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ITENE presenta un innovador plástico compostable en la feria K 2016

También mostrará innovadores aditivos para mejorar las prestaciones de materiales plásticos
convencionales y avances en Nanoseguridad. De igual manera, el centro participa en la iniciativa "FACE OF
INNOVATION" de la multinacional Dow Chemical.
Reordenar esta lista usando las flechas.

El centro tecnológico ITENE presenta en la feria K2016, la cita más importante del mundo sobre plásticos
(19 al 26 de octubre en Düsseldorf, Alemania), todos sus últimos desarrollos y tendencias de innovación.
Uno de los productos más destacados que presentará es un innovador material compostable con
propiedades activas que, en una aplicación de envase, es capaz de extender la vida útil de un producto
perecedero hasta un año y medio (en el caso de cremas cosméticas naturales).
En la actualidad existen envases compostables de PLA (ácido poliláctico) que otorga a este producto
cosmético natural una vida útil media de 6 meses. Este nuevo desarrollo es capaz de mejorar las
propiedades barrera y antioxidantes del PLA convencional que, junto a la incorporación de sustancias
activas al material de envase, permite que el cosmético natural alcance una vida útil de 18 meses.
Para mostrar cómo funciona, ITENE realizará en su stand una demostración en vivo de la biodegradación
de este material desde su estado inicial hasta que se convierte en compost. En ella se podrán observar los
diferentes estados del producto, que es compostable en tres meses.
También destacarán en la feria K 2016 por parte del centro tecnológico otras innovaciones como
son nuevos polímeros reforzados con aditivos que ofrecen una gran resistencia mecánica y baja
permeabilidad, en el caso de los bioplásticos, o que son capaces de reducir el volumen de material plástico
convencional que se utiliza en el desarrollo de un producto.
ITENE presentará todas sus capacidades para evaluar los desarrollos plásticos de cualquier empresa y
garantizar el cumplimiento de la legislación. El centro analiza aspectos como la seguridad alimentaria,
toxicidad y ecotoxicidad, biodegradabilidad y compostabilidad de diferentes materiales y productos
plásticos.
A este respecto, los organismos internacionales DIN Certco y VinÇotte han reconocido a ITENE como
laboratorio autorizado para llevar a cabo ensayos de certificación en el marco de productos compostables.
Mientras, junto a los beneficios previstos de la nanotecnología, hay un debate continuo sobre los efectos
potenciales que los nanomateriales artificiales (ENMs) y los productos nanocompuestos pueden tener
sobre la salud humana y el medio ambiente. ITENE, como centro pionero en I+D en Nanoseguridad,
mostrará cómo trabajar de forma segura con nanopartículas, con métodos eficaces de medición de la
exposición en centros de trabajo, así como siendo efectivos en la evaluación de los equipos de protección
para los trabajadores.
Todas estas innovaciones y demostraciones se podrán ver en el stand de ITENE en K2016, Hall número 5,
stand 5F10.
COLABORACIÓN CON DOW
ITENE también colabora en la iniciativa “Face of Innovation” creada por la multinacional Dow Chemical
para la feria K 2016, con el fin de juntar a líderes de la industria con expertos para convertir buenas ideas en
grandes soluciones.
En concreto, el lunes 24 de octubre a las 14,00 horas (en el espacio K48 del Hall 8ª) se celebra la ponencia
“Moviendo mercancías de forma segura”, en la que Juan Alcaraz, responsable de negocio de Soluciones de
Embalaje y Simulación de ITENE, explicará la importancia de realizar ensayos para mejorar la estabilidad en
las cargas en el transporte. Un avance de esta presentación se puede encontrar
en: https://www.youtube.com/watch?v=qmlFtK9rAg4
17 | 10 | 2016
Crean innovador plástico compostable
El Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) trabajó en el aditivo para mejorar las
presentaciones de materiales plásticos convencionales.

En la actualidad existen envases compostables de ácido poliláctico (PLA) que otorga a este producto
cosmético natural una vida útil media de seis meses.
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En el marco de la feria K 2016 (19 al 26 de septiembre en Düsseldorf, Alemania) el Centro Tecnológico del
Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) presentará uno de sus últimos desarrollos y tendencias de
innovación. Se trata del material compostable con propiedades activas que, en una aplicación de envase,
es capaz de extender la vida útil de un producto perecedero hasta un año y medio (en el caso de cremas
cosméticas naturales).

El ITENE expone que en la actualidad existen envases compostables de ácido poliláctico (PLA) que otorga a
este producto cosmético natural una vida útil media de seis meses. Este nuevo desarrollo es capaz de
mejorar las propiedades de sustancias activas al material de envase. Permite que el cosmético natural
alcance una duración de 18 meses.
El instituto tendrá un stand en la feria para la demostración en vivo de la biodegradación de este material
desde su estado inicial hasta que se convierte en composta. En ella se podrán observar los diferentes
estados del producto.

Entre las otras novedades que darán a conocer destacan los nuevos polímeros reforzados con aditivos que
ofrecen una gran resistencia mecánica y baja permeabilidad, en el caso de los bioplásticos, o que son
capaces de reducir el volumen de material plástico convencional que se utiliza en el desarrollo de un
producto.

El centro analiza aspectos como la seguridad alimentaria, toxicidad y ecotoxicidad, biodegradabilidad y


compostabilidad de diferentes materiales y productos plásticos.

ITENE colabora en la iniciativa Face of Innovation creada por Dow Cheminal para la feria K 2016, con el fin
de juntar a líderes de la industria con expertos para compartir ideas y soluciones para la industria.
PLÁSTICO DEGRADABLE, BIODEGRADABLE Y COMPOSTABLE
Posted by: PLASTISAX | on julio 6, 2016
Plástico degradable . La palabra “degradable” sólo significa que algo se rompe. Técnicamente, todo el
plástico es degradable. Se puede romper con un martillo. Se puede moler en un polvo fino. Todo esto
cuenta como “romper” el plástico, y por lo tanto (técnicamente) “degrada” el plástico.
Esto crea un poco de confusión, debido a que si a algunos plásticos se le agregan productos químicos esto
hará que el plástico se descomponga más rápidamente bajo ciertas condiciones. Por ejemplo, se puede
añadir un aditivo que hará que se descomponga en contacto con la luz del sol: esto se conoce como hacer
plástico “fotodegradable”. También se podría hacer algo parecido con un aditivo que hiciera degradarse al
plástico en contacto con el oxígeno.
Pero aún que se consiga un cierto nivel de degradación, quedarían pequeños restos, pequeños trocitos de
plástico y nada habría cambiado. Sería cuestión de años que esos trocitos se volvieran lo suficientemente
pequeños como para ser asimilados por los microorganismos.
Así que tenga cuidado cuando vea un producto de plástico que anuncia que es “degradable”, pero no
“biodegradable” o “compostable”, porque eso no tiene nada de especial. Todo el plástico es degradable
en última instancia, y eso no es sinónimo de ecológico, verde ni sostenible.
Plástico biodegradable . Cuando algo es biodegradable, significa que es degradable, pero también significa
algo más: puede ser degradado por el metabolismo de los microorganismos. Cuando un plástico es
biodegradable, los átomos de carbono en las cadenas del polímero se rompen, y realmente puede
participar en la creación de otras moléculas orgánicas. Se trata de un plástico que puede ser procesados
por, y se convierten en parte de, los seres vivos orgánicos. Esto les devuelve a la naturaleza en un sentido
muy real: se convierten en parte del ciclo de carbono de la ecología de la tierra.
También es importante tener en cuenta que incluso algunos plásticos que están hechos a partir de
recursos renovables se procesan de una manera que los hacen no biodegradable . Siguen siendo
“degradables”, pero no vuelven a la tierra, y no pueden ser procesados por microorganismos. Es por ello
que la diferencia entre los plásticos biodegradables y plásticos no biodegradables, es tan importante.
Plástico compostable . Cuando algo es compostable, significa que se biodegrada, pero también significa
algo más: se degradará dentro de una cierta cantidad de tiempo, bajo ciertas condiciones.
Se considera “compostable” aquel material que puede biodegradarse por acción microbiológica en un
corto período de tiempo y sin dejar residuos visibles ni tóxicos. Una de las normativas más importantes que
regulan la compostabilidad es la europea EN-13432, que delimita su definición así como los procedimientos
para determinarla. Dicho esto llegamos a la conclusión de que todo material compostable es
biodegradable, pero esto no funciona al contrario: no todo producto biodegradable es compostable.
¿Que Es Compostable vs Que Es Biodegradable? / Biodegradable Versus Compostable

Hoy es nuestro #GreenThursday y como estamos comprometidos con el cuidado de nuestro medio
ambiente, hoy hablaremos de lo que significa “Compostable vs Biodegrable”.
Cuando algo es biodegradable, quiere decir que “con el tiempo” puede ser degradado por el metabolismo
de los microorganismos. Cuando un plástico es biodegradable, significa que eventualmente se romperá en
pequeñas piezas lo cual puede tomar cientos de años, inclusive miles.
Los plásticos a base de petróleo que simplemente se descompone en una arena fina o trozos pequeños
todavía no pueden ser digeridos por los microorganismos. Tal vez durante el paso de muchos años las
piezas pueden ser tan pequeñas que pueden ser digeridas por los microorganismos.
Cuando algo es COMPOSTABLE, significa que se biodegrada, pero también significa algo más: se degrada
dentro de una cierta cantidad de tiempo bajo ciertas condiciones.
Para muchos tipos de bioplásticos, es posible decir que se van a descomponer“con el tiempo”, pero si lo
dejas en una habitación hermética, podrían tardar miles de años en descomponerse.
Las organizaciones que regulan las normas de los materiales han desarrollado una serie de pruebas y
puntos de referencia concluyendo que si un plástico llega a biodegradarse por completo lo
suficientemente rápido en un determinado tipo de entorno, entonces puede ser etiquetado
como“compostable”.
Todos los plásticos compostables son biodegradables, pero no todos los plásticos biodegradables son
compostables.
PLA, papel y bagazo son productos compostables (en instalaciones comerciales), pero los plásticos y otros
materiales no renovables no lo son.
Biodegradable Versus Compostable
Today's our #GreenThursday and as we are committed to caring for our environment, now talk about
what “Compostable vs Biodegrable” is.
When something is biodegradable, it means that “eventually” may be degraded by the metabolism of
microorganisms. When a plastic is biodegradable, meaning that eventually break into smaller pieces which
can take hundreds of years, even thousands.
The petroleum-based plastics that simply breaks down into a fine sand or even small pieces can not be
digested by microorganisms. Maybe during the passage of many years can be as small parts that can be
digested by microorganisms.
When something is compostable, biodegradable means that, but it also means something else: it degrades
within a certain amount of time under certain conditions. For many types of bioplastics, we can say that
will decompose“eventually”, but if you leave it in an airtight room, could take thousands of years to
decompose.
Organizations that regulate materials standards have developed a series of tests and benchmarks
concluding that if a plastic reaches completely biodegrade fast enough in a certain kind of environment,
then it can be labeled as “compostable”.
All compostable plastics are biodegradable, but not all the biodegradable plastics are compostable.
PLA are compostable bagasse paper and products (commercial facilities), but plastics and other non-
renewable materials are not.
Naturtruck, proyecto europeo que crea plásticos compostables para el interior de automóviles
22-02-2016El Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) ha comenzado las investigaciones para desarrollar
un nuevo material procedente de fuentes renovables que será usado en la industria automotriz.
Concretamente se trata de un plástico biodegradable con el que se fabricarán las piezas del interior de las
cabinas de los camiones Renault y en cuyo desarrollo participan otros dos centros tecnológicos: CTAG
(Galicia) y IWNiRZ (Polonia); seis Pymes de las cuales dos son españolas: Químicas del Vinalopó S.L y Bulma
Tecnología S.L, y cuatro europeas: BAVE (Alemania), RE8 (Suecia), POLYCOM (Eslovenia), PLASCAM
(Turquía); así como la filial de Volvo en Lyon (Francia), todos ellos coordinados por AIMPLAS dentro del
proyecto europeo Naturtruck.
El proyecto, de 32 meses de duración, cuenta además con la colaboración de la petrolera TOTAL que,
desde su división de bioplásticos, proporciona al consorcio europeo el material biodegradable (PLA
procedente de almidón de maíz).
El objetivo es diseñar materiales y procesos productivos industriales que permitan sustituir los accesorios
de la consola del vehículo que actualmente se fabrican con piezas de ABS inyectado, por otras piezas
similares fabricadas a partir de materias primas de fuentes renovables y que además una vez acabada su
vida útil, en lugar de ir a parar a un vertedero, se convierten en abono o compost como el resto de residuos
orgánicos. Todo ello a un coste competitivo con el de los materiales convencionales.
La automoción apuesta por las fuentes renovables
La presencia de los bioplásticos en el sector de la automoción es muy limitada, aunque es una tendencia
por la que la industria está apostando cada vez más. Actualmente, la incorporación de materiales
procedentes de fuentes renovables en los vehículos se reduce a algunos paneles interiores en los que se
han sustituido los refuerzos como la fibra de vidrio por otros como las fibras naturales, con la consiguiente
reducción de peso.
En el caso de Naturtruck, el objetivo es mucho más ambicioso ya que se espera poder sustituir la mayor
parte de los materiales utilizados habitualmente, por otros de procedencia renovable en las piezas
seleccionadas. Concretamente más de un 80% de los mismos.
El papel de AIMPLAS en el proyecto, además de ser el coordinador, es principalmente el de formular el
nuevo compuesto para posteriormente obtener piezas mediante el proceso de inyección de plásticos.
Según Miguel Ángel Valera, investigador principal del proyecto, “las piezas inyectadas se someterán a un
tratamiento térmico que permitirá mejorar las propiedades físico-mecánicas del material de forma que
pueda ser empleado en aplicaciones tan exigentes como el equipamiento interior de vehículos
comerciales”.
Este proyecto ha recibido subvención del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea para
investigación, desarrollo tecnológico y demostración.
Fuente: Tecnología del Plástico
Mexicano hace plástico con semilla de aguacate
La idea de desarrollar un producto de bioplástico que fuera más económico, hecho a base de maíz, pero
sobre todo de menor impacto ambiental, surgió en 2001 y tras ocho meses de investigación se encontró en
la semilla del aguacate una molécula que se puede extraer y transformar en plástico biodegradable.
David Muñoz
Por primera vez en la historia, un mexicano logrará igualar el precio de venta delbioplástico con el del
plástico tradicional, hecho a base de petróleo.
Cuando estudiaba ingeniería química en el Tecnológico de Monterrey, en 2011, Scott Munguía, fundador y
CEO de Biofase, tenía la inquietud de desarrollar y ofrecer al público un producto de bioplástico que fuera
más económico, hecho a base de maíz, pero sobre todo que tuviera un menor impacto ambiental.

FOTO: Scott Munguía, fundador y CEO de Biofase, a la derecha, estudió ingeniería química en el Tec de
Monterrey. (Tomada de Facebook)

Luego de ocho meses de investigación de laboratorio, encontró en lasemilla del aguacate una molécula
que se puede extraer y sintetizar con un intercambio químico en biopolímero, es decir, transformarlo
enplástico biodegradable.
“Ya tenía conocimiento de las propiedades del aguacate, pero cuando leí un artículo científico de la forma
en que se produce el bioplástico, me di cuenta que más del 80 por ciento es con base en algún alimento,
principalmente de maíz y de fibras. Me informé de las moléculas que usaban y recordé que el aguacate
tenía uno parecido. Entonces se me ocurrió usar su semilla para hacer bioplástico”, contó.
Inmediatamente después, patentó este descubrimiento en México y Estados Unidos. Fue así como decidió
fundar Biofase en agosto de 2012, una empresa tecnológica dedicada a la fabricación de plástico en forma
de materia prima para ser transformado mediante los métodos convencionales de moldear el plástico.
“Conseguí dinero de muchos premios que ganamos en varias lugares, y las utilidades las reinvertíamos,
hasta consolidarnos como estamos hoy”, agregó.
Munguía encontró un negocio potencial con el aguacate pues estimaciones revelan que en México las
empresas que industrializan el vegetal para elaborar productos como aceites, guacamole o salsas, generan
aproximadamente 300 mil toneladas de desecho de semilla.
“Estas empresas sólo aprovechan el mesocarpio o lo que es la carne del aguacate, entonces lo único que
nosotros hacemos es recolectar este deshecho que generan las empresas, lo que abarata fuertemente
nuestros costos. Esto vuelve atractiva nuestra resina biodegradable porque son productos sustentables,
accesibles y radicalmente más baratos que cualquier otro bioplástico.”
El modelo de negocios de Biofase considera tres unidades. La primera es la de resinas, que se divide en dos
tipo de productos: híbridas, las cuáles utilizan un porcentaje no mayor al 30 por ciento del material de
petróleo, lo que hace que se combinen el biopolímero de aguacate con plástico regular, más otros
aditivos.
La segunda son las resinas compostables, producto que es 98 por ciento biopolímeros, es decir, que
además es biodegradable.En promedio, esta unidad de negocio genera el 60 por ciento de las ventas de la
empresa.
La segunda unidad de negocio son los productos biodegradables, en los que la empresa produce vasos,
popotes, bolsas, platos o cubiertos. Estos últimos son los que más se demandan en México, aclaró Scott.

Por último, está el negocio de productos especializados, segmento en el que empresas grandes hacen
pedidos para la elaboración de moldes y transformación de plástico para hacer productos específicos.
Actualmente, Biofase está distribuida en distintas partes del país, pero en noviembre de este año
concentrará sus operaciones en el estado de Morelia. “Abriremos nuestra planta de producción que tendrá
una capacidad de producción mensual de 700 toneladas. Va a ser la más grande de México y posiblemente
de América Latina; con ella lograremos vender nuestro producto a precio de producto a base de petróleo”,
expuso.
En cuanto los precios de los productos, Scott explicó que en promedio las resinas de bioplástico son 40
por ciento más caras que las de petróleo, pero con el ahorro de costos de obtener su insumo de
producción, venden la resina al mismo precio que el del petróleo.
“Estamos en el mercado con precios competitivos y nuestra planta de Morelia nos da buenas expectativas
de crecimiento para los siguientes años”.
El éxito de Biofase se da en un contexto en el que la sociedad y las empresas empiezan a apreciar y a
demandar cada vez más los productos ecológicos.
“La gente se da cuenta que es valioso emprender y generar valor buscando el beneficio del medio
ambiente y es por eso que Biofase ha encontrado el camino del crecimiento, además de comercializar con
un producto orgullosamente mexicano”, apuntó.
Plástico biodegradable
Fundación: Agosto del 2012