este paso no se da. Al criticar yectarse fuera de la naturaleza y de
a Kant, Nietzsche lo supera en este ser responsable de sus acciones, así
sentido, pone en evidencia el hecho como universalizarlas en un impe-
de que la razón también es cuestio- rativo categórico. Finalmente, le
nable y no puede dar los paráme- cuestiona a Kant su unilateralidad
tros últimos para juzgar las cosas, como pensador.
puesto que ella misma depende de
algo. ¡Depende del cuerpo! Contra el sujeto
De aquí también se despren-
de el hecho de que hablamos de Este punto Nietzsche no lo
un ataque a la moral más que a la relaciona con Kant directamente,
ética, aunque usemos los concep- pero quiero mencionarlo porque
tos de esta última. Precisamente conscientemente o no, con éste se
porque la ética se sigue de la moral da el primero y el último golpe a la
concreta de una persona y los pa- filosofía de Kant y en general a la
rámetros mediante los cuales Kant filosofía moderna.
pretende juzgar a los demás, son las Para Nietzsche el “yo” es un
engaño de la gramática. Decimos
“yo pienso” o “yo actúo” y creemos
ciegamente que esa unidad (“yo”)
2. Ver el texto en su totalidad: Nietzsche, que vemos en el papel actúa como
Friedrich (1970). Sobre verdad y mentira en
sentido extramoral, Obras Completas, vol. I, tal en el pensar. Sin embargo, de lo
Buenos Aires: Ediciones Prestigio. que “se piensa en mí”, aprehendo

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y concientizo apenas una ínfima responsabilidad moral, esto se pre-
parte. Es decir, el control presunto cisa en el parágrafo 39 de Humano
de mi “pensar” por parte del “yo” demasiado humano:
es mera apariencia. “Ello piensa”,
“algo piensa en mí”, dice Nietzs- Este ser mismo [el del hombre] no
che, “algo”, del que “yo” es apenas puede ser responsable, por ser una
consecuencia necesaria y absoluta-
la punta del iceberg.
mente determinada por elementos
Dices “yo” y estás orgulloso de e influencias de objetos presen-
esa palabra. Pero esa cosa aun tes y pasados; por lo tanto que el
más grande, en la que tú no quieres hombre no es responsable de nada,
creer, _tu cuerpo y su gran razón: ni de su ser, ni de sus motivos, ni
de sus actos, ni de su influencia.
esa no dice yo, pero hace yo.
(Nietzsche, 1962)
El cuerpo es una gran razón, una
Por lo anterior, que no po-
pluralidad dotada de un único senti-
demos hablar de la libertad, pues
do, una guerra y una paz, un rebaño
y un pastor. (Nietzsche, 2000) nuestros actos están determinados
por las fuerzas múltiples y subcons-
El “yo” se revela como una ilu- cientes que habitan nuestro cuer-
sión de unidad, como una plurali- po. La libertad moral es un error.
dad irreconciliable que actúa como Nietzsche describe la genealogía de
uno, pero no determinada por la este error en el mismo parágrafo:
voluntad única, sino por muchas
causas ajenas a nuestra conciencia • Lo bueno/ lo malo al inicio
subjetiva. De allí que el sujeto que se presentaba como las con-
actúa dándose la norma es ilusorio, secuencias de las acciones: lo
porque la orden consciente y bien útil/ lo inútil.
pensada del sujeto, es sólo la conse- • Lo bueno/ lo malo posterior-
cuencia de la multiplicidad de cau- mente fueron interpretados co-
sas que actúan “por debajo” de su mo cualidades de las acciones.
conciencia (deseos, miedos, frustra- • Lo bueno/ lo malo vistos como
ciones, etc., que a su vez son afec- motivos, intenciones de las ac-
tadas por causas como la raza, la ciones (no cualidades).
cultura, el clima, el alimento, etc.). • Lo bueno/ lo malo entendidos
como el ser del hombre que
Contra la libertad produce los motivos.

A partir de lo anterior, no Esto daba como consecuencia


podríamos hablar más de la la ilusión de que el hombre decide;

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sin embargo, como se deduce de gubia del tallador o la presión de
lo planteado anteriormente, eso las manos del alfarero; con ella, el
no es así. hombre debe crearse y perfeccio-
Debo aclarar aquí la idea de narse, darse forma, a costa de in-
Nietzsche acerba de la “inocen- frigirse dolor y presión. La moral
cia” humana. El cuerpo crea las no debe ser valorada en sí misma,
acciones al margen de la concien- pues por sí sola es limitadora de las
cia, pero el hombre puede, por una fuerzas vitales, sino como medio
parte, “oyendo” a su cuerpo, crear de potenciación de estas fuerzas.
sus propios valores y, por otra par- “Lo que no me mata, me hace más
te, modificar su cuerpo mediante la fuerte”, es aplicado también aquí:
coacción de la moral que él se da la moral es una disciplina para que
a sí mismo. Es decir, que la “ino- el ser humano y su especie puedan
cencia” no implica pasividad. El evolucionar (mejorar las condicio-
hombre puede y debe crearse en nes de su corporalidad). También
un cierto sentido de la palabra. la moral es un medio para lograr
Pero, a diferencia de lo que expre- las “cosas por las que vale la pena
sa Kant, no se emancipa del yugo vivir”: “virtud4, arte, música, baile,
de la naturaleza, porque la moral razón, espiritualidad”.
actúa en el cuerpo y desde la ra-
zón como producto del cuerpo3. Contra el imperativo
Por otra parte, ese imperativo que categórico
se da el hombre a sí mismo no es
categórico, sino hipotético, pues el Ya desde el apartado ante-
hombre debe darse órdenes no por rior vemos que Nietzsche se revela
deber, sino para no sucumbir como contra lo categórico del impera-
especie. La moral es como la fina tivo. Todo lo que se haga, se hace
siempre como medio y no como
un fin en sí mismo. “En la realidad
faltan fines”...
3. Ciertamente, en el parágrafo 19 de Humano
demasiado humano, Nietzsche dice que Kant Por otra parte, rechaza tam-
está en lo correcto al decir que la razón no bién lo categórico de la intención en
toma sus leyes de la naturaleza sino que las las llamadas “acciones por deber”.
prescribe a ésta, pero sólo en cuanto a la na-
turaleza como representación humana, no a En primer lugar las intenciones
la naturaleza real, inalcanzable para nuestra nunca son puras. Son signos y sín-
razón (lo dionisíaco, la voluntad, lo incons- tomas que necesitan interpretarse.
ciente). Aunque en Kant la naturaleza como
representación es la única que existe para
nosotros, en Nietzsche la realidad no con-
ceptual, desconocida para nosotros, existe y
es la que nos determina. 4. Interpreto: destreza.

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La intención es sólo una superficie la vida, ni mejora la raza humana,
bajo la cual se esconde lo “no in- sino que asfixia la voluntad de vida
tencionado” que es lo que constitu- que se expresa en el egoísmo. Éste,
ye verdaderamente el valor de una así como el provecho propio y el
acción. Así que si yo racionalmente placer, son condenados en la moral,
tomo decisiones “por deber” los tanto la religiosa como la kantiana,
motivos irracionales que me impul- como motivos no morales, o hasta
san a actuar de esta manera, de los inmorales. Para Nietzsche, éstos
que soy inconsciente, son los ver- son los impulsos necesarios para la
daderos artífices de mi acción. construcción de una moralidad po-
Allí se quiebra también el ca-
tenciadora de vida. Quizá haya que
rácter de impersonalidad que in-
proponerse deberes que, aun ahora,
tentó dar Kant al imperativo. Cada
se han considerado “malos”: inte-
moral es el producto de su cuerpo
y el imperativo categórico dice mu- resados, egoístas.
cho acerca de quien lo produce. Nietzsche entiende el impera-
Nietzsche dice que no hay una mo- tivo categórico kantiano como una
ral, sino una pluralidad de ellas y imposición de Kant de su propio
que cada una es diferente en cada imperativo a todos los demás:
moralista. Incluso dos personas
con principios idénticos tienen Kant (...) reclama de cada indivi-
duo acciones que desearía realiza-
diferentes motivos e intenciones.
sen todos los demás. (Nietzsche,
También critica Nietzsche, en gene-
1962:25)
ral, a los filósofos de la moral5 (y
a Kant en tanto que el imperativo Lo que en mí es respetable es el he-
categórico debe hacer abstracción cho de que yo puedo obedecer, _ ¡y
a los intereses personales), los pre- en vosotros las cosas no deben ser
suntos sentimientos de abnegación, diferentes que en mí! (Nietzsche,
sacrificio por el prójimo, la renun- 1984:187)
cia a sí, y toda esa “estética de la
contemplación desinteresada”. La Para Nietzsche el imperativo
renuncia a sí mismo, tanto como kantiano es un peligro para la es-
el intento de despersonalizar las pecie, por el hecho de que Kant in-
acciones morales, son síntomas de tenta igualar las acciones de todos
la decadencia de fuerzas vitales. Tal y universalizarlas, cortarlas con un
imperativo no hace resplandecer único patrón (lo cual sería limitar
el individuo y despersonalizar su
5. Como reacción a su antiguo maestro acción: y eso conlleva la decaden-
Schopenhauer. cia de los instintos). Cada quien,

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irrumpe Nietzsche con violen- todas las cosas, a fin de recorrer
cia, ha de crear su moral propia, el círculo entero de los valores y
su virtud. de los sentimientos valorativos del
Probablemente Nietzsche no hombre a fin de poder mirar con
haya sido justo en este punto. A muchos ojos y conciencias desde
la altura hasta toda lejanía, desde
mi parecer, Kant no intenta pasar
profundidad hacia toda altura, des-
a todos por el mismo rasero, sino
de el rincón, hacia toda la amplitud.
hacer concientizar a cada cual sus (Nietzsche, 1962)
acciones. Cada individuo se eri-
ge en creador de su propia moral. Y todo eso para tener la gran-
Pero en Kant esta creación debe ser deza y la experiencia necesaria para
universalizable para ser compatible poder crear sus propios valores.
con las de los demás; en cambio, Kant ha sido el gran “lenguado”
en Nietzsche lo universal es falso de la filosofía: su punto de vista es
y la universalización es la homo- unilateral: filosófico-catedrático,
logación de las diferencias lo cual königsberguense, célibe, de per-
equivale a la muerte de la indivi- petua paz y caminatas a la misma
dualidad y de su fuerza vital. hora por el mismo recorrido limita-
do. Kant es un buen crítico, es de-
El chino cir, buen destructor, pero con ello
hace la mitad del camino, ya que
Siempre ha llamado la aten-
es necesario erigir nuevos edificios
ción el “apodo” con el que
y no botar los viejos y luego, a falta
Nietzsche designa frecuentemen-
de otros, volverlos a desempolvar.
te a Kant. Y si “chino” significa
“mediocre” ¿en qué consiste tal Aquellos trabajadores filosóficos
mediocridad kantiana? modelados según el noble patrón
Nietzsche expresa que Kant de Kant y de Hegel tienen que es-
fue “un gran crítico”, pero era tablecer y que reducir a fórmulas
“¡únicamente eso!” Sin embargo, cualquier gran hecho efectivo de
un filósofo no sólo ha de ser crítico, valoraciones_ es decir, de ante-
sino que su visión debe ser lo más riores posiciones de valor (...). A
amplia posible: estos investigadores les incumbe el
volver aprensible, manejable, domi-
Él mismo [el filósofo] tiene que ha- nable con la mirada, dominable con
ber sido tal vez crítico y escéptico y el pensamiento todo lo que hasta
dogmático e historiador y, además, ahora ha ocurrido y ha sido objeto
poeta y coleccionista y viajero y de aprecio (...): inmensa y mara-
adivinador de enigmas y moralista villosa tarea de la que pueden sen-
y vidente y “espíritu libre” y casi tirse satisfechos con seguridad todo

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orgullo sutil, toda voluntad tenaz. sino elevarlo a la categoría de valor
(Nietzsche, 1984:211) y crear desde este, poemas, filoso-
fía, arte. Si la sed de venganza y el
Pero los “verdaderos filósofos” odio me desbordan, usar esa fuerza
son creadores a partir de estas expe- destructiva para construirme a mí
riencias; todo lo que existe es para mismo. Tampoco negar la plurali-
ellos un medio para la creación. dad del propio ser. Un ejemplo de
Los filósofos mencionados son los un filósofo “verdadero” en el sen-
grandes señores del pensamiento, tido nietzscheano, podría ser un
pero sus creaciones, según Nietzs- hombre universal como Da Vinci
che, no son sino reformulaciones que cultivó en sí cuanta inclinación
de los mismos valores con un ma- encontró y no se negó dimensiones
yor grado de concientización. Lo disímiles de su inclinación princi-
problemático de aquí es saber qué pal, enriqueciendo así también a
significa para Nietzsche “crear”... esta. De lo cual no se sigue nece-
Pienso que el error de los críticos sariamente que Kant debería ser
es el haber permanecido en el mun- pintor. Aún se pueden oír las carca-
do conceptual, “ideal”, y no haber jadas de Nietzsche al pensar en Só-
puesto los pies en la tierra como crates intentando ser músico. Esa
luego les reclamará Marx y los ma- pluridimensionalidad debe estar en
terialistas6. Crear, podría significar la posibilidad de incorporarla en
crear desde el cuerpo propio, desde el pensamiento, de poder mirar el
el instinto. Es decir, ser conscien- mundo desde múltiples perspecti-
te de lo que uno es, de su cuerpo, vas y ser consciente, a la vez de que
de las posibilidades y limitaciones ninguna de ellas es más válida que
que este tiene, de sus virtudes y la otra, solo son interpretaciones,
defectos y de cómo puede usarlos. variaciones a un tema inexistente
Por ejemplo, si predomina en mí por sí mismo.
un instinto sexual, no eliminarlo, Y éste, según Nietzsche, tal vez
es el fallo más importante de la fi-
losofía kantiana: su unilateralidad
6. Andrea Díaz en su artículo Kant versus y su esterilidad7, que bien podrían
Nietzsche, hace una singular analogía, dice
que Nietzsche es a Kant como Marx es a He-
ser producto de su celibato.
gel, aunque los resultados sean bien disími-
les. Algo hay de razón en esta comparación,
pues mientras Marx pone la filosofía de
Hegel en la tierra invirtiendo las relaciones 7. Cuando Nietzsche dice “El varón es, en efec-
entre los material e ideal, algo similar ocurre to, dicho sea con permiso, un animal estéril”
cuando Nietzsche “transvalora” los valores (Más allá del bien y del mal, Sentencias e in-
racionalistas de Kant, situando la razón en terludios, 144) quiere decir que la mujer, que
la dependencia del cuerpo. está biológicamente predispuesta para crear

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Nietzsche, Friedrich. (1984). El crepúsculo
de los ídolos. Traducción: Andrés Sán-
chez Pascual. Alianza. Madrid.

vida a partir de su propio cuerpo, tiene una


ventaja sobre el varón que, grosso modo, no
posee esta cualidad. En un sentido nietzs-
cheano, ser estéril es no saber crear desde el
cuerpo, sino desde la razón a la que consi-
dera castrante, en cuanto que actúa como
limitante, cohibidora de lo corporal. Para
Nietzsche el filósofo debería tomar el ejem-
plo en la mujer y producir sus ideas como
una “hembra embarazada”, según las condi-
ciones del cuerpo. Es por eso el filósofo ra-
cional, como Kant, “dicho sea con permiso,
es un animal estéril”.

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