Está en la página 1de 4

Definición de Patrística

El término patrística se refiere la filosofía cristiana de los primeros siglos. Surge de


la necesidad de desarrollar las creencias religiosas racionales del cristianismo y
para defender la doctrina cristiana de los ataques de los paganos y el peligro de
las herejías. Aparece de la mano la religión cristiana, a los Padres de la Iglesia,
como la expresión completa y definitiva de aquella Verdad que la filosofía griega
había alcanzado sólo de manera imperfecta y parcialmente. De hecho, la razón
(logos), que se hizo carne en Cristo, y que se revela plenamente a la humanidad
en su Palabra, es lo mismo, en la que los filósofos paganos se inspiraron en sus
especulaciones. Los Padres de la Iglesia se pueden dividir en dos grandes
tendencias: los Padres griegos y la patrística romana.

Inicio ciencia la filosofía patrística: San Agustin


La filosofía patrística es la forma de pensamiento especulativo llevada a cabo por
los Padres de la Iglesia y los escritores eclesiásticos. La Patrística se caracteriza
por la defensa racional del cristianismo frente a los ataques de la filosofía pagana
y por la aceptación de las verdades filosóficas que convienen con la revelación
cristiana. La importancia de la Patrística estriba en el hecho de ser el primer
intento de unificar la religión cristiana y la filosofía. Los primeros pensadores
cristianos se sirvieron de la filosofía para dar una explicación racional de sus
dogmas.

Desarrollo de la Patrística
La Patrística comprende desde el siglo I hasta el siglo VIII y se desarrolla en dos
períodos:

Período de formación de la Patrística, que se extiende desde el siglo I hasta


la celebración del Concilio de Nicea en el año 325.
A este período pertenecen: los padres apostólicos o primeros escritores
eclesiásticos, discípulos inmediatos de los apóstoles; los apologistas o escritores
preocupados por la defensa del cristianismo, fundamentalmente frente a los
ataques de la filosofía pagana; los gnósticos o secta religiosa cuya pretensión de
conseguir un conocimiento racional que superase la fe les llevó a la herejía y, por
último, los padres alejandrinos que llevaron a cabo el primer intento de exponer
sistemáticamente el pensamiento cristiano en términos filosóficos.

Período de apogeo de la Patrística que se extiende desde la celebración el


Concilio de Nicea, en el año 325, hasta el siglo VIII.
En este período se distingue: la Patrística oriental dedicada al estudio de la
existencia y atributos de Dios, y la Patrística occidental en la que aparece la
primera filosofía cristiana, gracias a la obra de San Agustín.
Patrística
Se ha denominado Patrística a la especulación de los Padres de la Iglesia. Con la
extensión del Cristianismo en el mundo greco-romano en los comienzos del s. II
de nuestra era, surge el desafío a los cristianos cultos de la época, no sólo de vivir
el cristianismo, sino de exponerlo y hacerlo comprensible a la mentalidad culta de
los paganos. Este esfuerzo de interpretación constituye el quehacer filosófico de
los Padres de la Iglesia. La Patrística se caracteriza por su defensa racional del
cristianismo frente a los ataques del paganismo filosófico y religioso, y por su
aceptación de las verdades filosóficas que convienen con la revelación cristiana.
Así, al mismo tiempo que se forja la filosofía cristiana, se forma la dogmática del
cristianismo.

Los ataques doctrinales que recibe el Cristianismo de los filósofos paganos,


suscita en algunos cristianos cultos el deseo de defenderlo; es el momento de los
apologistas, que defendieron la fe cristiana con argumentos filosóficos, también de
los gnósticos que cayeron en herejía al intentar un conocimiento racional superior
a la fe; y de los maniqueos que se apartaron del dogma al admitir, junto a Dios
principio del Bien, un principio del mal. Posteriormente surgen los primeros
intentos de exposición sistemática del pensamiento cristiano en términos
filosóficos con la escuela de Alejandría y demás representantes de la alta
Patrística. Después de las invasiones bárbaras, los hombres de la Iglesia tratarán
de formar a los nuevos pueblos elaborando obras y fomentando escuelas que
recojan los conocimientos de la antigüedad culta y les doctrine en la fe cristiana.
"El interés de la Patrística para la historia de la filosofía, dice Julián Marías (filósofo
y escritor español n. en 1914, discípulo de Ortega y Gasset), no estriba sólo en su
valor intrínseco, en el que le corresponde como expresión de una fase de
pensamiento, sino que ha sido el núcleo germinal de que se ha nutrido toda la
tradición filosófica de la Edad Media, y su acción se ha ejercido así en todos los
siglos siguientes. Así como la especulación presocrática gravitó sobre todo el resto
de la metafísica griega posterior, la Patrística ha condicionado el planteamiento de
los problemas filosóficos dentro del Cristianismo."

Los Apologistas
Se trata de hombres cultos provenientes de las escuelas griegas: estoicos y
neoplatónicos, generalmente, que se proponen defender racionalmente la nueva
religión contra las acusaciones de los filósofos paganos y contra las persecuciones
de las autoridades romanas de la época. La filosofía es utilizada solamente para
prestar al dogma el auxilio de sus doctrinas, puesto que hubo la necesidad de
aclarar y defender, con la ayuda de la filosofía, el nuevo contenido de la fe.
Los primeros escritores cristianos, aún estando de acuerdo en la defensa del
cristianismo de los ataques de los escritores paganos, siguen, sin embargo, dos
direcciones diversas: oriental y occidental. Los Padres de la Iglesia Oriental o
griega se esfuerzan en armonizar el pensamiento griego con la dirección cristiana,
entre los cuales figuran Justino, Taciano de Siria, Atenágoras de Atenas y Teófilo
de Antioquía. Los Padres de la Iglesia Occidental o latina, en cambio, combaten la
cultura pagana y acentúan el carácter original del Cristianismo, entre los cuales se
encuentran Tertuliano, Ireneo Obispo de Lión e Hipólito de Roma.

San Justino (100-165)


Vivió en el s. II y murió martirizado en Roma. De él se conservan dos Apologías y
el Diálogo con Trifón. Convertido al cristianismo hacia el año 130, después de
recorrer insatisfecho por varias de las escuelas filosóficas de la época, se ve en la
necesidad de defender su nueva fe frente a la cultura de su época y trata en sus
apologías de dar un valor universal en el tiempo al nuevo fenómeno del
cristianismo y su lugar en la historia de la humanidad: "la luz con que Dios ilumina
a todo hombre es irradiada por Cristo, el Logos, antes y después de hacerse
carne. Todo lo que se ha hecho mal se ha hecho contra el Logos, todo lo que se
ha hecho bien, se ha hecho por el Logos... Cuanto de verdad se ha dicho nos
pertenece", dice S. Justino. Con esto se justificaba el uso que los pensadores
cristianos habían de hacer de la filosofía griega, considerada por él como una
preparación del cristianismo (él tiene a Platón por Discípulo de Moisés). Lo que de
verdadero y de grande hay en el pensamiento antiguo es naturalmente cristiano y,
por lo tanto, la religión cristiana no sólo no reniega de la filosofía precedente, sino
que es su complemento. Así, el cristianismo es presentado, no sólo como una
filosofía, sino como la filosofía, la culminación, la nueva y definitiva sabiduría.

Tertuliano (150-225)
Reacciona contra la tendencia a racionalizar el cristianismo que había surgido
entre los cristianos cultos de origen griego y combate a la filosofía como enemigo
mortal de la fe. Considera que no se necesita afanarse en buscar pruebas de la
existencia del Dios único en el que creen los cristianos. Es suficiente con
interrogar al alma del hombre en la fuerza ingenua de su naturaleza para que ella
atestigüe espontáneamente el conocimiento de ese Dios: "el alma es naturalmente
cristiana". Reaccionando también contra las abstracciones idealistas de los
neoplatónicos, muy en boga en la época, habla de que el alma y Dios son
realidades concretas, no ideas, que él busca materializar interpretándolas como
realidades corpóreas, aunque de una corporeidad más sutil que la de los
organismos naturales: "Todo lo que es, es cuerpo". Así, Tertuliano trata de
expresar el "realismo" cristiano en oposición al "idealismo" griego.
La Escuela De Alejandria
También llamada Didascalión. Desde los tiempos de la predicación apostólica
existía en Alejandría una numerosa comunidad cristiana de cultura griega con
maestros notables, preocupados por mantener un cristianismo ilustrado. En las
últimas décadas del s. II se formalizó una escuela regular y permanente que tenía
como fines instruir a los cristianos, catequizar a los catecúmenos y atraer a los
gentiles. En ella se enseñaban las artes liberales, la filosofía y la Sagrada
Escritura, constituyendo los primeros intentos de exposición sistemática del
pensamiento cristiano a partir del marco cultural de la época. El primer director de
la escuela fue San Panteno, ilustre ateniense formado en el estoicismo que colocó
a la escuela en un lugar prestigioso y atrajo numerosos discípulos. Le sucedió en
la dirección de la misma, Clemente de Alejandría.

Clemente de Alejandría (150-215)


Consideraba que la filosofía griega había tenido una función pedagógica: conducir
a los hombres de la "gnosis racional" (conocimiento racional) a la "gnosis de la
revelación cristiana". Equipara, en cierto sentido, la ley hebrea y la razón griega,
pues ambas habrían servido a diferentes pueblos de preparación para recibir la fe
cristiana. En la organización de la escuela de Alejandría, establece cinco grados
de aprendizaje: a. El de los párvulos, enseñándoles a leer, escribir y contar.b. El
de la enseñanza de las siete disciplinas: gramática, retórica, dialéctica, aritmética,
geometría, astronomía y música.c. El de la filosofía y las ciencias físico-
naturales.d. El de la fe mediante lo revelado en la Sagrada Escritura debidamente
comentado e interpretado para descubrir su sentido y su misterio.e. El de la gnosis
que suponiendo todo lo anterior culmina en un conocimiento intuitivo y afectivo de
los misterios divinos en el que se conjuga la ciencia, la fe y el amor.

Orígenes (185-253)
Sucedió a Clemente en la dirección de la escuela. Revestido de un gran celo
religioso y poseedor de una notable erudición, elabora un sugestivo sistema
filosófico-religioso con motivaciones similares a las de su contemporáneo Plotino
donde las intuiciones cristianas están muy ligadas al neoplatonismo. Orígenes se
pregunta cómo conciliar el acto creador del mundo con la inmutabilidad de la
esencia divina. Propone un mundo querido y creado por Dios desde la eternidad,
es decir, el mundo coeterno con Dios. Pero de Dios, no puede salir sino obras
perfectas, espíritus puros. Estos espíritus están dotados de libertad por la cual
pueden permanecer en el bien del que participan o separarse de él. El mal es
amor de un bien menor, degradación de su ser. El mal actual se irá extirpando y
purificando hasta que todo esté maduro para que vuelva a Dios y reine Todo en
todos: apocatástasis o restitución.