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Cantar de Mío Cid

Cantar Primero
Destierro del Cid El que en buena hora nació no se retrasaba
19 vistióse túnica de seda; larga trae la barba
le ensillan a Babieca, monturas le ponían,
Allí se acostaba Mío Cid después cuando fue de noche, Mío Cid salió sobre él y armas de madera (escudo y lanza)
un sueño le acogió dulce, tan bien se adormeció. tomaba.
El ángel Gabriel a él vino en visión: El caballo por nombre Babieca cabalga
“Cabalga, Cid, el buen Campeador, hizo una corrida esta fue tan extraña,
pues nunca en tan buen punto (momento) cabalgó varón; que cuando hubo corrido, todos se maravillaban;
mientras vivas bien se hará lo tuyo todo” desde ese día se apreció a Babieca en cuán grande fue
Cuando despertó el Cid, la cara se santiguó. España. (...)

20 Cantar Tercero
Afrenta de Corpes
Persignada la cara, a Dios se fue a encomendar,
muy contento estaba del sueño que soñado ha. 112
Al otro día de mañana piensan cabalgar;
ese día tiene de plazo, sabed que no más. En Valencia estaba Mío Cid con los suyos todos,
A la sierra de Miedes ellos iban a posar, con él ambos yernos, infantes de Carrión.
a la derecha está Atienza, las torres que los moros tienen. (...) Yacía en un escaño, durmiendo el Campeador,
mala cosa sobrevino, sabed lo que ocurrió:
35 salióse de la red y desatóse el león.
Los del Cid atacan para defender a Pedro Bermúdez En gran miedo se vieron en medio de la corte;
embrazan los mantos los del Campeador,
Embrazan los escudos delante de los corazones, y cercan el escaño y quedan sobre su señor.
bajan las lanzas unidas con los pendones, Fernán González, infante de Carrión,
inclinaron las caras sobre los arzones, no vio allí donde subirse, ni cámara abierta ni torre;
íbalos a herir con fuertes corazones. metióse bajo el escaño, tanto tuvo pavor.
A grandes voces llama el que en buena ora nació: Diego González por la puerta salió,
“¡heridlos, caballeros, por amor del Criador! diciendo a toda boca: “No veréis más Carrión!”
Yo soy Ruy Díaz, el Cid, de Vivar Campeador!” Tras una viga lagar, metióse con gran pavor;
Todos hieren en el haz (tropa formada en fila) donde está el manto y el brial todo sucio lo sacó.
Pedro Bermúdez. En esto despertó el que en buena hora nació
Trecientas lanzas son, todas tienen pendones; vio cercado el escaño por sus buenos varones
sendos moros mataron, todos de sendos golpes; “¿Qué es esto mesnadas?, ¿qué queréis vosotros?”
a la vuelta que hacen otros tantos muertos son. “Ya señor honrado, sobresalto nos dio el león”.
Mío Cid se apoyó en un codo, y en pie se levantó,
36 el manto trae al cuello, y se acercó al león;
el león cuando lo vio, así lo recibió,
Verías tantas lanzas subir y bajar ante Mío Cid la cabeza bajó y la cara inclinó
tanta adarga (escudo) horadar y traspasar, Mío Cid don Rodrigo del cuello lo tomó
tanta loriga atravesar y desmallar (romper malla metálica) y lo lleva adiestrándolo, y en la red lo metió.
tantos pendones blancos salir bermejos en sangre, Por maravilla lo tienen cuantos que allí están
tantos buenos caballos sin sus dueños andar. y retornan al palacio para la corte.
Los moros llaman a Mahoma y los cristianos a Santiago, Mío Cid por sus yernos preguntó y no los halló;
caían por el campo, en poco lugar aunque los están llamando, ninguno responde.
moros muertos mil trecientos ya. (...) Cuando los encontraron, así venían, sin color;
no visteis la burla cómo corría por la corte;
Cantar Segundo mandólo prohibir Mio Cid el Campeador.
Bodas de las hijas del Cid Muchos tuvieron por cobardes a los infantes de Carrión
muy fieramente les pesa esto que les aconteció. (...)
86
El Cid se apresta para recibir en Valencia a su familia 139
El Cid inculpa de menos valer a los infantes en las
Ved como todos aquestos reciben a Minaya cortes de Toledo
y a las dueñas y a las niñas y a las otras compañías.
Mandó Mío Cid a los que tiene en casa “Decid, en qué os falté, infantes de Carrión,
que guardasen el alcázar y las otras torres altas ¿en juego o de verdad o de alguna razón?
y todas las puertas y salidas y las entradas, aquí lo corregiré ajuicio de la corte.
y trajéronle a Babieca; poco hacía que lo ganara ¿A quién descubristeis (heristeis) las telas del corazón?
de aquel rey de Sevilla y de su derrota, A la salida de Valencia mis hijas os di yo,
aún no sabía Mío Cid, el que en buena hora ciñó espada, con gran honra y con riquezas de renombre (abundantes);
si sería buen corredor o si tendría buena parada; si no las queríais, oh perros traidores
a la puerta de Valencia, donde en su casa estaba ¿por qué las sacasteis de Valencia y sus honores?
delante de su mujer y de sus hijas quería presentar las ¿Por qué las heristeis con cinchas y espolones?
armas. Solas las abandonasteis en el robledo de Corpes,
Recibidas las dueñas con gran honra, a las bestias fieras y a las aves del monte.
el obispo don Jerónimo adelante entraba, Por cuanto hicisteis menos valéis vosotros.
dejaba el caballo, para la capilla avanzaba; Si no respondéis, véalo esta corte.” (...)
salía a recibir a las dueñas y al bueno de Minaya.
143 viste a un moro, fuístelo a atacar;
antes huiste de que él se te acercara
Pedro Bermúdez reta a Fernando González si yo no me hubiera acercado, el moro te jugara mal;
te adelanté, con el moro me fui a juntar,
Pedro Bermúdez empezó a hablar con los primeros golpes lo hice arrancar;
se le traba la lengua, no la puede destrabar, te di el caballo, y me guardé de hablar:
mas cuando empieza, sabed, no la deja descansar: hasta este día no lo descubrí a nadie.
“Os diré Cid, costumbres tenéis tales, Delante de Mío Cid y delante de todos tuviste que alabarte
que siempre en las cortes, ¡Pedro el Mudo me llamáis! que habías matado al moro y que habías hecho hazaña;
Bien lo sabéis que yo no puedo más; te lo creyeron todos, pero no saben la verdad.
pero lo que yo tuviere que hacer, por mí no quedará.” ¡Eres hermoso, pero mal barragán (cobarde)!
Mientes Fernando, en cuanto dicho has. Lengua sin manos, ¿cómo te atreves a hablar?”
Por el Campeador valiste mucho más.
Las tus mañas yo te las sabré contar:
Recuérdate cuando lidiamos cerca de Valencia la grande; Anónimo
pediste las heridas primeras al Campeador leal, (Texto abreviado)

Milagro XIV
La imagen respetada

San Miguel de la Tumba es un gran monasterio Aunque ese fuego fue tan fuerte y tan quemante,
el mar lo cerca todo, él yace en medio: no llegó a la Dueña, ni llegó al Infante,
el lugar peligroso, donde sufren gran lacerio ni llegó al abanico que estaba delante,
los monjes que allí viven en ese monasterio. ni le hizo de daño un dinero sonante.

En este monasterio que hemos nombrado, Ni ardió la imagen, ni ardió el abanico,


había de buenos monjes (en el) buen convento probado, no recibieron de daño ni lo que vale un cabello,
(un) altar de la Gloriosa rico y muy honrado, ni siquiera el humo se acercó a ellos
en él rica imagen, de precio muy granado. ni molestó más que lo que yo molesto al obispo don
Tello.
Estaba la imagen en su trono sentada,
su hijo en sus brazos, cosa es acostumbrada Continente y contenido, todo fue arrasado,
los reyes en redor de ella, estaba bien acompañada, tornó todo carbones, fue todo asolado:
como rica reina de Dios santificada. mas al rededor de la imagen, cuanto es un estado (4)
no hizo mal el fuego, pues no era osado.
Tenía rica corona como rica reina
arriba rica toca en lugar de cortina, Esto lo consideraron todos una gran maravilla,
era bien entallado, de labor muy fina, que ni humo ni fuego llegara basta ella,
valía más este pueblo que la tenía por vecina. que estaba el abanico más claro que estrella,
el niño muy hermoso, hermosa la doncella.
Colgaba delante de ella un buen aventadero,
en el lenguaje seglar lo llaman mosquitero: El precioso milagro no cayó en olvido,
con alas de pavo real lo hizo el obrero, fue pronto dictado y puesto por escrito,
lucía como estrellas, semejante al lucero. mientras el mundo exista será repetido,
algún malvado por él fue al bien convertido.
Cayó rayo del cielo por los graves pecados,
incendió la iglesia por los cuatro costados, La Virgen bendita, reina general,
quemó todos los libros y los paños sagrados, como libró su toca de este juego igual,
por poco que los monjes no fueron quemados. así libra a sus siervos del fuego eternal,
los lleva a la gloria donde nunca vean el mal.
Ardieron los armarios y todos los frontales
las vigas, las gateras (1) los cabríos (2) los cumbrales (3) Gonzalo de Berceo
ardieron las ampollas, cálices y ciriales, En LOS MILAGROS DE NUESTRA SEÑORA
sufrió Dios esa cosa como acepta otras tales. (Selección)

(1) Gatera: agujero que se hace en pared, tejado o puerta para que puedan entrar y salir los gatos o con otros fines.
(2) Cabríos: madero colocado paralelamente a los pares de una armadura de tejado para recibir la tablazón.
(3) Cumbral: caballete del tejado.
(4) Estado: medida longitudinal tomada de la estatura regular del hombre, que se ha usado para apreciar alturas o
profundidades, y solía regularse a siete pies.

 Zéjel: poema compuesto de un estribillo (dos versos monorrimos), una mudanza (tres versos con monorrima
diferente a la del estribillo) y una vuelta (un verso que repetía la rima del estribillo)
 Tirada: pregón característico de la épica, está formado por una serie de versos con una sola rima (monorrimos)
asonante (repetición de vocales a partir de la última sílaba acentuada)
 Cuaderna vía: forma métrica característica del mester de clerecía. Compuesta de cuatro versos de catorce sílabas
con rima consonante (repetición completa a partír del último acento)
Actividades

CANTAR DE MÍO CID


1. Responde por escrito las siguientes preguntas:
 ¿Qué representa la visión del ángel? ¿Por qué?
 Observa la reiteración que se da en la tirada 36. ¿Qué efecto te produce? Explica con tus propias
palabras la escena.
 ¿Por qué Babieca fue famoso en España? ¿Por qué si no es el caballo que habitualmente lo
acompaña en el combate?
 ¿Por qué los infantes de Carrión maltratan y abandonan a las hijas del Cid?
 ¿Quién es Pedro Bermúdez? ¿Qué lo caracteriza? ¿Cómo reta a Fernando?

LA IMAGEN RESPETADA
1. En grupo analicen las siguientes preguntas; luego respondan por escrito.
 Analicen una estrofa desde el punto de vista métrico y compárenla con una de las estrofas del Cantar
del Mío Cid. ¿Qué diferencias encuentran?
 Sinteticen el milagro y analícenlo temáticamente. ¿Está vigente en nuestros días la devoción mariana?
¿Cómo se expresa?

recreación
1. Observa el cuadro de síntesis (abajo); reflexiona y luego sugiere respuestas posibles para las
siguientes preguntas. Investiga si es necesario.
 ¿Qué similitudes y qué diferencias encuentras en el desarrollo cultural de América precolombina y
Europa? Explica unas y otras.
 ¿Qué importancia tienen las Cruzadas para el arte, la cultura y la vida cotidiana?, ¿existen en nuestros
días Cruzadas o actividades similares?, ¿cuáles?

2. Formen grupos de no más de cuatro (4) integrantes y realicen lo siguiente para luego exponer al
curso:
 Describan, dibujen y pinten algunos personajes medievales representativos, por ejemplo: un cruzado,
un clérigo, un caballero, una dama, una villana, etc.
 Expongan sobre el período de la Edad Media a través de la creación de un periódico, en el cual
desarrollen creativamente las principales características y acontecimientos de la época, haciendo
hincapié en el aspecto literario.

ESPAÑA ESPAÑA EUROPA AMÉRICA


OBRAS PERSONAJES ACONTECIMIENTOS ACONTECIMIENTOS
1000 – 1100
1040 1043 – 1099 1096 – 1254 Se forma la
Jarchas Ruy Díaz Cruzadas. confederación de
Mayapán.

1132 1100 – 1300


1140 1195 – 1264 aprox.
Basílica Saint Denis, Apogeo de la cultura de
Poema de Mío Cid Gonzalo de Berceo
Gótico primitivos. Chichén Itzá.

1200 aprox.
1200 1221 – 1284 1215
Asentamiento de los
Auto de los Reyes Magos Alfonso X Carta Magna.
incas en el Cuzco.
1250 1200 – 1300
1282 – 1348 1271 – 1295
Milagros de Nuestra Expansión incaica y
Don Juan Manuel Viajes de Marco Polo.
Señora azteca.
1335 1283 – 1350 aprox. 1337 – 1453 1325
El conde Lucanor Juan Ruiz Guerra de los Cien Años. Expansión incaica.
1385
1337 – 1350 aprox. 1398 – 1458 1325
Expansión portuguesa en
Libro de Buen Amor Marqués de Santillana Se funda Tenochtitlán.
África.
1445 1440 1400 – 1500
1440 – 1479
Canciones de Baena y Maguncia, Gutemberg, 1ª Apogeo de las culturas
Jorge Manrique
Stúñiga imprenta. incaica y azteca.
1492
1499 1465 – 1541 1453
Llegada de Colón a
La Celestina Fernando de Rojas Fin del Imperio Bizantino.
América.

1. VISIÓN HISTÓRICA DE LA EDAD MEDIA


Conocer la Edad Media es adentrarse en los fundamentos de nuestro mundo actual. El Imperio Romano cimentó
su poder en una cultura basada en la solida unidad política, lingüística, religiosa y legislativa: el emperador, el latín, el
cristianismo y la Lex Romana unificaron la Romanía (imperio romano) a tal extremo que, a pesar del tiempo transcurrido,
y de las invasiones de germanos y musulmanes no se ha destruido totalmente su unidad.
La invasión de los germanos destruyó la base político-administrativa. En Hispania se estableció el reino de los
visigodos, cuya capital fue Toledo, que cayó el año 711 con la invasión musulmana. Así empieza una guerra entre
moros y cristianos, la Reconquista, que culminará con la expulsión de moros y judíos en 1492, durante el reinado de los
reyes católicos.
Las bases de nuestro ser americano están en esta herencia cristiano-occidental y en nuestra raíz aborigen. Al
analizarla, encontramos un desarrollo similar al europeo: Pueblos radicados en la tierra, como el mapuche, y pueblos
conquistadores y colonizadores, como los quechuas y los aztecas.

1.1. La cultura medieval

La sociedad medieval distingue diversos estratos, cada uno con su organización jerárquica perfectamente
establecida. Se concibe la sociedad a modo de un cuerpo, en el que cada órgano cumple una función para la buena
marcha de todo el organismo.
Tres culturas coexistieron en la Península Ibérica; clara conciencia de ello tuvo Alfonso X, el Sabio, que intentó
que de esa convivencia, la cristiana, la musulmana y la judía, surgiera la civilización hispana.
Los lugares donde se originó la literatura medieval fueron cuatro:
a. La plaza, escenario del mester de juglaría, primitivo e ingenuo. Ahí la lírica se expresaba en zéjel, y la épica
se pregonaba en tiradas. Los juglares, cantores populares, difundían las noticias en la Europa Medieval y a ellos de-
bemos la primera manifestación épica hispana: el Cantar de Mío Cid.
b. La biblioteca del convento, ámbito del hacer literario del clérigo y del mester de clerecía, culto, erudito,
apoyado en manuscritos que sintetizaban el saber medieval. Allí encontramos a Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz, el uno
ejemplarizando con vidas de santos y alabanzas a María, el otro criticando usos y costumbres de su época, el siglo XIV.
La cuaderna vía era su forma métrica.
c. La corte, escenario donde el señor matizaba sus actividades guerreras y administrativas con el cultivo de la
literatura; lírica y prosa son las formas que cultivaron Alfonso X, el Sabio, don Juan Manuel y los poetas del Cancio nero,
desde el rey don Dionís hasta Santillana, Mena y Manrique en el siglo XV.
d. La taberna, donde se reunían los poetas goliardos que con sus cantos pagaban sus consumos. Poesía
burlesca, satírica o falsamente laudatoria cuando se deseaba conseguir una dádiva. Carmina Burana es la obra maestra
en este género.
La vida se gesta en el decir y en el hacer; ambas actividades se unifican cuando el hombre canta su hacer y al
cantar entrega su visión del mundo, un peculiar modo de interpretar su realidad, que cambia conforme el hombre
evoluciona.

1.2. Visión de mundo en el medioevo

Entre nuestro modo de interpretar la realidad y la cosmovisión medieval hay diferencias fundamentales, no solo
por razones temporales, sino también espaciales. A pesar de que la televisión y los medios de comunicación parecieran
haber puesto “el mundo en nuestras manos”, la verdad es que nuestra vida está parcelada en estancos muy definidos.
Nos cuesta mucho, por ejemplo, integrar los conocimientos que recibimos en el colegio y pareciera que la Edad Media
que estudiamos en historia no tuviera nada que ver con lo que estudiamos en arte o en castellano. Tampoco logramos
captar que el hombre que vivió a comienzos del milenio era muy semejante, en sus deseos, angustias y esperanzas al
hombre que vive al terminar el milenio, a mí, a ti concretamente. ¿Habrá sido muy diferente a la nuestra, la vida amorosa
de Rodrigo Díaz de Vivar, o la de Alfonso X, o la de Jorge Manrique? En el entorno histórico, en los hechos, sí, pero en la
vivencia, en la interioridad, no. Tendemos a parcelar el mundo, en tanto que el hombre medieval tiene una visión
totalizadora del mundo, más aún, una visión mágica que se opone a la racional y científica del siglo XX.
El fundamento existencial del hombre en la Edad Media era la religiosidad; su visión era teocéntrica. Se
creía firmemente en el Padre Creador, se esperaba la salvación eterna conquistada por el Hijo de Dios que se hizo
hombre y se trataba de practicar y vivir la caridad, el amor del Espíritu Santo. Fe, esperanza y caridad son el centro y el
norte del hacer y del decir medieval. La cosmovisión teocéntrica era compartida por moros, ju díos y cristianos. Así, la
vida no era sino una itinerancia hacia la ciudad eterna y prometida, la Jerusalén celestial. Jerusalén simboliza el cielo y la
peregrinación realiza, en el plano físico, la idea de que vivir es caminar con fe, esperanza y caridad, sobre todo con
caridad: con amor a Dios que está presente en el hermano que camina junto a mí. Gonzalo de Berceo en Los milagros
de Nuestra Señora explica:

“Todos cuantos vivimos y en pies andamos,


aunque en prisión o en lecho yagamos,
todos somos romeros que camino andamos.
San Pedro lo dice esto, por él os lo probamos.

Cuanto aquí vivimos en ajeno moramos.


La morada durable, arriba la esperamos,
la nuestra romería entonces la acabamos,
cuando al paraíso las almas enviamos.”
2. LITERATURA MEDIEVAL
2.1. Función de la literatura
La literatura medieval cumple una función didáctico-moral, ya sea un juglar, un clérigo o un cortesano el que canta; no
nos extrañe, que al cantar al hombre, o a la mujer concreta, se nos desdibuje su humanidad y se nos trans formen en
arquetipos que caminan ejemplarmente. La madre se nos hace prado donde encuentra reparo todo romero cansado.
Literatura para itinerantes, para caminantes.

En el avance por ese ámbito cultural, advertimos como cambia el hombre y su relación con el todo. Rodrigo Díaz de
Vivar eleva su oración al Padre, creador de cuanto existe:
“¡Grado a ti, señor Padre, que estás en alto esto me han tramado mis enemigos malos!”
En la concreción del combate está presente un caminante, evangelizador y guerrero: el apóstol Santiago:

“Los moros llaman a Mahoma y los cristianos a Santiago.”

El mester de clerecía invoca a la Trinidad: Juan Ruiz, en el siglo XIV, dirá:

“Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo:


el que nació de Virgen, esfuerzo nos dé tanto, que siempre lo alabemos en prosa y en canto, sea de nuestras almas
cobertura y manto.”

Jorge Manrique, en el siglo XV ya no invoca al Padre ni a la Trinidad. En sus Coplas a la muerte de su padre leemos:

‘Aquel solo me encomiendo


Aquel solo invoco yo de verdad que en este mundo viviendo, el mundo no conoció su deidad.”

La devoción desde el Padre Creador, pasando por la invocación a la Virgen Maria, se centra en el Hijo Redentor, en la
figura de Dios hecho hombre, y se insiste en la parte humana de este Dios Redentor. Así se ha abierto el camino para un
antropocentrismo (el centro será el hombre) cada vez más evidente. En La Celestina encontramos una muy diferente
profesión de fe:

“Sempronio: ¿Tú no eres cristiano?


Calisto: ¿ Yo? Melibeo soy, y a Melibea adoro, y en Melibea creo y a Melibea amo.”

Palabras hermanas de las que dirá Garcilaso en el siglo siguiente:

“Que no hay, sin ti, el vivir para que sea.


2.2. Literatura medieval en España

En la plaza, el juglar canta para una comunidad de oyentes y los educa, los guía con sus héroes ejemplares. Es el
ministerio juglar, por eso hablamos de mester de juglaría. Su vocación es enseñar divirtiendo, haciendo reír con sus
burlas. Los clérigos advirtieron cuán excelentes comunicadores eran los juglares y aprovecharon este medio de difusión.
Así, el mester de clerecía pone al alcance del pueblo, a través de los juglares, parte del saber contenido en los
polvorientos y añosos manuscritos de sus bibliotecas monacales. Los clérigos racionalizan la intuición juglaresca;
quieren explicar la vida y el hacer del hombre a la luz de antiguas tradiciones cultas: contar el pasado para in fluir en el
presente y proyectar el futuro. Juglaría y clerecía constituyen un arte tradicional y popular. La espontaneidad juglaresca
se regulariza con el saber clerical; se somete al saber culto y a la ley métrica: la métrica irregular del juglar, la tirada
anisosilábica (de desigual número de sílabas), recibe la influencia de la estrofa culta, de cuatro versos, la cuaderna vía o
tetrástofo monorrimo; se regulariza el metro popular y hacia el s. XV se origina el romance en cuanto forma métrica. El
metro de la plaza, por la influencia del mester de clerecía se hace un verso apto para la corte. La poesía se estiliza se
hace trabajo de artífice en el decir y en el pensar.
Dice el poeta:
que ni sé cuando es de día ni cuando las noches son”.