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GOBIERNO DEL ESTADO DE MÉXICO

EDITOR

CONSEJO CONSULTIVO DEL BICENTENARIO


DE LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO

Enrique Peña Nieto


PRESIDENTE

Luis Enrique Miranda Nava


VICEPRESIDENTE

Alberto Curi Naime


SECRETARIO

César Camacho Quiroz


COORDINADOR GENERAL

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2 0 1 1

3
Enrique Peña Nieto
Gobernador Constitucional

David Korenfeld Federman


Secretario del Agua y Obra Pública

CONSEJO EDITORIAL:
Luis Enrique Miranda Nava, Alberto Curi Naime,
Raúl Murrieta Cummings, Agustín Gasca Pliego,
David López Gutiérrez.

COMITÉ TÉCNICO:
Alfonso Sánchez Arteche, José Martínez Pichardo,
Rosa Elena Ríos Jasso.

SECRETARIO TÉCNICO:
Edgar Alfonso Hernández Muñoz.

Atlas de la Cuenca del Río Lerma en el Estado de México. Compendio.


© Primera edición. Secretaría de Educación del Gobierno del Estado de México.

D. R. © Gobierno del Estado de México


Palacio de Gobierno
Lerdo Poniente núm. 300, colonia Centro, C.P. 50000
Toluca de Lerdo, Estado de México.
www.edomex.gob.mx/consejoeditorial
consejoeditorial@edomex.gob.mx

ISBN 968-484-655-X (Colección Mayor)


ISBN 978-607-495-153-0

© Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal. 2011


www.edomex.gob.mx/consejoeditorial
consejoeditorial@edomex.gob.mx
Número de autorización del Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal
CE: 206/01/02/11

© Secretaría del Agua y Obra Pública


© Comisión Coordinadora para la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Río Lerma

Impreso en México

Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento,
sin la autorización previa del Gobierno del Estado de México, a través del Consejo Editorial de la Administración Pública Estatal.

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El curso de la vida social crece, se diversifica e incrementa conocimientos que
perfeccionan y multiplican aciertos, corrigen errores para mejorar la vida
de las generaciones nuevas, provistas de herramientas científicas y técnicas
apropiadas para la planificación de programas que, al ser aplicados con el
esfuerzo de todos los sectores sociales, se pueda alcanzar la unidad en lo
múltiple y en lo diverso.
El contenido de los Atlas Ecológicos profundiza el conocimiento para
lograr la comprensión necesaria y la valoración de la existencia de los seres
vivos, donde la humanidad se manifiesta en diversos grados de desarrollo
y capacidad para lograr auténticos progresos y abatir lo que perjudique,
deteriore y degrade lo bueno y perdurable.
A este objetivo obedecen las publicaciones históricas y técnicas de
los Atlas Ecológicos del Alto Lerma, y no sólo a la continuidad, sino la
actualización y proyección hacia un futuro con mejores poderes creativos y
mejores escalas de perfeccionamiento ambiental.
Corresponde a una política de desarrollo auténtico y equilibrado,
conservar y enriquecer el patrimonio ecológico con proyección y efectos
trascendentes que aprovecharán generaciones futuras, las que seguramente
estarán más informadas y mejor provistas para afrontar los riesgos y las
oportunidades que ofrece la vida individual y colectiva.

JORGE JIMÉNEZ CANTÚ

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C O N T E N I D O

MENSAJE DEL LIC. ENRIQUE PEÑA NIETO

MENSAJE DEL DR. DAVID KORENFELD FEDERMAN

MENSAJE DEL ARQ. JORGE JIMÉNEZ CAMPOS

INTRODUCCIÓN

Capítulo 1
ANTECEDENTES HISTÓRICOS DEL USO DE LOS RECURSOS DE LA CUENCA.

Capítulo 2
MEDIO FÍSICO-GEOGRÁFICO

Capítulo 3
CONDICIONES CLIMÁTICAS

Capítulo 4
HIDROGRAFÍA

Capítulo 5
BOSQUES, FLORA Y FAUNA

Capítulo 6
ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

Capítulo 7
ACTIVIDADES PRODUCTIVAS

Capítulo 8
ESTADÍSTICA BÁSICA DE LOS MUNICIPIOS DE LA CUENCA

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E sta obra, producto de la experiencia, el esfuerzo y la coordinación de numerosos participantes,
brinda un panorama relevante y actualizado de los problemas, los compromisos, las expectativas y las
soluciones que se plantean en una importante región del Estado de México: la Cuenca del Río Lerma.
Corresponde a la realidad y mira hacia el pasado, el presente y el futuro, con estricta objetividad y
orientación bien informada.
Aquella Cuenca abarca, por lo que toca a nuestra entidad federativa, el 11 por ciento del
territorio comprendido en el conjunto de la Cuenca Lerma-Chapala, con superficie de 5,354 kilómetros
cuadrados, en la que se localizan 33 municipios. En éstos, que representan el 24 por ciento del Estado
de México, residen 2.8 millones de compatriotas. Es la región del país que ofrece mayor desarrollo
económico. En ella tienen asiento 2,500 industrias e innumerables actividades agropecuarias.
Hidrológicamente, el Estado de México es una entidad “clave” en la República. En ella se originan
tres subsistemas hidrológicos de excepcional importancia: Cuenca del Río Pánuco, Cuenca del Río
Balsas y Cuenca del Río Lerma, a la que se refiere esta obra. El Río Lerma --“protagonista” de esta
obra y de los trabajos que en ella figuran-- tiene curso en varios Estados, como Querétaro, Michoacán,
Guanajuato y Jalisco, y constituye una generosa fuente de vida que favoreció el desenvolvimiento
de las culturas mazahua y otomí, motivo de orgullo para los mexiquenses. Hoy significa un factor
para el desarrollo de grandes asentamientos humanos. De todo ello derivan la responsabilidad y el
compromiso --oportunamente asumido y puntualmente cumplido-- de progresar en este ámbito, bajo
el concepto de desarrollo sustentable que ha guiado las acciones del gobierno del Estado.
No podemos ignorar u olvidar los graves problemas que es preciso atender en este espacio
de los quehaceres públicos y privados. La falta de conciencia ecológica y el desconocimiento de las
potencialidades de la Cuenca generaron depredación y abandono, con severas consecuencias bien
conocidas. Ahora es preciso sanear la Cuenca, aplicando a este objetivo una firme voluntad política,
que congregue los trabajos de la sociedad y los organismos públicos al servicio de ésta, aplicando
una considerable suma de recursos orientados al rescate de la Cuenca. Conseguirlo implica un
extraordinario reto para la comunidad y el gobierno de la entidad, que hemos atendido con hechos, en
la mayor medida a nuestro alcance.
La recuperación del Lerma significa un deber ecológico fundamental y posee grandes
implicaciones económicas, para bien del país y del Estado, por la relevancia que aquél tiene como
fuente para satisfacer la necesidad de agua, alentar el desarrollo e impulsar la marcha de amplios
sectores productivos. Los proyectos elaborados y los programas y acciones emprendidos para esa
indispensable recuperación, tan apremiante, se sustentan en una cuidadosa investigación que provee
conocimiento sobre las características de la Cuenca: medio físico geográfico, hidrología, bosques,
reservas naturales, población, producción agropecuaria e industrial. A esto se refiere el Atlas que tiene
el lector en sus manos.
Con determinación y empeño avanzamos en el saneamiento del río y en la restauración y
conservación de sus afluentes y cuerpos de agua. Los resultados son el fruto de aportaciones valiosas
--que reconocemos y valoramos-- provenientes de diversos sectores de la sociedad, a los que se
agregan el trabajo de las autoridades y la participación de diversas asociaciones comprometidas en el
rescate de este importante patrimonio cultural y económico de los mexiquenses y, más ampliamente,
de todos los mexicanos. Se trata de asegurar hoy las mejores condiciones para el futuro.
Este Atlas de la Cuenca del Río Lerma --que el gobierno del Estado entrega a la sociedad
mexiquense y a quienes estudian estos problemas y contribuyen a resolverlos con gran aplicación y
perseverancia-- promoverá la reflexión y el análisis, estimulará la voluntad e impulsará las acciones
y las obras que es preciso continuar o emprender para la plena recuperación de la Cuenca. Así
contribuirá a la conciencia ecológica de la población, factor y garantía de vida para las generaciones
venideras. Obviamente, las tareas cumplidas no constituyen la totalidad de los trabajos que deberemos
realizar en este ámbito, pero constituyen una etapa necesaria en una larga marcha que tiene rumbo
claro y destino cierto.

ENRIQUE PEÑA NIETO


Gobernador Constitucional del Estado de México

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E l agua, tiene el valor más alto como bien de nuestra especie, por su importancia y
utilidad hace posible la vida y el desarrollo de la civilización.

Gracias al esfuerzo de todos quienes se han dedicado a divulgar una nueva cultura
del agua, actualmente existe mayor interés y compromiso de todos los gobiernos y
ciudadanos en torno a esta materia, al grado tal, que en 2010 la Organización de las
Naciones Unidas declaró el acceso al agua potable como un derecho humano. Esta nueva
concepción jurídica del agua debe ser la pauta para priorizar los asuntos hídricos en
cada una de nuestras ciudades y resolver integralmente los grandes retos que significan
para la sociedad.

En el Estado de México, bajo el liderazgo del Gobernador Enrique Peña Nieto,


hemos impulsado con decisión el desarrollo del sector, superando las complejidades
que plantea la entidad federativa más poblada del país, que tiene, por lo tanto, el mayor
número de usuarios de los servicios de agua potable y saneamiento, logrando que cada
día más mexiquenses disfruten de ellos en sus hogares.

Estos logros son consecuencia de la gran dinámica de corresponsabilidad que


se ha formado en torno al agua, debido a que en nuestra entidad comprendimos que
su gestión integral requiere un riguroso compromiso del gobierno, pero también de
los ciudadanos, pues solo trabajando juntos tenemos los resultados positivos que
deseamos.
Hemos avanzado con pasos firmes, construyendo una revaloración del agua como
factor de vida y elemento del desarrollo que hace posible la paz, el orden y el progreso
de nuestra sociedad, entendiendo que su presencia modifica sustancialmente la calidad
de vida de los usuarios. Sin embargo, todavía queda mucho camino por recorrer en esta
dirección.

La presente obra significa una contribución sumamente importante para continuar


las tareas pendientes, se trata de un estudio integral que presenta un diagnostico real
de la situación que vive una de las cuencas más importantes del país, que nos muestra
los resultados de una manera clara y atractiva para el lector y lo mas importante nos
ayuda a formar una idea clara de donde estamos y hacia donde debemos avanzar en la
compleja tarea de su saneamiento y recuperación.

Geología, hidrografía, climas, bosques, reservas naturales, producción agropecuaria


e industrial y diversos temas vinculados a la población como empleo, salud, servicios
públicos y educación, son algunos de los temas que aborda a través de imágenes, mapas,
fotografías, gráficas, esquemas y análisis de datos. Es así que este Atlas de la Cuenca del
Río Lerma no sólo significa una positiva aportación editorial, sino también, un legado del
Gobierno del Estado de México para los mexiquenses y para todos los mexicanos.

DR. DAVID KORENFELD FEDERMAN


Secretario de Agua y Obra Pública del
Gobierno del Estado de México

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L lamar ATLAS a esta obra, tiene el sentido de las dos acepciones de aquella palabra. Según
los griegos, Atlas era el nombre del gigante que sostenía en sus hombros el universo. En una
segunda acepción de raíz latina, es una colección de mapas geográficos, históricos y gráficos
que describen en un volumen el universo, el mundo o una región.

El Atlas de la Cuenca del Río Lerma en el Estado de México es un compendio actualizado


de las condiciones reales que guarda la Cuenca en esta región del país; su historia, geografía
física, datos estadísticos, industria, población, servicios, problemática y planteamientos de
solución para su rescate integral. Es un soporte para la consulta, investigación y toma de
decisiones para la elaboración de programas y proyectos que recuperen el ecosistema en
su conjunto, preserven los recursos naturales y con ello sostengan en su espalda un medio
físico sano, conservando la biodiversidad, los bosques y suelos, las praderas y los valles, con
los cauces limpios que merecen los habitantes de la región, así como para que pueda seguir
abasteciendo de agua suficiente a esta Cuenca y al Valle de México.

Las cuencas hidrográficas en el planeta, plantean regiones con características similares


y a la vez con problemáticas comunes dentro de un área geográfica delimitada por el
recorrido del cauce de un río. En este caso, el río Lerma nace precisamente en nuestra
entidad. Además de tener un compromiso estatal para su recuperación y conservación,
tenemos que ser solidarios con los habitantes de las otras entidades del país que recorre
nuestro Río, planteando los estudios y acciones que aquí se realicen como un ejemplo a
seguir por todas las entidades que conforman la totalidad de la Cuenca.
Nos encontramos hoy ante un patente cambio climático. Debemos hacer conciencia
y tomar todas las medidas necesarias para revertirlo o al menos detenerlo; contamos con
todo lo que se requiere para hacerlo, en primer lugar, con la voluntad política del gobierno
encabezado por el Gobernador de nuestra entidad, Lic. Enrique Peña Nieto, así como con la
suma de las voluntades de todos los Presidentes Municipales de la región, la participación de
las representaciones federales y la actitud ejemplar de las organizaciones de empresarios e
industriales.

Desde 1993, la Comisión para la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Río Lerma
publicó el primero de siete Atlas Ecológicos de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma. Basados
en ello, ahora ponemos este Compendio actualizado en manos de la sociedad interesada e
involucrada en el tema. Además de ser un elemento de trabajo, da respuesta al compromiso
que tenemos con esta generación y con las que nos precederán para lograr una mejor calidad
de vida.

Este Atlas es un medio para la preservación de la Cuenca. Debemos participar todos,


haciendo conciencia de que juntos podemos llegar a ser ejemplo de cultura y acción que
conduzcan al fin que pretendemos: una Cuenca sana.

JORGE JIMÉNEZ CAMPOS


Coordinador General de la
Comisión Coordinadora para la Recuperación
Ecológica de la Cuenca del Río Lerma.

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Introducción

L a publicación de este compendio satisface la necesidad de contar con información ac-


tualizada sobre la Cuenca del Río Lerma, para ponerla al alcance de amplios sectores de la
población y de los funcionarios que toman decisiones, con la finalidad de crear conciencia en
la población para lograr una actitud más participativa y promover acciones convenientes para
el desarrollo sustentable de esta importante región del Estado de México.
Por ello, la Comisión Coordinadora para la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Río
Lerma se abocó a la selección de los aspectos más relevantes de los siete Atlas que ha publi-
cado hasta hoy: I Cartográfico, publicado con información estadística de los municipios de la
Cuenca, II Histórico, III de Ecosistemas Productivos, IV Etnográfico, V Industrial, VI de Salud y
VII de Desarrollo Urbano, editados de 1992 a 2002.
La integración de los Atlas constituye un esfuerzo del Gobierno del Estado de México
para ofrecer al lector elementos recientes de investigación que permitan contar con una visión
integral para evaluar la situación en la que se encuentran los diversos sectores, tanto en lo que
se refiere al estado que guardan los recursos naturales, como al impacto que ha tenido sobre
ellos el desarrollo del hombre en esta área básica para el progreso del país.
Para poner al día esta información se contó con el apoyo de diversas dependencias del
Gobierno del Estado de México y de las Delegaciones Federales en esta entidad y de los 33
municipios que conforman la Cuenca.
En la zona examinada, especialistas de muy diversas disciplinas han trabajado desde
mediados del siglo XIX para conocer y desentrañar el funcionamiento de la naturaleza. El
resultado de los estudios efectuados ofrece un buen panorama para el uso racional de los
recursos de esta región.
La cuenca Lerma-Chapala-Santiago es una de las más importantes del país, tiene una
extensión territorial de 58,725 km2. Representa el 3 por ciento del territorio nacional-, abarca
parte de los estados de México, Michoacán, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Aguascalientes,
Zacatecas, Durango y Nayarit, entidades que reciben el benéfico paso del agua por su territo-
rio o sus cercanías, y a la vez contribuyen con su aportación al caudal del Lerma. Esta región
impacta casi al 10 por ciento del país, motivo que obliga a tenerla bajo cuidado permanente y
en las mejores condiciones posibles.
De esa superficie, al Estado de México, le corresponden 5,354 km2 y se extiende desde el
centro hacia el noreste. Esta comarca cuenta con una extraordinaria riqueza natural, histórica
y social; caracterizada por su diversidad de paisajes que, en su conjunto, resguardan su gran
biodiversidad; su valioso acervo arqueológico, arquitectónico, artesanal y etnolingüístico, todo
ello patrimonio de los mexicanos.
El espacio que abarca la cuenca toca 37 municipios, aunque sólo 33 están dentro o tie-
nen la mayor parte de su territorio en ese ámbito. El Decreto Núm. 57 de la Ley Orgánica Mu-
nicipal, dado en Toluca de Lerdo por la XLV H. Legislatura el 2 de julio de 1973 menciona 32
municipios, sin embargo, el 2 de octubre de 2001 ascendió a 33 con la creación del municipio
de San José del Rincón, en parte del territorio de San Felipe del Progreso.
El río Lerma es una de las corrientes fluviales más largas del territorio mexicano: son los
1,180 kilómetros del sistema hidrológico Lerma-Chapala-Santiago; 175 de ellos están dentro
del Estado de México, 754 llegan hasta la laguna de Chapala, en Jalisco, y la cifra restante hasta
la desembocadura del río en Nayarit.
Este importante río –la principal corriente de agua de la cuenca– está localizado en la
Región Hidrológica número 12, en la subcuenca Lerma-Chapala, en la parte central de México.
El Lerma es el colector general de la cuenca, y su cauce se origina en la laguna de Almoloya
del Río en el Estado de México, con coordenadas geográficas de 19º 09’ 00” latitud norte y 99º
29’ 00” longitud oeste. En Chapala, las coordenadas geográficas son 20º 14’ 14’’ latitud norte El Nevado de Toluca –o Xinantécatl, “Cerro del
y 102º 37’ 26’’ longitud oeste. Murciélago”– en enero de 2011.

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Las raíces de su poblamiento son prehispánicas y desde entonces el lugar ya refiere una
gran diversidad en los tipos de relación entre su población, la economía y el medio natural; lo
que explica la notable variedad en su configuración, donde hoy en día interactúan comunida-
des rurales, urbanas e indígenas.
Las evidencias arqueológicas registran que desde los primeros siglos de nuestra era,
en los valles de la cuenca del Alto Lerma hubo comunidades humanas que de diversas mane-
ras han usufructuado sus abundantes recursos naturales, interdependientes uno de otro. El
impacto sufrido durante centenares de años en agua, vegetación, fauna y suelos es profundo
y, por el gran crecimiento demográfico de las últimas décadas, el futuro de los valles y de
la Cuenca del Sistema Lerma-Chapala-Santiago requiere de un trabajo multidisciplinario que
permita incluir a todos los sectores de la sociedad en un esfuerzo conjunto, y así lograr su
recuperación.

Antecedentes

El nivel de las aguas en la laguna de Chapala descendió notablemente en 1989, lo que llevó a
los gobiernos estatales involucrados a firmar un acuerdo para establecer un uso eficiente del
agua y el saneamiento de las aguas residuales, con la finalidad de poder recuperar los niveles
originales, y así abastecer el agua que potabilizan para Guadalajara.
En agosto de 1990, el gobierno de Estado de México creó la Comisión Coordinadora para
la Recuperación Ecológica de la Cuenca del Río Lerma, un organismo que respondería a los
acuerdos tomados en el seno del Consejo de la Cuenca Lerma-Chapala –conformado por re-
presentantes de cinco estados y dos organismos federales– para poner en marcha programas
que solucionaran la problemática originada en la Cuenca del Alto Lerma.
Poner en práctica los programas de recuperación fue una tarea realizada por el doctor
Jorge Jiménez Cantú, primer titular de esta Comisión Coordinadora, quien también imple-
mentó un sistema de evaluación y seguimiento –producto de acuerdos interinstitucionales
oficiales, y con organismos sociales, empresas privadas y comunidades de la Cuenca– para
atender a las diversas regiones a partir de objetivos, actividades y beneficios. Los trabajos
permanentes de evaluación, realizados en todas sus variantes –clima, agua, suelos, población,
productividad y contaminación– han permitido detectar la problemática de la cuenca en toda
su magnitud.
Los estudios hechos sobre la región continúan hasta ahora, al tiempo que operan los
programas de recuperación, lo que ha permitido ampliar la base de datos para conocer con
más precisión el funcionamiento ambiental de la cuenca y, si se considera necesario, modificar
las operaciones previstas

Problemática

Algunos aspectos de la problemática, identificados como de mayor relevancia en la Cuenca


Alta del Río Lerma son:

 
      
     

 


     
  
  
 

  
     
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generalizada falta de cultura medio ambiental.

La región es cuna de numerosos y significativos asentamientos, razón por la que en


los últimos años ha sufrido un fuerte impacto de crecimiento demográfico: cifras oficiales
del censo 2010, muestran que la población pasó de 419,537 habitantes en 1930 a 2,949,536,
incrementando seis veces su magnitud, equivalente a un aumento mayor del 603 por ciento en
80 años, periodo en el que nacen tres generaciones.
El crecimiento de la población ha impactado la demanda de agua potable que tiende
a ser cada vez mayor, y el agua disponible es aproximadamente la misma; por eso cuidarla
resulta esencial por ser un elemento indispensable para la vida humana. La reducción de la
cantidad disponible per cápita impacta en la calidad de vida de los habitantes; al estar conta-
minada se alteran sus propiedades físico-químicas, y esto repercute en el deterioro del medio
ambiente. La distribución y la incidencia pluvial también afecta directamente las condiciones
climáticas y los ecosistemas en los que vive, dependiente de ellos, el hombre.
A su vez, el agua que se extrae del acuífero será cada vez mas cara si continúan descen-
diendo los niveles freáticos por los costos de la energía eléctrica utilizada para la extracción
por bombeo. Es relevante en especial el cobro del agua, por ser el único factor que permite
mantener las redes de abasto y los sistemas de tratamiento. El crecimiento de la población
también demanda una mayor cantidad de alimentos y vivienda, lo que impacta y modifica los
patrones de uso del suelo, y a su vez ocasiona la disminución de los recursos naturales.
Poner en práctica la normatividad ambiental implica un costo a corto y mediano plazo en
la aplicación de soluciones técnicas para controlar la emisión de contaminantes. Esto dificulta

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I N T R O D U C C I Ó N

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Esquema 1: EL SISTEMA HIDROGRÁFICO LERMA-CHAPALA-SANTIAGO.

FUENTE: Elaboración propia con información de CONAGUA.

su aplicación, sin embargo, será menor al costo de la degradación de los recursos naturales y
del medio ambiente a largo plazo, lo cual sucederá si no se aplica a tiempo la normatividad.
Es conveniente analizar la crisis ambiental que experimenta la Tierra desde el enfoque
de las cuencas hidrológicas debido al uso del agua que fluye en una región confinada, y por
los efectos que presentan los fenómenos naturales en la devastación del medio ambiente. Es
indispensable considerar la interrelación entre el entorno ambiental y las condiciones socia-
les, económicas y políticas que llevan a un detrimento en la disponibilidad de agua. La forma
de explotación de este recurso está determinada, en principio, por el medio natural, por lo
que resulta imprescindible un planteamiento razonable y objetivo para su explotación, lo que
conducirá a un impacto equilibrado sobre las condiciones ambientales y sociales del entorno.
El manejo integral se recomienda especialmente a países en vías de desarrollo, pues
permite seleccionar elementos y procesos sobre bases precisas de conflictos, prioridades y
capacidad, además de que puede ser aplicado al enfoque sectorizado reconociendo las inter-
conexiones entre cada recurso.
A pesar de que estos problemas se subdividen en muchos otros, se encuentran fuerte-
mente ligados en sus relaciones causales, pero sobre todo se hace evidente la necesidad de
contar con una base diagnóstica de carácter espacial que permita mostrar la dinámica en la
Cuenca Alta del Río Lerma, con la finalidad de generar un sistema de desarrollo que incluya
una visión sustentable y sostenible.

Contenido

Este Atlas describe la situación actual de la cuenca, del medio físico y geográfico, la descrip-
ción de la geología de su territorio, del uso del suelo, condiciones climáticas, contaminación
atmosférica, situación de los recursos naturales, bosques y áreas naturales protegidas, pro-
ducción agropecuaria e industrial y la descripción de los principales indicadores en cada uno
de los 33 municipios de la Cuenca en los aspectos demográficos, étnicos, eductivos, de salud,
vivienda y datos socioeconómicos.
A lo largo de esta publicación se detallan las condiciones de los recursos naturales,
ejemplificados en estas líneas como la erosión del suelo, los sedimentos en los cuerpos de
agua, la reducción de los espacios boscosos, la alteración de las condiciones climáticas, los
grados de contaminación hídrica, etcétera.
El análisis hidrológico de la cuenca ha permitido evaluar los volúmenes de agua dispo-
nibles para explotación y cuantificar la cantidad que cada fase del ciclo hidrológico transfiere
a otras, de manera que sea posible establecer los volúmenes susceptibles de aprovechamiento
sin afectar al medio circundante o a la siguiente fase del ciclo.
En el área geográfica del Alto Lerma se contempla integralmente la problemática del
agua: oferta, uso, disponibilidad, distribución, explotación y manejo. Incluyendo los niveles

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I N T R O D U C C I Ó N

de contaminación del agua, los sistemas de tratamiento de agua existentes y los que faltan
construir. El diagnóstico indica la seriedad del caso, y como remedio sugiere el uso equilibra-
do y factible utilizando las herramientas al alcance para considerar la distribución espacial y
temporal del agua.
Ligadas profundamente con la naturaleza están las actividades productivas, como es el
caso de la agricultura, ganadería, industria, minería, comercio y, desde luego, la vida cotidiana
de los seres humanos que, en diversos grados, afectan al entorno natural.
Los recursos climáticos –temperatura y agua de lluvia– son los principales factores que
determinan la distribución de los cultivos y la vegetación natural. En combinación con la ra-
diación solar regulan la fotosíntesis neta y, en las superficies cultivadas, condicionan la acu-
mulación de materia seca. También son de gran utilidad para llevar un monitoreo del balance
hídrico. Los registros conocidos como “normales climáticas” son imprescindibles para las
cuantificaciones generales y prever el comportamiento del clima.
Los datos sobre la cobertura de tierra y biodiversidad incluyen información sobre bos-
ques, pastizales, humedales, flora y fauna.
Hay reportes precisos sobre el uso de la tierra, sistemas de cultivo y producción en
forma estadística y cartográfica, además de datos básicos sobre requerimientos ambientales,
condiciones climáticas y de suelo, calidad del agua, de cultivos tradicionales y de exportación,
plantaciones de árboles, animales domésticos y producción piscícola.
Mapas, gráficas y cuadros estadísticos sobre los aspectos económicos, con costo de in-
sumos y precios de venta de alimentos vegetales y animales.
Las actividades humanas han sido determinantes en la alteración del entorno natural;
el agua, sustento de la vida, es uno de los recursos más afectados. La presión que ejerce el
crecimiento demográfico es probablemente el factor principal en el desequilibrio ecológico de
la cuenca, aunque la ciudad de México y los municipios mexiquenses conurbados a ella no han
incrementado el volumen importado de la cuenca del Lerma, pues los volúmenes exportados
al valle de México han disminuido: en 1984 eran 6.88 metros cúbicos por segundo, en 1994
fueron 4.92 y actualmente son 4.1 metros cúbicos por segundo.
El agua es un recurso finito, vulnerable e insustituible del que depende la vida y el bien-
estar de todos sus beneficiarios, por lo que en la cuenca se han establecido normas de uso Las actividades humanas han sido determinantes en la
alteración del entorno natural; el agua, sustento de la
urbano e industrial y se revaloran constantemente los costos de su manejo.
vida, es uno de los recursos más afectados.
Entre el imperativo de tener condiciones sufi-
cientes para sobrevivir y el reto de conservar saluda-
bles las condiciones ambientales para generaciones
futuras, se dan pasos para conseguir el desarrollo
sustentable. Alarmados por el efecto que se ha oca-
sionado al medio ambiente, los hombres de ciencia
estudian tenazmente cómo modificar los modos de
explotación de los recursos naturales, enfocándolos
hacia un uso más racional, sensato, en el que preva-
lezca la conciencia del equilibrio ecológico.
Uno de los objetivos fundamentales del manejo
sostenible de los recursos naturales es la erradicación
de la pobreza promoviendo el desarrollo regional en
forma sostenida. Habrá que tomar decisiones deter-
minantes que permitan lograrlo, ya que se siguen des-
cubriendo más y más formas naturales de interdepen-
dencia que obligan a optar por nuevos puntos de vista
y a cambiar hábitos ancestrales en el uso y consumo
de los bienes naturales. Se requiere de grandes esfuer-
zos para obtener la disposición y buena voluntad de
todos los actores involucrados para modificar actitu-
des y estilos de vida, para justipreciar los recursos y
los tiempos en que se regeneran éstos, así como los
impactos sociales en el medio ambiente, en la eco-
logía y la economía, así como los apoyos que pueda
brindar la tecnología para solucionarlos, valoración
que deberá ser integral e impactar especialmente a
regiones con altos índices de pobreza.
Hoy, en el Estado de México se trabaja en la
solución de problemas a través de la colaboración de
todos los sectores.

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A NTE C E D E NTE S H I STÓ R I CO S D E L U S O D E L O S R E C U R S O S N ATU R A L E S

        

Antecedentes históricos
del uso de los
recursos naturales

E l valle de Toluca muestra –en común con otras cuencas de la mesa central– la presencia
de una zona lacustre similar a la de los valles de México y Zitácuaro. La abundancia de agua
y las fértiles tierras fueron la razón fundamental para que tribus de cazadores-recolectores,
seminómadas, desarrollaran su potencial agrícola y con ello transitaran a la fase sedentaria.

ÉPOCA PREHISPÁNICA

Es muy probable que los mazahuas, otomíes y matlazincas –los grupos nativos asentados en
los hoy valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco– fueran influenciados por las culturas que
sucesivamente fueron dominando la región, como la teotihuacana, la tolteca, la chichimeca y
finalmente la mexica. Además de cultivar maíz, frijol, calabaza y chile explotaban las lagunas
de Chignahuapan –hoy de Almoloya–, cuya extensión comprendía desde el poblado de San
Mateo Texcalyacac hasta la cañada que conduce al valle de Ixtlahuaca.
De las lagunas del Alto Lerma se obtenían peces, ranas, crustáceos como el acocil, ajo-
lotes, ahuautle (huautli) y una gran cantidad de aves que periódicamente llegaban a la laguna.
La fauna en toda la cuenca era abundante y la mayor estaba constituida principalmente por
pumas, venados, gatos monteses, conejos y otras especies.
Durante 46 años, hasta la llegada de los españoles, los habitantes de la cuenca estuvie-
ron bajo el dominio mexica, por lo que es muy probable que su organización política y social
fuera como la de Tenochtitlan que, en lo referente a tierras, estaba caracterizada por cuatro
formas de posesión:

1. La principal forma de tenencia eran las tierras poseídas en común por los pueblos. No
podían ser reducidas a propiedad particular ni ser enajenadas.

2. Tierras cedidas en usufructo a la nobleza como recompensa por sus servicios en las
guerras y de vasallaje; no podían enajenar las tierras sin permiso y no podían pasar a
las manos plebeyas.

3. La propiedad ordinaria correspondía a los poblados que se dividían en barrios lla-


mados calpulli. Eran tierras asignadas en usufructo a familias del calpulli y que se tras-
mitían de padres a hijos, pero sin que tuvieran derecho a enajenarlas o arrendarlas.
Cuando una familia cambiaba de barrio o la dejaba sin cultivar dos años consecutivos
perdía su porción de tierra; entonces los terrenos pasaban a otras familias del barrio.
Otros terrenos de carácter comunal eran destinados a los gastos públicos del pueblo y
al pago de tributos.

4. Por último, las tierras que el tlatoani –el principal dirigente– decidía como propias o
para los miembros de su familia, sacerdotes o funcionarios de rango y las destinadas
para mantener, con su cultivo, a los ejércitos en tiempos de guerra. ! "

21
21
    
                         

ETAPA VIRREINAL

En 1519, Hernán Cortés desembarcó en Veracruz


y dos años más tarde, precisamente el día 13 de
agosto de 1521, consumó la conquista de México-
Tenochtitlan, iniciándose con ello la época colo-
nial que tuvo una duración de casi 300 años. En
este lapso se realizaron profundos cambios en la
economía, la política, la cultura y en todos los as-
pectos fundamentales de la sociedad que fueron
conformando el mestizaje.
Uno de los primeros cambios que se lleva-
ron a cabo fue el relativo a las formas de tenencia.
Apareció la propiedad privada cuando los espa-
ñoles se adjudicaron, con base en el derecho de
conquista, grandes extensiones de terrenos. La
Corona española intentó proteger la propiedad co-
munal de los indígenas mediante diversas leyes.
Así, algunos pueblos nativos conservaron
tanto la propiedad comunal como la privada de
los señores principales, aunque bajo el control del
encomendero o corregidor español. Pasando por
alto las diversas leyes emitidas para proteger a los
indígenas, Cortés y sus allegados se apoderaron
de vastas extensiones en el valle de Toluca que
fueron anexadas al marquesado del Valle de Oaxa-
ca (Romero, 1988).
Durante esta época hubo terrenos comuna-
les, tanto los establecidos desde fechas anteriores
como los otorgados después de la conquista. A los
pueblos nativos, generalmente, se les proporcio-
naron extensiones de tierra de cuatro tipos para
uso común:

El Fundo Legal –600 varas a los cuatro vientos, contadas a partir de la iglesia del pueblo–
estaba destinado a solares, casas y corrales; fue declarado inalienable en 1567.

El Ejido –una legua de largo, situado en las afueras del pueblo– estaba destinado al pas-
toreo y obtención de leña, piedra, agua, etcétera. Fue establecido en 1573.

Terrenos propios –cultivados colectivamente y cuyos productos se destinaban a los gas-


tos del mismo pueblo–. Fueron tierras que pertenecieron a los ayuntamientos.

Tierras de repartimiento concedidas en 1567 y destinadas al cultivo por parte de las


familias que formaban la comunidad.

Las tierras de los pueblos a los que se les impidió conservar sus propiedades –ni como
fundo legal– fueron súbitamente concentradas en unos cuantos propietarios europeos, oca-
sionando profundos cambios en la explotación de los recursos naturales: la cuenca, eminen-
temente agrícola, se transformó en agrícola-ganadera, y se inició el cultivo de trigo y cebada
introducidos por los conquistadores.
En 1526 ya había en esta zona reses, toros, caballos, cerdos y ovejas, y poco después
Hernán Cortés instaló la primera ganadería de toros bravos. El fácil éxito se debió a la abun-
dante disponibilidad de agua, esquilmos agrícolas y forraje acuático extraído de la laguna. El
crecimiento fue tan grande que en 1555 –a 34 años de la conquista– en la cuenca existían 60
haciendas y 150 mil cabezas de vacunos y equinos, provocando conflictos entre los ganaderos
españoles y los agricultores indios (Zavala, 1988).
Diezmada por la lucha, la esclavitud y las epidemias de enfermedades europeas, la
población nativa tuvo nuevas cargas: el trabajo en encomienda de las grandes haciendas y el
aprendizaje de otras técnicas de cultivo y productos nuevos.
Las encomiendas se obtenían por concesión del rey a un conquistador o a sus descen-
dientes. Consistían en el tributo de uno o varios pueblos de indios, facilitando a cambio su
integración al dominio español. El tributo consistía inicialmente en maíz y mantas de algodón;
luego con dinero en efectivo. Los principales encomenderos fueron Hernán Cortés, que tenía
la encomienda de Toluca; Juan Altamirano la de Metepec; Zinacantepec en poder de Juan de
Sámano y Francisco Villegas la de Atlacomulco.
Inicialmente, la explotación de los recursos naturales se concentró en la parte plana del
valle y luego, con las haciendas, en las estribaciones de las sierras. Al final de la Colonia exis-
tían 84 haciendas en el valle (Miño, 1988).

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A NTE C E D E NTE S H I STÓ R I CO S D E L U S O D E L O S R E C U R S O S N ATU R A L E S

La ganadería trajo consigo el desarrollo de pequeñas industrias –curtidos, textiles y em-


butidos– que dieron fama a la región. La laguna de Chignahuapan continuó siendo explotada
por las comunidades asentadas en los alrededores y, aunque no había escasez de agua en esta
región, desde entonces, en la cuenca del valle de México, la falta de agua era asociada a la tala
inmoderada de montes.
Un ejemplo de la presión a que estaba sujeta la tierra fueron los varios intentos que hizo
Jacobo García para desecar la laguna y usufructuar sus terrenos (Albores, 1995).

EL SIGLO DE LA INDEPENDENCIA

Una vez consumada la Independencia, la economía campirana en la cuenca no cambió signifi-


cativamente –ni en la cuenca ni en el país– pues las grandes haciendas continuaron funcionan-
do con la casi gratuita mano de obra indígena.
En la zona se producían cereales, frutas, legumbres y maderas. La incipiente industria
constaba de once fábricas de aguardiente, una fábrica de cerveza –la primera del país–, dos de
azúcar, una de jabón y otra de chocolate (Herrejón, 1985).
Desde el inicio de la vida independiente del país se intentó expropiar los bienes de la
Iglesia, pero hasta 1856 se publicó la Ley Lerdo, llamada así en recuerdo de su promotor, el #$%#&$'$()((#*+$
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presidente Miguel Lerdo de Tejada. Esta ley entró en vigor hasta 1859, cuando Benito Juárez
decretó la nacionalización de los bienes eclesiásticos. Entre 1861 y 1866 se vendieron en To-
luca tierras, fincas rústicas y urbanas y otros bienes del clero. Aun cuando se procuraba hacer
más dinámica la economía proponiendo a los arrendatarios la adquisición de las fincas que #3#!$#*%+#(*#4(5''#
antes rentaban al clero, lo que ocurrió fue que un pequeño grupo adquirió la mayoría de esas $#'#(6!7((8(*'#*#
propiedades. Bernardo Wiener –un alemán nacionalizado mexicano– adquirió 30 por ciento ('*6*#($&$#*9/'<#(
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de los bienes confiscados; otro 30 fue comprado por cinco militares y funcionarios públicos;
otro tanto lo adquirieron 31 funcionarios públicos y comerciantes, y el resto fue vendido a
82 comerciantes y agricultores.
Un caso verdaderamente excepcional fue el de la hacienda Merced de las Llaves –hoy
Villa Victoria–, que originalmente fue adquirida por Bernardo Wiener y finalmente fue adjudi-
cada a los rancheros que la trabajaban (Bazant, 1988).
En 1893, José Vicente Villada, en su Memoria de la Administración Pública del Estado
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de México Durante el Cuatrienio 1889-1893, publicó un censo de los ranchos y haciendas del (*#+$*#'"

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Estado de México, en el que destacan la hacienda de Solís por su producción de maíz y trigo y
La Gavia, con una extensión de 60 mil hectáreas, mayor que el Distrito de Cuautitlán. El valle
tenía una población de 287 mil habitantes y los principales productos agrícolas eran maíz,
trigo, cebada y haba; en la ganadería predominaba el ganado bovino.
Los recursos acuíferos eran abundantes, destacando la existencia de más de 120 ma-
nantiales con los que se abastecía a los pobladores. Como ejemplo, Jocotitlán y San Felipe
del Progreso tenían 19 y 20 manantiales respectivamente; en Toluca se reportó la existencia
de pozos artesianos para abastecer la ciudad, y en algunos casos los excedentes se vendían a
particulares para regadío de siembras.
La carencia de caminos dificultaba e impedía el traslado de la producción de la cuenca.
En 1793 se mejoró el camino a Toluca y hasta 30 años después se conformó una compañía
para administrarlo; el trayecto era difícil, especialmente en tiempo de lluvias. Se calcula que
en 1870, en diligencia viajaban 6,500 personas, 24 mil a caballo y 150 mil caminaban los 54
km que separaban a Toluca de la ciudad de México (Staples, 1988).
La introducción del ferrocarril en 1882 contribuyó a hacer más dinámico el comercio,
aunque al poco tiempo surgió en muchos puntos del país la inquietud por la inequidad social
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y dio inicio la lucha revolucionaria. Para entonces, en el marco de la guerra interna, la disponi-
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bilidad de productos básicos disminuía, la población crecía y pocas manos trabajaban la tierra.
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EL SIGLO XX
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Consumada la Revolución se inició el reparto de las haciendas, con lentitud, mientras los
bosques eran talados indiscriminadamente al amparo de la confusión posrevolucionaria. Las
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aguas de Almoloya siguieron alimentando la producción campesina, principalmente para
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A NTE C E D E NTE S H I STÓ R I CO S D E L U S O D E L O S R E C U R S O S N ATU R A L E S

fabricar derivados del tule que se comerciaban en la ciudad de México. En 1934, al asumir
Lázaro Cárdenas la presidencia, se aceleró el reparto agrario poniendo fin a las haciendas que
habían logrado subsistir. La laguna de Almoloya se dividió en 15 municipios y se decretó al
Nevado de Toluca como Parque Nacional.
Entre los primeros pasos que dieron los gobiernos estatales revolucionarios estuvo la
reparación de la red caminera en la cuenca. Aunque no se contaba con caminos pavimenta-
dos, los que había permitían la circulación de vehículos de combustión interna. Se construye-
ron parcial o totalmente los caminos Toluca-Sultepec, Toluca-Temascaltepec, Toluca-El Oro y
Toluca-Zitácuaro.
En las décadas de 1940 y 1950 surgió un acelerado proceso de industrialización en la
capital del país y en el Estado de México, concentrado principalmente en dos municipios co-
nurbados con la capital del país –Tlalnepantla y Naucalpan– y en el corredor Lerma-Toluca.
Aparejada con ello se inició una fuerte presión sobre los recursos hídricos, uno de los prin-
cipales de la cuenca. La demanda provenía no sólo del Distrito Federal, sino también de los
agricultores mexiquenses, de la incipiente industria regional y de las concentraciones urbanas
que se generaron en sus alrededores.
Hacia finales del siglo XIX, al crecer la población capitalina, se contempló a la cuenca del
Alto Lerma como fuente de abastecimiento para el valle de México, opción que fue desechada
en perjuicio de Xochimilco. No obstante, al surgir nuevos requerimientos de agua en la ciudad
de México, se recurrió a la primera alternativa.
A la explotación que fue sometida la cuenca en las primeras décadas del siglo XX, se
añadió en los años sesenta la ampliación de convenios entre el Estado de México y el Distrito
Federal, además de la proliferación de pozos, que cada vez debían hacerse a mayor profundi-
dad. Al medir los niveles freáticos en los alrededores de Capulhuac, Almoloya del Río, Xona-
catlán, la presa Alzate, Almoloya de Juárez y Jocotitlán se encontraron abatimientos de tres
a seis metros producidos en sólo tres años. Fue una prueba palpable de la sobreexplotación a
que se había sometido el acuífero, pero no se tomó ninguna medida.
Para favorecer la producción agropecuaria y satisfacer el abasto urbano en la cuenca se
inició el almacenamiento de agua en la presa Trinidad Fabela, construida en la década de 1940
y la José Antonio Alzate veinte años después.
La ganadería sufrió los efectos de la fiebre aftosa, que ocasionó el sacrificio de miles
de cabezas. El bosque continuó explotándose –legal e ilegalmente–, problema que unido a la
pulverización de los ejidos provocó que se abrieran al cultivo tierras de vocación forestal y au-
mentara la erosión de los suelos. Los consecutivos gobiernos mexiquenses se vieron forzados
a realizar costosas acciones para la conservación del suelo en diversas partes de la cuenca.
A lo anterior se sumó el problema de la contaminación: las numerosas poblaciones y las
industrias regionales descargaban sus aguas residuales sin ningún tratamiento previo, convir-
tiendo al río y a la presa en colectores y depósitos de desechos.
La consecuencia más notoria fue la desecación de la laguna del Lerma, la reducción del
tamaño de la de Almoloya y, al haber menos humedad en el ambiente, un clima más extremo-
so, con temperaturas más bajas en invierno y más altas en verano. Además de la explotación
de los bosques, al aminorarse el efecto regulador del agua sobre la humedad del ambiente la
superficie boscosa se fue reduciendo, lo que a su vez propició la desaparición de los abundan-
tes manantiales y de muchas especies de fauna que alguna vez existieron en la cuenca.
Al salir del Estado de México, las aguas del río Lerma llegaban en menor cantidad y con
alto grado de contaminación a todos los estados que toca su cauce, por lo que en 1989 se
firmó un acuerdo de coordinación entre el ejecutivo federal y los gobiernos estatales de Gua-
najuato, Jalisco, México, Michoacán y Querétaro para regular el aprovechamiento hidráulico
y sanear la cuenca del río Lerma–Chapala-Santiago. Sus objetivos fueron principalmente el
saneamiento de las aguas, ordenar y reglamentar el uso del agua entre entidades y promover
su utilización eficiente.
Desde los últimos años del siglo XX y lo que va del actual –ya conscientes del significa-
do que el cambio climático y el desequilibrio ecológico tienen para las futuras generaciones–
intenta paliar los principales daños que afronta la cuenca del Alto Lerma con medidas para
conservar tierras agrícolas y mejorar el agua para riego, cuidar la calidad y cantidad de aguas
superficiales y subterráneas, reforestar terrenos boscosos, regular desagües urbanos e indus-
triales y, entre otras más, someter a tratamientos de limpieza las aguas residuales.

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                       V W     

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M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

        Y

Medio físico-geográfico*

P ara tener una base sobre la que se pudiera reconstruir la historia de la formación de la
Tierra, los geólogos fijaron un marco de tiempo como punto de partida; no fue elegido al
azar, sino a partir de estudios de las capas de rocas que están bajo la superficie. Así, llegaron
a establecer 4,500 millones de años como la fecha más antigua en el planeta. La cifra está allí,
escrita y comprensible, pero casi inimaginable en tiempo, pues nuestra experiencia indivi-
dual se limita a la vida promedio de un ser humano, que en casos excepcionales apenas so-
brepasa los 100 años. Resulta también colosal si la comparamos con los 6,000 años transcu-
rridos hasta hoy desde que se tienen registros de una sociedad humana organizada. Tal vez
ayude a entender estas cifras, el hecho de que la presencia del ser humano en la Tierra sólo
sería de unos pocos minutos si la historia toda del planeta se redujera al período de un día.
Tan inabarcable es ese lapso de tiempo que se ha dividido –en eras–, subdividido –en
periodos– y vuelto a dividir –en épocas–. Es así que algunos términos geológicos llegan a la
enseñanza primaria, aunque sea superficialmente: paleozoico, mesozoico, cenozoico –eras–;
cámbrico, triásico, jurásico, cretácico, cuaternario –periodos–; oligoceno, mioceno, plioceno,
pleistoceno y holoceno –épocas–. Son términos que se antojan al lector medio como de relatos
fantásticos, poblados de seres imaginarios más que de hechos comprobados por la ciencia.
Pero fue durante los gigantescos tiempos geológicos que ocurrieron fenómenos que
dieron forma a la superficie terrestre que hoy nos es familiar y –sin poder precisar su dis-
tancia en el tiempo, casi a nivel de conocimiento popular, no exento de imágenes cinemato-
gráficas–, sabemos del hallazgo de restos fósiles, de la edad de hielo, de los dinosaurios en
el jurásico y de la aparición de animales, plantas y finalmente del ser humano en el periodo
cuaternario, en el que vivimos hoy.
A lo largo de esos millones de años, de una masa caótica de materia, fueron creándo-
se las capas terrestres y apareciendo atmósfera, tierra y agua, se formaron los continentes,
océanos, mares e islas, volcanes, cadenas montañosas, minerales y rocas, surgieron selvas y
bosques, valles, planicies y suelos fértiles o tierras desérticas, y la vida animal, todo afectado
por los rayos solares y las fuerzas de atracción planetaria.
Las formas terrestres superficiales y las del fondo de los océanos siguen evolucionan-
do, como se percibe durante los terremotos y se ve en las erupciones volcánicas, fenómenos
que causan grietas y desplazamientos de las placas continentales –esas porciones de la cor-
teza terrestre que imperceptiblemente se mueven bajo nuestros pies y forman la cáscara que
cubre a la Tierra–, desvíos de corrientes fluviales y, entre otros efectos, acumulaciones de
materia nacida del fuego interior de nuestro planeta y que por eso llamamos ígnea.
La Carta Geológica del Estado de México muestra en áreas de diversos colores la gran
variedad de tipos de roca que afloran en el área de la cuenca. Han ido depositándose allí
en un periodo de tiempo comprendido entre el inicio del Terciario Inferior –65 millones de
años– y la actualidad. Entre esas rocas las hay de tipo ígneo, así como rocas volcanosedimen- Valle de los Espejos, en Acambay.
tarias, sedimentarias y depósitos recientes. El Mapa 1 (Escala 1:250,000, elaborada por los
Institutos de Geología de la UNAM y de Fomento Minero y Estudios Geológicos del Estado de *Texto basado en los Apuntes de Geología del Ing. José
México) muestra la diversidad geológica de la cuenca del Alto Lerma. Luis Hidalgo Hernando, catedrático de la materia en la
Universidad Autónoma del Estado de México. Los mapas
Los mexicanos vivimos en una parte del globo terráqueo que, para suerte de quienes
de las págs. 28, 30 y 34; los esquemas de las págs. 32,
disfrutan del paisaje por razones estéticas, de sensibilidad o de curiosidad científica, tiene 33 y 34, así como las fotos de las páginas 34, 35, 36 y 37
casi todos los tipos de formas geográficas presentes en el planeta. proceden de la misma fuente.

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27
                       V W     

370,000 m. E 390,000 m. E 410,000 m. E 430,000 m. E 450,000 m. E


2,220,000 m. N

Mapa 1. GEOLOGÍA DE LA CUENCA DEL ALTO LERMA.


2,200,000 m. N
2’180,000 m. N
2’160,000 m. N
2’140,000 m. N
2’120,000 m. N

370,000 m. E 390,000 m. E 410,000 m. E 430,000 m. E 450,000 m. E

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2,220,000 m. N

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Holoceno

Qal Qt Qhv Qhtm Qla

Qal. Aluvión: grava, arena y limos con interestratificación de ceniza volcánica en los valles de México y Toluca, y en otras depresiones pequeñas, resultado de bloque de drenaje por actividad
volcánica, así como a lo largo de ríos y arroyos.
Qt. Depósitos de travertino relacionado con manantiales en el área de Ixtapan de la Sal.
Qla. Sedimentos lacustres con interestratificación de ceniza volcánica en los valles de México y Toluca.
Qhtm. Til glacial y morrenas en el volcán Iztaccíhuatl.
CUATERNARIO

Qhv. Derrame de lava de composición andesítica, basáltica y dacítica con depósitos cineríticos y otras rocas piroclásticas asociadas.

Qpv
2,200,000 m. N

Qpla Qpvc
*'#

Qpla. Sedimentos lacustres: incluyen conglomerado, arenisca y limolita semiconsolidados interestratificados con capas de toba, pómez, y diatomita; depósitos lacustres de la Formación Ixtapatongo.
Qpv. Derrames de lava de composición esencialmente basáltica y andesítica con depósitos cineríticos, aglomerado y brecha de derrame asociados. En los volcanes Nevado de Toluca, Iztaccíhuatl y
Popocatépetl predominan andesitas y dacíticas. Incluye rocas del Grupo Chichinautzin.
Qpvc. Lahar y depósitos volcanoclásticos, menor cantidad de depósitos fluviales interestratificados. Incluye a la Formación Zinacantepec, que consiste esencialmente de lahar y pómez, y depósitos
piroclásticos en algunos lugares al norte del Estado de México.

Tpvc Tpv Tppi

Tpvc. Principalmente rocas volcánicas epiclásticas: abanicos aluviales coalescentes, depósitos laháricos y de ceniza volcánica en algunos lugares. Incluye a las Formaciones Cuernavaca,
*'#

Chontacoatlán, Tarango y Calpulalpan.


Tpv. Incluye basalto y andesita de la sierra Mazahua; andesita del área de Angangueo-El Oro, y del volcán Altamirano en el área de Temascalcingo; rocas andesíticas y basálticas de la
Formación San Cristóbal en el área de Tezontlalpan, limítrofe con el Estado de Hidalgo; basalto, andesita y dacita en el área de Teotihuacan y en la sierra de Calpulalpan, limítrofe con los
Estados de Tlaxcala e Hidalgo.
Tppi. Incluye rocas piroclásticas de la ignimbrita Amealco y las tobas San Francisco y Donguinyó en la porción norponiente y norte del Estado de México.
Tmpv Tmppi
2’180,000 m. N

Tmpv. Incluye derramos de lava de composición andesítico-basáltica en la sierra de Sultepec; Andesita Zempoala, rocas volcánicas indiferenciadas, dominantemente andesíticas de las áreas
de Mesón Viejo, Santa María del Norte, Valle de Bravo, Ixtapan del Oro; rocas andesíticas y dacíticas de las sierras de Las Cruces y de Río Frío; rocas volcánicas indiferenciadas del área de
TERCIARIO

San Felipe del Progreso, El Oro, Temascalcingo y Acambay.


Tmppi. Ignimbrita con intercalación de pómez de caída en el área de Palizada-El Oro, al poniente del Estado de México.

Tmv
Mioceno

Tmv. Incluye lavas basálticas y andesíticas indiferenciadas en la sierra de Angangueo, limítrofe con el Estado de Michoacán; dacita del área de Santiago del Monte, andesita del área de Toluca-
Calixtlahuaca; andesita y dacita de las áreas de Chapa de Mota, de Yondeje-Atlacomulco, de las sierras de Guadalupe, Patlachico y Tepotzotlán; rocas volcánicas del Grupo San Juan.

Teb
Eoceno

Teb. Formación Balsas: conglomerado, arenisca y limolita, todas de origen continental, predominantemente de color rojizo; contiene algo de lava máfica, brecha y toba andesítica.
Se encuentra en la porción sur y surponiente del Estado de México.
2’160,000 m. N

DISCORDANCIA

Xlx
Klx. Formación Xochipala: caliza arcillosa en estratos delgados a medianos con intercalaciones de lutita filitizada arenisca conglomerática, grauvaca y lava almohadillada de com-
posición andesítico-basáltica.

DISCORDANCIA
Tríasico Superior
Jurásico Inferior

T8-JT
JURÁSICO

TR-JT. Esquisto grafítica, filita serícítica, esquisto de sericita y metatoba riolítica. La unidad posee un metamorfismo regional correspondiente a la facies de esquisto verde.

SÍMBOLOS
Falla normal: está el bloque hundido; con línea discontinua donde está inferida; con línea punteada donde está sepultada.
2’140,000 m. N

Falla inversa:

Cabalgadura: los dientes están en la cobijadura; con línea discontinua donde está inferida.
Eje de anticlinal mostrando la traza de plano axial y la inclinación de los flancos y la dirección del buzamiento; con línea discontinua donde está inferido; con línea punteada donde está sepultado.

Eje de sinclinal mostrando la traza del plano axial y la inclinación de los flancos; con línea discontinua donde está inferido; con línea punteada donde está sepultado.

Cono cinerítico Domo volcánico Límite de caldera


2’120,000 m. N

ESCALA GRÁFICA
10 5 0 10 20 30

Kilómetros

29
                       V W     

)Y" K    
 kw W "

1. Plataforma de Yucatán La cuenca alta del río Lerma se encuentra enclavada en la provincia geológica llamada
2. Cuenca Deltaica de Tabasco Faja Volcánica Transmexicana. Se denomina “provincias geológicas” a las áreas que tienen
3. Cinturón chiapaneco de Pliegues
cierta uniformidad en la composición de sus rocas, suelos y que se caracterizan por una se-
4. Batolito de Chiapas
5. Macizo Ígneo del Soconusco cuencia de eventos que marcaron su historia evolutiva. La Faja Volcánica Transmexicana es
6. Cuenca de Tehuantepec una cadena montañosa con numerosos volcanes que se extiende desde las costas de Colima,
7. Cuenca Deltaica de Veracruz frente al océano Pacífico, hasta el estado de Veracruz, ya muy cerca del golfo de México y cu-
8. Macizo Volcánico de Los Tuxtlas yas aguas corresponden al océano Atlántico (Mapa 2). Los paisajes que se dibujan a lo largo
9. Cuicateca de esta faja están ligados particularmente con las manifestaciones iconográficas y culturales
10. Zapoteca
mexicanas, y han estado presentes desde los mitos de los pueblos prehispánicos hasta las
11. Mixteca
12. Chatina artes visuales del siglo XX.
13. Juchateca Siguiendo esta faja de este a oeste se van encontrando los volcanes más altos del país:
14. Plataforma de Morelos Volcán de Fuego, Nevado de Colima, Xinantécatl –Nevado de Toluca–, Iztaccíhuatl, Popoca-
15. Faja Volcánica Transmexicana tépetl, Malintzin –La Malinche– y el Citlaltépetl o Pico de Orizaba. Todos ellos, durante sus
16. Complejo Orogénico de Colima-Guerrero erupciones, han arrojado rocas de diversos tipos que los geólogos han clasificado según sus
17. Batolito de Jalisco
características de tamaño, forma y composición.
18. Macizo Ígneo de Palma Sola
19. Miogeoclinal del Golfo de México Las extensas llanuras sedimentarias –es decir formadas por el depósito de materiales
20. Cinturón Mexicano de Pliegues y Fallas generalmente transportados por las corrientes de agua– de los valles de Ixtlahuaca-Atlaco-
21. Plataforma de Coahuila mulco y de Toluca –centro de la cuenca del Alto Lerma– están circundadas por formas cla-
22. Zacatecana sificadas por la geomorfología y estudiadas por la geología: fallas en el terreno –fracturas
23. Plataforma de Valles-San Luis Potosí que se forman en las rocas superficiales– y formaciones montañosas. La falla de Acambay y
24. Faja Ignimbrítica Mexicana
el volcán Temascalcingo al norte; el volcán Jocotitlán, las sierras Monte Alto y Las Cruces al
25. Cinturón Orogénico Sinaloense
26. Chihuahuense este; el Nevado de Toluca al sur, y al oeste la sierra Mazahua y el cerro San Antonio enmarcan
27. Cuenca de Nayarit las llanuras.
28. Cuenca Deltaica de Sonora-Sinaloa
29. Sonorense
30. Delta del Colorado LOCALIZACIÓN Y OROGRAFÍA
31. Batolito de Juárez-San Pedro Mártir
32. Cuenca de Vizcaíno-Purísima
33. Cinturón Orogénico Cedros-Vizcaíno La cuenca se localiza en el oeste del Estado de México, entre los 19º 05’ y 20º 05’ de latitud
34. Faja Volcánica de La Giganta norte y los 99º 25’ y 100º 15’ de longitud oeste. Presenta una forma alargada con orientación
35. Complejo Plutónico de La Paz noroeste-sureste y una longitud de 133 kilómetros. La limitan las cuencas del Valle de México
y de los ríos Pánuco –al norte– y Balsas –al sur–, que junto con el Lerma drenan el agua de la
entidad mexiquense (Mapa 3).
Sus límites físicos son, al este, la sierra Las Cruces, con sus principales elevaciones de
los cerros La Catedral, La Campana y El Muñeco. El noreste está limitado por las sierras Mon-
te Alto y San Andrés, con los cerros Las Palomas, Yadén, El Gato Los Poleos y Peña Ñadó; la
sierra San Andrés continúa hacia el norte de la cuenca hasta unirse con la de Temascalcingo
–con los cerros Yeguashi y Voverjuare–. Al oeste se encuentran las sierras de Tlalpujahua,
Carimangancho y Santa Ana Nichi, cuyas elevaciones más notorias son los cerros La Gua-

30
M E D I O F Í S I C OMapa
- G E3.O OROGRAFÍA.
G R Á F I C O

Lagunas interiores en el cráter del Xinantécatl.

Google imágenes: librosdeesoterismoyparanormal.blogspot.com (arriba) y mx.groups.yahoo.com (abajo). 31


FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 3.
                       V W     

dalupana y El Cedral. La sierra de Santa Ana Nichi se conecta con suaves lomeríos hasta las
alturas del Nevado de Toluca y los volcanes San Antonio y La Calera en el costado suroeste.
Cierran la cuenca en el sur los derrames basálticos, productos de la actividad volcánica, que
se extienden desde Tenango de Arista hasta Texcalyacac y siguen hasta fuera de los límites
de la cuenca, con el cerro Tenango como la mayor altura de este límite.
La presencia de las montañas forman dos valles o subcuencas: el de Toluca y el de
Ixtlahuaca-Atlacomulco. El valle de Toluca es una planicie que se extiende desde Ocoyoacac
hasta San Miguel Zinacantepec y de Tenango de Arista hasta la presa José Antonio Alzate.
Cerca de Toluca se localiza la sierra Morelos, con alturas que no sobrepasan los 400 m. Al sur,
en las inmediaciones de Almoloya del Río, se encuentra la laguna del mismo nombre, antaño
conocida como Chiganhuapan, y a la que se considera nacimiento del río Lerma. Siguiendo el
cauce del río hacia el norte está la laguna de San Bartolo, hasta donde se cree que llegaba la
El Jocotitlán, de edad cuaternaria, es la extensión lacustre. Continuando el cauce fluvial se llega a las presas J. A. Alzate en la mar-
segunda estructura volcánica en altitud en la gen derecha y a la Ignacio Ramírez en la izquierda. En esta área se encuentran los cerros El
cuenca; está conformado por derrames de lava y Águila y El Santuario, que marcan la separación de los dos valles, división acentuada por la
materiales piroclásticos de composición basáltica
serie de accidentes geológicos conocidos como estrechamiento o falla de Perales. El valle de
y andesítica.
Atlacomulco-Ixtlahuaca es una llanura de menores dimensiones, donde se localizan las pre-
sas Tepetitlán y Trinidad Fabela y el volcán Jocotitlán, la segunda altura de la cuenca.
Arriba: la mayor altitud en la cuenca es el Por ambos valles transcurre el cauce del Alto Lerma, parte de una de las dos corrien-
Nevado de Toluca o Xinantécatl, asentado en tes fluviales más largas del territorio mexicano: son los 1,180 km del sistema hidrológico
'9'J#*'((( *+'#!*'#{*- Lerma-Chapala-Santiago. La cuenca de este sistema –130 mil kilómetros cuadrados– abarca
ceno, que inició actividad hace aproximadamente porciones de los estados de México, Michoacán, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, Aguascalien-
Y"|%*#(}" tes, Zacatecas, Durango y Nayarit, entidades que reciben el benéfico paso del agua por su
territorio o sus cercanías, y a la vez contribuyen con su aportación al caudal del Lerma.
En este paisaje destaca la presencia del Nevado de Toluca o Xinantécatl, “Cerro del
Murciélago”. Este volcán –que alcanza 4,565 msnm– es uno de los más estudiados del país; a
lo largo del siglo pasado se realizaron por lo menos once estudios estratigráficos, destinados

ESQUEMA 1. ESTRATIGRAFÍA DEL NEVADO DE TOLUCA

FUENTE: Instituto de Geología, UNAM; Instituto de Fomento Minero y Estudios Geológicos del Estado de México. (La explicación de la nomenclatura se encuentra en el Mapa 1).

32
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

a fechar y conocer las capas superpuestas


de rocas que están bajo su superficie (Es- Y
quema 1).
Coladas
En general, sus investigadores coin- Colada de lava piroplásticas
ciden en que el asentamiento del volcán
ACTIVIDAD ÍGNEA Y
se llevó a cabo sobre rocas volcánicas for- ROCAS ÍGNEAS
madas durante los periodos Oligoceno y
Mioceno-Plioceno, que a su vez están so- Las rocas ígneas o magmáticas se forman a partir de la
Rocas
volcánicas solidificación del magma. Su consiguiente cristalización
bre rocas sedimentarias y metamórficas o extrusivas
puede tener lugar en el interior de la corteza terrestre,
de origen mesozoico localizadas sobre un tanto en zonas profundas como superficiales, o aún so-
sistema de fracturamientos, terrenos que Rocas
bre su superficie exterior.
filonianas
se encuentran en todo el Sistema Volcáni- Si la cristalización tiene lugar en una zona
co Transversal. Es decir que, en tiempos y profunda de la corteza, a las rocas así formadas se les
términos geológicos, el volcán no es muy denominan rocas intrusivas o plutónicas. Por su tipo,
las rocas ígneas extrusivas se clasifican como lávicas
antiguo. Rocas
plutónicas o piroplásticas.
o intrusivas
También están de acuerdo en la ca- Cuerpo Por el contrario, si la solidificación magmática
plutónico
racterización de los depósitos volcano- (magma) tiene lugar en la superficie terrestre a las rocas se las
clásticos, es decir de los fragmentos del denomina rocas extrusivas o volcánicas.
material que el volcán ha lanzado en sus Por último, si la solidificación magmática se
Cuerpo
periodos eruptivos: los ubicados en el área plutónico produce cerca de la superficie de la Tierra y el magma
(rocas
rellena pequeños depósitos, a las rocas así formadas se
periférica del Nevado de Toluca fueron de- consolidadas)
les denomina subvolcánicas, hipabisales o filonianas, ya
nominados “3 Formación Zinacantépetl”, que habitualmente se les encuentra rellenando grietas
que se compone además de otros domos o filones.
volcánicos, algunos conos cineríticos pleis-
tocénicos –conos de cenizas volcánicas– y
algunas lavas andesíticas –las que forman
el tipo de roca volcánica denominada an-
  
  K      [
desita, datadas del Holoceno, el período
Cono cinerítico
más cercano al que transcurre actualmen- Volcán compuesto a estratovolcán

te (información relacionada se puede con-


sultar en el Esquema 2).
En términos genéricos, se considera
que el Nevado de Toluca está constituido Cráter
Cráter Capas piroclásticas
por lahares –flujos de barro que bajan por Material piroclástico
las laderas– intercalados con capas de pó-
Flujos de lava
mez de caída libre, que corresponde a la
Formación Pómez Toluca Inferior (FPTI) y
la Formación Pómez Toluca Superior (FPTS);
asimismo, lo conforman importantes depó-
sitos de gravas y arenas de origen fluvial, y Chimenea central rellena
con fragmentos de roca
algunos suelos antiguos. Todos evidencian
las alteraciones producidas a lo largo del
tiempo por la erosión de hielo y agua. Volcán de escudo

Al noreste del Curso Medio se loca- Formados únicamente por derrames de lava, principalmente de composición basáltica.

liza el Jocotitlán, otro gran volcán, cuyo


Caldera
basamento está formado por rocas volcá-
nicas del terciario. Su estructura se com-
pone principalmente de rocas andesíticas, Nivel del mar
dacítico-andesítico, flujos piroclásticos, 9 km
50 km
piroclastos de caída aérea y avalanchas de Monte Rainier

escombros 4 (Esquema 3). Los flujos piro-


MAUNA LOA, HAWAI. Perfil noreste-suroeste.
clásticos son las mezclas de gases y sóli-
dos que los volcanes lanzan, mientras que

ESQUEMA 3. ESTRATIGRAFÍA DEL VOLCÁN JOCOTITLÁN

FUENTE: Instituto de Geología, UNAM; Instituto de Fomento Minero y Estudios Geológicos del Estado de México. (La explicación de la nomenclatura se encuentra en el Mapa 1).

33
                       V W     

los piroclastos son fragmentos de mate-


€"  
 
rial sólido.
Las fallas se clasifican de acuerdo a su inclinación superficial y a la dirección que sigue su movimiento relativo. Al norte del Jocotitlán sobresalen
los materiales producidos por una ava-
Bloque referencial, sin falla
lancha de escombros, cubriendo un área
aproximada de 80 km2 y una longitud5
de 12 km. Las formas representativas de
esta erupción –de hace unos 10 mil años,
cuando posiblemente la cuenca ya tenía
habitantes, quizá seminómadas–, son los
llamados hummocks, estructuras de for-
ma cónica que se van reduciendo de ta-
maño conforme se alejan del volcán, cuya
morfología actual presenta forma de he-
Falla normal Falla inversa
rradura, abierta hacia el norte y con em-
Se producen por esfuerzos de tensión de la corteza terrestre; Se producen por esfuerzos de compresión de la corteza terres- plazamiento de un domo central.
en estas fallas el bloque del “techo” desciende en relación con tre; en éstas, el bloque del “techo” asciende en relación con el En el relieve circundante, se en-
el bloque del “piso”. bloque del “piso”.
Tensión Compresión cuentran la sierra Las Cruces –una cadena
S

S
montañosa conformada por rocas andesí-

S
S

ticas y conos basálticos–, y la del Ajusco,


constituida básicamente por rocas basál-
Bloque del “piso” ticas, conos y cenizas, y que ve hacia el
Bloque del “techo” valle de México. El Nevado de Toluca es-
Bloque del “piso”
triba hacia la serranía del Ajusco. Ambas,
Bloque del “techo”
junto con las serranías que se despliegan
en el lado oeste, deslindan los parteaguas
Plano de falla de dos cuencas: la Balsas-Mezcala, hacia el
Plano de falla
sur, y la del Lerma-Chapala-Santiago.
Compresión La cuenca presenta dos niveles de
drenaje: uno sobre las serranías y otro
Falla horizontal, transforme o lateral sobre el valle central, en donde corre el
Falla tipo cabalgadura cuerpo receptor principal de la cuenca del
Es un tipo de falla en el que el movimiento de los bloques con
Es un tipo de falla inversa, en la que el plano de falla es de bajo respecto al plano de la falla es de componente horizontal, pu- Alto Lerma. La primera unidad de drenaje
ángulo con relación a la horizontal. diendo ser derecha o izquierda, de acuerdo hacia donde se mue- sobre las serranías se caracteriza por las
Compresión van o acerquen los bloques respecto a un observador ubicado altas pendientes, asentadas sobre mate-
S

en el extremo del plano de falla.


S

rial parental o sea aquel que se encuentra


inalterado, en algunos casos con escasa
S

Movimiento horizontal
cubierta vegetal pero sin un alto índice de
S
S

erosión. Las extensiones de acumulación


S

de agua son relativamente pequeñas y,


S

de acuerdo a la topografía, en la mayoría


de sus cauces hay secciones más profun-
das que anchas. Todos confluyen indi-
rectamente al cuerpo receptor principal,
dando origen a una gran prodigalidad de
afluentes.

34
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

€"  ["

ESTADO DE HIDALGO ACULCO

ACAMBAY
ESTADO DE
MICHOACÁN
TEMASCALCINGO

  

EL ORO

ATLACOMULCO

En la segunda unidad se aprecia la planicie central, en donde las condiciones de drenaje


no parecen ser muy antiguas, como lo muestran los considerables espesores de sedimentos
lacustres pobremente cementados y distribuidos uniformemente con profundidades variables
en los valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco, expuestos tanto por el Lerma como por sus
afluentes. Los depósitos de diatomitas –rocas formadas por los restos de organismos unicelu- &$<7#3#>'7'#%*'#-
lares como las algas– comprueban las características lacustres de esta zona. (}()(*4%*#(('$*(
Desde el punto de vista de la téctonica –rama de la geología que estudia las estructuras ‚('$6(Yƒƒ„#w*+$#((
producidas por la deformación de la corteza terrestre– los principales rasgos estructurales de Acambay, asociado a los movimientos tectónicos
la cuenca son megabloques producidos por fallas, localizados en la fosa de Acambay al norte de la falla de Acambay y a la excesiva extracción
de la cuenca, y los valles de Ixtlahuaca y Toluca en su parte central. de agua subterránea.
Los megabloques levantados forman los bordes
de la cuenca. En este tipo se encuentran las sierras
Monte Alto y Las Cruces al este y la Mazahua al oeste.
Formas también elevadas son los grandes volcanes ais-
lados ya mencionados: Jocotitlán y Nevado de Toluca,
además del cerro San Antonio.
Son estructuras controladas por los sistemas de
fallas y fracturas –cuya clasificación se determina por
el tipo de movimiento que las produjo y el posiciona-
miento de las partes que las componen– (Esquema 4)
con las orientaciones típicas del desarrollo del Sistema
Volcánico Transversal: noroeste-sureste, nornoroeste-
sursureste, norte-sur y este-oeste; las últimas son las
de menor edad geológica. Cubiertas por depósitos de
material reciente, las fallas y fracturas –que aparecen
principalmente en las unidades volcánicas– se extien-
den en las llanuras sedimentarias.
Entre las fallas mayores se encuentran las de Pe-
rales –ésta a lo largo del borde suroeste de la Fosa de
Ixtlahuaca–, Pastores y Acambay, a la que también de
le llama graben, otro nombre para designar una falla
(Mapa 4).

35
                       V W     

TIPOS DE ROCAS

Las rocas que se encuentran en la superficie de la cuenca, con edades que van del Terciario
Medio –26 millones de años– a la época reciente, tienen un papel decisivo en la recarga de los
mantos acuíferos subterráneos. Descrita su distribución en el Mapa 3, se les pueden asociar
a tres grandes grupos:

De origen volcánico, localizadas en las partes altas constituidas por basaltos y andesi-
tas principalmente (Fotos pág 30).

Materiales piroclásticos que se encuentran bordeando las sierras; incluyen tobas, aglo-
merados, brechas, cenizas volcánicas y depósitos de pie de monte (Fotos pág 28).

Materiales producto de la desintegración y erosión de los dos grupos anteriores consti-


tuidos principalmente por arenas, gravas, arcillas, limos y depósitos lacustres.

Los basaltos se encuentran en la cuenca en forma de extensos mantos de lava, expul-


sados por fisuras o por los numerosos volcanes que se localizan en la parte sur de la cuenca.
Presentan una gran porosidad y permeabilidad debido a las numerosas fracturas que poseen
y se les considera el principal aporte al manto acuífero. El resto de los afloramientos de ba-
Afloramiento de cenizas volcánicas y grava fluvial saltos existentes en la cuenca se localizan en el valle Ixtlahuaca-Atlacomulco, constituyendo
en Ixtlahuaca.

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La clasificación de las rocas ígneas intrusivas y extrusivas lávicas se basa en la composición mineralógica y en las texturas, mismas que permiten establecer si son plutónicas, volcánicas
o filonianas.

J%5$

GRADO DE CRISTALINIDAD

Cuando un magma se enfría muy rápidamente, y no hay


tiempo suficiente para que los átomos e iones se agrupen
formando una estructura cristalina, el resultado de la soli-
dificación es la formación de un vidrio.
En función del porcentaje de vidrio presente en una
roca podemos clasificarla en:
*

HOLOHIALINAS. Son rocas compuestas por vidrio en más del 90 por ciento de su volumen, lo que suele ser característico de
las rocas volcánicas lávicas (pumicita, obsidiana –derecha– y perlita –izquierda.

Granito Riolita

HOLOCRISTALINAS. Son rocas compuestas por vidrio en HIALOCRISTALINAS o MEROCRISTALINAS. Son rocas compuestas en parte por vidrio y en parte por cristales, sin que ninguno
más del 90 por ciento de su volumen, lo que suele ser de estos dos componentes supere el 90 por ciento del volumen total. Este tipo de textura suele ser característico de las rocas
característico de las rocas plutónicas (granito). volcánicas lávicas y de las hipabisales o filonianas (andesita, riolita, basaltos).

TAMAÑO DE LOS CRISTALES


En función del tamaño de los cristales de una roca ígnea se pueden establecer tres tipos texturales:

Granito Basalto
FANERÍTICA. Sus cristales pueden reconocerse a simple AFANÍTICA. El prefijo a indica negación, a phaneros (no visible). Es aquélla roca en la que los cristales no pueden reconocerse
vista o con la ayuda de una lupa. Esta textura se da en a simple vista o con la ayuda de una lupa y es necesario una lupa o un microscopio. Una textura afanítica siempre indica que el
rocas que han sufrido un proceso lento de enfriamiento, es proceso de enfriamiento se produjo de forma más o menos rápida. Esta textura es típica de rocas volcánicas y subvolcánicas.
decir que han perdido calor de una forma gradual y lenta.
Es típica de rocas intrusivas (plutónicas). Se pueden distin-
guir varios tamaños de grano: Grueso, cuando los granos
son mayores a 5 mm; Grano medio, cuando tienen tamaños
entre 1 y 5 mm; Grano fino, cuando son menores a 1 mm,
pero son visibles.

Andesitas porfídicas
PORFÍDICA. Es aquella roca en que se presentan cristales o minerales que pueden reconocerse a simple vista y cristales o minerales que no pueden observarse, es decir, es una mezcla de
textura fanerítica y afanítica, por lo que existen dos poblaciones distintas de cristales.

36
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

*+$Y"  
    [    †K  ‡"

Los materiales piroclásticos (de piros=fuego, y clastos=fragmento), provienen de erupciones volcánicas explosivas, durante las que se arrojan a la atmósfera
fragmentos de roca fundida o sólida de diversos tamaños.

%}(%* Nombre )*(( Material sin consolidar Roca consolidada


Mayor de 64 mm Bomba Forma redondeada por enfriamiento en el aire Tefra de bombas Aglomerado
Bloque Forma angulosa Tefra de bloques Brecha Volcánica
2 a 64 mm Lapilli Cualquier forma Tefra de lapilli Toba de Lapilli
Menor de 2 mm Ceniza Cualquier forma Tefra de ceniza Toba de ceniza

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Brecha volcánica. Toba de ceniza lapilli.

la sierra de Santa Ana Nichi, los núcleos de las sierras de Carimangancho y Tlalpujahua, la Detalle de afloramiento fluvial.
zona aledaña a la Peña Ñadó, así como afloramientos de regular extensión, localizados entre
Atlacomulco y Acambay. Éstos, si bien son importantes, en algunos casos presentan alteracio-
nes que reducen grandemente su potencial de recarga subterránea, el cual se ve todavía más
mermado debido a que las precipitaciones son menores que en el valle de Toluca, y en muchos
casos carecen de una cubierta de bosque como los del sur de la cuenca.
Las andesitas son rocas volcánicas en las que predominan los minerales ricos en silicio.
Existen importantes afloramientos en toda la cuenca. Constituyen los núcleos de las princi-
pales sierras como son las de Monte Alto, Las Cruces, el Nevado de Toluca, Jocotitlán, San
Antonio, Temascalcingo y las estribaciones de las sierras Carimangancho y Tlalpujahua. Las
numerosas fallas y fracturas que hay en las sierras Las Cruces y Monte Alto, y en menor me-
dida en el Nevado de Toluca, son de gran importancia por las cantidades de agua que captan
y ceden al acuífero. Gran parte de los pozos que explotan los mantos internos interceptan el
flujo subterráneo proveniente de estas rocas.
Las dacitas también son rocas volcánicas de composición silícica. Se les considera rocas
impermeables, por lo que no intervienen en la acción de recarga; se localizan afloramientos
importantes en la sierra Carimangancho –donde parte de las aguas que escurren las capta la
presa Trinidad Fabela– y en los límites de los valles de Acambay y Temascalcingo.
Por su parte, las brechas sedimentarias están constituidas por fragmentos mayores
de 2 mm, derivados de otras rocas preexistentes sometidas a procesos de erosión, y que no
fueron transportados a grandes distancias, por lo que conservan un carácter anguloso. Este
tipo de rocas en la cuenca aflora en extensiones considerables de las laderas del Nevado de
Toluca, y en pequeñas áreas del norte de la sierra Monte Alto. Su importancia desde el punto
de vista de recarga subterránea es baja.
Las rocas piroclásticas –producto de erupciones volcánicas explosivas– comprenden
fragmentos de diferentes formas y tamaños. Sus acumulaciones pueden ser uniformes o to-
talmente heterogéneas; sus tamaños varían desde menos de 2 mm –cenizas volcánicas– hasta
mayores de 64 mm –denominados bombas–. Cubren extensas porciones de los valles de Ixt-
lahuaca y Toluca, especialmente en las partes de poca pendiente o planas, y están formadas
principalmente de tobas lacustres constituidas por interacciones de limo, arcilla, ceniza y pó-
mez. Presentan un alto potencial de recarga, con una gran capacidad de almacenamiento de
agua, principalmente por la intercalación de materiales de diferente granulometría. Muchos
de los pozos que actualmente explotan el acuífero lo hacen en estas zonas.
Los depósitos lacustres están constituidos por sedimentos arcillosos y limosos dispues-
tos en láminas muy delgadas. Se localizan en las zonas donde hubo grandes lagunas, como
Almoloya, Mexicaltzingo, Lerma y San Bartolo. Son depósitos impermeables, por lo que su
importancia en la recarga de los acuíferos es nula.
Finalmente, los depósitos de aluvión son transportados por las corrientes de los ríos y
ocupan las partes planas de ambos valles. En el valle de Toluca cubre los depósitos volcano-
clásticos, y en el valle Ixtlahuaca-Atlacomulco se encuentran en las planicies de inundación
de las corrientes. Están constituidos por acarreos de tamaño variable, que va de arcillas,
arenas, gravas hasta cantos sin consolidar. Presentan una alta capacidad de infiltración y se
han reportado espesores de hasta 70 metros en algunos pozos. Se les considera excelentes
acuíferos. La fotos que ilustran estas páginas muestran algunas rocas de la cuenca.

37
                       V W     

Depósitos de arena y grava de río en


TIPOS DE SUELO
Ixtlahuaca.

Coincidiendo con la presencia de los volcanes, en la cuenca predominan los andosoles, suelos
de origen volcánico. Se distribuyen en el sur, sobre el Nevado de Toluca, en los cerros La Cale-
ra y San Antonio, la sierra Nahuatlaca-Matlazinca y el campo de Ocoyoacac; en el área central
se encuentran –en la sierra Las Cruces– en Monte Alto, cerros San Agustín y la Guadalupana;
en el norte –en el Jocotitlán– en los cerros Garambuyo, La Ciénega, El Peñado y Yaden.
El valle de Toluca se encuentra dominado por los suelos resultantes del depósito de
la antigua zona lacustre, como el llamado por los especialistas como feozem. Al norte de la
cuenca se ubican los feozem que corresponden con el complejo volcánico de Temascalcingo,
el campo de Atlacomulco y el campo de hummocks del Jocotitlán. También las laderas del
cerro El Santuario poseen este tipo de suelo.
La parte media del Curso Alto está dominada por suelos con alto contenido de arcilla
expansiva llamados vertisoles que corresponden a la zona lacustre. Al norte se encuentran
vertisoles de textura fina y que corresponden con el valle de Acambay, y al este y oeste del
complejo volcánico del valle de Temascalcingo.
#)&$}'ˆ9*((#$'
En el sur de la cuenca encontramos un área de vertisoles sobre el valle de Tenango. La
)%='!####* ˆ'$7$
han sido despojados de su cubierta natural para porción centro norte de la cuenca se encuentra dominada por suelos de tipo planosol –que
dedicarlos a labores agrícolas. muestran signos de estancamientos periódicos de agua– divididos en tres clases, todos aso-
ciados con la zona de sedimentación del valle de Ixtlahuaca.
También está la presencia de litosoles –suelos muy pedregosos– en una fracción de la
sierra Nahuatlaca-Matlazinca y en la parte norte del campo de Ocoyoacac. Estos suelos se de-
sarrollan sobre la colada de lava del volcán Tezontépetl y en algunas partes del noroeste de la
cuenca; mientras que la presencia de suelos de tipo histosol, fuertemente orgánicos, se halla
en la parte norte de la sierra Nahuatlaca-Matlazinca, sobre el valle donde nace el río Lerma.
Los suelos de tipo cambisol –aquellos que se originan y evolucionan en el mismo lu-
gar– se localizan en el piedemonte de algunas elevaciones: cerros El Muñeco, La Malinche, La
Columna, orientados al oriente de la cuenca, y en una pequeña porción al noroeste del cerro
La Ciénega. Mientras que los suelos de tipo regosol –material suelto que cubre las rocas– se
observan en pocas porciones del Nevado y en menor proporción en la roca andesita de Tenan-
go; también se localizan en la sierra Nahuatlaca-Matlazinca.
Los diferentes tipos de suelo se encuentran en diversos porcentajes en el territorio de
los 33 municipios que conforman la cuenca (Cuadro 1).
El tipo feozem –el de mayor distribución– se encuentra en 27 municipios; le siguen
el andosol en 22 y el vertisol en 17 municipios. Con menor presencia territorial y en menos
municipalidades están el planosol –en 13–, histosol y cambisol –en los ocho municipios de las
Ciénegas, y solamente en uno se presentan los tipo leptosol y acrisol.
Los suelos presentes en la cuenca del Alto Lerma poseen características químicas, fí-
sicas y biológicas, mismas que les confieren determinadas cualidades. Las de tipo biológico
se refieren, en términos genéricos, solamente al conjunto de propiedades que le confieren al
suelo la presencia o ausencia de fertilidad (Cuadros 2 y 3).

38
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

$("         "

Municipio Tipos Distribución en el Municipio Tipos Distribución en el Municipio Tipos Distribución en el


de territorio municipal de territorio municipal de territorio municipal
suelo †‰‡ suelo ‰ suelo ‰
Acambay Feozem 55 Jiquipilco Luvisol 10 San Antonio La Isla Feozem 44
Planosol 23 Feozem 6.8 Cambisol 2
Vertisol 22 Vertisol 3 San Felipe del Planosol 80
Progreso
Almoloya de Juárez Vertisol 54.01 Cambisol 10 Feozem 20
Feozem 21.25 Fluvisol 0.5 San José del Rincón Planosol No especificado
Andosol 17.9 Litosol 0.5 Andosol No especificado
Planosol 6.84 Jocotitlán Planosol 51.1 San Mateo Atenco Feozem 87
Almoloya del Río Andosol 20 Feozem 21.5 Histosol 13
Histosol 50 Andosol 12.4 Temascalcingo Feozem 31
Feozem 25 Luvisol 14.9 Planosol 23
Atizapán Feozem No especificado Joquicingo Andosol 60.57 Andosol 21
Vertisol No especificado Litosol 23.66 Vertisol 15
Atlacomulco Feozem No especificado Regosol 4.05 Litosol 10
Vertisol No especificado Feozem 3.17 Temoaya Vertisol No especificado
Planosol No especificado Vertisol 1.09 Andosol No especificado
Calimaya Andosol 25.2 Histosol 0.39 Luvisol No especificado
Cambisol 7.35 Lerma Andosol 31.53 Planosol No especificado
Feozem 54.77 Feozem 28.79 Tenango del Valle Andosol 72
Fluvisol 1.2 Vertisol 19.34 Litosol No especificado
Histosol 0 Luvisol 16.48 Feozem 12
Litosol 0.09 Cambisol 0.47 Histosol No especificado
Regosol 10.28 Metepec Feozem No especificado Texcalyacac Andosol No especificado
Vertisol 1.12 Histosol No especificado Feozem No especificado
Capulhuac Andosol 54 Mexicaltzingo Feozem No especificado Regosol No especificado
Feozem 42 Cambisol No especificado Gleysol No especificado
Leptosol 3 Morelos Feozem 44 Tianguistenco Andosol 72
Histosol 1 Andosol 29 Feozem 22
Chapultepec Feozem No especificado Planosol 15 Vertisol 6
El Oro Andosol 45.24 Luvisol 12 Toluca Andosol 15.98
Planosol 25.16 Ocoyoacac Andosol No especificado Litosol 2.45
Vertisol 18.04 Feozem No especificado Regosol 1.45
Acrisol 8.84 Vertisol No especificado Feozem 59.99
Feozem 1.41 Luvisol No especificado Vertisol 17.44
Luvisol 1.31 Cambisol No especificado Planosol 2.69
Ixtlahuaca Planosol No especificado Otzolotepec Andosol No especificado Xalatlaco Andosol No especificado
Regosol No especificado Vertisol No especificado Xonacatlán Cambisol 57
Vertisol No especificado Cambisol No especificado Vertisol 28
Rendzina No especificado Rayón Feozem 40 Andosol 15
Jiquipilco Planosol 45 Histosol 60 Zinacantepec Feozem No especificado
Trazo de terrazas o bancales para sembrar en un
Andosol 25 San Antonio La Isla Histosol 54 Andosol No especificado cerro del municipio de Calimaya.
FUENTE: Planes de Desarrollo Municipal 2003-2006 y 2006-2009, GEM.

$(Y" Cuadro 3.
CARACTERÍSTICAS QUÍMICAS DE LOS SUELOS.   [w 
   "

Tipo de suelo Químicas Tipo de suelo Físicas Biológicas


Acrisol Ácido o muy ácido y pobre en nutrientes Acrisol Acumulación de arcilla en el subsuelo, colores rojos, amarillos o amarillos claros con manchas Infértiles
Andosol Alta cantidad de fósforo, rica en materia orgánica, pero muy ácida y pobre rojas.
en nutrientes Andosol Capa superficial de color negro u oscuro, textura esponjosa o muy suelta Fértiles
Cambisol Acumulaciones de hierro, carbonato de calcio, fierro y manganeso, entre Cambisol Acumulaciones de arcillas Fértiles
otros Feozem Capa superficial oscura y suave, rica en materia orgánica y nutrientes Fértiles
Feozem Rico en materia orgánica y nutrientes Fluvisol Contienen capas alternadas de arcillas, arenas y gravas. Infértiles
Fluvisol Presenta capas alternadas de arcillas, arenas y gravas Gleysol Presenta colores grises, azulosos o verdosos Infértiles
Gleysol Ácidos y presentan acumulación de salitre Histosol Suelos de color negro, esponjosos y ligeros. Fértiles
Háplico Rico en materia orgánica y nutrientes Leptosol Escasa retención de agua motivada por su débil espesor y por su textura gruesa; suelos muy Infértiles
Histosol Suelos con 40 cm o más de materia orgánica poco permeables y normalmente con escaso contenido de materia orgánica
Leptosol Suelos naturales y minerales, limitados por una roca continua a menos de Litosol Texturas medias de tipo arenoso y arcillas. Infértiles
25 cm de la superficie, cálcico. Luvisol Enriquecimiento de arcilla en el subsuelo Fértiles
Luvisol Poco ácidos Planosol Suelo de color oscuro; las capas superficiales descansan sobre la arcilla o tepetate Fértiles
Planosol Rico en materia orgánica impermeables
Regosol Ricos en cal Regosol Suelos delgados de color claro. Infértiles
Rendzina Alta cantidad de materia orgánica, gran cantidad de carbonatos Rendzina Son suelos arcillosos, poco profundos y pegajosos que se presentan sobre rocas calinas; son Infértiles
Vertisol En ocasiones salino; los colores de estos suelos generalmente tienden a oscuros y poco profundos
coloraciones de grises a negros. Vertisol Suelos muy arcillosos, pegajosos cuando están húmedos y muy duros cuando están secos. Fértiles
FUENTE: Planes de Desarrollo Municipal 2003-2006 y 2006-2009, GEM. FUENTE: Planes de Desarrollo Municipal 2003-2006 y 2006-2009, Gobierno del Estado de México; Extremadura, 2008.

39
                       V W     

USO Y COBERTURA DEL SUELO

El concepto “uso del suelo” se utiliza para representar la interacción entre el hombre y los
recursos naturales; es una manifestación espacial de las prácticas humanas que, guiadas por
ordenamientos sociales, definen las diversas formas de ocupación de un territorio. Otro con-
cepto –“cobertura del suelo”–, engloba un amplio rango de aplicaciones y comprende al tipo de
ocupación que existe sobre él: vegetación natural, cultivos agrícolas o espacios urbanos. En la
planificación del uso del territorio es importante usar una cartografía de cobertura del suelo
porque facilita conocer la dedicación actual del terreno y proponer usos mejores.
En la cuenca del río Lerma, el uso del suelo ha sufrido cambios radicales en su estructu-
ra debido al incremento poblacional registrado en los últimos años, a la ausencia de técnicas
apropiadas en el manejo del agua, suelo y vegetación y a la excesiva presión que se ha puesto
sobre sus recursos naturales. Estos motivos han ocasionado que las superficies agrícola y fo-
restal disminuyan y se incrementen las tierras improductivas. Evaluaciones del uso del suelo
realizadas en 1960 y 1989 (Cuadro 4) muestran una disminución de la superficie agrícola de
más de 20 mil hectáreas, 10 mil hectáreas de la superficie forestal y el aumento en la superficie
de tierras improductivas, principalmente por la degradación de los suelos y el cambio a usos
urbanos e industriales.
Ocasionado por la cada vez mayor demanda de recursos de tierra para satisfacer los re-
querimientos de los nuevos consumidores que llegan a establecerse en las áreas conurbadas de
Toluca, se agudiza paulatinamente el conflicto entre el desarrollo urbano y la subsistencia del
suelo rural.
Según lo registra el Diagnóstico Ecosistémico del Plan Maestro de Recuperación Ambien-
tal de la Cuenca del Río Lerma (2009), los usos de suelo dentro de la cuenca son, en orden de la
El concepto “cobertura del suelo” se refiere al superficie que se le dedica: pecuario, agrícola, forestal, de conservación o reserva ecológica y
tipo de ocupación que existe sobre él: vegetación zona urbana.
natural, cultivos agrícolas o espacios urbanos. Al suelo para uso pecuario le corresponden el 48.73 por ciento de la zona. Esta activi-
dad se desarrolla en áreas de lomeríos con manchones de vegetación natural y de pastizales
inducidos. En los dos casos, presenta rendimientos económicos bajos y acelera los procesos
erosivos en las áreas de pie de monte al no aplicarse programas de manejo (Orozco, 2004). Esta
actividad se divide en intensiva y extensiva; la primera se refiere a superficies que cuentan
con infraestructura, tales como granjas, establos, corrales, etc., dedicados a la producción de
ganado confinado; mientras que en el extensivo el ganado pastorea libremente y su desarrollo
está condicionado por la cantidad y composición de especies naturales o inducidas en la zona.
$(€"    †/‡. Las principales especies presentes en la zona forrajera corresponden a los géneros Aristida,
} Superficie Uso Uso Improductivas Bouteloua, Eragrostis, Hilaria, Lycurus, Muhlenbergia, Setaria, Sedum, Senecio, Sporobolus y Sti-
total agropecuario forestal pa (Ludlow et al., 2003).
1960 572,840 379,660 141,440 51,740 Al uso agrícola le corresponde el 39.38 por ciento. Esta actividad tiene modalidades de
1989 592,754 351,785 131,121* 108,848 temporal y riego. En el año agrícola 2007-2008 se sembraron 298,016.80 ha de riego y 285,637.00
FUENTE: Información obtenida de las Panorámicas Estatales de 1963, 1975 y 1993. ha de temporal del cultivo de maíz, lo que equivale a 88 por ciento de la superficie total. Cabe
*Segundo Estudio Dasonómico del Estado de México, 1990.
destacar que en el 2007 para condiciones de temporal, el rendimiento en maíz fue de 5.38 ton/
ha en Metepec, y de riego en Almoloya de Juárez de 5.7 ton/ha, cantidad similar a la anterior.
$(Š"         "
Con esto se reafirma que el maíz sigue siendo uno de los cultivos más importantes en la cuen-
Uso de suelo Hectáreas '#= ca del Lerma.
superficie ocupada Al uso forestal, determinado por la orografía, clima y humedad del suelo, le correspon-
Agrícola 216,167.76 39.38 de el 7.94 por ciento; se ubica en las áreas montañosas de mayor pendiente, donde predomi-
Pecuario 267,464.52 48.73 nan los bosques templados con presencia de oyamel (Abies religiosa), pino-encino (Pinus spp-
Forestal 43,602.21 7.94 Quercus spp) y encino principalmente; los cuales se explotan de forma muy restringida. En los
Conservación 6,970.77 1.27 valles, la vegetación natural prácticamente ha desaparecido, tanto por la explotación de que
Zona Urbana 14,684.84 2.68 fue objeto a través de su evolución histórica, como por el avance de la frontera agrícola y la
FUENTE: GEM. Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro de Recuperación Ambiental de la Cuen- ocupación del suelo por asentamientos humanos (Orozco, 2004). Los principales bosques son
ca del Río Lerma, 2009.
de oyamel, el bosque mixto (pino-encino) y el bosque de pino que cubren el 52.3 por ciento del
Gráfica 1. forestal; en menor proporción, aunque también importantes, existen otros tipos de bosques
 w
    " (Mapa 5).
A la zona urbana –habitación, industria, comercio y servicios– le corresponde el 2.68
! !
por ciento. Se caracteriza por la gran demanda de servicios ambientales; su crecimiento es un
proceso irreversible por la intensa dinámica de la cuenca, por lo que es indispensable regular
!
su crecimiento y planificar la atención a la demanda de servicios para afectar de la menor
   manera posible la sostenibilidad de otras actividades productivas y del entorno ecológico
mismo. Actualmente la cuenca presenta un notable proceso de urbanización por la ocupación
! 
 
del suelo para vivienda de los sectores de población con bajos ingresos, originando el desa-

 rrollo de diversas actividades agropecuarias y el incremento en las actividades comerciales

  y de servicios.
Al uso de conservación, parques y reservas ecológicas le corresponde un 1.27 por ciento;
!  muy relacionado con el uso forestal, y está orientado al mantenimiento o recuperación de los
suelos, de la diversidad biológica que sustentan, de los recursos naturales y los servicios am-
bientales. Pero principalmente corresponde a zonas donde se ha decretado la exclusión con el
objeto de preservar las áreas para la restauración ecológica, de acuerdo a sus características
FUENTE: Elaboración propia con base a los datos del GEM. Secretaría del Medio Ambiente, Plan
Maestro de Recuperación Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, 2009. físicas y biológicas (Cuadro 5, Gráfica 1).

40
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

Mapa 5. USO DEL SUELO.

La temporada de lluvias y el estío modifican la cobertura


vegetal del suelo.

41
FUENTE: Elaboración propia con datos del INEGI, 2005, Serie de Vegetación III.
                       V W     

Las actividades agrícola y pecuaria


son las que ocupan más superficie de la
cuenca, el 88.11 por ciento del uso total
del suelo, sin que esto signifique que sue-
lo destinado para la conservación, fores-
tal y uso urbano no sean importantes,
aunque su superficie en conjunto sea de
11.89 por ciento. En los Mapas 6 y 7 es po-
sible consultar las superficies dedicadas
a cada rubro en 2000 y en 2008, y en la
Gráfica 1 los porcentajes de 2010.

USO POTENCIAL DEL SUELO

Es prioritario definir las diferentes for-


mas de aprovechamiento de los recursos
naturales que deben ser acordes con las
características de estos recursos, para
evitar en lo posible su degradación. El
concepto “uso potencial del suelo” se aso-
cia con la utilización óptima o de máximo
aprovechamiento de los recursos natura-
les, es decir, la capacidad del suelo de to-
lerar bajo determinadas condiciones am-
bientales, de uso o intensidad de manejo,
bajo la premisa de que la tasa de forma-
ción del suelo en el sitio manejado bajo
ciertas condiciones, sea igual o mayor a la
degradación que el mismo le impone (Co-
legio de Posgraduados, 1977).

Agrícola

La mayor parte de las tierras de la cuen-


ca del Alto Lerma son para agricultura de
Los suelos planos, profundos y de buena calidad temporal y, en menor proporción, para agricultura de riego. El uso agrícola es el más intensivo,
en la mayor parte de la cuenca son excelentes para por lo que demanda suelos planos, profundos y de buena calidad, así como un clima que per-
uso agrícola; incluso los lomeríos con pendientes
mita el desarrollo de los ciclos vegetativos de los cultivos. En la cuenca predomina el cultivo
suaves permiten siembras de temporal, aunque
los cultivos se pueden ver afectados por la erosión de maíz, aunque por su altitud en ocasiones se ve restringido por la temperatura ambiental. El
hídrica superficial. desarrollo agrícola óptimo será el que induzca cultivos adaptables a la altitud, clima y dispo-
nibilidad de agua en la zona; su manejo del cultivo permita la recuperación del suelo física y
nutrimentalmente y que incorpore rotaciones de cultivos. En la cuenca cada vez más se aprecia
el crecimiento de la agricultura bajo ambiente controlado, la cual es altamente tecnificada y
rentable, aunque su principal restricción es la disponibilidad del agua (Mapas 6 y 7).
Al noroeste y sur de Toluca se presentan lomeríos que tienen por lo general una pendiente
no mayor al 12 por ciento, lo que permite una agricultura de temporal con tracción animal, pero
un factor limitante es la erosión hídrica superficial que afecta el desarrollo de los cultivos. En
esta región es notable la pérdida del suelo en épocas de lluvias debido a su alto grado de erosio-
nabilidad; de igual manera ocurre en los lomeríos ubicados cerca de las presas Trinidad Fabela,
al noreste de Antonio Alzate y Villa del Carbón (Lara et al., 1997).
En el valle ubicado entre Ixtlahuaca y Atlacomulco se debe analizar la adopción de méto-
dos y sistemas de riego que optimicen el uso y aprovechamiento del agua de riego disponible,
promover la labranza de conservación o reducirla a los principales cultivos. Además es viable la
apertura de praderas para agricultura de temporal en las épocas de octubre a abril. Al oeste del
poblado de Ixtlahuaca, los terrenos que colindan con la sierra tienen un gradiente de pendien-
tes mayor; aquí es recomendable una agricultura de temporal con prácticas de manejo, como
incorporación de residuos de cosecha, bordos a nivel y cultivos al contorno para minimizar
problemas de erosión (Lara et al., 1997).
Respecto a las tierras del suroeste de Acambay, se trata de suelos planos, profundos y sin
pedregosidad, factores convenientes para implementar el sistema de riego, excepto en la parte
central de los mismos, donde existe el peligro de inundaciones. En cambio al norte y sur del
poblado de Lerma y al oeste de Almoloya del Río existen terrenos inundados durante más de
nueve meses, lo que impide que se realice cualquier tipo de agricultura.
En la cuenca se observan procesos de degradación del suelo relacionados con la imple-
mentación de prácticas agrícolas. El más extendido es el de declinación de la fertilidad, que
abarca un 49 por ciento de la superficie de la subcuenca. Este proceso está asociado a prácticas
de agricultura tanto de riego como de temporal.
También se registra un problema de erosión hídrica superficial. La mayor parte del área
afectada coincide con zonas en donde se practica la agricultura de temporal, aunque también

42
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

)|7‚"K 
[   Yƒƒƒ[YƒƒŒ"

001 Acambay 067 Otzolotepec


005 Almoloya de Juárez 072 Rayón
006 Almoloya del Río 073 San Antonio La Isla
012 Atizapán 074 San Felipe del Progreso
014 Atlacomulco 076 San Mateo Atenco
018 Calimaya 085 Temascalcingo
019 Capulhuac 087 Temoaya
026 Chapa de Mota* 090 Tenango del Valle
027 Chapultepec 098 Texcalyacac
042 Ixtlahuaca 101 Tianguistenco
047 Jiquipilco 106 Toluca
043 Xalatlaco 102 Timilpan*
048 Jocotitlán 112 Villa del Carbón*
049 Joqucingo 114 Villa Victoria*
051 Lerma 115 Xonacatlán
054 Metepec 118 Zinacantepec
055 Mexicaltzingo 124 San José del Rincón
056 Morelos
062 Ocoyoacac
063 Ocuilán* *No pertenecen a la cuenca del
064 El Oro Alto Lerma.
FUENTE: Gobierno del Estado de México, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Recuperación Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, 2009.

43
                       V W     

se registra en áreas de pastizal inducido. Las áreas más afectadas se localizan principalmente
en las laderas serranas de Las Cruces.
Otro proceso de degradación es el de erosión por cárcavas. Las zonas más afectadas coin-
ciden con terrenos en los que se practica agricultura de temporal, localizados principalmente
en las laderas del cerro San Antonio, en los municipios de Zinacantepec y Almoloya de Juárez.

Pecuario

La ganadería es otra actividad relevante en la cuenca que se debe apoyar, siempre y cuando
respete la carga animal que pueda soportar el pastizal o agostadero, se les dé rotación y se
permita la recuperación de las especies más buscadas por el ganado. Es posible el desarrollo
de la ganadería extensiva, particularmente de especies menores, como los ovinos que dominan
la ganadería de la cuenca alta, en áreas de agricultura marginal limitada por profundidad del
suelo, erosión o por pendientes pronunciadas; las invasiones de rebaños pastando en zonas
forestales, ocasionan daños a los árboles jóvenes y renuevos.
En cuanto a las posibilidades en ganadería, Lara et al., (1997) mencionan que en la región
*6>*#9*8#(6}#4#3 de la cuenca se presenta un buen potencial en forma intensiva debido a que gran parte de los
'*#(}J6=89#7#$9" terrenos se presentan características favorables para establecer praderas cultivadas.
La heterogeneidad de razas ganaderas es alta pero el ganado criollo es el dominante en
Abajo: los bosques, de importancia fundamental
la región. El potencial pecuario de la zona de praderas con riego es alto para la engorda, debido
para la renovación de suelos, agua, flora y fauna, se
adaptan fácilmente a elevadas altitudes e inclinadas a que prosperan una gran variedad de cultivos forrajeros y leguminosas y de los granos que se
pendientes. producen. La altitud y el clima templado favorecen la introducción de bovinos europeos propios
para carne (Lara et al., 1997).
Para el valle de Ixtlahuaca-Atlacomulco se encuentra
una gran cantidad de sitios en los que se pueden cultivar
praderas, lo que posibilita el pastoreo intensivo de bovinos
de carne y leche, ovinos y caprinos. Sin embargo, en es-
tas zonas –donde se ha eliminado la vegetación natural ya
sea por desmonte o por tierras agrícolas abandonadas– ha
ocasionado la pérdida total o parcial del suelo, por lo que
es necesario antes realizar acondicionamientos con algún
subsoleo, aplicación de materia orgánica o estiércol y em-
pareje de tierras. En el valle de Acambay, existen restriccio-
nes moderadas para el desarrollo de forrajes y la movilidad
del ganado, ya que son terrenos que sufren inundaciones
casi seis meses al año (Lara et al., 1997).

Forestal

Los bosques son menos demandantes en cuanto a la ca-


lidad de los suelos. Es posible encontrarlos en suelos so-
meros, pobres, erosionados, con elevadas pendientes y aún
con climas extremos. Su adaptabilidad generalmente está
dada por la altitud, y son de gran importancia en la reno-
vación de recursos como el agua, el aire, la flora, fauna
y el suelo. Su restablecimiento a través de reforestaciones
demanda la adecuación, fertilización y cuidados en general
como de un cultivo muy delicado (Lara et al., 1997).
En la región existen importantes áreas de protección
de flora y fauna. En estas se registran en la actualidad co-
berturas de vegetación natural, entre las que destacan el
bosque oyamel, distribuidos al este –a lo largo de la sierra
Las Cruces–, y al suroeste, en el cerro San Antonio. La su-
perficie forestal se ubica en las áreas montañosas de ma-
yor pendiente, donde predominan los bosques templados
(oyamel, pino y encino), los cuales se explotan de forma
muy restringida. En los valles, la vegetación natural prácti-
camente ha desaparecido, tanto por la explotación de que
fue objeto a través de su evolución histórica, como por el
avance de la frontera agrícola y la ocupación del suelo por
asentamientos humanos.

Zonas de conservación

Las zonas de conservación o exclusión se encuentran ubi-


cadas en condiciones precarias de suelo y/o clima, sin uso
agrícola, pecuario o forestal debido a restricciones seve-
ras de profundidad de suelos, pendientes, pedregosidad,
presencia de una fuerte erosión hídrica o características

44
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

hidromórficas del suelo que ocasionan inundadaciones la mayor parte del año. Si estas áreas
permanecen desprovistas de vegetación, los procesos erosivos se magnifican en ellas, y degra-
dan zonas contiguas, por lo que deben controlarse.
En cuanto a la vegetación litoral, la asociación helofítica más destacada en las partes am-
plias de las ciénegas (con profundidades de hasta tres metros) es la de Scirpus lacustris-Juncus
effusus, que llega a extenderse hasta el interior de la laguna, y especies que tienden a proliferar
en las orillas de las ciénegas, como gramíneas (Leersia hexandra y Panicum holciforme) y cipe-
ráceas (Eleocharis palustris, Carex densa y Juncus scirpoides). En el mismo hábitat del litoral hay
una gran diversidad de plantas que se desarrollan a lo largo de canales estrechos y orillas de
zanjas, e incluyen a especies amenazadas como la Sagittaria macrophylla. Se estima que han
desaparecido del área el 70 por ciento de las especies que componían la comunidad del litoral
de las ciénegas (Ceballos, 2003).

Vegetación acuática

Las ciénegas de Lerma son actualmente las áreas de protección de flora y fauna que deberán
permanecer en el estatus que tienen ahora, con la finalidad de conservar la flora y fauna exis-
tente en la zona, pues presentan especies terrestres y acuícolas endémicas (Ceballos, 2004).

Zona urbana

El uso de suelo urbano e industrial es inherente a las localidades principales de la región: Tolu-
ca, Lerma, Atlacomulco e Ixtlahuaca. En todos los casos, la ocupación agrícola sigue siendo un
factor básico que define la tendencia del crecimiento físico de las zonas metropolitanas.

ÍNDICES DE USO DEL SUELO

Los índices del uso del suelo permiten evaluar la relación entre su uso actual y su uso potencial
mediante la identificación de zonas con un uso adecuado, otras que han sido sobreutilizadas y
las restantes subutilizadas. Los índices de uso del suelo también son de utilidad al emplearse
para atacar los problemas del uso de la tierra como son, por ejemplo el de usos incompatibles, Arriba: una escena recurrente en los cuerpos de
urbanización irregular, preservación de sitios históricos y espacios verdes, y la necesidad de agua de la cuenca son los trabajos de remoción de
conservar la productividad biológica de la tierra. lirio en las orillas de ciénegas y presas, a lo largo
Entre los índices que lo influyen están los ambientales y suelos: topografía, lluvia, acidez, de estrechos canales y en los bordos de zanjas y
alcalinidad, profundidad, textura y contenido nutrimental. La productividad es buen indicador )&$}'$)(+$"
de la condición de la tierra, pues refleja directamente los cambios en calidad y limitaciones.
Abajo: en el suelo de las ciénegas se desarrollan
Según su capacidad, el suelo se utiliza para diferentes propósitos. En 1993, la FAO men- especies endémicas de plantas y animales acuáticos
cionó la necesidad de considerar la sostenibilidad como medida real para la planeación en y terrestres.
el uso de los suelos dentro del marco del desarrollo sostenible, y clasificó los tipos de tierra
apropiados para cada uso que, por ejemplo, pueden dar la pauta para planear el uso urbano y
dejando las mejores tierras para la agricultura (Cuadro 6).

Cambio de uso del suelo

La cobertura vegetal y el uso de suelo que caracterizan a la cuenca desde el nacimiento del río-
Lerma hasta la laguna de Chapala son $(|"       k "
muy diversos. En términos de cober-
tura vegetal se reconocen bosques de Clase Características Usos principales Usos secundarios Medidas de conservación
coníferas, mesófilo de montaña, mato- Tierras adecuadas para el cultivo
rral de tipo xerófilo, vegetación hidró- I Tierra excelente, plana y bien drenada Agricultura Recreación, vida silvestre y pastura ninguna
fila, selvas caducifolias y subcaducio- II Buena tierra con limitaciones Agricultura, pastura Recreación, vida silvestre, pastura Cultivo de franjas, labranza en contorno
menores, como pendiente ligera,
folias, así como una amplia variedad y suelo arenoso o drenaje deficiente
extensión de cultivos agrícolas, asen- III Terreno moderadamente bueno con Agricultura, pastura, cuenca Recreación, vida silvestre, industria Labranza en contorno, cultivo de franjas,
tamientos humanos e importantes limitantes importantes en suelo, colectora urbana vías fluviales, terrazas
pendiente o drenaje
cuerpos de agua. Esta variedad en la
IV Tierra regular, limitaciones severas en Pastura limitada, huertos, Pastura, vida silvestre Labranza en contorno, cultivo de franjas,
cobertura vegetal y uso del suelo co- suelo, pendiente o drenaje agricultura limitada, industria urbana vías fluviales, terrazas
rresponde a una alta heterogeneidad Tierras no apropiadas para el cultivo
del territorio en términos del relieve, V Rocosa, suelo somero, humedad Apacentamiento, silvicultura, cuenca Recreación, vida silvestre Sin precauciones especiales, si se
suelos y clima. o pendiente alta imposibilitan la colectora pastorea o tala de manera apropiada, no
agricultura debe ararse
En el Cuadro 7 se describen bre-
VI Limitaciones moderadas para Apacentamiento, silvicultura, cuenca Recreación, vida silvestre El apacentamiento y la tala deben
vemente los principales cambios de apacentamiento (ganadería) y colectora, industria urbana limitarse a determinadas épocas
silvicultura
vegetación y de uso del suelo registra-
dos para la cuenca en el período 1976- VII Limitaciones severas para Apacentamiento, silvicultura, cuenca Si requiere una administración cuidadosa
apacentamiento (ganadería) y colectora, recreación, paisaje cuando se utiliza para apacentamiento
2000. Primero se abordan las clases silvicultura estético, vida silvestre o tala
que presentaron algún detrimento VIII Inadecuada para apacentamiento Recreación, paisaje estético, vida No se usa para apacentamiento o tala
y silvicultura a causa de fuertes silvestre, industria urbana
en la cobertura. En segundo lugar se pendientes, suelo somero, carencia
analizan las clases que presentan in- de agua o demasiada agua
cremento con respecto al año 1976. En FUENTE: FAO, 1993.

45
                       V W     

Cuadro 7. w    { „‚|{Yƒƒƒ"

Formación/ „‚| Yƒƒƒ „‚|{Yƒƒƒ Tasa de


Subformación cambio
†‘%Y‡ '#= †‘%Y‡ '#= Cambio '#=
†‘%Y‡
Bosques primarios 5,162.5 9.64 3,600.3 6.72 -1,562.2 -2.92 -0.015
Bosques secundarios 2,233.22 4.17 3,208.59 5.99 975.37 1.82 0.015
Cultivos 28,294.87 52.81 28,402.73 53.02 107.86 0.2 0
Matorral primario 810.64 1.51 592.58 1.11 -218.06 -0.41 -0.013
Matorral secundario 455.93 0.85 719.43 1.34 263.5 0.49 0.019
Pastizales naturales 3,067.77 5.73 2,797.22 5.22 -270.55 -0.5 -0.004
Pastizales inducidos y 5,468.4 10.21 6,227.11 11.62 758.71 1.42 0.005
cultivados
Selvas primarias 2,214.32 4.13 1,397.13 2.61 -817.19 -1.53 -0.019
Selvas secundarias 3,735.26 6.97 3,836.27 7.16 101.01 0.19 0.001
Otras coberturas de 282.79 0.5 224.66 0.42 -58.13 -0.11 -0.01
vegetación
Cuerpo de agua 1,726.23 3.22 1,629.86 3.01 -96.38 -0.18 -0.002
Asentamiento humano 139.37 0.26 955.44 1.78 816.07 1.52 0.084
Total Š’!Š„"’Y ƒƒ Š’!Š„"’Y ƒƒ
Fuente: Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro de Recuperación Ambiental de la Cuenca del Río Lerma (2009), con base al INE, 2004.

tercer sitio se explican aquéllas que no presentaron ningún tipo de cambio durante el mismo
período analizado.

Clases que presentan detrimento en su cobertura

La subformación que presentó la tasa de cambio negativa más alta registrada en la cuenca es la
cobertura vegetal de selva primaria. El área registrada para 1976 fue de cerca de 2,214.32 km2,
mientras que para el año 2000 se registraron 1,397.13 km2, representando una tasa de cambio
de -0.019. Para esta subformación se registraron cambios de cobertura hacia selvas secunda-
rias, pastizales inducidos y cultivados, así como para el uso de suelo de cultivos agrícolas.
Los bosques primarios son la segunda subformación con mayor tasa de cambio negativa
registrada en la cuenca durante ese periodo. La subformación para 1976 se registraba con una
cobertura boscosa de 5,162.50 km2 y para el 2000 una cobertura de 3,600.30 km2, lo que re-
presenta una tasa de cambio de -0.015. Los cambios registrados para esta subformación fueron
hacia bosques secundarios, pastizales inducidos y cultivados, así como para cultivos agrícolas.
La cobertura de pastizal natural presenta una tasa de cambio baja (-0.004): se registra
que para 1976 este tipo de cobertura era de 3,067.77 km2, mientras que para el 2000 fue de
2,797.22 km2. El cambio en este caso se hizo a pastizales inducidos y cultivados así como para
los cultivos agrícolas.
La clase de otras coberturas referente a cuerpos de agua presentó un decremento de
96.38 km2 (tasa de cambio -0.002). Durante el periodo 1976-2000 se registró un área de 1,726.23
y 1,629.86 km2 , respectivamente. En el lago de Chapala, el cambio de cobertura ocurrió, princi-
palmente, hacia cultivos y otras coberturas de vegetación.

Clases que presentan incremento en su cobertura

La clase de asentamientos humanos es la cobertura que presenta la tasa de cambio más alta
para la zona (0.084), lo que significa un incremento de 816.07 km2. Durante el periodo 1976-
2000 se registraron coberturas de 139.37 km2 y 955.44 km2, respectivamente.
La subformación de matorral secundario es una de las coberturas con tasa de cambio alta
para este periodo (0.019), registrando áreas de 455.93 km2 y 719.43 km2, respectivamente. La
subformación de bosque secundario presentó una tasa de cambio durante el periodo 1976-2000
de 0.015. Se registraron áreas de 2,233.22 km2 y 3,208.59 km2, respectivamente. Los cambios
fueron a pastizales secundarios, cultivos y en menor grado a bosques primarios.
La cobertura de pastizales inducidos y cultivados presenta una tasa de cambio de 0.005
para el periodo 1976-2000, con un incremento de 758.71 km2 (5,468.40 y 6,227.11 km2, respec-
tivamente). El cambio de la cobertura fue a cultivos agrícolas, y en los casos donde dominó el
proceso de sucesión natural, el cambio fue a bosques secundarios y selvas secundarias.

La vocación natural de los suelos se ve gravemente


Clases con tasa de cambio cero
alterada cuando las zonas forestales se convierten
en pastizales y al dedicar tierras agrícolas o
pecuarias para la expansión urbana; las ciudades En el presente estudio se registraron dos coberturas con tasa de cambio cero, lo que significa
son las nuevas ocupantes del suelo. que las mismas áreas analizadas durante 1976 y 2000 permanecieron bajo el mismo tipo de co-
bertura vegetal o uso del suelo. Sin embargo, esto no excluye que otros usos de suelo o cobertu-
ras de vegetación se hayan anexado durante el 2000 a estas coberturas que presentan tasa cero.
La única cobertura que presentó el patrón de tasa de cambio cero fue el uso de suelo culti-
vo agrícola. El área registrada para 1976 era de 28,294.87 km2, mientras que para el año 2000 se
registraron 28,402.73 km2. En este caso, las áreas anexadas a este uso del suelo para el año 2000

46
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

provienen de clases tales como, selvas secundarias, pastizales naturales y pastizales inducidos
y cultivados, es decir, que entre 1976 y 2000 la frontera agrícola ha continuado extendiéndose.

RELACIONES DEL USO DEL SUELO

El uso que se le ha dado actualmente al suelo de la cuenca del Lerma está causando cambios
considerables en el medio natural. Las áreas urbanas y sus infraestructuras son los nuevos
Arriba: los suelos forestales pierden terreno ante
ocupantes del suelo con un crecimiento acelerado, generalmente a expensas de la tierra de pro-
los pastizales inducidos.
ducción agrícola en las zonas planas. El paisaje está cambiando también debido a la intensifica-
ción de la agricultura, el abandono de las tierras y la explotación forestal. Las manifestaciones Abajo: la alteración de los suelos modifican la fase
de erosión y degradación surgen como repuesta a la realización de actividades en zonas poco de infiltración del ciclo hidrológico; la consecuencia
adecuadas para los propósitos que las generan, lo que ha ocasionado que el 73 por ciento de la inmediata son sequías, escurrimientos desbordados
cuenca presente algún grado de degradación de suelos. (Semarnat, Colpos, 2002). e inundaciones en las zonas bajas.
Los sistemas de producción agrícola en la CARL, se caracterizan por una intensa meca-
nización, utilización de insumos químicos y escasa incorporación de abonos orgánicos, man-
teniendo monocultivos de cereales, principalmente maíz. En el campo este proceso da como
resultado procesos de compactación a aproximadamente 20 cm de profundidad (conocido
como el “piso de arado”) que se refleja en un aumento de la densidad aparente, disminución
del espacio poroso necesario para la retención de humedad, dificultad para el desarrollo ra-
dicular de la planta y como consecuencia afecta el rendimiento y la calidad de los cultivos
(Cotler, 2004).
También a lo largo de la cuenca, en pie de monte y laderas, bajo coberturas tanto de bos-
ques como de pastos y matorrales alterados, se aprecia la presencia de cárcavas, compleja forma
de erosión generada principalmente por la remoción de la cobertura vegetal, la concentración
de escurrimientos superficiales y otros procesos geológicos y ambientales y potenciada por la
presencia de suelo susceptible a la erosión (Cotler, 2004).
Otro problema es la erosión eólica que sucede en suelos desprovistos de vegetación –en
descanso o barbecho– entre febrero y mayo, los meses con mayor erosividad eólica (Cotler, 2004).
Todas las actividades que se desarrollan en la cuenca como agricultura intensiva de mo-
nocultivo, desarrollo urbano desordenado y la tala inmoderada, alteran el estado del suelo y
sus funciones naturales, lo que ocasiona efectos indirectos como la destrucción de hábitats o
paisajes naturales, generan desequilibrios en las interrelaciones vegetales, las cadenas trófi-
cas en insectos y animales y en casos extremos son responsables de no pocas extinciones. Se
alteran los ciclos hidrológicos al modificarse la relación de infiltración provocando sequías,
escurrimientos desbordados e inundaciones en zonas bajas. En una escala mayor, al igual que
el cambio climático produce la desertificación, cambios en la ocupación del suelo y una nueva
recomposición del ecosistema (Cotler, 2004).

PATRONES HISTÓRICOS DE CRECIMIENTO SOCIOECONÓMICO

La cuenca del río Lerma ha sido escenario de un intenso crecimiento socio-económico, con un
importante aporte para el Estado de México, pero también ha generado un proceso acelerado y
progresivo del deterioro del medio natural, mismo que se expresa de forma ambiental, social y
económica (GEM. 1993)
En la cuenca Lerma-Chapala, la zona de cabecera aún mantiene una cobertura vegetal
natural relativamente inalterada con un alto grado de diversidad vegetal; sin embargo en los
25 años que van de 1976 a 2010– la presión antrópica, a través del cambio de uso del suelo ha
ocasionado una intensa fragmentación, a tal punto que se está perdiendo la conectividad entre
las áreas de vegetación natural. La extensión de la vegetación inducida influye en el aumento de
los procesos de degradación de los suelos de la cuenca del Lerma (Cotler, 2004b).
Cerca del 73 por ciento de los suelos de la cuenca presentan algún tipo de degradación;
en la zona de la cabecera de la cuenca, la erosión hídrica superficial afecta cerca de un 27 por
ciento de esta área, lo que disminuye la capacidad de infiltración de los suelos y, por ende,
disminuye la función de recarga de la zona. La compactación y el bajo contenido de materia
orgánica dificultan el crecimiento y desarrollo de los cultivos de los distritos de riego que se
encuentran en esta zona (Cotler, et al. 2004)
En la zona de captación-transporte, el cambio de uso del suelo determinó el aumento de
la presión por agua de uso doméstico e industrial, el incremento de residuos líquidos y sólidos
provenientes de asentamientos humanos y de industrias; la reducción de agua libre en el am-
biente por su captura en bordos y presas y en menor proporción la contaminación del agua por
los agroquímicos utilizados en las áreas agrícolas. Siendo la función principal de esta zona el
transporte de materiales, nutrientes y sedimentos aguas abajo, el deterioro del recurso agua en
esta zona implica también la exportación de condiciones ecológicas adversas que impactarán
los ecosistemas de la zona de recepción. Esto último puede constatarse con la reducción de más
de 200 km2 de superficie de agua, originada por la retención y el consumo de este elemento
aguas arriba (Cotler, 2004b).
Los asentamientos humanos irregulares han afectado la cuenca del Lerma provocando la
sobreexplotación del suelo para uso agropecuario, la erosión del suelo a causa de la tala desme-

47
                       V W     

La pendiente del suelo, su cobertura vegetal, dida de los bosques, la disposición de desechos sólidos y de solventes provenientes de talleres
resistencia a la lluvia y a desprendimientos son caseros de zapatos, principalmente en el municipio de San Mateo Atenco (GEM. 1993)
factores que se toman en cuenta para conocer Esto se debe, entre otros factores, a la incapacidad de las autoridades –federales, estatales
su susceptibilidad a la erosión hídrica.
y municipales– para ejercer su poder y hacer valer la normatividad que permita controlar el uso
de suelo, ordenar el crecimiento urbano, y regular, conservar o asignar la tierra para un uso
óptimo y eficiente.
Si se compara la situación de los suelos de la cuenca en décadas anteriores y el estado
en que se encuentran, hoy es posible apreciar un avance en el monitoreo de la calidad y de las
acciones correctivas para su recuperación. Sin embargo, aún se debe hacer mucho para poder
tener un desarrollo sustentable en nuestro entorno, y con ello poder proteger los recursos na-
turales de la cuenca.

EROSIÓN HÍDRICA Y EÓLICA

Los suelos están formados por elementos minerales y orgánicos, en una delicada mezcla que le
confiere colores, texturas y estructuras diversas, diversas capacidades para almacenar agua, y
para disponer de los principales nutrientes y de la oxigenación indispensable para la sobrevi-
vencia biológica del mismo suelo. El proceso denominado “Pedogénesis” es la actividad conti-
nua e indefinida de formación del suelo mediante los agentes climáticos, el tiempo, la geología
y la pendiente. Estos agentes, llamados agentes de la formación del suelo, son de una dinámica
diferente de acuerdo a la intensidad con que se presentan. Por otra parte, al proceso inverso –o
sea la acción de remoción partículas sólidas del suelo mediante el agua o viento– se le denomi-
na erosión.
Este último proceso es actualmente de gran interés debido a su acelerado avance en todo
el país, incluyendo la cuenca del Alto Lerma. Aunque es un proceso natural, se ve acelerado por
la intervención humana a través de actividades como la deforestación incontrolada y la ejecu-

48
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

ción de actividades agrícolas en terrenos con altas pendientes y suelos susceptibles a erosionar-
se. La consecuencia de una acelerada erosión es que muchas toneladas de suelo son acarreadas
hacia la parte baja de la cuenca, provocando problemas como la acumulación de sedimentos en
los cuerpos de agua, dañando a ríos y lagos y menguando la capacidad de las presas. Asimismo,
la remoción de las capas superficiales de los suelos reduce su productividad hasta deteriorarlos
irreversiblemente.
La erosión se diferencia de acuerdo al agente que la causa (agua y viento) y a la forma en
como se renuevan las partículas del suelo (laminar, cárcavas y canalillos).
La erosión laminar consiste en la remoción de una capa delgada de la superficie terrestre,
aunque también incluye la erosión por canalillos que consiste en el movimiento del suelo me-
diante el golpeteo de concentraciones pequeñas del agua de escurrimiento, formando canales
muy pequeños que se pueden borrar con el tiempo o con labores. Lo contrario a esta última
es la erosión en cárcavas, que es la remoción del suelo con una gran cantidad de agua de es-
currimiento que se concentra para formar canales grandes que permanecen y no pueden ser
borrados.
Es importante reconocer que no todos los tipos de suelo se erosionan en la misma inten-
sidad ni al mismo tiempo. La intensidad depende de factores fundamentales como son la lluvia,
el escurrimiento, el viento, el tipo de suelo, la pendiente, la cobertura vegetal y la presencia o
ausencia de medidas de conservación. Estos factores se agrupan en tres niveles de acción:

A. Energético (fuerza de la lluvia, los escurrimientos y el viento para causar erosión, lla-
mado también erosividad).

B. Resistencia (erosionabilidad del suelo, que depende de sus propiedades físicas y quími-
cas). Si se establecen prácticas del suelo que ayuden a aumentar la infiltración del agua
y por consiguiente se disminuya el escurrimiento, se reducirá la erosionabilidad. Por lo
tanto, si el suelo se pulveriza se aumenta su erosionabilidad, lo cual ocurre en toda la
superficie agrícola de la cuenca y se vuelve más vulnerable a la acción del viento porque
el suelo queda expuesto por más de 6 meses al año. La erosión es parte de los complejos fenómenos
naturales, aunque la cubierta vegetal da protección
a los suelos susceptibles a la acción del agua o del
C. Protección (que es la cobertura vegetal que protege al suelo de la erosión; lo hace in- viento.
terceptando primero la lluvia, lo cual reduce su
fuerza de “golpeteo” al suelo y también restringe
la velocidad de escurrimiento). Como existen di-
versas formas de vegetación, entonces el grado
de protección es diferente, por lo tanto el agricul-
tor, al decidir que cultivo establecer, determina
también de una manera importante la intensidad
de la erosión.

La erosión es parte de los complejos fenómenos


naturales, y es un proceso normal en el modelado del
relieve. La cantidad de suelo perdido en condiciones
naturales para México, por ejemplo en un bosque tem-
plado denso, es de 0.01 ton/ha/año y de 0.02 ton/ha/
año en un pastizal amacollado (Figueroa, 1975). Para
que el proceso erosivo sea severo debe rebasar a la ve-
locidad de formación del suelo, y entonces se le consi-
dera una erosión acelerada.

Erosión hídrica

Con la finalidad de conocer la susceptibilidad de los


diferentes suelos de la cuenca alta del río Lerma a la
erosión acelerada y predecir la pérdida anual de sue-
lo promedio de unidades de tierra con determinada
pendiente y un uso específico del suelo, se han hecho
estimaciones de su riesgo a la erosión hídrica. Se con-
sideraron: la erosividad que tiene la lluvia (R), los dife-
rentes gradientes en las pendientes (S), su longitud (L),
la erosionabilidad o resistencia del suelo al desprendi-
miento y transporte de partículas (K), y la cobertura
vegetal (C), variables del modelo matemático conocido
como Ecuación Universal de Pérdida de Suelo (EUPS),
que es el método más utilizado para la predicción de
pérdida de suelo por erosión laminar y en canalillos
(Figueroa et al., 1990).
Con base en la información generada en el Plan
Maestro de Recuperación Ambiental de la Cuenca

49
                       V W     

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001 Acambay 067 Otzolotepec


005 Almoloya de Juárez 072 Rayón
006 Almoloya del Río 073 San Antonio La Isla
012 Atizapán 074 San Felipe del Progreso
014 Atlacomulco 076 San Mateo Atenco
018 Calimaya 085 Temascalcingo
019 Capulhuac 087 Temoaya
026 Chapa de Mota* 090 Tenango del Valle
027 Chapultepec 098 Texcalyacac
042 Ixtlahuaca 101 Tianguistenco
047 Jiquipilco 106 Toluca
043 Xalatlaco 102 Timilpan*
048 Jocotitlán 112 Villa del Carbón*
049 Joqucingo 114 Villa Victoria*
051 Lerma 115 Xonacatlán
054 Metepec 118 Zinacantepec
055 Mexicaltzingo 124 San José del Rincón
056 Morelos
062 Ocoyoacac
063 Ocuilán* *No pertenecen a la cuenca del
FUENTE: GEM. Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro de Recuperación Ambiental de la Cuenca del Río Lerma (2009). 064 El Oro Alto Lerma.

50
M E D I O F Í S I C O - G E O G R Á F I C O

del Río Lerma (2009), los resultados muestran (Mapas 8 y 9) que en el Valle de Toluca hay
más estabilidad en cuanto al proceso erosivo, estimándose un riesgo de pérdida de suelo
de 45 a 50 ton/ha/año; no así para el valle de Ixtlahuaca-Atlacomulco donde se presenta un
mayor riesgo erosivo, de 55 a 60 ton/ha/año. La superficie conjunta de los dos valles –zo-
nas de vital importancia en la producción agrícola– es de 113,568 ha, cantidades estimadas
de pérdida de suelo que corresponden a la época de lluvia, por lo que hay que considerar
el potencial de pérdida por acción del viento en el lapso de 6 meses, cuando el suelo queda
libre de cultivos.
En las unidades de pie de monte con uso agrícola de maíz de temporal en su mayoría
deforestadas, el rango estimado de riesgo a la erosión es de 50 a 200 ton/ha/año, que se consi-
dera alto; la superficie afectada cubre 106,181 ha. Por otra parte, Las áreas con pendientes muy
inclinadas, desmontadas y con presencia de cárcavas profundas y dedicadas a una agricultura
de subsistencia, presentan unidades con muy alto riesgo, con un rango de más de 200 ton/ha/
año con una superficie de 107, 568 ha. En áreas planas, con agricultura de riego, se registran
valores de moderado rango de 10 a 50 ton/ha/año que cubren una superficie 113,568 ha. No
obstante su condición de exposición igual a la de las demás superficies del valle que tienen un
mayor riesgo, éstas tienen coberturas vegetales en la mayor parte del año, además de presentar
en sus suelos una mejor condición de resistencia al agua y viento.
Las unidades con un rango ligero de 0 a 10 ton/ha/año, bajo coberturas de bosque, cubren
un área de 203,136 ha. Inmersa en él se encuentra la zona de influencia de las cuatro ciénegas
con una superficie de 23,383.3 ha. Es importante esta unidad debido a que topográficamente
se encuentra en las partes más bajas del valle de Toluca, que aunque con un rango ligero de
erosión, presenta una alta concentración de sedimentos provenientes de unidades de alto riesgo
aledañas a ella; es conveniente proteger esta zona para evitar las inundaciones anuales y que
en el futuro cercano llegue a desecarse y ser una fuente importante de polvos transportados
por el viento.
La mayoría de los municipios de la cuenca cuentan con un nivel de riesgo moderado a la
erosión, entre ellos Toluca, Almoloya de Juárez, Ixtlahuaca, Jocotitlán; Atlacomulco, Temascal-
cingo y San Felipe del Progreso, principalmente con uso agrícola de temporal.
El alto riesgo avanza hacía las partes bajas de la cuenca con clases moderadas, por lo Los suelos presentan diferentes grados de
susceptibilidad a la erosión, por lo que se han
que deben considerarse acciones correctivas para evitar al máximo los escurrimientos de las
hecho estimaciones del riesgo que enfrentan. Una
partes desmontadas, como Tenango del Valle; Tianguistenco, Xalatlaco, Ocoyoacac, Jiquipilco, de las consideraciones tomadas en cuenta intenta
Ixtlahuaca, San Felipe del Progreso y Atlacomulco y los municipios con mayor presión demo- predecir la erosión laminar y la que sucede en los
gráfica en en el valle de Toluca. )&$}'#*(+$'*#"

51
                       V W     

Existe una marcada tendencia de riesgo, en los municipios de Xonacatlán, Lerma, Otzo-
lotepec, Temoaya, Jiquipilco, San Bartolo Morelos y en los límites de Atlacomulco, Jiquipilco y
Acambay, por lo que es necesario invertir mejor en obras que prevengan y evitar obras de res-
tauración, que implican una mayor inversión económica y de tiempo.
La causa principal de la degradación por erosión es la intervención humana en el manejo
y control de los ecosistemas y las presiones sociales y económicas de los campesinos. La seve-
ridad del fenómeno se debe a la relación de las características físicas del área y a las decisiones
de los productores. La erosión es muy difícil de corregir por medios naturales, para resolver
este conflicto hay que considerar medidas de manejo del suelo que restablezcan el equilibrio
del agrosistema, de acuerdo con el agricultor ya que su interés principal es de “planificación”
diaria y no la de “planeación” a largo plazo como obras de conservación de suelos.
La conservación del suelo debe cumplir metas: la primera es no perder su potencial, con-
servarlo e incrementarlo, que los medios sean acordes con los insumos locales existentes y que
no impliquen movimientos con maquinaria pesada. Debe elevar las condiciones de vida de los
agricultores. Para ello, Figueroa (1990), menciona que existen tres criterios para la elección de
una práctica de conservación de suelos: a) la eficiencia, b) la aceptación por el agricultor; y c) su
costo, tener los fondos suficientes, para llegar hasta su culminación y mantenimiento y calcular
los costos en relación al beneficio a obtener. El éxito en la implementación de las obras depende
del acuerdo al que se llegue con el agricultor y que éste vea mejorar la productividad del suelo.

Erosión eólica.

El proceso de levantamiento de partículas por el viento es un problema principalmente en las


La magnitud de la degradación de los recursos regiones áridas, donde prevalece una condición baja de humedad en el suelo, en lugares gene-
#$ˆ$#ˆ#'$#'
ralmente planos y con fuertes vientos, con suelos sueltos y finamente divididos; la superficie
hidrográficas se ha convertido en un problema
ambiental prioritario que requiere atención. suave y sin cobertura vegetal y áreas planas y extensas.

52
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Los factores que influyen en la intensidad de la erosión eólica son el clima, el suelo y la $(Œ" ?  
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vegetación y un del viento suficientemente fuerte para mover las partículas del suelo. 
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Es un hecho que las condiciones climáticas no puedan ser manipuladas por el hombre, Clase de erosión „Œƒ†‰‡ Yƒƒƒ†‰‡ YƒƒŒ†‰‡
sin embargo el suelo si podemos acondicionarlo para que resista la fuerza del viento, usando Muy Alta 15.4 18.3 43.6
aspectos relacionados con la susceptibilidad de los suelos a erosionarse (erosionabilidad). Ésta Alta 23.1 25.1 21.4
depende del diámetro, densidad y forma de las partículas, éstas son más susceptibles a levan-
Moderada 22.9 26.7 13.5
tarse por acción del viento, si están sueltas, pero no cuando se encuentran agrupadas, en lo
Ligera 38.6 29.9 21.6
que llamamos “terrones”. Su resistencia es variable, y depende de la cantidad de agua contenida
Total ƒƒ"ƒ ƒƒ"ƒ ƒƒ"ƒ
en los terrones, de la textura del suelo (proporción de arcillas, arenas y limos en el suelo); y
Fuente: UGST-UACH, 2010, con base a los atributos no espaciales del SIG realizado para el
el contenido de materia orgánica. Estos tres factores actúan en forma conjunta, por ejemplo, Plan Maestro de la CARL.
el agua une a las partículas del suelo, pero si en la textura de éste predominan las partículas
de arena y bajos contenidos de materia orgánica -que actúa como concentrante-, entonces los
terrones serán “presa fácil” del viento y cederán a su fuerza. El manejo adecuado de los suelos
agrícolas es importante, por lo que adicionar materia orgánica de cualquier fuente (animal o
vegetal) debe ser actividad frecuente.
La capacidad del viento para desprender las partículas del suelo se llama erosividad, y de-
pende de la velocidad del viento y de la cantidad de material transportado. La vegetación nativa
y las barreras rompevientos, son los elementos más importantes, en lo que respecta a la falta
de protección vegetativa, en los valles de Toluca, Ixtlahuaca, Atlacomulco, los cuales quedan
desprotegidos durante un lapso de más de seis meses.
Para tener más claro el proceso de erosividad, veamos cómo actúa la velocidad del viento.
El viento presenta un gradiente de velocidad de acuerdo con la distancia a la superficie del sue-
lo. En la superficie del suelo esta velocidad es nula, y se vuelve turbulenta milímetros arriba y
es la causante de la erosión, pero si el terreno muestra irregularidades, entonces, mayor la será Los recursos naturales más afectados son el suelo,
la vegetación y el agua, todos parte del ecosistema
altura donde se produzca la turbulencia. Este principio constituye herramienta para disminuir
y todos indispensables para el desarrollo de las
la erosión eólica; se recomienda tener sobre el terreno partículas grandes y/o bordos de tal ma- diversas actividades de la población.
nera que haya estabilidad en el suelo y así abatir la fuerza del viento sobre el terreno.
En el segundo aspecto de la erosividad –la cantidad de material transportado por el vien-
to– ocurre que al moverse esos materiales golpeen el suelo de diferentes formas. Pueden rebo-
tar hacia el flujo del viento; esto se llama “saltación”, ya que el rebote con partículas del suelo
las mueve y eleva integrándose nuevamente al flujo del viento, para ir a chocar con otras, y
así sucesivamente. Si las partículas son más grandes, pueden ser llevadas por rodamiento e
impactarse con otras. Un tercer movimiento consiste en que las partículas se impacten en los
agregados directamente y los rompan. El movimiento de “saltación” puede hacer que las par-
tículas se eleven hasta una altura de 40 cm y rebotar a una distancia de hasta dos metros, por
lo que a este movimiento se le considera el más importante, porque es el que más remueve el
suelo. Los movimientos del viento son complejos y debemos seguir las directrices de mejorar
las condiciones orgánicas del suelo, protegerlo con bordos y vegetación para aminorar el efecto
eólico, que en la mayoría de los casos es mayor que la erosión hídrica (Cuadro 8).

CONCLUSIONES

La magnitud de la degradación de los recursos naturales de las cuencas hidrográficas, se ha


convertido en un problema ambiental de prioridad nacional que requiere ser revertido. La de-
gradación se inicia con la alteración de la cubierta vegetal, que reduce la infiltración del agua
al subsuelo, se incrementan los escurrimientos superficiales y la erosión, la pérdida de la co-
bertura vegetal y sus efectos inevitables en la diversidad biológica, el acarreo de sedimentos de
las partes altas y medias a las bajas, que ocasionan efectos negativos como el azolvamiento de
la infraestructura hidráulica y desbordamientos e inundaciones que se traducen en pérdidas
sociales y económicas y alteración en los regímenes hídricos.
Esto se debe a la falta de conciencia ambiental, a los escasos conocimientos técnicos para
un manejo sustentable, mínima inversion para prevenirla o revertirla, cambios de uso de suelo
principalmente de forestal a agrícola. Otros factores son la deforestación, incendios, plagas y
enfermedades, pastoreo y prácticas desordenadas de manejo.
El desarrollo económico de la cuenca alta del río Lerma, aunado a la falta de planeación y
manejo sustentable, han aumentado la presión y degradación de sus recursos naturales.
Los más afectados son la vegetación, el suelo, el agua y los ecosistemas, todos indispen-
sables para el desarrollo de las actividades de la población, por lo que es urgente implementar
acciones que permitan revertir y conservar estos efectos con la finalidad de reincorporarlas a
su uso original y a otras actividades productivas.
Las obras de CSA requieren de importantes sumas de recursos financieros, de una mayor
voluntad política y de una decidida intervención de las autoridades, pero es evidente que de no
actuar inmediatamente, las implicaciones y costos serán mayores.
Por todo lo anterior, se deben elaborar proyectos bajo el concepto de manejo integral de
cuencas, que permitan revertir la degradación, sobre todo en las partes medias y altas de la
cuenca (>2,600 msnm). Esto implica aprovechamiento completo y equilibrado de los recursos
naturales, relaciones balanceadas de producción entre campo y ciudad, e interacción equilibra-
da humano-naturaleza.

53
                       V W     

RESIDUOS SÓLIDOS

Los deshechos sólidos contribuyen a la degradación del medio ambiente por su toxicidad y su
volumen. Debido a lo complejo y diversidad de su naturaleza, y con frecuencia por la falta de
conocimientos sobre el impacto negativo que ocasionan a suelos y agua, estos residuos son
difíciles de tratar o destruir, además de que por su volumen requieren espaciosos lugares
para su almacenamiento.
Los tratamientos a que se pueden someter algunos deshechos incluyen la reutilización
y el reciclado que, aunque gozan de cierta aceptación, son en realidad pocos los susceptibles a
esa opción, por lo que se siguen buscando alternativas viables y con costos económicos menos
elevados, como la incineración o la disposición final en rellenos sanitarios. Hay especialistas
que incluso empiezan a considerar la utilización de estos residuos incorporándolos al
cemento o al asfalto.
En cualquier caso, el o los métodos utilizados para la disposición final de desechos,
deben ser controlados y supervisados por los gestores y los ministerios implicados, con el fin
de evitar la contaminación de ecosistemas a corto y sobre todo a largo plazo. La contaminación
de las aguas subterráneas y de los suelos debido a depósitos clandestinos demuestran lo bien
fundado de esta exigencia.
Aún muy lejos de tener una solución satisfactoria, en los municipios de la cuenca se ha
ido atendiendo paulatinamente al problema que representan las 2,677 toneladas de residuos
sólidos que diariamente se desechan en la región, con muy diferentes volúmenes en cada
municipio. En sólo 14 municipios se genera 81.2 por ciento; en ellos, el promedio per capita no
presenta gran variación, pues oscila entre 1.07 k en Toluca y 0.90 en Otzolotepec, San Mateo
Atenco, Tenango del Valle y Tianguistenco. El 17.8 restante corresponde a 19 municipios,
entre los que se cuentan Atizapán, Almoloya del Río, Chapultepec y Texcalyacac como los que
generan la menor cantidad y son de los que tienen menos habitantes (Gráfica 2).
El destino de esos residuos son rellenos sanitarios, sitios controlados, sitios no
controlados y lugares sin clasificación (Gráfica 3).
En la cuenca solamente hay registros del ingreso de 1,107 toneladas de residuos sólidos
a los sitios de disposición, que representa el 41.3 del total generado (Cuadro 9).
Una de las medidas para intentar resolver el asunto estriba en implementar programas
de separación de basura. Diez municipios ya operan alguno, cinco están en proceso de
integrarlo y en 18 no se ha decidido nada al respecto (Gráfica 4).
Las dificultades que enfrenta la solución de este problema entraña diversas causas,
entre ellas la inexistente educación ambiental, la falta de acciones para promoverla y el
desconocimiento de opciones para el manejo y aprovechamiento de los residuos, como sería
el reciclado o la reutilización de algunos objetos, o la elaboración de composta en el caso
de los desechos orgánicos. Es necesario promover entre todos los sectores de la sociedad
una cultura de legalidad que impida tirar la basura indiscriminadamente, y prohíba usar
sitios no controlados y que no cuentan con los permisos de la autoridad correspondiente.
Se debería promover constantemente –hasta verla convertida en costumbre cotidiana de
todos los sectores de la sociedad– la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los
Residuos.

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     "

FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma.

54
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$(„"      
 
  
 "

Sitios de disposición Municipio


San Antonio La Isla
Rellenos sanitarios
†€„ƒ#‡ Ixtlahuaca
Xonacatlán
Acambay
Atlacomulco
Sitios Jiquipilco
controlados
†’€€#‡ Jocotitlán
Zinacantepec
Otzolotepec
San Felipe del Progreso
Almoloya de Juárez
Almoloya del Río
Atizapán
Calimaya
El Oro
Joquicingo
Sitios no Mexicaltzingo
controlados
†ŒY#‡ Morelos
Tianguistenco
Temoaya
Tenango del Valle
No hay sino reconocer que las autoridades no ejercen acción alguna de ordenamiento
Texcalyacac
o preservación del medio ambiente. Además, no disponen de sistemas eficientes para
Xalatlaco
recolección de basura, y varios municipios no cuentan con sitios propios de disposición, por
Mexicaltzingo
lo que el personal que tienen asignado para el efecto, debe recorrer grandes distancias para
San José del Rincón
trasladar su carga y desatiende las rutas de recolección que tiene fijadas. Sin sitio
San Mateo Atenco
Más de la mitad de los municipios de la cuenca no ha promovido la separación de †„#‡
Temascalcingo
residuos, no hay un registro del destino final de los residuos generados, y el 16.4 de las 1,107
toneladas registradas llega a sitios sin control. FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la
Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma.

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"

FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Restauración FUENTE: Elaboración propia con información recabada en visitas a los municipios, 2009.
Ambiental de la Cuenca del Río Lerma.

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                       V W     

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C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

        ’

Condiciones
climáticas

E n general, los climas que se localizan en la cuenca del Alto Lerma son del tipo templado
típicos de las zonas altas en las fajas tropicales. Son climas con movimientos atmosféricos
muy dinámicos que permiten una rápida renovación del aire. A lo largo del tiempo, los fenó-
menos climáticos en la cuenca se han relacionado entre sí, gestando recursos naturales muy
importantes, como las precipitaciones tempestuosas del verano, generosos mantos acuíferos,
suelos ricos en materia orgánica, vegetación natural y cultivos agrícolas adaptados al ambien-
te climático imperante.
La cuenca se ubica entre los paralelos 19° 05’ y 19° 50’ norte, latitud tropical del globo
terráqueo; sin embargo, las elevadas altitudes del valle de Toluca y del sistema montañoso
que la rodean, así como la relativa corta distancia entre la cuenca y las costas continentales –
el océano Pacífico en el occidente y el golfo de México en el oriente– permiten a estos factores
confinar climas templados, semifríos y fríos en esta región (Mapa 1).
Estas características geográficas hacen posible la manifestación de diversas condicio-
nes atmosféricas a lo largo del año, como la llegada de masas de aire cálido y frío, heladas,
vientos alisios –vientos constantes del verano que circulan entre los trópicos– y polares,
influencia de tormentas tropicales y huracanes, monzones, “nortes”, etcétera. Los fenómenos
convectivos –vientos, precipitaciones y masas de aire– son los agentes más dinámicos en la
atmósfera, ya que se encargan de transportar los elementos y sustancias de manera horizon-
tal y vertical hacia los diversos puntos cardinales. Sin embargo, la magnitud, frecuencia e
intensidad de los flujos en el aire dependen de la estación del año y la hora del día.

LA TEMPERATURA

Éste es el elemento fundamental para comprender la circulación de la atmósfera en un espa-


cio determinado, ya que de sus variaciones depende la ocurrencia de otros fenómenos, como
son la presión atmosférica, los vientos, la humedad y las precipitaciones.
En la cuenca, las temperaturas medias mensuales oscilan entre los 5°C –en sitios por
arriba de los 3,000 metros– y los 20°C –en los valles–. De esta manera, las diferencias térmi-
cas entre un espacio y otro están relacionadas primordialmente con la altitud, con las zonas
iluminadas o a la sombra, así como con la época del año.
Las temperaturas medias mensuales invernales –diciembre, enero y febrero– fluctúan
entre los 3°C y los 11°C (Mapa 2), mientras que las de verano –junio, julio y agosto– los regis-
tros están entre 5°C y 18°C (Mapa 3). Es evidente que los ascensos en la época calurosa reba-
san en casi el cien por ciento a los del periodo más frío. Los valores térmicos más bajos se
presentan en las laderas del Nevado de Toluca, la sierra Las Cruces, los cerros Jocotitlán, La
Guadalupana, El Fresadero y otros de menores dimensiones.
Entre abril y mayo se presentan casi siempre las temperaturas máximas medias, cuan-
do, en su aparente movimiento hacia el hemisferio norte, el Sol está muy cerca del cenit en la
latitud de los 19 grados. También durante estos meses la humedad atmosférica es muy baja
–menor al 40 por ciento–. La deficiencia de humedad dificulta la condensación y la precipita-
ción, por lo que en este periodo se eleva la temperatura.
En el Curso Alto, las temperaturas máximas medias se registran en abril, mayo y oca- Formaciones de cúmulus mediocris sobre el Nevado
sionalmente en junio, con valores entre 20°C y 25°C (Termograma de temperaturas medias de Toluca, visto desde las alturas.

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57
                       V W      Mapa 1. CLIMAS.

CLASIFICACIÓN DE LOS CLIMAS


Para definir los tipos de climas se toma en cuenta la interrelación de los elementos y factores climáticos de cada espacio geográfico. Así, al analizar la interacción
de los elementos y factores atmosféricos en la cuenca, se confinan los siguientes tipos de climas, según la clasificación de Koppen modificada por E. García y cuya
simbología es como sigue:
C(W1)(w)b(i)g: Clima templado, subhúmedo (de precipitación moderada), de verano largo, con precipitación de invierno inferior a cinco por ciento; posee poca
oscilación térmica, con su temperatura más elevada antes del solsticio de verano. Se distribuye en el Curso Bajo, y su característica más importante es que la hume-
dad relativa, la nubosidad y las precipitaciones tienden a decrecer en relación a los climas templados que se presentan en las áreas más sureñas de este territorio.
C(W2)(w)b(i)g: Clima templado, subhúmedo (con precipitación suficiente), con verano largo y lluvia invernal inferior al 5 por ciento; es isotermal, con su temperatura
más elevada antes del solsticio de verano. Abarca la mayor parte de la zona relativamente plana de la cuenca, comprendiendo gran parte de los Cursos Alto y Medio.
C(E)(W2)(w)b(i)g: Clima semifrío, subhúmedo, con porcentaje de precipitación invernal menor a 5 por ciento; el verano es largo, con oscilación térmica inferior a
5°C (isotermal). La temperatura más elevada ocurre antes del solsticio de verano. Este clima es típico en aquellas zonas con altitud considerable como el Nevado de
Toluca, sierra Las Cruces y cerro Jocotitlán, entre otros.
E(T)H: Clima frío, con temperatura media anual comprendida entre -2°C y 5°C; el mes más frío es menor a 0°C. Se localiza sólo después de los 3,800 msnm, en la
cúspide del Nevado de Toluca.
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FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

mensuales de verano, Mapa 3); en el Curso Medio varían &$%"K   "
entre los 23°C y 26°C, y en el Curso Bajo los promedios
se sitúan entre los 24°C y 27°C, lo que indica que las VIENTOS N
temperaturas aumentan en dirección norte conforme  
disminuye la altitud. Y FRENTES
Las temperaturas máximas extremas coinciden FRÍOS
también con el final de la primavera; sus valores en tres
Volcán
estaciones meteorológicas instaladas a lo largo de la Temascalcingo
cuenca son: 31.5°C –Almoloya del Río–, 32.0°C –Ixtlahua-
ca– y 34.1°C –Atlacomulco–, las más elevadas registradas
en la cuenca entre 1941 y 1995. El calor máximo ocurre
generalmente entre las 14:00 y 16:00 horas.
Valle de
El calor que se produce después del mediodía, so- Ixtlahuaca-
bre todo en primavera y verano, ocasiona la dilatación Atlacomulco
de la atmósfera, un fenómeno convectivo con el que el
SIERR

aire asciende y al enfriarse se condensa o tiende a ba- Volcán


Jocotitlán
jar hacia las zonas laterales, formando una especie de
A MON

domo de varios cientos o miles de metros de altura. Es


TE ALT

un proceso físico muy evidente cuando hay suficientes


O

gases y polvos liberados a la atmósfera, por lo general


RÍO
provenientes de las áreas que generan más cantidad de LER
calor y gases, como ocurre en las zonas urbanas y cen- MA
tros industriales, que además son fuentes emisoras de
gases como dióxido de carbono, monóxido de carbono,
dióxido de azufre y ozono, elementos que pueden incre- Presa
J. A. Alzate
mentar el efecto invernadero.
SIERRA LAS CRUCES

Los procesos convectivos que se gestan en la cuen-


ca contribuyen al movimiento de las corrientes atmos-
féricas, y de esta manera se pueden llevar a cabo la dis- Valle de Toluca
persión y la dilución de las sustancias y partículas. La
convección transporta en forma radial, pero en el mo-
mento que irrumpen los vientos o una masa de aire, el
flujo tiende a desplazarse hacia el rumbo dominante.
En invierno se originan las temperaturas más frías
en la cuenca como consecuencia de las intensas irradia-
ciones nocturnas, la llegada de masas de aire frío y los
vientos polares. Las corrientes gélidas provienen desde
el centro de Canadá y Estados Unidos, se trasladan a lo
largo de la Altiplanicie Mexicana tomando como flancos
la sierra Madre Oriental y la sierra Madre Occidental, Volcán
Nevado de Toluca
y llegan a la cuenca del Alto Lerma, donde se estacio-
nan parcialmente al encontrarse con la sierra Volcánica
Transversal (Esquema 1). FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 1.

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                       V W     
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60 FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S
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FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5. 61
                       V W     

Antes de iniciar la temporada de lluvias, sobre Los vientos polares y las masas de aire frío transportan hacia el sur partículas y gases
las montañas comienzan a formarse nubosidades que se generan en el norte del continente, y sus efectos pueden ser perniciosos al medio am-
de tipo convectivo en la planicie: al principio
biente no sólo por las bajas temperaturas, sino también por el grado de contaminación que
predominan las llamadas cúmulus humilis y
mediocris –nubes de poco desarrollo vertical–, traen. El aire frío, una vez estacionado, presenta escaso movimiento horizontal y vertical, por
pero a finales de mayo ya predominan las lo que en invierno favorece a las heladas y las inversiones térmicas.
cúmulus congestus, como se aprecia en la zona En la cuenca, las temperaturas medias mínimas del invierno quedan comprendidas en-
de humedales, en las proximidades de la laguna tre -2.0°C –Curso Alto– y los 4.0°C –Curso Bajo–. No obstante, las temperaturas mínimas extre-
Amarilla, Texcalyacac. mas ocurren en el orden de -9.0°C y -5.0°C, respectivamente. El periodo más frío de la cuenca
transcurre de la segunda quincena de enero a la primera quincena de febrero. En este tiempo
son probables las nevadas en las zonas altas del Nevado de Toluca y la sierra Las Cruces.
Por la elevada altitud de la cuenca son frecuentes las irradiaciones vespertinas y noctur-
nas, así como la llegada de vientos fríos, lo que conduce a la formación de inversiones térmicas
que se acentúan en invierno. El evento es común en la noche y en las primeras horas de la
mañana, y se hace visible cuando el vapor de agua se condensa formando un estrato nuboso
adherido al suelo con algunas decenas de metros de espesor (Esquemas 2 y 3).
Al extenderse en lugares de bajas temperaturas, las inversiones térmicas favorecen
la incidencia de heladas, así como el confinamiento de partículas y gases. Estos elementos
prácticamente quedan en estado de reposo durante la noche, y comienzan a disiparse hasta
que sale el Sol y rompe el estrato nuboso.

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V "
Durante la noche llega el aire frío a la ciudad y éste desplaza al aire cálido del día, por lo que éste queda estancado cerca de la superficie del suelo y la capa más caliente es empujada hacia arriba,
originándose así la inversión térmica.

19:00 horas 7:00 horas

Aire frío Aire cálido


(más denso)

Aire cálido
(menos denso)
Aire frío

FUENTE: Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.

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C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

Las inversiones térmicas son más comunes en el trayecto del río Lerma, donde las de-
presiones del terreno son más extensas, como en el tramo Toluca-Atlacomulco. En invierno
los días tienen alrededor de once horas y en verano aumentan a 11.8. Los días más cortos –de
diciembre a febrero– mantienen por más tiempo la inversión del gradiente térmico vertical,
por lo que representa mayor riesgo para el ambiente. Además, en invierno la presión atmosfé-
rica aumenta considerablemente en unos cinco milibarios; con este incremento la movilidad
atmosférica se hace más lenta, por lo que a mayor presión, los gases y polvos se mantienen
más cerca de su lugar de origen.
La cantidad de automóviles que circulan en la cuenca, los corredores industriales Tolu-
ca-Lerma y Toluca-Atlacomulco y la expansión de la capital del Estado son fuentes que arro-
jan a la atmósfera un gran volumen de gases y partículas contaminantes que quedan a dispo-
sición de las condiciones atmosféricas imperantes en cada estación del año, aunque el tiempo
atmosférico en los días de invierno y primavera limita la rápida dispersión de los gases.
El comportamiento de la temperatura durante el transcurso del año y la situación geo-
gráfica de la cuenca influyen notablemente en la dinámica local y regional del aire. Asimis-
mo, la movilidad de todo tipo de sustancias que se agregan diariamente al ambiente depen-
den de los eventos térmicos.

EL VIENTO

El viento tiene gran relevancia en cualquier lugar de la superficie terrestre: transporta ener-
gía calorífica, vapor de agua y otros gases, convirtiéndose en el elemento que mayores des-
plazamientos lleva a cabo en la esfera gaseosa. Su velocidad, frecuencia y dirección dependen
de la hora del día y de la estación del año.
Los vientos predominantes en esta zona son los alisios, los más constantes en la Tierra
y que se desplazan entre los dos trópicos. Las características tórridas de estos espacios defi-
nen áreas de baja presión que favorecen perturbaciones atmosféricas muy activas, en donde
están inmersos los alisios, vientos que corren con dirección predominante sureste durante
la mayor parte del año. La causante de esa dirección es la orografía de las sierras Las Cruces,
Nahuatlaca-Matlatzinca y Nevado de Toluca, ya que de acuerdo a la circulación general de la
atmósfera deberían tener una dirección del noreste.
La orientación y magnitud del relieve es un factor muy importante en la propagación
de los vientos. Los alisios aumentan su velocidad media en primavera y verano como conse-
cuencia de las bajas presiones del periodo cálido.
De febrero a mayo los alisios producen tolvaneras que arrastran todo tipo de materiales
y son llevados a miles de metros por arriba del suelo. Después, por convección, las partículas
llegan a grandes distancias sobrepasando los límites de la cuenca. Las polvaredas se mezclan
con los gases contaminantes y crean una nube amarilla o grisácea en forma de domo que
caracteriza al invierno y a la primavera. La elevada deforestación y erosión favorecen la eleva-

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                       V W     

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64 FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

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FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5. 65
                       V W     

ción de los niveles de contaminación. De manera


general, los alisios corren de sureste a noroeste
a lo largo de la cuenca, con una velocidad media
de tres metros por segundo (10.5 km/h).
En invierno irrumpen los vientos polares
y los del oeste, desplazándose de norte a sur con
velocidades que oscilan entre dos y cuatro me-
tros por segundo. Cuando llegan al Curso Alto
pierden fuerza al encontrar la barrera del Ne-
vado de Toluca y sus efectos gélidos afectan en
mayor grado los costados del norte de las mon-
tañas y las colinas. Los vientos fríos proceden-
tes de Norteamérica traen, humedad ocasional,
y ésta puede convertirse en lloviznas o nevadas
en las áreas elevadas de las montañas aledañas.
Aunque en invierno se encuentran una impor-
tante cantidad de los vientos fríos procedentes
del norte, siguen predominando los vientos del
sureste y del sur.
Cuando los vientos dominantes cesan y
prevalece un ambiente de calma, pueden apare-
cer vientos muy débiles –brisas– con velocidad
inferior a un metro por segundo. Durante el día,
las brisas corren de las partes bajas de la plani-
cie hacia las laderas de las montañas, mientras
que por la noche los pequeños flujos proceden
de las montañas. Las brisas representan la cir-
culación local de la región y mantienen en esta-
bilidad por la noche a las sustancias gaseosas en
la parte baja de la cuenca.
Todos los tipos de viento que corren en la
cuenca permiten circulación muy dinámica du-
rante el día y en las cuatro estaciones del año,
pero en verano y otoño son los alisios los que
transportan la humedad procedente de los océa-
nos Pacífico y Atlántico. A finales de primavera
hacen su aparición los vientos monzónicos, que
junto con los alisios crean las condiciones am-
bientales para dar inicio, en mayo, al periodo de
lluvias.

LA PRECIPITACIÓN

Las precipitaciones tienen una función muy im-


portante en el movimiento atmosférico de cual-
quier región. Las nubes absorben la humedad y
la concentran en algunos espacios. Las monta-
ñas ubicadas en los alrededores de la cuenca son
los sitios de mayor incidencia de las lluvias, ya
que sus elevadas altitudes favorecen la conden-
sación del vapor de agua.
El valle de Toluca es el más elevado de la
Altiplanicie Central y, tomando en cuenta la cor-
ta distancia que lo separa de las costas, la hu-
medad llega de los dos océanos en la época cá-
lida. La vertiente del Balsas sirve como pantalla
meteorológica, por donde los vientos se elevan
hasta llegar a la cúspide del Nevado de Toluca y
allí sueltan gran parte de su humedad. Las pre-
cipitaciones a los 4,000 metros son de alrededor
de 1,200 milímetros anualmente, que son los va-
lores más elevados de la cuenca.
La temporada media de lluvias inicia en
la segunda quincena de mayo y se prolonga has-
ta la segunda de octubre. Durante los casi seis
meses de lluvias ocurren fenómenos meteoroló-
gicos: primero llegan los monzones y los alisios,
después –de julio a septiembre–, las tormentas

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C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

tropicales y los huracanes expanden su influencia hacia el interior del país provocando fuer-
tes precipitaciones.
Antes de iniciar la temporada de lluvias, sobre las montañas comienzan a formarse
nubes orográficas, y nubosidad de tipo convectivo en la planicie. Al principio predominan
los cúmulos humilis y mediocris –nubes de poco desarrollo vertical–, pero a finales de mayo
ya predominan las cúmulos congestus, cúmulonimbos y nimboestratos –nubes con mucha
humedad–. Entre junio y septiembre son frecuentes las tormentas eléctricas, resultado de la
atmósfera saturada y la enorme cantidad de nubes que se agolpan sobre el Nevado de Toluca
y la sierra Las Cruces.
Nubosidad y precipitaciones son más abundantes en el Curso Alto durante todo el año,
pues tanto nubes como lluvia tienden, casi siempre, a aumentar en zonas de mayor altitud a
consecuencia del enfriamiento del vapor de agua y su posterior condensación.
Las precipitaciones medias de verano se encuentran distribuidas en toda la cuenca con
medias mensuales que fluctúan entre 200 mm y 120 mm (Mapa 4). Los valores más altos se
gestan en las áreas elevadas de los principales sistemas orográficos y los registros más bajos
se propagan a lo largo de la cuenca, tomando una dirección de sur a norte, pero las precipi-
taciones más escasas caen hacia el Curso Bajo, donde la altitud tiende a disminuir y el clima
comienza a cambiar en algunos de sus parámetros. En invierno las lluvias son relativamente
reducidas, típicas de los frentes fríos que llegan del norte en esta época (Mapa 5) y sus valores
oscilan entre los 20 mm y 40 mm.
Aunque los fenómenos convectivos y los vientos que anteceden al periodo de lluvias
son muy dinámicos, no pueden limpiar totalmente la atmósfera contaminada en invierno y
primavera. Sin embargo, en el momento que comienzan las precipitaciones, las sustancias
tóxicas se adhieren al vapor de agua y caen con ella. Así, las lluvias representan el agente más
eficaz para limpiar el aire sucio, aunque el efecto de estas lluvias contaminadas se resiente
en la vegetación, cuerpos de agua y construcciones arquitectónicas.
Las precipitaciones medias anuales en la cuenca varían de sur a norte. Los valores más
elevados ocurren en las laderas del Nevado de Toluca, donde las isoyetas (curva que en un
plano cartográfico se utiliza para unir los puntos que reciben la misma cantidad de lluvia
en un lapso de tiempo determinado) y el descenso se dispone hacia el Curso Medio, donde
predominan los 800 mm; en el Curso Bajo los promedios son de sólo 700 mm. Las lluvias
medias anuales a lo largo de la sierra Las Cruces oscilan entre 900 y 1,100 mm. Esta última
isoyeta se halla después de los 2,900 metros de altitud.
Los registros más elevados de precipitación se manifiestan en julio, y después de esas
lluvias se presenta un déficit pluvial que coincide generalmente con el mes de agosto, cuando
las temperaturas se elevan por el exceso de insolación, con lo que la convección coadyuva
poderosamente en la circulación atmosférica en la cuenca. La acumulación de nubes anuncia las tormentas
En los registros de precipitación media mensual se observa que los más elevados apa- que caen sobre el Curso Alto en julio, el mes que
recen en las estaciones que se encuentran en el Curso Alto, mientras comienzan a decrecer registra la más elevada precipitación en el valle de
hacia la zona del Curso Medio, y se aprecia que hacia el Curso Bajo los promedios mensuales Toluca.
son relativamente bajos.
En septiembre vuelven a elevarse las lluvias con la acumulación de nubes de diversas
formas y alto contenido de humedad y las consecuentes tormentas eléctricas. En este mes
se presenta la máxima turbulencia meteorológica, por lo que la convección, los vientos y la
humedad ocurren de manera extraordinaria. Los huracanes y las tormentas tropicales se
acercan a las costas de la República Mexicana dando origen a los llamados temporales, que
pueden durar entre dos y cinco días en la cuenca del Alto Lerma.
El periodo de aridez en la cuenca sucede entre noviembre y mayo, aunque pueden caer
precipitaciones ocasionadas por el arribo de frentes fríos o por remanentes de alguna pertur-
bación tropical extemporánea. En términos meteorológicos, la aridez se caracteriza cuando la
precipitación es inferior a la evapotranspiración en un lugar y momento determinados. Este fe-
nómeno ocurre con más intensidad de febrero a abril en la cuenca. Asimismo, los periodos hú-
medos –junio a octubre– son aquellos en que la precipitación excede a la evapotranspiración.
Las diversas estaciones climatológicas que se ubican a lo largo de la cuenca registran
sus periodos áridos de noviembre a mayo, época en que abunda la intensa insolación y la
sequedad en la vegetación, lo que contribuye a la formación de incendios y torbellinos de
polvo que momentáneamente ensucian la atmósfera, aunque algunas partículas sirven como
núcleos de condensación para dar inicio a la época de lluvias.
Las lluvias torrenciales pueden provocar inundaciones peligrosas en las áreas con ma-
yor contaminación ambiental. Los sitios adyacentes al río Lerma resienten más este evento,
pero el cauce determina la distribución de gran parte de la contaminación en sentido norte-
noroeste. Las aguas negras suelen desbordarse y afectar los terrenos de cultivo y otras áreas.
Con las precipitaciones que caen sobre la cuenca se abastecen las actividades agrícolas,
domésticas e industriales; la infiltración y el escurrimiento han permitido el almacenamien-
to en los niveles freáticos a través de las últimas décadas, sin embargo, a partir de la década
de 1950 la población de casi todos los municipios ha crecido rápidamente, y con ella la de-
manda de agua. Como consecuencia de lo anterior, además de la desecación de la laguna de
Lerma, la perforación de muchos pozos y la contaminación en parte del líquido disponible,
hoy existe un desequilibrio hidrológico regional.

67
                       V W     

CONTAMINANTES DEL AIRE


EN EL VALLE DE TOLUCA

Asiento de la capital del Estado de México, la


Zona Metropolitana del Valle de Toluca –ZMVT–
es un espacio que desde la década de 1970 se
fue convirtiendo en un polo de desarrollo, y
luego, a raíz de los sismos de 1985, de atrac-
ción para muchos habitantes de la ciudad de
México. Todo ello, sumado al constante flujo
migratorio de poblaciones rurales alejadas de
esta zona, así como de Michoacán, Guerrero,
Oaxaca y otras entidades, fue acelerando su
proceso de urbanización.
Toluca –una de las metrópolis más im-
portantes de la región central del país y pun-
to neurálgico de la ZMVT– ha sufrido un cam-
bio paulatino en sus actividades económicas,
transformando en poco tiempo su economía de
tipo rural a una de servicios y manufacturas
con el establecimiento de importantes parques
industriales.
El incremento de las actividades produc-
tivas y la concentración de una población que
sigue creciendo son factores que han detonado
el aumento en los servicios de transporte, oca-
En Toluca y los municipios conurbados se han sionando mayor consumo de combustibles y, por lo tanto, la degradación de su calidad del
presentado periodos de altas concentraciones de aire. En esta zona, asentada a una altitud promedio de 2,660 metros sobre el nivel medio del
)<'$$)#(*(10. Son materiales que
mar, el contenido de oxígeno es 23 por ciento menor que a nivel de mar, lo que tiende a hacer
llegan desde zonas agrícolas –áreas afectadas por
procesos de erosión, quemas de residuos a cielo menos eficientes y más contaminantes los procesos de combustión.
abierto e incendios forestales– o provenientes de los En la ZMVT se han presentado periodos de altas concentraciones de partículas suspen-
corredores industriales de la zona. didas PM10, materiales que llegan tanto del exterior –desde zonas agrícolas, áreas afectadas
por procesos de erosión y de incendios forestales– como producidas internamente por calles
sin pavimentar, quemas de residuos a cielo abierto y emisiones industriales.
Para mejorar la calidad del aire, en 1993 inició la operación de la Red Automática de
Monitoreo Atmosférico de la ZMVT (RAMA-ZMVT), que mide, analiza y procesa continuamen-
te la concentración de contaminantes en la atmósfera. Es importante mencionar que esta red
ha estructurado una base histórica de datos sobre los niveles de contaminación atmosférica
en esta región.
Con objeto de conocer cuáles y cuántos contaminantes se emiten a la atmósfera, el
El trazo y construcción de modernas vialidades ha
servido para reducir la contaminación producida por el Instituto Nacional de Ecología elaboró en 1993 el primer inventario de emisiones a nivel na-
denso tránsito vehicular. cional, que en el caso de la ZMVT sólo consideró a las fuentes fijas del corredor industrial
Toluca-Lerma. En 1996 se realizó el primer esfuerzo de gestión ambiental con el Programa
Estatal de Protección al Ambiente 1996-1999 y, en forma paralela, la Secretaría de Ecología
del gobierno mexiquense efectuaba un segundo inventario de emisiones, que incluía fuentes
móviles, puntuales, de área y la emisión proveniente de la erosión del suelo. Más adelante la
Secretaría de Ecología publicaría un nuevo inventario de emisiones, que a las ya registradas
añadió fuentes de área y a las originadas naturalmente por la vegetación.
Ambas acciones constituyeron la base para la elaboración del Programa Aire Limpio
para el Valle de Toluca 1997-2000. Fue un ejercicio novedoso de planeación para reducir la
emisión de partículas, hidrocarburos y óxidos de nitrógeno a través de la interrelación de las
políticas ambientales, de transporte y desarrollo urbano. Entre las acciones instrumentadas
destacaron el Programa de Detección de Vehículos Ostensiblemente Contaminantes, el desa-
rrollo de infraestructura vial, la eliminación de gasolina con plomo, la ampliación de la red
de gas natural para uso industrial y doméstico, el control de incendios forestales y la refores-
tación en zonas rurales, y campañas de comunicación social, entre otras.
La evaluación en 2003 de este programa concluyó, entre otros aspectos, en la nece-
sidad de fortalecer la gestión ambiental municipal y el cumplimiento de la normatividad
ambiental; impulsar el transporte masivo de pasajeros de alta capacidad no contaminan-
te; desarrollar esquemas de financiamiento para la micro y pequeña industria para una
producción más limpia y el control de emisiones; mejorar la calidad de gasolina y diesel;
desarrollar estudios epidemiológicos; vincular los programas de investigación de las uni-
versidades e institutos de investigación con la problemática de la contaminación de aire;
desarrollar un programa de educación ambiental metropolitano, y la ejecución de proyectos
para la recuperación de suelos erosionados.
La dinámica socioeconómica y urbana creciente del área hizo necesario, por una parte,
reforzar y rediseñar las medidas implementadas a la fecha, y por otra, poner en marcha ins-
trumentos acordes a las nuevas necesidades económicas, energéticas, avances tecnológicos
y cambios normativos. Por esta razón se llega al planteamiento del Aire Limpio: Programa

68
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

para el Valle de Toluca 2007-2011, instrumento de $("     "


gestión de la calidad del aire que da continuidad al Valores límite
esfuerzo del gobierno y de la sociedad para mejorar Contaminante
Exposición aguda Exposición crónica
Normas oficiales
mexicanas
la calidad de vida de los habitantes de la ZMVT. Concentración y tiem- Frecuencia Concentración y tiempo
po promedio máxima aceptable promedio
Monitoreo de la calidad del aire PM10 150 μg/m3 1 vez al año 50 μg/m3 NOM-025-SSA-1993*
(24 horas) Promedio aritmético anual
3
PM10 120 μg/m 2% de mediciones 50 μg/m3 Modificación a la NOM-025-
Los “contaminantes criterio” –identificados como (24 horas) al año Promedio aritmético anual SSA-1993 (DOF, 2005**
perjudiciales para la salud y bienestar de los seres PM2.5 65 μg/m3 2% de mediciones 15 μg/m3 Modificación a la NOM-020-
humanos– son las sustancias representativas de las (24 horas) al año Promedio aritmético anual SSA-1993, (DOF, 2002)
emisiones de contaminantes que se registran en O3 0.11 partes por millón No se permite - Modificación a la NOM-020-
(ppm) ó 216 μg/m3 SSA-1993, (DOF, 2002)
áreas industriales y urbanas. Su medición periódi- (1 hora)
ca sirve para determinar la calidad del aire en una 0.08 ppm (8 horas) 4 veces al año -
zona y establecer niveles permisibles que protejan CO 11 ppm o 12,595 μg/m3 1 vez al año - NOM-021-SSA-1993(DOF,
la salud y bienestar de la población. (8 horas) 1994)
El concepto de contaminantes criterio fue SO2 0.13 ppm o 341 μg/m 3
1 vez al año 0.03 ppm NOM-022-SSA-1993
(24 horas) Promedio aritmético anual (DOF, 1994)
adoptado en varios países, incluyendo a México, y
NO2 0.21 ppm o 395 μg/m3 1 vez al año - NOM-023-SSA-1993
comprende principalmente las partículas suspen- (1 hora) (DOF, 1994)
didas menores a 10 micras (PM10) y menores a 2.5
*Referencia para el análisis del presente capítulo.
micras (PM2.5), el ozono (O3), el bióxido de azufre ** Norma actual.
3
(SO2), el bióxido de nitrógeno (NO2) y el monóxido de μg/m : Microgramos por metro cúbico. ppm: Partes por millón. SSA: Secretaría de Salubridad y Asistencia. NOM: Norma oficial mexicana.
FUENTE: Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011.
carbono (CO). El gobierno federal, por conducto de
la Secretaría de Salud, establece los límites permisibles de concentración de contaminantes a $(Y"         
través de las Normas Oficiales Mexicanas (Cuadro 1). LA ZMVT.

Municipio Superficie (km2) '#=


Factores naturales que inciden en la calidad del aire
Lerma 231.1638 19.0
Metepec 67.9900 5.9
La ZMVT comprende siete municipios, que contribuyen de manera significativa al problema
Ocoyoacac 138.2550 11.2
de la contaminación atmosférica a partir de su actividad urbana, lo que afecta de manera
San Mateo Atenco 19.0208 1.0
directa a la salud de su población, además de acarrear efectos adversos a regiones boscosas
Toluca 428.5585 35.0
y otros ecosistemas presentes en el área.
Xonacatlán 33.2485 2.7
La suma de la superficie territorial de los municipios que conforman la ZMVT llega a
Zinacantepec 312.8163 25.1
1,208.55 km2, o sea el 5.3 por ciento del territorio estatal. El área urbana total de los siete
Total 1’231.0529 100.0
municipios comprende una superficie de 315.80 km2, según los usos de suelo identificados
en los planes municipales de desarrollo urbano (Cuadro 2). FUENTE: Integración Territorial del Estado de México, IGECEM, 2010, GEM, s/f.

El comportamiento de los contaminantes atmosféricos en suspensión está bajo la in-


fluencia del clima, meteorología, dinámica de vientos, orografía y tipos de suelo. Las varia-
ciones meteorológicas globales y regionales, así como las condiciones topográficas, afectan el
transporte y dispersión de los contaminantes de diversas maneras a lo largo del año.
Dentro del conjunto de fenómenos atmosféricos que conforman el clima, la tempera-
tura es el más decisivo, ya que de sus variaciones depende la manifestación de los demás.
Tanto la expansión urbana como la contaminación del aire han elevado los rangos de calor,
primordialmente en el centro de la ciudad de Toluca; a este evento se le ha llamado Isla de
Calor (Esquema 4). Es un fenómeno que se presenta en todas las zonas urbanas en donde
las condiciones naturales han sido sustituidas por cemento, asfalto, varillas, materiales que
absorben el calor durante el día y lo retienen hasta la noche.
De los cuatro climas predominantes en la cuenca, el único que no se presenta en la
ZMVT es el templado subhúmedo de precipitación moderada con verano largo –C(W1)(w)b(i)
g–. Por la regularidad que guarda el tiempo atmosférico a lo largo del año, en esta zona se Esquema 4. ISLA DE CALOR
presentan sólo tres épocas climatológicas:
Esquema 4. ISLAS DE CALOR
Época seca-fría. Expresa la temperatura promedio mensual más baja durante el año, y
transcurre de noviembre a febrero con un rango de entre 9° y 11°C. Pueden caer lluvias Aire caliente
insignificantes, con registros inferiores a 40 milímetros.
Frío
Frío
Época seca-cálida. De marzo a mayo se presenta un ascenso en la temperatura hasta
llegar a los 15°C, siendo la media que se expresa como máxima en la zona a lo largo del
año. Pueden caer ocasionales lluvias, con registros inferiores a 40 milímetros.
Frío
Época de lluvia. Se presenta de junio a octubre, caracterizada por precipitaciones con Frío
un rango de entre 160 y 210 milímetros. La temperatura de esta temporada desciende
para mantenerse entre los 11° y 13°C.

Durante el verano –época de lluvia– la ZMVT se encuentra bajo la influencia de siste-


mas meteorológicos tropicales. El paso constante de ondas y ciclones tropicales aportan la
El acelerado crecimiento de población en las ciudades y localidades ubica-
humedad más importante del año en forma de nublados y lluvias abundantes sobre la zona; das en la cuenca del Alto Lerma está propiciando el incremento de calor. El
esto permite tener una calidad de aire excelente, porque los contaminantes suspendidos en nombre de este fenómeno –isla de calor– obedece a su efecto acelerador
la atmósfera son arrastrados a la superficie. Sin embargo, en invierno –la época seca-fría– de la convección local.
el desplazamiento de frentes fríos y masas de aire polar son los sistemas meteorológicos FUENTE: Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.

69
                       V W     

predominantes; cuando estos fenómenos son intensos, la ZMVT se ve afectada con sistemas
anticiclónicos –tiempo atmosférico estable y seco– que pueden generar inversiones térmicas,
originando condiciones desfavorables para la dispersión de los contaminantes.
El fenómeno natural llamado “inversión térmica” –aire frío y denso confinado cerca de
la superficie mientras el más caliente y ligero se halla por encima– se acentúa en invierno
debido a las bajas temperaturas de la región, ocasionando disminución de la visibilidad a
causa de los contaminantes atrapados cerca de la superficie, que forman una espesa capa
de tonalidad café oscuro perceptible a la distancia. Es un fenómeno importante en la ZMVT
por la frecuencia con que se presenta a lo largo del año, pero no determinante en los niveles
máximos de contaminación, porque influyen otros parámetros meteorológicos, como es el
aumento de temperatura ambiente conforme avanza el día, que incrementa la inestabilidad
atmosférica y la velocidad del viento, lo que provoca la ruptura de la inversión térmica.
Otro fenómeno meteorológico importante en los alrededores del área, relacionado con
las bajas temperaturas del periodo invernal, son las heladas periódicas y ocasionalmente las
Vientos y rayos de Sol desbaratarán pronto la nevadas. También es relevante la radiación solar, cuyo mayor promedio se recibe de marzo a
neblina matutina que se mira a lo lejos del cerro mayo, reflejado en el incremento de la temperatura en esta época y su descenso en los meses
Tepemajalco, en el municipio de Calimaya. de la temporada invernal.
No menos importante es el viento, que corre libremente casi todo el año en la ZMVT.
Su circulación –en dirección y frecuencia– está determinada principalmente por los relieves
montañosos, pero el valle de Toluca se encuentra en la zona de influencia de los alisios, cuya
intensidad se expresa más bien débil, e incluso estable en la época fría –fines de noviembre
a fines de febrero–, predominando los vientos provenientes del sur con dirección norte, con
una ligera curvatura desviada a favor de las manecillas del reloj. Cuando los vientos que vie-
nen del sur encuentran la masa del Nevado de Toluca cambian de trayectoria, haciendo que
se deslicen hacia el flanco sureste del valle.
En la época seca cálida –marzo a mayo– los vientos se intensifican y modifican su curso
por la aceleración de los alisios; sin embargo, aquí influye el sistema de relieve que presenta
la sierra Las Cruces, que por su orientación norte-sur obstruye de manera determinante el
paso libre de los alisios, haciéndolos rotar –como manecillas de reloj– hacia el este noroeste.
La máxima velocidad de los alisios ocurre durante la época de lluvias; llegan del este y
del sureste con dirección noroeste y norte, favoreciendo la transportación de contaminantes
generados en lugares cercanos, como la zona industrial del municipio de Lerma, para depo-
sitarse en el extremo noroeste de Toluca.
Además de definir el rumbo y velocidad de los vientos, las estructuras orográficas que
rodean al valle de Toluca influyen también en su alteración por el comportamiento de los
centros de alta y baja presión, que suceden al toparse con las estructuras montañosas, singu-
lares por su altitud y volumen. Es una zona rodeada por grandes sierras y masas volcánicas
individuales.
En particular, el Nevado de Toluca funciona de manera determinante en la dinámica
El río Lerma en tierras de Atlacomulco. del viento del valle a partir de los sistemas de baja y alta presión que se generan sobre esta
región a lo largo del año. En el área de su
piedemonte, dentro de Zinacantepec, exis-
ten elevaciones menores como el cerro La
Calera y el volcán Gordo, que son elemen-
tos determinantes en la dirección del vien-
to que sopla del sur.
Entre las elevaciones de la sierra
Monte Alto está el cerro Xeshadi, y en la
sierra Las Cruces destacan el cerro El Ga-
vilán y los volcanes La Palma y La Campa-
na, que conforman una obstrucción consi-
derable para los vientos alisios. El Cuadro
3 presenta las elevaciones que por su al-
titud se consideran determinantes en las
modificaciones que sufre la dinámica de
los vientos predominantes.
Para tener una idea más completa
del comportamiento de los contaminantes
suspendidos en la atmósfera hay que con-
siderar la compleja historia geológica de la
cuenca, que, aunada a las características
del relieve y el clima, han propiciado una
gran variedad de tipos de suelo. De acuer-
do con la clasificación FAO/UNESCO, en la
zona se presentan suelos de feozem, an-
dosol, vertisol, luvisol, cambisol y litosol.
Con excepción del vertisol, son sue-
los caracterizados por tener de media a
alta susceptibilidad a las erosiones eólica

70
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

e hídrica, que traen consigo ciertos problemas, como es el azolvamiento de embalses, $(’"  K     QK"
daños a obras de infraestructura, así como la emisión de partículas en la temporada
Elevación Ubicación Altitud (msnm) Municipio
de estiaje, e incluso la alteración de los microclimas regionales por la pérdida de hu-
La Campana Sierra Monte Alto 3,300 Lerma
medad.
El Xeshadi Sierra Monte Alto 3,400 Lerma
El territorio estatal, en particular sus áreas de gran crecimiento dinámico como
El Gavilán Sierra Las Cruces 3,300 Ocoyoacac
la ZMVT, no se explotan con la misma intensidad ni con los mismos propósitos en toda
Molcajete Sierra Morelos 2,900 Toluca
su superficie. Algunas porciones son modificadas profundamente al ser utilizadas con
El Ombligo Nevado de Toluca 4,600 Toluca
fines agropecuarios o como asentamientos humanos; otras han permanecido relativa-
Pico del Fraile Nevado de Toluca 4,660 Toluca
mente inalteradas.
Volcán Gordo Nevado de Toluca 3,700 Zinacantepec
Desde el punto de vista ambiental, el uso del suelo está muy relacionado con el
La Calera Nevado de Toluca 3,740 Zinacantepec
tema de la sustentabilidad, pues la forma en que cambia la cubierta vegetal determina
la pervivencia de bosques, pastizales y suelos en el futuro, así como de los recursos que FUENTE: Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011.
proporcionan. También tiene una serie de implicaciones ecológicas, como
es la alteración de los ciclos biogeoquímicos, la disminución en recarga de Cuadro 4. USOS DEL SUELO.
mantos acuíferos, alteraciones en el microclima y la pérdida de hábitat para Municipio Uso del suelo (superficie en hectáreas) Total
especies de flora o fauna, y por consiguiente de biodiversidad. Agropecuario Forestal Urbano* Otros**
Los usos de suelo en la ZMVT se muestran en el Cuadro 4, donde se Lerma 6,642.08 8,638.14 4,213.89 3,370.2 22,864.3
puede apreciar que 33.55 por ciento se dedica a la agricultura, 35.97 a uso Metepec 1,613.62 23.95 5,282.46 123.26 7,042.28
forestal, 26.13 a espacios urbanos y el restante 4.35 a otros usos. Es eviden- Ocoyoacac 4,037.24 7,186.75 1,392.90 854.06 13,470.95
te que una tercera parte del territorio se destina al uso urbano, que seguirá San Mateo Atenco 560.39 S/I 697.51 S/I 1,257.90
incrementándose a un ritmo acelerado a costa de las tierras agrícolas. Toluca 16,893.63 7,801.91 16,498.71 819.26 42,013.51
Xonacatlán 1,574.59 882.44 785.81 43.71 3,286.55
Factores antropogénicos que afectan la calidad del aire Zinacantepec 9,222.87 18,934.24 2,708.43 52.56 30,918.10
Total ZMVT 40,544.42 43,467.43 31,579.71 5,263.05 107,382.64
En 1990, la población de la ZMVT constaba de 886,147 habitantes; de acuer- Porcentajes 33.55 35.97 26.13 4.35 100.00
do al Segundo Conteo de Población y Vivienda, en 2005 había ascendido a
* Zona habitacional, comercial y de servicios, industrial y de equipamiento.
1’361,500, el 9.72 por ciento de la población estatal. Con base en las pro- ** Cuerpos de agua, superficie erosionada y minas. S/I = Sin información.
yecciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2000) se estima que FUENTE: Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011.
en 2011 llegará a 1’465,159 habitantes, un incremento de 7.61 por ciento
(Cuadro 5). $(Š"     w
!„„ƒ{YƒƒŠ{Yƒƒ"
La susceptibilidad a la exposición de contaminantes del aire varía de per- Municipio Habitantes según año
sona a persona. El riesgo individual está condicionado por el estado de nutrición, 1990 1995 2000 2005 2010
salud, características genéticas y edad. En personas de 0 a 13 años y de 65 o más,
Lerma 66,912 81,192 99,870 105,578 134,799
es mayor el riesgo a padecer enfermedades respiratorias a consecuencia de la con-
Metepec 140,268 178,096 194,463 206,005 214,162
taminación atmosférica, y por tanto se debe tener un especial interés en los pro-
Ocoyoacac 37,395 43,670 49,643 54,224 61,805
gramas de gestión de la calidad del aire por sus implicaciones en los sistemas de
San Mateo Atenco 41,926 54,089 59,647 66,740 72,579
salud y seguridad social.
Toluca 487,612 564,476 666,596 747,512 819,561
A fin de identificar en el área a la población más sensible se le clasifica por
Xonacatlán 28,837 36,141 41,402 45,274 46,331
grupos de edad: A, de 0 a 14 años; B, de 15 a 64 años, y C, de 65 y más años. La
Zinacantepec 83,197 105,566 121,850 136,167 167,759
población más expuesta son los grupos A y C –niños y adultos mayores–, que repre-
Total ZMVT 886,147 žƒ|’!Y’ƒ žY’’!€‚ ž’|!Šƒƒ 1’516,996
sentan una tercera parte de los habitantes de la ZMVT (Cuadro 5).
Del total de la ZMVT, en Toluca se aprecia el surgimiento de centros gene- FUENTE: INEGI (1991, 1996, 2001, 2006), CONAPO (2000), Aire Limpio: Programa para el Valle de
Toluca, 2007-2011.
radores de empleo; el municipio de Lerma destaca en las actividades económicas
terciaria y secundaria; San Mateo Atenco en el sector secundario, y Metepec como generador
predominante de nuevos empleos y servicios en los sectores secundario y terciario, compi-
tiendo abiertamente con la capital del Estado. La base económica de la ZMVT se ha ampliado,
tanto en diversidad como en competitividad y tamaño, por lo que se puede decir que cuando
menos a mediano plazo mantendrá una dinámica similar de crecimiento con las siguientes
características (Cuadro 6):
Entre las muchas causas de la contaminación
atmosférica se cuentan diversas actividades
Sector primario humanas que alteran las condiciones naturales del
En las laderas de montañas y la planicie, la agricultura es de temporal en su mayoría, y suelo.
en menor proporción de riego; se trabaja en un tipo de suelo predominante de feozem,
susceptible a la erosión moderada y alta. Esto hace que se presenten con más facilidad
problemas de erosión y, en consecuencia, la emisión de partículas de origen natural.

$(|" w
        [ w
 w"

Municipio 6'*8# $)(((†}‡ No 6'*8##*6


total especificado total y (%)
A. 0-14 w"Š{|€ C. 65 y más
Lerma 105,578 33,364 65,866 4,705 1,643 38,069 (36.06)
Metepec 206,005 52,668 135,255 8,127 9,955 60,795 (29.51)
Ocoyoacac 54,224 16,588 34,570 2,466 600 19,054 (35.14)
San Mateo Atenco 66,740 21,632 41,197 2,213 1,698 23,845 (35.73)
Toluca 747,512 213,005 464,010 30,107 40,390 243,112 (32.52)
Xonacatlán 45,274 14,622 28,168 1,803 681 16,425 (36.28)
Zinacantepec 136,167 44,769 83,017 4,940 3,441 49,709 (36.51)
Total ZMVT ž’|!Šƒƒ ’„|!|€Œ ŒŠY!ƒŒ’ Š€!’| 58,408 €Š!ƒƒ„†’’"’‡
FUENTE: Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011.

71
                       V W     

$(‚"k [ ?    En la ganadería se observa una tendencia a invadir áreas forestales: para bene-
MANUFACTURERAS. ficiar el pastoreo se talan árboles y se provocan incendios para quemar pastos y con
Municipio Unidades '#= ello generar su renovación. Esta práctica afecta la calidad del aire con la emisión de
económicas partículas durante la combustión y luego por la erosión del suelo al dejarlo sin cubierta
Lerma 289.6 6.74 vegetal.
Metepec 679 15.82
Ocoyoacac 148 3.45 Sector secundario
San Mateo Atenco 500 11.65 En las actividades del sector secundario interviene la industria manufacturera con
Toluca 2,297 53.53 4,291 unidades. Su asentamiento industrial se concentra básicamente en el municipio
Xonacatlán 75 1.75 de Toluca, donde existen más de 2,200 empresas que representan un número superior
Zinacantepec 306 7.13 al 50 por ciento de la planta industrial (Cuadro 7).
Total ZMVT 4,291 100.0 Entre los giros industriales que destacan por la emisión de contaminantes es-
FUENTE: INEGI (2005) y Aire Limpio: Programa para el Valle de tán las empresas químicas, metalmecánicas, alimentarias y textiles, cuyos procesos
Toluca, 2007-2011.
representan la principal fuente de emisión de óxidos de azufre, compuestos orgánicos
$(Œ"   V       volátiles y óxidos de nitrógeno.
 w w!Yƒƒƒ"
Cada vez más conscientes de lo que significa cuidar el medio ambiente y reducir
Tipo de Metros =$ '#- la contaminación de los procesos productivos, las tendencias industriales internacio-
combustible cúbicos taje nales han influido de alguna manera en la estructura asentada en México. Su efecto es
Gasolina Magna 447,932 14.442 41.86 más claro en empresas grandes y medianas, que por lo regular tienen una fuerte vincu-
Gasolina Premium 39,582 1.276 3.70 lación con el mercado mundial. Este efecto se va debilitando a medida que disminuye el
Diesel 168,981 6.089 17.65 tamaño de las empresas, que suelen sser fabricantes de bienes intermedios.
Gas LP 288,220 6.679 19.62 Es posible identificar a las empresas de origen trasnacional o grandes exporta-
Combustóleo 73.143 2.941 8.52 doras, preocupadas por innovar procesos y cumplir con su responsabilidad ambiental,
Gasóleo 96 0.003 0.01 incluso más allá de lo que exige la normatividad. Otra fracción de industrias grandes
Gas natural 92’287,270 2.983 8.65 y medianas, en general orientadas al mercado interno, reconocen oportunidades de
FUENTE: DGPCCA con datos de SEGEM (2005) y SENER (2005) y Aire ahorro y eficiencia a través de la mejoría ambiental de sus procesos, pero con recursos
Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011. escasos para hacerlo. Un tercer segmento, integrado por micro y pequeñas empresas,
carecen de interés o de recursos para mejorar sus procesos (Semarnap, 2000).
$(„"   V    !
2000.
Sector terciario
Sector =$ '#= A partir del Censo Económico 2004, en la ZMVT se cuantificaron 26,525 unidades eco-
Transporte 22.03 63.85 nómicas en el sector comercio y 14,665 en el sector servicio. Del sector comercio, 1,365
Industria 7.658 22.20 se dedicaban a la actividad al por mayor y 25,160 eran minoristas.
Comercio y servicios 4.815 13.96 En el sector servicio, 574 unidades pertenecían al rubro de servicios financie-
FUENTE: DGPCCA con datos de SEGEM (2005) y SENER (2005) y Aire ros, inmobiliarios y de alquiler de bienes inmuebles, 11,782 unidades al de servicios
Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011.
técnicos, profesionales, personales y sociales. La mayor parte de los comercios se con-
centraba en los municipios de Toluca, San Mateo Atenco y Metepec, en tanto que la de
servicios estaba en Toluca, Metepec y Zinacantepec.
La relevancia de las actividades comerciales y de servicios radica no sólo en
su función económica, sino también en el efecto ambiental derivado de sus procesos
intrínsecos. Por ejemplo, las emisiones a la atmósfera de hidrocarburos por parte de
gasolineras; de compuestos orgánicos volátiles y solventes provenientes de tintorerías
y casetas de pintura; y de gases de combustión de hoteles, baños públicos y restau-
rantes, que en conjunto contribuyen a deteriorar la calidad del aire por carecer de
métodos de control de emisiones, o de un sistema enfocado a la eficiencia mediante la
administración ambiental enfocado al ahorro de materia prima y energía.

Contaminantes atmosféricos

Ineludibles en toda actividad productiva, los procesos de combustión representan un signi-


ficativo aporte de contaminantes a la atmósfera. Es entonces importante conocer cuáles y
cuántos combustibles se consumen, así como la forma en que afectan la calidad del aire y el
En la página opuesta: por la dirección dominante
de los vientos, la atmósfera de la zona nivel tecnológico de empresas industriales y parque vehicular.
metropolitana del valle de Toluca recibe En el consumo energético por tipo de combustible en la ZMVT destaca el elevado gasto
contaminantes de diversas fuentes: vehículos, áreas de gas natural –arriba de los 92 millones de m3–, aunque su aporte energético es de 2.983
urbanas, actividades agrícolas e industriales. petajoules (un petajoul equivale a 1 000 000 000 000 000 joules; el joule es una muy pequeña
unidad de energía equivalente a 0.24 calorías), lo que representa 8.65 por ciento del total de
consumo energético; por contraste está el aporte de la gasolina Magna
$(ƒ"       [   !Yƒƒƒ"
de 14.442 PJ, que constituye el 45.56 por ciento del total del mismo
Tipo de fuente Contaminante (toneladas/año) Total por consumo (Cuadro 8).
fuente
10 SO2 CO NOX HC El Cuadro 9 muestra el consumo energético por sector; se apre-
Puntuales 528.1 10,484.7 275.1 1,692.9 2,341.3 15,322.1 cia claramente que el transporte es el que demanda la mayor cantidad
Área 141.9 652.9 539.9 462.6 19,543.5 21,340.8 de energía con 63.85 por ciento, seguido por la industria con 22.20,
Móviles 778.6 1,121.7 494,559.6 13,775.2 55,069.1 565,304.2 mientras que el sector que comprende a los comercios y servicios al-
Erosivas 2,205.4 NA NA NA NA 2,205.4 canza 13.96 por ciento del total consumido en la zona.
Vegetación NA NA NA 1,018.4 2,949.3 3,967.7 Aunque las gasolinas ya representan la mayor demanda energé-
Total por contaminante ’!|Š€"ƒ 12,259.4 €„Š!’‚€"| 16,949.2 ‚„!„ƒ’"Y 608,140.2 tica en la ZMVT, su consumo puede incrementarse por factores como
NA: No aplica
las distancias a recorrer, el incremento de la flota vehicular, conges-
FUENTE: SEGEM (2005) y Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca, 2007-2011. tionamientos en las vías de comunicación, la edad del parque vehi-

72
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

cular y la tecnología de control de emisiones. Por otro lado, las mejoras que se realicen en la
calidad de combustibles y la incursión de nuevas tecnologías en los sectores de transporte, de
industria, comercios y servicios, repercutirán en la modificación futura de la calidad del aire,
por lo que son factores a considerar en las políticas ambientales para prevenir y controlar las
emisiones de cualquier actividad en la fuente de emisión correspondiente.

Inventario de emisiones

El inventario de emisiones es una herramienta diseñada para identificar las principales fuen-
tes emisoras, el tipo y cantidad de contaminantes y su temporalidad, es decir, permite co-
nocer qué y cuánto se emite de contaminantes como resultado de procesos industriales,
operación de vehículos automotores y otras actividades. Es, por lo tanto, un instrumento
estratégico para la gestión de la calidad del aire, pues es la base para establecer políticas y
estrategias de control y reducción de emisiones contaminantes. Los tipos de fuentes emisoras
consideradas en el inventario de emisiones consisten principalmente en cuatro grupos:

Fuentes puntuales. Corresponden a los establecimientos industriales que generen o


puedan generar emisiones contaminantes a la atmósfera.

Fuentes de área. Son establecimientos o actividades que de manera individual emiten


cantidades relativamente bajas de contaminantes, pero que en conjunto representan
un aporte considerable. En estas fuentes se incluye a la mayoría de los establecimientos
comerciales y de servicio: talleres mecánicos, hoteles, tintorerías, panaderías y aerona-
ves, entre otros.

Fuentes móviles. Vehículos de uso privado o transporte público de pasajeros y de carga.

Fuentes naturales. Las que emiten contaminantes atmosféricos que no provienen direc-
tamente de actividades humanas. Entre éstas se incluyen las emisiones provenientes de $("  w
  
vegetales o suelos erosionados, levantadas por tolvaneras, entre otras. CONTAMINANTE.
Tipo de Contaminante
Según el Inventario de Emisiones a la Atmósfera del 2000, en la zona se emitieron fuente
10 SO2 CO NOX HC
608,140.4 toneladas a lo largo del año; por contaminante, 3,654 t corresponden a partículas Puntuales 14.45 85.52 0.06 9.99 2.93
menores a 10 micras (PM10), 12,259.4 de bióxido de azufre (SO2), 495,374.6 de monóxido de car- Área 3.88 5.33 0.11 2.73 24.46
bono (CO), 16,949.2 de óxidos de nitrógeno (NOX) y 79,903.2 ton de hidrocarburo (HC) (Cuadro Móviles 21.31 9.15 99.84 81.27 68.92
10). El mayor porcentaje de emisiones proviene de las fuentes móviles con el 93, le siguen las Erosivas 60.36 NA NA NA NA
fuentes de área con el 3.5, las puntuales con el 2.5 y las naturales con sólo el 1 por ciento. Vegetación NA NA NA 6.01 3.69
Respecto a la participación porcentual por contaminante, en el Cuadro 11 se observa Total 100.0 100.0 100.0 100.0 100.0
que las fuentes erosivas aportan 21.31 por ciento de partículas PM10, el sector industrial apor-
NA: No aplica.
ta 85.52 por ciento de bióxido de azufre, el transporte prácticamente emite el 100 por ciento FUENTE: SEGEM (2005) y Aire Limpio: Programa para el Valle de
Toluca, 2007-2011.
de monóxido de carbono y el 81.27 de óxidos de nitrógeno; en conjunto, los sectores servicios
y transporte aportan a la atmósfera el 93.38 por ciento de hidrocarburos.
Al analizar a las fuentes emisoras de contaminantes se observa que las partículas me- $(Y"K "
nores a 10 micras –PM10– provienen en su mayoría de áreas las agrícolas; la mayor parte del
Tipo de vehículo Número de '#=
bióxido de azufre –SO2– llega de la industria química; el CO –monóxido de carbono– se origi- unidades
na casi totalmente de los vehículos, responsables también de las aportaciones más significa- Autos particulares 194,077 74
tivas de los óxidos de nitrógeno –NOX– y de los hidrocarburos, ambos precursores del ozono. Camionetas pick up 54,245 2.9
El parque vehicular del área, estimado en más de 262 mil unidades en el año 2000, Taxis 7,534 20.7
eran autos particulares, camionetas pick up, taxis, camiones de pasajeros y de carga y mo- Camiones de pasajeros 4,255 1.6
tocicletas. De esos vehículos, sólo el siete por ciento eran modelo 2000, el 51 correspondía Camiones de carga 1,107 0.4
a modelos 1991-1999 con convertidor catalítico; el porcentaje restante tenía más años en Motocicletas 1,032 0.4
servicio y carecían de control de emisiones. Los autos con más de diez años de antigüedad Total 262,250 100.00
aportaron el 70.6 por ciento de contaminantes, los de uno a nueve años contribuyeron con el FUENTE: SEGEM, 2005 y Aire Limpio: Programa para el Valle de
28.9, y los de último modelo llegaron apenas al 0.5 por ciento (Cuadro 12). Toluca, 2007-2011.

73
                       V W     

$(’"         V   QK" RED AUTOMÁTICA DE MONITOREO ATMOSFÉRICO
Estación Contaminantes Meteorología Zona
Oxtotitlán Partículas menores a 10 Temperatura, humedad re- Centro La Red Automática de Monitoreo Atmosférico de la Zona Metropolitana del Valle
No. 1 micras, bióxido de azufre, bió- lativa, velocidad y dirección de Toluca mide, registra y procesa los datos de calidad de aire así como los pará-
xido de nitrógeno, monóxido del viento
de carbono y ozono metros meteorológicos básicos que influyen en la dispersión, transporte, trans-
Toluca centro Partículas suspendidas Temperatura, humedad Centro formación y deposición de los contaminantes. La Red está integrada por tres
No. 2 totales, partículas menores a relativa, velocidad y direc- subsistemas operativos: la Red Automática de Monitoreo Atmosférico –RAMA–
10 micras, bióxido de azufre, ción del viento, radiación
bióxido de nitrógeno, monóxi- solar, presión atmosférica y (Esquema 5 y Cuadro 13); la Red Manual de Monitoreo Atmosférico –REDMA– y
do de carbono y ozono. precipitación pluvial la Red Meteorológica –REDMET–; se cuenta además con una unidad móvil de mo-
Metepec Partículas suspendidas Temperatura, humedad re- Sur nitoreo atmosférico.
No.3 totales, partículas menores a lativa, velocidad y dirección
10 micras, bióxido de azufre, del viento
bióxido de nitrógeno, monóxi- Meteorología
do de carbono y ozono.
San Lorenzo Partículas suspendidas Temperatura, humedad Norte
Tepaltitlán totales, partículas menores a En la Gráfica 1 se muestra el comportamiento global de la radiación solar regis-
relativa, velocidad y direc-
No.4 10 micras, bióxido de azufre, ción del viento, radiacióntrada en el periodo 2000-2007. Los datos corresponden a promedios mensuales
bióxido de nitrógeno, monóxi- solar, presión atmosférica y
do de carbono y ozono. precipitación pluvial de la radiación media diaria. En ella se observa que la mayor radiación promedio
San Mateo Partículas suspendidas Temperatura, humedad Sur se recibe en septiembre, mientras que en agosto se registra un máximo impor-
Atenco totales, partículas menores a relativa, velocidad y direc-
No. 5 10 micras, bióxido de azufre, ción del viento, radiación tante; la menor se presenta en la temporada invernal.
bióxido de nitrógeno y ozono. solar, presión atmosférica y Las habituales bajas temperaturas del valle de Toluca inducen heladas y ne-
precipitación pluvia
vadas ocasionales en los alrededores y, durante dos terceras partes del invierno,
Aeropuerto Partículas suspendidas Temperatura, humedad re- Norte
No 6 totales, partículas menores a lativa, dirección y velocidad se manifiestan temperaturas mínimas bajo cero, cuyos promedios de 2002-2007
10 micras, bióxido de azufre, del viento se aprecian en la Gráfica 2. Cuando ocurren y no se presenta una ventilación
bióxido de nitrógeno y ozono
asociada a sistemas meteorológicos significativos, se estanca el aire cercano a la
San Cristóbal Partículas menores a 10 Temperatura, humedad re- Norte
Huichochitlán micras, bióxido de azufre, lativa, dirección y velocidad superficie, y en presencia de polvos y humedad provocan el fenómeno observado
No. 7 bióxido de nitrógeno y ozono. del viento durante las horas matutinas, consistente en la formación de una espesa capa de
color café obscuro, asociada con una inversión térmica. Si el calentamiento diur-
Cuadro 14.    10. no es suficiente, se incrementa la velocidad del viento.
Año Concentraciones máxi- Zona Los vientos del sur propician el envío de contaminantes hacia el norte y provocan el
mas (μg/m’) arribo de contaminantes generados en otras zonas (Figura 1). Por esta razón es que en los
2000 218 Norte años de operación de la red de monitoreo, la zona norte tiene las concentraciones más altas
2001 156 Norte de partículas suspendidas fracción respirable PM10 y las totales PST.
2002 266 Norte
2003 473 Norte Indicadores de la calidad del aire
2004 458 Norte
2005 530 Norte Estos parámetros dan información sobre el estado de este recurso; su importancia radica en
2006 488 Norte la necesidad de proporcionar información objetiva a quienes toman decisiones y al público en
2007 427 Norte general. Estos indicadores se obtienen con información de las estaciones de monitoreo para
evaluar la calidad del aire de la ZMVT.
Cuadro 15. k    w  Los indicadores de concentraciones críticas de cada contaminante se obtienen como
NORMA DE OZONO’. sigue: para bióxido de azufre y partículas suspendidas fracción respirable PM10, a partir de
concentraciones máximas diarias en promedios móviles de 24 horas para referirlos a su nor-
Año Concentración Número de días
máxima (ppm) fuera de norma ma correspondiente; para el ozono y el bióxido de nitrógeno, como indicador de distribución
2000 0.148 39 espacial, se utilizan las concentraciones máximas horarias en cada sitio de monitoreo; y para
2001 0.144 15 el monóxido de carbono se emplean los promedios móviles en ocho horas de las concentra-
2002 0.136 20 ciones máximas diarias en cada estación de monitoreo.
2003 0.150 14
2004 0.123 8 Partículas suspendidas fracción respirable
2005 0.131 22
2006 0.134 Las concentraciones de este contaminante –medido desde 1998– en la atmósfera de la ZMVT
12
2007 0.129 rebasan con frecuencia los límites establecidos por la norma, especialmente durante el in-
2
vierno. Por una parte, sus niveles exceden el límite permisible para periodos de 24 horas
(120 μg/m3), lo que puede causar efectos de tipo agudo en la salud de la po-
&$%Š"w 
       
MONITOREO ATMOSFÉRICO DE LA ZMVT. blación. Por otro lado, su concentración promedio anual supera los 50 μg/
m3 (promedio anual), lo que aumenta el riesgo de efectos crónicos.
La Gráfica 3 ilustra el comportamiento diario que han tenido las PM10
del 2002 al 2007. Sus concentraciones excedieron el límite fijado para pe-
riodos de 24 horas hasta en un 43 por ciento. En contraste con el 2000 y
2001, sus concentraciones se mantuvieron en niveles relativamente bajos,
excediendo el límite en menos del 2 y 1 por ciento de los días del año res-
pectivamente.
Históricamente, los niveles más altos de PM10 se han presentado en la
zona norte, considerada como la de mayor riesgo para la salud con respecto a
este contaminante (Cuadro 14). Sus concentraciones exceden la norma anual
(50 μg/m3) en las tres zonas de la ZMVT, como se aprecia en la Gráfica 4.
En la Gráfica 5 se muestra, hora tras hora, el comportamiento de las
concentraciones de PM10; las más altas se registran de 8:00 a 10:00 y de 17:00
a 18:00 horas, lo que indica su estrecha relación con el ritmo del trabajo
humano. Las PM10 presentan un comportamiento estacional definido en la
ZMVT. Los promedios obtenidos de 2000 a 2007 de sus concentraciones
FUENTE: Los esquemas, gráficas y tablas estadísticas de esta sección fueron elaboradas por la Red Automática de Monitoreo Atmosférico con su propia información. GEM, Secretaría del Medio Ambiente, 2010.

74
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

máximas se registraron durante el invierno –noviembre a febrero– y la primavera, –marzo Figura 1. ROSA DE VIENTOS 2000-2007.
a junio– mientras que las mínimas se exhiben durante los meses del verano –julio a octu-
bre– (Gráfica 6). De acuerdo con los resultados que se ilustran en la Gráfica 7, los días que
registran concentraciones por arriba de la norma se han incrementado significativamente
a partir del año 2003.

Ozono

Es el segundo contaminante en importancia de la ZMVT; sus concentraciones están con fre-


cuencia dentro de los límites establecidos por la norma de protección a la salud, presenta
distribución homogénea en la zona y no manifiesta variaciones estacionales determinadas.
Del 2000 al 2007 se registró un decremento del 16 por ciento en los días con niveles
superiores a la norma –establecida en 0.11 partes por millón (ppm) promedio de 1 hora– (Grá-
fica 8), mientras que las concentraciones máximas mensuales se han mantenido dentro del
rango de 0.131 ppm a 0.148 ppm (Cuadro 15).
Las concentraciones máximas mensuales de ozono presentaron un comportamiento
estable durante el periodo 2000-2007: los meses invernales registran las concentraciones
máximas. Este tipo de análisis permite observar el comportamiento del contaminante en las

J3*'" 
   w " J3*'Y"  w"
Watts/m2 
1200 40,0

30,0
900

20,0
600
10,0

300
0,0

0 -10,0
ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE FEB MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC
PROM P/MAX PROM MAX MIN

J3*'’"  W    10. J3*'€"   10.


600.0 200
NOM-025-SSA1-1993
Centro Sur Norte
480.0
microgramos (g/m3)

150
microgramos (g/m3)

360.0

100
240.0
NOM-025-SSA1-1993

120.0 50

0.0
0
2000

2005

2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007


AÑO

J3*'Š"       10. J3*'|"W    10.


250 600
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007

200 480
microgramos (g/m3)
icrogramos (g/m3)

150 360

100 240
NOM-025-SSA1-1993

50 120

0 0
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 MAR ABR MAY JUN JUL AGO SEP OCT NOV DIC ENE FEB
hora local EPOCA SECA-CALIDA EPOCA LLUVIAS EPOCA SECA-FRIA

J3*'‚"  W    10. J3*'Œ"k    w    Q  ’.
160 60

120
40
no. días

no. días

80

20
40

0 0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
días 3 0 23 81 94 140 90 104 días 39 15 20 14 8 22 12

75
                       V W     

Cuadro 16. NÚMERO DE HORAS CON CONCENTRACIONES DE OZONO zonas de vigilancia, que muestran al año 2000 y a la zona sur, como los más
 ƒ"QK" afectados (Gráfica 9).
Año 12:00 ’>ƒƒ 14:00 15:00 16:00 17:00 18:00 Total horas El comportamiento diario del ozono en la ZMVT se aprecia en la Gráfica
2000 0 3 10 17 14 13 2 59 10: las concentraciones máximas horarias se registran de 12:00 a 16:00; el mayor
2001 1 4 6 5 4 3 0 23 número de rebases a la norma se presenta a las 15:00 hs. En 2006 sobresalió el
2002 0 6 4 6 2 9 3 30 aumento casi todo el día.
2003 1 2 8 4 4 4 1 24 En la ZMVT, el 87 por ciento de las horas con concentraciones superiores
2004 0 0 1 3 5 2 0 11 a la norma, se registran de 14:00 a 17:00 horas (Cuadro 16).
2005 0 0 6 12 8 1 0 27 La Gráfica 11 y el Cuadro 17 muestran a la zona sur con el mayor número
2006 0 0 4 8 3 3 0 18 de horas –48 por ciento– con concentraciones superiores a 0.11 ppm de ozono;
2007 0 0 1 1 0 0 0 2 se infiere que es la zona más impactada por este contaminante.
Total 2 15 40 56 40 ’Š 6 194 Los días con concentraciones superiores a la norma promedio de una hora
–0.11 ppm– han registrado una tendencia a la baja, aunque no se aprecia la
$(‚"W     Q    [Q " misma tendencia del análisis de la norma anual –0.08 ppm promedios móviles
de 8 hs–. En la Gráfica 12 se observa que el quinto máximo de los promedios
Zona 12:00 ’>ƒƒ 14:00 15:00 16:00 17:00 18:00 Total móviles de 8 horas supera la norma anual. Las concentraciones máximas se
Centro 1 7 15 12 3 7 0 45 registraron en el 2000 –0.098– y disminuyeron ligeramente del 2001 al 2005,
Sur 1 7 18 37 26 22 3 114 para mantenerse entre 0.084 y 0.091 ppm. De este tipo de análisis se aprecia
Norte 0 1 16 22 25 22 6 92 que la población del área está expuesta a niveles de ozono que afectan su salud
a largo plazo.
J3*'„"W    Q  ’.
Bióxido de nitrógeno
0.22

Las concentraciones de bióxido de nitrógeno tuvieron comportamiento estable


concentración (ppm)

0.17
a lo largo del periodo 2000-2007; la norma de salud (0.21 ppm, promedio de una
NOM-020-SSA1-1993
hora) se excedió en menos del 1 por ciento de los días de 2000, 2002 y 2004; las
0.11 concentraciones máximas han disminuido en promedio 23 por ciento (Cuadro
18).
0.06 La Gráfica 13 muestra que el bióxido de nitrógeno –con máximas concen-
traciones en invierno– afecta más a la zona centro, asociado principalmente al
0.00 tráfico vehicular. El patrón típico horario se aprecia en la Gráfica 14, identifi-
SUR
NORTE
2000

2001

cándose una relación de este contaminante con las actividades económicas de la


2002

CENTRO
2003

2004

2005

2006

2007

MES/AÑO
ZMVT. Las concentraciones máximas se registran de 9:00 a 11:00 horas.

J3*'ƒ"        Q  ’. Monóxido de carbono


0,11
2000

0,09
2001

2002
Este contaminante no ha registrado concentraciones superiores a 11 ppm –pro-
medios móviles de 8 horas– (Cuadro 19).
concentración (ppm)

2003
0,07 2004

2005
El comportamiento mensual del monóxido de carbono registra una ten-
0,04 2006 dencia estable a lo largo del año: sus máximas concentraciones se presentan
2007
durante el invierno, con mayor frecuencia en la zona centro (Gráfica 15).
0,02
La Gráfica 16 muestra el comportamiento diario típico del CO, con los ni-
0,00 veles más altos en las horas de circulación vehicular. Su evolución a lo largo del
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
hora local periodo indica un incremento gradual a lo largo del 2005. Las concentraciones
máximas se presentan de 7:00 a 11:00 horas.
$(Œ"    

Año Concentración Número de días Bióxido de azufre
máxima (ppm) fuera de norma
2000 0.214 1
Es el contaminante que presenta valores más bajos y se ha mantenido siempre dentro de
2001 0.172 0
la norma 0.13 ppm. En la Gráfica 17 se aprecia su comportamiento histórico. A lo largo del
2002 0.214 1
periodo 2000-2007 presenta tendencia estable, con sus niveles casi sin variación. Las con-
2003 0.204 0
centraciones máximas se presentan en la zona sur, donde se concentra la mayor parte de la
2004 0.223 1
industria de la ZMVT. En la Gráfica 18 se observa el patrón diario típico del SO2 en la ZMVT;
2005 0.147 0 sus niveles más altos ocurren entre 9:00 y 10:00 horas de la mañana, cuando se incrementa
2006 0.162 0 la actividad económica de la zona. La evolución de este patrón a lo largo del periodo muestra
2007 0.190 0 que en 2006 hubo un incremento del contaminante durante todo el día.

Cuadro 19. CONCENTRACIONES DE MONÓXIDO CONCLUSIONES


w 
Año Concentración Número de días En la Gráfica 19 se presenta el porcentaje de días con concentraciones superiores a los 100
máxima (ppm) fuera de norma
puntos IMECA registrados de 2000 a 2007. Se aprecia un incremento significativo a partir del
2000 6.3 0
2002, una importante reducción en 2006 y un ligero repunte para 2007.
2001 5.4 0
La Gráfica 20 muestra la calidad del aire del área durante el periodo 2000-2007 en in-
2002 5.1 0
tervalos IMECA. El 76 por ciento de los días se registraron niveles de contaminación por de-
2003 5.1 0
bajo de los 100 puntos IMECA, calidad del aire considerada como Buena y Satisfactoria, mien-
2004 4.5 0
tras que el 24 por ciento restante presentó una calidad del aire No Satisfactoria. A lo largo del
2005 6.4 0
periodo la calidad No Satisfactoria se incrementó anualmente, de 2001 a 2005 se incrementó
2006 7.8 0 un 28 por ciento, mientras que la considerada como Mala y Muy Mala se incrementó en 4 y 1
2007 6.1 0 por ciento respectivamente; en 2006 y 2007 predominó la Calidad Satisfactoria.

76
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

J3*'"k    w NORMA DEL OZONO’. J3*'Y"Š˜W     
K  Π"
0,12
50
0,10
40
0,08
no. horas

30
0,06
20
0,04
10 0,02

0 0,00
1

SUR
3 5 2000
7 9 2001 2002

NORTE
11 13 2003
15 2004

CENTRO
hora local 17 19 2005
21 AÑO 2006
23 2007

J3*'’"W   w


W   
 " J3*'€"         w
W   
 "
0,11
0.28
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
NOM-023-SSA1-1993
0,08
0.21
concentración (ppm)

concentración (ppm)
0.14
0,05

0.07 0,03

0.00 0,00
CENTRO
CEN
N
NORTE
2000

2001

NTRO
2002

2003

2004

2005

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
SUR
2006

2007

MES/AÑO
hora local

J3*'Š"      


W  w  " J3*'|"          
W  w  "
11,0
11.0
NOM-021-SSA1-1993
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
8,8
concentración (ppm)

8.8
concentración (ppm)

6.6 6,6

4.4 4,4

2.2 2,2

0.0
0,0
CENTRO
CE
SSUR
2000

2001

2002

NTRO
UR
NORTE
2003

2004

2005

2006

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
2007

MES/AÑO hora local

J3*'‚"W   w


W  Q" J3*'Œ"      
W  w  "
0.13 0,13
NOM-022-SSA1-1993
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007
0,10
concentración (ppm)

0.10
concentración (ppm)

0.08 0,08

0.05 0,05

0.03 0,03

0.00
0,00
SUR
SU
2000

2001

UR
2002

NORTE
2003

2004

2005

2006

CENTRO
2007

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24
MES/AÑO hora local

J3*'„" ? W   " J3*'Yƒ"     K  .
% %
50,0 100
2000

40,0 2001
80
2002
30,0 60 2003

2004
20,0 2005
40
2006
10,0
20 2007

0,0
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 0
BUENA SATISFACTORIA NO SATISFACTORIA MALA MUY MALA
AÑO Calidad del Aire

77
                       V W     

En la página opuesta: entre las estrategias para ESTRATEGIAS Y OBJETIVOS DE


reducir la contaminación atmosférica está la AIRE LIMPIO: PROGRAMA PARA EL VALLE DE TOLUCA
reducción y control de vehículos y transporte; tam-
bién se han multiplicado las acciones de educación
Mediante un largo proceso de consulta y participación en el que intervinieron funcionarios
ambiental.
y especialistas de los tres niveles de gobierno, así como académicos y personalidades de
otros sectores, se elaboró el Aire Limpio: Programa para el Valle de Toluca 2007-2011. Para
su diagnóstico ambiental se tomó en cuenta el Inventario de Emisiones a la Atmósfera y los
Indicadores de Calidad del Aire.
Como objetivo general se propone revertir la tendencia ascendente del número de días
en que se rebasa la norma de partículas suspendidas PM10, controlar los niveles de concen-
tración de ozono y mantener dentro de norma los restantes contaminantes criterio, mediante
la aplicación de una serie de medidas de control y reducción de emisiones en fuentes fijas,
móviles y naturales, a fin de proteger la salud de los habitantes de la ZMVT, así como reducir
los costos derivados por enfermedades respiratorias.
Para alcanzar los objetivos del programa se contemplan seis estrategias, cada una con
diversas medidas a seguir, y con la participación –directa o a través de sus dependencias–
de secretarías estatales, cámaras y asociaciones de empresarios, universidades e institutos
En la zona metropolitana del valle de Toluca se
mide y analiza continuamente la concentración tecnológicos, además de los gobiernos municipales y organismos de carácter federal involu-
de contaminantes enviados a la atmósfera por las crados. A continuación se presenta el recuento de las estrategias y medidas implementadas y
actividades que se llevan a cabo en el área. seguidas puntualmente hasta hoy:

78
C O N D I C I O N E S C L I M Á T I C A S

Estrategia 1. Reducción de emisiones en fuentes naturales y de área:

Coadyuvar con los organismos responsables en programas de recuperación de suelos


erosionados.
Promover la actualización, diagnóstico y restauración de bancos de materiales pétreos.
Reforzar las campañas de prevención y combate de incendios forestales.
Reforzar campañas de control a la tala ilegal en áreas de conservación ecológica.
Reforzar las campañas de forestación y reforestación con plantaciones de especies na-
tivas de la región.
Operativos para el control de quemas de residuos a cielo abierto, fogatas y fuegos arti-
ficiales en época invernal.

Estrategia 2. Reducir y controlar las emisiones de vehículos y transporte:

Fortalecer el Programa de Verificación Vehicular Obligatoria.


Fortalecer el Programa de Detención y Retiro de Vehículos Ostensiblemente Contami-
nantes y Vehículos no Verificados.
Promover el reordenamiento y establecimiento de rutas de transporte público.
Promover la modernización del transporte público de pasajeros.
Promover el establecimiento de corredores para el transporte de carga.
Promover estudios para la incorporación de transporte menos contaminante.
Promover la intensificación de pavimentación de calles, avenidas y caminos.

Estrategia 3. Reducir y controlar las emisiones de industrias, comercios y servicios:

Fortalecer las funciones de inspección y vigilancia en la industria, comercios y servi-


cios.
Fomentar la aplicación de programas de producción con tecnología más limpia y refor-
zar la autorregulación de la micro y pequeña industria.
Fomentar la reconversión tecnológica e intensificación de los mecanismos de control de
emisiones en hornos ladrilleros y talleres de alfarería.
Promover la instalación de sistemas de recuperación de vapores Fase II en estaciones
de servicio.

Estrategia 4. Protección a la salud:

Promover el desarrollo de un programa de vigilancia epidemiológica asociado a la con-


taminación atmosférica.
Fomentar el desarrollo de estudios de investigación en salud y química ambiental.
Coadyuvar al Programa de Comunicación de Riesgo a la Salud.
Llevar a cabo un plan estratégico-operativo para reducir la exposición de los habitantes
a la contaminación del aire.

Estrategia 5. Fomento a la educación ambiental:

Coadyuvar en la elaboración e instrumentación de un programa metropolitano de edu-


cación ambiental para la ZMVT.

Estrategia 6. Fortalecimiento de los instrumentos de gestión ambiental en la ZMVT:

Promover la actualización del Inventario de Emisiones a la Atmósfera.


Fortalecer la Red Automática de Monitoreo Atmosférico.
Ampliar la base de datos del Registro de Emisiones y Transferencia de Contami-
nantes respecto a los municipios de la ZMVT.
Coadyuvar en la elaboración de un Programa de Ordenamiento Ecológico Regional.
Apoyar los mecanismos de control de asentamientos humanos en zonas de conserva-
ción ecológica.

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                       V W     

80
H I D R O G R A F Í A

        €

Hidrografía

CICLO HIDROLÓGICO

S e denomina Ciclo Hidrológico al flujo general del agua a través de sus estados físicos:
ascendente por evaporación y descendente por las precipitaciones –sólidas o líquidas– que
fluyen en forma de escorrentía superficial y subterránea. Dos aspectos fundamentales se des-
prenden de esta definición. El primero: los flujos de escorrentía subterránea son más lentos
que los superficiales y tienen sus propias características, como es la continuación de su caudal
mucho tiempo después de ocurrida la precipitación. Segundo: el agua subterránea es sólo una
de las fases del ciclo, relacionada estrechamente con la precipitación o escorrentía superficial;
no considerarla como tal puede provocar su sobreexplotación, con los problemas subsecuen-
tes que acarrearía.
El movimiento de las aguas en un espacio determinado se circunscribe al conocimiento
espacial del ciclo hidrológico. El balance de cada una de sus fases constituye un elemento
ineludible en la planificación del uso sustentable de todos los recursos de esa área y con ello
proteger su medio ambiente.

Distribución del recurso agua

Como todo espacio terráqueo, la cuenca del Alto Lerma está en contacto con la hidrósfera, que
regularmente se extiende desde unos 15 km arriba de la atmósfera hasta uno por debajo de
la litósfera o corteza terrestre. En ese espacio el agua transita a través de un laberinto de ca-
minos que constituyen el ciclo hidrológico, que nunca se ve interrumpido, pues sus procesos
son incesantes.
El agua se evapora de los múltiples cuerpos de agua desde la superficie terrestre y aun
de las principales corrientes; pasa a formar parte de la atmósfera hasta que ocurre una preci-
pitación sobre la misma área o sobre otras regiones, dependiendo de los factores atmosféricos
y la topografía prevaleciente. Cuando el agua en forma de vapor se condensa y cae, una parte
puede ser interceptada por la vegetación, almacenada en cuerpos naturales o artificiales –bor-
dos, presas–, convertirse en flujo superficial sobre el suelo, infiltrarse en él, moverse a través
del suelo como flujo subsuperficial y descargar en ríos como escorrentía superficial. La mayor
parte del líquido proviene del almacenado en cuerpos de agua y corrientes superficiales, y
regresa a la atmósfera como vapor (Esquema 1).
En cuanto al agua infiltrada, ésta puede percolarse profundamente para recargar los
yacimientos subterráneos, de donde puede emerger en forma natural –como manantiales–,
artificialmente –con pozos de bombeo–, o ir hacia ríos y luego al mar, o bien evaporarse (Ca-
rrillo et al., 1997).

Fase atmosférica

Varios procesos meteorológicos ocurren continuamente en la atmósfera; entre los más signifi-
cativos están la precipitación y la evaporación, durante los cuales la atmósfera interactúa sin
interrupción con el agua superficial.
El ciclo inicia principalmente en las superficies líquidas de grandes dimensiones –lagos,
mares y océanos– donde la radiación solar favorece la continua formación de vapor de agua. Aguas de la presa El Mortero, en El Oro.

81
81
                       V W     

Esquema 1. CICLO HIDROLÓGICO.

PRECIPITACIÓN
PRECIPITACIÓN

Serranías de la cuenca
(Nevado de Toluca)

EVAPORACIÓN TERRESTRE
Escorrentía
superficial

EVAPORACIÓN Y EVAPORACIÓN
EVAPOTRANSPIRACIÓN
Infiltración

Humedad Flujo
del suelo subsuperficial
Nivel freático
Múltiples bordos
Estratos impermeables Flujo superficial
Flujo subterráneo Almacenamientos
significativos (presas)
RÍO LERMA

Flujo de agua subterránea

FUENTE: Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 3.


Éste, menos denso que el aire, sube a capas más altas de la atmósfera, en las que se enfría y
condensa formando nubes.
Antes de iniciar la temporada de lluvias comienzan a formarse nubes orográficas so-
bre las montañas y nubosidad de tipo convectivo en la planicie. Al principio predominan los
cúmulos humilis y mediocres –nubes de poco desarrollo vertical–, pero a finales de mayo ya
predominan las nubes de tipo cúmulos congestus, cumulonimbos y nimbostratos –nubes con
mucha humedad–, que tienen procesos evolutivos verticales que a su vez favorecen la solidifi-
cación del agua para producir granizo y en ocasiones copos, dependiendo de las condiciones
de temperatura presentes.
Específicamente en la cuenca del Alto Lerma, en junio, julio, agosto y septiembre, son
frecuentes las tormentas eléctricas que aparecen como resultado de la atmósfera saturada y
la enorme cantidad de nubes que se agolpan sobre el Nevado de Toluca y la sierra Las Cruces.
En el Curso Alto, nubosidad y lluvias son más abundantes en todas las estaciones del
año debido a las grandes formaciones montañosas. Los días nublados y medio nublados, por
ejemplo, son más frecuentes en la estación Tenango del Valle –Curso Alto– que en San Felipe
del Progreso e Ixtlahuaca –Curso Medio–, en donde la orografía no es tan abrupta, debido a
que nubes y lluvia, por naturaleza, casi siempre tienden a aumentar en zonas de mayor altitud
como consecuencia del enfriamiento del vapor del agua y la consecuente condensación.

Precipitación

Generalmente, la precipitación dentro de la cuenca varía en espacio y tiempo, condicionada


por el patrón dominante de circulación atmosférica y por los factores físicos locales, como son
el relieve y los cuerpos de agua, por mencionar algunos.
La nubosidad y las lluvias son más abundantes en el Curso Alto de la cuenca en el trans-
curso de todas las estaciones del año con relación al Curso Bajo. Los días nublados y medio
nublados, por ejemplo, son más frecuentes en la estación Tenango del Valle (Curso Alto) que
en San Felipe del Progreso e Ixtlahuaca (Curso Medio). La nubosidad y las precipitaciones, por
naturaleza casi siempre tienden a aumentar en zonas de mayor altitud como consecuencia del
Enfrente: las precipitaciones de julio inundan unos
terrenos de bienes comunales en Texcalyacac. La enfriamiento del vapor del agua y la consecuente condensación (Peña et al., 2000).
escasa e insolada vegetación de un cerro deforestado Considerando los valles altos del sur de la Altiplanicie –el de Toluca es el más elevado– y
espera la llegada de las lluvias para reverdecer. tomando en cuenta su reducida continentalidad del lado del Pacífico, la humedad llega de los

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H I D R O G R A F Í A

dos océanos en la época cálida. La vertiente del Balsas sirve como pantalla meteorológica, por
donde los vientos se elevan hasta llegar a la cúspide del Nevado de Toluca y allí sueltan gran
parte de su humedad. Las precipitaciones a los 4 mil metros son de alrededor de 1,200 mm/
año, que son los valores más elevados de la cuenca alta (Peña et al., 2000).
Los fenómenos convectivos y los vientos que anteceden al periodo de lluvias tienen un
gran dinamismo, pero no tienen la capacidad total de limpiar la atmósfera que fue contamina-
da en invierno y primavera. Sin embargo, en el momento que comienzan las precipitaciones,
las sustancias tóxicas se adhieren al vapor de agua y caen con ella. Así, las lluvias representan
el agente más eficaz para limpiar el aire sucio, aunque el efecto de estas lluvias contaminadas
lo resienten vegetación, cuerpos de agua y construcciones arquitectónicas (Peña et al., 2000).
Las precipitaciones medias anuales en la cuenca varían de sur a norte. Los valores más
elevados ocurren en la laderas del Nevado de Toluca, donde las isoyetas (curva en un plano
cartográfico que sirve para unir los puntos que reciben la misma cantidad de lluvia en un
lapso de tiempo determinado) tienen hasta 1,200 mm y el descenso se dispone hacia el Curso
Medio, donde predominan los 800 mm y en el Curso Bajo los promedios son de sólo 700 mm.
Las lluvias medias anuales a lo largo de la sierra Las Cruces oscilan entre 900 y 1,100mm, esta
última aparece después de los 2,900 metros de altitud (Peña et al., 2000).
Los registros más elevados de precipitación se manifiestan en julio, y después de las
lluvias de junio y julio se presenta un déficit pluvial que coincide generalmente con el mes de
agosto, periodo al que se denomina sequía intraestival. En septiembre vuelven a elevarse las
lluvias y las consecuentes tormentas eléctricas y se lleva a cabo la máxima turbulencia meteo-
rológica por lo que la convección, los vientos y la humedad ocurren de manera extraordinaria.
Los huracanes y las tormentas tropicales dan origen a los llamados temporales, que pueden
durar entre dos y cinco días en la cuenca alta del río Lerma (Peña et al., 2000).
Las lluvias torrenciales de verano pueden provocar inundaciones que resultan muy pe-
ligrosas en aquellas áreas de mayor contaminación ambiental. Los sitios adyacentes al río
Lerma resienten más este evento, pero el cauce determina la distribución de gran parte de la
contaminación en sentido norte-noroeste. Las aguas negras suelen desbordarse y encharcar
los terrenos de cultivo y otras áreas (Peña et al., 2000).
El periodo árido en la cuenca ocurre de noviembre a mayo, sin embargo, se presentan
algunas precipitaciones ocasionadas por la advección de frentes fríos o por remanentes de
alguna perturbación tropical extemporánea. Desde el punto de vista meteorológico, la aridez

83
                       V W     

se presenta cuando la precipitación es inferior a la evapotranspiración en un lugar y momento


determinados. Este fenómeno ocurre con mucho más intensidad de febrero a abril en la cuen-
ca. Asimismo, los periodos húmedos son aquellos en que la precipitación excede a la evapo-
transpiración, y se observan de junio a octubre (Peña et al., 2000).
Las diversas estaciones climatológicas que se ubican a lo largo de la cuenca registran
sus periodos áridos de noviembre a mayo. En esta época abunda la intensa insolación y la se-
quedad en la vegetación, lo que contribuye a la formación de incendios y torbellinos de polvo
que momentáneamente ensucian la atmósfera, pero algunas partículas sirven como núcleos
de condensación para dar inicio a la época de lluvias (Peña et al., 2000).
Con las precipitaciones que caen sobre la cuenca se han podido practicar actividades
agrícolas, industriales y de uso doméstico. La infiltración y el escurrimiento han permitido
el almacenamiento en los niveles freáticos a lo largo de las últimas décadas, sin embargo,
después de los años cincuenta la población de casi todos los municipios ha crecido de mane-
ra acelerada y con ésta las actividades que requieren del recurso agua. Además, en los años
setenta se desecó la laguna de Lerma, se perforaron muchos pozos y parte del agua disponi-
ble se ha contaminado, razón por la que en la actualidad existe un desequilibrio hidrológico
regional (Peña, et al., 2000).

Evaporación y transpiración

Este componente del balance es el de menor variación a lo largo de la cuenca, lo que se ex-
plica por la relativa continuidad en la superficie verde de cada curso, aunque por supuesto
no significa que tenga los mismos usos. Parte de la lluvia que cae retorna a la atmósfera en
forma de vapor; sube de aguas superficiales, suelos mojados, eventualmente de la nieve y de
la transpiración de las plantas.
Aunque existe un intercambio continuo de moléculas de agua hacia y desde la atmós-
fera, en términos hidrológicos la palabra “evaporación” se refiere precisamente a la tasa neta
del agua que va hacia la atmósfera, mientras que “transpiración” se limita a la porción de agua
que absorben del suelo las raíces de las plantas y, transportada hacia arriba a lo largo de sus
tallos, es luego liberada a la atmósfera. Al realizar un balance hídrico de una cuenca hidrográ-
Se llama “transpiración” a la porción de agua que
absorben del suelo las raíces de las plantas, sube a lo fica resulta sumamente difícil separar ambos procesos, por lo que usualmente se tratan como
largo de sus tallos y es luego liberada a la atmósfera. uno, aunque se requiere conocer cada proceso para asegurar que las técnicas empleadas para
Enthaví, en la zona serrana de Jiquipilco. medirlo sean las más adecuadas para la realidad física.
La tasa de evaporación depende de los factores meteorológicos y de la naturaleza de la
superficie evaporante y no es factible medirla, al menos en la forma como se hace con la lluvia.
Sin embargo, se han desarrollado técnicas para deducir el transporte de vapor. Una de ellas es
la del balance en un tanque con agua, en el que se registra el cambio de volumen producido
por la evaporación, método comúnmente empleado en nuestro país y practicado en las esta-
ciones meteorológicas de la cuenca del Alto Lerma.
La transpiración de las plantas es otro factor relevante, pero resulta obvio que medirla
en un área extensa y en condiciones naturales sería casi imposible, por lo que esa cuantifica-
ción se ha restringido a pequeñas muestras, siempre en condiciones de laboratorio. El interés
primordial de estos estudios radica en determinar las pérdidas totales de agua, o sea la evapo-
ración que surge de cuerpos de agua, suelo, nieve o cualquier otro tipo, más la transpiración
de los vegetales. Debido a la dificultad para separar los dos fenómenos, con frecuencia se
recurre al término “evapotranspiración”, aunque las mediciones siguen siendo un proceso por
demás complejo, tanto que de los estudios para realizarla han surgido varios métodos, idea-
dos por otros tantos investigadores.
En la cuenca del Alto Lerma se han aplicado dos o tres de esos métodos, siempre basados
en los datos sobre las normales climatológicas provistos por las estaciones que registran datos
de evaporación. Los resultados se promedian por mes y año, obtenien-
J3*'"K  
   " do así valores de evapotranspiración potencial mensual y anual.
El valor obtenido como evapotranspiración potencial sirve de
! base para conocer la evapotranspiración real, que es definida como
“la cantidad de agua que pierde la superficie en determinadas con-
 diciones meteorológicas, con cierto contenido de humedad y fuerza
con que los suelos la retienen, así como los tipos, fases de crecimien-
 
  

 to y desarrollo de la vegetación, natural o cultivada.” En la cuenca


del Alto Lerma, los estudios practicados revelan que la precipitación
 y la evapotranspiración se relacionan estrechamente, pues sus regis-
tros máximos, medios y mínimos son casi paralelos, como se puede

apreciar en la Gráfica 1.


Infiltración

           
     La dinámica de las aguas subterráneas ha constituido el pilar del de-
sarrollo regional. Es indiscutible la importancia de los escurrimien-
Evapotranspiración; Hargreaves-Samani tos superficiales y las obras realizadas para su almacenamiento, pues
FUENTE: CONAGUA, 2002c. de ellos depende en gran medida el abasto oportuno. Sin contar el

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H I D R O G R A F Í A

porcentaje requerido para generar electricidad, en general, la mayor parte del agua va a pue- Las rocas –permeables en su mayoría– que constituyen
blos y ciudades proveniente de yacimientos subterráneos a los que se considera relativamente el suelo de los valles de Toluca e Ixtlahuaca-
libres de contaminación, y destinados por tanto al consumo humano. Así lo demuestran los Atlacomulco permiten la infiltración, circulación y
almacenamiento de agua en el subsuelo.
censos pues, en el caso del Estado de México, la mayoría de la población en los municipios de
la cuenca cuenta con agua entubada de extracción subterránea.
La constitución litológica de los valles, formada con materiales vulcano-sedimentarios,
arenosos, limosos y arcillosos, y las serranías que los delimitan en sus costados están configu-
radas con derrames lávicos de tipo basáltico andesítico, intercalado con tobas, aglomerados y
brecha. En su mayoría son rocas permeables que permiten la infiltración, circulación y alma-
cenamiento de agua en el subsuelo. De las sierras circundantes, la de Las Cruces está formada
por productos volcánicos de muy alta permeabilidad, y el Nevado de Toluca por materiales
granulares de permeabilidad media.
Los niveles freáticos de la zona –en general poco profundos– indican que el agua sub-
terránea sigue un flujo similar al del Lerma. Los materiales vulcano-sedimentarios de ambos
valles son acuíferos aparentemente libres y semiconfinados, algunos a poca profundidad en
relación con el terreno natural de las porciones bajas, mientras que se internan más hacia las
zonas serranas.
Las características de la zona de recarga influyen fuertemente sobre la dinámica subte-
rránea. Aunque la superficie de la cuenca del Alto Lerma posee extensos espacios cubiertos de
pináceas y otras especies vegetales, las condiciones actuales en las que se encuentra no son
del todo favorables para cumplir su función como área de infiltración.

Balance hidrológico J3*'Y"   {"

En la cuenca Lerma-Chapala, la frecuencia de las precipitaciones es dife-


rente durante el estiaje, la época de secas y la de lluvias. Y, aunque no de
forma considerable, el comportamiento hidrológico es diferente en cada
una de sus subcuencas.
A partir de mayo se presenta la estación lluviosa –con máxima in-
tensidad en julio– y va disminuyendo hasta cubrir los seis meses en oc-
tubre. Los otros seis son de estiaje, la temporada de menor precipitación.
Hay una relación directa entre temperatura y lluvias; a mayores tempera-
turas más precipitaciones (Gráfica 2).
En forma aislada de la precipitación, la evaporación se determina
considerando los volúmenes que van a la atmósfera por efecto de la tem-
peratura y la radiación solar que se genera en la superficie. Dados los
extremos climáticos en la cuenca, el balance hidrológico es tanto para el
periodo de estiaje como para el de lluvias, obtenido de datos de las esta-
ciones climáticas localizadas en la cuenca, con más de diez años consecu-
tivos de registros para el periodo 1992 a 2002. FUENTE: UACH, Pladeyra, 2003.

85
                       V W     

J3*'’" w  
  {†#%%3). Se ha establecido que en la cuenca, en lo general, durante la
época de secas la evapotranspiración es el fenómeno que causa la
pérdida de más agua, porcentaje que alcanza alrededor de un 65
por ciento, mientras que en la temporada de lluvias se infiltra el
56 por ciento. El promedio del balance anual puede establecerse en
que más del 50 por ciento del agua de lluvia se infiltra al subsuelo
(Gráfica 3).
Generalizando, se puede decir que la captación total en
época de secas muestra a una cuenca dividida en dos: la porción
central más seca, con predominancia de evapotranspiración. Du-
rante la temporada lluviosa, la captación total –que va de media a
alta– se concentra en el sur, donde también están los terrenos más
favorables para la infiltración.
La cabecera de la cuenca, área donde inician los cursos de
agua –cuando la condición de suelos y vegetación es favorable–
ocupa un 23.84 por ciento. Finalmente, la zona de emisión, la que
recibe los cursos de agua en su estado más caudaloso y por ende
FUENTE: UACH, Pladeyra, 2003. con menos energía, cubre el 16.40 del área total. Cada una de estas
zonas juega un papel particular en el funcionamiento hidro-ecoló-
gico de la cuenca y presenta diferentes grados de fragilidad (Cotler et al., 2004).
Un par de formas de aprovechamiento del agua ocurren en la cuenca del Alto Lerma:
344 millones de m3 de agua superficial, y 490.2 de agua subterránea, con un consumo global
de 834.2 millones de m3 anuales. Se emplean 412.7 millones para labores agrícolas, 381.5 para
uso doméstico y 40 millones de m3 para uso industrial.
Entre las consecuencias de esta explotación está el descenso de sus niveles que, en los
últimos 25 años muestra poco más de un metro de abatimiento, aunque en las áreas con alta
concentración de pozos alcanza los tres metros anuales.
La Comisión Nacional del Agua ha estudiado las condiciones en que se encuentran las
aguas superficiales en el sistema hidrológico Lerma-Chapala-Santiago. El resultado del balance
hidrológico fue que las subregiones –Alto, Medio y Bajo Lerma– se encuentran en condiciones
deficitarias (Esquema 2).
En tanto eje de desarrollo de las dos zonas metropolitanas más grandes del país –ciuda-
des de México y Guadalajara–, la subcuenca Lerma-Chapala es la más dinámica. Por su parte, la
zona metropolitana del valle de Toluca llegó en el año 2000 a una población de casi 1’800,000
habitantes, cifra que implica que este espacio urbano concentraba al 83.44 por ciento de la
población mexiquense, mientras que el 16.56 restante habitaba asentamientos dispersos.

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SUBREGIÓN No. SUBCUENCA


Alto Lerma 1. Pátzcuaro
2. Cuitzeo
3. Alzate
4. Ramírez
5. Tepetitlán
6. Tepuxtepec
7. Solís

23 Medio Lerma 8. Salamanca


17 9. Begoña
25 10. Pericos
11. Alto Turbio
21 12. Angulo
13. Río Lerma
27 26 Y€ 18
Bajo Lerma 14. Sayula
19 15. Duero
16. Chapala
9
20 Bajo Santiago 17. Niágara
18. Paso del Sabino
11 19. San Gaspar
20. La Cuña
22 10 21. Juchipila
22. Santa Rosa
13
DÉFICIT 16 Alto Santiago 23. Bolaños
8
24. Caimán
EQUILIBRIO 25. Carrizal
€ 7 26. Capomal
DISPONIBILIDAD 15 6 27. Desembocadura
12 2
5
ABUNDANCIA
1
€
3

FUENTE. CONAGUA, 2002c.

86
H I D R O G R A F Í A

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Mapa 2. EL RÍO LERMA EN EL ESTADO DE MÉXICO. )’"      "

FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.

87
                       V W     

Las aguas del Lerma en el municipio de Ixtlahuaca.


EL SISTEMA HIDROLÓGICO LERMA-CHAPALA-SANTIAGO

Son pocas las grandes corrientes fluviales en el territorio mexicano, incluso insuficientes si se
considera el tamaño y la cantidad de habitantes que tiene la República. Tres de las más largas
de estas corrientes –los ríos Lerma, Balsas y Pánuco– se originan en el Estado de México, ubi-
cado en la región más alta del país.
Se le llama Sistema Hidrológico al conjunto de arroyos, ríos, lagunas, manantiales, pre-
sas, aguas subterráneas y fenómenos hídricos ambientales que ocurren a lo largo de una
corriente de agua. Uno de los más importantes es el Sistema Lerma-Chapala-Santiago que, en
un recorrido de 1,180 km, extiende su cuenca en una superficie estimada en 130 mil km2 en
la que se incluyen áreas territoriales de los Estados de México, Michoacán, Querétaro, Gua-
najuato, Jalisco, Aguascalientes, Zacatecas, Durango y Nayarit. Participa de variados ámbitos
climáticos, desde los templados hasta el tropical lluvioso.
Después recorrer 705 kilómetros desde su nacimiento, el Lerma vierte su caudal al lago
de Chapala –reservorio natural intermedio con 76 km de extensión–, de cuyo desfogue nace
el río Grande Santiago, que discurre 475 km más hasta su desembocadura en río Asadero, al
oeste del puerto San Blas, en Nayarit (Mapa 1).

88
H I D R O G R A F Í A

RED HIDROGRÁFICA DE LA CUENCA DEL ALTO LERMA Cuadro 1.


 ?  [ [   "
La cuenca del Alto Lerma cubre un área de 5,354 km2. Desde su nacimiento hasta salir del te- Curso '#=(< '#=(7
rritorio mexiquense el río (Mapas 2 y 3) desciende 152 metros, con niveles máximo y mínimo Alto 71 52
de 2,572 y 2,420 msnm respectivamente; en términos generales presenta un desnivel de 2,135 Medio 21 43
metros, considerando una cota máxima de 4,565 y una mínima de 2,430 msnm. Bajo 8 5
Hasta antes de 1951, en la región se alimentaba un bien integrado sistema lagunar de
FUENTE: INEGI, Carta Topográfica 1:250 000, E14–2.
varios manantiales a piedemonte, entre ellos los de Almoloya, Texcaltengo y Alta Empresa,
que desplazaban 30 km de longitud y se conectaban entre sí por cortos canales que unían a
las lagunas de Chignahuapan –en Almoloya del Río–, Chimaliapan –en Lerma– y Chiconahua-
pan –en Otzolotepec.
De las tres lagunas que surgía el Lerma, hoy solamente la de Almoloya funciona como
almacenamiento natural, aunque con evidentes grados de abatimiento. Las otras dos han sido
impactadas de manera más agresiva, por lo que en su espacio original se aprecian llanuras de
inundación y ciénegas (Esquema 3). Los afluentes considerados dentro de la categoría de ríos
por su caudal y permanencia son 28, la mayoría –71 por ciento– fluyen al Lerma en el Curso
Alto, 21 por ciento en el Curso Medio y el ocho por ciento restante en el Curso Bajo. En cuanto
a arroyos, los de caudal más significativo son 45, de los cuales el 52 por ciento se encuentra
en el Curso Alto, 43 en el Medio y 5 por ciento en el Bajo (Cuadro 1).
La distribución de arroyos y ríos obedece a las condiciones naturales del área. La zona
Esquema 3. CIÉNEGAS DEL LERMA.
del Nevado de Toluca, su compleja dinámi-
ca geomorfológica, su origen, localización,
pendiente y altitud imprimen peculiaridades
de clima, temperatura y precipitación, vege-
tación y tipo de suelo, características que se
traducen en una dinámica de escurrimiento
superficial muy diferente a la que se presenta
en las partes más bajas de la cuenca, y aún en
aquellas definidas por las sierras Las Cruces
y San Andrés. El mayor número de cauces de
primer y segundo orden y el régimen torren-
cial se manifiestan en las zonas más elevadas
del Curso Alto.
Obras de almacenamiento de diferente
tipo y capacidad –presas, bordos naturales y
de mampostería– almacenan alrededor de 136
millones de metros3: 28 por ciento en el Curso
Alto, 62 en el Curso Medio y 10 por ciento en
el Curso Bajo. A esos reservorios, reguladores
de la dinámica superficial, se les destina el 93
por ciento de las reservas acuíferas, pues cum-
plen funciones específicas para riego y acui-
cultura principalmente.
La presa con mayor capacidad, aunque
azolvada en más del 80 por ciento, es la José
Antonio Alzate –35.3 millones de metros3, ali-
mentada y drenada directamente por las aguas
del Lerma y localizada en el límite entre los
Cursos Alto y Medio de la cuenca. Le sigue la
Ignacio Ramírez, con capacidad para 20.5 mi-
llones de metros3, pero también con un alto
porcentaje de azolve, y cuyos excedentes son
drenados por el río La Gavia. Por último es-
tán las presas Trinidad Fabela –10 millones
de metros3–, y la Tepetitlán –67.6 millones de
metros3–; la primera es drenada por el río Za-
cualpan y la segunda por el río Jaltepec.
Destacan por su capacidad los bordos
San Lucas, San Clemente y Embajomuy, que en
conjunto almacenan aproximadamente 6 mi-
llones de metros3. En total suman más de 200
obras de almacenamiento, de las cuales el 58
por ciento se encuentra en el área que com-
prende el Curso Medio, 25 en el Curso Alto y
el 17 restante en el Curso Bajo. La distribución
de estas obras obedece a que la mayoría de las
actividades agropecuarias y los asentamientos
urbanos importantes se localizan en las partes
bajas y planas de los tres cursos.

89
                       V W     
)€"    [   "

El Lerma a su paso por Texcalyacac e Ixtlahuaca.

Cuadro 2. CUENCAS TRIBUTARIAS,


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Curso Cuencas Cuencas $)3*'*†/‡


tributarias específicas
Alto 10 79 209,775
Medio 6 100 237,039
Bajo 5 43 88,128
Total 21 222 Š’€!„€Y
FUENTE: PROTIMBOS-SEDEMEX, Tabla hidrológica superficial del Estado de
México, 1987.

90 FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 5.
H I D R O G R A F Í A

Características del cauce principal


)Š"w  ? "
El río Lerma corre a lo largo de 178.6 km dentro
del territorio mexiquense. Esta porción del Ler-
ma se ha dividido convencionalmente con diver-
sos fines, como el definido –por alturas sobre el
nivel del mar y ordena regiones hidrográficas,
cuencas tributarias y unidades hidrológicas su-
perficiales– que separa a la cuenca en tres cur-
sos: Alto Medio y Bajo (Mapa 4, Cuadro 2).
Otro criterio –de tipo administrativo– eli-
gió cuatro subcuencas con sus respectivos con-
sejos: Laguna Uno, Metropolitana, Media y Baja
(Mapa 5).
El Curso Alto inicia en la cota más elevada
–el Nevado de Toluca, con 2,580 msnm– y termi-
na nueve km abajo de la presa Antonio Alzate,
ubicada en los municipios de Toluca y Temoaya.
Allí comienza el Curso Medio, a 2,570 msnm, en
el que el río desciende por el valle de Ixtlahua-
ca-Atlacomulco, atraviesa el estrecho escalona-
miento del bloque de fallas de Perales, la fosa
Solís-Acambay y la falla Pastores, a 2,500 msnm,
donde inicia el Curso Bajo, que termina al salir
SUBCUENCA LAGUNA UNO
de tierras mexiquenses y entrar a los límites en- Joquicingo, Texcalyacac, Almoloya del Río, Atizapán,
tre Michoacán y Querétaro. Chapultepec, Mexicaltzingo, San Antonio La Isla,
Rayón, Tenango del Valle, Calimaya.
Entre 1995 y 1996, el inicio del Curso Alto
se rectificó artificialmente con el propósito de
drenar las lagunas, pues el gradiente del valle es
apenas perceptible y el cauce del río poco defini- SUBCUENCA METROPOLITANA
Xalatlaco, Tianguistenco, Capulhuac,
do hasta la presa J. A. Alzate, sobre todo porque Ocoyoacac, San Mateo Atenco, Metepec,
Toluca, Zinacantepec, Almoloya de Juárez, Lerma.
en algunas áreas la elevación es mayor que la
superficie general. A partir de ese punto dismi-
nuye el desnivel entre el valle de Toluca –2,600
msnm– y el de Ixtlahuaca –2,500–. No obstan- SUBCUENCA CURSO MEDIO
Xonacatlán, Otzolotepec, Temoaya, Morelos,
te esos 100 metros, abajo del estrechamiento o Jiquipilco, Ixtlahuaca.
falla de Perales vuelve a nivelarse el gradiente,
circunstancia que, aunada a la escasa capacidad
de recarga y arrastre de las aguas, el cauce cam-
bia de dirección constantemente, provocando SUBCUENCA CURSO BAJO
pequeñas inundaciones (Esquemas 4 y 5). Jocotitlán, Atlacomulco, Acambay, Temascalcingo,
El Oro, San Felipe del Progreso, San José del Rincón. FUENTE: Elaboración propia.
&$%€" K     "
Metros sobre
el nivel del mar

4,750 –

4,550 –

4,350 –
Rí o Te jal pa


4,150 –

3,950–

3,750–

3,550–

3,350 –

3,150 –
Sierra Zona de transición
Nahuatlaca- Presa J. A. Alzate

Matlazinca 2570 msnm
2,950– CURSO ALTO CURSO MEDIO CURSO BAJO

N

2,750 – Ciénega Almoloya del Río


– 2,580 msnm 2 3 4 2540 msnm
5 6 7
2,450 – 8 11
10 9 15
14 13 12 18 19 20
16 17 21 22 23 24
v v
0–





0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 110 114.4 Km

K                  
FUENTE: Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 1.

91
                       V W     

&$%Š" w V             
? V  Q"

FUENTE: GEM, Comisión Estatal del Agua del Estado de México, 2010.

92
H I D R O G R A F Í A

93
                       V W     

Mapa 6. HIDROGRAFÍA.

El cauce se define con más precisión al llegar al


valle de Ixtlahuaca-Atlacomulco.

94
FUENTE: Elaboración propia con datos del Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 1.
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Ríos, arroyos y presas a lo largo del cauce principal

A lo largo de su cauce, el Lerma recibe numerosas aportaciones provenientes ya de ríos con


caudal considerable o de arroyos intermitentes con escurrimientos estacionales y poco defini-
dos, además de una serie de presas y bordos de almacenamiento (Mapa 6).

Laguna Almoloya del Río. Caracterizado por estar en un terreno casi totalmente plano,
el cuerpo de agua contiene varios arroyos y canales que desfogan a la laguna o a los bordos
existentes en este tramo del río. Los poblados del área descargan sus aguas a la laguna por
medio de canales o drenes. Los arroyos del poniente se pierden al llegar a la planicie.

Arroyos El Muerto y Xalatlaco. La primera tiene su origen en el arroyo El Potrero, en el


flanco norte del cerro El Muñeco; desciende desde los 3,750 msnm; a unos cuatro kilómetros
incrementa su caudal con la aportación del arroyo Agua Chica; a partir de aquí toma el nombre
Chiconahuapan o Almoloya, la laguna número 1, en
de El Muerto, pasando luego por la población Guadalupe Victoria hasta verter sus aguas en
Almoloya del Río.
una pequeña laguna ubicada al noreste de San Miguel Almaya, a 11 km de su recorrido. A la
salida recibe dos afluentes que pasan al norte y sur de Almaya; continúa su recorrido y tres
km adelante recibe al arroyo Xalatlaco. Continúa por una zona plana, donde se le usa para
riego mediante pequeños canales; sigue su recorrido para descargar sus aguas al río Lerma a
la altura de San Pedro Tultepec.
El arroyo Xalatlaco nace en el cerro El Muñeco y desciende desde los 3,700 msnm; siete
km abajo recibe por la margen izquierda un afluente sin nombre. A seis km recibe las aguas
de varios manantiales, atraviesa la población de Xalatlaco, y cinco km adelante cruza por Gua-
dalupe Yancuitlalpan, hasta unirse cuatro km adelante con el arroyo El Muerto.

Arroyo Salazar. Nace en el cerro El Ángel, desciende desde los 3,450 msnm; a 3.5 km de De arriba hacia abajo: el Lerma avanza por Xonacatlán,
en el Curso Alto, y aguas abajo de la presa José Anto-
su nacimiento atraviesa La Marquesa y dos km después vierte sus aguas en la laguna Salazar
nio Alzate para llegar al Curso Medio.
para seguir con ese nombre; continúa su recorrido hasta recibir, siete km adelante, las aguas
de tres arroyos: Agua de la Lechuza, Paso de Tejamaniles y Dos Conejos. Un km abajo pasa por
San Jerónimo Acazulco, y dos km abajo de la confluencia de los arroyos Salazar y Agua Apes-
tosa atraviesa las poblaciones de Asunción Tepezoyuca y Ocoyoacac; dos km después su cau-
dal se incrementa con el arroyo Texcalpa; en sus inicios se conoce como arroyo México y pasa
por las poblaciones de Guadalupe Victoria y San Pedro Cholula. El arroyo Salazar, después de
la confluencia con el Texcalpa, recibe las aguas de la zona industrial y descarga finalmente sus
aguas al río Lerma, un kilómetro al sur de Lerma de Villada.

Arroyos Seco y San Mateo. El arroyo Seco tiene sus orígenes en un punto situado cuatro
kilómetros al oriente de San Miguel Ameyalco. Desciende desde una altitud aproximada de
3,100 msnm; cinco km abajo pasa al sur de esa población y sigue uno más para luego recoger
las aguas del arroyo San Mateo, proveniente de la localidad Cañada de Alférez; este cauce
recoge una serie de escurrimientos en su trayectoria hasta unirse con arroyo Seco dos km
aguas abajo de Ameyalco, después continúa y atraviesa la población de Santa Cruz Chigna-
huapan, para descargar finalmente sus aguas al río Lerma, en un sitio ubicado a cuatro km de
la cabecera municipal de Lerma.

Río San Lorenzo y arroyo El Jilguero. El río San Lorenzo se origina a seis km del poblado
Concepción Xochicuautla; desciende desde una altitud de 3,500 msnm; tres km abajo recibe
por la margen derecha al arroyo Comalero, sigue adelante tres km y recibe la aportación de
varios manantiales por ambas márgenes; pasa por Concepción Xochicuautla, Sacamulpa Hui-
tzitzilapan, Santa María Tlamimilolpan, San Lorenzo Huitzitzilapan y San Pedro Huitzitzila-
pan. Por la margen derecha recibe las aguas de varios manantiales y sigue su curso pasando
por la población Metate Viejo; continúa su recorrido por una zona plana, donde sus aguas se
aprovechan para riego mediante canales que a su vez se unen con el arroyo El Jilguero, hasta
descargar en el río Lerma.
El arroyo El Jilguero nace en las inmediaciones del cerro La Campana; desciende desde
una altitud 3,050 msnm; cinco km abajo pasa por Santiago Analco, San Mateo Atarasquillo
y Santa María Atarasquillo, continúa por una zona plana y recibe los canales de San Nicolás
Peralta y Álvaro Obregón antes de descargar sus aguas al río Lerma.

Río Zolotepec. Esta corriente tiene su origen en el flanco norte del cerro El Malsano, ubicado
en una zona de manantiales a un km de La Glorieta, donde se le conoce como río Salto del Agua;
desciende desde 3,200 msnm en un tramo de dos km; pasa por el poblado Las Rajas, en cuyo
tramo recibe la aportación de varios manantiales; pasa por Peñas Cuatas y Las Mesas para luego,
a un km de Jocotillos, recibir al arroyo Dos Ríos; a partir de esta confluencia se le conoce como
río Zolotepec. Continúa 2.5 km más pasando por Santa María Zolotepec; sigue su curso con el
nombre de Santa Catarina y descarga sus aguas al Lerma después de pasar por Xonacatlán.

Río Mayorazgo. Nace en la zona de manantiales a seis km de San Miguel Mimiapan,


donde se llama arroyo Valdez; baja desde los 3,500 msnm; incrementa su caudal con varios

95
                       V W     

manantiales; nueve km adelante recibe al arroyo Bernal y siete km después pasa por Santa
María Jilotzingo, donde toma el nombre de Mayorazgo. Luego de tres km pasa por la pobla-
ción del mismo nombre y un km adelante recibe al arroyo La Vega; luego de dos km cruza un
camino al Distrito Federal que corre paralelo al acueducto del Alto Lerma y, finalmente, antes
de descargar en el río Santa Catarina, pasa por Xonacatlán. El Santa Catarina descarga 3.5 km
adelante en el Lerma.

Arroyo Zarco. Tiene su origen en el flanco oriente de las faldas del cerro Cervantes,
localizado siete km al noreste de San Mateo Capulhuac. Desciende desde los 3,550 msnm; en
este tramo aumenta su caudal con la aportación de varios manantiales y once km abajo de su
origen pasa por el poblado Concepción Hidalgo; atraviesa la carretera Ixtlahuaca-Lerma, don-
de recibe a un afluente cuya trayectoria pasa por San Mateo Capulhuac y Mimbres, aguas que
incrementan su caudal en un tramo de 2.5 kilómetros hasta descargar en el río Santa Catarina;
llega al Lerma después de recibir al arroyo Solanos, que pasa por Santa María Tetitlán y Villa
Cuauhtémoc.

Arroyo Temoaya. Estas aguas surgen en el cerro de Las Palomas, a unos nueve km de
Santiago Tlazala. El colector desciende desde 3,500 msnm. En ese tramo incrementa su caudal
con las aportaciones del manantial Las Ojuelas, y seis km abajo recibe la corriente del arroyo
El Rincón; 2.9 km adelante confluye con el río Agua Blanca; a partir de aquí su cuenca se carac-
teriza por lo accidentado del terreno y lo pronunciado de la pendiente. 3.2 km adelante recibe
al arroyo Guampa, a cuya altura se encuentra Temoaya. En la planicie que recorre adelante
se le aprovecha para riego mediante un pequeño canal; aguas abajo cruza mediante un sifón
un camino que va al D. F. y corre paralelo al acueducto del Alto Lerma; finalmente descarga
en el Lerma en un punto que se halla a unos 400 m aguas arriba del embalse de la presa José
Antonio Alzate.

Presa José Antonio Alzate. Varias corrientes descargan aquí sus aguas, como el arroyo
Cordero, formado con las corrientes Agua Apestosa y Joya de San Juan, que pasan por las
poblaciones Tlaltenanguito, La Cañada, Loma Alta, San Diego Alcalá y San José Pathe. Otros
arroyos de menor importancia son El Temporal –pasa por San José Comalco–, San Lucas y El
Toro, que pasan por Tlachalaya. Descarga sus aguas en el Lerma luego de pasar por Ixtlahuaca.

Arroyos Sila y San Bartolo. El arroyo Sila tiene sus orígenes en el cerro Seco, localizado a
tres km de San Bartolo Morelos; desciende desde los 3,200 msnm. En su trayecto incrementa

96
H I D R O G R A F Í A

su caudal con las aportaciones de los arroyos La Loma, Ávila y El Tejocote, tramo en que se le Cortina, extensión y canal de salida de la presa
llama Los Candados. Cinco km abajo de la confluencia con el arroyo La Loma recibe el agua José Antonio Alzate; puede almacenar 180
de los arroyos Los Madroños, La Encibata y Maje, a cuya altura se encuentra el poblado de San millones de metros cúbicos de agua pero, tras
Gregario Macapexco. A partir de aquí se le conoce como arroyo Los Chaparrales; sigue su cur- 60 años de servicio, el azolve acumulado ha
so para recibir a cinco km al arroyo La Ceniza formado por aguas de Pozo Hondo, Las Carretas mermado una gran parte de su capacidad, sus
y La Ceniza, cruzando los poblados La Epifanía y San José Epifanía. Tres km abajo recibe por aguas tienen un alto grado de contaminación
la margen derecha al arroyo Las Fuentes que nace a dos km de San Marcos Tlazalpan y es co-
por los drenajes urbanos y en la superficie
prolifera el lirio acuático.
nocido como arroyo La Vega; en adelante se le llama arroyo San Bartolo Morelos; sigue hasta
Santa María del Llano, donde se le unen varias corrientes pequeñas provenientes del noreste;
luego recibe, a la altura de San Francisco Ixtlahuaca y Santo Domingo de Guzmán, al arroyo
San Bartolo, para luego descargar sus aguas en el Lerma.
El arroyo San Bartolo nace en la parte oriental del cerro Los Potrerillos, desciende desde
los 3,550 msnm, trayecto de cinco km en el se le llama Barranca Seca y recibe la aportación de
varios arroyuelos; seis km adelante pasa por el poblado de San Bartolo Oxtotitlán, donde se le
conoce como San Bartolo; incrementa su caudal con los arroyos Mirla, Vidado –que pasa por
Santa María Nativitas y Loma Hidalgo–, La Planta –que pasa por Jiquipilco, Loma Endotzi, Llano
Grande y Loma San Felipe Santiago–. Sigue su curso con el nombre de laguna Boximo cruzando
varios cuerpos de agua; a tres km de la salida recibe a varios arroyos procedentes del sur, a la
altura de Santa Cruz Tepexpan y San Bartolo del Llano; continúa siete km más para llegar a la
confluencia con el Sila.

Arroyo San Pedro del Rosal. Tres corrientes importantes confluyen aquí: una es el canal
Las Mercedes. Nace en el cerro La Pañuela, a cinco km de San Pedro del Rosal, de donde toma
su nombre; desciende desde los 2,800 msnm con el nombre de arroyo Mabati; tres km abajo
recibe al arroyo Los Corrales y medio km después recibe al arroyo El Salto, proveniente de la
presa Trinidad Fabela. Luego de dos km recibe al arroyo La Huerta, a la altura de La Joya; a
partir de aquí parte en dos direcciones, la primera pasa por San Pablo Atotonilco, El Rincón
(La Candelaria) y Atlacomulco, para descargar en el Lerma a la altura de la presa Tic-Tic. A la
segunda derivación se le llama arroyo Atotonilco; cuatro km abajo de la desviación recibe dos
arroyos que pasan por San Pedro del Rosal y San Francisco Chalchihuapan; un km adelante
recibe a un canal que recoge las aguas de San Antonio Enchisi, Santa María Endare y Zacualpan.
Un km adelante, el arroyo se divide en el canal Las Mercedes, que descarga sus aguas en el
Lerma a la altura de la población con el mismo nombre. La tercera corriente es el arroyo Za-
cualpan, originado en los bordos Zacualpan y La Soledad, y sigue un tramo de cinco km hasta
descargar sus aguas en el Lerma, a la altura del poblado El Carmen.

97
                       V W     

Arroyo Tierra Blanca. Se origina a tres km del


poblado Tixmadeje Chiquito, con el nombre de arro-
yo Tepozán; desciende desde los 2,800 msnm; luego
recibe a un arroyo proveniente de las poblaciones de
Tixmadeje (Santa María) y Guadalupe, continúa para
recibir, tres km adelante, las aguas de un arroyo a la
altura de Pueblo Nuevo. Luego de cuatro km se le in-
corpora el arroyo Tierra Blanca, que proviene de las
poblaciones Pathe y Boshingo. Un km abajo recibe al
arroyo Hondiga, a la altura de San Pedro de los Me-
tates; dos km adelante recibe un dren proveniente
de San Mateo el Viejo, La Soledad y San José Boeto.
Continúa su recorrido pasando por Cerrito Colorado
y Tierras Blancas; recibe un arroyo que proviene de
Maye el Fresno y San Bartolo Arenal; después llega a
la altura de Santo Domingo en dos canales de toma:
el primero descarga al río Lerma y el segundo recibe
el agua de tres arroyos; pasa a la altura de San Juan
de los Jarros y luego descarga sus aguas en el Lerma
a la altura del poblado de San José.

Arroyo El Salto. La corriente principal nace a


la altura de Rosa del Calvario, desemboca en la pre-
sa El Salto, al sur de El Capulín. Al escurrimiento de
esta presa se le conoce como arroyo Tapaxco y recibe
un afluente a la altura del poblado Tibati; pasa por
Yomeje y San José antes de desembocar en la presa
El río Lerma en Temascalcingo. Agua Caliente, al oriente de Santo Domingo Tultenango; adelante recibe, a la altura de San
Nicolás Tultenango, al arroyo La Cuadrilla proveniente de las presas Nueva, Peña Cristal y El
Guarda. Desemboca en la presa La Viborilla situada al norte de San Nicolás Tultenango; aguas
abajo recibe otro afluente, este proveniente de las presas San Juan, El Tepozán, La Golondri-
na, Arenal y Santa Ana; su caudal aumenta al recibir, a la altura de El Mogote, las aguas de El
Mortero, proveniente de El Oro de Hidalgo y Santiago Oxtepan; descarga en la presa Juanacat-
lán, de donde sale por un canal que vierte en un arroyo que se interna en Michoacán, y luego
descarga en el Lerma. A la altura de Bochesda descarga también sus aguas en el Lerma otro
arroyo sin nombre, receptor de las aguas residuales de La Mesa de Bañi, Santa María Canches-
da, Santiago, El Rincón y Bombaro.

Arroyos La Jordana, Santiago y Grande. El Jordana se origina en el cerro La Presa; baja


desde los 2,740 msnm, cruzando López Mateos; dos km después recibe un dren proveniente
Cortina de la presa Tepetitlán. de San Francisco Tepeolulco; cuatro km adelante re-
cibe al arroyo Juani, que atraviesa por San Francisco
Tepeolulco; dos km después descarga en el Lerma, a
la altura de Cantería. El arroyo Grande nace a dos km
de San Juan Cuajomulco; baja desde los 2,750 msnm;
seis km abajo pasa por Alcíbar y Citendeje; tres km
adelante desagua en el Lerma.

Presa Tepetitlán y arroyo Jaltepec. Varios arro-


yos se unen al canal Enyege, que tiene su origen en el
cerro La Guadalupana, ubicado a dos km de San Mi-
guel el Alto. La corriente baja desde los 3,200 msnm;
a dos km de la presa San Juan se bifurca en dos direc-
ciones, la primera hacia Guadalupe Cachi; cuatro km
abajo descarga en el Lerma. De la segunda trayecto-
ria, a cuatro km de la bifurcación, se deriva un ramal
que pasa por San Ignacio del Pedregal, San Pedro el
Alto y San Pedro el Chico; descarga en el Lerma a dos
km de Estación Tepetitlán. El canal principal pasa por
San Andrés el Pedregal; luego de cuatro km recibe al
arroyo Tlalpujahuilla; continúa hasta la derivación del
arroyo Jaltepec, que desagua en el Lerma cinco km
abajo del poblado Emilio Portes Gil; 2.5 km adelante
se bifurca para formar el canal Tepetitlán, alimentado
con el arroyo San Felipe y las filtraciones de la presa
Tepetitlán; pasa por San Felipe del Progreso, La Ca-
becera, Calvario de Buenavista, Palmillas y San Juan
Xalpa; desemboca en el Lerma a la altura de San Isidro
Nenaxi.

98
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Arroyo San Cayetano. Inicia en el bordo La Barranca, a la altura de San Marcos Yachi-
huacaltepectl; tres km adelante llega al poblado que le da nombre; descarga sus aguas en la
presa José Antonio Alzate, a nueve km de su nacimiento; en su curso hay una gran cantidad
de bordos.

Arroyo Tejalpa. Se origina en la falda del Nevado de Toluca con el nombre de arroyo
Torrerillas; desciende desde los 4,100 msnm; 14 km adelante incrementa su caudal al recibir
al arroyo La Fábrica, a la altura de San Juan de Las Huertas; a partir de aquí se le conoce como
Tejalpa; pasa por San Cristóbal Tecolit, San Miguel Zinacantepec y San Luis Mextepec; tres
km adelante recibe, a la altura del poblado Tecaxic, al arroyo San Pedro, que se forma de la
confluencia de los arroyos La Ciervita, Buenavista y Paso de Vázquez; pasa por San Francisco
Acceso a las lumbreras del Verdiguel, un río que,
Tlalcilalcalpa, Calixtlahuaca, San Diego Linares y Jicaltepec, para desaguar en el Lerma, a dos entubado, recoge las aguas residuales de la capital
km de Villa Seca La Providencia. mexiquense. Abajo, la entrada de un arroyo a la
presa Ignacio Ramírez.
Río Verdiguel. Tiene su origen en las faldas del Nevado de Toluca, a unos dos km de Ca-
calomacan; cruza el pueblo y pasa por San Antonio Buenavista, en donde se le unen las aguas
del arroyo Caballero, del mismo volcán, que bajan desde 2,960 msnm. Continúa su trayecto
hasta entrar a la zona urbana de Toluca, a la altura de la Ciudad Universitaria, en donde se
une con el río Cano que también proviene de las partes más altas del Nevado; hasta aquí, su
recorrido es de unos 22 km, y continúa su curso con el mismo nombre en un conducto em-
bovedado que sirve de colector a través de la ciudad. A la salida de Toluca, el Verdiguel se
bifurca en la glorieta de la pedrera municipal en sus ramas Miltepec y Tlacopa; ambas ramas
descargan en el río Lerma.

Presa Ignacio Ramírez. La más importante de las corrientes que confluyen en esta presa
puede ser el arroyo La Gavia, al que
en su inicio se llama arroyo Turcio; $(’" [ [     "
desciende desde los 2,800 msnm; Municipio Ríos Arroyos
ocho km adelante desemboca en Acambay Sin corrientes significativas El Cargadero, Amarillo, La Tinaja, Damo. La Florida, Pozo Seco, El Tule, Puentesillas,
la Presa Dolores, al oriente de San Las Hormigas, Paso Ancho, Grande, El Paile, El Terrero, Laureles, El Tepozán, Agua
Limpia, Hondinga.
Agustín Altamirano. Aguas debajo
Almoloya de Juárez Almoloya, La Gavia San Diego, San Cristóbal, San Javier, La Monera, Nigue, San José, Tejocotes, Las
de la presa se le llama arroyo Do- Cebollas, El Salitre, San Pedro, La Guajolota, Los Ciervos, La Venta, El Tulillo, La Pila, El
lores; a la altura de San Joaquín del Rosario, Agua Chiquita, Los Capullos, Chiquito, Dolores, Turcio.
Monte su caudal se incrementa al Almoloya del Río Sin corrientes significativas Sin corrientes significativas.
recibir un afluente formado por los Atizapán Lerma Sin corrientes significativas.
arroyos Chiquito, Los Capullos y La Atlacomulco Lerma Pueblo Nuevo, El Salto, Mabati, Los Corrales, La Huerta, Atotonilco, Zacualpan, Tomul.
Gavia; a partir de aquí se le conoce Calimaya Sin corrientes significativas Agua Bendita, Zacango, Ojo de Agua, Las Palmas, Santiaguito, Las Cruces.
como arroyo La Gavia; luego de dos Capulhuac Sin corrientes significativas Acalotli, San Juan, Bajuhelos.
km recibe al arroyo Agua Chiquita, Chapultepec Lerma Cano.
y después de otros dos al arroyo El Ixtlahuaca Lerma, Sila, Santa María El Junco, La Purísima, San Isidro, Sila, Bonyo, Choque, Coguari, Tlalpujahuilla.
Rosario, a tres km de Cieneguillas; Jiquipilco Sin corrientes significativas La Planta, Grande, Vidado, Mirla, San Bartolo, La Manzanita, La Garita, Catarina,
Malacota.
recibe luego al arroyo Solanos, for-
Jocotitlán Lerma Mataburros, La Barranca, Tejocotes, La Víbora, Vezada, Grande, Santiago.
mado por los arroyos San Juan, La
Joquicingo Sin corrientes significativas Sin corrientes significativas.
Morera, San Javier y San José; un km
Lerma Lerma Flor de Gallo, Dando, Comalero, San Lorenzo, Santa Catarina.
adelante descarga en la presa Igna-
cio Ramírez, que tiene otros arroyos: Metepec Sin corrientes significativas Sin corrientes significativas.

Los Caballos, El Salitre, San Pedro y Mexicalcingo Zacango Ojo de Agua, Terrerillos, San Antonio Bueno.

Guajolote, Cristóbal, San Diego y Morelos Sin corrientes significativas Los Candados, Los Cajones, Las Fuentes, Palo Amarillo, Pozo Hondo, Las Cerreras, La
Ceniza, México.
Almoloya, que pasa por Almoloya
Ocoyoacac Agua Chica, Dos Conejos, Lechuza, El Potrero, Agua Apestosa, Paso de Tejamaniles,
de Juárez, San Lorenzo Cuauhtenco Barranca Seca, El Toro, La Marquesa, Texcalpa, El Muerto.
y San Pedro. Debajo de la presa se El Oro Sin corrientes significativas El Llorón, Endejé, La Cuadrilla, Tapaxco, El Salto.
le llama arroyo Almoloya, que des- Otzolotepec Lerma, Mayorazgo, Los Solanos, Zarco, El Conejo, Valdez, Bernal, La Vega, La Cañada, Zarco, Concepción.
carga en el Lerma a cinco km de la Rayón Sin corrientes significativas Sanabria.
cortina. En Almoloya de Juárez está San Antonio la Isla Sin corrientes significativas Sin corrientes significativas.
el arroyo Mina de México, origina- San Felipe del Progreso y San Lerma, Tepatitlán, Cienega, San Jaltepec, La Calera, San José, La Bomba, La Viga, El Soleadero, El Tepetate, La Venta,
do en el cerro Molcajete, ubicado a José del Rincón José Hoyos, La Peña, Nishefe, Honod, San Lucas, San Felipe.
dos km de Santa María Nativitas y San Mateo Atenco Lerma Sin corrientes significativas.
que baja desde los 2,700 msnm bor- Temascalcingo Lerma El Garay.
deando el poblado de Santiaguito Temoaya Lerma El Toro, San Lucas, Rancho Viejo, San Juan, Agua Apestosa, Temoaya, El Gallo, San
Lorenzo, El Rincón, Miranda, Tres Ojuelos, Agua Blanca, Joya de San Juan.
Tlalxilalcali; continúa su recorrido y
Tenango del Valle Sin corrientes significativas Tlacutlapa, Ciénega, Cieneguilla, El Zaguán.
doce km adelante recibe un afluen-
Texcalyacac Sin corrientes significativas Sin corrientes significativas.
te; descarga sus aguas en el Lerma,
Tianguistenco Lerma Huayatlaco, Avilés, Quila.
a la altura del poblado Mayorazgo
Toluca Lerma, Verdiguel San Miguel, Tata Pedro, La Cuchilla, Caballero, Cano, El Arenal.
de León.
Xalatlaco Sin corrientes significativas El Pedregal, Agua de Pájaros, Xalatlaco.
En el Cuadro 3 se enumeran,
Xonacatlán Santa Catarina, Dos Ríos, La Vega, Bernal, Valdés, Zolotepec.
por municipio, los ríos y arroyos Mayorazgo
con corrientes perennes o estacio- Zinacantepec Río Tejalpa El Escobal, El Molino, Paso de Vázquez, La Garrapata, Buenavista, La Ciervita, La
nales que tributan sus aguas al río Fábrica, Terrerillos.
Lerma. FUENTE: Cartografía General, Comisión Nacional del Agua.

99
                       V W     

Red hidrométrica

El propósito de la cuantificación hidrológica, en particular


de la escorrentía o escurrimiento, es contar con una base
para su análisis. A lo largo de la cuenca opera una red de
estaciones hidrométricas, unas provistas con escala, otras
con escala y molinete y el resto con escala, molinete y lim-
nígrafo, instrumentos que sirven para determinar el cau-
dal de las corrientes, lo que significa que esta variable no
se registra directamente, a pesar de que sea quizá la más
importante en estudios de hidrología superficial.
Los primeros datos estadísticos sobre el tema pro-
vienen de la década de 1940, registrados por alguno de
los organismos que precedieron a la Comisión Nacional
del Agua. En el lapso transcurrido entre aquella fecha y
1995 se habían instalado 156 estaciones, de las cuales, ya
en 2003, sólo funcionaban 78 (Cuadro 4).
Las estaciones hidrométricas miden diariamente –
cada seis horas durante el estiaje y cada hora en tempora-
da de lluvias– el caudal, llamado también escurrimiento,
de las corrientes. El Instituto Mexicano de Tecnología del
Agua publica la información capturada en el Banco Nacio-
nal de Información de Aguas Superficiales. Los registros
más relevantes de 21 estaciones –seis sobre el cauce del
río Lerma– dan cuenta de los volúmenes de lluvia y escu-
Instalaciones de monitoreo junto a la cortina o rrimientos en su caudal en 2002 (Cuadro 5).
vertedor de la presa Tepetitlán, en San Felipe del En la estación Puente Carretero II se registran los primeros escurrimientos del Alto Ler-
+" ma: un volumen medio anual de 42.4 millones de metros cúbicos por segundo, un caudal me-
dio anual de 1.3 m3/s, y gastos máximos de 13 m3/s. La mayor parte de los escurrimientos en
este punto se concentra en época de lluvias, con el 75 por ciento del escurrimiento promedio.
Entre las estaciones Puente Carretero II y la Y –entrada de la presa Alzate–, al colector
principal llegan varias corrientes, entre ellas la del río Verdiguel –con las aguas residuales de
la ciudad de Toluca– el río Otzolotepec y el Tejalpa. Los registros en la Y indican un volumen
medio anual de 128.8 millones de m3, un caudal promedio de 4.1 m3/s. Los caudales máximos
aforados son de 33.5 m3/s, registrado en época de lluvias en la que se presenta el 73 por ciento
de los escurrimientos totales.
Los escurrimientos de los ríos La Gavia, El Rosario y Almoloya llegan a la presa Ignacio
Ramírez, se vierten en la presa Alzate y se cuantifican en la estación Atotonilco II, donde el
$(€"   V !
1950–1995. escurrimiento medio anual es de 77.3 millones de m3 con un caudal medio de 2.5 m3/s. Aguas
abajo de este punto, hasta el Puente Atlacomulco, el Lerma recibe sus mayores aportaciones
*( Estaciones Dejaron En operación
instaladas de de los ríos Jaltepec, La Sila y El Pescado.
operar Alto Total
Lerma Estado de En la estación Puente Atlacomulco se registra un volumen medio anual de 551.7 millo-
México nes de m3, con gasto medio de 17.5 m3/s. En Temascalcingo, poco antes de salir del Estado
1930-1950 40 1 11 39 de México, el Lerma registra un escurrimiento medio anual de 591 millones de m3, un caudal
1951-1960 37 6 12 70 medio de 18.7 m3/s y uno máximo de 330.7 metros3 por segundo.
1961-1970 45 13 26 102
1971-1980 30 20 36 112 Manantiales y pozos de abastecimiento
1981-1990 1 18 32 95
1991-1995 3 20 21 78 CURSO ALTO
TOTAL 156 78 21 78
FUENTE: CONAGUA, 2002. Almoloya del Río. Los árboles de las zonas altas circundantes y los suelos rocosos favorecen la
infiltración y recarga de agua pluvial, lo que ha originado abundantes manantiales en el naci-
miento del Lerma, aunque su aprovechamiento y los drenajes de excretas sin tratamiento han
CuadroŠ" [    " sustituido –en los cauces alimentadores– los flujos de agua limpia por los de aguas residuales.

Estación Caudal
Atizapán. Su agua potable proviene de pozos perforados y tanques de almacenamiento y, prin-
Volumen Medio Máximo Mínimo Volumen
†/%3) †%3/s) †%3/s) †%3/s) lluvias cipalmente, de los pozos que alimentan al acueducto Lerma, que va al Distrito Federal y a los
†‰‡ municipios mexiquenses conurbados (SEDUR, GEM, 2003).
Puente Carretero II 42.38 1.34 13.00 0 75
La “Y” 128.78 4.08 33.47 0 73 Calimaya. Posee cuatro manantiales (SEDUR, GEM, 2007).
San Bernabé 176.17 5.58 105.22 0 70
Ixtlahuaca 282.01 8.94 117.14 0 67 Capulhuac. Se surte a la cabecera municipal a través de tres pozos; el agua se lleva a dos
Puente Atlacomulco 551.70 17.49 249.00 0.52 77 tanques de distribución en La Cruz, y con agua de otro tanque se surte a San Nicolás Tlazala
Temascalcingo 591.00 18.74 330.70 0 80 (SEDUR, GEM, 2003).
Atotonilco II 77.28 2.45 48.90 0 70
Puente Mextepec 50.51 1.60 81.52 0 83 Chapultepec. Su agua proviene de pozos naturales y artificiales (SEDUR, GEM, 2005).
Santa María del Llano 45.71 1.45 42.66 0 86
San Bartolo del Llano 35.92 1.13 28.40 0 95 Joquicingo. Cuenta con un manantial en San Pedro Zictepec, pozos y ojos de agua, tres de ellos
FUENTE: CONAGUA, 2002c. en la delegación Maxtleca de Galeana y otro en el paraje de Los Llanos (SEDUR, GEM, 2004).

100
H I D R O G R A F Í A

Lerma. Se surte a través de un núme-


ro indeterminado de manantiales en el
área montañosa (SEDUR, GEM, 2003).

Metepec. Su infraestructura hidráulica


de abasto consta de 45 pozos; 34 de
ellos operados por organismos descen-
tralizados y 11 por comités vecinales no
municipalizados (SEDUR, GEM, 2003).

Mexicaltzingo. Su agua potable proviene


de 2 pozos profundos alimentados des-
de los mantos freáticos, a 200 m aprox.
bajo la superficie (SEDUR, GEM, 2003).

Morelos. Pozos y manantiales surten el


agua del municipio (SEDUR,GEM, 2005).

Ocoyoacac. La población se surte de un


número indeterminado de manantiales.
Hay también 17 pozos –parte del Sis-
tema Lerma desde 1951– que explota
la Dirección General de Construcción y
Operación Hidráulica del Gobierno del
D. F.; de éstos se surte la cabecera mu-
nicipal, otros poblados y la zona industrial. Los poblados también se surten de dos pozos más
–dos operados por la Dirección General de Construcción y Operación del Agua– y otro por el
comité de Tepexoyuca (SEDUR, GEM, 2004).

Otzolotepec. Para San Mateo Capulhuac hay cinco manantiales que surten el 10 por ciento de
la demanda total. Hay tres para Santa Ana Jilotzingo que no se aprovechan en su totalidad.
Para Santa Ana Mayorazgo hay solamente uno. Se tienen además 10 pozos que se utilizan para
almacenamiento y riego (SEDUR, GEM, 2003).

101
                       V W     

Rayón. Su abastecimiento de agua potable es a partir de bombeo de pozos.

San Antonio La Isla. En la cabecera municipal hay un pozo profundo –que se explota al 50 por
ciento y tiene una planta para cloración– y un manantial con aforo mínimo que corre a través
de canales abiertos. Los mantos freáticos están a menos de dos metros de profundidad. Dos
pozos en otra área del municipio surten a otro poblado y al Complejo Agroindustrial Cenaco-
pio (SEDUR, GEM, 2003).

San Felipe del Progreso. Manantiales y arroyos proveen de agua potable a los pobladores. Ca-
vados por los lugareños, en algunos poblados de los valles hay pozos poco profundos (SEDUR,
GEM, 2004).

San Mateo Atenco. No hay manantiales. El abasto de agua se realiza a partir del bombeo de
16 pozos profundos; sus mantos freáticos –a diversas profundidades– derivan de las lagunas
Chignahuapan, Chiconahuapan y Chimaliapan. Desde la superficie hasta los mantos freáticos
hay una profundidad aproximada de 45 metros. Sin embargo, el agua que se extrae de la ma-
yoría de los pozos viene desde los 75 a 125 m; su calidad no tiene las mínimas características
de potabilidad, pues las disposiciones sanitarias fijan para ello los 150 m (SEDUR, GEM, 2003).

Temoaya. La mayoría de los manantiales se encuentran en la parte norte del municipio y entre
ellos destacan: El Capulín, Caballero, Santiago, Tres Ojuelos, Agua Blanca y La Pila. A partir de
éstos nacen los ríos Miranda, Caballero, Agua Blanca y Temoaya (SEDUR, GEM, 2005).

Tenango del Valle. Cuenta con ocho manantiales. Cada uno ofrece caudales de diferente cuan-
tía, misma que va de 27 litros por segundo a 0.6 l/seg. También hay tres pozos profundos. La
$#9/*'$9(6'$' profundidad de los mantos freáticos está a menos de dos metros (SEDUR, GEM, 2003).
principal del río a la altura del municipio de Lerma,
#'#" Texcalyacac. En la parte norte se localiza la laguna de Chignahuapan, en la que hay siete
manantiales. Este cuerpo de agua se mantiene principalmente por la aportación de las aguas
pluviales y las residuales del mismo Texcalyacac y de los municipios Almoloya del Río, Rayón,
San Antonio La Isla y una fracción de Tenango del Valle (SEDUR, GEM, 2004).

Tianguistenco. Se surte de tres manantiales (SEDUR, GEM, 2005).

Toluca. Cuenta con un total de 34 pozos para la cabecera municipal. De ellos se extrae un
caudal de 1,045 l/s, que se completan con 800 l/seg aportados por una derivación del sistema

102
H I D R O G R A F Í A

Cutzamala. Para abastecer a la zona rural hay 39 pozos, de los que se extrae un total de 451
l/s (SEDUR, GEM, 2003).

Xalatlaco. Tiene 29 manantiales (SEDUR, GEM, 2005).

Xonacatlán. Cuenta con varios manantiales que surgen al pie de la sierra Monte Alto. Para su
abasto hay también siete pozos, dos ubicados en el municipio de Lerma (SEDUR, GEM, 2004).

Zinacantepec. Cuenta con seis pozos profundos (SEDUR, GEM, 2003).

CURSO MEDIO

Almoloya de Juárez. Cuenta con siete manantiales y 45 pozos, de los que una parte se destina
a riego (SEDUR, GEM, 2008).

Atlacomulco. Sus 31 manantiales se mantienen con agua de los escurrimientos naturales de


las partes altas del municipio. Dispone también de siete pozos profundos, tres de éstos para
la zona industrial (SEDUR, GEM, 2008).

Ixtlahuaca. En el cerro La Campana nacen varios de los manantiales que surten el agua potable
al municipio (SEDUR, GEM, 2004).

Jiquipilco. Cuenta con 18 manantiales de cauce perenne, en los que se impulsa la acuacultura (SEDUR,
GEM, 2004).

Jocotitlán. Hay un gran número de manantiales, aunque cuatro de ellos no forman parte de los
sistemas de agua potable. Los arroyos son cortos, pues las características del subsuelo dejan
que el agua se infiltre en el suelo rápidamente. El norte de la cabecera municipal y las partes
bajas de la sierra de Coajomulco son importantes zonas de recarga acuífera. Se permitió la
perforación de una batería de pozos que envía agua potable a la ciudad de México y sirven a
Instalaciones de diversos calibres y funciones del
algunas localidades del municipio a cambio del agua que se extrae. Hay también pozos para
Sistema Cutzamala, mecanismo operativo de la
abastecer a otras poblaciones (SEDUR, GEM, 2005). Comisión Nacional de Agua para surtir del líquido a
la zona metropolitana del valle de México.
Morelos. Se dispone del agua de 14 manantiales (SEDUR, GEM, 2005).

San José del Rincón. Hay un manantial para el agua potable (SEDUR, GEM, 2004).

103
                       V W     

CURSO BAJO

Acambay. De 21 pozos profundos se obtiene el agua potable para la cabecera municipal, y de


45 pequeños manantiales localizados en el área se surte para actividades domésticas y agrí-
colas (SEDUR, GEM, 2004).

El Oro. 36 manantiales abastecen el agua potable (SEDUR, GEM, 2003). El organismo descen-
tralizado Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de El Oro reporta trece pozos y doce
manantiales como fuentes de abastecimiento (SEDUR, GEM, 2003).

Temascalcingo. Cinco manantiales lo abastecen de agua potable (SEDUR, GEM, 2005).

FUENTES SUPERFICIALES

Los municipios que tienen permisos de aprovechamiento de aguas superficiales son 14 en el


Curso Alto, siete en el Curso Medio y los tres del Curso Bajo. San Felipe del Progreso es al que
se asigna el mayor volumen –35,486 permisos con los que se extraen 118.6 m3/año–. Chapul-
tepec, con 10,500, es el que tiene menos. En contraste, Almoloya del Río, Atizapán, Xalatlaco,
Metepec, Mexicaltzingo, Rayón, San Mateo Atenco y Texcalyacac, no cuentan con permisos de
aprovechamiento. Es importante mencionar que el Curso Medio presenta mayor volumen de
aprovechamientos superficiales y el de menor número es el Curso Bajo (Gráfica 4).

Escurrimiento

El Alto Lerma comprende desde los orígenes del río en el Estado de México; en esta área están
las cuencas cerradas de Pátzcuaro y Cuitzeo de Michoacán. El área drenada por estos sistemas
hidrológicos es de 8,880 km2, con un escurrimiento superficial natural de 1,392 millones de
m³ (CONAGUA, 2002d).
Los escurrimientos de los ríos La Gavia, El Rosario y Almoloya –captados en la presa
Ignacio Ramírez– llegan adelante de la presa José Antonio Alzate. Se cuantifican en la estación
Atotonilco II, que ha medido un escurrimiento medio anual de 77.3 millones de m3 y un caudal
medio de 2.5 m3/s.
Aguas abajo desde este punto hasta el Puente Atlacomulco, el río Lerma recibe sus ma-
yores aportaciones provenientes de los ríos Jaltepec, La Sila y El Pescado.
En estación Puente Atlacomulco registra un volumen medio anual de 551.7 millones de
m3, con gasto medio de 17.5 m3/s. En Temascalcingo, poco antes de salir del Estado de México,
el Lerma registra un escurrimiento medio anual de 591 millones de m3, un caudal medio de
18.7 m3/s y un caudal máximo de 330.7 m3/s.

Almacenamiento

Practicado en 1997, un censo de almacenamiento en la cuenca Alta del Río Lerma registró que
San Felipe del Progreso –con 73.619 millones de m3– fue el municipio con mayor volumen de
almacenamiento y Zinacantepec el de menor capacidad, con apenas 100 m3. También hubo
El río Lerma en su recorrido por el Curso Alto. municipios que no contaron con ningún tipo de almacenamiento (Gráfica 5).

Disponibilidad

El Nevado de Toluca –4,560 msnm– es el punto surponiente y más alto de la cuenca. Luego de
separarse del área lagunar, el cauce del río recibe las descargas de los ríos Verdiguel y Tejalpa

Gráfica€"K   K      "

Fuente: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, con datos de CONAGUA, 2008.

104
H I D R O G R A F Í A

en la margen izquierda, y en la derecha la del río Otzolotepec, antes del vaso de la presa J. A.
Alzate; aguas abajo recibe las aguas de los ríos La Gavia y Jaltepec (CONAGUA, 2002d).
Sobre el colector principal están las zonas de riego de Tepetitlán, Atlacomulco y Temas-
calcingo; aguas abajo se halla la presa Tepuxtepec, generadora de energía eléctrica y apoyo
para riego en la zona de Maravatío, Mich., además de ser parte del sistema Tepuxtepec-Solís
que proporciona agua para riego en el área del Alto Lerma. Siguiendo el curso del colector
principal, a su margen izquierda llega el río Tlalpujahua y está la presa Solís, el embalse arti-
ficial más grande del río Lerma, capaz de almacenar 800 millones de m3 de agua.
En la región del Alto Lerma operan estaciones hidrométricas, de cuyos registros se ana-
lizaron los más relevantes (Cuadro 6). En la estación Puente Carretero II es donde se miden
los primeros escurrimientos del Curso Alto, que registra un volumen medio anual de 42.4
millones de m3 con un caudal medio anual de 1.3 m3/s y con gastos máximos de 13 m /s. Los
escurrimientos en este punto se concentran principalmente en temporada de lluvias, con el
75 por ciento del escurrimiento promedio.
Aguas abajo, entre las estaciones Puente Carretero y la Y –entrada de la presa Alzate–
se suman varias corrientes, entre ellas las de los ríos Verdiguel –entubado y con las aguas
residuales de Toluca–, Otzolotepec y Tejalpa. Los registros en la Y indican un volumen medio
anual de 128.8 millones de m3 para un caudal promedio de 4.1 m3/s. Los caudales máximos
aforados son de 33.5 m3/s registrado en época de lluvias en la que se presenta el 73 por ciento
de los escurrimientos totales.
Los registros hidrométricos analizados muestran que los escurrimientos se concen-
tran en la temporada lluviosa, durante la que se registra más del 70 por ciento del escurri-
miento anual, excepto en aquellas donde una gran aportación proviene de aguas residuales,
como las del río Verdiguel.

CUENCA JOSÉ ANTONIO ALZATE. Desde su origen en la zona lagunar hasta la cortina de la
presa J. A. Álzate, el colector principal en esta parte de la cuenca –la más alta, por arriba de
los 4,560 msnm del Nevado de Toluca–, es el río Lerma. La presa opera desde 1962, tiene ca-
pacidad para almacenar 35.6 millones de m3, y el área que drena llega a 2,540 km2 (CONAGUA,
2002). El Lerma recibe en su margen izquierda las descargas de los ríos Verdiguel y Tejalpa y
en la derecha la del Otzolotepec.

CUENCA IGNACIO RAMÍREZ. La cuenca del río La Gavia es pequeña, como la de todos los
aportadores del Curso Alto; mide sólo 390 km2. 15 km antes de su confluencia con Lerma se
construyó la presa Ignacio Ramírez, que inició su operación en 1965 con capacidad para 20
millones de m3 (CONAGUA, 2002c).

CUENCA TEPETITLÁN. Su colector principal es el río Jaltepec con un área de aportación de


650 km2, donde se construyó en el siglo XVII una presa conocida hoy como Tepetitlán Antigua.
Para satisfacer las demandas de agua para riego, en 1964 inició la operación de una nueva,
ubicada 300 metros aguas abajo de la cortina antigua. El vaso de la Tepetitlán Nueva inundó
la presa vieja y tiene una capacidad de 70 millones de m3 (CONAGUA, 2002c).

CUENCA TEPUXTEPEC. Aguas abajo de la presa Alzate, el Lerma recibe las aportaciones de los
ríos La Gavia y Jaltepec en la margen izquierda; siguiendo el curso del colector principal se
encuentran zonas de riego de Atlacomulco y Temascalcingo. Luego, el río marca el límite entre Un manantial y la presa Brockman en El Oro,
municipio localizado en el Curso Bajo del Lerma.
los estados de Querétaro y Michoacán, tramo donde se ubica el vaso de una presa con capa-
cidad de almacenamiento para 538 millones m3 de agua; se construyó para generar energía
eléctrica, pero apoya el riego de la zona de Maravatío y forma parte del sistema Tepuxtepec-
Solís-Yuriria, que surte de agua al mayor distrito de riego del Alto Lerma. Su extensión super-
ficial es de 2,320 km2 (CONAGUA, 2002c).

GráficaŠ"K k     "

Cuadro 6. VOLUMEN DE ESCURRIMIENTO MEDIO ANUAL.

Subregión/ Volumen medio Fuente


cuenca anual de
información
No. Nombre Mm3 ‰+" ‰$6+*8#
1 Alzate 275 5 20 Est. Lerma
2 I. Ramírez 98 2 7 Est. Lerma
3 Tepetitlán 108 2 8 Est.Lerma
4 Tepuxtepec 435 8 31 Est. Lerma
5 Solís 476 9 34 Est. Lerma
1 A. Lerma 1,392* 27 100 Est. Lerma
* No se incluyen las cuencas cerradas de Pátzcuaro y Cuitzeo.
Fuente: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, con datos de Carrillo et al., 1997. FUENTE: CONAGUA, 2002.

105
                       V W     

Importantes flujos de agua se infiltran al subsuelo HIDROLOGÍA SUBTERRÁNEA


en las zonas montañosas cubiertas de bosques que
circundan a los dos valles por los que corre el Alto Dos acuíferos –los valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco– se ubican en la cuenca del Alto
Lerma. Lerma. Ambos son alimentados por importantes flujos de agua que se infiltran en las ciénegas
y en las zonas montañosas circundantes.
Como sucede con los superficiales, aunque con diferente dimensión, los flujos de infil-
tración tienen trazo, caudales y estacionalidad. Los parámetros de evaluación de los recursos
hidráulicos subterráneos son los niveles piezométricos, así como los estáticos y dinámicos
con el bombeo. Sus flujos y el volumen almacenado en los mantos acuíferos han sufrido va-
riaciones notables por la explotación a la que se han visto sometidos, especialmente durante
los últimos 50 años.

Características de los acuíferos

Antes de que los acuíferos fueran sometidos a intensa extracción, el nivel estático del agua
afloraba en extensas lagunas. En las dos últimas décadas –de 1990 a 2010– ha disminuido
entre 20 y 30 metros en la zona de la presa José Antonio Alzate, cifras que promedian abati-
mientos de entre 1.0 y 1.5 metros por año.
En 1985, el valle de Toluca tenía un nivel estático fluctuante entre 10 y 20 m de profun-
didad en su área central, mismo que en 1991, en la ciudad de Toluca precisamente, oscilaba
entre 20 y 70 metros. También en la zona del municipio de Lerma los abatimientos son de
entre 20 y 30 m. En las estribaciones de las sierras, por las características del escurrimiento,
el nivel estático alcanza entre 40 y 80 metros de profundidad.
Las extraordinarias precipitaciones ocurridas en el periodo 1988-1992 y la disminución
de extracción en los pozos que abastecen al D. F. y a los municipios mexiquenses conurbados,
permitieron recuperaciones del nivel estático, principalmente en la porción norte y oriente al
pie de las sierras: entre 2 y 3 metros de profundidad (CCRECRL, 1993).
Las transmisibilidades del acuífero varían de media a alta. Al oriente y norte, corres-
pondiente al pie de la sierra Las Cruces, alcanza hasta 0.148 m3/seg; en el área de Lerma de
0.011 m3/seg. En el área de Almoloya los valores son más altos: 1.286 y 0.257 m3/s. En la parte

106
H I D R O G R A F Í A

central varía de 0.001 a 0.005 m3/s. En cuanto al coeficiente de almacenamiento, este fluctúa Los parámetros de evaluación de los recursos
entre 0.003 y 0.009 metros cúbicos por segundo (CCRECARL, 1993). hidráulicos subterráneos son los niveles
piezométricos, así como los estáticos y dinámicos
En los acuíferos del Alto Lerma –valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco– la extrac-
se miden mediante bombeo. Los flujos y el volumen
ción ha sido mayor que la recarga, y se encuentran bajo veda rígida porque han sido sobreex- almacenado en los mantos acuíferos han sufrido
plotados (Cuadro 7). El acuífero del valle de Toluca surte a poblaciones de la cuenca del Alto variaciones notables por la explotación a la que se
Lerma, a la capital del país y a los municipios mexiquenses conurbados a ella. Es uno de los han visto sometidos durante los últimos 50 años.
653 acuíferos sobreexplotados en el país y se encuentra en estado crítico debido al acelerado
proceso de abatimiento y pérdida de la calidad de sus aguas. En su área de 2,739 km2 se com-
prenden 23 municipios mexiquenses: Temoaya, Otzolotepec, Xonacatlán, Lerma, Ocoyoacac,
Capulhuac, Tianguistenco, Xalatlaco, Almoloya del Río, Atizapán, Texcalyacac, Joquicingo, Al-
moloya de Juárez, Zinacantepec, Toluca, Metepec, San Mateo Atenco, Calimaya, Mexicaltzingo,
San Antonio La Isla, Rayón, Chapultepec y Tenango (Sandoval et al., 2006).
Entre los factores que han ocasionado esta crisis está el incremento de población que
hubo entre 1930 y 2000, periodo en el que la población ascendió de 200 mil a 2 millones de
habitantes, lo que trajo un aumento exponencial de demanda de agua y servicios. A esto se
añade la exportación de agua a la zona metropolitana del valle de México y el abasto a diez
parques industriales: Tenango del Valle, Santiago Tianguistenco, Ocoyoacac, Lerma, Toluca-
Lerma, Toluca 2000, Exportec I, Exportec II, El Coecillo y El Cerrillo (Sandoval et al., 2006).
Del acuífero en el valle de Toluca, el Diario Oficial de la Federación reporta que en 2008
la recarga total media anual era de 336.8 millones de m3/año; que el volumen anual de agua
subterránea concesionado e inscrito en el REPDA ascendía a 435.67 millones de m3/año, y que
no había volumen disponible de aguas subterráneas para nuevas concesiones.

Cuadro 7. CONDICIÓN GEOHIDROLÓGICA DE LOS ACUÍFEROS SUBTERRÁNEOS DE LA CUENCA DEL ALTO LERMA.
Acuífero Recarga Descarga natural Volumen concesionado Volumen de extracción consignado en Disponibilidad Déficit Veda
†%3/año) '%)%*(†%3/año) †%3/año) $(*@'#*'†%3/año) media anual †%3/año)
Valle de Toluca 336.8 53.6 435.67 422.4 0 -152’510,919 Rígida
Valle Ixtlahuaca-Atlacomulco 119.0 18.0 110.01 208.0 0 -9’010,905 Rígida
FUENTE: Diario Oficial de la Federación, “Acuerdo por el que se da a conocer el resultado de los estudios de disponibilidad media anual de las aguas subterráneas de 30 acuíferos de los Estados Unidos Mexicanos, mismos que forman parte de las regiones
hidrológicas que se indican”, 3 de enero, 2008.

107
                       V W     

El nivel estático del agua afloraba en extensas Los suelos del otro acuífero, el del valle Ixtlahuaca-Atlacomulco –con 2,894 km2 de ex-
lagunas antes de que los acuíferos estuvieran tensión– son materiales lacustres y depósitos aluviales de granulometría y porosidad variable.
sometidos a intensa extracción. De 1990 a 2010,
Los materiales lacustres cubren al valle desde el sur de Ixtlahuaca hasta el norte de Atlacomul-
en la zona de la presa José Antonio Alzate, ha
disminuido entre 20 y 30 metros, cifras que en co; en el norte y noreste hay rocas volcánicas básicas; al este y al sur hay tobas y aglomerados;
promedio significan abatimientos de entre 1 y 1.5 en el suroeste lo limitan basaltos, y al oeste rocas de composición andesítica; su espesor es un
metros por año. poco mayor que 300 m. Alrededor del valle se hallan sus zonas de recarga: las rocas volcánicas
lávicas con mayor potencialidad hidrogeológica (CONAGUA, 2002c).
Es un acuífero de tipo semiconfinado, con valores de transmisividad que varían de
0.00014 a 0.074 m2/s; su coeficiente de almacenamiento es de 0.008 (CONAGUA, 2002c).
El esquema que presenta el flujo subterráneo corre en dos direcciones: de sureste a
noroeste y de sur a norte. El agua subterránea baja de las partes altas hacia el valle, de los
alrededores de la presa Alzate al poblado Ixtlahuaca de Rayón y de Pedro de los Baños hacia
Atlacomulco (CONAGUA, 2002c).
En el periodo 1971-96 ocurrieron abatimientos de los niveles del agua, que fueron de 5 a
25 metros, con un ritmo de abatimiento de poco menos de 0.5 a 1 metros por año. El área más
afectada –el noreste de Ixtlahuaca– fue sometida a intensos bombeos en los pozos cercanos
(CONAGUA, 2002c).
Del acuífero en el valle Ixtlahuaca-Atlacomulco, CONAGUA (2002c) reporta que la recar-
ga total media anual es de 119 millones de m3/año; que el volumen anual de agua subterránea
concesionado e inscrito en el REPDA es de 208 millones de m3/año, y que no existe volumen
disponible de aguas subterráneas para nuevas concesiones.

Recarga

Las zonas de recarga de agua subterránea en los acuíferos del Alto Lerma se relacionan con el
aporte proveniente de las elevaciones circundantes: Nevado de Toluca, sierras Monte Alto, Las
Cruces, La Venta, Ajusco, Tenango y cerros Jocotitlán y Santa Cruz Tepexpan.

108
H I D R O G R A F Í A

El flujo subterráneo –que circula hacia el Esquema 6. DIRECCIÓN DE LOS FLUJOS SUBTERRÁNEOS
valle en dirección este y norte– tiene como princi-
pal zona de recarga al Nevado de Toluca. Esta pri-
2560
Suelos impermeables 2550
mera sección del Curso Alto está sujeta a intensa Textura pesada (TP)
TP
explotación en dirección sur norte principalmen-
te; luego se modifica al noroeste por influencia
de los embalses Alzate y Ramírez, donde el flujo N
subterráneo entra a los Cursos Medio y Bajo don- 2545
de es menor la explotación.
Debido a la intensa explotación del manto 2540
freático desde las mismas zonas de recarga, no se Xonacatlán
2550
favorece a las partes más bajas, donde el caudal
del río Lerma, que inicialmente es de 10 m3/s, dis- 2560
minuye a 1.2 m3/s. Lo anterior tiene congruencia
2570
con los estudios realizados sobre el abatimiento
del nivel piezométrico, que reflejan una disminu-
ción de 1.20 m en las zonas cercanas a la ciudad
de Toluca y al corredor industrial Toluca-Lerma;
2580 Atarasquillo
2590
dentro del valle Atlacomulco-Ixtlahuaca, el aba-
2600
timiento se reporta en 0.30 m, mientras que en
algunos puntos de muestreo se ha observado un
Lerma
ligero incremento (Peña et al., 2000). TL
Las características de la zona de recarga
influyen fuertemente sobre la dinámica subterrá- TOLUCA San
nea. La cuenca alta del río Lerma está constituida Mateo
Atenco
principalmente por amplias zonas de pino, enci- 2700 2540
no y oyamel, además de asociaciones entre ellas Metepec
y del grupo de las latifoliadas; sin embargo, aun
cuando naturalmente se cuenta con una excelente
zona de recarga, las condiciones actuales en las
que se encuentra no son del todo favorables para
cumplir su función como área de infiltración. El
cambio en el uso del suelo, los incendios foresta- Santiago Tianguistenco
les, las talas clandestina e incontrolada, además
Calimaya
2550
de la explotación del manto desde su mismo na- TL
cimiento han contribuido a la escasez del líquido Suelos impermeables TL 2560
2590 TL
en las partes bajas, tanto en calidad como en can- Textura ligera (TL) 2570
2600
tidad (Peña et al., 2000).
2700 2580
En cuanto al valle de Toluca, la recarga me-
Techuchulco
dia anual total es de 336.8 millones de metros cú-
3
Tenango
bicos por año (hm /año) (CONAGUA, 2002c).
De acuerdo con cifras oficiales, para 1990, FUENTE: Atlas Ecológico de la Cuenca Hidrográfica del Río Lerma, tomo 1.
el 74.1 por ciento del agua potable consumida
dentro de los límites estatales de la cuenca provenía del manto, extraída a través de más de
mil pozos oficialmente registrados. Ya para 1992 esta cifra había aumentado a 89 por ciento
y el número de pozos ascendido a más de 1,200 (Peña et al., 2000).

Comportamiento del nivel estático

El agua del subsuelo –uno de los recursos menos estudiados en nuestro país– es una fase esen-
cial del ciclo hidrológico. Gran parte del flujo de corrientes permanentes –incluido el cuerpo
receptor– proviene de agua subterránea, principalmente de la etapa subsuperficial. Dado que
el estado y movimiento de esas aguas son inseparables de la estructura geológica, es indispen-
sable estudiar periódicamente la fase subterránea, una tarea compleja y difícil, pues sucede
bajo la superficie. Se concluye que casi la totalidad de esas aguas es meteórica –proveniente
de la precipitación–, ya que ninguno de los estudios realizados hasta ahora revela filtraciones
provenientes de cuencas vecinas.
Se han identificado tres flujos subterráneos dominantes en la cuenca: el primero pro-
viene de las infiltraciones generadas sobre el Nevado de Toluca, circulando con rumbo este-
noreste y atravesando prácticamente todo el valle hasta llegar al pie de la sierra Las Cruces. El
segundo proviene también del Nevado de Toluca, pero con dirección norte, hacia Ixtlahuaca. El
tercer flujo parte de Las Cruces y circula con rumbo oeste para desembocar al pie de la sierra,
en la zona de las ciénegas de Lerma y Almoloya. Las curvas de nivel muestran que el río parte
de la cota 2,572, llega a 2,550 y sube a 2,560 durante un recorrido en el que el agua no fluye
por diferencia de nivel sino por presión, debido al tirante del agua en la parte más alta, pues
solamente hay 20 centímetros de pendiente por cada kilómetro (Esquema 6).
En 2007 había un déficit calculado en alrededor de 196 millones de mm3. De los 483 que se
extraían, sólo se recargaban 287. La comparación entre 1953 y 2007 revela datos peligrosos:
el impacto en el Curso Alto se advierte en el nivel estático –que se profundiza más y tiene

109
                       V W     

CuadroŒ"   K   K menor volumen– y en el de las perforaciones, que cada vez se deben practicar a mayores pro-
DE TOLUCA E IXTLAHUACA-ATLACOMULCO. fundidades (Esquemas 7 y 8).
Uso Número Volumen extraído
de anualmente en Disponibilidad de los acuíferos
aprovechamientos miles de m3
Industrial 64 Pozos 19,903
La base sobre la que se determinan las concesiones de explotación a particulares es la dis-
Doméstico-industrial 175 Pozos 501,400
ponibilidad de agua subterránea, que se calcula aplicando el procedimiento especificado con
Doméstico 156 Pozos 71,919
carácter obligatorio en la NOM-011-CNA-2000. Todas las concesiones se deben inscribir en el
Ganadero 17 Pozos 640
Registro Público de Derechos de Agua –REPDA– que lleva la CONAGUA.
Agrícola 71 Pozos 9,574
La recarga total media anual de agua subterránea corresponde a la suma de todo el
Doméstico-agrícola 16 Pozos 1,955
volumen que ingresan al acuífero: recarga natural más recarga inducida, misma que para el
Recreativo-doméstico- 20 Pozos 2,683
ganadero acuífero del valle de Toluca, al 30 de abril de 2002, se estimaba en 336.76 millones de metros
Doméstico 3 Norias 13 cúbicos por año. La descarga natural comprometida –que corresponde a los volúmenes de
Doméstico-industrial 66 manantiales 47,579 agua procedentes de manantiales o caudal base de los ríos alimentados por el acuífero que son
Total 588 655,666 aprovechados y concesionados como agua superficial– era igual a 53.611 millones de metros
cúbicos por año. En abril de 2002, para el acuífero del Valle de Toluca, el volumen de agua
FUENTE: CONAGUA, 1986.
subterránea concesionado e inscrito en el REPDA era de 329’590,765 m3/año.
Cuadro 9. VOLÚMENES DE AGUA SUBTERRÁNEA Para el 3 de enero de 2008 la situación ya era crítica. La Secretaría de Medio Ambiente y
W   K   K   Recursos Naturales publicó en el Diario Oficial de la Federación los valores medios anuales en
IXTLAHUACA-ATLACOMULCO.
el valle de Toluca como sigue: volumen de recarga subterránea de 336.8 millones de m3, des-
Uso Extracciones L/s ‰'#)' carga natural comprometida de 53.6, agua concesionada 435.66, y la extracción consignada en
†%*(%3/año) al total del agua
estudios técnicos ascendió a 422.4, lo que da como resultado un déficit anual de 152.51 millo-
Doméstico 400,363 12.695 89.27
nes de metros3 (Cuadro 10). El valle de Ixtlahuaca-Atlacomulco presenta una situación similar:
Riego 25,434 0.807 5.67
volumen de recarga subterránea de 119 millones de m3, descarga natural comprometida de 18
Industrial 22,677 0.719 5.06
millones, agua concesionada 110, y la extracción consignada en estudios técnicos ascendió a
Total €€Œ!€‚| €"YY 100 208, lo que da un déficit anual de 9.01 millones de m3 de agua (Cuadro 7, página 105).
FUENTE: CONAGUA, 1992.
Censos de obras en explotación y de aprovechamiento
Cuadroƒ" w  
SUBTERRÁNEAS EN LOS VALLES DE TOLUCA E
IXTLAHUACA-ATLACOMULCO. En 1984, la SARH contó los aprovechamientos en los valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomul-
co, correspondientes aproximadamente a 25 por ciento del total de los pozos existentes en la
Responsables de Miles de Gasto ‰'#
las captaciones m3 l/s respecto al cuenca del alto Lerma (Cuadro 8). Un inventario de pozos y consumo en la misma región de
anuales total de 1992, realizado por la DGCOH para actualizar esas obras de captación. El total detectado fue
agua extraída
de 914, de las que se extraían alrededor de 448,476,000 m3 anuales, cuantificadas para uso
A. 171,871 5.45 38.32
Pozos municipales del DDF doméstico, riego e industrial; el mismo inventario detalla el tipo de captaciones y responsables
(exportaciones al D.F.) de las extracciones en los valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco (Cuadros 9 y 10).
B. 68,267 2.163 15.21 Desde hace varias décadas se ha practicado este tipo de censos en la cuenca del Alto
Pozos del DDF (Agua donada
a las comunidades del área) Lerma. Entre los más confiables y con cierta vigencia está el realizado en 1970 por la hoy
C. 160,267 5.082 35.74 extinta Comisión Hidrológica de la Cuenca del Valle de México, que comprende tanto a los
Pozos municipales y aprovechamientos del Distrito Federal como a los que clasifica con el término “locales”, por
particulares
su aprovechamiento en el mismo valle de Toluca (CONAGUA, 2002c).
D. 228,492 7.245 50.95
Pozos dentro de la zona El censo realizado entre 1982 y 1984 por la DGCOH del DDF, reporta la existencia de
(B+C) 385 pozos, de los cuales sólo 284 estaban en operación cuando se levantó dicho censo. La cla-
†¢ ‡ €ƒƒ!’|’ 12.695 89.27 sificación por uso a que se destinaba esa agua resulta más detallada que en el censo anterior.
FUENTE: CONAGUA, Dirección General de Construcción y Operación Hidráulica, 1992. El siguiente censo es de 1992, realizado por la DGCOH del D.D.F., que de hecho es una actua-
lización del anterior, pues no reporta los pozos operados por la citada dependencia, mismos
que se incluyeron en forma aparte (CONAGUA, 2002c).
En 1992, con un total de 530 pozos se analizó la clasificación de los aprovechamien-
tos por uso: para la potable fueron 324, industrial 77, riego 47, fuera de operación 64 y los
restantes se encuentran en usos combinados. La actualización a 1996 consideró los cambios
registrados principalmente por la DGCOH, los municipios, industrias y particulares, pues la

&$%‚7Œ" K      w „Š’[Yƒƒ‚.


Valle de Toluca, 1953 Valle de Toluca, 2007

Zinacantepec Zinacantepec Xonacatlán


Xonacatlán
Almoloya
Lerma Almoloya Lerma
del Río
Ocoyoacac del Río
TOLUCA Ciénegas TOLUCA Ciénegas Ocoyoacac
2640 msnm de Lerma de Lerma
Metepec San Mateo 2640 msnm Metepec
Capa fértil Atenco Capa fértil San Mateo
2570 msnm Atenco 2570 msnm
Capa freática 10 m
€% Capa freática
120 m 66 m

Manto acuífero Manto acuífero

FUENTE: Elaboración propia con base en Cuenca Alta del Río Lerma. Programa Integral de Gran Visión, GEM, Secretaría de Ecología, Coordinación de Estudios y Proyectos Especiales (2004).

110
H I D R O G R A F Í A

Los registros de la Comisión Nacional del Agua


J3*'|"k   Q „„Y[„„|" sobre el uso del líquido subterráneo revelan que el
mayor gasto lo hace el público urbano, al que sigue
de cerca el sector agropecuario.

FUENTE: CONAGUA, Censos de Aprovechamiento, 2002c.

111
                       V W     

J3*'‚"  [   W  extracción más importante estuvo involucrada con el incremento de pozos de agua potable,
EN 1992. que varió de 324 a 343 millones de metros3 anuales (CONAGUA, 2002c) (Gráfica 6).
Uso de los 327.28 millones de metros cúbicos extraídos La extracción total de 1992 fue estimada en 327.28 millones de metros3, de los que
290.00 millones corresponden al suministro de agua potable, 21 al sector industrial, 12 para
riego y, agua potable para usos combinados, 1.29 millones (Gráfica 7).

  
En el censo de aprovechamientos subterráneos de 2008 se observa que Toluca es el

municipio con mayor volumen –137,591,000 m3/año de Toluca–, mientras que el de menor
  volumen es San Antonio La Isla, con 720,533,000 m3/año (Gráfica 8). Por curso, el Alto es el
  

que muestra mayor volumen –760,809,920.4 m3/año–y el Bajo el menor, con 3,351,802 m3/
año (Gráfica 9).
  

Volúmenes de agua subterránea extraídos por actividad
FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la
Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, 2008.
En los registros proporcionados por la CONAGUA sobre uso del agua subterránea en 2001 se
detecta que el público urbano tuvo el mayor gasto, con 189.82 hm3; le siguieron el sector agro-
Gráfica 8.K   K   pecuario con 123.30 hm3 y luego el industrial-comercial con 79.00 hm3 (Cuadro 11).
w     "
En 2002, los acuíferos de los valles de Toluca e Ixtlahuaca-Atlacomulco proveyeron 621
millones de metros3, de los cuales 460 fueron para uso público-urbano, 92 para agricultura y
69 para la industria (Cuadro 12).
De 2009 hay registros de gasto agua subterránea por municipio separados en ocho
rubros. El de público urbano se lleva los mayores porcentajes, en el que Joquicingo utiliza su
agua al 100 por ciento, en tanto que para ese fin Temoaya sólo utiliza el 2.78 por ciento. La
agricultura es otro rubro importante, en el que Acambay utiliza el 71.78 por ciento de su agua.
En el uso múltiple –que quizá indique que no disponen de medios para clasificar con preci-
sión– sobresalen Almoloya del Río y Texcalyacac, que con este fin utilizan el total de su agua.
Otro uso relevante es el industrial, al que Lerma y Xalatlaco destinan 53.68 y 50 por ciento de
su agua. Acuacultura y Servicios son los otros rubros cuantificados en porcentajes. Para este
análisis –hecho por la Universidad Autónoma de Chapingo– se tomó en cuenta un total de
1,612 títulos para uso de agua en los municipios de la cuenca (Cuadro 13).
FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la
Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, 2008.
Cuadro’" ?      K  "

Gráfica 9. VO  K   Municipios Agrícola '$* £6*' Doméstico Industrial Servicios Múltiple Acuacultura
w   †‰‡ †‰‡ urbano †‰‡ †‰‡ †‰‡ †‰‡ †‰‡
†‰‡
Acambay 71.78 0 24.54 0 0 0 3.68 0
Almoloya de Juárez 51.67 10.00 15.00 0 3.33 8.33 11.67 0
Almoloya del Río 0 0 0 0 0 0 100.00 0
Atizapán 0 0 0 0 42.86 28.57 28.57 0
Atlacomulco 18.18 0 30.68 0 18.18 13.64 19.32 0
Calimaya 40.00 0 45.00 0 0 5 10.00 0
Capulhuac ND ND ND ND ND ND ND ND
Chapultepec 25.00 0 25.00 0 0 25.00 0 25.00
El Oro 29.55 0 56.82 2.27 2.27 6.82 2.27 0
Ixtlahuaca 58.23 0 18.99 3.80 3.80 6.33 8.86 0
Jiquipilco 68.52 0 20.37 0 0 1.85 9.26 0
Jocotitlan 50.00 0 24.19 1.61 3.23 3.23 16.13 1.61
FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente, Plan Maestro para la Joquicingo 0 0 100.00 0 0 0 0 0
Restauración Ambiental de la Cuenca del Río Lerma, 2008.
Lerma 6.32 0 16.84 1.05 53.68 12.63 9.47 0
Metepec 13.51 0 45.95 2.70 5.41 21.62 10.81 0
Cuadro 11. USOS DEL AGUA EN LA REGIÓN
{{  !“ Yƒƒ" Mexicatlzingo 33.33 0 33.33 0 16.67 16.67 0 0
Morelos 22.86 0 54.29 0 11.43 0 8.57 2.86
Uso Cantidad de millones de metros3 anuales
Ocoyoacac 0 0 11.11 7.94 36.51 26.98 12.70 4.76
Subterránea Superficial Total
Otzolotepec 42.86 0 47.62 0 0 0 4.76 4.76
Público urbano 189.82 26.26 216.08
Rayón 46.15 0 23.08 15.38 7.69 0 7.69 0
Industrial-comercial 79.00 0.10 79.10
San Antonio la Isla 40.00 0 0 0 0 20.00 40.00 0
Agrícola 100.30 300.21 400.51
San F. del Progreso 8.33 0.56 81.11 4.44 0 0 1.67 3.89
Pecuario 23.00 0.10 23.10
San José del Rincón ND ND ND ND ND ND ND ND
Total 326.67 392.12 718.79
San Mateo Atenco ND ND ND ND ND ND ND ND
FUENTE: CONAGUA.
Temascalcingo 16.28 0 74.42 0 0 4.65 4.65 0
Cuadro 12. VOLÚMENES DE AGUA EN MILLONES DE METROS3
W   K  !YƒƒY Temoaya 69.44 2.78 2.78 0 0 8.33 5.56 11.11
Tenango del Valle 15.79 0 44.74 2.63 10.53 10.53 10.53 5.26
Uso Acuífero Total
Texcalyacac 0 0 0 0 0 0 100.00 0
Valle de Toluca Valle
Ixtlahuaca-Atlacomulco Tianguistenco 2.70 0 40.54 0 29.73 13.51 13.51 0
Agrícola 22 70 92 Toluca 17.56 0.36 6.45 1.08 44.80 16.85 12.90 0
Público urbano 370 90 460 Xalatlaco 0 0 0 0 50.00 0 50.00 0
Industrial 21 48 69 Xonacatlán 21.62 0 75.68 0 0 0 2.70 0
Total €’ 208 621 Zinacatepec 30.43 0 30.43 5.80 14.49 8.70 4.35 5.80
FUENTE: CONAGUA, 2002. FUENTE: Elaboración UACH con datos de Registro Público de Derechos de Agua –REPDA–, 2009.

112
H I D R O G R A F Í A

RED DE MONITOREO HIDROLÓGICO

Para conocer la calidad del agua que llega


a los diferentes cauces localizados en el te-
rritorio mexicano, la Comisión Nacional del
Agua analiza el agua que escurre en dife-
rentes puntos localizados a lo largo de los
cauces de interés. Lo relativo al grado de
contaminación así como sus efectos sobre
el entorno natural se conocen a través del
monitoreo sistemático de calidad del agua
–ICA–, cuya evaluación (Cuadro 14) permi-
te detectar cambios en sus características
habituales con el fin de proponer y aplicar
soluciones. En el Estado de México, el Pro-
grama de Monitoreo de la Calidad del Agua
tiene antecedentes desde 1980.
Desde que se iniciaron hasta la fecha,
se han realizado muestreos en cerca de 50
puntos. En algunos se ha aplicado sistemá-
tica y continuamente, tomando de tres a
once muestras anualmente, mientras que en
otros se ha monitoreado en forma irregular.
Las muestras obtenidas en las esta-
ciones de la Red Nacional de Monitoreo se
analizan obteniendo al menos 20 paráme-
tros básicos y patógenos sobre los com-
ponentes y substancias presentes en el Cuadro 15. ÍNDICE DE LA CALIDAD DEL AGUA EN
ESTACIONES DE MONITOREO EN EL ALTO LERMA.
líquido. A los resultados sobre los parámetros analizados se les aplica un procedimiento de
ponderación utilizando un conjunto de coeficientes para obtener un indicador que repre- No Nombre ICA
senta el Índice de la Calidad del Agua –ICA– para cada muestra. Clasificados por grupo, los 1 Almoloya del Río 36.31
contaminantes de mayor cuantía son los orgánicos y los bacteriológicos –coliformes fecales y 2 Arroyo Mezapa 23.15
totales–, aunque se reporta también la presencia de aceites, grasas y otros. 3 Atlacomulco 35.51
La mayor cantidad de muestreos se concentra entre 1980 y 2000, y aunque en los años 4 Ixtlahuaca 30.53
intermedios se realizaron muestreos y análisis en la mayoría de las estaciones, no reportaron 5 Tenango del Valle 21.25
el valor del ICA. En las estaciones de monitoreo se registran datos de 2001 con fuerte con- 6 Capulhuac Xalatlaco 29.00
taminación según la escala que definió la Comisión Nacional del Agua, especialmente para 7 San Pedro Tlaltizapan 28.00
la demanda química de oxígeno. De acuerdo a estos resultados, el ICA registró como Fuerte- 8 Mexicalzingo-Chapultepec 21.00
mente Contaminados y más a los escurrimientos ubicados entre las lagunas de Almoloya y la 9 Alvaro Obregón 33.00
bifurcación con la presa Solís, o sea toda la cuenca alta del río Lerma (Cuadro 15). 10 San Lucas Tunco ’€"ƒƒ
Las estaciones arrojan resultados como agua no apta para el abastecimiento público, 11 Río Ocoyoacac 26.70
recreación, pesca y vida acuática. Para 2010, los escurrimientos del Lerma presentaban valo- 12 Asunción Metepec 27.00
res promedio del ICA de 37.97 en su porción más alta, cerca de la laguna de Almoloya. Aguas 13 EPPCA 20.71
abajo, desde el arroyo Mezapa, en los puentes carreteros México-Toluca y Toluca-Naucalpan, 14 Canal Chinghuapan 27.30
en las proximidades de la zona conurbada a la ciudad de Toluca, el agua del Lerma presenta 15 Canal Totoltepec 25.35
sus niveles de contaminación más elevados, ya que los valores del ICA se reportan no mayo- 16 Verdiguel Sur 29.07
res a 19.7 y son el resultado de las descargas de aguas residuales procedentes de la capital 17 Verdiguel Norte Y‚"€Y
mexiquense. Siguiendo el cauce principal, pasando la presa Alzate, mejora la calidad del agua 18 Río Zolotepec ’Y"€ƒ
a 22.4 en Puente Atlacomulco y hasta 39.6 en Puente DIF Solís, porque al cauce del Lerma se in- 19 Río Temoaya €Š"ŠŒ
corporan las aguas residuales de los diez municipios de los Cursos Medio y Bajo (Cuadro 16). 20 Puente Carretera México–Toluca Y€"€ƒ
Los resultados obtenidos en ocho estaciones ubicadas a lo largo del cauce principal 21 Puente Carretera Toluca–Naucalpan 22.78
en 2000, 2005 y 2010 muestran, en general, tendencia a la baja, especialmente en Puente 22 Puente Carretera Toluca–Temoaya Y’"‚€
23 Puente Toluca–Palmillas 28.65
24 Puente Bifurcación Solís €’"Y|
$(€"  
   
      w  25 Laguna de Almoloya 29.20
    [  "
FUENTE: CONAGUA, Red Nacional de Monitoreo.
ICA Calidad Clave Color Aptitud por usos $(|"     
0 a 29 Inaceptable 1 Rojo Apta sólo para uso industrial, en muy pocos casos para pesca y vida acuática DE MONITOREO.
(sólo organismos muy resistentes), en forma muy restringida para riego.
Inaceptable para cualquier otro uso. Estación 2000 2005 2010
30 a 49 Fuertemente 2 Morado Apta para navegación, uso agrícola limitado, uso industrial con tratamiento y Lagunas de Almoloya 37.6 ’€"’ 37.97
contaminado sólo para algunos procesos, pesca y vida acuática sólo especies muy
resistentes y poco sensibles, recreación general sin contacto. Arroyo Mezapa 27.7 25.9 19.7
Puente México-Toluca 23.2 20.2 30.0
50 a 69 Contaminado 3 Amarillo Apta para navegación, uso agrícola, uso industrial con tratamiento, pesca y
vida acuática para especies resistentes, recreación general preferentemente sin Puente Toluca-Naucalpan 23.6 17.9 18.5
contacto físico. Abastecimiento urbano limitado y con procesos de potabilización.
Puente Toluca-Temoaya 25.0 21.3 19.6
70 a 90 Aceptable 4 Verde Apta para todo uso: tratamiento ligero para abastecimiento público; recreación
en general evitando su ingestión; pesca y vida acuática en general. Puente Ixtlahuaca 23.6 20.2 20.8

91 a 100 Excelente 5 Azul Apta para todo uso sin restricciones, abastecimiento público con tratamiento Puente Atlacomulco 31.9 23.8 YY"€
de desinfección Puente DIF Solís €’"’ 29.9 39.6
FUENTE: CONAGUA. FUENTE: CONAGUA, Red Nacional de Monitoreo, 2010.

113
                       V W     

Cuadro 17. GRADO DE DETERIORO


 [ [ "

Grado de Curso Curso Curso


deterioro Alto Medio Bajo
†‰‡ †‰‡ †‰‡
Alto 14 50 17
Medio 18 14 0
Bajo 14 22 33
Sin determinar 54 14 50

FUENTE: Planes de Desarrollo Municipales, 1994-1996.

#)6**4((+$"

Atlacomulco y Arroyo Mezapa. Sólo se advierte mejoría en las estaciones Lagunas de Almoloya
y Puente México (Gráficas 10, 11 y 12).

Aguas residuales y sistemas de tratamiento

Para vivir y sobrevivir los conglomerados humanos necesitan agua; la industria, importante
Gráfica 10. ÍNDICE DE CALIDAD DEL AGUA, 2000. fuente de empleos y recursos, también la requiere, lo mismo que las actividades agrícolas,
ambas parte fundamental de la dinámica socioeconómica. No hay actividad humana que pue-
da prescindir del agua, y en cifras tan colosales que su cuantificación en segundos, minutos
y días requiere complejas fórmulas matemáticas, incalculables para los profanos. Y una vez
usada hay que deshacerse de ella, sucia, con los desperdicios que cada usuario añadió, y que
no sólo contaminan el agua superficial, sino que llevan el peligro potencial de contaminar los
yacimientos subterráneos.
De acuerdo con información oficial, los ríos y arroyos que integran la red de drenaje
natural de la cuenca muestra diversos grados de deterioro en función a su nivel de contami-
nación y de los cambios que han sufrido las condiciones naturales. Entre otras deficiencias,
las aguas residuales contienen metales pesados, alcalinidad y sólidos suspendidos, lo que
ocasiona al líquido insuficiencia biológica de oxígeno –DBO5– e insuficiencia química de oxí-
geno –DQO5–.
Gráfica 11. ÍNDICE DE CALIDAD DEL AGUA, 2005. Los registros de promedios anuales de la Red Nacional de Monitoreo Río Lerma mues-
tran que, entre 2000 y 2005 hubo un descenso de sólidos suspendidos –SST–, aunque en 2010,
en Puente Toluca- se registró un incremento (Gráficas 13, 14 y 15). La demanda biológica de
oxígeno –DBO5– muestra índices más o menos uniformes durante los tres años, excepto en
Puente Toluca-Naucalpan en 2010. En cuanto a la demanda química de oxígeno –DQO5–, el
comportamiento muestra una benéfica tendencia a la baja, aunque los Puentes Toluca-Naucal-
pan y Toluca-Temoaya siguen teniendo los registros de niveles más altos.
Los principales indicadores de ese deterioro se hacen patentes en la alteración de la
vegetación natural en las riberas, o en las mismas corrientes de agua, causada por el cambio
de uso de suelo. Estudios realizados entre 1994 y 1996 ya mostraban diversos grados de daño
en ríos y arroyos de la cuenca (Cuadro 17).

Plantas de tratamiento
Gráfica 12. ÍNDICE DE CALIDAD DEL AGUA, 2010.
Del agua que utilizan los habitantes de la cuenca del Alto Lerma, alrededor de 5.19 metros
cúbicos por segundo se convierten en aguas residuales. A eso hay que añadir el vertido de de-
sechos sólidos sin control, que en los cauces de agua representa también un fuerte problema
de contaminación, además de obstaculizar el flujo de las corrientes, incrementando con ello
el riesgo de inundaciones.
Para el funcionamiento óptimo de los sistemas de tratamiento, los caudales generados
y recolectados de aguas residuales deben responder tanto al número de sistemas instalados,
como al diseño de su operación y los volúmenes de agua que pueden operar (Cuadro 18).
La cantidad de aguas negras generadas en los domicilios, comercios e industrias del
municipio de Toluca es conducida por una infraestructura de drenaje en el casco urbano,
distribuida y conformada a través de siete colectores, cuya descarga llega al río Verdiguel. La
FUENTE: Elaboración propia con datos de CONAGUA. longitud de estos colectores es de 80 km, con diámetros de 61 y 244 cm.

114
H I D R O G R A F Í A

$(Œ"           " Gráfica 1’" w       !Yƒƒƒ"
DICIEMBRE 2010.


¤   Caudal Caudal Cobertura Número Diseño del Caudal Cobertura
residual residual alcantari- de '$(†¤ operado tratamiento
generado colectado llado sani- sistemas seg) †¤+‡ †‰‡
†¤+‡ †¤+‡ *†‰‡
Cuenca río Lerma 5,198 3,635 65.62 35 3,205.50 2,306.60 69.17
Área metropolitana valle 3,068 Y!|Š€ 85.27 € Y!€‚ 2,011 75.77
de Toluca
Lerma 281 217 77.50 4 75 25 11.50
Metepec 644 618 96.10 2 103 52 8.41
Ocoyoacac 92 71 78.00 3 21 16 22.42
San Mateo Atenco 104 92 88.60 - - - -
Toluca 1,694 1,474 87.00 5 2,272 1,917.5 100.00
Xonacatlán 71 43 60.70 - - - -
Zinacantepec 183 137 75.00 - - - -
Sistema Capulhuac- „€ 151 78.79 2 55 €’ 28.39
Tianguistenco Gráfica 1€" w       !YƒƒŠ"
Capulhuac 48 40 83.60 1 50 40 99.68
Tianguistenco 146 111 76.50 1 5 3 2.70
Centros importantes 331 133 36.17 3 289 117 87.62
Atlacomulco 173 95 55.80 2 243 91.5 96.32
Ixtlahuaca 158 38 24.10 1 46 25 65.86
Resto de la cuenca 1,605 697 €"€ 19 390.5 129.6 17.32
Acambay 115 23 20.10 1 22 10 43.36
Almoloya de Juárez 230 80 35.00 1 34 7.3 9.09
Almoloya del Río 11 10 92.10 1 31 0 -
Atizapán 18 16 89.10 1 28 0 -
Calimaya 63 57 89.70 1 32 30 53.09
Chapultepec 15 13 87.60 - - - -
Xalatlaco 31 25 80.80 - - - -
Jiquipillco 89 13 15.00 3 23 15 100.00
Jocotitlán 107 55 51.60 1 30 26 46.98 Gráfica 1Š" w       !Yƒƒ"
Joquicingo* 30 20 1 18 0 -
Mexicaltzingo 26 24 93.00 1 37 0 -
Morelos* 45 5 2 17 13 100.0
El Oro 57 17 29.00 1 15 14 84.69
Otzolotepec 108 52 48.40 - - - -
Rayón 25 23 94.20 1 32 9 38.60
San Antonio La Isla 17 16 95.00 1 40 0 -
San Felipe del Progreso 167 23 14.00 1 12 0 -
San José del Rincón 45 2 4.00 1 2.5 1.0 55.56
Temascalcingo 117 42 35.90 - - - -
Temoaya 149 57 38.00 - - - -
Tenango del Valle 134 119 88.60 - - - -
Texcalyacac 6 5 86.90 1 17 4.3 82.47
* Datos de 2009. FUENTE: Elaboración propia con datos de CONAGUA .
FUENTE: Comisión del Agua del Estado de México.

Un promedio de 5.19 metros cúbicos por segundo


de aguas residuales producen los habitantes de la
cuenca del Alto Lerma; la mayor parte de ellas son
sometidas a diferentes procesos de tratamiento para
volverlas útiles nuevamente.

115
                       V W     

)‚"      "

#(%*#"

116
FUENTE: Elaboración propia con datos de GEM, Comisión del Agua del Estado de México, 2011.
H I D R O G R A F Í A

$(„"         W   "

No.    LOCALIDAD      " " CAUDAL SITIO DE DESCARGA O
""" """"   
1* ACAMBAY CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 22.00 10.00 RÍO LERMA
2* ALMOLOYA DE JUÁREZ CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 34.00 7.30 RÍO ALMOLOYA - RÍO LERMA
3** ALMOLOYA DE JUÁREZ COLINA DEL SOL LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 34.00 2.00
4* ALMOLOYA DEL RÍO CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 31.00 7.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
5* ATIZAPÁN CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 28.00 0.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
6* ATLACOMULCO CABECERA MUNICIPAL LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 220.00 91.50 AGRÍCOLA Y RÍO LERMA
7* ATLACOMULCO SAN JUAN DE LOS JARROS REACTOR ANAE. Y FILTRO BIOLÓGICO 21.00 9.00 RÍO LERMA
8* CAPULHUAC-TIANGUISTENCO-XALATLACO INTERMUNICIPAL BIOFILTRO - LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 50.00 40.00 SEGUNDA LAGUNA R. LERMA
9* CALIMAYA CABECERA MUNICIPAL FILTRO BIOLOGICO 32.00 30.00 SEGUNDA LAGUNA R. LERMA
10* EL ORO CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 15.00 14.00 RÍO LERMA
11* IXTLAHUACA CABECERA MUNICIPAL LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 46.00 28.00 RÍO LERMA
12* JIQUIPILCO CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 9.00 8.00 RÍO LERMA
13* JIQUIPILCO STA. CRUZ TEPEXPAN; TERCERA MANZANA PTE. REACTOR ANAEROBIO Y FILTRO HUMEDAL 7.00 3.50 RIEGO AGRÍCOLA
14* JIQUIPILCO STA. CRUZ TEPEXPAN; SEGUNDA MANZANA OTE. REACTOR ANAEROBIO Y FILTRO HUMEDAL 7.00 3.50 RIEGO AGRÍCOLA
15* JIQUIPILCO STA. CRUZ TEPEXPAN; NOMBRE DE DIOS REACTOR ANAE. Y FILTRO BIOLÓGICO 1.00 0.50 RIEGO AGRÍCOLA
16* JIQUIPILCO STA. CRUZ TEPEXPAN; LA PURISIMA LODOS ACTIVADOS Y FILTRO BIOLÓGICO 1.00 5.00 RIEGO AGRÍCOLA
17* JOCOTITLÁN CABECERA MUNICIPAL LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 30.00 26.00 RÍO LERMA
18* JOQUICINGO SAN PEDRO TECHUCHULCO LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 18.00 0.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
19** LERMA CLUB DE GOLF LOS ENCINOS TERCIARIO AVANZADO 20.00 10.00 CAMPO DE GOLF
20** LERMA FRACC. “LOS ROBLES” LODOS ACTIVADOS 5.00 5.00
21* LERMA ATARASQUILLO SANTA MARIA REACTOR ANAEROBIO Y DESINFECCION 35.00 10.00 RÍO LERMA
22* LERMA ATARASQUILLO SAN MATEO REACTOR ANAEROBIO Y DESINFECCION 15.00 0.00 RÍO LERMA
23* METEPEC CABECERA MUNICIPAL REACTOR ANAEROBIO Y LAGUNA 100.00 50.00 COLECTOR MUNICIPAL
24** METEPEC UNIDAD HABITACIONAL “LA PILITA” REACTOR ANAEROBIO 3.00 2.00 COLECTOR MUNICIPAL
25**** METEPEC CLUB DEPORTIVO BRITANIA LA ASUNCIÓN LODOS ACTIVADOS-FILTRO CARBÓN ACTIVADO 1.00 1.00
26* MEXICALTZINGO CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 37.00 0.00 SEGUNDA LAGUNA R. LERMA
27* MORELOS SAN BARTOLO MORELOS LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 10.00 6.00 RÍO LERMA
28* MORELOS SANTA CLARA DE JUÁREZ 12 REACTORES ANAEROBIOS 4.80 0.00 RÍO LERMA
29** OCOYOACAC SAN MARTIN JAJALPA I LODOS ACTIVADOS 3.00 3.00 COLECTOR MUNICIPAL
30** OCOYOACAC SAN MARTIN JAJALPA II LODOS ACTIVADOS 3.00 3.00 COLECTOR MUNICIPAL
31* OCOYOACAC SAN PEDRO CHOLULA LODOS ACTIVADOS 15.00 10.00 RÍO LERMA
32* SAN FELIPE DEL PROGRESO CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 12.00 0.00 RÍO LERMA
33* SAN JOSÉ DEL RINCÓN CABECERA MUNICIPAL REACTOR AEROBIO - HUMEDAL ARTIFICIAL 2.50 2.50
34* SAN ANTONIO LA ISLA CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 40.00 0.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
35* RAYÓN SANTA MARIA LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 32.00 9.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
36* TEXCALYACAC CABECERA MUNICIPAL LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 17.00 4.30 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
37* TIANGUISTENCO HUEHUETITLÁN LAGUNA DE ESTABILIZACIÓN 5.00 3.00 LAGUNA CHIGNAHUAPAN
38* TOLUCA NORTE TOLUCA BIOFILTRO - LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 1,250.00 986.50 RÍO LERMA
39* TOLUCA ORIENTE TOLUCA, METEPEC, LERMA Y SAN MATEO ATENCO LODOS ACTIVADOS Y DESINFECCIÓN 1,000.00 891.00 RÍO LERMA
40* TOLUCA LA CRUZ COMALCO REACTOR ANAEROBIO 11.00 0.00 COLECTOR MUNICIPAL
41*** TOLUCA CENTRO MÉDICO ISSEMYM LODOS ACTIVADOS 6.00 5.00 COLECTOR MUNICIPAL
42*** TOLUCA HOSPITAL INFANTIL DEL DIFEM LODOS ACTIVADOS 5.00 5.00 COLECTOR MUNICIPAL
43**** TOLUCA CLUB DEPORTIVO TOLUCA REACTOR AEROBIO DISCONTINUO 4.90 2.50 COLECTOR MUNICIPAL
TOTAL CUENCA DEL RÍO LERMA ’!Y€’"Yƒ Y!Y„€"ƒ
FUENTE: GEM, Comisión del Agua del Estado de México. 2011.
* Plantas municipales. ** Unifamiliares. *** Hospitales. **** Clubes deportivos.

En 25 municipios de la cuenca se cuenta con 43 sistemas de tratamiento de aguas re-


siduales municipales, que tratan en conjunto 2,294 litros por segundo; la capacidad total
instalada puede llegar a procesar más de 3,243 litros por segundo y que, entre otros, operan
con diferentes procesos, como son las lagunas de estabilización, lodos activados, zanjas de Cuadro 20. RESUMEN DE LOS SISTEMAS DE TRATAMIENTO EXISTENTES
EN LA CUENCA.
oxidación, tratamiento anaeróbico y dual (Mapa 7, Cuadro 19).
Si se excluyen los sistemas unifamiliares, privados y del sector salud, da como re- Tipo de sistemas de  Capacidad Caudal de
tratamiento instalada )'*8#†‡
sultado que en la cuenca existen 33 plantas de tratamiento orientadas a depurar las aguas
*Total de sistemas municipales €’ ’!Y€’"Yƒ Y!Y„€"ƒ
residuales municipales, donde se trata en promedio un caudal de 2,255 litros por segundo.
Plantas municipales 33 3,158.30 2,255.60
También se identifican 68 sistemas para el tratamiento de aguas industriales y de servicios
Unifamiliares 10 84.90 38.50
con capacidad conjunta de 1,203.63 litros por segundo, los cuales tratan un caudal real de
951.41 LPS. De éstos sistemas, 68 tienen capacidad superior a 0.5 litros por segundo y en Total de sistemas industriales 113 1,203.63 „Š"€
y de servicios
ellos se tratan 947.06 lps, equivalente al 99 por ciento del caudal tratado en este rubro; los Sistemas industriales y de servicios 68 1,199.28 947.06
45 sistemas restantes tratan sólo el 1 por ciento (Cuadro 20). mayores a 0.5 LPS
Los colectores sanitarios llegan a dos plantas ubicadas en el oriente y norte del mu- Sistemas industriales y de servicios 45 4.35 4.35
menores a 0.5 LPS
nicipio: las macroplantas Toluca Norte y Toluca Oriente, que tratan las aguas de San Mateo
Total de sistemas de 156 €!€€|"Œ’ ’!Y€Š"Š
Atenco, Lerma, Metepec y Toluca, iniciaron sus operaciones en noviembre de 1994. Fueron tratamiento
instaladas bajo el esquema de concesión a la iniciativa privada, misma que recupera su inver-
FUENTE: Comisión del Agua del Estado de México, Plan de Saneamiento, 2010.
sión mediante el cobro al Estado por tratar alrededor de 4.5 millones de metros3 mensuales. Nota: *Sistemas Municipales.

117
                       V W     

La Toluca Norte opera al 79 por ciento de su capacidad, lo que significa que a la fecha
trata 986 litros por segundo. La Toluca Oriente registra también un grado de eficiencia del
#(%*#(+$((*9*)! 89 por ciento, pues trata alrededor de 891 litros por segundo. Reciclagua Ambiental es otra
sistemas y capacidad operan en los municipios de planta de tratamiento que opera con 168 litros por segundo y atiende las aguas residuales de
los tres cursos de la cuenca del Alto Lerma. alrededor de 165 industrias asentadas en el corredor Toluca-Reciclagua y Parque Industrial
Lerma; esta planta cuenta con un sistema de tratamiento con base de lodos activados con
difusión de aire, posee modernos equipos de medición en pruebas de campo y muestreo de
aguas residuales, así como un laboratorio para realizar análisis relacionados con la calidad
del agua y los residuos industriales.
En las circunstancias actuales, del total de aguas residuales generadas en los munici-
pios de la cuenca del río Lerma –5,198 litros por segundo– se trata el 44 por ciento y el 63
por ciento con relación al agua captada en el sistema de alcantarillado municipal –3,635 litros
por segundo–. Aun cuando la capacidad actual para tratar las aguas residuales del municipio
es suficiente, hay un déficit de servicio en la zona norte, especialmente porque la mayoría
de la población desaloja en canales a cielo abierto o –sin tratamiento previo– en cuerpos de
agua. Además, la infraestructura de drenaje en muchas áreas urbanas cumple tres funciones:
reciben las aguas negras, captan las aguas pluviales y los escurrimientos, desalojando a su
vez en la superficie, por lo que algunas vialidades se convierten en canales a cielo abierto,
específicamente en época de lluvias.
Un porcentaje importante de aguas fluviales y aguas negras van a través de canales a
cielo abierto hasta sitios de disposición y tratamiento; a pesar de que los canales son un siste-
ma de evacuación adecuado, se debe señalar que no existe el tratamiento final recomendable
para estas aguas en todos los municipios. Los lugares donde se vierten las aguas principal-
mente son lagunas de estabilización, plantas de tratamiento, ríos y arroyos.

Aguas residuales de los sectores productivos

El impacto es diferente si se trata de descargas urbanas, agrícolas o industriales. Aunque en


el último caso se utiliza la menor cantidad de agua potable, sus desechos son los que más
afectan a los escurrimientos superficiales, pues la diversidad de compuestos, materiales y
reactivos químicos de los procesos fabriles vertidos a canales y colectores –cuando van directo
al río sin tratamiento– reflejan un impacto evidente en la ribera y en zonas aledañas.
Antes de vaciar sus desechos de agua a colectores y canales, muchas industrias someten
sus residuos a sistemas de pretratamiento propios y luego se envían a plantas de mayor ca-
pacidad. Los sistemas de tratamiento son de diversos tipos, con sistemas basados en agentes
físicos, químicos o biológicos. Entre éstas últimas están las lagunas de estabilización, de las
que hay 14 en la cuenca; su trabajo consiste en eliminar la materia orgánica biodegradable
que contienen las descargas sanitarias. Este proceso –de carácter biológico, con organismos
microscópicos cuyo metabolismo no requiere oxígeno biodegradable– tarda alrededor de una
semana, tiempo durante el que se suprime entre el 60 y 70 por ciento de contaminantes.

118
H I D R O G R A F Í A

119
                       V W     

120
H I D R O G R A F Í A

PROGRAMA DE SANEAMIENTO DE LA CUENCA ALTA DEL RÍO LERMA Lagunas de oxidación en Almoloya del Río y en
San Antonio La Isla, esta última durante la fase de
En el marco de los convenios para la recuperación ecológica de la cuenca, las entidades parti- construcción.
cipantes –el gobierno federal y los Estados de Guanajuato, Jalisco, México, Michoacán y Queré-
taro– se comprometieron a instalar 105 sistemas con capacidad total para tratar 14,600 litros
por segundo; el gobierno del Estado de México asumió el compromiso de construir 39 de esos
sistemas, con capacidad conjunta para tratar 3,201 lps. El Cuadro 19 muestra los sistemas
construidos a la fecha en el Estado, que alcanzan en conjunto la capacidad de 2,282 lps.
No obstante que actualmente se tiene la capacidad instalada para tratar poco más del
50 por ciento de las aguas residuales municipales generadas en esta parte del territorio esta-
tal, las condiciones del río Lerma siguen siendo preocupantes, propiciando que el gobierno
Cuadro 23.
mexiquense impulse nuevas acciones para consolidar el saneamiento de la cuenca, como el
     † ‡"
Programa de Saneamiento de la Cuenca Alta del Río Lerma que, entre otras acciones, prevé la
construcción en tres etapas –en el corto y mediano plazo– de 92 plantas más, diseñadas para  
LOCALIDAD     “
tratar 1,737.93, cifra que se añadirá a la capacidad actual de tratamiento (Cuadros 21, 22 y 23). †‡
SAN PEDRO LOS BAÑOS IXTLAHUACA 26.63
Cuadro 21. Cuadro 22. TEMASCALCINGO * TEMASCALCINGO 26.00
     † ‡"      † ‡"
SAN BARTOLO DEL LLANO IXTLAHUACA 24.51
  LOCALIDAD      SAN LORENZO TLACOTEPEC ATLACOMULCO 17.95
LOCALIDAD     “  “
†‡ †‡ SANTO DOMINGO DE GUZMAN IXTLAHUACA 16.53
ZINACANTEPEC 1 * ZINACANTEPEC 100.00 XONACATLÁN DE VICENCIO * XONACATLAN 70.00 EMILIANO ZAPATA IXTLAHUACA 15.81
ZINACANTEPEC 2 * ZINACANTEPEC 100.00 SAN ANDRÉS CUEXCONTITLÁN TOLUCA 45.90 SAN FRANCISCO TEPEOLULCO TEMASCALCINGO 14.93
SAN PABLO AUTOPAN TOLUCA 90.00 CALIXTLAHUACA TOLUCA 40.00 CONCEPCION LOS BAÑOS, LA IXTLAHUACA 14.57
TENANGO DE ARISTA * TENANGO DEL VALLE 75.00 SAN ANTONIO ACAHUALCO ZINACANTEPEC 35.13 TEMOAYA * TEMOAYA 14.00
SAN GASPAR TLAHUILILPAN METEPEC 44.00 SAN MATEO ATARASQUILLO * (1) LERMA 30.00 SANTIAGO ACUTZILAPAN ATLACOMULCO 12.74
VILLA CUAUHTEMOC * OTZOLOTEPEC 44.00 SAN FRANCISCO TLALCILALCALPAN ALMOLOYA DE JUAREZ 22.00 SAN MIGUEL TENOCHTITLAN JOCOTITLAN 11.47
SAN BARTOLOME TLALTELULCO METEPEC 42.00 SAN NICOLAS PERALTA LERMA 22.00 SANTA MARIA CITENDEJE JOCOTITLAN 11.08
SAN MIGUEL TOTOCUITLAPILCO METEPEC 38.00 SANTA CRUZ CUAUHTENCO ZINACANTEPEC 17.00 PUEBLO NUEVO ACAMBAY 11.01
SAN PEDRO TULTEPEC LERMA 36.00 SAN NICOLÁS TOLENTINO TOLUCA 15.40 SAN ANTONIO ENCHISI ATLACOMULCO 10.95
SANTA MARIA NATIVITAS CALIMAYA 28.00 CONSTITUCIÓN, LA TOLUCA 14.73 SANTIAGO COACHOCHITLÁN TEMASCALCINGO 10.42
SAN JOSÉ GUADALUPE TOLUCA 27.66 SAN PEDRO ABAJO TEMOAYA 14.47 LA MARQUESA (4) OCOYOACAC 10.00
SAN PEDRO TLALTIZAPAN TIANGUISTENCO 23.00 JICALTEPEC AUTOPAN TOLUCA 13.56 SAN PEDRO EL ROSAL ATLACOMULCO 9.95
SAN MIGUEL BALDERAS TENANGO DEL VALLE 21.00 SANTIAGUITO ALMOLOYA DE JUAREZ 13.37 LA MAGDALENA TEMASCALCINGO 9.56
ZARAGOZA DE GUADALUPE CALIMAYA 20.00 SAN LORENZO OYAMEL TEMOAYA 13.25 SAN JUAN COAJOMULCO JOCOTITLAN 9.25
SANTA MARÍA JAJALPA TENANGO DEL VALLE 16.00 SANTA ANA JILOTZINGO OTZOLOTEPEC 13.21 SAN CRISTOBAL LOS BAÑOS IXTLAHUACA 9.23
SANTIAGUITO CUAXUSTENCO TENANGO DEL VALLE 16.00 TLACHALOYA TOLUCA 13.00 SAN JUAN DE LAS MANZANAS IXTLAHUACA 9.07
SAN PEDRO ZICTEPEC TENANGO DEL VALLE 15.10 SANTA MARÍA DEL MONTE ZINACANTEPEC 13.00 SANTA ANA IXTLAHUACINGO IXTLAHUACA 9.07
SAN ANDRES OCOTLAN CALIMAYA 15.00 ENTHAVI TEMOAYA 12.47 SANTA MARIA DEL LLANO IXTLAHUACA 8.54
SAN PEDRO TLANISCO TENANGO DEL VALLE 14.69 SAN PEDRO ARRIBA TEMOAYA 12.00 REYES, LOS JOCOTITLAN 8.19
ATLATLAHUCA TENANGO DEL VALLE 14.61 CABECERA, LA ALMOLOYA DE JUAREZ 10.36 SAN BARTOLO OXTOTITLAN JIQUIPILCO 6.47
SAN JERONIMO ACAZULCO OCOYOACAC 14.00 SAN DIEGO ALCALÁ TEMOAYA 8.00 GUARDA DE LA LAGUNITA SAN FELIPE DEL PROGRESO 6.35
CHAPULTEPEC * CHAPULTEPEC 12.00 SAN AGUSTIN MIMBRES OTZOLOTEPEC 7.52 SAN NICOLÁS GUADALUPE SAN FELIPE DEL PROGRESO 6.08
SAN PEDRO ATLAPULCO OCOYOACAC 12.00 TECAXIC TOLUCA 7.00 SAN LORENZO MALOCOTA MORELOS 6.00
SAN NICOLAS COATEPEC TIANGUISTENCO 11.00 EL CÓPORO ZINACANTEPEC 7.00 SAN AGUSTÍN MEXTEPEC SAN FELIPE DEL PROGRESO 5.98
JOQUICINGO DE LEON GUZMAN * JOQUICINGO 10.43 SAN PEDRO TEJALPA ZINACANTEPEC 7.00 SAN PEDRO EL ALTO SAN FELIPE DEL PROGRESO 5.48
LOS CEDROS TIANGUISTENCO 7.05 SAN MATEO TLALCHICHILPAN ALMOLOYA DE JUAREZ 6.94 SAN MIGUEL LA LABOR SAN FELIPE DEL PROGRESO 5.35
Suma de la etapa 1 846.54 LOMA DE ENDOTZI JIQUIPILCO 6.58 SANTIAGO CASANDEJE JOCOTITLAN 4.11

* SISTEMAS COMPROMETIDOS EN EL CONSEJO DE CUENCA LERMA-CHAPALA SAN MATEO CAPULHUAC OTZOLOTEPEC 6.51 BUENOS AIRES MORELOS 4.00
(1) SISTEMA CONSTRUIDO EN EL PRESESENTE PERIODO ADMINISTRATIVO SAN PEDRO DE LA CONCEPCION ALMOLOYA DE JUAREZ 5.74 EMILIO PORTES GIL SAN FELIPE DEL PROGRESO 3.98
(2005-2011)
(2) EN ESTA LOCALIDAD SE CONSIDERAN 4 SISTEMAS DE TRATAMIENTO PARA SAN MIGUEL ALMOLOYAN (3) ALMOLOYA DE JUAREZ 5.48 SAN JUAN XALPA SAN FELIPE DEL PROGRESO 2.90
TRATAR CONJUNTAMENTE 16 LPS.
(4) OBRA EN PROCESO DE LICITACIÓN. SANTA CATARINA TABERNILLAS (3) ALMOLOYA DE JUAREZ 1.95 Suma de la etapa 3 378.17
Suma de la etapa 2 513.22 Suma de las tres etapas 1,737.93
* SISTEMAS COMPROMETIDOS EN EL CONSEJO DE CUENCA LERMA-CHAPALA * SISTEMAS COMPROMETIDOS EN EL CONSEJO DE CUENCA LERMA-CHAPALA
(1) SISTEMA CONSTRUIDO EN EL PRESESENTE PERIODO ADMINISTRATIVO (2005-2011) (1) SISTEMA CONSTRUIDO EN EL PRESESENTE PERIODO ADMINISTRATIVO (2005-2011)
(3) CUENTAN CON PROYECTO EJECUTIVO. (4) PROYECTO EN PROCESO DE LICITACIÓN.

121
                       V W     

122
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

        Š

Bosques

L os bosques son un recurso renovable y representan un factor potencial para el desarrollo


de las áreas rurales del estado. Son indispensables para la vida animal y vegetal, y constituyen
el patrimonio de todos los mexiquenses debido a que generan beneficios ecológicos, sociales
y económicos. Son reguladores del clima e indicadores del cambio climático global. Además,
permiten que se recarguen los acuíferos subterráneos que dan origen a manantiales, arroyos
y ríos, y evitan la erosión del suelo. Su destrucción pone en riesgo la oferta de agua para usos
domésticos, agrícolas e industriales.
La superficie forestal del Estado de México es de 894 mil ha; el 26 por ciento de la
superficie estatal –558,069 ha– corresponden a bosques de clima templado y frío; y 4.1 por
ciento –87,789 ha– a selvas bajas de clima cálido, que incluyen 111 mil de selvas y chaparrales.
Desafortunadamente –según datos de PROBOSQUE– existen 225,974 mil hectáreas perturbadas
con suelos que han sido deforestados con fines diversos tales como agricultura, ganadería,
infraestructura y centros de población, donde sólo se encuentran relictos de vegetación
natural. Se registran además 61,154 hectáreas de bosque fragmentado y 42,701 hectáreas de
selvas en las mismas condiciones, así como 4,106 hectáreas con erosión severa, distribuida
por municipio. (Inventario Forestal Periódico de 1994 para el Estado. Fuente: 1 http://www.edomex.gob.mx/pbq/docs/pdf/
progforestal0525.pdf. 05 de julio de 2011.)
Los bosques desempeñan funciones indispensables para el mantenimiento del equili-
brio ecológico y la biodiversidad. Entre éstas, destacan las siguientes:

Recarga de acuíferos. La disposición de los macizos forestales funciona como una es-
ponja que absorbe el agua que escurre por las laderas del parteaguas hacia el interior
de la cuenca. La presencia de áreas de inundación superficial en el Nevado de Toluca
y el sur de la sierra Las Cruces revela que, en el pasado, se depositaban en ambas los
excedentes de agua hasta ser drenados o evaporados a lo largo del año.

Preservación de recursos genéticos. Una de las razones para conservar la biodiversidad


vegetal y animal es el valor futuro de la variabilidad genética de ciertas especies que
habitan en los bosques de la cuenca. México es considerado centro de diversidad de
especies de pinos que deberán preservarse por constituir una riqueza genética para la
conservación y aprovechamiento de las áreas boscosas. Con esta finalidad, PROBOSQUE
aplica en la cuenca programas para la colecta de germoplasma y de manejo de áreas
específicas para la producción de semilla, como los huertos semilleros.

Producción de oxígeno y captura de carbono y contaminantes. Los árboles constituyen


depósitos vivientes de carbono que de otra manera estaría libre en la atmósfera, con
repercusiones negativas para la salud humana; a cambio, producen oxígeno, elemento
indispensable para la vida; por eso, los bosques ayudan a restituir y reducir los efectos
perjudiciales de los contaminantes atmosféricos.

Control de inundaciones y desplazamientos de tierra. Por cuestiones culturales, las ciu-


dades se han construido en los valles y no en las laderas de las cuencas, desarrollán-
dose en su periferia las actividades agrícolas, pecuarias, frutícolas y forestales. El agua Macizo boscoso de la sierra Tlalpujahua, en el
de lluvia y deshielos tiende a desplazarse aguas abajo por el sistema circulatorio de municipio San José del Rincón.

1223
123
                       V W     
Mapa 1. VEGETACIÓN.

Condiciones de las áreas boscosas en las sierras


Las Cruces, Nevado de Toluca y Tlalpujahua.

124
FUENTE: Elaboración propia con datos del INEGI, 2005, Serie de Vegetación III.
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

la cuenca hasta llegar a las urbes. La presencia de


cubierta vegetal de tipo forestal en las laderas evita
que el agua de lluvia escurra, posibilitando así su
infiltración, evaporación directa y transpiración de
los vegetales, con lo que además se reduce el peligro
de inundaciones.

Control de los escurrimientos y mantenimiento de la


infraestructura hidráulica. Los bosques juegan un
papel determinante en la cantidad y en la calidad
del líquido que escurre de las montañas.
El control de estos escurrimientos superficia-
les, mediante el manejo adecuado de la vegetación
ribereña natural y de las áreas de amortiguamien-
to que se induzcan, posibilita el mantenimiento y
la durabilidad de la infraestructura hidráulica con
fines industriales y de consumo humano, con los
subsecuentes beneficios.

LOS BOSQUES DE LA CUENCA

Las tierras más elevadas, próximas a los parteaguas, tanto en el sur como en el sursureste *#7)*4($#*#
y sursuroeste de la cuenca, son netamente forestales, lo que no descarta el uso de prácticas "
agroforestales con fines diversos en las zonas ribereñas, áreas de hábitat para fauna silvestre
o en parcelas agropecuarias como cortinas rompevientos, o fuente de aprovisionamiento de
leña para el consumo rural. En cuanto a las prácticas agroforestales, la amplitud de la franja
de vegetación es de 15 metros por lado para el cauce del río, y cinco para los arroyos.
Los principales macizos forestales de la cuenca
$("  [   w     †'J‡
(Mapa 1 y Cuadro 1) se localizan en las faldas del Neva-    wK
YƒƒY{YƒƒŠ"
do de Toluca, al sur de la serranía Las Cruces, siguiendo
las sierras Monte Alto y Monte Bajo; en la Sierra San An- Municipio  Bosque de Bosque de Bosque de Bosque mesófilo
coníferas Encino )*#{#'*# (%#}
drés y en la serranía de Villa Victoria, comprendiendo
Acambay 8,099 925 5,075 2,099 0
las sierras de Tlalpujahua, Santa Cruz, El Oro y Cariman-
Almoloya de Juárez 1,460 1,460 0 0 0
gancho.
Almoloya del Río 0 0 0 0 0

Bosques de Cedro. Existen bosques de cedro Atizapán 0 0 0 0 0

dominados por árboles del género Cupressus, que Atlacomulco 2,404 856 888 660 0

cuentan con una altura superior a 15 metros, y Calimaya 430 295 135 0 0
comparten características con los géneros Pinus, Capulhuac 340 0 246 94 0
Abeis y Quercus, con quienes se asocian algunas Chapultepec 0 0 0 0 0
veces. Su hábitat natural es el clima frío húmedo, El Oro 2,251 2,251 0 0 0
con suelos profundos y alto contenido en materia Ixtlahuaca 149 0 0 149 0
orgánica. Son árboles de crecimiento rápido, muy Jiquipilco 3,322 2,395 321 606 0
resistentes a la sequía; su principal característica Jocotitlán 2,507 1,865 10 632 0
es que llegan a ser árboles muy longevos, lo que Joquicingo 2,460 2,303 3 154 0
les da una mayor ventaja sobre las demás especies Lerma 4,114 3,116 820 178 0
que podemos encontrar en el bosque (Rzedowsky, Metepec 0 0 0 0 0
1983). Mexicaltzingo 0 0 0 0 0
Morelos 5,285 1,602 2,875 808 0
Bosques de encino. También se registran encinares Ocoyoacac 4,329 3,618 711 0 0
puros de los 2,400 a 2,600 msnm, especialmente Otzolotepec 31 31 0 0 0
con Quercus castanea y Q. laurina, desarrollándo- Rayón 0 0 0 0 0
se en la parte norte de la cuenca. Mientras que en San Antonio la Isla 0 0 0 0 0
el sur y suroeste en Amoloya de Juárez persisten San Felipe del Progreso 1,033 833 0 200 0
manchones de encinares asociados con Pinus- San José del Rincón 12,068 12,068 0 0 0
Quercus. Cerca de Texcalyacac existe una mancha Temascalcingo 4,443 622 2,630 1,190 0
de Q. crassifolia y Q. laurina, y en las faldas del San Mateo Atenco 0 0 0 0 0
Nevado de Toluca los bosques de Quercus se en- Temoaya 1,246 1,045 201 0 0
cuentran debajo de la línea de pinares. También Tenango del Valle 3,089 1,868 873 348 0
existen formaciones de bosque de encino-aile en Texcalyacac 847 279 431 137 0
el municipio de Ocoyoacac (Ludlow et al., 2003). Tianguistenco 3,860 3,398 323 138 0
Toluca 749 566 0 0 184
Por su importancia, los macizos forestales aquí Xalatlaco 690 690 0 0 0
detallados corresponden a la zona del Nevado de Tolu- Xonacatlán 868 868 0 0 0
ca –con bosques de pino-hojosas y pastizales de altura–, Zinacantepec 5,018 5,018 0 0 0
a la sierra Las Cruces –con bosques de oyamel–, y a la TOTAL ‚!ƒ„Y €‚!„‚Y Š!Š€Y ‚!’„’ 184
sierra San Andrés –con bosques de hojosas o latifoliadas FUENTE: INEGI. Carta de Uso del Suelo y Vegetación, 1:250,000, Serie III; Dirección General de Geografía; Dirección General de Contabilidad Nacio-
de clima templado-frío. nal y Estadísticas Económicas; Dirección General Adjunta de Estadísticas Económicas; Dirección de Estadísticas del Sector Primario.

125
                       V W     

Nevado de Toluca o Xinantécatl


BOSQUES Y EQUILIBRIO ECOLÓGICO
Bosques de pino

Se encuentran constituidos por comunidades de alta montaña dominados por pinos Hartwegii,
frecuentemente la única especie, aunque se llega a presentar asociado con Ailes sobre laderas
con pendientes poco pronunciadas. Las especies pino-aile y pino-encino tienen diferentes
características. Las hay maduras, puras, homogéneas y heterogéneas, con más de tres estratos
de arbolado viejo y árboles de distintas edades y pastizales creciendo en los pisos bajos.

Problemas para su reproducción y


propuestas de manejo

Las particularidades de los bosques de Pinus Hartwegii –al crecer asociados con especies de
pastos del género Mulhenbergia y constituir masas de poca agresividad en su regeneración
natural– han propiciado, en ausencia de un manejo silvícola adecuado, que los pastos cubran
el piso y no permitan el establecimiento natural de nuevas poblaciones de pino, o que éste sea
En la Cumbre de Copenhague 2009 se firmó el Programa desplazado por completo debido a la agresividad de las hojosas.
Especial de Cambio Climático 2009-2012 que, con relación a
Si bien las hojosas son especies de bajo valor comercial y estético, se podría promo-
México, estima que se logrará el 30 por ciento de reducción
de contaminantes al evitar la deforestación y proteger los ver su regeneración junto con la del pino en proporciones provechosas bio-financieramente;
bosques. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio esto es, que se garantice el aporte de materia orgánica y la fijación de nitrógeno al suelo, el
Ambiente ha advertido que la pérdida de la cubierta vegetal aprovechamiento comercial del pino y el mantenimiento de la productividad de los suelos.
de los ecosistemas nativos y la deforestación constituyen los En estos bosques existen árboles dañados, enfermos, plagados y decrépitos que ameritan ser
principales problemas ambientales que afectan la biodiversi- sustituidos por nuevas poblaciones que aprovechen mejor su productividad y garanticen la
dad del territorio nacional.
persistencia de estas áreas naturales.
Las acciones encaminadas a proteger, mejorar y rehabi-
litar el equilibrio ecológico de la cuenca del Alto Lerma son Cierta cantidad de pinos fueron resinados o lacrados y aún muestran deterioro. Cuando
realizadas por la Protectora de Bosques del Estado de México los pastores queman pastos, el calor estimula la producción de resina en los árboles y ésta
–PROBOSQUE– y la Comisión Coordinadora para la Recuperación arde, ocasionando incendios de mayor intensidad o que las temperaturas suban mucho más
de la Cuenca Ecológica del Río Lerma. La zona cuenta con de lo habitual, con los consiguientes daños físicos y químicos al suelo, madera y a otras plan-
las masas forestales más significativas del país: 114,293.78 tas, así como a la fauna silvestre.
ha con aptitud forestal, incluyendo bosques de oyamel, pino,
El muérdago ataca al arbolado joven, infectando las nuevas poblaciones, producto de la
pino-encino, zacatonal y algunas latifoliadas. De estas últimas,
38.5 por ciento se encuentran deforestadas, lo que incide en regeneración natural o plantada. Su erradicación involucra la eliminación del arbolado adulto
la poca captación de lluvia y la desertificación del suelo, por lo –de donde se transporta el muérdago a los árboles pequeños–, la quema de los residuos de
que se requiere plantar 52 millones 800 mil árboles en 44 ha. corta vida y la plantación de pinos sanos.
La cuenca alberga 2 por ciento de la biodiversidad mundial Aunque el pino Hartwegii no se aproveche comercialmente, la presencia de ganado y la
y 10 por ciento de sus especies son endémicas. Se han regis- quema de pastos restringen su reproducción, por lo que se requiere de cultivo para que sea
trado 1,100 variedades de plantas y hongos, que representan
capaz de regenerarse bajo un enfoque silvícola de “imitación de la naturaleza”.
el 8.5 por ciento de las consignadas en México, y 1,348 de
artrópodos, equivalente a un porcentaje de 5.7 de los regis- Los pinos semillan en invierno, cuando los pastores queman los pastos, por lo que mu-
trados. En los bosques de agua habitan 353 especies de ver- cha semilla muere. La humedad invernal producto de la nieve y las precipitaciones de mayo a
tebrados nativos, correspondientes al 6.83 por ciento del total septiembre, hacen que los pastizales rebroten a veces a más de 60 cm, por lo que la semilla,
en el país. aun cuando sobreviva a la quema, no puede competir con la hierba y muere.
Fuente: SAOP, CRECARL, Acciones Realizadas, 2008.
En los caminos abiertos para la extracción de madera, donde el suelo ha sido “aflojado”,
www.edomex.gob.mx/sedagro/quienes-somos/antecedenteshistoricos. Con- así como en las “limpias de monte” hechas para tender líneas de eléctricas, se aprecia la rege-
sulta: 18 de marzo, 2010.
neración de pinos, por lo que este tratamiento parece ser el mejor para la reproducción natural
del llamado pino de las alturas.

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126
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

Pastizales de altura

Habitan principalmente los llanos de la cuen-


ca en depresiones planas de terrenos rodea-
dos por elevaciones mayores, lo que provoca
que se inunden parcialmente en época de llu-
vias por tener un drenaje deficiente. Se loca-
lizan en altitudes cercanas a los 3,000 msnm,
ubicándose en suelos profundos, de aluvión y
meseta volcánica alta, con un desarrollo pe-
dogenético (proceso de formación y evolución
del suelo) más o menos avanzado debido a la
alta cantidad de gramíneas, la alternancia de
humedecimiento y secado, así como el inten-
so pastoreo y la intervención humana.
Las especies de gramíneas –algunas
útiles para el pastoreo extensivo– que
tienen mayor presencia son: Calamogrostis
tolucensis, Festuca tolucensis, Muhlenbergia
quadridentata, M. montana, M. macroura
y Piptochaetium fimbriatum. Entre las
variedades que comúnmente acompañan a
las gramíneas destacan: Achillea millefolium,
Salvia prunelloides, Plantago hirtella, Potentilla
spp. y Eryngium carlineae. En algunos sitios
de pastizal en donde la humedad del suelo es
mayor o cerca de los arroyos, se presenta en forma importante el Potentilla candicans.
Las bajas temperaturas registradas en los llanos en la época invernal impiden que pros- $(Y"  [    Q
pere otro tipo de vegetación distinta a la que crece de manera natural, por lo que su arboriza-     †'J‡"
   wK
YƒƒY{YƒƒŠ"
ción inducida resulta infructuosa (Cuadro 2).

Municipio  $ Inducido


Sierra Las Cruces
TOTAL |!ƒ€ƒ !Y’Œ Š„!Œƒ
Acambay 6,682 0 6,682
Bosques de oyamel
Almoloya de Juárez 6,240 0 6,240
Almoloya del Río 34 0 34
En esta zona se dan los oyameles –Abies-religiosa–. Es un árbol de alta montaña muy resisten-
Atizapán 0 0 0
te al frío (de 20ºC a 30ºC). En alturas inferiores a los 2,000 msnm presenta enfermedades y
Atlacomulco 4,720 0 4,720
plagas que lo pueden matar.
Calimaya 787 0 787
Vive en suelos muy jóvenes con desarrollo pedogenético incipiente, debido a la
Capulhuac 351 0 351
presencia de un estrato arbustivo definido, escasez de gramíneas en los arbustos y pendientes
pronunciadas de origen volcánico (andesitas, basaltos o riolitas). Aunque generalmente se Chapultepec 0 0 0

establecen en suelos profundos, en el Estado de México se encuentran sobre una capa delgada El Oro 3,298 0 3,298

de cenizas volcánicas. Las propiedades físicas del suelo influyen más en su desarrollo. Ixtlahuaca 2,305 0 2,305
Su regeneración sucede en la periferia, esto es, en la zona de transición con las pobla- Jiquipilco 2,655 0 2,655
ciones de pino, en donde la cantidad de luz, espacio y otras condiciones son favorables para Jocotitlán 469 0 469
su asentamiento y desarrollo. Joquicingo 0 0 0
Bajo los oyameles se acumulan cantidades considerables de asociaciones vegetales que Lerma 972 0 972
arden fácilmente, pero ayudan a conservar la humedad. Sin embargo, ante la presencia de in- Metepec 4 0 4
cendios, las consecuencias podrían ser lamentables si no se controla la cantidad de material Mexicaltzingo 214 0 214
combustible a través de quemas controladas u otras prácticas silvícolas para sustituir las ma- Morelos 1,937 0 1,937
sas decrépitas por masas jóvenes de rápido crecimiento que ocupen el espacio disponible. La Ocoyoacac 1,354 0 1,354
única especie en el estrato arbóreo superior es el oyamel y entre las variedades acompañantes Otzolotepec 1,173 0 1,173
o estrato arbóreo inferior se encuentran el Alnus firmifolia, Salix oxylepis, S. Cana y Arbustus Rayón 0 0 0
xalapensis. San Antonio La Isla 55 0 55
San Felipe del Progreso 7,513 0 7,513
Sierra San Andrés San José del Rincón 1,928 0 1,928
San Mateo Atenco 82 0 82
Bosques de hojosas o latifoliadas Temascalcingo 3,246 0 3,246
Temoaya 3,387 0 3,387
El bosque de ailes se encuentra sobre laderas expuestas de dirección cambiante y con pen- Tenango del Valle 682 5 677
dientes entre el 30 y 50 por ciento. Su fisonomía es muy variable: se presenta en forma de Texcalyacac 33 0 33
pequeños bosquetes con variación en la altura de los árboles, pobremente representados por Tianguistenco 1,591 0 1,591
Alnus firmifolia, en ocasiones acompañado de Salix oxylepis, Buddleia parviflora e incluso Ri- Toluca 3,988 1,017 2,971
bes ciliatum. Xalatlaco 2,108 0 2,108
El estrato arbustivo es aún más variable que el arbóreo, pero es muy común encontrarlo Xonacatlán 464 0 464
formado por Senecio angulifolius, Symphoricarpos microphyllus, Senecio cinerariodes y Ribes Zinacantepec 2,768 216 2,551
ciliatum. El estrato herbáceo está representado, principalmente, por Eupatorium pazcuaren- FUENTE: INEGI. Carta de Uso del Suelo y Vegetación, 1:250,000, Serie III;
se, Alchemilla procumbens, Cinna poaeformis, Geranium seemanni y, algunas veces, Salvia Dirección General de Geografía; Dirección General de Contabilidad Nacional
y Estadísticas Económicas; Dirección General Adjunta de Estadísticas Eco-
cardinales. nómicas; Dirección de Estadísticas del Sector Primario.

127
                       V W     

$(’"  w  †/‡ ZONIFICACIÓN FORESTAL


Pino, encino, oyamel, 114,293.78 con aptitud
y latifoliadas forestal 14.5 % A partir de la vegetación y de las actividades de carácter forestal que se realizan en la región
Producción 69,710.66 y del análisis de su problemática en esta materia y como parte del proyecto de recuperación y
Conservación 102,471.50 sustentabilidad de la Cuenca Lerma-Chapala acordado entre el Gobierno Federal, a través de
Restauración 113,059.90 la SEMARNAT y del Gobierno Estatal, se procedió a su zonificación, identificando las necesida-
Zona de amortiguamiento con usos 18,086.38 des más apremiantes y definiendo unidades específicas, susceptibles de ser destinadas a una
científicos, educativos y recreativos determinada actividad genérica.
Amortiguamiento 239,532.70 Se consideró la importancia del agua con fines industriales, para la agricultura y para
 Š€Y!Œ|"€ consumo humano y de animales domésticos en la cuenca, por lo que muchas áreas forestales
Fuente: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2009. han sido destinadas a la conservación. Los terrenos identificados como de vocación forestal,
esto es, aquellos con pendientes superiores a 15 por ciento, con un área mayor a 250 m2 y sin
considerar si están cubiertos por vegetación de tipo forestal, fueron clasificados con base en
$(€"  
ESTADO DE MÉXICO. criterios de conservación, producción y restauración para asentar la planeación que indica su
uso sustentable (Cuadro 3).
Organismo Informes de gobierno
encargado
1° Y¥ 3° 4° Los criterios utilizados permitieron identificar las siguientes categorías:
Ha reforestadas 6,055.1 6,256.3 7,240.7 9,728.4
por
PROBOSQUE Zonas de conservación
Ha reforestadas 5,859.6 6,659.7 6,366.0 0  Áreas naturales protegidas inscritas en la cuenca del Alto Lerma.
con apoyo de  Áreas localizadas arriba de los 3,600 metros sobre el nivel promedio del mar.
PRORRIM
 Áreas con pendientes mayores a 100 por ciento.
Ha apoyadas por 0 0 16,913.0 0
pago de Servicios  Áreas con características idóneas para la recarga de acuíferos.
Ambientales  Zonas destinadas a la producción de bienes y servicios forestales.
Hidrológicos
 Terrenos de vocación forestal, con o sin cubierta vegetal boscosa, sin evidencias de ero-
En las hectáreas reforestadas por PROBOSQUE se incluyen a las
que se otorga el estímulo económico de PRORRIM, así como a las que sión y con diferentes grados de densidad y calidad de sitio.
sólo se otorga apoyo técnico y plantas de vivero.
FUENTE: Informes anuales de gobierno.  Terrenos no degradados, aptos para el establecimiento de plantaciones forestales.

Zonas de restauración
$(Š"    [k           Terrenos altamente degradados, carentes de vegeta-
 k   !YƒƒŒ"
ción, con presencia de erosión severa, manifiesta en la
Municipio Superficie ( Coníferas *3*( presencia de cárcavas.
3( )#
†'J‡ *# Oyamel Cedro  Encino   Terrenos de degradación media, de baja densidad, co-
 ’!Œ‚’"|Š ’!||‚!Œ„| ’žY|Œ!€€Š 64,666 Y€!YƒŠ €!ƒƒƒ |€!|„Š Y€!ŒŒŠ bertura y grado de densidad de población arbórea, con la
Acambay 205.35 205,350 153,280 8,000 24,425 19,645
presencia de erosión en canalillos.
Almoloya de Juárez 183.56 183,560 171,389 7,171 2,000 3,000
 Terrenos de degradación baja, con cubierta vegetal,
densidad y grado de densidad inferiores a 20 por ciento,
Almoloya del Río 2.2 1,100 500 600
y con presencia de erosión de tipo laminar.
Atizapán 4 2,000 2,000
 Terrenos degradados que ya están sometidos a trata-
Atlacomulco 264.15 264,150 165,726 73,874 24,050 500
mientos de recuperación por la vía de la forestación, la
Calimaya 0.8 800 800
reforestación o mediante regeneración natural.
Capulhuac 12.33 12,330 10,330 2,000
Chapultepec 4.69 4,690 4,690
El Oro 7.3 7,300 7,300
RESTAURACIÓN Y FOMENTO FORESTAL
Ixtlahuaca 83.1 83,100 73,100 10,000
Jiquipilco 28.4 28,400 22,804 5,596
En el desarrollo de su actividad sustantiva –la restauración
Jocotitlán 62.9 62,900 50,328 12,572
y fomento forestal– PROBOSQUE lleva a cabo una
Joquicingo 1.2 1,200 1,200
extensa variedad de acciones de interés prioritario para
Lerma 213.6 213,600 192,792 20,808
el mejoramiento y manejo de los bosques del Estado
Metepec 41.57 20,785 5,000 10,000 5,785
de México, entre ellas la ejecución de programas que
Mexicaltzingo 0.6 600 600
permitan preservar e incrementar la masa forestal de toda
Morelos 104.4 104,400 84,325 4,400 15,675
la entidad, así como proyectos alternativos orientados a
Ocoyoacac 215.3 215,300 214,300 1,000
reducir las presiones a que están sujetos los bosques.
Otzolotepec 42.1 42,100 31,100 11,000
En coordinación con instancias federales, estatales,
Rayón
municipales y organismos no gubernamentales, PROBOS-
San Antonio La Isla 4.4 4,400 4,400
QUE lleva a cabo actividades de producción de planta,
San Felipe del Progreso 509.5 640,813 620,203 20,610
reforestación, aprovechamiento, capacitación, estableci-
San José del Rincón 262.6 279,974 229,421 5,500 45,053 miento de plantaciones comerciales y comercialización,
San Mateo Atenco 16 8,000 5,000 3,000 todo ello encaminado hacia un manejo sustentable de
Temascalcingo 13.2 52,444 50,394 750 1,300 los recursos forestales en beneficio de los dueños del
Temoaya 73.2 73,200 72,600 600 bosque y de los habitantes del Estado de México (Cua-
Tenango del Valle 171.2 171,200 166,900 3,300 1,000 dros 4, 5 y 6).
Texcalyacac 15 15,000 5,000 10,000
Tianguistenco 85.1 85,100 80,700 4,400 Producción de planta
Toluca 723.6 361,800 336,800 10,000 15,000
Xalatlaco 6.9 6,900 6,900 El objetivo primordial de esta actividad es producir cuan-
Xonacatlán 27 27,000 23,352 3,648 titativa y cualitativamente la planta necesaria para cum-
Zinacantepec 488.4 488,400 483,311 5,089 plir con los programas de forestación, reforestación y
Fuente: SEDAGRO, Dirección de Restauración y Fomento Forestal. plantaciones forestales comerciales de la entidad.

128
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

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"

Municipio Número de 6 6 # 6 ($''*8# *)()#'*8# $)3*'*†/‡


viveros 3 #%# #%# 3$  Maderables 11,414
 6 Y!‚„„!ƒ„Y ’„!YŒY ‚|!„’| Œ!ƒ„ Y!„’’!’Y„ Árboles navideños 4,021
Atlacomulco 1 627,766 3,150 5,268 237 636,421 Dendroenergéticos 302
Lerma 1 395,001 3,580 398,581 Celulósicos 523
Metepec 2 1,525,528 32,322 42,682 16,782 1,617,314  |!Y|ƒ
Ocoyoacac 1 205,197 20,376 225,573
Fuente CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010.
Zinacantepec 1 45,600 230 8,610 1,000 55,440
FUENTE: SEDAGRO, Subdirección de Información y Estadística. Periodo de observación 2008. $(Œ" 
 K"

Con esta producción se generan empleos temporales en la zona donde se ubican los +*8#3 'J Número de
árboles
viveros. En tanto que con la reforestación se favorece una mayor recarga de los mantos acuí-
Valle de Toluca 2,332.7 2’216,113
feros, así como reducción de la erosión del suelo, incremento en la captura de carbono, la
Valle Ixtlahuaca 3,873.6 3’679,968
liberación de oxígeno y, en general, mejorar la calidad de vida de los habitantes de la entidad. Atlacomulco
En el marco del Programa de Desarrollo Forestal Sustentable del Estado de México 2005- FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2009
2025, se tiene contemplado producir 95.5 millones de árboles, de los que en 2009 ya se habían
obtenido 40.1 millones –42 por ciento– para reforestar 78,000 hectáreas. $(„" 
    !Yƒƒ"
El gobierno mexiquense cuenta con 17 viveros –ocho con sistema de riego por fertirri- +*8#3 Municipios  No. de
gación y nueve para producción en bolsa– capaces de producir 28 millones de árboles, distri- 3( árboles
†/‡
buidos en toda la entidad. De 1998 a 2008 se produjeron 116.9 millones de árboles. El último
Almoloya de Juárez 79.07 79,070
día de julio de 2009 se tenían en desarrollo 12.3 millones de plantas, principalmente de las
Almoloya del Río 1.20 1,200
especies de pináceas predominantes en los bosques de la cuenca, otras especies de selva baja
Atizapan 22.30 22,300
y plantas ornamentales y frutales. Se están realizando trabajos de riego, deshierbe, fertiliza-
Calimaya 34.94 34,940
ción y control de plagas y enfermedades (Cuadro 7).
Capullhuac 10.99 10,990
Chapultepec 5.85 5,850
Reforestación
Joquicingo 6.25 6,250
Lerma 68.81 68,810
Durante 2008, en la cuenca se reforestaron 3,873.6 ha con 3’679,968 árboles. De esta superfi-
Metepec 24.75 24,750
cie, 2,232 ha contaron con el apoyo del Programa de Reforestación y Restauración Integral de
Mexicaltzingo 1.40 1,400
Microcuencas –operado por PROBOSQUE–, que entregó a los dueños de los predios mil pesos
Valle de Toluca Ocoyoacac 70.78 70,780
por hectárea reforestada; igual cantidad se dio a los propietarios de 3,689.2 para el manteni-
miento de las reforestaciones (Cuadro 8). Otzolotepec 23.32 23,320

En 2010 se reforestaron un total de 2,172.37 hectáreas, con 2’175,310 árboles; de esa San Antonio la Isla 6.66 6,600
superficie, 1,122.2 ha recibieron apoyo del PRORRIM con 1,000 pesos por ha para su estable- San Mateo Atenco 12.76 12,760
cimiento, y 3,496.5 ha recibieron apoyos de 1,000 pesos por ha, para el mantenimiento de las Atizapán 8.63 8,630
reforestaciones realizadas en los años previos (Cuadro 9). Santiago Tianguistenco 21.98 21,980
Temoaya 21.21 21,210
Tenango del Valle 33.18 33,180
Texcalyacac 86.52 86,520
Toluca 234.05 234,050
Xalatlaco 67.67 67,670
Xonacatlán 21.79 21,790
Zinacantepec 100.93 100,930
 „|Š"ƒ€ „|€!„Œƒ
Acambay 164.74 167,740
Atlacomulco 57.83 57,830
El Oro 71.13 71,130
Ixtlahuaca 28.93 28,930
Jiquipilco 83.50 83,500
Valle de
Ixtlahuaca- Jocotitlán 111.56 111,560
Atlacomulco Morelos 162.51 162,510
San Felipe del Progreso 186.82 186,820
San José del Rincón 260.15 260,150
Temascalcingo 80.16 80,160
 !Yƒ‚"’’ !Yƒ!’’ƒ
((9 Y!‚Y"’‚ Y!‚Š"’ƒ
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010.

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#)'"

129
                       V W     

APROVECHAMIENTOS
FORESTALES SUSTENTABLES

El aprovechamiento maderable de los bosques es una alternativa legal, técnica y ambientalmente


viable que permite mejorar las condiciones de vida de los productores forestales con la
generación de ingresos económicos y la creación de empleos.
Con ello se logra que los ejidatarios, comuneros y pequeños propietarios, participen
directamente en su protección contra incendios y tala clandestina, en la restauración con ac-
ciones de reforestación y en el cultivo del bosque a través de podas y aclareos.
Además de abastecer a la industria forestal de madera, los productores forestales gene-
ran con los aprovechamientos maderables una derrama económica importante en las comuni-
dades rurales más marginadas, y realizan obras de beneficio social, como es el abastecimiento
de agua potable y energía eléctrica, mejoramiento de caminos y viviendas, entre otros.
A diciembre de 2010 se tienen en los municipios que conforman la cuenca alta del río
Lerma, 82 autorizaciones forestales, en 15 mil 21 hectáreas bajo manejo, con un volumen de
producción anual de madera de 71,992 metros cúbicos.

Desarrollo de la industria forestal

En el Estado de México, la mayoría de los ejidos y comunidades forestales venden la madera


de sus bosques en pie, con lo cual dejan de percibir mayores ingresos y de generar empleo en
sus comunidades. Para revertir esta situación, PROBOSQUE ha proporcionado asesoría técnica
a los campesinos para que establezcan su industria de aserrío, maderería y talleres de carpin-
tería, y realizó gestiones para que se les expidieran licencias de funcionamiento debidamente
inscritas en el Registro Nacional Forestal (Cuadros 10 y 11).

130
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

Cuando se habla de productos maderables se hace referencia al tipo de maderas extraí-


das de la vegetación predominante del lugar, por ejemplo: pino, oyamel y encino. Los produc-
tos no maderables son aquellos extraídos de la madera que, entre otros, se pueden ejemplificar
con resinas, fibras y carbón. Además de la madera, en los bosques se producen forrajes, leñas,
peces, hongos y se realizan actividades recreativas como ecoturismo y campismo.
La resinación del arbolado no se recomienda, porque además de representar una indus-
tria de subsistencia causa daños severos e irreversibles sobre el arbolado, acarreando proble-
mas que generan presión sobre los bosques y terminan con su destrucción.

Plantaciones forestales comerciales

El gobierno del Estado de México, por conducto de SEDAGRO, impulsa el Programa de Refores-
tación y Restauración Integral de Microcuencas (PRORRIM), mediante el otorgamiento de apoyos
que fomenten establecer y mantener las reforestaciones y plantaciones forestales comerciales.
En 2010, para apoyar los programas de reforestación rural y urbana de plantaciones
forestales comerciales, se produjeron 4.1 millones de árboles en seis viveros y se dio mante-
nimiento a 7.4 millones de plantas, lo que significó un total de 11.5 millones de plantas para
utilizarse en programas de forestación, reforestación y plantaciones forestales comerciales
(Cuadro 12).
El aprovechamiento de madera –leña y carbón– para el autoconsumo en las zonas rura-
les es importante por su magnitud, aunque no se tiene cuantificado su volumen. Para evitar la

$(ƒ" K   w!Yƒƒ"

+*8#3 "($*4'*# $)3*'*6=%#=†/‡ K$%##$†%3K‡


Valle de Toluca 5 4,614 18,253
Valle de Atlacomulco-Ixtlahuaca 77 10,407 53,739 #'*8#(J6#9*(}"
 ŒY Š!ƒY ‚!„„Y
FUENTE: CCRECARL. Acciones Realizadas, 2010. #3#>6=*9)*%(*(9*9
(6&$)($'*)##'*!
$("      [K   K    w '$#**97'$**9%#!)'$%)*'#
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)+%(3'*8#7)#'*#
Municipio %* K$%#()9'/%*#3%(6$*4( 3'%'*"
+(
 *# Oyamel Encino Cedro blanco 
 Yƒ ’„Y!’‚’ ‚Y!ƒŒ„ YŒY!ƒ€„ Y‚!ƒ€ƒ Š!|‚€ Š!ŠY
Calimaya 1 1,351 1,351 0 0 0 0
Lerma 2 23,586 926 21,179 926 0 555
Morelos 2 88,302 23,207 41,930 21,362 7 1,796
Ocoyoacac 1 148,375 16,336 128,634 544 0 2,861
San José del Rincón 1 128,110 27,620 90,306 4,208 5,667 309
Tenango del Valle 12 892 892 0 0 0 0
Zinacantepec 1 1,757 1,757 0 0 0 0
Nota: Los volúmenes corresponden a 62 permisos: Simplificados (6), Intermedio (17), Avanzado (28) y Limpia de Monte (11).
Los volúmenes de los permisos Simplificados, Intermedios y Avanzados se aprovechan durante los diez años que dura su vigencia. Los de Limpia de
Monte tienen una vigencia de uno a dos años a partir del año de autorización.
La SEMARNAT expide otro tipo de permisos maderables como son: Cambio de uso de suelo, saneamiento y domésticos.
FUENTE: PROBOSQUE, Dirección de Restauración y Fomento Forestal.

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  !Yƒƒ"

+*8#3 No. de viveros #)($'*( ##*%*#()# 


Valle de Toluca 5 3´368,197 5´333,089 9´201,286
Valle de Ixtlahuaca- Atlacomulco 1 750,579 1´601,011 2´331,590
TOTAL 6 €¦ƒ„Œ!‚‚| ‚¦€’€!ƒƒ ¦Š’Y!Œ‚|
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010. 6=#(')*#<#%"

131
                       V W     

presión hacia los recursos forestales, se iniciaron los primeros proyectos para producir madera
destinada al rubro dendroenergético con apoyo del Programa para el Desarrollo de Plantacio-
nes Comerciales. Como parte de este programa para reconvertir áreas con cambio de uso de
suelo a su vocación original se establecieron 624 ha de plantaciones forestales comerciales, las
cuales se subdividen en 573.4 con fines maderables y 50.6 para árboles de navidad (Cuadros
13 y 14).

Las acciones emprendidas en el Programa para el Desarrollo de Plantaciones Comercia-


les para establecer las plantaciones de tipo comercial tienen los siguientes objetivos:

Establecer un promedio anual de 2,000 hectáreas de plantaciones comerciales durante


los siguientes años en terrenos de aptitud forestal o con cambio de uso del suelo, me-
diante la introducción de árboles de rápido crecimiento para la producción de materia
$(’"     
   !Yƒƒ" prima para la industria forestal, árboles navideños, dendroenergía y otros usos, a costos
competitivos y con alta productividad, con una sobrevivencia superior al 80 por ciento.
Región Municipio )#( Madera{ Navi{
 †‡ ble (}
Contribuir a disminuir el déficit estatal de abasto de materias primas y productos para
Almoloya de Juárez 14.20 14.20
la industria forestal y usos diversos en un 30 por ciento a partir del año 2020, así como
Calimaya 0.43 0.43
la presión del aprovechamiento sobre los bosques y las selvas naturales.
Lerma 0.50 0.50
Tenango del Valle 2.00 2.00
Convertir áreas degradadas o improductivas en plantaciones comerciales.
Texcalyacac 100.00 100.00
Valle de Toluca
Toluca 59.00 50.00 9.00
Los objetivos propuestos en el Programa de Plantaciones Forestales Comerciales se han
Xalatlaco 12.37 1.70 10.67
concretado en las siguientes acciones:
Xonacatlán 1.00 1.00
Zinacantepec 14.20 14.20
Reorientar el programa de mejoramiento genético y biotecnología a la producción y ad-
quisición de germoplasma, y establecer vínculos de cooperación e intercambio de expe-
Acambay 66.00 40.00 26.00
riencias.
Atlacomulco 1.00 1.00
El Oro 14.50 14.50
Crear programas de capacitación y parcelas demostrativas; promover aportación de ca-
Ixtlahuaca 2.00 2.00
pital; comprometer a las unidades de manejo forestal y organizaciones de productores
Valle de Jocotitlán 31.00 31.00
Ixtlahuaca- forestales en la aportación de recursos; apoyar a los productores, etcétera.
Atlacomulco Morelos 39.88 39.88
San F. del Progreso 73.99 73.99 Obtener un incremento medio anual de 20 metros cúbicos por hectárea al año, en turnos
San José del Rincón 170.15 170.15 de aprovechamiento promedio de 20 años. El valor de la producción maderable a partir
Temascalcingo 36.00 36.00 del año 2020 se podría estimar en 200 millones de pesos anuales, incrementándose gra-
TOTAL |Y€"ƒY Š‚’"€Y Šƒ"| dualmente hasta el 2027, cuando se espera su estabilización en 720 millones anuales,
FUENTE: CRECARL, Acciones Realizadas, 2010. generando 660 mil empleos temporales por año y contribuyendo con ello a disminuir
$(€"      los índices de emigración.

 Yƒƒ"
Contribuir en la mayor recarga de los mantos acuíferos, reduciendo la erosión del suelo
+*8# (6†‡ 6#9*(( 
†‡ †‡ y del azolve de la infraestructura hidráulica, al retener 22 mil toneladas por año la
Valle de Toluca 165.9 23.9 189.5 captura de 100 mil toneladas anuales de carbono y la preservación de los ecosistemas
Valle de Ixtlahuaca- 407.5 27.0 434.5 forestales y de la biodiversidad.
Atlacomulco
TOTAL Š‚’"€ Šƒ"| |Y€"ƒ La baja competitividad del sector forestal se explica por los altos costos de extracción y
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010 transporte, estimados en 46 por ciento del costo total, mientras que las actividades relacionadas

     


 ques del Bicentenario” en 16 regiones de la entidad. El
[ Kw   programa garantiza la sobrevivencia, durante el periodo
2008-2011, del 70 por ciento de los 1’154,000 árboles
Programa de Desarrollo Forestal Sustentable del Estado de México, 2005-2025. Surgido plantados en una superficie de 1,176.50 Ha en 23 mu-
como plan rector al inicio de la administrración del licenciado Enrique Peña Nieto, el programa nicipios, contando con la asesoría de la Protectora de
establece la planeación y programación de los proyectos encaminados al desarrollo integral Bosques del Estado de México (PROBOSQUE), organismo
del sector forestal. Con él se dirige el rumbo y certeza de la conservación y el manejo de los público descentralizado creado en 1990 y sectorizado a
recursos forestales en el corto, mediano y largo plazo, al ser revisado, evaluado y, en su caso, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario desde 2006.
ajustado anualmente.
El desarrollo forestal sustentable considera prioritario superar la pobreza de la población Programa de Reforestación y Restauración Integral de
de las áreas boscosas mediante el aprovechamiento racional de los recursos naturales y la Microcuencas. El PRORRIM se creó para fomentar la diver-
preservación del ambiente, considerando satisfacer las necesidades de la generación presente sificación de actividades productivas que impulsen la com-
sin comprometer el bienestar de las venideras. petitividad dentro de los márgenes sustentables de los
El actual gobierno mexiquense, en cumplimiento a la normatividad vigente y tomando ecosistemas. Entre sus objetivos destaca el proteger las
como base el principio de desarrollo sustentable, ha establecido como una de sus priori- fuentes más importantes de generación y almacenamiento
dades la protección, la restauración y el aprovechamiento racional de las áreas forestales, de agua, mediante el otorgamiento de apoyos para favorecer el establecimiento y el manteni-
buscando la participación y aplicación de recursos de todos los sectores involucrados. miento de las reforestaciones y plantaciones forestales comerciales.
http://www.edomex.gob.mx/portal/page/portal/probosque/documentos/pfsem. 8 de agosto, 2010.
Pago por Servicios Ambientales Hidrológicos. Programa implementado por los gobiernos fe-
Bosques del Bicentenario. Con motivo de la celebración del Bicentenario de la Indepen- deral y estatal, por medio del que se otorga un pago a los propietarios de zonas forestales
dencia y del Centenario de la Revolución, y a fin de involucrar a la sociedad civil en la para que manejen de forma sustentable sus bosques y realicen acciones de conservación y
restauración, protección y reforestación de los bosques, se han establecido 23 “Bos- mejoramiento de los mismos, a fin de que cumplan sus funciones de abastecimiento de agua.

132
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

&$%"V  w    VW  "

FUENTE: GEM, Secretaría del Medio Ambiente.


6()''*8#7'#(*'*#%*#"
con manejo forestal no cubren ni dos por ciento del costo, es decir, el alto precio de extracción
reduce la rentabilidad de la actividad forestal en los núcleos agrarios, lo que impide mejorar la Avisos en las faldas del Nevado de Toluca.
capacidad técnica, organización y calificación de la fuerza de trabajo local (INE, 2000: 20).
Una alternativa viable para garantizar el abasto a la industria forestal es el estableci-
miento de plantaciones forestales comerciales en terrenos que no se cultivan por falta de com-
petitividad del sector agrícola y pecuario, y que pueden reconvertirse a su vocación original.
Estudios del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INI-
FAP) indican que en el estado de México existen 60,000 hectáreas con potencial para el esta-
blecimiento de este tipo de plantaciones, y a la fecha la Protectora de Bosque del Estado de
México, ha coordinado el establecimiento de 16,260 hectáreas en las diferentes modalidades
que se indican a continuación:
Las zonas del Nevado de Toluca y de la sierra Las Cruces son de aptitud eminentemente
forestal y capaz de producir madera para aserrío y triplay –como sería el pino–, por lo que
biológicamente es totalmente factible su aprovechamiento, aun a escala comercial.
Sin embargo, su ubicación geográfica en la parte alta de la cuenca, considerablemente
poblada y productora de alimentos para los habitantes, hace que los bosques se manejen con
fines de recreación, ecoturismo, recarga de acuíferos, piscicultura, prevención de deslizamien-
tos de tierra, campismo, etcétera. Esto no significa que no se deba cortar arbolado, pues im-
pedir el aprovechamiento de un bosque con fines industriales es distinto a no tocarlo, incluso
con fines de preservación ambiental.
En promedio, los rendimientos maderables anuales de las poblaciones en cuestión pue-
den fijarse, para los bosques de pino en 7-10 metros cúbicos por hectárea, y para los de oya-
mel en 12-17 metros cúbicos.
Estas cifras avalan la factibilidad biológica y económica de los aprovechamientos, pero
la situación social sugiere que la intensidad del manejo sea baja, con fines de protección a
otros recursos forestales y al fomento de otras actividades, como puede ser la recreación.

RESTAURACIÓN Y REGENERACIÓN DE LOS RECURSOS FORESTALES

Por su posición en las laderas montañosas, los bosques deben ser manejados con métodos se-
lectivos que fomenten la regeneración natural con apoyo de plantación o replante de retoños,
en lugar de usar técnicas para bosque regular.
Biológicamente es posible el uso de métodos de aprovechamiento de bosque regular e
intensivo, pero social y ambientalmente es más conveniente el manejo mediante técnicas de
bosque irregular. De manera ideal, todo terreno forestal localizado sobre los 3,000 msnm de-
bería ser revegetado con fines de restauración, de conservación o de producción, y evitar que
hasta esa altitud se establezcan sembradíos.
Prácticamente toda la zona boscosa de la cuenca del río Lerma ha sido explotada sin
control para la obtención de madera, leña, forraje, tierra de monte, hongos comestibles, ocote
de pino, tejamanil de oyamel y para el pastoreo. Prácticas antropogénicas inconvenientes reali-
zadas por una población que crece a tasas descontroladas, han inducido procesos de deterioro
y agotamiento de los recursos forestales desde hace mucho tiempo (Esquema 1). Por fortuna,
se está tratando de revertir toda esta problemática a través de programas concretos.

133
                       V W     

Conservación y acondicionamiento de los suelos

Con apoyo de los tractores entregados por el gobierno estatal, de PROBOSQUE y Fundación
Geo, A. C., en 2008 se realizaron los trabajos de acondicionamiento de suelos previos a la re-
forestación para asegurar la sobrevivencia de las plantas sembradas; fueron labores de ripeo y
subsoleo en 402.6 hectáreas, terrazas de banco en 58.5 hectáreas y en 21 trabajos de zanjas de
trinchera. En 2010 con apoyo de 2 tractores de orugas y un tractor agrícola se desvanecieron
cárcavas con terrazas de formación sucesiva en 242.9 hectáreas y terrazas de banco en 13 ha
(Cuadros 15 y 16).

PRINCIPAL PROBLEMÁTICA DE
LOS BOSQUES DE LA CUENCA

Los suelos han sido deforestados con fines diversos: agrícolas, ganaderos, industriales y ur-
banos. La disminución de la vegetación natural y el incremento de áreas de cultivo en zonas
poco aptas para ello, con sistemas agrícolas extractivos y altamente mecanizados, promueven
problemas de degradación.
La erosión de algunas regiones de la cuenca, principalmente del Nevado de Toluca y la
sierra Las Cruces ha ocasionado la pérdida del suelo de entre 60 a 70 cm de superficie en 50
años. Un 72 por ciento de la cuenca está erosionada y el área degradada de zonas boscosas
asciende a 21,025 hectáreas.

Degradación de los suelos

La degradación de suelos se refiere a los procesos inducidos por el hombre que disminuyen
la capacidad actual y/o futura del suelo para sostener la vida humana (Oldeman 1998). Los
fenómenos de degradación merman la calidad de los suelos, entendida ésta como la capacidad
de un específico tipo de suelo para funcionar, dentro de los límites de un ecosistema natural o
manejado para sostener la productividad vegetal y animal, mantener o mejorar la calidad del
aire y del agua y sostener la salud humana (Doran y Parkin 1994).
La degradación de los suelos está relacionada con el régimen climático, las condiciones
$(Š"       
K  
 " geomorfológicas y las características intrínsecas de los suelos pero, sobre todo, con la defo-
restación, el establecimiento de sistemas agropecuarios inapropiados y el impacto que suelen
Región "'# "'# Q#=  causar ciertas políticas públicas equivocadas cuando son aplicadas en el medio ambiente (Cua-
subsoleo ' de
*#'/ dros 17 y 18). Las causas más comunes de degradación se presentan por:
Valle de 195.0 30.0 20 Y€Š"ƒ
Toluca
Erosión hídrica superficial. Este proceso se da por la remoción de parte del horizonte
Valle de 207.6 28.5 1 Y’‚"
Ixtlahuaca- superficial del suelo por escurrimientos no concentrados. Representa el 32 por ciento.
Atlacomulco
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas 2009. Erosión en cárcavas: Sucede cuando un surco se profundiza formando canales profun-
dos o cuando en un sitio determinado de una corriente de agua importante se generan
Cuadro 16. CONSERVACION DE SUELOS Y AGUA.
canales largos y profundos. A ese proceso se le llama cárcava. Una vez que se inicia la
+*8# "'#$6{ "'#  cárcava es difícil suspender el proceso erosivo.
soleo '
Valle de Toluca 198.5 „Œ"Š Erosión eólica: incluye la pérdida superficial del suelo, la deformación del terreno y la
Valle de Ixtlahuaca- 44.4 13 Š‚"€ remoción de partículas sueltas del suelo por acción del viento.
Atlacomulco
 Y€Y"„ 13 YŠŠ"„
Declinación de la fertilidad, decrecimiento neto de nutrimentos y materia orgánica dis-
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010.
ponibles en el suelo que provocan una disminución de la productividad. Este problema
$(‚"      
 §" representa el 56.93 por ciento.

'((+('*8#  %
†‘%Y‡ Polución: localización, concentración y efecto biológico adverso de una sustancia por
Erosión hídrica superficial 12,756.76 32.77 diversas fuentes como tiraderos de basura, derrames, residuos industriales.
Erosión hídrica con cárcavas 970. 68 2.49
Erosión eólica 1,083.84 2.78 Salinización/alcalinización: considerado como un incremento neto en el contenido de
Declinación de la fertilidad 22,155.36 56.93 sales en el suelo.
Polución 899.16 2.31
Salinización 1,055.49 2.71 Como efecto del cambio de uso del suelo y prácticas agropecuarias inadecuadas, entre
 ’‚!„Y"Y„
otros factores, más del 72 por ciento de los suelos de la cuenca presenta algún proceso de
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2009.
degradación.

Cuadro 18. EROSIÓN DEL SUELO. Deforestación

Suelos erosionados 57 por ciento 305,452 ha afectadas


de la superficie Los principales factores que ocasionan la pérdida de bosques son: avance de la frontera agro-
Pérdida de la capa orgánica y mi- 70 cm de espesor pecuaria, saqueo de especies endémicas, sobrepastoreo, ambigüedad en los derechos y límites
neral del suelo de propiedad, desinterés y falta de alternativas de los ejidatarios y comuneros para cuidar los
Pérdida de manantiales 50 por ciento recursos, incendios provocados, tala clandestina, explotación comercial y aprovechamiento
FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2009 industrial de la madera y sus derivados.

134
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

La deforestación constituye una expresión sociocultural, económica $(„"   [     
y política que resulta de las actividades de aprovechamiento de múltiples    k   !YƒƒŒ"
participantes (ejidatarios, comuneros, industriales, urbanizadores y trafican- Municipio Incendios $)3*'*3'(†'J‡
tes ilegales) que ejercen presión sobre los bosques originando procesos de  Renuevo 6$ 
deterioro.  ’Š’ !’Š’"Šƒ Š€"Šƒ |„’"ƒƒ Šƒ|"ƒƒ
En coordinación con PROBOSQUE, la Fiscalía Especializada en Deli- Acambay 45 95.00 16.00 67.00 12.00
tos Ambientales y cometidos por fraccionadores, junto con el cuerpo de Almoloya de Juárez 6 11.50 1.00 10.50 0.00
policía denominado GAMA –Grupo de Atención al Medio Ambiente–, rea- Atlacomulco 17 37.00 4.00 22.50 10.50
lizan operativos de vigilancia y protección en los bosques para combatir a Calimaya 2 14.00 2.00 0.00 12.00
las bandas organizadas de taladores ilegales, sobre todo en el Nevado de Capulhuac 5 78.50 0.00 30.50 48.00
Toluca y en la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca. El Oro 2 4.00 0.00 2.50 1.50
La Comisión Nacional Forestal –CONAFOR– ha implementado va- Ixtlahuaca 1 5.00 0.00 5.00 0.00
rios programas que combinan la reforestación con la rehabilitación de Jiquipilco 8 23.00 4.50 16.50 2.00
suelos e inclusive con sanidad debido a los problemas de plagas. Una de Jocotitlán 8 15.50 1.00 10.00 4.50
las estrategias para conservar los recursos forestales de la cuenca del Joquicingo 17 211.50 42.50 63.50 105.50
Lerma es el pago por servicios ambientales Lerma 37 115.00 2.00 94.50 18.50
Morelos 14 29.00 4.50 23.50 1.00
Incendios forestales
Ocoyoacac 22 66.00 2.00 41.00 23.00
San Felipe del Progreso 2 3.00 0.00 2.00 1.00
En los últimos años se han presentado en promedio 1,302 incendios en
San José del Rincón 72 207.00 51.50 131.50 24.00
el Estado de México, correspondientes al 17 por ciento de los registrados
Temascalcingo 20 73.50 2.50 47.00 24.00
en el país durante el mismo periodo. La superficie a proteger contra in-
Temoaya 3 22.00 4.00 10.00 8.00
cendios forestales es de 894 mil hectáreas: 558 mil de bosques, 88 mil de
Tenango del Valle 16 72.50 2.50 27.00 43.00
selvas, 16 mil de vegetación de zonas áridas, 6 mil de vegetación hidrófila
Tianguistenco 14 60.50 5.00 21.00 34.50
y halófila y 226 mil de áreas perturbadas.
Toluca 12 91.00 0.00 31.50 59.50
Para atender tanto el combate de los incendios que se presentaron
Xalatlaco 7 25.00 1.50 9.50 14.00
como las actividades de prevención de estos siniestros, se contó con la
Xonacatlán 1 1.50 0.00 1.50 0.00
participación de 22 brigadas: seis de PROBOSQUE, dos de CONAFOR, tre-
Zinacantepec 22 92.50 8.00 25.00 59.50
ce municipales y una de la iniciativa privada, así como de diversos grupos
FUENTE: PROBOSQUE.
de voluntarios.
Se dan desde los fuegos esporádicos del estrato herbáceo, que se $(Yƒ"K
[ w     
practican para estimular el crecimiento de renuevos tiernos de pasto 
!Yƒƒ"
para el ganado, hasta los que alcanzan las copas de los árboles; éstos no
+*8# No. de Superficie afec{ #(*'(3''*8#
afectan a los adultos de corteza gruesa –como la del Pinus Hartwegii–, incendios (†/‡ †$)"3'"¤/‡
pero sí destruyen a los árboles jóvenes y provocan la muerte de plántulas Valle de Toluca 96 397.7 4.1
y semillas depositadas en el suelo, impidiendo la regeneración natural Valle de Ixtlahuaca- Atlacomulco 96 185.5 1.9
del bosque.  „Y ŠŒ’"Y ’"ƒ
Entre las acciones realizadas por PROBOSQUE destacan: rehabilitar FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010.
la infraestructura de detección; incrementar el número de brigadas con
apoyo de los ayuntamientos, organizaciones no gubernamentales y gru-
$(Y"K
[ w   
pos voluntarios; realizar una campaña permanente de concientización sobre la importancia de  !Yƒƒ"
evitar los incendios forestales, y dar mantenimiento a las brechas cortafuego en municipios
de alta incidencia. Región Municipios No. de Superficie
 incendios 3'(†/‡
En la cuenca del Alto Lerma, en los valles, durante la temporada de estiaje de 2008 se
Almoloya de Juárez 5 14.00
atendieron 359 incendios forestales que afectaron una superficie de 1,399.5 hectáreas; de és-
Calimaya 1 2.00
tas, 85 por ciento corresponden a pastizales y arbustos y el resto a arbolado adulto y renuevo
Capullhuac 6 40.00
(Cuadro 19). Para atenderlos se cuenta con brigadas de PROBOSQUE, CONAFOR y de la inicia-
Joquicingo 5 20.50
tiva privada y voluntaria.
Durante la temporada de estiaje 2010 se atendieron en la parte alta de la cuenca del río Lerma 22 50.50

Lerma un total de 192 incendios forestales, que afectaron una superficie de 583.2 hectáreas; Ocoyoacac 18 31.00
Valle de Santiago Tianguistenco 6 29.00
de éstas, el 85 por ciento correspondieron a pastizales y arbustos y el 15 por ciento restante Toluca
a arbolado adulto y renuevo (Cuadros 20 y 21). Temoaya 2 15.00
Para atender tanto el combate de los incendios que se presentaron y las actividades de Tenango del Valle 9 43.50
prevención de estos siniestros, se contó con la participación de 22 barricadas: seis de PROBOS- Toluca 7 96.50
QUE, dos de CONOFOR, trece municipales y una de iniciativa privada. Xalatlaco 1 5.00
Xonacatlán 3 12.00
Plagas y enfermedades forestales Zinacantepec 11 38.75

Los bosques de la cuenca tienen graves problemas de salud: los del Nevado de Toluca han Acambay 19 39.00
perdido 20 mil de sus 51 mil hectáreas, y existe arbolado atacado por muérdago enano. Los Atlacomulco 10 18.00
oyameles de la sierra Las Cruces muestran los efectos de la contaminación ambiental, y hay Ixtlahuaca 4 7.50
árboles aislados con ataques de insectos descortezadores del pino. Valle de Jiquipilco 3 15.50
Los agricultores podan los árboles dejándoles copas muy reducidas a fin de propiciar Ixtlahuaca- Jocotitlán 5 8.50
Atlacomulco
su muerte y remoción posterior. De esta manera agrandan sus parcelas, sin reparar en el sub- Morelos 18 30.50
secuente daño ambiental y de degradación. La presencia de arbolado muerto en pie, tanto de San F. del Progreso 23 36.50
pino como de oyamel, constituye un peligro que se debe minimizar a través de “cortas de sal- San José del Rincón 5 13.00
vamento” que sirven como árboles “nido”, y para la alimentación de especies de fauna menor. Temascalcingo 9 17.00
En este caso se encuentran aquellos árboles ocoteados o de los que se extrae el tejamanil, los  „Y ŠŒ’"YŠ
cuales deben ser remplazados. FUENTE: CCRECARL, Acciones Realizadas, 2010.

135
                       V W     

FLORA

D e la diversidad florística de la cuenca se tienen registros de más de 550 especies,


entre las que también se cuentan las de hábitats acuáticos. En términos científicos se les
clasifica como angiospermas, gimnospermas, pteridófitas, hongos y briofitas; en térmi-
nos más comunes son coníferas, helechos, musgos, hongos, pastos, orquídeas, bromelias,
palmas y cactáceas entre otras. En cuanto a su nombre popular, es frecuente que bajo
una sola denominación se conozca a diversas especies, o que una planta tenga diferentes
nombres en cada región.
La flora que hay registrada en la cuenca representa el 27 por ciento de las especies
reportadas para todo el Estado de México. Las coníferas, con pocas especies, son las más
representativas en los ecosistemas de la cuenca, por las funciones naturales que cumplen
como áreas boscosas. Tanto en las zonas montañosas como en los parques naturales pro-
tegidos se observan bosques conformados con Pinus hartwegii, Abies religiosa, Juniperus
blancoi y Juniperus montícola, además de vegetación secundaria de gramíneas, compues-
tas y leguminosas, que son las especies más abundantes por ser vegetación que se ve
favorecida por la continua modificación en el uso del suelo.
En la misma forma que se advierte la alteración del clima y la reducción de agua
potable disponible, es presumible que el número de especies vegetales haya disminuido
a lo largo del tiempo que han sido explotados los recursos naturales de la cuenca. El cre-
cimiento de la población en las últimas décadas, la expansión urbana, industrialización,
deforestación, incendios y el constante cambio de uso de suelo son factores que han con-
vertido a diversas zonas, especialmente del valle de Toluca, en las áreas más expuestas a
la pérdida de vegetación natural.

Hongos

Los pobladores de las áreas boscosas templadas y frías de la cuenca conocen las especies
de hongos comestibles, organismos que crecen en cualquier hábitat con materia orgáni-
ca, agua y temperatura propicia, particularmente en los bosques de coníferas, de encinos
y mesófilos de montaña. En todos los municipios de la cuenca, pero principalmente en
Acambay, Joquicingo, Lerma, Ocoyoacac, San Felipe del Progreso, Toluca y Zinacantepec
hay 25 especies de hongos comestibles. Además, cinco de ellas tienen propiedades medi-
cinales – Lycoperdon perlatum, Calvatia cyathiformis, Lenzites betulina, Polyporus arcula-
rius y Lactarius indigo¬– y tres –Lycoperdaceae, Calvatia, Lactarius– tienen posibilidades
de explotación, lo que es una posibilidad de alternativas alimentarias y para desarrollar
actividades productivas.

Briofitas

Hay 32 especies de briófitas registradas dentro de la cuenca del Alto Lerma. Se considera
que estos vegetales, al crecer sobre las rocas y formar sobre ellas un sustrato en el que se
establecieron otras plantas, fueron de los primeros organismos de la Tierra. Son general-
mente plantas minúsculas que se desarrollan en ambientes muy variados, pues toleran
condiciones ambientales extremas que otros vegetales no resisten, aunque requieren am-
bientes temporalmente saturados de agua.
Son capaces de retener agua y liberarla lentamente para ser aprovechada por otras
plantas y algunos animales. Esa capacidad retentiva interviene en el balance hídrico de
los bosques y en la reducción de la erosión ambiental, con lo que se concluye que su
pérdida en los bosques propicia deterioro ecológico. Su función como proveedores de
servicios ambientales se ve mermada por la extracción ilícita y excesiva en la temporada
decembrina, cuando las poblaciones de especies explotables se ven disminuidas drásti-
camente por la extracción indiscriminada.
Considerada como una actividad económica importante para comunidades rurales,
está regulada por la NOM-011-SEMARNAT-1996 (Garduño, 2005), que establece procedi-
mientos, criterios y especificaciones para el aprovechamiento, transporte y almacena-
miento de musgo, heno y doradilla, así como sus parámetros de extracción y recolección.
Esta norma y los beneficios ecológicos que brindan las brioftas se deben difundir y con-
siderar por los ejidatarios para usar sustentablemente el recurso.

Pteridofitas

Entre las muchas plantas pteridofitas están los helechos; la presencia de algunas especies
indica el estado del ambiente natural. De las especies que denotan hábitas inalterados,
una fue reportada en la cuenca durante 1943, y otras dos en los años 1980 y 1990. Otra,
indicadora de deterioro ambiental, está presente según reportan las recientes investiga-
ciones de Rodríguez y sus colaboradores. Este tipo de caracterización puede utilizarse

136
B O S Q U E S , F L O R A Y F A U N A

para detectar el cuidado que debe ejercerse sobre las zonas, según indiquen los índices de
alteración.
Usados casi exclusivamente como plantas de ornato, no hay estudios que registren,
si la hay, extracción ilegal o irracional de helechos. La industria cosmética utiliza ciertas
especies de helechos en la elaboración de tintes, perfumes y jabones. Su comercio ha ido en
aumento, pero en su mayoría son plantas cultivadas en invernaderos.

Gimnospermas

De las muchas variedades que hubo alguna vez de estos vegetales, conocidos también como
plantas leñosas, en la actualidad sólo sobreviven coníferas, cícadas, ginkgos y efredas. Su
importante función ecológica es quizá equiparable a su relevancia económica, pues es la prin-
cipal fuente maderable. Las angiospermas representan menos del 2 por ciento de las especies
de flora en México, aun cuando ocupan un lugar preponderante a nivel mundial en cuanto a
diversidad y endemismos de especies de pinos y cícadas (Cotler, 2004).
Es el grupo de vegetales que ocupa más espacio físico, y sus especies representan parte
fundamental en la formación de los principales bosques, refugio y protección de infinidad de
especies de plantas y animales.
Los bosques, como principales generadores de materia maderable en la cuenca, están
expuestos a la tala clandestina y a los cambios de uso de suelo, ya sea para urbanización,
agricultura o ganadería extensiva. Estas actividades ponen en riesgo los principales eco-
sistemas de la cuenca y acarrean problemas de erosión, inundaciones, derrumbes y menor
captación de agua.

Angiospermas

Las angiospermas se subdividen en monocotiledóneas, como las gramíneas, pastos, orquí-


deas, bromelias, palmas, y las dicotiledóneas, como son las familias de leguminosas, cactá-
ceas, compuestas, solanáceas, etc. Con una asombrosa variedad de formas en raíces, tallos y
hojas, son plantas que florecen y fructifican, lo que les permite adaptarse a ambientes muy
diversos.
Son el grupo más extenso del reino vegetal, tanto en formas biológicas como en repro-
ducción. En la cuenca hay 449 especies de angiospermas pergenecientes a las siete familias
que forman parte de la vegetación tipo arbustiva o vegetación secundaria, característica de
pastizales naturales o inducidos.

137
                       V W     

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FAUNA

L
Nombre común %6'*#<3*'
MAMÍFEROS MAYORES
as Ciénegas del Lerma –ecosistemas de alta biodiversidad y fragilidad extrema– son
Armadillo Dasypus novemcintus mexicanus
áreas prioritarias para la diversidad biológica del país. En ellas se desarrollan poblaciones de
Comadreja. Onza Mustela frenata perotae
especies acuáticas endémicas, amenazadas y en peligro de extinción, entre las que hay aves,
Conejo mexicano Sylvilagus cunicularis cunicularis
anfibios, peces y vegetales (Ceballos, 2003).
Coyote Canis lat