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Unidad 1 Las profesiones en su contexto histórico

Muchos jóvenes concurren diario a las universidades de todo el mundo a recibir


instrucción para convertirse en profesionistas, lo cual esperan lograr a cabo de
algunos años.
Lo que anima a cada una de estas personas y organizaciones es que la educación
que reciben les permitirá capacitarse para la obtención de un título profesional, el
cual sirve como puente para conectar la educación con el empleo. La búsqueda
del reconocimiento a través de la obtención del título es el motivo principal para
acudir a las instituciones educativas superiores o universidades.

1.1 Profesión y ocupación

El saber experto hace alusión al dominio que poseen los profesionales sobre la
complejidad de los conocimientos que constituyen su campo de actividad, al
mismo tiempo que establece que esos conocimientos han sido sistemáticamente
elaborados en un proceso social de construcción del conocimiento, el cual ha
logrado cierto grado de abstracción que lo desprende de la referencia a casos
concretos y que le permite generalizar hacia situaciones semejantes.
Del mismo modo, la experiencia opera en el sentido de ofrecer nuevas
oportunidades para revisar el saber, que ya se había abstraído, confirmando o
rechazando lo que se había aceptado como válido. Desde esta perspectiva, el
conocimiento profesional es un conocimiento comprobado, válido para una
generalidad de casos y susceptible de nuevas aplicaciones a situaciones
similares.

El alemán Max Weber estableció la relación entre la religión protestante con el


desarrollo del capitalismo en Norteamérica, durante los siglos XVI y XVII, en el que
destaca el origen religioso del trabajo y de la profesión. La profesión en este caso
se relaciona con la idea de vocación como llamado interior, desde lo religioso o
como inclinación personal acerca del trabajo al que se va a dedicar cada uno de
los individuos en la sociedad.
Aunque ya en nuestros días el término profesión no se relaciona directamente con
la religión, por lo que la profesión es el ejercicio de un saber experto, que se ha
obtenido en un proceso de formación que se realiza predominante en las
instituciones educativas de nivel superior.

Profesión y oficio están estrechamente relacionados, la diferencia fundamental


está en la formalización del conocimiento de cada uno de ellos. El término oficio,
en nuestros días, se circunscribe a trabajos que no requieren elaborados procesos
de abstracción y que no permite generalizar los conocimientos a todos los casos
por más similares que parezcan. De otras maneras, oficio denota ese saber o
conocimiento en un campo determinado del trabajo, por lo que se puede decir que
tener oficio es tener conocimiento y experiencia en el trabajo.

Claus Offe (1992) confecciono una tesis en torno a la idea de trabajo, ampliándola
para cubrir toda la sociedad. Por sociedad de trabajo se entiende aquella en que
su estructura fundamental se ubica en las actividades productivas que realizan los
individuos bajo el esquema de integrarse a ella con base en el trabajo que
desempeñan, de tal modo que toda persona debe desempeñar una actividad
productiva y la sociedad debe ofrecer las oportunidades suficientes para que todos
se puedan ubicar en un empleo. El problema que analiza es que la sociedad
actual ya no ofrece las oportunidades para poder ubicarse en el empleo. A este
problema se le llama crisis de la sociedad del trabajo. Que presenta otros
problemas en esta sociedad, cómo por ejemplo, los desajustes en relación con la
sobreoferta educativa, el crecimiento del sector de servicios, la caída de los
salarios y otros similares.

El término trabajo puede presentar muchas variaciones en relación con su uso


cotidiano. Pero Giddens (1998:396) reconoce seis características importantes del
trabajo para la sociedad y el individuo:
1. Dinero, como ingreso para poder satisfacer las necesidades sociales y ser
aceptado en la sociedad.
2. Nivel de actividad, mantiene al hombre en uso de sus conocimientos y
habilidades, lo que lo obliga a actualizarse y mantener una relación social
con sus compañeros de trabajo.
3. Variedad, posibilita ambientes diferentes para que el individuo se
desenvuelva y establezca relaciones sociales.
4. Estructura temporal, en cuanto al tiempo que el individuo se organiza de
acuerdo con el trabajo, el día, las semanas y los años se cuentan en
relación a él.
5. Contacto social que se logra con los compañeros, amistades y actividades
gracias o alrededor del trabajo.
6. Identidad personal que se logra en base en lo que se es, dependiendo de
su ubicación en el esquema de trabajo.

Por otro lado, la ocupación no necesariamente tiene que referirse a una profesión,
incluso, es posible que la ocupación tenga poco que ver con la carrera que se
estudió, pues depende de la situación del mercado y no de la educación recibida.
Estar empleado u ocupado significa percibir salario o pago a cambio del trabajo
que se desempeña, no significa que se ejerza la profesión de estudio. En este
sentido se pueden desempeñar puestos de trabajo, por encima o por abajo del
rango de preparación profesional que se haya logrado.

1.2 Las profesiones en la antigüedad


Las profesiones nacen con la civilización y deben tener cierto grado de desarrollo
para poder ser conceptuadas de este modo, además de ser expresión de la vida
social.
Previo a la civilización, el hombre era nómada y dependía del medio para
sobrevivir, por lo que las elaboraciones culturales apenas eran incipientes,
discontinuas y propias de pequeños grupos, por lo que no podía haber
profesiones.
Los orígenes de la civilización se marcan en las regiones arraigadas por los
grandes ríos de la antigüedad como el Nilo en Egipto y el Tigris y Éufrates en
Mesopotamia. Estas civilizaciones muestran evidencias de presencia de
profesiones, de las que destacan la de escriba como una relevante ya que
presenta características que aún tienen las profesiones en nuestra actualidad.
La profesión de escriba se consolidó en la sociedad, ya que el llegar serlo era una
aspiración en los individuos, debido a que el trabajo era intelectual, y se podía
desarrollar en las familias poderosas, los gobernantes y sacerdotes, y en
ocasiones artístico. Que era muy diferente al trabajo de los agricultores, herreros o
artesanos de aquella época, quiénes no eran reconocidos en la sociedad.

En el Egipto también se localiza esta profesión, pero con las características


propias de esa sociedad. El sistema de escritura jeroglífico demandaba que los
caracteres se hicieran con dibujos que debían ser pintados o esculpidos en piedra,
lo cual era necesario entre las cualidades de los escribas. Esta profesión era muy
demandaba debido a que hacían inscripciones en monumentos y sitios públicos,
laberintos y sobretodo en las paredes de las tumbas y sarcófagos funerarios.

Otra profesión importante ubicada en las sociedades antiguas era la de arquitecto,


ya que en estas la construcción de edificios, monumentos, casas y templos era de
gran importancia. Alrededor del mundo se puede encontrar muestras de estas
construcciones. Pero en las sociedades antiguas, la profesión de arquitectura no
se trataba solo de construir sino de realizar obras bellas y prácticas que pudieran
ser apreciadas por todos y sirvieran de símbolo a la ciudad, reino o imperio.

Además de estas profesiones, las sociedades antiguas tenían una gran división de
trabajos, desde agricultores, ganaderos, pastores, hasta algo más especializado
como herreros, médicos, panaderos, cocineros, entre otros. Lo que nos muestra
una visión de cuán desarrolladas estaban estas sociedades, a pesar de haber
existido hace miles de años. Sobre esto, Emilio Durkheim (1858-1917) es su obra
clásica La división del trabajo social establecía como uno de los rasgos de las
sociedades desarrolladas, el que tuvieran una diferencia de funciones reconocidas
a través de sus trabajos especializados. Por lo que la sociedad requiere que los
individuos realicen funciones que le son necesarias para establecerse y poder
desarrollarse, por lo que si una sociedad es más desarrollada, demanda más
actividades o trabajos, que otra que no lo es.
El problema social que se presenta es: ¿Cómo asignar entre los individuos los
diversos puestos de trabajo? ¿Qué trabajos se consideran más prestigiosos?
En la antigüedad, las sociedades solucionaban este problema mediante diferentes
mecanismos, uno que podemos resaltar es el de la herencia, en el cual los oficios
y ocupaciones se transmitían de generación en generación por familias. Claro está
que este mecanismo generaba un problema ya que no permitía explorar ni
aprovechar las capacidades y cualidades de cada individuo, ni los deseos de estos
mismos.

1.3 Oficios, corporaciones y universidades: la formalización de las


profesiones
El tiempo que comprende la Edad Media llega a aproximarse a los mil años
después del esplendor del imperio romano. Las profesiones durante la alta Edad
Media no tuvieron un gran desarrollo puesto que a partir de la economía agrícola y
el aislamiento político, la división del trabajo no requería muchas especializaciones
y el servilismo, obstaculizaba el desarrollo de un mercado laboral que aprovechara
las posibilidades de los individuos.
Los feudos eran unidades de producción agrícola, pero también políticas y
administrativas que funcionaban independientemente unos de otros. Estos
contenían un conjunto de trabajadores artesanales, cómo herreros, carpinteros,
alfareros, zapateros, entre otros. Todos difícilmente alcanzarían el nivel de
profesionales en la sociedad.

Durante la Edad Media la institución cultural por excelencia lo era la iglesia


católica. Que a pesar de los conflictos en aquella época, logro mantener la unidad,
organización, administración, la lengua latina y el respeto a la jerarquía.
La comunidad religiosa no aspiraba a una vida de gran consumo. El clero se
dedicaba a atender a la sociedad, siendo esa su actividad específica. Este era un
grupo social que mantenía la vida cultural de la Edad Media.
Las personas especializadas en el trabajo religioso eran los clérigos, quienes
establecían las formas en las que el hombre habría de alcanzar la divinidad, lo
cual era una función importante en la época.
Los clérigos para llegar a serlo, debían pasar por un proceso de formación con
aspectos de conocimiento y ritos controlados por la institución religiosa, que se
celebraban para poder desempeñar esta función.

La segunda parte de la Edad Media, conocida como Baja Edad Media, fue una
época de transformaciones. La invasión de los árabes a Europa y la organización
de cruzadas fueron factores que contribuyeron al desarrollo cultural y económico
de la Europa medieval. Los árabes habían conservado la cultura griega, y
sobretodo el espíritu de investigación, lo que les permitió desarrollar avances
científicos, como la química. De acuerdo a Derry y Williams (1987) los árabes ya
habían fundado grandes universidades antes de que siguieran las primeras en el
mundo europeo.

El acontecimiento cultural más importante de la Edad Media fue sin duda, el


surgimiento de las universidades a partir del siglo XI. Universidad significa unidad
de fines, por lo que este término hace alusión a la idea de que todos se
encuentran incluidos.
Las universidades eran una corporación de maestros y estudiantes con el fin de
aprender y de investigar en la cultura.
Tenían la intención fundamental de intercambiar conocimiento pero también la de
formar profesionales en ciertas áreas del conocimiento.
Estas surgieron con el fin de satisfacer las nuevas necesidades de una sociedad,
que el siglo XI estaban viviendo una expansión comercial y una intensificación de
las relaciones sociales provenientes del incremento poblacional.
La universidad se fue organizando hasta lograr establecer los elementos básicos
de una institución educativa de orden superior, como lo son: el diseño curricular y
las clases.
La segunda orientación que estableció fue la del espíritu de investigación, el amor
por el conocimiento o la generación de nuevos conocimientos, propiamente la
alma máter. De este modo, la universidad es siempre descubridora de
conocimientos, planteamiento a nuevos problemas, y se vincula con la sociedad a
través de innovaciones.
La universidad se constituyó como una institución prestigiosa debido a que a ella
asistían personas de alto nivel económico, tanto para enseñar como aprender.

1.4 El surgimiento de las profesiones modernas: el desarrollo del


conocimiento, la sociedad política nacional, el comercio y la industria
La Edad Media llegó a su fin cuando el desarrollo de la economía, la política y la
cultura no se pudieron contener dentro de los límites impuestos por el sistema de
gobierno feudal.
Fue a finales del siglo XV y principios del XVI que los cambios se aceleraron y
propiciaron profundas transformaciones.
En el ámbito político, las transformaciones fueron igualmente profundas a las que
se dieron en la economía y la cultura. La economía encontró un sustento para su
desarrollo al hacer circular las mercancías por todo el territorio y no depender de
los poderes de los señores.

El comercio para poder prosperar, requería de ampliar los mercados. La libertad


de comercio se convirtió en una demanda política de los sectores que se estaban
viendo favorecidos por el desarrollo de la industria y del comercio.
Esta época coincide con la Revolución Industrial que se centra en
transformaciones en la producción.
La Revolución Industrial puso en evidencia la capacidad del hombre para producir,
para transportar mercancía a grandes distancias, aplicar los conocimientos
científicos a la producción, para mejorar la tecnología.

Con la ampliación de la producción y del mercado que causó la Revolución


Industrial, lo más importante era el desempeño adecuado de la profesión y ya no
tanto el número de profesionistas que estaban trabajando. Los gremios de origen
medieval, se volvieron anacrónicos al crecer el número de profesionistas, el
mercado y la producción.

Las profesiones impartidas en la universidad, gracias a la formalización alcanzaron


el reconocimiento tanto legal como social y se consolidaron en la estructura de la
sociedad. Ser profesional egresado de la universidad concedía un status, es decir,
una posición en la jerarquía que se conseguía gracias al esfuerzo personal en el
estudio.

En conclusión, una sociedad compleja necesita de muchos profesionales cada vez


más especializados en razón de las múltiples tareas que demanda y que se tiene
que cumplir por parte de los individuos. Si las necesidades de la sociedad crecer y
se multiplican a la vez que se especializan, se pueden entender la razón del
surgimiento constante de profesiones.

La universidad, por tanto, jugó un papel fundamental en la formación de las


profesiones modernas, que debían de ajustarse a las necesidades sociales a
principios de la ciencia.