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LA ORCIÓN CRISTIANA

(Espiritualidad)

OBJETIVO: Lograr que los niños inicien un hábito de oración en su vida (qué), mediante la
concientización sobre la necesidad de la oración (cómo), para que su vida este protegida por la
gracia (para qué).

JUZGAR: en esta parte usamos todo el conocimiento sobre la Oración que se ha impartido en
la catequesis y guiamos a los niños a estructurar su oración poniéndole un espacio, un tiempo,
unos medios, unas personas, unas razones, recordando el esquema de oración que se ofreció
al final de la catequesis pasada.

1.- La Enseñanza de la Iglesia sobre la Oración: en la primera parte de la catequesis de la


semana pasada se habló de la revelación de la oración. Allí conocimos personajes que durante
su vida dedicaron momentos para la oración. En ellos, Dios no reveló la necesidad de orar. El
que nos reveló la oración perfecta fue Jesús. Luego el Espíritu Santo nos inspiró cinco formas
concretas para la oración: de bendición y adoración, de petición, te intercesión, de alabanza, y
de acción de gracias.

En la segunda parte se nos habló de la tradición de la oración y en ella se nos dijo que
las fuentes de la oración son: la Palabra de Dios, la Liturgia y las virtudes de Fe, Esperanza y
Caridad. Además, se nos dijo que el camino de la oración es Cristo; y que los maestros de
oración son los santos. Allí mismo se nos hablo de las personas y lugares que nos ayudan en la
oración.

En la tercera parte se nos habló de la vida de oración de cristiano. En ella se incluyó la


oración diaria, la liturgia de la horas, la Misa del Domingo y la las fiestas de guardar. Esta
oración puede hacerse de manera vocal, meditativa o contemplativa. Más aun, se nos dijo que
la oración es un combate contra nosotros mismos y contra la envidia del tentador. Y que el
remedio contra esos enemigos es la fe, la conversión y la vigilancia del corazón.

En la última parte se nos habló de la oración del Padre Nuestro. Se nos dijo que es la
oración cristiana fundamental, el resumen del evangelio, la oración perfecta, el corazón de la
Sagrada Escritura.

2.- Nuestro Camino de oración: basados en la enseñanza de la Iglesia lo que nos queda a
nosotros es comprometernos a elaborar nuestro camino de oración, nuestra camino de
encuentro con el Dios de la Vida.

a).- El tiempo de la Oración: lo primero que hay que hacer para poner en marcha nuestra vida
de oración es determinar el momento del día en el que vamos rezar. El tiempo durante el día, y
el tiempo de duración. Tú, personalmente, siéntate y evalúa a qué hora te viene mejor hacer
tu oración. Para esto es necesario que pienses qué haces todos los días, a qué hora estás más
ocupado y a qué hora estás menos. Si tu trabajo o tus estudios inician en la mañana muy
temprano, será mejor que elijas la tarde para la oración. Y si tu trabajo es por la tarde haz lo
contrario, ponte en oración por la mañana. Segundo, pregúntate ¿Cuánto tiempo debo rezar?
Un católico necesita rezar una hora al día. Pero muchos católicos estamos acostumbrados a
rezar sólo cinco minutos. Eso no está bien. Así que es necesario que pienses bien y mejor de lo
que lo has hecho hasta ahora ¿Cuánto tiempo vas a dedicar a la oración? Tu vida no puede ser
como la los paganos que no rezan, o como la de los ateos que no creen, o como la de los
animales que ni saben que existen, o como la de los sectarios que creen que ellos son los
únicos que rezan. Tu vida tiene que ser como la de los santos y, sobre todo, como la de Cristo.
Por tanto, escribe en tu cuaderno: a qué hora del día vas a rezar y cuánto tiempo le vas a
dedicar a la oración. Esto es de vital importancia para tu vida y tu relación con Dios.

b).- El Lugar de la Oración: en segundo lugar, debes determinar en qué lugar vas a rezar. Si en
tu cuarto tienes un espacio donde te gustaría arrodillarte, sentarte, o caminar, entonces ese
debe ser el lugar de tu oración. Si no es tu cuarto, entones puede ser tu sala, o a lo mejor un
lugar especial en tu casa que sea exclusivamente para rezar, muchos lo tienen. Además del
lugar en tu casa, debes tener un lugar en tu colegio o e tu trabajo, un lugar especial donde
hables con Dios antes de estudiar o trabajar. Además de eso, durante el trayecto de tu casa al
colegio o de vuelta, debes también tomar una determinación de rezar, también ese puede ser
un lugar de oración adicional a tu casa, a tu trabajo o colegio.

c).- El Contenido de la Oración: el contenido de la oración es Dios y sus acciones sobre


nuestra vida. Cuando rezamos nos dirigimos a Dios para pedirle, agradecerle, adorarle,
alabarle o darle gracias. La Biblia nos ayuda a recordar esas acciones de Dios en nuestra vida;
también lo hace la Liturgia de la Horas al igual que los devocionarios. El Santo Rosario, el
Credo, en Ángelus, y todas las oraciones nos recuerdas las acciones de Dios en nuestra vida. Al
recordar esas oraciones nuestro corazón se mueve a alabar, adorar, pedir y agradecer. Ahora
esas oraciones los puedes hacer en silencio, meditando en tu corazón y en tus pensamientos;
lo puedes hacer hablando, vocalmente; o lo puede hacer en un acto de contemplación, en
sencillo deleite del corazón en la presencia de Dios.