Está en la página 1de 3

SUPREMACÍA Y RIGIDEZ CONSTITUCIONALES

1. Supremacía constitucional
Es un principio teórico del Derecho constitucional que postula,
originalmente, ubicar a la Constitución de un país jerárquicamente por
encima de todo el ordenamiento jurídico de ese país, considerándola como
Ley Suprema del Estado y fundamento del sistema jurídico. Según cada
país los tratados internacionales ratificados por el país que es de igual
rango (rango constitucional) o superior a las leyes e inferior a la constitución

El artículo 51º de la Constitución Peruana señala que: “La Constitución


prevalece sobre toda norma legal; la ley, sobre las normas de inferior
jerarquía, y así sucesivamente.” En tal sentido se impone a todos los
peruanos, como principio constitucional, la primacía de la Constitución y la
ley, según el cual se debe obediencia plena a la Constitución Política del
Estado.

2. Rigidez de la Constitución
En derecho se habla de rigidez de la Constitución cuando
las disposiciones de la misma no pueden ser integradas, modificadas o
derogadas, salvo por diversos procedimientos muy complejos (o, como se
suele decir, agravados) respecto a aquellos previstos por la ley (interés en
sentido formal, como actos del parlamento). La Constitución que posee tal
característica es llamada rígida, en contraposición a la
Constitución flexible, cuyas disposiciones pueden ser, en cambio,
integradas, modificadas o derogadas por los mismos procedimientos
previstos por la ley.

La rigidez de la Constitución implica que para integrarla o modificarla es


necesario un adecuado acto normativo, la Ley Constitucional, aprobada
con procedimientos agravantes respecto a la otra ley (las leyes ordinarias).
La Constitución y las leyes constitucionales están colocadas en un grado
superior a la ley ordinaria en la jerarquía de las fuentes del derecho, con el
resultado de que, cuando las leyes ordinarias contienen disposiciones
contrarias a la Constitución o las leyes constitucionales, el mismo sería nulo
en conformidad con el principio expresado por Brocard de "lex superior
derogat inferior". A fin de dar efecto a la rigidez de la Constitución, debe
haber un control de legitimidad constitucional de la ley ordinaria (y otros
actos que tienen la misma fuerza) aplicado diversas modalidades en varios
ordenamientos.

3. RIGIDEZ Y FLEXIBILIDAD CONSTITUCIONALES

El profesor Pace concibe la rigidez como una


consecuencia *natural+ aunque no esencial de la superioridad
constitucional. Esta rigidez que consiste, en principio, en una absoluta
inmodificabilidad de la norma constitucional, coherente con su pretensión
lógica de validez temporal sin límite[12], puede, no obstante, ser dulcificada
por la propia norma constitucional mediante la previsión de un
procedimiento más o menos agravado de reforma constitucional

Para el profesor italiano, por consiguiente, las Constituciones


tradicionalmente calificadas de rígidas, al contener un procedimiento
agravado de reforma constitucional, serían, así, en realidad flexibles, al
igual que aquellas que atribuyesen expresamente el poder de modificar la
Constitución al propio órgano legislativo ordinario, mientras que las
tradicionalmente calificadas de flexibles por guardar silencio respecto de la
reforma constitucional serían, por contra, absolutamente rígidas.

El profesor Varela, por su parte, considera necesario mantener la distinción


entre Constituciones rígidas y flexibles, es decir atribuyendo a la rigidez el
significado de agravación procedimental en relación con el procedimiento
legislativo ordinario. En este sentido entiende que la rigidez es un elemento
imprescindible para hablar de superioridad de la Constitución. A tal efecto
considera necesario no ya la previsión de un órgano y de un procedimiento
-en sentido estricto- de reforma distintos al legislativo ordinario, sino que la
mera exigencia de carácter expreso a la reforma es suficiente para variar
el procedimiento -en sentido amplio- e introducir rigidez.