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TRANSTORNOS DEL ADULTO

 ANSIEDAD

Esa sensación de nervios, agitación y/o tensión que tenemos ante determinadas
situaciones o pensamientos. Si se da en dosis moderadas puede considerarse
completamente normal, incluso positiva, ya que nos estimula para la acción.´

El problema aparece cuando esa ansiedad es excesiva, cuando en lugar de


ayudarnos a superar ciertas situaciones, nos bloquea y no somos capaces ni de
hablar o lo hacemos torpemente. Llega un examen y no recordamos nada, llega esa
reunión importante y no hacemos más que temblar y tirar al suelo todo lo que
tocamos, causando una impresión no demasiado buena.

Formas en que se manifiesta la ansiedad:

 Es difícil controlar ese estado de constante preocupación.


 Inquietud o impaciencia.
 Fatigabilidad fácil.
 Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco.
 Irritabilidad.
 Tensión muscular, palpitaciones, temblores, nauseas, sensación de mareo,
sudores.
 Alteración del sueño: dificultad para conciliar el sueño o sensación de no
haber descansado al despertar.

Algunas recomendaciones

 Dedica un tiempo diario a tu afición favorita.


 Pasea.
 Lee.
 Sal con tus amigos.
 Practica algún deporte.
 Organiza tu tiempo.
 ESTRÉS

Es la tensión física y mental que aparece, cuando te sientes desbordado por las
obligaciones cotidianas, o por una situación nueva que aparece en tu vida.
Empiezas a pensar que es demasiado lo que el entorno te está pidiendo, pero no
puedes dejar de cumplir con todas esas obligaciones.

Prisas, nervios, obligaciones, responsabilidad. Haces una evaluación de la situación


y consideras que no puedes con ella, pero tampoco puedes parar. Si esto se
mantiene en el tiempo, tu cuerpo acaba resintiendose.

Señales de estrés:

 Malestar estomacal o intestinal, malas digestiones, diarrea.


 Problemas respiratorios.
 Comer, beber o fumar en exceso.
 Tensión en los músculos, fundamentalmente del cuello, hombros, parte baja
de la espalda o de la mandíbula.
 Dolor de cabeza por tensión.
 Insomnio.
 Temblor en las manos.

Algunas sugerencias

 Planifica tus actividades.


 Organiza tu tiempo de manera realista, recuerda que no existen los
superhombres.
 Sé flexible, siempre pueden surgir imprevistos, pero eso no es el fin del
mundo.
 No te compadezcas cuando las cosas no vayan bien. Haz algo para
mejorarlo.
 Confía en los demás.
 Tomate un descanso con regularidad y haz algo agradable para tí mismo
FOBIAS

Cuando estamos ante esa situación que nos produce miedo o pensamos que
podemos llegar a estar en dicha situación, presentamos algunos síntomas muy
concretos, como son:

 Sudor.
 Temblores
 La boca se reseca
 El pulso se acelera
 Dificultad para respirar
 Sensación de náusea y mareo.

¿Cómo se mantiene?

Al evitar la situación temida, nuestra ansiedad disminuye, con lo que siempre que
sea posible haremos lo mismo, es decir, evitar la situación. No nos enfrentamos
nunca a aquello que nos produce miedo, de manera que ese miedo se va haciendo
cada vez mayor. Ese perro del vecino que evitamos siempre que podemos, va
creciendo en nuestra imaginación hasta límites insospechados.

Cómo superarlo

Poco a poco, es decir, la clave está en no evitar aquellas situaciones que nos
producen miedo, pero tampoco podemos de repente ponernos a jugar con un animal
que hasta hoy mismo nos hace temblar. Para ello:

 Elabora una lista con las situaciones que te producen miedo.


 Numéralas de menor a mayor dificultad para tí.
 Ve enfrentandote a cada una de las situaciones de tu lista empezando por la
que te resulta más sencilla.
 No pases a la siguiente hasta que no hayas superado la anterior.