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EL ANADITVA

El anaditva constituye una teoría de la filosofía hinduista relacionada a proceso


infinitos que carecen de inicio y final.

Brahman

Las Upanishad hablan de la existencia de dos entidades, el Brahman o Principio


Supremo y el atman o espíritu individual, que depende del ser, el consciente y la
felicidad. La postura del Budhdhismo es radical y relativa. Habla de los dharma que
no son más que elementos o unidades de las circunstancias repetitivas ligadas al
dolor y condicionamiento. El adjetivo considerado para describirlo eterno, es el nitya,
que se refiere tanto al pasado como al futuro. Asimismo al estudiar solamente el
atman, encontramos que si fuese creado no tendría reseñas pasadas ni causes que
justifiquen la posible injusticia cometida por el creador de crear felicidad o desdicha
para unos.

Purusha y Prakritl

El Shamkhya se fundamenta en un sistema dualista en donde sus elementos se


contraponen. El purusha y la prakitl. Esta última es la causa y la primera no es
acción, no representa principio ni efecto.

El Samsara

Esta creencia de la transmigración o reencarnación es bastante antigua, empero,


no es originaria de la India. Se trata de un proceso de retribución de los actos, este
proceso tampoco comienza ni termina. Este ciclo, se opone al Brahman, a su vez el
anaditva del samsara es la base condicional de todo proceso. Es una vez más un
ejemplo claro del efecto a largo plazo de las acciones que se encadenan a un ciclo
de “acciones, cuerpo y placer”. El encadenamiento del purusha a la prakriti. Este
proceso carece inicio, y siempre ha existido.

Pratiyasamutpada
El origen del condicionamiento se base en una serie de doce miembros en los que
se resume la existencia desde la ignorancia hasta la senectud y la muerte. Estos
miembros representan el destino tortuoso del hombre, para su correcta
representación se vale de una rueda divida en 12 partes. Este mecanismo se
conoce como el Pratiyasamutpada y representa la rueda de la existencia, similar al
samsara o bhavachakara.

Adhyasa

Los principios de este concepción se vinculan a la imposición superior de actos en


la mente. Consiste en una serie de acciones equivocadas que crean confusión en
la mente y se reconoce a un “yo” empírico deformado de la realidad. Esta falsa
idea de lo que somos, nos conserva atados al ciclo de reencarnación. En este
punto, el adhyasa no existe por sí solo, sino que depende de la presencia de
conocimientos previos a lo que va a ser superinterpuesto.

Avidya, mithvajnana, maya y aviveka

El adhyasa reproduce la manifestación del avidya y sus relacionados que pueden


tomarse por sinónimos. La cadena mencionada anteriormente al samsara del
atman, consiste en un proceso que no inicia ni termina. Esto sucede por la falta de
distinción entre purusha y prakriti, en otras palabras una indiscriminación.

Veda

El Veda es un elemento eterno y que perdura siempre. Se debe entender al Veda


como un ente transferible de una concepción a la otra, entre discípulo y maestro.
Constituye un criterio universal y exclusivo que inicia cada creación. Dios, recuerda
el Veda antes de iniciar una nueva creación y sirve como guía. Es importante
mencionar que tanto este Dios creador como el Veda universal existen el uno por el
otro y no inician ni terminan, avanza juntos por la eternidad.
La palabra y el objeto

Innegables corrientes apoyan la existencia de la palabra, como nuevamente eterno


y carente de cualquier clase de inicio. Si recordamos, el Veda no es más que un
conjunto de términos, conceptos o frases que poseen un valor universal. La
correspondencia entre objetivo y la palabra es invariable y eterna, donde se
representan todas estas ideas en base a un orden determinado.

El reconocimiento de la diversidad

El Budismo en su posición crítica e idealista, reconoce la actividad consciente que


intervienen en la irrealidad, es decir la inexistencia del todo. Se menciona
claramente una dualidad entre la conocimiento y el sometido.