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CANTO FINAL: Amando hasta el extremo

Déjame, Señor, mirarte bien por dentro,


entrar en tu Corazón y dejarme seducir
HORA SANTA
y que aumenten mis deseos de querer ser como Tú, Pascua Bérriz
conocerte internamente, amarte y seguirte más,
apostar mi vida junto a ti, déjame verte, Señor,

Amando hasta el extremo, dejándote la piel


“Dejarme hacer por unas manos que sirven”
entregando las entrañas, tus entrañas de mujer
en una toalla y un lebrillo, en un acariciar los pies ¿Has oído hablar de la revolución francesa?
en un mirarnos hasta el fondo sin nada que reprochar ¿Y de la revolución rusa? ¿Y de la revolución industrial?
y sin nada que pedir, y con tanto para dar ¿Y has oído hablar de la revolución de la toalla?

Yo, el Maestro y el Señor, ya no puedo amaros más, En este Jueves Santo, Jesús propone una revolución que es el servicio. El
pues como el Padre me ha amado, así os he amado yo. servicio que Él solicita, lavar los pies, brota del Amor. No hay ni señores ni
Os dejo mi vida entera en este Vino y este Pan, siervos, ni superiores ni inferiores. Hay sólo hijos de un mismo Padre. Esa
este Pan que soy yo mismo que me parto y que me doy, es nuestra identidad más profunda, nuestra vocación. Jesús realiza un
mi deseo es que os améis de corazón, trabajo de esclavos para mostrarnos que, según el Dios Abbá con quien
Yo también os quiero ver, está estrechamente vinculado en la contemplación de la realidad y en la
soledad del silencio, todos somos hermanos.
Amando hasta el extremo, dejándoos la piel,
entregando las entrañas como lo hace una mujer,
La escena que narra el evangelio de Juan recoge un momento especial de
en una toalla y un lebrillo, en un acariciar los pies,
una cena, la solemne cena de la celebración de la Pascua. Jesús deseaba
en un miraros hasta el fondo sin nada que reprochar
y sin nada que pedir y con tanto para dar.
ardientemente aquella cena. Sabía que algo grande le iba a ocurrir; y
quiere celebrarla con sus amigos. Es su momento; es su hora.
Sí, te doy todo lo que soy para que sigas amando.
La lucha por la justicia entra en esta intimidad, Nos vamos a servir de esta sugestiva pintura de Sieger Köder para ir
que se llena de personas y rostros que acariciar, contemplando cómo es la vocación de servicio a la que el Señor, primer
que me impulsa desde dentro a comprometerme más. servidor, nos llama a todos y que, en definitiva, no es otra cosa que lo que
Todos caben en tu Corazón, fue su misma vida. ¿Qué vemos en esta imagen? Cosas sencillas, pero
quiero seguirte, Señor todas con un significado profundo. Nos detendremos en momentos
sucesivos para contemplar y meditar en alguno de sus detalles:
Amando hasta el extremo, dejándome la piel,
entregando las entrañas, mis entrañas de mujer, Acerquémonos silenciosamente a la imagen.
en una toalla y un lebrillo, en un acariciar los pies, ¿En qué se centra tu mirada?
en un mirarlos hasta el fondo sin nada que reprochar ¿Qué ves? ¿Qué te sorprende? ¿Qué te atrae?
y sin nada que pedir y con tanto para dar. ¿Cuál es tu primer pensamiento? ¿Y tu primer sentimiento?
I. Las posturas: la vida de Jesús que deberá vivir todo aquel que quiera seguirle. No
seremos portadores de vida si no vivimos así: desde el misterio de la
dejarse “vencer” por un Dios vencido por el Amor Eucaristía que la Iglesia celebra recordando su entrega como pan
hasta partirse; y desde el lavatorio de los pies que se expresa en todo
La figura arrodillada está acto de amor y de servicio ofrecido en casa, en el trabajo, en la calle,
profundamente inclinada. Su en la vida social, allí donde estemos. Todo lo podemos convertir en
cabeza parece descansar Eucaristía, todo se puede transformar en pan de vida, para saciar
sobre las rodillas del amigo. todas las hambres.
¿Acaso está sobrecogido por
el dolor de la muerte ORACIÓN: Dime cómo ser pan
cercana? ¿O está estremecido
por otro profundo Dime cómo ser pan,
sentimiento de amor, de cómo ser alimento que sacia por dentro,
entrega que le penetra al que trae la paz.
lavar los pies de sus discípulos? La espalda de Jesús está doblada, Dime cómo acercarme
inclinada. Está de rodillas y como vencido. Sus hombros se mantienen a quien no tiene aliento
curvados y su mano al lado de la palangana parece indicar que está a quien cree que es cuento el reír, el amar.
cansado. Su rostro reflejado en la jofaina llena de agua, parece
pensativo, con los ojos abiertos y la mirada fija, casi sin expresión. Solo Dime cómo ser pan,
percibimos en ese rostro, reflejado en el espejo del agua, disponibilidad, dime cómo dejarme comer poco a poco
abandono, la fragilidad y el cansancio del que todo lo ha entregado… Del entregándolo todo y llenándome más.
que se ha dejado vencer por el Amor. Dime cómo ser pan, cómo ser para otros
en todo momento, alimento y maná
Vemos una toalla sobre los hombros de Jesús. Los flecos y la franja
recuerdan la que llevan los judíos ortodoxos como señal de alianza y de Tú que eres el pan de la vida,
compromiso, la que se ponen en la oración para realzar su dimensión Tú que eres la luz y la paz,
sagrada. Este es también un momento santo y sagrado. Un gesto de Tú que empapas la tierra
servicio es el gesto más religioso, el verdadero culto a Dios. cuando llueves el cielo
dime cómo ser pan.
Miramos a Pedro. En él vemos el dilema de cada hombre y de cada
mujer ante la sed y el hambre que tiene el corazón humano del amor sin Tú que haces de mí tu reflejo,
límites. La mano izquierda de Pedro está vuelta hacia fuera. ¿Es una Tú que abrazas mi debilidad
señal de protesta? “¡Jamás me lavarás los pies!”. No quiere que Jesús, su Tú que sacias mi hambre
Señor, haga ese gesto de esclavo. No es la primera vez que Jesús cuando vuelvo de lejos,
confronta las ideas de Pedro sobre el Mesías. En vez de un Mesías todo- dime cómo ser pan.
poderoso, todo-conquistador, todo-protección y todo-seguridad que
III. El misterio de unos deseaba Pedro, Jesús le pide que acepte un Siervo-Señor sufriente
pies desnudos que se hace (y que le hace también a é) vulnerable. El dilema de
Pedro es profundo. Ha sido testigo del poder de Jesús, lo ha visto
dominando con naturalidad los vientos y los mares, los peces y los
Antes contemplábamos las árboles frutales, y también los corazones humanos y los espíritus
manos de Pedro, ahora impuros. Pedro ha pasado tres años en compañía de Jesús, han
contemplamos los pies de caminado juntos, han compartido muchas cosas, han comido juntos,
Jesús. Son fuertes. Nos han llorado, también se habrán reído; le ha escuchado hablar a la
hablan de una vida activa, multitud, a los enfermos, a los que están tristes. Lo ha visto dormirse
de haber viajado por de cansancio. Ha visto que unos lo saludaban con respeto y otros lo
caminos pedregosos, malinterpretaban: lo alababan un día y lo abusaban y rechazaban al
polvorientos. Pies desnudos, callosos, curtidos. Son los pies de un siguiente. Lo ha visto retirarse para orar. Y ahora lo ve abajado, a sus
hombre que no está acostumbrado a caminar con sandalias o a ir a pies. Pedro vive un dilema. Quizá saberse querido y llamado por su
caballo o en camello o en carro. ¿Y yo, por qué caminos voy o quiero amigo Jesús lleva a Pedro a ceder: “Pedro, si no te lavo los pies, no
ir? ¿Me asusto cuando el camino es más complicado? tendrás parte conmigo”. Ceder, aún sin entender. Dejarse vencer.

Pies desnudos de Jesús. Los pies de un hombre descalzo: ante el Padre, La otra mano expresa la entrega de Pedro. Es más que una entrega.
ante los otros, ante la vida. Descalzarse es estar disponible, sin Su mano derecha y su cabeza descansan en Jesús. Es el descanso de
protecciones. Es ir por la vida sin “pisar fuerte”. Es dejarse alcanzar por los amigos, de la comunión sin palabras; es el descanso que sólo Dios,
las rugosidades del camino, dejar que los otros dejen huella. Vivir nombrado o sin nombrar, puede ofrecer, traer al corazón humano.
desde la piel. Indica ese paso de la cerrazón a la apertura... Esa mano indica que
recuerda las palabras pronunciadas en otra ocasión: “Los jefes deben
Contempla los pies desnudos, descalzos de Jesús. ¿Qué te dicen? ¿Cómo servir”. O de las diatribas contra los que buscan los puestos de honor
te sientes ante ellos? Deja que te revelen su significado más profundo. Y en los banquetes. Pedro se deja vencer por el amor de un Jesús
a Jesús ¿quién le lavó los pies? vencido: “Señor, lávame no sólo los pies sino hasta la cabeza”. Al
Amor sólo se puede responder con amor.
El pan y el vino
Acoge al Dios a tus pies… Acoge al Dios entregado… Y reposa en él tu
En la mesa hay una copa y un plato. El pan es como una oblea, es el vida; tu debilidad en la suya. Abraza al Dios a tus pies…
pan de la Pascua. La copa está llena de vino. En el relato de Juan no hay
ni pan ni vino. El lavatorio de los pies de Juan es un paralelo a la ORACIÓN: Curiosa forma de pagarnos
bendición y al compartir el pan y el vino que narrar los otros
evangelistas. Las palabras de Jesús: “Os he dado ejemplo para que Señor, me desolaba tu justicia extraña,
vosotros hagáis lo mismo” es lo mismo que “haced esto en memoria esa forma de medir que olvidaba las horas trabajadas.
mía”. Los dos acontecimientos son dos expresiones de una misma vida
Me enfadaba con los que hicieron menos, ¿Dónde debemos buscar a Jesús? ¿Nos cuesta buscarlo y encontrarlo
creyeron menos, sacrificaron menos, en medio del desorden, de lo sucio, de lo caótico de nuestra vida y
y me indignaba contigo, que parecías no ver nada. de la del mundo? ¿Podemos, somos capaces?
Intentaba negociar mejor paga,
algún reconocimiento, una que otra medalla. Si creemos en la revelación de Dios en Jesús, la respuesta tiene que
Me dolía lo injusto de tu salario. ser “sí”. En lo caótico, en el conflicto, en la marginalidad, en el
Me extrañaba de lo ilógico de tus premios. pecado, en lo abyecto y sórdido de nuestro mundo y de mi propia
Me mordía –reivindicación y envidia- vida, en el desorden también está el rostro de Dios. Su rostro no está
la suerte de los jornaleros de la última hora. sólo en la belleza de la naturaleza, en la armonía. Su rostro está
Hasta el día en que yo fui el último, reflejado en la historia de la humanidad.
el más zoquete,
el más frágil, Lo que llamamos Encarnación quiere decir exactamente eso, que
el más malo, Dios se hizo hombre, carne y sangre, nacido de María. Dios abrazó y
el más amado abraza nuestra condición humana. Sólo experimentaremos de
... y empecé a entender. verdad la cercanía de Dios cuando estemos convencidos de que
nuestro desorden, nuestros límites, nuestra pequeñez, nuestra
CANTO: En mi debilidad impotencia y debilidad son ese espacio en el que Dios nos espera
En mi debilidad, me haces fuerte (bis). para abrazarnos. El que es Agua Viva refleja su rostro en el agua
Sólo en tu amor me haces fuerte, sucia de nuestros pies.
sólo en tu vida me haces fuerte.
En mi debilidad, te haces fuerte en mí. Mira el rostro reflejado en el agua y recuerda las palabras de Jesús a
Felipe: “Quien me ve a mí, ve al Padre”. ¿En qué situaciones de mi
vida me cuesta reconocer el rostro de Jesús? Recuerda situaciones
II. El rostro de Jesús: difíciles, tensiones, conflictos, vivencias dolorosas tuyas o de otras
personas y pide el saber discernir en ellas el rostro de Jesús.
¿Dónde encuentro a
Dios? ¿Dónde lo busco? CANTO (escuchado): Busca mi rostro

Oigo en mi corazón: busca mi rostro.


¿Dónde está Dios? El rostro de Jesús está escondido, sólo hay un
Búscame en la noche, busca en el silencio.
reflejo en la jofaina llena de agua. En la palangana vemos el reflejo del
Búscame en tu hermano. Contigo estoy, contigo estoy.
rostro de Jesús; en el agua están también los pies de Pedro. Después
Te buscaré, Señor, no me escondas tu rostro. Tu rostro buscaré.
de haber andado todo el día por la ciudad, sus pies deberían estar
sucios, llenos de polvo, del olor de las calles. El agua no está limpia.
Tiene un color verdoso.