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El mantenimiento de los grupos electrógenos

Para garantizar el buen funcionamiento de los grupos electrógenos y prolongar su


vida útil es necesario realizar un mantenimiento adecuado y específico para cada
uno de los sistemas que componen los equipos: motor mecánico, alternador,
chasis, depósito de combustible, batería y panel de control.
Este mantenimiento de los grupos electrógenos debe ser periódico y requiere
entrenamiento, así como herramientas y conocimientos específicos, razón por
la que debe ser realizado por personal cualificado que, además, conozca y
respete las normas de seguridad.

Del mismo modo, el tipo de motor de cada grupo electrógeno —marca, modelo,
función, potencia y si es a gasolina o diésel— y las condiciones ambientales del
entorno también determinan las necesidades y protocolos específicos de
mantenimiento.

Tipos de revisiones

Para el mantenimiento de grupos electrógenos —salvo para los de emergencia,


que requieren un mantenimiento especial— podemos distinguir 3 tipos de
revisiones: las esporádicas, las periódicas y las extraordinarias.

Revisiones esporádicas

Este es un tipo de control básico, muy sencillo de realizar, del que se encarga
el propio usuario del grupo electrógeno: consiste en, periódicamente y durante
algunos minutos, poner en marcha el equipo siguiendo las instrucciones
establecidas por el fabricante.

Revisiones periódicas y extraordinarias

Las revisiones periódicas deben llevarlas a cabo técnicos debidamente


entrenados (en Inmesol facilitamos esta formación a nuestros clientes), y los
mantenimientos extraordinarios los realiza exclusivamente personal cualificado
de la Red de Asistencia Técnica de Inmesol.

Mantenimiento de los equipos de emergencia

Dado que la función de este tipo de grupos electrógenos es entrar en


funcionamiento exclusivamente cuando se produce un fallo en la red eléctrica,
es importante cambiar una vez al año, como mínimo:

El aceite

El filtro del aceite

El filtro del gasoil


El prefiltro del gasoil, si lo lleva.

Mantenimiento del motor del grupo electrógeno

Al igual que en los vehículos, los motores de los generadores constan de


cámaras de combustión, pistones y diferentes sistemas auxiliares: el sistema
de refrigeración (radiadores y ventiladores), el de filtrado (del aire, aceite y
combustible) y el eléctrico (responsable del encendido y apagado de los
equipos).

Respecto al sistema de filtrado, tanto los filtros del aire, aceite y combustible
como este último en sí mismo, deben sustituirse tras determinadas horas de
uso. Habitualmente, suele ser necesario una vez al año, pero este plazo varía
en función del fabricante y de otros factores. Por ejemplo, en el caso de los
filtros del aire, la frecuencia depende de la concentración de partículas de polvo
suspendidas en el ambiente al que esté expuesto el grupo electrógeno.
Asimismo, durante el trabajo de mantenimiento del filtro del combustible es
imprescindible que el motor esté frío para evitar cualquier riesgo de incendio.

En cuanto al sistema eléctrico, es necesario comprobar la carga de la batería


con cierta frecuencia, así como realizar la puesta a punto del nivel del
electrolito agregando agua destilada para compensar la evaporación que
siempre se produce. Para verificar la densidad de la solución ácida, los
técnicos se sirven de un densímetro.