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EXPEDIENTE Nº 00006-2014-0-1411-JP-CI-01

ESPECIALISTA: Dr. JOSÉ CARLOS HERNÁNDEZ MEDINA


ESCRITO Nº 02
SUMILLA: APELA RESOLUCIÓN Nº 7.
ANEXOS:
2.A Comprobante pago arancel por apelación del auto resolutivo .
2.B Comprobante de pago arancel cédulas de notificación .

AL PRIMER JUZGADO DE PAZ LETRADO DE PISCO


GRACIELA YOLANDA PARIONA LUQUE, en la demanda sobre OBLIGACIÓN DE
DAR SUMA DE DINERO, con SCOTIABANK PERÚ S.A.A.; dice:
Que, habiéndonos notificado el 19 de los corrientes, con la Resolución Nº 07 del 19
de agosto del 2014, que declara FUNDADA la demanda de fojas 8 a 11 interpuesta
por SCOTIABANK PERÚ S.A.A. y ordena adelantar la ejecución hasta que los
ejecutados paguen a la entidad ejecutante la suma de S/. 26,684.17, más intereses
compensatorios y moratorios devengados hasta la fecha de pago y costas y costos
del proceso, presento recurso de APELACIÓN, con la esperanza que el Superior en
grado la revoque, por los siguientes fundamentos:
1.- LA RESOLUCION Nº 07, AGRAVIA EL DERECHO AL DEBIDO PROCESO Y
TUTELA PROCESAL EFECTIVA
1.1 En efecto, se ha incurrido en violación del debido proceso y de la tutela procesal
efectiva, desde que el juez no ha tomado en cuenta los dos extremos de mi escrito
de absolución de la demanda, limitándose a emitir pronunciamiento (erróneo por
cierto) sólo en relación a la EXCEPCIÓN propuesta por mi parte, pero sin formar
criterio en relación con el punto 2º de mi escrito de contestación en que en forma
expresa dije: “2.- CONTRADIGO LA DEMANDA, negándola y contradiciéndola, en
fundamentos de puro derecho, por el mérito a la nulidad del TITULO VALOR, por
falsificación de mi firma, por lo que invoco el artículo 219º numerales 1), 4) y 8) del
Código Civil” lo que ha causado la NULIDAD DE PLENO DERECHO DEL AUTO
RESOLUTIVO RESOLUCIÓN Nº 07, por violación de la tutela procesal efectiva y el
debido proceso.
1.2 TUTELA PROCESAL EFECTIVA
CONCEPTO El derecho a la tutela jurisdiccional efectiva es aquél por el cual toda
persona, como integrante de una sociedad, puede acceder a los órganos
jurisdiccionales para el ejercicio o defensa de sus derechos o intereses, con sujeción
a que sea atendida a través de un proceso que le ofrezca las garantías mínimas para
su efectiva realización. El calificativo de efectiva que se da le añade una connotación
de realidad a la tutela jurisdiccional, llenándola de contenido. El derecho a la tutela
jurisdiccional "es el derecho de toda persona a que se le haga justicia; a que cuando
pretenda algo de otra, esta pretensión sea atendida por un órgano jurisdiccional, a
través de un proceso con garantías mínimas". Esto tiene una profunda relación con
el artículo 1º de la Constitución Política del Perú. Que establece la primacia de la
persona humana y sus derechos. Dicha norma Constitucional es clara y categórica,
en cuanto a que todo órgano del Estado, cualquiera sea su régimen, autonomía,
potestades y recursos, e incluyendo los de faceta administrativa, debe
subordinarse a la persona humana y a sus derechos. La persona es el
centro de la actividad estatal. La persona humana (y sus derechos) con sus
prolongaciones –familia y cuerpos intermedios– se erige como la causa y fin de la
existencia estatal. En la perspectiva apuntada, no puede aceptarse o concebir que
alguna actuación de órganos del Estado cualquiera que ésta sea afecte al individuo o
sus derechos, pues de ser así estaríamos quebrantando la letra y espíritu
fundacional de la Ley Fundamental y creando un estado de salvajes, donde prima la
ley del más fuerte, por lo que lo que impera es la violencia y no el Estado
Constitucional de Derecho.
1.2.1 De Bernardis define la tutela jurisdiccional efectiva como "la manifestación
constitucional de un conjunto de instituciones de origen eminentemente procesal,
cuyo propósito consiste en cautelar el libre, real e irrestricto acceso de todos los
justiciables a la prestación jurisdiccional a cargo del Estado, a través de un debido
proceso que revista los elementos necesarios para hacer posible la hermenéutico del
Derecho vigente". Precisamente este valor tiene una función instrumental respecto
de otro valor de innegable jerarquía cual es la "justicia".
1.2.2 Este derecho se manifiesta procesalmente de dos maneras: el derecho de
acción y el derecho de contradicción. Actualmente se sostiene que el derecho a la
tutela jurisdiccional efectiva comprende:
1.2.2.1 Acceso a la justicia: La posibilidad de acceder a los órganos jurisdiccionales,
ya sea como demandante o demandado, con el propósito de que se reconozca un
interés legítimo.
1.2.2.2 El derecho a un proceso con todas las garantías mínimas: Que sería,
precisamente, el derecho al debido proceso.
1.3 EL DERECHO AL DEBIDO PROCESO.
Una de las mejores definiciones de lo que es el derecho al debido proceso lo
encontramos en el Sétimo considerando de la Casación Nº 784-2006 CALLAO, en
que leemos: “uno de los contenidos esenciales del derecho al debido proceso es el
derecho de obtener de los órganos judiciales una respuesta razonada,
motivada y congruente con las pretensiones oportunamente deducidas
por las partes en cualquier clase de procesos. La exigencia de que las decisiones
judiciales sean motivadas en proporción a los términos del inciso quinto del
artículo ciento treinta y nueve de la norma fundamental garantiza que los
jueces cualquiera sea la instancia a la que pertenezcan expresen el
proceso lógico que los ha llevado a decidir una controversia,
asegurando el ejercicio de la potestad de administrar justicia se haga
con sujeción a la Constitución Política y a la ley; pero también con la
finalidad de facilitar un adecuado ejercicio del derecho de defensa de los
justiciables”
1.4 Es falso lo que afirma el juez: “Al respecto, debe indicarse que en el escrito que
sustenta la excepción formulada, la coejecutada en el fondo está cuestionando la
ejecución del titulo valor por encontrarse investido de nulidad sustancial”, y con
ello se pretende que he dicho, lo que no he querido decir, por lo que
en consonancia con los conceptos expuestos arriba, es obvio que se ha expedido
una resolución judicial parcializada o incongruente entre lo pedido y lo contradicho
entre las partes, omitiendo un pronunciamiento sobre todos los puntos
controvertidos, es evidente que SE HA VIOLADO LOS DERECHOS ENUNCIADOS,
por lo que la resolución deviene nula por imperio de la ley.
1.5 En efecto, el artículo 122º del C.P.C. dispone en forma expresa. “La resolución
que no cumpliera con los requisitos antes señalados será nula” y se refiere a
los requisitos que debe contener una resolución, determinados en los incisos
3 y 4 de la norma: “3. La mención sucesiva de los puntos sobre los que versa
la resolución con las consideraciones, en orden numérico correlativo, de los
fundamentos de hecho que sustentan la decisión, y los respectivos de
derecho con la cita de la norma o normas aplicables en cada punto, según el
mérito de lo actuado;" y como quiera que el juzgado no ha cumplido con
actuar todos y cada uno de los criterios expuestos en la contradicción de la
demanda, entonces es de aplicación lo que imperativamente manda el inciso
4: “La expresión clara y precisa de lo que se decide u ordena, respecto de
todos los puntos controvertidos. Si el Juez denegase una petición por
falta de algún requisito o por una cita errónea de la norma aplicable a su
criterio, deberá en forma expresa indicar el requisito faltante y la
norma correspondiente”.
1.6 Consecuentemente, al no haberse pronunciado en relación a los dos extremos
que contiene mi escrito de contradicción de la demanda, se ha incurrido en nulidad
de pleno derecho, porque la omisión de dar respuesta a uno de los dos extremos de
la demanda, me permite suponer la falta de imparcialidad y la ostensible
parcialización con la parte demandante, que casualmente, es la que tiene más poder
económico, en la presente relación procesal, destacando la incongruencia de la
resolución, ya que no existe relación entre lo que pido y lo que se resuelve.
2.- ERRORES DE HECHO QUE CONTIENE LA RESOLUCIÓN Nº 07:
2.1 Existe incongruencia en lo que se afirma en el punto 1.3 del Primer
considerando de la Resolución en análisis, porque sostiene: “1.3. Sobre la
legitimatio ad causam, la doctrina sostiene que "(...) nadie puede en nombre propio,
accionar o demandar o ser demandado a contradecir en juicio sino por una
relación de la cual se atribuya, o se le atribuya a él, la subjetividad
activa o pasiva, siendo así condición necesaria y suficiente para que
competa la legitimación, la subjetividad no de la relación, sino de la
pretensión. etc” Y si la demandada está negando la relación, por la comisión de
un acto delictuoso, esto es, la falsificación de su firma en un PAGARE, cuya firma
difiere groseramente, de la firma que consta en el D.N.I. de la actora, resulta
imposible jurídicamente, que un ACTO ILÍCITO, tenga efectos jurídicos, por lo que
no debe extrañar las sentencias del profeta Habacuc 1:4 “La ley está sin fuerza y ya
no salen decretos justos. Como los malvados mandan a los buenos, no se ve más
que derecho torcido”
2.1.1 En efecto, la resolución viola el artículo 199º del C.P.C. que dispone: “Carece
de eficacia probatoria la prueba obtenida por simulación, dolo, intimidación,
violencia o soborno”, haciendo valer un título valor doloso, para perjudicarme y
favorecer al autor del delito de falsificación en mi agravio.
2.1.2 La Resolución viola los numerales 1) 4 y 8) del artículo 219º del Código Civil,
que invoqué en la contradicción de la demanda, y que disponen: “Artículo 219.- El
acto jurídico es nulo: 1.- Cuando falta la manifestación de voluntad del agente. 4.-
Cuando su fin sea ilícito. Y 8.- En el caso del artículo V del Título Preliminar
2.1.3 Y si está probado que NO CONSTA MI VOLUNTAD, en el PAGARÉ, ¿Cómo es
que el llamado a administrar justicia, arbitrariamente, me obliga a ser parte en el
proceso?
2.1.4 Y si está probado que el fin que persigue la demandante es ilícito pretendiendo
usar un documento falsificado en un proceso de cobranza ¿Cómo es que el llamado
a administrar justicia, arbitrariamente, me obliga a ser parte en el proceso?
2.1.5 Y si el acto jurídico doloso el juez me lo impone como verdadero a sabiendas
que es un acto contrario a las leyes que interesan al orden público y a las buenas
costumbres. ¿Cómo es que el llamado a administrar justicia, arbitrariamente, me
obliga a ser parte en el proceso? Definitivamente el mundo está al revés, pues el
juez ha omitido que su deber – y por el cual percibe un dinero del Estado- es
ADMINISTRAR JUSTICIA, y no INJUSTICIAS, como es este caso concreto.
2.2 Existe incongruencia en el numeral 1.4 del Primer considerando cuando se
afirma: “1.4. Que, en el mismo sentido, la doctrina española señala mediante el
"principio de oportunidad", que si el derecho subjetivo existe o no, y si la obligación
correlativa existe o no, es algo que sólo podrá saberse al final del proceso,
pero de entrada el proceso únicamente tendrá sentido si el que lo insta afirma su
titularidad del derecho e imputa la titularidad de la obligación al demandado.” Y
pese a tal consideración, al final no se llega a saber si la obligación correlativa existe
o no, porque el juez se ha negado a actuar los medios probatorios y a hacer un
análisis de los fundamentos expuestos por mi parte, para expedir una resolución
francamente parcializada a favor de la parte que tiene mayor poder económico de la
presente relación procesal.
2.3 Existe incongruencia en el numeral 1.5 del Primer considerando cuando se
afirma: “1.5. Que, el procesalista español Juan Montero Aroca, señala por su parte,
que para formular pretensión, o para que contra alguien se formule, ha de
radicar necesariamente en la afirmación de la titularidad del derecho
sujetivo material y en la imputación de la obligación.” Sin embargo, en la
resolución no se ha logrado determinar la titularidad del derecho subjetivo material
de la demandada, por cuanto, no existe la evidencia que haya manifestado mi
voluntad de avalar el pagaré, por no existir mi firma y la que consta en el
documento no es mi firma, de lo que fluye que se ESTÁ UTILIZANDO UN
DOCUMENTO CON FIRMA FALSA, que constituye delito de falsificación de
documentos, que reprime el artículo 427º in fine del Código Penal, y que no puede
consumarse sin la complicidad del juez que lo haga valer en juicio, por lo que a fin
de evitar la denuncia por complicidad del juez con el autor del delito, me veo
obligada en presentar la presente apelación, a fin que el superior, con mejor
criterio, revoque la resolución arbitraria, y disponga conforme a lo que dispone el
artículo 50º numeral 5) del C.P.C.
2.4 De lo expuesto, se advierte que en la Resolución recurrida no se ha efectuado
una valoración conjunta y razonada de los medios de prueba actuados y aportados
al proceso, razón por la cual la fundamentación y motivación de la decisión
adoptada respecto a la naturaleza de la relación procesal entre las partes, afecta el
principio y derecho constitucional del debido proceso, que también exige que la
resolución guarde congruencia con lo actuado en el proceso, de tal suerte que lo
decidido por el Juzgador no sea constitutivo de un acto de arbitrariedad, lo que
acarrea ineludiblemente su invalidez insubsanable.
3.- ERRORES DE DERECHO:
3.1 Se ha violado el artículo 139º numeral 3) de la Constitución Política del Perú,
menospreciando arbitrariamente la tutela procesal efectiva y el debido proceso, en
mi agravio.
3.2 Se ha violado el articulo 219º numerales 1), 4) y 8) del Código Civil, en mi
agravio.
3.3 Se ha violado los numerales 3 y 4 del artículo 122º del CPC. Para favorecer a la
demandante, que casualmente es la parte económicamente más poderosa del
proceso.
3.4 Se ha violado el numeral 2) del artículo 690º-D del D.Leg. 1069, omitiendo
pronunciamiento sobre la contradicción fundada en la falsedad del título, siendo
evidente que el juez no ha tomado en consideración que el demandado está
limitado a fundar la contradicción en las causales determinadas en la ley, y
cualquier otra articulación será rechazada liminarmente por el Juez.
3.5 Se ha omitido la aplicación del artículo III del Título Preliminar del C.P.C.
que afirma que el fin abstracto del proceso es LOGRAR la paz social, en JUSTICIA.
Por lo que el Fin de todo proceso es ese, LA JUSTICIA, que ha sido omitido en este
caso concreto, aplicando en forma meramente mecánica la norma procesal especial
(D. Leg 1069) prescindiendo del principio de razonabilidad, proporcionalidad e
imparcialidad, que son los elementos básicos de la interdicción de la arbitrariedad,
violados en mi perjuicio, lo que en puridad de derecho, significa la violación del
debido proceso y de la tutela procesal efectiva que garantiza el numeral 3) del
artículo 139º de la Constitución.
En tal sentido, se ha violado el artículo VII del título Preliminar, que impone al
Juez, la obligación de aplicar el derecho que corresponde al proceso, en
concordancia con el artículo 138º de nuestra Constitución Política, que ha sido
violado en mi agravio.
No se ha respetado el Estado Constitucional de Derecho, que garantiza los artículos
1º, 44º, 51º 103º y 138º de la Constitución.
Finalmente es evidente que se ha violado el debido proceso, por la falta de
actuación de los MEDIOS PROBATORIOS, que he ofrecido en la excepción
propuesta.
POR LO EXPUESTO:
Al juzgado pido admitir el recurso de apelación y darle el trámite de ley.

Pisco, 21 de Agosto de 2014