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Riego en República Dominicana

Dominican Republic: Irrigation

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Extensión del territorio 48.400


km2

Superficie agrícola (% del territorio) 76%

Superficie total equipada para riego (% del suelo 17,2%


agrícola)

Superficie de regadío 280.000 ha

Sistemas de riego

Riego de superficie 270.000 ha

Riego por aspersión 0

Riego localizado 0

Importancia de la agricultura de regadío (participación 13%


en el PIB) (2008)
Inversión anual en infraestructura de riego (millones) 100 US$1

El riego en la República Dominicana (RD) ha sido una parte integral del desarrollo agrícola y
económico de la RD en el siglo XX. La inversión pública en riego ha sido el principal impulsor
para el desarrollo de la infraestructura de riego del país. La transferencia del manejo del riego
a asociaciones civiles de usuarios (ACU), iniciada oficialmente a mediados de los años 80, es
un proceso aún en curso que está dando resultados positivos con sistemas de riego en
127.749 ha (46% de la superficie total de regadío nacional) y está manejado por 41.329
usuarios (57% del total de usuarios). No obstante, el proceso de transferencia y el rendimiento
de las ACU están lejos de ser ideales. Mientras que las ACU muestran un aumento
significativo en la recuperación de costos, especialmente en comparación con los bajos
índices en las zonas con manejo estatal, es necesario un alto subsidio por parte del gobierno
para ayudar a cubrir los costos de operación y mantenimiento de sus sistemas.
La demanda de agua para riego es de 7.340,41 millones de m3/año, lo que supone el 82% de
la demanda total (8.891,45 millones de m3/año). La demanda de riego se cubre principalmente
mediante el agua superficial y, de forma parcial (13%), mediante el agua subterránea.
Alrededor del 76% de la superficie de la República Dominicana (8.900 km2) está dedicado a la
agricultura, del cual un 17% es para agricultura irrigada. De acuerdo con la FAO, 270.000 ha
están equipadas para el riego. La mayor parte de la superficie irrigada se encuentra en los
valles entre las cordilleras, con unas precipitaciones medias a bajas y unas pocas
restricciones en su suelo como pendientes, profundidad del suelo y, en algunos casos,
problemas de salinidad asociados con el riego o la presencia de agua salina subterránea. La
inversión gubernamental anual en recursos hídricos e infraestructura de riego es de alrededor
de 100 millones US$.
Las necesidades del sector riego se relacionan con la mejora de la eficiencia, la productividad
y los aspectos organizativos. De acuerdo con la FAO, se deben buscar soluciones en el uso
de mejores tecnologías, el funcionamiento eficiente de los sistemas de riego y los medios
adecuados de ayuda financiera. La falta de mantenimiento de la infraestructura existente y el
uso irracional del agua son las causas de la baja eficiencia (global) del riego.