Está en la página 1de 9

Análisis de rentabilidad

Los análisis de rentabilidad miden la capacidad de generación de utilidades por


parte de la empresa. Tienen por objetivo apreciar el resultado neto obtenido a partir
de ciertas decisiones y políticas en la administración de los fondos de la empresa.
Evalúan los resultados económicos de la actividad empresarial.

Los indicadores de rentabilidad expresan el rendimiento de la empresa en relación


con sus ventas, activos o capital. Relacionan directamente la capacidad de generar
fondos en operaciones de corto plazo y mediano plazo.

Es importante conocer estas cifras puesto que con un buen análisis financiero la
empresa podrá entender cuál es si situación financiera, cuáles son sus debilidades
y fortalezas y qué evoluciones han tenido las rentabilidades de le empresa a lo largo
del tiempo. A si como Existen muchas medidas de rentabilidad. En conjunto, estas
medidas permiten a los Analistas evaluar las utilidades de la empresa respecto a un
nivel determinado de Ventas, cierto nivel de activos o la inversión de los propietarios.
Sin utilidades, una Compañía no podría atraer capital externo.

La importancia del análisis de la rentabilidad viene determinada porque, aun


partiendo de la multiplicidad de objetivos a que se enfrenta una empresa, basados
unos en la rentabilidad o beneficio, otros en el crecimiento, la estabilidad e incluso
en el servicio a la colectividad, en todo análisis empresarial el centro de la discusión
tiende a situarse en la polaridad entre rentabilidad y seguridad o solvencia como
variables fundamentales de toda actividad económica.

SIGNIFICADO DE LA RENTABILIDAD
La Rentabilidad es una noción que se aplica a toda acción económica en la que se
movilizan unos medios, materiales, humanos y financieros con el fin de obtener unos
resultados. En la literatura económica, aunque el término rentabilidad se utiliza de
forma muy variada y son muchas las aproximaciones doctrinales que inciden en una
u otra faceta de la misma, en sentido general se denomina rentabilidad a la medida
del rendimiento que en un determinado periodo de tiempo producen los capitales
utilizados en el mismo. Esto supone la comparación entre la renta generada y los
medios utilizados para obtenerla con el fin de permitir la elección entre alternativas
o juzgar la eficiencia de las acciones realizadas, según que el análisis realizado sea
a priori o a posteriori.
También podemos entender por rentabilidad a la medida de la productividad del
dinero comprometido en un negocio a largo plazo, es decir, los beneficios
producidos por la inversión de unos fondos de dinero; dicha medida garantiza la
continuidad de la empresa en el mercado y por ende el aumento de este valor es el
aspecto más importante a tener en cuenta dentro de una organización.
La rentabilidad es importante, esta no siempre lo será más que la liquidez. Por
ejemplo decisiones estratégicas enfocadas en el desarrollo de nuevos productos y
mercados, la rentabilidad está por encima de la liquidez.
DIMENSIONES DE LA RENTABILIDAD

MEDIDAS PRINCIPALES DE LA RENTABILIDAD


Es la medida del rendimiento que en un determinado periodo de tiempo, producen
los capitales utilizados en el mismo, o sea, la comparación entre la renta generada
y los capitales invertidos para obtenerla. Existen distintos tipos de rentabilidades,
según la categoría de resultado que se considere en el numerador y el capital o
fondo del denominador. Las más utilizadas son la rentabilidad sobre ventas,
la rentabilidad económica y la rentabilidad financiera.
Puesto que la rentabilidad hace referencia al beneficio, lucro o ganancia que se ha
obtenido de un recurso o dinero invertido, es decir, que mide la eficiencia con la cual
una empresa utiliza sus recursos financieros, si aplicamos el término rentabilidad a
una empresa, esta sería eficiente cuando no desperdiciase sus recursos.
Cada empresa utiliza recursos financieros para obtener beneficios. Estos recursos
son, por un lado, el capital que aportan los accionistas y, por otro, la deuda que
aportan los acreedores. Si una empresa utiliza unos recursos financieros muy
elevados pero obtiene unos beneficios pequeños, podemos decir que son recursos
desperdiciados. Y si una empresa ha utilizado pocos recursos pero ha obtenido
unos beneficios relativamente altos, podemos decir que ha aprovechado bien sus
recursos. Por ejemplo, puede que sea una empresa muy pequeña que, pese a sus
pocos recursos, está muy bien gestionada y obtiene beneficios elevados. En una
inversión, la rentabilidad futura no es segura. Puede ser grande o modesta, puede
no producirse, e incluso puede significar perder el capital invertido. Por tanto,
cuanto más riesgo se asume en una inversión, más rentabilidad se exige para que
sea atractiva para los inversores. Igualmente, cuanta más rentabilidad se pretende
obtener, más riesgo hay que asumir. Existen varias medidas posibles
de rentabilidad, pero todas tienen la siguiente forma: rentabilidad = beneficio /
Recursos Financieros. El beneficio debe dividirse por la cantidad de recursos
financieros utilizados, ya que no nos interesa que una inversión
genere beneficios muy altos si para ello tenemos que utilizar muchos recursos. Una
inversión es tanto mejor cuanto mayores son los beneficios que genera y menores
son los recursos que requiere para obtener esos beneficios. Las dos medidas
de rentabilidad más utilizadas son:

Rentabilidad económica: es una perspectiva económica, el rendimiento de la


inversión de la empresa, sin tener en cuenta la financiación u origen de los mismos.
Se calcula utilizando el beneficio económico como medida de beneficios y
el activo Total o pasivo Total como medida de recursos utilizados: RE = BE / AT
Donde: BE = beneficio Económico antes de intereses AT = activo Total A veces se
utilizan los términos ingleses para referirnos a la rentabilidad económica: Return
on assets (ROA) o Return on investments (ROI). Se divide el beneficio económico
entre el activo o pasivo Total, ya que se considera en el denominador una medida
de recursos utilizados que sea consistente con nuestra medida de beneficio. Es
decir: tenemos que poner en el denominador aquellos recursos financieros que
hemos utilizado para obtener el BE.
Rentabilidad financiera: representa el rendimiento correspondiente a los fondos
propios de la empresa. Se calcula utilizando el beneficio neto como medida
de beneficios y los Fondos Propios como medida de los recursos financieros
utilizados: RF = BN / K Donde BN = beneficio neto o beneficio que ganan los
propietarios de la empresa, una vez pagados los intereses y
otros gastos financieros y los impuestos. BN = BE – intereses – impuestos K =
Fondos Propios = capital + Reservas También se le llama rentabilidad neta
o rentabilidad de los fondos propios. En efecto, la primera obligación de
una empresa es pagar los intereses de la deuda y, a continuación, los impuestos.
Si sobra dinero, ese remanente (que es el beneficio neto) se utilizará para
repartir dividendos.
La relación entre ambos tipos de rentabilidad vendrá definida por el concepto
conocido como apalancamiento financiero, que en una estructura financiera en la
que existen capitales ajenos, actuará como amplificador de la rentabilidad
financiera respecto a la económica siempre que esta última sea superior
al coste medio de la deuda, de lo contrario, cuando la rentabilidad económica es
inferior al coste de las deudas ,el capital ajeno rinde menos en la empresa de lo
que cuesta se produce el efecto contrario: el endeudamiento erosiona o aminora
la rentabilidad del capital propio.

Margen bruto
El margen de utilidad bruta mide el porcentaje que queda de cada moneda o billete
de ventas después de que la empresa pagó sus bienes. Cuanto más alto es el
margen de utilidad bruta, mejor (ya que es menor el costo relativo de la mercancía
vendida). El Margen Bruto se calcula a través de los ingresos por ventas totales de
una empresa menos su costo de ventas, dividido por el ingreso total de ventas,
expresado como un porcentaje. El margen bruto representa el porcentaje de los
ingresos totales de ventas que la compañía conserva después de incurrir en los
costos directos asociados con la producción de los bienes y servicios vendidos por
una empresa. Cuanto más alto sea el porcentaje, la empresa retiene más por cada
venta para dar servicio a sus otros gastos y obligaciones.

Margen de operación
Margen neto
Es un indicador que corresponde al beneficio neto dividido por la cifra de negocios.
Cuanto más elevado sea, más capaz será la empresa de transformar
sus ingresos ,cifra de negocios en beneficios buen control de costes. Sin embargo,
por sí sola no refleja la rentabilidad de la misma. El margen neto puede ser
expresado en unidades monetarias por unidad vendida, ya que es
el margen de beneficio que obtenemos tras restarle los impuestos que
corresponden a cada producto. Por otra parte, nos encontramos con el margen
bruto, que es el margen de beneficio antes de restarle los impuestos.

El Margen Neto se obtiene a partir de minorar las ventas o ingresos totales en los
gastos en que incurre una empresa en su actividad, tanto los gastos variables, como
fijos (gastos generales y amortizaciones).
El Margen Neto suele expresarse en porcentaje sobre el volumen de ventas por lo
que la cifra anterior se divide por el volumen de ventas o ingresos totales.
El margen neto mide todos los intereses producidos y cobrados por préstamos e
inversiones menos el costo de los fondos. La diferencia principal entre los dos
conceptos es que en el cálculo del margen neto se incluyen otras fuentes de
ingresos y gastos operativos, de manera que se calcula un diferencial neto entre
los activos y los pasivos. El margen neto siempre debe ser positivo. Un margen
neto positivo señala que la institución financiera está generando ingresos suficientes
de sus activos para cubrir el costo de los fondos que se paga en concepto de los
productos de ahorro y de otras fuentes de fondos, así como en concepto de gastos
operativos. Un margen neto negativo significa lo contrario, es decir, que la institución
no está generando ingresos suficientes para cubrir los costos. La medición del
rendimiento de los activos y del costo de fondos en los pasivos también puede ser
una herramienta para que los gerentes midan la eficiencia de su propia institución
financiera en comparación con la competencia en el mismo mercado. Los gerentes
deben hacer el cálculo del margen neto con regularidad para monitorear si la
institución está o no cubriendo sus costos, ya que un cambio en los activos o en las
fuentes de los fondos altera el resultado.

Rendimiento sobre activos (ROA)


El rendimiento sobre activo (ROA) Mide la rentabilidad sobre el activo total. Es decir,
el beneficio generado por el activo de la empresa. A mayores beneficios ha
generado el activo total, por lo que podemos decir un valor más alto significa una
situación más próspera para la empresa.

Analisis DU Pont
El sistema DuPont de análisis financiero une las razones y proporciones de
actividad con las de rendimiento sobre ventas, dando como resultado la forma en
que ambas interactúan para determinar el rendimiento de los activos. Este método
también es conocido como Rendimiento sobre Activos Totales y mide la eficiencia
de la empresa en el aprovechamiento de los recursos involucrados en ella.
Una parte del sistema desarrolla la rotación de activos, mostrando la suma de los
activos circulantes, adicionados a los activos fijos, dando el total de activos de una
empresa. Este total invertido dividido por las ventas, da como resultado la rotación
de la inversión total. Es equivalente a la rotación del Activo Total respecto de las
Ventas. La otra parte del sistema muestra la utilidad sobre ventas después de
impuestos. Las utilidades netas divididas entre las ventas, es el margen de utilidad
sobre las ventas. Cuando la rotación de los activos se multiplica por el rendimiento
de las ventas, da como resultado el rendimiento sobre la inversión (ROI).
Al sistema DuPont se le puede incorporar el apalancamiento de la empresa, lo cual
se expresa de la siguiente forma: ROI / [% de activos financiados por capital propio
X (1 – % de endeudamiento)] = Tasa de Rendimiento del capital propio
Esta fórmula es para mostrar cómo el movimiento financiera puede ser usado para
incrementar la tasa de rendimiento del capital propio. Pero utilizar una mayor
palanca financiera sin límite para incrementar el rendimiento de la inversión propia,
puede ser terriblemente riesgoso como resultado de un excesivo endeudamiento,
elevación del costo financiero y la posible falta de capacidad de pago.

El sistema DUPONT integra o combina los principales indicadores financieros con


el fin de determinar la eficiencia con que la empresa está utilizando sus activos, su
capital de trabajo y el multiplicador de capital (Apalancamiento financiero).

En principio, el sistema DUPONT reúne el margen neto de utilidades, la rotación de


los activos totales de la empresa y de su apalancamiento financiero.

Estos son las responsables del crecimiento económico de una empresa, la cual
obtiene sus recursos o bien de un buen margen de utilidad en las ventas, o de un
uso eficiente de sus activos fijos lo que supone una buena rotación de estos, lo
mismo que la efecto sobre la rentabilidad que tienen los costos financieros por el
uso de capital financiado para desarrollar sus operaciones.

Partiendo de la premisa que la rentabilidad de la empresa depende de dos factores


como lo es el margen de utilidad en ventas, la rotación de los activos y del
apalancamiento financiero, se puede entender que el sistema DUPONT lo que hace
es identificar la forma como la empresa está obteniendo su rentabilidad, lo cual le
permite identificar sus puntos fuertes o débiles.

Rendimiento sobre capital (ROE)


El rendimiento sobre capital (Roe) es especialmente útil para medir el rendimiento
del uso de los activos, teniendo en consideración la forma de financiar tales activos.
Se utiliza frecuentemente para planificar, presupuestar y establecer metas, para
evaluar propuestas de inversión y para evaluar el rendimiento de los directivos
unidades de negocio, etc.
También podemos decir que el rendimiento sobre capital (ROE) tiene dos factores
importantes uno de los dos factores básicos en determinar la tasa de crecimiento
de las ganancias de una empresa. El segundo es la reinversión de las utilidades.
El retorno de una empresa y la proyección de su valor futuro dependen, en parte de
su apalancamiento financiero, es decir de su relación deuda/patrimonio neto; de la
tasa de impuestos a las ganancias y de la de interés que devenga.
El retorno sobre activos (ROA) mide la capacidad efectiva de la firma para
remunerar a todos los capitales puestos a su disposición, sean propios (patrimonio
neto) o ajenos (pasivos), que la conforman. Ésta es una medida más adecuada de
rentabilidad, ya que muestra su retorno operativo por cada dólar de capital invertido
en ella. Se puede resumir la relación entre el ROE, el ROA y el apalancamiento. En
la siguiente ecuación: ROE = (1 – Tasa Impositiva) (ROA + (ROA – Tasa de Interés)
(Deuda / Patrimonio Neto)). Si no existe deuda o si su ROA es idéntica a la tasa de
interés, el ROE será (1 menos la tasa impositiva) veces el ROA.
Si supera a la tasa de interés, entonces su ROE excederá (1 menos la tasa
impositiva) veces el ROA en un monto que será superior cuanto más alto sea el ratio
de deuda a patrimonio neto. Este resultado tiene sentido: si el ROA excede a la tasa
de endeudamiento, la empresa gana más sobre su dinero de lo que le paga a sus
acreedores. Los beneficios en exceso están disponibles para los dueños de la firma,
los accionistas, lo cual incrementa el ROE. Por el contrario, si el ROA es menor que
la tasa de interés, entonces el ROE bajará en un monto que dependerá del ratio de
deuda a patrimonio neto. Un aumento del pasivo hará una contribución positiva al
ROE sólo si el ROA de la empresa supera a la tasa de interés de la deuda.
A su vez, el alza del apalancamiento financiero sube el riesgo del retorno de los
accionistas ya que lo hace también el costo de insolvencia financiera o de default.
Es la segunda proposición de Miller y Modigliani que dice que la deuda es buena
pero hasta cierto punto de equilibrio en el que ya no se convierte en un problema.
Para analizar los cambios en los márgenes de ganancias y la rotación de activos se
debe desagregar la fórmula ROA = Resultado neto/activo. Al multiplicar y dividir la
ecuación anterior por el nivel de ventas, se obtiene la fórmula de Dupont: Resultado
neto/ Ventas x Ventas/Activo. Entonces (Margen de beneficio sobre ventas, ROI) x
(Rotación del activo total) Esta fórmula permite concluir que la rentabilidad total del
activo depende tanto del margen de beneficio sobre ventas (ROI, por sus siglas en
inglés) como del número de rotaciones del activo de la empresa. La rotación del
activo total, un indicador patrimonial de la firma, equivale a los dólares vendidos por
cada uno de capital invertido, que indica el grado de efectividad en la gestión de sus
bienes. Al incrementarse el margen de beneficios y la rotación de activos, aumenta
el ROA y, por lo tanto, la tasa de crecimiento de sus lucros. No obstante, existe una
relación inversa entre los dos primeros, ya que el aumento en la rotación del activo
se hace en desmedro de una reducción del margen de ventas, y viceversa. El efecto
neto dependerá de la elasticidad de demanda del producto.

Rendimiento sobre activos neto (rona)


Es la proporción entre la Utilidad neta después de Impuestos(UNDI) dividida entre
el total de activos. Esta razón es sólo una aproximación del rendimiento sobre los
activos, debido a que los anotados en el Balance General por lo regular se
presentan con su Valor histórico, y las ventas y las Utilidades se presentan a
los Precios corrientes. Para una Empresa que crece rápidamente, la razón
de Utilidad neta después de Impuestos, al total de activos al fin de año, puede ser
un indicador engañoso; en este caso es conveniente utilizar un promedio de activos
mensual, trimestral o anual.
Ejemplo:
UNDI / Total de Activos = 320 / 3.300 = 9,7%.
El porcentaje que resulta muestra la capacidad de los activos de generar Ganancias

Valor económico agregado (EVA)


El Valor Económico Agregado (EVA) es el importe que queda en una empresa una
vez cubiertas la totalidad de los gastos y la rentabilidad mínima proyectada o
estimada por los administradores. La principal innovación del EVA es, por un lado,
la incorporación del costo del capital en el cálculo del resultado del Negocio y, por
otro, la modificación del comportamiento de los administradores, quienes pasan a
actuar como si fueran ellos mismos los accionistas, y esperaran, al igual que éstos,
el mayor rédito por sus inversiones en la empresa.
El EVA es una herramienta que brinda información imprescindible sobre ciertos
indicadores financieros a la hora de analizar los resultados de la gestión financiera;
entre ellos, los factores que inciden en la generación de valor en la empresa, y
específicamente, en el Valor del Negocio. Adicionalmente, el concepto incorpora
activos que casi nunca se toman en cuenta y no aparecen en los estados financieros
de las empresas como activos intangibles; por ejemplo, el Valor del Conocimiento,
el cual se encuentra depositado en los colaboradores de la organización.
El crear valor o destruir valor es muy importante porque muchas veces se invierte
más en una empresa que lo que genera para cubrir los costos de oportunidad de su
capital de trabajo. Si la rentabilidad es inferior al costo de oportunidad, cuanto más
se invierta en la operación del negocio, más valor se destruye. Una rentabilidad
positiva permite acceder al mercado de capitales, financiar proyectos nuevos e
invertir para poder crear más valor en el negocio, siendo el techo de crecimiento de
la empresa. La empresa debe rendir igual que la empresa más exitosa, pues de lo
contrario estaría destruyendo valor. En ese sentido, la relación de creación de valor
económico y la capacidad de crear conocimiento van de la mano. Las actividades
que según Stern Stewart destruyen valor, son las pre-industriales como: agricultura,
minería, ganadería, recursos naturales, manufactura, infraestructura, obras civiles.
Lo anterior, debido a que necesitan mucho capital, recursos económicos y poco
capital intelectual. Por su parte, los negocios que crean valores son: el software, los
laboratorios, las marcas, los servicios y las empresas que se basan en el
conocimiento para crear valor. El valor de mercado, por su parte, corresponde al
valor de la acción en el futuro y se basa en activos intangibles. Así pues, no solo se
mide la relación con los clientes y se valoriza la habilidad competitiva, la creatividad,
el conocimiento de los empleados; sino que, además, se miden los procesos
internos y la capacidad de crecimiento de la empresa. El EVA, en su equivalente de
capital intelectual, y el MVA, tienen un mayor sustento, para la toma de decisiones
en la empresa. El EVA, como se indicó a lo largo de este artículo, es la herramienta
financiera para medir la creación de valor y el aporte de los activos intangibles; entre
ellos, el capital intelectual, las marcas, las patentes y los derechos de autor, que
contribuyen a crear el valor del negocio. Para determinar la creación de valor en un
negocio, es de suma importancia el saber invertir y apoyarse en la métrica del EVA
y en el MVA, para constatar la creación de valor, o en su defecto, la destrucción de
valor en el negocio. Las marcas, sin duda alguna, contribuyen de manera importante
a dar valor agregado a las empresas exitosas; sin embargo, ninguna empresa es
ganadora sin el capital intelectual: los seres humanos son, definitivamente, el motor
esencial de toda empresa. En tanto se cree mayor conciencia respecto al valor que
aportan los intangibles a crear valor, en el Valor del Negocio; se irán desarrollando,
a su vez, métricas como en el EVA
Conclusión
En cualquier tipo de empresa es sumamente importante contar con información
clara y oportuna que facilite los procesos de identificación y selección de acciones
También contar con un sistema de costos debe permitir planificar, medir y controlar
los costos a cualquier nivel de la empresa, sólo así se pueden tomar decisiones
coherentes que permitan maniobrar las variables como costos, ventas, activos, y
otras. para incrementar la rentabilidad financiera, ya que gran parte del
comportamiento de dichas variables dependen del mejoramiento continuo, que
permite a su vez el uso racional de recursos como reducción de costos y activos y
el perfeccionamiento de las actividades que añaden valor y diferenciación al
producto. la rentabilidad también se mide a través de otros indicadores, siendo los
más comunes: el margen de utilidad bruta y el margen de utilidad operacional y otros
El primero es muy importante porque indica el porcentaje de cada unidad monetaria
en ventas después de que la empresa ha pagado todos sus bienes. Con respecto
al margen de utilidad en operación, este representa las utilidades puras ganadas
por la empresa entre cada unidad monetaria de ventas. Y los demás indicadores
también forman parte importante de la rentabilidad para un correcto funcionamiento
en una empresa
Bibliografía
Principios de administración financiera 12 edición gitman
Capitulo 3 (pag 73 ,74,75,76,82,84)

CONTABILIDAD_hongren_harrison_oliver_2010.
Retabilidad capitulo 14 (pag 760)
margen bruto (p. 291)

Gayle, Rayburn (1999).


Contabilidad y Administración de Costos
McGraw – Hill. Sexta edición.

Fundamentos de administración-financiera 13 edición


van-horne
Pag (148- 152)