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Universidad de los andes

San Cristóbal, Estado Táchira

Activos
Fijos

Realizado por:
Arellano G. Oriana J.
C.I: 26892892
Administración
Sección I
Semestre II
San Cristóbal, marzo del 2018.
Activos fijos
Un activo fijo es un bien de una empresa, ya sea tangible o intangible,
que no puede convertirse en líquido a corto plazo y que normalmente son
necesarios para el funcionamiento de la empresa y no se destinan a la venta.

Activo fijo hace referencia a aquellos bienes y derechos duraderos, que


han sido obtenidos con el fin de ser explotados por la empresa. Se trata de
aquellos bienes inmuebles, materiales, equipamiento, herramientas y utensilios
con los que no se va a comercializar, es decir, que no se van a convertir en
líquido al menos durante el primer año.

Son ejemplos de activos fijos: bienes inmuebles, maquinaria, material de


oficina, etc. Se encuentran recogidos en el balance de situación. También se
incluyen dentro del activo fijo las inversiones en acciones, bonos y valores
emitidos por empresas afiliadas.

Clasificación de activos fijos


El "activo fijo" se clasifica en:

1. Activo fijo tangible


Dentro de esta categoría se incluyen todos aquellos bienes y materiales
tangibles, es decir, se pueden tocar. En función de las características de tu
negocio los activos fijos podrán variar de manera notoria. Según la clasificación
establecida por el Plan General Contable, algunos de los bienes tangibles de los
que pueden disfrutar las empresas serían los siguientes:

 Terrenos y bienes naturales. Aquellos terrenos y solares que posea la empresa,


ya sean urbanos o no.

 Construcciones. Hace referencia a todo tipo de inmuebles en general y que son


propiedad de la organización, como edificios, naves, pisos o locales.

 Instalaciones técnicas. Este concepto hace alusión a todos aquellos elementos


que, en conjunto, constituyen una unidad de uso especializada necesaria para la
actividad de la empresa. Se trata de montajes en cadena y otro tipo de
construcciones similares.

 Maquinaria. Dentro de este apartado se incluyen todas aquellas máquinas,


vehículos industriales y herramientas necesarias para la actividad cotidiana.

 Mobiliario. Todas las estanterías, mesas, sillas, mostradores y demás muebles


que posee la empresa.

 Equipos para procesos informáticos. Compuesto por ordenadores, impresoras,


escáner y demás aparatos electrónicos.
 Elementos de transporte. Dentro de esta categoría se encuentran todos los
medios de transporte que formen parte de los bienes de la compañía, como
coches, camiones, motos, barcos, etc., utilizados para el transporte de personas,
mercancías, materiales o animales.

 Otros. Aquellos bienes que no se puedan incluir dentro de ninguna de las


categorías anteriores.

2. Activo fijo intangible


Los activos fijos intangibles hacen referencia a aquellos bienes y
derechos que no son físicos o palpables como tal. Se trata de bienes como
marcas, permisos, patentes, derechos de traspaso, fondos de comercio o
gastos de investigación.

 Marcas registradas. Una marca registrada es un derecho que pude ser


adquirido, vendido o arrendarse.

 Patentes. Es un derecho que te otorga un permiso especial y exclusivo, para


vender o fabricar un producto o servicio como un software, una ap., un cursos
de formación para jóvenes talentos o para directivos sénior, entre otros.

 Derechos de autor. Con este derecho se garantiza al autor su derecho a


explotar sus productos.

 Franquicias. Por medio de este derecho, la empresa adquiere permiso para


poder hacer uso de la marca y productos de otra empresa durante un tiempo
determinado.

 Licencias y permisos. Se trata de autorizaciones a través de las que se


concede el uso de bienes diferentes, como el caso de recursos software para
la empresa.

 Propiedad planta y equipo


Las propiedades planta y equipos representan los activos fijos tangibles adquiridos o
construidos, o en proceso de construcción con la intención de emplearlos en
forma permanente para la producción o suministro de otros bienes y servicios. El valor
histórico incluye todas las erogaciones necesarias hasta colocar en condiciones de utilización.

 Vida útil
Eventualmente, los activos fijos pueden ser dados de baja o vendidos,
ya sea por obsolescencia o actualidad tecnológica. La vida útil de un activo fijo
es el tiempo durante el cual la empresa hace uso de él hasta que ya no sea útil
para la empresa.

La vida útil de un activo fijo es definida como la extensión


del servicio que la empresa espera obtener del activo. La vida útil puede ser
expresada en años, unidades de producción, kilómetros, horas, o cualquier otra
medida. Por ejemplo, para un inmueble, su vida útil suele estimarse en años;
para un vehículo, en kilómetros o millas; para una máquina, de acuerdo con las
unidades de producción; para las turbinas de un avión, las horas de vuelo.
Factores que limitan la vida útil de los activos:

 Factores físicos: Desgaste producido por el uso del activo y el deterioro


causado por otros motivos distintos del uso y relacionado con el tiempo.

 Factores Funcionales: Obsolescencia tecnológica, incapacidad para


producir eficientemente. Insuficiencia para la capacidad actual de la
empresa (expansión del negocio).

La estimación de la vida útil de un activo fijo debe ser realizada tomando en


cuenta dos aspectos: el desgaste físico producido por el uso del activo y el
desgaste funcional. El primero es producido por el uso de los activos y el
deterioro ocasionado por motivos distintos a su uso como aquellos
relacionados con el factor tiempo (óxido y corrosión de la maquinaria). Los
factores funcionales se relacionan con la obsolescencia tecnológica y con la
incapacidad del activo para operar con eficiencia.

ACTIVO DEPRECIABLE VIDA UTIL % DEPRECIACION


Construcciones y edificaciones 20 años 5%
Maquinaria y equipo 10 años 10%
Equipo de oficina 10 años 10%
Equipo de comunicación y computación 5 años 20%
Flota y equipo de transporte 5 años 20%

Depreciación
Es aquella proporción del costo u otra base de valuación de bienes del
activo fijo de vida útil limitada, cargada a los costos de producción, gastos de
administración y gastos de ventas (según fuere aplicable) de un período
contable de acuerdo a una metodología sistemática y periódica, de acuerdo a
la mejor estimación posible del deterioro, experimentado a una fecha dada, la
vida útil remanente y del valor que eventualmente se espera recuperar al
término de la vida útil del bien.

La depreciación es el mecanismo mediante el cual se reconoce el


desgaste que sufre un bien por el uso que se haga de él. Cuando un activo es
utilizado para generar ingresos, este sufre un desgaste normal durante su vida
útil que al final lo lleva a ser inutilizable. El ingreso generado por el activo
usado, se le debe incorporar el gasto, correspondiente desgaste que ese activo
ha sufrido para poder generar el ingreso, puesto que como según señala un
elemental principio económico, no puede haber ingreso sin haber incurrido en
un gasto, y el desgaste de un activo por su uso, es uno de los gastos que al
final permiten generar un determinado ingreso.
Al utilizar un activo, con el tiempo se hace necesario reemplazarlo, y
reemplazarlo genera una derogación, la que no puede ser cargada a los
ingresos del periodo en que se reemplace el activo, puesto que ese activo
generó ingresos y significo un gasto en más de un periodo, por lo que mediante
la depreciación se distribuye en varios periodos el gasto inherente al uso del
activo, de esta forma solo se imputan a los ingresos los gastos en que
efectivamente se incurrieron para generarlo en sus respectivos periodos.

¿A que se le aplica las depreciaciones?


Se utiliza para dar a entender que las inversiones permanentes de la
planta han disminuido en potencial de servicio. En contabilidad, la depreciación
es una manera de asignar el coste de las inversiones a los diferentes ejercicios
en los que se produce su uso o disfrute en la actividad empresarial.
Los activos se deprecian basándose en criterios económicos, considerando el
plazo de tiempo en que se hace uso en la actividad productiva, y su utilización
efectiva en dicha actividad. Una deducción anual de una porción del valor de la
propiedad y/o equipamiento.

Métodos para calcular la depreciación


Para el cálculo de la depreciación, se pueden utilizar diferentes métodos
como la línea recta, la reducción de saldos, la suma de los dígitos y método de
unidades de producción entre otros.

 Método de la suma de los dígitos del año


Este es un método de depreciación acelerada que busca determinar una
mayor cuota de depreciación en los primeros años de vida útil del activo. La
fórmula que se aplica es: (Vida útil/suma dígitos)*Valor activo
Donde se tiene que:
Suma de los dígitos es igual a la suma de la vida útil más la vida útil
menos 1; hasta que sea igual a 0.
Ahora determinemos el factor.
Suponiendo el mismo ejemplo del vehículo tendremos: Suma de los
dígitos 5+4+3+2+1=15.
Luego (vida útil/suma de dígitos), 5/15 = 0,3333
Es decir que para el primer año, la depreciación será igual al 33.333%
del valor del activo. (30.000.000 * 33,3333% = 10.000.000)
Para el segundo año:
4/15 = 0,2666
Luego, para el segundo año la depreciación corresponde al 26.666% del
valor del activo (30.000.000 * 26,666% = 8.000.000)
Para el tercer año:
3/15 = 0,2
Quiere decir entonces que la depreciación para el tercer año
corresponderá al 20% del valor del activo. (30.000.000 * 20% = 6.000.000)
Y así sucesivamente. Todo lo que hay que hacer es dividir la vida útil restante
entre el factor inicialmente calculado.
 Método de reducción de saldos
Este es otro método que permite la depreciación acelerada. Para su
implementación, exige necesariamente la utilización de un valor de salvamento,
de lo contrario en el primer año se depreciaría el 100% del activo, por lo que
perdería validez este método.
La fórmula a utilizar es la siguiente:
Tasa de depreciación = 1- (Valor de salvamento/Valor activo) ^ (1/n)
Donde "n" es el la vida útil del activo.
Como se puede ver, lo primero que se debe hacer, es determinar la tasa de
depreciación, para luego aplicar esa tasa al valor no depreciado del activo o
saldo sin depreciar o no se depreciará hasta el siguiente año.
 Método de las unidades de producción
Este método es igual al de la línea recta en cuanto se distribuye la
depreciación de forma equitativa en cada uno de los periodos.
Para determinar la depreciación por este método, se divide en primer lugar
el valor del activo por el número de unidades que puede producir durante toda
su vida útil. Luego, en cada periodo se multiplica el número de unidades
producidas en el periodo por el costo de depreciación correspondiente a cada
unidad.
Ejemplo: Se tiene una máquina valuada en 10.000.000 que puede producir
en toda su vida útil 20.000 unidades.
Entonces, 10.000.000/20.000 = 500. Quiere decir que a cada unidad
producida se le carga un costo por depreciación de 500.
Si en el primer periodo, las unidades producidas por la máquina fueron
2.000, tenemos que la depreciación por el primer periodo es de: 2.000 * 500 =
1.000.000, y así en cada periodo.
Presupone que la depreciación es función del uso o la productividad y no
del paso del tiempo. La vida del activo se considera en términos de su
rendimiento (unidades que produce) o del número de horas que trabaja.
Conceptualmente, la asociación adecuada del costo se establece en términos
del rendimiento y no de las horas de uso; pero muchas veces la producción no
es homogénea y resulta difícil de medir. (Costo menos valor de desecho) X
horas de uso en el año = cargo por Total de horas estimadas o depreciación
 Método lineal
Este método supera algunas de las objeciones que se oponen al método
basado en la actividad, porque la depreciación se considera como función del
tiempo y no del uso. Este método se aplica ampliamente en la práctica, debido
a su simplicidad. El procedimiento de línea recta también se justifica a menudo
sobre una base más teórica. Cuando la obsolescencia progresiva es la causa
principal de una unidad de servicio limitada, la disminución de utilidad puede
ser constante de un periodo a otro. En este caso el método de línea recta es el
apropiado. El cargo de depreciación se calcula del siguiente modo: Costo
Histórico Original menos valor de desecho, todo eso entre la vida útil (tiempo
dado de vida del activo) = Cargo por depreciación de la vida estimada de
servicio. Este método sencillo se basa en la determinación de la cuota que es
proporcional (igual o constante) en función de la vida útil estimada.

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