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CARACTERISTICAS DE LA EDAD MEDIA

La Edad Media es un periodo histórico que tuvo una duración aproximada de mil años ya que
abarca los años comprendidos entre el siglo V y el XV. Generalmente se considerada que la
caída del Imperio Romano de Occidente inaugura esta etapa y que el descubrimiento de
América por parte de Cristóbal Colón la cierra.
La Edad Media es un momento histórico exclusivamente europeo, ya que sus fenomenos no
se desarrollaron en otras partes del mundo.
La Edad Media se distinguió por una organización social, económica y política muy especial.
En el terreno social, durante la Edad Media se dieron principalmente pequeñas ciudades o
núcleos urbanos dominados por un castillo. Económica la organización se basó en el feudo,
en el cual existía un señor feudal o rey que exigía pagos a sus súbditos quienes trabajaban
para él a cambio de que aquel les permitiera vivir en sus terrenos. Políticamente, los feudos
se convirtieron en pequeños estados que basan su poder en el sometimiento militar.
Durante la Edad Media la religión católica jugó un papel sumamente importante. Se puede
decir por lo tanto que ella dominó en general la vida de las personas.
Por lo tanto, durante esta etapa existió un estancamiento epistemológico y cultural dado a
que el progreso y la ciencia se vieron sometidas a las ideas religiosas, las cuales por supuesto
abogaban porque todo lo existente en este mundo era obra divina, es decir de Dios.

COMO ERA LA VIDA EN LA CIUDAD EN LA EDAD MEDIA


Las ciudades medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección. En sus
puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las
puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.
Los edificios más destacados eran la catedral, el ayuntamiento, la Iglesia, las lonjas y los
palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su
propia parroquia. El resto del espacio estaba ocupado por un enjambre de calles estrechas y
tortuosas, entre las que, en ocasiones, había pequeños huertos.
Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y
campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales
acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas
y los ajusticiamientos.
Las casas solían ser de planta baja, piso y desván; con el tejado de paja. A medida que
aumentó la población fueron haciéndose más altas.
Las ciudades cristianas no pasaban de los 50.000 habitantes, mientras que las musulmanas
como Córdoba, Sevilla, Granada, Marrakech, Damasco, El Cairo o Bagdad los superaban
ampliamente. La musulmana era una civilización urbana.