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REFLEXIÓN DE LOS ARTÍCULOS:

“Una vida para Juan” y “Modelos educativos para una vida de calidad”

La lectura de estos dos artículos me lleva por una parte a reafirmar muchas
de las ideas y planteamientos que ya tenía y por otra parte a reflexionar
sobre la propia práctica docente, sobre el contexto/contextos de
aprendizaje, la visión de la persona con autismo como una persona plena.

Es imprescindible que el profesional que trabaja con personas con


autismo y en general con cualquier tipo de diversidad funcional sea una
persona en formación constante, que no pierda de vista que es un/una
“ESPECIALISTA” pero además debe de tener una calidad humana y unos
valores muy fuertes, además de mucha determinación y entereza para
enfrentarse a los constantes retos que surgen en el día a día en su
intervención con la persona con autismo y con todo el entorno que le rodea
(colegio, profesionales, familia, comunidad…).

Por otra parte, es muy importante llevar a cabo una planificación centrada
en la persona y para ello habrá que realizar una valoración previa lo más
completa posible con aspectos clínicos, funcionales y personales, procurando
que tanto la valoración como la intervención sea multipdisciplinar, contando
con la familia y con el derecho de decisión y opinión de la propia persona con
autismo. Actualmente existen ya escalas de valoración de calidad de vida. En
nuestra aula, para completar la información relativa a cada alumno
empleamos entre otros cuestionarios la escala KIDS LIFE en la que
podemos valorar las dimensiones de Calidad de Vida de cada alumno.

Además de la valoración y planificación centrada en la persona debemos


valorar y actuar en el entorno, procurando que sea inclusivo y que
proporcione oportunidades a todas las personas, para esta valoración
podemos emplear cuestionarios como el de la GUÍA REINE de Feaps o el
INDEX FOR INCLUSION. Además empiezan a aparecer modelos
importantes para adaptar y rediseñar la educación acorde a las normativas y
leyes sobre inclusión que se vienen promoviendo desde hace años a nivel
europeo, como es el DISEÑO UNIVERSAL DEL APRENDIZAJE (DUA).

Emilia Jaén Gil


Maestra Especialista en Pedagogía Terapéutica
Un pilar fundamental en todo este trabajo son las familias y el entorno
más cercano, como parte activa en el proceso educativo del niño/niña pero
también como parte necesitada de formación, información y comprensión.
Muchas veces no somos conscientes de las necesidades a nivel familiar que
existen, las dudas, frustraciones, inseguridades, cansancio…yo siempre digo
que “a las familias hay que tenerlas al lado, no enfrente”, aunque a veces
surjan diferencias de opiniones y discrepancias hay que escucharlas y
hacerlas parte activa de todo lo que repercuta en la vida de su hijo/hija y,
por tanto, en el núcleo familiar. La consecución de la calidad de vida no solo
va a recaer en la persona con autismo, sino en todos los que le rodean.
Además de la relación con las familias de mi alumnado, de las que siempre
aprendo algo, existen experiencias en las redes sociales y diferentes webs
que como profesionales nos pueden hacer reflexionar y replantearnos el tipo
de educación que proporcionamos y el tipo de educación al que queremos
llegar como son los vídeos de youtube WORKSHOPORIENTA, donde muchas
familias exponen sus experiencias personales y sus emociones (experiencias
que algunas veces a los profesionales nos cuesta imaginar).

Emilia Jaén Gil


Maestra Especialista en Pedagogía Terapéutica