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Estructura De La Zamba

La zamba es uno de los estilos tradicionales (y de los más importantes) de la


música folclórica argentina. Como toda la música del folclore argentino, su
ejecución está íntimamente relacionada con el baile.
Se conforma por dos grandes secciones, que usualmente (sobre todo en los
temas más tradicionales) suelen cantarse con el dicho de “…primera…”, “…se va
la segunda…”, etc.
La estructura comienza con una introducción de 9 compases (que a veces
puede tener 10), luego continúa con una sección A (o estrofa) de 12
compases, se repite la A (también se podría decir que es una A’ debido a que
puede tener ligeras diferencias con la primera) de 12 compases y por último una
sección B (o estribillo), también de 12 compases.

Una vez que se completan estas cuatro partes (intro, A,


A’ y B) termina la primera vuelta y comienza la segunda. Es usual que haya un
breve silencio entre el final de la primera vuelta y comienzo de la segunda.
En este caso, la introducción (que puede ser la misma que en la primera) será un
interludio, pero la duración será la misma. La segunda vuelta, repite la
estructura exactamente como fue la primera. No obstante, puede presentar
ligeras diferencias armónicas y/o melódicas, pero siempre respetará la idea
original.
Es común que tenga un crescendo en intensidad a medida que avanza el tema.
De esta forma, la primera A de cada sección, suele ser las más suave. Esto se
logra a veces con una menor instrumentación o con un acompañamiento de
arpegios, en lugar de rasguido.
La segunda A ya presenta un acompañamiento más lleno. La guitarra suele hacer
rasguido, junto con el ingreso de otros instrumentos o, de ser los mismas que en la
primera A, con un rol más activo.
En la sección B, al cumplir el rol de estribillo o refrán del tema, se llega al climax.
Es el punto de mayor tensión e intensidad que presenta la pieza musical.
También existe una ramificación del género que es la
Zamba Carpera. Esta mantiene la estructura igual que la tradicional, pero suele
tener un ritmo más marcado. Siendo también, un poco más rápida.
Hoy en día, en lo que respecta al folclore moderno, suele no respetarse
específicamente esta estructura. Sí se mantiene la forma de “intro, A, A’ y B”, pero
no siempre con la duración tradicional.
Esto es porque el estilo ha desarrollado un nivel tal, que ya no se compone
exclusivamente para ser bailado, sino también para ser escuchado. A veces, para
llegar a un nivel superior respecto a la estética artística, es necesario romper con
ciertas reglas pre-establecidas.
Otra diferencia que presenta el estilo en la actualidad es la forma que tiene
de ser cantado. Anteriormente, en lo que fue el boom del folclore (en los años
‘60s), se cantaba en forma de sollozo; con un sentimiento melancólico en la voz.
Mientras que hoy, las principales voces del género, muestran una variedad de
matices y colores muy personales, diferentes entre sí.
A su vez (todo el folclore, no solo la zamba) se ha ido modernizando y agiornando
a los sonidos de la época. Ya no se toca exclusivamente con instrumentos
acústicos (guitarra criolla, bombo legüero, violín, etc.), sino también con
instrumentos eléctricos.

En la actualidad es completamente normal ver bandas de


folclore mezclar guitarras eléctricas con criollas, bajos eléctricos (originalmente,
los géneros no contaban con bajo alguno), así como la incorporación de baterías
al ensamble.
Muchas veces, este último, suele tener un bombo de piso (comúnmente llamado
chancha) más un bombo legüero o, directamente un bombo legüero sin chancha
en el set.
Entre los representantes más notorios del estilo se encuentran Los
Chalchaleros, Los hermanos Abalos, Los fronterizos, Atahualpa Yupanqui, Cuchi
Leguizamón, entre otros. De los referentes actuales se puede destacar a Raly
Barrionuevo, Los nocheros, Chaqueño Palavecino o la inolvidable Mercedes Sosa.
¿Conocías sobre la zamba? ¿Y sobre los estilos del folclore argentino? Muchas
veces, por venir del palo del rock, no le damos importancia o menospreciamos
otros géneros y de esa manera, nos perdemos de conocer muchas cosas de gran
nivel.

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