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INTELIGENCIA EMOCIONAL PERCIBIDA Y CONSUMO

Ansiedad y DE TABACO Y ALCOHOL EN ADOLESCENTES

Estrés
ISSN: 1134-7937
D. Ruiz-Aranda, P. Fernández-Berrocal, R. Cabello y N. Extremera
Universidad de Málaga
2006, 12(2-3), 223-230
Resumen: Esta investigación examinó la relación Abstract: This investigation examined the rela-
entre la inteligencia emocional (IE) y el consumo tionship between emotional intelligence (EI) and
de alcohol y tabaco en adolescentes. La IE, enten- teenage alcohol / tobacco consumption. Emo-
dida como la capacidad para percibir, comprender tional intelligence, understood as the ability to
y regular las emociones de manera adecuada, se perceive, understand and regulate emotions in an
asocia con la disminución de conductas de riesgo adequate way, is associated to a reduction in con-
para la salud en las que se incluye el consumo de ducts entailing a risk for health, including tobacco
tabaco y alcohol. La hipótesis de nuestro estudio and alcohol consumption. The hypothesis of our
es que las personas que tengan más desarrolladas study is that persons who have developed these
estas habilidades no recurrirán al consumo de abilities to a larger extent shall not resort to drug
drogas para regular sus estados emocionales ne- consumption in order to regulate their negative
gativos. En el estudio participaron alumnos de en- emotional states. The participants of the study
tre 11 y 21 años. Para evaluar la IE utilizamos el were students aged between 11 and 21. In order to
Trait Meta Mood Scale y para evaluar el consumo evaluate emotional intelligence, we used the Trait
de sustancias adictivas empleamos el cuestionario Meta Mood Scale and to evaluate consumption of
sobre drogas del Observatorio Nacional sobre addictive substances we resorted to the question-
drogas. Los adolescentes con una mayor puntua- naire on drugs of the National Observatory on
ción en IE muestran un menor consumo de tabaco Drugs. Teenagers scoring higher in Emotional In-
y alcohol. Los adolescentes con una menor pun- telligence reveal smaller tobacco and alcohol con-
tuación en IE recurren al consumo de estas sus- sumption levels. Teenagers scoring lower in Emo-
tancias como una forma externa de auto- tional Intelligence resort to consumption of these
regulación emocional. substances as an external form of emotional self-
regulation.
Palabras Clave: Inteligencia emocional, Tabaco,
Alcohol, Adolescentes Key words: Emotional intelligence, Tobacco,
Alcohol, Teenagers
Title: Emotional intelligence and
teenagers alcohol / tobacco
consumption

Introducción
La adolescencia es un periodo clave para la sustancias adictivas excepto en el caso del
adopción de las pautas de uso de sustancias cannabis que continúa aumentando. En la
adictivas (Orlando, Ellickson y Jinnet, actualidad, existe una actitud favorable de
2001). Los diferentes estudios realizados la población andaluza frente a la regulación
sobre el consumo de sustancias en jóvenes del consumo de alcohol en la vía pública,
andaluces han mostrado una tendencia ge- así como del tabaco para garantizar el dere-
neral a la estabilización del consumo de cho de todos los ciudadanos (EDIS, 2005).
En los estudios epidemiológicos reali-
* Dirigir la correspondencia a: Dra. Desireé Ruiz-Aranda. zados en las dos últimas décadas se ha
Facultad de Psicología. Campus de Teatinos s/n.29071.
Málaga
constatado que el tabaco es la sustancia
E-mail: desiree@uma.es psicoactiva más consumida a diario tanto
© Copyright 2006: de los Editores de Ansiedad y Estrés en España como en Andalucía aunque la
224 D. Ruiz-Aranda, P. Fernández-Berrocal, R. Cabello y N. Extremera

comparación con años anteriores en fun- gadores sugieren que las personas con una
ción a la media general de cigarros consu- menor IE se implican más en conductas au-
midos permite observar que es inferior a la todestructivas tales como el consumo de
observada en años anteriores. Si bien el ta- tabaco (Brackett y Mayer, 2003; Brackett,
baco es la sustancia psicoactiva más con- Mayer y Warner, 2004; Canto, Fernández-
sumida a diario, el alcohol sigue siendo la Berrocal, Guerrero y Extremera, 2005; Tri-
sustancia más consumida globalmente, tan- nidad y Johnson, 2002; Trinidad, Unger,
to en España como en Andalucía. Además, Chou y Johnson, 2004a, 2004b, 2005). Los
el tabaco y el alcohol son las dos sustancias estudios realizados evidencian que una baja
cuyo inicio es más precoz con una edad IE es un factor clave en la aparición de
media de 16 años (EDIS, 2005). conductas disruptivas en las que subyace
La adicción a las drogas depende de una un déficit emocional. Los adolescentes con
amplia variedad de factores que van desde bajos niveles de IE presentan mayores ni-
los genéticos, las variables de personalidad veles de impulsividad y un menor manejo
o la situación sociocultural (Gilbert, 1995; emocional, lo cual aumenta el riesgo de
Kassel, Stroud y Paronis, 2003; Terraciano consumo de sustancias adictivas. Diferen-
y Costa, 2004). Sin embargo, desde la psi- tes estudios han mostrado que los consu-
cología se resalta que las personas adictas midores de sustancias adictivas tienen una
poseen un perfil que se caracteriza por te- menor capacidad para conocer e interpretar
ner grandes dificultades para manejar sus el significado de sus emociones así como
emociones (Kassel Stroud, y Paronis 2003; una menor habilidad para expresar sus
Novak y Clayton, 2001). El consumo de emociones y para empatizar con los senti-
tabaco y alcohol se encuentra muy relacio- mientos de los demás (Ciarrochi, Forgas y
nado con determinadas variables psicológi- Mayer, 2001). Algunos estudios han puesto
cas de los consumidores. En concreto, en de manifiesto cómo la capacidad para per-
este estudio vamos a centrarnos en el papel cibir y usar las emociones se relaciona con
que desempeña la inteligencia emocional el abuso de drogas ilegales y alcohol, rela-
(IE) en el consumo de tabaco y alcohol. Pa- ción que sigue siendo significativa incluso
rece haber datos más que consistentes que una vez que se controlan los rasgos de per-
apuntan a que factores tales como la capa- sonalidad (Brackett y Mayer, 2003).
cidad percibida para manejar las emociones Por tanto, la hipótesis de nuestro estu-
durante la adolescencia limitan el consumo dio es que las personas que tengan más
futuro de drogas (Limonero, Tomás- desarrolladas estas habilidades no recurri-
Sábado y Fernández-Castro, 2006). Las rán al consumo de drogas para regular sus
personas con una falta percibida de habili- estados emocionales negativos, mientras
dades emocionales pueden recurrir al con- que las personas con menos habilidades
sumo de drogas como forma externa de au- emocionales tendrán más dificultades para
torregulación para mitigar estados emocio- afrontar sus emociones en su vida cotidiana
nales negativos o para provocar estados y un peor ajuste psicológico. Por otra parte,
emocionales más placenteros (Trinidad y el desajuste emocional es un gran factor de
Johnson, 2002). riesgo de cara al consumo abusivo de sus-
La IE se define como la capacidad para tancias adictivas, en este caso, de tabaco y
percibir, asimilar, comprender y regular alcohol.
nuestras emociones y las de los demás En esta investigación exploramos la re-
(Mayer y Salovey, 1997). Algunos investi- lación que existe entre la IE y el consumo
Inteligencia emocional percibida y consumo de tabaco 225

de alcohol y tabaco en adolescentes mala- ración de las emociones. La atención a las


gueños. La hipótesis de nuestro estudio es emociones que se evalúa a través de los
que aquellos adolescentes con mayores primeros 8 ítems, es el grado en el que las
habilidades percibidas para atender, com- personas creen prestar atención a sus sen-
prender y manejar sus emociones propias timientos (i.e., “ Pienso en mi estado de
tendrán un menor consumo de estas sustan- ánimo constantemente”); Claridad emocio-
cias. Por el contrario, los jóvenes con nive- nal, que se evalúa a través de los siguientes
les bajos de IEP tendrán un mayor riesgo 8 ítems, se refiere a cómo creen percibir
de abuso de alcohol y tabaco. sus emociones las personas (i.e., “ Frecuen-
temente me equivoco con mis sentimien-
tos”), y Reparación emocional , que se eva-
lúa con los últimos 8 ítems restantes, se re-
Método fiere a la creencia del sujeto en su capaci-
Participantes dad para interrumpir estados emocionales
En este estudio participaron 490 hombres y negativos y prolongar los positivos (i.e.,
645 mujeres con una edad comprendida en- “Aunque a veces me siento triste, suelo te-
tre los 11 y los 21 años y con una edad me- ner una visión optimista”).Fernández-
dia de 14.68 años. Los alumnos pertenecían Berrocal et al., (2004) han encontrado una
a diferentes colegios de educación secun- consistencia interna de .86 para Atención,
daria obligatoria de la provincia de Málaga. .87 para Claridad y .82 para reparación,
mejorando las propiedades de la versión
extensa. Los alfas de Cronbach para este
Procedimiento
estudio fueron de .87 para Atención, .88
La pasación de las pruebas tuvo lugar du- para Claridad y .78 para Reparación.
rante dos sesiones de una hora de duración
Cuestionario sobre drogas del Obser-
cada una, en horario de clase y en presen-
vatorio Nacional sobre drogas (Observato-
cia de los investigadores. La respuesta a los
rio español sobre drogas, 2004): es una
cuestionarios era totalmente voluntaria y se
adaptación del cuestionario utilizado por el
contó con el consentimiento informado de
Observatorio Nacional sobre Drogas. In-
los padres de los alumnos.
cluye preguntas sobre el consumo de taba-
co alcohol (incluyendo frecuencia actual
Instrumentos del consumo de los distintos tipos de bebi-
Trait Meta-Mood Scale-24 (TMMS-24; das alcohólicas en días laborables y en fin
Fernández-Berrocal, Extremera y Ramos, de semana y frecuencia de borracheras),
2004; versión original de Salovey et al., consumo de tranquilizantes o pastillas para
1995). Este instrumento está integrado por dormir, consumo de otras drogas psicoacti-
24 ítems y proporciona un indicador de los vas (hachís, marihuana, cocaína, heroína,
niveles de IEP. A los sujetos se les pide speed/anfetaminas, alucinógenos, sustan-
que evalúen el grado en el que están de cias volátiles, éxtasis/drogas de diseño) y
acuerdo con cada uno de los ítems sobre grado de rechazo de ciertas conductas de
una escala tipo Likert de 5 puntos, que va- consumo de drogas.
ría desde Muy de acuerdo (1) Muy en des-
acuerdo (5). La escala está compuesta por
tres subfactores: Atención a los propios
sentimientos, Claridad emocional y Repa-
226 D. Ruiz-Aranda, P. Fernández-Berrocal, R. Cabello y N. Extremera

vez. Por otro lado, el 8,9% de la muestra


fuma en la actualidad. En relación al con-
Resultados
sumo de alcohol, el 50,7% de los jóvenes
Las medias y desviaciones típicas para las informa haber tomado alguna vez bebidas
variables más importantes estudiadas así alcohólicas y el 62,7% afirma haberse em-
como la prevalencia del consumo de tabaco borrachado alguna vez. En líneas genera-
y alcohol se presentan en las Tabla 1 y 2. les, los resultados obtenidos coinciden con
Como se puede apreciar en la Tabla 2, los conseguidos por el II Plan Andaluz so-
el 64 % de la muestra informa no haber bre Drogas y Adicciones (EDIS, 2005).
fumado nunca y el 22% lo ha hecho alguna

Tabla 1. Estadísticos descriptivos:


Medias. desviaciones típicas y Rango de
las variables del estudio (N=1093-
1102).

Estadísticos descriptivos
Variables M DS Rango
Edad 14.68 1.68 11-21
Atención 24.42 6.53 1-5
Claridad 24.19 6.35 1-5
Reparación 26.06 6.40 1-5

Tabla 2. Prevalencia del consumo de tabaco y alcohol.

CONSUMO DE TABACO N %
Nunca 102 64%
Alguna vez 102 22%
Ya lo he dejado 102 5.1%
Fumo en la actualidad 102 8.9%
CONSUMO DE ALCOHOL N %
SI 103 50.7
NO 103 49.3
¿TE HAS EMBORRACHADO ALGUNA VEZ? N %
SI 425 62.7
NO 425 37.3
Inteligencia emocional percibida y consumo de tabaco 227

El análisis de las correlaciones estudia- una correlación negativa con el consumo


das revela que los resultados obtenidos fue- de tabaco (r= -.145, p< 0.01) y alcohol (r= -
ron en la dirección esperada. Con respecto .124, p< 0.01). Asimismo, este factor corre-
a las subescalas del TMMS-24, el factor lacionó negativamente con la frecuencia de
Atención correlacionó de forma positiva y consumo de cigarrillos en los últimos trein-
directa con el consumo de tabaco(r= .124, ta días (r= -.174, p< 0.05) y con el hecho
p< 0.01) y alcohol (r= .103, p< 0.01). Por de haberse emborrachado alguna vez (r= -
otro lado, la Reparación emocional mostró .098, p< 0.05).

27

26 Nunca he fumado

25 He fumado alguna
vez
24 Fumaba pero ya lo
he dejado
23 Fumo

22
Atención Claridad Reparación

Figura 1. Perfiles de inteligencia emocional y consumo de tabaco.

27

26

25 Nunca he tomado
alcohol
24 Sí he tomado alcohol

23

22
Atención Claridad Reparación

Figura 2. Perfiles de inteligencia emocional y consumo de alcohol.

Se han realizado una serie de Análisis nos que consumen tabaco y alcohol en re-
de Varianza (ANOVAs) tratando de deter- lación a su IEP. Los análisis indican dife-
minar si existen diferencias entre los alum- rencias entre los grupos. Los alumnos que
228 D. Ruiz-Aranda, P. Fernández-Berrocal, R. Cabello y N. Extremera

nunca han fumado presentan una menor menor consumo de tabaco y alcohol. No se
atención a sus emociones (M=23.81) que han encontrado, a diferencia de otros estu-
aquellos que fuman en la actualidad dios previos, correlaciones significativas
(M=26.07) o que han fumado, pero ya lo entre la claridad emocional y el consumo
han dejado (M=25.83; F (1,1069)=6.192 de tabaco y alcohol (Trinidad y Johnson,
p‹0.0001). Asimismo, aquellos alumnos 2002), aunque el instrumento de IE utiliza-
que nunca han fumado tienen una mayor do ha sido diferente en cada estudio. Por
capacidad percibida para regular sus emo- otro lado, los adolescentes que creen pres-
ciones (M=26.67) que aquellos que fuman tar atención a sus emociones en mayor me-
actualmente (M=23.66) o que han fumado dida informan de un mayor consumo de es-
algunos cigarrillos en su vida (M=25.17; F tas sustancias. Estudios previos ya han se-
(1,1041)=8.18 p‹0.0001). Del mismo mo- ñalado la falta de relación significativa del
do, los adolescentes que nunca han fumado factor Atención emocional con los factores
en el último mes tienen una mejor regula- de Claridad y Reparación emocional, aun-
ción emocional que los que han fumado di- que altas puntuaciones en Claridad sí han
ariamente en los últimos treinta días (F correlacionado significativamente con Re-
(1,206)=3,484; p‹0.017; M=26.08 y paración emocional (Salovey et al., 1995).
M=23.65, respectivamente). La tendencia a focalizar la atención en los
En relación al consumo de alcohol, los estados emocionales propios nos permite
alumnos que afirman no consumir alcohol seguir el proceso de nuestras emociones,
creen prestar atención a sus emociones en pero esto puede resultar no ser adaptativo
menor medida (F (1,1073)=11.506; en algunas ocasiones. En concreto, cuando
p‹0,001; M= 23.80 y M= 25.13, respecti- el hecho de prestar atención a nuestros es-
vamente) e informan de una mayor capaci- tados emocionales llega a ser excesivo,
dad percibida para manejar sus estados puede provocar un incremento del pensa-
emocionales que los que consumen alcohol miento rumiativo y mantener el estado de
(F (1,1046)=16.365; p‹0.0001; M= 26.84 y ánimo displacentero. De hecho, la atención
M= 25.25; respectivamente). Los adoles- a las propias emociones correlaciona posi-
centes que afirman haberse emborrachado tivamente con ansiedad y depresión (Fer-
alguna vez muestran una menor reparación nández-Berrocal, Alcaide, Extremera y Pi-
emocional que los adolescentes que infor- zarro, 2006; Fernández-Berrocal, Ramos y
man no haberse emborrachado nunca Orozco, 1999; Goldman, Kraemer y Salo-
(F(1,430)=4.173; p‹0.042; M=24.81 y vey, 1996; Salovey, Stroud, Woolery y
M=26.15, respectivamente). Epel, 2002). Si el adolescente focaliza su
atención de manera excesiva en sus senti-
mientos, pero no es capaz de clarificar qué
siente en cada momento ni de regular inter-
Discusión namente sus emociones, es más probable
Este estudio ha incluido la variable inteli- que opte por otras formas menos adecuadas
gencia emocional como factor de protec- para afrontar sus estados emocionales. Esto
ción ante el consumo de drogas en la po- puede llevar a la persona al consumo de
blación adolescente. Los resultados de los sustancias adictivas como forma de mitigar
análisis estadísticos realizados reflejan que estos estados emocionales aversivos (Canto
aquellos adolescentes que tienen una mayor et al., 2005; Trinidad y Johnson, 2002)
percepción de habilidad a la hora de regu-
lar sus estados emocionales informan de un
Inteligencia emocional percibida y consumo de tabaco 229

Podríamos decir por tanto, que una alta y afectivas para favorecer la disminución
regulación emocional se relaciona con un de conductas de riesgo para la salud como
menor número de conductas autodestructi- son el consumo de tabaco y alcohol.
vas (Brackett y Mayer, 2003; Brackett et al, En conclusión, es posible que aquellos
2004). Los adolescentes con una mayor ca- adolescentes con un mayor repertorio de
pacidad percibida para manejar sus emo- competencias afectivas basadas en la com-
ciones son más capaces de afrontarlas en su prensión, el manejo y la regulación de sus
vida cotidiana facilitando un mejor ajuste propias emociones no necesiten utilizar
psicológico y teniendo así un menor riesgo otro tipo de reguladores externos (e.g., ta-
de consumo abusivo de sustancias. baco, alcohol y drogas ilegales) para repa-
Los factores de riesgos que se asocian a rar los estados de ánimo negativos provo-
las complejas conductas de fumar o beber cados por la variedad de eventos vitales y
alcohol son numerosos. Mientras que mu- acontecimientos estresantes a los que están
chos de estos factores de riesgo no pueden expuestos en esta edad tan crítica.
ser modificados, las capacidades que inclu-
ye la IE pueden ser aprendidas y mejoradas
previniendo así futuras conductas de riesgo
Agradecimientos
para la salud (Mayer y Salovey, 1997).
Estos datos proporcionan evidencia de Esta investigación ha sido realizada, en parte,
que aquellos individuos con alta IEP pue- gracias al proyecto Nº BSO2003-02573 del Mi-
den beneficiarse más de los programas de nisterio de Educación y Ciencia.
prevención de presión de grupo y que aque-
llos programas dirigidos a la prevención de
consumo de drogas incrementarían su efec-
tividad si tuvieran en cuenta variables co-
mo la IE. Por tanto, el objetivo próximo se- Artículo recibido: 08-11-2006
ría desarrollar e implementar programas aceptado: 15-11-2006
específicos sobre habilidades emocionales

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