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PLANÍMETRO

Los métodos mecánicos de determinación de superficies se basan en la utilización de instrumentos


mecánicos diseñados con este propósito. Estos instrumentos se llaman planímetros, y
modernamente incorporan mecanismos de lectura digital. Existen diferentes tipos de planímetros,
siendo el más común el denominado planímetro polar básicamente está constituido por dos
brazos o varillas unidos por una articulación, uno de ellos, el brazo polar (p) termina en una pesa
con una pequeña aguja que se fija en el papel, y el otro brazo, llamado brazo trazador (t) termina
en un visor (v), con un retículo señal que se recorrerá por el contorno del área a determinar. En la
articulación hay una serie de mecanismos entre los que está una rueda que se desliza por el papel,
junto con el movimiento del visor, y que en su movimiento acciona una serie de engranajes y
piezas, que sirven para mover unas piezas que forman el contador, una rueda principal (r) y otra
secundaria (n) con un nonius de medida. El brazo trazador, tiene un longitud variable, pudiéndose
adaptar dependiendo de las superficies que vayamos a medir.

PLANÍMETRO

El planímetro, una vez colocado y preparado para medir, estará apoyado en tres puntos: el polo
que es la parte fija al papel, el visor y la rueda del mecanismo de medida situada en el mecanismo
de la articulación. Cada vez que se efectúa un recorrido, la rueda o roldana ha establecido una
serie de giros, dependiendo de la forma de la figura a medir, y en ellos habrá accionado los
mecanismos del contador. El planímetro clásico, que es el representado aquí nos ofrece la lectura
mediante una rueda graduada en diez partes, siendo cada una de ellas 1/10 de vuelta, además se
completa la lectura mediante otra rueda cuyo índice es un nonius decimal. Como la segunda rueda
mide 1/100de partes de la primera, y con el nonius decimal podemos apreciar hasta 1/10 parte de
su menor división, cada unidad de nonius representa 1/1000 de vuelta. La lectura del planímetro
la constituyen tres cifras, la lectura de la rueda horizontal, y las dos unidades de limbo y nonius.
Hay que fijarse en la rueda duran te el proceso de recorrido de la figura, puesto que si la primera
rueda, pasa una vez por el “cero”, habrá que añadir una unidad ala primera lectura, o dos si ha
dado dos vueltas, etc., teniendo entonces una lectura de cuatro cifras.
PLANÍMETRO DIGITAL

El procedimiento para usar el planímetro es el siguiente: se instala clavando el polo en una zona
exterior a la figura a medir, se sitúa el visor en un punto determinado del perímetro de la
superficie a medir, se pone el contador a “cero”, se recorre cuidadosamente el perímetro de la
figura hasta llegar al punto departida, se toma la lectura del contador, expresándola en unidades
del nonius. Para calcular la superficie en función de la lectura del contador, deberemos conocer a
qué superficie equivale una unidad de nonius, valor que variará en función de la longitud del brazo
trazador y de la escala a la que esté dibujada la figura. El valor de una unidad se establece
midiendo una superficie conocida, con la longitud de brazo que vamos a utilizar y a la misma
escala, tradicionalmente esto era muy directo, puesto que la mayoría de los planos topográficos se
dibujaban en papel milimetrado, siendo fácilmente superficiales un cuadrado de la dimensión que
más nos interese, existiendo menos error cuando mayor sea la figura.

Es siguiente video muestra la forma en que opera el planímetro

IMPLEMENTO DEL PLANÍMETRO

Para calcular el valor (k) de una unidad de nonius, seguiremos el siguiente proceso. Elegiremos una
figura de superficie fácilmente calculable en el plano (a) y calcularemos la superficie que
representa en la realidad (A) en función de la escala elegida, siendo (F ) el factor de la escala será:

A continuación recorreremos esta figura con el planímetro obteniendo una lectura (l), como la
superficie (A) es conocida, calcularemos el valor (k) de una unidad de nonius mediante la siguiente
relación:
Una vez calculado este valor, lo podremos utilizar para calcular directamente la superficie (S) de
cada figura recorrida, multiplicándolo por su correspondiente lectura (l):

Es buena práctica, recorrer al menos dos veces cada superficie a determinar, promediando el
resultado de ambas lecturas