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Como planificar tu éxito – David Valois

Resumen e ideas claves

Si escogemos una vida de éxito, debemos procurar que el proceso sea silencioso. Guardar
nuestros planes para nosotros, no hablar y sólo actuar.

El éxito en la vida depende de 5 factores: Actitud inteligente, buenos hábitos, metas, acción y
perseverancia.

1. Actitud inteligente

Necesitamos de una sólida actitud, ser positivos y desechar toda la información errónea que
hemos acumulado a lo largo de los años.

Debemos ser conscientes de los peligros de una pobre actitud, estamos reforzando una pobre
actitud cuando dejamos el éxito a la suerte, cuando creemos que mínimos “fracasos” no son
relevantes y sobre todo, cuando no planificamos nuestro futuro. El peor camino coincide con el
más fácil.

La actitud inteligente aprovecha el presente. Todos contamos con 24 horas, depende de nosotros
aprovecharlas. Se trata de aprender del pasado, aprovechar el presente y planificar el futuro.

La actitud inteligente se alía con los errores y obstáculos. Los obstáculos se presentan como
desafíos que nos llevan al progreso, no nos permiten bajar la guardia y nos mantienen tenaces. Los
errores son inherentes a cualquier camino del éxito, estarán presente constantemente. El gran
error sería abandonar ante las primeras dificultades.

Finalmente, la actitud inteligente diseña el futuro. ¿Qué te gustaría ser y tener? Se deben imaginar
las posibilidades para poder ser creadas.

La gente no cambia, cámbiate tú y servirás de ejemplo. Sólo se lidera con inspiración. Basta de dar
enseñanzas con sermones, simplemente la gente quiere actuar como los que les inspiran.

Es lo que somos lo que atrae el éxito. Se trata de ser un poquito más todos los días. Madrugar,
pensar, leer, saber comunicarse, planificar mejor, conocer más gente y aprender nuevas técnicas.
Si la solución para tener más es ser más, tenemos que buscar siempre maneras de ser más. Se
debe trabajar más duro en uno mismo, que en cualquier otra cosa.

“Tú eres la medida de todo. Tú eres esa persona que buscas y que puede ayudarte a ser mejor, tú
eres el que puede investigar y planificar para conseguir resolver ese problema. Nadie lo hará por
ti. Tú eres el que mejor podrá darte ánimos para continuar y tú eres el que tiene la fuerza de
voluntad para ganar más y conseguir lo que se propone. Está claro que necesitamos a los demás,
pero de todos los que pueden ayudarte el más importante eres tú. No olvides nunca la teoría del
espejo. Cada vez que quieras algo, mírate al espejo y darás con la persona que puede conseguir
todo.”

Todo importa. Cualquier detalle, por más mínimo que sea, influirá en tus resultados futuros. No se
debe dejar ninguna oportunidad al voleo, se debe de aprovechar al máximo cualquier situación
para ser más.
Para hacerte mejor tienes que medir tus resultados. Necesitas vigilar constantemente que tus
planes den resultados. ¿Cómo medimos nuestros resultados?, a través de indicadores que no
mienten, la cantidad de dinero por ejemplo. Si bien son posesiones materiales, son un buen
indicador de tus esfuerzos pasados. Independiente de la situación que queremos estar, debemos
saber en qué situación estamos y no mentirnos al respecto. Aceptar la situación actual nos abre a
un camino de planificación, trabajo, inversión, mejora y adquisición de nuevos conocimientos.

Tus nuevas habilidades serán impagables. Podemos llegar en un tiempo récord si nos
obsesionamos con nuestra propia formación. Formación es el atajo al éxito, las personas que
ganan 100 veces tu salario no es porque sean más inteligente, simplemente saben algo que tú no
sabes. El que no aprende se estanca y el que aprende saca una ventaja tremenda al resto.

Una de las claves del éxito es leer. Así de simple, no pares de leer jamás.

2. Buenos hábitos

La disciplina será la base de tu éxito. La falta de disciplina lleva inevitablemente al fracaso. Cuando
piensas “Sólo ha sido hoy” ignoras la suma de pequeños malos hábitos, los que sumados día a día,
convertirán nuestra vida en un desastre.

“Los hábitos que decidirán tu futuro están ahí, lo que comes, el tiempo que dedicas a leer, cómo
gastas tu dinero, cómo distribuyes tu tiempo, lo que dices a la gente, si eres puntual, cómo
atiendes al teléfono o cómo organizas tu casa decidirán tu vida. La suma de tus hábitos dirá dónde
estás y de lo eres capaz”.

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