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El agua en el suelo se halla en tres formas: gravitacional, capilar y

higroscópica [2], [3].

 Agua gravitacional: Es el agua que se que se introduce y fluye a


través del suelo por efecto de las fuerzas gravitatorias.
 Agua capilar: Es el agua que se mantiene por tensión superficial
sobre las superficies de las partículas y agregados del suelo, y
rellenando huecos y poros capilares interpartículas. EL agua capilar
engrosa la lámina de agua higroscópica a la que se une y rodea.
Dentro de ella distinguimos el agua capilar absorbible y la no
absorbible.

 Agua capilar no absorbible. Se introduce en los tubos capilares más


pequeños <0.2 micras. Está fuertemente retenida y no es absorbible por las
plantas; la fuerza de succión es de 31-15 atmósferas.
 Agua capilar absorbible. Es la que se encuentra en tubos capilares de 0.2-8
micras. Es un agua absorbible por las plantas. Es un agua útil para la
vegetación, constituye la reserva durante los períodos secos. La fuerza de
retención varía entre 15 a 1 atmósferas.

 Agua higroscópica: Es el agua se mantiene fuertemente


adherida a las partículas por fuerzas de adhesión de origen
molecular. Forma una lámina alrededor de las partículas, cuyo
espesor es de unas decenas de moléculas de agua.
 Fase líquida

 1.1 Constituyentes, origen y localización
 La fase líquida del suelo está constituida por el agua y las soluciones del
suelo.
 El agua procede de la atmósfera (lluvia, nieve, granizo, humedad
atmosférica). Otras fuentes son infiltraciones laterales, capas freáticas
etc...
 Al incorporarse el agua al suelo se va enriqueciendo en iones formando la
solución del suelo (disolución para los químicos) procedentes de la
alteración de los minerales y de la materia orgánica.
 El movimiento del agua en el suelo constituye el agente más importante en
la formación de los suelos. agua ejerce importantes acciones. El agua
interviene decisivamente tanto en la meteorización física y química, y
translocación de sustancias como desde el punto de la fertilidad, además
del agua en sí misma es imprescindible para las plantas, el agua transporta
los nutrientes, las sales solubles y los contaminantes a través del suelo y/o
al subsuelo (enriquecimiento o pérdidad de los nutrientes). Produce el
hinchamiento y el encogimiento de las arcillas, uniendo sus partículas y
provocando el desarrollo de la estructura del suelo. Su importancia es tal
que la popular sentencia "Donde no hay agua, no hay vida" la podemos
adaptar en nuestro caso y decir que "Donde no hay agua, no hay suelos".
 La fase líquida circula a través del espacio poroso, queda retenida en los
huecos pequeños del suelo y está en constante competencia con la fase
gaseosa. Los cambios climáticos estacionales, y concretamente las
precipitaciones atmosféricas, hacen variar los porcentajes de cada fase en
cada momento.


 1.2 Estado energético
 El concepto de estado energético es tan importante o más que la cantidad
de agua del suelo, pues predice el comportamiento, ya que el movimiento
del agua está regulado por su energía.
 El agua en el suelo tiene varias energías y su medida se expresa en
unidades de potencial (energía por unidad de masa). Los tipos de energía
más importantes son: energía potencial (es la que tiene un cuerpo por su
posición en un campo de fuerza), energía gravitacional (es la que tiene un
cuerpo en función de su posición en el campo gravitacional), energía
cinética (debida al movimiento; despreciable en nuestro caso dada la lenta
circulación del agua en el suelo), energía calorífica, energía química,
energía atómica, energía eléctrica... La energía libre será la suma de todas
estas energías.
 E. libre = Ep + Eg + Ec + Ecal + Eq + Ea + Ee +..
 Como resultado de esa energía un cuerpo se puede desplazar o quedar en
reposo. El grado de energía de una sustancia representa una medida de la
tendencia al cambio de ese cuerpo. Las sustancias sufren cambios para
liberar y disminuir su energía, es decir el agua del suelo se mueve de las
zonas de más alto potencial a las de valor más bajo.
 En realidad para el agua del suelo son sólo dos las enregía importantes, la
potencial y la gravitacional. Al conjunto de fuerzas que retienen el agua
del suelo se llama potencial de succión . Tiene un sentido negativo y es
el responsable de las fuerzas de retención del agua dentro del suelo, es
igual al potencial matricial más el osmótico. Frente a él está el potencial
gravitacional que tiene un signo positivo y tiende a desplazar el agua a
capas cada vez más profundas.
 Cuando el potencial de succión es mayor que el potencial gravitacional, el
agua queda retenida en los poros, y cuando el potencial de succión es
menor que el gravitacional, el agua se desplaza hacia abajo.
 Potencial matricial es debido a dos fuerzas, adsorción y capilaridad.
 El agua del suelo está sometida a fuerzas de adhesión o también llamada
adsorción (fuerzas de atracción debidas a la adsorción en la superficie de
dos sustancias de distinta composición; unión agua-suelo) y fuerzas de
cohesión (atracción entre dos partículas adyacentes de un mismos
material; unión de las moléculas del agua entre sí). Otra propiedad
importante es la tensión superficial que se desarrolla en la interfase entre el
agua y el aire y es el resultado de la mayor intensidad entre las fuerzas de
unión entre las partículas del agua (cohesión) que entre las partículas del
agua y las del aire.
 La atracción por adsorción se origina como consecuencia de que la
superficie de las partículas de los sólidos se encuentran descompensadas
eléctricamente. Las moléculas del agua actúan como dipolos y son atraídas
por fuerzas electrostáticas sobre la superficie de las partículas de los
constituyentes del suelo. Como consecuencia de estas fuerzas de adsorción
se origina la adhesión de una capa de moléculas de agua a la superficie de
las partículas del suelo.

 Por otra parte en los microporos del suelo queda retenida el agua por
fuerzas capilares.
 Para el agua del suelo la capilaridad es una propiedad que le confiere la
capacidad de subir por los tubos capilares (<1mm). Depende de su tensión
superficial la cual, a su vez, está regulada por las fuerzas de adhesión y ls
fuerzas de cohesión.
 Las moléculas de agua son atraídas por los lados del tubo de vidrio
(adhesión) y comienzan a extenderse a lo largo de las paredes. Al mismo
tiempo, las moléculas del agua se atraen entresí (cohesión) con una fuerza
mayor que la que las une al aire manteniéndose por tanto juntas y creando
una tensión superficial que curva la superficie formando un menisco en la
interfase agua-aire. Como resultado de la adhesión de las moléculas del
agua con las paredes del tubo la presión es más baja debajo del menisco
(P2 en la figura) que por encima (P1) lo que permite que el agua libre (P1)
suba por el tubo hasta que el peso de la columna de agua llegue a
compensar el déficit de presión (P2=P1).
 Como es lógico, cuanto más pequeño es el diámetro del tubo capilar
mayor será la presión capilar y la altura alcanzada. La altura alcanzada por
el agua en el tubo es inversamente proporcional al diámetro del tubo.


 Potencial osmótico es debido a las sales y por tanto sólo es importante
para los suelos salinos. Cuando se ponen en contacto dos líquidos de
diferente concentración la disolución más concentrada atrae al agua para
diluirse. Sólo es importante en el caso de suelos salinos.


 1.3 Métodos de medida de humedades y potenciales
 Para medir la humedad del suelo se efectúa por el método de la perdida de
peso de una muestra húmeda tras eliminar el agua en estufa a 105ºC (se
van efectuando sucesivas pesadas tras periodos de calentamientos hasta
obtener valores constantes).
 H= [(Ph-Ps)/Ps] x 100
 donde, H = humedad; Ph = peso del suelo húmedo; Ps = peso del suelo
seco.
 La cantidad de agua que tiene el suelo debe expresarse en función de la
fuerza a que es retenida, ya que su comportamiento va a ser muy distinto
dependiendo de las fuerzas de retención a que se encuentre sometida.
Efectivamente si la mayor parte del agua está debilmente retenida esta se
podrá mover y será asimilable para las plantas, mientras que si toda el
agua está fuertemente retenida, carecerá de movilidad y será un agua inútil
para las plantas.
 Para medir el potencial de succión existen varios métodos para utilizar en
el campo o en el laboratorio.
 a) Métodos de campo. El más sencillo es el método del tensiómetro.
Consiste en introducir en el suelo una bujía (porosa en su parte inferior,
generalmente cerámica) llena de agua. La bujía tras rellenerla de agua se
cierra herméticamente y lleva acoplada un manómetro. Al succionar el
suelo parte del agua de la bujía a través de su pared porosa se produce en
ella un vacío que se mide en el manómetro. Más que medir potenciales de
succión refleja sus variaciones y sirve para controlar in situ la cantidad de
agua retenida por el suelo y por tanto es un método útil para el control de
riego.



 a) Métodos de laboratorio. El más universal es el método la placa de
presión o membrana de Richards.

 Se somete a unas muestras de suelo saturadas de agua a una serie de
presiones en una olla metálica conectada a un compresor de aire. Cuando
se iguala la presión suministrada a la fuerza de succión del agua en la
muestra, el agua sale del suelo. Las muestras de suelo se van sometiendo
durante un tiempo suficiente a presiones determinadas hasta alcanzar el
equilibrio, se sacan de la prensa y se pesan inmediatamente, luego se secan
en estufa a 105º y se pesan hasta peso constante; la diferencia de peso da la
humedad a esa presión.
 Las medidas de fuerzas de retención del agua del suelo llegan hasta 16.000
gr/cm2. Para simplificar los datos se utilizan unidades de pF que
representan los valores de los logaritmos decimales de las fuerzas de
succión medidas en gr/cm2 (una fuerza de 1000gr/cm2 equivale a un pF de
3). A veces las medidas se expresan en atmósferas. Para una mejor
interpretación, las medidas de humedad del suelo se acompañan de las
fuerzas de retención correspondientes, por ejemplo, 35% de humedad a un
pF de 2,5 y un 20% a un pF de 4,2.
 El estudio de la humedad de un suelo es mucho más completo si
calculamos la curva característica que relaciona gráficamente los valores
de humedades y las fuerzas de retención correspondientes.


 Pero esta curva no es unívoca. Para una misma muestra de suelo la curva
obtenida no es la misma en una muestra húmeda que se va desecando
(desorción) con respecto a la que se obtiene si se parte de la muestra seca y
la vamos humedeciendo (sorción). Este distinto comportamiento del suelo
según se encuentre en un periodo de desecación o de humectación en
relación con la fuerza con la que el agua está retenida, es el fenómeno de
histéresis. Para un determinado contenido de humedad, cuando vamos
desecando un suelo se necesita aplicar un pF mayor que cuando este se va
humedeciendo. Por norma internacional las medidas de humedad y
retenciones se calculan siempre desecando las muestras de suelo,
previamente humedecidas.


 1.4 Tipos de agua en el suelo
 Aunque el agua en el suelo constituye un medio continuo, desde el punto
de vista didáctico muchos autores admiten una serie de términos para el
estudio del agua del suelo.

 1.4.1 Desde el punto de vista físico
 Agua higroscópica. Absorbida directamente de la humedad
atmosférica, forma una fina película de alrededor de 15 a 20 moléculas
que recubre a las partículas del suelo por fuerzas de adsorción. No está
sometida a movimiento, no es asimilable por las plantas (no absorbible).
Está fuertemente retenida a fuerzas superiores a 31 atmósferas, que
equivale a pF de 4,5.
 Agua capilar. Contenida en los tubos capilares del suelo. Es retenida
en el suelo debida a la tensión superficial del agua. Dentro de ella
distinguimos el agua capilar absorbible y la no absorbible.

 i) Agua capilar no absorbible. Se introduce en los tubos capilares más
pequeños <0,2 micras. Está muy fuertemente retenida y no es absorbible
por las plantas; la fuerza de succión es de 31-15 atmósferas, que
corresponde a pF de 4,5 a 4,2.
 ii) Agua capilar absorbible. Es la que se encuentra en tubos capilares de
0.2-8 micras. Es un agua absorbible por las plantas. Es un agua útil para la
vegetación, constituye la reserva durante los períodos secos. Está
fuertemente absorbida; la fuerza de retención varia entre 15 a 1 atmósfera
y se extrae a pF de 4.2 a 3.
 Agua gravitacional. No está retenida en el suelo. Se habla de agua
gravitacional de flujo lento y agua gravitacional de flujo rápido en función
de su velocidad de circulación.

 .
 De flujo lento. La que circula por poros comprendidos entre 8 y 30
micras de diámetro, se admite que está retenida a un pF que varia desde 3
a un valor que varia entre 1,8 y 2,5. Tarda de 10 a 30 días en atravesar el
suelo y en esos días es utilizable por las plantas.
 De flujo rápido. La que circula por poros mayores de 30 micras. Es un
agua que no queda retenida en el suelo y es eliminada al subsuelo,
pudiendo alcanzar el nivel freático. Es un agua inútil, ya que cuando está
presente en el suelo los poros se encuentran totalmente saturados de agua,
el medio es asfixiante y las raíces de las plantas no la pueden tomar.

 1.4.2 Desde el punto de vista agronómico
 Capacidad máxima. Momento en el que todos los poros están
saturados de agua. No existe fase gaseosa. La porosidad total del suelo es
igual al volumen total de agua en el suelo.
 Capacidad de retención. Cantidad máxima de agua que el suelo puede
retener. Representa el almacenaje de agua del suelo. Se produce días
después de las precipitaciones atmosféricas cuando el agua gravitacional
abandona el suelo; no obstante, durante ese período se producen pérdidas
por evaporación, absorción de las plantas, etc. Por ello es muy difícil de
medir. Hay una medida equivalente que se realiza en el laboratorio a un
pF=3. Corresponde al agua higroscópica más la capilar, es decir el agua
que ocupa los poros <8 micras.
 Capacidad de campo. Surge este término para paliar la dificultad de
medida de la capacidad de retención. Representa un concepto más
practico, que trata de reflejar la cantidad de agua que puede tener un suelo
cuando se pierde el agua gravitacional de flujo rápido, después de pasados
unos dos dias de las lluvias (se habrá perdido algo de agua por
evaporación). La fuerza de retención del agua variará para cada suelo, pero
se admite generalmente una fuerza de succión de 1/3 de atmósfera o
pF=2,5 y corresponde a poros <30 micras (para algunos suelos el pF de 1,8
es más representativo).
 Punto de marchitamiento. Representa cuando el suelo se deseca a un
nivel tal que el agua que queda está retenida con una fuerza de succión
mayor que las de absorción de las raíces de las plantas. Es el agua que
queda a una presión de 15 atmósferas o pF=4,2. El agua contenida
corresponde al agua higroscópica más el agua capilar no absorbible.
 En la figura te muestro los tipos de aguas presentes en un suelo al irse
desecando progresivamente.

 En la siguiente figura puedes ver las relaciones entre el espacio poroso
ocupado por el agua y el correspondiente al aire en cada uno de estos
estados.

 Agua útil. Es el agua de gravedad de flujo lento más la capilar
absorbible. Representa el agua en capacidad de campo menos la que hay
en el punto de marchitamiento.
 En la siguiente figura te reproduzco los valores típicos para suelos con
distintas granulometrías. En ella destacan hechos muy interesantes.
 Suelos arenosos, muy baja capacidad de campo, pero comparativamente el
agua útil frente a la almacenada en el punto de marchitamiento.
 Suelos arcillosos, muy alta capacidad de campo, pero con gran cantidad de
agua inútil en punto de marchitamiento.
 Suelos de granulometrías equilibradas, buenas características al
compensarse los efectos de las arenas y de las arcillas.

 Esta figura con los valores de humedad característicos para dos texturas de
suelo extremas (arcillosa y arenosa) te van a aclarar mejor la idea que te
quiero transmitir.

4. PROPIEDADES QUÍMICAS DEL SUELO


4.0 Las propiedades químicas del suelo varían con el tiempo

La meteorización del material de partida por el agua determina, en gran medida, la


composición química del suelo que por último se ha producido. Algunas sustancias
químicas se Hxivian* en las capas inferiores del suelo donde se acumulan, mientras
que otras sustancias químicas, que son menos solubles, quedan en las capas
superiores del suelo. Las sustancias químicas que se eliminan con más rapidez son
los cloruros y los sulfatos, a los que siguen el calcio, el sodio, el magnesio y el
potasio.

Los silicatos y los óxidos del hierro y el aluminio se descomponen con mucha
lentitud y apenas se lixivian*. Cuando algunos de estos productos se ponen en
contacto con el aire del suelo, tienen lugar reacciones químicas como, en partícular
la oxidación, que provoca la formación de sustancias químicas más solubles o más
frágiles que las originales. En consecuencia, se aceleran los procesos de
meteorización, aumenta la lixiviación* de las sustancias químicas y se producen
otros cambios en la composición química del suelo.

Cuando los suelos anegados que contienen sulfuros ferruginosos (piritas) se


exponen al aire, como por ejemplo, durante la construcción de estanques, éstos
pueden convertirse en suelos ácido-sulfáticos de agua dulce (véase la Sección 1.8), lo
que provoca la oxidación de las piritas y la acidificación del suelo. El agua del
estanque puede entonces hacerse demasiado ácida para la piscicultura (véase la
Sección 4.2).

El aire presente en el suelo contiene también dióxido de carbono. Al combinarse con


agua, ese gas puede formar un ácido débil (ácido carbónico) que reacciona con
algunas de las sustancias químicas del suelo para formar otras.

4.1 La reacción química del suelo: el pH


¿Qué significa el pH?

Los suelos pueden tener una reacción ácida o alcalina, y algunas veces neutral. La
medida de la reacción química del suelo se expresa mediante su valor de pH. El valer
de pH oscila de O a 14, y el pH = 7 es el que indica que el suelo tiene una reacción
neutra. Los valores inferiores a 7 indican acidez y los superiores a 7 alcalinidad.
Mientras más distante esté la medida del punto neutro, mayor será la acidez o la
alcalinidad.

¿Cómo se mide el pH?

El método de mayor precisión para la determinación del pH del suelo es el que se


realiza mediante un contador eléctrico del ph, que ofrece una lectura directa del valor
de pH cuando los electrodos de vidrio se introducen en una solución que se obtiene
mezclando una parte de la muestra del suelo y dos partes de agua destilada. Los
equipos de esa índole se pueden encontrar en los laboratoríos de análisis de suelos.

Como indicación general del pH del suelo, se pueden utilizar sobre el terreno el
papel de tornasol y los indicadores cromáticos. El papel de tornasolque adquiere un
color rojo en condiciones ácidas y azul en condiciones alcalinas, es relativamente
poco costoso y, por lo general, se puede comprar en farmacia. Dicho papel se
sumerge parcialmente en una suspensión de suelo que se obtiene mezclando una
parte de suelo y dos partes de agua destilada o, si fuese necesario, de agua de lluvia
pura recogida directamente en un recipiente limpio. También se pueden adquirir
equipos para ensayos de campo, incluidos diversos indicadores crom�ticos. Como se
indica en las instrucciones, normalmente se mezcla una pequeña muestra de suelo
con un poco de agua destilada y una sustancia química, y se agregan varías gotas
de un indicador cromático. El color de la solución cambia y ese nuevo color se
compara con un gráfico que acompafía al equipe de ensayo, a partir de lo cual se
determina el valor de pH.
¿Cuál debe ser el valor del pH
del suelo?

El pH de las capas de suelo que


más tarde constituirán los diques y
el fondo de sus estanques influirá
considerablemente en
su productividad. En agua ácida,
por ejemplo, el crecimiento de los
microorganismos que sirven de
alimento a los peces puede
disminuir marcadamente. Cuando
la acidez o la alcalinidad son
extremás, podría hasta verse en
peligro la salud de sus peces, lo
que afectarla a su crecimiento y
reproducción.

Para lograr buenas condiciones


productivas, el valor del pH del
suelo del estanque no debe ser
demásiado ácido ni demasiado
alcalino. Es preferible que el pH
esté dentro de la gama de 6,5 a 8,5.
Los suelos que tienen un pH
inferior a 5,5 son demásiado
ácidos y los que tienen un pH
superior a 9,5 son demásiado
alcalinos. Ambos casos
requieren t�cnicas de ordenaci�n
especiales que aumentan
considerablemente el costo de la
piscicultura. Este tema se tratará
en un próximo manual de la
Colección FAO: Capacitación. Si
el pH del suelo es inferior a 4 o
superior a 11, debe considerarse
como un suelo no apto para la
construcción de diques de
estanque o para su utilización
como fondo de estanque.
4.2 Un caso partícular: los suelos ácido-sulfáticos de agua dulce
Suelos ácido-sulfáticos reales y potenciales

Los suelos �cido-sulf�ticos reales no son frecuentes. Se pueden identificar


fácilmente en un perfil de suelo si se tienen en cuenta dos características
importantes:

 Su valor de pH es igual o inferior a 4;


 Generalmente abundan las manchas de color amarillo pálido (véanse las láminas en color).

son mucho más frecuentes (véase la página


Los suelos ácido-sulfáticos potenciales
25). Se definen como material edáfico no consolidado y anegado, que se convertiría
en ácido-sulfático de someterse a drenaje y exponerse al aire. Su pH vana de 5 a 6
aproximadamente. Sin embargo, la oxidación química y biológica provoca la
acidificación del suelo y el pH Nega a 4 o incluso menos en cuestión de pocos
meses.

Nota:si se mantuviese sumergido, el suelo ácido-sulfático potencial nunca Ilegaría


a adquirir esa propiedad. Es precisa mente la exposición al aire la que propicia el
cambio.

Como identificar un suelo ácido-suífático potencial

Durante el levantamiento de suelos en el lugar del estanque es importante identificar


el suelo ácido-sulfático potencial. Entonces quizás se pueda planificar la
construcción del estanque a fin de no exponer al aire ese tipo de suelo y así evitar
la fuerte acidificación de los diques y las aguas del estanque. Este tema se tratará
en un próximo manual de la Colección FAO: Capacitación.

Para identificar un suelo ácido-sulfático potencial proceda de la forma siguiente:

 Tome un puñado de suelo para ser examinado;


 Humedezca la muestra si está seca;
 Amase la muestra húmeda hasta formar una torta de 1 cm de espesor;
 Introduzca la torta húmeda en una bolsa de material plástico y selle la bolsa;
 Un mes más tarde, mida el pH del suelo en la torta;
 Si el pH ha descendido a menos de 4, el suelo es ácido-sulfático potencial.

Nota: Es importante mantener húmeda la muestra de suelo para asegurar una elevada
actividad bacteriana y una acidificación más rápida. En las muestras secas, el pH
mínimo no se obtendrá hasta que hayan transcurrido varíos meses.
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Composición química del suelo y su pH


La composición química del suelo incluye la media de la reacción de un suelo (pH)
y de sus elementos químicos (nutrientes). Su análisis es necesario para una mejor
gestión de la fertilización, cultivo y para elegir las plantas más adecuadas para
obtener los mejores rendimientos de cosecha.
Por Infoagro -

12/07/2017
La reacción de un suelo hace referencia al grado de acidez o basicidad del
mismo y generalmente se expresa por medio de un valor de pH del sistema
suelo-agua. El pH es la medida de la concentración de iones de hidrógeno
[H+]. Según este valor, un suelo puede ser ácido, neutro o alcalino. Las
propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo están influenciadas por
la acidez o basicidad del medio, que a su vez condicionan el uso
agronómico del suelo. Así, la mayoría de las plantas prefieren rangos
de pH de 5.5 a 7.5, pero algunas especies prefieren suelos ácidos o
alcalinos. Sin embargo, cada planta necesita un rango específico de pH, en
el que poder expresar mejor su potencialidad de crecimiento.

Del pH también dependen los procesos de humificación. En función


del pH se producen distintos tipos de materia orgánica del suelo y
propiedades que influyen directamente sobre el crecimiento vegetal como
el movimiento y disponibilidad de los nutrientes o los procesos de
intercambio catiónico.
El pH influye sobre la movilidad de los diferentes elementos del suelo: en
unos casos disminuirá la solubilidad, con lo que las plantas no podrán
absorberlos; en otros el aumento de la solubilidad debida al pH, hará que
para determinados elementos sea máxima (por ejemplo, cuando hay
mucha acidez se solubiliza enormemente el aluminio pudiendo alcanzarse
niveles tóxicos). Cada planta necesita elementos en diferentes cantidades y
esta es la razón por la que cada planta requiere un rango particular
de pH para optimizar su crecimiento. Por ejemplo, el hierro, el cobre y el
manganeso no son solubles en un medio alcalino. Esto significa que las
plantas que necesiten estos elementos deberían teóricamente estar en un
tipo de suelo ácido. El nitrógeno, el fósforo, el potasio y el azufre, por otro
lado, están disponibles en un rango de pH cercano a la neutralidad.

Valores de pH más deseables, según cultivos:

Intervalo Intervalo Intervalo


de pH de pH de pH

Cultivo Mín. Máx. Cultivo Mín. Máx. Cultivo Mín. Máx.

Acelga 6 7.5 Col de Bruselas 5.7 7.3 Nogal 6 8

Agrios 6 7.5 Coliflor 6 7.3 Olivo 6 8

Alfalfa 6.2 7.8 Colza 6 7.5 Patata 4.8 6.5

Algodón 5 6 Dactilo 5.5 7.2 Pepino 5.7 7.3

Agrostis 5 6 Escarola 5.6 6.7 Peral 5.6 7.2

Almendro 6 7 Espárrago 6.2 7.7 Pimiento 7 8.5

Apio 6.1 7.4 Espinaca 6.2 7.6 Pino 5 6

Arroz 5 6.5 Festuca ovina 4.5 6 Plátano 6 7.5

Festuca Poa
Avellano 6 7 4.5 7 5.5 7.5
pratense pratense

Avena 5 7.5 Fleo 5.5 8 Rábano 6 7.5


Ballico 6 7 Girasol 6 7.5 Remolacha 6.1 7.4

Berenjena 5.4 6 Guisante 6 7.5 Soja 6 7

Boniato 5.1 6 Judía 5.6 7 Tabaco 5.5 7.5

Brócoli 6 7.3 Lechuga 5.5 7 Tomate 5.5 7

Trébol
Cacahuete 5.3 6.6 Lino 5 7 5.6 7
blanco

Trébol
Calabaza 5.6 5.7 Maíz 5.5 7.5 5.5 7
híbrido

Caña de
6 8 Manzano 5.4 6.8 Trébol rojo 5.5 7.5
azúcar

Trébol
Castaño 5 6.5 Melitoto 6.5 7.5 5.7 7.6
violeta

Cebada 6.5 8 Melón 5.7 7.3 Trigo 5.5 7.5

Cebolla 6 7 Melocotonero 5.2 6.8 Veza 5.2 7

Centeno 5 7 Membrillero 5.7 7.2 Vid 5.4 6.8

Col 5.5 7.5 Nabo 5.5 6.8 Zanahoria 5.7 7

La génesis del suelo se ve influenciada por la acidez o alcalinidad de su


solución. Al aumentar la acidez del suelo, la flora bacteriana se ve
desplazada por el predominio de hongos, con lo que la nitrificación y otros
procesos dependientes de la actividad bacteriana se verán afectados. Por
tanto, en condiciones de fuerte acidez, la fijación del nitrógeno y la
mineralización de residuos vegetales se reduce. Las plantas absorben los
nutrientes disueltos en el agua del suelo y la solubilidad de los nutrientes
depende en gran medida del valor de pH.

Caracterizar con exactitud la reacción del suelo tiene como principal


objetivo diagnosticar las condiciones que rigen en los procesos
edafogenéticos, en la translocación de elementos, en la disponibilidad de
nutrientes, en cuanto a los problemas de toxicidad, en la actividad
biológica, etc.
La medida del pH del suelo en agua es una determinación sencilla, pero de
gran valor, pues sirve como criterio para decidir la necesidad de otros
análisis y las técnicas a utilizar. Sin embargo, también se puede medir
el pH en KCl que, junto con el pH en agua, da una idea del grado de
saturación del complejo de cambio; el pH en NaF es útil para detectar la
presencia de compuestos amorfos en posibles horizontes espódicos o en
andosoles.

Gestión del suelo en relación con los valores de pH.

Como hemos visto, la elección del cultivo depende del valor del pH del
suelo, por ello se recomienda elegir cultivos que estén indicados para el
rango analizado.

Gestión de suelos ácidos.

Hay varios factores que influyen sobre la acidez de los suelos. El calcio, el
magnesio y el potasio, se eliminan del suelo a través de la erosión, la
lixiviación y la recolección del cultivo, incrementándose la acidez de los
suelos. Además, la utilización de fertilizantes acidificantes incrementa los
niveles de acidez de los suelos. Por ejemplo, la conversión de los
fertilizantes amónicos a nitratos ocasiona la formación de suelos ácidos.

Por ello, es importante emplear fertilizantes que no aumenten la acidez


(urea, nitrato de calcio, nitrato de amonio y superfosfato) o reduzca la
alcalinidad (sulfato de amonio). Sin embargo, el pH del suelo puede
ajustarse mediante la aplicación de enmiendas. En suelos ácidos se pueden
emplear sustancias correctoras como cal, dolomítica, piedra caliza y marga,
según la naturaleza del suelo, que tienen la capacidad de neutralizar los
ácidos del suelo.

Cantidad (g/ha) de compuesto puro necesaria para


aumentar 1 unidad el pH
Suelo
Material
Arcilloso Vegetal Arenoso

Óxido cálcico (cal


caústica o viva) 30-50 20-30 10-20
(CaO)

Hidróxido cálcico
(hidratado o cal 39-66 26-39 13-26
muerta) Ca(OH)2

Roca caliza
dolomítica CaMg 49-82 33-49 16-33
(CO3)2

Roca caliza calcítica


54-90 36-54 18-36
CaCO3

El material calizo más común y económico que se encuentra disponible es


la roca caliza agrícola. Las rocas calizas que contienen tanto calcio como
magnesio de denominan rocas dolomíticas y las rocas que contienen
únicamente calcio se denominan calcíticas. Cuando los suelos son ácidos y
los niveles de magnesio son bajos, conviene incorporar roca caliza
dolomítica, para así, incrementar tanto el pH como los niveles de magnesio.

Por tanto, la cal incorporada al suelo tiene cinco funciones:

1) Neutraliza el suelo. La mayoría de las plantas no se desarrollan


correctamente en suelos ácidos.
2) Intensifica la disponibilidad de los nutrientes para las plantas.
3) Incrementa la efectividad del nitrógeno, del fósforo y del potasio
incorporados.
4) Incrementa la actividad de los microorganismos, incluyendo los
responsables de la fijación del N en las leguminosas y de la descomposición
de la materia orgánica.
5) Intensifica el crecimiento de la planta y por tanto el rendimiento
productivo del cultivo.
Gestión de suelos básicos.

Los niveles altos de pH en los suelos pueden depender de diferentes


elementos, por lo que hay diversos métodos para su corrección.
En suelos ricos en piedra caliza se recomienda añadir sustancias orgánicas
y en los suelos alcalino-salinos la alcalinidad se debe a la presencia de
sales, en particular a una alta concentración de sodio.
Si la alcalinidad está causada por sodio, se recomienda añadir sustancias
como el yeso (sulfato de calcio), sulfuro u otros sulfúricos.

Cantidades que dan el mismo resultado que 100 Kg


de yeso.

Compuesto puro Cantidad (Kg)

Cloruro de calcio: CaCl · 2 H2O 85

Ácido sulfúrico: H2SO4 57

Sulfuro: S 19

Sulfato de Hierro: Fe2(SO4)3 · 7 H2O 162

Sulfato de Aluminio: Al2(SO4)3 129

 ETIQUETAS

 Composición química

 Niveles del suelo

 ph de suelo

 Suelos ácidos



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