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CONDUCIENDO HACIA UNA ADECUADA GESTIÓN DE CALIDAD EN LA

CONSTRUCCIÓN

Orlando Jefferson Adrianzen Flores.

En el afán de encaminar la gestión de calidad en la construcción, nos


preocupamos en demostrar la importancia de la calidad, centrándose
específicamente en el sector construcción. Partiendo de saber qué calidad en la
construcción es efectuar la filosofía de calidad en las diferentes fases del proceso
constructivo, con el fin de lograr un producto que cumpla con los requerimientos
de la población.

La calidad empieza en el instante en el que se identifica un proyecto en base a


una necesidad de la población, buscando un producto que satisfaga con las
necesidades de los mismos, teniendo en consideración al sector al que va
dirigido, ya que, si está dirigido al sector privado debe brindar como producto una
adecuada rentabilidad, por otro lado, si está dirigido al sector público, debe
cumplir con el servicio que la población espera.

Se desarrolla con la posibilidad de conocer si lo que se está haciendo, es


correcto, si lo hacemos en la forma correcta, en la oportunidad correcta, a costos
razonables, todo esto en busca de la calidad total. Cabe recalcar que es un tema
de protección ya que proporcionar calidad no significa que reparemos las cosas
que salgan mal, calidad es protegernos de que esos errores no se presenten, y
así evitar los costos de no calidad, que suelen ser muy elevados. Es decir que si
no es tomado en consideración se convierte en un riesgo.

La calidad no se acaba cuando se alcanza el nivel esperado, sino que requiere


una mejora y superación continua, pensando a mediano y a largo plazo, con el
objeto de evolucionar constantemente.

El simple hecho que no exista un organismo regulador en la calidad de obras


demuestra la poca importancia que se le presta al rubro de la calidad. Si se busca
que las necesidades de la población sean satisfechas adecuadamente, tratando
de protegernos sobre posibles riesgos, que traerán consigo costos muy
elevados, si buscamos el bienestar de la población, el ser más productivos y el
optimizar los recursos.

La mejor forma de lograrlo es que los profesionales de la construcción tomen


conciencia sobre la importancia que trae consigo la calidad y creen un organismo
regulador de la calidad de obras, como una Superintendencia Nacional de Obras
Públicas, que encaminaría a mejorar la calidad de las diferentes obras del país,
que nos permitiría dejar de lado ese pensamiento, en el que se espera que las
cosas salgan mal para repararlas, y formarnos uno nuevo, en el cual generemos
estrategias de gestión que nos permitirán obtener un producto de buena calidad
a menor precio, y sin costos por fallas. La calidad no sucede por accidente, debe
ser planeada.