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Asignatura:

Fundamento Del Pensamiento Humano

Nombre del tema

Objetividad Y Observación: Hacia Los Fundamentos Del Conocimiento Disciplinar

Presenta

Erika Escobar Anaya

Alen Montoya Atehortua

Rolando Penagos Suarez

Docente

María Fabiola Quinto Hinestroza

Colombia_ Municipio de Apartadó Abril, 25 de 2018


Introducción

El conocimiento científico ha calificado sus procesos y resultados como “objetivos”, de

acuerdo con el criterio de la observación como garante de los resultados de dicho proceso.

Es decir, los conocimientos surgidos del transcurso científico son verdaderos debido a su

verificación empírica basada en la observación, constituyéndose esta en el Juez que

determina que dicho saber es objetivo, como ha sido planteado por Fourez (1994). Sin

embargo, este planteamiento es discutible por cuanto la observación, basada en la visión

humana, puede fallar, podría conferir más valor a uno que otro detalle o seleccionar como

significativo aquello que lo es para una cultura, con sus criterios, modos de pensamiento e

imaginarios, dejando de lado o despreciando otros aspectos. Planteado así, estaríamos

afirmando que, si la objetividad se propone como neutralidad valorativa o como inmediatez

de los datos, estas características no son propias del saber humano, por cuanto este depende

de un contexto, de una cultura, de un modelo de pensamiento que es el que define y colorea

lo observado, cual filtro que colorea la realidad que se observa a través de él. Al fin y al cabo,

nuestro nacimiento, fruto del tipo de pensamiento que elaboramos como seres humanos,

siempre es una representación de la realidad, pero no su copia fiel.

Es así, como a través de la descripción idealizada de pensamientos profundos, reflexivos y

promotores de sucesiones cognitivas para nuestro aprendizaje, emprendemos descubrir la

influencia misma de conocer sobre el conocimiento.


Tabla de Contenido

Introducción .......................................................................................................................... 2
Observar Es Estructurar Un Modelo Teórico ................................................................... 4
Los Hechos, Las Proposiciones Y Las Definiciones. .......................................................... 5
La objetividad En la realidad Del conocimiento Propio De Nuestra Sociedad .............. 5
la ideología de la inmediatez científica y como perjudica al conocimiento. .................... 6
la revolución copernicana y sus implicaciones para el aprendizaje ................................. 7
Lo Objetivo Y Lo Subjetivo, Una Relación Estable .......................................................... 8
Conclusión ............................................................................................................................. 9
Bibliografía ........................................................................................................................... 10
Referencias ........................................................................................................................... 10
Observar Es Estructurar Un Modelo Teórico

Al observar realizamos una interpretación, lo que implica integrar una determinada

visión en la representación teórica que nos hacemos de la realidad. Es así como,

entendemos que, observando, estructuramos partiendo de definiciones (previamente

conceptuadas y trasmitidas hacia nosotros que son convencionales), hechos que se nos

proponen en el entorno que estamos observando y proposiciones que elaboramos basados

en estos dos aspectos, para darle la consideración objetiva a lo que observamos. Todo esto

claro se demuestra a partir del siguiente ejemplo: Esta claro que podemos observar que un

bolígrafo se encuentra situado encima de nuestro escritorio, teniendo claro el concepto de

bolígrafo (lo normal, observar lo existente. Que no es más que elaborar una síntesis de un

fenómeno, entendida como una reconstrucción racional de la información disponible, como

un principio explicativo de la realidad) pero cuando no se dispone o se duda de ese

concepto, entonces, hablaremos de ese objeto redondo o delgado, alargado o corto,

trasparente o de color. Que se encuentra situado en el escritorio.

Ahora bien, así como observar es estructurar un modelo teórico, esto supone la

contradicción al concepto tradicional que dispone la observación científica de la

observación donde, la observación es una atención pasiva, puro estudio receptivo, donde

solo se puede informar de lo que existe. Claramente el argumento de que la observación es

más bien cierta organización de la visión, genera un fundamento valido que refuta de

manera objetiva una premisa “equivocada”, dado que, para el caso del ejemplo anterior,

cuando observo lo que hay en el escritorio, para mi es una forma de poner orden a lo que

estoy observando.
Los Hechos, Las Proposiciones Y Las Definiciones.

Tres elementos que se hacen participes al momento de observar y que comparten

una relación basada en el fundamento de su accionar, esta se propicia en la participación de

la teoría como eje central de su estructura. Porque al conceptualizar encontramos: En

primer lugar, un hecho es un modelo teórico de interpretación que se establece o se prueba,

de esta forma se brinda una prueba a lo que se observa. Para el caso de las proposiciones,

encontramos que es una expresión de un juicio entre dos términos, sujeto y objeto. Donde si

bien en principio una proposición es emperica, en si misma ya es participe de elementos

teóricos que lo que generan a priori es argumentar su validez en torno a la razón.

Por ultimo las definiciones, son la relectura de cierto número del mundo a través de

una teoría, por tanto, es una interpretación.

Es así como encontramos la particularidad que supone la base teórica como fuente

de validez hacia una interpretación justificada en la razón y pruebas científicas de los

fenómenos que nos aquejan.

La objetividad En la realidad Del conocimiento Propio De


Nuestra Sociedad

La sociedad existe como realidad objetiva, Para comprenderla es necesario tener en

cuenta el continuo proceso dialéctico (método de razonamiento desarrollado a partir de

principios). Entendiendo en principio que el individuo no nace parte de una sociedad; nace

con una predisposición hacia la sociabilidad y luego llega a ser miembro de ella. En su vida

hay una secuencia que lo lleva a participar en la dialéctica de la sociedad.


Donde el “asumir” el mundo en que ya viven otros, es un proceso original para todo

organismo humano, y el mundo una vez “asumido” puede ser creativamente modificado,

hasta recreado. En donde, no solo “comprendo” los procesos subjetivos del otro,

“comprendo” el mundo en que vive y ese mundo se vuelve mío.

Así pues, comprendiendo la figura que se dispone de sociedad, se concibe como

segundo argumento para su idóneo análisis, la sugestión que se propone al entender que un

sujeto individual puede hacer muy poco por modificar los valores establecidos. Que

estimula la reflexión sobre la premisa en donde se dice que “el sujeto en su razón acomoda

y tratar de representar lo que el mundo le presenta, a través de sus sentidos y

entendimiento”, nos encontramos con que para el caso la imagen de la existencia misma de

la sociedad preexiste sobre la interpretación misma del sujeto.

la ideología de la inmediatez científica y como perjudica al


conocimiento.

En busca de argumentos que justifiquen la veracidad de nuestra razón al tratar de

desentrañar los múltiples fenómenos que a diario buscamos resolver, desde la incursión de

la ciencia como respuesta verídica y de primera mano, los múltiples hallazgos no se han

hecho esperar, al igual que los múltiples fracasos a lo largo de la historia. Es que, si de la

identidad misma que la ciencia propone empezamos a indagar, no ha de sorprendernos

como a través de la especialización en cada área de estudio, la estructuralidad misma del

conocimiento se ha desintegrado y por lo tanto la integralidad misma de nuestra percepción.


Es así como nuestro principal argumento para afirmar esta ideología, radica en la

incesante búsqueda de nuestro origen, y es que el como a través de la historia siempre se ha

considerado como “ideal” el encontrar ese elemento madre que constituye a todos y cada

uno de los componentes en el universo, desfigurando la idea misma de “universo”.

Ahora, es más que claro que esta situación propone una serie de conflictos mismos

para el progreso del conocimiento, expresadas en situaciones que ahora mismo en la

actualidad parecieran “irremediables”, y es que no hablamos de otra cosa que no sea, por

ejemplo: El aumento en el fraude en publicaciones científicas a causa de la inmediatez, la

presión y la búsqueda de prestigio. Que no es más que la máxima expresión en términos de

retroceso para nuestro conocimiento y es llevado por nada más y nada menos que nuestra

fuente más confiable.

“Porque al fin y al cabo la exactitud de inexacto, ahora mismo es posible.”

la revolución copernicana y sus implicaciones para el


aprendizaje

Si bien la revolución copernicana en resumidas cuentas supone entre otras cosas el

cambio de la tierra por el sol como centro del universo (teoría geocentrista a teoría

heliocentrista). Implica mucho más, pues se puede considerar como La primera batalla

enconada entre la teología y la ciencia, y en cierto sentido la más notable, fue la disputa

astronómica, respecto a si la tierra o el sol formaban en centro de lo que ahora llamamos

sistema solar.
Eso por parte de la ciencia, ahora, en cuanto se refiere a la filosofía, la disposición

que se tiene en el cambio de rol de los elementos participes del proceso del conocimiento

(sujeto y objeto), donde la premisa de que “el sujeto llega al conocimiento cuando se

somete a las cosas”, se pasó a que, “el sujeto impone características a las cosas que se van a

experimentar”. Fomentando la ideología que propone que el objeto se pliega al sujeto en la

experiencia de conocimiento. Dando así el papel central al ser humano “nuevamente”.

Pero, esta situación supone un argumento irremediable para nuestro proceso de

aprendizaje y mucho más dadas nuestras circunstancias (participes bajo el modelo del

IDEAD), donde se destaca la revolución del modelo educativo, convirtiendo al alumno de

pasivo a activo, de receptor a promotor y de dependiente a independiente. Que, entre otros

beneficios, supone el desarrollo íntegro y complementario, bajo la construcción de un

conocimiento complejo y estructural, fomentando el desarrollo de competencias laborales

versátiles para el mercado laboral altamente exigente y en constante cambio.

Lo Objetivo Y Lo Subjetivo, Una Relación Estable

Para afirmar la existencia de alguna relación entre ambos conceptos, se hace

necesario en primera instancia resaltar que, para nosotros, “todo aquello que es objetivo es

subjetivo en tanto este configurada por un sujeto”, es decir, mientras sea participe un ser

humano (subjetivo) que siente, que piensa y que actúa con base en esos sentimientos,

afectos, emociones, valores, actitudes, pensamientos, deseos, intenciones, creencias,

aspiraciones, ideales y convicciones. Y es que, “todo conocimiento tiene un sujeto, se da

siempre en un sujeto, y, por tanto, todo conocimiento será también y siempre subjetivo, aun

cuando tenga componentes que vienen del objeto exterior”.


No obstante, se hace necesario destacar una posición mucho más contemplativa para

el desarrollo de esta noción, es así como bajo la ideología que presenta a el mundo, como

objeto de estudio, pero reconoce al ser humano, como sujeto, en una relación bilateral e

interdependiente, en la que cada uno se configura de manera recíproca e inseparable. Donde

se estimula como postulado que, ante el desarrollo que supone la lucha entre el

subjetivismo y el objetivismo, esta exige contemplar que, “la subjetividad sólo se puede

entender como búsqueda de la objetividad, y la objetividad sólo se puede entender desde la

pasión por lo verdadero, necesitada del esfuerzo subjetivo para acercarse a sí misma”.

Por ultimo en aras de estimular esta relación, comprendemos que “nada en el

universo está aislado y todo lo que en él convive está, de un modo u otro, interconectado

mediante un permanente, instantáneo y hasta sincrónico intercambio de información”

Conclusión

El conocimiento humano y el científico, son procesos cargados de intencionalidades, sujetos

a necesidades e intereses. El desconocimiento de esto ha llevado a las ciencias a una supuesta

objetividad en la cual los sujetos sólo aportarían su capacidad de observación, sometiéndose

al imperio de un método científico rigurosamente establecido y fijo, en el cual los contextos

e intereses en la producción del saber son secundarios o deberían ser neutrales. Esto se

encuentra implícito en la mayoría de los aprendizajes que se reciben por parte de la escuela,

conformando un pensamiento que acepta a la ciencia y sus resultados teóricos sin ninguna

posibilidad de crítica, limitándose a recibir el saber producido por otros y a aplicarlo en el


desconocimiento de contextos y necesidades tanto de las comunidades en las cuales se

trabaja, como del entorno natural.

Bibliografía

Fourez, G. El método científico: la observación. En: La construcción del conocimiento


científico. Filosofía y ética de la ciencia. Madrid: Narcea ediciones, 1994. Pág. 25-43

Maturana, H. La Objetividad. Un argumento para obligar. Santiago de Chile: Dolmen


ediciones, 2002. Pág. 17-73

De Bustos, E. La Objetividad. En: El Conocimiento. Villoro, L. (editor). Madrid: Trotta,


1999. Pág. 89-105

Referencias

Martínez, Miguel. La nueva ciencia. Su desafío, lógica y método. México:


Trillas, 2009a

Maturana, Humberto. El ojo del observador. Barcelona: Gedisa, 1993.

Morín, Edgar. Ciencia con conciencia. Barcelona: Anthropos, 1984.

Prigogine, Ilya. “¿El fin de la ciencia?” Nuevos paradigmas: cultura y subjetividad.


México: Paidós, 1994.

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