Está en la página 1de 5

Marcel Ramírez

ECONOMÍA

¿El menor gasto público


ayudará a reducir el déficit
fiscal?
Ejecutivo promulgó decreto de urgencia para reducir gastos por
más de S/1.200 millones. El recorte podría afectar la economía
si no es acompañado de mayor inversión pública, dicen los
especialistas

El paquete de medidas del gobierno busca generar ahorros en conceptos como promoción e imagen
institucional, publicidad, celebraciones oficiales, entre otros. (Foto: El Comercio)

Nicolás Castillo 05.05.2018 / 08:00 am

El Poder Ejecutivo promulgó el decreto de urgencia para someterse a


una cirugía que le quitará ‘grasa’ para correr los kilómetros que le
queda de gestión y alcanzar la meta de reducir el déficit fiscal a 1%
del PBI.

Sin embargo, para los especialistas, la cirugía podría ser poco


significativa para el propósito, y enfrenta riesgos que tendrían impacto
en el crecimiento de corto plazo.

El Decreto de Urgencia N° 005-2018 recorta el gasto por concepto de


bienes y servicios en las entidades del Gobierno Central por S/969,2
millones. El ajuste será aplicado sobre los recursos ordinarios del
presupuesto institucional modificado (PIM) de las referidas entidades.

El Ministerio de Energía y Minas no está incluido en este ajuste.


Los ministerios de Educación, Salud y Transporte concentran
más de la mitad del monto del recorte (52%), en sintonía con los
primeros lugares que ocupan en el ránking del presupuesto.

En términos del peso del recorte sobre el PIM –para gasto


corriente, financiado con recursos ordinarios–, el Ministerio de
Comercio Exterior es el que registra el mayor ajuste al
comprometer el 10,43% de estos recursos; le siguen los
ministerios de Agricultura con 7,9%, Producción con 7,9%,
Cultura con 6,6% y Justicia con 6%.

También reduce el gasto en bienes y servicios con cargo a


recursos directamente recaudados por S/310,3 millones a los
ministerios de Cultura, Economía, Agricultura, Energía,
Defensa, Comercio Exterior, Transportes y Vivienda.

La norma fija límites de gasto para diversos ministerios y


unidades ejecutoras en conceptos específicos, como promoción
e imagen institucional, compras de libros, diarios, revistas,
comisiones de servicios, celebraciones oficiales y publicidad. En
todos estos casos, el gasto para este año no podrá superar el
80% de los recursos devengados en esas mismas partidas en el
2017.

Además, establece límites a otros rubros no comprendidos en


los anteriores y se restringe la compra de vehículos oficiales. Los
límites de gasto junto a los ajustes anteriores podrían alcanzar
una cifra cercana a los S/2.000 millones, dice Juan Carlos
Odar, director ejecutivo de Phase Consultores.

IMPACTO
El ex viceministro de Economía Carlos Casas sostiene que la
medida es positiva porque brinda señales de que el Gobierno
busca reducir el gasto. No obstante, en términos de lo que se
necesita para reducir el déficit fiscal, los montos involucrados
son poco significativos.

“La medida apenas representa el 0,3% del PBI”, dice César


Fuentes, director de la Maestría en Gestión Pública de la
Universidad ESÁN.
Asimismo, la reducción del gasto podría tener un efecto
restrictivo en la economía en el corto plazo, si los recursos del
ajuste no se destinan a aumentar la inversión pública, como
ha comprometido el ministro de Economía, David Tuesta.

“Siempre hay un costo y las que lo pagarán son las empresas


que abastecen los bienes en los que se está cortando el gasto.
Pero por el lado de la inversión pública puede ser que tengamos
una dinamización”, comenta Casas.
Para Odar y Fuentes, el principal problema que enfrentan las
cuentas fiscales es la mayor velocidad que ha tenido la caída de
los ingresos tributarios frente a la del incremento del gasto
público.

Así, los especialistas consideran que la prioridad del Gobierno


en el corto plazo es aumentar los ingresos tributarios, porque en
el transcurso del año estará sometido a presiones de gasto por
parte de diversos sectores.

“El tema de las pensiones de los militares y policías está


generando presión de gastos. Hay distintas presiones que están
viniendo por parte del Legislativo, que si no se detienen van a
requerir de más ingresos fiscales”, concluye Casas.